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La compleja y triste historia de la educación sexual en Chile

Chile / 27 de agosto de 2017 / Autor: María Gabriela Salinas / Fuente: El Dínamo

Luego de que se revelara un aumento en los casos de VIH en el país, sobre todo en los adolescentes, el ministerio de Educación decidió repartir preservativos en los colegios. Esta situación no ha estado exenta de críticas, sobre todo de cómo se aborda la educación sexual en Chile, desde el siglo pasado hasta el día de hoy.

En 1920 se inició la primera campaña contra las enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, Leonardo Arenas, escritor y estudioso de la materia, recalcó que esta medida impulsada por el entonces ministerio de Higiene, no se puede considerar educación sexual sino más bien una campaña de salud pública.

De esta forma, se considera la primera vez que se implementó una política pública de educación sexual la del Gobierno de Eduardo Frei Montalva se creó con el comité “Vida Familiar y Educación Sexual”, la que en 1968 daría inicio al programa del mismo nombre.

Esta iniciativa continuó su implementación en la administración de Salvador Allende con una amplia difusión del programa a través de revistas de la época. Sin embargo, con la dictadura, el programa fue interrumpido y todo el material fue quemado, siendo retirada esta iniciativa del currículum escolar.

Todo lo referente a la sexualidad quedó restringido a la biología reproductiva bajo el régimen de Pinochet.

Con el regreso a la democracia, se intentó instaurara nuevamente en el currículum escolar la temática, siendo impulsada directamente por el Ministerio de Educación. “Siendo ministro,Ricardo Lagos empieza implementar este programa más robusto con participación ciudadana. Hay un documento que se expone a la comunidad”, cuenta Arenas. Este documento se discutió en el Encuentro de Lo Barnechea, a dos meses de haber asumido el Gobierno de Patricio Aylwin.

De esta forma nacieron las Jornadas de Conversación sobre Afectividad y Sexualidad, las JOCAS, en 1995, bajo el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, a prueba en cinco establecimientos escolares, para luego expandirse a distintos centros educacionales.

Por su enfoque pedagógico, el modelo permitía trabajar articuladamente con el Componente Alternativas Curriculares de Libre Elección (ACLE) del Programa MECE Media y se basaban en diálogos de los mismos estudiantes con sus apoderados y profesores. Arenas reconoce que, pese a su impacto, esta actividad pudiera no considerarse como “educación sexual” sino más bien “educación social” dado que “si bien utiliza el espacio escolar, no se hacen en los horarios de clase y no se aplica en el currículum escolar”.

A pesar de ser una actividad extracurricular, tras la polémica generada en los sectores más conservadores -sobre todo la iglesia católica- se dejaron de realizar al comienzo del nuevo milenio.

LA PÍLDORA Y EL DICTAMEN DE LA LEY

En 2009, tras un dictamen de la Contraloría permitiendo la distribución de la Píldora del Día Después, se aprobó una moción parlamentaria con la obligatoriedad de los programas de educación sexual en la enseñanza media. “Es un programa que nace de Salud”, explica Arenas, quien recalca que no tiene énfasis en lo educativo. “Son leyes que no se saben cómo se lleva del currículum”, agrega.

Fue el 28 de diciembre del 2010, cuando el entonces ministro de Educación, Joaquín Lavín, presentó públicamente los Programas de Sexualidad, Afectividad y Género, que se pondrían a disposición de los establecimientos del país para la orientación en el aula. Nunca hubo claridad de su implementación y la falta de fiscalización dejó el proyecto en letra muerta.

En la actualidad solamente existe un documento oficial del Ministerio de Educación llamado “Programa en Educación Sexual, Afectividad y Género”, cuyo objetivo es entregar nociones generales a los establecimientos educacionales para que cumplan con lo exigido en la ley N° 20.418, que fija normas sobre información, orientación y prestaciones en materia de regulación de la fertilidad.

“Como todo queda en un tema declarativo, no hay claridad de qué es un programa de educación sexual. El ministerio de Educación lo ha entendido como que ya está, en el programa de Ciencias Naturales y Biología en sexto y segundo año nuevo. Pero no puede haber un programa de educación sexual en ciencias naturales”, concluye Arenas.

Este año, el Mineduc además lanzó la circular “Orientaciones para la inclusión de la personas”, la que busca orientar a la comunidad educativa respecto a las niñas, niños y estudiantes trans, donde se destacan los conceptos de dignidad del ser humano, interés superior del niño, niña y adolescente, la no discriminación arbitraria y la buena convivencia escolar.

Además establece que los sostenedores y directivos de establecimientos educacionales están obligados a respetar todos los derechos que resguardan a estudiantes, junto con tomar las medidas administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger y garantizar esos derechos. El incumplimiento de estas disposiciones será sancionada en el procedimiento administrativo.

EL LIBRO DE LA DISCORDIA

Uno de los episodios más polémicos en la educación sexual en Chile no fue una iniciativa gubernamental, sino que municipal. Se trata del polémico manual “100 preguntas de sexualidad adolescentes“, presentado por la Municipalidad de Santiago durante la administración de Carolina Tohá.

