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El cambio climático amenaza la democracia y los derechos humanos

Redacción: Tendencias 21

La ONU denuncia la pasividad política y la indiferencia del sector privado

 

El cambio climático afecta especialmente a los países más pobres, además de poner en peligro la democracia y los derechos humanos. Crea una discriminación social similar al apartheid ante la pasividad política y la indiferencia del sector privado.

a inacción global sobre el cambio climático está creando un catastrófico «apartheid climático» en el que los derechos humanos, tal como los conocemos, especialmente los de las personas más vulnerables del mundo, están amenazados de extinción, advierte un funcionario de las Naciones Unidas (ONU).

Philip Alston, el Relator Especial de la ONU sobre la pobreza extrema y los derechos humanos, es un experto independiente encargado de evaluar la situación de los derechos humanos en todos los lugares más pobres del mundo.

Para Philip Alston, el cambio climático no sólo tendrá el mayor impacto sobre quienes viven en la pobreza, sino que también amenaza hasta la propia democracia y los derechos humanos.

El relator expone muchas de las consecuencias que estamos sufriendo en este momento debido al cambio climático, desde las temperaturas récord hasta el derretimiento de los glaciares, los incendios sin precedentes, las peores inundaciones de los últimos mil años, los millones de personas que están malnutridas debido a las sequías que acaban con  las cosechas, el aumento del nivel del mar, la desaparición de los ecosistemas marinos, sustento de millones de personas, y las amenazas a la economía y al orden social en general.

Más pobreza y desigualdad

A continuación, destaca las previsiones científicas sobre el aumento de la temperatura, que se intenta limitar a 1,5 a través del Acuerdo de París, pero que si no se logra subirá por encima de los dos grados, umbral que señala la diferencia entre la muerte y la vida.

Según el Banco Mundial, con 2°C grados de calentamiento, entre 100 y 400 millones de personas más estarán en riesgo de pasar hambre y entre 1.000 y 2.000 millones ya no tendrán suficiente agua. El cambio climático podría dar lugar a pérdidas en el rendimiento mundial de los cultivos del 30 por ciento para 2080, incluso si se toman medidas para adaptarse a él.

Además, entre 2030 y 2050, se espera que cause aproximadamente 250.000 muertes adicionales por año a causa de la desnutrición, la malaria, la diarrea y el estrés por calor. Dado que las personas en situación de pobreza en gran parte no tienen seguro médico, el cambio climático exacerbará las crisis de salud que ya empuja a 100 millones de personas a la pobreza cada año.

Las personas en situación de pobreza enfrentan además una amenaza muy real de perder sus hogares: para el año 2050, el cambio climático podría desplazar a 140 millones de personas en África subsahariana, el sur de Asia y América Latina solamente.

Las inundaciones y los derrumbes pueden debilitar las infraestructuras y viviendas ya degradadas, especialmente para las personas que viven en asentamientos no planificados o sin servicios. En 2017, 18,8 millones de personas fueron desplazadas debido a desastres en 135 países, casi el doble del número de desplazados por el conflicto.

Desde el año 2000, las personas que viven en los países pobres han muerto a causa de desastres a una tasa siete veces mayor que las personas afectadas en los países ricos. Además, las autoridades tienen una estrategia de priorizar las áreas más ricas para la protección frente al cambio climático, poniendo en peligro a las personas que viven en la pobreza.

Injusticia

Alston destaca un hecho en su informe: Los pobres son los que se llevan a llevar la peor parte del cambio climático, pese a ser los que menos han contribuido a él.

“La mitad más pobre de la población mundial, 3.500 millones de personas, es responsable de solo el 10 por ciento de las emisiones de carbono, mientras que el 10 por ciento más rico es responsable de la mitad de esas emisiones. Una persona situada en el 1 por ciento más rico del mundo, usa 175 veces más carbono que una persona en el 10 por ciento inferior”, resalta.

El relator añade: “perversamente, los más ricos, que tienen la mayor capacidad de adaptación y son responsables de la gran mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero y se han beneficiado de ellos, serán los mejor situados para hacer frente al cambio climático, mientras que los más pobres, que son los que menos han contribuido a las emisiones y tienen la menor capacidad de reacción, serán los más perjudicados.”

Voz en el desierto

“No faltan las voces de alarma sobre el cambio climático, pero parece que hasta ahora no se han escuchado”, asegura el experto.

En este sentido, cita a William Nordhaus quien, al aceptar el Premio Nobel de Economía de 2018, describió el cambio climático como un “coloso que amenaza nuestro mundo” y “el último desafío para la economía”.

También menciona al ganador del mismo premio en 2001, Joseph Stiglitz, quien se refirió al cambio climático como el advenimiento de la Tercera Guerra Mundial.

Y también recuerda que el Papa Francisco ha declarado una «emergencia climática» mundial y ha advertido que si no se toman medidas urgentes habrá «un acto brutal de injusticia hacia los pobres y las generaciones futuras».

Para dar una idea de la escala del desastre que supone el cambio climático, recuerda las palabras del periodista estadounidense especializado en el cambio climático David Wallace-Wells, quien en su libro Uninhabitable Earth (La tierra inhabitable) señala que el carbono se agrega a la atmósfera cien veces más rápido que en cualquier momento de la historia humana preindustrial y que desde 1988, cuando Naciones Unidas estableció el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, se ha sumado más carbono a la atmósfera que en toda la historia de la humanidad.

Tampoco el sector privado

El informe también advierte que, ante la pasividad oficial, confiar al sector privado la lucha contra la crisis del clima puede conducir a una nueva segregación entre ricos y pobres que permita a los primeros escapar a los peores efectos del calentamiento global y a los segundos sufrir esos efectos hasta las últimas consecuencias.

“Un exceso de confianza en el sector privado podría llevar a un escenario de apartheid climático en el que los ricos pagan para escapar del sobrecalentamiento, el hambre y los conflictos, mientras que el resto del mundo tiene que sufrir”, declara Alston, quien añade: “en lugar de ayudar al mundo a adaptarse al cambio climático, privatizar los servicios básicos y la protección social puede ser una forma de mala adaptación”.

El cambio climático es, entre otras cosas, un asalto desmedido a los pobres, concluye el informe.

Referencia

Fuente: https://www.tendencias21.net/El-cambio-climatico-amenaza-la-democracia-y-los-derechos-humanos_a45331.html
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El problema de los libros de texto y su vigencia como herramienta didáctica

 

Los libros de texto han sido la columna vertebral de los métodos de enseñanza por siglos y muy posiblemente lo sigan siendo durante más tiempo. Pero hay cuestionamientos válidos en la comunidad educativa acerca de qué tan efectivos son en su forma actual.

La Revolución Digital del siglo XXI trajo consigo un cambio fundamental en la forma en la que producimos y consumimos contenido. Los medios digitales como periódicos, blogs y sitios web generan grandes volúmenes de información diariamente y las redes sociales nos mantienen en un estado de conversación constante.

Los métodos y fuentes para el aprendizaje ya no pueden ser estáticos, necesitan ser flexibles, adaptativos y conectados con la dinámica de tiempo real. ¿Los libros de textos cumplen con estos requisitos?

Lo que funciona

Los libros de texto tienen una razón de ser, brindan a los estudiantes la experiencia de interactuar con un libro en físico, actividad que, por si sola, conlleva beneficios propios que no están presentes en la lectura de textos digitales.

Un estudio realizado en 2013 demostró que los niños de tres a cinco años son capaces de comprender mejor lo que leen cuando viene de un libro en formato impreso. Los elementos interactivos inherentes a los libros digitales pueden volverse una distracción para los niños que están formando las estructuras cognitivas para aprender a leer.

De la misma forma, no ayudan tampoco a los estudiantes más avanzados, puesto que aunque ya conocen la técnica para leer, es más difícil generar una experiencia de inmersión cuando leemos en una tableta o en cualquier dispositivo con conexión a internet debido a los estímulos externos como las redes sociales, las notificaciones, los correos y los mensajes. El entorno digital tiende a la sobre exposición y facilita la procrastinación, no la concentración.

