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Pandemia académica: la cuarentena acentúa la desigualdad de género en la academia

Por: Sofía García-Bullé

La cuarentena ha puesto en evidencia el “muro materno” que bloquea el avance de las mujeres en la academia.

Conforme el periodo de cuarentena avanza, un fenómeno social regresivo sucede en los hogares de profesionistas que son madres. El desbalance de género se ha vuelto patente en las dinámicas de parejas con hijos que ahora se encuentran trabajando desde casa, con las mujeres compensando por el tiempo y las tareas que implican el cuidado del hogar y los hijos. Como consecuencia, los trabajos académicos escritos por mujeres se han reducido considerablemente. La realidad epistémica durante la pandemia está siendo escrita en su mayoría por hombres. ¿Cómo se explica que esto suceda en pleno siglo XXI?

Esta dinámica desbalanceada puede deberse a un viejo hábito que aún forma parte la socialización con base en el género. De acuerdo a los principios relacionados con las labores, el trabajo pagado o profesional, por definición, vale más que las labores del hogar, el primero puede ser monetizado y tiene un valor económico claro, el otro carece de una tabulación que le asigne un valor económico medible, sin embargo, sus resultados pueden tener más alcance y significación que un trabajo de oficina.

Tradicionalmente, el trabajo para el sustento de una familia se ha asignado a los hombres, aunque hoy en día la fuerza de trabajo se comprende de una presencia femenina competitiva, es común ver a los hombres como el sostén económico del hogar. Esto afecta seriamente la capacidad de las profesionistas para trabajar las mismas horas, dado que, a diferencia de sus equivalentes masculinos, se espera que asuman el rol principal en las tareas del cuidado del hogar y de los hijos.

La merma de género en la academia

A mediados del mes de abril, la doctora Elizabeth Hannon, Directora Asistente en The British Journal for the Philosophy of Science, comentó públicamente en Twitter sobre una dramática disminución en la presencia de artículos enviados por académicas mujeres. “Insignificante el número de propuestas para el diario por parte de mujeres durante el mes pasado. Nunca había visto nada así”.

El breve comentario de Hannon fue seguido por una avalancha de reconocimiento y empatía de una gran cantidad de académicas para las que el aislamiento ha sido una experiencia muy distinta a las de sus parejas y colegas masculinos. Las breves crónicas fueron muy variadas pero todas coincidían en una sola cosa: No hay tiempo de escribir cuando los cuidados de la casa y de los niños no son una responsabilidad compartida y se espera más de ellas que de ellos.

Hannon no es la única editora de revistas académicas que ha notado este paradigma, David Samuels, co-editor del journal Comparative Political Studies, respondió al hilo de discusión que abrió su colega en Twitter con sus propios datos. Samuels declaró que las propuestas por parte de mujeres a su revista alcanzaron el mismo número que en abril del año pasado, mientras que las de los hombres aumentaron en un 50 por ciento.

“Publish or perish”: productividad en la academia

Alessandra Minello, estadística y demógrafa social de la Universidad de Florencia, Italia, escribió un artículo sobre lo que la cuarentena revelará sobre el «muro materno» que bloquea el avance de las mujeres en la academia, un sector que ya está mostrando señales de advertencia y serias fallas ante la constante presión que tienen académicos y académicas por publicar. Para mantenerse relevantes, los académicos deben presentar un ritmo constante de publicaciones, la presión de ser constantemente productivo no toma en cuenta las circunstancias especiales que genera una cuarentena, y menos la acentuación de brecha de género que provoca.

Sam Giles@GilesPalaeoLab

The next person who tweets about how productive Isaac Newton was while working from home gets my three year old posted to them.

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Estando en casa, se asume que los académicos tendrán “más tiempo” para trabajar en sus artículos. Esta suposición no podría estar más errada, más aún para las académicas, que más que tiempo libre, tienen más trabajo. Sam Giles, paleobióloga de peces fósiles, advirtió en Twitter: “La siguiente persona que tuiteé acerca de cuán productivo era Isaac Newton mientras trabajaba desde su casa, recibirá a mi hijo de tres años».

Comentarios breves como estos pueden parecer instancias de catarsis graciosas por parte de académicas que solo están pasando un mal día, como sabemos, Twitter está lleno de este tipo de contenidos, pero de la misma forma, mensajes como este son la punta del iceberg de una problemática más compleja que afecta desde la salud mental de quienes producen el conocimiento hasta la cantidad y calidad del contenido producido.

