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Covid-19: tiempo para reflexionar

Por: Asa Cristina Laurell

Durante las últimas semanas la pandemia ha dado un respiro a los mexicanos, a los directamente involucrados en su combate y a la población en general. El sistemático avance de la vacunación también alienta. Todavía no sabemos cuál va a ser la repercusión de la fuga del encierro a la playa durante la Semana Santa. Este compás de espera debe ser aprovechado para sistematizar y evaluar equilibradamente las experiencias vividas y conocimientos adquiridos durante la pandemia.

Es necesario analizar varias de sus vertientes después de más de un año de experiencias. Conviene hacerlo así porque generalmente están mezcladas en la narrativa sobre la emergencia. En este sentido habría que evaluar e incluir por lo menos las siguientes cuestiones: la epidemiología del SARS-CoV-2, el proceso de atención y la nueva comprensión de lo clínico, conocimientos nuevos sobre el virus y la política de salud. Es una separación conceptual, pero sirve para sacar aprendizajes tanto para las autoridades de salud y la práctica clínica como para el público.

El conocimiento epidemiológico de la SARS-CoV-2, entendido como su comportamiento en los colectivos humanos específicos, ha avanzado mucho. Queda fuera de duda el uso del cubrebocas. Sabemos hoy que las principales características del paciente que condicionan un alto desenlace mortal son edad avanzada y sexo masculino, así como condiciones socioeconómicas precarias. También está probado que es un virus que muta con cierta frecuencia y da origen a variantes nuevas con distintas características en cuanto a su contagiosidad y la gravedad del cuadro clínico; por tanto, de la letalidad.

Cuando se prolongan los procesos de vacunación, por falta de acceso a las vacunas o de recursos para comprarlas, hay nuevas mutaciones y una posposición de la inmunidad de rebaño. A nivel mundial este retraso de la vacunación es obsceno y fatal para todos, tanto para los países que no acceden a las vacunas como para los países ricos. Por ello, los organismos supranacionales como la OMS y la ONU, un grupo importante de países del Sur y algunos OSC pregonan que las vacunas deben ser un bien público, fuera de la esfera de las ganancias privadas. Un último pronóstico epidemiológico es que el Covid-19 es una nueva enfermedad que permanecerá con un comportamiento endémico.

A los investigadores hay que recordarles dos principios básicos de la investigación epidemiológica frecuentemente olvidados. El primero es que la calidad de los datos es determinante para los resultados obtenidos; se aplica el dicho de “si entra basura, sale basura”. Este tema tiene particular importancia en México, donde la autoridad sanitaria reconoce que los datos son subestimados, tanto el número de contagiados como los fallecidos por Covid-19 y no en la misma proporción. El segundo principio es que una asociación estadística no comprueba una relación causal, principio crecientemente olvidado en cuanto avanzan las técnicas estadísticas.

La experiencia clínica adquirida en el tratamiento de millones de enfermos y contagiados y la presencia de muchos grupos de investigación han permitido avanzar en la comprensión de cómo orientar la atención de los pacientes. Este nuevo conocimiento abarca por lo menos dos temas básicos. El primero es cuáles son los criterios para hospitalizar inmediatamente a un paciente o, por el contrario, para tratarlo en su casa. Se ha tenido una letalidad alta, pero ahora una revisión dirigida permite clasificar el riesgo preciso del paciente. Hoy existe cierto consenso respecto de los criterios para el internamiento temprano, qué medicamentos usar y el éxito del tratamiento en cuidados intensivos con especialistas. También hay seguimiento y desarrollo del tratamiento domiciliario con entrega de un paquete y supervisión sistemática con un protocolo y una “televisita” hecho desde las unidades de atención de primer nivel y un enlace directo del enfermo con su médico. Estos nuevos conocimientos han demostrado tener un impacto importante sobre la letalidad.

Es necesario incorporar todos estos elementos en la nueva política de salud formulada por los gobiernos. Esto pasa por una revisión autocrítica de las políticas de salud instrumentadas hasta ahora respecto a la pandemia. Tarea especialmente urgente es la educación amplísima de la población sobre las características de Covid-19 para que tenga elementos objetivos de juicio sobre el tema, que es la única vacuna eficaz contra la infodemia. Sirve además para aprovechar de manera positiva el gran interés por la salud que ha despertado la pandemia.

Fuente: La  jornada

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España: Prevención e integralidad, claves de la nueva ley sobre violencia contra la infancia

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Límites Y Posibilidades De La Educación

Texto del filósofo y educador brasileño Paulo Freire, publicado en el libro » Pedagogia dos sonhos possíveis»  

Por: Paulo Freire


“La deshumanización, que no se verifica sólo en aquellos que fueron despojados de su humanidad sino también, aunque de manera diferente, en los que a ellos despojan, es distorsión de la vocación de SER MÁS”  – Paulo Freire      

Cuando reflexiono sobre los límites de la educación y las posibilidades de la educación debo cuidarme de no exagerar los aspectos positivos y no exagerar los aspectos negativos. O, en otras palabras, no exagerar la imposibilidad y no exagerar la posibilidad. Es decir, la educación no lo puede todo pero puede algo, y la sociedad debería pensarlo con seriedad. Creo que la sociedad civil y todos nosotros tenemos que luchar. Luchar por la seriedad de la escuela pública, por ejemplo. No me interesa luchar contra la escuela privada, cuya historia en Brasil tiene una presencia fundamental e importante, sino luchar por que el Estado cumpla con su deber de ofrecer una escuela seria, una escuela en cantidad y una escuela en calidad. El Estado no puede llegar aquí y decir: «Usted no puede hacer una escuela; ese es mi deber y mi derecho». ¡No! Al contrario, el Estado debería colaborar con los organismos privados que hacen su aporte, con las escuelas privadas que hacen su aporte, pero sin dejar de cumplir su deber, que es ofrecer una escuela seria, una escuela democrática, una escuela abierta donde el educando experimente la posibilidad que ofrece la educación y reconozca los límites de su educación.
Esa es una de las razones de mi lucha como educador brasileño. Fue una de las razones de mi lucha —y, repito, aprendí mucho en esa lucha— cuando dirigí lo que en aquella época se llamaba División de Educación y Cultura del Sesi. Aquí aprendí la necesidad de formación interna de los educadores, el respeto por la libertad de los educandos, por el crecimiento de los educandos. ¡Pero es una libertad que sólo se refrenda cuando asume sus propios límites! ¡No hay libertad sin límites!
Creo que a veces exageramos nuestra idea de los niños carenciados. Es como si estuviéramos empapados de sentimientos de culpa, como si nos sintiéramos responsables por la presencia de esos niños en las calles. También somos responsables, es evidente, porque no tenemos el coraje de pelear para que esas cosas no ocurran. Pero no podemos caer en soluciones puramente paternalistas. Tendríamos que estudiar esta problemática a fondo.
Creo que lo mejor que podemos hacer es no caer en lo que podríamos llamar optimismo pedagógico, según el cual la pedagogía todo lo puede, pero tampoco en el pesimismo pedagógico, según el cual la pedagogía nada puede. Creo que los años sesenta en Brasil —y no sólo aquí sino en toda América Latina— revelaron algo de la primera posibilidad, la primera tendencia, que era admitir que la educación podía casi todo; pero en los años setenta caímos en el pesimismo pedagógico, y a partir de los años ochenta y noventa creo que se está buscando a nivel mundial una comprensión más crítica, más radical de la práctica educativa que desnude las dificultades y las posibilidades de la educación.
Fuente: bloghemia
Ilustración: Natalia Forcat
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Los Derechos de la Infancia en estado de alarma

Por: Mª Guadalupe Palau – Josep Ramon Torres

  • La pandemia pasó por aquí, como por el resto del planeta, y con una infancia enormemente afectada, no pudimos obviar la actualidad. Con la ayuda de Francesco Tonucci decidimos hacer un balance de la situación y tratar el tema en el Encuentro de la Confederacion de MRP del 2021.

