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Que nadie se quede atrás: dificultades en los márgenes del sistema

Por: Pablo Gutiérrez del Álamo

La pandemia se ha cebado con quienes más complicado lo tienen en general. Falta de dispositivos, poca conectividad, familias en la cuerda floja o situaciones personales muy duras, se mezclan en los márgenes del sistema educativo, en las sombras de lo «ordinario». Hablamos de aulas de enlace, de centros de inserción laboral o de escuelas de segunda oportunidad.

A las pocas semanas del decreto del estado de alarma pareció que buena parte de la sociedad se diera cuenta de que había una brecha digital importante en el país. La ministra, Isabel Celaá la cifraba, según los datos del INE, en torno al 10 o 12 % del alumnado. Quienes no tenían dispositivos electrónicos que facilitasen o, siquiera, permitiesen la continuidad de la enseñanza a distancia.

Pero este porcentaje es solo una media, no entiende de matices. Y en no pocas ocasiones, puede suponer, en realidad, el 80 o el 90 % de la población de un centro educativo.

La pandemia ha hecho saltar las costuras del sistema. Unas costuras que quedaban tapadas con la educación presencial que, en mayor o menor medida, podía hacer frente de un modo más eficaz a lo que subyace a la brecha digital, que es la social, la económica, la cultural.

Y estas costuras pueden verse más abiertas y rotas precisamente en los márgenes del sistema. Aquello que no es lo ordinario y cotidiano, a veces forma parte de la enseñanza obligatoria; en otros casos, la postobligatoria.

Hemos hablado con dos personas que trabajan en la Comunidad de Madrid. Ninguna quiere que se den demasiados datos identificativos para así evitar posibles problemas con la Administración educativa. Una de estas personas, a la que llamaremos Juan, trabaja en lo que se conoce como un ACE, es decir, un aula de compensación educativa. Están diseñadas para escolarizar a chicas y chicos de 15 años, en sus últimos meses de educación obligatoria.

Son lugares en los que se mezcla la enseñanza de materias troncales, como lengua o matemáticas, adaptadas a sus necesidades y sus conocimientos, junto a otras enseñanzas de ‘taller’, relacionadas con ciclos formativos. Estas también son muy iniciales y pretenden abrir una posible vía para continuar la escolarización en la FP. El perfil del alumnado es variado, pero comparte situaciones familiares, socioeconómicas y educativas complejas. Son las personas que el sistema ordinario centrifuga. Como la Administración está obligada a su permanencia en un centro educativo, van a un ACE.

La otra persona, llamémosla Elvira, trabaja en una UFIL, unidad de formación e inserción laboral. Entre su público se encuentran personas que pueden venir de un ACE, pero no solo. También hay jóvenes mayores de edad, migrantes recién llegados, personas peticionarias de protección internacional, chicas y chicos que no sabían muy bien dónde ir y acabaron en una… Tantas realidades como personas. Hacen también clases de materias troncales y buena parte del resto, talleres: jardinería, fontanería, peluquería, carpintería…

Para salvar la situación han tenido, como casi todo el mundo, que hacer de todo. Utilizar sus teléfonos móviles para comunicarse por WhatsApp con su alumnado, imprimirles las tareas y llevárselas a casa en las semanas de mayor confinamiento (ahora chicas y chicos pueden acercarse al centro para recoger este material)… Han tenido que buscar donaciones particulares para ceder tablets a algún alumno… De la Comunidad de Madrid, nos dice una de estas personas, solo han recibido medidas imprecisas relacionadas, además, con alumnado de bachillerato.

Sin dispositivos, sin cercanía

«Han perdido la cercanía», nos dice Juan. El contacto y la socialización con sus compañeros y con docentes que les escuchan y les atienden. Elvira, dice, cree que este punto, precisamente, es el que ha conseguido que no ocurriese lo que ella temió al principio: que se descolgasen muchos chicos estas semanas atrás. Dice que está sorprendida porque se han mantenido las cifras de continuidad con los estudios.

Casi en la otra punta del país, en Cataluña, está Begonya Gasch. Ella, además de ser vicepresidenta de la Asociación de Escuelas de Segunda Oportunidad (centros privados que realizan una labor muy similar a la de las UFIL de Madrid), es la directora de una de estas escuelas, El Llindar.

A las dificultades habituales de todos los centros educativos, Gasch le añade el hecho de que el trabajo que hacen en El Llindar, y en todos los de la asociación, no está reconocido como una parte del sistema educativo. Se manejan vía subvención por proyectos (ni siquiera es un concierto educativo), de manera que están mirados con lupa cada vez que han de justificar. Han pasado algunas semanas complicadas, de hecho, viendo cómo justificar el trabajo que han estado manteniendo también estas semanas.

Unos días que han pasado de manera similiar: maximizar los contactos con chicas y chicos para que nadie se quedase atrás, búsqueda de donaciones para equipar a su alumnado con algunos dispositivos más allá del teléfono móvil. «Trabajamos con (las consejerías de) Educación y Empleo y no hemos recibido indicaciones ni material».

Para Begonya Gasch «se han roto las costuras» pero, a su modo de ver, «no se trata de poner parches, se trata de hacer un traje nuevo». A esto se suma la brecha digital y de conectividad. En El Llindar han dedicado mucho esfuerzo a conocer las necesidades técnicas materiales del alumnado y las familias. Un trabajo que les ha llevado bastante tiempo, porque lo que ella considera como mínimos, no lo son para su alumnado. «Un ordenador, hoy, no es un instrumento de trabajo para muchos de nuestros jóvenes y tenemos que ver qué pasa ahí». Y aunque han conseguido patrocinios empresariales para dar conectividad a 50 de sus alumnos, así como donaciones de equipos informáticos, para ella lo más importante no es esto. «Sin el vínculo, sobre todo con estos chicos que se han desenganchado y que el sistema centrifuga sistemáticamente» no se alcanzan los objetivos, por mucha tecnología que se ponga entre medias.

«Solo tres alumnos tienen conexión a Internet en casa», dice Juan. Esto es lo que les obligó a trabajar con WhatsApp. Para haccerlo, adaptaron algunos materiales «y nos envían fotos de lo que van haciendo». En el ACE en el que trabaja han intentado adaptar el contenido de las materias troncales (de ámbito, se denominan), realizando pequeños proyectos interdisciplinares. Han repasado mucho lo aprendido en los dos primeros trimestres.

Elvira relata situaciones similares: «Chicos que no tienen recursos técnicos, problemas de dispositivos, que comparten el teléfono con sus padres, con problemas de conexión o que no tienen ni casa». Y, si tienes suerte y tienes acceso a tecnología «no tienen suficiente autonomía» como para hacer el trabajo desde casa con normalidad. Ella tiene claro que cuando no hay presencialidad, al menos con cierto alumnado, «se desmoralizan, se decepcionan, se deprimen y abandonan».

Begonya Gasch también destaca esto. «No todo es la conectividad, por muy importante que sea». Si lo es «el vínculo, sobre todo con estos chicos que se han desenganchado y que el sistema centrifuga sistemáticamente». A lo que se suma, comenta, «la poca autonomía». Asegura que el «universo simbólico» de su alumnado en relación a las tecnologías «es muy reducido: con Instagram y WhatsApp tienen suficiente». En El Llindar han hecho clases por Instagram e, incluso, «patios virtuales por el móvil».

También han hecho muchas videollamadas. Asegura Juan que lo emocional ha sido una constante en sus comunicaciones, en ambas direcciones. «Es prioritario para nosotros; el acompañamiento es parte del éxito del ACE».

Curiosamente, o no tanto, el confinamiento y la obligación de comunicarse mediante WhatsApp ha supuesto un mayor acercamiento con las familias del alumnado. «No tener que hablar directamente con el personal del centro ha podido ser una ventaja».

Dónde queda la práctica

Y a las dificultades de llevar el material educativo hasta el alumnado, principalmente de la materias «teóricas», se suma la brecha cuando han de acceder a conocimientos técnicos, manuales. Los que, en buena medida, les abrirían la puerta a seguir estudiando y a conseguir una cierta seguridad en su inserción en el mundo del trabajo.

En algunos casos, como pueden ser los estudios de peluquería o cocina, han conseguido solventar, mal que bien, la situación a base de tutoriales de Internet. Han intentado también dar alguna clase a distancia pero «no es lo mismo», asegura Elvira. «Lo que necesitan es venir», asegura. «Esa es la excusa (de este tipo de centros) y eso es lo que se han perdido».

A la dificultad de llevar las enseñanzas prácticas al entorno de la casa se suma el hecho de que en mayo, por ejemplo, desde la UFIL se hacen visitas a centros de formación profesional para que el alumnado vaya pensando qué hacer cuando le toque salir. Y, comenta Gasch desde El Llindar, también está la pérdida de las prácticas que hacían con empresas dado el confinamiento.

También cree que a pesar de estas dificultades, no ha decaido el número de chicas y chicos que han estado conectados a las «clases» porque, dice, «puede que consideren las tareas como un mecanismo de estar en contacto con gente que les hace caso y les atiende».

Todo un logro teniendo en cuenta que el alumnado que ven cada año tiene unas circunstancias, en general, muy complicadas. A las que, este fin de curso, se ha sumado una buena cantidad de ERTE y las dificultades para conseguir pagar los básicos. De hecho, desde El Llindar, una de las cosas que han estado haciendo, ha sido preparar comidas para sus alumnos. Han duplicado el número de servicios este tiempo.

Próxmo curso

«Prefiero no pensarlo», confiesa Juan. Su centro no puede cumplir con las medidas de distancia social impuestas desde el Ministerio de Sanidad. No tienen espacios suficientes y sí más alumnos de los que cabrían.

Igual está Elvira. Hablamos con ella antes de que las administraciones educativas estatales y autonómicas determinasen que en vez de 2 metros de distancia de seguridad entre alumnos, se bajaría a 1,5. Peor. «El tema de los 2 metros no lo veo, nada. No quiero ni pensarlo», asegura, para decir que se centrará más en terminar el curso de la mejor manera posible. Pero ya no solo por su centro, sino en todas las etapas, especialmente, dice, en primaria. «No hay sitio, ni recursos humanos y los niños son niños. De infantil hasta la adolescencia, son etapas de mucho contacto físico, emocional… no quiero ni pernsarlo».

