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El niño perfecto en la mejor escuela del mundo

México / 15 de octubre de 2017 / Autor: Eduardo Andere / Fuente: Educación Futura

Los padres de familia siempre queremos lo mejor para nuestros hijos. En la canasta de las mejores cosas está la educación. Entonces, por qué no hacemos un ejercicio hipotético en el que papás mexicanos (o de cualquier país) obsesionados por encontrar la mejor escuela para sus hijos, tuvieran la libertad de diseñar dicha escuela con base en las estadísticas publicadas por la OCDE el pasado 12 de septiembre. Veamos.

Si los papás quieren a la escuela con maestros felices por estar bien pagados, tanto desde preescolar hasta media superior, la escuela es la de Luxemburgo, seguida por la de Suiza y la de Corea del Sur. Los maestros de Luxemburgo en cualquier nivel educativo perciben, en el tope de la escala, más de 120 mil dólares ajustados por el poder adquisitivo. Los maestros mexicanos de preescolar perciben, en el nivel tope, 36,682 dólares anuales. Aunque dramático el contraste, la diferencia se tamiza cuando observamos que los maestros de Finlandia perciben en este nivel y al tope, 31,492 dólares y los maestros de la República Eslovaca, 14,126 dólares ajustados.

En primaria, la historia es similar. El maestro mexicano percibe en el nivel tope 36,682 dólares, contra 31,492 del maestro finlandés y 19,336 del eslovaco. En secundaria, el maestro mexicano percibe 46,898 dólares, contra 55,122 del promedio de la OCDE, 46,400 del finlandés y 19,336 del eslovaco.  Así las cosas, pues una buena alternativa es llevarlos a Finlandia, porque más o menos perciben igual que en México, pero obtienen muy altos resultados. El único problema es que tienen primero que aprender finlandés.

Además, no solo quisiéramos maestros felices por el alto salario sino por la baja carga de trabajo, la combinación ideal. Los maestros con la mínima carga de trabajo en preescolar son los mexicanos con un total de 772 horas al año, comparados con un promedio de la OCDE de 1230 horas y una enorme carga de trabajo para los chilenos con 1883 horas. En primaria, los maestros de México trabajan al año en la escuela 800 horas comparadas de cerca con las de los maestros letones que ganan muy poco, pero nada más trabajan 735 horas. Tampoco queremos llevarlos con los chilenos en este nivel pues trabajan 1883 horas. En secundaria el paraíso está en Finlandia con 706 de trabajo al año, contra las abultadas 1167 horas de los maestros mexicanos o abultadísimas 1883 de los chilenos.

Además de maestros bien pagados, con pocas horas de trabajo, la escuela ideal es la que tiene menos estudiantes por clase o grupo. En México en primaria el número es 22 contra el promedio de la OCDE de 21 y el bajísimo número de 16 en Letonia o Luxemburgo. No queremos llevarlos a Chile donde los salones de clase están ocupados por 30 alumnos, el máximo del mundo OCDE. Quizá una alternativa más económica sería llevarlos a Costa Rica que, aunque no es un país de la OCDE, aloja solo a 15 estudiantes por grupo, aunque sus resultados tampoco son muy altos que digamos. En secundaria la historia es un poco diferente. En México el número de alumnos por grupo es 28, comparado con 23 del promedio de la OCDE y 15 de Letonia. Aquí los papás mexicanos quizá quisieran evitar las escuelas de Turquía con 34 estudiantes por grupo, o las de Japón con 32, o las de Corea con 30.

Ahora bien, si a los hijos o a sus papás les gustan las matemáticas, la escuela ideal sería donde enseñen muchas matemáticas. ¡Eureka! Esa escuela es la mexicana, donde del total del tiempo obligatorio de instrucción en primaria el 27% se dedica a las matemáticas contra el 17% en el promedio de la OCDE, o tan solo 12% del total en Dinamarca. ¡Qué horror! Pobres daneses, no han de aprender nada de matemáticas.

En secundaria del tiempo total obligatorio de instrucción, el 14% se dedica a las matemáticas en México, contra un 12% de la OCDE. Por supuesto que no queremos ir a países donde estudian muy pocas matemáticas en secundaria como serían Hungría y Corea Sur, con solo 11% del tiempo, aunque sus resultados, sobre todo los de Corea, son muy altos.

