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¡Escribir a veces cura!

30 de agosto de 2017 / Fuente: http://lopeziglesiasiolanda.blogspot.com.es

Por: Iolanda López Iglesias

Algunas personas me preguntan porqué escribo un blog. Yo siempre respondo lo mismo: porqué  disfruto, me cura, me ayuda a reflexionar, a estar en silencio y pensar, porque me hace mejor persona y profesional.

Cada mañana millones de personas en todo el mundo participan en un mismo ritual al que me incorporé hace ya algún tiempo. Poco después de levantarse cogen una hoja de papel y escriben en ella libremente. A esta rutina se le llama «Hojas de la mañana» (Morning Pages) y muchos de los que la siguen afirman que le ha cambiado la vida. Todo empezó cuando la autora Julia Cameron compartió esta práctica en su libro sobre creatividad The Artist’s Way (El camino del artista). Ella misma explica que le permitió ordenar sus pensamientos, los buenos y los malos, viviendo momentos de ansiedad, gratitud y enfado. Este hábito le ayudó a clarificar la cabeza y a encarar nuevos proyectos con fuerza y libertad. Explica que con ello aprendió a ser más honesta y a estar más centrada. Para ella y miles de personas se ha convertido en una forma de meditación y de auto conocimiento ayudándoles a hacer nuevos cambios en su vida. La misma autora afirma que cada uno debe hacerlo como lo sienta pero que hay algunos pasos que pueden llevar a que se convierta en una buena práctica. La autora nunca deja leer sus páginas ni las relee para evitar juzgar un sentimiento o pensamiento que haya podido tener.

¿Cómo empezar a escribir My Morning Pages? Pasos a seguir…

– La idea es empezar a primera hora de la mañana cuando el cerebro está algo dormido para que no pueda «censurar» lo que piensa, pudiendo escribir mucho más libremente.
– Es preferible hacerlo a mano no con el ordenador ya que así aparecen en la mente pensamientos más profundos y no puedes correr tanto.

– No se trata de demostrar que eres un gran escritor ni es necesario que sea nada profundo. Puedes hablar de lo que harás durante el día, de lo que viviste el día anterior o cómo te sientes de nervioso por la reunión a la que debes asistir. Escribe sobre aquello que sientes, que piensas, aunque creas que es totalmente banal.

¿Y por qué escribo?

Ha sido mi tema de «meditación» durante esta semana. La escritura me ayuda mucho ya que su práctica en el tiempo me permite generar nuevas ideas, adquirir hábitos, llegar a la solución de problemas y ser más intuitiva (uno de mis grandes objetivos actualmente). La práctica se convierte en un tipo de terapia y de auto conocimiento. Cuando aprendes a no juzgarte por lo que escribes puedes transferir lo aprendido a otras áreas de tu vida. Yo publico lo que escribo porque no tengo nada que esconder, lo que no quiero que sea público lo guardo muy adentro de mí así que elijo qué quiero compartir. Escribir es una acción que mejora mi salud y bienestar, también favorece mi memoria y expresión que complemento con la lectura para aprender a escribir cada día un poco mejor. También me ayuda a clarificar mis ideas, a entenderlas y ordenarlas, a imaginar y proyectar, a saber qué es importante en mi vida. Doy gracias por haber encontrado una actividad tan completa que me hace tan feliz. ¡Ojalá muchos que lean este post se animen también a hacerlo o si no que pueda estimular el inicio de otras actividades creativas: pintar, dibujar, cantar, interpretar…yo que sé…! Yo sólo pido que siga teniendo ganas de escribir…
Fuente artículo: http://lopeziglesiasiolanda.blogspot.com.es/2017/07/post-del-viernes-escribir-veces-cura.html
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Hacia una convivencia pacífica en la escuela: percepciones sobre violencia escolar y tramitación de conflictos

30 de agosto de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org

Las reflexiones de este artículo provienen de un análisis de percepciones realizado sobre las manifestaciones de violencia escolar y tramitación de conflictos en su institución educativa

Al hablar de violencia en las escuelas encontramos una situación generalizada que requiere de miradas contextualizadas para comprenderla y emprender acciones que puedan mitigarla o evitarla.

Aunque exista una presencia permanente de los padres de familia y roles de dirección; son los docentes y los estudiantes quienes continuamente se encuentran de frente con manifestaciones que atentan contra la convivencia escolar, por lo que sus percepciones sobre las situaciones de conflicto son fundamentales.

