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Lo que la presidencia de Biden significa para la educación

Por: Paulette Delgado

El programa educativo del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, plantea cinco promesas para transformar la educación de este país.

Para los votantes de Estados Unidos, entre los factores más importantes a considerar a la hora de votar en las elecciones es la educación. Según una encuesta de Gallup realizada en septiembre a los votantes registrados, el 82 % consideró esta área como «extremadamente importante» o «muy importante».

Las votaciones han concluido, Joe Biden ha quedado como el candidato ganador, después de superar por más de cuatro millones de votos a su rival, Donald Trump. Si la educación es parte clave de todo programa electoral, ¿cuál es el plan educativo del presidente electo?

El periodo Trump-DeVos

La importancia de votar según las propuestas educativas se acentúa después de cuatro años de un manejo problemático del sistema de educación del país. Al inicio de su presidencia, Donald Trump designó a Betsy DeVos como Secretaria de Educación de Estados Unidos. DeVos, filántropa y donante política del Partido Republicano, fue la primera Secretaria de Educación en el cargo en 35 años que no asistió ni mandó a sus hijos a escuelas públicas. Esto fue altamente criticado ya que muchas personas consideraron que no contaba con el conocimiento necesario para desempeñar su puesto.

Desde que asumió el cargo, DeVos ha propuesto recortes de miles de millones de dólares en su departamento, dejando como resultado reducciones en el tamaño de las clases, programas extracurriculares, entre más casos. Además, DeVos propuso a las universidades llevar a cabo contrainterrogatorios de los acusadores de agresión y acoso sexual, lo cual podría disuadír a las víctimas de abuso a denunciar a sus agresores. También se le acusa de promover las pruebas estandarizadas, las escuelas operativas a través de un modelo comercial, y de favorecer a las escuelas autónomas a expensas de las públicas, ya que su esposo, Dick DeVos, fundó una escuela de aviación. La actual Secretaria de Educación también ha fallado en combatir  la violencia con armas de fuego en las escuelas. Este es el legado que la actual Secretaria de Educación deja al próximo en su cargo.

El plan educativo de Biden

Aunque aún no entra en poder ni ha anunciado quién estará a cargo del programa educativo del país, Joe Biden promete brindar a los educadores apoyo y el respeto que necesitan para “preparar a sus alumnos a triunfar en la economía del mañana”.

“Para los educadores estadounidenses, este es un gran día: van a tener uno propio en la Casa Blanca y Jill será una gran primera dama”, dijo Biden en su discurso de aceptación. Biden se refiere a Jill Biden, su esposa, quien es profesora en el Colegio Comunitario de Virginia del Norte, quien además pretende no dejar su trabajo como docente durante la presidencia, siendo la primera vez en la historia que una primera dama seguirá trabajando durante su mandato en la Casa Blanca. Además, el propio Joe Biden cuenta con más de 30 años de experiencia trabajando como docente, lo que emociona a la comunidad educativa que incluye maestros, asistentes, trabajadores sociales, choferes, cocineros e intendentes.

En cuanto a políticas, lo que propone Biden son cinco promesas distintas para educadores, estudiantes y el futuro de la educación:

  1. Apoyar a los educadores dándoles el salario y la dignidad que merecen.

  2. Invertir en recursos para las escuelas para que los estudiantes se conviertan en adultos física y emocionalmente sanos y los educadores puedan concentrarse en la enseñanza.

  3. Asegurarse de que el futuro de ningún niño esté determinado por su código postal, los ingresos familiares, etnia o alguna discapacidad.

  4. Brindar a cada estudiante de secundaria y preparatoria un camino hacia una carrera exitosa.

  5. Invertir en las nuevas generaciones desde que nacen.

Además, incluye tres puntos para la educación más allá de la preparatoria:

  1. Invertir en colegios comunitarios y capacitación para mejorar el éxito de los estudiantes y desarrollar una clase media más fuerte, próspera e inclusiva.

  2. Fortalecer la universidad como el camino confiable hacia la clase media, no como una inversión que brinda retornos limitados y deja a los graduados con montañas de deudas que no pueden pagar.

  3. Apoyar a los colegios comunitarios y universidades que desempeñan roles únicos y vitales en sus comunidades, incluidos los colegios y universidades históricamente afroamericanos y las instituciones que sirven a las minorías.

Apoyar a los maestros dándoles el salario y la dignidad que merecen

Una de las propuestas más fuertes del programa electoral de Biden es dar a los docentes el salario y dignidad que se merecen. El tema económico es un problema grave en el país, tanto así que el 66 % de los estadounidenses creen que la docencia es una profesión mal pagada, lo cual se refleja en que cada vez menos personas quieren dedicarse a la enseñanza.

El próximo presidente también reconoce que 20 % de los maestros tienen que tener un segundo trabajo porque no ganan lo suficiente para mantenerse ellos mismos ni a sus familias. Más allá de los ínfimos salarios, el problema también se deriva de que muchos educadores tienen que desembolsar de su propio bolsillo para comprar útiles escolares y material para sus clases. Por si esto fuera poco, muchos de ellos son responsables de capacitar a sus compañeros y ejercen la labor de trabajadores sociales, enfermeros y mucho mas, sin recibir apoyo extra.

En su plan educativo, Biden detalla que desde 1996 el salario semanal promedio de los maestros de escuelas públicas no ha aumentado, lo que es preocupante porque considera a la profesión como una de las más importantes y difíciles de ejercer. Para contrarrestar este problema, Biden propone triplicar los fondos para el Título I, el programa federal que financia aquellas escuelas, con un porcentaje alto de familias de bajos ingresos. El propósito es que utilicen estos recursos para ofrecer mejores salarios y permitirá que los distritos escolares y los educadores decidan cuál es la mayor necesidad de su comunidad.

Asimismo, invertirá en tutorías, liderazgo y educación adicional para los docentes para que puedan avanzar en sus carreras, incluso, ser remunerados por los trabajos adicionales que realicen. El Título I también se puede utilizar para obtener certificaciones adicionales en áreas de alta demanda, como educación especial o bilingüe.

Invertir en recursos para que los estudiantes se conviertan en adultos física y emocionalmente sanos

Para lograr su segunda promesa al sector educativo, Biden propone duplicar el número de psicólogos, consejeros, enfermeras y trabajadores sociales en las escuelas para que cada niño reciba la atención física y mental que necesitan.

Uno de cada cinco niños en Estados Unidos experimenta problemas de salud mental y no cuentan con un profesional capacitado para atenderse. Por más ayuda que pueda proporcionar un docente, éste generalmente no tiene la capacitación necesaria para ejercer como psicólogo. Lamentablemente, los centros educativos no cuentan con suficiente personal. Los expertos recomiendan que haya un máximo de un psicólogo por cada 500 a 700 alumnos pero actualmente hay aproximadamente un psicólogo por cada 1400 estudiantes, creando una brecha de alrededor de 35,000 a 60,000 psicólogos escolares. Biden planea invertir en los profesionales de la salud mental escolar para duplicarlos, así como también consejeros, enfermeros, trabajadores sociales, entre otros y planea asociar universidades para expandir la trayectoria de los futuros graduados.

Igualmente, propone ampliar el modelo de escuelas comunitarias que trabajan con familias, estudiantes, maestros y líderes comunitarios para identificar las necesidades de las familias. Una vez identificadas, crear un plan para aprovechar los recursos y acoplarlos a las escuelas y convertirlos en centros comunitarios. Esto podría beneficiar hasta 300 mil estudiantes adicionales y sus familias.

Por otro lado, la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles calificó con una D +( o 6.44) las instalaciones de las escuelas públicas de Estados Unidos. La infraestructura escolar está desfinanciada en $46 mil millones de dólares, dejando como resultado miles de instituciones obsoletas, inseguras y no aptas. Durante su presidencia, Biden incluirá en la legislación federal fondos para mejorar la infraestructura de los centros educativos. En primer lugar se planea evaluar los riesgos de los edificios actuales, para después construir edificios de vanguardia con tecnología y laboratorios “para enfrentar los desafíos del futuro”.

Otro aspecto importante de la propuesta educativa de Biden es la seguridad de los estudiantes y frenar la violencia con armas de fuego. Para enfrentar esta problemática, Biden propone leyes regulatorias para las armas, en lugar de armar a los docentes. Impedirá las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad y exigirá verificaciones de antecedentes universales para mantener las pistolas o armas de gente que las utilice de una manera peligrosa o que sean accesibles para los alumnos.