El consuelo es que los mexicanos estudian muchas matemáticas en la escuela. La desdicha es que les va muy mal. Papás, por favor aseguren que a sus pequeños no les guste ni el arte ni la educación física, si es que deciden llevarlos a la escuela mexicana donde enseñan muchas matemáticas. Resulta que el tiempo dedicado al arte y a la educación física en la escuela primaria mexicana es solo del 5% para cada una de las dos áreas o materias. Por supuesto que nadie quisiera llevar a los niños de primaria a la escuela húngara que le dedican 20% de la instrucción obligatoria a la educación física y salud o a Islandia, donde le dedican 19% al arte. ¡¿Pero a quién se le ocurre, hacer tanto deporte y experimentar con tanta arte, cuando existen las matemáticas, las lenguas y las ciencias sociales, la tecnología y otras ciencias?! Lástima que a los estudiantes mexicanos les va tan mal precisamente en lo que más estudian, es decir, español, matemáticas y ciencias. Pero eso es peccata minuta.

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El niño perfecto en la mejor escuela del mundo

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Las pruebas de selectividad y el sistema educativo de Guinea Ecuatorial

Guinea Ecuatorial / 15 de octubre de 2017 / Autor: José Eugenio Nsue / Fuente: África Fundación Sur

Guinea Ecuatorial es el único país del mundo donde se cumple escrupulosamente lo dicho por Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre en todos sus extremos:

“Cuán presto se va el plazer,

cómo, después de lo acordado, da dolor;

cómo, a nuestro parescer,

cualquier tiempo passado fue mejor “.

Se mire por donde se mire, no hay ninguna sola institución en el país que haya conocido una mejora, una evolución, un desarrollo desde nuestro acceso a la independencia.

La semana pasada era la falta de luz en casi todo el territorio nacional; un problema crónico que nadie ha sabido solucionar; la sanidad está hecha unos zorros, abandonada, descuidada; más que solucionar los problemas de salud de los ciudadanos, se ha convertido en un foco de contagio de todas las enfermedades; Las administraciones públicas, putrefactas por el nivel de corrupción y la cleptocracia que se ha instalado en ellas amén de la ineficacia e inoperancia; no hay un sólo sector que puede ser la excepción a la regla impuesta por la saga de los NGUEMA: “cuento más robes, más vales para ocupar mejores puestos en el país “.

La educación es otra de las instituciones que se ha dejado en manos de Dios o del demonio en Guinea Ecuatorial.

Es curioso que en el corto periodo de la autonomía de la que gozó el país antes de la independencia entre 1963 y 1968, cuando por fin se pudo permitir que los indígenas podían estudiar en igualdad de condiciones que los hijos de los colonos; muchísimos padres aprovecharon para mandar a sus hijos e hijas en las escuelas rurales que eran dirigidas por el profesorado nativo (más bien eran maestros auxiliares que, comparándolos con los doctores actuales, fueron más eficaces y eficientes incomparablemente), y en los dos institutos que había en aquel entonces: uno en Santa Isabel (Cardenal Cisneros) y otro en Bata (La Salle); a parte de los seminarios Menor de Nkue – Micomiseng y Mayor en Banapá – Santa Isabel. En ese periodo, los hispano guineanos (Guinea seguía siendo una parte de España, la madre patria) demostraron que querían estudiar, podían estudiar y sabían estudiar. Fruto de ello son los innumerables guineanos mayores de 55 años que obtuvieron títulos universitarios y han sido y son auténticos profesionales en su materia tanto en Guinea aunque muchos han sido asesinados tanto por el anterior dictador como por el actual, y otros que han muerto por disgustos de ver sus esperanzas truncadas (por citar algunos: Dr Rafael María NZE ABUY, Dr Elías MAHO SICACHA, Dr Nicolás ABESO, Saturnino IBONGO, Daniel MBA NDEMESOGO, Constantino OCHA’A NVE, Esteban ESONO, Felipe HINESTROSA IKAKA etc); otros tantos siguen vivos dentro y fuera de Guinea: Donato NDONGO-BIYOGO, Eugenio NCOGO, Francisco ELA ABEME, Dr Justo BOLEKIA, Dr Amalio BUAKI, Severo MOTO NSA, Gabriel MOTO NSA, Celestino OKENVE, Monseñor Juan MATOGO OYANA, P. Luis Maria ONDO MAYÉ, P. Pedro NCOGO EYI, etc. Esa generación habla el español divinamente como su lengua oficial (dato a tener en cuenta). Tras el golpe de Estado de 1979, después de los once terribles años de la primera dictadura de los NGUEMA, donde se habían cerrado las iglesias y las escuelas se convirtieron en la fábrica de analfabetos e individuos embrutecidos que lo único adquirían era cómo chivar a los propios padres, cómo vomitar improperios y demás exabruptos contra el imperialismo español, contra Franco y contra todos los colonos; además de exclamar “Vivas a Macías ” (lo que se llamaba entonces: “proclamar Consignas”, que se hacían en fang; uno de los dialectos nacionales que se impuso al resto de las etnias); también era lugar para aprender artes marciales (la famosa MASIVA).

