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Por una escuela del pensar, sentir y actuar

Por Luis Miguel Cisneros Villanueva.

Resumen

Una tarea pendiente de la educación básica es promover el pensamiento crítico, la expresión de sentimientos y el actuar solidario en los estudiantes; en lugar de ello se enfatiza la memorización, se limita la expresión de emociones y, finalmente, se promueve el individualismo en los educandos. Es una educación excesivamente cognitiva, reproductora y reducida a la formación del capital humano; este tipo de educación “mata” la creatividad de los educandos porque les enseña a memorizar conclusiones de otros reprimiendo su autonomía en el pensar, por el contrario, la escuela alternativa y progresista asume que los niños cuestionan permanentemente el mundo y la realidad que les rodea, por tanto promueve la praxis sobre los contenidos curriculares formando así estudiantes críticos, solidarios e integrales.

Cada uno tiene una semilla escondida, que puede dar valiosos frutos descubrirla y abonarla es nuestra tarea.

José Martí

La alternativa para desarrollar el pensamiento crítico, los sentimientos y la acción autónoma en los estudiantes fue pensada mucho tiempo atrás por José Martí, quien estaba convencido en construir una educación progresista hecha por y para los latinoamericanos, enfocada en tres aspectos importantes: formar sujetos que piensen, sientan y actúen para la transformación individual y colectiva. Martí, el maestro de américa, sostenía que la escuela debería ser sabrosa y útil con el compromiso de desarrollar emocional e intelectualmente a los estudiantes para actuar solidariamente en la escuela y comunidad; así, en esta propuesta alternativa transitan dialécticamente lo emocional, lo racional y lo volitivo. La pedagogía martiana, concretada en la pedagogía de la ternura plantea que la enseñanza es una obra de infinito amor y, por tanto, la escuela debe ser el lugar donde los niños juegan, viven y aprenden colectivamente. En esta perspectiva, Turner y Pita (2002) afirman: “El saber popular que trae el niño al llegar a la escuela y su mundo de afecto, tiene que fundirse con el saber académico, pues resulta imposible separarlo o desecharlo”.

Del mismo modo, se debe reconocer que los educandos saben más de lo que parece, por tanto, los estudiantes necesitan una educación integral que les permita pensar, sentir, hablar, escribir y hacer lo que les inquieta. Lo anterior no supone libertinaje, al contrario, es un proceso autónomo y comunitario para fortalecer la confianza individual en la contribución, mejoramiento y transformación escolar y social. En contraparte, la escuela tradicional impide la libre expresión y no desarrolla –todas- las facultades del ser humano, en cambio las limita o las suprime, en este orden de ideas José Martí afirma:

Son las escuelas meros talleres de memorizar, donde languidecen los niños año sobre año en estriles deletreos, mapas y cuentas donde el tiempo se consume en copiar palabras y enumerar montes y ríos: donde no se enseñan los elementos vivos del mundo en que se habita (…) Todavía los niños no saben leer una silaba, cuando ya les han enseñado; a las criaturas de cinco años a contar, de memoria hasta el cien. ¡De memoria! Así rapan los intelectos, como cabezas. Así sofocan la persona del niño, en vez de facilitar el movimiento y expresión de la originalidad que cada criatura trae en sí; así producen una uniformidad repugnante y estéril y una especie de librea de las inteligencias. (Martí citado en Turner y Díaz, 2007, p. 48, 49).

En efecto, la escuela reproductora[1] de la cultura dominante estandariza y acomoda a los estudiantes en su lugar predeterminado, quitándole toda posibilidad de ser ellos quienes afronten de forma autónoma y crítica la cultura del silencio; por el contrario, la escuela alternativa permite a los niños pensar por sí mismos, manifestar sus sentimientos y actuar solidariamente utilizando una metodología activa, dialógica y lúdica. El juego es alegría que conecta el pensar, sentir y actuar en los educandos, lamentablemente, la escuela reproductora omite o limita la parte lúdica porque en sus espacios se niega la movilidad al ubicar butacas fijas, además muchas actividades son acciones convertidas en rituales que “normalizan” a los estudiantes, ejemplo de ello son las formaciones tipo militar, con órdenes como “tomar distancia”, estar “bien sentados”, a “guardar silencio” entre otras acciones que demuestran intransigencia e impiden ver niños felices en la escuela.

En la educación popular la dimensión lúdica no se usa para facilitar o hacer divertido el aprendizaje sino para problematizarlo haciéndolo crítico y creativo permitiendo la expresión libre de los participantes; por tanto, en la escuela alternativa el “hacer lúdico (…) desafía lo instituido, lo burocrático, lo dogmatizado y que propone el movimiento, la construcción, el debate, la tolerancia, la confrontación dialéctica, la incompletud, la creatividad”. (Algava, 2013, p. 33).

Para garantizar la escuela del pensar, sentir y actuar se requiere refundar la escuela pública y convertir sus aulas en auténticas comunidades de diálogo[2] donde estudiantes y maestros mediante el diálogo, el cuestionamiento, la curiosidad y el respeto a las opiniones de los demás construyen colectivamente los conocimientos. De esta forma el trabajo interactivo y colaborativo cultivará la dialogicidad, la tolerancia y la investigación reflexiva para el bien común.

La clase como comunidad ayuda a los niños y niñas a establecer relaciones de distintos tipos: entre ellos y sus ideas: entre sus propias ideas y las ideas de sus amigos: entre sus propias experiencias y los conceptos y criterios que los ayudan a interpretarlas: entre ellos mismos como personas y los otros como personas. (Lipman y Sharp, 1992, p. 39).

En este espacio solidario, el docente es un miembro más de la comunidad, su tarea es coordinar las actividades fomentando la empatía y tolerancia entre los miembros, estableciendo así una relación dialógica vivencial que supere el razonamiento ligero y/o conversación. El diálogo puede provocar debate y disenso pero también promueve el análisis, la reflexión, investigación y profundización sobre las opiniones expuestas; por el contrario, en la conversación no hay sistematización y tampoco investigación a profundidad.

En el trabajo de la comunidad de diálogo se “evoca un espíritu de cooperación, cuidado, confianza, seguridad, y en un sentido de propósito común y de indagación que evoca una forma práctica autocorrectiva dictada por la necesidad de transformar lo que es intrigante, problemático, confuso”. (Splitter y Sharp, 1996, p. 369). El trabajo escolar sustentado en una comunidad dialógica es el medio para la transformación individual y colectiva dado que reconoce el aporte personal y el de los otros miembros enriqueciendo la construcción de los conocimientos. En esta perspectiva se asume un diálogo constante entre maestros y estudiantes dado que la educación no es un acto de transmitir conocimientos sino de crear las posibilidades para su construcción. Por tanto, ¿Cómo deberá ser el diálogo entre el docente y sus estudiantes? Definitivamente debe ser democrático, no opresor, no confuso y tampoco igualador porque convertiría a ambos en el otro siendo clara la diferencia entre ellos, al respecto Paulo Freire afirma:

El diálogo gana significado precisamente porque los sujetos dialógicos no sólo conservan su identidad, sino que la defienden y así crecen uno con el otro. Por lo mismo, el diálogo no nivela, no reduce el uno al otro. Ni es favor que uno haga al otro. Implica, por el contrario, un respeto fundamental de los sujetos involucrados en él que el autoritarismo rompe o impide que se constituya. Tal como la permisividad, de otro modo, pero igualmente perjudicial. (Freire, 1993, p.145).

Por lo anterior, el diálogo horizontal exige humildad, solidaridad, empatía, amor, confianza y compromiso entre el maestro y los estudiantes para la construcción de otro mundo común y posible; esta relación dialógica posibilita la humanización del mundo al crear alternativas pertinentes con un espíritu crítico comunitario que resuelvan democráticamente las problemáticas escolares y sociales. En suma, la comunidad de diálogo permite la acción reflexiva comunitaria (praxis) hacia la transformación individual y colectiva a partir de aprender juntos; esto demuestra a los estudiantes individualistas que es posible aportar y aprender de la experiencia de los otros.

Por otra parte, una tarea pendiente de la educación mexicana es formar estudiantes críticos; esto no se logra porque se privilegia la transmisión y memorización de conocimientos; la política educativa actual exalta el pensamiento único de las cosas y no prioriza la formación integral del ser humano. Sin embargo, en la escuela alternativa los maestros superan la simple transmisión de conocimientos estáticos, hechos y acabados porque asumen el gran reto de enseñar a pensar críticamente a sus estudiantes concretando así la formación integral, principio para construir una sociedad crítica y propositiva.

Pero, ¿Cómo formar estudiantes críticos con conciencia social? ¿Cuáles son los elementos de la práctica educativa para este fin? ¿Qué metodología utilizar? Las interrogantes sugieren respuestas diversas, no obstante, el primer elemento a considerar es asumir que educar es crear la capacidad de una actitud crítica y permanente en los educandos; por tanto, el pensamiento crítico se debería desarrollar gradualmente en la escuela aprovechando la curiosidad innata de los estudiantes. En esta perspectiva, Matthew Lipman afirma: “Si queremos adultos que piensen por sí mismos, debemos educar a estudiantes a pensar por sí mismos”. En efecto, si la escuela no se desarrolla del pensamiento crítico, los estudiantes repetirán lo que piensan otras personas; la consecuencia futura se reflejará en adultos sumisos, apáticos y sin criterio propio aceptando como verdadero y/o correcto lo expuesto por una persona “mejor preparada”, esto en todos los ámbitos: político, académico, cultural, religioso y otros. El resultado es la resignación social ante las profundas desigualdades promovidas por el sistema capitalista.

