Page 528 of 2741
1 526 527 528 529 530 2.741

Brasil: Hoy cuenta más un banquero que el buen padre Julio Lancellotti

Hoy cuenta más un banquero que el buen padre Julio Lancellotti

La cultura dominante, hoy mundializada, se estructura alrededor de la voluntad de poder, que se traduce en voluntad de dominación de la naturaleza, del otro, de los pueblos y de los mercados. Esa lógica continuamente crea tensiones, conflictos y guerras. Y provocó la irrupción de la Covid-19 que encontró en un presidente “un Trump de las cavernas”, que la consideró una “gripecita” y así se desentendió de atender al pueblo, presenciando sin ninguna empatía la muerte de más de 240.000 víctimas, para escándalo nacional e internacional.

De los 3.400 años de historia de la humanidad que podemos datar, nos dice el historiador Georg Weber, 3.166 fueron de guerra. Los restantes 234 no fueron ciertamente de paz sino de preparación para otra guerra.

Prácticamente las fiestas nacionales de todos los países, sus héroes así como los monumentos de sus plazas, están relacionados con hechos de guerra. Los medios de comunicación llevan al paroxismo la magnificación de todo tipo de violencia, bien simbolizada en el programa nocturno de una de las televisiones con el título Tela Quente (pantalla caliente). Y para vejamen general, nuestro presidente defiende la tortura de los tiempos de la dictadura militar y exalta a torturadores sanguinarios.

En los distintos países, el militar, el banquero y el especulador valen más que el poeta, el filósofo y el santo. Cuenta más el rico empresario de la Fiesp que el pobre hombre de Dios que cuida de la gente de la calle y sólo por eso está siempre amenazado de muerte: el padre Julio Lancellotti. En los procesos de socialización formal e informal, la cultura de la violencia no crea mediaciones para una cultura de la paz, del diálogo y de la fraternidad universal.

Esta situación suscita siempre de nuevo la pregunta que de forma dramática Albert Einstein plantea a Sigmund Freud en 1932: ¿Es posible superar o controlar la violencia? Freud, realista, responde: “Es imposible controlar directamente el instinto de muerte (thánatos). Sin embargo, se puede actuar por vías indirectas. Todo lo que hace surgir lazos emocionales entre los seres humanos actúa contra la guerra. Todo lo que civiliza, trabaja contra la guerra”. Pero concluye con resignación: “hambrientos, pensamos en el molino que muele tan despacio que podemos morir de hambre antes de recibir la harina” (Obras completas III, 3, 215).

Sin entrar en detalles, diríamos que detrás de la violencia funcionan fuertes estructuras que rompen los posibles lazos de fraternidad. Si no las controlamos, se hace verdad lo que Thomas Hobbes sustenta en su Leviatán (1561): el ser humano es lobo para otro ser humano.

La primera estructura es el caos, siempre presente en el proceso cosmogénico y antropogénico. Todos somos hijos e hijas del caos primordial, de aquella inmensa explosión silenciosa, el big bang ocurrida hace unos 13.700 millones de años. La expansión y la evolución del universo son una forma de crear orden (cosmos) en este caos y no permitir que sea sólo caótico, sino que sea también generativo. Él genera nuevos cuerpos celestes, galaxias, estrellas y agujeros negros. Incluso así, caos y cosmos (nuevos órdenes) acompañan siempre la evolución del universo. Él actúa también en el ser humano, haciendo que sea simultáneamente amoroso y violento, luz y sombra.

Esta estructura de caos ha producido cerca de cinco extinciones masivas de seres vivos, ocurridas hace millones de años. En la última, hace cerca de 67 millones de años, perecieron todos los dinosaurios. Posiblemente la propia inteligencia también nos ha sido dada para limitar la acción destructiva del caos y potenciar su acción generadora de nuevos órdenes.

En segundo lugar, somos herederos de la cultura patriarcal que instauró, hace más de diez mil años, la dominación del hombre sobre la mujer y creó las instituciones asentadas sobre el uso legítimo de la violencia por el Estado, más presente en el ejército, en la guerra, en las clases, en el proyecto de la tecnociencia puesta al servicio de los procesos de producción que implican una depredación sistemática de la naturaleza y una deshumana injusticia social.

En tercer lugar, esa cultura patriarcal usó la represión, el miedo, el terror y la guerra como forma de resolver los conflictos. Sobre esta vasta base se formó la cultura del capital, explotando la fuerza de trabajo humano y devastando la naturaleza. Su objetivo es el lucro y no la vida, su lógica es la competición y no la cooperación, el individualismo y no la interdependencia entre todos. Su dinámica excluyente origina desigualdades, injusticias, violencias que eliminan miles, millones de vidas humanas. La irrupción de la Covid-19 ha impuesto a todos una pausa en esa voracidad, pues todo ha tenido que parar, la producción y la circulación de los seres humanos, sujetos al confinamiento social. Limó los dientes al lobo pero no le quitó la ferocidad. Los especuladores han acumulado fortunas fantásticas agravando la desigualdad social.

Todas estas fuerzas se articulan estructuralmente para consolidar la cultura de la dominación y de la violencia, actitudes contrarias a cualquier tipo de fraternidad. Ellas nos deshumanizan a todos, haciéndonos, según dice la encíclica del Papa Francisco Fratelli tutti, no hermanos y hermanas sino solo socios de intereses personales o corporativos (cf. nº 12;101). No basta estar a favor de la paz. Tenemos que estar contra la guerra, y en Brasil denunciar la ausencia de un proyecto oficial para detener la Covid-19, que ha hecho a su principal responsable, el jefe de la nación, “un gendarme de la burguesía”, que no cuida las vidas de su pueblo ni muestra empatía con las familias y personas que han perdido seres queridos, como si se hubiese hecho una lobotomía.

A esta cultura de la violencia hay que oponer la cultura de la paz. Al mundo de los socios tenemos que hacer valer el mundo de los hermanos y hermanas. Ésta es una propuesta innovadora, un verdadero nuevo paradigma civilizatorio del Papa Francisco en la Fratelli tutti: un modo de habitar la Casa Común como frater hermano y hermana, en la cual prevalece una fraternidad sin fronteras entre los humanos y también con los demás seres de la naturaleza de la cual es parte, en contraposición al paradigma de la modernidad asentado sobre el dominus, el ser humano como amo y señor de la naturaleza y no parte de ella.