El sicólogo Danilo Urbina, quien participó en el proyecto de la Municipalidad de Santiago, afirmó a El Dínamo que “a nivel físico, las copias del libro, que fueron 1.000, se imprimieron y se distribuyeron en distintos espacios, en su mayoría a los profesionales y adolescentes que participaron del texto; a la seremi de Salud y a Bibliometro. Pero no fue a ningún colegio”.

“Nunca fue parte del programa de educación sexual. El libro fue parte del Espacio Amigable, una iniciativa del Ministerio de Salud para acercar a adolescentes a la atención de salud primaria. En ese contexto surge la idea del libro, pero de ningún programa de educación”, detalló Urbina.

En esa línea, Arenas asegura que este tema debe ser tomado por el Mineduc. “Las iniciativas que han habido en sexualidad son principalmente que han arrancado de Salud y Sernam. Pero nos estamos farreando una gran oportunidad al momento de realizar la reforma, donde no aparecen estos temas”.

“Estos temas se están viendo en Internet. Nuestros jóvenes están buscando respuestas que no encuentran en el aula. Pero esa información tiene mucho de posverdad. Aquí se requiere una conversación amplia en que se sitúen los derechos de los jóvenes: información certera, al acceso a elementos de prevención para embarazo no deseado y ETS, ompañamiento y, sobre todo, confidencialidad”, concluyó.

Fuente del Artículo:

http://www.eldinamo.cl/educacion/2017/08/23/la-compleja-y-triste-historia-de-la-educacion-sexual-en-chile/

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Congreso educativo y elección de horas, dos aspectos diferentes de una misma concepción

Uruguay / 27 de agosto de 2017 / Autor: Luis Fernández / Fuente: uy.press

Hubo varios Congresos Educativos estipulados por ley, en los últimos tiempos. En general se ha avanzado muy poco en ellos.
En lo formal se debe a que sus resoluciones no son del agrado de las Direcciones y luego se aplica muy poco o nada.

Creo que unos y otros, Dirección de la Enseñanza y direcciones gremiales, saben que este será otro Congreso similar a los anteriores. Se realiza porque la ley manda. Pero algo habrá que retocar en esa ley porque de lo contrario es una pérdida de dinero y tiempo.

En el anterior período de gobierno, se llegó a concretar un pacto educativo a nivel de Estado. Sin embargo con el apoyo de todo el espectro político, el exPresidente Mujica manifestó una frase lapidaria: «No me llevaron el apunte». Y luego el noticiero nos llevó a otra cosa. No reparamos lo suficente en eso. Las autoridades de la Educación elaboraron una propuesta educativa innovadora y removedora, que recibió el apoyo de todos los partidos o sea de casi todo el Uruguay. Por tanto se pudo haber retocado cualquier ley al respecto. Esa confesión pública de impotencia, en Europa por ejemplo, es sinónimo de vía rápida hacia una muerte política. Acá no.

El actual Gobierno se inauguró con un anuncio nada más ni nada menos que de un cambio del ADN en la Educación y si bien se han mejorado salarios y edificios, en lo esencial todo sigue igual.

¿Por qué dos gobiernos democráticos de un mismo partido que enfatiza en los más desposeídos, claudican de esa forma?

Porque hay dos visiones del mundo, muy diferentes, que también se encuentran dentro de ese partido.

Hay una visión que entiende a la Educación como la base del desarrollo, que permite mejoras sustanciales en la calidad de vida. Esa concepción ve a la Eduación como un antídoto contra la violencia y la marginalidad. Busca mejorarle la vida a la gente en un sistema económico muy injusto, pero incambiable desde el Uruguay. Se piensa por tanto en la próximas generaciones, con mayores oportunidades de desarrollo intelectual, económico y social.

Desde la otra visión, hemos oído muchas veces en diversos reportajes que sus impulsores dicen: «En Educación, debemos discutir antes, para qué país queremos educar». Esto es una pregunta-trampa-retórica, porque ponerse a discutir qué país queremos es un debate hasta el infinito por la gran variedad de visiones. Nadie llega a esa instancia de diálogo con los fundamentos del país que queremos o soñamos. Hay necesidades como país y como población que debemos resolver en el corto plazo, en un puñado de años. ¿Alguien en su sano juicio está pensado en construir el socialismo primero para luego cambiar la Educación?

Entonces la otra mentalidad antisistema, comienza a sacar como de una galera, las reinvindicaciones salariales o edilicias (que existen). Y sobretodo jamás de los jamases harán una propuesta de carácter pedagógico, tal cual lo entiende el resto de la gente.

¿Por qué pasa esto? Porque muchos tienen formateado en su cabeza que nada que mejore al sistema es bueno. Consideran que de la Educación deben salir los críticos al sistema capìtalista y luego futuros revolucionarios. Y los alumnos que desertan de la Eduación no serán los intelectuales de la Revolución (según Gramsci), pero pasarán a integrar la masa de los descontentos que también se habrán de incorporar a la Revolución.

Advierto que esto es el sustractum del pensamiento de unos cuantos líderes sindicales de la Educación. La mayoría no ve esto. Pero recibe el mismo discurso cuando son estudiantes de Secundaria y cuando son estudiantes de los Centros de Formación de Docentes. Allí las materias de Filosofía, Historia, Sociología y Pedagogía, son dedicadas en forma mayoritaria a criticar al sistema capitalista. Cuando esos nóveles profesores comienzan a asistir a las asambleas de docentes de los liceos, oyen las mismas palabras y hasta frases textuales que oyeron a lo largo de toda su carrera. Debieron estudiar esos temas. Se lo preguntaron en los exámenes. Eso para un ex-estudiante, ahora profesor, es como la ley de la Gravedad, no se discute y se aplica.

