Page 791 of 2713
1 789 790 791 792 793 2.713

La ofensiva sensible: una lectura somática de la coyuntura

Por: Amador Fernández Savater

Sobre La ofensiva sensible, Diego Sztulwark (Caja Negra, 2019)

Según su maestro Ignacio Lewkowicz, Diego Sztulwark practica un “modo piojoso” de leer y escribir. ¿En qué consiste? Es una manera de decir lo que uno quiere decir a través de las palabras y el pensamiento de otro. Un contrabando de las intuiciones más propias bajo capa de citas académicas o eruditas convenientemente deformadas. Es el “método” con el que ha sido escrito La ofensiva sensible. El resultado es muy rico, porque regala al lector una gran cantidad de referencias potentes -la “plebe” de Lefort/Maquiavelo, la “forma de vida” de Pierre Hadot, los “saberes del cuerpo” de León Rozitchner, etc.- y a la vez hace pasar sin estridencias un pensamiento original que las retuerce productivamente en el sentido deseado.

Aún así, por alguna razón que no desvela, Diego considera que este “método” es “seguramente insatisfactorio” para dar cuenta “de la exigencia que todo acontecimiento singular impone”. A la espera de una nueva tentativa creadora en el orden del pensamiento y la escritura, vamos a reseñar este libro de un modo “piojoso” también, pero al revés. Si Diego hace pasar sus intuiciones a través de las ideas de otros, nosotros haremos pasar las ideas de Diego a través de algunas palabras e imágenes propias. Un ejercicio de parafraseo. Pero el objetivo es siempre el mismo: mantener las ideas en movimiento, traducirlas y reapropiárnoslas sin fetichismo ni veneración, algo que hemos aprendido en muy buena medida del autor.

Batalla somática
Agarramos un hilo posible de lectura piojosa entre otros: la cuestión del cuerpo. El neoliberalismo según Diego Sztulwark no es una cuestión solamente política, económica o ideológica, no tiene que ver exclusivamente con políticas de austeridad, planes de ajuste o fe en el libre mercado, sino también, a la vez, al lado y a través de todo ello, con la producción y reproducción cotidiana de un tipo de cuerpo.

En el corazón de la pelea por conservar o transformar el estado de cosas hay por tanto una dimensión somática fundamental, pero a la que se presta muy poca atención. Hay un límite muy severo en las políticas que no tocan los cuerpos, en las políticas que le dicen a los cuerpos: “no te muevas, no te preocupes, quédate quieto, yo me encargo de dar la pelea por ti”. ¿De qué límite se trata?

Podemos tener a la vez un gobierno anti-neoliberal o pos-neoliberal y una sociedad profundamente neoliberal, cuyos cuerpos y las relaciones que mantienen entre sí y con el mundo están organizados por dispositivos que reproducen un modo de existencia basado en calcular y extraer beneficio de cada encuentro, de cada vínculo, de cada situación, de cada gesto.

El neoliberalismo -noción que el autor considera “insatisfactoria” y sólo útil provisionalmente- no sólo “desciende” del mando político, sino que también “asciende” desde la sociedad al poder a través de los modos de vida. La victoria electoral y el gobierno de Macri -y de otros gobiernos similares- puede entenderse de ese modo como un concentrado, un reflejo, un holograma del triunfo de los modos de vida neoliberales, del cuerpo neoliberal.

El cuerpo flexible
A partir de la lectura del libro propongo tres imágenes para contribuir a dar visibilidad e importancia a esa dimensión somática de la transformación social: el cuerpo flexible, el cuerpo agrietado y el cuerpo vagabundo. Son cuerpos en disputa entre las fuerzas en presencia en la coyuntura actual. En medio estarían los agujeros.

El cuerpo flexible es el cuerpo neoliberal, el cuerpo que estamos presionados a darnos a nosotros mismos en tanto que empresarios de sí, gestores de un capital humano que debemos valorizar constantemente, yoes-marca. Es un cuerpo ideal e idealizado de omnipotencia (“sí se puede”), independencia (“yo puedo solo”) y disponibilidad total (“siempre puedo”). Según Diego Sztulwark, esa flexibilidad es en realidad pura docilidad a los dispositivos neoliberales de valorización del mercado. Nada que ver con una plasticidad interesante, una porosidad deseable, una apertura al lado salvaje y desconocido de la vida.

