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Maestros: recurso estratégico de la sociedad

Por: Siglo,21

Los docentes son figuras señeras de la sociedad, sobre los que recae la responsabilidad de jugar un papel estratégico en la construcción de un mejor futuro para la nación. Socialmente les ningunean su nivel profesional, que se traduce en bajos salarios y reconocimiento social. Esto perjudica la autoestima de quienes forman a los ciudadanos del país.

El libro La educación encierra un tesoro, de la Unesco, señala las cualidades ideales de un docente tipificadas como de autoridad, empatía, paciencia y humildad. Indica que se debe dar un nivel de competencia, profesionalismo y dedicación, lo cual se traduce en el hecho de que los maestros asumen responsablemente su papel frente al complejo mundo del conocimiento que deben ser transmitidos a sus alumnos. Además, se debe tomar en cuenta los cuatro pilares sobre los que se fundamenta el papel de los educadores: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos con la naturaleza y aprender a ser.

Bajo este contexto se abren amplias avenidas para formar a los docentes, entendiendo en el marco de la democracia, una educación pluridimensional que se inscriba en el principio de la interculturalidad, a fin de articular la globalización y la identidad.

Pacheco nos advierte que ningún factor determina de manera más radical la vida educativa y la calidad de la escuela del maestro. El buen profesor suple todas las otras deficiencias. No importa la calidad de los textos; que desconozca el programa oficial o que se carezca de un edificio adecuado, si hay un gran maestro al frente del aula. Así, el mentor debe ser excepcional, porque tiene el fecundo destino de convertirse en modelo que los estudiantes tienden a seguir.

Significa, hoy más que nunca, que debemos formar al maestro del futuro, porque sin él no podrá sobrevivir nuestro país en un estilo razonado de vida. ¿Cómo vamos a formar a ese maestro? Centralmente diríamos que dotando a los educadores de una formación más flexible, apta para la readaptación y concibiéndolo como una tarea continua. Los docentes necesitan estar al día en todo aquello que les atañe directamente y también en aquellas otras disciplinas que, aunque tangenciales a su propia especialidad, le son necesarias para profundizar más en sus conocimientos y poder así dar cumplida respuesta a las necesidades de sus alumnos.

Los docentes de las escuelas del futuro deberán superar en mucho lo de hoy. Implica un dominio de la innovación tecnológica para encarar nuevas formas de aprendizaje; una actitud flexible y disposición para el estudio continuo. Deberán saber acerca del rumbo de las cosas en el mundo, pero además, carecerán de complejos de inferioridad. Poseerán personalidad, seguridad en sí mismos y conciencia de su trabajo profesional.

El maestro, dice el escritor Carlos Fuentes, está tratando con futuros ciudadanos y el país necesita no solo mayor número de buenos profesionistas, sino de personas dotadas de integridad, en un país carcomido por la intolerancia, corrupción y desenfreno individual. La lección del educador es más importante, porque es más difícil. No deben derrotarlo ni el cinismo ni la indiferencia.

Los docentes de las escuelas del futuro deberán superar en mucho lo de hoy. Implica un dominio de la innovación tecnológica para encarar nuevas formas de aprendizaje; una actitud flexible y disposición para el estudio continuo.

Fuente: http://s21.gt/2016/06/25/maestros-recurso-estrategico-la-sociedad/

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Educación contra la Globalización Neoliberal

Por: Enrique Javier Díez Gutierrez

Autores y autoras del PCE, junto con profesionales y expertas críticas y marxistas vinculadas al mundo de la educación, se adentran en profundizar sobre el papel que está jugando la educación y el sistema educativo público, ante este tsunami ideológico.

El último número de Nuestra Bandera, la revista teórica y de debate del Partido Comunista de España, fundada en 1937 y dedicada a análisis sociales, culturales y políticos desde un punto de vista marxista, publica un monográfico que busca analizar la situación actual de la educación ante la ola neoliberal que inunda nuestra sociedad y conquista nuestros deseos. En ella, autores y autoras del PCE, junto con profesionales y expertas críticas y marxistas vinculadas al mundo de la educación, se adentran en profundizar sobre el papel que está jugando la educación y, en concreto, el sistema educativo público, ante este tsunami ideológico. Pues la educación es uno de los pilares fundamentales que ayudan a construir y consolidar la cosmovisión de las futuras generaciones.

Necesitamos comprender los mecanismos que desde el sistema educativo están o pueden estar contribuyendo a afianzar y asentar el actual capitalismo neoliberal en la forma de pensar, actuar, organizarse y relacionarse de toda la población escolar que durante al menos una década puebla los centros educativos de nuestro Estado. Pues es necesario adentrarse en las raíces de un neoliberalismo que está consolidando en nuestro país el “síndrome social de Estocolmo” ante los responsables de la opresión, la guerra, la corrupción, la desigualdad social, la injusticia y la barbarie, mientras nos tienen entretenidos con el circo.

Pero también debemos reflexionar y descubrir aquellas grietas del sistema, aquellos elementos y experiencias que están o pueden estar apuntando en sentido contrario respecto a la inmersión en esa globalización neoliberal. No sólo prácticas concretas, experiencias determinadas o casos situados en determinados lugares geográficos, sino también estrategias y planteamientos que se pueden o se deben desarrollar en el conjunto del sistema educativo, de forma planificada y global, que permitan a las comunidades educativas, por supuesto, pero también a los responsables de las políticas educativas generar mecanismos y estrategias adecuadas para educar contra esta globalización neoliberal capitalista, consumista, individualista, insolidaria y destructora del planeta.

Los dos primeros artículos configuran el primer bloque de este monográfico. Nos adentran en el creciente proceso internacional de profundización de la mercantilización de la educación en el ámbito europeo y el impulso del mismo a través de los organismos y los tratados internacionales que ahondan en la privatización y conversión del derecho de la educación en una mercancía más, como cualquier otro producto de consumo. El texto de Enrique Galindo, profesor y activista de Mareas por la Educación Pública, analiza los mecanismos que están configurando la apuesta neoliberal del actual sistema educativo y las líneas fundamentales que rigen políticas educativas de la valorización del capital humano que impulsan esos organismos internacionales, fundamentalmente la OCDE y la UE, y que son obedientemente aplicadas por los gobiernos nacionales de todo el mundo dando lugar a un modelo de educación marcadamente neoliberal.