Por lo antes dicho, la escuela pública debe refundarse totalmente desde la reorganización del salón de clases y la renovación de la infraestructura, hasta redefinición del currículo con el objetivo de responder a las nuevas exigencias y obtener un mayor aprovechamiento escolar, pero fundamentalmente, para desarrollar el pensamiento crítico que permita el cuestionamiento y transformación de la sociedad posmoderna promotora de un “orden” social predeterminado. Por consiguiente, la escuela del pensar se plantea la formación de estudiantes críticos y propositivos no sólo en el contexto escolar sino también en la sociedad empleando la pedagogía de la pregunta para estimular el pensamiento crítico, la creatividad y la solidaridad, con la finalidad de elevar el nivel académico y la responsabilidad social.

Hasta aquí se ha planteado la necesidad de desarrollar el pensamiento crítico en los estudiantes, pero ¿Qué es el pensamiento crítico? Es un modo de pensar que analiza desde diferentes perspectivas y de manera no convencional las particularidades de cada contexto; asimismo, es un pensamiento correcto, autocorregible, sistemático, profundo y autónomo que anima a cuestionar la realidad estableciendo juicios críticos ante la enajenación de todo tipo. Los sujetos críticos son capaces de establecer un auténtico diálogo con los otros, de explicar conceptos con sus propias palabras, de ir más allá de lo concreto y, finalmente, a construir libremente sus conocimientos.

Considerando los elementos del pensamiento crítico, un objetivo de la escuela pública renovada será enseñar a pensar crítica y libremente a sus estudiantes superando así la simple contemplación de la realidad al promover la reflexión crítica para la transformación individual y social; asimismo, en la escuela del pensar los educandos críticos no emiten juicios apresurados y sin fundamento, por el contrario, se responsabilizan de cada respuesta que emiten siendo sensibles al contexto y como fruto de una reflexión crítica. En efecto, los estudiantes que piensan críticamente son capaces de resolver problemas sin la necesidad de recetas o fórmulas memorísticas, tampoco toman decisiones viscerales, precipitadas, caprichosas, impulsivas o ciegas; por el contrario son congruentes entre el pensar, el decir y el hacer.

Por otra parte, la educación tradicional omite que todo conocimiento comienza por hacer preguntas surgidas de la curiosidad de los estudiantes. Sin embargo, con las preguntas se enseña críticamente y se conoce lo que otros piensan. Por esta razón, en la escuela del pensar se promueve la duda, la reflexión y la pregunta en todas sus actividades. Por tanto, el maestro no busca decir la verdad sino motiva a los estudiantes para que la busquen o construyan a través de las preguntas.

El meollo del asunto no radica en hacer un juego intelectual con la pregunta “¿qué es preguntar?”, sino en vivir la pregunta, vivir la indagación, vivir la curiosidad y demostrárselo a los estudiantes. El problema que se le plantea al profesor es ir creando en ellos, y en la práctica, el hábito de preguntar, de “admirarse”. (Freire y Faundez, 2013, 71-72).

La pedagogía de la pregunta basada en la metodología socrática pondera las preguntas para estimular y permitir que los educandos piensen por sí mismos cuestionando las cosas a profundidad y desde diferentes puntos de vista. Dicho de otro modo, el pensador crítico cuestiona de raíz las cosas, va más allá de las definiciones estáticas y problematiza los contextos con diferentes tipos de preguntas; generalmente no usa las preguntas limitadas porque éstas requieren un bajo nivel de pensamiento. En su lugar emplean preguntas de definición, de análisis, hipótesis, divergentes y evaluativas.

Estimular la pregunta, la reflexión crítica sobre la propia pregunta, lo que se pretende con esta o con aquella pregunta en lugar de la pasividad frente a las explicaciones discursivas del profesor, especie de respuestas a preguntas que nunca fueron hechas. (…) Lo fundamental es que profesor y alumnos sepan que la postura que ellos, profesor y alumnos, adoptan, es dialógica, abierta, curiosa, indagadora y no pasiva, en cuanto habla o en cuanto escucha. Lo que importa es que profesor y alumnos se asuman como seres epistemológicamente curiosos. (Freire, 1997, p. 83).

Otras características de la escuela reproductora son la indiferencia, el desamor y la insensibilidad hacia las problemáticas de estudiantes, maestros y sociedad, porque dicha escuela fue pensada para fomentar la competencia, discriminación, exclusión, intolerancia, la violencia y el acoso escolar ahora llamado bullying. Es preciso señalar que las características mencionadas están incrustadas en toda su estructura como el currículo y su práctica educativa.

Por lo anterior, es urgente la renovación de la escuela pública incorporando otro componente importante: el sentir de la comunidad educativa concretado en la alegría, empatía y esperanza para construir otro mundo posible. En este horizonte Paulo Freire (1997 p. 139) afirma: “siendo una práctica estrictamente humana, jamás pude entender la educación como una experiencia fría, sin alma, en la cual los sentimientos y las emociones, los deseos, los sueños, deberían ser reprimidos por una especie de dictadura racionalista”.

En efecto, la escuela reproductora funciona como una autentica dictadura fomentando los castigos de todo tipo. Pero, además, promueve una problemática añeja: el fenómeno del acoso escolar reflejo de la sociedad posmoderna; lo grave es que la escuela poco o nada hace para revertir esta forma de violencia escolar; es decir, la escuela actual permanece inmóvil e indiferente ante la intolerancia reiterada entre los estudiantes e incluso entre maestros y comunidad, intolerancia reflejada en maltrato emocional, verbal y/o físico.

En el contexto de la cultura de violencia se exalta el control excesivo en las actividades, trabajos y relaciones escolares impidiendo que los sentimientos se expresen en las escuelas; no obstante, éstos deberían ser fundamentales para revertir la deshumanización en esta era del vacío. En contra parte, Emerencia y Díaz (2011) nombran los postulados de una escuela cariñosa: a). Rechazo total de la violencia, b). Rechazo del autoritarismo y del control excesivo, c). Posibilitar una educación significativa, d). Aceptación de la diversidad, e). Educar en valores, y f). Educar para la vida. En suma, la escuela del sentir enfatiza las emociones, alegrías, el amor, la ternura y la esperanza.

Uno de los ejes fundamentales de esta escuela cariñosa que propiciamos está radicado fuertemente en la valoración que asignamos al cariño y al afecto dentro del proceso educativo. Creemos que sólo por medio del cariño y del afecto se puede alcanzar lo más profundo del ser del niño, otorgando el apoyo para que desarrolle su creatividad y su imaginación. (Emerencia y Díaz, 2011, p. 57).

El otro problema grave de la escuela reproductora es que “transmite” los conocimientos de forma rígida consiguiendo que los estudiantes acepten de manera cegada las opiniones de otros; esta escuela inmovilizadora no permite que los educandos reconstruyan, deconstruyan o construyan los conocimientos de forma autónoma, reflexiva, crítica y propositiva; es decir, se impide que los estudiantes actúen libremente en su proceso educacional y se les quita la capacidad de pensar por sí mismos.

Por tanto, la escuela reproductora de la desigualdad, intolerancia y humillación debe cesar; en su lugar, refundar la escuela pública crítica y tolerante para desarrollar en los estudiantes la capacidad para ser verdaderos sujetos integrales, liberándolos del miedo, las órdenes y el autoritarismo impuesto, estudiantes capaces de expresar y defender sus argumentos, su cultura y dignidad sin temor a la represalia. Esta es una tarea escolar ardua porque en muchos casos los estudiantes ya se han acostumbrado a la opresión y el castigo.

Los oprimidos, acomodados y adaptados, inmersos en el propio engranaje de la estructura de dominación, temen a la libertad, en cuanto no se sienten capaces de correr el riesgo de asumirla. Le temen también en la medida en que luchar por ella significa una amenaza, no sólo para aquellos que la usan para oprimir esgrimiéndose como sus “propietarios” exclusivos, sino para los compañeros oprimidos, que se atemorizan ante mayores represiones. (Freire, 1970, p. 46).

La escuela reproductora ejerce un dominio total en los miembros de la comunidad educativa suprimiendo la indignación y lucha por la emancipación colectiva. Por lo anterior se requiere construir espacios de reflexión para la concienciación de los oprimidos que permita la transformación comunitaria.

La pedagogía del oprimido”, aquella que debe ser elaborada con él y no para él, en tanto hombres o pueblos en la lucha permanente de recuperación de su humanidad. Pedagogía que haga de la opresión y sus causas el objeto de reflexión de los oprimidos, de lo que resultará el compromiso necesario para su lucha por la liberación, en la cual esta pedagogía se hará y rehará. (Freire, 1970, p. 42).

Por lo expuesto anteriormente, la escuela del pensar, sentir y actuar requiere de una pedagogía del oprimido donde todos participen en la construcción de su proyecto de educación popular teniendo como objetivo la emancipación individual y colectiva; esta pedagogía debe partir de la concienciación de los oprimidos que les permite liberarse de la manipulación y miedo impuesto para iniciar el proceso de transformación de su realidad.

La escuela alternativa es humanista, democrática, integral y emancipadora, promueve la autonomía en los estudiantes coadyuvando en superar las ataduras y el dominio del que son objeto, la autonomía como acción liberadora para la transformación individual y social que permita salir de la opresión y marginación a los sujetos y comunidades que –incluso- ya se han acostumbrado a sobrevivir en esa condición. La escuela refundada también permite el desarrollo de la identidad en cada estudiante fortaleciendo así su confianza para expresar sus pensamientos y sentimientos en la comunidad de diálogo sin temor a ser discriminado por pertenecer a una cultura diferente; en esta perspectiva, los educandos aprenden a escuchar y a dar razones sobre aquello que les inquieta conocer, sobre sus expectativas y problemas escolares con el objetivo de que la colectividad coadyuve en la orientación del trabajo individual y comunitario.