Tres apuntes sobre ese cuerpo neoliberal. En primer lugar, se reproduce a través de todo tipo de dispositivos que funcionan más allá o más acá de la esfera estatal: viajando en Uber, comunicando en Facebook, comprando en el súper, ligando en Tinder, etc. En segundo lugar, se consume más que inventarse. El neoliberalismo propone “modos de vida” ya hechos, listos para “bajarse”, si uno tiene para pagarlos, claro. Cada problema existencial tiene su solución, su receta, su app. Hay una diferencia fundamental entre “modo de vida” (que se consume) y “forma de vida” (que se crea). En tercer lugar, el neoliberalismo es un poder de homologación, de estandarización, de abstracción, nunca de singularización. La única singularización admitida es la “libre elección” de tal o cual perfil en Facebook o en Tinder, de tal o cual producto en el supermercado. Es un error fatal entregarle la palabra “singularidad” al neoliberalismo, que sólo conoce el esfuerzo por distinguirse de las mercancías idénticas.

Por último, el cuerpo flexible neoliberal -que somos cada uno de nosotros- es tan frágil como el cristal. A diferencia de muchos libros de pensamiento crítico, Diego no se regodea en describirnos cómo el neoliberalismo nos tiene atrapados y más atrapados aún cuanto más creemos rechazarlo. No cae en la fascinación del “crimen perfecto” que impregna hoy en día tantas denuncias sofisticadas. Este es un libro estratégico, escrito desde el punto de vista de las resistencias. Porque la crítica no pasa tanto por lo que se dice, como por desde donde se mira.

Los agujeros
Describir el neoliberalismo desde el punto de vista de las resistencias pasa por verlo enteramente agujereado. El tejido biopolítico neoliberal -que se presenta como total, pleno, acabado- está en realidad agujereado por todas partes. Tenemos el cuerpo, como dicen los compañeros de Córdoba, hecho un colador.

Una crisis de sentido es un agujero.

Una catástrofe social o ambiental es un agujero.

Una revuelta es un agujero.

Tal vez la afirmación más fuerte de este libro sea la siguiente: sólo es posible ver, pensar y transformar algo a partir de los agujeros. Los “síntomas”, en el lenguaje del autor.

Un enunciado difícil de acoger porque esos agujeros son nuestras heridas. Sólo podemos ver, pensar o transformar algo a partir de heridas íntimas y colectivas, pero eso supone mantenerlas abiertas y duele.

El cuerpo flexible neoliberal, que aspira a la omnipotencia, la independencia y la disponibilidad, es en el fondo frágil como el cristal. Con seguridad más frágil que otros formas de subjetivación dominantes en el pasado. El yo neoliberal se presenta como un conquistador, pero está siempre al borde de la depresión, a punto de venirse abajo, a un par de crisis de convertirse en un payaso como el Jóker.

¿Qué vamos a hacer con nuestro cuerpo agujereado? Esta pregunta es una encrucijada crucial en el libro. ¿Vamos a darnos desde ahí un cuerpo nuevo o vamos a dejarnos ganar por el miedo, a tratar de recobrar la normalidad, a cerrar como podamos los agujeros?

La época, y cada uno de nosotros, recorre esa cuerda floja.

El cuerpo agrietado
Empecemos por la segunda opción: el cuerpo agrietado(1). El cuerpo agrietado es un cuerpo agujereado pero que se ha quedado sin recursos -fuerzas propias, redes, alianzas- para darse un cuerpo nuevo, para efectuar transformaciones. Puede ser un cuerpo individual o colectivo, un sujeto o una sociedad, no hay diferencia.

Este cuerpo ya no es el cuerpo flexible neoliberal -triunfador, energético, optimista-, pero no inventa tampoco forma de vida. Está paralizado, muerto de miedo.

Es un cuerpo (que se percibe) de cristal, a punto de estallar en mil pedazos al más mínimo contacto. Huye como de la peste de cualquier encuentro que le ponga a prueba, de cualquier encuentro con algo que no entiende ni domina. Sólo quiere repetir las escenas conocidas, donde sabe desenvolverse, donde sus grietas no se ven desde el exterior.

Se defiende de los agujeros al menos de tres maneras:

-recurriendo a todo tipo de prótesis. La prótesis es la manera de aparentar normalidad cuando ya no existe, cuando todo vacila o se derrumba. Es un dispositivo de orden en el desorden, de equilibrio en el desequilibrio, de control en el caos. Diego enumera: “Tinelli, porno, timba, series, evangelismo, fútbol”. Podríamos añadir: terapias, pastillas, mindfulness… En realidad cualquier cosa puede ser una prótesis, también la militancia política, porque no la configura como tal su consistencia objetiva, sino agarrarnos a ella como un estabilizador, un reparador de sentido, una máscara sin juego.

-la retirada o la ausencia, todas las formas de “desaparición de sí” que describe el libro del mismo nombre de David Le Breton, es decir, todos los modos de desaparecer del mundo y desertar de los afectos, todas las formas de anestesia e insensibilización. Es el Jóker cuando después de sufrir varios tropiezos un día cualquiera, llega por fin a casa, saca cuidadosamente todos los productos del congelador y se mete dentro.

