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México: Lo que está en juego. Los libros de texto gratuitos

Lo que está en juego. Los libros de texto gratuitos

Publicado por Pluma Invitada

Renato Aranda

Recientemente se desataron polémicas por las convocatorias que la SEP ha lanzado para el rediseño y el acompañamiento gráfico de los libros de texto gratuitos de educación primaria, por un lado, por convocar a “normalistas, investigadores universitarios, becarios del CONACYT, miembros de los Consejos Técnicos Educativos, Mesas Técnicas, maestros y directivos de educación pública o privada, bibliotecarios de todo el Sistema Nacional de Bibliotecas, maestros jubilados, cronistas y población en general residente en México” a participar en el rediseño de los libros, —pedagógico–didáctico se interpreta, aunque no es explícito y se acentúa al no estar convocados pedagogos—, sin necesariamente tener experiencia en la elaboración de materiales educativos, y por otro lado, por convocar a “Artistas y artesanos en general; Artistas urbanos; Ilustradores; Pintores; Diseñadores gráficos; Infógrafos y cartógrafos; Escultores; Dibujantes; Fotógrafos; Escenógrafos y Grafiteros” a participar “en la creación de nuevas ilustraciones para los Libros de Texto Gratuitos de Educación Primaria, que generen el acompañamiento gráfico de los aprendizajes y actividades en todos sus contenidos” a cambio de una constancia de participación con valor curricular, el crédito correspondientes y un ejemplar del libro en el que se participó. No habrá remuneración económica.

I.

Hace 62 años se creó la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito (Conaliteg) bajo el gobierno de Adolfo López Mateos y por recomendación de Jaime Torres Bodet para «fijar, con apego a la metodología y a los programas respectivos, las características de los libros de texto destinados a la educación primaria» (Diario Oficial, 1959) y por supuesto, para dar cumplimiento al artículo tercero de la Constitución de dar acceso a una educación libre, laica y gratuita, condición esta última que sólo se daría, cuando los estudiantes recibieran de manera gratuita los libros indispensables para sus estudios y tareas.

Importante es que ya desde décadas anteriores se otorgaban libros de manera gratuita a los estudiantes, pero la condición de libro único, gratuito y obligatorio, cambió las responsabilidades y atribuciones del Estado ya que el LTG se volvió de carácter obligatorio para todos los docentes y escuelas públicas o privadas, urbanas o rurales. Por otro lado, ya desde hacía muchos años se tenían comisiones evaluadoras de libros que podrían formar parte de la bibliografía oficial autorizada por la SEP de libros creados por editoriales privadas y que eran vendidos en las escuelas. Los maestros, además del uso obligatorio del LTG, podían utilizar y solicitar libros que estuvieran en esa bibliografía.

Por último señalar que en aquel momento las reacciones del sector privado fueron muy importantes ya que el estado mexicano se convertía en autor, editor, impresor y distribuidor capaz de llegar a todos los rincones del país y reduciendo una parte del mercado accesible comercialmente. Los argumentos principalmente se centraron en la unificación de contenidos, —un tema que sigue siendo importante en la discusión de la elaboración de los LTG, pero además y principalmente, en el modelo educativo y los planes y programas de estudio—, en ser una disposición autoritaria, inconstitucional y contraria al interés educativo y cultural del país, además de discriminar a prestigiados autores de libros educativos que en esos momentos contaban con publicaciones muy exitosas para la industria editorial.

Hoy nadie puede cuestionar la legitimidad de los libros de texto gratuitos y el gran beneficio que han dado a la educación en México, aún estando en tela de juicio su papel de instrumento ideológico, sus carencias en cuanto inclusión y diversidad en tanto material único, la incorporación o exclusión de ciertos temas y contenidos, etcétera, la valía de estos materiales está demostrada. Además, con la incorporación del nivel de secundaria y la apertura de su elaboración a editoriales privadas, es un programa fundamental para el sostenimiento de la actual cadena del libro.

II.

En la elaboración de los libros de texto, gratuitos o comerciales, siempre se recurrió y se sigue recurriendo a los docentes, cuya experiencia en las aulas, en teoría, les otorga herramientas y conocimientos que les permiten desarrollar propuestas cercanas a las necesidades de otros docentes y de los propios educandos, estos docentes–autores además, muchas veces respaldan su trayectoria con investigaciones y/o estudios de carácter didáctico pedagógico, necesarios para el desarrollo de materiales de esta naturaleza. También es frecuente que se recurra a especialistas de las distintas áreas de conocimiento que de alguna manera se han dedicado a la divulgación de su área ya sea como conferencista, investigador, docente o con la publicación de otros materiales similares. Siempre con el apoyo técnico pedagógico necesario.

Hasta ahora, no conozco que exista una formación académica en “autoría de materiales educativos” o “escritor de libros de texto” como tampoco lo existe de su trabajo de edición, ilustración o diseño, es en el hacer del oficio, que todos los profesionales del libro de texto se forman a lo largo de los años. Cualquier editor que se haya enfrentado a un primer original elaborado por un docente o por un especialista de área, puede dar cuenta de la dificultad que representa para un incipiente autor de libro de texto, comprender la complejidad de todos los elementos que se ponen en juego a la hora de elaborar, tan solo, una secuencia didáctica: el enfoque didáctico, la pertinencia de las actividades o situaciones, el cumplimiento o no de los elementos necesarios para la adquisición de aprendizajes específicos, la articulación con otros contenidos de lecciones, trimestres o grados anteriores y posteriores, la recuperación de conocimientos previos, los criterios de inclusión y diversidad cultural, etcétera. Por poner un ejemplo, conozco dos casos de autores consagrados a los que en el trabajo editorial se les reescribía prácticamente sus originales porque tenían, no solo inconsistencias en lo mencionado, sino además por tener errores conceptuales, gramaticales y ortográficos. Y lo mismo sucede con ilustradores y diseñadores a quienes eventualmente resulta difícil supeditar sus creaciones a las necesidades didácticas de una imagen, tipografía o composición y que sólo a través del trabajo continuo se logra un equilibrio entre el hacer creativo y la necesidad didáctica.

Contradictoriamente, muchas veces el trabajo de autoría, edición, diseño e ilustración de libros de texto es menospreciado dentro de los mismos gremios, situación que no se corresponde con el nivel de especialización que requieren los profesionales de esta industria, que hace que las editoriales o la misma SEP se “peleen” por ellos.

III.

Apelar al honor que representa colaborar en la elaboración del LTG, no es una novedad, incluso es una modalidad de colaboración que lamentablemente han tomado también medios de comunicación, instituciones y empresas, “si escribes aquí te va a ir bien”, “es una plataforma para darte a conocer”, “después te lloverá trabajo”.