Una condición importante para la sana convivencia entre los hombres es respetar su autonomía, identidad y dignidad de cada uno; sin embargo, este es un discurso demagógico que la escuela reproductora utiliza para imponer su lógica de dominación dado que en los hechos violenta y extermina la cosmovisión de los pueblos con un pensamiento único de las cosas. Además, en esta escuela autoritaria los profesores minimizan y desprecian la curiosidad de los educandos imponiéndoles la ideología de la clase dominante.

El profesor que trata con ironía al alumno, que lo minimiza, que lo manda “ponerse en su lugar” (…) el profesor autoritario, que por eso mismo ahoga la libertad del educando, al menospreciar su derecho de ser curioso e inquieto, tanto como el profesor permisivo rompe con el radicalismo del ser humano –el de su inconclusión asumida donde se arraiga la eticidad. (Freire, 1997, p. 59).

Por lo anterior, es urgente erradicar el autoritarismo, la indiferencia, la apatía, el individualismo y el aislamiento de las escuelas porque condicionan el pensar, el sentir y el actuar en los estudiantes. En su lugar, se deben construir espacios solidarios para el trabajo colectivo que valoren el intercambio de ideas donde el diálogo y la democracia prevalezcan en todas las acciones educativas con el objetivo de formar estudiantes críticos y autónomos. Pero, ¿Qué significa pensar por sí mismos? Fundamentalmente, pensar libremente sin seguir ciegamente el pensamiento, las acciones o los argumentos de otros sujetos; además, la autonomía en el pensar se manifiesta cuando el educando construye su propia concepción de las cosas, del tipo de persona que quiere ser y el tipo de sociedad donde quieren vivir.

Por lo antes dicho, la escuela pública renovada asume que el conocimiento no se transfiere de un hombre a otro, promueve el pensamiento crítico y emancipador posibilitando que el estudiante construya su conocimiento a partir de sus propios elementos pero también del aporte de sus compañeros; dicho de otro modo, en la comunidad de diálogo los sujetos comparten vivencias, experiencias y aprendizajes superando así el egocentrismo y desconfianza al saber que su opinión y sus aportaciones son igual de importantes en la construcción de alternativas que resuelvan las problemáticas escolares y comunitarias.

El diálogo y la problematización no adormecen a nadie. Concientizan. En la dialogicidad, en la problematización, educador-educando y educando-educador desarrollan ambos una postura crítica, de la cual resulta la percepción de que todo este conjunto de saber se encuentra en interacción. Saber que refleja al mundo y a los hombres, en el mundo y con él, explicando al mundo, pero sobre todo, justificándose en su transformación. (Freire, 1973, p. 61,62).

En efecto, el diálogo, la identidad y el pensamiento crítico posibilitan a los sujetos luchar por aquello que los identifica y los diferencia de los demás. En este orden de ideas la escuela renovada tiene la obligación de potenciar estas características para formar estudiantes autónomos capaces de pensar, sentir, actuar y vivir libremente, evitando así que otros determinen o impongan un pensamiento, una cultura o un estilo de vida ajena a la cosmovisión de los sujetos. Por esta razón es importante construir una escuela alternativa basada en el desarrollo del pensar, sentir y actuar.

De igual forma la escuela pública renovada debe desarrollar de manera decida todas las inteligencias propuestas por Howard Gardner en su teoría de las inteligencias múltiples (1983) y no sólo privilegiar el desarrollo en la lecto-escritura y/o las matemáticas, tan exaltadas en la educación de la actualidad. En su planteamiento, Gardner afirma que la inteligencia es la capacidad desarrollable, ésta no puede considerarse de forma unitaria porque agrupa distintas capacidades específicas con distinto nivel de desarrollo, por lo anterior, plantea un conjunto de inteligencias múltiples, distintas pero semi-independientes. Las inteligencias a desarrollar en la escuela alternativa son las siguientes: “las inteligencias lingüística y logicomatemática (…) la inteligencia musical; la inteligencia espacial; la inteligencia cinestésicocorporal; y dos formas de inteligencia personal, una que se dirige hacia a los demás y otra que apunta hacia la propia persona” (Gardner, 1994, p. 10).

Aunado a lo anterior, recientemente se ha agregado la inteligencia naturalista y la espiritual fortaleciendo la propuesta de las inteligencias múltiples para resolver problemas y/o crear bienes valiosos para las comunidades. El desarrollo de las inteligencias (en mayor o menor medida) permitirá la formación de mejores ciudadanos con sobresalientes escritores, matemáticos, músicos, diseñadores, danzantes, líderes sociales, profesores, biólogos, filósofos y otros. Por lo expuesto hasta aquí: es urgente construir la escuela alternativa del pensar, sentir y actuar que asuma que no todos los estudiantes tienen las mismas capacidades y, por tanto, aprenden de manera distinta.

A modo de cierre abierto

La educación conservadora y tradicional reproduce y adoctrina a los estudiantes en base a las necesidades del mercado global promoviendo la razón instrumental utilitaria; en esta perspectiva, el modelo educativo neoliberal extermina tres elementos importantes (pensar, sentir y actuar) para la formación integral porque:

  1. No desarrolla el pensamiento crítico y autónomo; en su lugar impone un pensamiento ordinario y la memorización de contenidos.
  2. Prohíbe la expresión de sentimientos sobre todo los afectivos; en cambio promueve una cultura frívola, del desapego y del silencio.
  3. Impide que los estudiantes actúen solidariamente porque enfatiza la competencia, el individualismo, egoísmo y egocentrismo.
  4. Exalta -aunque de forma fragmentaria- sólo a dos inteligencias, la lingüística y la lógica matemática marginando a las otras inteligencias.

La consecuencia se refleja en una sociedad posmoderna que vive en la inmediatez, “el aquí y el ahora”: rinde culto al cuerpo, es intolerante, racista, consumista e indiferente ante la injusticia y sufrimiento de los otros. ¿Cómo resolver los problemas educativos y sociales heredados de la globalización capitalista? Sin duda, a partir de la pedagogía crítica y la educación popular concretadas en una educación alternativa promotora de la escuela del pensar, sentir y actuar para la formación integral del ser humano como condición necesaria en la construcción de otro mundo común y posible.

La escuela del pensar, sentir y actuar incorpora una metodología dialógica para el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad, autonomía, ternura y solidaridad con el objetivo de formar estudiantes felices, solidarios y capaces de construir sus propias explicaciones sobre el mundo utilizando la mayéutica y el diálogo que posibilita escuchar varios puntos de vista para posteriormente asumir una postura propia. Es decir, la metodología activa y dialógica debe otorgar elementos valiosos para que los estudiantes sean capaces de enfrentar y resolver los problemas del contexto escolar y social.

Convertir los salones de clases en comunidades de diálogo democráticas permite superar el verbalismo y concretar la praxis para la transformación comunitaria utilizando la reflexión, el cuestionamiento y la investigación sobre los conocimientos; es decir, el trabajo dialógico permite a los estudiantes ser sujetos transformadores y no objetos de transformación. Asimismo, el debate utilizado en la escuela alternativa permite desarrollar el pensamiento crítico, pero requiere que los miembros de la comunidad de diálogo tengan tolerancia, disposición, actitud abierta y respeto hacia los comentarios de sus compañeros. Por consiguiente es fundamental crear un ambiente de clase ex professo donde se permita hablar y escuchar a todos.

Por lo expuesto anteriormente, la escuela pública refundada debe tomar decididamente la urgente necesidad de educar a los niños en el pensar, sentir y actuar para fortalecer la identidad de cada uno, así como la pertenencia a una comunidad de diálogo democrática, dialógica, creativa, solidaria y constructora de conocimientos colectivos. En suma, la tarea fundamental de la escuela alternativa es formar estudiantes críticos, amorosos y con conciencia social para construir otro mundo común y posible que termine con el modelo de hombre y sociedad capitalista.

 

Referencias

  1. Algava, M. (2013). Jugar y jugarse. Las técnicas y la dimensión lúdica de la educación popular. Rosario: América libre.
  2. Emerencia, L. y Díaz, C. (2011). Por una escuela cariñosa. México: Pelicanus.
  3. Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.
  4. Freire, P. (1973). ¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural. México: Siglo XXI.
  5. Freire, P. (1993). Pedagogía de la esperanza, un reencuentro con la pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.
  6. Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo XXI.
  7. Freire, P. y Faundez, A. (2013). Por una pedagogía de la pregunta. Crítica a una educación basada en respuestas a preguntas inexistentes. Buenos Aires: Siglo XXI.
  8. Gardner, H. (1994). Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples. México: FCE.
  9. Lipman, M. Sharp, A. y Oscayan, S. (1992). La filosofía en el aula. Madrid: De la torre.
  10. Splitter, L. y Sharp, A. (1996). La otra educación. Filosofía para Niños y la comunidad de indagación. Buenos Aires: Manantial.
  11. Turner, L. y Díaz, C. (2007). Pensamiento pedagógico de José Martí. Santiago: Olejnik.
  12. Turner, L. y Pita B. (2002). Pedagogía de la ternura. La Habana: Pueblo y Educación.