Ningún niño debe estar determinado por su código postal, los ingresos familiares, su etnia o alguna discapacidad

Para Biden, la escolarización primaria y secundaria (K-12 en Estados Unidos) ya no es suficiente para garantizar la competitividad de la fuerza laboral ante un mundo globalizado, donde Estados Unidos contiende a otros países con mejor educación. Aproximadamente 6 de cada 10 trabajos en los Estados Unidos requieren educación más allá de un diploma de bachillerato , sin embargo, muchas familias no cuentan con los recursos necesarios para continuar con la educación de sus hijos, provocando una brecha de rendimiento desde que los niños entran a preescolar.

El presidente electo reconoce que parte del problema es el racismo sistémico que permea incluso en las escuelas. Para él es importante dar a todas las personas la oportunidad de desarrollarse sin importar su código postal, su nivel socioeconómico, su etnia o si tiene alguna discapacidad. En su gobierno promete construir un sistema educativo que invierta en los niños desde su nacimiento para ayudarlos a obtener educación más allá de la preparatoria, ya sea un certificado profesional o una carrera universitaria.

Existe una brecha de financiamiento anual estimada en $23 mil millones de dólares entre distritos escolares de gente blanca y no blanca. Para combatir este problema, plantea triplicar los fondos del Título I para primero destinarlo no sólo a los salarios de los maestros pero también a las escuelas de familias de bajos recursos y que niños de tres y cuatro años puedan acceder a una educación preescolar de calidad. Una vez que se aseguren estas tres mejoras, los distritos tendrán la flexibilidad de usar estos fondos para sus prioridades locales. Los estados sin un sistema financiero suficiente y equitativo deberán igualar una parte de los fondos federales.

Para combatir el racismo sistémico, Biden planea mejorar la diversidad del profesorado. Según estudios, tener una plantilla diversa de maestros de distintas etnias tiene un impacto sustancial en alumnos de minorías racializadas. Para ellos, tener este tipo de figura en las escuelas reduce la probabilidad de que abandonen la escuela. Asimismo, ayudará a los paraprofesionales a obtener sus certificados de enseñanza y trabajar con colegios y universidades históricamente negros y otras instituciones que atienden a minorías para contratar y preparar maestros.

Para Biden también es importante construir mejores escuelas, que sean más innovadoras, especialmente para aquellos de bajos recursos y comunidades minoritarias. La fuerza laboral necesita estudiantes que no sólo tengan estudios rigurosos, sino también habilidades técnicas, de resolución de problemas y colaboración. Es por eso que creará un nuevo programa que desafíe a las comunidades locales a reinventar las preparatorias para que satisfagan estas demandas.

Al igual que sucedió en la administración de Obama, en donde se diversificaron las escuelas, Biden buscará restablecer la orientación del Departamento de Educación para que apoye a las escuelas en la búsqueda legal de estrategias de eliminación de la segregación e instituciones reconocidas por sus intereses en crear diversos cuerpos estudiantiles en la educación superior.

Biden también apoyará a los niños y niñas con discapacidad asegurando que el gobierno federal cubra el 40 % del costo adicional de la educación especial requerida por la Ley de Educación para Personas con Discapacidades, promulgada en 1990 (actualmente sólo se cubre el 14 %).

Brindar a cada estudiante de secundaria y preparatoria un camino hacia una carrera exitosa

Joe Biden critica que las escuelas estadounidenses ya no cuentan con clases de instrucción en oficios y carreras técnicas, así que planea invertir en capacitación vocacional escolar y asociaciones entre bachilleratos, universidades comunitarias y empleadores.

Estas asociaciones crearán programas que permitirán a los estudiantes obtener el conocimiento que necesitan para tener un futuro profesional exitoso. Este tipo de clases también puede proporcionar preparación técnica y profesional en informática para preparar a los alumnos en temas como realidad virtual e inteligencia artificial.

Invertir en las nuevas generaciones desde que nacen

Biden planea proporcionar fondos para garantizar que haya un experto en desarrollo de la primera infancia en cada centro de salud comunitario. Como el consultorio de un pediatra es el único lugar donde muchas familias con niños pequeños interactúan con proveedores de servicios antes de que sus hijos ingresen a la escuela, Biden cree que es el mejor lugar para evaluar que los niños estén teniendo un buen desarrollo y poder apoyarlos en caso de necesitar apoyo adicional, como visitas domiciliarias. Si tienen un buen desarrollo desde pequeños, tendrán mayor éxito al entrar al jardín de niños.

El plan biden para la educación más allá del bachillerato

Siguiendo su mentalidad de que la educación media superior no es suficiente para preparar alumnos capaces de enfrentar los desafíos de una economía cada vez más globalizada e impulsada por la tecnología. Seis de cada diez trabajadores requieren una formación más allá del bachillerato, sin embargo, esta opción es inalcanzable para muchas personas. Por lo tanto, Biden cree que una preparación más allá de la preparatoria será esencial para ampliar la clase media y ser competitivos como nación.

Invertir en colegios comunitarios y en capacitación para mejorar el éxito de los estudiantes y crecer una clase media más fuerte, más próspera e inclusiva

Los colegios comunitarios son una herramienta de alta calidad que permite brindar educación a la clase media ya que ofrecen programas accesibles y de calidad para que los estudiantes completen los primeros dos años de una carrera universitaria con menor costo. A pesar de que estas instituciones cuentan con recursos limitados, aún así proporcionan una educación rentable y de alta calidad, sin embargo, gobiernos como el de Donald Trump no invierten en ellos para mejorar sus programas o tasas de finalización.

La administración de Biden promete que hará todo lo posible para apoyarlos ya que conoce muy de cerca su potencial, especialmente porque su esposa, Jill Biden, es profesora de un colegio comunitario. Por eso buscará proporcionar a los trabajadores que busquen aprender dos años en estas instituciones u otros programas de capacitación sin necesidad de contraer deudas estudiantiles. Mediante legislaciones, garantizará que cualquier trabajador, aquellos inmigrantes que llegaron al país siendo niños, e incluso personas que nunca tuvieron la oportunidad de estudiar, puedan hacerlo sin pagar matrícula por hasta dos años. Su propósito es que el gobierno federal cubra el 75 % del costo y los estados cubran el resto.

Además, Biden apoyará a las escuelas comunitarias para que implementen prácticas innovadoras que se basen en evidencia para retener a sus estudiantes. Sus reformas buscarán incluir servicios de asesoramiento académico y profesional, mejorar el salario, beneficio y desarrollo profesional para contratar y retener a los profesores.

En su gobierno, el presidente electo abordará las barreras que impiden que los alumnos obtengan un título de un colegio comunitario. Biden entiende que muchos estudiantes no terminan sus estudios porque tienen que trabajar a la vez que mantener una familia, cuidar de menores de edad, entre otras situaciones. Su gobierno ofrecerá distintas oportunidades como el programa de becas Pell, becas estatales, y otro tipo de ayudas para que cubran sus gastos de cuota y matrículas. Además, Biden dará incentivos financieros a los estados para que colaboren con las instituciones y las organizaciones comunitarias para apoyar de manera integral a los alumnos, veteranos, padres y madres solteras, aquellas personas de bajos ingresos, de etnias racializadas, y con discapacidades. El apoyo incluirá libros de texto, transporte, cuidado infantil, salud mental, tutoría de profesores y grupos de apoyo.

Su programa educativo incluye una inversión de $50 mil millones de dólares en programas de capacitación para apoyar colaboraciones entre empresas, universidades comunitarias, sindicatos, gobiernos estatales, locales, otras universidades y bachilleratos, para identificar las demandas de habilidades y crear más oportunidades de prácticas profesionales. Aunado a esto, invertirá $8 mil millones para ayudar a mejorar la salud y seguridad de las instalaciones y equipar las escuelas con la tecnología para tener éxito en la economía globalizada.

Fortalecer la universidad como un camino viable hacia la clase media (pero sin deudas)

Aproximadamente 44 millones de estadounidenses tienen deudas estudiantiles que asciende aun total de $1.5 trillones en préstamos para sus estudios. Uno de cada cinco de estos adultos están atrasados en sus pagos, exacerbando la deuda y creando una brecha de riqueza que impacta especialmente a la comunidad negra. Incluso, actualmente una de cada diez personas entre 40 y 50 años siguen pagando sus préstamos estudiantiles.

Aunque parte del problema ha sido que se ha  duplicado prácticamente el costo de la educación superior desde mediados de la década de los 90, los estados han reducido drásticamente el apoyo. Con esto en mente, el plan educativo de Joe Biden ofrecerá los dos primeros años completamente gratuitos en colegios comunitarios. Además planea reducir a la mitad el costo de la matrícula para una carrera universitaria de cuatro años. Así como también crear alianzas federal-estatal para garantizar que cada estado invierta en los colegios comunitarios.

