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Pedagogía de la Liberación Algorítmica: Hacia una Alfabetización Crítica y Tecnopolítica en el Aula (Guía PDF)

Otras Voces en Educacion/Luz D Palomino M 

El presente artículo examina la urgencia político-pedagógica de construir una alternativa al modelo de digitalización corporativa predominante en los sistemas escolares. Desde el marco epistemológico de las pedagogías emancipadoras del Sur Global y la educación popular, se acuña el concepto de Pedagogía de la Liberación Algorítmica. El texto analiza cómo el entorno digital actual opera como un mecanismo de colonización cultural y subjetiva bajo la máscara de la interactividad. Finalmente, se ofrece una propuesta metodológica estructurada y una guía práctica de descarga gratuita diseñada para transformar el aula latinoamericana en un espacio de desobediencia algorítmica, desmitificación conversacional de la Inteligencia Artificial y soberanía tecnológica comunitaria.

  1. La Escuela ante el Neo-Colonialismo Digital: Más allá de la Educación Bancaria Tecnocrática

En las últimas décadas, las políticas educativas globales han asimilado la incorporación de tecnologías digitales bajo una de las narrativas más potentes del capital: la idea de progreso inevitable y neutralidad técnica. No obstante, desde una perspectiva freiriana, esta asimilación ciega constituye una sofisticada actualización de la «educación bancaria» (Freire, 1970). Si en el siglo XX el educando era un contenedor pasivo de depósitos discursivos impresos, en el siglo XXI el estudiante es reducido a una terminal proveedora de datos para las corporaciones multinacionales de Silicon Valley.

La pedagogía crítica contemporánea exige situar el entorno digital no como un conjunto de herramientas asépticas, sino como un territorio en disputa ideológica. Como señala Henry Giroux (2001), la práctica educativa debe develar cómo las esferas de la cultura de masas y las interfaces mediáticas funcionan como aparatos de domesticación política. El ecosistema digital actual, estructurado bajo el paradigma del «capitalismo de vigilancia» (Zuboff, 2019), privatiza no solo los medios de producción informática, sino también los deseos, la atención y el sentido común de las comunidades escolares.

Esta ofensiva adquiere rasgos particulares al analizar las dinámicas globales de control epistemológico. Como advierte Luis Bonilla-Molina (2020):

«La corporación tecnológica transnacional no busca simplemente digitalizar la escuela pública; busca una mutación educativa global que reemplace el acto pedagógico humano por el consumo estandarizado de contenidos virtuales, provocando un apagón pedagógico histórico donde el docente es degradado a un mero tutor de plataformas privadas.»

Por tanto, una propuesta pedagógica emancipadora debe situar el debate tecnológico en la matriz de la soberanía. El uso exclusivo de plataformas privadas en las escuelas (el ecosistema GAFAM: Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft) acostumbra a las infancias y juventudes a la lógica del consumo pasivo, clausurando la curiosidad ontológica indispensable para la concienciación y la autodeterminación comunitaria.

  1. El Código como Palabra: Desmontando la Opacidad Algorítmica y la Ilusión del Diálogo con la IA

Para Paulo Freire (1970), «alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino decir su palabra». Extrapolando este axioma a la era de la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización, decir la palabra hoy implica tener la capacidad de auditar y escribir el código o, al menos, desmitificar sus lógicas implícitas de exclusión. Sin embargo, la penetración de las inteligencias artificiales generativas en el entorno escolar introduce un desafío epistemológico inédito: la simulación del diálogo.

La mercadotecnia del capitalismo cognitivo vende a los agentes conversacionales (chatbots) como interlocutores perfectos, personalizados y empáticos. El usuario escribe una instrucción (prompt) y la máquina responde de inmediato, adaptándose al tono solicitado. Esta dinámica genera una profunda ilusión de interactividad horizontal. No obstante, desde la ontología freiriana, el «diálogo» con un Gran Modelo de Lenguaje (LLM) es una contradicción absoluta.

El auténtico diálogo freiriano no es un mero intercambio técnico de mensajes o una transmisión de información estructurada de manera lógica. El diálogo es un encuentro humano que exige co-creación, praxis (acción y reflexión sobre el mundo para transformarlo) y, fundamentalmente, la co-presencia de dos o más subjetividades históricas dotadas de conciencia. La máquina no posee historia, ni conciencia, ni intencionalidad transformadora; no sufre las contradicciones de la realidad material ni experimenta la opresión.

Lo que la IA ejecuta es un soliloquio corporativo altamente sofisticado: calcula estadísticamente la secuencia de palabras más probable a partir de un banco de datos masivo que ha sido previamente privatizado, cercado y procesado según los parámetros del Norte Global (Benjamin, 2019). Cuando un estudiante asume que la respuesta dada por una IA es de carácter neutral u objetivo, ocurre una renuncia al pensamiento crítico y a la reflexividad histórica.

Por lo tanto, interactuar de manera acrítica con una IA generativa constituye una sutil reconfiguración de la educación bancaria. El estudiante cree estar dialogando, pero en realidad está consumiendo un monólogo algorítmico espejado que asume la máscara de la personalización. La máquina no problematiza al sujeto para que este transforme su realidad; lo satura con respuestas empaquetadas que clausuran la angustia de la búsqueda epistemológica. Como advierte Zuboff (2019), este «conductismo instrumentado» busca la predictibilidad del comportamiento humano, domesticando la curiosidad natural del educando.

Es en este quiebre donde la Pedagogía de la Liberación Algorítmica adquiere su máxima relevancia política. Al proponer métodos de contra-argumentación digital (contra-prompts) y auditorías de sesgos (como analizar colectivamente los estereotipos raciales, de género y clase que los generadores de imágenes arrojan automáticamente), el docente altera radicalmente las reglas del juego. No se trata de «conversar» con la IA para aceptar su veredicto, sino de interrogarla como un dispositivo ideológico.

Cuando el estudiante obliga a la máquina a responder desde las grietas de la historia subalterna, comunitaria o decolonial (Walsh, 2013), está rompiendo el monólogo de la corporación. El aula deja de ser un terminal de entrenamiento para el mercado laboral tecnocrático y se erige como un laboratorio de resistencia epistémica y desobediencia algorítmica.

  1. Del Software Privativo a la Tecnopolítica Comunitaria: La Metodología de las 4 «C»

El tránsito pedagógico hacia el uso y apropiación de Software Libre (como los sistemas operativos GNU/Linux o las herramientas multimedia abiertas de edición de textos y datos) no es una simple elección de carácter administrativo, técnico o de ahorro presupuestario. Es una declaración de principios éticos.

El software libre defiende cuatro libertades esenciales: usar el programa con cualquier propósito, estudiar cómo funciona y adaptarlo, distribuir copias para ayudar a los demás, y mejorar el programa haciendo públicas esas mejoras. Estas libertades resuenan de manera exacta con la dimensión comunitaria de la educación popular. Mientras que el software privativo atomiza a los sujetos bajo licencias individuales de usuario final y condiciones punitivas de copia, la cultura del código abierto promueve el procomún, la solidaridad intelectual y la cooperación sin jerarquías comerciales (Raymond, 1999).

Para encarnar esta transición en la cotidianidad escolar de forma estructurada, la Pedagogía de la Liberación Algorítmica propone un itinerario formativo basado en una secuencia didáctica de cuatro etapas:

1.1. Desnaturalización:Revelar lo invisible.

Consiste en analizar críticamente las interfaces comerciales cotidianas para evidenciar cómo están diseñadas para mercantilizar los datos y capturar de manera algorítmica la atención del usuario.

2.2. Desmontaje Crítico:El espejo del algoritmo.

Fase dedicada a auditar de forma directa los sesgos inherentes de los sistemas automatizados, confrontando la supuesta «neutralidad» de las máquinas a través de la experimentación en el aula.

3.3. Apropiación y Alternativas:Soberanía en la práctica.

Transición activa de la comunidad escolar hacia el ecosistema de Software Libre y formatos abiertos que ganacentizan la autonomía intelectual y la privacidad estudiantil.

4.4. Creación Comunitaria:Tecnología para la transformación.

Ruptura definitiva del rol de consumidor pasivo. Los estudiantes utilizan herramientas informáticas abiertas y código editable para diseñar soluciones concretas a problemáticas del entorno social de su escuela.

  1. Hacia una Evaluación Emancipadora

La construcción de una Pedagogía de la Liberación Algorítmica es indispensable para los educadores contemporáneos porque evita caer en dos trampas intelectuales comunes: el ludismo ingenuo (que rechaza la tecnología por completo y aísla a la escuela de la realidad histórica) y el solucionismo tecnológico (que reduce los problemas educativos, pedagógicos y de desigualdad social a una simple falta de conectividad o de dispositivos).

Asimismo, esta propuesta transforma los paradigmas evaluativos del área tecnológica. No evalúa la destreza instrumental o la velocidad con la que un estudiante memoriza el menú de un software comercial, sino el despertar de su conciencia crítica. El indicador de éxito pedagógico se alcanza cuando el sujeto es capaz de elegir de manera autónoma y ética qué tecnologías usar a partir de criterios de bienestar comunitario y privacidad, rompiendo la inercia del mercado digital.

Democratizar el acceso a la comprensión técnica, defender la privacidad de nuestros estudiantes como un derecho humano no negociable y politizar de manera radical el uso del software y el algoritmo en el aula son hoy tareas urgentes para combatir el apagón pedagógico global y fundar proyectos educativos que se pretendan verdaderamente emancipadores en nuestra América Latina.

Anexo: Guía de Alfabetización Crítica Digital

Guia-II-De-la-Critica-a-la-Emancipacion-Digital (1

[Documento de Licencia Abierta y Distribución Gratuita para el Magisterio Latinoamericano]

Objetivo de la Guía: Dotar a las y los educadores de América Latina de un marco metodológico, un banco de recursos prácticos y una matriz de alternativas tecnológicas de libre acceso para problematizar el uso corporativo de los entornos digitales en el aula, promoviendo la soberanía tecnológica, el desmontaje de sesgos algorítmicos de la Inteligencia Artificial y la emancipación de los educandos como productores del procomún digital.

Módulo I: Itinerario de Aula (Las 4 «C»)

La guía propone operativizar el pensamiento crítico en cuatro fases secuenciales:

  1. Desnaturalización: Cuestionar el diseño de las redes comerciales y los mecanismos de captación de la atención.
  2. Desmontaje Crítico: Auditar colectivamente el sesgo colonial, de género y de clase de los algoritmos.
  3. Apropiación: Sustituir entornos corporativos cerrados por tecnologías libres que respeten los datos y la privacidad.
  4. Creación Comunitaria: Producir software, narrativas digitales y herramientas con impacto social directo.

Módulo II: Banco de Herramientas de Soberanía Tecnológica

Matriz práctica para la migración tecnológica escolar de infraestructura privativa corporativa a alternativas abiertas:

Área Técnica Ecosistema Comercial Privativo Alternativa Crítica Emancipadora
Sistemas Operativos Windows / macOS GNU/Linux (Debian, Ubuntu, Fedora)
Productividad de Aula Microsoft 365 / Google Workspace LibreOffice / OnlyOffice (Formatos .odt / .ods)
Búsqueda y Filtro Google Search (Perfilamiento de anuncios) DuckDuckGo / SearXNG / Wikipedia
Creación Multimedia Adobe Suite (Photoshop, Premiere) GIMP / Kdenlive / Audacity

Módulo III: Dinámicas Didácticas para Interrogar la Inteligencia Artificial

  • La Auditoría del Prompt Estándar: Pedir a un generador de texto o imagen que elabore una narrativa de «éxito» o una «profesión médica». Analizar críticamente con el grupo el porqué de la repetición automática de estereotipos occidentales, masculinos y aburguesados.
  • El Contra-Prompt Colectivo: Instruir a los estudiantes en la redacción de prompts restrictivos que exijan a la IA incorporar categorías de análisis marginadas: saberes del Sur Global, liderazgos comunitarios horizontales y ecología popular latinoamericana.