Aun si se trata de un libro digital descargado en un dispositivo sin conexión, nuestra calidad de lectura puede verse afectada. Estamos condicionados a no leer de forma enfocada cuando estamos frente a una pantalla porque asociamos el entorno digital a contenidos breves y entretenidos, como las conversaciones en redes sociales o artículos de sitios que visitamos por ocio más que por educación. Nuestra capacidad de retención se ve reducida en estos casos, como lo sostiene un estudio realizado en la Universidad Stavanger, en Noruega, en el que se midió la capacidad de los participantes para recordar noticias tras leerlas.

“Los lectores de Kindle tuvieron un desempeño mucho menor en la reconstrucción de elementos cuando se les preguntaron 14 eventos en el orden correcto”

Explicó Anne Mangen, autora del estudio. Mangen agregó que hay características inherentes a la lectura de un libro físico que facilitan la memorización y el aprendizaje. Cuando se lee en papel, hay una sensación táctil del progreso, palpable en el hecho de ir pasando las hojas de derecha a izquierda mientras estas se acumulan generando un peso tan físico como psicológico que refleja el avance del lector. No hay nada comparable a esto en el entorno digital, sostiene Mangen.

Todos los puntos anteriores refuerzan la utilidad de contar con libros físicos en los programas escolares, ya sea de material académico directo o recurso auxiliar. Sin embargo, aspectos de la producción y distribución de libros de texto generan preocupaciones válidas en el personal educativo. ¿Qué es lo que está causando que tantos expertos en educación y tecnología digan que el libro de texto es una herramienta obsoleta?

Lo que no funciona

Durante la última década hemos visto como el avance de la tecnología nos ha llevado a una democratización de los contenidos y filosofías educativas, como la del aprendizaje a lo largo de la vida, que nos motivan a usar cualquier herramienta para permanecer en un estado de aprendizaje continuo, sin embargo, decir que esta es la única razón por la que debemos evaluar la forma en que se producen los libros de texto, es simplista y poco productiva.

Para entender cuáles son las áreas de oportunidad de los libros de texto, necesitamos ir más allá del frecuente debate “digital vs. impreso”. Empatar el propósito de los libros de texto con los objetivos que deben cumplir y su mercado meta: los estudiantes.

Usualmente los editores a cargo de la producción de los libros de texto tienen un excelente nivel de conocimiento sobre los materiales académicos fuente y dominan a la perfección los procesos de un proyecto de publicación académica, pero no tienen mucho contacto con la experiencia educativa al momento que escriben la publicación.

No hay una preocupación por mantener un canal de comunicación abierto con lo que pasa en las aulas y los avances o cambios en cómo aprenden los estudiantes para generar herramientas óptimas y actualizadas.

Como resultado, tenemos materiales de estudio anacrónicos, que sirven para presentar exámenes y olvidar todo lo leído al día siguiente, en el que se estudia para la siguiente prueba. El insight más preocupante de esta reflexión es que entrenamos máquinas de almacenamiento de información, más que formar personas con habilidades competitivas en el mundo laboral y aptitudes para llevar una vida plena fuera del aula.

El enfoque comercial con el que se producen los libros de texto es un agravante, dado que los libros solo son vigentes por un par de ciclos escolares antes de necesitar otra versión revisada y actualizada. Por lo tanto, la inversión que las escuelas y padres de familia deben destinar a este recurso es enorme, e inútil a largo plazo.

Bajo este contexto, en lugar de ser una herramienta provechosa, el libro de texto incrementa los gastos escolares innecesariamente, aumentando la brecha de acceso a la educación de acuerdo al estatus económico.

Ante esta situación, el libro de texto gratuito se presenta como la mejor opción para defender la idea de que los libros de textos son indispensables. En el caso de México no podemos sostener este argumento con tanta presteza, dado que los libros de texto gratuitos son exactamente el mismo libro cada año, con todo y los errores ortográficos o de contenido.

Los cambios fundamentales en los libros de texto mexicanos gratuitos normalmente tardan décadas en hacerse y los estudiantes terminan con contenidos muy similares que no reflejan el avance del conocimiento en los distintos campos que cubren.

¿Cómo se puede mejorar?

No hay una sola solución para resolver el problema de los libros de texto. Se necesita un conjunto de estrategias que incluyan a los estudiantes, al personal educativo, a los especialistas en contenido educativo y a las editoriales que los publican.

El material didáctico no tiene que ser 100 % digital y abierto, pero la manera en que se producen necesita inclinarse más hacia ese rubro. Además, hacen falta plataformas y métodos para que el proceso de elaboración y distribución de los libros de texto sea más dinámico e involucre a todos los que hacen el material didáctico y los que se benefician de este.

Así como las instituciones educativas han puesto especial atención en el desarrollo de habilidades socio-emocionales y el mantenimiento de la salud mental de los estudiantes, creando departamentos exclusivamente para procurar los medios que logren estas metas, es necesario que las escuelas hagan un esfuerzo consciente por ser críticos con los materiales que ellos mismos usan.

Ningún especialista en contenidos, aun si se trata de un experto en fuentes y procesos, redacción, edición, métodos de enseñanza o cualquier otro tema relevante, será capaz de producir una herramienta que sirva al cien por ciento en el salón de clases si no recibe retroalimentación de estudiantes y maestros.

La tecnología digital no vino a sustituir a los libros de texto, de suceder esto, estaríamos incurriendo en un error que sacrificaría aspectos importantes de la lectura y el aprendizaje. Pero lo que sí podemos hacer es utilizarla para mejorar los procesos de creación y divulgación del conocimiento.

Esquemas como el de los contenidos abiertos, en el que los docentes colaboran para crear contenidos educativos mejor adaptados para las necesidades de sus cursos, ofrecen un buen ejemplo de métodos de cooperación para crear materiales más flexibles y conectados con la realidad educativa.

Las ventajas únicas de los libros impresos son suficiente razón para que los libros de texto continúen siendo una herramienta didáctica básica, pero para poder aprovecharlos más como recursos para enseñar la lectura y ejercitar la memoria, tienen que dejar de ser productos unilaterales y comenzar a ser un proceso colectivo sin miedo a la evolución ni al cambio.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/libros-de-texto
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Proyecto de trabajo sobre salud y contaminación del aire en la ciudad II

A la vuelta de vacaciones habrá que poner en marcha un proyecto de respiración saludable, del cual se pueden articular ya las primeras fases. El profesorado ha de moverse rápido.

Carmelo Marcén Albero (www.ecosdeceltiberia.es)

Tras haber realizado una aproximación real, compartida, sobre las ciudades que queremos, se puede construir un entramado dinámico de la problemática del aire contaminado, para colgar de él sus causas y consecuencias. En primer lugar se dibuja, en la pizarra o en la PDI, un gran árbol titulado “Con el aire de la ciudad viaja la salud”. A partir de una tormenta de ideas, el alumnado explicitaría las causas por las cuales el aire está contaminado en las ciudades y las consecuencias que acarrea en sus habitantes. Cada una de las causas se rotula en una tarjeta, real o virtual, y se adhiere a la raíz; se hace lo mismo con las consecuencias, pero se sitúan en las ramas/hojas. Es posible que haya que mover las tarjetas que cada grupo había ido colocando; se habla y se decide colectivamente. Lo más probable es que se necesite profundizar en las causas y dar algún detalle de las consecuencias. Por el tronco que une ambas pueden colgarse alternativas, si es posible jerarquizadas.

Desde lo próximo, la problemática concreta de salud y medio ambiente urbano, se debería viajar más lejos, el profesorado sobre todo, por el mapa interactivo de contaminación y salud que propone la OMS (Organización Mundial de la Salud), incluso se puede invitar al viaje al alumnado. Una vez alcanzada una visión global, expuestas y debatidas cuestiones varias, el profesorado debe ajustar las opiniones sobre la situación y las medidas propuestas, dar algunos retoques al proyecto. Después, o entre tanto, hay que invitar al alumnado a visitar la iniciativa “Cambiemos el aire”, pues sus infografías seguro que le atraen al tema y encaminan alguna reflexión personal y colectiva.