Incluso desde la óptica del nacionalismo, el trabajo voluntario y la donación del trabajo en México tiene una larga tradición. Dependiendo de “la causa” o de “la lucha” el mexicano puede lanzarse a empresas nobles y algunas veces titánicas, los septiembres de 1985 y 2017 son pequeños botones de muestra. Los gobiernos post revolucionarios a partir de Lázaro Cárdenas y quizá hasta López Mateos, tuvieron en mayor o menor medida muestras en donde se sumaban las voluntades del pueblo para emprender algunas tareas que requerían grandes esfuerzos. En el terreno de la educación, entre 1944 y 1946 durante el gobierno de Ávila Camacho y siendo también secretario de educación Jaime Torres Bodet, este último lanzó la Campaña Nacional contra el Analfabetismo, que se convirtió en una cruzada nacional. Con el apoyo de dos docentes y él mismo redactaron la Cartilla Nacional de Alfabetización de las cual se imprimieron 10 millones de ejemplares y se apeló al nacionalismo de los mexicanos para que todo aquel que supiera leer y escribir enseñara a al menos otro mexicano a hacerlo. Para Torres Bodet el problema de la educación no era sólo enseñar al pueblo a leer y a escribir, era parte de una batalla mundial por la paz, la democracia y la justicia por lo que además de la campaña nacional de alfabetización, estableció un programa efectivo de construcción de escuelas y organizó la capacitación de los profesores no titulados y llevó a cabo la completa reorganización de los planes de estudios vigentes. Cuando Torres Bodet, creó la Conaliteg, reconoce en sus memorias, se convocó a los maestros y escritores a “concursos” para redactar los textos de los LTG, pero los resultados no fueron alentadores por lo que se tuvo que recurrir a maestros y maestras de competencias reconocidas.

Voluntad y especialización, no necesariamente son coincidentes, la primera apela a una conciencia o convicción con relación a la “causa” o al “proyecto” y algunas veces, al liderazgo que la convoca, la segunda, la especialización, está ligada al nivel de experiencia y conocimientos adquiridos para desarrollar de manera profesional, eficiente y efectiva una tarea determinada, y ésta, a menos que el especialista decida lo contrario, debe ser remunerada.

IV.

Durante los últimos 50 años se han llevado a cabo diversas modificaciones a los LTG, la mayoría vinculadas a las reformas curriculares de 1972, 1993 y 2009, motivadas también por los replanteamientos acerca del quehacer educativo y los materiales didácticos, impactando principalmente los cambios curriculares, de objetivos, de aprendizajes e incluso de enfoques pedagógicos que requerían de un acompañamiento a los docentes más intensivo que no necesariamente se ha dado. Algunas modificaciones importantes también se han dado en términos gráficos y plásticos, quizá de las más recordadas la que se llevó a cabo en el inicio de los años 80 del siglo pasado.

El sistema político mexicano, —basado en proyectos sexenales—, a partir de la alternancia ha acentuado la urgencia de los gobiernos en turno de concluir sus propuestas en seis años. Hablando en términos de educación, los tiempos para llevar a cabo un proyecto educativo de largo alcance no necesariamente son coincidentes con los tiempos políticos y legales que le acompañan. Por poner ejemplos, la reforma de 1993 de Salinas con Zedillo a cargo de la SEP, fue concebida dentro del Programa para la Modernización Educativa 1989-1994, es decir tuvieron que darse, durante los primeros cuatro años del sexenio, procesos de diagnóstico, consulta y elaboración de pilotos y modificaciones antes de tener un modelo educativo definitivo para la elaboración de los LTG. Lo mismo sucedió al final del sexenio de Fox con la reformas de 2006 a la educación secundaria para buscar su articulación con los niveles de preescolar y primaria y los respectivos ajustes que tuvieron que sufrir estos últimos niveles en 2009 y el acuerdo definitivo de 2011, ya al final de la administración de Calderón, casi dos sexenios para finalmente quedar trunca en su implementación final en los libros de texto. Y qué decir de la reforma educativa de Peña Nieto de 2013, que concluyó en planes y programas hasta 2017 dentro del cacareado Nuevo Modelo Educativo y que no logró apenas concretarse en algunos libros de texto.

Las consecuencias de estas urgencias al final de los sexenios han sido funestas para los libros de texto gratuitos, al menos la última década han sido libros hecho con márgenes de tiempo muy justos que han comprometido la calidad de los materiales, tanto en términos didáctico–pedagógicos como gráficos, y que sólo han sido salvados —y no siempre de la mejor manera—, con el concurso de profesionales muy experimentados en la elaboración de materiales educativos.

López Obrador publicó en mayo de 2019 el decreto mediante el cual se reformaron, adicionaron y derogaron diversas disposiciones de la Constitución cuya última modificación se efectuó bajo el gobierno de Peña Nieto, en este decreto se conserva como responsabilidad del ejecutivo determinar los principios rectores y objetivos de la educación así como como los planes y programas de estudio correspondientes.

 

También en 2019 se dio a conocer el Modelo Educativo: Nueva Escuela Mexicana un documento que esboza a grandes rasgos las directrices y objetivos del decreto, pero no su instrumentación. De acuerdo a su propio calendario, en julio de 2020 se publicarían los planes y programas correspondientes, en ese año y hasta julio de 2021, se elaborarían los LTG, para su implementación gradual escalonando grados por nivel. Hoy no se cuenta aún con planes ni programas, continúan vigentes en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo de 2011 y conviven en este ciclo libros elaborados con estos programas, los de 2017 y algunos materiales de esta nueva administración. Como nota adicional, el mismo documento marca las etapas del proceso editorial y estima en nueve meses la elaboración de los materiales educativos, no los dos meses en los que la actual dirección de materiales pretende hacerlos.

V.

2020 quedará marcado como el año de la pandemia y con ella las múltiples afectaciones que ha tenido en todas las industrias, instituciones, proyectos, empresas, negocios y personas. En la SEP, es cierto que el calendario para la implementación de la Nueva Escuela Mexicana y elaboración de planes y programas se vio afectado por la realización e instrumentación de los contenidos y materiales del programa Aprende en casa, que tuvieron que echarse a andar en una situación emergente.

Sin embargo no se ha hecho una pausa seria para valorar el impacto real de la pandemia en la educación, en lo que ha evidenciado de carencias y brechas en la infraestructura, equidad, inclusión y calidad. La desigualdad social y la falta de una propuesta convincente, pertinente y suficiente (Aprende en casa no lo ha sido), ha hecho que, según algunas estimaciones, más de cinco millones de estudiantes hayan abandonado las aulas en un año. La condiciones en las que docentes y estudiantes se las han tenido que arreglar para continuar con el proceso de enseñanza aprendizaje, han sido, en la mayoría de los hogares, altamente precarias y solo salvadas en algunos casos con ingenio, vocación y nuevamente con voluntad, no con un proyecto ni con una política de Estado.

En el mismo decreto de 2019 se creó Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación al que le corresponde “Realizar estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales del Sistema Educativo Nacional;”, “Determinar indicadores de resultados de la mejora continua de la educación;” así como “Sugerir elementos que contribuyan a la mejora de los objetivos de la educación inicial, de planes y programas de estudio […]”. ¿Dónde está este Sistema? ¿Dónde el diagnóstico y dónde la evaluación de los resultados de Aprende en casa? ¿Dónde las pautas que permitan con claridad no sólo instrumentar el rumbo planeado, sino además los ajustes necesarios tras las carencias y necesidades que ha evidenciado el 2020?