Módulo IV: Criterio Cualitativo de Evaluación Crítica

  • Nivel Inicial: El educando replica respuestas algorítmicas asumiéndolas como verdades neutras.
  • Nivel Intermedio: Identifica que los entornos digitales contienen estereotipos, pero los atribuye a fallas técnicas aisladas.
  • Nivel Avanzado (Logro Emancipador): El educando comprende la IA y el código como dispositivos ideológicos, utiliza preferentemente herramientas de software libre, defiende la privacidad comunitaria y programa o produce contenidos orientados a transformar las asimetrías de su realidad material.

*Este material se distribuye bajo licencias Creative Commons (CC BY-NC-SA 4.0): Se permite compartir, copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato, siempre que se reconozca la autoría original, no se use para fines comerciales y se compartan las obras derivadas bajo la misma licencia.*

Referencias Bibliográficas

  • Benjamin, R. (2019). Race After Technology: Abolitionist Tools for the New Jim Code. Polity.
  • Bonilla-Molina, L. (2020). El apagón pedagógico global: Educación, pandemia y capitalismo digital. Cooperativa Editorial Magisterio.
  • Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.
  • Giroux, H. (2001). Cultura de masas y pedagogía crítica: Más allá de la política de la representation. En: Cultura, política y práctica educativa. Graó.
  • Raymond, E. S. (1999). La catedral y el bazar. Informalmente publicado.
  • Walsh, C. (2013). Pedagogías decoloniales: Prácticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir. Abya-Yala.
  • Zuboff, S. (2019). La era del capitalismo de vigilancia. Paidós.

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Nelson Mandela, un espejo para la humanidad que nos enseñó lo que significa la solidaridad

Por Zohran Mamdani

Discurso de Zohran Mamdani ante el “Foro de Liderazgo Global Nelson Mandela” de la Fundación Nelson Mandela

Buenas tardes.

Antes de decir nada, permítanme en primer lugar darles las gracias. Qué privilegio es estar aquí juntos para rendir homenaje a la dirección de la Fundación Nelson Mandela. A lo largo de 27 años, esta organización ha defendido que el legado de Madiba no pertenece sólo a los museos, sino también a los movimientos por la libertad. Me gustaría rendir homenaje a un hombre cuyo legado perdura en los millones de personas a las que sirvió de inspiración.

Madiba vive en cada protesta por la justicia, en cada llamamiento a la democracia, en cada marcha con una reivindicación justa. Madiba vive en cada barrio marginal y cada barrio pobre en el que la dignidad sigue siendo inalcanzable, y vive en cada persona que lucha por alcanzar esa dignidad, que trabaja toda la jornada y vuelve luego a casa con alimentos para los hambrientos y medicinas para los enfermos. Madiba vive cada vez que alguien es testigo de la opresión, la privación o la miseria, y no lo acepta como algo inevitable, sino como algo contra lo que puede luchar cada uno de nosotros. Muchos de nosotros sólo estamos donde estamos hoy —sólo podemos concebir lo que se basa en principios como algo posible— porque Madiba nos mostró el camino.

En todos los sentidos, Madiba fue el primero. El primer presidente negro de Mzansi [“Sur” en lengua xhosa, término para designar a Sudáfrica]. El primer jefe de Estado de Sudáfrica elegido en unas elecciones democráticas, cuando le votaron sudafricanos de todos los colores de piel. Pero para un niño de cinco años que, en 1996, en Ciudad del Cabo, vio el rostro de Madiba en las pancartas que ondeaban en las fachadas de los edificios, representaba él un tipo de «primero» completamente distinto. Madiba fue el primer presidente que conocí: un hombre que, por lo que parecía, tenía el poder de cambiar el mundo.

Resulta difícil explicar lo que eso significaba para un niño, de manera que permítanme expresarlo así: junto a los imanes de nevera de mi infancia, de David Seaman, Sylvain Wiltord y la plantilla del Arsenal, había un imán de Madiba con la camiseta de los Bafana Bafana. Cuando vuelvo con la memoria a aquellos primeros años de mi vida, la lección que más recuerdo es que la justicia debe constituir algo más que un ideal; debe ser algo tangible. Y recuerdo a un líder, más grande que la vida misma, que veía el mismo mundo que yo apenas empezaba a vislumbrar y que intentaba, intentaba siempre, utilizar su poder para cambiarlo.

En los años previos a su muerte, elevaron a Madiba a un panteón más allá de los simples mortales. Hoy en día, el Centro Nobel para la Paz lo describe como «un mesías para millones de personas». Si alguien merecía semejante reverencia, ese era Madiba. Quizás era en él en quien pensaba Riky Rick cuando rapeaba: «Todo lo que yo hago, quieren ellos hacerlo / Todo lo que yo digo, quieren ellos decirlo».

Y, sin embargo, esta noche, al reunirnos para renovar nuestro compromiso con lo que el liderazgo de Madiba demostró que era posible, también debemos reconocer que tratarlo más como un mito que como un hombre significa hacerle un flaco favor. Significa santificar a un hombre que, como es bien sabido, declaró en cierta ocasión: «No soy un santo, salvo que consideremos que un santo es un pecador que sigue intentándolo».

Era un hombre, tan propenso a las dudas como cualquiera de nosotros. Formaba parte de un movimiento tan dado a las luchas internas como cualquier colectivo en una marcha larga y sinuosa hacia un noble objetivo. Fue un líder que logró victorias trascendentales y, sin embargo, la lucha por conquistar la Sudáfrica con la que soñaba sigue pendiente.

Qué gran regalo es que Madiba tuviera defectos como todos nosotros, pues resulta imposible emular a un Mesías; lo único que podemos hacer es venerarlo. Y es su humanidad la que nos permite mirar a la próxima generación de líderes y decirles con sinceridad: también vosotros podéis ser Madiba.

Nos reunimos esta noche para lanzar el Foro de Liderazgo Global de la Fundación Mandela, para continuar la lucha por la dignidad que guio a Madiba durante casi un siglo. Nos reunimos para trazar un rumbo a través de las turbulentas aguas que se abren ante nosotros: un panorama global convulsionado por dictadores y corrupción, donde los derechos se hurtan en la oscuridad de la noche y donde persiste el apartheid en sus diversas formas. Estamos todos juntos, buscando respuestas, tratando de comprender estas fracturas, esforzándonos por hacer de líderes en medio de la agitación.

A menudo, en ocasiones como esta, quien tiene la fortuna de estar donde estoy yo ahora mira al público y les pide que imaginen qué habría dicho y hecho Madiba si estuviera hoy aquí. ¿Por qué no nos preguntamos, en cambio: cuando estuvo aquí, ¿qué dijo?? ¿Y qué le respondimos nosotros?

No hace falta ir muy lejos para encontrar la respuesta. Abrid estas puertas, caminad dos minutos hasta la estación de metro B o D en la calle 42 y tomad el tren hasta la calle 125. Caminad luego diez minutos y os encontraréis frente al Aaron Davis Hall de CUNY (City University of New York). Fue allí, el 21 de junio de 1990, apenas cuatro meses después de su liberación de Robben Island, donde acudió Madiba a un encuentro con el público presentado por Ted Koppel, de ABC News. Los ojos del mundo habían estado fijos en Madiba desde que saliera de prisión en febrero, como lo habían estado durante décadas; pero por primera vez, pudo reflexionar y responder si era todo aquello en lo que se le había convertido. Muchos estaban interesados ​​en dejar claro que no lo era. Koppel había disfrazado una emboscada de encuentro con el público. Entre el público, además de los que participaban vía satélite desde Sudáfrica, se encontraba gente con preguntas preparadas para atacar y aislar a Madiba.

Ken Adelman, un comentarista conservador que más tarde se convertiría en uno de los defensores más acérrimos de la invasión de Irak, interrogó a Madiba sobre su relación con líderes mundiales considerados enemigos por los Estados Unidos. Madiba rechazó la provocación y respondió: «Uno de los errores que cometen algunos analistas políticos es creer que los enemigos suyos deben ser enemigos nuestros».

Koos Van Der Merwe, líder del Partido Conservador Sudafricano, sermoneó a Madiba como si fuera un colegial malcriado, diciéndole: «Deje de lado la campaña violenta, siéntese, compórtese como una persona normal y hablemos; y, ya para terminar, olvídese del comunismo». Madiba sonrió. Luego, en afrikáans, respondió: «Me alegra conocerle. Espero que algún día tengamos la oportunidad de hablar de los asuntos de nuestro país».

Ya se pueden imaginar cómo transcurrieron los 80 minutos restantes. Una y otra vez, Madiba se veía tratado con condescendencia y tachado de terrorista, extremista violento y obstáculo para la paz. Después de cada pregunta hostil, Koppel metía el dedo en la llaga, esperando a ver si Madiba cedía. Y en cada ocasión, Madiba respondía a las preguntas con calma y sosiego.

Una hora después de iniciado el acto, Koppel volvió a preguntar sobre el apoyo de Madiba a la causa palestina. ¿Acaso esa solidaridad, preguntó, significaba que Madiba estaba dispuesto a enemistarse con la comunidad judía?

Era una pregunta tan rebuscada que Madiba tuvo que preguntarle a Koppel qué quería decir exactamente. Es también una pregunta que, francamente, resulta familiar —una pregunta que a mí mismo me han hecho muchas veces de modo similar—: si oponerse a los crímenes de guerra israelíes y a las violaciones del Derecho internacional te convierte de alguna manera en una persona que odia a un pueblo.

Madiba rechazó esa premisa. Muy al contrario, la transformó en una pregunta distinta: si puede existir una política de universalismo que esté plagada de excepciones. Si puede ser libre cualquiera de nosotros si hay quienes no lo son.

Hacia el final de su respuesta, dijo: «Pueden considerarlo una cuestión política o moral, pero ¿quién cambia sus principios según con quién trate? No es el caso de un hombre capaz de liderar una nación».

La hipocresía, la conveniencia política: estas fuerzas ejercen una gran atracción. Con frecuencia, es más fácil ceder, renunciar a una creencia arraigada, abandonar un principio, que mantenerse firme.

Ese fue el caso cuando el mundo le pidió a Madiba que transigiera sobre el partheid. Lo fue cuando muchos le pidieron que abandonara la lucha palestina por la libertad. Y sigue siendo verdad hoy.

Pero en ese momento, mientras Ted Koppel lo presionaba bajo los focos, Madiba nos mostraba el poder de la solidaridad universal e inquebrantable: una solidaridad que se extiende a todos, aun cuando se cuestiona la injusticia, aun cuando hay muchos que intentan negar la verdad. La solidaridad, como nos decía el Papa Francisco, es incómoda. La solidaridad, como demostró Madiba a lo largo de 95 años, no es sólo un valor, es una estrategia.

En esa exigencia suya de solidaridad, tanto para sí mismo como para cada uno de nosotros, Madiba se convierte en algo más que un hombre, más que un Mesías: se convierte en un espejo.

Cuando escuchamos su negativa a abandonar a aquellos con quienes compartía una causa común, ¿nos reconocemos? Cuando escuchamos su disposición a renunciar al poder antes que a sí mismo, ¿nos reconocemos? Cuando escuchamos su devoción por la solidaridad, no como un concepto abstracto sino como un llamamiento a la acción, ¿nos reconocemos? ¿O sólo reconocemos la versión de Mandela que no nos exige nada? Son demasiados los que lo hacen.

Pienso en los conservadores del Reino Unido, quienes, tras su muerte, describieron a Madiba como un «verdadero héroe mundial», a pesar de haberse dedicado en la década de 1980 a oponerse a las sanciones, al CNA (Congreso Nacional Africano) y a su liberación.

