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Deseo laudable, pero insostenible

Por: Dinorah García Romero

La presencialidad ha de volver a tener vigencia, aunque con modalidades distintas. Este es un proceso que el MINERD debe estar preparando para no improvisar.

El mundo está siendo impactado por diversas pandemias -corrupción, feminicidios, narcotráfico, coronavirus-; este último tiene en estos momentos tal incidencia, que provoca pavor y desolación. En la geografía mundial, se cuenta con más de sesenta millones de personas infectadas y más de un millón de fallecidos. Son cifras que dejan a pocas personas impasibles, por el bloqueo que producen en el desarrollo humano, económico y social del planeta.

La República Dominicana, aunque todavía con ritmo lento, va incrementando el número de personas contagiadas, 140, 922; y 2, 317 de fallecimientos. Este ritmo puede acelerarse por los problemas de educación ciudadana. Hasta el momento hay bastante información sobre la pandemia para que la población comprenda la gravedad de la situación. Pero la ignorancia de unos y la indisciplina de otros hace que diariamente haya personas que irrespeten las medidas que pueden contener el avance de esta enfermedad letal. Estas personas se empeñan en desconocer las orientaciones de los especialistas del campo de la virología y, particularmente, de los que les están dando seguimiento especializado a la COVID-19. Esta pandemia ha permitido constatar con mayor pujanza la importancia de una educación situada y de calidad. La falta de este tipo de educación en la República Dominicana contribuye a que personas de diferentes estratos sociales se burlen diariamente de las orientaciones generales que los ciudadanos hemos de observar para controlar el avance de la pandemia.

A lo planteado en el párrafo anterior se han de añadir las precarias condiciones que tienen muchos centros de educación, tanto del ámbito público como del privado. Generalmente la educación privada se asocia solo con los colegios más suntuosos y de abolengo. No. El sector privado va más allá de aquellos que siempre suenan y van delante. Con esto lo que planteo es que desear educación presencial ahora es un deseo laudable, pero insostenible. El reclamo de la presencialidad, para que se pueda concretar, requiere que el Gobierno honre su promesa de que va a mejorar las condiciones de los centros educativos públicos, que son la mayoría, para que haya condiciones humanas que alienten los aprendizajes de los estudiantes y la motivación de los docentes en su tarea de enseñar.

Las dificultades para volver a la presencialidad no son solo por el problema para mantener la distancia social y las condiciones que requiere la biología humana. No. Es que hay muchos centros educativos que carecen de los servicios básicos.  Los profesores y directivos de esos centros -salvo escasas excepciones-, por miedo a perder el trabajo o por lealtad a su partido político, se han acostumbrado a trabajar en un contexto institucional que niega los derechos fundamentales. Un centro educativo que carece de agua y no cuenta con las condiciones sanitarias necesarias no puede desarrollar clases presenciales. No estoy de acuerdo con que Salud Pública insista solo en la fórmula de la distancia social y la mascarilla. Este Ministerio ha de sugerirle o urgir a su homólogo, el Ministerio de Educación de la República Dominicana, para que le preste atención integral a la diversidad de factores que pueden profundizar la pandemia.

La presencialidad ha de volver a tener vigencia, aunque con modalidades distintas. Este es un proceso que el MINERD debe estar preparando para no improvisar. Esperamos que ya haya un equipo estudiando la nueva configuración de la presencialidad en la educación dominicana. Es recomendable que se aproveche este tiempo para avanzar en la concreción de planes y de acciones que garanticen una presencialidad segura y sostenible.

Este es un tiempo propicio para que el MINERD ponga en acción toda su creatividad y capacidad de gestión inteligente e innovadora. De igual manera, puede avanzar estudios sobre la modalidad de enseñanza híbrida; para que cuando la realidad lo permita, cuente con diversidad de posibilidades que garanticen una educación coherente con las necesidades del país.

Apoyamos todas las medidas que se tomen para crear entornos educativos decentes y robustos; pero, principalmente, humanos. Las razones económicas no han de primar ante las razones de salud y de vida. Necesitamos movilizar la economía, pero no creando contextos de muerte. Reclamar presencialidad educativa es un derecho. Sin negarles este derecho a madres y a padres, les sugiero análisis más consistente de la realidad educativa y de salud del país. Hay una canción que nos recuerda que “esperar es un reto y una tarea”. Mantengamos el deseo de presencialidad; exijámosle al Gobierno, a través del MINERD, que propicie condiciones integrales para ello; y nosotros aportemos todo lo que pueda contribuir a esta causa

Fuente: https://acento.com.do/opinion/deseo-laudable-pero-insostenible-8888308.html

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Hacia un nuevo modelo educativo

 Manuel Alberto Navarro Weckmann

Con los recientes acontecimientos en donde el planeta entero se encuentra sumido en una transformación en prácticamente todos los sectores por el impacto de la llegada del COVID-19, en donde por supuesto, la educación ha sufrido severos cambios, podemos apreciar ante nuestros ojos, el nacimiento de un nuevo modelo educativo.

Los modelos, como representaciones de la realidad, asumen diferentes características en las que se puede apreciar la forma en que una sociedad, en este caso, a través de la educación, intenta formar un tipo específico de ser humano y, por supuesto el futuro de la sociedad.

Pocas dudas podemos tener sobre la manera en que han cambiado las características de la participación de los diferentes sujetos educativos que intervienen en el proceso de enseñanza – aprendizaje.