Las convocatorias del director de materiales educativos de la SEP, Marx Arriaga para la creación de los nuevos libros de texto gratuito carecen de proyecto, entendiendo por este aquel que tiene definiciones precisas de sus alcances —como se esperaría de una transformación como la que se anuncia y que afectará a millones de estudiantes—, y sus consecuentes demarcaciones en diagnósticos y evaluación, instrumentación de modelo educativo, modificaciones de planes y programa, acompañamiento y capacitación docente, implementación, tiempos coherentes con un proyecto de esta envergadura, conformación de equipos especializados e inversiones necesarias, pero principalmente las redefiniciones que necesitarán los nuevos materiales educativos a partir del funesto 2020.

Su llamado al nacionalismo y al honor de pertenecer a esta nueva generación de materiales, no logra eco en lo hueco de la propuesta, en lo poco pertinente y hasta absurdo que resulta echar la carreta antes que los caballos, —además de lo incongruente por la remuneración que niega, pero que él sí recibe a pesar de su evidente inexperiencia en la creación de materiales educativos—, pero quizá en su dimensión chiquita, es para lo que le alcanza, veremos si la actual secretaria de educación, Delfina Gómez, tiene la altura necesaria.

*Renato Aranda es diseñador gráfico por la UAM con experiencia de más de 15 años en la industria editorial y más de 10 de ellos en la elaboración de materiales educativos. Ha sido director de literatura infantil y juvenil, y de arte y diseño en dos de las principales editoriales de libro de texto en México.

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/lo-que-esta-en-juego-los-libros-de-texto-gratuitos/

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Guatemala: La bicicleta con la que trato de emanciparme

La bicicleta con la que trato de emanciparme

Ilka Oliva C0rado

Para cuando los tierreros se elevaban en polvaredas en las calles recién hechas en Ciudad Peronia, llegó una familia que puso una tortillería y también alquiler de bicicletas. Para tener esos dos negocios en un arrabal lleno de gente empobrecida, esa gente  tenía dinero, tres empleadas (indígenas) que torteaban los tres tiempos y los hombres de la casa encargados del negocio de la renta de bicicletas que se contaban por docenas, eso para inicios de la década del noventa.

En el arrabal nadie tenía dinero para alquilar una bicicleta por sí mismo, entonces lo que hacíamos era una coperacha entre todos los patojos, para juntar cinco centavos era de buscar hasta debajo de las piedras y el trabajo común era ir a recoger basura: pasar de casa en casa recogiendo costales de basura e ir a tirarlos al barranco que siempre ha sido el basurero oficial de la colonia. Ahí dependiendo el tamaño así pagaban, nadie pagaba más de diez centavos. El alquiler de las bicicletas costaba cincuenta centavos la media hora. En esa media hora tocábamos el cielo con las manos, éramos 16, colazo cada uno en la calle. La media hora medida puntual, se pasaba uno un minuto y lo cobraban. Siempre rentábamos las BMX con tarugos o tacos, para que en el colazo fueran dos de una vez, uno majeando y otro encaramado atrás.

Sin canchas deportivas, sin parques recreacionales, los distractores los tuvimos que inventar nosotros mismos y los barrancos fueron nuestros espacios de expedición y la bicicleta y el fútbol nuestros catalizadores. Lo que anhelábamos una bicicleta, era el sueño imposible en aquella pobreza. La única niña del grupo era yo, caballona como todos los patojos que en manada hacíamos uno, todos para una y una para todos. En la casa al ver mi ilusión por la bicicleta me decían que si ganaba el año escolar me comprarían una y al finalizar el año no sucedía, así me pasé la primaria, la bicicleta nunca llegó y mi corazón de niña se rompía cada final de ciclo escolar. Un día llegó un tío, con una bicicleta destartalada, inservible por completo, era una californiana a la que yo le puse “la cuernos de chivo” porque el timón era así, con sus cuernos de cabro. Me la llevó a regalar y con un amigo que pintaba carros la pintamos, le arreglamos los frenos y las llantas y quedó nítida, como nueva. En la cuernos de chivo nos colacéabamos los 16, le pusimos los tacos y entonces íbamos 3 en cada colazo.  La ilusión me duró un año porque el siguiente llegó mi tío y al verla tan arreglada se la llevó sin decirme nada y cuando regresé de la escuela ya no estaba mi californiana, nuevamente se me volvió a romper el corazón. Dos cosas anhelé en la vida: una bicicleta y una cámara fotográfica.

Para cuando me gradué de maestra de Educación Física cumplí mi promesa y desde el  primer sueldo me fui a comprar por pagos una bicicleta montañesa, no hombre era la de lujo, con sus dos amortiguadores, yo misma había hecho realidad mi sueño de niña y ese día que salí con mi bicicleta de la tienda fui tan feliz. Me fui a celebrar solita a una pastelería, me compré una taza de café  y un pedazo de pastel y le quité las curitas que le había puesto a mi corazón para que sintiera de nuevo la adrenalina de montar en bicicleta. No era la bicicleta en sí, era curar mi corazón de las promesas fallidas, era demostrarme que si quería algo en la vida yo misma tenía que luchar por ello sin esperar nada de nadie.  Era cumplir mi promesa de niña que yo misma me compraría mi bicicleta. Desde niña aprendí a no ilusionarme y a no creer en las promesas de nadie y supe también que estaba sola y que sola debía salir adelante. Lo de la bicicleta fue una lección de vida a una edad muy corta.

Cuando emigré dejar mi bicicleta fue como dejar una parte de mí, porque no la consideraba un objeto sino una extensión mía. Llegué al extranjero para finales de otoño y para el invierno sin automóvil compré una bicicleta de las más baratas, que me sirviera para ir y regresar del trabajo y me tocó manejar bajo la nieve, el frío no importaba porque yo iba en mi bicicleta como cuando era niña. Con esa bicicleta descubrí los montes en mi reserva forestal rentada, poco me duró la alegría porque al poco tiempo me la robaron. No era un objeto, era de mis grandes amores. Dejé que pasara el tiempo y ahorré, moneda tras moneda, dólar tras dólar hasta que ajusté para comprar la bicicleta de mis sueños, una que fuera mitad montañesa y mitad de carrera, con la que podía ir al monte y tomar calle.

Y hasta hoy es la bicicleta que me acompaña, cada primavera le doy mantenimiento yo misma, y  al menor aviso de desajuste me da taquicardia, la cuido como a  una extensión de mi cuerpo,  porque somos una sola mi bicicleta y yo. Porque me acompaña a recorrer caminos lejanos, desconocidos, porque es parte de mis alegrías, de mis descubrimientos, de los latidos de mi corazón. De mi emancipación como mujer. Muchas veces creemos que es un libro el que emancipa a las mujeres, yo digo que la verdadera emancipadora es una bicicleta porque nos permite movilidad, conocer lugares, estar con nosotras mismas, descubrir destinos, consolidar la confianza en nosotras mismas, en nuestros instintos porque nos da la libertad de elegir: hoy quiero tomar este camino, mañana aquel extravío y así vamos conociendo lugares mientras cae la lluvia sobre nuestros cuerpos, la niebla acaricia nuestros rostros o el sol abraza nuestras ilusiones.