Esta compleja visión hay que cotejarla con la realidad. El alumnado debería saber que muchos ayuntamientos, quizás el suyo, se empeñan en diseñar para el futuro ciudades menos carbonizadas y quieren hacerlas expertas en movilidad. Para eso van peatonalizando calles y posibilitando el transporte sostenible mediante autobuses híbridos o eléctricos, tranvía y carriles bici. Algún equipo debería informarse en la web de su ayuntamiento sobre las medidas puestas en marcha y las que se prevén próximamente para comentarlo en clase y reconocer las acciones colaborativas que cada uno individualmente puede acometer. Todo lo manifestado y expuesto debe quedar recogido por escrito.

También convendría que el centro valorase, y en su caso se apuntase, a los caminos escolares: itinerarios que centros educativos y ayuntamientos han diseñado para dar autonomía a los escolares en sus desplazamientos diarios a los centros y así evitar que las familias utilicen el vehículo propio para llevarlos. En este punto incide la ilusión de hacer la ciudad más habitable para los niños que puso en marcha Francesco Tonucci en 1991. Hay que viajar con el alumnado a La cittá dei bambini. El profesorado debería valorar las características del proyecto italiano por si algunas iniciativas sirven para incorporarlas al propio.

Aún pueden hacer más: inviten a alguien del servicio correspondiente del ayuntamiento o del centro de salud para que cuente al alumnado qué tipo de conductas urbanas aumentan las emisiones de los diferentes tipos de partículas que contaminan el aire. También, que hable de las alternativas que el municipio ha puesto en marcha para minimizar este problema. Para completar lo que digan habría que investigar las razones por las que la red de ciudades “C40 Cities”, Barcelona y Madrid entre ellas, se empeña en desarrollar un plan global para liderar la lucha contra la contaminación y el cambio climático.

Como actividad de aplicación, cabe proponer que el alumnado redacte una composición personal sobre la ciudad que quiere y la exponga en su clase. En el diálogo posterior habrá que reflexionar sobre si esa ciudad está deseada a partir de la perspectiva personal, desde la opción de la ciudad como sistema complejo en interacción, o pensando en la ciudad como una parte condicionante del medioambiente global.

Con todo lo realizado se completaría una gran carpeta La ciudad que queremos, que contendría investigaciones, testimonios escritos y gráficos, conclusiones y alternativas. La carpeta viajaría, sin contaminar, por todas las aulas del centro, hayan participado o no en el proyecto, para que los esfuerzos y las conclusiones sean conocidos, para que se hiciesen otras aportaciones.

La larga propuesta acaba aquí. Si alguien tiene interés en conocer más datos y alternativas puede acercarse al “Observatorio Salud y Medio Ambiente DKV Ecodes”, en especial a su monográfico número 2. Allí, se incluyen estudios que recogen muchos datos interesantes, informes completos y se aportan sugerencias para construir entre todos una vida más saludable y sostenible en la ciudades. Si alguien todavía no está convencido del riesgo que el deterioro ambiental supone para la salud de los niños debe leer los avisos del “Comité de Salud Ambiental” de la Asociación Española de Pediatría.

La ciudad pertenece a los jóvenes de cualquier edad, debería protegerlos. Sin embargo, investigaciones recientes alertan, una vez más, del peligro que supone el aire contaminado para la infancia; en este caso es HEALT quien habla de Madrid. Una ecociudad es el modelo de convivencia más saludable; luchen por conseguirla.

Ahora que ha acabado el curso escolar en las escuelas españolas y de otros países, es momento de prever que a la vuelta de vacaciones habrá que poner en marcha un proyecto de respiración saludable, del cual se pueden articular ya las primeras fases. El profesorado ha de moverse rápido.

Volveremos en septiembre con nuevas propuestas para que las escuelas sean cada vez más sostenibles. Animen al alumnado a que practique en verano algo de lo que aquí hemos recomendado.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/ecoescuela-abierta/2019/06/28/proyecto-de-trabajo-sobre-salud-y-contaminacion-del-aire-en-la-ciudad-ii/

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Actualidad de la educación STEM: problemáticas y soluciones

Por Por Marcelo Vera Bacarreza, director de la iniciativa Advanced Continuing Education (ACE) de ISTEC

La falta de incorporación de la educación STEM durante las diferentes etapas del proceso de enseñanza, está directamente relacionada con la escasez de talento que experimenta actualmente el mercado laboral, ante la ausencia de profesionales que cuenten con las competencias adecuadas para desempeñarse en una economía dinámica con procesos de automatización crecientes. Para comprender este escenario, comparto recursos de utilidad.

Conforme avanza la cuarta revolución industrial, la importancia de reforzar la educación STEM adquiere mayor importancia, ya que prácticamente todas las actividades humanas están conectadas –de una u otra manera- con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

El artículo titulado “Necesitamos cambiar la forma en que enseñamos temas STEM a los jóvenes” (We Need to Change How We Teach STEM Subjects to Young People), de Kristin Houser and Karla Lant    destaca que las industrias STEM están en auge, advirtiendo que los métodos de enseñanza actuales no están preparando adecuadamente a los niños de hoy para los trabajos futuros. “Abordar las percepciones negativas de los jóvenes sobre las materias STEM y traer más ejemplos reales de STEM al salón de clases podría cambiar eso”, aseguran las autoras, señalando que en los Estados Unidos el empleo STEM creció un 10,5%entre 2009 y 2015, mientras que las ocupaciones no STEM experimentaron solo un incremento neto del 5,2% (acceder al artículo completo).

Este escenario remarca la importancia de incorporar la educación STEM en todas las instancias de los sistemas educativos de cada país.

Desde la iniciativa ACE del Consorcio Iberoamericano para la Educación en Ciencia y Tecnología – ISTEC, compartimos algunos recursos que analizan la importancia y actualidad de la enseñanza STEM, identificando sus problemáticas y soluciones:

1) El informe sobre el estado de la educación STEM: ‘Defining the Landscape to Determine High-Impact Pathways for the Future Workforce’, con la autoría de Erin White (Senior Director, Product Development & Research de STEMconnector). busca definir el contexto actual para determinar caminos de alto impacto en relación a la fuerza de trabajo futura.

“Al mapear el ecosistema STEM, nos dimos cuenta de que no hay una sola brecha de talentos STEM, sino más bien varias capas de desafíos subyacentes que producen lo que generalmente se percibe como una brecha única. Específicamente, hemos descubierto cinco brechas críticas en la fuerza de trabajo de STEM y la fuerza de trabajo global del futuro”, señalan desde STEMconnector.

Para acceder al estudio (en inglés): haga click

2) “La educación STEM, o CTIM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), es una propuesta educativa y tiene como objetivos: Fomentar las destrezas o habilidades de los estudiantes en las cuatro disciplinas de forma que estas se entrelacen y proporciones una mejor experiencia educativa para los alumnos sin importar su edad o género”, señalan Santiago Alfredo Díaz Azuara y Abigail Damián Zitzihua, en su trabajo ‘La educación STEM/CTIM, te va a gustar’, publicado en el portal de noticias de la OEI, Iberoamérica Divulga, de la Red Iberoamericana de Comunicación y Divulgación de Información Científica es una iniciativa de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

Los autores señalan que en los niños, la educación CTIM estimula la investigación o curiosidad, así como el deseo de analizar, aprender, descubrir e investigar, y también motiva la creatividad y el diseño. “Si a grupo de niños se les proporciona un curso-taller de robótica o de TIC con bases fundamentadas en los principios de estas disciplinas. Lo que se obtiene es aprendizaje significativo y pensamiento complejo desde la infancia”, aseguran Alfredo Díaz Azuara y Abigail Damián Zitzihua.