Por otro lado, Biden planea hacer que los colegios y universidades públicos sean gratuitos para todas las familias con ingresos inferiores a $125,000 dólares. Dirigirá el apoyo a personas de bajos recursos y clase media por medio de las becas Pell, las cuales en la década de 1970 cubrían del 70 % al 80 % del costo de un título universitario de cuatro años y que ahora cubre aproximadamente tan solo el 30 %. Biden planea duplicar el porcentaje de estos apoyos con el objetivo de cerrar la brecha entre personas de bajos recursos y los ricos. Durante la presidencia de Trump, los DREAMers no eran elegibles para estas becas, un error que Biden planea corregir durante su presidencia. Igualmente, este plan busca reducir a la mitad los pagos de los préstamos federales para estudiantes de pregrado y basarlo en los ingresos que reciben los afectados. Aquellos que ganen menos de $25,000 dólares al año no deberán pagar préstamos federales ni tendrán intereses sobre su deuda. Los demás pagarán 5 % de sus ingresos menos impuestos y gastos esenciales. Si en 20 años la persona pagó de manera responsable pero no ha terminado de cubrir completamente, su deuda será perdonada. Biden también planea crear un programa que ofrecerá $10,000 de dólares de alivio para las deudas estudiantiles de los servidores públicos por cada año de servicio hasta cinco años.

Con la ayuda del Título I, apoyará a aquellos alumnos de bajos recursos que están en una universidad de cuatro años para que completen sus estudios. Además de que otorgará fondos para fomentar la colaboración entre instituciones y organizaciones comunitarias para brindar un apoyo integral a los estudiantes.

Apoyo a las universidades que juegan papeles únicos y vitales para las minorías

Las universidades y los colegios comunitarios que apoyan a una minoría, como negros, asiáticos, hispanos, indígenas o personas que carecen de recursos. Biden incluirá a estos estudiantes en su plan de préstamos basados en sus ingresos y proporcionará matrículas gratis, especialmente para la comunidad negra y aquellas personas que pertenecen a pueblos nativos. Además, invertirá más de $ 70 mil millones en estos colegios comunitarios y universidades públicas para hacer que las instituciones históricamente negras, universidades tribales y de minorías de bajos recursos sean más accesibles. Adicionalmente, Biden planea invertir $18 mil millones para retribuir a las universidades de cuatro años, lo que equivale a hasta dos daños de matrícula.

Para que las escuelas privadas que apoyan a minorías no se ven socavadas por su propuesta, invertirá fondos adicionales para que reduzcan sus costos, mejoren las tasas de retención, graduación y cerrar las brechas de equidad para los estudiantes de minorías y etnias racializadas. La Administración Biden invertirá $10 mil millones en la creación de 200 nuevos centros educativos que sirvan de incubadoras de investigación, especialmente enfocados en cambio climático, globalización, desigualdad y salud para crear oportunidades de aprendizaje y carrera. Además, impulsará la investigación agrícola en las instituciones con concesión de tierra, especialmente aquellas de estudiantes negros e indígenas. Y dedicará flujos de fondos prioritarios adicionales en las agendas federales para pagos y contratos para minorías. Impulsará además la construcción de laboratorios e instituciones con tecnología nueva e infraestructura digital invirtiendo $20 mil millones para que las minorías tengan donde aprender, investigar e innovar. También usará estos fondos para proporcionar banda ancha en zonas rurales.

El próximo presidente de Estados Unidos también busca asegurar que todas las universidades públicas de estudiantes de minorías tengan acceso a programas de financiamiento de capital federal de bajo costo y buscar cómo los estados pueden aprovecharlos e incentivar más inversiones públicas, privadas y filantrópicas en infraestructura escolar. Para lograrlo, invertirá $10 mil millones de dólares en programas que aumenten las tasas de inscripción, retención, financiamiento y empleo para las minorías. Incluso estos programas pueden incluir asociaciones con preparatorias, universidades y empleadores; clases de recuperación, servicios de tutoría o asesoramiento y mejorar los salarios, beneficios y desarrollo a profesionales así como maneras de retenerlos.

Más allá de los apoyos para obtener títulos universitarios, Biden invertirá $5 mil millones en programas de posgrado en áreas de educación, atención médica y STEM, así como para desarrollar pasantías y programas profesionales en las principales instituciones de investigación, incluyendo los Laboratorios Nacionales del Departamento de Energía, los Institutos Nacionales de Salud, la Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Defensa.

Triplicar el apoyo estudiantil para las minorías por medio del Título III y el V de la Ley de Educación Superior servirá como un salvavidas para las universidades públicas enfocadas en minorías con escasos recursos, asegurando el éxito de sus estudiantes. Para evitar el desvío de fondos, Biden exigirá que cada estado publique informes de sus asignaciones de los fondos para asegurar que atiendan las desigualdades y problemáticas que se buscan combatir con estos apoyos.

El presidente electo, Joe Biden, reconoce el rol que jugará la educación para mantener a Estados Unidos como un país competitivo en una economía donde estudiar una carrera universitaria ya no es suficiente. Además, debido a su trayectoria y la de su esposa, conocen las carencias que hay en el sector educativo público. Para realmente mejorar el sistema educativo de cualquier país se necesita empezar por apoyar a los maestros, de manera económica y profesional, proporcionar maneras de apoyar el desarrollo de los niños desde que nacen hasta después del bachillerato, especialmente aquellos menores de familias de escasos recursos. Finalmente, estas son sólo propuestas que tienen el potencial de transformar la educación en este país, sin embargo, queda mucho camino por recorrer.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/programa-educativo-biden

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¿Por qué es necesario hablar de Venezuela?

Por: Ana Mosquera

En 1960, Xosé Velo, un revolucionario gallego tomó el mando, junto con otros compañeros gallegos y portugueses, de un barco cargado de emigrantes, el Santa María, para denunciar las dictaduras de Franco y Salazar. Su acción de propaganda resultó eficaz, pues bastantes años después en las aldeas de Galicia aún se recordaba esta acción y, a pesar de la propaganda franquista, lo ocurrido en el Santa María, rebautizado en esa travesía como “Santa Liberdade”, siempre fue contado como una aventura positiva.

Hoy en día no es preciso hacerse con el control de un barco de pasajeros para que una noticia circule de boca en boca. Gracias a las redes sociales y a los móviles, podemos hacer llegar nuestra información si actuamos de forma inteligente. Los teléfonos móviles podrían llegar a ser como ya los ha afirmado algún periodista las “nuevas kalashnikov del pueblo”. Cada persona tiene una cámara para grabar y medios para transmitir en segundos al extranjero cualquier acto de brutalidad, como ya ocurrió durante el golpe de Estado de Bolivia, y esto tiende a limitar sin duda las acciones violentas de los golpistas.

Pero cuando hablamos de Venezuela nuestro trabajo de información tiene además que atravesar una serie de barreras y prejuicios que van más allá de la desinformación y los tópicos.

En primer lugar, hay que tener en cuenta la relación casi colonial de Venezuela con Estados Unidos. Venezuela es un ejemplo para el resto de los países de Latinoamérica y así se demostró en los últimos veinte años.

Se busca que Venezuela siga vendiendo petróleo en crudo, y otras materias primas a buen precio y siga siendo dependiente en todo lo demás.

En la época de los petrodólares, años setenta, las élites venezolanas ya habían decidio que su producción industrial estaría ubicada en el Puerto de la Guaira, es decir, que se limitarían a comprar productos terminados y a vender petróleo.

Carlos Andrés Pérez, en 1974 en una campaña muy vistosa con toda Caracas llena de enormes pancartas, “nacionalizó” el petróleo que hasta ese año era propiedad de las multinacionales norteamericanas. Pero esa nacionalización lo fue en realidad de los gastos de producción, que pasaron a ser asumidos por el Estado venezolano, manteniendo las empresas norteamericanas las ganancias.

En segundo lugar, la actual revolución le devolvió la dignidad al pueblo. Hoy el pueblo soporta muchas penurias por causa del bloqueo, pero muchos también recuerdan los años en que no existían oficialmente porque no se les reconocía la condición de ciudadanos. Circunstancia que nunca se menciona en los medios cuando hablan de Venezuela.

Desde la época de Carlos Andrés Pérez, e incluso desde antes, había barrios enteros de Caracas que, a pesar de ocupar una gran superficie, no figuraban en las cartografías de la ciudad. Barrios que se venían abajo en la estación de lluvias con sus casitas, entonces de latas y cartón, hoy de ladrillo. Cuando los habitantes de los cerros quedaban sepultados bajo los aludes de tierra, las víctimas no se computaban como muertos, simplemente porque oficialmente no estaban vivos. Barrios que no desaparecían porque no estaban en el mapa.