Tal propuesta es imperativa, porque las fuerzas de destrucción ya han roto durante siglos el contrato natural con la Tierra y la naturaleza y por todas partes amenazan con romper el contrato social mínimo por la ascensión de la derecha y de la extrema derecha que no respetan las leyes ni la Constitución creando un Estado pos-democrático y sin ley (R.R. Casara). Esta propuesta papal es imperativa porque el potencial destructivo, en términos de armas de destrucción masiva ya montado, más el calentamiento global pueden poner en peligro toda la biosfera e imposibilitar la continuidad del proyecto humano. O limitamos la violencia y hacemos prevalecer el proyecto de la fraternidad universal, del amor social y de la paz perenne, como lo proclama de forma entre angustiada y esperanzada el actual Pontífice, o conoceremos, al límite, un camino que no tiene vuelta atrás. A nuestra generación le toca tomar esta decisión.

 

 

 

Leonardo Boff

Fuente de la Información: https://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=1016

 

Comparte este contenido:

Covid, vuelta a clases y el apocalipsis de julio de 2022

Covid, vuelta a clases y el apocalipsis de julio de 2022

Aram Aharonian 

América Latina vio hace un año cumplir sus peores presagios: un brasileño que llegó de Italia daba positivo en Sao Paulo el 26 de febrero de 2020 por covid-19 y hacía saltar las alarmas en la región, con sistemas de salud –quizá- más frágiles que en Europa. Desde entonces, 21 millones de latinoamericanos se han contagiado y casi 700.000 han muerto.

Hoy, el llamado a la vuelta presencial a las aulas de clases pareciera ser un común denominador de muchos de los gobiernos en América Latina, que han pautado el mes de marzo para esta convocatoria. La propaganda oficial, encubierta con un discurso de legitimación con narrativas de Unesco y Unicef,  trata de esconder los enormes intereses mercantiles que subyacen detrás de esta convocatoria.

Mientras, la debacle económica amenaza con lastrar los avances conseguidos y el futuro de una región que ha perdido los caminos de la integración y unidad, tan necesarias en épocas de crisis económicas, sociales, sanitarias, ambientales.

Pero no cante victoria: Dos sesudos técnicos del Fondo Monetario Internacional dibujaron el escenario posible de la pospandemia en julio de 2022, cuando los gobiernos piensan que lo peor ya ha pasado, tras una campaña exhaustiva de vacunas y paquetes billonarios de reactivación económica: el mundo, de repente, se enciende, hay batallas campales en cientos de ciudades, y los edificios en llamas se proyectan en millones de pantallas de televisión. Los gobiernos caen en elecciones tumultuosas. Apocalipsis el año que viene.

Philip Barrett y Sophia Chen, técnicos del FMI,  en su informe Las repercusiones sociales de las pandemias (enero del 2021) señalan que una pandemia “pone de manifiesto las fracturas ya existentes en la sociedad: la falta de protección social, la desconfianza en las instituciones, la percepción de incompetencia o corrupción de los gobiernos”.

A partir de un análisis de millones de artículos de prensa publicados desde 1985 en 130 países, el FMI elaboró un índice de malestar social que permite cuantificar la probabilidad de una explosión de protestas como consecuencia de la pandemia. Los técnicos relacionan los casos de estallidos sociales con 11.000 diferentes acontecimientos ocurridos desde los años ochenta: desastres naturales como inundaciones, terremotos o huracanes, así como epidemias.

Los expertos descubren “una relación positiva y significativa” entre desastres, epidemias y estallidos sociales. Muchos lo entendimos por experiencia o instintivamente, pero lo interesante del análisis del FMI es la relación cronológica que identifica entre las epidemias y los estallidos sociales, donde hay un importante efecto retraso de hasta dos años, que separan el momento álgido de la epidemia de las rebeliones.

Seguimos sufriendo

Un total de 20.747.458 casos de Covid-19 han sido registrados en América Latina y el Caribe. Brasil es el país más afectado por esta pandemia en la región, con alrededor de 10,5 millones de casos confirmados y 254 mil muertos. Colombia se ubica en segundo lugar, con más de 2,2 millones de infectados y casi 60 mil decesos.  México y Argentina registraron poco más de dos millones de contagios, con 185 mil y 52 mil decesos, respectivamente.

La llegada de las primeras vacunas ofrece esperanza pero la desigualdad en el acceso a más lotes, el reto logístico y la lentitud en su distribución, además de la corrupción, invitan a la precaución. Además, las nuevas variantes evidencian que el virus está lejos de controlarse en la región epicentro mundial de la pandemia. “Quiero enfatizar que ciertamente no estamos fuera de peligro”, aseveró la directora general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne.

El impacto de un año de pandemia se centró en las mujeres, los alumnos pobres, en la clase media y por supuesto, en la gente que tenía comorbilidades y la gente mayor. Esos son los grandes perdedores en la región.  Un impacto recrudecido en Centroamérica, que tuvo que hacer frente a la crisis sanitaria y al embate de los huracanes Eta e Iota en octubre y noviembre, con gente en refugios sin poder aislarse. La Cepal advirtió que cerrarán 2,7 millones de empresas en América Latina y se perderán unos nueve millones de empleos.

La educación

Volviendo a la educación y la pandemia, las condiciones materiales de vida de la población estudiantil y docente fueron y siguen estando seriamente afectadas por la covid-19.  Muchas familias han sufrido sus estragos  y ahora los gobiernos, sin que previamente se haya vacunado a docentes y estudiantes, pretenden la reapertura general o parcial de las escuelas, lo cual atenta contra el derecho humano a la vida.

La precariedad de las condiciones de bioseguridad y los limitados o inexistentes apoyos institucionales para garantizar los protocolos que ella conlleva pueden derivar en una tragedia que afectará fundamentalmente a los trabajadores de la educación y, sobre todo, a les hijes de las familias de menos recursos, señala Otras voces en Educción.

En toda América Latina y el Caribe los sueldos y salarios docentes se han deteriorado mientras, aprovechando la precaria capacidad de movilización del magisterio, se atacan conquistas sociales importantes.

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la) y susrysurtv.

Fuente: http://estrategia.la/2021/03/01/covid-vuelta-a-clases-y-el-apocalipsis-de-julio-de-2022/

Fuente de la Información: https://rebelion.org/covid-vuelta-a-clases-y-el-apocalipsis-de-julio-de-2022/

Comparte este contenido:

Costa Rica: Haciendo familia se hace humanidad

Haciendo familia se hace humanidad

Víctor Corcoba Herrero

Uno viene a la luz del mundo para recrearse, pero también para socializarse y hermanarse; o sea, para crecerse en el espíritu fraterno. Lo hace en una familia, que lo vincula para siempre, desde su mismo origen. Por tanto, está bien que los Estados tengan la obligación moral y legal de eliminar las leyes discriminatorias y aprobar otras que protejan a las personas en favor de esa vida colectiva que todos nos merecemos porque sí. Pero la cuestión es, conjuntamente, algo más profundo. De entrada, no podemos ir contra nuestra propia naturaleza humana. Estamos aquí para construir asociados un mundo, en unión y en unidad, con la luz imaginativa de este innato impulso creativo. Lo importante, en consecuencia, no son tanto los conflictos que puedan surgir, como la resolución de nuestras típicas debilidades, que al tiempo que nos fortalecen, nos acabarán despertando.