[1]Hoy, la escuela reproductora-tradicional es disfrazada en una propuesta “progresista” basada en el modelo por competencias, sin embargo sigue reproduciendo la desigualdad social utilizando la violencia simbólica para imponer la ideología dominante que garantice los privilegios de la clase hegemónica.

[2]Según Ann Margaret Sharp cofundadora del programa de Filosofía para Niños, la comunidad de diálogo, de indagación, cuestionamiento o de investigación es un medio para promover el sentido de comunidad, requisito indispensable para la participación activa en una sociedad democrática. La característica principal de la comunidad, es el diálogo realizado con la cooperación e intervención razonada de todos los participantes incluido el docente, quien coordina los procedimientos lógicos y a la vez se convierte en un miembro más de la comunidad de diálogo.

 

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El pensamiento complejo según el filósofo y sociólogo francés E. Morín

Por Beatriz Villarreal

 

En conocimiento y la ciencia cada vez más expanden sus límites ante los nuevos hechos que lo requieren para analizar, dentro de la globalización y la complejidad actual, la presencia de problemas, temas, procesos o fenómenos que ponen en evidencia la incertidumbre que le generan a la vida y al pensamiento. El concepto de incertidumbre está tomando centralidad para conocer, estudiar, investigar y resolver fenómenos como el consumo masivo de botellas plásticas, o el cada vez más escaso número de puestos de trabajo que genera la economía, hasta teorías de diversa naturaleza como el cambio climático, el concepto de valor-trabajo junto a las nuevas dificultades que se enfrentan para la creación de riqueza. Su actualidad tiene que ver y está relacionado con problemáticas que sufren grupos como son los pequeños pescadores o los asalariados agrícolas.

La complejidad debe ser abordada por la educación y la economía ante la limitación de las respuestas que generan los conceptos desarrollados hasta ahora, al tener que vencer los límites para lograr sus objetivos adecuadamente. Cada vez más bajo el enfoque de la incertidumbre se está incorporando la perspectiva de la inseguridad que generan algunos fenómenos. Son considerados parte o temas de estudio de los complejísimos problemas que están ocurriendo en el mundo como las guerras, la violencia, el narcotráfico, desempleo, la sequía o el hambre. Las conclusiones y resultados necesarios requieren conocimientos nuevos de mayor profundidad que abarquen diferentes expresiones e involucren disciplinas capaces de explicar sus características así como ubicar sus orígenes, causas y potenciar sus soluciones.

El autor francés Edgar Morín define a la complejidad como un tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones y azares que conforman el mundo real como los rasgos necesarios para ordenar lo inexplicable, el desorden y la ambigüedad donde la certidumbre es parte de las estrategias a construir para lograr entenderlos, descifrarlos y explicarlos. La complejidad es vista como la búsqueda de certeza en algunos sistemas económicos-sociales. Por ejemplo, son analizados, donde la dirección a tomar está determinada o relacionada por el azar o la inseguridad, no por la certeza ni por la continuidad como se hacía hasta ahora.

El pensamiento complejo integra la incertidumbre en busca de la organización dentro del contexto global que reconoce, a su vez, lo concreto y singular. Esto puede observarse en algunas investigaciones que se hacen de eventos o sobre fenómenos sociales actuales. Son abordados tomando en cuenta este lado incierto o desconocido. El pensamiento complejo tiene su origen en nuevos conceptos, nociones, descubrimientos y reflexiones que pueden reunirse en una tarea cultural histórica. Esta tarea es el desafío y el camino para la construcción de lo nuevo. Para lograrlo es necesario reaprender, concebir, pensar y actuar. Se requiere de una nueva epistemología como una nueva manera de llegar a conocer y abordar esta problemáticas, y, sobre todo con una nueva ética que valora o incluya a la incertidumbre como parte del estudio. Esta perspectiva de la complejidad da origen, amplía las miradas y perspectivas sobre la realidad social, política, cultural y económica al tomar en cuenta las relaciones singulares como es la nueva ciudadanía terrenal que hay que construir. En el sentido de que todos (as) tenemos que valorar, aportar y construir para obtener esas nuevas respuestas.

Morín considera que la tecnología con las teorías de la información es una perspectiva profunda que tiene capacidad para superar esa incertidumbre, lo inesperado o lo sorpresivo. Pues la información es organizadora, y con más potencial si se apoya en la cibernética que es la teoría de las máquinas autónomas (inteligentes) y la teoría de sistemas de la autorregulación utilizando el diálogo, el uso de recursos como el holograma o imágenes. Estos tres principios dan fuerza al pensamiento de la complejidad para hacer es posible incorporar las partes al todo, si se articulan los principios de: a) orden-desorden, b) separación-unión y, c) autonomía-independencia. Porque en la base de este discurso está la transdisciplinariedad (relaciones entre todas las disciplinas), la reconstrucción y al centralidad del sujeto como productor de conocimiento. Requiere que la mente humana esté preparada para el ejercicio de la lucidez y para producir e interpretar conocimiento. La condición humana debe ser el objeto esencial de toda educación. Estudiar la identidad terrenal capacitando para enfrentar la incertidumbre utilizando el incremento del conocimiento que se está produciendo en el siglo XXI. Con el desarrollo de la ética del género humano (todos y todas) para fortalecer la relación individuo-sociedad-especie por medio de la democracia que concibe a la humanidad como una comunidad planetaria.

Fuente del artículo: https://www.horizontegt.com/new-blog/2018/9/24/beatriz-villarreal-el-pensamiento-complejo-segn-el-filsofo-y-socilogo-francs-e-morn

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Frei Betto: El descuido de la formación ideológica, causa de los retrocesos en gobiernos progresistas en América Latina

Por Frei Betto.

-Para el fraile dominico brasileño, Frei Betto, una de las causas principales de los retrocesos en gobiernos progresistas en América Latina es el descuido en la formación ideológica de la sociedad.

A su juicio, no se trata de un fenómeno nuevo ni propio del continente, pues ya se había dado en la antigua Unión Soviética y en el resto de Europa del Este.

Durante su participación en la II Conferencia Internacional Con todos y para el bien de todos, dedicada a José Martí, Betto defendió esos criterios a la luz del pensamiento político y antimperialista martiano.

Señaló que la región avanzó mucho en los últimos años, se logró elegir jefes de Estado progresistas, conquistar conexiones continentales importantes como la alianza bolivariana, Celac, Unasur, pero se cometieron errores.

Precisó que uno de ellos fue descuidar la organización popular, el trabajo de educación ideológico y “allí entra en juego José Martí porque él siempre se preocupó por el trabajo ideológico”, agregó.

Según el teólogo de la liberación, los retrocesos en una sociedad desigual significan que hay una permanente lucha de clases. “No podemos engañarnos, pues no se garantiza el apoyo popular a los procesos dando al pueblo sólo mejores condiciones de vida, porque eso puede originar en la gente una mentalidad consumista”, aseveró.

El problema está -afirmó Betto- en que no se politizó a la nación,  no se hizo el trabajo político, ideológico, de educación, sobre todo en los jóvenes, y ahora la gente se queja porque ya no puede comprar carros o pasar vacaciones en el exterior.

En su opinión, hay un proceso regresivo porque no se ha desarrollado una política sostenible, no hay una reforma estructural, agrarias, tributarias, presidenciales, políticas. “Encauzamos una política buena pero cosmética, carente de raíz, sin fundamentos para su sustentabilidad”.

Al referise a Brasil, espera que no pase lo peor, el regreso de la derecha al poder. Según su análisis, eso depende mucho de Dilma en los próximos dos o tres años. “Pero lamentablemente, por lo pronto, no hay señal de que va a cambiar la política económica que hace daño a los más pobres y favorece a los más ricos”, afirmó.

Aseveró que el consumismo y la corrupción están matando la utopía en pueblos de nuestra América, como Argentina y otros, porque -señaló- la gente no tiene perspectivas de sentido altruista, solidario, revolucionario, de la vida, se va hacia el consumismo, y eso afecta toda perspectiva socialista y cristiana, que es desarrollar en la gente valores solidarios. “La solidaridad es el valor mayor tanto del socialismo como del cristianismo”, subrayó.

Betto insistió en que en eso radica la falla en gobiernos progresistas. En su opinión no se hizo un trabajo de base, de formación ideológica de la gente.

Agregó que la educación para el amor, para la solidaridad, es un proceso que hay que desarrollar pedagógicamente, y como eso no se cuidó desde un primer momento, ahora se afrontan las consecuencias lamentablemente.

Al abordar el proceso de distopía, es decir, los intentos de presentar la utopía como algo del pasado, reiteró que en los países  como Brasil o Venezuela, los gobiernos se equivocaron al creer que garantizar los bienes materiales  equivalía a  garantizar condiciones espirituales, y no es así.

Betto -en el caso de Cuba- expresó que el gobierno revolucionario, que ha hecho un trabajo ideológico de educación política con el pueblo, ha sido demasiado paternalista.

Explicó que la gente ha mirado a la revolución como “una gran vaca que  le da leche a cada boca”, pero con eso no se moviliza a la gente para un trabajo más efectivo en  la consolidación ideológica relacionada, por ejemplo, con  la producción agrícola e industrial.

Consideró que, aunque admite poder equivocarse, la dependencia de la Unión Soviética llevó a Cuba a acomodarse un poco, y hoy importa  del 60 al 70 por ciento de productos especiales de consumo y eso convirtió prácticamente en una nación que exporta servicios médicos, educadores, profesionales e importa turistas para conseguir más divisas.