Yo le diría a cualquier persona pero más a las mujeres, que si hay un sueño de niña, una herida emocional que se pueda restaurar (porque hay otras que se quedan con nosotros de por vida y no tienen cura) comprando ese objeto que tanto anhelaron en sus años de infancia, háganlo. Tal vez no será la misma emoción, ni la misma necesidad de cuando fueron niñas, pero ayudará a curar la herida. Pero para eso hay que desearlo con todas las fuerzas del corazón, sé que es difícil cuando uno es obrero y no se tienen los medios económicos, pero no importa el tiempo que tome, ahorren centavo por centavo y el día de comprar ese objeto que tanto anhelaron va a llegar. Como una reparación, como una caricia al alma y como una forma de demostrarnos a nosotras mismas que  aunque las mujeres estamos solas,  solas podemos, nadie más  lo hará por nosotras, es algo que tenemos que hacer como un reparación histórica, con nuestras ancestras, con nosotras mismas y por las generaciones que vendrán: el pase habitual de estafeta para reparar el hilar generacional de nuestro género. Nuestra emancipación que es una lucha diaria.

Otro día les contaré de cómo hice realidad el sueño de comprar mi cámara fotográfica, otro de los imposibles en mi vida por mi economía pero que hice una prioridad. Y es la pregunta que debemos hacernos, ¿por qué es una prioridad?

 

Nota: En el Día Mundial de la Bicicleta, mi reconocimiento a las ancestras que se atrevieron. «Porque fueron, somos; porque somos, serán».

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Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado

19 de abril de 2021.

Fuente de la Información: https://cronicasdeunainquilina.com/2021/04/19/la-bicicleta-con-la-que-trato-de-emanciparme/

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La pandemia y las medidas anticampesinas ahondan el hambre en Brasil

Por: Mario Osava
Fuentes: IPS [Foto: Un agricultor familiar entre las plantas de papaya que cultiva en su finca, donde cuenta con una presa subterránea, una de las formas de acopio de agua de lluvia en la ecorregión del Semiárido, en la región del Nordeste de Brasil. La agricultura familiar ha sido golpeada en el país por las medidas en su contra del Gobierno de Jair Bolsonaro y el impacto de la covid-19. Mario Osava / IPS]

La inseguridad alimentaria despegó con fuerza en Brasil y ya afecta a más de la mitad de la población, 59,4 o 55,2 por ciento según dos estudios. La pandemia acentuó la tendencia iniciada en 2014 y agravada por el actual gobierno de extrema derecha.

Son más de 125 millones de personas sufriendo hambre o algún riesgo de desnutrición, constató la encuesta hecha en noviembre-diciembre por el grupo “Alimento para Justicia” de la alemana Universidad Libre de Berlín, en asociación con las brasileñas Universidad de Brasilia y Universidad Federal de Minas Gerais.

Brasil tenía entonces 212 millones de habitantes. En inseguridad alimentaria grave, con privaciones, estaban 31,8 millones de brasileños o 15 por ciento del total. En un grado moderado, en que ocurre restricción de cantidad y diversidad de alimentos, vivían casi 27 millones u 12,7 por ciento de la población nacional.

Una cantidad un poco mayor, 31,7 por ciento, estaban en situación menos grave, pero aproximándose a la posibilidad de carecer der dinero para alimentarse adecuadamente.

El total en los tres grados de inseguridad alimentaria, 59,4 por ciento, más que dobla el 22,6 por ciento de 2013, el mejor resultado en las encuestas hechas desde 2004 con intervalos irregulares de tres a cinco años.

Datos ligeramente inferiores recogió la Red Brasileña de Investigación en Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Red Penssan), en diciembre: 55,2 por ciento de los brasileños bajo algún grado de inseguridad, de los cuales nueve por ciento, o 19 millones de personas, en situación de hambre.

Ese cuadro seguramente se agravó, ya que la covid-19 volvió a propagarse con una intensidad sin precedentes en Brasil. El total de muertos en los tres primeros meses y medio de este año ya suma 166 935 y pronto alcanzará los 194 949 de todo el año pasado, ya que el promedio diario actual supera las 3000 muertes.

Además terminó en diciembre la ayuda de emergencia que el gobierno aportó a 66 millones de brasileños pobres o desempleados desde abril de 2020, por la suma mensual de 600 reales (110 dólares) en los tres primeros meses, luego reducida a la mitad.

Pese al agravamiento de la crisis sanitaria, el gobierno tardó en reanudar ese auxilio. Solo a fines de marzo aprobó una transferencia limitada a 250 reales (45 dólares) mensuales como promedio y durante solo cuatro meses. Además redujo los beneficiarios a 44 millones. Quedó excluido un tercio de los asistidos en 2020.

“En diciembre acabaron también las grandes donaciones de las empresas e instituciones” para la distribución de alimentos a los sectores más vulnerables, señaló Rodrigo Afonso, director ejecutivo de Acción de la Ciudadanía, una red de comités de solidaridad contra el hambre distribuidos en todo el país.

Pandemia y medidas anticampesinas ahondan el hambre en Brasil

Un grupo de niños almuerza en su escuela, en Itaboraí, a 50 kilómetros de Río de Janeiro, antes del cierre de los centros educativos por la covid. Los alimentos frescos para los almuerzos y meriendas en los centros de educación pública de Brasil son suministrados por productores locales, mediante el Programa Nacional de Alimentación Escolar que asegura una cuota de 30 por ciento de las compras a la agricultura familiar. Foto: Mario Osava / IPS

En 2020 esa organización sin fines de lucro obtuvo el equivalente a nueve millones de dólares en donaciones, principalmente de grandes empresas, y pudo llevar alimentos a cuatro millones de personas. Pero a fines del año pasado perdí la ilusión por el peso de la pandemia y cayó la ayuda, lamentó a IPS por teléfono desde Río de Janeiro, donde tiene sede su asociación.

La penuria de recursos se generalizó entre las numerosas organizaciones solidarias que complementaron la acción del Estado y ayudaron a evitar una tragedia social aún peor  en 2020.

Menos mal que el choque con la realidad de las consecuencias del agravamiento de la pandemia en Brasil, llevó a las empresas a reanudar sus donaciones. “Desde mediados de marzo ya recaudamos 17 millones de reales (tres millones de dólares) y la meta para este año es duplicar la suma y la cantidad de personas atendidas en 2020”, anunció Afonso.

Hay un cierto agotamiento de las empresas y otros donantes, pero “la vacunación ofrece un horizonte, alguna esperanza de mejora del cuadro”, favorece un esfuerzo de movilización final, sostuvo.

En todo caso, el desafío se ahondó para la sociedad, llamada a ampliar su papel ante el “vacío de gobierno” en la protección social y sanitaria, concluyó.