Reconozco que, en el mundo de hoy, hambriento de amor verdadero, no sea fácil esperanzarse. Sin embargo, en cualquier esquina puede surgir una luz ilusoria, que nos ponga en movimiento para explorar el futuro de una nueva forma. Desde luego, esa vida en común, nos invita a proseguir con la audacia del saber, en la búsqueda de nuevos horizontes, al menos para conseguir sosiego interno y sonrisas en el alma. Del ocaso también se sale, solo hay que querer hacerlo, y ponerse a dar vueltas y revueltas con la certeza de que el sol siempre sale para esclarecernos el camino. Lo sustancial es entenderse uno consigo y con los demás. Quizás tengamos que comenzar a participar en la lucha contra el aislamiento, cultivar más y mejorar ese entronque soñador, que es lo que verdaderamente nos enriquece como seres pensantes.

Sea como fuere, nadie puede cambiar nada por sí mismo. Necesitamos de ese empeño colectivo, el de hacer familia en común y de sentirnos como tal. Pueblos enteros sufren cuando no se planta cara a ese hálito que nos separa. Debilitar esa innata cohesión social nos deja sin sentimientos, para poder enderezar lo torcido de nuestra historia, que no es poco. Al fin y al cabo, el mundo es algo más que un poema a reconstruir, es un verso diario al que nos hacemos cada día con jubilosa esperanza. Por eso, es fundamental volver al corazón para verse y reconocerse y, así, poder entrar en una etapa de mayor conciencia, al menos para fortalecernos como humanidad. Ciertamente, nos falta sensibilidad y nos sobran aspas contaminantes, corruptas en su mayoría, que producen unos efectos tan preocupantes como mortecinos. Sin duda, no tenemos derecho a degradar algo que nos pertenece a todos. Ya está bien de accionar una silenciosa ruptura de los nexos de integración y de aproximación social, algo que la misma tierra nos requiere en cada instante que subsanemos, para que el quebrantamiento no se produzca.

En cualquier caso, hemos de observar esperanzados, que la verdadera sabiduría humana no debilita las reacciones ante un orbe que clama, junto a una buena parte de moradores que también sollozan en el desconsuelo permanente. Tal vez nos falte, eso sí, más empuje. Personalmente, también reconozco que me llama la atención esta pasividad continua, altamente egoísta, ante este desbordante río de contrariedades y miserias humanas. No podemos continuar con esta inmoralidad que nos distancia. Se me ocurre pensar, justamente ahora, en ese huracán que discrimina a ese mundo migrante, en lugar de adoptar un espíritu de colaboración entre todos, de manos tendidas y puertas abiertas. Asimismo, también, debemos fortalecernos con la liberación de nuestras sociedades contra el tremendo veneno del rencor. Cuidado, además, con el uso de las nuevas tecnologías, para rastrear y controlar datos demográficos específicos, que puedan violentar los derechos a la intimidad, la libertad de reunión pacífica y asociación, la libertad de expresión o movimiento. El vuelo de la vida es lo que nos embellece como seres pensantes, no le pongamos grilletes.

Por tanto, lo significativo de esta vida en común, no está en dejar de pensar en los fines de nuestra acción, sino en ver que todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza son inseparables de lo armónico, de la ecuanimidad y de la franqueza que nos tracemos entre sí unos con otros. Indudablemente, en las condiciones actuales de la sociedad mundial, donde imperan tantas desigualdades y cada vez son más las personas excluidas, privadas de derechos humanos básicos, el principio de la clemencia y el bien colectivo, ha de inspirarnos a la solidaridad y en una opción preferencial por los más necesitados. Esta expectativa implica, desde luego, que de no tomar espíritu de donación, la vida por sí misma se convertirá en un abismo del que va a resultar muy complicado salir.

*Escritor
corcoba@telefonica.net

Fuente de la Información: https://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/443105/haciendo-familia-se-hace-humanidad

Comparte este contenido:

México: Los modelos de educación en México frente a la COVID19

Los modelos de educación en México frente a la COVID19

Claudia Santizo, Profesora-investigadora en la UAM-Cuajimalpa

 

Existen diversas propuestas para atender los rezagos educativos causados por la COVID19, rezagos en el sentido de recuperar lo que los menores no aprendieron y que corresponde a su edad y el grado escolar en el que se encuentran. Su éxito depende de múltiples factores que necesitamos valorar a partir de los modelos educativos en el país. Por modelo se entiende al conjunto de conocimientos que da forma el currículo, el perfil de egreso de los estudiantes, los métodos de enseñanza y la formación docente, la organización escolar y su vinculación con los padres de familia, o los responsables de los menores, y la comunidad.

Por el tipo de organización, el modelo de educación dominante en el país es el sistema de educación pública básica de escuelas generales. Una variante, o un modelo diferente, es la educación a cargo del CONAFE que se imparte en comunidades rurales y cuya enseñanza descansa en promotores educativos que laboran en los espacios que para la educación acondicionan las comunidades que reciben el servicio. Otro modelo es el de la educación intercultural que descansa en promotores educativos con dominio de la lengua indígena de la comunidad a la que atienden. Están, también, los modelos para la educación que agrupan una variedad de formas de organización en las escuelas privadas laicas y religiosas. Cabe mencionar que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, propone un modelo alternativo de educación que tiene su propia perspectiva y que convendría discutir en otro momento.

La capacidad de respuesta de los modelos educativos frente a la COVID proviene tanto de la disponibilidad de recursos como de la flexibilidad para adaptarse a los cambios, entre ellos los que se presentan a continuación:

Condiciones para reanudar clases. A un año del inicio de la pandemia cada día se dan a conocer aspectos sobre las secuelas a largo plazo de la Covid 19 tanto en menores como en adultos. Ello exige mucha cautela para determinar cuándo y en qué condiciones se reanudarán las actividades escolares presenciales. En una consulta realizada, en Estados Unidos, a expertos en salud pública la mayoría de ellos estaba de acuerdo con el regreso a clases presenciales siempre y cuando se tuvieran medidas de seguridad básica como el uso de cubrebocas, mantener distancia, tener lugares ventilados y evitar actividades grupales[1].

La educación privada dispone de los recursos materiales y pedagógicos en las instalaciones de las escuelas, y en los hogares de los estudiantes se pueden aplicar las medidas sanitarias básicas que se recomiendan. Por ejemplo, en una nota de periódico se señala que una escuela privada instaló un equipo para mantener condiciones de higiéne en las instalaciones y en al aire que respiran los alumnos con un costo de $100 mil pesos. Sin verificar ese costo o la utilidad del equipo instalado, sí es posible considerar que las escuelas privadas puedan realizar ese tipo de gastos e implementar acciones rápidamente. Estas escuelas disponen de mayores recursos, por ejemplo el gasto por alumno se estima que es 1.7 veces mayor que el gasto por alumno en escuelas públicas[2].