Mary-Ann Stephenson, directora de Women’s Budget Group ejemplifica claramente el desbalance de género entre académicos durante el aislamiento. “En la mayoría de los casos, las mujeres realizan la vasta mayoría de las tareas de cuidados de niños pequeños y de la educación en casa… los hombres pueden encerrarse en un estudio, mientras que las mujeres trabajan en la mesa de la cocina o los comedores, al tiempo que tratan de educar en casa”.

Por su parte, Minello señala que desde que la universidad donde trabaja cerró por las medidas de contingencia ante el COVID-19, “ha visto más amaneceres que nunca antes en su vida. Ahora, debo trabajar antes del amanecer”. Esto se debe a que Minello tiene un hijo de dos años y para poder hacer su trabajo, ella necesita silencio y concentración. Las horas de madrugada, mientras su hijo duerme, son el único momento en que ella puede trabajar. Y esto es solo para la carga de clases que imparte en la universidad. Ahora, Minello señala que cuenta con menos tiempo para escribir artículos científicos. “En lugar de trabajar, mis colegas y yo tenemos un único objetivo que es superar el día a día”.

El trabajo dividido en cifras

La raíz de esta falta de artículos académicos escritos por mujeres en publicaciones académicas y la productividad en general de las mujeres en otros rubros laborales, se encuentra en una distribución desbalanceada de las horas de trabajo en casa y el cuidado de menores de edad cuando se trata de una familia con hijos.

¿Cuántas horas creen los hombres que pasan realizando tareas domésticas en comparación con las mujeres? Una encuesta realizada por Morning Consult para The New York Times sobre trabajo doméstico y educación en el hogar durante la cuarentena, reveló que la mitad de los padres varones con hijos menores de doce años encuestados dicen que hacen la mayor parte del trabajo de enseñanza en casa, solo 3 % de las mujeres estuvieron de acuerdo.

En promedio, las mujeres pasan de media hora a una hora completa al día más que los hombres en tareas del cuidado del hogar y de los hijos, de acuerdo al investigador Theun Pieter van Tienoven y una encuesta realizada por el grupo de investigación TOR. En una situación como la que vivimos hoy en día, en la que debemos permanecer en casa, en una familia, un hombre tendrá más tiempo libre, ya que se concentrará prioritariamente en el trabajo de oficina; mientras que la mujer verá su horario extendido al tratar de balancear su trabajo con las necesidades del hogar y los hijos. Sostiene van Tienoven.

Esta distribución es puramente social, no sirve a fines económicos ni de desarrollo global, es simplemente un recordatorio de la valorización, o más bien la desvalorización, que damos a las tareas de cuidado, crianza y mantenimiento del hogar, así como a las personas que tradicionalmente toman ese rol: las mujeres. Independientemente de si trabajan o no.

Claire Cain Miller, corresponsal en The New York Times, concluye en tan solo dos líneas la explicación de este patrón regresivo que bien podría ser un comportamiento social en estado latente que había esperado a una situación como la de la pandemia para manifestarse: “La razón por la que las mujeres hacen más trabajo no pagado durante el periodo de aislamiento es simple, siempre lo hacen”.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/academicas-pandemia-covid19

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Profesores universitarios y la transición forzada

Por: Pluma Invitada

Sylvia Vázquez Rodríguez

Juan Carlos Silas Casillas

Nadie lo esperaba ni estaba preparado. Tanto las instituciones como los profesores tuvieron, literalmente, unos cuantos días para trasladar su(s) cursos de un planteamiento presencial a uno de emergencia que se ha venido llamando “virtual”.

Los resultados de los estudios “espejo” con profesores y estudiantes muestran realidades complementarias. En este breve texto se hablará sólo de los hallazgos en la vivencia de los académicos.

El cuestionario en línea estuvo abierto entre el 27 de marzo y el 30 de abril y se les preguntó sobre 1) cómo esperaban que sería la experiencia académica virtual y cómo fue realmente, 2) La preparación que tuvieron para cambiar de modalidad, 3) cómo están siendo ahora las interacciones académicas y 4) cómo ha sido el componente de emociones y sentimientos. También respondieron algunas preguntas abiertas acerca de qué han aprendido con la experiencia y qué recomendarían a profesores e instituciones.