Los programas de intervención y estrategias de manejo de conflictos están dirigidos principalmente a estudiantes, pero, ¿se toman en cuenta sus percepciones?, ¿son comunes las percepciones de docentes y estudiantes frente a las situaciones de violencia escolar que se presentan?, ¿qué estrategias identifican unos y otros?, ¿qué se puede inferir a partir de estas estrategias?, estos y otros interrogantes motivan las reflexiones de este texto.

Siguiendo a Mockus y Corzo (2003): La convivencia se puede caracterizar […] por una combinación de una alta capacidad reguladora de ley, moral y cultura sobre los individuos, con la capacidad de los propios individuos de celebrar y cumplir acuerdos. Esta combinación produce confianza y se fortalece con ella (p. 14).

Llevando este panorama a la escuela, la convivencia es lo que permite que muchos individuos aprendan en la cotidianidad; sin embargo, los entornos escolares se perciben a veces como espacios homogéneos antes que diversos, al no tener en cuenta que, como sujeto, cada estudiante posee cualidades, capacidades e intereses que lo hacen único; lo que en ciertos casos puede favorecer la aparición de situaciones de conflicto.

Aunque es uno de los pilares de la formación en Bogotá (Colombia), en los últimos años la convivencia pacífica de algunos de sus colegios se ha visto afectada por episodios de violencia que perturban el normal transcurrir de las actividades académicas, hechos expuestos en el informe Clima escolar y victimización en Bogotá 2013 (Ávila, Bromberg, Pérez y Villamil, 2014), un estudio sobre condiciones de seguridad y convivencia para los niños, niñas y jóvenes en los colegios y su entorno; donde se discuten además los resultados y aprendizajes de dos encuestas anteriores, realizadas en 2006 y 2011.

Entre sus hallazgos, Ávila, et al. (2013) mencionan el empleo de insultos, maltrato verbal y un trato impersonal y de carácter soez entre estudiantes (especialmente en los grados inferiores, pp. 215- 219), y el maltrato físico intencional (reflejado en golpes, cachetadas, empujones o pellizcos), en porcentajes similares al uso de insultos que causan daño, independientemente de si el colegio es público o privado (pp. 227-232).

Estos indicadores también se han hecho presentes en una institución educativa distrital de la Localidad Rafael Uribe Uribe, a través de eventos relacionados con conflictos interpersonales que escalaron en violencia, involucrando incluso el uso de armas blancas como medio de intimidación y agresión.

Frente a esta situación, y con el objetivo de formular una Tesis Doctoral, se realizó un estudio diagnóstico entre los meses de noviembre de 2013 y agosto de 2014, atendiendo al interrogante ¿Qué manifestaciones y situaciones atentan contra la convivencia escolar en esta institución?, para lo cual se acudió a distintas fuentes: Actas de Comisión y Promoción de estudiantes (año 2013); libros observadores de estudiantes (de tres niveles); entrevista a docentes y encuesta a estudiantes de grado sexto.

Las reflexiones que este artículo presenta se desarrollaron a partir del análisis comparativo de las respuestas de los docentes y estudiantes participantes, con el objetivo de dilucidar similitudes y diferencias en sus percepciones de la violencia escolar, las formas de tramitación de conflictos y las estrategias que proponen frente a este fenómeno; lo cual es necesario y pertinente para establecer un panorama general desde sus miradas, y así proponer una reflexión pedagógica sobre la importancia de valorar los puntos de vista de los otros en la construcción de una convivencia pacífica.

Texto elaborado por: Sindy Paola Díaz Better. Magíster en Tecnologías de la Información aplicadas a la educación, Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Docente de la Secretaría de Educación Distrital.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/hacia-una-convivencia-pacifica-en-la-escuela-percepciones-sobre-violencia-escolar-y

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Una época ansiosa (un libro que ayuda a entender a los Estados Unidos hoy)

Blanca Heredia

“La nuestra es una época ansiosa –La época ansiosa. Un momento en el que las tribulaciones espirituales en los Estados Unidos parecieran más fuertes que en ningún otro momento, quizá, desde los 1730”. Así arranca su libro, An Anxious Age: The Post-Protestant Ethic and the Spirit of America, Joseph Bottum, ensayista, conocedor de temas religiosos y crítico literario norteamericano.