En el artículo se analiza la educación STEM desde diversos ángulos. Para acceder al documento (en español): haga click

3) El artículo ‘El Desencuentro entre Ciencia y Educación; Un Problema Científico-Social’ publicado en la Revista Internacional de Sociología de la Educación, con autoría de Jesús Alberto Valero-Matas, Irene Valero-Oteo y Juan R. Coca, busca abordar la problemática ante la cual se enfrentan los países occidentales ante el incremento tecnológico del sistema productivo, y la carencia de licenciados en ciencias experimentales.

“En el mercado laboral existen muchos trabajos destinados a licenciados en ciencias experimentales y sin embargo, cada vez, los jóvenes españoles al igual que los jóvenes de otros países occidentales no optan por estudios de ciencias experimentales. Ante esta realidad, este trabajo analiza una serie de causas por las que los jóvenes estudiantes no seleccionan los estudios de ciencias experimentales, aun cuando en los próximos años, los principales trabajos en las economías más potentes estarán destinados a estas titulaciones. El trabajo termina con unas reflexiones como actuar para mejorar los índices de estudiantes en las titulaciones de ciencias”, señala el abstract del documento.

Acceder al documento: haga click

4) El estudio ‘Entregando habilidades STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) para la economía’ publicado por la National Audit Office (UK), se enfoca en las acciones que desarrolla el gobierno británico para mejorar las habilidades STEM, y cómo están funcionando, con particular énfasis en al desarrollo de este tipo de competencias en personas mayores de 16 años.

El informe aborda la situación en Inglaterra, de acuerdo con las responsabilidades de los principales departamentos gubernamentales involucrados: principalmente el Departamento de Educación y el Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial.

Acceder al documento (en inglés): haga click

5) El artículo ‘La educación Stem, hoy más importante que nunca‘, con autoría de Jairo Botero Espinosa, Ingeniero electricista de la Universidad Nacional de Colombia (UN), se refiere al tipo de educación que necesitamos y el impacto que tiene la enseñanza STEM en los países más desarrollados. Además, analiza la actualidad de la educación STEM en Colombia.

Acceder al artículo: haga click

6) El reporte ‘Optimización de las colaboraciones entre industria y escuela: inspirando a la próxima generación en Australia’, publicado en abril de este año por los Servicios de Educación de Australia y el Consejo de Educación.

El informe destaca  que el sistema educativo de Australia ha servido bien a los ciudadanos de este país, pero debe seguir evolucionando para garantizar la competitividad australiana en un mundo que corre hacia el futuro.

Las recomendaciones del informe buscan optimizar las formas en que las asociaciones de la industria pueden ayudar en la provisión de educación STEM contemporánea e internacionalmente competitiva en las escuelas.

El reporte sostiene que las empresas australianas tienen una larga historia para contribuir a la educación STEM en las escuelas, cuya aspiración es apoyar a la comunidad y la educación nacional para formar una mano de obra futura altamente capacitada. Desde la perspectiva de las escuelas, se benefician del contexto tecnológico emergente de las alianzas del sistema educativo con la industria, para que los maestros mantengan el conocimiento y las prácticas STEM contemporáneos que energizan la enseñanza y el aprendizaje. La industria también puede ayudar a las escuelas proporcionándoles personal, y recursos financieros y físicos. Además, está claro que la industria está en una buena posición para trabajar con los gobiernos a fin de comprender mejor las futuras necesidades de mano de obra

Para acceder al informe (en inglés): haga click

7) El informe  ‘The State of Girls and Women in STEM 2018’, analiza en formato infografía el impacto que está teniendo la educación STEM en las niñas y la participación de las mujeres en los trabajos STEM.

Acceder (en inglés): haga click

 

8) El documento ‘Anatomía de la enseñanza STEM en universidades estadounidenses’, es un trabajo interesante para leer y comprender la actualidad de las instituciones de educación superior de los Estados Unidos en relación a la educación STEM.

Acceder al reporte (en inglés): haga click

 

9) El artículo ‘STEM, una mirada centrada en la Tecnología de la Comunicación y la Información’, publicado en el blog sobre liderazgo y conocimiento educativo de Fundación Santillana, ofrece una gran cantidad de datos vinculados a la actualidad de la educación STEM en los países de la OCDE. Entre los temas abordados: los campos en los que la población se matricula por primera vez en Educación Terciaria, y en los que se gradúan un mayor número de estudiantes, y datos centrados en el profesorado y las TIC.

Acceder al artículo: haga click

10) Un recurso igualmente interesante es la ponencia ‘Midiendo la igualdad de género en Ciencia e Ingeniería: SAGA Toolkit’, presentada por Guillermo Anlló, responsable Regional UNESCO del Programa de Política CTI, en el Gender Summit XII en Ciencia, Tecnología e Innovación para América Latina y el Caribe, celebrado entre el 6 y 7 de diciembre de 2017 en Santiago – Chile.

Acceder a la presentación: haga click

Fuente: http://www.americalearningmedia.com/edicion-056/627-tendencias/8067-actualidad-de-la-educacion-stem-problematicas-y-soluciones

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Distrito escolar único y cohesión social

Por: Enrique Díez

La educación es un derecho básico. Por eso el Estado está obligado a garantizar que todo niño y toda niña tenga acceso al mejor colegio público al lado de su casa.

Pero la ideología neoliberal pretende convertir los derechos, que ha de garantizar la comunidad social, en “elecciones”, como si fueran inversiones individuales. Plantea a las familias (a aquellas que tienen tiempo, recursos y disposición para ello) que se dediquen a buscar y seleccionar un centro educativo determinado, en un listado (en breve con puntuaciones en TripAdvisor y valoraciones de los usuarios), como si las familias fueran clientes y la educación un producto a la carta.

Las políticas educativas que apuestan por este modelo neoliberal de selección “a la carta” de centros, no confían en los profesionales de la educación pública, no confían en el sistema educativo público. En vez de apoyar la labor educativa que hacen los profesionales en todos los centros educativos, y dotarles de los recursos y medios necesarios para que mejoren constantemente, les ofrecen “competir” para ser “seleccionados”, en función de los intereses o las preferencias individuales de los consumidores/clientes. Como si el sistema educativo debiera organizarse según la demanda de los clientes y las leyes de mercado, como si la educación fuera un producto que se compra y se vende en un gran supermercado, y como si los clientes, por supuesto, “siempre tuvieran razón”. Es la lógica del mercado, aplicada a la educación.

Quienes defienden este modelo de selección piensan en la prioridad del interés particular de quien lo puede ejercer: “lo mejor para mi hijo o hija”, no en el interés colectivo y el bien común: “Lo mejor para todos los niños y niñas” y no solo el mío. Sin embargo, el derecho a una buena educación es un derecho del niño y de la niña, de todos los niños y niñas. No podemos convertir en un supuesto “derecho” la preferencia de selección, el interés individual y la ventaja competitiva. La “libertad de elección” apuesta por la lógica individualista y egoísta de la “ética del más fuerte” (quien tiene recursos y medios para ejercerla) y no por la lógica solidaria de la pluralidad, la convivencia y el bien común para todos y todas.

Esto es, ni más ni menos, que lo que se debate detrás del modelo neoliberal de “libre selección” que propone el “distrito único”.

Mientras que el modelo de organización territorial por distritos escolares parte de un enfoque solidario, que apuesta por la convivencia plural y la cohesión social, con “comisiones de escolarización”, en las que participan todos los sectores de la comunidad educativa, que se encargan de garantizar una distribución racional y equitativa de todo el alumnado en los centros educativos próximos a sus lugares de residencia.