Se recuperaron 1,310 cuestionarios válidos de profesores de casi toda América Latina. De mayor a menor participación: México, Venezuela, Perú, Argentina, Bolivia, Paraguay, Colombia, Ecuador, Chile, Costa Rica, Panamá y Uruguay. La mayor parte de las respuestas viene de profesores que trabajan en México (78%). En términos de género está dividido casi en dos mitades: 52% hombres y 48% mujeres. La mayoría de quienes respondieron son profesores que imparten clase en licenciatura (83%). Por último, la participación mayoritaria fue de académicos que trabajan en instituciones privadas (80%). Sin embargo, las experiencias vividas tienen muchos elementos comunes.

La mayor parte (85%) estaba impartiendo clase en modalidad presencial y tuvo alrededor de cinco días para trasladar sus cursos a un territorio inexplorado (al menos parcialmente). Se vieron forzados a echar mano de su experiencia, sus comprensiones y en algunos casos, de las capacitaciones y otros apoyos puestos en marcha por varias instituciones. Casi la mitad de los participantes, de más de 40 instituciones participantes, reportaron que tuvieron apoyo institucional para capacitarse de manera emergente, mientras que cerca de 40% de los profesores dijeron que ellos tomaron cursos por su cuenta para capacitarse, lo que sin duda habla bien de los maestros.

Un segundo elemento es el de la saturación de actividades. Ante la incertidumbre de qué es lo adecuado y cuál es el mínimo suficiente en términos de tareas y actividades para el aprendizaje, los profesores tomaron mayoritariamente el camino de la saturación. Asignaron altas cantidades de pequeñas y medianas tareas, mini ensayos, reportes de lectura, ejercicios y respuestas a casos o problemas. Con el interés de tener a los alumnos centrados en su asignatura y con el legítimo afán de compensar su ausencia en el aula, algunos saturaron a sus estudiantes y se saturaron a sí mismos. El instrumento arrojó múltiples testimonios de que en la segunda mitad del semestre debieron revisar y retroalimentar cantidades ingentes de pequeñas tareas prácticamente a diario, lo que les absorbió mucho más tiempo del que pensaron inicialmente. Diferentes testimonios hablan de que están trabajando varias horas más al día.

Un tercer elemento se relaciona con las dificultades que los profesores enfrentaron en esta etapa de trabajo lectivo. La mayor parte de las complicaciones se centraron en asuntos de logística, conectividad e incluso en su esfera personal. 75% de los docentes universitarios afirma que algunos de sus estudiantes tienen dificultades para usar la plataforma; casi la mitad (48%) dice que ahora tiene más tareas domésticas que atender, 45% afirma que en momentos se le cae el internet en casa, 36% que los estudiantes no están cumpliendo con lo planeado y 35% dicen que hay muchas distracciones.

Un dato que no es menor, a pesar de no ser tan llamativo como los anteriores, es que los hogares de los profesores no están preparados para recibir la docencia cotidiana (y no tendrían por qué estarlo). 26% dice que no tiene escritorio o silla adecuada, 23% que hay mucho ruido en donde podría trabajar, 22% que hay menos computadoras en casa de las necesarias, lo que le obliga a compartir el equipo con sus familiares y casi 8% afirma que no tiene computadora en casa.

Es en estas condiciones que los profesores hicieron frente al traslado forzado de actividades y, a pesar de la sobrecarga, cuando el instrumento les preguntó sobre emociones y sentimientos, los más presentes en la experiencia de los maestros fueron claramente positivos: confianza y alegría. Esto naturalmente convive con la saturación de tareas y actividades, así como algún nivel de estrés.

En síntesis, queda claro que esta transición ha sido agobiante y demandante para todos. Tras la perplejidad inicial, los académicos se involucraron de lleno y transformaron, primero sus cursos y después su docencia. Sin duda, los procesos de reflexión que han detonado estarán ayudando a dar una justa medida al fenómeno vivido y llevarán a los académicos a aprender de la experiencia. El próximo ciclo escolar tiene aún muchas interrogantes, pero, seguramente será afrontado por académicos mejor preparados para lo que traiga el futuro.