Las distintas órdenes religiosas (Claretianos, Maristas, Salesianos, Concepcionistas, etc), se involucraron para volver a dar importancia a la enseñanza y la educación en valores en Guinea. Junto con la cooperación española entre 1979 finales y 1992, la calidad de enseñanza en Guinea Ecuatorial volvió a rozar los niveles de la autonomía a pesar de las carencias materiales de todo tipo. Los profesores que llegaron todos de España, religiosos y laicos, fueron todos cualificados; el que menos, era un diplomado universitario de verdad; vinieron con ganas de enseñar y de recuperar el tiempo perdido.

Los que tuvimos la dicha de estudiar en aquel momento podemos dar fe de ello; tanto es así que las revalidas elemental y superior así como las pruebas de madurez o selectividad venían de la Universidad Complutense ya que Guinea pertenecía al distrito universitario de Madrid; y eran controladas, supervisadas y corregidas por los catedráticos de la misma Universidad. Y, a pesar de carecer casi de base de la enseñanza primaria por los años perdidos de la primera dictadura, el número de aprobados en dichas pruebas siempre estaba por encima del 60% de los examinados. Eso hizo que hubiera muchísimos paisanos que, por una beca, por el esfuerzo familiar o por aventura, pudieron salir a estudiar fuera del país en España, Francia, Alemania, Inglaterra o en los EEUU; y una inmensa mayoría de nosotros pudimos sacar nuestras carreras con solvencia y no sin mucho, muchísimo sacrificio (estos son los actuales cuadros académicos, ¿intelectuales? del país de entre 32 y 55 años aunque estemos desparramados por todo el orbe); y seguimos hablando el español como nuestro idioma oficial.

¿Qué ha pasado con la educación y la enseñanza en Guinea Ecuatorial tras la ruptura de la cooperación con España?

En el año 1992 más o menos y como siempre, la banda de los humanoides que malgobierna el país al ver que, a pesar de todos los obstáculos que ponía el régimen a través de sus ministros vulgos de educación de impedir que los jóvenes guineanos no siguieran formándose humana y académicamente para no ser críticos con el sistema dictatorial imperante así como las fechorías que ya se venían cometiendo; querían que la juventud siguiera como antaño; entonces, Obiang y su manada de lobos decidieron expulsar la cooperación española y a quitarles a los religiosos de la FERE (Federación Española de Religiosos de la Enseñanza) las competencias educativas. Desde entonces, la enseñanza y la educación en Guinea Ecuatorial han pasado de guatamala y a guatapeor. No hay una sola escuela pública construida desde hace más de 38 años; tal como lo reitera Andrés ESONO ONDO de CPDS, “Obiang y los suyos no han construido ni un solo Instituto nuevo, ni una sola escuela pública nueva ni en Malabo ni en Bata ni en ningún distrito del territorio nacional en cuarenta años; en cambio han llenado el país de cuarteles y prisiones” como si estuviéramos en Afganistán o Correa del Norte. Los que se llaman ahí “profesores” son, probablemente, los peores pagados y su figura es el hazmerreír de todos los funcionarios de la administración guineoecuatoriana aunque, por otra parte, muchos de ellos no se sabe dónde sacaron los títulos que dicen poseer y en qué universidades habían estudiado. El ridículo es tal que muchos “profesores” que dicen haber estudiado en Ucrania, Rusia, Ghana, China o en Papúa nueva Guinea no saben en qué idioma dar las clases porque no saben hablar ellos mismos el español; los propios alumnos son los que les dicen cómo se llaman las cosas; otros que habiendo estudiado Derecho o Económica o Medicina o Admon y Finanzas, etc en Occidente, al volver al y no encontrar un trabajo se ponen a dar clases como un mal menor sin ningún interés ni ganas de aportar algo sino como un pasatiempo.