«No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la
supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana».
Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, 30 de septiembre de 1990

Cabe destacar hasta qué punto las restricciones propuestas por las autoridades durante la pandemia han puesto de relieve la necesidad de retomar la Convención de los Derechos de la Infancia que la comunidad internacional aprobó en 1989 y que aún distan mucho de ser respetados. Una Convención que, según reza en su preámbulo, es de obligado cumplimiento por parte de todos los estados que la firmaron pero que carece de medios físicos, económicos y jurídicos para actuar sobre aquellos estados que no la cumplen. Unicef, una institución que necesita de la caridad internacional para actuar, es en principio la encargada de proteger dichos derechos. En realidad, tiene muchas más dificultades para sancionar a los países que no cumplen que el FMI o el Banco Mundial. Las autoridades económicas disponen de todos los medios a su alcance para castigar a los países que no siguen sus directrices y poco les importa el efecto que esas sanciones tengan sobre de los derechos de la infancia de los países afectados. El derecho a la educación, a la sanidad o a una familia se ven a menudo cercenados por los poderes monetarios cuando se trata de defender, sobre todo y ante todo, sus beneficios económicos.

Pero no hace falta ir a un campo de refugiados para encontrar esos atropellos a los derechos de la infancia.

En el último Encuentro de MRP celebrado telemáticamente los días 29 y 30 de enero pasados, Francesco Tonucci insistió en tres derechos reconocidos en la Convención como fundamentales que no se cumplen.

El primer derecho fundamental está enunciado en el artículo 12: “Los estados garantizaran a la infancia el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que les afecten”. Y para ello, el artículo 13 dice: “Niños y niñas tendrán derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido.”

Esto no se ha tenido en cuenta para nada a nivel general. Se considera a la infancia como una etapa de preparación para la ciudadanía. Según Tonucci, si se les considerara como ciudadanos de pleno derecho, niños y niñas habrían tenido la posibilidad de expresar sus opiniones respecto a la situación en la que estaban durante el confinamiento. Se hizo un llamamiento a los consejos del proyecto internacional “La ciudad de los niños y niñas” para que se expresaran y el resultado ha sido muy interesante. Se ha hecho evidente el exceso de carga escolar a la que se veían sometidos. Las tareas escolares no contribuían a su desarrollo individual sino a un supuesto incremento de los conocimientos académicos. Con la contribución de las familias, la infancia confinada hubiera podido aprovechar la situación para trabajar otros aspectos más o menos curriculares. Os recomendamos la lectura del libro de Tonucci ¿Puede un virus cambiar la escuela?, con muchas propuestas imaginativas.

Otro derecho fundamental lo encontramos en el artículo 28 en donde se reconoce a la infancia el derecho a la Educación, y en el 29 se insiste en que ha de estar encaminada a desarrollar su personalidad, sus aptitudes y su capacidad mental y física.

Como insiste Tonucci, no se trata de educar para responder a las expectativas de padres, madres y profesorado. La educación, ha de centrarse en la persona, individualmente, como ser con unas características propias que se tienen que respetar. Un currículum “uniformatizador” no responde a ese derecho.

Es absolutamente necesario modificar el currículum para que pueda responder a la formación de los individuos. No se puede cumplir el artículo 29 con las directrices educativas que se han dado durante la pandemia. Sin un contacto presencial e individual no puede haber educación individualizada.

El tercer derecho lo encontramos en el artículo 31. En él se reconoce el derecho de la infancia al descanso, al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas, así como a participar en la vida cultural y en las artes.

Dichas actividades han de ejercerse en libertad. Tonucci insiste en el verbo dejar en lugar de verbos como acompañar o estimular y está completamente en contra de verbos como vigilar o supervisar. El espacio del juego puede ser cualquiera siempre y cuando puedan jugar en libertad y sin la presencia del adulto. El juego ha de ser un espacio de autonomía en el cual tienen la posibilidad de equivocarse y de transgredir las normas. En el juego podrán experimentar y adquirir conocimientos que les permitirán enfrentarse de forma personal ante situaciones nuevas a medida que vayan creciendo. Si no les damos esos espacios, se inhibirán ante cualquier dificultad dependiendo en todo momento de los adultos o los otros para resolver situaciones problemáticas.

A pesar de todo, el confinamiento ha permitido vivir experiencias positivas que deberían considerarse. Todas ellas tienen un denominador común y es la recuperación del espacio familiar. Todos los niños y niñas encuestados destacaban que estarían dispuestos a seguir en la pandemia para seguir gozando de la presencia de sus padres. Por otra parte, también han sido muchos los adultos que han valorado la posibilidad que les ha ofrecido la pandemia de pasar más tiempo con su familia.

La reflexión de los MRP sobre estos derechos nos ha llevado a enunciar una serie de propuestas que debe asumir el sistema educativo, teniendo en cuenta que, cuando hablamos de sistema educativo, no solo nos referimos a la escuela sino a todos los que intervienen en la educación de la infancia:

  1. Tomar a la persona como centro de la educación.
  2. Tener en cuenta la infancia a tiempo completo (escolar y no escolar).
  3. Construir un modelo escolar dirigido a la consecución de la igualdad.
  4. Desarrollar al máximo las posibilidades de la infancia sin obsesionarse por los resultados prefijados por la sociedad.
  5. Acompañar a los menores en su maduración a su ritmo, con suficiente atención, confianza y cuidados y con tiempo.
  6. Formar personas capaces de enfrentarse al futuro por incierto que sea.
  7. Dar especial importancia a las relaciones informales entre iguales para experimentar su propio yo.
  8. Considerar los espacios educativos como lugares en los que pueden convivir todas las personas que comparten un mismo espacio de vida.
  9. Conjugar lo individual, lo colectivo y lo diverso de forma que la infancia pueda ejercer su autonomía en espacios específicos diferentes de aquellos en los que le toca vivir.
  10. Respetar el derecho al juego como espacio de libertad y de construcción de la personalidad.

Ello implicará un compromiso por parte de la sociedad para que cada uno, desde su responsabilidad social, contribuya a la educación de la infancia y al cumplimiento de sus derechos.

Fuente e imagen: eldiariodelaeducacion

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¿Por qué secuestran a dos defensores del Frayba?


Por: Daliri Oropeza


Este es un perfil del defensor de derechos humanos Lázaro Sánchez Gutiérrez, quien fue secuestrado en la zona selva de Chiapas con Victórico Gálvez Pérez. Ambos son integrantes del Frayba y documentan violaciones a derechos de pueblos indígenas.

Dedicado a tsoly y a Citlalmina,
dondequiera que se encuentren, luz. 

En veces las aguas subterráneas
siempre se encuentran.

Lázaro Sánchez es un defensor de derechos humanos muy peculiar. Sorprende por ser pícaro y sonriente. Es reconocido en todo Chiapas por su enorme compromiso con los pueblos chol, tseltal, tsotsil, tojolabal. Le ha tocado documentar las geografías del despojo desde el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas. Incluso, periodistas locales lo ven como pieza fundamental para la labor de derechos humanos de este Centro.

O pasa de los 45 años. Tiene una conciencia que despertó a raíz del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994. Es originario de la zona chol de la selva de Chiapas. Por ese despertar, los horizontes que se juntan con el mar, aunada la marginación de su pueblo, fue a vivir a la ciudad de San Cristóbal de las Casas desde joven.