El reporte final del estudio sobre la vivencia de los profesores universitarios en torno a la transición forzada de su docencia, desarrollado por el Grupo de Investigación sobre la Educación Superior en Coyuntura (GIESuC) se puede encontrar en:  www.giesuc.org o la página de Facebook: https://www.facebook.com/GIESUC/

O se puede solicitar a la dirección de correo electrónico: giesuc2@gmail.com

Descarga el documento aquí: Informe FINAL GIESuC profesores (1)

Fuente: http://www.educacionfutura.org/profesores-universitarios-y-la-transicion-forzada/

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Adelante critica que el Gobierno andaluz plantee recortar el presupuesto de las universidades públicas de Sevilla

Por: Tercera Información

El diputado de Adelante Andalucía por la provincia de Sevilla, Ismael Sánchez, afea el “tijeretazo” de Moreno Bonilla a las universidades Pablo de Olavide y de Sevilla tras conocerse que la Junta plantea reducir la financiación de las universidades andaluzas en un 10% (135 millones de euros).

Sánchez pide al consejero del ramo, Rogelio Velasco, que aclare cuánto supondrá y en qué cantidad exacta afectará la merma de 135 millones de euros prevista en Andalucía a las dos universidades sevillanas, porque “mucho nos tememos que podamos estar hablando de más de 40 millones de euros”.

“Hace pocos días el Gobierno central ha incrementado en 179 millones de euros las becas universitarias mientras el andaluz agrava la situación de infrafinanciación de los campus universitarios, algo que sin duda, va a tener consecuencias directas en la calidad de la educación superior en Andalucía”, ha afirmado el parlamentario.

El representante de Adelante ha señalado que “PP, Cs y Vox hieren de muerte a las universidades públicas de Andalucía en general y de Sevilla en particular” y abocan al profesorado a “más precariedad laboral” y a un aumento de la ratio en las aulas universitarias.

Según Sánchez, este recorte “pone en riesgo la planificación presente y futura de programas de I+D+I en las universidades sevillanas y dispara la desigualdad entre campus”. Para el diputado, con este “tijeretazo” el Gobierno andaluz sigue su rumbo, “en el que las universidades públicas son totalmente prescindibles porque el Gobierno de las derechas y la ultraderecha quiere que Andalucía sólo está preocupado por “la apertura de las playas y un desarrollo basado en el turismo y no en la ciencia”

Además, el parlamentario de Adelante Andalucía ha saludado que, por el contrario, “el Gobierno central marque la diferencia”, ya que ha aumentado en 179 millones de euros las becas para garantizar el acceso a la universidad, mientras que el Gobierno andaluz recorta el presupuesto de estas en 135 millones de euros.

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2020/05/25/adelante-critica-que-el-gobierno-andaluz-plantee-recortar-el-presupuesto-de-las-universidades-publicas-de-sevilla

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El significado literal de la pandemia

La pandemia como alegoría.
La pandemia es una alegoría. El significado literal de la pandemia del coronavirus es el miedo caótico generalizado y la muerte sin fronteras causados por un enemigo invisible. Sin embargo, lo que la pandemia expresa está mucho más allá. He aquí algunos de los significados que se expresan a través de ella. El ser invisible y todopoderoso puede ser tanto lo infinitamente grande (el dios de las religiones del libro) como lo infinitamente pequeño (el virus). En los últimos tiempos, ha surgido otro ser invisible y todopoderoso, ni grande ni pequeño, sino de forma irregular: los mercados. Al igual que el virus, es insidioso e impredecible en sus mutaciones, y, al igual que dios (Santísima Trinidad, encarnaciones), es uno y múltiple. Se expresa en plural, pero es singular.

A diferencia de dios, los mercados es omnipresente en este mundo y no en el más allá; y, al contrario del virus, es una bendición para los poderosos y una maldición para todos los demás (la abrumadora mayoría de los seres humanos y la totalidad de la vida no humana).

A pesar de ser omnipresentes, todos estos seres invisibles tienen espacios específicos de acogida: el virus, en los cuerpos; dios, en los templos; los mercados, en las bolsas de valores. Fuera de estos espacios, el ser humano es un ser sin-abrigo trascendental.