Complementariamente a este análisis, Elisa Gracia y Carlota Álvarez, estudiantes y activistas de la Unión de Juventudes Comunistas, se adentran en la privatización de la Educación y los efectos de los tratados de libre comercio que está negociando la Unión Europea y que suponen una etapa más de este proceso de liberalización de los mercados que buscan aumentar la tasa de ganancia de la burguesía internacional mediante la mercantilización también del sector educativo.

El segundo bloque se centra más en mecanismos y estrategias concretas que el neoliberalismo está introduciendo en la agenda educativa y que conforman un modelo férreo de estructuras y sistemas de sometimiento a los valores y principios competitivos, insolidarios y profundamente egoístas del capitalismo en el espacio escolar. Valores basados en la comercialización del espacio público educativo y la introducción de la empresa en el núcleo educativo, definiendo prioridades, contenidos y objetivos de los sistemas educativos; incluso introduciendo la empresa militar y sus valores guerreros o el modelo de capitalismo empresarial como finalidades fundamentales en los que educar a las nuevas generaciones. Pero también a través de estrategias más sutiles como la colonización cultural a través de un modelo de bilingüismo segregador o la innovación y la evaluación como sistemas de control y estandarización de este nuevo mercado educativo competitivo. Lo más alarmante es que estas estrategias, más o menos sutiles, más o menos publicitadas o más o menos consentidas, amparadas e incluso demandas por las Administraciones Educativas de corte neoliberal, están siendo casi asumidas y aceptadas también, sin prácticamente ninguna crítica ni oposición, por buena parte de la sociedad e incluso de sectores socialdemócratas y progresistas.

Este segundo bloque se abre, pues, con el artículo del Investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona Geo Saura, sobre el denominado filantrocapitalismo neoliberal que invade nuestra geografía educativa y social. Describe cómo nuevos actores privados como grupos filantrópicos, organizaciones económicas, corporaciones y think-tanks están participando junto a los gobiernos en los procesos de toma de decisiones de las políticas educativas, buscando producir y ampliar nuevo mercado educativo con el fin de maximizar beneficios del capital invertido en este campo y promoviendo nuevos procesos de gobernanza global cuyos efectos están desarrollando incluso nuevas formas de pensar la educación.

A continuación, el profesor y activista Rubén García, Cocoordinador del Área de Educación de Izquierda Unida de Castilla y León y el Profesor de la Universidad de León y Coordinador del Área Federal de Educación de IU, Enrique Díez, desarrollan cómo la educación se está convirtiendo en un campo de batalla para la introducción no solo de esos modelos de privatización y gobernanza neoliberales, sino también un territorio para conquistar espíritus militares en el currículum escolar y en la formación del profesorado, mediante contenidos, concursos, exhibiciones y formación financiada por las propias Administraciones Públicas, con la excusa del nuevo halo “humanitario” que pretenden vender de las actuales guerras de invasión y pillaje internacional. El profesor Díez desarrolla, en el siguiente artículo titulado “Educar en y para el capitalismo emprendedor”, la introducción en el currículum escolar de la filosofía del capitalismo made in Wall Street y el IBEX-35, mediante el arte de educar a las jóvenes generaciones en la “especulación financiera”, como nueva estrella transversal en los contenidos escolares, desde infantil hasta la Universidad. Parece ser que el gurú del neoliberalismo, Milton Friedman, se consagra como el alma mater de la educación actual y une el capitalismo con la invasión militar, aplicando en la escuela aquel principio de que la guerra es un mecanismo de extensión del imperio económico y de los nuevos negocios de las multinacionales: “Para que la globalización avance es imprescindible que Estados Unidos actúe con toda su omnipotencia. La mano invisible del mercado jamás funcionará sin el puño invisible. McDonald’s no prosperará sin McDonnell Douglas, constructor del F15. El puño invisible que garantiza un mundo seguro para Silicon Valley se llama ejército, aviación, marina y Cuerpo de Marines de los Estados Unidos” (Thomas Friedman, The New York Times, 28 de marzo de 1999).

A continuación, estos autores junto con Agustín Moreno, profesor de secundaria, activista de la Marea Verde de Madrid y miembro del Área de Educación Federal de IU, reflexionan sobre el actual modelo de bilingüismo escolar que está sirviendo no solo para segregar a buena parte de la población escolar, sino también para colonizar mentalmente y vitalmente las expectativas sociales y las esperanzas, orientando la educación de niños y niñas prioritariamente hacia un futuro laboral, como si el desarrollo fuera eso esencialmente, ser mano de obra, buscando ya desde infantil posibles ventajas competitivas en el posterior mercado de la precariedad.

Dentro de este bloque, se complementa este análisis crítico sobre el actual modelo de bilingüismo escolar con el artículo del profesor y experto Juan Mainer, Catedrático de Bachillerato de Geografía e Historia y miembro de Fedicaria, que nos muestra las otras caras de la enseñanza del inglés. Explica cómo la lengua inglesa, junto a la informática o la economía del emprendimiento, son fetiches sociales y educativos, auténticos caballos de Troya del pensamiento neoliberal hegemónico y de las políticas educativas que estamos padeciendo, detrás de las cuales hay todo un proceso civilizatorio, del que la escuela es un eslabón relevante. La lengua inglesa es un vehículo de ideologías, forma de estar, pensar e interpretar la realidad y el mundo que forma parte de una premeditada, calculada y muy bien organizada estrategia de colonización e imperialismo cultural angloamericano.

Este segundo bloque finaliza con dos textos, uno de Rosa Cañadell, Profesora de Secundaria, activista educativa y conocida como portavoz del sindicato USTEC·STEs, que reflexiona sobre la innovación y el texto de Enrique Díez sobre la evaluación del famoso informe PISA. Ambos artículos revisan cómo esta forma de concebir la innovación y este enfoque de la evaluación, de corte profundamente neoliberal, han cambiado radicalmente el sentido a la innovación y la evaluación pedagógica de orientación emancipadora y social, para convertirlas en herramientas al servicio de la privatización y la creación de un mercado educativo que se ofrece a la “clientela más exclusiva”, en donde ya pueden elegir entre las “mejores ofertas competitivas” en formato de rankings de centros, como si de una oferta de opciones bancarias o de productos de mercado se tratara.