Por otra parte, basta por repasar la larga lista de personajes que el rey de Akoakam ha ido nombrando ministros de educación para darse cuenta de que “nemo dat quod non habet” (nadie da lo que no tiene). Me diréis qué se puede esperar de Isidoro EYI MONSUY, Lucas NGUEMA ESONO, Pascual OBAMA ASUE… como ministros de ¡¡¿educación?!! Todos han fracasado absolutamente como en todas las demás políticas de esa banda. Hasta personas con cierta solvencia intelectual como lo fueron Cristóbal MAÑANA, Constantino OCHA’A NVE o Antonio Fernando NVE NGÚ, puestos al servicio de esa manada de analfabetos, también sucumbieron. Nunca Obiang ha querido destinar fondos para la modernización e innovación académica en el país; las aulas de clases, a parte de obsoletas y vetustas, carecen de una mínima comodidad; están masificadas (hay más de 50 alumnos en una aula que en el peor de los casos sólo cabrían 15 ó 20 alumnos; un verdadero disparate); los pocos centros educativos del país no disponen siquiera de sanitarios, ni asientos y mesas suficientes y adecuados, ni pizarras algo decentes y si hablamos de proyectores y pizarras digitales, bibliotecas, canchas deportivas para practicar deportes, un verdadero sueño irrealizable con estos al frente del país.

El caso del actual ministro, el tal José ENGONGA NDONG es el colmo.

Un personaje que está hundiendo aún más la mal llamada Educación y Enseñanza en el país; con él de ministro el país está cosechando los peores resultados académicos jamás vistos en todo el mundo.

Sin ir más lejos, este mismo año en junio los resultados de las pruebas de acceso a la universidad guineana (las notas de esas pruebas no sirven para cursar los estudios universitarios en países serios; por eso los que pueden van hacer la selectividad del Colegio español o en la UNED) fueron un fiasco; más del 90% de suspensos; ahora en septiembre, otra debacle: de los más de 1200 alumnos presentados, el número de los aprobados no llegó a un centenar; o sea, más del 90% de suspensos. A pesar de esa deriva catastrófica y deplorable de la enseñanza en el país, ni al rey de Akoakam le preocupa ni le interesa lo que ocurre con los niños de los pobres aldeanos; nunca le ha interesado la formación de los jóvenes guineanos; sólo grandes sloganes: “vale más un pueblo culto antes que un pueblo rico” ¿Qué hace para que eso sea cierto? ¿Cómo vive él y sus hijos cultamente o riquísimamente? No ha sido capaz de llamar al ministro para pedirle explicaciones o cesarle ipso facto.

Ni el propio ministro tiene la dignidad de dimitir por ineficaz e inoperante y más encima se mete en camisas de once varas ocupándose en asuntos que no son de su incumbencia como el prohibir a las adolescentes embarazadas a poder estudiar como si eso fuera de los fracasos estrepitosos cosechados.

Claro, no les interesa la enseñanza en Guinea porque sus hijos no asisten en los institutos ni en las escuelas públicos del país que dicen querer y dirigir; los mandan estudiar fuera. Esa gente es extraña: dicen haber construido los mejores hospitales públicos del mundo mas, ninguno de ellos va ahí a curarse; cogen aviones para venir a curarse en Europa donde muchos pasan por pobres para así ser tratados como personas sin recursos. Dicen haber construido escuelas, universidades e institutos modernos y sofisticados pero en cambio ni uno de sus hijos asiste en ellos. Y no hay nadie que puede cuestionarlo ni siquiera la televisión y la radio del régimen tienen tiempo para hablar de ello; pasan horas y horas contando a la población el cuento de Alicia en el país de las maravillas. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

Fuente del Artículo:

http://www.africafundacion.org/spip.php?article28573

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Destino del país, educación y la cuarta revolución industrial (8)

Uruguay / 15 de octubre de 2017 / Autor: Renato Opertti / Fuente: El Observador

Los cuatro bloques de competencias mencionados en el artículo anterior –esto es, alfabetizaciones fundamentales como base imprescindible de todo aprendizaje, herramientas metodológicas para responder a desafíos de situaciones de vida, cualidades de carácter de la persona para actuar en contextos de cambio exponencial y bases para un ejercicio global y local de la ciudadanía– son la brújula del marco curricular propuesto para la educación de 3 a 18.

Esencialmente, el marco curricular es un instrumento de la política educativa que responde en los conceptos y en las prácticas a la pregunta qué educación y qué tipo de sistema educativo, para qué sociedad, ciudadanía, persona y comunidad. A escala mundial, dichos marcos son crecientemente utilizados por países con grados diferentes de desarrollo, para articular e implementar propuestas de transformación educativa, y en particular para asegurar que el centro educativo, el currículo y la pedagogía estén al servicio de la singularidad y la progresión de los aprendizajes de cada alumna/no evitando las rupturas entre niveles. La OIE-Unesco ha identificado más de un centenar de documentos curriculares de unos 80 países que van en esta dirección (Unesco-IBE & GEMR, 2016; Opertti, 2016).