Recuerdo estar presente en un pueblo, Güiria, en Oriente, cuando se produjo una amenaza de maremoto, causada por la explosión de un volcán en una isla próxima. Durante toda la noche un vehículo con megafonía mantuvo a los vecinos alerta por si hubiese que evacuar el pueblo. Pero a la mañana siguiente mis padres me llevaron a la playa, a unos pocos km y preguntaron en los poblados de chozas al lado del mar como habían pasado la noche. Nadie había acudido a avisarles de que corrían peligro. Ellos tampoco habrían muerto, ni habrían desaparecido, porque probablemente tampoco estaban en el mapa.

Que estas personas pasasen a ser considerados ciudadanos de pleno derecho es una de las claves de que se mantenga el apoyo popular al proceso venezolano. La explicación más didáctica me la ofreció sin desearlo, en el año 2001, un emigrante gallego: “Chávez -me dijo- es un dictador. Gana las elecciones solo porque le votan los de los ranchitos”. Es su forma de entender la democracia.

Este emigrante no comprendía que “los de los ranchitos”, léase, los habitantes de los barrios humildes, que acababan de ganar el derecho al voto al ser legalizados y censados, eran mayoría en el país.

Estas personas pasan penurias y sufren por el bloqueo pero se acuerdan de cuando “no existían”. Muchas de ellas vieron un médico por primera vez en su vida cuando Chávez llegó al poder. Gracias a las misiones de escolarización la Unesco declaró a Venezuela libre de analfabetismo.  La misión vivienda entregó tres millones de viviendas en un país de 30 millones de habitantes.

La oposición no democrática, Leopoldo López Mendoza y su corte de Madrid, no comprenden que estas personas pueden estar descontentas en temas puntuales, pero que no permitirán una marcha atrás, a la época que esa derecha considera su tiempo de gloria. Algunos de estos descontentos pudieron haber votado a la oposición en las anteriores elecciones a la Asamblea Nacional, pero en el momento en que esta oposición mostró su cara los más dudosos se volvieron atrás, igual a lo que ocurrió en Bolivia.

El pecado original del chavismo es dar la voz a los humildes. Al tener acceso a la educación se le están abriendo puertas de poder a clases sociales que hasta hace veinte años no eran tenidas en cuenta.

En tercer lugar y puesto que escribimos desde el Estado español no es imposible negar la amalgama de intereses económicos en el país venezolano. Intereses en su momento capitaneados por Felipe González y el Grupo Prisa, amigo íntimo del empresario Cisneros y de Carlos Andrés Pérez. Cisneros se vio premiado en 1984 con la venta a precio de saldo de Galerías Preciados, por parte del Gobierno de González por 1.000 millones de pesetas. En 1987 Cisneros vendió la empresa a la firma británica Mountleigh por más de treinta veces su precio de compra.

Estas turbias relaciones económicas en las que participa el grupo PRISA, en la actualidad en manos de un fondo de inversión norteamericano, explican la extraña obsesión de algunos dirigentes, de la vieja guardia del PSOE con el Gobierno de Venezuela, llegando al extremo de desautorizar a su observador internacional en el país, José Luís Rodríguez Zapatero.

A esto sumamos la obsesión de la derecha con Venezuela en sus campañas de propaganda, aprovechando la presencia indiscutidamente negativa en los medios tradicionales. Como es sabido en el madrileño barrio de Salamanca está asentada una colonia de “venezolanos-miameños” con mucho dinero para repartir y para comprar influencias. Uno de ellos es el propio padre de Leopoldo López, actual diputado europeo por el PP y nombrado coordinador de Derechos Humanos en el Parlamento Europeo.

Estas elecciones venezolanas no serán reconocidas por Estados Unidos, ni por sus aliados. Estos solo las aceptarían si tuviesen la certeza de que las va a perder el chavismo. Buscan elecciones a la carta, en el momento y condiciones que les interesen, con indiferencia de la legalidad venezolana.

Interesa que no se resuelva el conflicto de la Asamblea Nacional saliente, buscan una pequeña grieta jurídica para justificar el masivo bloqueo económico y financiero, y también el expolio de la empresa Citgo, o la expropiación de dinero del Estado venezolano, llevados a cabo desde los Estados Unidos con la complicidad  Juan Guaidó y la excusa de la Asamblea Nacional.

A Leopoldo López y su Corte de Madrid, no le importan Venezuela ni el pueblo venezolano.

Por la contra si existe una derecha en Venezuela que cuando piensa en instaurar un modelo liberal, piensa en su país. Esa derecha concurre a las elecciones. Demasiado fragmentada, pero concurre.

La derecha violenta y golpista sin embargo, que ahora se ha instalado en Madrid, no acudirá, porque en realidad no mira a Venezuela, ni le importan los venezolanos, busca recuperar los antiguos privilegios y la enorme desigualdad de la cuarta república. Olvidan que el pueblo tiene memoria, que pueden presionar, que se puede retroceder un tiempo, pero la historia no camina hacia atrás.


*Ana Mosquera es la  Presidenta de la Agrupación Xose Velo,  constituida como Asociación gallega para la solidaridad con América Latina. Esta Agrupación tiene entre sus fines contrastar la información de los medios “oficiales”.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/por-que-es-necesario-hablar-de-venezuela/

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La Gratitud, un súper poder

Por: Esther Ruiz Moya

Diciembre sigue avanzando y nos quedan 28 días para estrenar calendario y según dicen los expertos y la RAE cambiar de década. Porque resulta que este año estábamos todavía en la segunda década. Este era uno de esos maravillosos y estériles debates que teníamos antes de que la pandemia viniera a monopolizar nuestras vidas. Así que en 2021, estrenamos año y década ¡ojalá y sea prodigiosa!

Ayer viví un día de esos que son bonitos, de esos que te sorprenden y te hacen sonreír, de esos que dan sentido a las cosas que haces, de esos que me hacen pensar. De esos que agradeces. Ayer conocí a una persona que me conocía y que para mi era desconocida. Esto puede ser normal, pero lo extraordinario es que me conoció en el confinamiento, fui su compañía en esos días sin yo saberlo, emocionándose con mi columna diaria. Sintiendo mis emociones como propias, esos sentimientos que yo escribía desde las entrañas y que llegaron a las suyas. Y les aseguro que es una sensación maravillosamente gratificante.

Y esto es lo que me hace pensar en uno de los valores que debería ser el valor de todos los valores, la gratitud. Creo que la gratitud nos hace más felices porque es reconocer las cosas buenas de nuestra vida. Estamos tan preocupados en quejarnos, en compadecernos, en compararnos, en fijarnos en lo que no tenemos, que vivimos rodeados de ingratitud. No todo el mundo sabe agradecer. Somos ingratos porque creemos que merecemos todo, que tenemos derecho a todo, personal y profesionalmente. Somos incapaces de renunciar a los egos, sin caer en la cuenta de que somos seres incompletos y que por eso necesitamos de los otros. ¡Hay tantas cosas gratificantes que merecen ser agradecidas!

La gratitud no es sólo una cuestión de educación -que también la estamos perdiendo- no es sólo dar las gracias, es mucho más, es algo del espíritu, es sentirte agradecido.

Y otra de las cosas en las que me ha hecho pensar ha sido en la importancia de admirar. No sé si es por este momento que vivimos en el que nos faltan referentes o por la mediocridad que nos rodea o por esos egos superlativos que todos conocemos, pero creo que somos incapaces de admirar. Estamos tan acostumbrados a quitar méritos que nuestra máxima preocupación es apagar la luz de quien brilla, en lugar de preguntarnos qué hace para brillar o cómo habrá llegado a brillar así. La admiración es una maravillosa forma de energía que nos empuja a superarnos, es comprobar que eres valioso para otro. Hablar con admiración, leer con admiración, sentir admiración, demostrar admiración… Admirar y ser admirados, sin duda, también nos hace más felices.

Fuente: https://www.diariocritico.com/opinion/esther-ruiz/la-gratitud-un-super-poder

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Libro: La radio comunitaria, un espacio de lucha por el derecho a la comunicación

Reseña: Ma. Magdalena López Rocha


La radio comunitaria tiene 80 años de existencia en América Latina; su aparición ensancha las opciones del ecosistema mediático del continente y se expande a otros. En México, obtiene su reconocimiento legal, después de siete décadas de lucha, en un escenario desafiante como la era digital. La sobrevivencia ha sido su permanente derrotero: primero, salir de la ilegalidad; luego, batallar por los recursos tecnológicos, materiales y humanos para operar; y, ahora, repensarse para dar larga vida a los proyectos políticos de comunicación que le sostienen.