El tercer bloque aborda dos aspectos cada vez más preocupantes de esta guerra ideológica que arrasa, sin dejar casi alternativas posibles al pensamiento único. Guerra que parece, al menos por los resultados electorales en el continente y en nuestro país y por lo que transmiten los medios cotidianamente, como si el neoliberalismo fuera ganando por goleada.

En primer lugar, se adentra en cómo este tsunami neoliberal está conformando nuestras conciencias y conformando un nuevo sujeto neoliberal a través de la “gestión emocional” y de la motivación, que se convierten en eficaces formas de lograr el consentimiento y sometimiento de la mayoría social a las nuevas configuraciones del mercado laboral. Y, en segundo lugar, la transformación que esto supone para los sistemas escolares, que ahora tienen la función de garantizar la “disolución de la lógica” y la entrega de los escolares a la servidumbre voluntaria a través de la manipulación emocional y la psicología positiva como métodos de control social, configurándose como una auténtica “escuela de la ignorancia”. Dos textos escritos por Enrique Díez, el primero de ellos, y por Enrique Galindo, el segundo.

En este bloque nos adentramos también en un análisis de género de esta guerra ideológica neoliberal que quiere convertir la vida en mercancía, incluso a los seres humanos. Eloina Terrón, Profesora y Coordinadora Provincial de Izquierda Unida León, junto con Cristina Simó, Maestra y Secretaria de la Mujer del Partido Comunista de España y el profesor Enrique Díez, analizan las consecuencias educativas y en la socialización de las nuevas generaciones, que tendría el regular la prostitución como una profesión y organizar el alquiler de úteros como una “opción para las pobres”. Explican cómo nos están socializando en el patriarcado del consentimiento con estas propuestas neocoloniales, amparándose en dos ideas complementarias: la libre elección y el consentimiento. Convirtiendo así toda relación de compra-venta en la economía neoliberal en admisible, si supuestamente hay consentimiento por medio de la víctima, incluso en estas formas de violencia contra las mujeres. Preguntándose ¿cómo podremos educar para la igualdad en esta sociedad neoliberal donde las niñas sabrán que su futuro puede ser la prostitución o alquilar sus úteros y los chicos sabrán que pueden usarlas si tienen el suficiente dinero para pagar por ello? No olvidemos que el sistema educativo, formal y no formal, es una herramienta de reproducción del sistema social.

El último bloque, el cuarto, pretende abrir un nuevo horizonte ante esta desolación del capitalismo neoliberal que asola nuestros corazones y nuestros sistemas educativos. En este bloque nos plantean cómo combatir, desde la educación, este modelo de globalización neoliberal que se asienta en el inconsciente colectivo y en la vida cotidiana. Se inicia con el texto del profesor de la Universidad de León, Juan Ramón Rodríguez, técnico de formación de la Consejería de Bienestar Social de Asturias que aborda alternativas socioeducativas críticas al discurso neoliberal. Alternativas que puedan contribuir al logro de sociedades más igualitarias y con mayores cotas de justicia social.

En este sentido es destacable también la colaboración de David Hill, Profesor de Educación de la Universidad de Anglia Ruskin (Inglaterra), hace un llamamiento al activismo en los ámbitos social y político en las instituciones formales de educación, exhortando a ser «educadores críticos», «pedagogos revolucionarios críticos», dentro y fuera de la educación oficial desde la teoría y la práctica marxista.

Teresa García, profesora de la Universidad de Almería, presenta una propuesta de formación inicial docente desde la pedagogía radical, que busca confrontar y dar respuesta ante la “nueva economía” del conocimiento, frente a la que permitirá iniciar y desarrollar procesos educativos radicalmente democráticos tanto en la universidad como en los contextos escolares. Consol Aguilar, Catedrática de la Universidad Jaume I de Castellón, además nos recuerda la importancia de la implementación del género en la formación inicial de maestras y maestros unida a una acción política educativa coherente con la igualdad, ligada a toda lucha por la democracia y contra el neoliberalismo, pues el capitalismo neoliberal y el patriarcado van inextricablemente unidos.

Finalmente, Maria Angeles Llorente, profesora y referente de los Movimientos de Renovación Pedagógica en el País Valencià, nos adentra en cómo desenmascarar las consecuencias del neoliberalismo en la educación para poder combatirlas. Planteando que la única alternativa ética ante tanta barbarie pasa por la reconstrucción de la Escuela Pública como un modelo educativo para la emancipación y la justicia social. Una Escuela Pública que ha de ser democrática, laica, inclusiva, coeducativa y con un currículo contra-hegemónico para la transformación social. Esta reconstrucción, considera, sólo será posible si una mayoría social se implica en su construcción y se crean las sinergias sociales necesarias para cambiar un imaginario colectivo hoy fuertemente neoliberal. Querer, saber y poder son tres elementos claves para esta revolución.

Esta es la finalidad de este monográfico. No solo contribuir a deconstruir un imaginario colectivo donde parece que el capitalismo y la globalización neoliberal es la única alternativa posible, que como dicen sus mentores “aunque no sea la mejor opción, no es posible ninguna otra”, sino descubrir y ofrecer alternativas que orienten otra educación posible.

Necesitamos hacerlo ahora. Ya. Una generación de jóvenes que ha dado lugar al 15M y al movimiento de los indignados, pero que simultáneamente apuesta por apoyar opciones políticas conservadoras o abstenerse políticamente, nos habla de la ambivalencia y las dos caras de un posible futuro de la sociedad que estamos construyendo.

Este es un momento crucial en nuestra historia social. En un momento en que los movimientos sociales y políticos de la América Latina están viviendo la crisis del proyecto del Socialismo del Siglo XXI que tanta esperanza hizo surgir en el sur, mientras en Europa y EEUU resurgen con fuerza los fascismos y sus rostros amables, los movimientos naranjas de cariz neoliberal, que incentivan con mayor fuerza si cabe las invasiones “humanitarias”, financian el armamento que mantiene en auge el “choque de civilizaciones” y controlan los medios de comunicación mundiales con su ideología, es crucial entender el papel que pueden jugar la educación y los sistemas educativos públicos, pues se convierten en una piedra angular para repensar e intentar reconstruir el mundo y la vida desde un enfoque radicalmente diferente con el horizonte anclado en el bien común y la solidaridad, en la inclusión y la justicia social, en el decrecimiento y el respeto por el entorno planetario. Esta es nuestra apuesta. Este es nuestro reto.