Los docentes estudian varias veces en sus carreras,( no importa cuál, en todas) los Modelos o Paradigmas Educatiuvos y el que prima y muy preguntado en los exámenes es el llamado «de la Resistencia». Que dice: «La Educación reproduce al sistema capitalista y sólo sirve para resistir al sistema» (Giroux) se le llama «Pedagogía de la Resistencia!!!»

Y eso es lo que aplican las direcciones gremiales. Resisten!! todos los cambios, que apunten a una mejora o a un desarrollo.

En las direcciones gremiales no hay interés que los profesores se involucren con el barrio, o con los directores, pués allí pueden nacer estrategias de cambio. Se podrían crear vínculos con parte de la sociedad (padres, familias, vecinos) que ellos no podrán controlar.

Con este sistema de elección de horas están separados los jóvenes profesores con los de mayor antigüedad. Dejan que los de mayor grado elijan primero y esos sí, van a los mismos lugares, pero esos ya no interesan, porque están convencidos o porque no se bancan a los sindicatos y no asisten a las asambleas. O sea: No molestan. Los que importan son los jóvenes y esos van a los barrios marginales. Son los que menos experiencia tienen y deben lidiar con alumnos complicados.

Por eso no le llevaron el apunte a Mujica. No sé si este tiene claro estos «detalles». Porque Netto le impulsó aquella Reforma de todos los partidos, y luego él mismo le dijo, que NO, y aún sigue ahí…a instancias de Mujica precisamente.

Con respecto al mecanismo del Congreso en sí.

Se comienza con muchos pequeños Congresos en todos lados. En un mismo Departamento se juntan los profesores de varios liceos cercanos y se pronuncian sobre los temas. Luego de ese Congreso se eligen delegados que van a un Congreso Regional, luego de varios Regionales se va a un Congreso Departamental y al final de los Departamentales salen los delegados al Congreso Nacional.

Tal vez le erre en algún nombre, pero el mecanismo es muy parecido.

¿Alguien cree que luego de todo ese tamiz, pueda salir algo diferente a lo de siempre?

Luis Fernández luisfs50@gmail.com

Fuente: 

http://www.uypress.net/auc.aspx?79660,67

Fuente de la Imagen:

Congreso Educativo Avanza

 

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México: ¿Y la música en las aulas? (Educando a los que educan…)

México / 27 de agosto de 2017 / Autor: Samuel Máynez Champion / Fuente: Proceso

A la memoria de Eduardo del Río, un mexicano imprescindible

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En fecha reciente, Aurelio Nuño, nuestro ínclito Secretario de Educación Pública anunció la “Estrategia” para el aprendizaje masivo de la lengua inglesa dentro del sistema educativo nacional que preside, obligándonos a publicar algún comentario. Acorde con sus conocidos dislates ‒imposible olvidar la perla de su “ler”, sin el diptongo del infinitivo, por señalamiento de una niña‒, Nuño reconfirmó su incapacidad para proponer algo con visos de congruencia y volvió a certificar la ineptitud gubernamental ‒representada por él con donaire‒ para bregar con un grave problema al que sólo se busca la forma de paliarlo, o de “remediar” con grandilocuentes “estrategias” que, a fin de cuentas son, meramente, palos de ciego.

Así, cual panacea de la fraudulenta “reforma educativa”, ahora el titular de la SEP discurre que con el aprendizaje en gran escala del inglés, los educandos mexicanos podrán salir de sus baches formativos y estarán capacitados para aprovechar las oportunidades que el “mundo global” ‒otro de sus dislates, pues no capta que el planeta, por definición es global‒ les ofrece. No es el caso de ahondar mucho en la finitud y torpeza de tal iniciativa sino, más bien, de insistir en que el hecho de que los ciudadanos del futuro sean pseudo bilingües no es garantía de que estarán capacitados para saber relacionarse con sus semejantes, que sus valores serán afines a la ética, que sus capacidades intelectuales estarán bien desarrolladas y que sus herramientas emocionales para lograr desenvolverse sanamente dentro de una sociedad cada día más cambiante y convulsa serán las adecuadas. Tampoco, que serán capaces de insertarse socialmente como seres propositivos de espíritu crítico y como individuos plenos con una formación humanística e integral que les permitirá valorar su cultura en la misma medida que valorarán las de otras civilizaciones, tanto del pasado como del presente.

En todo caso, de lo que podrá estarse seguro es que los mexicanos de las siguientes generaciones serán aptos para entender los discursos vanos y las ordenanzas perentorias del imperio yanqui, mismo que sabrá aprovechar su rupestre bilingüismo para incorporarlos, sin mediadores, a su perverso engranaje de capital y mercadeo. Aunque, es necesario aclarar que nadie se opone al aprendizaje de otro idioma, al contrario, con ello se incorpora una nueva ventana para asomarse al cosmos ‒siendo previsores será igual de necesario en un futuro inminente saber mandarín‒, pero es más importante dominar ‒porque como se habla se piensa‒ primero el propio ‒lo que implica conocer su literatura y sus expresiones líricas‒ y sobre todo, entender cuál es el mecanismo que hace que el aprendizaje de una lengua se destrabe en el cerebro y se instale en la memoria.