Por una parte, el propio personal docente, ha tenido que modificar diferentes actividades, como es el caso de la respuesta con sus propios recursos para aportar al sistema educativo sus elementos tecnológicos, la manera de comunicarse con sus estudiantes, la llegada de infinidad de estímulos y distractores en derredor de éstos, el tiempo de capacitación y recursos de conectividad, así como la necesaria y forzada necesidad de adaptar sus prácticas pedagógicas para responder a las nuevas condiciones en que se desarrolla el proceso educativo, situación que le ha traído extenuantes y estresantes jornadas ampliadas de trabajo

Por otra parte, la inmersión de la escuela en cada uno de los hogares, o de los hogares en la escuela, como quiera apreciarse,  ha generado cambios importantes en las familias. En el caso de los padres y madres de familia, su coparticipación en el proceso educativo se ha hecho más vivible y ha representado no solo un reto para ellos, sino para el propio docente, en donde ahora debe de quedar claro no solo para su estudiante, sino para la propia familia o personas de apoyo, la ruta de aprendizaje.

Y por supuesto la complejidad para las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, no solo por el reto que plantea en sí la falta de elementos tecnológicos y conectividad para dar seguimiento a su educación, sino el modelo educativo de la propia educación a distancia que plantea sus propios retos, el aislamiento social de sus compañeros, así como la carga de violencia en el hogar que se ha incrementado, que sin duda todo ello, además de otros factores, han contribuido a la sensible baja de estudiantes que siguen adelante en el Sistema Educativo, misma situación que nos debe de preocupar pero más que todo de ocupar.

Todo lo anterior, debe de generar una profunda reflexión, sobre los aprendizajes que son prioritarios, eliminar la carga enciclopédica, privilegiar el aprendizaje basado en el propio contexto de las y los estudiantes, el rápido desarrollo de metodologías que, basadas en competencias, permitan enfrentar esta nueva realidad que ya supera los nueve meses y cuyo desenlace en el corto y mediano plazos parecen integrar elementos propios de una educación que incorporará elementos del ayer, pero sobre todo, del mañana…


manuelnavarrow@gmail.com

https://manuelnavarrow.com

Fuente: https://profelandia.com/hacia-un-nuevo-modelo-educativo/

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Cómo aprender a contar cuentos en lenguaje de signos

Por: ABC

La Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación, la EUD (European Union of the Deaf) y Huawei han creado una web para familias de niños sordos.

La Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación, en colaboración con la EUD (European Union of the Deaf) y Huawei quieren mejorar la comunicación en las familias donde hay niños sordos. Para ello, han puesto en marcha una página web para que puedan aprender a contar cuentos en lengua de signos, y disfrutar así de la experiencia de relatar historias a sus hijas e hijos.

Con el título «Lengua de signos para familias. Aprende a contar cuentos de forma fácil y a tu ritmo», este espacio virtual pretende dotar a madres, padres y otros familiares de menores sordos de las estrategias necesarias para contar cuentos a los pequeños sordos en lengua de signos. Entre ellas, transmitir el relato con entusiasmo sin ningún tipo de vergüenza, evitar los nervios, introducir la expresión corporal en el relato, respetar el ritmo del niño o niña, y aprender de sus reacciones.

Para la Fundación CNSE esta web, pionera y única en España, contribuirá a mejorar la comunicación en el entorno familiar, ya que la suma de lengua de signos y lengua oral juegan un papel muy importante en las interacciones tempranas, y, por ende, en el desarrollo cognitivo y emocional de la infancia sorda. En este sentido, la entidad incide en que la lengua de signos facilita el procesamiento mental y la contextualización entre las niñas y niños sordos, además de ayudar a la identificación y comprensión de palabras, y favorecer el procesamiento de los mensajes hablados. «Esta lengua es vital para el aprendizaje de la lectura y la escritura, lo que permite la adquisición de conocimientos, fomenta la curiosidad y la imaginación, les ayuda a crecer como personas, y alimenta su espíritu crítico», afirman desde la entidad.

Además, esta nueva web resultará especialmente útil para aquellas familias que viven en pequeñas localidades alejadas de las grandes ciudades y que encuentran más dificultades en el acceso a los recursos. Huawei también ha lanzado para los niños sordos la aplicación StorySign, que utiliza la inteligencia artificial y la realidad aumentada para traducir distintos cuentos infantiles a la lengua de signos. Está disponible en 14 idiomas orales y signados y pretende fomentar el hábito lector entre las niñas y niños sordos y adentrarles en un universo lleno de fantasía y creatividad.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-como-aprender-contar-cuentos-lenguaje-signos-202012030212_noticia.html

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Consejos para mejorar la enseñanza y la atención a alumnos TEA

Por: Educación 3.0

José Ramón Alonso, coautor de ‘El Autismo: reflexiones y pautas para comprenderlo y abordarlo’ y experto en neurociencia, ofrece consejos para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumnado TEA.

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta aproximadamente a uno de cada 100 niños. Por eso, cada vez es más común que tengamos uno de ellos en nuestras aulas. Es de dos a tres veces más frecuente en niños que en niñas, aunque parece que muchas niñas lo camuflan y estarían sin diagnosticar.

Las pautas

Las personas con autismo tienen muchas cualidades entre las que destacan su bondad y su honestidad, pero tienen dificultades para comprender nuestras pautas sociales y se calcula que en torno al 70% son víctimas de acoso escolar o bullying.