Pienso en quienes ocupaban los más altos cargos de nuestro gobierno federal, que decían venerar a Madiba, pero lo mantuvieron en las listas de vigilancia antiterrorista hasta 2008, cuando tenía 90 años de edad.

Pienso en los carceleros que abusaron de Madiba, que le causaron daños permanentes en la vista al trabajar sin protección en una cantera de cal, y que aun así asistieron a su funeral.

Pienso en cada una de estas personas, en cada uno de estos momentos de hipocresía, y me siento impotente. Y entonces recuerdo a Madiba: un hombre con la capacidad de perdonar, un hombre que mostraba solidaridad con todos.

Sólo gracias a esa solidaridad pudo Sudáfrica vislumbrar un futuro diferente al pasado. Sólo gracias a esa solidaridad podemos hacer lo mismo.

Dentro de tres días, el mundo conmemorará el Día de Nelson Mandela. Los niños de primaria harán presentaciones, los líderes mundiales emitirán declaraciones y serán millones los que se congreguen para honrar el legado de Madiba.

También conmemoraremos aquí el Día de Mandela, en la ciudad de Nueva York. Los neoyorquinos de los cinco distritos reflexionarán sobre la incansable lucha de Madiba por la libertad.

Pensaremos en organizaciones como Judíos por la Justicia Racial y Económica (JFREJ), que se reunieron por primera vez la semana del foro público de Ted Koppel para demostrar, de hecho, la gran cantidad de judíos neoyorquinos que se solidarizaban con Madiba y para celebrar un servicio de Shabat que recaudó 50.000 dólares para la lucha contra el apartheid.

Y al recordar a Madiba, el hombre, algunos, entre los que me incluyo, nos haremos una pregunta más profunda: ¿a quién tratamos hoy como se trató a Madiba antes de que la historia lo proclamara mesías? Por cada palabra de elogio que hoy usamos para describir a Madiba, ¿a quién se describe hoy tal como lo describió Ted Koppel entonces?

¿Quién más ha visto su humanidad condicionada, a quien le han dicho que su libertad puede esperar? ¿Quién más lidera una causa que glorificaremos en retrospectiva, pero que está siendo vilipendiada en el presente? ¿Quién más necesita nuestra solidaridad?

Pienso en Omar El Akkad, autor del libro  One Day, Everyone Will Have Always Been Against This[Algún día todo el mundo habrá querido estar siempre en contra, Libros del kultrum, 2025]. Esa frase resume una de las costumbres más crueles y recurrentes de la historia. Con el tiempo, casi todos afirman haberse opuesto al apartheid. Con el tiempo, casi todos afirman haber apoyado a Madiba, a Martin Luther King Jr. Con el tiempo, casi todos afirmarán haberse opuesto a gran parte de la injusticia que hoy justifican.

Pero la justicia no se mide por nuestra posición después de que la historia haya emitido su veredicto, sino por nuestra posición mientras aún se está dictando.

¿Por qué tenemos que esperar a que entierren miles de padres más a sus hijos, a que miles más pierdan sus extremidades, sus hogares y su futuro, para unirnos e insistir en la libertad palestina?

¿Por qué el doctor Hussam Abu Safiya debe esperar más de 18 meses para verse liberado de su detención en Israel —una detención que continúa a día de hoy— después de que el mundo presenciara su secuestro al salir del hospital y cómo languidece en prisión?

¿Por qué tenemos que esperar mientras Umar Khalid entra en su sexto año de cautiverio en Delhi, un preso político encarcelado bajo las mismas acusaciones inventadas de terrorismo que se le imputaron a Madiba?

¿Por qué tenemos que esperar para solidarizarnos con los inmigrantes que son blanco de ataques y abusos, como Joan Sebastián Durán Guerrero, asesinado de un disparo en la cabeza por el ICE en Biddeford, estado de Maine, el lunes, o Amaramiro Emmanuel y Ekpeyong Andrew, dos nigerianos asesinados la semana pasada en las calles de Sudáfrica, por donde se ha extendido la xenofobia? ¿Por qué debemos esperar a poner en práctica la solidaridad hasta que ya no nos cueste nada?

La responsabilidad de responder a estas preguntas, con honestidad y plenitud, recae sobre cada uno de nosotros. Es la responsabilidad de integrar la solidaridad aún más en nuestras vidas, en nuestra política, en nuestra forma de interactuar con el mundo.

No es esta tarea fácil. El mundo en el que vivimos está diseñado para separarnos. El afán de lucro y los algoritmos están concebidos para enfrentarnos unos contra otros. Unos pocos con mucho explotan a muchos con poco. Seguimos lidiando con el genocidio en Gaza y la guerra en todo el mundo. Y, como siempre, se ganar dinero y se conquista poder demonizando a los pobres y avivando las llamas del odio racial.

Todas estas son fuerzas diseñadas para separarnos. Para alejarnos unos de otros. Pero, ¿acaso no eran estas las mismas condiciones que superó Madiba? Cuando Madiba llegó a la Isla Robben, azotada por el viento, con su conexión con el mundo exterior cortada, ¿acaso eso propiciaba la solidaridad? Cuando Madiba soportaba décadas de dominación racial y deshumanización, ¿acaso eso propiciaba la solidaridad? Cuando gobiernos y corporaciones movilizaban una riqueza y un poder extraordinarios para preservar el apartheid, ¿acaso eso propiciaba la solidaridad?

La verdad es que la solidaridad quizás se nutra mejor en medio de las condiciones que tratan de destruirla. Los trabajadores se levantan cuando los jefes restringen sus derechos. Los ciudadanos se unen cuando los autoritarios imponen represiones brutales. Toda lucha por un futuro mejor comenzó en un momento en el que ese futuro parecía inalcanzable. Como dijo Martin Luther King la noche antes de su asesinato: «Sólo en la oscuridad se pueden ver las estrellas».

Sin duda, hoy hay suficiente obscuridad. Pero sin duda, juntos en esta sala, podemos ver las estrellas. Esos pequeños focos de luz que son los trabajadores unidos para exigir dignidad. Que son los manifestantes manifestándose con calor y frío para pedir el fin de la guerra, del sufrimiento. Que son aquellos que, sin apenas nada, extienden sus manos para compartir lo poco que tienen con quienes tienen aún menos.

La solidaridad no es perfección. La solidaridad no es pureza. La solidaridad es que las personas se elijan unas a otras, a veces hasta por encima de sí mismas. La solidaridad, amigos míos, parece a menudo imposible, como si fuera algo que sólo una figura mítica podría hacer realidad. Y, sin embargo, tal como nos recuerda Madiba, a través de su vida, su liderazgo y sus palabras: «Siempre parece imposible hasta que se consigue». Logrémoslo juntos.

Muchas gracias.

Zohran Mamdani, miembro de los Democratic Socialists of America, desempeña desde el 1 de enero de 2026 el cargo de alcalde de la ciudad de Nueva York

Fuente: Oficina del Alcalde de la Ciudad de Nueva York, 16 de julio de 2026

Traducción: Lucas Antón

Fuente: https://sinpermiso.info/textos/nelson-mandela-un-espejo-para-la-humanidad-que-nos-enseno-lo-que-significa-la-solidaridad

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Pobre sin conciencia de clase, blanco con odio de raza

Por: Jorge Majfud

Una observación que siempre me impactó en África fue conocer a dos personas de la misma etnia, del mismo pueblo, de la misma aldea que eran como el día y la noche como resultado de una misma historia trágica que produce rebeldes y futuros traidores, por acción o por omisión. Estos recuerdos me asaltan siempre que veo las imágenes de la humillante detención de Patrice Lumumba en 1960, la dignidad del revolucionario anticolonialista y el complejo de gusano sádico de los soldados de Mobutu Sese Seko que lo obligaron a comerse su propio discurso.

Uno de ellos es un animal domesticado, colonizado, obediente, producto de una profunda corrupción histórica, moral, siempre listo para tomar la mínima ventaja personal adulando a cualquiera que esté sobre él, ya sea el arquitecto director de obra, el oficial de provincia o el ministro de la capital. Ese mismo tipo de hombre que, en cada pueblo al que llegábamos, en cada reunión con los líderes de la aldea, no perdía la oportunidad para decirme, aparte, que ellos preferían “jefes blancos” porque eran “menos corruptos que los negros”.

El otro tipo de hombre era el rebelde, el de la sonrisa medida, el que no creía cualquier cosa que se le decía sin una explicación. Era aquel que parecía un ser humano completo, extremadamente inteligente no solo porque lo fuese sino porque tenía algún tipo de educación, casi siempre autodidáctica. Era aquel capaz de manejar datos y argumentos y que cuando preguntaba no era por adulación, sino porque no entendía o quería aprender o algo. El típico perdedor. Un demonio de pau preto.

Como joven arquitecto en Mozambique, hice más amigos entre este tipo de obreros que, al principio, tenían una actitud hostil hacia el blanco venido de América―mulucu ncunha. Fácilmente pude haber prescindido de sus servicios, no por no cumplir alguna de mis ordenes en la construcción (algo que nadie hacía) sino porque podía hacerlo a gusto y quedarme solo con los domesticados.

Cuando dejé la profesión de arquitecto por las humanidades, volví a ver esta misma situación a lo largo y ancho del presente y de la historia de América Latina, de África, y de todas aquellas colonias que habían sido corrompidas por generaciones. Lo entendí mejor leyendo a Franz Fanon y Walter Rodney, o escuchando a Malcolm X, quien ya había observado la existencia de dos tipos de personas igualmente oprimidas: “el negro de la casa” y “el negro del campo”.

Casi treinta años después, releo aquellas mismas palabras que escribí en Mozambique, sobre la futura militarización del mundo para evitar una democratización real: “Pero antes de la gran revolución civil habrá una profundización de la crisis de este orden obsoleto. Esta crisis será en casi todos los ámbitos, desde el orden político hasta el económico, pasando por el militar… En este momento de quiebre, Occidente se debatirá entre un mayor control militar o en la desobediencia civil… Será la primera revolución del individuo de la historia que se opondrá al individualismo, así como la libertad se opondrá al liberalismo”.

No imaginé tan poca resistencia. Ahora vemos memes que consisten en fotografías de alguna ciudad sucia y pobre en África con leyendas como “Ciudad africana sin blancos”. Nadie muestra Manhattan o Atlanta con leyendas como “Ciudad construida sobre el robo y genocidio de los nativos y la sangre de los africanos secuestrados”. O de cualquier otra ciudad europea con la leyenda: “Belleza y prosperidad construida sobre el despojo y la destrucción del resto del mundo”. Lo mismo repiten hoy los neocolonizados. El patriotismo colonial es amor a un poder de clase que suele estar en un país lejano, el imperio. El patriotismo colonizado es odio ciego a su propia patria, sobre la que proyectan todas las frustraciones de nunca ser igual al colono imperial.

Estas demostraciones de ignorancia universal se venden como popcorn en un cine, en una cultura que no sólo ha perdido la educación ilustrada, con su calmo reconocimiento de la complejidad del mundo, sino que también ha perdido la calma, la inteligencia y la habilidad de conectar dos eslabones de una cadena de bicicleta debido a la hiper fragmentación de la atención, propio de la publicidad del siglo XX y, de forma más radical, de las redes sociales del siglo XXIalgo que ya analizamos en Moscas en la telaraña. Historia de la comercialización de la existencia y sus medios (2023) y “La cultura de la hiperfragmentación” (2010).