Aproximarse al impacto de las radios comunitarias en la sociedad ha sido difícil por la poca literatura sobre el tema. Lo escrito, en la segunda mitad del siglo pasado, fue resultado de iniciativas aisladas, discontinuas y pocas veces realizadas desde el rigor académico. Esto ha permitido la socialización de más mitos e ideas románticas que de análisis críticos lo cual, lejos de favorecer la reflexión del deber ser de las radios comunitarias, ha generado un velo que oculta prácticas y realidades internas poco saludables. En este contexto es bien recibida la decisión de Patricia Ortega Ramírez y Jerónimo Repoll, en la coordinación y autoría, así como de Juan Manuel Montaño Rico y Eduardo Villalba Gómez, también autores, de aventurarse a publicar #RadioComunitaria. Participación ciudadana sin límites y poner en la agenda del debate un tema que no está de moda, pero que no pierde vigencia por el poder de incidencia de estos medios alternativos en sus ámbitos de acción.

La presente reseña tiene por objeto compartir las razones por las cuales se recomienda la lectura del libro que, si bien tiene un corte académico, está nutrido de información asequible que puede tener múltiples usos para actores políticos diversos. Desde mi perspectiva, este texto está dirigido a estudiantes, docentes e investigadores interesados en la temática; también, para quienes toman decisiones, producen y emprenden proyectos comunicativos comunitarios; incluso, para personas comunicadoras independientes y actores que diseñan, planifican y vigilan las políticas nacionales de la radiodifusión.

Ahora bien, las personas destinatarias, ¿con qué contenidos se van a encontrar? Los temas en el texto son múltiples y variados, pero sólo comentaré algunos que he elegido en función de mi experiencia profesional, intereses de investigación y los de interés general. A continuación, los enlisto.

1) Estamos ante investigaciones retrospectivas. Cada capítulo, quizá de forma general y sucinta, ofrece la sustancia histórica y referencial de lo que ha sido el desarrollo de la radio comunitaria no sólo de México sino también de otros países, particularmente de Argentina y de Colombia. Aunque cada texto persigue objetivos distintos, presente una estructura particular y una narrativa propia de quien escribe, en el libro se van a encontrar: dos estudios de caso debidamente planteados, herramientas de análisis, datos duros, la referencia de momentos y fechas relevantes, así como de acontecimientos y nombres de personas, organizaciones, instituciones, lugares y leyes que han hecho posible la existencia, el cambio y la supervivencia de las radios comunitarias.

Por ejemplo, en el capítulo “Visibilidad y libertad de expresión. Radios Comunitarias y Políticas Públicas en México”, escrito por Patricia Ortega, se expone de forma puntual los retos que han significado para México la legalización de las radios comunitarias y un aspecto relevante es la recuperación de algunas consecuencias que para estos medios han dejado, tras siete años de vigencia, la reforma Constitucional en radiodifusión y telecomunicaciones de 2013 y la Ley secundaria de 2014. En tanto, Jerónimo Repoll en “La mediación social en juego. Redoblar la puesta por la Radio Comunitaria”, recupera las tensiones políticas generadas en Argentina a partir de la discusión y aprobación de la Ley de Servicios Audiovisuales 26.522, que también reconoce legalmente la figura de estos medios. Ambos capítulos permiten hacer un análisis comparativo de los avances que cada país tiene en la materia e identificar los desafíos que enfrentan con los actuales gobiernos.

2) Cada apartado presenta signos de identidad teórica. Los cuatro artículos realizan, desde distintos enfoques, puntuales análisis de contextos, de proyectos de comunicación y de la identidad e incidencia de las radios comunitarias. En este punto, pondré énfasis y mostraré las coincidencias que comparten la y los autores sobre los elementos que dan sentido a la identidad de las radios comunitarias y que son resultado de procesos históricos, sociales y científicos.

En esta línea, la autora y los autores identifican un conjunto de elementos que forman parte, pero no son la esencia, de lo que define a las radios comunitarias: la cobertura que se dice es limitada, sus características técnicas que no se distinguen por la actualización, la insuficiencia de sus recursos tecnológicos, su estatus legal, el modo de producción y, dejo al último, la territorialidad o la idea de lo local. Generalmente, y tiene sentido, cuando se refiere a lo comunitario, habitualmente se piensa en el territorio vinculado a lo rural; pero no al conjunto de personas que hacen un pueblo, una región o una nación y que tienen vínculos comunes. Si se entiende así, todas las personas tienen una vida comunitaria o forman parte de una comunidad. Por eso es entendible que haya medios comunitarios en zonas urbanas y otros que tienen como eje de acción temas globales como los ambientales y feministas.

La y los autores destacan otros elementos y subrayan que éstos dan profundidad y proyección a la identidad de las radios comunitarias. Es conveniente decir que no todos están presentes en el medio. Estos rasgos tienen que ver con los objetivos sociales por los que han luchado y por los que siguen luchando: se trata de medios sin fines de lucro, independientes, heterogéneos y particulares; son un modelo de comunicación social caracterizados por su gestión colectiva y horizontal; son proyectos con objetivos políticos, sociales y culturales que forman ciudadanía, impulsan agendas emergentes; además, son promotores de los derechos humanos. Para mirar cómo se han expresado estos elementos, se recomienda revisar los estudios de caso: “Política y Rock´n´Roll Radio”, en México; y “Radio Sutatenza”, en Colombia.

La historia de los elementos que dan cuerpo al concepto de las radios comunitarias pone en perspectiva no sólo a un objeto de estudio colectivo, plural y complejo, sino también a las luchas ciudadanas de quienes han hecho posible la aparición y la sobrevivencia de estos proyectos de comunicación alternativa que han enriquecido los modos de vida de sus audiencias. Aquí vale recuperar parte del título del libro, “Participación ciudadana sin límites”, porque es un digno reconocimiento al trabajo, creatividad y valor de quienes han hecho posible la existencia de estos medios. Como un ejemplo de interacción medios-sociedad, léanse las cartas de la audiencia a Radio Sutatenza.

En esta misma línea de lo teórico, resulta interesante la lectura que se hace de las radios comunitarias a la luz del derecho a la comunicación como un derecho humano, el cual es una lente que permite hacer una lectura relevante de aspectos poco advertidos por otras herramientas conceptuales. Sobre su importancia habría que recuperar el análisis de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencias y la Cultura (Unesco) al concepto del cual han emanado programas que ponen énfasis en la alfabetización mediática.

El derecho a la comunicación hace visible a personas, grupos y colectivos sociales; permite escuchar su voz, su lengua, sus problemáticas y sus opiniones; alienta la participación ciudadana, el pensamiento crítico, estimula la libertad de expresión; todo ello, permite cubrir necesidades que dignifican a la persona en el momento mismo de dotarle de existencia; de lo anterior da muestra el estudio “Derecho a la Comunicación y Radio Comunitaria en México: política y Rock`n Roll Radio” en el que Juan Daniel Montaño Rico, mediante el análisis de caso, permite comprender el nivel de incidencia que tienen las radios comunitarias para involucrar y hacer visible a la ciudadanía en el espacio público, hacer notar sus necesidades y ponerlas en la tribuna pública.

Por eso, las radios comunitarias, apuntan la y los autores del libro, han surgido para diversificar las opciones mediáticas y como una posibilidad muy significativa para que diversos grupos sociales, culturales y étnicos se visibilicen, se expresen y se involucren en los asuntos públicos de modo que su voz sea escuchada con respeto. Sobre el tema también abona Carlos Eduardo Villalba Gómez en “Cuando el receptor deviene emisor. Las apropiaciones campesinas de Radio Sutatenza”. Este trabajo describe el proceso de apropiación y los usos sociales de la radio por parte de las y los campesinos colombianos.

3) Estos trabajos académicos refieren viejas problemáticas y desafíos actuales en medios de comunicación.Destacan los siguientes aspectos:

I. Se insiste en la persistencia de la concentración de la propiedad mediática. Aun cuando reconocen que está menos acentuada en la radio, su preocupación sobre dicho fenómeno es que pone en riesgo el pluralismo político y la diversidad cultural, afecta el debate y propone visiones parciales que polarizan, segmentan y desfiguran la realidad.

II. Se observa una preocupación por el predominio del modelo de radiodifusión comercial. Un modelo que no respeta a las audiencias, a las leyes ni le interesa la vida democrática. Un modelo que promueve formas de discriminación y de violencia que representan graves violaciones a los derechos humanos que se perpetran al amparo de las autoridades competentes sin consecuencia alguna aunque éstas tengan herramientas jurídicas para sancionarlas.