Los estudios e investigaciones demuestran reiteradamente que el sistema de “selección de centro de distrito único” potencia la segregación y la desigualdad. Y que detrás de la mayor parte de las invocaciones a la “libertad de elección” de centro lo que se esconde es el rechazo a la mezcla social, a educar a los hijos e hijas con los que no son de la misma clase (Gimeno, 2010). La evidencia estadística (Fernández y Muñiz, 2012; Rodríguez, Pruneda y Cuerto, 2014; Rogero y Andrés, 2016) confirma que “la libertad de elección de centro no existe, es un término falaz para justificar un sistema que segrega al alumnado y que sirve a las clases medias y altas para alejarse de los alumnos extranjeros y de las clases bajas”. El informe de la OCDE denominado Equidad y calidad de la educación. Apoyo a estudiantes y escuelas en desventaja, indica claramente que “proporcionar plena libertad de elección de escuela a los padres puede dar por resultado la segregación de estudiantes según sus capacidades y antecedentes socioeconómicos, y generar mayores desigualdades en los sistemas educativos”.

De hecho, el distrito único no se plantea con la finalidad de mejorar el sistema educativo. Sino como una estrategia largamente añorada por la patronal de la enseñanza privada y concertada, dado que tienen sus colegios en zonas urbanas con numerosa población (pues en las zonas rurales el retorno del alto coste de inversión que supone un centro privado hace inviable el negocio), como forma de conseguir que sea la población la que se desplace a sus centros, pudiendo así filtrar y seleccionar la demanda.

Además, el distrito único empeora el sistema educativo y acaba justificando los recortes en educación. Las familias y el entorno social ya no se ven involucrados para reclamar la mejora del centro público de su barrio o zona, sino que cada uno buscará otro centro “mejor”, si pueden pagarse el desplazamiento y los costes añadidos. Si a esto sumamos la propuesta neoliberal de hacer rankings públicos de los centros educativos, como si de una liga de fútbol se tratara, se acaba generando un polarización cada vez mayor entre centros gueto sin recursos y centros élite con alta demanda, reproduciendo educativamente las diferencias socioeconómicas.

Sin olvidar que el distrito único supone un desarraigo de la infancia respecto al lugar donde vive, provocando que los niños y niñas tengan más dificultades para tener amigos en sus barrios, para poder jugar en la calle y relacionarse fuera del horario lectivo. Además, aumenta su dependencia para desplazarse al centro.

Por el contrario, la zonificación en distritos escolares facilita la coordinación entre profesorado y centros de una misma zona, vincula con el entorno y enseña a convivir en y con la diversidad en una sociedad mestiza y plural, que es un elemento esencial en la sociedad del siglo XXI. E, incluso, desde un punto de vista ecológico, reduce la necesidad de transporte, disminuyendo los problemas de movilidad urbana y de contaminación en las grandes ciudades.

En síntesis, el distrito único propicia una polarización social y sirve realmente para que sean los centros educativos (especialmente los concertados) quienes seleccionen al alumnado y para avanzar en el modelo mercantil de oferta-demanda entre centros educativos, que compiten por una clientela “selecta”, potenciando estrategias de marketing y competencia, en vez de colaboración y apoyo mutuo entre centros.

El Estado debe velar por el bien común y para que todos los centros atiendan al alumnado en condiciones de igualdad. No fomentar un mercado educativo competitivo, alentando una pedagogía del egoísmo y la insolidaridad.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/06/21/distrito-escolar-unico-y-cohesion-social/

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Innovar, banalizar

Por: Xavier Besalú

Identificar la innovación con el uso de móviles y tabletas resulta a día de hoy más bien triste. Si lo innovador no sirve para aprender más y mejor, maldita la gracia.

Hace unos días se presentó el estudio Ser estudiante universitario hoy. La Vanguardia tituló así: ‘Los universitarios quieren profesores más innovadores’. ¿La razón? Mientras que los jóvenes usarían las tabletas y los móviles para aprender, para comunicarse, para hacer trabajos… resultaría que la revolución digital no ha llegado a las aulas donde predominan las llamadas clases magistrales, los apuntes y el examen final. ¿Cuáles serían, por el contrario, las metodologías innovadoras? La gamificación, los cursos en línea (los famosos MOOC) o la clase invertida. Curiosamente, se diferencia entre metodologías innovadoras y metodologías activas (trabajos en grupo, actividades prácticas, evaluación continua, diálogo y debate en clase, aprendizaje basado en problemas…) que, se supone, no merecerían ser catalogadas de innovadoras. Hasta aquí la noticia…

En primer lugar, quiero dejar claro que la enseñanza y el aprendizaje en la universidad, desde mi punto de vista, deben plantearse sobre bases distintas a las de la educación básica. Por dos razones como mínimo: porque las etapas obligatorias afectan a toda la población de los 6 a los 16 años, independientemente de su voluntad y de sus aspiraciones; se trata de garantizar que todos tengan un bagaje de conocimientos y competencias que les habiliten para seguir aprendiendo, si lo desean, y para desenvolverse en la vida con autonomía y libertad. Y, por eso, nadie debería salir suspenso de ella; por eso, la no consecución del graduado en educación secundaria o el abandono escolar prematuro son una lacra social que erradicar.

La segunda razón: sabiendo como sabemos que los resultados escolares tienen mucho que ver con el capital económico, cultural, instructivo y social de los padres, la escuela y el instituto deben contar, en principio, con sus solas fuerzas para lograr aquellos aprendizajes considerados básicos e imprescindibles. Sería deseable que el tiempo educativo se extendiera más allá de los centros escolares pero, mientras eso no sea así para la mayoría del alumnado, no podemos trasladar al mundo extraescolar lo que corresponde en primera instancia a la escuela. Quiero decir con ello que el tiempo escolar debería ser un tiempo de aprendizaje intensivo, sedimentado y sólido; que no diera nada por supuesto, ni demandara deberes y trabajos complementarios; que compensara de verdad las lagunas y las ausencias de la población más vulnerable; que otorgara toda la importancia del mundo a la práctica y a la aplicación de los conocimientos, a su conexión con la realidad y con la actualidad, al uso competente de todas las tecnologías disponibles…

La universidad es otra cosa. Nadie tiene obligación de cursar un grado universitario y, si decide hacerlo, debería ser el resultado de una decisión explícita y razonada, en busca de una especialización en el mundo del saber y de una profesionalización en el mundo laboral. Desde luego todo el mundo tiene derecho a equivocarse o a comprobar si sus intuiciones y previsiones se corresponden con lo que ofrece la universidad, pero nunca fue tan fácil cambiar de carrera, si es el caso.

Por otra parte, los estudiantes universitarios son mayores de edad, relativamente independientes (aquí los dineros mandan) y, en general, sumamente competentes. Quiero decir con ello que, en la universidad, ellos deben tomar las riendas de su formación y de sus aprendizajes. Ciertamente, la universidad les impone algunas obligaciones no deseadas (en este caso, yo les diría con toda claridad que se limiten a aprobar lo que no les interesa, que lo asuman como un trámite que hay que salvar), pero sobre todo les ofrece oportunidades, ventanas abiertas, caminos hasta entonces desconocidos o no transitados, que ellos deben hacer suyos si les interesa, más allá de las calificaciones, de los exámenes y de las mismas clases.

Dicho de otra forma, las clases deberían ser solo una parte del tiempo universitario. En realidad, la inenarrable y controvertida Bolonia así lo entendía e, incluso, pretendía medir y delimitar esos tiempos. Lo más importante para la formación del universitario debería ocurrir fuera de las aulas, en el estudio o la práctica personal o compartida. No me parece extraño, ni malo, que ese mismo estudio al que hacíamos referencia constate que las calificaciones de los estudiantes presenciales y no presenciales sean prácticamente equivalentes…

Vayamos por fin a las metodologías innovadoras. Identificar la innovación con el uso de móviles y tabletas resulta a día de hoy más bien triste. Si lo innovador no sirve para aprender más y mejor, maldita la gracia. O la clase invertida: sin atribuirle este ingenioso nombre, esa es una práctica más que conocida. La practican los que trabajan a partir de problemas (sea en medicina, sea en trabajo social); o a partir de artículos o libros que hay que leer para poder dialogar, debatir y aprender de ellos (sea en filosofía, sea en economía). La única pega es que tanto una fórmula como otra exigen un extenso e intenso trabajo previo, fuera de las aulas, a menudo individual y reposado, en el que las tecnologías digitales pueden ayudar pero no sustituir…

Terminaremos con la denostada clase magistral. Como decía un compañero: “Me daría con un canto en los dientes, si cada día tuviera, por lo menos, una sola clase auténticamente magistral”. La perversión de las palabras llama magistral a todo lo expositivo (aunque sea a través de diapositivas o de prezis), a todo lo rutinario…; en cambio, cuando se habla de master class, que quiere decir lo mismo, la cosa ya cambia. Pero más allá de las palabras, sí deberíamos interrogarnos sobre el valor añadido de las clases universitarias, que no pueden ser ya estrictamente transmisivas, cuando la información –aunque sea revuelta e informe– está disponible en cualquier tiempo y lugar.