En la educación pública no se conoce de algún presupuesto para la instalación de equipos que mantengan la higiene y la planeación de medidas de sanidad para reanudar clases ¿se instalarán filtros sanitarios, se obligará al uso del cubrebocas en todo momento, se evitarán lugares sin ventilación adecuada y actividades grupales?, ¿se turnarán grupos para asistir a la escuela y evitar aglomeraciones? Consideremos el caso de los cubrebocas ¿la SEP proveerá de forma masiva cubrebocas de diferentes tamaños para niños y jóvenes?, ¿con qué frecuencia se proveerán en un ciclo escolar? Este es un problema similar, o más complejo, que el de proveer libros de texto gratuito.

El Programa de Educación en Casa fue una medida general, homogénea, para todas las escuelas públicas. Sin embargo, el regreso a clases es más complejo por la diversidad de situaciones en cada escuela: su tamaño, estado del mantenimiento de las instalaciones, disponibilidad de agua para lavarse las manos con frecuencia, contar con electricidad, con espacios abiertos y tener sistemas de ventilación adecuados. Para atender estos problemas, son los directores y los docentes quienes están en mejor posición para realizar un diagnóstico de las condiciones de las escuelas para un futuro regreso a clases. En otros contextos, y ante un problema similar, la asignación de recursos a las escuelas se realiza de acuerdo con sus necesidades. Carlos Ornelas[3], por ejemplo, señala el caso de Japón que considera recursos para: contratar más docentes para reducir el tamaño de los grupos, contratar instructores y asistentes para los docentes, contratar a docentes retirados y a estudiantes, a personal de apoyo como enfermeras, psicólogas, trabajadores sociales y consejeros para los alumnos y sus familias, y se adquieren desinfectantes, termómetros, equipos de ventilación, materiales didácticos y equipos ¿La SEP podría considerar asignar presupuesto para algunos de estos rubros?,  ¿cuáles serían las prioridades?

Clases a distancia, presenciales y atención personal: La encuesta publicada por MEJOREDU sobre el Programa de Educación en Casa señaló diferentes formas y medios en que los docentes establecieron comunicación con estudiantes y padres de familia. Sin embargo, en sus resultados, los docentes señalaron no poder atender a los alumnos con mayores desventajas, o mayor vulnerabilidad[4] y señalan, también, la falta de motivación de los alumnos, la falta de apoyo de las familias, los problemas de conectividad y de capacitación de los docentes para la educación a distancia.

Los problemas señalados sólo confirman que la educación pública no estaba preparada para la educación a distancia y no lo estará en el corto plazo. Por ello, la comunicación personal entre docentes y estudiantes, así como sus familias, es vital para mantener la continuidad de la educación pública. Ante esta situación, algunos docentes por iniciativa propia experimentaron combinando clases a distancia con atención personal. Se conocen casos, casi heróicos, de docentes que salen con su camioneta a dar clases a sus alumnos[5]. Esto no es generalizado, pero la CNTE en Michoacán informó, en agosto de 2020, de un plan de educación emergente que se basa en mantener la relación docente-alumno a través de una cartilla pedagógica que se entrega a docentes, estudiantes y padres de familia, y se da seguimiento con llamadas telefónicas, visitas a los hogares o en lugares abiertos; también, plantearon adecuaciones curriculares para incluir temas de alimentación y salud. Además, se propusieron realizar “caravanas pedagógicas” para mapear la realidad geo pedagógica del estado[6]. No se conoce el alcance y los resultados que se obtuvieron con este programa pero será importante conocer sus resultados. Cabe anotar que planes similares no se dieron a conocer, o los desconozco, en las secciones sindicales de Oaxaca, Chiapas y el Valle de México donde la CNTE tiene presencia.

Métodos y organización de la enseñanza. La recuperación de aprendizajes es un tema de primer orden en el regreso a clases semipresenciales, o en algún momento totalmente presenciales. En las escuelas públicas es difícil considerar la pertinencia de regresar a clases utilizando las mismas prácticas de enseñanza, y no me refiero al uso de tecnologías que por las condiciones económicas difícilmente se podrán utilizar de manera generalizada en la educación pública.

Por necesidad y urgencia es el momento de volver la mirada a las experiencias con métodos de enseñanza y organización, digamos, no tradicionales para adaptarlas a la realidad de las escuelas públicas en México. Hay un aspecto que destacar. Hasta el momento la política educativa se ha preocupado por identificar las capacidades de enseñanza de los docentes, pero menor atención se ha puesto en analizar cómo aprenden los alumnos.

En primer término, podemos considerar un enfoque para la Aceleración del Aprendizaje. En Colombia lo usan para atender a niños que presentan una situación de extraedad para el grado en el que se encuentran. Se trata de niños que abandonaron sus estudios por los problemas de la violencia en ese país que obligan a las familias al desplazamiento forzado, o bien en menores que están en riesgo de abandonar la escuela. El objetivo es ambicioso ya que se busca colocar a los menores en el grado de educación primaria que les corresponde, según su edad y con los conocimientos que se requieren, y lo logran en un ciclo escolar con docentes expresamente capacitados para su ejecución[7]. Este enfoque busca atender un problema crítico para un sistema educativo que es el problema del rezago escolar[8]. Los pedagogos podrían establecer las ventajas, o no, de este tipo de estrategias de enseñanza para el caso de México, en donde los aprendizajes en lectura y matemáticas presentan rezagos importantes tanto en las pruebas nacionales como cuando se nos compara con el promedio de aprovechamiento que obtienen los países de la OCDE.

En segundo lugar, se encuentra la experiencia de la enseñanza en Finlandia comentada por expertos en educación en México[9]. La idea general es cambiar la noción de salón de clases por espacios para el aprendizaje, cuyo objetivo es desarrollar capacidades de pensamiento en los estudiantes. Se reorganiza la enseñanza distribuyendo tiempos de trabajo y de recreo, 45 x 15 minutos respectivamente, y los docentes orientan a los estudiantes en el desarrollo de proyectos. No hay tareas. Hay una perspectiva educativa con otras prioridades que será útil discutir en otro momento[10]. Además, ese país experimenta con otras formas de organizar la enseñanza[11][12]. El aspecto principal de esta experiencia es la apertura, la flexibilidad, para innovar.