El marco curricular 3-18 que comprende a la educación básica 3-14 y de jóvenes 15-18 reviste seis características principales (Eduy21, 2017).

En primer lugar, se promueve la participación activa y plural de actores e instituciones de dentro y fuera del sistema educativo en la definición de las orientaciones medulares del marco curricular con el objetivo de generar una propuesta anclada en el crisol de visiones, afiliaciones, identidades y sensibilidades de la sociedad. El marco curricular congenia una mirada transformacional del sistema educativo como tal, transversal a los niveles educativos, con capacidad de escucha y de diálogo plural e inclusivo, con actores de la política, la educación y la sociedad. No puede ni debe ser un proceso endógeno al sistema educativo.

En segundo lugar, el marco curricular abarca los aspectos medulares de la educación estableciendo las orientaciones para la gestión, las prácticas pedagógicas, los resultados de aprendizaje esperados en cada ciclo y la evaluación, asegurando que las trayectorias de cada alumno converjan hacia el perfil de egreso de 3 a 18 (Eduy21, 2017). Asimismo, incluye orientaciones para alinear la formación y el desarrollo profesional docente con las nuevas modalidades educativas, así como una serie de cuestiones relacionadas con infraestructuras, equipamientos y materiales educativos requeridos para su efectiva implementación (Unesco-OIE, 2013).

En tercer lugar, el marco curricular congenia principios y criterios universales de formación, sólidos, claros y escuetos, que son la norma garante de igualdad de oportunidades y resultados de aprendizaje para todos, con flexibilidad para que cada centro educativo tenga capacidad de forjar un currículum localizado en su contexto. Esto implica apelar a la autonomía y diversidad de las propuestas pedagógicas, munidas de la soltura necesaria para atender de manera personalizada las motivaciones, preferencias y fortalezas de cada alumno en un ambiente colectivo de aprendizaje abierto al mundo. Se asumen las oportunidades y también las tensiones entre la importancia de localizar el conocimiento, validándolo desde cada entorno particular, con la necesidad de un sistema educativo nacional que asegura equidad, certifica y valida los saberes generados en distintas partes de su territorio (Eduy21, 2017).

En cuarto lugar, el marco curricular se complementa con lineamientos curriculares específicos para la educación básica y de jóvenes que contribuirán a localizar la propuesta en el centro educativo (Eduy21, 2017). Un punto crítico radica en cómo las áreas de aprendizaje/asignaturas van a contribuir a los temas transversales de formación priorizados por el marco curricular –por ejemplo, si son, entre otros, los casos de educación para la ciudadanía y educación para estilos de vida sustentables– y de qué modo lo van a hacer– ya sea colaborando con otras asignaturas, formando parte de nuevas asignaturas y/o abordando temas a través de proyectos interdisciplinarios o espacios similares-.

Un ejemplo interesante a compartir es el nuevo currículo de Finlandia 2016 que introduce los módulos de aprendizaje interdisciplinarios. Según señala la experta curricular Irmeli Halinen, dichos módulos se desarrollan durante todo el año lectivo en la educación básica y tienen por objetivo orientar a los estudiantes en aplicar sus conocimientos y en generar experiencias de participación en la construcción comunitaria del conocimiento. Asimismo, les ayudan a percibir la relevancia de temas que se aprenden en los centros educativos, para su propia vida y comunidad, la sociedad y la humanidad (Unesco-OIE & UCU, 2016).

En quinto lugar, el marco curricular facilita espacios y oportunidades para que, desde el Estado, la sociedad civil y el sector privado, se articulen diversidad de propuestas alineadas con el perfil de egreso de 3 a 18 años y bajo diversas modalidades. No se trata de respuestas más o menos oficiales, hoy rotuladas –y muchas veces segmentadas como instituciones públicas, habilitadas y autorizadas–, sino diversidad de propuestas, igualmente legítimas, que se complementan y se diferencian a la vez sobre cómo implementan el marco curricular de 3 a 18 años que tendrá sí carácter vinculante para todas las ofertas y los ambientes de aprendizaje. El Estado en su rol de garante asegura que ese abanico de propuestas contribuya efectivamente a universalizar oportunidades educativas de calidad para todos y todas.

Por otra parte, el marco empodera a los centros educativos para que con los debidos apoyos de un sistema educativo pensado para apoyar a los alumnos/as, asuman plenamente la responsabilidad de seleccionar las estrategias pedagógicas más eficaces para igualar en los resultados (Eduy21, 2017).