Una aseveración fuerte y osada. Una, también, que rompe con el guion subyacente de mucha de la cháchara previsible que, con frecuencia, se ostenta hoy como análisis y crítica del presente. Aseveración fuerte y osada, pues habla del presente en los Estados Unidos, como “LA” época ansiosa.

Aseveración disruptiva y útil, pues, en lugar de repetir lo de todos, trae de regreso a la mesa un tema clave para esclarecer algunas de las razones de fondo detrás del estado (lamentable) que guarda la vida pública en aquel país.

El tema grande que Bottum nos invita a volver a mirar es la religión con mayúsculas. La religión entendida como una respuesta central a las necesidades espirituales de los seres humanos. Subrayo, la religión no como hecho sociológico o como “ideología” o como dogma encarnado en instituciones.

La religión puede ser y es todo eso otro. Sin embargo, señala Bottum, antes que nada y conseguir tener cualquier efecto (bueno o malo), la religión tiene que ser entendida como creencia vivida, real y profunda. Como acto de fe con respecto al valor y verdad de ciertos hechos, valores y prácticas a través de los cuales el creyente le da sentido al mundo y aquieta de veras su zozobra frente a lo que lo excede, lo inquieta y lo pone ansioso. Por ejemplo, la muerte o el contenido cierto del bien y del mal.

Para los no creyentes, los científicos sociales y, más generalmente, para un momento histórico en el que las única razones comprensibles son las de la racionalidad fría (el cálculo costo-beneficio) y los datos, resulta mucho más fácil “explicar” y “entender” lo religioso como “falsa conciencia” o como “capital social”, restándole todo lo que no “computa” desde la racionalidad y los datos.

El problema, nos dice Bottum, es que, en el camino, acabamos restándole al fenómeno religioso todo lo que tiene, justamente, de religioso.

Desde ese lugar, casi inaccesible desde la pura razón de las sumas y las restas comprobables, aborda el autor de La Época Ansiosa el asunto que constituye el objeto y la tesis central del libro. A saber: el debilitamiento profundo del protestantismo tradicional (“mainline” ) en los Estados Unidos de los años 1970 en adelante y sus consecuencias –catastróficas, a juicio de Bottum– para la vida pública de ese país.

Con pluma ágil y a través de un texto que combina viñetas de personajes prototípicos de lo que el autor denomina “post-protestantismo” (adhesión a muchos de los valores centrales del protestantismo norteamericano tradicional aggiornado, por parte de sujetos que, sin embargo, ya no creen en las verdades religiosas y no ejercitan las prácticas rituales y sociales que les daban sustento efectivo a aquellos valores) con fragmentos de erudición en materia teológica y amplio conocimiento de la historia norteamericana, Bottum arma una interpretación muy interesante y plausible sobre la naturaleza y orígenes de la descomposición que vive en la actualidad la vida pública, en general, y la vida política, en particular, en los Estados Unidos de América.

Para Bottum, lo cito: “El protestantismo le dio a los norteamericanos un código de maneras y costumbres. Una mentalidad y una condición anímica. Una forma de ser en el mundo. Un fundamento político. Una definición como nación”.

El protestantismo funcionó como cemento –fundacional, básico y compartido– de la nación, la sociedad y el sistema político norteamericano. Lo hizo, pues los fundadores de esa comunidad, y, luego, una masa crítica lo suficientemente grande y poderosa, creía, en efecto, en cosas como que la salvación se ganaba con el trabajo y en que decir mentiras, estafar o robar estaba MAL y desataba la ira de Dios en contra de él o la que incurría en ellas.

Esas creencias compartidas, combinadas con prácticas cotidianas de millones orientadas por esas creencias, y con la ausencia de una sola organización eclesiástica que las representase, le ofreció un lenguaje moral compartido a la vida pública en ese país e hizo posible reconciliar, de forma inusualmente productiva y fértil, libertad individual y vida ordenada en colectivo.

A partir de la década de los 1970, las creencias de fondo que hicieron del protestantismo eje vertebral de la vida colectiva en los Estados Unidos, se fueron debilitando.

Fue ganando terreno el ánimo descreído característico de la modernidad secular, y perdiendo anclas el sustrato de fe compartido de una vida en común capaz de reconciliar orden y diversidad. Si bien echo en falta una explicación mejor y más detallada de cómo ocurrió todo esto, la tesis central del libro sigue pareciéndome iluminadora.