Educación política, participación, compromiso efectivo con la lucha, adecuación de la teoría y la práctica, es lo correcto y ahí están los ejemplos de Martí, de Fidel Castro que han vivido dentro del monstruo, como el caso de Martí,  y el de Fidel que proviene de una familia latifundista y se convirtió en revolucionario.

¿Qué pasó en la conciencia de José Martí y de Fidel Castro, quienes  tenían la oportunidad de hacerse un lugar en la burguesía, pero tuvieron una dirección evangélica para los pobres y asumieron la causa de la liberación?, se preguntó.

La respuesta es la que va a indicarnos el camino que vamos a seguir para evitar que el futuro de América Latina sea de nuevo un lugar de mucha desigualdad, de mucha pobreza, porque corremos el riesgo de ser de nuevo neocolonia de Estados Unidos y de Europa Occidental.

Enfatizó que no es fácil vivir en un mundo en el que el neoliberalismo proclama que la utopía está muerta, que la historia ha terminado, que no hay esperanza ni futuro, que el mundo siempre va a ser capitalista, que siempre va a haber pobres, miserables, y ricos, y que, como en la naturaleza, siempre va a haber día y noche y eso no se puede cambiar.

Betto señaló que la derecha se une por interés, y la izquierda por principios, y cuando la izquierda pierde los principios. Y agregó: Cuando la izquierda viola el horizonte de los principios y va por los intereses, le hace el juego a la derecha.

La tarea de la izquierda es movilizarse en la línea de una alta formación política y por ese camino es que debemos trabajar, sentenció.

Sobre las restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, expresó que la Isla debe lograr cómo establecer buenas relaciones con Estados Unidos y administrar bien la suspensión del bloqueo sin tornarse vulnerable a la seducción capitalista.

Mostró su preocupación cuando ve a los jóvenes cubanos irse del país para aprovechar la ley de ajuste porque es señal de que la gente está corriendo contra el tiempo para tornarse ciudadano de Estados Unidos, “porque en el momento en que termine el bloqueo esa ley va abajo”. Pero Cuba tiene que preguntarse por qué jóvenes formados en la revolución quieren ser ciudadanos de Estados Unidos?

“El peligro que hay aquí, dice, es que la revolución la ven esos jóvenes como un hecho del pasado y no un desafío del futuro, y cuando la gente la ve como un hecho del pasado ya mira las cosas no por sus valores, por su horizonte revolucionario, sino por el consumismo”.

El socialismo, aseguró, ha cometido el error de socializar los bienes materiales, y no socializó suficientemente los bienes espirituales, porque un pequeño grupo podía tener sueños de cosas distintas que se podían hacer, y los demás los han tenido que aceptar.

“El capitalismo lo hizo al revés, socializó los sueños para privatizar los bienes materiales… Y ahí llega el sufrimiento de los jóvenes que ponen en su vida cuatro cosas: dinero, fama, poder y belleza, y cuando no alcanzan ninguno de esos parámetros van siempre a los ansiolíticos, las drogas, viene la frustración de los falsos valores, la cual viene siempre desde donde hemos puesto nuestra expectativa”, concluyó.

Fuente del artículo: http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/01/30/frei-betto-el-descuido-de-la-formacion-ideologica-causa-de-los-retrocesos-en-gobiernos-progresistas-en-america-latina/

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El docente ante la pedagogía crítica, una perspectiva hacia la calidad educativa

Por: Perla Yvette Estrada González.

La realidad que durante años a aquejado al sistema educativo a nivel internacional no ha sido distinta, por el contrario, cada vez existen muestras e indicadores que permiten visualizar el estancamiento de la educación, en pocos lugares se intenta proponer algo diferente para afrontar esta terrible problemática que por demás está decirlo, es alarmante.
En el instituto Mclaren, se lleva a cabo investigación y propuestas sobre la pedagogía crítica y lo que pretende alcanzar y lograr para todos en un bien común y hacia una postura socialista.
La pedagogía crítica como alternativa, tiene una visión de futuro la cual consiste en establecer por medio del trabajo y el estudio un bien común entre los centros escolares y la comunidad, entre los maestros, los alumnos y los padres de familia, para resolver distintas problemáticas de cada una de las sociedades y sus contextos.
En una entrevista realizada por internet, el Doctor Luis Bonilla entrevistó a uno de los grandes iniciadores de la pedagogía crítica, al cuestionar a Mclaren sobre los desafíos para defender la educación pública sosteniendo que es un derecho para todos, Mclaren sostiene que los desafíos son verdaderamente grades y profundos, que se necesita tener resistencia con una visión que permita mostrar a la educación como una luz al final del túnel, que se necesita con urgencia volver á Marx, y que la pedagogía crítica se visualice como un movimiento social trasnacional.
Con una postura dialéctica, Mclaren sostiene que no se necesita poner al socialismo frente al capitalismo, que es fundamental ver y analizar ambas posturas para poder conocer y proponer la pedagogía crítica, pues el capitalismo no puede ver nada más que eso, es imposible para los capitalistas salir de ese contexto, por lo cual sostiene que no es que sean malas personas, incluso a conocido excelentes personas que verdaderamente están preocupadas por la educación y efectivamente quieren participar para proponer y realizar grandes cambios, sin embargo su realidad y contexto no se los permiten.
Maclaren, afirma que la educación debería ser entonces ese alivio al sufrimiento innecesario que logre entonces cambiar esas estructuras de represión, para lo cual se necesita que los maestros sean autónomos y con alternativas de cambio.
Por su parte Ramírez sostiene que en las universidades, existe una gran producción científica, pues es donde emerge debido su realidad, sus docentes y sus estudiantes. Esta producción científica se encuentra en un 80%.
Sin embargo en cuanto a las universidades es importante centrarse y ubicarse en dos de sus necesidades, la transformación y la investigación, visualizar, valorar e identificar qué está pasando en estos dos escenarios y cómo pueden ser mejorados.
En cuanto a la transformación es interesante analizar desde qué postura se quiere definir este término pues no todos lo comprenden igual, para algunos transformar es simplemente quitar lo que no sirve, para otros, transformar implicaría cambiar lo académico de cada una de las universidades. Sin embargo la transformación debe de tomar lo que ya hay, lo que ya existe para de ahí partir, y construir.
Ramírez, plantea cuatro cuestionamientos sobre la trasformación en las universidades, que dan pie a una buena discusión y un gran debate sobre estas preguntas son:
¿Qué se está enseñando en las universidades?
¿Cómo se está enseñando en las universidades?
¿Quién está enseñando?
¿Se cuentan con los recursos necesarios?
Cada una de las interrogantes es una oportunidad para abordar de manera reflexiva y crítica cuestionamientos sobre la realidad de las universidades de América Latina. Yo me ubicaría en el tercer cuestionamiento ¿Quién está enseñando?, es ahí en donde yo veo una gran oportunidad en cuanto a la educación de calidad, se necesita estar bien atentos en los docentes que están frente a grupos de cualquiera de los niveles educativos, pues como tutores se tiene una gran responsabilidad de los aprendizajes, de la atención y el cuidado de cada estudiante, de brindarles las oportunidades necesarias, de satisfacer sus necesidades cognitivas, y lo más importante de acompañar cada uno de los procesos de los alumnos, es necesario entonces que ahí se encienda un foco de alerta y de esperanza, ¿qué docentes están enseñando? Y bajo que estrategias, herramientas, valores, y actitudes.
Para la enseñanza cuenta mucho la formación la profesión, los ideales, las motivaciones, el entorno, las experiencias y las vivencias de cada uno de los profesores, pues, sin duda alguna esto es lo que lo caracteriza como sujeto, más allá de su rol, le da una verdadera identidad.
Cuando Mclaren menciona que el docente debe crear propuestas y alternativas desarrollando su creatividad, compromete grandemente a cada uno de los profesores pues no se trata de cumplir solo su rol, o ser muy profesional se tendrá que ir más allá y visualizar el entorno y el contexto en el cual se encuentran sus estudiantes así como la comunidad que les rodea, por ello es importante que el docente cuente, construya y potencie cada una de las capacidades a las que Mclaren hace referencia.
Qué se espera entonces de los docentes pasivos, que carecen de motivaciones, aspiraciones, e ideales, que se han acostumbrado o los acostumbraron a ver con solo una mirada y hacia una sola dirección, ¿acaso no es alarmante que estos docentes estén enseñando?, es una de las tantas realidades que han frenado la calidad educativa en cada uno de los países, lo cual es verdaderamente lamentable.
Sin embargo no se trata solo de señalar a los docentes que ya no tienen estas características porque su rol los ha rebasado, ni de aplaudir a aquellos que si las tienen y tratan diariamente de hacer algo diferente que abone a la calidad educativa, se trata de preocuparse verdaderamente por apoyar a los docentes, que sientan ese acompañamiento, esa confianza y esa credibilidad de que efectivamente se espera algo mejor en ellos, se trata de poner el ejemplo, los medio, la disposición y la motivación para despertar en ellos la consciencia del compromiso, la responsabilidad y la autonomía para tener esa creatividad que les permita visualizar una educación posible
Ramírez, argumenta que la mayoría de los docentes investigadores emigran de algunas universidades en busca de mejores oportunidades que mejoren sus salarios, y, ante esto algunos docentes también no pueden radicar en otros países pues no podrían sostenerse familiarmente en el extranjero, este es un hecho lamentable pues los que se quedan en su país pierden la intención de seguir su pasión por las limitaciones que van encontrando, y los que logran emigrar ayudan a otro país que no es el suyo a crecer y progresar, si todo se comprendiera en un fin común, si verdaderamente se centrarán las miradas en una sola hacia el final del túnel como menciona Mclaren todo sería diferente y la educación sería parte fundamental de esa diferencia.
Ante esto Mclaren propone tres ideas fundamentales para comenzar a realizar estos cambios:
Núcleo común.- En el cual los padres y los maestros sean trabajadores de la educación para sus propias comunidades, es decir que la misma educación resuelva esos pequeños problemas inmediatos y todos se beneficien de ellos.
La evaluación de los conocimientos tendría que ser diferente.
Las corrientes de creatividad deberían de traer trabajo para realizar verdaderos cambios estructurales que permitan romper con estas posturas comunistas con paciencia, compromiso, trabajo e ideales comunes.
Mclaren pide con esto a los maestros no desesperarse y tener muy claros los ideales, las convicciones y las visiones sobre la educación que queremos, porque los cambios serán lentos a largo plazo y tal vez varios de nosotros no los veamos, sin embargo mantengamos la mirada en esa luz al final del túnel.