En sexto lugar, los trazados programáticos fundamentales del marco curricular podrán estar refrendados por el Parlamento en una normativa que defina esencialmente el para qué y el qué de la educación. La experiencia internacional indica que los marcos curriculares son inscriptos en políticas educativas de largo aliento que superan largamente un periodo de gobierno y que requieren alta sostenibilidad política. El esfuerzo de preparación, desarrollo y aplicación inicial del marco curricular demanda más que un período de gobierno y sus impactos más duraderos podrán calibrarse adecuadamente en un plazo de por lo menos una década (Unesco-OIE, Stabback et.al., 2016).

En definitiva, el marco curricular es un instrumento que entendemos como esencial para concretizar una educación de 3 a 18 que personalice las trayectorias educativas y apele a diversidad de estrategias para igualar en oportunidades y resultados de aprendizaje.

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La más alta poesía y la reforma de la educación

Chile / 15 de octubre de 2017 / Autor: Jorge Alarcón / Fuente: El Mostrador

Nada más alejado de las actuales preocupaciones de la “reforma educativa”, lo que sea que signifique tan gastada alocución, que las concepciones pedagógicas que ponen en su centro la vida de niños y niñas, sus caras sucias, sus pómulos colorados y sudadas frentes, sus profundos ojos, su imaginación loca, sus juegos sin reglas ni fin -incomprensibles rutinas sin vencedores y sin vencidos-, de su embobamiento y de su asombro, de la pasión pedagógica que animó a maestras y maestros de antaño. Que anima, de hecho, a muchos que hasta hoy enseñan -o lo intentan sin éxito, según reza cierto escepticismo triunfal – en escuelas y liceos del país.

La inaudita internacionalización del lenguaje de los funcionarios, el registro comparado de resultados educativos divulgado cada tanto por los expertos, las consabidas siglas de organismos bi, tri y multilaterales, que acompaña la con frecuencia cursi estilización de los problemas educativos -sonidos apenas musitados por labios contorneados con el rictus de superioridad cognitiva que es la moda entre los expertos-, que ha logrado proscribir palabras referidas a los aspectos que hoy se consideran inasibles: la educación, parece decirse, ha entrado en la segura senda de la ciencia y por este medio ha logrado reducir o eliminar el ruido molesto de la experiencia escolar en tanto que experiencia. En educación, para parafrasear al ex Pdte. Lagos, la-música-es-nada-más-que-música.

Tal vez debido a ello, la reciente aparición del pensamiento pedagógico de Gabriela Mistral (“Pasión de enseñar. Pensamiento pedagógico”. Valparaíso: Editorial UV, U. de Valparaíso, 2017, 320 págs.), editado en un libro lujoso, con hilos a la vista, que insinúan su espesor interior; objeto de antaño -el libro-, enorme, difícil de llevar y traer, barrocamente revestido este como si se tratara de un objeto ornamental; la pasión pedagógica de la Mistral, digo, cae como pesado metal cuyo eco retumba en las a veces vacías/vanas pretensiones de la reforma educativa, lo que sea que esta expresión signifique.

Como habrá de suponerse, las pasiones de Mistral son de varia lección, pero sin excepción, o casi, navegan contra corriente. Hablar, como ella hace, por ejemplo, de “gracia”, para referirse al elemento vital de la docencia, diciendo que el profesor ha de tener “gracia” o simplemente no serlo, apela a una fuerza espiritual desterrada de la lingua franca educativa, global, anglo ella; nada más lejos del carácter mágico, religioso y folclórico de la palabra “gracia”. Nada más lejos del desencantado “sistema educativo” que, para seguir en la misma vena, García Lorca diría que carece de “duende”.

El libro reúne las ideas, los pensamientos, las pasiones de la Mistral, acerca de la educación, que permanecían desparramados en diversos textos de la poetisa y alcanzan aquí una cierta organización, debida a los editores, que permite acercarnos a su universo de preocupaciones pedagógicas.

Un universo que a ratos se concentra en ella misma, en su desazón, en su entusiasmo, en su optimismo; que en otros momentos deja entrar una reflexión que se proyecta sobre sus experiencias o que las proyecta a éstas al plano de la lección compartida, y que, en otros, por último, muestra a la poetisa evaluando el acontecer educativo en Chile y el mundo.

Estas preocupaciones, por lo mismo, constituyen una fiable descripción del acontecer de la educación nacional, en la época en que cada una de las entradas del texto fuera escrita y fechada. La extensión de tiempo que cubren las anotaciones es, de hecho, nada despreciable, puesto que abarca textos desde 1906 hasta los años del reconocimiento internacional del Nobel, a mediados de los 40.