En El Llindar, cuenta Gasch, que están trabajando una colaboración con la UOC (la universidad a distancia catalana) para crear contenidos y metodologías online de cara a un inicio de curso en el que se pudiera combinar los presencial con lo a distancia.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/06/16/que-nadie-se-quede-atras-dificultades-en-los-margenes-del-sistema

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Monarquía deslegitimada

Por: Víctor Arrogante

 

La Monarquía no pasa por sus mejores tiempos. El que fuera rey de España, Juan Carlos de Borbón está contra las cuerdas y será investigado por sus negocios y su patrimonio muy relevante y poco edificante. Habrá que conocer cuánto conoce y cuánto calla su hijo Felipe sobre las actividades de su padre. La Monarquía española es heredera del franquismo y su popularidad está por los suelos. Quieren aparentar ser una familia normal y no lo consiguen porque no lo son. Viven en las alturas a costa de los españoles, cuya mayoría difícilmente puede sobrevivir.

En el artículo Perdiendo el trono, incluido en mi libro Reflexiones republicanas, contaba el intento fallido de la Casa Real de blanquear la imagen del rey, que entonces cumplía los 75 años. Siete años después, me permito retomar la idea principal, incorporando nuevos datos y algún que otro nuevo comentario.

Juan Carlos de Borbón, heredó del franquismo el trono; poco había hecho hasta entonces para conseguirlo. Juró ante los «santos evangelios» fidelidad a los principios del movimiento nacional, que inspiraban al régimen de Franco. Para unos fue un traidor, para la mayoría, quien facilitaba el tránsito a la democracia. Se terminó la dictadura, se aprobó la Constitución, pero no se resolvieron los problemas históricos de España, que son fuente permanente de conflictos: el territorio, las señas de identidad y la monarquía; que requiere de un referéndum para legitimarse democráticamente; o no.

La dictadura agonizaba y el nuevo modelo no llegó hasta la aprobación de la Constitución en 1978. Comenzaba la Transición desde la dictadura a la democracia, controlada desde dentro del Régimen intacto. Adolfo Suárez, no sometió a referéndum la monarquía, porque las encuestas le dijeron que perdería. Franco había dejado todo atado y bien atado en la figura de Juan Carlos de Borbón. El régimen del 78 legitimó al régimen franquista modernizándolo. Desde entonces la monarquía ha jugado un papel fundamental como institución conservadora, destinada a mantener el statu quo social y político, en defensa de los intereses empresariales y las élites sociales, por lo que sobran motivos para cambiar de modelo de Estado.

La monarquía, que es un símbolo, está muy alejada de los principios constitucionales de igualdad ante la ley y de igualdad de oportunidades. El acceso a la Jefatura del Estado, como a cualquier otro órgano de representación, no puede tener carácter hereditario, sino sometido a la libre y democrática elección. Se puede reconocer que la monarquía cumplió su papel durante la Transición, pero transcurridos cuarenta y dos años no tiene razón de ser. No se puede vivir siempre ni de herencias recibidas ni de rentas políticas del pasado. En un sistema democrático no caben privilegios de, familias o castas. La transparencia debe ser un principio de actuación; y la monarquía no es transparente.

Felipe de Borbón renunció a la herencia de su padre, hecho insólito, ya que no puedes renunciar a algo que todavía no se tiene y le retiró su asignación de los presupuestos de la Casa Real, después de que se publicara que la Fiscalía investiga una supuesta donación de 100 millones de dólares, que Juan Carlos habría recibido de Arabia Saudí. El gobierno español que continúa blanqueando al jefe del Estado valoró positivamente la renuncia a la herencia y calificó la decisión de respetable.

La Justicia se encuentra ante una situación decisiva: sentar a Juan Carlos en el banquillo o cerrar la causa en falso. Será difícil demostrar que el emérito cobró comisiones por su intermediación en las obras del AVE a la Meca. Cuando se trata de proyectos de grandes infraestructuras, las mordidas, comisiones y sobrecostes suelen estar a la orden del día. Ahí están los ingentes sumarios de corrupción que se instruyeron en España tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. El asunto que persigue al rey emérito es un ejemplo de manual: empresas en Panamá o Liechtenstein, países habitualmente empleados para ocultar patrimonios de dudoso origen y procedencia.

Técnicos de Hacienda ven justificado investigar a Juan Carlos y esperan que la Agencia Tributaria colabore de manera eficiente en la investigación para dilucidar su papel en las supuestas comisiones pagadas por la adjudicación a empresas españolas de las obras del AVE a La Meca. A su juicio, hay «indicios racionales» que justifican esa investigación. De hecho, Gestha ya apuntó que el emérito podía haber cometido delitos contra la Hacienda Pública y pidió la apertura de una investigación por presuntos delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales.

Hace unos años, en una entrevista para la emisora KPKF.org de Los Ángeles, USA, me preguntaron: ¿Controló la CIA la transición en España? y contesté: «Ustedes saben más de la CIA que nosotros, pero todo parece indicar que participó en el asesinato de Carrero Blanco y luego puso como rey a Juan Carlos». En aquellas fechas la monarquía no se ponía en discusión y de la República ni se hablaba. No solo todo estaba atado y bien atado, sino que todo estaba pactado y controlado. Alemania y EEUU venían a decir: Hay que establecer un régimen democrático, afín a nuestros intereses, sin algaradas callejeras, sin revoluciones, y Juan Carlos nos sirve.

El cerco judicial a Juan Carlos se está cerrando. Hay abiertas diferentes investigaciones para determinar el origen de su enorme fortuna que, según Forbes estima en dos mil millones de euros; un patrimonio de los mayores secretos de Estado. Ante el cerco judicial, fuentes dominicanas confirman que en el país caribeño, se está preparando la nueva residencia Juan Carlos, que podrá compartir charlas, sol y copas con grandes amigos como Felipe González, o la familia Clinton. Un ambiente donde el emérito, disfrutará de su fortuna sin que nadie le moleste.

El grupo parlamentario de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común en el Congreso, aspira a poder sentar en comisión a Juan Carlos, con el objeto de analizar «las relaciones diplomáticas y comerciales entre España y Arabia Saudí, su vínculo con instituciones y empresas españolas y sus efectos sobre el erario público». No se trata de una investigación sobre un particular, «sino sobre unos hechos que son de interés general y van más allá de las presuntas actividades corruptas de Juan Carlos». Unidas Podemos recalca al PSOE,  que ya no vale hablar de la inviolabilidad de Juan Carlos, al estar ya investigado. Lo cierto es que el rey Juan Carlos sigue blindado gracias a la alianza entre los partidos de la Transición y Vox.

La Fiscalía ve indicios delictivos de blanqueo de capitales y fraude fiscal en la Hacienda Pública en el emérito por su participación en la construcción del AVE a la Meca. El ministerio público se ha fijado en la compraventa de propiedades, con la sospecha de que pudieron servir de pantalla para un lavado de fondos de origen irregular en Marruecos y casas en Suiza. La investigación, iniciada por la Fiscalía de Suiza, ha examinado movimientos y cambios de manos en estas propiedades, en las que hay una serie de viviendas en Suiza que se habrían adquirido con parte de los 100 millones de dólares regalados al emérito por Arabia Saudí.

El CIS no pregunta a los españoles su opinión sobre la monarquía desde abril de 2015. A partir de 1994 había pedido en quince ocasiones a los encuestados que calificaran del 1 al 10 la confianza que tenían en la Corona, que fue descendiendo desde el notable hasta el suspenso, con un mínimo del 3,68 en 2013. El CIS se niega a preguntar sobre la valoración de la monarquía, porque «no es un tema que interese». Se conoce por otras fuentes que los españoles prefieren república a monarquía por una mayoría absoluta. Según Sináptica el rechazo de la población hacia la monarquía se ha acentuado durante la pandemia. Casi el 52% de los ciudadanos dicen preferir que España sea una república. Aún son más (58,2%) los que creen necesaria la celebración de un referéndum para decidir la forma de Estado; opinión que se acentúa entre los jóvenes.

Los privilegios que los miembros de la familia real ostentan, son un agravio comparativo. Es una flagrante injusticia. Una casta familiar que no rinde cuentas, ni económicas ni fiscales ni políticas ni penales. El solo hecho de ostentar el apellido Borbón les hace poseedores de los mayores privilegios. Todo tiene que cambiar.

La Monarquía ostentaba la legalidad fáctica heredada de Franco y la legitimidad dinástica de Juan de Borbón, pero le faltaba la legitimidad democrática, y no fue hasta el 23F (1981), cuando pasó de ser el rey de Franco, a «salvador de la patria». Fue una operación bien montada. Se trataba de consolidar al rey, ya fuese con el triunfo del golpe de Estado o con su fracaso. Y lo consiguieron.

Le Monde publica un reportaje sobre la situación que vive en la actualidad Juan Carlos y todos los problemas legales que le rodean. El artículo titulado Maleta de billetes en Suiza, sociedad opaca en Panamá: Juan Carlos, desorden de España, analiza la figura del exmonarca y el legado que ha dejado. Se define la atmósfera que rodea al emérito como «Un viejo rey devorado por la pasión a las mujeres y el dinero. Mientras, Felipe de Borbón se aprovecha del virus para intentar lavar su imagen y la de la Monarquía.

La Fiscalía ha tenido que asumir la investigación judicial del caso Juan Carlos, listo para huir al Caribe, empujada por la fiscalía suiza. El Tribunal Supremo español pasará una nueva vergüenza internacional cuando un juez suizo sea el primero en citar a declarar al rey emérito, que no disfruta de inmunidad pero está aforado en el Supremo. Hay que ir a la prensa extranjera para saber cómo va la investigación de la corrupción real. En la radio pública francesa RadioInter «El ex rey de España está desnudo. Juan Carlos está bajo investigación por fraude fiscal y blanqueo de comisiones ilegales. «Juan Carlos paseaba por Ginebra como un vulgar gángster de serie B» con dos millones en efectivo: un pequeño regalo de Bahréin que tenía que ingresar discretamente.