Con las excepciones de racistas orgullosos e impunes como Elon Musk, estos memes proceden de blancos pobres, empobrecidos o frustrados por la falta de una vida de CEO que ellos consideran que se merecen por ser blancos o por ser negros de la casa. Son esos mismos que justifican su racismo y su xenofobia con teorías supremacistas, como la de la raza unida a una tierra (del alemán Blut und Boden; “sangre y suelo”), la que ya no sólo se aplica a Europa, donde sus primeros habitantes tenían la piel más oscura que Obama, sino a la misma África, como es el caso de los hijos más exitosos del apartheid sudafricano, como Elon Musk y el CEO de Palantir, Peter Thiel, ambos profundamente supremacistas―clasistas y sexistas, porque el combo, como en McDonalds, siempre incluye los mismos elementos de consumo; los otros componentes son Dios, patria y familia, como si Dios tuviese preferencia por algún pasaporte; como si Abrham, Moisés, Jesús y casi cualquier otro habitante de la Torah, la Biblia y el Corán hubiese nacido de una “familia tradicional”.

Este odio racial entre los blancos frustrados tiene un patrón común: donde no hay conciencia de clase, hay odio de razas. Cuando los pobres se consideran “clase media” porque no viven debajo de un puente, pero no pueden dejar de trabajar para sobrevivir o para ahorrar para su vejez, entonces odian a sus vecinos, a aquellos que les impiden la justicia de ser millonarios. Como casi todos los frustrados se creen más inteligentes y más sacrificados de lo que realmente son (su frustración procede de un exceso de expectativas individuales), entonces resulta que su esfuerzo individual nunca es compasado en su justa medida. Para este tipo social y psicológico, la “justicia social” es inmoral, porque le impide la “justicia individual” de ser uno de los elegidos bajo el foco de las luminarias, recibiendo el aplauso de los perdedores.

Como muchos (demasiados) alienados de la clase trabajadora se auto perciben millonarios estafados, exitosos injustamente robados (por los pobres, por los inmigrantes, por el Estado, por los comunistas, por los hechiceros), pese a ser pequeños empresarios, asalariados o desocupados, reemplazan su falta de conciencia de clase con sus fantasías ideológicas o de sangre, algo que sólo funciona en la nobleza.

El odio racial, de género, de clase sustituye a la conciencia étnica, de género, de clase―y de humanidad. Un enroque perfecto para distraer a las masas y mantenerlas odiándose entre ellos, mientras la elite dominante radicaliza el timón de la historia hacia la Edad Media (ver “Cuando los de abajo se odian”, 2016). O hacia algo peor, porque se trata de una Edad Media donde los consumidores no son solo vasallos que viven en las nubes feudales de las tecnológicas, sino que tampoco dejan de ser esclavos asalariados, como en tiempos del imperio Romano, en que los esclavos eran esclavos por sus deudas.

Esta es la expresión cultural de un capitalismo que ha dejado de producir cosas en las industrias llenas de esclavos blancos y en las minas del resto del mundo llenas de esclavos negros, sino que se ha dedicado a succionar de forma más acelerada capitales en el juego abstracto y exclusivo de las bolsas de valores, donde el negocio de la destrucción, de las guerras es, por lejos, el más lucrativo.

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Sudáfrica: De la lucha contra el apartheid a la cruzada popular contra la inmigración africana

En las últimas semanas el país se ha convertido en escenario de violentas movilizaciones contra las personas extranjeras africanas exigiendo su deportación. El Gobierno ha endurecido su política migratoria, anunciando un récord de expulsiones.

Sarah Babiker

La canción se llama Abahambe, y su versión oficial supera el millón de visualizaciones en youtube y cuenta con numerosos comentarios que explican cómo el tema les emociona y comparten el mensaje. ¡Que se vayan!, es el título del hit, y refleja un lema popularizado durante los disturbios anti personas inmigrantes que han tomado Sudáfrica en las últimas semanas. En estilo Amapiano, un género musical urbano surgido en sudáfrica en la pasada década, popular ya por todo el continente, tres personas cantan en inglés y lengua zulú: son Jacinta Ngobese-Zuma, Ngizwe Mchunu y Phakelumthakathi.

La primera de las intérpretes de esta canción, Jacinta Ngobese-Zuma es conocida por hechos ajenos a la música: se trata de la fundadora de March to March, la organización que está detrás de una campaña contra las personas inmigrantes de otros países africanos que tuvo el pasado 30 de junio su punto álgido. El movimiento de Ngobese-Zuma junto a otros actores afines, como la Fundación para el Desarrollo Insizwa Nobusizwa habían fijado una fecha límite para que los extranjeros sin documentación, de países como Malaui, Mozambique, Zimbabue, Nigeria y Ghana, abandonaran el país.

 “Gracias por compartir este himno, pues no podré ir a la marcha”, lamenta un usuario de youtube sobre la canción, que llama a luchar por el país frente a las personas extranjeras, e invoca la memoria de Nelson mandela para justificar su objetivo de “limpiar el país”. La marcha del día 30 dejó decenas de  escenas de persecución y acoso a personas extranjeras por todo el país. Una semana después, el jueves 9 de julio, una nueva marcha se convirtió en una redada popular puerta a puerta para expulsar a las personas que se consideraban migrantes irregulares. En ciudades como Johannesburgo, los manifestantes sacaban directamente a las personas de sus domicilios y las entregaban a la policía.

La líder de March to March Jacinta Ngobese-Zuma aseguraba el 30 de junio que se manifestarían cada jueves hasta conseguir que el gobierno tome en serio sus demandas. Así, el jueves 16 de julio se esperaba con cierta tensión, aun cuando no hay grandes movilizaciones anunciadas. La persecución a extranjeros ha sembrado el terror en las últimas semanas, con multitudes tomando las calles en ocasión del mencionado ultimátum.

Las personas migrantes se han convertido en el chivo expiatorio ante un desempleo que supera el 30%, con dos tercios de su población viviendo en situación de pobreza

Según Médicos Sin Fronteras, durante las últimas semanas de junio y primeras de julio se registraron al menos cuatro muertos y miles de personas huyeron del país. Las principales zonas urbanas afectadas serían las provincias de KwaZulu-Natal, donde se ubica la ciudad de Durban, Cabo Occidental, cuya capital es Ciudad del Cabo, y Gauteng, donde se encuentran Johannesburgo y Pretoria. La organización denunciaba que si bien los grupos agresores dicen perseguir solo a las personas indocumentadas, muchos de quienes habían sido atacados no estaban en situación de irregularidad administrativa.

El 3,9% de la población sudafricana (unos 2,4 millones de personas) ha nacido en el extranjero (frente a más de 10 millones en España que representan en torno a un 20% de la población). En los últimos meses miles de personas migrantes han sido retornadas por sus países o han dejado ellas mismas una Sudáfrica en la que se han convertido en el chivo expiatorio ante un desempleo que supera el 30%, con dos tercios de su población viviendo en situación de pobreza.

Una historia de beligerancia anti inmigración

March to March es heredero de otro importante actor contra las personas migrantes, la Operación Dudula, un movimiento que se generó en 2021, aún en plena pandemia, en las calles de Soweto, las mismas de las que proviene Nelson Mandela. Dudula significa “expulsar” y sus prácticas en este sentido se hicieron ya visibles en aquella época en la que cientos de personas arrasaron negocios de extranjeros e instauraron el terror entre la población migrante.

Los discursos anti-migración han prevalecido en el país desde el fin del apartheid, pero han tomado particular fuerza en los últimos años. La comunidad virtual Put South African First, que tomó impulso en la pandemia con una campaña online, comparte temores con otros movimientos similares en el resto del mundo, agitando la teoría del gran reemplazo y viendo cómo sus discursos se viralizan. Pero el último empujón a la crisis actual llegaría en abril, cuando Mazwi Kubheka, propietario de una Spaza Shop (pequeños colmados en los que se venden bienes de primera necesidad)  desapareció durante dos meses. Desde estos movimientos apuntaban a que el secuestro se debía a la negativa de Kubheka de vender su negocio a extranjeros.

La campaña online #BringMazwiBack que se presentaba como una forma de coordinar a las comunidades para conseguir la liberación del joven, derivó en “un ecosistema de movilización contra la inmigración coordinado digitalmente”, según denunciaron algunos críticos, que señalaban cómo referentes en las redes en la línea de Jacinta Ngobese-Zuma construyeron una narrativa contra la migración a partir del caso.

El suceso, que seguía a la muerte de otro dueño de unos de estos establecimientos en Soweto,  puso patas arriba el país, con patrullas de vigilantes persiguiendo a las personas extranjeras, en un marco de señalamiento contra los nacionales de otros países. Naciones Unidas denunciaba en abril, alarmada, la situación. La reaparición del joven, dos meses después, no aplacó los ánimos. Declaraba que había sido secuestrado y torturado, y acusaba a personas etíopes como autores. El gobierno sigue investigando, señalando que aún se desconoce la causa del secuestro, y que habría también ciudadanos sudafricanos implicados.

Tras el fin del apartheid, Sudáfrica abrazó el neoliberalismo, cristalizándose la desigualdad económica agravada por la privatización y el alza del paro

Lasspaza shop brotan en suburbios y en barrios populares, y son una parte importante de la economía local, y una forma de supervivencia para los sectores más empobrecidos de la sociedad.  Como explican autores como David Harvey, tras el fin del apartheid, Sudáfrica abrazó el neoliberalismo, cristalizándose la desigualdad económica agravada por la privatización y el alza del paro. Las spaza shops se convirtieron en una opción para muchos ciudadanos, considerados ahora iguales por ley, pero excluidos por el abandono estructural y la pérdida de sus fuentes de subsistencia. También las personas migrantes entraron en este sector económico, lo que sembró tensiones.

En el universo anti migraciones sudafricano caben también formaciones políticas como el partido Action SA, encabezado por quien fuera el alcalde de Johannesburgo y que pide mano dura contra las personas africanas. Este espacio político anti inmigración pedía protección al gobierno en los últimos días tras el asesinato de uno de los líderes de March to March: Andile Mvuyelwa Somgxada, quien fue disparado a finales del pasado mes cuando salía de su casa. Pese a que la causa de su muerte sigue bajo investigación, sus seguidores ya lo han convertido en referente, definiendo al crimen como un “Acto de represalia”, y describiéndolo como: “un asesinato orquestado, del tipo que cometen los sicarios”.

Endurecimiento de la ley migratoria y biometría 

El estallido de violencia en Sudáfrica ha causado el temor entre las personas migrantes que se han visto asediadas y convertidas en el chivo expiatorio de las dificultades del país. Cientos de ciudadanos han sido evacuados por sus gobiernos durante las últimas semanas y muchos otros han abandonado sus hogares por miedo a las represalias.

La persecución tomó tal dimensión que diversos gobiernos africanos han pedido explicaciones por el ataque a sus nacionales, provocándose una crisis diplomática con países como Nigeria, que acusan a Pretoria de inacción ante el racismo. En Pretoria, el presidente Ciryl Ramaphosa, ofrecía un discurso a la nación el pasado 9 de junio en el que manifestaba su comprensión hacia la frustración de la ciudadanía ante el desempleo los problemas económicos pero recordaba que las personas migrantes no eran culpables de esta situación, para poco después, describir la migración irregular como un gran desafío y prometía dejar atrás una época de políticas migratorias “débiles”, mientras que recordaba que solo el estado tenía potestad de perseguir la migración irregular.

El gobierno ha optado por una cierta ambigüedad. Con motivo de las marchas del 30 de junio, Ramaphosa se encontró con dos de los líderes de los movimientos anti inmigración, mostrando comprensión hacia sus demandas e insistiendo en que el gobierno estaba por ello endureciendo sus leyes migratorias, y pidiendo a los líderes que las manifestaciones fueran pacíficas. Además, pocos día después recordaba que solo las fuerzas de seguridad del estado están habilitadas para pedir la documentación o retener a las personas y ha insistido en la necesidad de respetar los derechos de las personas migrantes, de otro lado, ha hecho eco de los argumentos que relacionan la presencia de personas migrantes con la inseguridad o el desempleo.