Iluminadora en el sentido de que me ayuda a entender cosas como Trump no condenando, de entrada, el fin de semana pasado a los supremacistas blancos y a los neonazis en Virginia.
Cosas importantes, como el hecho mismo de que un sujeto como Donald Trump haya conseguido convertirse en presidente de los estadounidenses.

Fuente del articulo: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/una-epoca-ansiosa-un-libro-que-ayuda-a-entender-a-los-estados-unidos-hoy.html

Fuente de la imagen: http://www.elfinanciero.com.mx/files/article_main/uploads/2017/08/16/5993e616572c7.jpg

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Educación más que nunca

Por: Julio Rogero

Hoy podemos y debemos decir bien alto que, porque no tenemos miedo y creemos en lo que hacemos, queremos seguir construyendo una sociedad radicalmente diferente que haga imposibles este tipo de actos de odio, terror, fanatismo y destrucción de los demás, de los diferentes.

Ante los acontecimientos desatados por el ataque terrorista en Barcelona y Cambrils son muchos los sentimientos que se agolpan en nuestras conciencias: desde el rechazo más absoluto pasando por un dolor profundo de solidaridad y compasión con las víctimas directas e indirectas, entre las que nos encontramos. Uno se queda sin palabras para manifestar todo lo que sentimos y pensamos sobre ello. Nos faltan claves de análisis e interpretación de por qué suceden fenómenos como el terrorismo con toda su crueldad y sin sentido en sociedades como las nuestras.

Sabemos que es un fenómeno mundial cuyas víctimas mayoritarias, los expertos hablan de un 87%, se dan en los países donde el Islam es la religión mayoritaria. Nos dicen que las causas son el fanatismo religioso, la intolerancia, la conciencia de superioridad étnica, el racismo, la incomprensión del otro, la manipulación de las conciencias, la ignorancia, las guerras por el control de los recursos, las alarmantes desigualdades e injusticias sociales… Los objetivos de quienes lo promueven directamente son la máxima destrucción y daño indiscriminado, generar miedo, dolor y desánimo a toda la población, provocar el odio generalizado al otro para que el enfrentamiento y su aniquilación sean mayores…

La madurez de un pueblo, ante sucesos como los vividos en Cataluña en estos días, se muestra en la respuesta que se ha dado por parte de la ciudadanía mayoritariamente. La capacidad de mostrar la máxima solidaridad y compasión con las víctimas, el grito de que son hechos absolutamente reprobables con manifestaciones públicas de rechazo y sin miedo. La demostración de que no se está dispuestos a caer en el mismo fanatismo, racismo y desprecio por la vida de quienes la destruyen desde la irracionalidad más brutal… Todo eso dice mucho de Cataluña y de toda la solidaridad que ha recorrido las venas de todos los pueblos del Estado español.

Es verdad que son acontecimientos que muchos aprovechan para promover, aprovechando su impacto emocional, el odio generalizado al diferente, la demonización de todo un colectivo que profesa una religión, el desprecio al migrante y al extranjero, la construcción de alambradas-muros-fronteras-murallas de incomprensión-desconocimiento-invisibilización para alejarnos de los otros-enemigos que hay que silenciar-aniquilar…

Hoy podemos y debemos decir bien alto que, porque no tenemos miedo y creemos en lo que hacemos, queremos seguir construyendo una sociedad radicalmente diferente que haga imposibles este tipo de actos de odio, terror, fanatismo y destrucción de los demás, de los diferentes. Hemos de transformar estos hechos en afirmación incontestable de que queremos construir una humanidad inclusiva y pacífica, donde sean imposibles las guerras y la destrucción del otro, donde sea posible una convivencia pacífica basada en el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de todas y cada una de las personas de las comunidades locales, nacionales y mundiales. Hemos de convertir nuestras sociedades en lugares donde todos los seres humanos tengan cabida, donde se construyan reciprocidades convivenciales basadas en la libertad, en la mayor equidad posible, fundamentadas en la construcción constante de la fraternidad como trasfondo ético y como derecho político… Sabemos que esto se hace posible desde una convivencia positiva diaria en las comunidades de proximidad con que nos encontramos como sociedadpara dar respuesta a las necesidades individuales, comunes, colectivas y públicas. Este es el gran desafío que tenemos hoy todos los que queremos vivir en paz con nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con la vida.