Soy republicano por convicción, principios y por la fuerza de la razón, aunque no creo que se terminen los males de España por instaurar una república; pero quiero decidir sobre su restauración. En un modelo decente de Estado no cabe la monarquía, que es antidemocrática por naturaleza, opaca por convicción, alejada de las necesidades de la gente y de los intereses reales del pueblo llano.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/monarquia-deslegitimada/


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Una lectura de ciego de la encíclica ecológica Laudato Si’

Por: Leonardo Boff

 

 


 

  Un ciego capta con las manos o con su bastón las cosas más relevantes que encuentra a su paso. Pues vamos a intentar hacer así una lectura de ciego de la encíclica ecológica del Papa Francisco, Laudato Si’: sobre el cuidado de la Casa Común, cuyos 5 años (24/05/2015) acabamos de celebrar. ¿Cuáles son sus puntos relevantes?

Para empezar, no se trata de una encíclica verde que se restringe al ambiente, predominante en los debates actuales. Propone una ecología integral que abarca lo ambiental, lo social, lo político, lo cultural, lo cotidiano y lo espiritual.

Quiere ser una respuesta a la generalizada crisis ecológica mundial porque nunca hemos maltratado y herido nuestra Casa Común como en los dos últimos siglos» (nº 53). Hemos hecho de la Casa Común «un inmenso depósito de basura» (nº 21). Más aún: «Las previsiones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía… nuestro estilo de vida, por ser insostenible, solo puede desembocar en catástrofes» (nº 161). La exigencia es «una conversión ecológica global» (nº 5; 216) que implica «nuevos estilos de vida» (lo repite 35 veces) y «cambiar el modelo de desarrollo global» (nº 194).

Hemos llegado a esta emergencia crítica por causa de nuestro exacerbado antropocentrismo, por el cual el ser humano «se constituye como dominador absoluto» (nº 117) de la naturaleza, desgarrado de ella, olvidando que «todo está interligado y que por eso no puede declararse autónomo de la realidad» (nº 117; 120). Ha utilizado la tecnociencia como instrumento para forjar «un crecimiento infinito… lo que supone la mentira de la disponibilidad infinita de los bienes del planeta, que lleva a estrujarlo hasta el límite y más allá del límite» (nº 106).

En la parte teórica, la encíclica incorpora un dato de la nueva cosmología y la física cuántica: que todo en el universo es una relación. Como en un ritornello insiste en que «todos somos interdependientes, todo está interconectado y todo está relacionado con todo» (cf. nºs 16, 86, 117, 120) lo que da una gran coherencia al texto.

Otra categoría que constituye un verdadero paradigma es la del cuidado. Este es en realidad el verdadero título de la encíclica. El cuidado, por ser la esencia de la vida y del ser humano, según la fábula romana de Higino, tan bien estudiada por Martin Heidegger en Ser y Tiempo, es recurrente a lo largo del texto de la encíclica. Ve en San Francisco «el ejemplo por excelencia del cuidado» (nº 10). «Corazón universal… para él cualquier criatura era una hermana unida a él por lazos de cariño, sintiéndose llamado a cuidar de todo lo que existe» (nº 11).

Es interesante observar que el Papa Francisco une la inteligencia intelectual, apoyado en los datos de la ciencia, a la inteligencia sensible o cordial. Debemos leer con emoción los números y relacionarnos con la naturaleza «con admiración y encanto (nº 11)… prestar atención a la belleza y amarla porque nos ayuda a salir del pragmatismo utilitarista» (nº 215). Es importante «escuchar tanto el grito de la Tierra como el grito de los pobres» (nº 49).

Consideremos este texto, cargado de inteligencia. emocional: «Todo está relacionado y todos los seres humanos caminamos juntos, como hermanos y hermanas, en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también con tierno cariño al hermano Sol, a la hermana Luna, al hermano río y a la Madre Tierra» (nº 92). Es importante «fomentar una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad» (nº 231), ya que de esta manera «podemos hablar de una fraternidad universal» (nº 228).

Por último, a la ecología integral le es esencial la espiritualidad. No se trata de derivarla de ideas, sino «de las motivaciones que dan origen a una espiritualidad para alimentar la pasión por el cuidado del mundo… No es posible comprometerse en grandes cosas sólo con doctrinas sin una mística que nos anime, sin una moción interior que impulse, motive, anime y dé sentido a la acción personal y comunitaria» (nº 216). Nuevamente evoca aquí la espiritualidad cósmica de San Francisco (nº 218).

Para concluir, es importante destacar que con esta encíclica, amplia y detallada, el Papa Francisco se coloca, como lo han reconocido notables ecologistas, a la vanguardia de la discusión ecológica mundial. En muchas entrevistas se ha referido a los peligros que corre nuestra Casa Común, pero su mensaje es de esperanza: «Caminemos cantando. Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten la alegría de la esperanza» (nº 244).

Fuente: http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=989

Imagen: https://pixabay.com/

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Los límites del cientificismo

Por: Leonardo Díaz 

En mi artículo de la semana pasada, “Educación problematizadora”, https://acento.com.do/2020/opinion/8825234-educacion-problematizadora/ critico una concepción cientificista de la educación, la perspectiva según la cual, debemos centrarnos en las denominadas “ciencias duras”, mientras las disciplinas humanísticas deben ocupar un lugar marginal o de adorno curricular.

Si educamos en una perspectiva cientificista es más problable interiorizar una mirada acorde con esa educación al lidiar con las situaciones problemáticas que emergen de la vida, con todas las limitaciones que esa mirada conlleva.

En un artículo titulado “La respuesta comunicativa a la crisis del coronavirus”, https://metode.es/revistas-metode/opinio-revistes/especial-covid-19-es/la-respuesta-comunicativa-a-la-crisis-del-coronavirus.html publicado en el último número de Mètode, revista de divulgación científica de la Universidad de Valencia, Celeste Condit muestra la importancia de trascender esa mirada cientificista ante las situaciones problemáticas.

En el referido artículo, Condit señala que determinadas medidas en materia de decisiones públicas para abordar la actual pandemia de la COVID-19 se encontraron con los escollos prácticos de solo tener en cuenta la perspectiva de la biología, obviando las variables sociales que inciden en la propagación de la enfermedad.

Tahira Vargas, en su artículo titulado “Covid 19 y desigualdad social” , https://acento.com.do/2020/opinion/8799731-covid-19-y-desigualdad-social/ y el autor de este escrito, en el artículo “Estado de excepción y actitud crítica”, https://acento.com.do/2020/opinion/8800585-estado-de-excepcion-y-actitud-critica/  se refieren al problema de las variables sociales y culturales que pueden entorpecer las medidas establecidas por un determinado Estado en el contexto de una crisis.

Cuando tenemos una mirada cientificista de los problemas tendemos a creer que los fenómenos se reducen a una mera explicación biologicista, fisica o, como resulta hoy en boga, cognitiva.

Pero los fenómenos raramente responden a un solo tipo de variable explicativa, mucho menos las pandemias, que además de ser hechos biológicos, constituyen fenómenos sociales. Por consiguiente, para lidiar con una pandemia, además de la perspectiva epidemiológica y virológica, se requiere de la mirada que las disciplinas humanísticas proporcionan para analizar los imaginarios envueltos en los comportamientos de las poblaciones afectadas, los discursos empleados por los gestores de las crisis con sus metáforas políticas  envueltas, la sociología de los colectivos que interactúan en la solución de las crisis, las correlaciones de poder que condicionan las decisiones científicas, entre otros factores.

Mirar el mundo desde una perspectiva cientificista es como aferrarse a mirar la superficie del océano negándose a ver las capas subyacentes que lo constituyen. No solo no tendremos una mirada integral del fenómeno observado, sino que creeremos que lo real se reduce a lo observado desde esa única perspectiva. Entonces, será más difícil abordar situaciones que exigen enfoques y soluciones transdiciplinares.

Fuente: https://acento.com.do/2020/opinion/8827913-los-limites-del-cientificismo/

Imagen: https://pixabay.com/

 

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Esa irresistible compulsión por mentir

Por: Atilio A. Boron

 

Ya nos parecía extraño que Mario Vargas Llosa permaneciera en silencio ante las calamidades de la pandemia. Sobre todo las sufridas en sus dos países, el de origen, Perú, y el de su adopción, España. Allí se refugió después de haber sido repudiado por sus compatriotas  hace hoy exactamente treinta años –un 10 de Junio de 1990- tras su humillante derrota a manos de Alberto Fujimori en la elección presidencial de ese año. Como era previsible aprovechó la ocasión de esta plaga para dar a conocer otra de sus tantas mentiras que parecen verdades -arte maligno del cual es un refinadísimo cultor- para alabar al gobierno de su amigo Luis Lacalle Pou que, según el escritor,  decidió combatir al Covid-19 apelando a “la responsabilidad de los ciudadanos” y declarando  “que nadie que quisiera salir a la calle o seguir trabajando sería impedido de hacerlo, multado o detenido, y que no habría subida de impuestos, porque la empresa privada jugaría un papel central en la recuperación económica del país luego de la catástrofe.”

Quien lea estas líneas comprobará que su indudable talento como escritor es tan grande como su ignorancia en materia de economía y estadística. También que su resentimiento contra la izquierda exacerba este defecto y lo induce a extraer conclusiones que se desmoronan como un castillo de naipes ante la más suave brisa. Aplaude el hecho de que en Uruguay sólo se registren 23 muertos a causa del coronavirus, pero insólitamente le atribuye ese mérito a un presidente que asumió pocos días antes del estallido de la pandemia. Su obcecación lo mueve a desconocer que antes de la presidencia de su amigo Lacalle Pou hubo quince años de gobierno del Frente Amplio (al que descalifica por sus  “equivocaciones notables en política económica” aunque reconoce que se respetó “la libertad de expresión y las elecciones libres”) durante los cuales la salud pública fue una de las prioridades de la gestión del médico Tabaré Vázquez, durante diez años, así como durante el interregno de José “Pepe” Mujica. Fue esto: la fuerte presencia del estado en el terreno de la sanidad y no las palabras huecas e insulsas de Lacalle Pou lo que protegió al pueblo uruguayo de la pandemia.