La Mistral es siempre severa crítica de los burócratas y amante maestra de niños y niñas. Con las armas de su palabra, desliza juicios y aprecios, expresa sus afinidades electivas y, en todo momento, evidencia su fe en los niños y su menosprecio por las meras formas de la administración educativa -especie de weberiana jaula de hierro que habría de producir especialistas sin espíritu, gozadores sin corazón, justamente por ausencia de gracia.

El profesor muestra su gracia, justamente, cuando narra, al contar, cuando haciendo uso del lenguaje rapta el imaginario precoz, audaz de los niños y cuando consigue que éstos se dejen guiar por su indómita fuerza interior: suerte de voz rousseauniana, primaria y prístina, que conduce el proceso educativo hacia la zona del éxito, que no es más pero tampoco menos, que el mismo niño y el despliegue de su ser. Y en este trayecto, en la odisea de aprendizaje que es el currículo y que es la escuela -que es su mapa y su territorio-, el libro y la lectura tienen una posición sin par. Contar, enamorar mediante la palabra, como hicieran Jesús y todos los grandes maestros de la humanidad, es para Mistral el paradigma de la enseñanza.

La enseñanza es la más alta poesía.

Así lo entendió la Mistral. Así lo profesó.

En esas varias formas que adoptó su credo pedagógico: a veces en tono vocativo, a veces evocativo, a veces imperativo, Mistral representa en estos pasajes, el ideario de una generación de maestros y maestras que concibieron y conciben su humano empeño por enseñar, como tarea cuya única meta es la religación del ser con el ser. Esta unidad de uno-con-uno-mismo, que es el Paraíso que se nos prometió y que es, también, un acto creador. El Paraíso de ser uno mismo.

Por eso la enseñanza es poesía, por crear en los niños un ser que ya son, revelándose como la única posibilidad que el niño tiene ante sí: ser él mismo. El educador reconcilia, pacifica, unifica los materiales enérgicos y dispersos de la infancia en un proyecto de ser.

El educador tiene en sus manos la tarea de la humanidad. Pero por eso mismo, por tan importante tarea, hay quienes piensan que no puede dejarse en las solas manos de los docentes la educación de las nuevas generaciones, puesto que de ella depende la construcción del futuro esplendor que el himno patrio da por sentado.

¿Cómo conciliar la más alta moral de la enseñanza con el registro apenas rasante de la planificación social? ¿Cómo y por qué hemos llegado a oponer a los maestros con los planificadores? A fin de cuentas, ¿no nos creíamos ya librados del romanticismo de los primeros y del positivismo craso de los segundos? ¿No es que aquí la educación chilena sigue atenazada por los cuernos de un dilema decimonónico? Eso es lo que me parece.

De modo que estas preguntas no son más que retórica: nuestra imaginación poética no puede seguir yendo en paralelo al camino de la planificación social. Eso parece ser el caso, sin embargo. Un caso que, me temo, ha hecho de su limitación epistémica una discapacidad ontológica, al punto de no poder representarse el problema de la educación sino como falta de diseño y de planificación o, a la inversa, como falta de gracia o de duende.

Fuente del Artículo:

http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2017/10/09/la-mas-alta-poesia-y-la-reforma-de-la-educacion/

Fuente de la Imagen:

http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3429.html

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Nuevas metodologías para la educación

República Dominicana / 15 de octubre de 2017 / Autor: Patricia Arache / Fuente: El Día

Recientemente estuvo en el país Mareet Viskari, experta en educación y formación técnica profesional de Finlandia, uno de los países mejor valorados en el mundo por su exitoso sistema de educación y, concomitantemente, sus altos niveles de desarrollo.

La visitante fue invitada por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), cuyo director, Rafael Ovalles, no esconde su interés en la atención a uno de los aspectos más vitales para el adecuado aprendizaje: la calidad de quienes tienen la responsabilidad de guiarlo, los formadores.

En aquel momento, Viskari dictó una conferencia magistral sobre “La importancia de la Formación Técnico Profesional en el Desarrollo Económico y Social: Experiencia de Finlandia” y ofreció un invaluable taller para docentes y formadores sobre dinámicas y metodologías innovadoras para el proceso.

Fueron productivas jornadas de trabajo que permitieron que cientos de docentes de la formación técnico profesional y de la misma educación convencional conocieran aspectos puntuales aplicados en el sistema educativo finlandés, que lo diferencian en mucho y positivamente del resto del mundo.