Recuerdo a Lázaro porque fue mi primer amigo cuando recién llegué a vivir en San Cristóbal aquel 2010. De día, mesereaba. De tarde y noche, leía, estudiaba, asistía a seminarios o se dedicaba al activismo documental. No recuerdo que descansara. Siempre muy trabajador y esmerado. Intercambiamos libros.

Visitaba constantemente a los presos políticos del Cereso 5. La articulación que hizo para visibilizar al colectivo La Voz del Amate fue clave para la liberación del profesor Alberto Patishtan años después.

Una vez me le pegué en un viaje para documentar las amenazas a un pueblo tsotsil llamado Mitzitón, que puso un bloqueo carretero en contra de la construcción de la autopista san Cristóbal-Palenque (la cual sigue vigente en este 2021). Lázaro siempre tuvo apertura para compartir lo que sabía y para contextualizar los códigos comunitarios a una joven reportera como yo, que publicaba en la Radio Comunitaria Frecuencia Libre.

En ese entonces, Lázaro todavía no trabajaba en el Frayba pero ya realizaba registros de atropellos contra derechos humanos. Él reconocía desde entonces el trabajo de este Centro de Derechos Humanos. Eso lo inspiró a estudiar Derecho. Se lo propuso, se tituló y logró trabajar ahí.

Su afán de justicia, compromiso y su gran corazón lo mueven a visibilizar las causas de cientos de familias, colectivos, pueblos indígenas. No se cansó de mandarme los comunicados del Frayba desde agosto del 2015 cuando entró. Me enteré gracias a Lázaro que Pedro Faro dirigiría el Cdh a partir del 2016. Difundió en 2014 sobre el asesinato del maestro Galeano. De todos los despojos, atropellos, presos políticos, foros del CIDECI, presentaciones del libro, congresos, él alerta a las comunidades solidarias. Un sin fin de causas que lucha por visibilizar. Siempre quiso mantener bajo su perfil.

Desde que lo conozco es muy reservado con su vida personal, pero cuenta con una compañera que lo respalda y ahora, con lo del secuestro, fue la primera en alertar a Pedro Faro sobre una llamada, en donde el mismo Lázaro les dijo que junto con su compañero del Frayba, Victórico Gálvez estaban bien, que se encontraban en la localidad San Felipe, cerca de Kuxulja, municipio de Ocosingo. Le pidieron que llevara dinero, no una cantidad exacta y que alguno de sus familiares lo entregara a las 8am.

San Felipe es un pueblo donde habitan en su mayoría integrantes de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO). De hecho, esta organización tenía un plantón sobre la carretera cuando Lázaro y Victórico se dirigían a Palenque a documentar una reunión de trabajo con integrantes de la organización Pueblos Autónomos por la Defensa de los Usos y Costumbres (PADUC) y a visitar a familiares de presos.

A la altura de este plantón perdieron comunicación y rastro. No es casualidad.

Hay dos hechos que no podemos perder de vista.

El primero: desde agosto de 2020, la ORCAO ha atacado por lo menos cinco veces a la comunidad zapatista de Moisés Gandhi, ubicada en el crucero Kuxuljá, municipio autónomo de Lucio Cabañas, (igual que San Felipe, en el municipio de Ocosingo), e incluso cometieron un secuestro anterior al de Lázaro y Victórico, de un hombre base de apoyo zapatista.

El 22 de agosto del 2020, ORCAO atacó con armas de grueso calibre, quemó y saqueó las bodegas de café del Centro de Comercio «Nuevo Amanecer del Arcoiris», ubicado en el crucero de Kuxuljá.  El 8 de noviembre del 2020, secuestró a Félix López Hernández, base de apoyo zapatista de la comunidad de Moisés Gandhi a quien golpearon, amarraron y encerraron sin agua ni alimentos hasta el día 11 noviembre en que fue liberado. Este 2021 la ORCAO atacó con armas de diversos calibres en tres ocasiones. Las balaceras duraron entre tres hasta cinco horas.

El segundo: el Frayba se ha dedicado a documentar estos hechos paramilitares, además de lo que sucede en Aldama con los tsotsiles desplazados por violencia y despojo, también territorio zapatista.

Hasta ahora ORCAO actúa con impunidad y los agresores no han recibido condena o castigo, actúan en complicidad con las autoridades estatales.

Tanto Lázaro como Victórico cuentan con el reconocimiento a su trabajo de Derechos Humanos. La red de organizaciones de Chiapas, AJMAC, la Diósesis de San Cristóbal de las Casas, e incluso Gobiernos Comunitarios como el de Sitalá, se pronunciaron y exigen la liberación inmediata de los defensores de derechos humanos. Urgen a las autoridades a movilizarse.

Epílogo

Querido Lázaro,

Qué difícil es escribir sobre ti cuando siempre has querido ser bajo perfil.

Espero volver a verte.

Desde este Sur que sueña y que se sueña.

Bloqueo en la carretera San Cristóbal-Palenque, en la comunidad de Mitzitón, contra la construcción de una autopista. Foto: Daliri Oropeza

Fuente e imágenes: piedepagina

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¿Encuentro entre dirigentes o entre movimientos?

Por: Raúl Zibechi

En un encuentro con la Caravana Nacional e Internacional de Observación y Solidaridad con las Comunidades Zapatistas, realizado en el 2 de agosto de 2008 en La Garrucha, el subcomandante Marcos explicó cómo entienden los encuentros internacionales entre movimientos en el marco de La Sexta Internacional.

Dijo que se trataba de un “encuentro de rebeldías” para intercambio de aprendizajes directos, no mediáticos sino reales.

Como el zapatismo pone todo patas arriba, en estos momentos de preparación de giras vale volver sobre sus modos plebeyos (que es como decimos en mi tierra las relaciones entre abajos) de establecer relaciones y de trabajar.

Relató que esos meses recibieron delegaciones de varias partes del mundo y que a miembros de Via Campesina les dijeron: “El encuentro entre dirigentes para nosotros no vale nada. Ni siquiera la foto que se tomen. Si las dirigencias de dos movimientos no sirven para que los movimientos se encuentren y se conozcan, esas dirigencias no sirven”.

Estamos ante una cultura política completamente opuesta a la que practican, incluso, los movimientos que se reclaman como anti-capitalistas o revolucionarios, y esto es tan trascendente que merece algunas explicaciones.

La primera es que la cultura capitalista y patriarcal no sólo es hegemónica en la sociedad en general, sino también entre los sectores populares, pueblos negros y originarios y, por lo tanto, también en los movimientos y organizaciones. Reconocerla y evitar que se reproduzca es una tarea central, ya que no podemos cambiar el mundo con los modos del sistema.

La segunda es que para acotar la cultura del capital en los movimientos, no digo eliminar porque es un proceso muy largo, es necesario comenzar a hacer las cosas de otro modo, rehuir las inercias, poner en discusión todas y cada una de las prácticas, y hacerlo abiertamente, en el diálogo entre las y los de abajo organizados.

Un rasgo típico de la cultura capitalista en el interior de los movimientos consiste en darle prioridad a los dirigentes; a los varones sobre las mujeres; a los militantes más experimentados y reconocidos sobre los menos conocidos; a quienes se expresan mejor en la lengua que manejan los medios, desplazando a las que hablan lenguas originarias.

En los medios del sistema hay una clara tendencia a “reconocer” y darle voz a los dirigentes que mejor se expresan, los que se destacan por alguna razón en la que se espeja la cultura dominante, convirtiéndolos a menudo en los favoritos de los periodistas que siempre los buscan y con los cuales se sienten más cómodos. De este modo, los medios terminan eligiendo a los dirigentes en vez de hacerlo las bases.