Determinar cómo aprenden los estudiantes y a partir de allí organizar la enseñanza es una perspectiva que no se discute en el sistema de educación pública en México. Puede ser ilustrativa una experiencia en Estados Unidos donde los estudiantes inmigrantes, principalmente mexicanos, obtienen un mejor aprovechamiento cuando reciben clases en su idioma materno, en este caso español. Así, el programa de “Inmersión Dual“ ofrece clases en español e inglés, en los primeros grados se imparte la clase 90% en español y 10% en inglés, y en los últimos grados la combinación es 50% en español y 50% en inglés[13]. La explicación es sencilla, tiene mayor provecho aprender los conocimientos básicos en la lengua materna y conforme crecen los niños, de manera natural, traducen o aprenden a traducir esos conocimientos al idioma inglés.

El tema de la capacitación de los docentes en el uso de tecnologías es importante pero en la actual circunstancia tiene la misma relevancia revisar los métodos de enseñanza. En este caso, la actitud y disposición de los docentes es importante para introducir mejoras desde la práctica de la docencia. En ello radica la importancia de conocer el resultado del programa de la CNTE en Michoacán ya que surge, en primera instancia, desde la docencia. Por ejemplo, la visita a los alumnos en sus casas, o en espacios abiertos, requiere un compromiso del docente que va más allá de las condiciones laborales de trabajo.

En las escuelas sería conveniente crear espacios, físicos y de tiempo, donde los docentes y directivos intercambien ideas continuamente de cómo van avanzando en la recuperación de los aprendizajes. Además, deben contar con espacios de libertad para introducir nuevas formas de enseñanza y adecuar el currículo. Un caso específico es la propuesta de la CNTE para introducir materias de alimentación y salud. Cabe precisar que otorgar libertad de decisión a las escuelas requiere del apoyo financiero por parte del Estado.

La educación situada: La educación en las zonas rurales e indígenas del país tiene aspectos específicos que destacan la importancia de la educación situada. Uno de los mejores ejemplos son las escuelas primarias del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN, en Chiapas. En estas escuelas confluye la enseñanza en las lenguas mayas, tzotzil, tzeltal y tojolabal, que se conjuntan con el español. Hay una secundaria con un currículo que incluye “filosofía, saneamiento, agroecología, geografía, historia, computación, producción, prácticas de cultivo, comercio, estudios de la salud personal y colectiva”[14]. Este currículo se adecúa a las condiciones de la región. Un currículo adecuado a lo local también se presenta en la secundaria intercultural Tetsijtsilin en la Sierra Norte de Puebla, o en las escuelas de la comunidad Wixarika en Jalisco[15]. Incluso los servicios para la educación comunitaria del CONAFE tienen un currículo que se adecua a las condiciones de pequeñas poblaciones cuyas escuelas tienen menos de 20 estudiantes.

En las comunidades rurales que cuentan con servicios de educación intercultural tienen promotores educativos de la propia comunidad indígena como un medio para lograr que la educación sea provista en la lengua materna de los niños. ¿Por qué es tan importante esta condición? Se conocen historias de personas que siendo indígenas fueron sumergidos, literalmente, en una escuela pública en español causando frustración en los menores al no poder entender nada de lo que el maestro exponía. El propósito del programa de “Inmersión Dual“ en Estados Unidos, donde se ofrecen clases en español e inglés, también se puede aplicar al caso de los estudiantes indígenas enseñando primero en la lengua materna y paulatinamente ir introduciendo el español. De esta manera, se podría dejar atrás la política de castellanización que dominó la educación pública durante el siglo XX.

En conclusión, la emergencia sanitaria causada por la COVID19 colocó en primer plano la mayor parte de los problemas que viene arrastrando el sistema de educación pública primaria en México. Para la recuperación de aprendizajes y rencauzar la educación pública se necesitan formas novedosas de organización y de enseñanza. Se requiere de la colaboración de todos los actores, particularmente que las autoridades del sector educativo dediquen tiempo a escuchar las necesidades de los docentes y los directores.

[1] https://www.nytimes.com/es/2021/02/15/espanol/reabrir-escuelas.html

[2] Education at a Glance 2019: OECD Indicators. Table C1.5 Total expenditure on educational institutions per full-time equivalent student, by type of institution (2016).

[3] Carlos Ornelas, La educación poscovid-19 en Japón en https://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/la-educacion-poscovid-19-en-japon/1414933

[4] Educación básica; https://editorial.mejoredu.gob.mx/Cuaderno-Educacion-a-distancia.pdf; Educación media superior: https://www.mejoredu.gob.mx/images/publicaciones/experiencias-ems.pdf

[5] https://es-us.noticias.yahoo.com/profesor-rural-en-mexico-cuelga-pizarron-en-su-camioneta-para-llevar-educacion-a-sus-estudiantes-001827917.html

[6] https://piedepagina.mx/el-magisterio-michoacano-tiene-un-plan-b/

[7] https://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-article-340092.html?_noredirect=1

[8] Guía para diseñadores, ejecutores, evaluadores y organismos de programas de educación acelerada en https://www.acnur.org/5be497e34.pdf

[9] Gilberto Guevara Niebla en https://www.educacionfutura.org/ensenar-como-en-finlandia/

[10] Axel Didriksson T sobre libro de Pasi Sahlberg. El cambio educativo en Finlandia ¿Qué puede aprender el mundo? En http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26982017000300222

[11] Educación en Finlandia: así son las escuelas sin aulas donde los alumnos deciden qué estudiar. En https://www.bbc.com/mundo/media-46139445

[12] https://www.bbc.com/mundo/noticias-41232085

[13]https://www.youtube.com/watch?v=Jdp_KEDIC4Y&list=PLgpJm1hL5m15x5fhwQyO16fPb0fenq6yy&index=2

[14] http://desidades.ufrj.br/es/featured_topic/la-propuesta-educativa-en-las-comunidades-zapatistas-autonomia-y-rebeldia/4/

[15] https://www.redalyc.org/pdf/4138/413835202002.pdf

 

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/los-modelos-de-educacion-en-mexico-frente-a-la-covid19/

Comparte este contenido:

LA EDUCACIÓN DESDE EL PENSAMIENTO SOCIAL: HUGO ZEMELMAN

Estas líneas constituyen un ejercicio de imaginación reflexiva, en el sentido de intentar mirar un pensamiento social como una posibilidad de trazar lineamientos y propuestas para el mundo educativo. En este caso, trataremos de leer en clave de posibilidades educativas a Hugo Zemelman. Es una forma de invitar también a los lectores a beber directamente en los aportes de este intelectual y actor social que tiene aún muchas cosas que decirnos en su vasta obra.

Tal vez es necesario decir que, ante la dimensión de este artículo, es de seguro inevitable que forcemos una síntesis demasiado apretada de un pensador de la amplitud y el alcance de Hugo Zemelman, y que nuestra interpretación de sus textos sea a la vez parcial y tendenciosa. Pero nos aliviaría si consideráramos este ejercicio de imaginación reflexiva como una apertura a ideas y planteamientos susceptible de ser enriquecida y corregida más adelante por lectores y lectoras.