A contrapelo de las políticas de la izquierda en Uruguay, en sus patrias de nacimiento y adopción el desastre producido por las ideas que Vargas Llosa publicita con tanto fervor es estremecedor. Con 5.738 muertos el Perú figura en el 21º lugar en la lista de 215 estados y territorios compilados por la Organización Mundial de la Salud.  España ocupa el 6º lugar en el ranking  gracias a las 27.136 víctimas del Covid-19 condenadas por las “políticas de austeridad” de los sucesivos gobiernos neoliberales que asolaron a ese país. Otros gobiernos admirados por el escritor: el de Ecuador con sus 3.690 muertos se coloca en el puesto número 17 mientras que el 19º está reservado para el Brasil de Jair Bolsonaro con un saldo luctuoso de 38.701 muertos.

Pero la medición del impacto de la pandemia y la eficacia de las políticas gubernamentales se muestran de modo más nítido si se controla el número de muertos por millón de habitantes. Bélgica, uno de los portaestandartes de la reacción neoliberal, registra 831muertos por millón de habitantes y el Reino Unido de su admirado Boris Johnson tiene un índicede 606/millón y un poco más abajo, en el sexto lugar, encontramos a España, con 580 muertos por millón de habitantes. Ecuador con 209, Brasil con 182 y Perú con 174 continúan en el pelotón de la vanguardia. Como se puede apreciar, todos países con gobiernos fieles a los cánones del neoliberalismo. Mucho más abajo en ese ranking necrológico está el Uruguay, con 7 muertos por millón, una performance notable, sin duda, igual a la que exhibe Japón. Pero mucho más meritorio es que esa misma cifra sea la que tiene Cuba, tan denostada por el hechicero neoliberal. Igual que Uruguay y el Japón pero sin que ninguno de estos dos países sufra la asfixia de un encarnizado bloqueo que se extiende a lo largo de sesenta años, que los maleantes que gobiernan Estados Unidos sólo atinaron a endurecerlo aún más en el medio de la pandemia.

Implacable crítico de Alberto Fernández –“lamentaremos la derrota de Macri”, dijo el escritor poco después de la victoria del candidato del Frente de Todos- y los gobiernos “populistas” de la Argentina Vargas Llosa debería saber que con sus 717 víctimas de la plaga este país exhibe una tasa de letalidad de 16 muertos por millón de habitantes, lejos, muy lejos de los valores que registran España y Perú, inclusive de Estados Unidos con sus 348 por millón.  Y que en el país que gobierna su amigo Sebastián Piñera,  este índice es ocho veces mayor que el de la Argentina. En efecto,  en el más antiguo experimento neoliberal de América Latina y en donde la privatización de la salud ha sido llevada a sus extremos durante casi medio siglo el índice llega a 130 por millón.

Conclusión: la pandemia exige para su control una fuerte presencia del estado para proteger a la población, cosa que no se logra cuando la salud y los medicamentos son onerosas mercancías. La experiencia actual refuta los funestos delirios de los mentores intelectuales de Vargas Llosa: Popper, von Hayek, Berlin, Revel y compañía, responsables indirectos de políticas que sólo en los Estados Unidos produjeron más de 115.000 muertos. Afiebrados delirios que contrastan con los sobrios números de Cuba, Uruguay, China, Vietnam y Venezuela. Sí, la bloqueada república bolivariana que, como el Uruguay, también tuvo apenas 23 muertos por el Covid-19. Sólo que cuando se estandardiza esta medida por millón de habitantes la tasa en ese país no alcanza siquiera al 1 por millón, contra el muy plausible 7 del Uruguay.  Pero todas estas cosas las calla el escritor, y no creo que sea porque desconozca algo tan elemental. Ha dado sobradas pruebas de que ignora las complejidades teóricas de la Economía Política y los fundamentos matemáticos de la Estadística. Pero cálculos tan simples como los que hemos expuesto más arriba están al alcance de cualquier persona que conozca las cuatro operaciones básicas de la aritmética. Me niego a admitir que Vargas Llosa sea incapaz de tan elemental tarea. Pero su fanatismo lo lleva, una y otra vez, a mentir para defender una causa perdida. No parece haber caído en cuenta de que aparte de las cuantiosas pérdidas humanas el Covid-19 hizo algo más: descerrajarle el tiro de gracia al neoliberalismo como fórmula de gobernanza. ¡Game over! Y si no me cree que por favor se dedique a leer los diarios de la mal llamada “comunidad financiera internacional” (en realidad una tropa de truhanes y bandidos de “cuello blanco”) que allí le explicarán con pelos y señales sus planes para el mundo que amanecerá cuando la pandemia haya sido controlada. Y en ese mundo el neoliberalismo se convirtió en una mala palabra que, si se la pronuncia, se lo hace en voz baja y mirando de reojo a los costados.

Fuente e imagen:  https://atilioboron.com.ar/esa-irresistible-compulsion-por-mentir/

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Verano divertido

Por: Carlos Ornelas

 

Este lunes comenzó el nuevo dispositivo de la Secretaría de Educación Pública para lidiar con la pandemia y el encierro, todavía necesario. No pienso que sea la panacea, pero tampoco que sea un mero paliativo, satisface una necesidad. No obstante, al igual que como Aprende en Casa, amplía la brecha digital entre los vástagos de clase media y niños pobres, aunque para el Verano Divertido (VD) no se requiere de computadora, una ventaja.

Si entendí bien el mensaje del secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, las cápsulas del nuevo programa son libres, no están ligadas a planes de estudio, aunque si se estratifican por niveles de acuerdo con los grados escolares. “A diferencia de los contenidos del programa Aprende en Casa, que tenían una contraparte de trabajo o tarea en el hogar, Verano Divertido tendrá una programación solamente para divertirse aprendiendo, sin generar obligación alguna para alumnos, maestros, madres y padres de familia” (boletín 148 de la SEP, 07/06/2020).

El VD consiste en 101 cápsulas que, con juegos y acertijos, induce a los niños a adquirir conocimientos y, de ser posible, a desarrollar habilidades analíticas.

Esta opción no se acopla con lo que los educadores llaman método lúdico. Éste se desenvuelve en la formalidad escolar, con el fin de crear ambientes armónicos en las aulas. Persigue reforzar el aprendizaje con juegos, la colaboración entre pares y bajo la guía del docente; por lo regular incluye temas del currículo.

Se difundirá por televisión abierta (con apoyo de Televisa), Televisión Educativa de la SEP y las plataformas de YouTube y Facebook. Cavilo que por no ser obligatorio y no implicar a maestros para revisar tareas, el VD tendrá más aceptación entre los infantes. Acaso pueda proporcionar ideas a los padres para entretener a los críos, incluso, sin apuro de supervisión.

No he revisado ninguna de las cápsulas, no puedo hacer juicios sobre su calidad, pero sospecho que valen la pena; esta vez no se elaboraron con la misma prisa que las lecciones para Aprende en Casa. También espero que la SEP haya diseñado artefactos para medir la recepción y eficacia de las cápsulas.

El año escolar fue un caos, la pandemia echó a perder lo que el gobierno consideraba un logro trascendente: ni un día de huelga magisterial, aunque desestimó las tomas de vías férreas en Michoacán y Puebla, así como bloqueos de casetas de peaje por militantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Es probable que el 10 de agosto la emergencia siga vigente; existen muchas dudas de que la curva se aplane o que esté domada. Sin embargo, esperemos que todo marche bien. El covid-19 y sus secuelas en la economía y la sociedad, agregadas a las atrocidades de la violencia criminal, lastiman al país, a la educación en especial.

El regreso a la escuela no será normal, no habrá una nueva normalidad, al menos no en corto plazo. Tomará más tiempo retomar la regularidad, acaso varios meses. Tal vez las escuelas no estén equipadas para proteger a los educandos y educadores. ¿Se habrá alguien puesto a pensar cuánto costará tener espacios limpios y salubres, agua potable, papel para el baño y otros insumos?, ¿de dónde saldrán los fondos en tiempos de austeridad franciscana?

¡Qué bueno que la SEP instituye el Verano Divertido!, será útil. Pero qué mal que eche campanas al aire por un calendario que está sostenido con alfileres.

RETAZOS

Tal y como se había previsto, los estudiantes de educación básica y media acreditarán el curso 2019-2020 y en lo posible seguirán con el mismo maestro en el siguiente ciclo escolar. No es la solución ideal, pero es la menos perjudicial, pienso.

Quizá las consecuencias del coronavirus en la educación nacional serán más profundas de lo que podemos estimar hoy.

Sospecho que habrá más brotes de “federalismo”. Varios gobernadores modularán el calendario escolar de acuerdo con la situación de sus estados; no con el semáforo del gobierno central. Lo veremos en agosto.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/verano-divertido/

Imagen: https://pixabay.com/

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Alumnicidio II o de la dialéctica del desaparecido a la dialéctica del alumnicidio

Por: Miguel Andrés Brenner

 

Al maestro mexicano:

Este trabajo fue escrito originalmente en el año 2013. Tiene que ver con la dictadura genocida en Argentina, entre los años 1976 y 1983, y los textos prohibidos en el marco de la misma. Es obvio que el dramatismo de aquella época no es el mismo que el actual, pero dramatismo al fin.

Luego de su lectura, más abajo, invito a repensarlo desde el hoy mexicano.

MÁS QUE ABSTRACT, DISPARADOR

La categoría alumnicidio supone la del genocidio, y de ahí una especie de contrapunto que hago en este texto entre aquélla y los desaparecidos. Ciertamente, no puede homologarse el período de la última dictadura genocida a la escuela situada en nuestro hoy, sin embargo, la pregunta que sobrevuela constantemente es si hay o no una ruptura total entre ambas épocas.

Como entiendo la didáctica como práctica política, el planteo por el cual discurro tiene que ver con esa práctica, sin dejar de lado marcos teóricos, pues teoría y práctica conforman una unidad, en el decir de Paulo Freire, decir que asumo como tal.