Como aprendimos en la educación popular, la cultura de abajo ha sido colonizada por el capitalismo y ella se expresa de forma compleja y distorsionada, con muchos matices de la cultura dominante. Sin embargo, aún persisten rasgos de lo mejor de las culturas negras, originarias, campesinas y populares, pero es necesario hacer un trabajo interior, en el seno de nuestras comunidades, para aventar –separar la paja del trigo- los aspectos opresores de los liberadores.

Eso no se puede hacer en una sola asamblea, ni lo deben hacer sólo los organismos superiores de la organización y los dirigentes, sino es tarea permanente de todas y todos los que integramos un colectivo.

Como señala el EZLN, la foto entre dirigentes no tiene sentido, no va a ningún lugar salvo a ocupar espacios en los medios. Lo importante es que las personas que integran movimientos se encuentren, dialoguen, aprendan unas de otras, consigan intercambiar saberes y experiencias. Esto es más fácil de hacerlo en rondas, en fogones, en los que hay tiempo para compartir, hablar y escuchar sin interferencias externas. Pero también valen las fiestas, los partidos de fútbol y los bailes para cumplir esos objetivos.

Los modos públicos de los movimientos son incluso más importantes que sus programas y declaraciones, ya que emiten mensajes de mayor profundidad porque escenifican el mundo por el que luchan. Muchos hablan contra el capitalismo y el neoliberalismo, pero actúan de forma opuesta. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, es una cuestión ética que, finalmente, es el norte que debería guiar todas las acciones.

Fuente e imagen: desinformemonos

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La urgencia de poner a la deuda en el centro del debate

Por:  Mats Lucia Bayer – CADTM

1. La pandemia ha empujado el capitalismo hacia la crisis
Un año tras la extensión mundial de la pandemia de la Covid-19, podemos afirmar que el 2020 pasará a la historia como aquel año en el que el capitalismo entró en la mayor crisis de su historia. La paralización parcial de la economía durante el año ha empujado las economías a situaciones de crisis sólo experimentadas hasta la fecha en contextos de guerra. Todo comenzó con la paralización de la producción y distribución desde Hubei, una de las provincias chinas con más peso en las exportaciones industriales de aquel país. Los sucesivos confinamientos en los demás países asiáticos, así como en Europa y posteriormente en América y el resto del planeta, han afectado gravemente durante meses a sectores estratégicos como el de la distribución de mercancías, garantes tanto de las cadenas de valor transnacionales en la producción, como del consumo de productos acabados.

Desde entonces, hemos asistido a un juego de espejismos entre las previsiones económicas anunciadas por grandes instituciones y medios y la realidad de la crisis para la mayoría. En el momento en el que la pandemia comenzó a extenderse desde China, los debates en los medios financieros se centraron en calificar la forma que tendría la crisis económica. Se esperaba que tomase la forma de “V”, es decir, que hubiese un efecto rebote cuando las medidas de confinamiento se relajasen. A puro de meses, las previsiones se han ido adaptando a la fuerza a la realidad de unos datos que más bien reflejan una crisis del capitalismo mucho más profunda. En la actualización del informe económico de octubre que el FMI publicó en enero, la institución asume los efectos van a ser duraderos en muchos países, especialmente en países “avanzados”. Mientras que el FMI calcula que a nivel mundial, el año 2020 ha supuesto una caída económica de -3,5%,trasladado a la Eurozona estas cifras serían de-7,2%,yen el caso español sería de -11,1% [1].

La otra cara de la moneda ha sido la patente desorientación política en torno a las soluciones a esta crisis. Ésta ha catalizado las contradicciones que el capitalismo ha ido acumulando durante las últimas décadas. De hecho, el FMI afirma que los Estados van a tener un papel muy importante en la recuperación de las economías, en particular en el refuerzo de los sistemas sanitarios, cruciales, se afirma, para la recuperación económica, protegiendo a la población más vulnerable. Al mismo tiempo, se afirma, de forma sorprendente, que los Gobiernos tendrán que hacer más con menos, siendo esto el colmo de la contradicción, teniendo en mente de limitar los déficits y consiguientes niveles de endeudamiento.

La deuda antes que la vida?

Por último, la pandemia ha puesto el foco sobre las mutaciones que ha ido sufriendo la globalización. En particular se hace patente una rivalidad cada vez más apurada entre EEUU y China, así como una UE en decadencia, falta de herramientas para abordar la crisis sanitaria de manera coordinada. Además, se han exacerbado las contradicciones con respecto a algunos países del Sur global, poniendo de relieve las fuertes jerarquías geopolíticas que existen. Sin embargo, es necesario puntualizar un elemento importante aquí: que el sistema no tenga una solución a sus contradicciones mayores, no quiere decir que la clase dominante no tenga recetarios y herramientas para salir del paso. En el actual contexto caótico, el capital busca usa su repertorio de armas para sobrevivir y salir reforzado, a costa de las clases trabajadoras. Como intentaremos mostrar en este texto, la deuda constituye un mecanismo esencial para la supervivencia del capitalismo.

2. Una crisis en la que resuenan los ecos de la anterior
La manera sobrevenida de la crisis económica a causa de la situación de confinamiento en la mayoría de países ha abierto el debate en torno al tipo de crisis frente al cual nos encontramos. Como apuntábamos, el pensamiento dominante insiste en el carácter excepcional de esta crisis, cuyas causas estarían únicamente en la pandemia [2]. De manera recurrente, se infiere en una secuencia temporal triple: puede existir una resolución de la pandemia a corto plazo; la resolución de la pandemia permitirá una “vuelta a la normalidad”; esta vuelta a la normalidad hará que la actividad económica vuelva a su curso.

En el seno de la economía crítica hemos asistido a un debate en torno al tipo de crisis a la que nos enfrentamos. Este debate ha girado en torno carácter endógeno o exógeno de esta crisis. La diferencia entre ambos enfoques radica en si el proceso de valorización del capital o si la crisis de la economía se debe a otra razón. Como apunta François Chesnais, podemos considerar el desencadenante de la crisis como exógeno, ya que no se encontraba en el núcleo del proceso de valorización del capital: es decir, el proceso que el capital realiza desde que se decide invertir, se produce un bien o un servicio, se distribuye y se vende la mercancía, produciendo un beneficio.No nos encontramos así a una crisis del capitalismo “al uso”. Es más, Chesnais apunta correctamente que las salidas a la crisis dependen del retroceso de la pandemia, no de un restablecimiento de la tasa de beneficio.

Para seguir ahondando en este debate, pensamos que como mejor se efectúa un análisis materialista de la crisis es ponderando los múltiples factores que influyen en su estallido, desarrollo y perspectivas. En este sentido, debemos recordar que, a finales de 2019, se estaban mostrando ya claros síntomas de recesión. La industria del automóvil, una de las principales referencias para medir la salud de la industria en general, mostraba síntomas de agotamiento y recesión en dos grandes productores,Alemania y China [3]. En enero de 2020 (poco antes de la extensión mundial de la pandemia),de entre las 3000 mayores empresas de EEUU, aproximadamente el 20% podían ser consideradas como “empresas zombis” (su producción apenas alcanzaba a pagar los intereses de la deuda contraída) [4]. A finales de 2019, el núcleo de estas empresas “zombis” representaba en EEUU un agujero de 1,09 billones de dólares (2/3 del PIB español).Un año más tarde, a finales2020, esta cifra había doblado [5]. La larga crisis de rentabilidad ha aglutinado toda una serie de factores que ya hacían prever una crisis financiera y económica inminentes.Su único medio de supervivencia estaba siendo unos mercados completamente autonomizados por causa de las políticas monetarias,manteniendo las economías occidentales a flote inundando los mercados de dinero y asegurando una parte de las deudas públicas.