Referencias….
«https://www.youtube.com/watch?v=rT4

Entrevista de Luis Bonilla a Tulio Ramírez, “Educación en Venezuela

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La hegemonía discursiva del sistema neoliberal y la juventud esclavizada

Por Eleticia Rincón Velazco.

Resumen

El discurso social hegemónico se construye con soportes de orden económico, político e ideológico, menciono en primer lugar el económico porque es la base del capitalismo y de él dependen todos los demás pilares, se puede afirmar que la educación es la prioridad para el crecimiento y desarrollo de los pueblos, pero la realidad actual es que el factor financiero determina los linderos con leyes, ideas nociones y teorías construidas de acuerdo a la visión economicista del sistema que controla lo que se debe enseñar y aprender en las escuelas y lo que los jóvenes tienen que pensar y hacer al egresar de las instituciones educativas, en el entorno laboral y aceptar condiciones. Los grupos de poder cuentan con asesores especialistas: sociólogos, pedagogos, psicólogos, ideólogos, etc. quienes introducen categorías y la visión que imponen a la sociedad al margen de las mayorías.

Por lo cual el reto del pueblo será entender el discurso hegemónico y evitar esa tendencia del sistema capitalista de que los pobres son eternos esclavos y que sí pueden ser exitosos porque la escuela debe enseñar a pensar y actuar de forma crítica, con capacidad de cuestionar, rescatando todas sus habilidades y posibilidades, con profesores críticos, responsables e innovadores, resistiéndose a los empleos precarios donde el patrón pretende continuar sometiendo.

Palabras clave: pobreza, desigualdad, jóvenes emprendedores, mercantilización

Abstract

The hegemonic social discourse is built with economic, political and ideological support, I mention the economic first because it is the basis of capitalism and all other pillars depend on it, we can say that education is the priority for growth and development of the peoples, but the current reality is that the financial factor determines the boundaries with laws, ideas, notions and theories constructed according to the economistic vision of the system that controls what should be taught and learned in schools and what young people they have to think and do when they leave the educational institutions, in the work environment and its conditions. The power groups have specialist advisers: sociologists, pedagogues, psychologists, etc. who introduce categories and the vision they impose on society outside the majorities. Therefore, the challenge of the people will be to understand the hegemonic discourse and avoid that tendency of the capitalist system that the poor are eternal slaves and that they can be successful because the school must teach to think and act critically, with the capacity to question, rescuing all their abilities and possibilities, with critical, responsible and innovative teachers, resisting the precarious jobs where the boss intends to continue submitting.

Keywords: poverty, inequality, young entrepreneurs, commodification

La OCDE es un organismo que no tiene límites para imponer el poder económico que ostenta y porque los políticos permisivos, ignorantes y corruptos no le han puesto un alto, le permiten que invada la privacidad de la soberanía de las naciones inmiscuyéndose en las decisiones de los gobiernos y de sus pueblos, como es el caso de Chile donde la dictadura impuso a sangre y fuego la reforma educativa con la ayuda de la fuerza militar, misma que privatizó y mercantilizó la educación; han intentado con diversas estrategias implementar en otros países, muestra de ello es México que a partir de 2013 el magisterio ha vivido en una intensa pesadilla.

La reforma educativa culpabiliza a los profesores de la reprobación de los estudiantes y de la baja calidad en el aprovechamiento escolar, tomando como medida los estándares y parámetros empresariales dejando a la profesión docente vilipendiada y denigrada ante la sociedad y en específico ante los padres de familia quienes al menos en México, empezaron a cuestionar las manifestaciones de los maestros de la CNTE con el argumento del abandono de las aulas.

Estas circunstancias provocaron que los tutores buscaran opciones en las escuelas privadas, mismas que se han ido saturando gracias a la promoción dada en los medios de comunicación que no han cesado en denigrar a los profesores de las escuelas públicas, estos noticieros mezquinos como el de “Que tal Fernanda” quien con sus invitados del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), el 7 de agosto 2018 se atreven a acusar a los estudiantes de las escuelas normales de tomar camiones para transportar drogas sin ningún disimulo ni evidencia que lo demuestre y dirigida al público nacional, así como el trato de rijosos, flojos entre otros calificativos perniciosos con acusaciones que tienen una intención agraviante e indignante en contra de la manifestación social de parte de los profesores y estudiantes que digna y abiertamente exigen que sus derechos y los derechos de los demás se respeten, el rescate de la educación gratuita, laica y científica son aspiraciones que no convienen al sistema neoliberal.

Es necesario un ya basta a las corporaciones industriales y financieras que tienen una posición aparentemente inquebrantable, (Andonegui, M. 2000), éstas colocan a sus cuadros dirigentes o ejecutivos con sus familias en lugares donde pueden disfrutar del ocio y la diversión, así como oportunidades de formación e investigación en países avanzados con tecnología y riqueza; por otro lado sus centros de producción están colocados donde existe pobreza, demanda laboral, menos protección social, los sindicatos están cooptados por los patrones que son protegidos por legislaciones débiles; ahí con esas condiciones de explotación y esclavitud van exterminando la fuerza viva de los jóvenes que son la alegría, la inventiva, la creatividad y la sabiduría de un pueblo y que en ellos recae la responsabilidad de la transición generacional ahora convertidos en sujetos sin libertad, sin pensamiento.

En el ámbito ecológico construyen industrias contaminantes, recursos energéticos, en riesgo
destrucción de la capa de ozono, contaminación atmosférica por compuestos tóxicos persistentes, deforestación, pérdida de la biodiversidad, todos hechos producidos por un uso y sobre uso de los recursos naturales en pro de una economía global. El problema radica en que al llegar a una comunidad los inversionistas se dirigen con las autoridades y es al interior de la misma donde se realizan los convenios al margen de las opiniones de la mayoría de los comuneros o pobladores, dan migajas a los decisores y comienza la destrucción que se menciona en renglones anteriores, acaban con la vida de las generaciones venideras y la esperanza de vida de los ancianos.

En el documento “Perspectivas económicas de américa latina (2017, 22) juventud, competencias y emprendimiento” Ponen en marcha instrumentos de financiamiento escalonado adaptado a las necesidades de los jóvenes emprendedores, incluyendo subvenciones en etapa temprana, capital semilla, financiamiento basado en activos, inversionistas ángeles y redes de capital de riesgo… para que los jóvenes puedan aprovechar al máximo las oportunidades que brinda la economía global.

El sistema capitalista o para precisar la civilización moderna que organiza el capitalismo racista y genocida ha introducido ciertos conceptos que dentro de los lenguajes parecen modernos, actuales, y en muchos casos hasta naturales como los siguientes: las subvenciones o subsidios forman parte de la política económica, procurando que quienes detenten menor capacidad rentística no sufran cargas tributarias extras, mismo que al menos en México estos beneficios los reciben las grandes empresas trasnacionales que se instalan a desarrollar sus negocios con limitados compromisos fiscales contraídos con los gobiernos en turno.

El capital semilla, que es la cantidad de dinero necesaria para implementar una empresa y financiar actividades claves en el proceso de su iniciación y puesta en marcha de un proyecto y consiste en proporcionar apoyo financiero temporal en forma de crédito simple a los proyectos viables de emprendedores egresados del Sistema Nacional de Incubadoras, realmente al apropiarse del lenguaje poco a poco se van transformando las realidades

El financiamiento de préstamos basados ​​en activos es un proceso donde los activos de la compañía se utilizan como garantía para obtener un préstamo de los prestamistas. La mayoría de las veces, la compañía toma esta decisión cuando necesita tener más capital de trabajo para fines de expansión. En todos los préstamos basados ​​en activos (ABL), los intereses del prestamista están garantizados por los activos del prestatario, lo que también determina a cuánto préstamo puede acceder una empresa.

Es de llamar la atención el concepto de “ángeles inversionistas” porque pareciera que de repente se aparecen cuando más se necesitan, que se emergen con tal inocencia que no cabe la desconfianza mucho menos la duda o la incertidumbre porque se llega a pensar que cayó del cielo y que resolverá a cambio de muy poco la problemática que se padece, sin embargo, al revisar el concepto se les reconoce como “personas naturales, grupos o empresarios que invierten en negocios, que apoyan emprendimientos especiales, donde esperan obtener un retorno mayor al que se da en inversiones tradicionales” como puede apreciarse no son cualquier ángel, son personas físicas o morales que el lucro y la acumulación es su modus vivendi

El capital de riesgo es una forma de financiar empresas que están naciendo y que no tienen un historial que permita confiar en sus resultados o tener la seguridad de que se recibirán retornos por el dinero que se le preste. Las incubadoras operan en forma independiente a la Secretaría de Economía, y cada una de ellas determina el costo por sus servicios. Sin embargo, es importante destacar que, gracias al apoyo del Fondo PYME, los costos de los servicios del proceso de incubación son subsidiados.