Muy cruda es la crítica que presento pero, más que nada, subyace una propuesta a partir de la pedagogía intercultural liberadora.

DE LA DIALÉCTICA DEL DESAPARECIDO A LA DIALÉCTICA DEL ALUMNICIDIO

Miguel Andrés Brenner. Agosto de 2013

“Lo que cambia a los hombres no son las ideas,

no basta conocer la causa de una pasión para suprimirla,

hay que vivirla, hay que oponerle otras pasiones,

hay que combatirla con tenacidad, hay que trabajarse.”[1]

¿Y por qué no una insurgencia pedagógica,

una pedagogía otra?

 

A MODO DE INICIO

¿Cómo nace el presente texto? En el marco de una experiencia personal. El lunes 8 de julio de 2013 asistí a la defensa de la tesis doctoral de Celeste Perosino en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Mientras escuchaba la ponencia de la entonces aún doctoranda, algunas vagas intuiciones circulaban por mi mente.

También hay un antecedente significativo, mi texto “Alumnicidio o de la destrucción pedagógica de la infancia”, al que pretendo, de alguna manera, darle continuidad.

Vayamos, pues. Mano a la obra.

 

DE LA DIALÉCTICA DEL DESAPARECIDO …

Para comprender qué son los “desaparecidos” hay que comprender qué son los “aparecidos”, pues dialécticamente la realidad y su explicación se encuentran en la relación, relación contradictoria y, en tanto ello, se requiere de un movimiento histórico en los que se supere la relación “aparecidos-desaparecidos”, posible solamente dentro de una dinámica comunitaria con fuerza ético política.

Veamos.

Desaparecido, acción pasada. La acción pasada no forzosamente es guardada en la memoria, interesa mayoritariamente a determinados sectores directa o indirectamente afectados. A su vez, valga señalar el siguiente interrogante: cuando algún sector político,  dentro de la democracia formal de la partidocracia, se interesa por la cuestión de los desaparecidos, ¿hasta qué punto el interés es genuino o mas bien funcional a los intereses partidarios?

Ahora bien. Si se habla de “desaparecido”, el otro polo del binomio sería “aparecido”. En tal caso, no habría dialéctica alguna. Aparecido: ¿en qué sentido? Es que el aparecido se entiende desde el desaparecido. De otra manera, la desaparición es condición de posibilidad de la aparición. La lógica del entendimiento, en sentido hegeliano, segmenta. Si apelamos a la lógica binaria o simbólica, existen dos polos, uno u otro, verdadero o falso, no ambos a la vez. En lógica digital sería “1 ó 0”. El problema radica en que la desaparición tiene una lógica, aunque macabra, pero lógica al fin. Es que el invisibilizar supone el visibilizar, o uno u otro, ambos son sesgados, y se oculta su implicación. Si se visibiliza es porque se invisibiliza, y viceversa, si se invisibiliza es porque se visibiliza.

La dictadura militar se consideraba a sí misma “reserva moral de la nación”[2]. Bajo la égida de la civilización occidental y cristiana se situaba en el entramado de la guerra fría entonces aún vigente: libertades civiles o cortina de hierro[3]. Era el sistema liderado por los Estados Unidos de América o el marxismo-leninismo-trotskismo[4]. La confrontación se daba entre el “mundo libre” y el “comunismo”[5].  Así, Jorge Rafael Videla afirmaba:

“La Argentina es un país occidental y cristiano, no porque esté escrito así en el aeropuerto de Ezeiza; la Argentina es occidental y cristiana porque viene de su historia. Es por defender esa condición como estilo de vida que se planteó esta lucha contra quienes no aceptaron ese sistema de vida y quisieron imponer otro distinto […] 
[…] consideramos que es un delito grave atentar contra el estilo de vida occidental y cristiano queriéndolo cambiar por otro que nos es ajeno, y en este tipo de lucha no solamente es considerado como agresor el que agrede a través de la bomba, del disparo o del secuestro, sino también aquél que en el plano de las ideas quiera cambiar nuestro sistema de vida a través de ideas que son justamente subversivas; es decir subvierten valores […]
El terrorista no sólo es considerado tal por matar con un arma o colocar una bomba, sino también por activar, a través de ideas contrarias a nuestra civilización, a otras personas.”[6]

Pues bien, seguimos con la dialéctica propuesta poniendo, además, hincapié en las ideas subversivas que ameritarían la desaparición por su cualidad de terrorista, en el decir de Jorge Rafael Videla, con su particular caracterización de la persona humana como bomba que se puede “activar”[7] mediante ideas subversivas. Y conste que la importancia del texto del dictador no radica, meramente, en el dictador mismo[8], empero es representativo de los sectores políticos y económicos del establishment, sean locales o extranjeros.

En términos paulinos, “si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe”[9], la muerte es condición de posibilidad de la vida. En la dinámica de la dialéctica del amo y del esclavo, el pasaje de la muerte a la vida requiere de lucha por el reconocimiento.

Dialécticamente, en la lucha por el reconocimiento de la memoria, diferencio entre “desaparecido” y “desapareciendo”:

  • Desaparecido es un adjetivo de un sustantivo o un nombre, señala cualidad que se imprime en un sujeto ausente por acción ajena. Gramaticalmente, el sujeto padece, no hay acción, hay pasión.
  • Desapareciendo es un verbo transitivo (de acción de desaparecer), señala acción de un sujeto que se está llevando a cabo, implicándose en la pragmática de la comunicación.

La memoria desde una perspectiva ético política no es un dato, es consecuencia de la lucha. Y si tal, señala desaparición en tanto negada en un momento superador[10]. El problema radica en considerar la memoria como un depósito de información. Ésta acontece en la pragmática[11] de la lucha y de la comunicación. La lucha es el contexto que hace a la situación comunicativa.

Puede decirse “desaparición”. Sin embargo, no es lo mismo ese decir en quien tiene un compromiso de lucha por la memoria y la justicia, en quien tiene un compromiso político partidario con la autoreferencialidad de la tradicional partidocracia o en quien tiene un compromiso económico con los anunciantes de un medio masivo de comunicación.

Dentro de esta problemática, Celeste Perosino apela a la figura del cadáver en tanto depositario de los Derechos Humanos a la identidad, a la integridad y a la libre disposición de sí (propiedad), “pues forma parte de una comunidad de leyes, normas e instituciones que le da sentido y tiene un estatuto especial en ella”.[12] Y, considerando que los “derechos humanos” significan una praxis aún no realizada, la deuda es vigente, y la dialéctica un imperativo ético político.

Se habla del “derecho humano a la alimentación” cuando múltiples comunidades adolecen de su ausencia. Todavía no se habla del “derecho humano a la respiración”. Si múltiples comunidades adolecieran de su ausencia ante un contexto de aire con perfil de contaminación mortal y no pudiesen comprar en el mercado “garrafas con aire sano”, habría quienes reclamaran por el derecho humano a la respiración. Si Perosino alude a los derechos humanos del cadáver, es porque aún los desaparecidos siguen desapareciendo. Y la referencia no vale solamente para el caso argentino, sino para todo tipo de genocidio, reconocido políticamente o no reconocido como tal.

De ahí la importancia de la memoria. Perosino[13] afirma: “En una sociedad que tiende a invisibilizar la muerte, hacer públicamente manifiestas las identificaciones redunda en un ejercicio público de la memoria colectiva. Estas formas de visibilización varían en un amplio espectro… desde una nota en un medio televisivo o gráfico o actos y homenajes convenidos comunitariamente, hasta la exhibición de fotos periciales en la vía pública.” Cabe señalar, al respecto, que la autoreferencialidad de la partidocracia y los intereses de las corporaciones económicas inciden en la constitución de agujeros negros en la memoria. Así como, según Benedict Anderson, la “nación” es una “comunidad imaginada”[14], valga expresión similar para la memoria, “memoria colectiva como memoria imaginada”. El problema que avizoro a partir de la definición de Anderson es el ocultamiento de las diferencias, como acaeció en la historia reciente de los últimos siglos hasta la década del sesenta del siglo veinte. Cuando decimos “memoria colectiva”, también es “memoria imaginada”, es un “desideratum”, deseo legítimo de ciertos sectores comprometidos en la lucha por la justicia, que la partidocracia y las corporaciones económicas tienden a boicotear, y si no lo hacen es  “por la presión de los de abajo”. Deseo de difícil cumplimiento en los avatares de la lucha por el poder dentro de la democracia formal y la acumulación de dinero en el actual capitalismo.

El Estado monstruo, Leviatán[15], que atemoriza, lo hemos vivido durante la última dictadura genocida. Ahora bien, ¿a quién o a quiénes pretende atemorizar hoy? No al pueblo, no a las comunidades. Precisamente, la intencionalidad radica en fragmentar todo sujeto colectivo, se atemoriza a los individuos, a cada individuo separado uno de otro, de manera tal que cada uno, sólo,  busque protección en ese monstruo olvidándose del otro, de la responsabilidad por el otro. Acaecida la fragmentación, ese Leviatán puede persistir en el imaginario de esos individuos, reclamando que, entonces, de alguna manera resucite. Y es aquello que se presenta en la actualidad bajo el significado de  “más seguridad”, “más policías”, “más control” sea a nivel local, regional o global. Ese monstruo es la negación de la memoria colectiva y la pervivencia del terror bajo formas más sutiles o diferentes.

La invisibilización de la muerte en términos de “desaparición” tiene como objeto latente invisibilizar la prepotencia del pensamiento único y la pretensión de mercantilizar hasta la vida humana, la sangre humana, economía política de la presente globalización neoliberal. Quizá esto último suene demasiado fuerte. Sin embargo, apelemos, ejemplo mediante, a lo cotidiano de los denominados noticieros de la televisión abierta privada, que hacen de la sangre, consecuencia de delitos contra las personas, un show. La constante exposición al drama ajeno establece las condiciones de posibilidad de la insensibilidad ante el dolor del otro. Así, podemos estar cenando y mirando “en vivo y en directo” ese drama, saboreando la comida que engullimos sin inmutarnos demasiado, salvo que seamos familiares directos y/o amigos de los sufrientes. Aquellas imágenes penetran en nosotros, de alguna manera nos “violan” (violare, en lengua latina significa “forzar”), pues nos compelen a la insolidaridad, a la pérdida de comunidad, a la fragmentación social. Es una “puesta en escena” donde no se pagan a actores, a escenógrafos, a iluminadores, etc., etc. Ingresa dentro de los parámetros de la eficiencia y la eficacia, “con los menores costos y esfuerzos, el mejor resultado”, el rinde económico, en este caso por el rating y la publicidad que conlleva. El Leviatán sigue acosándonos y tiende a crear “representaciones sociales”[16].