Por otra parte, poniendo el foco en el carácter depredador del capitalismo sobre el medio ambiente, se puede poner en duda el carácter exógeno de esta crisis, y considerarla más bien una crisis de incompatibilidad entre acumulación del capital y respeto de la biodiversidad.Teniendo en mente la originalidad y las especificidades históricas de cada crisis, entendemos que lo más judicioso para su análisis no es tanto poner el foco en si nos encontramos ante una crisis “endógena” o “exógena”, sino cómo se conjugan los factores quedesencadenan,así como aquellos que le dan forma.Evitando enfoques mecanicistas podremos desarrollar más fácilmente un análisis materialista que tenga en mente los factoresestructurales,así como coyunturales.

3. El papel que juega la deuda en esta crisis
Pasemos a ver qué impacto tiene la deuda en la crisis y qué papel puede tener en las tentativas de resolución de la misma. Como apuntábamos, la situación económica global previa a la pandemia era en sí preocupante. Uno de los indicadores de la fragilidad de la situación eran los altos niveles de deuda que afectaban tanto a economías avanzadas como subalternas. Este es un dato significativo, puesto que, una década tras la crisis financiera del 2008 que desencadenó la mayor crisis económica conocida hasta la fecha, nos encontramos a las puertas de una nueva crisis de la deuda. Así, el foco en la mayoría de casos se ha mantenido en la deuda pública, que en realidad se ha mantenido estable a partir del año 2013 se ha mantenido estable en Europa.

La deuda fue transferida del sector privado al sector público, cumpliendo enteramente su papel de mecanismo de expropiación de los estados y de las clases trabajadoras mediante las políticas de ajuste. Sin embargo, estas políticas de ajuste, que sirvieron para salvar a una serie de capitales, no bastaron para su objetivo de abrir un nuevo ciclo de crecimiento. Así, como veremos, la deuda no ha parado de aumentar desde los inicios de la década de 2010, con un aumento importante de la deuda de las empresas en los países del norte y de la deuda pública en los países del Sur global. Lejos de haber mitigado los niveles de endeudamiento, estos han aumentado de forma global desde la crisis del 2008. A pesar de lo que los medios pro-capitalistas quieran insistir, el ciclo capitalistas e encontraba renqueante y sin soluciones.

4. Ante una nueva crisis de la deuda en el Sur global
A nivel de los países del Sur global nos encontramos en los inicios de una nueva crisis de la deuda, que en términos de gravedad puede superar a la crisis sufrida en los años 80 y que se tradujo en lo que se llamó “la década perdida”. La deuda externa de los países llamados en “vías de desarrollo” ha doblado su tamaño entre 2008 y 2018, pasando de 2,7 a 5,5 billones de dólares [6].Este aumento tiene todo que ver con la crisis de la deuda en el Norte entre 2007 y 2008 y con las respuestas que se le dieron. Es decir, están directamente relacionadas con el agotamiento del ciclo económico en los países del Norte. La intervención de los bancos centrales en el norte permitió tener tasas de interés muy bajas, lo que permitió a los países del Sur global endeudarse fácilmente. Al mismo tiempo, los precios de las materias primas, principal bien exportador de estos países, ha ido cayendo, lo que ha acelerado las necesidades de endeudamiento de muchos de estos países. Esto hizo que para muchos capitales financieros se considerase como un mercado en alza y con tasas de retorno más interesantes que las que se podían obtener en el Norte. A partir de la segunda mitad de la década, volvieron a caer los precios de las materias primas. Esto hizo que ahora las tasas de interés aumentasen, con una subida media de 4% en los últimos 5 años [7].Los países del Sur global (llamados países en desarrollo) se encuentran en una situación mucho más frágil que hace 12 años, en la última crisis. Su posición al final de las cadenas de valor les emplaza a ser altamente dependientes de los países del Norte.

Esta situación se ha exacerbado durante el año 2020. Así, en junio del año pasado, 28 países se encontraban con dificultades importantes para afrontar el reembolso de sus deudas. Además,al menos19 países se encuentran en una situación de suspensión de pagos. Además de los problemas que la pandemia lleva a las economías internas de estos países, nos encontramos igualmente con que la imbricación de muchos países del “Sur global” en los mercados mundiales de exportación de materias primas e importación de capital, implica una nueva crisis de la deuda de estos países, cuyas consecuencias pueden ser insospechadas. Por el momento, esta crisis se produce en un contexto de tasas de interés bajas, con índices directores cercanos a 0 (aunque esto signifique para estos países una tasa real de alrededor de 4%). Sólo cabe imaginar qué consecuencias puede tener la crisis si las tasas de interés aumentasen.

A pesar de la urgencia de la situación y de algunos llamamientos por parte de países y organizaciones no gubernamentales para aliviar el peso de estas deudas, los principales discursos de los Jefes de Estado y de las instituciones internacionales no se han concretado más que en espejismos. En abril de 2020, el ’Club de París’ (que reúne a los Estados acreedores más importantes) decidió una moratoria sobre ciertos pagos que vencían en 2020 [8]. Sin embargo, este alivio sólo representaría el 1,68% de los reembolsos previstos en 2020 por todos los países en desarrollo. Esto sólo concierne a los préstamos bilaterales entre países, dejando fuera a grandes instituciones como el Banco Mundial y el FMI. Estas moratorias sólo aplazarían el pago, no anularían sus importes. Por último, el FMI ha amenazado a los países que participaran en este protocolo con una degradación de su calificación soberana.En consecuencia, sólo 46 de los países elegibles solicitaron la DEDS, para un total de 5.000 millones de dólares, es decir, menos del 0,2% del total de la deuda pública externa de los países del Sur. Vemos pues que una vez más, la gestión de la deuda de los países del sur por parte de los países del Norte se hace en beneficio de los acreedores. La situación de emergencia humanitaria sólo es considerada a la hora de hacer discursos.

Cómo se paga una deuda tras el juicio monitorio?

5. EEUU y la UE ante niveles de endeudamiento nunca vistos
La crisis del coronavirus marcando su impronta específica, no debemos olvidar que, en conjunto, las economías avanzadas aún seguían lastrando los efectos de la crisis del 2008. Como indicábamos, la situación a finales de 2019 era francamente preocupante. El arsenal de soluciones que se propuso para atajar aquella crisis, y en particular las políticas monetarias, tales como los programas de “flexibilización cuantitativa” (quantitative easing) o las bajas tasas de interés han tenido un efecto casi nulo en términos de inversión productiva. Manteniendo el enfoque neoliberal, la política económica tanto en EEUU como en Europa ha seguido una suerte de “economía del goteo”, que parte de la base de que, la inyección masiva de liquidez, gestionada por el sistema bancario en el sector bancario de liquidez permitiría disminuir el coste del dinero y así potenciar que los bancos financiasen inversiones productivas en el conjunto de las economías. En la práctica, los fondos inyectados han servido a Las tasas de productividad,y en especial de beneficio en el ámbito productivo se han mantenido bajas, de tal manera que todos los ingredientes para reforzar las dinámicas especulativas de los capitales financieros [9]. La crisis crónica de sobreproducción que adolece el capitalismo y la consecuente autonomización del capital financiero no han hecho más que conducir a una nueva crisis de la deuda.