Las competencias y la iniciativa emprendedora pueden empoderar a los jóvenes para desarrollar actividades económicas intensivas en conocimiento a fin de transitar con éxito de la escuela al trabajo, mientras crean el futuro al que aspiran y promueven ganancias de productividad para la región. Invertir en los más desfavorecidos ayudará a cerrar la brecha de competencias y oportunidades de emprendimiento ofreciendo mejores condiciones en el mercado laboral y, a la larga, reduciendo la desigualdad del ingreso (OCDE, 2016a p. 23)

Las competencias y la iniciativa emprendedora que se menciona en el párrafo anterior puede ser posible en jóvenes que provienen de ingresos medios porque para que sea sujeto de crédito y crear un pequeña o mediana empresa requiere de contar con propiedades que respalden y den confianza al prestador de que no va a perder su inversión y que al contrario, comprobará que su ganancia está garantizada, por esta razón los jóvenes que provienen de hogares pobres tienen muy pocas posibilidades de lograr el éxito como emprendedores porque para ello se necesita el respaldo financiero.

Los 17 los objetivos de desarrollo sostenible que en la ONU (Organización de las Naciones Unidas) tienen programados para transformar nuestro mundo, fueron adoptados el 25 de septiembre de 2015 por los líderes mundiales de los que se espera tener resultados en 2030.

Cada objetivo es atendido por organismos especializados como es el caso de ODS-4 relacionado con la Educación de Calidad que está bajo la responsabilidad de la UNESCO, pero que al mismo tiempo se hacen presentes los organismos internacionales financieros que desde todos los ángulos buscan lucrar y beneficiarse, aunque con pinceladas filantrópicas la obtención de ganancias unos más descarados que otros, pero todos con el mismo objetivo.

Bonilla, L en su artículo “El ODS-4 en la perspectiva de la pedagogía radical de las resistencias” hace un recuento sobre el advenimiento de esta pesada laja que ha significado para los trabajadores y para los pobres del planeta este sistema capitalista voraz:

En la década de los ochenta del siglo veinte desembarca con fuerza el neoliberalismo. La globalización económica y la mundialización cultural son dos de sus expresiones concretas. Para realizar sus fines, el capital trasnacional necesita reordenar la arquitectura del poder y construir un modo único mundial de entender las dinámicas y procesos de gobernabilidad, lo cual pasa por cuestionar la utilidad y gobernabilidad de los sistemas, incluidos los escolares. (Bonilla, L. 2017, p.1)

Con esta reorganización y el modo de entender las dinámicas y procesos de gobernabilidad, el sistema ha llevado a que más de 100 millones de los jóvenes latinoamericanos vivan en hogares pobres o vulnerables, con servicios de mala calidad, con empleos precarios en el caso de México las empresas de autoservicio los explota con horarios extenuantes, cambios de turnos constantes y con salarios mínimos, además los embarazos prematuros de las jóvenes son tan ordinarios que resultan un obstáculo para el desarrollo personal y no se diga profesional, se les limita el acceso al trabajo y con lo limitado de sus estudios resulta frustrante porque además de vivir en la pobreza trae a otro ser a padecer de más miseria.

Aproximadamente 163 millones de jóvenes latinoamericanos trabajan en empleos informales mientras que una proporción equivalente no tiene empleo. Lo peor no es esta información, lo que resulta inconcebible es que los datos de esta catástrofe de hambre, pobreza y precariedad la recogen las organizaciones económicas como la OCDE, el BM, el BID que poseen el poder y los recursos para aliviar estos problemas, tienen en sus manos la tecnología y los insumos, sin embargo, se observa que no tienen ni las mínimas intenciones de ayudar de manera profunda a esta población olvidada porque sus fines de lucro son avasalladores.

El tipo de inserción de los jóvenes se constriñe, en general, al sector de alta informalidad. Cuando consiguen un empleo éste es de menor salario y menor protección social; de mayor precariedad e inestabilidad. Si bien es poca la información con que se cuenta en relación con los contratos de trabajo juvenil, se puede afirmar que, en la mayoría de los casos, los jóvenes trabajan sin contrato y sin seguridad social. Son precisamente los grupos más jóvenes los que participan con mayor intensidad de estas nuevas reglas de juego laboral. (Abdalá, E. 2002, p. 3)

Es una certeza que la educación es el remedio para muchos males que enfrenta la sociedad antes y ahora, desafortunadamente para los países latinoamericanos que son ricos en recursos naturales les es negada la oportunidad de superarse por la explotación y el robo de las riquezas naturales y materiales, es decir, se les condena a vivir con lo más indispensable. Para salvar a la humanidad de esta catástrofe, es fundamental un cambio de régimen y de sistema económico porque el capitalismo poco a poco va profundizando más la desigualdad, la brecha entre ricos y pobres se hace más ancha porque tales desigualdades limitan la capacidad de muchos jóvenes para desarrollar su potencial porque los empleadores están pendientes de que los contratados demuestren sus capacidades, habilidades y conocimientos para esclavizarlos.

Cuando un empleador contrata a un trabajador busca la forma de pagar lo mínimo para que sobreviva y lo máximo para que no se vaya y acepte las condiciones impuestas para el empleo, ya no es una generalidad las prestaciones porque las transformaciones que se han hecho son para el despojo de los derechos, aunado a la precariedad educativa. Los jóvenes y en muchos casos los maestros desconocen la constitución y el significado de los artículos 3º, 27 y 123 que concentran los derechos sociales del pueblo, en el caso de los profesores porque están más preocupados por la obtención de horas laborales y completar su gasto familiar, que comprometerse con su tarea de manera profunda crítica y responsable, ello aunado a que el orden social busca formar al docente poco menos que obrero de línea que utiliza paquetes instruccionales, cuyos objetivos, actividades y materiales le llegan prefabricados, y en el cual la “calidad” se mide por fenómenos casi aislados, que se recogen en el producto final.

Para Friedman citado por Vázquez G. (2015) “es deseable que todos los niños vayan a la escuela, pero que lo hagan no en su calidad de futuros ciudadanos, sino en tanto consumidores y potencial fuerza de trabajo”.

Por ello, Aguerrondo, I. (2018) menciona que, en nombre de la libertad individual, el pensamiento neoliberal descarta cualquier posibilidad de participación del Estado relacionada con los ideales de justicia social, distribución de la riqueza, bien común o bienestar social y, en congruencia con ello, postulan que la educación pertenece al ámbito privado, a la familia. El papel que cumplen los sistemas escolares, señala, no tiene que ver propiamente con la educación sino con la instrucción, es decir con la transmisión de ciertos conocimientos puntuales que tienen una aplicación específica inmediata.

La aplicación específica inmediata a la que se refiere Aguerrondo (2018) es sin duda la fuerza de trabajo físico e intelectual que tienen y pueden ofrecer los jóvenes a los empleadores, puesto que el sistema está diseñado para explotar a los más pobres y desprotegidos que la meta se logre pasando por encima de otros para logran sus fines.

Las últimas generaciones que provienen de hogares más acomodados están formadas para recibir, no para comprometerse y hacer algo más para sí mismos y para los que les rodean, se han formado en el individualismo porque no tienen necesidad de esforzarse puesto que sus caprichos están siendo atendidos por sus padres, también aquí se gestan vicios como la drogadicción porque no hay objetivos de vida. Urge un compromiso y esfuerzo para formar ciudadanos que tengan un proyecto de vida y una vida de proyectos.

González, E. (1990, p.17), en su escrito manifiesta la preocupación porque la equidad no sólo se ha centrado en las estructuras sociales, sino que ha invadido el campo de la familia, y, muy especialmente, ha influido en un cambio de papel de la mujer. Los sectores más pobres van a las universidades estatales gratuitas y masivas, una de cuyas funciones ha sido explícitamente reconocida por algunos países como una forma de absorber mano de obra juvenil. La situación actual que presentan las Universidades públicas es que son constantemente asediadas por fuerzas externas e internas que buscan privatizalas porque son consideradas generadoras de gastos más no de inversión, el sistema ve que no obtiene ganancias y ha utilizado los medios a su alcance para desprestigiarla ante la sociedad. Las capas medias van a las instituciones privadas que dan carreras de menor duración, mientras que los sectores medios y altos van a las instituciones de élite. Se cumple, así, que diferentes sectores sociales concurren a diferentes tipos de instituciones. Ello deviene en diferencias posteriores en las posibilidades de empleo y en los salarios, reproduciéndose así la inequidad social prevalente.
Con relación a las escuelas normales han sido peor tratadas pues han transformado la ideología de la gente porque los jóvenes estudiantes tienen que salir de las aulas escolares para exigir que les entreguen los alimentos y los recursos para su subsistencia en los internados, acto que el estado reprime con toda su fuerza para someter a los jóvenes para que regresen a la institución y se conformen con lo que les envían. Los padres de familia se enteran de las agresiones y temen que sus hijos intenten ingresar, es decir, el discurso hegemónico ha permeado porque una institución de calidad tiene a los estudiantes sentados, atentos y cuando se hace lo contrario la campaña de descrédito surte efecto, porque actualmente son pocos los aspirantes a inscribirse para nuevo ingreso.
Para Machado A. L. UNESCO (2007: 34) la desigual distribución de las oportunidades educativas; las escuelas que atienden a estudiantes de contextos de pobreza que, salvo excepciones, tienen menores recursos y cuentan con personal menos cualificado; y los procesos educativos que tienden a discriminar a aquellos estudiantes con capital cultural distinto al dominante y que comúnmente provienen de familias de menores ingresos económicos o de otras etnias y culturas.
La calidad de la educación en tanto derecho fundamental, además de ser eficaz y eficiente, debe respetar los derechos de todas las personas. Desde un enfoque de derechos, además de enfrentar la exclusión, hay que preguntarse cuáles son las finalidades de la educación y si éstas representan las aspiraciones del conjunto de la sociedad y no sólo de determinados grupos de poder.
Como se ha expuesto en este escrito, la juventud latinoamericana y pobre del mundo ha sido presa del actual sistema al apropiarse de los recursos naturales y sus territorios, también les ha arrebatado su cosmogonía y su cultura. No se puede dejar de lado la omisión de la figura de los profesores, porque también las escuelas normales urbanas los han formado de manera acrítica como meros reproductores con formatos preestablecidos, es decir, le han puesto vendas para que no vea la realidad que padecen sus alumnos ni las necesidades de su pueblo, porque su formación está enfocada en el individualismo egoísta.[bws_captcha]