Fuente: http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=7204

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Menor pobreza si todos los adultos tuvieran secundaria

Por: Vanguardia

Presenta Unesco informe sobre reducir la pobreza por medio de la educación.
La tasa de pobreza mundial podría reducirse a la mitad si todos los adultos terminaran sus estudios de nivel de secundaria, aseguró este miércoles la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Advirtió que nuevos datos muestran que prácticamente no ha habido progreso alguno en la reducción de las tasas de las personas no escolarizadas en los años recientes, de acuerdo con el Instituto de Estadística de la organización.

El equipo del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la Unesco publicó el documento Reducir la pobreza mundial a través de la educación primaria y secundaria universal, que demuestra la importancia de reconocer que la educación es clave para acabar con la pobreza en todas las latitudes, señaló la agencia de las Naciones Unidas en un reporte enviado a La Jornada.

El análisis basado en los efectos promedio de la educación sobre el crecimiento y la reducción de la pobreza en los países en desarrollo de 1965 a 2010, muestra que “cerca de 60 millones de personas podrían escapar de la pobreza si todos los adultos tuvieran tan sólo dos años más de escolaridad.

Si todos los adultos terminarán la educación secundaria, 420 millones de personas podrían salir de la pobreza, al reducir el número total de personas pobres en más de 50 por ciento a escala mundial y en casi dos tercios en África subsahariana y Asia Meridional, afirma el documento.

Pero a pesar del potencial de la educación para reducir la desigualdad, los nuevos datos del Instituto de Estadística de la Unesco (IEU) revelan que a escala mundial, a 9 por ciento de todos los niños en edad de cursar la primaria todavía se les niega el derecho a la educación, con tasas que alcanzan 16 y hasta 37 por ciento para los jóvenes en edad de acudir a la secundaria inferior y superior, respectivamente, y que en total, 264 millones de niños, adolescentes y jóvenes no asistieron a la escuela en 2015.

África subsahariana es la región con las tasas más elevadas de personas no escolarizadas en todos los grupos etarios. Cincuenta y siete por ciento de los jóvenes de entre 15 y 17 años; 36 por ciento de los adolescentes de entre 12 y 14 años, y 21 por ciento de los niños de entre seis y 11 años no asisten a la escuela, refiere la Unesco.

Etiopía, India, Indonesia, Nigeria, Pakistán y Sudán son los países que albergan a más de un tercio de los niños que no asisten a la primaria.

De persistir las tendencias actuales, de los 61 millones de niños en edad de asistir a la escuela primaria que actualmente no lo hacen, 17 millones nunca acudirán a un aula, alertó.

Las niñas de países pobres aún enfrentan obstáculos para educarse, de acuerdo con datos del IEU. En países de bajos ingresos, más de 11 millones de niñas de edad escolar primaria están fuera de la escuela, en comparación con casi 9 millones de niños. Aunque las niñas que logran comenzar tienden a completar el ciclo primario y continuar en el nivel de secundaria.

Para maximizar sus beneficios y reducir desigualdad de ingresos, la educación debe alcanzar a los más pobres, pero el informe muestra que en los países de ingresos bajos, es ocho veces más probable que los niños de las familias más pobres (menos de 20 por ciento), estén fuera de la escuela, que los niños más ricos (más de 20 por ciento). También que es nueve veces más probable que los niños en edad escolar primaria y secundaria en los países más pobres, estén fuera de la escuela, que sus pares en los países más ricos.

El documento hace hincapié no sólo en mejorar la educación, sino en reducir los costos directos e indirectos de la educación para las familias.

En otro informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos publicado este miércoles, el organismo afirma que colocar guardería y educación prescolar bajo una misma autoridad y disponer de programas coordinados a partir de un año de edad mejoran la calidad de la enseñanza y puede ayudar a reducir desigualdades.

Fuente: http://www.vanguardia.com.mx/articulo/menor-pobreza-si-todos-los-adultos-tuvieran-secundaria

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Nunca acaba la infamia de los 43 de Ayotzinapa Diana del Ángel: Procesos de la noche

Por: Elena Poniatowska

El cuerpo de Julio César Mondragón fue abandonado en una calle de Iguala y quienes lo torturaron querían que su mensaje no pasara inadvertido; esto se ve desde el momento en que alguien –no se sabe quién– tomó la fotografía que circuló en las redes sociales. Así es como Marisa Mendoza se enteró de que el cuerpo expuesto era el de su marido y el padre de su hija Melisa, quien acababa de cumplir dos meses.

Diana del Ángel acompañó a la familia Mondragón y a la abogada Sayuri Herrera durante más de dos años en un largo proceso que culminó con la exhumación del cuerpo del estudiante normalista de Ayotzinapa. Durante todo este tiempo, Diana no dejó de escribir en una libreta todo lo que veía y sentía. Testigo de la burocracia gubernamental y jurídica, se indignó con la forma descarada con la que la ley entorpece la búsqueda de la verdad.

El peregrinar de la autora junto a los protagonistas de esta tragedia empezó un 2 de noviembre de 2014 con la ofrenda del Día de Muertos que Afrodita Mondragón, mamá de Julio, pone en su casa. La descripción de la ofrenda en una fecha tan significativa para los mexicanos es el punto de partida del dolor de la madre, la esposa, el hermano y los tíos de Julio (también normalistas). Los panes, la fruta, los dulces, las veladoras y la cera nueva que dejan los vecinos frente al altar alimentan la pesadilla que significa ser joven, ser pobre, ser indígena y ser estudiante normalista en México.

¿Por qué tanto odio a los normalistas?