Es precisamente ahí, en la comprensión de ese mecanismo cognitivo donde habría de centrarse, ya que como podemos anticipar, la “estrategia” aludida se implementará con las añejas taras de nuestro sistema educativo, es decir, se pondrá a maestros y niños a repetir, como loros, frases inocuas hasta que la simple repetición ‒no habrá, por supuesto, complicados análisis sintácticos, ni un estudio exhaustivo de las características fonéticas específicas‒ les meterá en la cabeza el vocabulario mínimo y las morfologías elementales del nuevo idioma. Estos serán los ciudadanos que la SEP pretende formar en el lapso de dos décadas: seres incompletos y deficientes ‒a eso habrá que agregarle la severa desnutrición, para más de la mitad de ellos, que incide en su pobre rendimiento escolar‒ que mascullarán tonterías en dos lenguas, las mismas que los jerarcas del “nuevo” PRI, empezando por su máximo líder, procesan y farfullan.

Mas centrándonos en esa cognición que permite que la mente se moldee y opere a través de un nuevo canal de comunicación, hay que enfatizar que es ahí donde nuestra materia tiene mucho que decir o, mejor dicho, tiene todo que ofrecer.

La música, al igual que las lenguas, se aprende en primera instancia mediante el oído. Y eso no hay manera de refutarlo. Asimismo, los músicos bien formados ‒en especial aquellos que aprendieron el lenguaje de los sonidos a temprana edad‒ son reconocidos desde siempre por la facilidad con la que manejan muchas lenguas. El pianista Arthur Rubinstein, por ejemplo, se comunicaba con fluidez en diez idiomas, y el violinista Henryk Szeryng dominaba nueve y sin dejo alguno de acento. ¿Es llana coincidencia, o el hecho de adiestrar el oído a percibir y discernir las texturas más tenues, las frecuencias más finas y las mezclas polifónicas más insólitas repercuta en que la predisposición auditiva se establezca con firmeza para que el aprendizaje de cualquier materia e información se consoliden? Por supuesto que no, es un hecho comprobado.

Lo saben muy bien los japoneses y lo adoptan en su sistema Susuki. Lo ponen en práctica los suizos con diversos sistemas de enseñanza como el Dalcroze. Y pasa lo mismo con los alemanes y su método Orff y con los finlandeses, noruegos, suecos, etcétera; básicamente, con todos los pueblos donde la enseñanza sistemática de la música es consustancial con su grado de civilidad. Sólo a los bárbaros de Norteamérica ‒regidos entonces por Bush Jr.‒ y a sus lambiscones del Tercer Mundo ‒en nuestro caso a partir de Zedillo‒ se les ocurrió desterrar la música de las aulas, reduciéndola a una materia optativa sin beneficios concretos.[1] Exactamente de eso se trataba, de traficar con los aportes de la música para el desarrollo humano volviéndolos negocio, y de quitarle a los desposeídos la posibilidad de seguirlo siendo; no en balde las opciones sustitutas se emplazaron en peores contenidos mediáticos, una alimentación más sórdida y en una oferta ilimitada de estupefacientes para ayudarlos a evadir sus oquedades existenciales.

Leamos lo que apunta un doctor de la Universidad de Granada al respecto:[2] “la enseñanza de la música es un medio insustituible para la evolución humana en el que intervienen el tiempo, el ritmo, las emociones y el movimiento, gracias a la perfecta directriz de los sonidos. Como recurso pedagógico enriquece sustancialmente la formación integral del niño, no sólo por su aspecto formativo, sino por su contribución en el sano desarrollo de su personalidad. Entre sus ventajas más significativas está el desarrollo del aspecto intelectual, socio-afectivo, psicomotor, de crecimiento personal y la formación de hábitos. En el aspecto intelectual, la música desarrolla una relación adecuada con el propio organismo, permite la improvisación de respuestas creativas a situaciones imprevistas; favorece el pensamiento lógico, la atención, observación, concentración, memorización, experimentación, agilidad mental y la creatividad; también permite evaluar resultados, mide capacidades, ayuda al conocimiento de sí mismo, y enseña a razonar. En el aspecto psicomotor, la música condiciona ostensiblemente al cuerpo, desarrolla la psicomotricidad fina y gruesa, la agilidad corporal y autonomía y la energía constructora; y en lo relativo al crecimiento personal, desarrolla el sentido de la justicia, promueve la libertad, alivia el temor y la timidez, canaliza la agresión, desarrolla la voluntad y el autocontrol, enseña a definir límites y a tomar decisiones, ofrece una alternativa armonizada del mundo y auxilia el logro de metas. Además, la música cumple una función de extrema importancia en el desarrollo socio-afectivo del pequeño ser humano al enseñarle a diferenciar roles y definir responsabilidades, al capacitarlo para una mayor y mejor participación en el aula y al adiestrarlo para interactuar de manera saludable y respetuosa con sus semejantes.”