En el caso de los EEUU, el endeudamiento ha explotado desde el estallido de la crisis financiera de 2007. En lo que respecta la deuda pública, entre 2009 y 2019 se ha pasado de 9 billones de dólares a 22 billones de dólares de deuda pública. Entre el 30 de septiembre de 2019 y el 30 de septiembre de 2020 se ha incrementado en casi 5 billones más [10], situándose así en el 130% del PIB estadounidense. Las deudas privadas también despegaron a partir de la década de 2010. A nivel de la economía privada, el impacto de las medidas monetarias se aprecia especialmente en el crecimiento de la deuda en empresas no financieras. La deuda de estas empresas ha pasado así de 6 a 11 billones de dólares en una década (55% del PIB de EEUU) [11]. Las empresas financieras sufrieron un descenso durante la primera mitad de la década, para volver a subir progresivamente hasta superar los 15 billones de dólares (alcanzando el nivel que tuvieron en el momento del estallido de la crisis precedente) [12]. Por su parte, la deuda de los hogares constituye 16,4 billones, es decir 2 billones más que poco antes del estallido de la anterior crisis financiera [13].

Siguiendo los planteamientos del “quantitative easing”, el masivo endeudamiento de las empresas no financieras indicaría que vamos a asistir a un profundo ciclo de inversiones productivas, que desembocará en una oleada de innovaciones que puedan abrir la puerta a un nuevo ciclo productivo. En realidad, ha ocurrido todo lo contrario. Frente a rendimientos productivos estancados, muchas grandes empresas se han dedicado a mejorar su situación en los mercados financieros y a hacer negocio en ellos. Las inyecciones masivas de dinero han provocado que muchas de las grandes empresas tomaban dinero prestado para así poder prestarlo a otras empresas o recomprando sus propias acciones con el fin de que se apreciasen sus índices bursátiles (es decir, especulando con sus propias acciones). Los desequilibrios derivados de este tipo de estrategias del capital financiero estuvieron a punto de provocar un crack bursátil en el año 2018 [14]. En el año 2019, la reserva federal estadounidense se vio obligada a inyectar dinero de manera urgente ya que el mercado interbancario amenazaba con desmoronarse [15]. En resumen, asistimos una y otra vez a nuevas alertas por parte de medios frente a nuevas burbujas especulativas [16].Las políticas monetarias que se han llevado a cabo durante este año han empujado a que los mercados financieros hayan acabado el año en máximos, teniendo en cuenta el desplome que se produjo a principios de año debido a la pandemia [17]. Sin embargo, estas buenas cifras no consiguen disimular las enormes fragilidades de los sistemas financieros. El reciente caso de las millonarias pérdidasde fondos de inversión por un fenómeno de “especulación impugnatoria” con las acciones dela empresa GameStopdan buena cuenta de ello.

En Europa, los niveles de deuda no han sufrido las mismas subidas que en EEUU, sin embargo, las medidas monetarias aplicadas por el BCE, más que impulsar inversiones productivas, han abierto márgenes de acción a fondos de inversión especulativos. Frente a las regulaciones y recomendaciones formuladas por las autoridades europeas, como la reducción de los activos tóxicos en los balances de la banca (llamados Non-Performing Loans), otros actores, como los fondos de inversión, han ido ocupando cada vez más espacio en los mercados, en particular algunos como Black Rock, o Black Stone con los patrimonios inmobiliarios. Las políticas de tímido saneamiento operadas por el BCE han procurado que la banca se deshiciese de los activos tóxicos con los que contaba [18]. De hecho, estas políticas han llevadoa quea finales de 2019 un cuarto de las empresas europeas tuviera problemas de liquidez. Sin embargo, esta política de saneamiento ha ido dando un aliento mayor al mercado secundario, considerado por autoridades como el BCE como el vehículo para llevar a cabo este saneamiento. Las alertas sobre la posible recesión en Europa en el 2019 ponían ya en duda la viabilidad de este modelo, y con la experiencia de la anterior crisis en el retrovisor, ya sólo se podían imaginar desastrosas consecuencias que podría tener para la población el estallido de una nueva crisis.

Llegada de la COVID ha forzado a los Estados y a la UE a cambiar su enfoque con respecto al endeudamiento. Por ir centrándonos en la UE, frente a la situación actual, la UE ha suspendido el Pacto deEstabilidady Crecimiento, para permitir el gasto público suficiente y que el apoyo pueda darse para la pandemia. Es por ello también que los Estados se han endeudado fuertemente desde marzo de 2020. Según las cifras del FMIpublicadas en octubre de 2020, la deuda ha aumentado alrededor de 14% en laZona euro [19], En algunos casos, como Italia o España, estas cifras aumentaríanmás del 20% (24% en el caso español según proyecciones del FMI en enero de 2021 [20]). La crisis delaCOVID ha catalizado y agravado la situación previamente existente. La paralización de la actividad económica ha multiplicado el endeudamiento de los Estados, que ha reforzado el statu quo, sirviendo ante todo para garantizar los beneficios de los grandes capitales. Los mecanismos de la deuda están generando un triple movimiento en los capitales: los capitales más grandes, con acceso fácil a los mercados financieros, están aprovechándose de las bajas tasas de interés para endeudarse a bajo coste y poder así anticipar la fase de recuperación económica; esto redunda en que el número de empresas zombis, es decir, que apenas generan ingresos para poder seguir refinanciando sus deudas, se haya ido multiplicando a lo largo del año [21]; las grandes desigualdades en el acceso a la financiación y a nivel del apoyo de los Estados hace que sea previsible un proceso importante de destrucción de pequeñas empresas, que se encontrarían ante une total falta de acceso a liquidez [22] [23].

La gran particularidad en esta crisis ha sido la evolución de la intervención de la UE durante el año 2020. En los primeros compases de la extensión de la pandemia en Italia y en el resto de Europa, se hizopatente la incapacidad política de la UE como un espacio supranacional con un reparto de competencias, empujando a que cada país se buscase la vida. Por otra parte, sólo ha demostrado ser un espacio de coordinación de políticas económicas. A diferencia de la pasada crisis, esta vez se ha puesto en marcha un paquete de medidas conjuntas, llamado el Fondo Next Generation EU, que llegaría a la altura de 750 mil millones de €, que serán administrados durante los 7 años que dura el presupuesto europeo (2021-2027). De ellos, 672 mil millones van a destinarse al llamado Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia. Este a su vez se divide en dos partes: 312,5 mil millones en concepto de transferencias y 360 mil millones en préstamos a los estados miembros. Al Estado español le corresponderán 140 mil millones, de ellos 84000 serían bajo la forma de préstamos.