“El auxilio de emergencia de este año es mejor que nada, pero no alcanza para alimentar una familia”, criticó Adriana Galvão, asesora técnica de AS-PTA Agricultura Familiar y Agroecología en el estado de Paraíba, en la región del Nordeste de Brasil.

Pandemia y medidas anticampesinas ahondan el hambre en Brasil

Una feria popular, en Sousa, una ciudad del estado de Paraíba, en el noreste de Brasil, abastecida por agricultores familiares de las localidades rurales vecinas. En general esas ferias tienen una parte de productos orgánicos o agrocecológicos, pero no han podido celebrarse en buena parte, desde que la pandemia de covid irrumpió en el país, hace 13 meses. Foto: Mario Osava / IPS

La organización no gubernamental, conocida por las siglas de su nombre original, Asesoría y Servicios a Proyectos en Agricultura Alternativa, es una de las pioneras en promover la agroecología en Brasil, a partir de sus acciones junto a agricultores familiares.

Su presencia en el Nordeste es clave porque se trata de la región que concentra más de mitad de la agricultura familiar brasileña y es la más pobre.

La inseguridad alimentaria allí afecta a 73,1 por ciento de su población, según el estudio del grupo Alimento para Justicia. En comparación, la región en mejor situación, el Sur, registró 51,6 por ciento.

En los territorios semiáridos del Nordeste “se vive un momento de grave tensión, a la espera de lluvias para sembrar”, única forma de aliviar la crisis, ya que los agricultores familiares no son contemplados por el auxilio gubernamental y sufren el derrumbe de políticas públicas que aseguraban sus avances en este siglo, resumió Galvão.

“Empezó a llover, pero los campesinos que leen la naturaleza no esperan lluvias generosas este año”, observó la activista, graduada en biología y coordinadora de acciones de empoderamiento de las mujeres en la región de Borborema, en el centro-este de Paraíba.

La Garantía-Cosecha, un seguro para pérdidas de por lo menos mitad de la siembra, es clave para la agricultura familiar, ante la irregularidad de las lluvias, destacó.

Pero desde su llegada al poder en enero de 2019, el actual gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro está desactivando gradualmente ese y otros programas que mejoraron la producción y la vida campesina.

Pandemia y medidas anticampesinas ahondan el hambre en Brasil

Las cisternas para el acopio de agua de lluvia, con sus diferentes formas y usos, son ya parte del paisaje de la ecorregión del Semiárido de Brasil, y han permitido dejar atrás las hambrunas y mortandades del pasado cuando llegan las cíclicas sequías a la región del Nordeste. Pero el gobierno de Jair Bolsonaro ha diezmado ese y otros programas de apoyo a la pequeña agricultura. Foto: Mario Osava /IPS

La interrupción del Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE), debido al cierre de las escuelas por la pandemia, amplía doblemente la inseguridad alimentaria, al dejar los niños sin la merienda diaria y al anular ventas determinantes para la agricultura familiar, explicó Galvão a IPS por teléfono desde Campina Grande, en Paraíba.

La legislación en la mayor parte del país obliga las escuelas o municipios a comprar a la pequeña agricultura local por lo menos 30 por ciento de la merienda escolar, lo que la abarata y la diversifica con productos frescos.

Con las escuelas cerradas, algunas alcaldías mantuvieron esas compras y distribuyen los alimentos en canastas a las familias de los alumnos pobres, pero son casos excepcionales.

La agricultura familiar, responsable de 70 por ciento de los alimentos consumidos en el país, “no dejó de producir durante la pandemia, pero sufrió una retracción del consumo” que amenaza la seguridad alimentaria de todos, apuntó José Francisco de Almeida, secretario de Política Agrícola de la Federación de los Trabajadores Rurales Agricultores y Agricultoras Familiares del Estado de Ceará.

La paralización del comercio y el transporte en Ceará, sorpresivo, dejó los agricultores sin acceso al mercado y cerró las ferias callejeras. “Perdimos tomates, animales listos para abate. Con las pérdidas, se redujo nuestra capacidad de invertir”, diagnosticó Almeida a IPS.

Además el gobierno de Bolsonaro dificulta el crédito a la agricultura familiar y va suprimiendo programas que fomentaron el sector en las últimas décadas, con medidas que agravan la crisis ya representada por 14 millones de desempleados y gran aumento de mendigos en las ciudades, punta del hambre que se disemina, acotó.

Además de la Garantía-Cosecha y el PNAE, el gobierno socava programas como el de Adquisición de Alimentos (PAA), que abastece instituciones asistenciales con productos de la agricultura familiar, el de cisternas de acopio de agua de lluvia para consumo y producción, y el de fomento de la productividad de “más alimentos”.

Esa política contra la pequeña agricultura agrava la crisis, al herir a un sector que, en Ceará, representa 48 por ciento del producto agrícola, genera más empleo que la agricultura industrial con menos tierra y produce la mayor parte de los alimentos, 70 por ciento de la leche, por ejemplo, arguyó Almeida por teléfono desde Redenção, en el interior de Ceará, donde cultiva 80 hectáreas de tierra.

ED: EG

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2021/04/pandemia-medidas-anticampesinas-ahondan-hambre-brasil/

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Investigación Lógica de Acción Reflexiva (ILAR)

Por: Lusmery Yamileth Alvarado

  “Investigación Lógica de Acción Reflexiva (ILAR),

una alternativa para construir nuestro mundo académico” Lusmery Alvarado

 

La disertación alrededor de la Investigación Acción (IA) resulta un tema muy interesante en la transformación de las realidades presente en nuestro mundo académico, donde los socios de aprendizajes al integrarse conforman el todo; puede decirse que la IA es inspirada en la educación liberadora de Paulo Freire, lo que nos traslada hacia el conocer los acontecimientos que circundan nuestro día a día para transformar dentro de un contexto determinado y único con características muy particulares que empoderan al hombre dentro de una unidad epocal.

Según Freire (1970), “Una unidad epocal se caracteriza por el conjunto de ideas, concepciones, esperanzas,   dudas,   valores,   desafíos,   en   interacción   dialéctica   con   sus   contrarios, en búsqueda de la plenitud. La representación concreta de muchas de estas ideas, de estos valores, de estas concepciones y esperanzas, así como los obstáculos al ser más de los hombres, constituyen los temas de la época.” (p. 84).

Articulado con lo anterior, e interpretando a Freire en la Pedagogía del Oprimido, la IA puede considerarse un tipo de investigación donde el hombre no es el objeto de la investigación, dado que lo que se persigue es su pensamiento y lenguaje referido a la realidad, a su mundo, estableciendo la relación “hombre-mundo”.

Ante este escenario me atrevo a mostrar desde mi mirada, una concepción ontológica de la realidad a conocer y transformar, sistematizando las manifestaciones del fenómeno, acercándonos a la realidad del ser, lo que nos coloca frente al momento epistemológico donde nos problematizamos alrededor del como hago para conocer mi realidad y una vez conocida e internalizada se emprende la travesía hacia la transformación en un contexto único del que solo nosotros somos responsables.