Considerando el campo de fuerzas llamado escuela, también la invisibilización del “alumno situado” en términos de alumnicidio tiene como objeto latente invisibilizar la prepotencia del pensamiento único y la pretensión de mercantilizar hasta la vida humana, la sangre humana, economía política de la presente globalización neoliberal con sus procesos de exclusión. De ahí, la dialéctica del alumnicidio.

… A LA DIALÉCTICA DEL ALUMNICIDIO

Parte I

¿Será que Nietzsche se equivocó?: pareciera que Dios no ha muerto.

A partir de aquí se presentan dos textos.

A)

Maestros y profesores recomiendan textos a sus alumnos, con indicación de autor y editorial discriminados por área o asignatura, año y división, o bien recomiendan fotocopias en múltiples oportunidades sin indicación de autor ni editorial ni título de la obra, que resultan una especie de desaparecidos textuales. Es responsabilidad directa de la editorial o de los contenidos mínimos curriculares el control del contenido de los textos. Éstos no deberán apartarse de los consensuados implícitamente en el marco del bloque hegemónico, consensuados implícitamente, por cuanto no existen discusiones previas, no hay debate público entre los actores educacionales implicados, por lo que, en vez de tales, se constituyen más que nada en espectadores pasivos. Las líneas establecidas en bloque hegemónico evitan todo tratamiento en que el pensamiento dialéctico entre en juego y suscite disputas, evitan manifestar las contradicciones existentes que puedan redundar en reclamos y/o problemas con las autoridades educativas[17], con las familias, con el orden establecido en general. Valga a manera de ejemplificación un duro rechazo, en sendos talleres destinados a docentes, a la propuesta pedagógica de mi texto “Alumnicidio o de la destrucción pedagógica de la infancia” bajo el argumento “los padres se nos van a venir encima”. En realidad, la materia de rechazo no radicaba específicamente en la propuesta de una didáctica como práctica política, sino en el “temor” y en la “soledad” frente a la misma. El docente se siente mero individuo, abandonado a su suerte. Se disuelve cualquier comunidad imaginada en la presencia del control ideológico de los contenidos que se enseñan.

  1. B)

“El Señor Director enviará a Inspección General de Unidades Escolares…. la nómina de textos que los señores profesores recomiendan a sus alumnos, con indicación de autor y editorial discriminados por asignatura, año y división. En consecuencia, será responsabilidad directa del Director e Inspectores el control del contenido de los textos que se recomiendan a los alumnos y que constituirán la bibliografía para el presente año lectivo. El contenido de los mismos no deberá apartarse de los principios que determinan nuestro estilo de vida cristiano y democrático.”[18]

“Será responsabilidad absoluta del personal directivo y docente controlar y prevenir toda actividad de tipo ideológico o subversivo que trate de apartarnos de nuestro tradicional estilo de vida democrático y cristiano. Toda actividad sospechosa o hechos que configuren los delitos mencionados, serán denunciados por el señor Director a la autoridad policial o militar según corresponda, sin perjuicio de que con posterioridad se informe a la superioridad.”[19]

Invito, a continuación, a realizar una especie de parangón entre ambos textos, (A) y (B). Generalmente, cuando alguien escribe, ofrece un universo significativo a descubrir tal cual es, o a reinterpretarlo, o bien a realizar una hermenéutica crítica, o bien a reinventarlo. Aquí, en este caso, me alejo de las posibilidades recién presentadas. Simplemente, invito a que Ud. lector compare, como recién señalé, ambos textos, trate de ver cuáles similitudes y cuáles disimilitudes tienen.

Continuando.

Pensemos que aquella memoria colectiva, a la que referimos más arriba, resulta negada en la escuela. ¿Cuándo resulta negada?, cuando desde el pretexto del conocimiento científico cuya “bajada didáctica” corresponde al aula escolar y en su efectividad “se abriría”  una línea de fuga[20] hacia el progreso, se niegan las experiencias de nuestros alumnos, cuestión que acuñé bajo la categoría “alumnicidio”.

Dijimos lo siguiente: La invisibilización de la muerte en términos de “desaparición” tiene como objeto latente invisibilizar la prepotencia del pensamiento único y la pretensión de mercantilizar hasta la vida humana, la sangre humana, economía política de la presente globalización neoliberal. Dicho espíritu atraviesa el sentido de inclusión escolar, inclusión física en el edificio escuela que produce exclusión humana, a saber: a) evita el pensamiento crítico, aunque aparezca reafirmado formalmente como “escritura” en documentos, en proyectos curriculares, entre otros, y b) forma a los excluidos de los “beneficios” de la especulación económica, de los “beneficios” del mercado,  sea por la corrupción política y económica, sea por el narcotráfico y el tráfico ilegal de armas[21] (ilegales ambos pero no clandestinos), sea por la distribución regresiva del ingreso nacional. Resumiendo, acontece la formación de los semianalfabetos del siglo XXI.

 

… A LA DIALÉCTICA DEL ALUMNICIDIO

Parte II

Las Fuerzas Armadas como “reserva moral”[22] de la Nación.

Otros dos textos.

A)

“Decreto nº 1831- Buenos Aires, 24/6/77. … El Presidente de la Nación Argentina Decreta: Artículo 1º. Prohíbese la distribución, venta y circulación en todo el territorio nacional, del libro “Cuentos para chicos traviesos” de Jacques Prévert, de “Ediciones Librerías Fausto” con domicilio en Santa Fe 1715 e impreso en Gráfica Patricios, domiciliada en José C. Paz 3114, ambos de Capital Federal y secuéstrense los ejemplares correspondientes. Artículo 2º. La Policía Federal dará inmediato cumplimiento a las medidas dispuestas.” Firmado Jorge Rafael Videla. [23]

B)

“Decreto nº 3155-Buenos Aires, 13/10/77. Visto las facultades conferidas al Poder Ejecutivo por el artículo 23 de la Constitución Nacional, durante la vigencia del estado de sitio, y Considerando: que uno de los objetivos básicos fijado por la Junta Militar en el Acta del 24 de marzo de 1976, es el de restablecer la vigencia de los valores de la moral cristiana, de la tradición nacional y de la dignidad del ser argentino… Que del análisis de las publicaciones tituladas “Un Elefante Ocupa Mucho Espacio” de Elsa Isabel Bornemann, y “El Nacimiento, Los Niños y El amor” de Agnés Rosenstiehl, ambos de “Ediciones Librerías Fausto”, surge una posición que agravia a la moral, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone. Que en ambos casos, se trata de cuentos destinados al público infantil, con una finalidad de adoctrinamiento, que resulta preparatoria  la tarea de captación ideológica del accionar subversivo. … Que actitudes como ésta constituyen una agresión directa a la sociedad argentina… lo que corrobora la existencia de formas cooperantes de disgregación social, tanto o más disolvente que los violentos. Que una de las causas que sustentaron la declaración del estado de sitio fue la necesidad de garantizar a la familia argentina su derecho natural y sagrado a vivir con nuestras tradiciones y arraigadas costumbres. …  Por ello, el Presidente de la Nación Argentina decreta: Artículo 1º. Prohíbese la distribución, venta y circulación, en todo el territorio nacional, de los libros “Un Elefante Ocupa Mucho Espacio” de Elsa Isabel Bornemann y “El Nacimiento, Los Niños y El Amor” de Agnés Rosenstiehl, ambos de “Ediciones Librerías Fausto” y secuéstrense los ejemplares correspondientes. Art. 2º. Dispónese la clausura, por el término de diez días de “Ediciones Librerías Fausto” con domicilio en Santa Fe 1715, Capital Federal. Artículo 4º. La Policía Federal dará inmediato cumplimiento a lo dispuesto en el presente decreto.” Firmado Jorge Rafael Videla.[24]

En referencia al libro de Jacques Prévert, Cuentos para chicos traviesos[25].

En el cuento “Escena de la vida de los antílopes”, se narra lo siguiente: “Los habitantes de África son los hombres negros, pero también hay hombres blancos que van para hacer negocios y necesitan que los negros los ayuden, pero a los negros les gusta más bailar que construir caminos y ferrocarriles […], pero es un trabajo muy duro que a menudo los hace morir […] los negros se ven obligados a hacer el ferrocarril […] y los blancos los llaman ‘trabajadores voluntarios’ […], a menudo los negros están muy mal alimentados”. El cuento también utiliza términos como “camaradas” para referirse a los animales, ya que la historia está narrada desde la visión de los antílopes.

En referencia al libro de Elsa Bornemann, Un elefante ocupa mucho espacio [26].

Víctor, un elefante de circo, decide declarar una huelga general en el circo del que formaba parte por considerar que, junto al resto de los animales, “trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero”. Luego de convencer al resto y oficiar de delegado se declaró  “Circo tomado por sus trabajadores. Huelga general de animales”. Los animales doblegaron a los hombres y los hicieron hacer piruetas, hasta que los humanos se dieron por vencidos. Como resultado de la contienda, los curiosos huelguistas regresaron a la selva en libertad. Todos viajaron en un avión, menos Víctor que ocupó uno él solo porque “todos sabemos un elefante ocupa mucho, mucho espacio”.