La sorpresa y la inquietud se hacen mayores cuando ves quiénes son los autores materiales de esta barbarie. Son chicos jóvenes que no hace mucho estaban en las aulas de nuestros centros educativos.

Para los que la educación y la enseñanza tienen una significación central en la socialización de las personas surgen múltiples interrogantes sobre estos hechos a partir de la perplejidad que nos producen. Nuestras preguntas hoy van desde el papel de la educación a la influencia de los contextos sociales, desde el poder de las identidades construidas y manipuladas a la fanatización religiosa, desde la pérdida de capacidad crítica a la manipulación de las conciencias…

Estos acontecimientos nos cuestionan radicalmente sobre todas estas cuestiones y nos obligan a redoblar los esfuerzos en la vida cotidiana de los centros educativos por hacer realidad una educación, que aporte su grano de arena para hacer imposibles este tipo de hechos, basada en el reconocimiento y práctica real de los derechos humanos y de la infancia y del respeto a la dignidad de todas y cada una de las persona sin ningún tipo de distinción. Una educación inclusiva sin discriminaciones, garante del acceso al conocimiento científico y humanístico, a la formación de una conciencia ética y crítica, a las prácticas democráticas como ciudadanía que aprende a organizarse y vivir en común, a las experiencias positivas de convivencia donde el cuidado mutuo sea el contenido de la vida cotidiana en los centros educativos, donde se trabaja por el éxito de todas las personas en su querer vivir de una manera digna.

Hacer posible esta educación exige el compromiso de toda la comunidad educativa, especialmente del profesorado y del alumnado, para conocer a fondo y poder dar respuestas comprometidas a los problemas importantes de la humanidad hoy, en el ámbito local y global. Implicar a toda la sociedad en su dimensión educadora (ciudades, barrios y pueblos, colectivos, movimiento sociales y todo tipo de organizaciones sociales, culturales y políticas) es la respuesta que puede hacer imposibles hechos de este tipo. Quizás, solo así, podremos avanzar en los procesos paz y de humanización que necesitamos.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/08/29/educacion-mas-que-nunca/

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El Estado no debe educar, sino ser educado.

Por: Pablo Gómez Álvarez.

Dice Enrique Peña Nieto que estar contra la reforma educativa de su gobierno es estar contra México. Le importa menos al presidente de la República qué clase de reforma es ésa porque lo que busca es poner a la oposición más crítica y rupturista en la tesitura de tener que estar contra México. Y como no se trata de ser declarado adversario de cualquier otra cosa, sino justamente del país al que se pertenece, entonces tenemos una excomunión no eclesial, sino nacional.

La intolerancia de Peña es conocida, pero ese discurso para fustigar a quienes están contra su política ya fue desorbitado. Parece que para el gobierno ha llegado el momento de hacer exaltación de la propaganda del exclusivismo político y la prepotencia, es decir, de la forma priista de ser. Pero, entre más lo haga, aún menos respaldo tendrá, aunque él no lo quiera admitir por pura necedad.

El presidente afirma que su reforma educativa llevará a la escuela mexicana a altos niveles de calidad, de lo cual no se ha visto ni el inicio.

Ninguna evaluación  personal es capaz de hacer mejor a un maestro o maestra. Lo que en verdad se requiere saber es cómo se encuentra el sistema educativo y eso es justamente lo que no se sabe bien, mientras lo que se sabe se oculta.

La escuela pública mexicana va de ser pobre a ser paupérrima. Es tanto más pobre cuanto más lo son las familias de los alumnos. El presupuesto educativo se distribuye con una franca discriminación de los más indigentes de México. Esto nunca ha sido reconocido por algún

Secretario, ya fuera de Educación o de Hacienda, pero es una inconfundible consecuencia de concretas decisiones de gobierno. Y mientras no se hable con la verdad, aunque sea sólo con la más fehaciente, no podrá haber reforma educativa propiamente dicha.

La calidad de la educación (término inapropiado pero de uso común) se mejora a través de la definición de nuevos objetivos alcanzables, la priorización del gasto público, la corrección del sistema educacional y la organización de la comunidad escolar para lograr un desempeño solidario. Nada de esto se encuentra en la reforma educativa de Peña.