El Fondo Next Generation EU condensa varias claves de cómo se pretende atajar la crisis en Europa. La primera de las claves es que los fondos se financian directamente a través de la UE. Es decir,que,a diferencia de la pasada crisis, existe una suerte de “mutualización” de los costes de la deuda (la deuda necesaria para financiar este fondo costará lo mismo a Grecia que a Francia). La segunda clave redunda en que, a pesar de ser una primicia en el funcionamiento de la UE, estos fondos parecen estar muy por debajo de lo necesario para hacer frente a la pandemia. A título de ejemplo, la caída del PIB español de 2020 se ha estimado al 11%, es decir, 125000 millones de €; el primer tramo del fondo de recuperación que le tocaría al Estado español en 2021 asciende a 14000 millones. A pesar de que en los años posteriores se sigan percibiendo partes de este fondo, el alargamiento de la situación pandémica indica de todo menos una recuperación rápida de la economía. Tercero, que, a pesar de lo anunciado en un principio, las transferencias directas están sometidas a ciertas condiciones, siguiendo los dogmas del Tratado de Maastricht [24]. En el caso español,se han mantienen las dudas sobre el mantenimiento de la reforma laboral aprobada por el PP en 2012, así como la predisposición por parte del PSOE de poneren marchaunanuevareforma de las pensiones [25]. Cuarto, que más allá de lo que transmiten públicamente las instituciones europeas, este fondo no está destinado a aliviar los sectores que más han sufrido la crisis o que más habría que reforzar (como la sanidad pública), sino que tiene como objetivo el sentar las bases para une recuperación productiva “post-covid” [26]. Esta se basaría en dos objetivos: impulsar la digitalización y “resiliencia” en los servicios públicos; desarrollar los sectores de energías renovables, así como la adaptación de las diferentes industrias a las normativas medioambientales enmarcadas en los objetivos expuestos por la Comisión Europea en su Pacto Verde Europeo [27]. La cuarta clave, relacionada con el punto precedente, radica en que, el fondo reproduce y refuerza el desarrollo económico desigual en el que se ha basado la UE desde su nacimiento. Por las informaciones disponibles hasta la fecha, la gestión de estos fondos se realizará mediante colaboraciones público-privadas (PPP por sus siglas en inglés), y los principales receptores de los fondos en el caso español serán las grandes empresas energéticas. Esto supondría un refuerzo de un mercado que ya a día de hoy es un oligopólico; por muy verde que fueran las energías que se buscasen producir, el modelo capitalista aplicado a las energías renovables redunda en una relación extractivista con los territorios, reproduciendo y exacerbando las dicotomías entre ciudades y medio rural, es decir, antagónica de una relación que haga enraizar a las poblaciones de una manera sostenible. Más allá de las jerarquías espaciales en el seno de los países, esta suerte de capitalismo verde también reproducirá jerarquías a nivel de la UE, donde unas regiones como lapenínsula ibérica serán tendrán el papel de reserva energética, mientras que otras se dedicarán a la producción en sus diferentes niveles. De esta manera, los capitales europeos pretenden mantener posiciones competitivas con respecto a China y EEUU, siendo a medio plazo menos dependientes de energías fósiles.

El mercado de deuda y el mercado de acciones | Blog

A pesar de estos elementos, algunas fuerzas progresistas como Unidas Podemos o Más País, inciden en el carácter innovador y necesario de estos fondos [28].En particular, se incideen que las soluciones propuestas para el contexto actual de crisisson radicalmente distintas alas soluciones puestas en marcha a la crisisdel 2008.En particular, se explica queestos fondos puedan ser una suerte de nuevoNew Deal, es decir, de una gran intervención por parte de los Estadospara reconducir a la economía a una senda de crecimiento sostenido en el tiempo y que sea además generador de empleo.Esta perspectivano refleja larealidad. Primero, porque las cuantías incluidas en el programa Next Generation EUsonmodestascon respecto al agujero que implica elimpacto de la crisis a las economías europeas.Mientras que el FMI estima una caída de 7,2% en el PIB de la zona euro en 2020, el plan de ayudas Next Generation implica en torno al 6,5% del PIB de esta zona (5,5% del PIB de la UE en su conjunto), que se repartirán entre 2021 y 2023(de los cuales en torno a la mitad serán distribuidos en 2021).

Por otra parte, el análisisestá basadoenunaprofundaconfusión. Se equipara el control parcial de la economía por parte del Estado, defendida por las voces keynesianastras la crisis de 1929 con los actuales planes de rescate estatal de las empresas privadas. El punto clave en el que observamos que las grandes empresas privadas siguen estando en el centro de las políticas llevadas a cabo se encuentra en que la intervención pública noestáacompañada de impuestos, sino de endeudamiento.Es el Estado quien, una vez más, va al rescate del (gran) capital privado.

Por último, el hecho de que el BCEhaya lanzado programas de compradeuda soberanadelos países miembros (actualmente es el mayor acreedor de deuda pública europea con casi un cuarto del total de la deuda emitida) entra en contradicción con las reglas ordoliberales sobre las cuales se ha construido, impidiendo que se financie a los países. Esta posición de acreedor puede parecer absurda (y lo es), pero sirve ante todo para mantener el marco político de aplicación de políticas neoliberales en las que el Estado se pone a la entera disposición del capital privado para garantizar sus tasas de beneficios.El mantenimiento de estas deudas por parte del BCE agravaráuna eventualcrisis de la deuda. Al uso del comportamiento del FMI o el BM con respecto a países en el sur global, el BCE podrá exigir reformas de austeridad a cambio de renegociaciones de esta deuda.

6. El mecanismo de la deuda va a jugar un papel importante en la lucha sobre las salidas a la crisis
Desde sus inicios, la deuda ha jugado un papel en el desarrollo del capitalismo. La deuda se configurado durante los últimos siglos por parte del capitalismo como un potente medio de dominación de los pueblos. De hecho, es necesario recordar que el nacimiento y desarrollo de la mayoría de los Estados capitalistas durante el siglo XIX ha estado marcado por la deuda [29]. Para Karl Marx, en el sistema capitalista, la “deuda pública, o sea la alienación del Estado, deja su impronta” [30]siendo “una de las de laspalancas más efectivas de la acumulación originaria”. La existencia de un proceso permanente de acumulación originaria, o acumulación por desposesión, no limitado únicamente a los primeros estadios del capitalismo industrial (como durante mucho tiempo se había interpretado), ha sido uno de los factores que ha permitido al capitalismo seguir acumulando durante las últimas cuatro décadas. En el contexto de una crisis crónica de sobreacumulación, la deuda ha adquirido un papel clave a la hora de buscarle salidas [31]. El estancamiento en las tasas de beneficio ha empujado a abrir nuevos espacios de inversión en los mercados financieros, multiplicando así lo que denominamos capital ficticio. Estableciendo una analogía con idea de David Harvey sobre la búsqueda incesante del capital de “spatial fixes” (arreglos espaciales), entendemos que la hipertrofia de los mercados financieros en las últimas décadas es una clara representación del papel de “arreglo temporal” que el capital financiero (la deuda) están cumpliendo. A pesar de que el capital haya podido ir sorteando durante décadas algunas de sus mayores contradicciones, con el tiempo, el crecimiento del capital ficticio no ha ido más que amplificando estas mismas contradicciones, hecho palpable en los intervalos temporales entre grandes crisis se van acortando, y que estas son cada vez más profundas y devastadoras.

Los mecanismos de la deuda permiten al capital el ejercer relaciones de dominación sobre los países, regiones y municipios. La deuda pública es un mecanismo de extracción continua de riquezas. En lo que respecta a las deudas públicas, es un mecanismo permite una extracción segura y perpetua de riquezas financiadas en su mayoría por impuestos que afectan a las mayorías sociales. Esto se produce en especial mediante el mecanismo del “roll over” de la deuda, es decir el prolongamiento de la fecha final del pago de una deuda, prorrogándola, mientras que se siguen pagando los intereses [32], elemento clave en el mantenimiento de las relaciones neocoloniales con respecto a los pueblos del Sur global. Son los mecanismos de la deuda que han permitido poner en marcha las reformas de ajuste estructural y de austeridad a lo largo y ancho del mundo, mecanismos que de hecho dan a la deuda un papel fundamental e imprescindible para el funcionamiento de las administraciones públicas. Pero es que la deuda también forma parte de los aparatos de dominación social que con más eficacia ha puesto en marcha el capitalismo neoliberal. Desde la extensión del microcrédito en Marruecos y Sri Lanka, hasta las burbujas de la deuda hipotecaria en el Estado español o estudiantil en los EEUU, el endeudamiento creciente de las poblaciones como medio para acceder a servicios y bienes básicos como la alimentación, la sanidad o la educación han actuado como mecanismos de extracción de riquezas suplementaria a la par que sirve para disciplinar a la población [33]. Este disciplinamiento se opera tanto en espacios productivos (precarización del empleo y empobrecimiento) como reproductivos. Precisamente, las más afectadas por los mecanismos de la deuda son mujeres. Por una parte, se incrementa la precarización la supresión de servicios públicos a causa de los planes de ajuste y austeridad desemboca en que sean las mujeres que deban asumir muchas de las tareas de cuidados y asistencia, necesarias para la sociedad y fundamentales para el funcionamiento del capitalismo. Por otro lado, la deuda privada se fundamenta en la disponibilidad de ingresos en el futuro. Así, muchas mujeres se ven obligadas a hacer dobles, triples jornadas de trabajo para poder realizar las tareas de cuidado asignadas y poder reembolsar la eventual deuda. En el caso de algunos países del Sur global, las principales víctimas de las instituciones de microcrédito son igualmente mujeres, encontrándose en situaciones de vulnerabilidad.