Sin dudas, la República Dominicana vive nuevos tiempos. Antes era necesario asistir a importantes y encumbrados centros de educación, formación y capacitación, nacional e internacional, para estar a tono o actualizado de temas y políticas públicas de otras latitudes.

Ahora, la divulgación del conocimiento lo propician las propias instituciones del Estado, organizaciones mixtas y las de la sociedad civil. Todos muestran un gran compromiso.

La revolución tecnológica que, además, impulsa la globalización y viceversa, facilita el acceso al conocimiento, a las corrientes predominantes del pensamiento político, social y económico, y hasta muestra unas que otras oportunidades que podrían ser aprovechables, en favor de mejoras en la calidad.

El país cuenta con el monto del presupuesto para la Educación que se planteó con la creación de la Ley 66-97 y que por voluntad política y social aplica el gobierno del presidente Danilo Medina desde enero del año 2013, tras asumir por primera vez, en agosto de 2012, la administración pública.

Estos aires soplan a favor de una mejor educación y formación en el país e impulsan el compromiso de incrementar la productividad, la competitividad, así como el conocimiento, la capacidad y la eficiencia en el capital humano.

Probablemente, aprovechándolos, sea oportuno que desde las instancias en las que operan los docentes de cualquier modalidad comiencen también a producirse los cambios que requiere el momento y que espera el país.

“Los docentes deberían usar el tiempo para enseñar a los estudiantes cómo encontrar, interpretar y utilizar la información, en vez, de simplemente presentarla”, expuso en su ponencia la experta finlandesa Mareet Viskari, con el acierto de quien hubiera hecho un levantamiento previo sobre la todavía obsoleta metodología de la enseñanza en la República Dominicana.

Y es que de poco valdrá el aumento presupuestal, que con entusiasmo y compromiso asumió el Gobierno, el desarrollo de las tecnologías, el acceso al conocimiento, el encuentro con todas las líneas de pensamiento, sino se produce un cambio en la metodología para la enseñanza.

Hay que estar contestes en que, realmente, “la clave para una transformación educativa exitosa es el vínculo entre dos estrategias: el desarrollo del docente y el desarrollo del educando”.

Es tiempo de “implementar nuevas formas de enseñanza que reflejen un mundo cambiante”, tan cambiante, como el que vivimos.

Fuente del Artículo:

http://eldia.com.do/nuevas-metodologias-para-la-educacion/

Fuente de la Imagen:

http://docenciaydidactica.ecobachillerato.com/2015/01/metodologias-educativas-innovadoras.html

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Corea del Norte tal como es – Educación en Corea del Norte

Corea del Norte / 15 de octubre de 2017 / Autor: Ali Gudarzi / Fuente: Hispan TV

Según el último censo en el año 2008, Corea del Norte es un Estado con una tasa de alfabetización del 100 %.

En Corea del Norte, la educación es obligatoria y se basa en el adoctrinamiento en los ideales comunistas. La educación consiste en un año de educación preescolar, cinco de educación primaria, tres de educación secundaria inicial y otros tres años de educación secundaria media.

Existen jardines de infancia modelos, donde niños muy inteligentes participan en programas de baile y música y canto. En este último, los menores entonan canciones en las que destacan a los niños norcoreanos como los más alegres del mundo. También existen centros de actividades extraescolares denominados ‘palacios de los niños’ en los cuales se trabaja aun más en los talentos de los pequeños; una obsesión por la perfección que se destaca en todos estos sitios. En los colegios y las universidades también se observa mucha disciplina.

La educación no solo consiste en lo que aprenden en los centros de enseñanza, los norcoreanos gozan de una educación social que incluye la vida familiar y la gama más amplia de las relaciones humanas dentro de la sociedad.

Existe una gran sensibilidad a la influencia del entorno social en los niños. También hay servicios culturales tales como bibliotecas y museos, monumentos y sitios históricos de la Revolución coreana, y los medios de comunicación dedicados a servir a los objetivos de la educación social.

La biblioteca denominada el Gran Palacio de Estudios del Pueblo ha sido construida con un estilo coreano tradicional en abril de 1982. El objetivo que le dio el Gobierno norcoreano a esta obra fue la de proveer información gratuita a la gente para así hacer una sociedad más letrada y culta. Sin duda, la educación es uno de los ámbitos de los que el Gobierno norcoreano está orgulloso ya que está bien combinado con el sistema político de este país.

https://youtu.be/z2Bf3bphCXI

Fuente:

http://www.hispantv.com/noticias/coreas/356157/educacion-alfabetizacion-pyongyang-universidades-bibliotecas

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