Por ello, es importante seguir algunas pautas para trabajar en el aula con este alumnado:

  • Adapta lo que se pueda de la enseñanza a su aprendizaje y aprovecha, como con cualquier otro niño, sus fortalezas y sus peculiaridades.
  • Organiza las cosas paso a paso, en orden, con una secuencia pautada, bien concretado todo.
  • Da instrucciones muy claras. Por ejemplo, es mucho mejor decir algo como “dejad los lápices, cerrad los cuadernos y poneros en fila para salir al patio” que “hoy hace muy bueno. Vamos a dar la clase fuera. Tan pronto como terminéis de escribir, dejad lo que estáis haciendo y vamos para la salida”; es, una instrucción mucho más enrevesada para el alumno.
  • No des nada por asumido: es posible que haya escuchado las instrucciones pero no las comprenda o que ayer lo tuviera claro y hoy ya no.
Una niña sujeta un puzle, símbolo del TEA
  • Explica con nitidez cuándo está terminada la tarea. Hay quienes hacen una foto a cómo tiene que quedar y lo enseña al estudiante (explicándole que así tienen que quedar las pinturas cuando termine, por ejemplo). Usar imágenes es a menudo una buena idea y muy fácil de hacer con nuestros teléfonos móviles.
  • Dirígete a él en primera persona y de forma individual. Cabe la posibilidad de que no entienda que una instrucción para toda la clase es también para él o que necesite más práctica que otros compañeros para dominar algunas tareas.
  • Usa sistemas diversos para enseñarle: imágenes visuales, guiarle la mano, un compañero que sirva de ejemplo… repetir la información no suele estar de más.
  • Haz preguntas cerradas mejor que abiertas. Al dirigirse a alumnos TEA, funciona mejor decir “¿Quieres leer o dibujar?” que preguntar “¿Qué quieres hacer ahora?”.
  • Da pocas opciones, si tiene que elegir algo, por ejemplo un cuento, que tenga que hacerlo entre dos o tres, no toda la estantería.

Otros factores a tener en cuenta: comunicación, trabajo en grupo… 

Dentro de la comunicación, hay alumnos TEA que no son verbales, a muchos les resulta complicado inicial una comunicación social y tienen dificultades para estimar correctamente el espacio personal. Algunos no tienen contacto visual y pueden tener dificultades de atención.

En cuanto al uso del lenguaje expresivo pueden utilizar mensajes inadecuados, tener un pensamiento literal, sin matices ni metáforas; son muy francos, sin considerar el impacto que sus palabras tienen en los demás. A menudo tienen un área de interés donde pueden tener un vocabulario muy especializado.

Por último, la competencia comunicativa de los alumnos TEA puede ser diferente del uso del lenguaje y parecer que entienden más de lo que en realidad han comprendido. Los niños con autismo requieren tiempo extra para procesar las instrucciones verbales.

¿Y en el aula?

Niños jugando juntos en clase - alumnos TEA con sus compañeros

Es conveniente que esté cerca del maestro, pero no aislado, de manera que esté alejado de puntos de distracción y en un espacio de fácil supervisión.

En el trabajo en grupo, por otro lado, resulta adecuado que esté situado con compañeros con buena atención, pero no hace falta que sean de alto rendimiento; hay que dar preferencia al trabajo individual o en grupos pequeños (dos o tres alumnos) y explicarle su tarea, lo que se espera de ellos y aumentar la frecuencia de supervisión. Es mejor no juntarle por afinidad, sino con compañeros que ayuden a regularizar su conducta.

A la hora de darle instrucciones, es mejor establecer contacto visual antes, formular una sola instrucción cada vez y después de dársela pedir que la verbalice para verificar que ha sido comprendida. También resulta útil supervisar con frecuencia el seguimiento de las instrucciones y enseñarle a que pida ayuda.

Además, en la asignación de tareas puede ayudar fragmentarlas en subtareas, darle hojas solo impresas en el anverso con instrucciones sencillas y tener en cuenta el período de atención. Los exámenes han de hacerse en un ambiente tranquilo, recalcar que es una actividad de aprendizaje, explorar la evaluación oral y otros sistemas y darle tiempo extra si es necesario.

Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/consejos-ensenanza-atencion-alumnos-tea/

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Origen y base filosófica de la tutoría

Por: Eleazar Domingo Jiménez Rodríguez 

Resumen

El objetivo de este artículo es presentar, a grandes rasgos, el origen de la tutoría y enfatizar la base filosófica que la sustenta. Este trabajo forma parte de una investigación relacionada con la aplicación de la tutoría en la educación media superior en el medio rural y se realizó con la aplicación de la metodología que subyace en la propuesta dialéctico-crítica. Se concluye que, por la constitución de la conciencia de quienes lo suscriben, el origen de la tutoría varía de uno a otro teórico y que la base filosófica ha sido un tema poco tratado, pero se ubica en el humanismo.

Palabras clave: Tutoría, educación media superior, base teórica, origen de la tutoría.

Abstract

The objective of this article is to present, in broad strokes, the origin of tutoring and to emphasize the philosophical basis that sustains it. This work is part of an investigation related to the application of tutoring in upper secondary education in rural areas and was carried out with the application of the methodology that underlies the dialectical-critical proposal. It is concluded that, due to the constitution of the conscience of those who subscribe to it, the origin of the tutoring varies from one theoretical to another and that the philosophical base has been a subject little treated, but it is located in humanism.

Keywords: Tutoring, upper secondary education, theoretical base, origin of tutoring.

Introducción

En el Instituto de investigaciones Sociales y Humanas se enfatiza la importancia del conocimiento de la base teórica del tema de investigación que se elige. El énfasis en el conocimiento de la base teórica de un tema de investigación se da como reconocimiento de que la teoría constituye el cristal a través del cual se aprecia la realidad. Por otro lado, es importante mencionar que este artículo forma parte de una investigación en proceso relacionada con la tutoría en México con la intención conocerla y explicarla y, se reconoció que la tutoría no tiene una base teórica, pero si tiene una base filosófica que es importante identificar y precisar.

El artículo está organizado con base en dos apartados: 1. Función tutorial y 2. Base filosófica. En el primero se presenta la forma en que ha sido pensada la tutoría y, en el segundo, se presentan los aspectos fundamentales del humanismo y de los tres iniciadores de ese movimiento.

1. La función tutorial

1.1. Conceptuación

En este apartado se expresa la forma en que ha sido pensada la función tutorial y, a esto, se le ha denominado la conceptuación. De acuerdo con Cañas, la función tutorial es el ejercicio de las tareas de orientación educativa que el profesor realiza con respecto a sus alumnos. Cañas agrega que la función tutorial es parte integrante y esencial de la educación.