En cambio, se cometen tropelías como la de establecer una diferenciación de sueldos entre docentes de la misma categoría laboral y antigüedad en función del resultado de un examen, ahora llamado evaluación. Esa pauta de acción administrativa busca dividir al magisterio en la base, beneficiando sólo a una pequeña parte. A trabajo igual corresponde salario igual es un principio que se enseña en las escuelas. Sin embargo, eso no es algo respetable según Peña Nieto y los líderes de un sindicato de opereta, el SNTE. En realidad, se trata de pura manipulación política pero sin objetivos educacionales.

Todo cuerpo docente requiere una preparación incesante pero esa es justamente la que siguen sin tener los profesores y profesoras del sistema de educación básica. La reforma de Peña no ha planteado un nuevo sistema nacional pedagógico para los maestros y maestras. Al respecto, todo está igual que antes, es decir, avanza por la ruta de la mediocridad cuando no del fracaso.

En el fondo del problema educativo se encuentra la misma situación siempre: la pretensión del Estado de educar a los niños y los jóvenes. En realidad, el Estado mexicano tiene que ser educado por lo cual no puede educar. Lo que debe hacer es financiar adecuadamente el sistema educativo con el fin de hacer universal el acceso a la enseñanza y dotar a éste de los instrumentos necesarios. La educación debe estar a cargo de los educadores. Para esto, no sólo se requieren sistemas propiamente educacionales, sino también sistemas democráticos que promuevan la participación de los docentes, de los padres y madres de los alumnos y de estos mismos. Sin embargo, este idioma no lo pueden entender los actuales gobernantes pues nunca han estudiado el tema ni dan muestras de querer hacerlo, son políticos convencionales.

Mientras, habría que declararse “contra México” aunque sólo se esté contra una efímera reforma que no es más que un intento de control administrativo de la educación básica. En realidad, se trata de una recuperación política por parte del PRI, en su ropaje de gobierno, luego de que Elba Esther Gordillo se rebeló y puso changarro aparte. Convertir al secretario de Educación en el mandamás del sistema educativo básico, en lugar de una lideresa corrupta, ahora encarcelada, no resulta ser avance, menos cuando ese puesto lo ocupa Aurelio Nuño, convertido en educador de México aunque, como ya nos dimos cuenta, no puede distinguir entre astronomía y astrología.

Fuente: https://www.debate.com.mx/opinion/El-Estado-no-debe-educar-sino-ser-educado-20170824-0289.html

Imagen: https://cdn.proceso.com.mx/media/2017/08/1d66e85f316599818f-img_7904-c-702×468.jpg

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Niños de Parachique retornarán a sus clases en aulas seguras.

UNESCO Perú participa en proyecto de instalación de nuevas aulas y lanza proyecto de recuperación socioemocional con 500 niños en Sechura.

Unesco.

En la zona Norte del Perú, más de 45.000 estudiantes interrumpieron sus clases debido a la Emergencia del Fenómeno Niño costero. La Región Piura ha sido la más afectada y miles de alumnos no iniciarán clases en un futuro próximo debido a la condición crítica de sus escuelas.

El Ministerio de Educación, autoridades regionales y locales del sector educativo, además del apoyo de la UNESCO Perú,  se inauguran un conjunto de aulas nuevas y seguras para 170 niños del colegio inicial 083 de Parachique, en Sechura, cuyos salones se inundaron debido a las intensas lluvias ocasionadas por el Fenómeno del Niño Costero.

Asimismo, se buscará proporcionar espacios educativos alternativos seguros y desarrollar planes de gestión de riesgos de desastres a nivel familiar, escolar y comunitario.

ARTE QUE SANA

Asimismo, UNESCO Perú, junto con el Ministerio de Cultura y el Grupo Sura, lanza una estrategia para la Recuperación Socioemocional del Sector Educación en Piura, a través del Arte y la Cultura, debido a la situación de esta Emergencia del Niño Costero.

El proyecto, que beneficiará a 500 estudiantes y 100 docentes de Sechura, tiene por objetivo brindar ayuda para la recuperación socioemocional, mediante actividades culturales y artísticas, centrando sus esfuerzos en la atención de estudiantes y docentes de las escuelas.

Este Proyecto intervendrá inicialmente en tres escuelas ubicadas en la provincia de Sechura, y se realizarán sesiones de recuperación emocional con los alumnos y talleres para la prevención de riesgos con docentes.