No se ha tratado solo del discurso, el pasado abril se aprobaba una reforma legislativa más restrictiva presentada como una forma de mejorar el control de los flujos migratorios. Bajo el nombre de “Libro blanco”, la ley se propone como objetivo “poner freno al fraude y los abusos, reforzar la seguridad y digitalizar los servicios, al tiempo que se atrae talento e inversión. Estos cambios sitúan a Sudáfrica en línea con las tendencias mundiales”, explica una agencia informativa dependiente del gobierno. Mientras en abril Pretoria reivindicaba haber deportado a más de 100.000 personas en los dos años previos, el pasado lunes anunciaba la ejecución de 53.000 deportaciones, solo en unas semanas.

La reforma en las políticas migratorias, esta endurece los requisitos de entrada en el país, prioriza a las personas extranjeras que puedan invertir, y favorece la migración cualificada

Respecto a la reforma en las políticas migratorias, esta endurece los requisitos de entrada en el país, prioriza a las personas extranjeras que puedan invertir, y favorece la migración cualificada, introduciendo nuevas fórmulas como las residencias para nómadas digitales. Otra pata de la nueva legislación es el control a través de la toma de información biométrica en la estela de otros actores como la UE.

En este marco, a principios de julio se anunciaba que el Ministerio del Interior de Sudáfrica está trabajando en un sistema biométrico de gestión de expedientes, que incluirá dispositivos para que los inspectores de inmigración puedan verificar la situación administrativa de los ciudadanos extranjeros en los controles que realiza sobre terreno. Para ello Pretoria busca un contratista que suministre este tipo de tecnologías en un tiempo récord, con el 24 de julio como límite.

No son pocas las voces de alarma ante lo que consideran una vuelta de tuerca de vigilancia que puede conducir a errores y vulnerar más los derechos humanos de las personas migrantes. Cientos de miles de personas que temen enfrentarse un jueves más a la violencia de las patrullas de vigilantes que han popularizado la persecución racial en el país que venció el apartheid.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/sudafrica/sudafrica-lucha-apartheid-cruzada-popular-inmigracion-africana

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Chile: Diplomacia de ‘estadio’: el Mundial de Fútbol 2026 como instrumento hegemónico

Diplomacia de ‘estadio’: el Mundial de Fútbol 2026 como instrumento hegemónico

Por Alixon David Reyes Rodríguez

El deporte, como todo fenómeno social y cultural, se encuentra atravesado por las lógicas del poder, más allá de que cierta literatura dizque aséptica y neutralmente ‘científica’ se afane en afirmar lo contrario. De hecho, semejante expresión de neutralidad, en realidad representa una especie de blanqueo de lo anterior.

El Mundial de Fútbol celebrado en 2026 en el marco de una organización trinacional, esto es, entre Canadá, Estados Unidos y México, ha sido un ejemplo muy notorio de las relaciones que se estrechan entre los correajes del poder y el deporte mismo.

El evento deportivo más visto del planeta (después de los Juegos Olímpicos), ha sido instrumentalizado como mecanismo de control y como manifestación de la extensión del poder hegemónico de tres entidades, a saber, el gobierno de los Estados Unidos, poder que se ejerce desde la imposición, condicionando y acoplando conductas alrededor por la fuerza; la FIFA, como cerebro del evento, que masifica el campeonato para maximizar ganancias; y las transnacionales, que hacen de este evento un nicho más para engrosar su poderío comercial y ampliación de su cobertura.

A ver… ¡Veamos un poco!

La FIFA capituló ante el gobierno de Donald Trump, y se sacó de la chistera un premio para cortejar la volatilidad del presidente norteamericano. ¿Capituló? Sí, claro que sí. ¿No se acuerdan ya del FIFA Gate? Pues, sí, Gianni Infantino, comprendiendo las implicaciones de celebrar el Mundial en Estados Unidos, asegurando un llenado histórico de las arcas del ente mundial del fútbol, sumando a ello la búsqueda de la paz entre el FBI y la FIFA en aras de la tranquilidad de las aguas en el contexto de investigaciones que continúan, más allá del tiempo, ha decidido festejar y premiar de forma hipócrita al gobierno norteamericano y a su presidente, desvencijando al fútbol, al deporte y a quienes creen en una apuesta seria del deporte como fenómeno de transformación social.

¿Resultado? Todo lo menos parecido a un evento deportivo multinacional que favorezca la fiesta mundial, la compartencia, la hidalguía deportiva, la celebración de heroísmos y hazañas de la cancha. Al contrario, un evento que se celebra en tierras de un país que invade, agrede y se inventa cuanta guerra se le ocurre a su presidente. Es más, tan loco es el asunto, que el país en el que se centra el Mundial, está en guerra con un país que viaja para jugar el Mundial. Podemos recordar lo que pasó con Rusia en el Mundial pasado, y lo que significó para todos sus deportistas en cuanto evento se les ocurriera participar. ¡Claro! El veto es para otros, no para los Estados Unidos. Es decir, ellos pueden acabar con medio mundo, y pueden vetar a todos, pero nadie les puede vetar a ellos.

Irán tiene que estar en México, a pesar de que juega la fase de grupos en Estados Unidos. Viaja el día anterior, y apenas termina el partido, debe volver. Son requisados hasta más no poder. Perros antidrogas, blindados y fuerzas especiales tratándoles como amenaza.

No importa que sean atletas, ni que hayan ganado su pase al Mundial por méritos propios. Además, y, por si fuera poco, interrogan a deportistas, entrenadores, cuerpo técnico y árbitros de quienes sospechan, entre 7 y hasta 11 horas, tan solo para devolverles a su país, como ocurrió con el caso de Omar Artan, árbitro Somalí, a pesar de que estaba designado para participar en el Mundial.

La FIFA, aliado inseparable, ha decidido aplicar la misma. ¿Ejemplo? No dejan hablar en español a periodistas y futbolistas en ruedas de prensa. Se les prohíbe. Tan solo contemplaron hasta cinco idiomas, entre los cuales no está el español, aún y cuando México, que es uno de los países organizadores, es de habla hispana, y a pesar de que hay muchas selecciones representantes de países de habla hispana, y cuando prácticamente todo el continente (especialmente los de habla hispana) está atento al evento.

Las entradas para los juegos son exageradamente costosas, en un país sin tradición futbolística como Estados Unidos. Bueno, a ser sinceros, es lo mismo que pasó en Qatar 2022. Precios prohibitivos, con una lógica de oferta y demanda que puede hacer volar por los aires los precios de cualquier boleto. Manifestaciones en México y Estados Unidos ya han comenzado a advertirse a propósito de lo que implica una mirada bizca de la realidad.

En otro orden de ideas, periodistas de ESPN aluden y celebran a Francia, por ser un país que, al parecer, nutre a otras selecciones con futbolistas nacidos en su tierra. Pero, ¡nada más equivocado que eso! No es Francia, sino que es ¡África!, y África entera. De hecho, tan solo basta con ver a la mismísima Francia y analizar la procedencia de sus jugadores… ¡Recorcholis!

El Mundial ha iniciado, tiene apenas una semana, y ya está dando de qué hablar por las impresiones y temas extrafutbolísticos que se han visto y que empañan lo que se entiende como una posibilidad para celebrar la humanidad. Pero, no, no se puede ser tan romántico en un mundo que está de cabeza, al decir de Eduardo Galeano, a quien, por cierto, se le reconoce un gusto especial por el deporte balompédico.

Alixon David Reyes Rodríguez

alixdavid79@gmail.com

Fuente de la Información: https://www.lemondediplomatique.cl/diplomacia-de-estadio-el-mundial-de-futbol-2026-como-instrumento-hegemonico-por.html

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Venezuela: La Ecoandragogía, para el Intercambio Polisémico y Polimórfico del Aprendizaje Ancestral, Educar para Coexistir.

La Ecoandragogía, para el Intercambio Polisémico y Polimórfico del Aprendizaje Ancestral, Educar para Coexistir.

Autor:

Dr. Edgardo J Rondón Cedeño

RESUMEN

La herramienta heurística que constituye la presente investigación, es útil como perspectiva de un aprendizaje cognoscitivo basado principalmente, en el modelo del pensamiento humano y andragógico, a partir del cual se evidencia el desempeño académico ecoandragógico, donde el aprendizaje se concibe como un proceso constructivo que requiere de la participación consciente y activa del experimentado, recientemente se ha incrementado la atención a los modelos sistemáticos, de procesamiento humano de información el cual se puede conformar en una estructura teórica apropiada para acceder a los estados epistémicos interno del resolutor de problema.

Palabras claves. Ecoandragogía, aprendizaje, humano, epistémico, pensamiento, sistemático, educación ancestral.

 

SUMMARY

 

The heuristic tool that constitutes the present investigation is useful as a perspective of a cognitive learning based mainly on the model of human and andragogic thought, from which the ecoandragogic academic performance is evidenced, where learning is conceived as a constructive process that It requires the conscious and active participation of the experienced. Recently, attention has been increased to systematic models of human information processing, which can be shaped into an appropriate theoretical structure to access the internal epistemic states of the problem solver.

Keywords. Learning, human, epistemic, thinking, systematic.

 

Dentro de ese proceso de protección ambiental vinculado a la coexistencia, debe tenerse presente la necesidad de conservar las fuentes, sobre los orígenes de la identidad venezolana y la necesidad del comportamiento, sin poder evitar y auscultar las culturas prehispánicas, donde existe un campo de estudio fascinante y novedoso a pesar del tiempo transcurrido llamado pasado que tiene muchas cosas que aportar a la sociedad, y aún no se ha abordado con profundidad y seriedad científica. No obstante destacar las manifestaciones culturales que son las pruebas irrefutables del saber de los aborígenes y los pueblos ya bautizados y mestizados,  debe ser respetada y conservada como patrimonio, para beneficio de la humanidad; estos factores van acompañados de muchos aspectos que identifica el estilo de vida, las costumbres sus saberes, sus creencias entre otras prácticas,  gracias a las superpoblaciones, cada vez se ven disminuidos estos pueblos de asentamientos originarios, su principal causa es por la deforestación indiscriminada de grandes extensiones de pulmones vegetales, lo que a su vez acarrea la desaparición de los sumideros de dióxido de carbono y en consecuencia, se incrementa el daño ambiental  debido al gas que desequilibra el efecto invernadero, que eleva las temperaturas y el calentamiento global, Los meteorólogos han dicho: “que estamos entrando a un territorio climático y meteorológico desconocido y superando fronteras que nunca se habían sobrepasado”, lo que contribuye a la extinción de la biodiversidad como principal fuente de alimentación, de medicina y de vida, que representan las poblaciones del continente americano como el resto del planeta.

¿Cómo afecta esto a nuestro planeta?, ¿Qué busca el nuevo orden mundial? Un respuesta corta y específica, “que seamos ignorante de los cambios que afectan al planeta y mantener a la humanidad distraída y confundida con las herramientas tecnológicas (IA)”, Si el océano esta mas cálido se produce demasiado vapor de agua y entonces aumentan los fenómenos extremos, por ejemplo, puede ser que los huracanes sean más intensos o que las lluvias torrenciales sean más fuertes o duren más, otro efecto es que sube el nivel del mar por el deshielo de los glaciares o que empecemos a tener temperaturas de climas tropicales, es sorprendente observar que la temperatura de los océanos nunca había sido tal elevada de 21.1ºC, de temperatura media en el planeta, tratándose del agua marina  más caliente de los registros que hay en 45 años. Nunca se había llegado a una temperatura media tan alta, obviamente esto es bastante preocupante por el impacto que se pueda tener en el medio ambiente.

En los últimos tiempos, en Venezuela, se ha vuelto la mirada hacia los saberes ancestrales, debido principalmente, a la crisis ecosocioeconómica que hace inalcanzable los avances tecnológicos, para los venezolanos de medianos ingresos económicos, tanto en la ciudad como en el campo, situación que se dificulta en un mayor grado en las zonas rurales.