En este caso, nótese que la función tutorial está pensada como la orientación del profesor hacia sus alumnos y, este sentido, lo expresado por Cañas coincide con lo que plantea Gato para quien la tutoría es aquello que un profesor, celoso de su tarea, puede hacer en el campo de la orientación con relación con los alumnos con los que está interactuando.

La tutoría es una acción que ejecutan los profesores como una parte importante de función docente para propiciar el desarrollo integral de los alumnos en el ámbito académico, social, personal y profesional. Por lo importancia de la tutoría es pertinente presentar la forma en que ha sido pensada y expresada.

En palabras de Ariza y Ocampo, en la actualidad, la tutoría constituye una alternativa en apoyo a la educación. Ariza y Ocampo agregan que, con base en los cambios propiciados por la economía y por la legislación programas universitarios latinoamericanos, en Colombia, se hace necesario promover cambios en la conceptualización del currículo, de la actividad docente y de los planes de estudio para poner en marcha programas de acompañamiento tutorial a los estudiantes que les apoyen para resolver las dificultades a las que se enfrentan en las diferentes dimensiones de su vida.

Narro y Arredondo consideran a la tutoría como la acción en la que una persona, denominada tutor, es quien responde por un menor de edad o por una persona incapacitada que no puede valerse por sí misma y, ante esta concepción restringida de la tutoría, Aguirre, la considera como un proceso fundamental para propiciar el desarrollo de los estudiantes universitarios. El tutor, dicen Narro y Arredondo, pueden atender las necesidades de orientación en el ámbito educativo, personal, cultural y social de los estudiantes de tal forma que puedan adaptarse al ambiente universitario y, a la vez, tener un buen desempeño académico, incluyendo el apoyo para que planifique su trayectoria de acuerdo con su vocación, habilidades, intereses y actitudes.

Para la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), la tutoría es un proceso de acompañamiento durante la formación de los estudiantes que implica atención personalizada a un alumno o a un grupo reducido de alumnos, por su parte de académicos competentes y formados para esta función, apoyándose conceptualmente en las teorías del aprendizaje más que en las de la enseñanza. Obsérvese que la ANUIES sólo considera el aspecto del aprendizaje, es decir, se sitúa en el alumno, pero no se menciona a las características humanísticas de los tutores.

Por lo dicho en los párrafos anteriores, la tutoría ha sido pensada de varias formas entre las cuales sobresalen las siguientes: como orientación del alumno por el tutor para garantizar un desarrollo pleno en el ámbito escolar, como acompañamiento y apoyo para garantizar que el estudiante se adapte a los cambios políticos, económico y educativos para garantizar una formación que responda a los requerimientos del ámbito laboral.

1.2. Antecedentes de la tutoría

Históricamente, puede decirse que tutor ha sido el nombre dado a una persona que ha desempeñado funciones específicas de acompañamiento a otras personas. Se entiende que, en el inicio del desarrollo humano, se contaba con alguien que se encargaba de apoyar y brindar el conocimiento a quienes carecían de él. En ese proceso, en muchas civilizaciones, la madre se ocupó de la educación inicial de los niños, aunque algunas familias con recursos económicos disponían de una nodriza para proporcionar los cuidados necesarios a los pequeños. En términos generales, aproximadamente, a los siete años de edad, los niños quedaban al cuidado de un preceptor o pedagogo que, ordinariamente, era un esclavo que brindaba las primeras nociones de educación o, en su caso, acompañaba a los niños a la escuela.

La tutoría implica a una persona, conocida como tutor, a quien se le asignan funciones como las siguientes: como profesor encargado de participar en el desarrollo del plan de acción tutorar; como educador responsable de integrar el sistema de influencias educativas para promover el crecimiento personal y desarrollo de estudiantes que sean capaces de tomar decisiones propias; como persona que conduce o enseña a otra el camino para lograr lo que se propone; como educador profesional abierto a la formación constante de los estudiantes o como especialista que brinda asistencia científico-metodológica, con el objetivo de orientar a los estudiantes en la selección correcta de los métodos, técnicas e instrumentos esenciales.

Una antigua mención de la palabra mentor aparece en el libro de Homero, titulado Odisea. Dando un brinco en la historia, en Grecia, puede considerarse a Sócrates como maestro (tutor) de Platón y, a éste, como maestro de Aristóteles y, así sucesivamente, aunque se dice que ese proceso que, de algún modo, era de tutoría, era en una sola dirección: los conocimientos eran transmitidos por el sujeto que conocía al sujeto que aprendía y no al revés.

En la edad media, las abadías y los monasterios eran los lugares donde se daba de manera explícita la enseñanza y la educación. Las abadías y los monasterios eran considerados crisoles donde se fraguaban las ideas más importantes. En esos lugares, había todo lo necesario para el trabajo de los copistas y para el estudio. En ellos, de alguna manera, se dieron las primeras prácticas de lo que, actualmente, se conoce como tutoría.

2. Base filosófica

Aunque no se reconoce ni se menciona de esa forma, la tutoría es una manera de apoyar el desarrollo académico y personal de los estudiantes y esto quiere decir que la tutoría no es, entonces, una explicación acerca de la enseñanza, del aprendizaje o de la apropiación de conocimiento, sin embargo, lo que se realiza en la tutoría si tiene una base filosófica que es importante conocer para que las acciones que se ejecuten no queden ubicadas como una simple ocurrencia. La ANUIES piensa a la tutoría como una estrategia innovadora y esto implica que la tutoría no se confunde con una explicación.

A partir de su implementación en México, la tutoría ha sido pensada como una posible panacea a los problemas que enfrentan las instituciones educativas por la deserción y la reprobación de los alumnos y, por ello, la tutoría se sido concebida como el apoyo que requieren los estudiantes para superar sus problemas académicos y, en algunos, casos, personales.