III. En los textos es posible identificar los derroteros de las radios comunitarias. Están pendientes las siguientes cuestiones: aprovechar los cambios jurídicos para sobreponerse a viejas problemáticas de acceso a frecuencias, financiamiento y tecnología; promover ejercicios críticos de autorreflexión para ajustarse cada vez más a lo que se define como radios comunitarias y estar a la altura de las exigencias actuales en transparencia, pluralidad y calidad; evitar y denunciar concentraciones indebidas en el sector social, es decir, que algunos grupos o personas se apoderen o sean privilegiadas para obtener concesiones sociales porque podría significar el posicionamiento de unas agendas o discursos y la exclusión de otros; promover ejercicios de evaluación de las políticas públicas sobre radiodifusión social para que la ley no se limite a ser un manual de prácticas administrativas.

IV. Los artículos aluden a los cambios más profundos que se dieron este milenio en las legislaciones de diversos países latinoamericanos en materia de radiodifusión, entre ellos México y Argentina, de los cuales destacan: el reconocimiento legal de las radios comunitarias por el que se establecen mecanismos para su financiamiento, se les otorga el derecho a recibir asistencia técnica y donaciones de equipos, se les determina una reserva del espacio radioeléctrico y se permite a la ciudadanía su acceso a las concesiones de uso social. Cambios y avances que al parecer siguen siendo insuficientes para fortalecer y multiplicar estos proyectos de comunicación. Por ello, apremia realizar esfuerzos de análisis críticos y sistemáticos del desempeño de los órganos reguladores en este tema.

V. En la lucha de las radios comunitarias por la sobrevivencia, la autora y los autores tienen una visión optimista. Ante los nuevos contextos, distinguidos por la digitalización, vislumbran un mejor escenario y futuro para estas radios porque piensan que el soporte digital abarata los procesos de producción, amplifica el alcance y afianza la interacción de los medios con la comunidad. Consideran que los medios sociales, como los públicos, encuentran su fortaleza, su lugar y persistencia en audiencias específicas a las cuales atienden en su carácter de ciudadanía y satisfacen necesidades informativas marginadas en otros medios.

Aun cuando los consumos mediáticos están en constante transformación, comparto la visión esperanzadora de la y los autores con respecto a la larga vida de las radios comunitarias porque, además, se sostienen en proyectos de comunicación colectivos (globales o locales) de mayor significado para las audiencias y que en contextos particulares satisfacen necesidades informativas que no tienen cabida o están al margen en los contenidos digitales.

Ahora, con la llegada de la pandemia, las radios comunitarias se han proyectado como escenarios de participación ciudadana que emiten información de instituciones del sector salud y educativo para difundir medidas de prevención a fin de contener la pandemia en las comunidades y para apoyar la educación de niñas y niños. Como un reconocimiento a su incidencia y capacidad de acercamiento con la población en desventaja, la Unicef promueve, a través de ellas, en diferentes lenguas indígenas, campañas de comportamiento para prevenir el Covid-19.

Este libro afortunadamente provoca un manojo de interrogantes que de estudiarse podrían seguir dando luces para saber qué más hay detrás y en el fondo de los proyectos de radiodifusión comunitaria como proyectos disruptivos. Este libro y los resultados de sus investigaciones recuerdan la frase de Rebecca Solnit que dice: “Cuando no sabes cuánto han cambiado las cosas no ves que están cambiando”.

Fuente:  Revista Mexicana de Comunicación

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SNTE: el gran ausente

Por: Abelardo Carro Nava

La pandemia ocasionada por el coronavirus SARS-CoV-2, vino a alterar la vida de todos los seres humanos. De la noche a la mañana, las actividades que cotidianamente realizábamos en nuestro entorno inmediato sufrieron cambios radicales. ¿El propósito de esta modificación? Evitar la propagación del virus y, por ende, cuidar la salud y vida de quienes habitamos este mundo.

En México, desde luego, esta situación propició cambios importantes que, indudablemente, tuvieron un impacto en el orden político, económico, cultural y social de las cosas. Obviamente, el medio educativo no pudo ser la excepción y, como sabemos, a mediados del mes de marzo de este año las escuelas tuvieron que cerrar sus puertas, pero el proceso formativo de los millones de estudiantes que cursan sus estudios en alguno de los niveles educativos del país, continuó en algo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) denominó: educación a distancia. Luego entonces, para los principales actores de este proceso formativo ¿qué significó educar a distancia? Desde mi perspectiva, la búsqueda de nuevas formas a través de las cuales, enseñar y aprender, pudieran lograrse en el confinamiento. Para ello, el estado recurrió a medios tecnológicos y tradicionales, pero, los profesores y estudiantes, a la creatividad propiamente dicha.

Es obvio, esta pandemia hizo evidente lo que, desde hace mucho tiempo han venido sosteniendo varios investigadores, académicos, intelectuales, profesores y colegas en cuanto a las grandes brechas de desigualdad existentes en México y que, desde luego, se hacen palpables para quienes se encuentran o realizan alguna actividad dentro del amplio e intricado Sistema Educativo Nacional (SEN). No obstante, esta confirmación no se observa de esta manera por quienes se encuentran ocupando un lugar en el gobierno, por el contrario, irrisoriamente, hemos sido testigos de discursos pomposos, acompañados de cifras alegres, que refieren que todo está bien y que todo marcha sobre ruedas. ¡Qué política tan miserable o qué miserable es la política desde las ínfulas del poder!

Y bueno, ya que andamos por estos terrenos, no se puede dejar de mencionar a algunas rémoras que por años han vivido del poder, por el poder y para el poder; me refiero particularmente al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y, desde luego, a muchos de sus dirigentes puesto que, desde su aparición en la década de los 40’s no ha hecho, y no han hecho, más que vivir del gobierno y de sus agremiados.

¿Qué acciones ha emprendido el SNTE para exigir y/o demandar que los trabajadores de la educación cuenten con las herramientas mínimas y necesarias para que desempeñen su quehacer a distancia?, ¿qué acciones ha emprendido el SNTE para que las cuotas que quincenalmente se le descuentan a estos trabajadores de la educación, se destinen para habilitar o rehabilitar espacios físicos y virtuales con la finalidad de que, quien así lo desee, pueda encontrar una orientación en temas relacionados con ciertas enfermedades producidas por el exceso de trabajo y/o la carga administrativa que actualmente viven cientos de maestros y maestras?, ¿qué acciones ha emprendido el SNTE para orientar psicológica, administrativa y jurídicamente a los familiares que, desafortunadamente, vivieron la pérdida de un ser querido, trabajador de la educación, por coronavirus?, ¿qué acciones ha emprendido el SNTE para crear un fondo que permita brindar una ayuda económica a los trabajadores de la educación que atiendan sus malestares derivados de esta y otras enfermedades que ha traído el aislamiento?, ¿qué acciones ha emprendido el SNTE para ponerse del lado de los trabajadores de la educación más allá de los discursos pomposos que emite su Secretario General y que carecen de veracidad?

Y es que mire usted, hace unos días, alguno de mis familiares se encontraba en casa realizando sus actividades escolares cotidianas a través de medios virtuales cuando llamaron a su puerta y, para menuda sorpresa de éste, al abrirla apareció un “candidato”, y varios de sus “simpatizantes” quienes, en tiempos de pandemia, se encontraban en plena campaña “electoral” por la dirigencia del Comité Directivo de la Sección 31 del SNTE. Sí, así como lo leyó usted, en plena campaña “electoral”. ¿Esa es la finalidad de un Sindicato?, ¿no podrían esperar a que hubiera las condiciones sanitarias para este propósito y, en lugar de ello, se pusieran a trabajar en la encuesta que nos llevaría a conocer el estado de salud de todos los trabajadores de la educación, así como también, de las condiciones de las miles de escuelas públicas en el territorio nacional?, ¿no acaso propagaron a los cuatro vientos que esta organización sindical se encontraba trabajando en ello?