Joan Carles Mèlich, un profesor universitario admirable y admirado, explica que una clase universitaria debería ser un acontecimiento único, una experiencia irrepetible solo al alcance de los que han asistido a ella. Como un concierto o una final del deporte que sea: también los conciertos pueden escucharse en casa, en la cama o en el coche, pero la gente sigue acudiendo a ellos en masa. ¡Algo deberán tener! En palabras suyas: «Asistir a una lección de verdad es asistir a la creación de una obra de arte. Aquella lección en concreto no se repetirá nunca más… Un profesor en la era de Internet no debe dar información, sino dar y transmitir una selección de información muy subjetiva; las clases deben llevar firma… Una clase, para que sea buena, debe estar muy bien preparada, pero debe dar la impresión de que no lo está; debe salir con naturalidad…».

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/06/27/innovar-banalizar/

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Argentina: «Las estrategias tecnológicas que prometían las grandes empresas semilleras han fracasado»

El 16 de junio, se cumplieron 73 años del nacimiento de Andrés Carrasco (1946-2014), científico que presidió el Conicet entre 2000 y 2001. Fue Jefe del laboratorio de Embriología de la UBA y el primero que estudió los efectos del glifosato. No solo comprobó lo devastador que es el químico pilar del modelo sojero, sino que trabajó para difundir el estudio que respalda lo que tantas familias de zonas rurales fumigadas del país denuncian. Por eso el 16 de junio se conmemora el Día de la ciencia digna. Para homenajearlo compartimos la última entrevista que le realizamos a quien fuera columnista de nuestro programa radial “Metrópolis” que se emite por FM La Boca (90.1) -Buenos Aires– Argentina, los martes de 21:00 a 22:00.

(PARTE I)

Mario Hernandez (MH): Estamos escuchando a María José Cantilo interpretando “Depredadores”, tema con el cual recibimos al Dr. Andrés Carrasco con quien la última vez que nos comunicamos recién comenzaba la lucha de Malvinas Argentinas, el bloqueo a la planta de Monsanto, que hasta ese momento no había tenido mucha repercusión pero luego tomó una trascendencia muy importante.

Quisiera que nos aclarara algunas cuestiones científicas. Estuve viendo que en esta planta que intenta instalar Monsanto quieren producir una semilla de maíz llamada “Intacta”, aprobada por el gobierno, que es una semilla MON89034, una versión mejorada del MON810 que sintetiza tres venenos diferentes para matar orugas, mariposas y vaquitas de San Antonio.

Andrés Carrasco (AC): Tiene tres insecticidas más un herbicida.

MH: Resistente al glifosato y al glufosinato.

AC: Tiene cinco modificaciones genéticas.

MH: Quisiera que me explicara en qué consiste esta semilla.

AC: Es la nueva generación de semillas. Uno debería advertir a la audiencia que las grandes empresas semilleras cuando salieron al mercado hace 15 o 20 años con este tipo de tecnología, este tipo de estrategia tecnológica para producir insecticidas dentro de las semillas o porotos, decían que esa estrategia iba a ser superada por otras y que en los próximos 10 o 15 años a más tardar, no iban a utilizar ningún tipo de químicos.

Está visto que esas estrategias que prometían producir alimentos en forma intensiva, con monocultivo, no fueron exitosas. Entonces, lo que Ud. tiene hoy es una profundización de aquella vieja estrategia de usar químicos o sustancias tóxicas en el campo. A mi modo de ver, implica un fracaso de las estrategias empresariales que pensaron que eso lo iban a poder superar y cuando el ruido de hiciera muy, muy grande iban a salir con una novedad que iba a calmar los ánimos, pero no han sido exitosos. Por eso, Ud. ve que hoy en vez de tener un gen contra insectos tiene tres. Uno no le alcanza. Tampoco le alcanza con el glifosato solo, por lo tanto, tiene que agregar glufosinato. Seguramente en el futuro aparecerá el glifosato combinado con el LicanB o con 4D, lo cual nos dice de la profundización de la estrategia tecnológica de usos químicos para producir semillas.

Aprovecho para aclararle que las semillas no se producen en la planta de Córdoba sino en San Luis o alguna otra región más al suroeste. La planta de Monsanto, que parece está parada, que no va a ser fácil seguir construyéndola aunque la empresa haya dicho que van a hacer otro informe ambiental, porque el primero fue rechazado, ahí van a procesar y manipular la semilla, la van a tratar, van a usar otros químicos.

MH: Podríamos decir que la van a “curar”.

AC: Así es, le pondrán nuevos químicos y la van a embolsar para venderla.

MH: ¿La van a curar con insecticidas?

AC: Algunos plaguicidas y hongo fungicidas tienen que usar porque sino una semilla puede ser atacada por algún bicho.

MH: Leí, aunque confieso que soy bastante ignorante sobre el tema, que van a curarlas con dos insecticidas de Bayer: Pancho y Gaucho.

AC: Puede ser, no sé los detalles.

MH: Se trata de dos agrotóxicos prohibidos en Europa y se van a utilizar 108.000 litros de Pancho.

AC: Es muy probable.

Lo importante es que la planta de Monsanto en Malvinas Argentinas está congelada

MH: ¿Qué significan estas cifras?

AC: Que todavía siguen dependiendo de agregar nuevos químicos para mantener el modelo productivo y que evidentemente a futuro eso no va a disminuir o ser sustituido por otra cosa, por lo tanto, para cultivar esas semillas van a usar más químicos o más modificaciones genéticas cuando tengan que procesarlas en los 160 silos que hay, porque son semillas para 3.500.000 de hectáreas, es una producción formidable.

Pero lo importante es que la planta está congelada, no han podido avanzar, lo cual supone otra reflexión porque el problema ahora lo tiene Monsanto. Ellos necesitan esa planta para su negocio.

MH: Tengo entendido que iba a ser la mayor planta de Monsanto en el mundo.

AC: Ellos necesitan procesar semillas para fraccionar y vender a los agricultores argentinos y de otras partes del continente, para lo cual necesitan una planta de ese tamaño. Si la gente se resiste y no la pueden construir tienen un problema de estrategia empresarial. ¿Dónde la van a hacer? Estarán pensando en irse a otro país, no sé, tampoco importa demasiado, importa que no pudieron progresar en base a la resistencia de las Madres de Ituzaingó y de Malvinas Argentinas.

MH: Quiero volver sobre la cifra de 108.000 litros de Pancho y 112.000 litros de otro insecticida que se llama Nativo. ¿Qué hacen con los desechos líquidos?

AC: Eso nunca lo aclararon. En un Impacto Ambiental tienen que decir qué hacen con los desechos después de usar esas sustancias y no es fácil trajinar con ellos, cuesta caro y seguramente pensaron que podrían engatusar fácilmente a la gente pero ésta se plantó. No conozco los procedimientos pero sé que no es fácil.

Por alguna razón el Impacto Ambiental que presentaron muestra su impunidad, su desprecio por la gente, porque seguramente hicieron una cosa que no sirve para nada, pero también su omnipotencia, su soberbia, porque dijeron los arreglamos con esto, pero no pudieron. La Secretaría de Medio Ambiente de Córdoba lo rechazó. Ahora tendrán que hacer otro, pero es más difícil porque van a tener que hacerlo en serio, a menos que tengan fuerza para cambiar leyes provinciales que los eximan de los requerimientos de las normativas actuales.