El paisaje de fondo de estas páginas que jamás debieron escribirse nos golpea, porque en un país normal esta joven ensayista estaría dedicada al estudio de la poesía de César Vallejo, Jaime Sabines y Carlos Pellicer, o a la poesía y la prosa de Rosario Castellanos, de Juan Rulfo, José Revueltas o Juan Villoro o José Emilio Pacheco o a las crónicas de Monsiváis o Fabrizio Mejía Madrid, en lugar de descender al abismo para documentar nada menos que un desollamiento, que en cualquier país del mundo –si es que se practica– es sinónimo de locura, de barbarie, de salvajismo y de monstruosidad.

Miro el rostro de la niña Diana del Ángel y me pregunto en qué país vivo, en qué país una niña como ella se pone a investigar una muerte y a acompañar a una familia entera en el estado de Guerrero en vez de vivir sus años de estudiante a la sombra de ahuejotes, árboles de chirimoyas, guanábanas y naranjos. ¿Qué país es este, señoras y señores, diputados y senadores, para que una niña tenga que sentarse a escribir no sólo sobre el asesinato, sino del desollamiento?

¿Por qué nadie la llevó a la playa? ¿Por qué nadie le cortó buganvilias? ¿Quién le dijo: Siéntate y acuchíllate y escribe sobre este suceso atroz que finalmente nos concierne a todos? ¿Qué diría Elena Garro, quien pasó toda su infancia en Iguala subida en los árboles frutales de la casa paterna jugando con su hermana Devaki al enterarse de que 60 años más tarde en vez de escribir una ronda de limón partido, dame un abrazo que yo te pido, Diana intentaría explicarse el significado de la muerte sin rostro del normalista Julio César Mondragón?

Diana del Ángel es una joven poeta, ensayista y defensora de derechos humanos, ganadora de la Primera Residencia de Creación Literaria Ventura/Almadía en Oaxaca gracias a la cual pudo terminar Procesos de la noche, libro que impacta y conmueve profundamente al ver reflejadas en sus páginas la impotencia, la angustia y las tramposas peripecias jurídicas que tuvieron que sufrir los familiares y la abogada de Julio César Mondragón, torturado y asesinado el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, en una de las noches más negras de nuestra reciente historia, cuando 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecieron y otros nueve fueron asesinados.

La palabra desollado –escribe Diana– aparece 183 veces en 134 documentos históricos “según el corpus diacrónico del español”. Procesos de la noche se suma a esa cifra porque se vincula inevitablemente al destino de Julio César Mondragón.

Las palabras ligadas a Julio Mondragón que Diana del Ángel consigna en su texto son desollado, tortura, víctima, inhumar y exhumar. Son tan horrendas que hacen que uno se pregunte si quizás en algunos años reinhumar no sea el triste aporte de México a la Real Academia de la Lengua como ya lo fue feminicidio. Porque en estas tres palabras (inhumar-exhumar-reinhumar) se sostienen las casi 200 páginas de un libro que combina crónica y ensayo en una apuesta a la memoria y a la solidaridad.

Si hay algo que salta a la vista es la inmensa solidaridad de la autora con la víctima. A lo largo de su relato, Diana la ensayista intercala testimonios de amigos, compañeros y familiares en un intento por reconstruir el rostro de Julio César Mondragón.

El 17 de agosto de 2015 se inicia el trámite en el Primer Juzgado del Tribunal Superior de Justicia de Iguala para pedir la exhumación del cuerpo y que en la necropsia intervenga el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Luego vendrán la Procuraduría Judicial de Guerrero, el Servicio Médico Forense de Iguala, el Museo Tecnológico de la Comisión Nacional de Electricidad (segunda reunión de la Presidencia de la República con familiares), el Salón Presidentes del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, el Registro Nacional de Víctimas en la colonia del Valle, el Panteón de San Miguel Tecomatlán, estado de México, la Coordinación de Servicios Periciales de la Procuraduría General de la República (PGR) en Ciudad de México, Jalapa, Veracruz…

Una vez que se logra la exhumación del cuerpo de Julio tanto los peritos argentinos como los designados por la PGR coinciden en que la muerte se produjo por tortura y no por arma de fuego, pero no se ponen de acuerdo en cuanto al desollamiento, y en este punto sólo pueden hablar de sus diferencias. Desde que se exhumó el cuerpo hasta la reinhumación pasaron más de tres meses: por tres juzgados de la República, de llamadas, negativas, solicitudes, negativas, peticiones, negativas, exigencias, negativas, negligencia, insensibilidad.

El cuerpo de Julio César Mondragón, tal como consigna de manera impecable Diana del Ángel, no tuvo paz desde la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando murió a causa de tortura: una primera autopsia plagada de irregularidades (el perito puso el globo ocular que se había desprendido dentro del pecho sin dejar constancia de ello); exhumado y sometido a una necropsia que implicó desprenderle el cráneo y tallar parte de sus huesos; almacenado en una morgue por más de tres meses debido a la burocracia judicial y finalmente reinhumado en un segundo sepelio al que su abuelo, Teófilo Raúl Mondragón –quien siguió el proceso desde el principio–, no pudo asistir porque murió en el transcurso de las gestiones.

En estas páginas vemos a una familia destruida que tiene que pasar dos veces por el mismo infierno; una justicia cuya ineficacia e insensibilidad asquean; pero, sobre todo, una serie de antesalas, de esperas, de ires y venires, en las que lo que salta a la vista es el nulo interés por indagar la verdad y por demostrar un mínimo de calidad humana.

El de Julio César Mondragón es uno de los casos más vergonzosos de nuestro país y de toda América Latina.

Procesos de la noche nos insta a no olvidar ni a dejar que la inercia nos gane: para que no se repita la historia, para que jóvenes talentosos como Diana del Ángel nunca más tengan que ser los cicerones de este dantesco infierno en que se ha convertido México.

Alguna vez, si conociera yo a Diana del Ángel, aunque sólo fuera de pasada, me gustaría atreverme a abrazarla y sobre todo a pedirle perdón por no ser capaz de levantarnos en vilo para ofrecerle otro país.

PD: Qué bueno que Almadía Ediciones y Guillermo Quijas, además de los consagrados como Vasconcelos, Le Clézio, Pitol, Villoro, Fadanelli, Alberto Manguel, Fabrizio Mejía Madrid y otros edite a una autora joven con un trabajo excepcional acerca de un tema que a todos nos debería de doler como a ella.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/06/25/opinion/a04a1cul

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Internet. Se profundiza la dependencia latinoamericana de EE.UU.