Planteamientos centrales de Hugo Zemelman (breve y apretada síntesis):

Zemelman intenta retomar la tradición racionalista, enriqueciendo las formas de pensar hasta sus límites. Ello pasa por razonar en toda la escala en que lo real se muestra: lo inmediato y mediato, lo dado y lo no dado, lo determinado y lo indeterminado, lo producido y la potencialidad (Zemelman, 1992). Lo anterior se traduce en riqueza de la relación gnoseológica, en el sentido de la apertura de espacios de creatividad.

No se trata sólo de transformar la realidad en objeto de explicación, sino en objeto de la experiencia. La dimensión de la conciencia histórica ha de incorporarse a la problemática del conocimiento, puesto que ella impone posibilidades de sentido (ib.).

El conocimiento está unido a la acción, por lo que se extiende la capacidad del hombre de reactuar sobre sus circunstancias. Mientras el conocimiento es de opciones de construcción, la práctica sirve para impulsar una construcción en la dirección desarrollada por el conocimiento.

Ontológicamente, la realidad histórica es un campo de enorme vastedad, siempre más rico que cualquier teoría (Zemelman, 1989). El problema, a fin de cuentas, es desarrollar las potencialidades de la consciencia histórica como consciencia del dándose, más allá de cualquier reduccionismo (Zemelman, 1989).

Cuando se transforma la realidad en contenido de una construcción por un sujeto, ello obliga a la ampliación de la experiencia y subjetividad de ese sujeto (ib.). La realidad cumple, pues, una función epistemológica. La reconstruccción del problema rompe con su tendencia a identificarlos con objetos teorizados, transformándolos en un campo de problemas posibles de ser teorizados (Zemelman, 1989).

El pensar obliga a ir más allá de lo establecido. Es necesario ver cada fenómeno con base a la idea de totalidad; es necesario abrirse a la inclusividad de los procesos inacabados. El razonamiento dialéctico pretende una reconstrucción que sintetiza lo dado y lo virtual.

La educación desde la mirada de Zemelman

La educación, desde la perspectiva de Zemelman, está llamada a la búsqueda del enriquecimiento de las formas de pensar, de la ampliación de los horizontes de la razón. Ello pasa por la problematización y la superación del conocimiento dado. Es necesario incorporar en la experiencia educativa diaria categorías tales como: lo inmediato-mediato, lo dado y lo no dado; lo determinado y lo indeterminado; lo producido y la potencialidad.

Este enriquecimiento del pensar ha de ser absolutamente significativo para los sujetos humanos, de lo contrario sería vacío, inútil. Por ello, es imprescindible incluir en el ejercicio del pensamiento la consciencia histórica, pues la realidad histórica es siempre más amplia y de mayor riqueza que cualquier teoría.

Las instituciones educativas, desde esta mirada, han de abrir espacios para la diferencialidad, en el sentido de propiciar el desarrollo de diversos modos de construir lo real, según los condicionantes sociales y las potencialidades cognitivas de educandos y trabajadores de la educación. En ello puede ser propicia la generación de espacios de creatividad, de condiciones para el desarrollo libre del pensamiento, interpretando los cuerpos teóricos existentes, no cristalizándolos o sobredeterminándolos.

En todo momento hay que considerar el papel protagónico de los seres humanos en el desarrollo del pensamiento y en la realización de acciones, polos que se imbrican en un proceso único. Profesores y estudiantes han de proyectarse desde y hacia la vida social para potenciar la realidad objetiva con la práctica, transformando la realidad en contenido de una construcción, cosa que viene a ampliar la experiencia y subjetividad del sujeto. En este sentido, las instituciones escolares han de de proveer ambientes altamente sistematizados para el pensar y el actuar, en la línea de propiciar la inclusividad, la dialéctica de articular cada fenómeno con la idea de totalidad, de la síntesis de lo dado y lo virtual.

———————————————————————————————————————
Zemelman, H (1989) «En Torno al Razonamiento y sus Formas». Lenguas Modernas 16. Universidad de Chile.
————- (1992) Los Horizontes de la Razón II: Historia y Necesidad de Utopía. México: Anthropos

Comparte este contenido:

Bolivia: Chakana y plurinacionalidad

Chakana y plurinacionalidad

Ollantay Itzamná

¿Para qué sirve el Escudo nacional en Bolivia?

Crear un Estado Plurinacional dejando casi intacto los símbolos criollos republicanos, incluso el nombre, himno, héroes, etc., fue un error de gran magnitud para Bolivia. Sus consecuencias lo sufren ahora.

En Bolivia, hace unos días atrás, a raíz de la divulgación que hizo el gobierno plurinacional de su logotipo con forma de la Chakana, sectores ejecutores del último Golpe de Estado en Bolivia arengaron nuevamente contra las simbologías de Abya Yala, esta vez, acusando al gobierno de Arce-Choquehuanca de sustituir, de forma inconstitucional, el sagrado Escudo de Bolivia por la Chakana. Sí. Los mismos que quemaron la Wiphala y masacraron a indígenas que enarbolan éste símbolo patrio, hace tan sólo meses atrás.

¿Qué es la Chakana?

Chakana es un código que tiene la forma de una cruz griega escalonada que para los pueblos andinos expresa/sintetiza la totalidad. En quechua chaka quiere decir puente que une los extremos. La Chakana consta de dos puentes imaginarios que unen Norte-Sur, Oriente-Occidente. Expresa la comunión entre todas las dimensiones de la coexistencia cósmica.

Chakana simboliza/sintetiza la comunidad cósmica, y dentro de ella a la comunidad humana. Es la expresión del equilibrio y comunión entre la noche y el día, varón y mujer, finito e infinito, materia y espíritu, sol y luna… Es un código del equilibrio y comunión en y con la totalidad cósmica.

Este código no es exclusivo de las civilizaciones andinas. En Chichinitzá, los mayas dejaron incrustada una prominente Chakana (no escalonada) a unos tres metros de altura en una de las edificaciones más grandes del lugar. Y así, chakanas se encuentran presentes en diferentes civilizaciones del mundo, evidenciando de este modo que este código, aunque no significa necesariamente lo mismo para todos los pueblos, no es exclusivo de los pueblos andinos. Mucho menos es la manifestación lítica de alguna doctrina cristiana.

¿Qué significa el Escudo boliviano?

Es la imitación de mal gusto de la virilidad española que los criollos intentaron materializar en una insignia de poder repleta de fusiles con puntas de cuchillo, cual si fuesen amenazantes falos violentos, adornados con lienzos de tres colores (rojo, amarillo y verde). ¿Qué exactamente quisieron expresar con esa insignia los fracasados criollos republicanos? Nadie sabe a ciencia cierta.