Como se dijo anteriormente, la tutoría es un apoyo que se brinda a los alumnos y, con base en esto, es posible pensar que, quienes diseñaron la idea tuvieron una fuerte conciencia de apoyo al desarrollo del hombre, es decir, tuvieron un fuerte sentimiento humanista. La ANUIES indica que la base de la tutoría es el humanismo, pero no aclara porqué es así.

Con lo expresado en el párrafo anterior, podemos preguntarnos ¿qué es el humanismo? ¿Quiénes fueron los principales humanistas? ¿Qué proponen los humanistas? Las respuestas a estas preguntas pueden llevarnos a considerar que la base teórica de la tutoría reside en el humanismo.

El humanismo fue un movimiento filosófico, intelectual y cultural, que se desarrolló en Europa entre los siglos XIV y XVI y se enfocó en el desarrollo del hombre y en su capacidad para definir su vida. Los postulados del humanismo han sido de carácter antropocéntrico, es decir que se guían por la razón, desechando total o parcialmente a la fe como rectora de su destino y, en consecuencia, se ubicó al ser humano como centro del universo y se desplazó a un dios de ese centro. El humanismo resalta al hombre como un ser con valores, espiritualidad y características propias de su humanidad y, además, promueve el desarrollo de las ciencias y las artes como base del desarrollo de la capacidad del hombre mismo.

Como ya se estableció, el humanismo fue un movimiento filosófico, sin embargo, Romo, erróneamente, lo considera como un paradigma educativo y, además, se incurre en otras imprecisiones como las siguientes:

Ni en México ni ninguna parte del mundo existen, de manera simultánea, cuatro o más paradigmas (humanismo, cognitivismo, socio cultural, constructivismo) como lo señala Romo. La idea de paradigma, de acuerdo con Kunt, es un pensamiento, una teoría que se impone durante determinado tiempo en una comunidad y, entonces, no hay más de un paradigma al mismo tiempo.

El llamado paradigma socio cultural, si existiera, quedaría ubicado, de acuerdo con Coll, en el constructivismo. Por lo dicho anteriormente, el humanismo no tiene fundamentos teóricos, aunque si tiene una relación con la filosofía. El llamado paradigma sociocultural no se ocupa del proceso de enseñanza-aprendizaje, sino de la instrucción.

Las principales características del humanismo son las siguientes:

  • Considera al hombre como un ser natural y no como una creación divina y lo ubica como centro del universo.
  • Surgió en las ciudades de Venecia, Roma y Florencia, en Italia.
  • Alcanzó su esplendor con la invención de la imprenta y el surgimiento de universidades y academias.
  • Retoma las raíces de la cultura antigua y clásica como fundamento de su corriente filosófica.
  • Lleva la figura de la mujer hacia un aspecto más sensual y amoroso, contrastándola con la imagen tapada de una virgen, en su concepción religiosa.
  • Puso el énfasis en la literatura y en su promoción, utilizando lenguas vulgares y comunes al escribir.

El Renacimiento fue, entonces, la corriente que permitió la difusión de las ideas planteadas en el movimiento humanista. En conjunto, ambos determinaron una nueva concepción del mundo y del hombre. El humanismo estableció las bases para que el hombre se colocara como un ser intelectual, capaz de realizarse a través de las artes y las ciencias y el Renacimiento aprovechó este ímpetu del hombre para trasladarlo al desarrollo de las ciencias y la modernidad.

Los representantes más notables de humanismo son los siguientes:

  • Dante Alighieri (1265-1321).
  • Francesco Petrarca (1304-1374).
  • Giovanni Boccaccio (1313-1375).

Dante Alighieri fue un poeta y filósofo medieval italiano que vivió en el periodo 1265-1321 y que se erigió como la piedra angular de la exaltación de la naturaleza humana y de su trabajo eminentemente político en la sociedad en la que está inserto. De las críticas a la posición de la iglesia de su tiempo que estaba más preocupada y ocupada con los asuntos mundanos que con el cuidado de las almas, Dante promovió la autonomía del poder político en contra de lo espiritual y esto fue un paso crucial hacia un Estado laico y para la colocación del hombre y sus fines frente al poder clerical.

Dice Sánchez que, para comprender a Francesco Petrarca, poeta, filósofo y filólogo, aretino que vivió en el periodo 1304-1374, es importante conocer los elementos que se consideran como la semilla del humanismo: la búsqueda, el estudio y la difusión de los clásicos greco-latinos, la depuración filológica del latín, el renacimiento de la poesía y de las artes literarias; el intento de conciliar el paganismo y el cristianismo, la reivindicación de Platón frente a Aristóteles y la idea que la filosofía está al servicio del ser humano para enseñarle el arte de vivir.

Giovanni Boccaccio es uno de los grandes escritores y humanistas del renacimiento italiano que vivió en el periodo 1313-1375. Desde muy temprano su interés fueron la literatura por lo que acabó en la Corte napolitana estudiando con los mejores eruditos. Desde adolescente escribió poemas y relatos de carácter amoroso que sirvieron de modelo a la novela sentimental, pero su mejor obra es El Decamerón, escrita entre 1349 y 1351 que proporcionó alegría a la vida de los florentinos de la época que era devastada por la peste negra. En esa obra, Boccacio presenta relatos de carácter: erótico-festivo, contra la hipocresía de los clérigos, de amores de triste final o de final feliz, de amistad o mostrando el ingenio, la generosidad o la ruindad del género humano.

De acuerdo con Fontana, ante el panorama desolador de la Florencia superviviente a la peste, sólo sobrevivieron entre uno y dos quintos de sus habitantes; Boccaccio, con sus obras, nos invita a reír, a reconfortarnos con historias ejemplares de amor, de amistad, de piedad, de caballerosidad y en contra de la hipocresía de los clérigos corruptos y a disfrutar de la vida, a vivir según la locución latina Carpe diem (aprovecha el momento). Recordar la vida de Boccacio coincide con el momento actual en el mundo en que se vive la epidemia del COVID-19, aunque, quizá, con menos severidad.