Por: Raúl Zibechi

Ocho de los nueve cables submarinos que unen América del Sur con Europa pasan por EEUU. Algo muy grave porque, además, la ciudad brasileña Fortaleza está más cerca de la península Ibérica que de Miami. El noveno es un cable obsoleto y saturado, de modo que el 99% del tráfico de Internet desde Sudamérica es controlado desde Washington.

El dato fue proporcionado por la compañía española Eulalink cuando presentó el proyecto de cable submarino que comenzará a operar en 2018, uniendo Brasil con Sines (Portugal) y Madrid, sin pasar por Estados Unidos. El cable tendrá una gran capacidad, nada menos que 72 Tbps (terabits por segundo), siete veces más que la información que América Latina trasmite actualmente al resto del mundo.

Se trata de un pequeño e insuficiente paso, toda vez que la región presenta un panorama absurdo: un correo electrónico entre Santiago de Chile y Buenos Aires (dos ciudades separadas por 1.400 kilómetros), recorre más de 15.000 kilómetros, primero por el océano Pacífico para llegar a la costa de California, luego atraviesa EEUU hasta Miami y finalmente se hunde en el Atlántico hasta llegar a la capital argentina. En paralelo, la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) y la compañía Huawei de China, firmaron un acuerdo de pre-factibilidad técnica para el desarrollo de una conexión directa entre Asia y Chile a través de un cable de fibra óptica que unirá China con el país andino a través del Océano Pacífico.

Son pequeños avances en dirección a la independencia en materia de comunicaciones. Hace apenas cinco años la UNASUR había decidido construir un anillo de fibra óptica para permitir la interconexión directa de los países de la región. El objetivo era superar la eterna dependencia económica, política y cultural. Un país como Brasil, que pretende ser una potencia global emergente, vive una grave dependencia en las comunicaciones: el 46% de su tráfico internacional de Internet viene de fuera del país, y de esa cantidad el 90% hace una «parada» (pitstop) en Estados Unidos.

En cuanto a la región en su conjunto, el 80% del tráfico internacional de datos de América Latina pasa por Estados Unidos, el doble que Asia y cuatro veces el porcentaje de Europa. Esto hace que las comunicaciones sean más caras.

El entonces ministro de Industria y Energía de Uruguay, Roberto Kreimerman, señaló luego de la cumbre de UNASUR en Asunción, en 2011, que hay varias razones por las cuales se tomó una decisión de construir el anillo sudamericano: «Los costos actuales son muy elevados ya que en el conjunto de la región lo que se paga a los propietarios de los cables submarinos y las conexiones con los países desarrollados suponen entre el 30 y el 50% del precio final».

La otra razón de peso hace referencia a la soberanía nacional, algo que quedó en evidencia cuando las agencias estadounidenses controlaban las comunicaciones de la presidenta Dilma Rousseff, lo que provocó una crisis diplomática entre ambos países.

El proyecto inicial de UNASUR pasaba por un relevamiento y mapeo de todas las redes existentes en cada uno de los países. Luego se establecieron tres etapas: la conexión de los puntos físicos ubicados en las fronteras, como Argentina, Paraguay, Venezuela Bolivia y Uruguay, y en la siguiente etapa las empresas estatales de comunicaciones, como Telebras de Brasil y Arsat de Argentina, y también las privadas, realizarían el tendido de sus redes. Estaba previsto que el anillo de fibra óptica tuviera una extensión de 10.000 kilómetros y fuera gestionado por las empresas estatales de cada país para que las comunicaciones sean más seguras y baratas. La conexión directa aumentaría la velocidad de conexión entre un 20 y un 30% y sus costos serían menores.

El proyecto implicaba la instalación de varios cables submarinos. Uno de ellos entre Brasil y Estados Unidos, que permite también la conexión con Colombia y Venezuela. Un segundo cable se proponía unir el continente directamente con Europa pasando por Cabo Verde, y un tercero unirá Fortaleza (norte de Brasil) con Angola (África) con una derivación hacia Argentina y Uruguay. La empresa encargada de la construcción de buena parte del anillo óptico era la estatal Eletrobrás y la financiación estaba a cargo del banco de desarrollo BNDES.

Todo esto ha quedado paralizado con la crisis política y los cambios de gobiernos que afectan a los principales países de la región, en particular a Brasil, el país que propuso y diseñó los nuevos tendidos de cables de Internet.

Ahora los pasos que se siguen no son ya de carácter regional sino bilateral, como el caso de Brasil con España y de Chile con China. El gobierno de Michelle Bachelet destacó la importancia que el proyectado puente de comunicación directa entre Asia y Latinoamérica tendrá de cara al desarrollo futuro de las telecomunicaciones en la zona. En 2015 la UNASUR y la Corporación Andina de Fomento llegaron a un acuerdo para construir una «Red de Conectividad Suramericana para la Integración» con una inversión de un millón y medio de dólares. El entonces secretario general de UNASUR, Ernesto Samper, recordó que la velocidad de internet en América del Sur es ocho veces más lenta que la de otros países del mundo, lo que supone una traba para el desarrollo.

Samper también aseguró que la red de conectividad ampliará la seguridad y defensa de la región en el área cibernética. «No es un asunto sobre seguridad física, que afecte a las personas a través de un enfrentamiento armado, ni de cuánto se equipan militarmente los países para defenderse unos de otros; sino de otro tipo de defensa colectiva, como la ciberdefensa», dijo Samper.

Sin embargo, en los dos últimos años no hubo ningún avance consistente en esa dirección. Habrá que esperar que la región supere la crisis política y el viraje conservador, para que se retomen los proyectos que prometían ingresar en una era de independencia en las telecomunicaciones.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227948&titular=se-profundiza-la-dependencia-latinoamericana-de-ee.uu.-

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Cómo aprobar Selectividad con buena nota repasando los exámenes a última hora

Por: Hector G. Barnés

Esta semana se celebra por primera vez en toda España la EvAU (Evaluación de Acceso a la Universidad), que finalmente no se diferenciará tanto ni de la PAU ni de la antigua Selectividad. Se trata de una prueba que se puntúa del 0 al 14 y que constituye un 40% de la nota final –siempre y cuando se llegue a un mínimo de 5–, a complementar con el 60% de la nota de Bachillerato. En resumidas cuentas, será determinante a la hora de que los alumnos puedan elegir entre una carrera u otra.