Podemos ahora preguntarnos, por citar un ejemplo de terrible actualidad escolar: ¿tendría el bullying tal “boom” si los que lo practican se ejercitaran todos los días, mediante la música, a confrontar sus límites y expandir sus habilidades? Seguramente no, y para demostrarlo basta con recurrir al caso de las escuelas suizas, donde este problema de conducta es casi inexistente. Para empezar, los niños suizos inician sus jornadas educativas cantando a varias voces en el patio.[3] Acto seguido, ingresan a los salones con los oídos predispuestos para captar todo lo que se les imparta. En adición, tienen cotidianamente verdaderas clases de música ‒sus maestros perciben por ellas el equivalente de $2000 x hora, en promedio,[4] y el Estado está obligado constitucionalmente a proveerlas‒ y al finalizar su bachillerato son, como mínimo, cuadrilingües.

¿Le quedarán claros los conceptos Mr. Nuño, o en qué lengua tendríamos que explicárselos?

[1] Nos referimos a las escuelas públicas, pues las privadas yanquis ofrecen la formación más depurada del planeta.

[2] Pedro Cornejo. El valor formativo de la música para la educación en valores Revista de Educación y humanidades, UGR, 2012 pp. 263-277.

[3] Se sugiere la audición de alguno de los coros infantiles suizos, con el repertorio que aprenden en las aulas. Audio 1: Robert Cantieni – Lingua materna (Zürcher Sängerknaben. (MÚSICA HELVETICA, 2014)   Video 1: Himno nacional suizo-   www.youtube.com/watch?v=bQRImwYqcvs

[4] Esa es la tarifa para los profesores sin antigüedad; con ésta pueden ganar hasta 12 000 francos al mes, los que aunados al aguinaldo se convierten en 3 120 000.°° de pesos al año. Es de aclarar que los costos por vivir en Suiza son exorbitantes, pero aún así, su profesorado es el mejor pagado del orbe.

Fuente de la noticia:

http://www.proceso.com.mx/498654/la-musica-en-las-aulas-sea-educando-a-los-educan

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Etnocentrismo Versus Diversidad

María del Pilar Cordero César

¿Por qué tenemos que aceptar la diferencia?

El mundo cambia, la sociedad cambia, la globalización (cosificando todo dentro de un valor de mercado), nuevos paradigmas que aparecen como contradictorios, utópicos y poco confiables, nuevas tecnologías que modifican la conducta, nuevos trabajos, nuevos empleos, nuevos roles sociales de la mujer, de los indígenas, los niños y su realidad virtual, los tribalismos, los integrismos islámicos, etc. Dice Pérez Lindo, “en todo caso estamos más cerca de un proceso de hibridación de culturas  que de la guerra de civilizaciones que anunciara Samuel Huntington”. Sin embargo, ¿nos acercamos más a la guerra que a la integración?

El tema que aborda Pérez Lindo sobre filosofía del nuevo mundo[i] es actual, polémico, real y da para análisis de cómo el etnocentrismo está vigente y funcionando cuando las políticas sociales y educativas insertan como tema innovador la multiculturalidad o diversidad cultural como un reconocimiento de la naturaleza humana hacia la búsqueda del bien común (o patrimonio común). Sin embargo, este bien, en la realidad sigue sin existir.

El pensamiento y la cultura de la humanidad han estado marcados por el etnocentrismo durante los últimos siglo -hasta hoy-, sin embargo, por otro lado, se dice que se ha avanzado en el reconocimiento de derechos humanos y las democracias, con esto se cree que se ha superado las ideologías dominantes, únicas, conocedoras de la verdad pero de conceptos manipuladores.

Entre los aportes del pensamiento contemporáneo se debe destacar, dice Pérez Lindo, la crítica al etnocentrismo, al reduccionismo racionalista, al cientificismo y a otras desviaciones que llegaron con la Modernidad (2010). De estas malformaciones, el etnocentrismo figura entre las más destacadas porque legitimó el colonialismo y la destrucción de otras culturas. El “Etnocidio” no fue una práctica exclusiva de occidente (Pérez L.2010).

Continua Pérez, el pos modernismo estimuló la crítica filosófica pero también el egocentrismo, propio del individualismo occidental. La civilización moderna burguesa occidental llevó adelante la individuación del hombre y de la mujer, más allá de los límites que impone en cualquier cultura los procesos de socialización. Europa inventó el individualismo moderno y, aclara el autor, la individuación se considera una etapa evolutiva de la especie, individualismo es una modalidad de la cultura (2010).

La contradicción entre el mundo globalizado con su cultura capitalista, tecnológica, mediática y consumista y el reconocimiento en declaraciones internacionales sobre la dignidad, la solidaridad, la igualdad y hoy la diversidad es una realidad. En la dinámica de los conflictos actuales, dice Pérez, la regla parece ser la diversidad mientras que en la mayor parte del siglo XX eran los denominadores comunes los que daban sentido a los grandes movimientos sociales (socialismo, comunismo, fascismo, nacinalismos, tercermundismo, populismo, etc) (Pérez L. 2010).

Ahora estamos asistiendo al reconocimiento de las diversidades culturales, a la contemporaneidad de las culturas. Esto constituye un verdadero acontecimiento en la historia de la humanidad. Implica una reconciliación con las “diferencias”, una afirmación de pluralismo cultural. Hoy coexisten culturas propias del Neolítico con tribus urbanas y tribus informáticas (Pérez L. 2010).