Dos siglos después de la República, y luego de cinco siglos de colonialismo recargado y continuado, sectores colonizados (creyentes republicanos) dicen sentirse identificado con dicho Escudo boliviano, con cuyos fusiles fálicos violaron y masacraron a sus abuelos y abuelas para someterlos. Así de dura es la realidad de la colonialidad. Las víctimas colonizadas terminan amando y defendiendo nada menos que el arma con el que diezmaron y aniquilaron a sus ancestros.

Esta condición de colonizados, cual apologetas defendiendo las insignias de poder de los colonizadores criollos, no es exclusividad, ni se agota en los sectores bolivianos. Lo viven y sufren nichos sociales del Perú, Chile, Ecuador, Argentina, México, Guatemala, …

¿Y la plurinacionalidad?

Lo más ridículo de las y los detractores de la Chakana en Bolivia es que se asumen como ciudadanos del Estado Plurinacional de Bolivia. Quizás no entendieron lo básico de los alcances del concepto de la plurinacionalidad que necesariamente implica la coexistencia fáctica de los diferentes símbolos/insignias/instituciones de los pueblos/naciones que conforman dicho Estado Plurinacional.

Después de más de una década de la creación del Estado Plurinacional en Bolivia, y ante la efervescencia del racismo o prepotencia criolla mestiza, se constata que el error que cometieron las y los constituyentes de dicho Estado Plurinacional es el no haber debatido, consensuado, el marco simbólico de la plurinacionalidad.

Crear un Estado Plurinacional dejando casi intacto los símbolos criollos republicanos, incluso el nombre, himno, héroes, etc., fue un error de gran magnitud para Bolivia. Sus consecuencias lo sufren ahora.

Repensar los símbolos patrios en los estados bicentenarios

Los símbolos patrios, por ser insignias de poder, no son inocentes. Tienen una carga ideológica potente perfomativa para la ciudadanía. Están diseñados para configurar sentimientos, formar voluntades, alrededor de un proyecto político de sus promotores.

Por ello, en países como Bolivia, con la finalidad de evitar la autodeterminación de los pueblos, se impuso un solo Escudo nacional abarrotado de armas amenazantes para cuantos se atreviesen a pensar en contra de los intereses de las oligarquías. Por eso, ahora, el Escudo nacional repele a la Chakana multicivilizatoria.

En un país plurinacional como Bolivia, cuya Constitución Política define a su Estado como pacifista, es contradictorio enarbolar un Escudo de armas como máximo y único símbolo patrio. Es más, ese Escudo de armas que no pudo defender al país de ninguno de sus enemigos externos, no expresa la voluntad, las aspiraciones, ni los colores de los pueblos de Bolivia. Por ello, en aras de materializar la plurinacionalidad del Estado, urge debatir y consensuar los nuevos símbolos patrios plurinacionales.

Este reto de repensar y consensuar símbolos patrios también corresponde al resto de los estados bicentenarios del Continente. Somos países pluricuturales, en muchos casos, de manera creciente, aspiramos hacia la plurinacionalidad. En este sentido, es urgente tomar con seriedad el debate o la disputa de la narrativa sobre la nueva simbología que representará a dichos estados plurinacionales en Abaya Yala.

Dos siglos del fracaso continuado de las repúblicas criollas, y de sus estados naciones racistas y monoculturales, deben de motivarnos mínimamente a preguntarnos: ¿Por qué debemos seguir cantado o marchando al ritmo de la Marsellesa francesa? ¿Por qué seguir enarbolando escudos, que aparte que no nos defendieron de nada, fueron y son utilizados para anular nuestras aspiraciones hacia nuestra legítima autodeterminación como pueblos? ¿Por qué seguir defendiendo como zombis el remedo de la estética europea de antaño que se materializa en los símbolos de la Patria de los criollos?

Autor: Ollantay Itzamná

Fuente de la Información: https://ollantayitzamna.com/2021/02/25/chakana-y-plurinacionalidad/

 

Comparte este contenido:

Brasil: Hoy la democracia como farsa y las instituciones como disfraz

Hoy la democracia como farsa y las instituciones como disfraz

Leonardo Boff

Es un hecho confesado por el ex jefe supremo de las FFAA, general Villas Boâs, que en 2018 el Alto Comando dio un golpe a la democracia brasilera, infringiendo el inciso XILV del artículo 5ºde la Constitución que dice: «constituye delito indecible e imprescriptible la acción de grupos armados, civiles o militares, contra el orden constitucional y el Estado Democrático».

El sentido era, presionando al STF para mantenerse distante, utilizar al juez Sérgio Moro (eximio en aplicar el law fare) para sacar a Lula de las elecciones presidenciales, condenarlo por el delito que fuera, en este caso “por delito indeterminado”, y ponerlo en la cárcel donde permaneció más de 500 días. Esto abriría el camino para la elección del ex capitán reformado perentoriamente por mal comportamiento, Jair Bolsonaro. Es lo que realmente pasó.

Conocemos la “desolación de la tribulación” bíblica, que sobrevino a nuestro país con el presidente electo. Ocupó militarmente el Estado con 11 mil militares en distintas funciones de mando o de administración. No supo guardar la dignidad que el más alto cargo de la nación exige y se entregó a difamaciones, a mentiras directas, a las fake news, al uso vergonzoso de palabrotas con desprecio soberano de la prensa. Mente asesina, prefirió incentivar la compra de más armas por los civiles que elaborar un plan de enfrentamiento a la covid-19, que ha causado ya más de 220 mil víctimas y nos estamos aproximando a 10 millones de infectados. En la evaluación mundial, Brasil ha quedado en último lugar en las políticas sanitarias contra la covid-19 así como en vacunar a la población.

Nuestra democracia que históricamente ha sido siempre de baja intensidad, ahora, con Bolsonaro y comparsas, voló en pedazos sin ni siquiera llegar a ser de bajísima intensidad. Se ha vuelto una farsa y sus principales instituciones un disfraz de legalidad, por más que se diga que “las instituciones funcionan”. ¿Cabe preguntar para quién? No para la política sanitaria mínima, no para la justicia necesaria para millones de desempleados, para los indígenas y quilombolas, no para el cuidado de la naturaleza en devastación, no para defensa contra amenazas directas al STF ni contra un propósito declarado de golpe militar. Bajo el disfraz de legalidad se blindan notorios corruptos, se concede fácilmente habeas corpus a políticos acusados de ilegalidades y hasta de crímenes y permanecen impunes los centenares de feminicidios y ofensas e incluso asesinatos de los LGBTI.