La sensación de que de estos tres días de junio depende su futuro puede ser estresante para muchos alumnos, lo que provoca que a menudo tomen malas decisiones respecto al estudio y al descanso que, en lugar de ayudarles, pueden ser letales a la hora de rendir en el examen. De nada sirve haber llevado una disciplina de estudio perfecta durante los últimos ocho meses si pasamos la noche antes de la prueba en vela, despiertos a base de cafés y devorando frenéticamente los libros que ya nos conocemos de memoria.

No intentes pegarte un atracón y leer todo otra vez de principio a fin, sino revisa los puntos que más dudas te planteen y consolida los datos importantes

El mejor consejo para enfrentarse a un examen así es, obviamente, relajarse. Algo muy fácil de decir y difícil de hacer. Sin embargo, debido a que la mayor parte de estresantes están relacionados con los hábitos de estudio, tener claro qué debemos y no hacer puede ser clave. Aquí presentamos una serie de consejos tanto psicológicos como pedagógicos para intentar no tirar el trabajo por la borda en el último momento.

Preparación próxima: la suerte está echada

Lo primero que debemos recordar es que, por mucho que nos duela, la mayor parte del pescado está vendido, salvo que se alineen los astros y nos caiga en el examen justo ese párrafo que acabamos de leer (cuidado: no suele ocurrir). De ahí que no podamos seguir utilizando las mismas técnicas de estudio que unos meses antes, cuando empezamos a profundizar en el contenido.

Es preferible, por lo tanto, que prime lo práctico sobre lo teórico; es decir, no intentes pegarte un atracón y leer todo otra vez de principio a fin, sino mejor revisa los puntos que más dudas te planteen y consolida los datos más importantes a través de esquemas y resúmenes. Aunque sea tarde para establecer una estrategia de estudio en profundidad y a largo plazo, lo que sí podemos hacer es un pequeño cuadrante de prioridades. Una de las decisiones que más cuesta tomar es dar por cerrada una asignatura o un tema, pero es algo que debemos hacer tarde o temprano sin sentirnos mal.

Esto es lo único que vas a conseguir si no duermes. (iStock)
Esto es lo único que vas a conseguir si no duermes. (iStock)

El último día no se estudia

Muchos recomiendan cerrar los libros hasta un día antes del examen y dejar de fiarnos de nuestra memoria a corto plazo –aquella que olvidará todo lo que hemos aprendido nada más terminar el examen– para confiar en lo que está consolidado en ella. Es una manera de evitar caer en la trampa de la inseguridad que emerge cuando nos damos cuenta de que hay algunas lecciones que no conocemos tan bien como pensábamos (sorpresa: es probable que sí y los nervios no estén jugando una mala pasada). Aunque revisar la tarde anterior no siempre es mala idea, sí lo es estrujar el último minuto antes del examen pasando páginas del libro de texto como locos.

Duerme y haz lo de siempre

Son días excepcionales, por lo que pensamos que nuestros horarios también deben serlo. Cuidado, es la fórmula del desastre: antes de una final, los deportistas no pasan la mañana entrenándose hasta que no pueden más, sino que se concentran y descansan. Lo mejor es, ante todo, dormir lo suficiente (ocho horas para los 18 años está bien) y seguir una buena rutina de alimentación, ya que también influye en nuestra capacidad memorística; no debemos cambiar nuestras costumbres, especialmente en lo que concierne al sueño.

Hacer deporte puede ser una buena opción ya que, como recuerda el doctor Robert Oexman, director del Instituto Sleep to Live, “ayuda a que estés alerta mientras estudias y te ayuda a relajarte cuando es hora de dormir”.

Podemos dedicar el día anterior a hacer exámenes de otros años para saber cuánto tiempo nos lleva y en qué flojeamos más

Aprovecha los recursos disponibles

¿Cómo será el examen de Selectividad? Muchos estudiantes se enfrentan a dicha incertidumbre, pero hoy en día, gracias a Internet, disponemos de multitud de recursos que nos pueden dar una buena idea de lo que nos espera. Las Comunidades Autónomas disponen de páginas en las que recopilan los exámenes PAU de otros años, que nos pueden servir tanto para hacernos una idea como para practicar.

Si, por ejemplo, nos sentimos inseguros con una asignatura en concreto, podemos probar a realizar uno de los exámenes de años pasados para localizar nuestros puntos débiles y, sobre todo, descubrir cómo tenemos que repartirnos el tiempo (recuerda el viejo consejo de que es mejor empezar por las preguntas más fáciles). También podemos calcular cuántos puntos vale cada una de las preguntas el examen y, por lo tanto, a cuáles debemos dar prioridad.

Aprende a hacer el examen

Uno de los errores más tristemente habituales es echar a perder el trabajo de estudio por no saber qué se nos pide, a veces por algo tan tonto como no haber leído correctamente el enunciado de la pregunta. Una vez más, los nervios y la velocidad jugando en nuestra contra. Puede que no sea tan mala idea dedicar las últimas jornadas a aprender a hacer el examen, uno de esos detalles que ha diferenciado a los buenos estudiantes de los mediocres.

Que no cunda el pánico. (iStock)
Que no cunda el pánico. (iStock)

Cuidado con los grupos

En los momentos de repaso nos puede resultar útil quedar con un compañero para resolver dudas o evaluarse mutuamente. Pero hay que tener cuidado porque puede ser un arma de doble filo, especialmente ahora que los grupos de WhatsApp pueden generar una tremenda ansiedad. Nos contagiamos fácilmente por el estrés, así que el móvil puede terminar convirtiéndose en un ventilador que esparce ansiedad, inseguridad e información incorrecta, como esos bulos que circulan todos los años de que va a caer tal o cual tema en determinada asignatura. Ni qué decir tiene que estar pendientes del móvil, ese estresante cotidiano, es muy poco recomendable si lo que pretendemos es estar concentrados.