Estamos en la era de las contradicciones, lo que es, que parece, no es, atiende la diversidad mientras fomentas el individualismo y la competencia.

¿Será que no hay contradicción?, sino que sencillamente no hemos comprendido lo que somos los seres humanos, nos interesa más el tener que el ser, olvidamos reconocernos como seres solidarios, ¿no será que la insistencia en la lucha por el reconocimiento de la diversidad se ha puntualizado por que es tanta la “diferencia” que hemos fomentado y nos ha orillado a la desconfianza, a la falta de identidad, a la tolerancia, a las guerras, conflictos, abusos? Todos éstos son el origen de un NO reconocimiento a la identidad de las personas, su sociedad y sus culturas. Dice Pérez, pese a las declaraciones Internacionales sobre diversidad cultural, hacia el 2009 el mundo padece guerras y conflictos en todo los continentes que tiene que ver con la negación de las identidades culturales o del derecho de autodeterminación de distintos pueblos. El reconocimiento del “otro”, de la diversidad, es todavía precario (2010). Es tan precario, que está generando en el mundo la idea que la diferencia es peligrosa, basta ver las políticas de Trump, los grupos radicales que crecen en miembros y en acciones, desde los fundamentalistas religiosos, los ecologistas, los altermundistas hasta los movimientos los sin tierra.

El reconocer en el otro lo que yo soy como ser humano y lo que puedo ser con la colaboración del otro, es parte del conocimiento de la realidad, pero si esta realidad está fragmentada ¿qué podemos esperar de las acciones del hombre con el hombre mismo?, ¿cuál es su parámetro de medición respecto a los otros y lo otro? sería mejor empezar a desarrollar la solidaridad y el pensamiento de que un yo, más un tú, da un nosotros, y esto es la fuerza del cambio, de la aceptación de la persona a la diversidad que suma.

La defensa de los derechos sigue siendo una lucha desde su declaración en 1789 pero ¿entendimos que éstos derechos incluye todo en cuanto pertenece a la naturaleza humana completa? así, no sería necesario elaborar consignas, leyes, declaraciones por los que tenemos que luchas cuando son de las personas. Nos olvidamos que están ahí…pero las olvidamos por que no las usamos.

Nadie nos tiene que otorgar derechos humanos, sin embargo, nos los han dado, y por lo tanto, nos los pueden quitar. ¿Se pueden quitar por decreto?

Como última reflexión, la migración, que es un grave problema de reconocimiento a la identidad del otro, es la que ha creado las grandes civilizaciones.

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Referencia:

Pérez Lindo A, (2010) ¿Para qué educamos hoy? Filosofía de la educación para un nuevo mundo. Argentina, Edit. Bibios

Fuente del articulo: http://www.ruizhealytimes.com/opinion-y-analisis/etnocentrismo-versus-diversidad

Fuente de la imagen:

 http://www.ruizhealytimes.com/sites/default/files/styles/articles_vertical/public/articles/2017/03/etnocentrismo.jpg?itok=_jarYlz

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Acompañar a los recién llegados a la docencia

Liliana Sanjurjo

Toda construcción social se sustenta en los lazos que se establecen entre los sujetos que la conforman. Cómo una sociedad acompaña a los recién llegados, tanto a la vida como a los diversos grupos e instituciones en las que se van insertando, al estudio, al trabajo, dice mucho acerca del modo de organización social construido.

El ingreso a la docencia, tanto a la formación inicial como a los primeros puestos de trabajo, ha sido una preocupación teórica, política y social relevante desde el siglo XIX. En el marco de esa preocupación, en las últimas décadas se ha centrado muy especialmente el interés en la problemática acerca de cómo se aprende, y por ende, cómo se enseña una práctica profesional.

Durante mucho tiempo se consideró que el aprendizaje de una práctica se podía realizar a través de la imitación de aquellos experimentados en la misma. El avance de los conocimientos teóricos y la mayor comprensión de los problemas que el ejercicio de una práctica puede presentar dieron lugar a una preocupación por la formación teórica necesaria para diversos desempeños. Se generalizó, entonces, la convicción de que era ineludible una formación teórica previa al aprendizaje de una práctica y que bastaban algunos ejercicios prácticos como cierre final de esa formación. Ya es sobradamente reconocida la insuficiencia de ese enfoque formativo.

Recién en las últimas tres décadas, a partir de los enfoques prácticos y críticos, comienza un significativo desarrollo teórico y de programas de investigación de una concepción alternativa de la práctica, desde la cual se reconoce que el practicante está implicado en las acciones que realiza y que su modo de pensar y de actuar están atravesados por complejos saberes, conocimientos y creencias, producto de un largo proceso de formación.

Se entiende, así, la práctica docente como una práctica social compleja que se caracteriza por la singularidad y la incertidumbre; por lo que requiere de practicantes preparados no solamente en las herramientas teóricas y prácticas, sino también en actitudes de autonomía y de compromiso. Practicantes que sepan dialogar con las situaciones que se les presentan.