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La crisis de los aprendizajes

México / 7 de octubre de 2018 / Autor: Rafael de Hoyos / Fuente: Nexos

El supuesto que asistir a la escuela equivale a que los niños aprendan —en el caso del sistema educativo mexicano— es erróneo en la mitad de los casos. Más de la mitad de los estudiantes en el sistema educativo mexicano, cerca de 16 millones niños y jóvenes, no adquieren los aprendizajes mínimos necesarios, es decir, no comprenden textos ni pueden utilizar operaciones matemáticas básicas para resolver problemas cotidianos. Sin estas competencias básicas el futuro de nuestros niños y jóvenes no parece muy prometedor. Difícilmente podrán insertarse en el mercado laboral, su capacidad para utilizar nuevas tecnologías e innovar será muy restringida y su participación en los procesos democráticos se limitará, en el mejor de los casos, a votar.  El que nuestros niños y jóvenes vayan a la escuela pero no aprendan no solamente es una pérdida de recursos, un potencial no aprovechado, es, además, una gran injusticia. No es justo para los padres que asumimos que nuestros hijos van a la escuela a aprender, no es justo para el contribuyente mexicano que paga impuestos a cambio de servicios públicos de calidad. Pero, sobre todo, no es justo para los millones de niños y jóvenes que provienen de un hogar en pobreza. Para ellos, el contar con una buena educación es una de las pocas vías a través de las cuales podrán salir de la pobreza.

Figura 1: Porcentaje de estudiantes que finalizan primaria
y tienen un nivel de logro mínimo necesario en matemáticas

Fuente: Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018

Esta crisis de los aprendizajes en México y en muchos otros países en vías de desarrollo está documentada en el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018 “Aprender para hacer realidad la promesa de la educación” del Banco Mundial. La crisis impacta a cientos de millones de niños en todo el mundo, afectando el desarrollo futuro de varias generaciones. Como es común con las crisis globales, la incidencia recae más en los países más pobres. En países de ingreso bajo, menos del 20% de los niños que concluyen la primaria tienen niveles de logro por encima del mínimo en matemáticas (ver Figura 1). Al interior de los países, la crisis afecta más a los pobres, quienes más necesitan de una buena educación que genere las competencias necesarias para obtener un buen empleo y salir de la pobreza. Debido a la relación que guardan los aprendizajes presentes con los ingresos futuros, la crisis de los aprendizajes es uno de los factores detrás de la persistencia de la desigualdad del ingreso, al interior y entre los países.

La crisis de los aprendizajes no es producto del azar, es el resultado lógico de políticas que han sido implementadas sin tener el aprendizaje de los alumnos como principal objetivo. A grandes rasgos, los sistemas educativos están compuestos de alumnos, docentes, insumos —como infraestructura escolar y materiales educativos— y formas de gestionar todos estos elementos para producir el proceso enseñanza-aprendizaje en la escuela (gestión escolar).

Ilustración: Patricio Betteo

Una condición que propicia el aprendizaje entre los alumnos es haber recibido la nutrición, estimulación e interacción temprana adecuada. Sin este conjunto de cuidados iniciales, las conexiones neuronales de los infantes no son las adecuadas para explotar todo su potencial de aprendizaje. Como se demuestra en la Figura 2, la diferencia en conexiones neuronales entre un infante sin carencias—parte de arriba de la figura, y el infante que vivió carencias agudas—parte baja de la figura, es abismal.

Figura 2: Conexión neuronal, infante sin carencias (arriba),
infante con carencias agudas (abajo)

Fuente: Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018

Las condiciones de inicio de los dos infantes en la Figura 2 —tomada de un estudio que se llevó a cabo en Bangladesh— ponen al niño pobre en clara desventaja para sacar provecho de sus años formativos. Lejos de resarcir estas desigualdades de origen, los sistemas educativos enviarán a los niños pobres a escuelas pobres con docentes ausentes o poco preparados, ensanchando las brechas originales. Por ejemplo, en los países más pobres de África, los docentes están ausentes una quinta parte del tiempo, entre los que van a la escuela, solo dos tercios están dentro del aula y sólo una fracción de los docentes que están dentro del aula tienen los conocimientos básicos y las habilidades para transmitir estos conocimientos.

La escuela es una organización compleja, en donde el director maneja recursos humanos, mantiene la infraestructura, incentiva la participación de los padres de familia, hace una planeación estratégica, implementa planes y programas de estudio. Lo cierto es que los directores de escuela tienen una gran responsabilidad para la cual no han sido formados. Los directores en México —como en casi todos los países del mundo— son docentes que fueron formados para enseñar, acumularon años de experiencia y, de la noche a la mañana, se convirtieron en directores de escuela. Como se demuestra en el Informe 2018, las habilidades de gestión de los directores de escuela son significativamente menores a las habilidades de gestión de directores de empresas en la industria de las manufacturas.

El Informe tiene recomendaciones puntuales de las cuales resalto cuatro que considero las más relevantes para México: (1) medir los aprendizajes de los alumnos y utilizar los resultados como un insumo para la mejora al interior de cada escuela; (2) implementar una política de primera infancia que provea nutrición, estimulación e interacción temprana a todos los infantes en hogares marginados durante sus primeros tres años de vida; (3) mejorar la calidad de la docencia a través de la profesionalización de la carrera docente y (4) formar y acompañar a los directores para que lleven a cabo una gestión centrada en los aprendizajes. Doy una breve explicación de cada una de estas cuatro recomendaciones.

Sin negar sus limitaciones, la extinta prueba ENLACE le dio, a cada una de las escuelas en el país, una radiografía sobre los niveles de logro en matemáticas y español y las áreas dentro de estas asignaturas que debían ser reforzadas. Como lo demuestra un estudio recientemente publicado, el proveer acompañamiento a las escuelas para ayudarles a interpretar los resultados de pruebas estandarizadas y utilizarlos como un insumo en el plan de mejora escolar, es suficiente para aumentar los aprendizajes de los alumnos.

No hay una intervención que haya comprobado su efectividad más que la política de primera infancia o el desarrollo infantil temprano. Al mismo tiempo, de las cuatro recomendaciones, esta es en donde México muestra los rezagos más importantes. Otros países de la región como Chile y Colombia ya implementan una política integral para mejorar las condiciones de inicio de los niños en condiciones de alta marginación.

Las políticas para profesionalizar la docencia y mejorar la gestión escolar forman parte de la Reforma Educativa de 2013. La introducción del mérito como criterio para la selección y promoción de los docentes seguramente tendrá un impacto positivo sobre la calidad de la docencia y, por lo tanto, los aprendizajes de los alumnos. Sin embargo, el vínculo entre las evaluaciones del Servicio Profesional Docente y los aprendizajes de los alumnos se dará en la medida en que los resultados de las evaluaciones sean utilizados para diseñar la estrategia de formación inicial y de docente en servicio. En el caso de la gestión escolar, la estrategia “Escuela al Centro” provee herramientas y formación a directores para que puedan ejercer de forma más eficiente el rol de gestores pedagógicos que retroalimentan a los docentes e incidan sobre los aprendizajes. Los elementos de “Escuela al Centro” están en línea con la evidencia más reciente que muestra los efectos positivos del “coaching”sobre las prácticas docentes y los aprendizajes de los alumnos.

Sin embargo, de poco sirve tener un buen diseño de políticas educativas si no podemos implementarlas a escala y de forma independiente a los ciclos políticos para asegurar continuidad. Para que eso ocurra, es necesaria una gran coalición en torno los principios fundamentales del sistema educativo que queremos construir, es decir, qué queremos obtener de nuestro sistema y qué necesitamos para alcanzarlo. Yo aspiro a tener un sistema educativo que garantice las competencias básicas de todos los niños y jóvenes, sin importar su ingreso, sexo, localización geográfica, educación de los padres, entre otros. Me parece que lo que necesitamos para lograrlo es más evidencia y menos ideología en el proceso de toma de decisiones y es ésta la contribución más importante del Informe 2018. El salir de la crisis de los aprendizajes y proveer aprendizajes a los 16 millones de mexicanos que están escolarizados pero no aprenden, no es solamente una obligación del Estado, es responsabilidad de todos. Aprender es un derecho, una manifestación del derecho a construir la vida que nos plazca, una consecuencia directa de nuestra legítima búsqueda por la libertad.

Fuente del Artículo:

https://educacion.nexos.com.mx/?p=1430

ove/mahv

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