El estado Monagas, ocupa una superficie de 28.900 km2, es un Estado localizado en la región Nor-Oriental de Venezuela. Como la mayoría de las regiones de Venezuela, está poblado por habitantes de procedencia indígena, mestizos que han quedado marginados de los beneficios de una renta petrolera desigualmente explotada y disfrutada con todas las implicaciones que este tipo de relaciones sociales impone. Se trata de un contexto complicado en cuyo interior se debate el campesino venezolano obligado a sortear todo tipo de obstáculos y riesgos para sobrevivir.

Se hace este aporte ya que se identifica con un importante diseño de investigación cualitativa de tipo etnográfica, ontológicas, y  pluralmente un conjunto de herramientas con el propósito de presentar una investigación Ecoandragógica dirigido a fomentar, en los pobladores venezolanos, afectados por una severa crisis, la conciencia necesaria para desarrollar sus aprendizajes ancestrales como: medicinales, el conuco, la artesanías, lo culinario, sus creencias, entre otras,  que contribuyan a contrarrestar el referido fenómeno ecosocioeconómico que cada día sigue aumentando sin control y sin representatividad.

A propósito de esta referencia a lo cualitativo, se teorizó acerca de las implicaciones de este tipo de exploración y por qué de esta selección metodológica. A tal efecto, se consultó y discutió sobre las ideas que al respecto se han reconocido como válidas desde el punto de vista de su aceptación como expresión de una indagación dentro del campo de las ciencias sociales. La mayor parte de estos planteamientos giran en torno a lo sustentado por especialistas en el área de la investigación cualitativa como Denzin y Lincoln  en su Manual de Investigación Cualitativa.

La investigación se realizó a partir del análisis de un universo constituido por grupos de individuos adultos de estas regiones rurales, unidos por una situación que los ha venido afectando y obligando a dejar a un lado lo nuestro y que en el presente lo afectó desigualmente, como una crisis integral como: él Covid-19, que permitió retomar todas las practicas ancestrales para enfrentar los daños colaterales de toda esta situación, ante, durante y después de esta desagradable experiencia.

El deterioro del contexto social, económico y cultural de estas poblaciones del estado venezolano, como de muchos fuera de nuestras fronteras,  fue el detonante que agudizó la indefensión mencionada para cuyo estudio se decidió estructurar el proceder metodológico de la investigación debido a las múltiples secuelas presentadas en las personas destinados a lograr que los parroquianos se convencieran, primeramente, de toda la sabiduría que tienen en sus mano, para que puedan poner en práctica y logras la coexistencia de sus coterráneos.

Se puede señalar que la visión integral de la realidad, unida a la sistematización de la experiencia de la sabiduría ancestral que fue desarrollada por el investigador durante el tercer milenio y su actuación como: conuquero o productor agrícola, artesano, educador, predicador y sanador naturista, entre otros, contribuyeron a definir el perfil profesional que acreditó al escritor, para investigar sobre lo social, lo histórico, cultural, ambiental donde se sistematiza cualitativamente la problemática foco en el presente artículo.

En este sentido, a partir de los teóricos que proponían una concepción positivista (objetiva) o fenomenológica (subjetiva) de la realidad, surgió una acepción sintagmática donde se aglutinaron elementos paradigmáticos diferentes (Barrera ) con la finalidad de blindar la cosmovisión, tal y como la conciben quienes en la actualidad aplican el paradigma postmoderno en el campo de uno de las técnicas ancestrales como lo es la salud, lo histórico, lo ambiental y otros Fhilo .

Con la intención de acoplar la temática sobre la Ecoandragógia, a la complejidad de la investigación diseñada sobre dos ejes temáticos transversales: el andragógico, pedagógico, histórico, natural, social, espiritual  y el de la medicina natural indígena para lo cual, se planeó un modelo de investigación ecléctica dentro del cual se privilegió la metodología etnográfica, a fin de garantizar, por una parte, el estudio integral del contexto sociocultural seleccionado; y, por otra parte, la participación del adulto rural responsable desde temprana edad, con conocimiento y prácticas ancestrales entre ellas, medicina herbaria, la artesanía, la gastronomía y otras, lo que revistió a este de experticia y potencialidad para replicar, y dar continuidad, al producto de esta investigación.

Se destaca, también, la profundización en el estudio de la flora, el fauna y toda la biodiversidad que representan los espacio geográfico, del país, el cual representa los reservorios ecológicos por cada estado con las especies de plantas autóctonas de las regiones,  que son parte de la investigación ecoandragógica; de modo que los campesinos le sigan dando la importancia, como una fuente de salud y bienestar así como: los conucos, la producción artesanal y sus creencias, después de los intercambios con esta metodología cualitativa con un Modelo Ecoandragógico. La naturaleza del objeto de investigación requirió de una metodología que condujo el trabajo grupal más allá de la descripción de los fenómenos planteado, hasta la identificación y comprensión de sus causas y consecuencias.

Convencidos de tener que confrontar la problemática surgida entre los habitantes de los diversos asentamientos rurales venezolanos, respecto a la administración y aplicación de esta técnicas o sabidurías ancestrales, se diseñó un modelo de investigación Ecoandragógica, fundamentado en el Intercambio Polisémico y Polimórfico del Aprendizaje Patrimonial, orientado hacia lo  cultural (el rescate social sobre de los valores y principios, culturales y espirituales), lo económico (accesibilidad al tratamiento), lo educativo (brindar conocimiento aplicable), lo ambiental (recuperación y conservación de especies), sustentado en el  V objetivo del plan de la Patria 2019-2025 Nº 5: que dice.

Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Y en uno de sus temas centrales :El ecosocialismo como doctrina revolucionaria, como modelo  histórico social fundamentado en el respeto a los derechos de la Madre Tierra y del vivir bien de nuestro pueblo, desarrollando el principio de la unidad dentro de la diversidad, la visión integral y sistémica, la participación popular, el rol del Estado Nación, la incorporación de tecnologías y formas de organización de la producción, distribución y consumo, que apunten al aprovechamiento racional, óptimo y sostenible de los recursos naturales, respetando los procesos y ciclos de la naturaleza .

 

Así mismo la protección de la vida y la salvación de la especie humana es una complejidad en el contexto social y natural, que exige la realización de un trabajo de campo en el que se aplicó una metodología pluralista. En función de ello, la investigación Ecoandragógica, el cual se desarrolla a través del siguiente concepto.

La Epistemología de la Ecoandragogía. (Citado de la Tesis Doctoral del Dr. Edgardo Rondón C. 2023, Monagas -Venezuela)

Es el estudio que abrió un paréntesis de reflexión en el cual se estableció la cronicidad de este tipo de disciplina metodológica. Se considera su surgimiento como un fenómeno inherente a la naturaleza humana que se manifiesta en el momento en que una comunidad bien sea por su cultura, historia, costumbres, creencias y dones espirituales hecho donde está involucrado el contexto humano y ambiental, las poblaciones buscan recuperar el equilibrio de su ser espiritual y biológico con el entorno. Estos hechos se repetían y aumentaban a medida que la especie humana evolucionaba aprendiendo de sus errores y aciertos. Así se fue escribiendo la historia donde lo natural siempre ha jugado un papel importante, porque a partir de los beneficios que la flora y la fauna ofrecieron al hombre para sanar, alimentarse y así prolongar su existencia.

Se valió de las contribuciones provenientes de diferentes aspectos epistemológicos y paradigmáticos, gracias a las cuales se originó la aplicación que posibilitó una profundización integral de la crisis estudiada. Ello permitió intervenir los poblados rurales venezolanos, a partir de la experticia herbaria y productiva como: el conuco y lo artesanal, como de la convivencia rutinaria al interior de una crisis heredada que marcó al investigador y su equipo desde el punto de vista personal, cultural y profesional. De allí que la investigación facilitó la acumulación de una serie de microhistorias reveladoras de un “yo” interior de la realidad humana y social de donde proviene una parte importante de la información procesada, mediante el ejecútese de una investigación diseñada como un modelo no convencional determinado por su diada estructural en la que convergen los resultados de la investigación Ecoandragógica y el intercambio cualitativo del aprendizaje ancestral, en beneficio de los pueblos y su gentilicio, soporte del estudio.

En tal sentido es pertinente mencionar que la andragogía, no permanece estática, sino que evoluciona de la misma forma que lo hace la ciencia, es decir, si estudiamos como progresan las ciencias nos encontramos con una serie de temas, hechos y conceptos recurrentes como: continuidad, acumulación, ciencia normal, dogmatismo, teorías, paradigmas, matriz disciplinaria, conjetura, hipótesis, cadenas de teorías, programa de investigación, enunciados básicos, sentencias protocolares, conocimientos básicos, falsadores potenciales, hipótesis falsadoras, falsación, verosimilitud, corroboración axioma, teoremas, reglas de transformación, inducción, deducción, interno, externo, demostración, pruebas, criticas, crisis, saltos, cambios de paradigmas, cambios de teorías, cambios problemáticos progresivos y degenerativos, revolución científica, revolución espiritual, entre muchos otros. Algunos de estos conceptos aparecen de manera complementaria coordinando un conjunto de elementos asociado con lo histórico cultural precolombino y contemporáneo de nuestra américa.

No obstante, es pertinente hacer un paréntesis, en cuanto a la historia, el cual enmarca hechos y procesos culturales que lamentablemente han dejado huellas imborrables, en los pueblos de Suramérica.  Donde las ciencias sociales y humanas han aplicado los métodos hermenéuticos y cualitativo, en los procesos históricos, como modelo transmisionista de conocimientos en los tiempos actuales. Tal es el caso sobre el debacle indígena: agudización de una crisis sanitaria invasora.

La ruralidad persistente en las parroquias de los pobladores venezolanos y la adversa situación que han afectado a sus habitantes se ha prolongado desde la época de la conquista sin que esos hechos oculten  los esfuerzos realizados por el talento humano de la región de donde han surgidos las propuestas, expuesto ideas y diseñado proyectos tendientes al mejoramiento de estos sectores abandonados sin que se haya materializado el apoyo oficial necesario para impulsar en estos sectores nuevas políticas de atención y servicios requeridos en pro del mejoramiento de su calidad de vida.

Este artículo, pretende hacer referencia de un exclusivo ejemplo como: el texto histórico que ha marcado por más de 200 años la región oriental como lo es el estado Monagas, y aquel Decreto hecho por el libertador el de  “Guerra a Muerte”, como bien es sabido, en las leyes y tradiciones de la dominación española los pueblos y ciudades se fundaban. Pero el caso de Aragua hoy capital del municipio Piar, del Estado Monagas, fundada para un 18 de diciembre de 1806, siendo uno de los pueblos más antiguos, por su asentamiento Indígena como: Chaima y Karin’ñee, se resistieron a ser fundada por la colonia española, aunque fueron muchos los intentos hecho por los europeos, solo permitieron su fundación, para esta fecha antes mencionada, por un prócer de la independencia de Venezuela, como lo fue el General. Don Gabriel de Alcalá, después de su demarcación,  fue esculpida con una raya sanguinaria de sombras, apenas tenía escasos seis años de fundada, fue atacada a punta de puñal, imborrable, que no desaparecerá jamás, este tatuaje permanente se llamó Antonio Zuazola, cuando el desventurado día 16 de marzo de 1813, llegó con un grupo de hombre criminales y masacraron a los pueblos originarios y criollos, donde murieron niños, mujeres jóvenes, señoritas, embarazadas y ancianas, ancianos y hombres todos inocentes, donde después de la carnicería, humillación, burla, y saciar su sed de venganza en contra del libertador y aquel decreto, los cuerpos fueron arrojados cerca de la Laguna de los Milagros, así llamado por los indígenas, que luego paso hacer la famosa Laguna de los Desorejados, dejando marcada las profundas huellas de dolor por los cadáveres arrojado en ella después de ser despellejado, desnarizados, desorejados, decapitados, descuartizados, ver las mujeres embarazadas muertas con una lanza atravesadas en su vientre destrozando el inocente niño, entre otras maldades, donde más tarde se proliferó la epidemia del paludismo que volvió a deplorar con la muerte amarilla y sus calenturas infernales a todas las poblaciones de esta región oriental.