Sujetos a tantos seres imprevisibles y todopoderosos, el ser humano y toda la vida no humana de la que depende son inminentemente frágiles. Si todos estos seres invisibles permanecen activos, la vida humana pronto será (si no lo es ya) una especie en peligro de extinción. Está sujeta a un orden escatológico y está llegando a su fin. La intensa teología tejida en torno a esta escatología contempla varios niveles de invisibilidad y de imprevisibilidad. El dios, el virus y los mercados son las formulaciones del último reino, el más invisible e imprevisible, el reino de la gloria celestial o de la perdición infernal. Solo ascienden a él quienes se salvan, los más fuertes (los más santos ante Dios, los más jóvenes o saludables ante el virus, los más ricos ante los mercados). Debajo de este reino está el reino de las causas. Es el reino de las mediaciones entre lo humano y lo no humano. En este reino la invisibilidad es menos compacta, pero se produce por luces intensas que proyectan densas sombras sobre ese reino.

Este reino está formado por tres unicornios. Sobre el unicornio, Leonardo da Vinci escribió: “El unicornio, a través de su intemperancia e incapacidad de dominarse, y debido al deleite que las doncellas le proporcionan, olvida su ferocidad y salvajismo. Dejando a un lado la desconfianza, se aproxima a la doncella sentada y se adormece en su regazo. Así, los cazadores logran cazarlo”. Es decir, el unicornio es un ser todopoderoso, feroz y salvaje que, sin embargo, tiene un punto débil, sucumbe a la astucia de quienes saben identificarlo.

Desde el siglo XVII, los tres unicornios son el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado. Son los principales modos de dominación. Para dominar eficazmente, ellos mismos deben ser intrépidos, feroces e incapaces de controlarse, como advierte Da Vinci.

Aunque son omnipresentes en la vida de los seres humanos y de las sociedades, son invisibles en su esencia y en la articulación esencial entre ellos. La invisibilidad es consecuencia de un sentido común inculcado en los seres humanos por la educación y el adoctrinamiento permanentes. Este sentido común es evidente y contradictorio al mismo tiempo. Todos los seres humanos son iguales (afirma el capitalismo); pero, como hay diferencias naturales entre ellos, la igualdad entre los inferiores no puede coincidir con la igualdad entre los superiores (afirman el colonialismo y el patriarcado). Este sentido común es antiguo y fue debatido por Aristóteles, pero solo a partir del siglo XVII entró en la vida de la gente común, primero en Europa y luego en todo el mundo.

Contrariamente al pensamiento de Da Vinci, la ferocidad de estos tres unicornios no se basa únicamente en la fuerza bruta. También se basa en la astucia que les permite desaparecer cuando todavía están vivos, o parecer débiles cuando conservan su fuerza. La primera astucia se revela en múltiples artimañas. Así, el capitalismo parecía haber desaparecido en una parte del mundo con la victoria de la Revolución rusa. Al final, simplemente hibernó dentro de la Unión Soviética y continuó controlándola desde afuera (capitalismo financiero, contrainsurgencia).

Hoy, el capitalismo alcanza su mayor vitalidad en el seno de su mayor enemigo de siempre, el comunismo, en un país que pronto será la primera economía del mundo: China.

El colonialismo, a su vez, simuló su desaparición con la independencia de las colonias europeas, pero, de hecho, continuó metamorfoseado de neocolonialismo, imperialismo, dependencia, racismo, colonialismo interno, etc. Finalmente, el patriarcado induce la idea de estar moribundo o débil debido a las significativas victorias de los movimientos feministas en las últimas décadas, pero en realidad la violencia doméstica, la discriminación sexista y el feminicidio aumentan constantemente.

La segunda astucia es que el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado aparecen como entidades separadas que no tienen nada que ver entre sí. La verdad es que ninguno de estos unicornios separados tiene el poder de dominar. Solo los tres juntos son todopoderosos. Es decir, mientras haya capitalismo, habrá colonialismo y patriarcado.

El tercer reino es el reino de las consecuencias. Es el reino en el que los tres poderes todopoderosos muestran su verdadero rostro. Esta es la camada que la gran mayoría de la población puede ver, aunque con cierta dificultad.

Este reino tiene hoy dos paisajes principales donde es más visible y cruel: la escandalosa concentración de riqueza / desigualdad social extrema; y la destrucción de la vida en el planeta / inminente catástrofe ecológica. Frente a estos dos paisajes brutales, los tres seres todopoderosos y sus mediaciones muestran hacia dónde nos llevan si continuamos considerándolos todopoderosos.