Conclusiones

Una vez presentados los principales aspectos de la tutoría puede concluirse los siguiente:

La tutoría es una estrategia mediante la cual se trata de apoyar el desarrollo humano y cognitivo de los estudiantes para que puedan superar los problemas personales que propician, fundamentalmente, reprobación y deserción de las instituciones educativas de todos los niveles.

La tutoría no ha tenido los resultados esperados por múltiples razones, pero, de ellas, sobresale la precipitación con la cual se han implementado y que ha implicado la falta de una preparación específica para el desarrollo de esa actividad.

Como estrategia o propuesta para mejorar los resultados del proceso educativo, la tutoría no tiene una base teórica, pero si tiene una base filosófica que reside en el humanismo en cuanto se interesa por la persona considerada como tal.

Reconocer la base filosófica de la tutoría propicia que el tutor tenga una formación que le permita comprender la importancia del sentido humano para atender e interactuar con los alumnos.

Referencias

  • Aguirre Benítez, Elsa Liliana. “La tutoría como proceso que fortalece el desarrollo y crecimiento personal del alumno.” Revista Investigación en educación médica, año 2017, pp. 1-7.
  • Ariza Ordoñez, Gladys I y Héctor Balmes Ocampo Villegas. “El acompañamiento tutorial como estrategia de formación personal y profesional.” Revista Universitas Psychologica, año 2005, Vol. 4, Núm. 1, pp. 31-41.
  • Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior. Programas Institucionales de Tutoría. Una propuesta de la ANUIES para su organización y funcionamiento en las instituciones de educación superior, ed. ANUIES: México, 2001.
  • Cañas Calles, Antonio, T. et al., “La función tutorial: valoración y necesidades del profesorado.” Revista Bordón, año 2005, Vol. 57, Núm. 3, pp. 297-314.
  • Covarrubias Villa, Francisco. Las herramientas de la razón. La teorización potenciadora intencional de procesos sociales, ed. UPN: México; 1995, 277 pp.
  • Fontana, Sebastián. “El Decamerón de Giovanni Boccaccio”. Revista digital Ábrete libro. Disponible en la dirección: http://revista.abretelibro.com/2015/05/el-decameron-de-giovanni-boccaccio.html
  • Gato Castaño, Purificación. “La función tutorial.” Revista Campo abierto; año 1983, Núm. 2, pp. 187-200.
  • González Sánchez, Anabel et al. “Evolución histórica de la tutoría en la formación de profesionales de la enfermería.” Revista Médica electrónica, año 2016, Vol. 38, Núm. 4 pp. 646-656.
  • González, Ana María. Antecedentes y evolución histórica de la acción tutorial: apuesta por una educación integral y de calidad. CIMIE 14. Tercer congreso internacional multidisciplinar de investigación educativa.
  • González-Palacios, Aarón e Ignacio Avelino-Rubio. “Tutoría: una revisión conceptual.” Revista de Educación y desarrollo, año 2016, Núm. 38, pp. 57-68.
  • Homero. Odisea, pp. ed. Luarna: Madrid, 711 pp. Disponible en la dirección:
    http://www.ataun.eus/BIBLIOTECAGRATUITA/Cl%C3%A1sicos%20en%20Espa%C3%B1ol/Homero/Odisea.pdf
  • Humanismo. https://www.caracteristicas.co/humanismo/
  • Kuhn, Thomas S. La estructura de las revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económica: México; 2011, 361 pp.
  • Narro Robles, José y Martiniano Arredondo Galván. “La tutoría Un proceso fundamental en la formación de los estudiantes universitarios.” Revista Perfiles Educativos, año 2013, Vol. XXXV, Núm. 141, pp. 132-151.
  • Romo López, Alejandra. La tutoría. Una estrategia innovadora en el marco de los programas de atención a estudiantes. ed. ANUIES, 2011, 123 pp.
  • Salgado, Karine. “El hombre de Dante Alighieri: una contribución medieval para la formación de la conciencia de la dignidad humana y de los derechos de ella derivados.” Revista Logos, Ciencia & Tecnología, año 2009, Vol. 1, Núm. 1, pp. 165-171.
  • Sánchez Ortega, Naty. Petrarca, el padre del humanismo. Disponible en la dirección: https://www.academiaidearte.com/el-humanismo/humanismo-florentino/petrarca/
  • Tamayo de Serrano, Clara. “El aporte cultural y educativo de la Baja Edad Media.” Revista Educación y educadores, año 2007, Vol. 10, Núm. 2, pp. 197-213.

Datos para citar este artículo:

Eleazar Domingo Jiménez Rodríguez, (2020). Origen y base filosófica de la tutoría. Disponible en Revista Vinculando. Recuperado el 10 de Dec de 2020. Url: http://vinculando.org/educacion/origen-base-filosofica-de-la-tutoria.html

Fuente: http://vinculando.org/
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Lo cotidiano, la fantasía, el carisma

Por: Leonardo Boff

Nosotros venimos del útero común de donde vinieron todas las cosas, de la Energía de Fondo, de aquel océano sin orillas, del big bang, del bosón de Higgs que originó el topquark, el ladrillo material más primordial del edificio cósmico, pasando por todas las fases de la evolución hasta llegar al computador actual y la inteligencia artificial. Y somos hijos e hijas de la Tierra, o mejor, somos la Tierra que anda y danza, que tiembla de emoción y piensa, que quiere y ama, que se extasía y adora al Ser que hace ser a todos los seres.

Todas estas cosas estuvieron primero en el Universo, se condensaron en nuestra galaxia, adquirieron forma en nuestro sistema solar e irrumpieron concretas en nuestra Tierra, gran madre, generadora de vida.