Así pues, la experiencia al desarrollar este artículo en calidad de observador, explorador, participante y siendo residente de este estado, permitió vivenciar la realidad de estas comunidades, sobre todo la manera como han defendido sus tradiciones,  siendo para la población una nueva manera de atender sus necesidades básicas.

Por ello, estos antecedentes nos hacen parte de un conocimiento ancestral heredado y heterogéneo arraigada entre los pueblos originarios (Caribe), mestizos (descendientes de indígenas, afrovenezolanos…) y rurales que constituyen la mayor parte de la población Monaguense, como en otras regiones del país.

La planificación de la investigación Ecoandragógica prevista para los pueblos rurales venezolanos y por extensión, a otras poblaciones del territorio del continente sur americano, ofreció la posibilidad real de alcanzar el conocimiento, la autodisciplina y el fortalecimiento de las competencias necesarias para transformar los cultivos vegetales medicinales, frutales, especias, tubérculos, entre otros que compensó, sin traumas ni problemas de abastecimiento, a los pobladores de estas regiones.

El primer paso que se dio en ese sentido fue divulgar y analizar los factores que han hecho posible la vivencia de una crisis sanitaria milenaria y en cuya incidencia se destaca una visión histórica de lo sanitario a partir de la presencia europea en tierras indígenas, a partir de 1492 hasta el presente, en el 2021, con todas las implicaciones que los procesos de conquista, colonización, occidentalización y globalización han tenido, sobre todo, para las poblaciones rurales venezolanas. A ello se han ido añadiendo factores sociales, educativos, medicinales, psicológicos, ideológicos, filosóficos y morales, religiosos y en especial una revolución espiritual. Esta serie de elementos son los que hacen complejo el contexto y pluraliza la aplicación de los métodos de investigación.

Al centrar la ejecución del método aplicado como: la ecoandragogía, en el adulto rural monaguense se utilizó un recurso humano de importancia capital para la investigación en virtud de las cualidades cognitivas, sociales y experimentales que estas personas aportan a la planificación de lo formativo centrado en el fomento de hábitos medicinales ancestrales, para alternarlos con los impuestos científicamente y que no han demostrado la eficacia necesaria para combatir la crisis sanitaria detectada e intervenida metodología cualitativa.

A tal efecto, la acción fenomenológica exige al estudioso despojarse de todo el bagaje de conocimientos y experiencias que posea en una especie de asepsia que lo libera de axiomas, prejuicios y teorías que pudiesen perturbar la observación objetiva de la realidad tal como es su lema centrado en la objetividad “a las cosas mismas”, sin mediación alguna:

… solo así estará en capacidad de lograr un conocimiento directo, intuitivo, no mediado, de la realidad que desea conocer. Una epojé más radical, trascendental, le permitirá, ya en la reflexión filosófica, más allá de la ciencia, acceder a las esencias . Concepto de ciencia de Marx: destruir las apariencias para ir a la esencia de las cosas.

El hecho de ser una crisis sanitaria que abarca siglos de existencia y de perjuicio para los pobladores de la región rural monaguense, evidencia la condición de sus habitantes desde el punto de vista humano y social, en virtud de las realidades.

Es pertinente señalar, la importancia que tiene la ecoandragogía, para el intercambio cualitativo del aprendizaje ancestral, de allí que sea tan significativo voltear la mirada hacia el trabajo educativo con adultos o jóvenes de conductas responsables y lo que se hace en materia de su involucramiento con el manejo de las tecnologías. Una opción clara sería la revisión de los principios andragógicos en relación con lo que las personas adultas requieren para aprender. Así, la andragogía, según Yturralde (sf, párr. 8), citando a Knowles: … es el arte y ciencia de ayudar a aprender a los adultos». Esta concepción se enfoca en un aprendizaje negociado, en el diálogo, en la construcción colectiva y en un punto de partida que considere como base los intereses de la población que participa del proceso, la creación de espacios que permitan reflexionar sobre actitudes y hábitos particulares, una relación estrecha entre lo aprendido y la solución que esto puede dar a situaciones laborales o cotidianas, y una marcada tendencia hacia el autoaprendizaje. Por su parte, para la educación de adultos, Fernández (1982, p. 16) apunta a lo que él ha denominado una enseñanza no convencional tanto en lo que respecta a la dinámica de grupo como a los procesos comunicativos. Este enfoque es definido así: a) En lo didáctico: hay un cambio rotundo en la relación docente-discente; la explicación magistral da paso al trabajo socializado e individualizado. Se habla más de monitor que de maestro. El punto de partida es antropocéntrico y empirocéntrico, nunca logocéntrico, como sucede en las instituciones convencionales. Los paquetes didácticos no son rígidos ni tampoco la metodología, que depende del interés del alumno. b) En lo organizativo: existe una flexibilización extrema en el planteamiento de los recursos formales (calendarios y horarios) a la par que una participación paritaria de los alumnos con los demás miembros de la organización. La estructura del centro es vital por lo que implica una constante adecuación orgánica a las circunstancias del momento. c) En lo orientativo: se parte de una voluntariedad del alumnado para seguir un aprendizaje y se intenta una mejora individual pero con la mirada puesta en la correspondiente mejora social. El nivel de aspiración del alumno es la base orientativa de lo no convencional. Asimismo, Fernández enfatiza en dos rasgos del adulto que deben considerarse en toda experiencia educativa dirigida hacia esta población: la necesidad del individuo y la experiencia acumulada. Así, sin conciencia social y comunitaria como guías de la formulación de cualquier curso, existe una alta probabilidad de fracaso. A propósito, Guerra y Estivales (2001, p. 3) manifiestan que: La andragogía (…) responde a los requerimientos de la formación continua, entendida ésta como todas las formas de enseñanza o formación seguidas por aquellas personas que han dejado la educación formal a un nivel tal, que están ejerciendo una profesión o han asumido responsabilidades de adulto en una sociedad dada (…) La andragogía concibe que un adulto en situación de aprender está condicionado por factores personales y situacionales, que deben ser obligatoriamente tomados en cuenta al momento de diseñar las intervenciones educativas. Desde esta perspectiva, las teorías andragógicas se preocupan del contexto en que se realiza la formación, el clima predominante, las motivaciones y necesidades de los participantes, sus conocimientos, sus habilidades frente al aprendizaje y los diversos estilos cognitivos. Todos estos elementos pueden actuar favorable o desfavorablemente en una experiencia de formación. A partir de ellas, el diseñador instruccional puede planificar las actividades educativas. De acuerdo con esos postulados, Área (2003, p. 6) indica que… el papel de la educación de adultos en el nuevo contexto de la sociedad de la información, sería ayudar a formar ciudadanos más cultos, responsables y críticos, ya que el conocimiento (…) es una condición necesaria para el ejercicio consciente de la libertad individual y para el desarrollo pleno de la democracia. Por su parte, Madrid y Mayorga (2005, p.1) destacan como relevante la característica adulta que combina la estabilidad y el cambio, y señalan como típicas de esta fase: a) La gran importancia de la experiencia acumulada, menos curiosidad por la experimentación y lo desconocido y un centrarse en su proyecto de vida. b) Una mayor posibilidad de adaptación a situaciones globales. c) Un cambio en lo que a motivación se refiere. Hay una gran preocupación por mantenerse ―a la altura de las circunstancias, tanto en lo profesional como en lo social. d) Gran interés por la aplicación inmediata de los aprendizajes y su funcionalidad para resolver problemas cotidianos. e) Una mayor receptividad cuando el curso responde a sus expectativas. f) La exigencia en cuanto a consideración, respeto y reconocimiento. g) Mayor dependencia hacia los hábitos y más resistencia al cambio.

Tomado del Departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación Doctorado Interuniversitario en Tecnología Educativa Modelo pedagógico para el desarrollo de programas educativos con componente virtual, dirigidos a adultos de zonas rurales centroamericanas Tesis doctoral presentada por Vivian Rebeca Carvajal Jiménez Director: Dr. Jesús Salinas Ibáñez 2013.

En definitiva, todo aprendizaje es necesario, obvio está que en las personas adultas se evidencia más rápido, sin embargo, el proceso de enseñanza aprendizaje no tiene edad pero siempre son necesario los tutores que orienten, y aún más cuando ponemos en práctica los saberes ancestrales, espirituales, sociales y familiares, heredados de nuestros antepasados, para el bien de nuestros semejantes.

¿Qué se considera por Ecoandragogía?

Se puede considerar una descarga de experiencias, bajo la responsabilidad de no creer en estructuras  institucionales, donde el proceso de enseñanza fluye más allá del dualismo y de los sistemas externos  de normas, donde los participantes u/o estudiantes interfieren abiertamente desde el fondo de su alma sin interferencia, bajo un estado consiente, logrando germinar la semillas del saber con nuevos paradigmas cognitivos desde el sujeto activo, involucrándose en los procesos tradicionales y evolutivos a través de opiniones, contextos y expectativas acerca del desempeño presente y futuro del currículo.

Así mismo el currículo en la ecoandragógica, implica delimitamiento macrocurriculares más globales y de identificación, como selección de objetivos, contenidos y estrategias de enseñanzas, a la luz de las metas educativas, en el micro currículo, está diseñado como plan de enseñanza que puede ser fomentado y ensayado fuera o dentro de las aulas de clases, reconociendo las raíces teóricas o viejos planes dialecticos e incorporando las nuevas herramientas tecnológicas adecuadas a los sistemas de formación.

Cabe destacar que el Dualismo Ecoandragógico, se enfoca en un sistema religioso y filosófico que admite dos principios, como el bien y el mal; el alma y el cuerpo, entre otros. Precisando que no debe confundirse el modelo Ecoandragógico y las metas educativas con el currículo, ni este con el diseño curricular, se habla de un proceso complejo de elaboración y desarrollo cuyo producto intervienen en la consecución de las metas educativas, que se identifican en el modelo institucional Andragógico.

Como también es importante que La Dialéctica Andragógica y Ecoandragógica, se puede determinar de manera general como: ciencias filosóficas que estudia el raciocinio de las leyes naturales como de la vida diaria común y sentimentalmente conectada de manera ordenada, de teoremas teóricos y verdades.

 

                 Grande es aquel ser, que nunca deja de ser el más pequeño.

Edgardo J. Rondón Cedeño.

Octubre 2007

   Referencias Bibliográficas.

 

  1. Denzin, N, K-Lincoln, Y. S. El campo de la Investigación Cualitativa. Manual de Investigación. (2014). Gedisa. Disponible: http://metodo3.sociales.uba.ar › cites › 2014/10. Consulta: junio 2021.
  2. Guerra, F. “Las enfermedades que propagaron los españoles en la conquista de América y masacraron a los indios”. (2020). El español. Madrid. Disponible: https:www.elespañol.com Cultura Historia. Consultado: 23/10/2020.
  3. Goetz, J. P. y Le Compte, M. D. (1988). Etnografía y diseño cualitativo en investigación educativa. Madrid: Morata, S, A.
  4. Montagud M., Xavier (2017). “Analítica o evocadora: el debate olvidado de la autoetnografía”. FQS. Disponible: https://www.researchgate.net › publication › 315715584_… Consulta: febrero 2021.
  5. Straus, A. y Corbin, J. (2002). Bases de la Investigación Cuantitativa- Técnicas y procedimientos para desarrollar la teoría fundamentada. Disponible: versidadlocal.files.wordpress.com. Consulta: febrero 2020.
  6. Carvajal. J., V. Modelo pedagógico para el desarrollo de programas educativos con componente virtual, dirigidos a adultos de zonas rurales centroamericanas (Tesis).Disponible:https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/112159/tvic1de2.pdf?sequence=1. Consulta: abril 2020.