¿Pero serán ellos todopoderosos? ¿O su omnipotencia es solo un espejo de la inducida incapacidad de los humanos de combatirlos? Esa es la cuestión.

Fuente: https://enpositivo.com/2020/05/el-significado-literal-de-la-pandemia-boaventura-de-sousa-santos/

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La tabla periódica pasa a ser nuclear

Científicos japoneses cambian 150 años de ciencia

Físicos japoneses han convertido en nuclear la tabla periódica de los elementos: cambian los números atómicos por los números mágicos y reorganizan los componentes básicos del universo con una nueva mirada.

Científicos japoneses han actualizado el trabajo de Dmitri Mendeléyev, el químico ruso conocido por haber descubierto el patrón subyacente en lo que ahora se conoce como la tabla periódica de los elementos, publicada por primera vez en 1869.

Han creado una nueva versión de la tabla periódica de los elementos apoyándose en los «números mágicos» que caracterizan la estabilidad de un núcleo atómico. La particularidad de esta variante es que es una tabla periódica nuclear.

La tabla periódica de Mendeléyev se basa en el principio de la disposición de los electrones en un átomo, lo que es conveniente para los químicos. Sin embargo, para los físicos nucleares es más importante conocer la ubicación de los protones y los neutrones en el núcleo atómico.

Esta consideración explica el cambio propuesto: La nueva tabla periódica se basa en los protones del núcleo, y no en el comportamiento de los electrones en un átomo.

Números mágicos

Es decir, mientras que la tabla periódica clásica representa a todos los elementos organizados según el orden creciente de sus números atómicos, la nueva tabla los organiza según los números mágicos.

En física nuclear, los números mágicos representan la cantidad de protones y neutrones que se necesitan para formar un núcleo atómico estable. Los números atómicos representan el total de protones que tiene cada átomo de un elemento.

El estudio japonés, publicado en la revista Foundations of Chemistry, utiliza números mágicos en protones para clasificar los elementos de la nueva tabla periódica: la han llamado Nucletouch y la han modelado en 3D.

«La tabla periódica de los elementos es uno de los logros más importantes de la ciencia, y en su forma familiar se basa en la estructura de la cubierta de los orbitales de los electrones en los átomos», explica Yoshiteru Maeno, uno de los desarrolladores de la nueva tabla, en un comunicado.

«Pero los átomos están compuestos por dos tipos de partículas cargadas que designan a cada elemento: electrones que orbitan el núcleo y protones en el núcleo mismo», añade. Esta es la perspectiva que han asumido para la nueva tabla periódica.


Los protones tienen diferentes números mágicos estables: 2, 8, 20, 28, etc. Cuando las órbitas nucleares se llenan de protones, forman núcleos estables, análogos a los elementos de gases nobles. Crédito: Universidad de Kyoto / Yoshiteru Maeno / Kouichi Hagino.

Los protones tienen diferentes números mágicos estables: 2, 8, 20, 28, etc. Cuando las órbitas nucleares se llenan de protones, forman núcleos estables, análogos a los elementos de gases nobles. Crédito: Universidad de Kyoto / Yoshiteru Maeno / Kouichi Hagino.
Artículos relacionados
150 años desde Mendeléyev

Han pasado más de 150 años desde que Dmitri Mendeléyev descubrió la ley periódica que lo llevó a proponer la tabla clásica. La ordenación de los elementos químicos en la tabla periódica permite observar una regularidad en las propiedades de los elementos.

La nueva tabla periódica proporciona una nueva perspectiva sobre los componentes básicos del universo al basarse en los números mágicos estables que tienen los protones de elementos como el helio, el oxígeno y el calcio.

El equipo elaboró esta tabla periódica para destacar formas alternativas de ilustrar las leyes de la naturaleza, y espera que tanto los entusiastas como los académicos encuentren algo para disfrutar y aprender de esta nueva mirada.


Referencia

A nuclear periodic table. K. Hagino & Y. Maeno. Foundations of Chemistry (2020).DOI:https://doi.org/10.1007/s10698-020-09365-5:

Fuente: https://www.tendencias21.net/La-tabla-periodica-pasa-a-ser-nuclear_a45911.html
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