Me voy a permitir usar las palabras de dos sociólogos ya que encontré en ellos las mejores maneras de expresar lo que siento y pienso acerca de nuestra pretendida democracia: Thiago Antônio de Oliveia Sá, sociólogo y profesor universitario (cf. O sequestro das instituições brasileiras, en Carta Maior de 14/02/2021) y Pedro Demo, compañero de estudios en Brasil y enAlemania, profesor de la Universidad de Brasilia, una de las inteligencias más brillantes que conozco, con vasta obra de investigación científica. De ellas me sirvo tomando apenas algunos tópicos significativos del libro Introducción a la Sociología: Complejidad, Interdisciplinariedad y Desigualdad Social, Editora Atlas, São Paulo 2002 pp, 329-333), donde aborda directamente el tema de la democracia en Brasil.

Comienzo con Oliveira Sá en el referido artículo de Carta Maior: «Lo público es un anexo de lo privado. La pericia cede lugar a la malicia. La corrosión institucional se visualiza fácilmente: oscurantistas y mal educados como ministros de Educación; un ecocida que pasa su boyada sobre el medio ambiente; una ruralista al frente de la agricultura nos envenena con sus más de 500 agrotóxicos legalizados; una evangélica fundamentalista cuida de las mujeres y demás minorías con su machismo y su obsesión con la sexualidad ajena. No nos olvidemos del primer ministro de Salud, lobista de los planes privados, extendiendo su mano visible sobre el SUS. Un emisario del mercado financiero dirige el ministerio de economía. Un chiflado, paria orgulloso y antiglobalizador (sea lo que sea eso), hace de Brasil vejamen internacional en las relaciones exteriores. Un racista al frente de la Fundación Palmares. Policía federal convertida en guardaespaldas particular de la presidencia y de sus hijos. La Procuradoría General de la República librando la cara del empresario de las rachadinhas. Un militar en la Salud no necesita mayores explicaciones…. jueces que toman partido, ver las nuevas filtraciones de los planes nada republicanos de Moro, Dallagnol y sus comparsas. Absurdo, pero no sorprendente: la vieja conversión de las instancias judiciales en arma de grupos dominantes. Para persecución de adversarios, para inviabilizar sus candidaturas en favor de otros».

No pierde en contundencia Pedro Demo. Lo que escribió en 2002 vale mucho más para 2021: «Nuestra democracia es escenificación nacional de refinada hipocresía, llena de leyes “bonitas”, pero hecha siempre en última instancia por la élite gobernante para que le sirva de principio a fin. Nuestra democracia refleja crudamente la “lucha por el poder” en el sentido más maquiavélico de lucha por los privilegios. Los políticos sin privilegios son figuras espurias en nuestro escenario; de entrada son personas que se caracterizan por ganar mucho, trabajar poco (mi comentario: véase al ex diputado Jair Bolsonaro en sucesivos mandatos), hacer negocios poco claros, emplear a familiares y asociados, enriquecerse a costa de las arcas públicas, entrar en el mercado por arriba. Pero hay excepciones que confirman la regla.
La propia Constitución de 1988 no alberga propiamente un proyecto nacional colectivo, afinado bajo la batuta de la justicia y la igualdad de oportunidades, sino una propuesta corporativista tallada por medio de la presión particular: los magistrados hicieron su capítulo, así como la policía, las universidades, el legislativo, el judicial, el ejecutivo y la iniciativa privada… Y la tan ponderada por Ulysses Guimarães como “Constitución Ciudadana”, pero con una concepción corporativista extrema, pero sin ninguna conexión con una base financiera e institucional … Al final hicimos otra imitación barata del estado de bienestar. Pero hay cosas buenas como la ley de responsabilidad fiscal para evitar gastar lo que no se recauda…El legislativo lejos de defender ideas, propuestas, equidad, defiende fondos, tajadas de poder, privilegios exclusivos. Es el principal lugar de negociación, de aquí y de allá… No es, pues, difícil demostrar que nuestra democracia es sólo formal, farsante, que convive solemnemente con la miseria de las grandes mayorías. Si aunáramosdemocracia con justicia social, nuestra democracia sería su propia negación. En la clase política dominante en general, no hay rastro de un gesto dirigido a superar males históricos enraizados en privilegios absurdos para unos pocos… Nuestra pobre política lancinante se traduce en la miseria de nuestra democracia. Por eso es tan importante mantener la ignorancia política de las masas»(333).

La realidad política de Bolsonaro es mucho peor que la delineada arriba. Su objetivo es devolver el país a la fase anterior a la Ilustración, a la universalización del saber, los derechos y la democracia en dirección regresiva a tiempos oscuros de lo peor de la Baja Edad Media; no de la dorada Edad Media con sus inmensas catedrales, con la creación de universidades, con sus sumas teológicas, con sus sabios, místicos y santos. Todo lo que se creó en los gobiernos de Lula-Dilma con sabor popular o inserción de los empobrecidos en la sociedad ha sido literalmente desmantelado de manera criminal, pues ha implicado sufrimiento para quienes siempre han sufrido históricamente.

Nos causa horror e indignación constatar que aquellas autoridades judiciales y políticas que podrían promover acciones jurídicamente fundadas contra la irresponsabilidad jurídica y delitos sociales comunes del presidente no se muevan, ya sea porque se sienten cómplices o por ausencia de espíritu patriótico y faltos de sentido de justicia social. Como viven a kilómetros luz del drama del pueblo y ven sus derechos adquiridos y sus privilegios garantizados, no les mueve la noble compasión para usar los instrumentos jurídicos de que disponen para librar a la nación de aquel que la está destruyendo y sigue más aferrado aún a este mismo intento perverso.

Razón tiene el Papa Francisco al hablar varias veces a los movimientos sociales mundiales, aquellos que quieren otro mundo porque este les es un infierno o un purgatorio: no esperen nada de arriba, pues siempre viene más de lo mismo o peor. Empiecen por ustedes mismos, es decir, las multitudes deben salir a las calles y las plazas y votar para echar a los que les secuestran las oportunidades de ser gente y de sentirse con un mínimo de dignidad y alegría de vivir. Esperamos que suceda eso. Sólo después de sentirse amenazados, los dominantes se adhieren. Si no tenemos cuidado, se apropian de la energía emergente para sus propios fines privados. Pero aquello que debe ser tiene fuerza: la destitución de quien conduce una política necrófila y enemiga del propio país.

Ante la oscuridad del horizonte, y con mucho coste, manteniendo la esperanza contra toda esperanza, hago mías las palabras del Maestro, transido también de profundo pesar: tristis est anima mea usque ad mortem.

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor.

Traducción: M.ª José Gavito Milano, para El blog de Leonardo Boff.

Fuente: https://leonardoboff.org/2021/02/22/hoy-la-democracia-como-farsa-y-las-instituciones-como-disfraz/

Fuente de la Información: https://rebelion.org/hoy-la-democracia-como-farsa-y-las-instituciones-como-disfraz/

Comparte este contenido:
Page 528 of 2741
1 526 527 528 529 530 2.741