Nada de estimulantes

Puede parecer obvio, pero los estimulantes –desde el café hasta distintas drogas pasando por el alcohol– no son precisamente la mejor herramienta para la memorización ni para combatir el estrés o descansar correctamente, por mucho que nos proporcionen una (transitoria y muy subjetiva) sensación de seguridad. Relájate, pero de otra manera.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-06-06/guia-estudiar-examenes-selectividad_1394709/

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Nueva Sede de La Paz de la Universidad Nacional

Por: Ignacio Mantilla

Desde su fundación, hace 150 años, la Universidad Nacional ha integrado escuelas y facultades que hoy por hoy constituyen sus ocho sedes erigidas en el territorio nacional. En un comienzo, la Universidad se conformó con seis escuelas en Bogotá que para la época de 1867 estaban dispersas por la ciudad: Medicina, Ciencias Naturales, Filosofía y Letras, Ingeniería, Artes y Oficios, y Jurisprudencia.

Posteriormente, en 1935, el presidente López Pumarejo entregó los terrenos en los que se construyó la Ciudad Universitaria en Bogotá, sede principal de la institución. En 1936 se integró la Sede Medellín a la Universidad con la anexión definitiva de la Escuela Nacional de Minas; la Sede Manizales se adicionó en 1948 y la Sede Palmira en 1946 con la incorporación de la Escuela Superior de Agricultura Tropical del Valle.

En 1996 la universidad creó cuatro sedes en las fronteras del país: Arauca, San Andrés, Leticia y Tumaco. Su apertura formal se dio posteriormente de manera distinta en cada una de estas regiones. La última que entró en funcionamiento fue Tumaco, que apenas hace tres años recibió los primeros estudiantes.

Desde hace varios años, y por iniciativa de la comunidad vallenata, se ha querido tener una sede de la Universidad Nacional en el Cesar. Las tres últimas administraciones regionales y locales: Gobernación, Alcaldía de Valledupar y Alcaldía del municipio de La Paz, con el apoyo adicional de los diputados, han unido esfuerzos, recursos y acciones para lograrlo. Es así como, desde 2013 se inició la construcción de un campus, localizado entre Valledupar y La Paz, con recursos de la Gobernación del Cesar, principalmente provenientes del sistema general de regalías.

Las dificultades propias de este tipo de obras públicas y el incumplimiento del cronograma inicialmente previsto para la culminación de la construcción han motivado la intervención de la Contraloría General, en cabeza del señor contralor, doctor Edgardo Maya, para poder superar los excesivos retrasos y lograr, finalmente, concluir esta importante obra para la región.

En virtud de estas acciones, los directivos de la Universidad Nacional acompañamos la semana pasada al señor contralor a la ciudad de Valledupar para instalar una veeduría ciudadana compuesta por los notables ciudadanos, en su mayoría ilustres egresados de la Universidad Nacional, Alfonso Araújo Cotes, Hernán Cabello Vega, Ernesto Altahona Suárez, Emilio Araos Solano, Francisco Fuentes Acosta y Gustavo Gnecco Oñate, quienes se encargarán de hacer seguimiento e informar sobre el cumplimiento de los trabajos finales. Fue ésta además una oportunidad para reunirnos todos con el señor gobernador, Franco Ovalle, en una de las aulas del nuevo campus en construcción y observar el estado de avance de las obras.

La reunión y, en general, la visita abre una concreta esperanza: entregar a la Universidad Nacional las instalaciones debidamente terminadas a principios del mes de noviembre de 2017. De lograrse con éxito esta meta, habrá que garantizar aún la ineludible financiación por parte del Gobierno Nacional para el funcionamiento y vendrá para la universidad un gran reto que debe comenzar el próximo año.

Esta nueva sede se llamará Sede de La Paz, haciendo alusión a su ubicación geográfica en el municipio del mismo nombre, pero también al momento histórico que vive el país. Su real apertura y funcionamiento se dará cuando el Consejo Superior Universitario apruebe su creación y se incorporen a la base presupuestal de la institución los recursos de funcionamiento requeridos para atender una población estudiantil que en la primera etapa aspira a tener unos 2.500 estudiantes.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha mostrado interés en este proyecto y gracias a su gestión se dispone de una primera suma de inversión para llevar a cabo los trabajos preoperativos de adecuación y dotación de los espacios académicos iniciales. También el presidente Santos ha manifestado su compromiso con este proyecto de gran impacto social. Confío, entonces, en que estas manifestaciones y buenas intenciones se concreten en los recursos requeridos para la apertura de la nueva casa de estudios, acto equivalente a la creación de una nueva universidad pública, lo que no se ha hecho en las dos últimas décadas.

Si mis expectativas optimistas se cumplen, el gran proyecto académico de la Sede de La Paz de la Universidad Nacional comenzará entonces el próximo año. Este nuevo reto universitario, que quiero compartirles, lo representa principalmente la puesta en marcha de los programas académicos de pregrado y posgrado que allí se ofrecerán.

En una audaz apuesta, queremos que, por primera vez en 150 años, la Universidad Nacional ofrezca, fuera de Bogotá, carreras del área de la salud tales como Medicina. La región necesita y merece este esfuerzo y desde la universidad estamos convencidos de la importancia de consolidar allí una Facultad de Ciencias de la Salud, que además de los beneficios naturales que trae la formación de los mejores médicos, odontólogos, fisioterapeutas o nutricionistas, pueda contribuir para transformar en un hospital universitario el actual Hospital Rosario Pumarejo de López de Valledupar.

Complementaria al área de la salud, la Sede de La Paz tendrá otras facultades y se ofrecerán más de 50 carreras distintas en la exitosa modalidad Peama, consistente en programas que inician con las asignaturas propias de los ciclos básicos comunes a casi todas las carreras y después de dos años de estudios en esa sede, el estudiante se traslada, para terminar su carrera, a una de las grandes sedes como Bogota o Medellín. Paralelamente la oferta académica de posgrado por cohortes podrá contemplar programas de especialización o maestría en diferentes áreas.

Espero que todas las condiciones iniciales se den para que podamos responder a las expectativas de esta amplia comunidad y para que la educación superior de calidad que ofrecerá la Universidad Nacional en esta región pueda acoger a los talentosos y alegres jóvenes vallenatos.

Fuente: http://www.elespectador.com/opinion/nueva-sede-de-la-paz-de-la-universidad-nacional-columna-699822

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