En este contexto, me permito presentar desde mi mirada académica, liberadora y transformadora, la Investigación Lógica de Acción Reflexiva (ILAR), que permita explorar y vivir la praxis docente, asumiendo la mejora de la práctica socio educativa y de investigación del profesional de la docencia, con la intención de construir y transformar con sus acciones un perfil docente flexible, que se adecue a la unidad epocal, estableciendo las características que le delineen su proceso de transformación desde la perspectiva de generar la simbiosis entre la docencia y la creación intelectual, forjando un espacio para la praxis docente, problematizándose  diariamente como ser cognoscente de su realidad y de lo que lo rodea, que no es más que la sistematización de su experiencia.

ILAR surge desde mi experiencia vivenciada, sobre las bases del pensamiento lógico y la tríada Acción – Lógica – Reflexiva, por medio de un proceso de sensibilización humana y crítica desde una perspectiva social interpretativa que me ha permitido develar un sistema axiológico que compone la praxis docente en contextos adversos, inciertos y cambiantes, pero como guías debemos mantener la brújula hacia el logro de las metas trazadas en beneficio de la construcción de un conocimiento emancipador, problematizador, popular, liberador, arraigado a la transformación de las realidades educativas ante los desafíos de la sociedad coadyuvando a la caracterización de la época.

En este sentido, es importante repensar e internalizar la concepción de la investigación en los entornos académicos, pretendo con ILAR presentar una alternativa para el estudio de la praxis docente dentro del pensamiento lógico y que podamos emprender acciones transformadoras bajo un pensamiento socio crítico, donde germinen reconfiguraciones necesarias en la praxis del docente investigador para adecuarse a la educación que demanda cada época en desarrollo, floreciendo la triada asumir-construir-transformar para nuestro mundo académico.

Por ahora, continuemos delineando la concepción de nuestras acciones, vamos a ILAR nuestro pensamiento lógico y crítico con la intención de establecer las fases o etapas que la conforman, alcanzando el proceso de mejora de nuestra praxis educativa hacia la integración de las funciones del docente como son: Docencia, Investigación o Creación intelectual, Extensión o Vinculación Socio-Comunitaria, Gestión Universitaria y Desarrollo Permanente, coadyuvando a la construcción histórica de nuestra época, transformando el aula de clase.

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Voces y narrativas migrantes: humanizando la deportación

Por: Guillermo Castillo Ramírez 

Entre la exclusión global y las movilidades humanas transfronterizas  

Las masivas migraciones irregularizadas y transfronterizas son uno de los rostros más fehacientes de los procesos de exclusión de la globalización, y se encuentran presentes en diversas regiones del orbe. Estas movilidades humanas, si bien han tenido un largo carácter histórico y han estado relacionadas a la expansión del capitalismo y del colonialismo en épocas previas, se han incrementado de manera notoria en años recientes, y son el resultado de diversos cambios estructurales de corte neoliberal y de dinámicas de integración económica regional y del libre mercado.

La globalización neoliberal, y sus procesos relacionados (acumulación de capital, incremento de la desigualdad, concentración de la riqueza, aumento de la pobreza, deterioro productivo en los países del sur, crisis económicas y contracción del mercado laboral y de la oferta de trabajo, entre otros), han sido la base de la producción de diferentes contextos de expulsión en diversos lugares del orbe que, desde hace décadas y año con año, expulsan a miles de personas fuera de sus hogares y comunidades, y los obligan a migrar a países (del norte global) en busca de mejores condiciones de vida. Y, sin duda, uno de los grupos de migraciones más numerosas, precarizadas y expuesta a diversos riesgos y peligros es aquella que, desde diferentes puntos de Latinoamérica (particularmente de la región Centroamericana), se dirigen a Estados Unidos (principalmente a través de la frontera norte de México).

Dentro de los sectores de la academia, las organizaciones sociales y la sociedad civil, estas migraciones han sido explicadas desde diferentes puntos de vista. Algunos de estos abordajes han enfatizado cómo estas dinámicas de movilidad humana están relacionadas a factores y marcos económicos, políticos, medioambientales, etc., destacando el carácter estructural y macro de estos procesos.

Hay también otras perspectivas que, desde marcos locales y micro, y desde visiones antropológicas y sociológicas, se centran en los individuos en movilidades transfronterizas. No obstante, si bien hay diferentes visiones centradas en las personas que migran (como las previamente mencionadas), son necesarios abordajes que, no sólo vuelvan más visibles y presentes las narrativas y diferentes historias de los migrantes, sino que lo hagan además en los propios términos de dichos sujetos sociales.

Humanizando la deportación: voces, testimonios y narrativas migrantes

En este contexto, el proyecto comunitario, bilingüe y binacional de humanizando la deportación es una clara apuesta por visibilizar y poner en el centro a los migrantes y sus vivencias ( http://humanizandoladeportacion.ucdavis.edu/es/ ). Se trata de un gran archivo digital, de acceso libre y gratuito, que cuenta con más de trescientos cortometrajes documentales de carácter narrativo y testimonial de diversos grupos de migrantes ( http://humanizandoladeportacion.ucdavis.edu/es/sobre-el-projecto/ ). Dicho proyecto inició en 2017, es coordinado por el Profesor Robert Irwin, y es un ejercicio de colaboración entre diferentes grupos de migrantes y varias universidades estadounidenses (UC Davis) y mexicanas (COLEF, U de G, UACh, ITSEM).

El eje del proyecto es la producción, edición, archivo y difusión de breves narraciones audiovisuales, que hagan posible a los migrantes describir sus experiencias e historias, y, sobre todo, desde sus propias voces y lenguajes narrativos. Este vasto archivo, cuyo eje son el registro de los testimonios de los migrantes (desde sus propias palabras y expresiones), tiene una variedad de temáticas: separaciones de núcleos familiares y sus diferentes consecuencias, rutas y travesías migratorias a través de las fronteras, deportaciones y sus repercusiones, irregularidades procesales en trámites migratorios, obstáculos y dificultades de los migrantes en los países de destino, criminalización y estigmatización hacia los migrantes en contextos fronterizos, entre muchas otras ( http://humanizandoladeportacion.ucdavis.edu/es/narrativas-de-migrantes/ ). El enlace de humanizando la deportación es: http://humanizandoladeportacion.ucdavis.edu/es/

En el contexto actual, este proyecto funge como dispositivo clave para mostrar, denunciar y visibilizar las experiencias de los migrantes (desde sus mismas voces) y los procesos de exclusión y violencia a los que se ven expuestos. Es un material de consulta muy útil, accesible y actualizado, tanto para activistas y académicos, como para el público general y grupos y organizaciones pro migrantes.