Mirada compleja

Dado que las prácticas se llevan a cabo en contextos complejos, no es posible entonces abordarlas desde una mirada simplificadora. Es necesario generar las condiciones para que el practicante desarrolle un pensamiento complejo y una actitud de compromiso con la realidad de su tiempo. Es preciso, también, que durante la formación inicial y el proceso de desarrollo profesional se sistematice cuidadosamente la articulación entre formación teórica y análisis de la práctica, ya que la inmersión acrítica en la misma, sin apoyaturas sistemáticas desde la teoría, puede resultar altamente reproductora. El desarrollo del pensamiento complejo, necesario para asumir una práctica compleja, no es posible a través del ensayo y el error. Diversos dispositivos formativos permiten llevar a cabo ese proceso.

Estos nuevos enfoques entienden la formación como el proceso a través del cual el docente se va apropiando de creencias, saberes prácticos, teorías vulgares y científicas con las cuales construye un saber personal que, a su vez, socializa permanentemente. En dicho proceso es posible distinguir diversos trayectos: la biografía escolar, la formación inicial, los procesos de socialización profesional y el desarrollo profesional. Paradójicamente, los estudios e investigaciones acerca de la formación docente han señalado que los trayectos más asistemáticos y acríticos -la biografía escolar y la socialización profesional- son de alto impacto en relación a los trayectos sistemáticos y formales de formación inicial y continua.

Las primeras inserciones en el trabajo constituyen una etapa de tensiones y aprendizajes intensivos en contextos generalmente desconocidos, durante la cual los profesores principiantes deben construir conocimiento profesional, además de mantener un cierto equilibrio personal. Se destaca como característica de este período la inseguridad y la falta de confianza en sí mismos. De allí la importancia no sólo de revisar profundamente los modelos formativos, sino el posible acompañamiento a los graduados en sus primeros desempeños docentes.

Con todas las acciones encaminadas asumimos nuestro propio proceso formativo e intentamos contribuir con la mejora de la formación y el desarrollo de las prácticas docentes, prácticas caracterizadas por las controversias y dificultades, pero a la vez por la pasión y el compromiso.

Acciones concretas

En la zona sur de la provincia de Santa Fe, en base a los aportes referidos, se viene realizando un trabajo sostenido entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR) e institutos provinciales que forman docentes. La cátedra de Residencia Docente de la Carrera de Ciencias de la Educación de la Facultad de Humanidades y Artes, desde su inicio en 1989, desarrolla actividades de intercambio con los institutos del medio, por cuanto los residentes de la carrera realizan sus experiencias en educación formal, en espacios curriculares de dichos institutos. Además, muchos de sus graduados se insertan a trabajar en los mismos.

Entre las actividades compartidas con otros docentes de práctica, se destaca el desarrollo de redes de profesores de práctica durante más de cinco años. Espacio en el que se organizaron diversas actividades de formación e intercambio sistemático, logrando producciones que fueron presentadas en congresos o fueron publicadas en actas y en revistas institucionales.

Se llevaron a cabo, además, varios eventos inter-cátedras. Entre otros, jornadas anuales con docentes y alumnos, un proyecto de investigación (Picto) en marcha sobre la construcción del conocimiento profesional docente y la inserción de los graduados a las instituciones, diversos proyectos de articulación como el asesoramiento a escuelas asociadas, seguimiento de los graduados, trabajo sistemático con los docentes coformadores. Como producto del trabajo compartido está por concretarse, también, la publicación del libro “Los dispositivos para la formación en las prácticas profesionales” de la editorial Homo Sapiens, y una jornada de profesores de práctica, prevista para agosto.

Con todas las acciones encaminadas asumimos nuestro propio proceso formativo e intentamos contribuir con la mejora de la formación y el desarrollo de las prácticas docentes, que se caracterizan por las controversias y dificultades, pero a la vez por la pasión y el compromiso.

Fuente del articulo: http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2009/08/03/educacion/EDUC-01.html

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Olvidemos eso de no tener tiempo

Liliana Arroyo

No nos equivocaremos mucho si decimos que al menos la mitad de los que estáis leyendo esto vivís con la sensación permanente de correr  y nunca llegar. Ser (y no estar) estresados es la nueva norma, ir cortos de tiempo y siempre con la lengua fuera es lo que se lleva. Confieso que cada vez que pregunto «¿qué tal, cómo estamos?», me preparo para recibir un «uf, sin tiempo de nada». Admito que yo era de estas, hasta que llegué a la absurdidad del ‘burn-out’. Desde entonces, busco maneras de vivir a buen ritmo, pero lejos de la tiranía del «quiero, pero no llego». No hay recetas mágicas pero, con permiso, lanzo tres ideas.

La vida es como una mochila. Si la medimos a peso y nos obsesionamos con el ‘cuánto’, nos acabará doliendo la espalda. Lo importante no es la cantidad, son con qué la llenamos y cómo. Es interesante revisar nuestro día un par de minutos antes de ir a dormir. Poner en una balanza lo que nos llena, lo que no, así como lo que querríamos cambiar y qué podemos hacer. Eso sí, hacen falta ganas. Ganas de entender que la mochila es de quien la lleva, y por tanto tuyo es el derecho de escoger y llenarla. No dejes que nadie ponga ‘piedras’ que no quieres: ni jefes, ni hijos, ni familia, ni amigos.