En este sentido traigo a colación, una pregunta sobre un tema que, con anterioridad, abordé en este y otros espacios: ¿qué pasó con aquella exigencia lanzada hace unas semanas, desde la cúpula sindical, para que al gobierno federal reactivara el Fideicomiso de Apoyo a las Tecnologías Educativas y de la Información que apoyaría a miles de maestros y maestras de México? A más de ocho meses de que inició la contingencia, y a poco más de tres meses en que se exigió esta reactivación, esta organización sindical no emitido ningún comunicado sobre este asunto; luego entonces, ¿por qué no ha insistido en ello y por qué no se ha informado a la base sobre esto? Claro está, y en esto quiero ser enfático: los trabajadores de la educación, con sus propios recursos, con sus propios medios, en todos estos meses en los que el SNTE no ha hecho mucho que digamos, han tenido que adquirir computadoras, teléfonos celulares, tabletas, impresoras, o bien, material diverso para la elaboración de cientos de cuadernillos que entregan a sus estudiantes cada semana. ¿Acaso este Sindicato ha aportado algo en este propósito si, para acabar pronto, la entrega de televisores, teléfonos inteligentes, tabletas electrónicas y equipos de cómputo a estudiantes de escasos recursos que realizó hace unas semanas, fueron producto de una colecta (SNTE, 2020) entre los propios trabajadores de la educación?, ¿esa es la forma de apoyar “recolectando” diverso equipo tecnológico entre sus agremiados? Insisto, ¿y el recurso que ingresa a las arcas del SNTE por cuotas sindicales de más de millón y medio de trabajadores de la educación qué destino tiene?, ¿acaso el ex responsable del Colegiado de Administración y Finanzas (hoy Secretario General) desconoce el destino de esos recursos o, por el contrario, tan bien lo conoce que por tales razones no da cuenta de ellos a sus agremiados?

Y, por si esto fuera poco, habría que voltear la mirada hacía los trabajadores y ex trabajadores de la educación de Chihuahua quienes, en días pasados, fueron presa de la incompetencia gubernamental y sindical al enterarse que el aguinaldo, que por propio derecho les corresponde, les sería otorgado en dos emisiones y no en una, tal y como ha sucedido en esa entidad federativa. ¿Qué postura fijó el dirigente de la Sección 42 del SNTE? Ser “portavoz” del gobierno del estado en este anuncio. ¿Qué postura fijó la dirigencia nacional del SNTE? Ninguna.

En resumidas cuentas, mi estimado lector, en lo que va de la pandemia el SNTE ha sido el gran ausnte. Sí, así con minúsculas y, si usted gusta, escrito erróneamente; pero que no le digan que no le cuenten que Cepeda Salas, en lo que va de su mandato, ha hecho algo por “su sindicato”. Esto lo digo porque, irrisoriamente, a través de diversos grupos de WhatsApp los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional, pero también, los integrantes de los Comités Ejecutivos Locales, han pedido (exigido) recientemente, que se difundan ampliamente los logros de este dirigente, pero… ¿a cuáles logros se refieren?

Con negritas:

Llama la atención que hasta hace unos años, todo logro sindical era festejado como una “conquista sindical”; sin embargo, hoy se habla de “logros”, lo cual es un claro indicador de que sus luchas han dejado de tener presencia en el escenario nacional y, tal vez, local porque, indiscutiblemente, se han convertido en “aliados” de los gobiernos en turno. ¿Subordinación, sometimiento, abdicación?

Al tiempo.

Referencias:

SNTE. (2020). El SNTE inicia la entrega de aparatos electrónicos a alumnos de escasos recursos. SNTE. Recuperado de: https://snte.org.mx/blog/comunicado-46-2020/

Fuente: http://www.educacionfutura.org/snte-el-gran-ausente/

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El teletrabajo en estos tiempos neoliberales

Por: Eduardo Camín

 

Nuevas fuerzas están transformando el mundo del trabajo. La pandemia de la Covid 19 tiene consecuencias sociales y políticas: se ha instalado una ´´virtualización de la vida humana¨ y del control social. El mundo, tal como lo conocíamos, se detuvo abruptamente a principios de 2020 y los gobiernos, informados por la ciencia, tuvieron que aplicar medidas drásticas para salvar vidas.

Es cierto que la vida continúa, pero sin duda hemos adoptado la forma de trabajo más inusual de esta generación. El reto para los responsables políticos es cómo seguir protegiendo la vida y la salud de las personas sin, a su vez, causar un daño irreversible a la economía.Teletrabajo: 3 desafíos que tiene Latinoamérica | TyN Magazine

En este sentido las medidas que garantizan el distanciamiento físico -el cierre de escuelas, la suspensión de vuelos, el cese de grandes reuniones y el cierre de lugares de trabajo- han sido al comienzo de la lucha contra el virus, como herramienta para frenar su propagación. Mientras tanto, el trabajo hizo irrupción en un nuevo auge del teletrabajo.

Antes de la pandemia, solo una fracción de la fuerza laboral trabajaba ocasionalmente desde casa. Dentro de la Unión Europea (UE), la incidencia del teletrabajo regular u ocasional (en el hogar y móvil combinados) variaba del 30 por ciento o más en Dinamarca, Países Bajos y Suecia al 10 por ciento o menos en la República Checa, Grecia, Italia y Polonia.

Según los estudios, hasta un 20 por ciento de la fuerza laboral de Estados Unidos trabajaba regular u ocasionalmente desde su casa u otro lugar alternativo, un 16 por ciento en el Japón y solo un 1,6 por ciento en Argentina, según cifras de Eurofound y OIT, 2019.

Entre enero y marzo de 2020, a medida que la infección por Covid-19 se extendieron por todo el mundo, los países dieron instrucciones a los empleadores de cerrar sus operaciones y, de ser posible, aplicar el teletrabajo a tiempo completo para sus trabajadores, con muy poco tiempo de preparación tanto para los empleadores como para los trabajadores.

Algo que se planeó como una solución temporal y a corto plazo ha estado sucediendo desde hace meses. Hay varios factores que determinan si un trabajo puede realizarse potencialmente a distancia. La cantidad de trabajos que se pueden realizar a distancia determina la parte de la fuerza laboral que puede trabajar desde casa durante una pandemia y así reducir la transmisión del virus en la comunidad.

El paso definitivo al teletrabajo ¡Ahora es el momento! - Emprendedores.esEn dos artículos recientes (Hatayama et al., 2020; OIT 2020h) se examinaron las posibilidades de trabajar desde casa en países con diferentes niveles de desarrollo económico: se constató que factores como la estructura económica y ocupacional, el acceso a Internet de banda ancha y la probabilidad de que las personas posean una computadora personal, son determinantes importantes para trabajar desde el hogar.

Las conclusiones indican que la posibilidad de trabajar desde el hogar aumenta con el nivel de desarrollo económico del país. Por consiguiente, los países en que una gran proporción de los puestos de trabajo corresponden a sectores como las tecnologías de información y comunicación (TIC), los servicios profesionales, las finanzas y los seguros y los sectores de la administración pública pueden movilizar una mayor proporción de la fuerza laboral a trabajar desde casa.

Mientras,  los países que dependen en gran medida de sectores como la industria manufacturera, la agricultura, la construcción y el turismo tienen menos posibilidades de hacerlo. Como resultado de las directivas de confinamiento decretadas por los gobiernos, casi cuatro de cada 10 empleados en Europa comenzaron a teletrabajar.

El aumento más significativo del teletrabajo tuvo lugar en los países más afectados por el virus y en los que el teletrabajo estaba bien desarrollado antes de la pandemia. En Finlandia, cerca del 60 por ciento de los empleados pasaron a trabajar desde casa. En Luxemburgo, los Países Bajos, Bélgica y Dinamarca, más de la mitad, en Irlanda, Austria, Italia y Suecia, alrededor del 40 por ciento de los empleados teletrabajaban.Teletrabajo | Comunidades Cepal

En esos países, menos trabajadores vieron una reducción en su tiempo de trabajo. En promedio, en Europa, el 24 por ciento de los empleados que nunca habían trabajado desde casa comenzó a teletrabajar, en comparación con el 56 por ciento de los empleados que lo habían hecho ocasionalmente.

No obstante, este salto en las cifras muestra que, con la tecnología, las herramientas (por ejemplo, de comunicación) y la reorganización del trabajo adecuados, muchos más trabajos pueden realizarse a distancia de lo que se suponía anteriormente. Se adoptaron medidas similares en otras partes del mundo, donde los gobiernos instaron a los empleadores a adoptar el teletrabajo para reducir la densidad de desplazamientos en las grandes ciudades y contribuir así al distanciamiento físico.

En Japón, según una encuesta del Ministerio de Tierras, Infraestructura, Transporte y Turismo, menos del 13 por ciento de los trabajadores de todo el país pudieron trabajar desde casa en marzo de 2020 debido a una serie de factores, entre ellos el amplio uso del sello Hanko1 , un sello personal que se utiliza en los documentos de oficina, los contratos, las solicitudes e incluso los memorandos, en lugar de las firmas, para cualquier artículo que requiera reconocimiento de autoría en lugar de una firma.