El sistema de evaluación es una trampa que el Conicet sabe jugar muy bien

MH: Cuándo un científico denuncia este tipo de situaciones, ¿qué pasa?

AC: Uno se liga palos por todos lados. En general los productores, asociaciones como la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid), con Gastón Fernández Palma a la cabeza, quien dice que es médico, gente como Trucco, que son importantes jugadores en este negocio, Huergo de Clarín se enojan y usan toda la munición que tienen. La principal es la descalificación y el ninguneo. Como tienen muchos medios en general lo hacen en ausencia y no hay debate, es sumamente arbitraria.

En definitiva los empresarios están defendiendo sus intereses económicos y tienen enredados, empastados en el sometimiento a ese modelo a científicos. No solo científicos sueltos sino, en la misma dirección y con mayor grado de gravedad, pedazos grandes del INTA, de las Universidades de Santa Fe y Rosario y del Conicet, que es un fiel subordinado y obsecuente jugador a favor de darle la razón a estos intereses, por lo tanto, no quiere tener científicos que estén diciendo cosas que no le cierran con sus alineamientos.

Hay distintas formas de tirarles munición, pero el Conicet tiene una muy pesada que tiene que ver con lo laboral porque uno es miembro de la carrera de investigador y cumple con una serie de requisitos, es evaluado periódicamente, le pagan un sueldo para compensar esa dedicación, radicado en el sistema de evaluaciones ya sea por promociones, becarios, subsidios, etc., que les permite ejercer discriminaciones sin ningún empacho. Por ejemplo, le pueden poner a uno que está en contra de los transgénicos y viene hablando hace años y tiene cosas hechas al respecto, como evaluador a alguien que trabaja con transgénicos y los desarrolla y que públicamente se ha expresado en un polo diferente. Eso no debería existir en el sistema de evaluación. Es una trampa que el Conicet sabe jugar muy bien.

En el proceso de evaluar a una persona ya sea para darle un becario, un subsidio, promoverlo, es donde ellos juegan y emiten dictámenes y decisiones que pretenden ser disciplinadoras. Negando un becario, una promoción, más allá de los méritos que uno tenga, ellos juegan con ese sistema de evaluación, no al servicio de la ciencia sino del juego político de la institución.

Hay muchos científicos que trabajan con Huergo, Trucco, etc. y tienen organizaciones, fundaciones y plata como, por ejemplo, la de Grobocopatel, aunque por detrás también deben estar las transnacionales. Hay una imbricación profunda en los lugares de investigación como en Santa Fe y Rosario donde a los institutos privados no se los puede separar de los oficiales porque están involucrados científicos del Conicet, no vaya a creer que contra su voluntad. Si miramos la totalidad de la masa de investigadores en el país, los que están en este juego es una pequeña porción, pero son muy poderosos porque en general son prestigiosos y sino el mismo Conicet les construye el prestigio año a año para que su palabra sea legitimadora.

Hay todo un mecanismo que la industria transnacional y los productores argentinos han explorado con picardía y ellos necesitan para seguir adelante con estos negocios y modelos productivos que científicos supuestamente no sospechados de estar mezclados con ningún interés, los legitimen a través de su expresión pública. Hay unos cuantos y cada vez va a haber más porque el proceso de legitimación también está desafiado por el discurso contrario, entonces ahí se va a establecer un debate que va a durar un tiempo hasta que alguno encuentre la manera de saldarlo. No es difícil hacerlo, el problema es que ellos no debaten, enuncian y dicen ‘el que no está con los transgénicos está entorpeciendo la ciencia’ y eso es una barbaridad, pero como hay mucho cholulismo en los sectores medios argentinos, las palabras de algunas personas están sobrevaluadas, se hacen sentir.

También es un espacio de ida y vuelta. Uno prevé que en el futuro las instituciones tendrán que dar mayor grado de precisión acerca de qué están apoyando, qué es lo que están facilitando, qué están subvencionando. Yo creo que tarde o temprano esto se termina, tardará más o menos, pero se termina, porque es una construcción muy virtual.

Hoy, uno ya está convencido que la tecnología transgénica, más allá de los efectos tóxicos de los agroquímicos, es una tecnología sumamente rudimentaria, que tiene muchos problemas de sustentabilidad biológica, desafíos por solucionar y que no lo van a poder hacer porque no tienen en cuenta determinadas y más modernas hipótesis de cómo funcionan los organismos vivos. Entonces, es una tecnología, no es ciencia.

Si un científico que trabaja en el laboratorio y hace demostraciones científicas dice a un diario que criticar a los transgénicos es una actitud anticientífica está negándose a sí mismo porque uno podría esperar ese tipo de afirmaciones de alguien que no sepa. Es un juego que tiene un alto contenido político.

MH: Se me terminó el programa pero me quedé con algunas preguntas y Ud. con algunas respuestas cuando estaba por hablar del componente político, por eso lo invito a continuar esta charla el martes que viene.

AC: No hay problema.

Creo que nunca nos terminamos de ir del neoliberalismo de los ‘90

(PARTE II)

Mario Hernandez (MH): Una cortina musical un poco más prolongada de lo habitual porque estábamos tratando de comunicarnos con el Dr. Andrés Carrasco para completar la entrevista del martes pasado (PARTE I) porque no nos alcanzó el tiempo y al Dr. Carrasco le quedaron pendientes respuestas y a mí preguntas. Cuando cortamos la comunicación la semana anterior se iba a referir a cómo la política influye sobre la investigación científica. Por mi parte, como ya se lo he comentado, me estoy desasnando en una temática sobre la que conozco bastante poco, aunque la difusión de estos temas me ha valido recibir el premio “Lanín de Oro” a Mejor Programa Ecológico por “Fe de erratas” en 2012 que se emite en FM La Boca (90.1) los miércoles de 9:00 a 10:00.

Días pasados, recordando lo que comentaba en nuestra charla anterior, el martes 15, el filósofo Santiago Kovadloff aduló sin eufemismos la gestión del Ministro de Ciencia y Técnica, Lino Barañao, en el programa televisivo de Alfredo Leuco “Le doy la palabra”. Yo comenté, confieso que con cierta brutalidad, que Barañao sostiene que se puede tomar un vaso de Round Up y no pasa nada. Con esta introducción podríamos continuar desarrollando los aspectos políticos que influyen en la investigación científica.

Andrés Carrasco (AC): Así es, podríamos empezar por el ejemplo que usted trae. Leuco es un periodista no-oficialista, más bien todo lo contrario, un crítico y Kovadloff, quien escribe para el empresariado, también. Tiene textos muy neoliberales. Días atrás se dio a conocer una declaración de un grupo empresarial que pide volver al neoliberalismo de los ’90. Aunque yo creo que nunca nos fuimos, hay grupos empresarios que desean que la política gubernamental sea mucho más transparente. Le están pidiendo al gobierno que profundice sus rasgos neoliberales y los haga claros.

En ese contexto aparece el elogio de Kovadloff a Lino Barañao que puede estar en un gobierno supuestamente progresista como el actual pero también en otro neoliberal extremo. Esto sirve para reflexionar, ¿será que esta política es realmente progresista? ¿La política de Ciencia y Técnica (CyT) es progresista? Yo empezaría por ponerlo en duda, primero por el ejemplo que usted me sirve en bandeja y después podríamos empezar a analizar aspectos de su política y ver cómo el Ministerio de CyT acordona todas sus instituciones y las pone para que sirvan de soporte al sector privado, en particular al agronegocio, la megaminería contaminante y eventuales negocios que siempre traen dudas porque, en general, mediante la transferencia de tecnología ponen a los investigadores en situación de generar conocimiento para las grandes transnacionales.