Estamos atrapados entre lo que tenemos que hacer, lo que querríamos hacer y lo que terminamos haciendo. Vivir corriendo tras el reloj nos acerca cada día al abismo de la ansiedad, la zanahora que no alcanzamos nunca y la insatisfacción permanente. Desde que lo descubrí, llevo reloj por respeto a la puntualidad y el tempo de los otros, pero en lugar de un reloj de agujas me inspiro en el de arena. Es la metáfora del ‘paso a paso’: cada granito pasa, uno tras otro, y al final todos terminan en el otro lado. La cuestión es centrarse en lo que tengas entre manos ahora y aquí. Y si hay demasiadas cosas llamando a la puerta -o en la bandeja de entrada-, toca hacer una lista y decidir de forma realista qué ponemos, qué dejamos y por dónde empezamos.

LA MEJOR EXCUSA

Decir «no tengo tiempo» es la mejor excusa para no encontrarlo. De forma universal, los días tienen 24 horas. O sea, todos disponemos del mismo tiempo, pero no todo el mundo lo aprovecha por igual. Si realmente queremos hacer una cosa, debemos buscarle el espacio. Así que sustituí el «no tengo tiempo» por: no encuentro (o no busco) el momento de hacerlo. Si no hay espacio, no será tan urgente ni importante. Pero si lo es realmente, toca priorizar, una vez descontadas las obligaciones y las restricciones horarias que cada uno se sabe.

Así, llamando a las cosas por su nombre, llegamos a ideas simples -que no fáciles – para que a partir de mañana o del próximo minuto, olvidemos que “no tenemos tiempo” y llenemos esa mochila del día a día a conciencia y con las cosas necesarias, las obligatorias y las que nos hacen vibrar. Para que la próxima vez que te lo pregunten, puedas sonreír y decir “bien, disfrutando del trayecto”.

Fuente del articulo: http://www.elperiodico.com/es/opinion/20170523/olvidemos-eso-de-no-tener-tiempo-6013620

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La deuda de Colombia con la educación de los docentes

Revista Semana Educación

La esperada reforma de las licenciaturas trajo consigo el sueño de empezar a configurar un país referente en excelencia docente. Para lograrlo, es importante tener en cuenta que el atraso en esta cuestión es enorme y los esfuerzos deben redoblarse.

La lógica es la siguiente: si lo que se busca es garantizar que la educación que reciben los estudiantes sea la mejor, hay que asegurarse de que quienes los forman también sean los mejores.

Colombia ha eludido esta premisa desde hace décadas, casi el mismo tiempo que países tan dispares como Finlandia o Singapur la integraban como piedra angular de sus sistemas de educación. No hace falta mencionar que los dos estados son referentes cuando se habla de calidad educativa y excelencia docente.

Muchos profesores colombianos no son los mejores a los que debería aspirar un país que quiere ser el más educado de Latinoamérica en 2025, meta del presidente Juan Manuel Santos. En promedio, los estudiantes que ingresan a la carrera docente lo hacen con unos resultados Icfes por debajo de los que obtiene el resto de bachilleres. Lo mismo sucede con los puntajes de las pruebas Saber Pro una vez salen con su título. Pero, además, la retribución que reciben por su trabajo en el aula tampoco los alienta a ser los mejores: reciben menos de lo que ganan sus pares en otras partes del mundo trabajando, en muchas ocasiones, más horas.

En otras palabras, ni entran bien preparados ni salen bien preparados de la universidad, y el problema de este círculo vicioso es que son ellos quienes forman a esos niños y jóvenes que en 2025 confirmarán —o no— si Colombia es, efectivamente, la más educada de la región o sigue a la cola de sus vecinos.

Con el objetivo de revertir esta situación, el gobierno tomó la decisión de reformar los programas de las licenciaturas. Lo hizo por medio del Decreto 2450 del 17 de diciembre de 2015 y la Resolución 02041 de febrero de 2016, por la que se establecieron ciertas características de calidad que deben tener estas carreras.

Ahora, las exigencias son claras. Las prácticas son obligatorias, por lo que la opción de matrícula virtual llega a su fin. Los profesores tendrán que salir de las instituciones con un buen manejo del inglés. Finalmente, ordena la amplia gama de nombres que tenían los programas que ofrecían un título de licenciatura en el país y redujo las 295 denominaciones existentes a 47.

El espíritu de la reforma sin duda es positivo y necesario: hay que poner reglas claras del juego para que las instituciones de educación superior empiecen a formar profesores competentes y conscientes de su importantísimo rol de cara al progreso de la sociedad. Sin embargo, la reforma no soluciona todos los problemas estructurales que se asocia con la formación docente.

Por un lado, el gobierno debe garantizar un acompañamiento efectivo a las universidades con el fin de que los requisitos de la reforma se vean reflejados en la excelencia docente de sus futuros egresados. Por otro, y quizá el punto más importante, hay que buscar el modo de revalorizar la labor docente. Hacerla más atractiva en términos de reconocimiento, oportunidad de crecimiento y sueldo para que los mejores quieran ser profesores.

En caso contrario, Colombia seguirá en las mismas: quedada en la formación docente. Muy quedada.

Fuente del articulo: http://www.semana.com/educacion/articulo/editorial-la-reforma-de-las-educacion-docente/537288

Fuente de la imagen: https://static.iris.net.co/semana/upload/images/2017/8/22/537228_1.jpg

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