Guillermo Castillo, UNAM

http://unam.academia.edu/GuillermoCastilloRamirez

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Chile entre votos y balas

Por: Alvaro Ramis
Fuentes: Le Monde Diplomatique – Chile / Foto: Afiche de la Brigada Ramona Parra Osorno a favor de una nueva Constitución

En pleno desarrollo del proceso constituyente, y de la postergación de las elecciones por la pandemia, el clima social y político de Chile está enrarecido. La violencia desatada por el gobierno de Piñera para reprimir el estallido social de 2019 continúa, en tanto que los hechos ocurridos por entonces permanecen en la impunidad y cientos de manifestantes siguen detenidos sin condena. No es extraño que todas las instituciones del Estado hayan sido cuestionadas durante este año y medio de crisis y se haya hecho necesario abrir un proceso de cambio constitucional.

l 2 de febrero pasado se presentó el Primer Informe de Seguimiento de Recomendaciones del Instituto nacional de Derechos Humanos (INDH) que evaluó el cumplimiento de las recomendaciones al Estado chileno en casos de violaciones a los derechos humanos ocurridas entre el 17 de octubre de 2019 y el 5 de noviembre de 2020. En ese acto el director del INDH, Sergio Micco, afirmó que “si hoy tuviésemos que emitir un juicio definitivo, estaríamos más cerca de la impunidad que de la verdad y la justicia, y eso es gravísimo para el estado democrático chileno”.

La conclusión del INDH es muy grave:  tres de las cinco recomendaciones emanadas en 2019 permanecen como “pendientes de cumplimiento”. La más alarmante se refiere a “asegurar una efectiva justicia para las víctimas”. En concreto, sólo 42 causas han sido formalizadas de un total de 2.834 querellas interpuestas por el INDH por hechos ocurridos en el marco del estallido social de octubre de 2019 hasta el 20 de marzo de 2020. Esto representa sólo un 1,5% e implica que sólo un imputado fue condenado. El informe da cuenta de un incumplimiento que no es solamente responsabilidad del gobierno, sino que involucra a todo el Estado en su incapacidad de asumir las recomendaciones formuladas en 2019. Por esta razón, como ha advertido Claudio Nash, coordinador de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile, se podría llevar exigir la responsabilidad internacional de las actuales autoridades a través de los mecanismos del sistema interamericano, de Naciones Unidas y eventualmente del sistema penal internacional.

Por este motivo las elecciones, en principio aplazadas por cinco semanas por la pandemia, se realizarán en medio de un proceso de profundización de la regresión autoritaria iniciada en octubre de 2019. Esta involución no solamente implica la continuidad de las políticas de negación a la libertad de expresión y de reunión, sino que asumen un abierto agravamiento de la violencia contra los territorios y organizaciones populares. Lejos de los constantes desfiles de carros lanza-agua y lanza-gases, patrullas, tanquetas y retenes móviles por la Alameda y el entorno de la Plaza de la Dignidad, lo que verdaderamente altera el clima social es la implementación de mecanismos de represión selectiva, orientados a intimidar a los líderes sociales y a los espacios asociativos de poblaciones y territorios donde es muy difícil documentar los abusos o resguardar la integridad de las personas.

La violencia por otros medios

Aquí van algunos ejemplos de la nueva forma de violencia que asume la represión: cada viernes más de 1.000 efectivos policiales son desplegados en Plaza Dignidad, en torno al muro perimetral de tres metros de altura destinado a proteger la base del monumento al General Baquedano. En ese marco se han constatado ataques selectivos a los funcionarios del INDH, a los observadores de derechos humanos y las brigadas de salud que se instalan en esa plaza para monitorear la acción policial. Además, se ha denunciado la detención arbitraria de periodistas que cubren esos episodios. Los hechos más graves afectaron a Paulina Acevedo y Claudia Aranda, casos que se han remitido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.

Los seguimientos, amenazas y acosos en el gran Santiago a Leticia Silva Valdés y las mujeres organizadas en San Bernardo o al comedor solidario Luisa Toledo de Villa Francia, los violentos allanamientos a la olla común de Lo Hermida, los ataques con gas pimienta en la feria libre de Bajos de Mena, en la comuna de Puente Alto, sólo ejemplifican los casos graves de violencia que se registraron durante el mes de marzo.

En Iquique se ha publicitado la llamada “Operación Cavancha”, un informe policial que trata de vincular la organización de las ollas comunes con la obtención de recursos para financiar las manifestaciones sociales. De esa forma se instaló una peligrosa forma de criminalización de la asociatividad social bajo la forma de acusar de “asociación ilícita” a las organizaciones sociales autoconvocadas en esa ciudad.

En la Araucanía se ha instalado una versión 2.0 del Comando Jungla, entendida como la reactivación del Grupo de Operaciones Policiales Especiales de Carabineros (GOPE) que recibió entrenamiento especial en Colombia y que estuvo implicado en graves abusos y crímenes como el de Camilo Catrillanca. De forma paralela se ha incrementado la acción directa de militares patrullando caminos rurales, entregando vehículos blindados a Carabineros y asesorándolos en las comisarías.

A fines de marzo un grupo de personas privadas de libertad en cárceles de Santiago anunciaron una “huelga de hambre líquida e indefinida” pidiendo “la derogación del artículo 9 y la restitución del artículo 1 del decreto Ley 321”, que establece la libertad condicional para las personas condenadas a penas privativas de libertad. Recordemos que cientos de presos ligados al estallido social permanecen en prisión preventiva hace más de un año. Es el caso de Mauricio Allendes, quien el 26 de marzo salió en libertad desde la Cárcel Santiago 1, tras un año y cinco meses en prisión preventiva. Acusado de portar armas y habiendo declarado torturas en la comisaría, fue absuelto de todos los cargos. No existen medidas reparatorias por parte del Estado en este caso.

Nada queda del discurso de Sebastián Piñera, en su primer mandato, en el que se refirió a los cómplices pasivos con la dictadura militar. Apenas se produjo el estallido del 18 de octubre de 2019 Piñera publicó tres decretos el sábado 19 de octubre en los que se declaró el “Estado de excepción constitucional de emergencia”. Ese acto instauró una restricción de las garantías fundamentales, decretando el toque de queda, y sacando a los militares a la calle. A medida que ha pasado el tiempo el gobierno ha usado la emergencia sanitaria ante la Covid-19 como medio de prolongar esas medidas, con el foco en la población más desfavorecida. El toque de queda ya se ha extendido por más de un año en todo el territorio nacional y se utilizan las regulaciones sanitarias para perseguir formas de acción colectiva como las ollas comunes.

Esta contradicción se aprecia fuertemente en política exterior. Cuando hay violación de los derechos humanos, nadie puede invocar la “no intervención en asuntos internos”.  Por eso llama la atención que el presidente Piñera haya cuestionado la detención de Jeanine Áñez, ex presidente interina de Bolivia, acusada de graves crímenes y masivas violaciones a los derechos humanos y de haber encabezado un golpe de Estado, y a la vez sea absolutamente pasivo ante los informes internacionales que lo acusan directamente y evidencian la total ausencia de medidas concretas de su gobierno en la contención de la represión, la reparación en favor de las personas cuyos derechos han sido vulnerados y el establecimiento de garantías de no repetición.