Se lo digo claramente, de hecho el último anuncio que se hizo ayer de otorgar una exención impositiva a los biodiesel o el de Mar Azul que involucra a la industria pesquera. Como ya terminaron la política de instalar el modelo extractivista en la tierra, ahora van a estudiar el Mar Argentino. Esto no se hace para favorecer a la nación sino a los grandes negocios. Le pueden poner el color que quieran, pero cuando una política como la tecnológica está atada a los intereses de las grandes empresas debería ser puesta en debate.

Argentina no ha sabido nacionalizar el financiamiento científico

Hay otros aspectos que anuda el Ministerio de CyT que son menos públicos, por ejemplo, que no se haya desembarazado de los préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para sostener la investigación en Argentina. Todos nosotros estamos atados a conseguir financiamiento que viene del BID para poder seguir manteniendo la infraestructura en equipos. Argentina no ha sabido nacionalizar el financiamiento científico. O los procesos de asociar nuestra ciencia a monstruos como Alemania a través del Instituto Max Planck o cosas más grandes como el Laboratorio de Biología Molecular. Son proyectos de asociación, intercambio, formación de recursos humanos que también tienen aspectos políticos que habría que discutir porque pueden crear una especie de abrazadera a la decisión política argentina acerca de cómo conducir sus decisiones políticas, qué tipo de proyectos y a quién van dirigidos.

Cuando el estado nacional anunció con bombos y platillos en el 2007 que iba a hacer una sociedad con el Max Planck, edificio de por medio, que por supuesto lo pagamos todos nosotros, significaba atarnos a las políticas del Max Planck que no solo es un instituto de investigación, sino aplicada a la industria. Ellos están orgullosos en Alemania, nació para eso, además a los alemanes les viene bien pero, ¿por qué tenemos que trabajar nosotros para la industria alemana? Me consta que fue hecho para patentar, para transferir tecnología.

MH: Quisiera profundizar esto porque se habla mucho de las empresas, por ejemplo, lo hicimos en nuestra charla anterior sobre Monsanto, pero resulta que han aparecido en distintos parlamentos de América del Sur en 2012, 2013, una cantidad de proyectos de Leyes de Semilla, todos muy parecidos. ¿Tiene algo que ver con esto el Ministerio de Agricultura de EE.UU?

AC: Yo empezaría por casa. ¿Por qué el Ministerio de Agricultura argentino promueve esa tendencia? Lo mismo pasa en Ecuador, en Brasil, en México, todas las leyes de semillas conducen a formar un marco normativo legal que favorece y cuida los intereses de las empresas, no solo de ganar dinero, vendiendo y cobrando regalías, sino de apropiarse de las semillas, es decir, ellos son los propietarios de las semillas y nosotros usamos las que ellos nos venden. Estamos atados a eso porque en realidad lo que hacen es proteger la propiedad de las empresas que desarrollan esas semillas. Habría que poner en debate si eso conduce a la soberanía o a un grado de dependencia. Lo llamativo, que usted marca muy bien, es que muchos países latinoamericanos tengan proyectos de ley, en algunos casos peores que el argentino, en la misma dirección: instalar las semillas transgénicas como insumo para la producción de alimentos para exportar alimentos-mercancía y asegurar la propiedad de esas semillas, que no haya disputas.

En Argentina hay una situación muy particular porque las patentes no corren en las semillas, por lo menos por ahora. El gobierno le prometió a Monsanto sacar una ley que se parezca a las otras que dice usted.

Yo no puedo dejar de pensar que en realidad los que están conduciendo este tipo de actividades productivas no son los Ministerios de Agricultura sino los intereses de las grandes empresas. Obviamente, la Secretaría de Agricultura de EE UU con sus organismos de control, participa de todo esto puesto que Monsanto y otras empresas son americanas. No sería una sorpresa que sus intereses sean defendidos en cada país por los embajadores estadounidenses. De esto hay una larga historia en América Latina.

Eso no me llama la atención, el asunto es preguntarse por qué los Ministerios de Agricultura de nuestros países son obediente a los intereses de las empresas aunque les impongan a los productores que van a usar semillas por las cuales van a tener que pagar patentes y no las van a poder utilizar de un año para el otro, el uso propio como lo llaman en el campo, si no pagan esas regalías que las empresas le van a cobrar al productor aunque no les compre las semillas y las produzca él para usarlas en la cosecha siguiente.

Además, aparece la figura de la patente que hasta ahora no se había aplicado. Sería como si alguien recibe a un hambriento y le regala la comida uno, dos, tres, cuatro días al mes y después se la empieza a cobrar. Nos acostumbramos durante 20 años a usar semillas que les permitieron entrar también en Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay, pero las próximas deberían tener ese nuevo marco. Deberíamos discutir si eso conduce a mayor soberanía o a mayor dependencia.

Esta batalla nunca tiene fin

MH: Otro de los temas políticos fue cuando hacía referencia a la lucha que se libró en Córdoba contra Monsanto y allí ahora hay en debate una nueva Ley de Ambiente.

AC: Esa es la carta que debe haber sacado Monsanto a las autoridades para modificar la ley actual y poder instalarse. Evidentemente, con la ley bastante deficiente que tienen hoy día no es suficiente para que Monsanto pueda instalarse en Córdoba. Esa es una técnica que viene de los ’90: desarmar los marcos normativos que impiden o ponen corralitos a las grandes empresas. Esa ha sido la tarea del neoliberalismo en los ’90 para que suceda la presión de las grandes empresas extractivistas como pasa hoy en América Latina, tanto con el petróleo como minerales de todo tipo, alimentos, etc. Cuando Menem destruía la Junta Nacional de Granos tenía un objetivo. Si hoy la tuviéramos funcionando como en aquel momento tendríamos herramientas desde el Estado que harían difícil el desbloqueo. Hoy hablaba con un especialista que reconocía que habría que crear una Junta de Granos, pero no es fácil hacerlo en medio de un estado de conflicto. Estas construcciones necesitan un apoyo político muy serio para que el rebote de una medida así no le haga un agujero debajo de la línea de flotación del propio barco. Cuando se fundó la Junta Nacional de Granos en la época del primer peronismo había mayor acumulación política en el gobierno. No obstante, parecería ser que ahora es el momento para recuperar esa institución que fue desmontada.

Como no es suficiente tienen que ir agregando otras medidas de desmonte de instituciones regulatorias. Ahora hay que cambiar la Ley de Semilla que es mala pero suficientemente restrictiva como para que a las empresas no les convenga, necesitan una más flexible.

Esto también nos enseña otra cosa: esta batalla nunca tiene fin porque hoy van a querer cambiar la ley en algunos aspectos y si lo logran dentro de algunos años, por alguna situación nueva, esa misma ley les va a dificultar un nuevo desarrollo productivo y van a pretender cambiarla nuevamente y la van a escribir ellos para que nadie les meta una coma de más.

Eso es pérdida de autonomía porque siguen desmontando y, cuando doblegan a las instituciones para que hagan determinadas cosas, también están haciendo lo mismo. Cuando hablábamos de los investigadores vinculados a estos desarrollos tecnológicos crean un estado de condicionamiento. ¿Cómo se vuelve de eso? Es como desmontar una ley, porque si uno metió una quinta columna de un sistema de producción científica, después cómo la saca y además con esta noticia que la oposición, que supuestamente quiere ganar las elecciones en 2015, está alabando a Lino Barañao, lo cual es una pésima noticia, porque quiere decir que está haciendo “bien” las cosas y se juega a perdurar, lo cual va a ser catastrófico porque si ahora es malo, en manos de esta otra tendencia se va a desatar. Hay que recordar que el ministro es un hombre de izquierda y progresista. Así lo declaró toda su vida, que viene de la izquierda socialista. Parece un chiste de mal gusto.

MH: Lo entendimos perfectamente. Le agradezco mucho haber podido completar la entrevista del martes pasado.

AC: Cuando quiera o necesite acá me encuentra. Un abrazo.

Autor: Mario Hernández

 

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