En referencia al libro de Agnes Rosenstiehl,  El nacimiento, los niños y el amor. [27]

Comentado de manera muy breve, se cuestiona la forma en que se explica a los niños como llegan los bebés al mundo. A menudo, las personas mayores sienten la tentación de responder a las preguntas de los niños con discursos. Pero aquí no hay discurso, no hay clase magistral, se trata de un diálogo padres-hijos, muy simple, muy verdadero acompañado de un intercambio de impresiones entre dos chicos, un futuro hombre y una futura mujer, igualmente interesados y en la forma más natural del mundo. No hay ilustraciones en color, ningún adorno.[28]

Disculpe Ud. lector, ahora le doy una “tarea para el hogar” considerando los siguientes ítems:

  1. Juguemos con la mera hipótesis, más allá de su pertinencia, de un Consejo Federal de Educación que aprueba hoy libros de Prévert y Bornemann y los considera obligatorios en los curriculares de toda la nación.[29]
  2. Juguemos con la hipótesis que, a través del Ministerio de Educación de la Nación, una resolución establece la norma pertinente.
  3. ¿Qué dirían los medios de comunicación del establishment? ¿Qué diría un segmento importante de la sociedad, no en términos de cantidad, sino de ejercicio del poder?
  4. ¿Qué dirían los mismos maestros en el ejercicio de su función?

 Pensemos:

¿Acaso la explotación del hombre por el hombre y las huelgas no forman parte de las experiencias de vida de nuestros alumnos? ¿Vale negar en los curriculares aquellos aspectos en los que no hay acuerdos y que suponen la existencia de contradicciones políticas, económicas, sociales y culturales en la actualidad? ¿Es lícito que en la escuela no se consideren, dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, las contradicciones del presente histórico que los alumnos viven, experiencian, como si éstos se encontraran en un mundo ajeno[30] al que viven?  ¿Habría que signar ese presente como “no apto para niños, niñas y adolescentes”?  Perdón por la ironía, pero es lo que acontece en la escuela. Ah, no quiero olvidarme: ¿y cómo habría que trabajar en el aula con los nenes el nacimiento de los nenes?[31] La propuesta no es trabajar únicamente con los alumnos temas otros “sueltos”, empero sistemáticamente establecidos[32]. Ciertamente, un intento de superación implicaría la necesidad de considerar otro tipo de escuela y, de entrada, habrían múltiples conflictos, al respecto, en el entramado social: unos enmarcados en la cultura del bloque hegemónico, otros ocasionados por ciertos sectores denominados “progresistas” o ciertos de “izquierda” que aprovecharían la circunstancia para una “bajada de línea” sin procesos políticos interculturales, según la significación otorgada por Raúl Fornet Betancourt, por Boaventura de Sousa Santos.

Todavía en la actualidad los procesos de homogeneización en la educación son vigentes. A pesar del cambio de época, a pesar de las “teorías” pos estructuralistas, mientras se discursea acerca del valor de las diferencias en el reino celestial de la pedagogía, en el reino terrenal[33] de los alumnos situados acontecen múltiples tipos de discriminación negativa, siendo la misma pobreza[34] un tipo fundamental de discriminación negativa, aún negada como discriminación por cuanto no cabe en los discursos bajo la categoría de “diferencia”, al menos tendencialmente.

Veamos, a modo de ejemplo, un modernoso “caballito de batalla” en los discursos educativos de la diferencia. La pedagogía de la diferencia tiene un hito visibilizado en la denominada educación especial, por cuanto hipotéticamente la educación de los niños “denominados” normales no sería especial. Aunque la cosa se torna más dramática aún, pues cuando se discursea acerca de la integración de los niños/alumnos especiales a la camada de niños/alumnos normales, simplemente, “se mete” (elegantemente se dice “incluye”) a aquéllos en las escuelas “comunes”, pero no existe un proceso a la inversa, es decir, que los niños “comunes o normales” se integren a los otros. Así, el otro se convierte en subalterno de lo uno, y en la pedagogía bajo el barniz de la diferencia continúa sólidamente la narrativa del pensamiento homogeneizador, unidimensional. Por ende, “el gran relato no ha muerto”.  Y en contra de Gianni Vattimo señalo que, básicamente, el pensamiento no es ni fuerte ni débil, hay praxis hegemónicas o contrahegemónicas, dominadoras o liberadoras, que originan el pensar.

Actualmente no es la categoría “reserva moral” la que se establece discursivamente. Mas bien, se impone en la cotidianeidad del lenguaje la expresión “cada uno tiene su verdad”[35], por lo que si cada uno, nos encontraríamos todos en el infinito, es decir, nunca, el diálogo sería, por ende, un acto fallido. Pero sí es la cultura del bloque hegemónico mediante sus tecnologías de poder la que favorece la biopolítica (M. Foucault), que redunda en un tánatopoder [36](R. Espósito). En nuestro caso, la administración de las vidas de los cuerpos de niños y adolescentes y la producción de muerte en tanto la escuela genere semianalfabetos.

No por nada el “cansancio de la pedagogía”[37], no tanto en quienes hacen de esa pedagogía su profesión, sino en múltiples camadas de estudiantes de carreras de profesorados ajenos a dichos específicos encuadres, como a profesores de escuelas secundarias.

 

… A LA DIALÉCTICA DEL ALUMNICIDIO

Parte III

¿Reserva moral de la nación?

Las expresiones que se consignan más abajo[38] tienen que ver con reflexiones escritas por alumnos, entre 16 y 17 años[39], de una escuela pública del Distrito de Almirante Brown. Con el profesor de la materia Sociología[40] ven la película “El Polaquito”, quien recibe una amonestación verbal por parte de la dirección de la institución  por el lenguaje “obsceno” y porque lo único que se percibiría es “pulsión de muerte”. El filme tiene que ver con una historia real, documentada por periódicos y publicaciones de Argentina.[41]

Un chico de la calle (13 años) se gana la vida cantando tangos en los trenes de una estación terminal de la Ciudad de Buenos Aires. Imita a un cantante de tangos argentinos (“Polaco” Goyeneche), por lo que la gente le conoce como “El Polaquito”.  “El Polaquito” conoce a “Pelu”, joven prostituta que también trabaja en la estación, de la cual queda inmediatamente enamorado y a quien intenta rescatar de la mafia que la explota. Este comportamiento de “El Polaquito” lo enfrenta con “Rengo” (Cojo), líder de esta mafia que, en connivencia con la policía de la estación, comienza a hostigarlo tratando de quitarle esa idea de la cabeza e intentando interrumpir esa relación con “Pelu”. Pese a ello, “El Polaquito” acomete una denodada lucha contra la mafia, sin medir riesgos ni consecuencias, procurando emprender, definitivamente, el camino de amor que ha trazado junto a “Pelu”.

En varios comentarios, de diferentes trabajos del grupo de los veintiséis alumnos de la escuela secundaria donde se planteó la dinámica pedagógica en juego, se manifiesta sorpresa por cuanto el filme presenta hechos que usualmente son invisibilizados e ignorados, en consecuencia, por ellos.  Sin embargo, y como hipótesis, hago una segunda lectura. Dichos estudiantes pertenecen a sectores populares, difícilmente ignoren, más allá de los detalles e independientemente de las experiencias vividas de primera mano, la corrupción policial, la violencia en los márgenes, etc. Considero que la sorpresa radica en que esa problemática sea materia de estudio en una escuela, sea materia de análisis crítico, sea materia educativa, pues en la escuela “de eso no se habla”.

Cabe señalar que todos los alumnos identificaron el aire esperanzador del argumento de la película, a pesar de la trágica muerte de su protagonista, el Polaquito, asesinado a mansalva por manos policiales.

Si “…la sociedad les da vuelta la cara…”, ¿hasta  qué punto la escuela también les da vuelta la cara?, donde se enseñan, generalmente, conocimientos “constituidos”, “legitimados”, “instituidos” sin contradicción alguna. Pareciera la pretensión de niños y adolescentes navegando dentro del mundo de las ideas de la ciencia, sin aprender a sortear los escollos de las propias experiencias de vida. El cuerpo vivo, los cuerpos vivientes sumergidos en múltiples contradicciones consecuencia de las injusticias humanas sería ausente del curricular práctico. En términos platónicos, la realidad sensible no sería la verdadera realidad. La sociedad les da vuelta la cara: esa sociedad son las instituciones establecidas, los incluidos. ¿A quiénes les da vuelta la cara?: a esos otros, los excluidos, los que no formarían parte de la sociedad.

Y, ¿hasta qué punto la escuela les da vuelta la cara a los desaparecidos? Conversando con un colega docente en escuelas secundarias del distrito de Almirante Brown, se plantea el interrogante: ¿“los desaparecidos” es generalmente un tema más, porque es un “tema que baja”, o sea, hay que cumplir con la formalidad, o los estudiantes se sienten movilizados por el mismo a partir de su tratamiento educativo, pulsionando la constitución de una memoria viva como memoria colectiva?

Van aquí algunas de las reflexiones, recién señaladas, pertenecientes a estudiantes de sectores populares del conurbano bonaerense,  Distrito de Almirante Brown, cuyas edades oscilan entre 16 y 17 años:

  • “Lo que más nos impactó de la película fué cuando el policia viola a el Polakito y, como estaba comprometida delincuencialmente la policia en la prostitución y la explotación de niños, y como encubrieron su muerte caratulando la causa como ‘suicidio’.”
  • “…la película nos mostro la realidad de lo conflictivo, lo duro, que estos chicos viven, que en muchos casos se los ignoran.”
  • “…y en toda la película la sociedad le dio la espalda.”
  • “…a pesar de que no tenia los recursos para salir de la situación de explotación en la que vivia, él tenia un proyecto de vida diferente y queria tener una mejor calidad de vida.” “…él queria a Pelu, y queria sacarla de esta situación.”
  • “La enseñanza que nos dejo la pelicula fue que nos mostro una realidad que no conociamos…”
  • “…y que la sociedad les da vuelta la cara…”

 

¿PODEMOS CONCLUIR?

¿Cuándo la escuela pública a la que concurren sectores populares será realmente popular? Vale la pena una pedagogía insurgente.

PROPUESTA PARA UNA REFLEXIÓN DESDE EL ESTAR DEL PUEBLO MEXICANO

En algunos trabajos prácticos que promoví en el nivel superior para la formación de maestros surgió un problema: algunos de los textos reprimidos por el poder político de la entonces dictadura genocida, en la actualidad, serían de difícil enseñanza, aunque supuestamente nos encontremos en un período democrático.