Fuente de la Información Centro de Investigaciones Educativas Otras Voces en Educación  – CII OVE

 

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Cuando los niños se convierten en el blanco

Por Vijay Prashad

El 23 de junio, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel publicó uno de los informes más devastadores jamás elaborados por un órgano de investigación de la ONU sobre el genocidio israelí en Gaza. Su título es casi insoportable de leer: La esencia de la infancia ha sido destruida. Detrás del título se esconde una acusación de extraordinaria gravedad. La Comisión concluye que las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes han atacado deliberadamente a niños palestinos y que estas acciones constituyen genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza, además de crímenes de guerra en la Cisjordania ocupada.

El informe no es un llamamiento emocional. Es un minucioso documento legal basado en testimonios de testigos, evidencia forense, imágenes satelitales, análisis militares, expedientes médicos y años de documentación. Lo que presenta no es simplemente otro catálogo de víctimas civiles. Sostiene que el asesinato, la mutilación, la inanición, la detención y la destrucción psicológica de los niños palestinos no pueden explicarse como daños colaterales. Más bien, la Comisión concluye que los propios niños se han convertido en objetivos deliberados de la política militar israelí. Las implicaciones de tal hallazgo van mucho más allá de Gaza. Plantean cuestiones fundamentales sobre el futuro del propio derecho internacional.

Un informe de extraordinaria gravedad

La Comisión estima que, desde octubre de 2023, al menos 20.179 niños palestinos han sido asesinados y más de 44.000 han resultado heridos. Aproximadamente el treinta por ciento de todos los palestinos asesinados han sido niños. Estas cifras por sí solas sitúan a la guerra de Gaza entre los conflictos más mortíferos para los niños en la historia moderna. Sin embargo, la importancia del informe no radica simplemente en las cifras, sino en sus conclusiones respecto a la intención.

Documenta casos repetidos en los que los niños fueron alcanzados por disparos de francotiradores, atacados por drones, alcanzados mientras buscaban comida o agua, o asesinados a pesar de no representar ninguna amenaza militar – como debería haber sido obvio. Examina el uso reiterado de explosivos de alto poder en zonas civiles densamente pobladas, mucho después de que las consecuencias previsibles para los niños se hubieran vuelto innegables. Detalla ataques contra hospitales de maternidad, salas de neonatología, escuelas, orfanatos y refugios. También analiza el bloqueo de alimentos, agua y medicamentos, mostrando cómo el hambre, las enfermedades y el colapso de los servicios médicos se han convertido en instrumentos de guerra dirigidos contra toda una población civil, cuyos miembros más jóvenes son los más vulnerables.

La Comisión investiga las prácticas de detención israelíes que involucran a menores palestinos. Los niños detenidos en Gaza y Cisjordania describen torturas, violencia sexual, tratos degradantes y desapariciones en centros de detención sin que se brinde información a sus familias. Dichos abusos, concluye el informe, forman parte de un sistema más amplio de castigo colectivo dirigido contra la sociedad palestina a lo largo de generaciones.

El informe de la Comisión de la ONU no es una novedad en este sentido, aunque las conclusiones sean devastadoras. Estas corroboran informes anteriores de Save the Children (Los niños palestinos bajo detención militar israelí denuncian condiciones cada vez más violentas, 29 de febrero de 2024) y, mucho antes de esta campaña genocida que comenzó en 2023, de UNICEF (Niños bajo detención militar israelí, febrero de 2013). En su reciente libro, Survivors of the Darkness, el periodista palestino Wesam Afifa documenta la espantosa violencia de los campos de concentración israelíes establecidos para los palestinos, incluidos los niños.

Quizás la conclusión más escalofriante del informe de la ONU es que la destrucción va más allá de la muerte física. La infancia misma se ha convertido en un campo de batalla. El trauma psicológico, la orfandad, los desplazamientos repetidos, el hambre, la educación interrumpida y la discapacidad permanente se suman para conformar lo que la Comisión describe como la destrucción de “la esencia de la infancia”.

Un patrón documentado desde hace tiempo

Las conclusiones de la Comisión no surgieron de la nada. Durante casi dos años, los periodistas palestinos han documentado cómo se rescataba a niños de edificios derrumbados, cómo morían bebés en incubadoras sin electricidad, cómo familias enteras eran aniquiladas en ataques aéreos y cómo disparaban a niños mientras intentaban conseguir comida o agua. Muchos de esos periodistas pagaron con sus propias vidas. Gaza se ha convertido en el “conflicto más mortífero de la historia para los periodistas”, informó Irene Khan, la Relatora Especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión. Sin embargo, a pesar del peligro extraordinario, los periodistas continuaron documentando acontecimientos que gran parte del mundo prefería no ver.

Las organizaciones internacionales de derechos humanos llegaron a conclusiones similares mucho antes de este reciente informe de la ONU. Save the Children advirtió en repetidas ocasiones que Gaza se había convertido en uno de los lugares más peligrosos del mundo para un niño. Defence for Children International–Palestina documentó repetidos tiroteos contra niños en circunstancias que planteaban serias dudas sobre la necesidad militar. Human Rights Watch investigó ataques contra escuelas, hospitales y campamentos de refugiados. Amnistía Internacional examinó repetidos ataques que parecían violar los principios de distinción y proporcionalidad establecidos por el derecho internacional humanitario. UNICEF advirtió en repetidas ocasiones que se estaba matando e hiriendo a niños a una escala sin precedentes. Ninguna de estas organizaciones describió accidentes aislados. Identificaron patrones recurrentes que exigían una investigación independiente. El nuevo informe de la ONU consolida de manera efectiva este vasto conjunto de pruebas en una única evaluación jurídica.

En enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia determinó que el caso presentado por Sudáfrica, en el que se alegaba un genocidio por parte de Israel, era plausible y ordenó medidas provisionales que exigían a Israel prevenir los actos prohibidos en virtud de la Convención sobre el Genocidio, preservar las pruebas y facilitar la asistencia humanitaria. Las órdenes posteriores reforzaron estos requisitos a medida que las condiciones en Gaza se deterioraban. Aunque la Corte aún no se ha pronunciado sobre el fondo del caso de genocidio, ha reconocido en repetidas ocasiones el grave riesgo al que se enfrenta la población palestina y las obligaciones continuas que le incumben a Israel en virtud del derecho internacional. El nuevo informe de la Comisión aporta más material probatorio que, inevitablemente, influirá en futuros procedimientos legales.

El silencio del Estado israelí

Quizás igual de llamativa ha sido la naturaleza de la respuesta de Israel. En lugar de abordar seriamente las pruebas reunidas por la Comisión, los funcionarios israelíes, una vez más, desestimaron el informe de plano, calificándolo de motivado políticamente y fundamentalmente sesgado. Rechazaron sus conclusiones en su totalidad sin ofrecer una refutación sustantiva de los incidentes específicos, los testimonios de los testigos o las pruebas forenses presentadas por los investigadores. Todo Estado tiene derecho a defenderse contra las acusaciones. Pero las acusaciones graves requieren respuestas serias.

Si los niños no fueron blanco de ataques deliberados, recae sobre las autoridades israelíes la responsabilidad de explicar por qué han muerto miles de niños en circunstancias documentadas repetidamente por periodistas, organizaciones humanitarias, personal médico y, ahora, una Comisión de Investigación de la ONU. ¿Por qué se han atacado una y otra vez hospitales, salas de maternidad, escuelas y refugios para refugiados? ¿Por qué los convoyes humanitarios han sido atacados repetidamente? ¿Por qué han seguido muriendo niños incluso después de los acuerdos de alto el fuego? ¿Por qué las investigaciones militares han dado lugar a tan poca rendición de cuentas? El mero hecho de repetir acusaciones de sesgo institucional no puede sustituir a una explicación basada en hechos. La negativa a abordar las pruebas se ha convertido en sí misma en una característica inquietante de esta guerra.

El derecho internacional humanitario se basa en el principio de que los Estados son responsables de su conducta. La rendición de cuentas se vuelve imposible cuando cada investigación es desestimada incluso antes de que se examinen las pruebas.

El juez S. Muralidhar y el deber del juez

Las conclusiones de la Comisión de la ONU también nos recuerdan la importancia de contar con jueces que comprendan que la ley no es meramente un instrumento técnico, sino una defensa contra el poder arbitrario. Pocos jueces indios han encarnado ese principio de manera más consistente que el juez S. Muralidhar, quien, como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, presidió el comité encargado de este nuevo informe.

El juez Muralidhar se ganó a lo largo de décadas la reputación de ser uno de los juristas constitucionales más respetados de la India, particularmente en casos relacionados con las libertades civiles, la violencia comunal y la protección de las comunidades vulnerables. Fue una de las principales voces judiciales en la aplicación de la rendición de cuentas tras el pogromo antisij de 1984, insistiendo en que la impunidad no podía convertirse en la norma simplemente porque los crímenes resultaran políticamente inconvenientes. Su compromiso con el deber constitucional se dio a conocer internacionalmente durante los episodios de violencia intercomunitaria en el noreste de Delhi en febrero de 2020.

Mientras los hospitales se esforzaban por atender a las víctimas atrapadas por la violencia, el juez Muralidhar y el juez Anup J. Bhambhani convocaron una audiencia extraordinaria a medianoche en la residencia del juez Muralidhar. La Corte Superior de Delhi ordenó a la policía garantizar el traslado seguro de los heridos a los hospitales y dispuso que se les brindara atención médica de emergencia de inmediato. Más tarde ese mismo día, el juez Muralidhar cuestionó enérgicamente el hecho de que la Policía de Delhi no hubiera registrado denuncias contra los líderes políticos cuyos discursos incendiarios se habían difundido ampliamente, y recordó a las autoridades que el país no podía permitir “otro 1984”.

A pocas horas de estas audiencias, el Gobierno de la India notificó el traslado del juez Muralidhar al Tribunal Superior de Punjab y Haryana, aunque la recomendación para su traslado ya había sido formulada formalmente por el Colegio del Tribunal Supremo a principios de ese mismo mes. El momento en que se produjo esta medida generó una gran preocupación entre abogados, jueces jubilados y organizaciones de la sociedad civil, quienes consideraron que el episodio planteaba cuestiones inquietantes sobre la independencia judicial.

La carrera del juez Muralidhar ilustra un principio esencial del estado de derecho. Los tribunales no existen para ratificar la conducta de los gobiernos. Su función es examinar las pruebas sin temor ni favoritismo, especialmente cuando las víctimas son quienes tienen menos poder político. El mismo principio inspira la labor de la Comisión de Investigación de la ONU. Sus conclusiones pueden ser cuestionadas, pero no pueden simplemente descartarse por ser políticamente inconvenientes. La respuesta adecuada ante pruebas serias es un compromiso serio. Esa es la primera obligación de cualquier Estado que afirme respetar el estado de derecho.

La prueba ante la humanidad

En última instancia, el informe de la Comisión de la ONU no trata únicamente de Israel o Palestina.

Se pregunta si el orden jurídico internacional creado tras la derrota del fascismo europeo aún posee la autoridad moral para defender a los niños de la violencia organizada. Si se puede asesinar a más de 20 000 niños mientras las instituciones de la diplomacia internacional siguen funcionando en gran medida con normalidad, entonces la promesa plasmada en la Convención sobre el Genocidio, los Convenios de Ginebra y la Convención sobre los Derechos del Niño queda gravemente menoscabada. El informe no pondrá fin a la guerra. No puede devolver las vidas que ya se han perdido. Pero establece un registro histórico que será cada vez más difícil de borrar. Mucho después de que cambien los gobiernos y concluyan las campañas militares, este registro permanecerá. La historia recuerda a quienes cometieron atrocidades. También recuerda a quienes miraron para otro lado.

*Historiador y periodista indio.

Nueva Tribuna

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