Una nueva institucionalidad

Estructuralmente, el momento político revela el grave déficit democrático de la institucionalidad chilena que, sometida al desafío de una convulsión social como la de 2019 no fue capaz de responder desde la perspectiva del resguardo de los derechos humanos. Y en esa materia no sólo el gobierno de Piñera aparece reprobado, sino los tres poderes del Estado. Es alarmante el alineamiento fáctico de toda la institucionalidad ante la respuesta autoritaria del Ejecutivo. Al respecto, el Congreso no ha sabido poner los límites que impidan esta espiral represiva y el Poder Judicial no ha jugado un rol garante de los derechos fundamentales en todas las esferas de la acción judicial.

No es extraño que todas las instituciones del Estado hayan sido cuestionadas durante este año y medio de crisis y se haya hecho necesario abrir un proceso de cambio constitucional. La Convención Constituyente deberá partir abordando la refundación de Carabineros de Chile, restableciendo su plena subordinación al poder civil y brindando plenas garantías de no repetición de los crímenes y abusos cometidos.

Las próximas elecciones marcarán un momento clave para el futuro. Sería irresponsable demandar el fin de las movilizaciones sociales sin que las garantías fundamentales de respeto a los derechos humanos se puedan ver reflejadas en mecanismos y plazos concretos y verificables, consagrados en la nueva Constitución. Si ello no se cumple es probable que el ciclo de violencia se enquiste de forma permanente en nuestra sociedad. Estamos a tiempo de impedirlo.

* El autor es rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Chile.

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Mundo: Grave peligro para la Tierra y la vida: el Gran Reinicio del Capitalismo (Great Reset)

Grave peligro para la Tierra y la vida: el Gran Reinicio del Capitalismo (Great Reset)

Leonardo Boff

Se ha abierto en todo mundo un grande debate sobre qué mundo vendrá en la pospandemia. Son muchas las proyecciones, algunas optimistas, que suponen que la humanidad ha aprendido la lección de la Covid-19: desarrollar una relación amigable con la naturaleza; las sociedades deberán superar las profundas desigualdades actuales en la línea de la encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco: que todos se sientan hermanos y hermanas, también con los seres de la naturaleza, y no sus amos y señores; en caso contrario nadie se salvará (Ft n.32).

Lo que sin embargo causa grave preocupación es el llamado Great Reset, el «Gran Reinicio» del orden capitalista mundial. Esta expresión fue sugerida por el príncipe Charles juntamente con el Coordinador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab. Este orden esta urdido por aquellos que el informe “Tiempo de Cuidar”, de la OXFAM (ONG inglesa que mide los niveles de riqueza y de pobreza en el mundo), señala como los pocos multimillonarios. Según esa fuente, en 2019 había 2.153 individuos que tenían más riqueza que 4.600 millones de personas. El 1% de este grupo tiene más del doble de la riqueza de 6.900 millones de personas. Con la pandemia se han hecho todavía más ricos. Sólo estos datos revelan una economía gravemente enferma y nada saludable: un virus.

Este grupo de multimillonarios, como aparece claramente en las sugerencias del último Foro Económico Mundial del 21-24 de enero de 2020 (el próximo será en agosto de 2021 en Singapur) proyecta un Nuevo Orden Mundial. Klaus Schwab, el fundador y coordinador del FEM, junto con el economista Terry Malleret, dice en su libro Covid-19 the Great Reset: “La pandemia representa una rara ventana de oportunidad para reflexionar, reimaginar y reiniciar el mundo”.

Si miramos bien, estamos ante una propuesta corporativista, un capitalismo de los grupos de interés (Stakeholder Capitalism) que no tiene en cuenta a las grandes mayorías de la humanidad. Éstas están fuera de su radar. Serán participantes solamente los que se encuentran dentro de la burbuja del orden del capital. Las siete temáticas son incluso de buen auspicio: cómo salvar el planeta, economías más justas, tecnologías para el bien, entre otras. Sin embargo, cuando se enumeran los riesgos globales, se mencionan guerras accidentales, agitación anárquica, exploración de mentes, control neuroquímico, pequeñas armas nucleares y otras.

Aparentan incluso sensibilidad social, tal como establecer la soñada “renta mínima universal”, garantizar la asistencia médica global, asegurar un futuro resiliente, igualitario y sostenible, y buscar un nuevo contrato social mundial. Pero, por otro lado, llenos de miedo por las reacciones de todo el mundo contra un nuevo despotismo cibernético impuesto por ellos, sugieren el Score Social, una estrategia centralizada de vigilancia del comportamiento de los individuos y de todas las sociedades mediante el uso intensivo de inteligencia artificial. Sería capitalismo de vigilancia.

Son bellas palabras, pero sólo palabras. No se habla nunca de cambiar el paradigma devastador de los bienes y servicios de la naturaleza, ése que quedó probado por la irrupción de una serie de virus, y ahora por la letal Covid-19. No se cuestiona el DNA del capital, que siempre quiere crecer y lucrarse por todos los medios posibles. No se refiere a la Sobrecarga de la Tierra (The Earth Overshoot), es decir, al agotamiento de los “recursos” naturales para nuestra subsistencia. De igual manera, no toman conciencia de las nueve fronteras planetarias (Nine Planet Boundaries) que de ninguna manera pueden ser sobrepasadas, bajo peligro de colapsar nuestra civilización.

Cosa peligrosísima: el Gran Reinicio no excluye la guerra como medio económico, geoestratégico y de enfrentamiento violento, sabiéndose que una guerra hoy en día puede poner fin a la especie humana, especialmente a partir de Ucrania, el punto más sensible del enfrentamiento con Rusia. Ésta puede destruir Europa en pocos minutos. El Foro sólo busca limar los dientes del león pero no quitarle su voracidad. Como máximo llega a un capitalismo verde, en el que el verde disfraza la dinámica acumuladora y excluyente del sistema del capital que permanece intocable.

Somos de la opinión de que ese Gran Reinicio (Great Reset) no va a prosperar, por el simple hecho de que la Tierra-Gaia ha llegado a los límites de su sostenibilidad. No aguanta más la rapiña del orden del capital en beneficio de unos pocos lanzando a miles de millones a la miseria y el hambre. Como algunos epidemiólogos ya dijeron: si no cambiamos el tipo de relación devastadora con la naturaleza, ésta nos enviará virus todavía más letales que podrán destruir gran parte de la humanidad.

Todo podría ser diferente. Por ejemplo, la Directora Ejecutiva de Oxfam, Katia María, afirmó: Si la población del 1% más rico del mundo pagase un impuesto extra del 0,5% sobre la riqueza, en los próximos 10 años sería posible crear 117 millones de empleos en educación, sanidad y cuidado de personas mayores.

La solución debe venir de abajo, como afirma con frecuencia el Papa Francisco: de la articulación de todos los movimientos sociales mundiales, de aquellos que están en el Foro Social Mundial, haciendo coro con los humanistas y también con los economistas que reafirman la tesis básica de la Economía de Francisco y Clara del actual Pontífice: una economía fundada en la solidaridad, en la cooperación, en la ecología, en la circulación, en la reutilización, en fin, una economía humana para los humanos. Si no caminamos en esta dirección, es muy posible que se cumpla la advertencia de Zygmunt Bauman: “engrosaremos el cortejo de los que caminan en dirección a su propia sepultura”.

Fuente de la Información: https://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=1021

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