Nos encontramos ante una crisis de la deuda, que ya ha comenzado en los países del Sur y que en el Norte se está fraguando. Los mecanismos de la deuda van a jugar un papel primordial en la búsqueda de salidas a esta crisis por parte del capital: permitirá mitigar las pérdidas del capital en esta crisis, acelerando el proceso de destrucción creativa en la economía que abra la puerta a un nuevo ciclo de acumulación; dictará las políticas que deben aplicarse para la salida de esta crisis y limitando todo lo posible las resistencias de las clases subalternas.

7. Tener en cuenta la deuda como un eje transversal en nuestros análisis yen nuestra acción política
La oposición a los mecanismos de la deuda debe formar parte del programa y la praxis de toda organización que busque un cambio radical.Es estratégicamente esencial el acabar con el carácter expropiatorio de los mecanismos de la deuda, que se materializan en las políticas de ajuste y de austeridad. Esto pasa por el impulso de movilizaciones que exijan el impago y la anulación de las deudas generadas bajo el capitalismo. Estas movilizaciones pueden basarse en la organización de auditorías ciudadanas bajo control democrático, que permitan decidir colectiva mentela anulación de todas las deudas que se consideren ilegales, ilegítimas y/o odiosas.En particular, la movilización en torno a auditorías democráticas permite construir amplios frentes bajo la premisa del control de decisiones clave en términos del gasto público, y que dan la posibilidad de avanzar progresivamente hacia el horizonte del impago.Este impago también debe entenderse bajo su vertiente feminista. La ofensiva neoliberal a la que asistimos desde hace más decuatrodécadas ha redundado en un empeoramiento de nuestras condiciones de reproducción social. La austeridad, así como la precarización del trabajo y las condiciones de vida han sido posibles gracias a una exacerbación de las contradicciones entre las esferas sociales de la producción y la reproducción, cuyo peso ha recaído en millones de mujeres, asignadas a realizar un trabajo sinónimo de falta de reconocimiento. El impago de las deudas debe tener clara su dimensión feminista, y que permita así sacar las tareas reproductivas del ámbito privado para ponerlas en el centro de las sociedades.

A nivel europeo, es esencial acabar con los tratados europeos que imponen los límites al gasto público y que permiten así que el mecanismo de la deuda ejerza toda su presión. El Banco Central Europeo debe ponerse bajo control democrático, anulando las deudas que posee los Estados miembros (actualmente el BCE es poseedor del 25% de la deuda pública europea), con las que está lucrando. Por último, es indispensable una transformación radical del sector bancario, que permita desarrollar una banca pública y bajo control social, que permita financiar los inversiones necesarias y decididas democráticamente. Más allá de la UE, las luchas contra la deudadeben desarrollarse bajouna perspectiva internacionalista,incidiendo enla anulación de la deuda que los países del sur tengan con respecto a los países del norte, creando frentes transnacionales contra la deuda.

Por Mats Lucia Bayer – CADTM

Notas
[1] https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2021/01/26/2021-world-economic-outlook-update

[2] https://vientosur.info/la-originalidad-absoluta-de-la-crisis-sanitaria-y-economica-mundial/

[3] https://www.ft.com/content/b38adcac-169f-11ea-9ee4-11f260415385

[4] https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-11-17/america-s-zombie-companies-have-racked-up-1-4-trillion-of-debt

[5] https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-11-17/america-s-zombie-companies-have-racked-up-1-4-trillion-of-debt

[6] http://www.cadtm.org/Evolution-de-la-dette-exterieure-des-PED-entre-2000-et-2019

[7] http://www.cadtm.org/La-bombe-a-retardement-de-la-dette-exterieure-des-Pays-en-developpement#2_evolution_des_taux_d_interets

[8] http://www.cadtm.org/11-questions-11-reponses-sur-la-nouvelle-crise-mondiale-de-la-dette-et-les

[9] https://www.cuartopoder.es/ideas/2021/01/18/el-debate-sobre-la-productividad-del-trabajo-manuel-gari-fernando-luengo/

[10] https://fiscaldata.treasury.gov/datasets/historical-debt-outstanding/historical-debt-outstanding

[11] https://fred.stlouisfed.org/series/BCNSDODNS

[12] https://fred.stlouisfed.org/series/FBDSILQ027S

[13] https://www.federalreserve.gov/releases/z1/dataviz/z1/nonfinancial_debt/chart/

[14] https://www.cadtm.org/La-crisis-economica-y-los-bancos-centrales

[15] https://www.cadtm.org/Panique-a-la-Reserve-Federale-et-retour-du-Credit-Crunch-sur-un-ocean-de-dettes

[16] https://www.lecho.be/les-marches/actu-actions/Le-mot-bulle-se-fait-de-plus-en-plus-insistant-a-Wall-Street/10279154

[17] https://www.sinpermiso.info/textos/covid-y-capital-ficticio

[18] https://ec.europa.eu/info/publications/201216-non-performing-loans-action-plan_en

[19] https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2020/09/30/world-economic-outlook-october-2020

[20] https://www.imf.org/en/Publications/FM/Issues/2021/01/20/fiscal-monitor-update-january-2021

[21] https://www.ft.com/content/cd90dfbe-3089-4cec-8436-39aed04cafc3

[22] https://www.ft.com/content/39a6c0f4-cc28-4173-b7c4-05c65d3baacb?desktop=true&segmentId=7c8f09b9-9b61-4fbb-9430-9208a9e233c8#myft:notification:daily-email:content

[23] https://www.bde.es/bde/es/secciones/informes/

[24] https://www.cadtm.org/Fondo-Europeo-de-Recuperacion-Es-todo-oro-lo-que-reluce-o-es-su-oro-el-que

[25] https://www.elsaltodiario.com/analisis/nuevos-fondos-europeos-next-generation-capitalismo-verde

[26] idem

[27] https://ec.europa.eu/info/strategy/priorities-2019-2024/european-green-deal_es

[28] https://www.publico.es/entrevistas/entrevista-secretario-derechos-sociales-nacho-alvarez-2021-ano-recuperacion-situacion-requiere-todavia-ayudas-personas-empresas.html

[29] Éric Toussaint, 2018,ElSistema deuda, Icaria editorial.

[30] Karl Marx 2009 [1867], El Capital, Siglo XXI editores, página 943.

[31] Ernest Mandel,1997 [1972],Le Troisième âge du capitalisme, Éditions de la Passion

[32] http://www.cadtm.org/11-preguntas-11-respuestas-sobre-la-nueva-crisis-mundial-de-la-deuda-y-las

[33] https://www.cadtm.org/Microcreditos-cuando-los-pobres

Fuente:  nuevarevolucion

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