El principio cosmogénico, es decir, aquellas energías directoras que conducen llenas de propósito todo el proceso evolutivo, obedecen a la dinámica siguiente, tan bien estudiada por Ilya Prigogine y Edgar Morin: orden, desorden, relación, nuevo orden, nuevo desorden, nuevamente relación, y así siempre de nuevo.

Mediante esa lógica se crean siempre más complejidades y diferenciaciones; en la misma proporción se van creando interioridad y subjetividad en todos los seres hasta alcanzar su expresión lúcida y consciente en la mente humana. Sólo puede estar en nosotros lo que estaba antes en el universo, aun en gestación.

Simultáneamente y también en la misma proporción se va gestando el tejido de relaciones, de intercambios y de interdependencias de todos con todos (tesis básica de la física cuántica de Bohr/Heisenberg) que funciona como un ritornello en las encíclicas del Papa Francisco Laudato Si’ (2015) y Fratelli tutti (2020). Todo está relacionado con todo, en todos los momentos, y en todas las situaciones. Diferenciación/interioridad/relación es la trinidad cósmica que preside el funcionamiento del Universo. Lo normal del Universo no es la permanencia sino el cambio.

Como fruto del tejido de relaciones, reciprocidades y simbiosis existentes en todo, en la Tierra y en nosotros mismos, emerge un nuevo orden que, a su vez, va a seguir la misma trayectoria de desorden, relación y nuevo orden. Mientras estemos vivos estamos siempre en una situación de no-equilibrio en búsqueda continua de adaptaciones que generen un nuevo equilibrio. Cuanto más nos acerquemos al equilibrio total, más próximos estamos de la muerte. La muerte es la fijación del equilibrio y el fin del proceso cosmogénico. O su paso hacia otro tipo de nivel, que demanda un nuevo tipo de reflexión.

¿Cómo se manifiesta esta estructura concretamente en nuestra vida? Primeramente, en lo cotidiano y en lo prosaico. Cada cual los vive a su manera, que comienza con el aseo personal, cómo se viste, cómo toma su café, cómo echa una ojeada al periódico o escucha las primeras noticias por la tv o por la radio, cómo busca su felicidad y cómo se enfrenta a la tarea de la vida mediante el trabajo.

Lo cotidiano es rutinario, gris y con escasas novedades. La mayor parte de la humanidad vive restringida a lo cotidiano, con el anonimato que implica. Algunos son conocidos por primera vez cuando mueren, pues el anuncio puede aparecer en el periódico, si aparece. Es la trayectoria normal de las personas.

Pero los seres humanos también están habitados por la imaginación, llamada por algunos “la loca de la casa”. Ella rompe las barreras de lo cotidiano, permite lo poético y da saltos. La imaginación es por esencia inventiva; es el reino de las probabilidades y posibilidades, de por sí infinitas. Imaginamos nueva vida, nueva casa, nuevo trabajo, nuevos placeres, nuevas relaciones, nuevo amor.

Es de la sabiduría de cada uno articular lo cotidiano con lo imaginario y construir cierto equilibrio en la vida. Si alguien se entrega sólo a lo imaginario, puede estar haciendo un viaje, volar como un águila por las nubes olvidado de la Tierra y, en el límite, puede acabar en una clínica psiquiátrica.

Puede también sepultarse en la rutina de lo cotidiano y de lo prosaico, quedando como una gallina, ciscando o con vuelo rastrero. Entonces se muestra pesado, poco interesante y aburrido.

Cuando alguien, sin embargo, sabe abrirse al dinamismo de lo imaginario y a las oportunidades escondidas en lo cotidiano, vivificándolo con un toque de lo imaginario, su vida se hace una construcción continua y se vuelve una jornada interesante. El efecto pronto se hace notar: empieza sin darse cuenta a irradiar una rara energía interior. De él sale una fuerza misteriosa que se comunica a los otros.

A esta fuerza la llamamos «carisma». Ella es la energía cósmica que vitaliza y rejuvenece todo, la fuerza que hace atraer a las personas y fascinar a los espíritus.

¿Quiénes son carismáticos? Todos. A nadie le es negada la fuerza cosmogénica que mueve, en palabras de Dante, el cielo y todas las estrellas. Por eso la vida de cada uno está llamada a brillar y no a permanecer apagada. Cada cual es desafiado a despertar el carisma escondido en él o en ella.

Pero hay carismáticos y carismáticos. Hay alguno en los cuales esta fuerza de irradiación implosiona y explosiona. Es como una luz en la noche oscura. Puede ser débil pero basta para mostrar el camino.

Se puede hacer desfilar a todos los obispos y cardenales ante los fieles reunidos en un salón, puede haber figuras notables en varios campos de la vida, la mirada de todos se fija en Dom Hélder Câmara. Porque él es carismático. La figura es minúscula. Parece el siervo sufriente sin belleza ni ornamento, pero de él sale una fuerza de ternura unida al vigor que se impone a todos.

Muchos pueden hablar y hay buenos oradores que atraen la atención. Pero dejen hablar a dom Hélder. Su voz empieza bajito, pero de repente es tomado por una fuerza mayor que él. Hay tanta energía y tanto convencimiento que las personas quedan boquiabiertas. Él, pequeño, frágil y débil, parece un gigante.

Algo parecido pasa con Lula. Déjenlo subir al estrado delante de las multitudes. Empieza hablando bajo, asume un tono narrativo, va buscando la mejor vía para la comunicación. Y lentamente adquiere fuerza, las conexiones sorprendentes irrumpen, la argumentación adquiere su ensamblaje seguro, el volumen de su voz sube, sus ojos se incendian, los gestos ondulan su discurso, en un momento todo su cuerpo es comunicación y comunión con la multitud, que de barullenta pasa a silenciosa y en un momento culminante irrumpe en gritos y aplausos de aprobación.