Docentes, agrupaciones culturales y artesanos de la localidad de Sechura y Piura participarán en espacios de intercambio y capacitación con Arte Terapeutas, especialistas en el uso de las artes en contextos de crisis y cambio social. Con estos grupos y capacidades fortalecidas se realizarán los talleres y sesiones recuperativas con niños y niñas en las escuelas.

Fuente: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/ninos_de_parachique_retornaran_a_sus_clases_en_aulas_segur/

Imagen: http://www.unesco.org/new/typo3temp/pics/75bc3f4df7.jpg

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¿Cuánto cuesta la vuelta al cole?

Las familias españolas gastarán de media unos 1.212 euros por alumno durante el próximo curso, según la OCU.

Por: La opinión de Málaga.

Se va acercando el final de las vacaciones de verano, lo que supone para las familias comenzar a pensar en la matrícula, las cuotas, los uniformes o el material que exige el nuevo año escolar. Los gastos de la cuesta de septiembre varían en función del tipo de centro y de la etapa educativa en la que se encuentren los alumnos.

Cuando el mes de agosto va llegando a su fin y los anuncios publicitarios recuerdan que el nuevo curso se acerca, los padres y madres comienzan a hacerse la temida pregunta: ¿Cuánto nos va a costar la vuelta al cole este año?

La respuesta varía en función de si el centro es público, concertado o privado así como la etapa educativa a la que pertenezcan los alumnos, pero la media que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha calculado se sitúa en los 1.212 euros por hija o hijo -entre los 3 y 17 años- escolarizado durante el, cada vez más cercano, nuevo curso escolar.

Las diferencias entre centros públicos y privados pueden llegar a los 3.000 euros y es que, el gasto medio por alumno que acude a la educación pública es de 841 euros al año, mientras que los pertenecientes a centros concertados abonarán unos 1.856 euros y los que optan por la educación privada gastarán alrededor de 4.086 euros durante el próximo curso, según la encuesta realizada por la OCU.

No solo el tipo de centro influye, también el ciclo educativo, aunque en menor medida, siendo los alumnos de educación primaria los que más gastarán: exactamente 1.368 euros de media.

A medida que avanza la etapa formativa el gasto se va reduciendo, exceptuando la educación infantil, donde la media es de 1.236 euros. Esta va seguida de la Educación Secundaria Obligatoria, con un desembolso de unos 1.161 euros y, por último, bachillerato, cuya cuota media será de 1.073 euros.

El desglose del precio del curso corresponde a varios gastos anuales y mensuales principales que van más alla de los libros de texto, que suelen convertirse en el gasto que más asusta cuando llega el inicio del año escolar.

Los progenitores pagarán por la matrícula del curso 2017/2018 alrededor de 170 euros, una cifra que aumenta en la etapa infantil y que se dispara en los centros privados llegando hasta los 609 euros. Los uniformes cuestan de media 151 euros, un gasto más relacionado con los alumnos de colegios concertados, un 68%, seguido por los privados, un 56%, y por los públicos, 13%.

Por su parte, los alumnos de Bachillerato tendrán un gasto mayor que el resto, tanto en material escolar como en libros de texto, destinando a los primeros 100 euros de media y a los segundos, 300 euros. El resto de ciclos dedicarán a los libros una media de 201 euros y a los materiales 83 euros. En este sentido, a pesar de ser los estudiantes de bachillerato los que más dinero destinan a estos gastos, no se alzan como aquellos a los que más les cuesta el curso escolar.

En cuanto a los gastos mensuales a los que se enfrentan los padres y madres están las actividades extraescolares. Estas son más comunes entre los alumnos de primaria, y el gasto se cifra en 60 euros al mes. El transporte, con un precio superior, tiene un coste de 96 euros mensuales. Otra cuota muy importante para los padres es el comedor, un servicio que cuesta de media 41 euros y, que en los centros públicos, baja a 36 euros. En los centros concertados y privados, a estos se une la cuota escolar, que va oscila entre 126 euros en los primeros y 392 en los últimos. Los públicos, aunque no tienen que afrontar esta, tienen una cuota destinada a las asociaciones de padres, cuya media es de 30 euros anuales.

Planificación, compras paulatinas y comparaciones. Estos son los consejos para que, tras las vacaciones, la familias puedan soportar la cuesta de septiembre.

Fuente: http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2017/08/23/cuesta-vuelta-cole/951301.html

Imagen:  http://fotos01.laopiniondemalaga.es/2017/08/22/328×206/carlos20090903180518.jpg

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