Desde aquí, valga el siguiente interrogante: ¿cuáles textos, que hacen a la realidad de México hoy, serían de difícil enseñanza?

[1] Sartre, Jean Paul. Crítica de la Razón Dialéctica. Tomo I. Editorial Losada. Buenos Aires. 1963. Pg. 22

[2] Ejemplos de la materialidad práctica de esa “reserva moral” en la Parte II de la Dialéctica del Alumnicidio, a saber: Decreto nº 1831- 24/6/77 y Decreto nº 3155 – 13/10/77,  ambos con la firma de Jorge Rafael Videla.

[3] Países que se convierten en cárceles donde faltan libertades civiles. La expresión “cortina de hierro” fue propuesta por Winston Churchill en una conferencia en el Westminster College, Fulton, Missouri, el 5 de marzo de 1946. http://www.google.com.ar/url?sa=t&rct=j&q=%22cortina%20de%20hierro%22%20churchill&source=web&cd=9&cad=rja&ved=0CFYQFjAI&url=http%3A%2F%2Fwww.derecho.unlz.edu.ar%2Falumnos%2FPLANNUEVO%2F05%2520galderisi%2Farchivos%2FDiscurso%2520de%2520Churchill%2520(La%2520cortina%2520de%2520hierro)%2520-%252016%2520B.doc&ei=yjncUa7XPOTuigLu84GADA&usg=AFQjCNH0DmRlsbTJ5q3PSS-0JZ9Opuvsrg  (consulta: 9/07/2013)

[4] En aquella época para el establishment era lo mismo decir marxismo o leninismo o trotskismo, todos apelativos de lo subversivo, situado en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y más cercanamente en la República de Cuba.

[5] La sola mención del término comunista era desechable y revulsivo valorativamente.

[6] Diario La Prensa, 18 de diciembre de 1977. Citado en http://servicios2.abc.gov.ar/docentes/efemerides/24marzo/htmls/control/educacion.html    (consulta: 9/07/2013)

[7] Por lo que entonces, en época de dictadura, habría que “desactivar” bombas humanas. Las múltiples definiciones filosóficas existentes acerca del ser humano son reemplazadas, considerando al hombre como explosivo, activado o desactivado.

[8] El problema acaece cuando se sitúa la interpretación a partir de una persona (Jorge Rafael Videla, quien emite el discurso), o a partir de las Fuerzas Armadas, cuando, en realidad, responde a todo el bloque hegemónico de aquel entonces.

[9] I Carta de San Pablo a los Corintios 15,14.

[10] Aufhebung: el sentido en la dialéctica es suprimir, conservar y elevar a la vez.

[11] La pragmática se aboca al estudio del uso del lenguaje en función de la relación que se establece entre enunciado-contexto-interlocutores. Es decir, le importa analizar cómo los hablantes producen e interpretan enunciados en contexto, por lo que se consideran los factores extralingüísticos que determinan el uso del lenguaje. http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/pragmatica.htm (consulta: 10 de julio de 2013)

[12] Perosino, María Celeste. “Umbral. Praxis, ética y derechos humanos en torno al cuerpo muerto.” Tesis doctoral defendida en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires el 8 de julio de 2013, meritando la máxima calificación.

[13] Perosino, C. Ib. Cap. 10.

[14]  “Así pues, con un espíritu antropológico propongo la definición siguiente de la nación: una comunidad política como inherentemente limitada y soberana. Es imaginada porque aún los miembros de la nación más pequeña no conocerán jamás a la mayoría de sus compatriotas, no los verán ni oirán siquiera hablar de ellos, pero en la mente de cada uno vive la imagen de su comunión.”  Anderson, Benedict. “Comunidades imaginadas”. Edición del Fondo de Cultura Económica. México. 1993. Pg. 23.

[15] “Fuera del estado civil hay siempre guerra de cada uno contra todos. Con todo ello es manifiesto que durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan en la condición o estado que se denomina guerra; una guerra tal que es la de todos contra todos. Porque la GUERRA no consiste solamente en batallar, en el acto de luchar, sino que se da durante el lapso de tiempo en que la voluntad de luchar se manifiesta de modo suficiente.”   “…la naturaleza de la guerra consiste no ya en la lucha actual, sino en la disposición manifiesta a ella durante todo el tiempo en que no hay seguridad de lo contrario.”  Hobbes, Thomas. “Leviatán.” http://eltalondeaquiles.pucp.edu.pe/sites/eltalondeaquiles.pucp.edu.pe/files/Hobbes_-_Leviatan.pdf      Versión digital, pg. 52.

[16] Para Emilio Durkheim, el Estado crea representaciones sociales.

[17] Recientemente, un colega docente fue llamado al orden por haber pasado a sus alumnos (edad promedio entre 16 y 17 años) en clase la película “El polaquito” en virtud de una supuesta manifiesta “pulsión de muerte”, amén que asustaba el lenguaje tumbero. Dicho filme, año 2003, obtuvo dos premios Cóndor de Plata año 2004 y siete nominaciones, además en el año 2003 ameritó el Grand Prix of Jury/best actress/ Montreal Film Festival. Ver “… A la dialéctica del alumnicidio. Parte III.”  del presente trabajo.

[18] Ministerio de Cultura y Educación. Consejo Nacional de Educación Técnica. “Boletín del CONET”. Nº 528, 20 de abril de 1976. Pg.303.

[19] Ministerio de Cultura y Educación. Consejo Nacional de Educación Técnica. “Boletín del CONET”. Nº 531, 3 de mayo de 1976. Pg. 531.

[20] Línea de fuga hacia el progreso: en nuestro presente histórico, desde un occidente globalizado, la noción de progreso se encuentra en crisis, así mismo, es un término equívoco por la multivocidad de sus significaciones que, al no aclararse, redunda en ambigüedades, con lo que progreso o progresismo son categorías que pueden hallarse en un nicho de pensamiento unidimensional, no crítico, nada productivo en función de una política liberadora.

[21] Cuando refiero al narcotráfico y al tráfico ilegal de armas lo hago a nivel global, es decir, en este caso, más allá que involucre o no a la Argentina. También consideremos que existe un tráfico de armas legal que deja enormes ganancias, precisamente, es el negocio de la guerra.

[22] Reserva moral de la Nación: término frecuentemente utilizado en los discursos oficiales en la época de la última dictadura genocida.

[23] Ministerio de Cultura y Educación. Consejo Nacional de Educación Técnica. “Boletín del CONET”. Nº 601, 26 de septiembre de 1977. Pg. 862.

[24] Ministerio de Cultura y Educación. Consejo Nacional de Educación Técnica. “Boletín del CONET”. Nº 615, 19 de diciembre de 1977. Pg. 1175.

[25] http://www.razonyrevolucion.org/ryr/index.php?option=com_content&view=article&id=1870:elefantes-socialistas-la-prohibicion-de-libros-para-ninos-durante-la-dictadura&catid=237:el-aromo-nd-65-qihay-piqueq&Itemid=110  (Consulta: 14 de julio  2013)

[26] http://www.razonyrevolucion.org/ryr/index.php?option=com_content&view=article&id=1870:elefantes-socialistas-la-prohibicion-de-libros-para-ninos-durante-la-dictadura&catid=237:el-aromo-nd-65-qihay-piqueq&Itemid=110  (Consulta: 14 de julio  2013)

[27] http://www.ffyh.unc.edu.ar/alfilo/libros-prohibidos/wp-content/uploads/2012/03/texto-maria-de-los-angeles-rondine.pdf   (Consulta: 14 de julio de 2013)

[28] http://www.elaleph.com/libro-usado/El-nacimiento-Los-ninos-y-el-amor-de-Agnes-Rosenstiehl/9803644/  (Consulta: 16 de julio de 2013)

[29] En nuestro presente histórico no existen normas que prohíban la lectura de determinados libros en el aula escolar…

[30] Desde el pensamiento marxiano podríamos cualificar esta problemática desde la categoría “alienación”.

[31] En tal sentido, convocar siempre a especialistas es descurricularizar de hecho el tema en cuestión.

[32] Igualmente, ya sería un avance que se enseñen esos temas otros de manera “suelta”.

[33] Parafraseo muy libremente un concepto de “La cuestión judía” de Carlos Marx.

[34] Ver al respecto, Brenner, Miguel Andrés. La escuela como práctica política. Ediciones AGMER. Paraná, Entre Ríos. 2011. Cap. 16.

[35] Tampoco es la verdad de cada uno en la medida en que se haya seleccionado, valga la metáfora, como una mercancía en estanterías de un hipermercado. En ese lugar, hay mercaderías más a la vista, otras no -el tipo de lugar tiene un precio como espacio de publicidad-; hay mercaderías que están, otras de las que puede ni saberse de su existencia.

[36] En lengua griega, tánatos significa “muerte”.  Θάνατος, Thánatos.

[37] Discursos pedagógicos que deben estudiarse o mencionarse o escribirse, pero no son significativos para las prácticas reales de enseñanza en el aula. Quizá, en vez del “cansancio de la pedagogía” podría decirse “cansancio hacia la pedagogía”.

[38] La redacción,  sintaxis y ortografía, que se transcribe, es de la producción textual escrita de los alumnos.

[39] Conste que según la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil de la Provincia de Buenos Aires nº 13.634/07 los adolescentes de 16 y 17 años son imputables frente al delito ocasionado por ellos y a nivel nacional tienen la opción de elegir a las autoridades en los comicios que a tal efecto se consustancien según la Ley de Ciudadanía Argentina 26.774/12, pero les sería vedada una película en el ámbito escolar.

[40] Pertenecen al 5º año. El día de la actividad de reflexión se hallan 26 alumnos presentes y trabajan en equipos de 4 alumnos cada uno de ellos, aproximadamente.

[41] http://www.lahiguera.net/cinemania/pelicula/1637/sinopsis.php ;  http://www.filmaffinity.com/es/film288635.html  ;   http://www.unicef.org/argentina/spanish/Proponer_y_Dialogar1.pdf

 

Fuente e imagen: https://insurgenciamagisterial.com/alumnicidio-ii-o-de-la-dialectica-del-desaparecido-a-la-dialectica-del-alumnicidio/

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