Es el carisma haciendo su adviento en el político Luiz Inácio Lula da Silva, el emigrante nordestino, el líder sindical, el fundador del Partido de los Trabajadores, el presidente que insertó a millones de personas en la sociedad e hizo que muchos que estuvieron siempre excluidos desde hace 500 años, sintiesen el gusto de ser considerados gente. Las oligarquías jamás admitieron, ni ayer ni hoy, que alguien del piso de abajo subiera al piso de arriba. Hicieron de todo, hasta, con razones ridículas, meterlo en la cárcel durante más de 500 días. El carisma le dio fuerzas para soportar todo y salir más fuerte de lo que entró. No se apaga una estrella que surgió un día.

No sin razón, Max Weber, el gran estudioso del carisma, lo llamó estado naciente. El carisma está siempre en estado de nacimiento y suscita energía en las personas que lo rodean. La función del carismático es la de ser partero del carisma presente en las personas. Su misión no es dominarlas con su brillo, ni seducirlas para que lo sigan ciegamente, sino despertarlas del letargo de lo cotidiano y descubrir la fuerza creadora de la fantasía. Y, despiertas, percibir que lo cotidiano en su trivialidad guarda secretos, novedades, energías ocultas que siempre pueden despertar y conferir un renovado sentido y brillo a la vida, a nuestro corto paso por este planeta.

Somos todo eso: seres complejos y contradictorios, históricos y utópicos, prosaicos y poéticos, en fin, una expresión de la Energía Creadora (Bergson) que en nosotros se hace consciente, hasta el punto de identificar a Aquel Ser que subyace a todas las cosas y que sustenta al universo entero y a nosotros mismos.

Fuente:  http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=1010

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Política visceral (2)

Por:  Leonardo Díaz

Como sabemos, el cerebro tiene un carácter proyectivo, anticipa situaciones que le permiten evitar el peligro . Sin esta característica, seríamos víctimas de constantes caídas en entornos dañinos para nuestra sobrevivencia.

La tradición racionalista de Occidente ha infuido en nuestra mirada intelectualista de los fenómenos sociales, obviando históricamente el rol de las emociones y el modo de orientarlas.

Es una de las razones por las que subestimamos la atracción de los tiranos, el poder electoral de los líderes autoritarios, el voto de muchas mujeres por  candidatos misóginos, o el de muchos extranjeros por individuos xenófobos.

Y con frecuencia, nuestras expectativas intelectualistas son objetadas constantemente por el devenir de los acontecimientos. Por tanto, es razonable reorientar la mirada intelectualista de estos problemas. Siguiendo al psicólogo Manos Tsakiris, deberíamos transitar de una política intelectualista a una política visceral.

El concepto de Tsakiris implica el reconocimiento de una tradición filosófica marginada. Filósofos como Thomas Hobbes o David Hume se habían referido al problema de las emociones. De hecho, Hobbes fundamenta su noción del contrato social a partir del reconocimiento de unos instintos primarios que amenazan cualquier proyecto de coexistencia pacífica y civilizada.

Desde la perspectiva de Hobbes, el Estado emerge como una necesidad de regular los instintos y el contrato social responde al imperativo de conciliar la tensión entre seguridad y libertad.  Cedemos parte de nuestra libertad a fin de garantizar la seguridad colectiva, pues podemos perder ambas si todos nos entregamos a la batalla instintiva de satisfacer nuestros deseos.

Tsakiris retoma la perspectiva Hobbesiana sobre el rol desempeñado por nuestra búsqueda de sobrevivencia en las acciones políticas integrándola a una lectura contemporánea sobre el funcionamiento de nuestra fisiología y psicología. Asume que somos organismos en constante homeostasis, procesos fisiológicos -interactuando con procesos psicológicos- de estabilización que garantizan márgenes razonables de seguridad para el mantenimiento de la vida. Entre estos procesos se encuentra, por ejemplo, la frecuencia cardíaca.

Como sabemos, el cerebro tiene un carácter proyectivo, anticipa situaciones que le permiten evitar el peligro . Sin esta característica, seríamos víctimas de constantes caídas en entornos dañinos para nuestra sobrevivencia. Tsakiris subraya que el cerebro también anticipa los estados del cuerpo para autorregularse, como por ejemplo, alterar la presión arterial para ajustarla a una inminente situación angustiante. Este proceso de autoregulación o autoestabilización mediante el cambio se conoce como alostasis.

Como Tsakiris entiende las emociones en términos de “representaciones mentales de estados corporales” con el propósito de autoregularnos, es evidente que en su modelo explicativo las mismas juegan un papel fundamental. En sus propios términos, desempeñan la función de conjetura o predicción sobre el modo en que las situaciones concretas nos afectan. Imaginemos el gesto facial de una persona y cómo la misma puede estimularnos corporalmente y, a la vez, provocar un sentimiento de sorpresa, miedo, rechazo, alerta, u otras emociones que nos incitan para actuar de un modo determinado con el propósito de volver a obtener un sentimiento de seguridad.

Estas conjeturas operan con rapidez y, en muchos casos, con mayor eficacia que cualquier proceso intelectual, pues requiere de menos tiempo para operar, siendo más factible para nuestra sobrevivencia ante las repentinas situaciones de peligro y de incertidumbre.

Este mecanismo tan eficiente para nuestra sobrevivencia biológica opera también en el espacio público, en el mundo de la acción política. Más que agentes racionales que calculan todo el tiempo sus decisiones y acciones en función de principios asumidos conscientemente, los ciudadanos operan autoregulados por esa búsqueda de seguridad. Entonces, desde esta perspectiva, ¿nos resulta extraño que las personas tomen decisiones políticas “irracionales”, pero acordes con dicha búsqueda?

Fuente: https://acento.com.do/opinion/politica-visceral-2-8889435.html

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