Teletrabajo o teleconfinamiento: un reto post covid-19 – ProdavinciHay que destacar que para los padres y cuidadores que trabajan, el cierre de escuelas y de otros centros de atención ha hecho que el trabajo desde el hogar sea un desafío. De acuerdo con la última encuesta de Eurofound, entre quienes trabajan desde el hogar como medida de distanciamiento físico, el 26 por ciento vive en hogares con niños menores de 12 años y otro 10 por ciento vive con niños de 12 a 17 años.

Una realidad preocupante

Varios análisis del Observatorio de la OIT ponen de manifiesto los devastadores efectos que sigue teniendo la pandemia en el empleo y los ingresos provenientes del trabajo desde comienzos de 2020, así como la repercusión adversa generalizada en el mercado de trabajo

Los encargados de la formulación de políticas deberán seguir fomentando el empleo y garantizando los ingresos a lo largo de los próximos meses, incluido 2021, y abordar los retos fundamentales. Sigue siendo primordial armonizar y planificar las medidas en los planos político, sanitario, económico y social.

La cantidad de contagios ha aumentado en todo el mundo, y ello ha llevado a muchos países a volver a aplicar restricciones en actividades económicas. La desacertada o prematura aplicación más laxa de las medidas de prevención sanitaria está provocando una prolongación de la pandemia y, en consecuencia, se agravaba la incidencia en el mercado de trabajo.

Por lo tanto, es necesario que las medidas políticas que se apliquen estén en consonancia con los efectos adversos de la pandemia en el mercado de trabajo. La crisis provocada por la pandemia ha provocado la pérdida de horas de trabajo y de ingresos provenientes del mismo.

A raíz del aumento de las restricciones financieras, los encargados de la formulación de políticas deberán afrontar el reto de seguir aplicando medidas destinadas a mitigar el riesgo de que aumenten los niveles de pobreza, desigualdad, desempleo y exclusión. A tal efecto, será necesario prestar particular atención a la eficacia y la eficiencia de las inversiones que realicen.

Es fundamental que las medidas políticas contribuyan a prestar el mayor apoyo posible a los grupos vulnerables más afectados, en particular, los migrantes, las mujeres, los jóvenes y los trabajadores del sector informal. A tenor de los datos más recientes de que se dispone, la pérdida de empleo afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres.

Los encargados de la formulación de políticas tendrán que adoptar medidas de respuesta frente a las crisis específicas, en particular ayudas para garantizar los ingresos y fomentar los esfuerzos para facilitar a los trabajadores que retomen su empleo, a fin de evitar su marginación a largo plazo en los mercados laborales, y velar por que nadie se quede atrás.

La brecha en materia de incentivos fiscales existente en los países emergentes y en desarrollo sólo puede suprimirse si se fomenta la solidaridad internacional. La mayoría de los países en desarrollo no han podido movilizar los recursos necesarios para respaldar las medidas políticas que han adoptado las naciones más ricas, lo que ha dado lugar a una gran «brecha en materia de incentivos fiscales».

46% más de carga laboral con teletrabajo: 92% de las mujeres debe cocinar y limpiar mientras teletrabaja - El MostradorCon objeto de subsanar esa brecha, es necesario seguir reduciendo y reestructurando la ignominiosa deuda externa, y promover la ayuda oficial al desarrollo a fin de garantizar la disponibilidad de recursos financieros para afrontar la actual crisis sanitaria y del mercado de trabajo en los países en desarrollo.

Naciones Unidas aboga por qué se dé «prioridad con carácter estratégico, en materia de financiación pública, a las políticas y los programas que permitan lograr mejores resultados en términos de empleo y mantenimiento de los ingresos, en particular respecto de las personas en situación vulnerable».

La combinación de estos retos tiene repercusiones más generales para la justicia social y la paz. El aumento de la inseguridad y la incertidumbre dan pábulo al aislacionismo y al populismo.

La manera en que la ideología neoliberal contempla la modernidad entiende al ciudadano como consumidor, la acción colectiva y la vida pública quedan restringida a hacer un ¨clic¨ en la recomendación de un algoritmo. En realidad, la crisis de la Covid 19 colocara al sector tecnológico en el epicentro de una economía convertida en función de sus algoritmos.

El mundo no será igual, pero la explotación digital o presencial se le parecerá mucho a la del presente.

 

*Periodista uruguayo acreditado en la ONU Ginebra. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico CLAE

Fuente e imagen: Estrategia.la

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La nueva ola del aprendiz de genocida

Desde Río de Janeiro.En un almacén del ministerio de Salud en San Pablo están casi siete millones de testeos de coronavirus sin distribuir a provincias y municipios. A fines de enero tendrán su validad agotada. O sea, serán pura basura.

Brasil es, de las naciones acosadas por la pandemia, una de las que menos aplicó testeos a la población.

Varios países latinoamericanos, como Argentina, Ecuador, Costa Rica y Chile, han anunciado que recibirán la vacuna fabricada por la Pfizer. Brasil no se ha pronunciado. O mejor, de forma paralela, descartó la vacuna – que ya empezó a ser aplicada en Gran Bretaña – porque exige ser conservada a menos 70 grados.

Una multitud de infectólogos y científicos aseguran que sí, hay condiciones de preservar la vacuna en frigoríficos especiales.

El ministerio de Salud, encabezado por un general activo del Ejército, Eduardo Pazuello, silencia.

A propósito: Pazuello, supuestamente especialista en logística, no tiene idea de lo que sea el servicio público brasileño de salud, que hasta hace un par de años era considerado referencia mundial. No sabe, por ejemplo, cómo lograr al menos 400 millones de jeringas para aplicar la vacuna que sea.

Lo único que hizo fue esparcir militares por todos los puestos de decisión del ministerio y negar lo obvio: la gravedad del cuadro vivido en el país, y que ahora entró en una segunda y especialmente violenta ola.

El mismo ministerio de Salud destinó dos mil millones de reales – casi 500 mil millones de dólares – inicialmente dirigidos a “recursos de emergencia” al combate al Covid a instituciones que tratan de todo, excepto de la pandemia: maternidades, clínicas oftalmológicas, hospitales psiquiátricos. La explicación: ninguna.

Ayer, sábado, las unidades de terapia intensiva en las clínicas privadas de Rio de Janeiro estaban copadas en un 98 por ciento. Las de salud pública, 94. En San Pablo, el cuadro era igualmente dramático: 92 por ciento en las privadas, 89 en las públicas.

En Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, el cuadro era igualmente asombroso. Y en muchísimas otras capitales brasileñas.

Al apostar todas sus fichas a unos pocos inmunizantes, el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro (foto) empujó Brasil para el final de la cola de los pretendientes a la vacunación.

Entre una y otra disputa, siempre con el ojo puesto en las elecciones presidenciales de 2022, con el gobernador derechista de la provincia de San Pablo, João Doria, Bolsonaro puso barreras a una serie de vacunas, para concentrarse en las que fueron directamente contactadas por su gobierno.

La vacuna china, por ejemplo, fue descartada por  comunista.

Hasta ayer, sábado, en todo el país, eran más de seis millones y medio de infectados – más que dos Uruguay sumados – y 177 mil muertos.

En Cuba, por ejemplo, que tiene poco menos de once millones de habitantes, las víctimas fatales del coronavirus no llegan a 200.

Pero Bolsonaro y su gobierno insisten en rechazar las vacunas y las medidas de aislamiento social, se niegan a aceptar da gravedad y las dimensiones de la tragedia.

Hasta en eso Brasil se aísla no solo del resto de las comarcas de nuestra América Latina, pero del mundo.

Siquiera en los Estados Unidos de su ídolo y guía, Donald Trump, se llegó a semejante negación.

La verdad es que, a esta altura, es difícil encontrar, en cualquier país con peso específico en el escenario global, alguno que se compare a Brasil en cuestión de absurdo.

Bolsonaro encabeza un gobierno que no gobierna, destroza todo. Su ministro de Salud no hace más que denegrir lo poquito que resta de la imagen de las Fuerzas Armadas junto a la opinión pública.

La economía se fue al diablo, bien como la salud pública, la educación, el medioambiente, las ciencias, las artes y la cultura, todo, todo.

No se trata de alarmismo: es mera constatación.

Y ahora viene la gota final: Bolsonaro, el aprendiz de genocida, al matizar los efecto de la peor pandemia de la historia, más mortal inclusive que la “fiebre española” de principios del siglo pasado, se hace responsable, o al menos cómplice, de 28 muertes a cada 24 horas.

Más de una a cada 60 minutos.

 

Y todo indica que él quiere más y más y más.

Fuente e imagen: https://www.pagina12.com.ar/

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