-la victimización, la búsqueda de un culpable de lo que me pasa, la idea de que puedo cerrar el agujero de la crisis localizando y neutralizando a un enemigo, a un chivo expiatorio cuyo sacrificio nos devolverá a la normalidad: mujeres demasiado empoderadas, migrantes, jóvenes de las periferias, etc. Hay que pensar por ahí la capacidad inédita de la derecha actual para provocar daño con sus políticas de depredación y a la vez canalizar el malestar -incluso la protesta- contra ese daño.

El cuerpo agrietado gira hoy a derecha por todas partes, pero no se trata de interpelarlo desde la izquierda, de prometer desde la izquierda una protección real que la derecha sólo fingiría dar, como piensa el populismo de izquierda, sino de salir de él, de salir de nuestra condición victimizada y espectadora, siempre a la espera de algo o alguien que -sin tocar nuestro cuerpo, mediante la delegación y la representación- nos salve de los peligros que nos acechan.

El cuerpo vagabundo
La activista brasileña Alana Moraes llama la atención (2) sobre lo siguiente: Bolsonaro ganó las elecciones de 2018 con un campaña dirigida contra los vagabundos. Los vagabundos son en primer lugar los sin techo, sobre los que sectores de la policía quieren tener derecho de disparar impunemente, pero no sólo. Vagabundos son también los indígenas, los negros, las mujeres que se mueven de su lugar, los profesores que enseñan “lo que no deben”… Es decir, cualquiera que no encaje o cuestione la norma de productividad total.

Es vagabundo todo lo que se cuela, todo lo que se escapa, todo lo que se escurre por los agujeros. Todas las formas de vida heterogéneas en algún punto a la norma de productividad total. Todos los otros modos de relacionarse consigo mismo (no como empresario de sí), con los demás (no como obstáculos o competidores) y con el mundo (no como territorio de depredación). Lo vagabundo no evita los agujeros, sino que los atraviesa y pasa, seguramente no a otra dimensión, pero sí a otro plano de percepción.

El vagabundo deserta. El desertor fue la figura subversiva por excelencia de la sociedad disciplinaria: lo que se fugaba del molde principal de todas las disciplinas, el ejército. Lo que se escapaba de la “movilización total” de la sociedad por la guerra. Fueron desertores los judíos, los homosexuales, los gitanos… Pero cuando el capital asume su forma neoliberal, la vida es de nuevo movilizada. Ahora por la guerra económica. Cada aspecto y cada momento de la existencia es susceptible de generar valor, ese es el capitalismo depredador contemporáneo. Lo vagabundo que Bolsonaro quiere eliminar es lo que deserta de la productividad total, de la guerra y el fascismo posmoderno.

Podemos aprender mucho de esos cuerpos vagabundos si nos ponemos a la escucha: es una invitación apremiante de este libro. Aprender y contagiarnos de esas “subjetividades de la crisis” o “subjetividades plebeyas” que saben hacer sin garantías, hacer con poco, habitar la incertidumbre. El fascismo neoliberal -el fascismo como prótesis del cuerpo agrietado- no quiere eliminar los cuerpos vagabundos porque sí, porque sean débiles, como a veces se dice de las mujeres, de los migrantes o de los pobres. Todo lo contrario: los quiere eliminar porque son fuertes en su vulnerabilidad asumida, porque pelean e inventan formas de vida en medio de arenas movedizas.

Jack Kerouac, que vagabundeó mucho él mismo, tiene páginas hermosas sobre los vagabundos norteamericanos: sin idealizarlos, nunca los mira simplemente como figuras desgraciadas de la carencia y falta. Hay un “orgullo” del vagabundo, dice Kerouac, hay un deseo y una pulsión por el vagabundeo. Es el orgullo de una forma de vida soberana, en el sentido de que no recibe su valor de otra parte, sino que crea valor desde sí misma y sobre la marcha, on the road.

Ese es el orgullo que los pone en el punto de vista de los fascismos que emergen hoy. Precisamente quien no se deja sacrificar, quien no quiere sacrificar su vida en el altar de la patria-empresa, se vuelve sacrificable por otros. Es el “parásito”, el “enemigo”, cuya eliminación traerá supuestamente de nuevo la prosperidad y la normalidad.

Vagabundo es una falla en la identificación completa entre vida y capital que pretende el neoliberalismo. Es cualquiera de nosotros cuando elabora una crisis de sentido en términos de una transformación de las formas de vida.

Resensibilizar el cuerpo agrietado
Una esperanza para nuestro cuerpo agrietado: los movimientos.

Es muy pobre entender los movimientos simplemente desde la sociología política, como “movimientos sociales” o incluso como “contrapoderes”. Si el corazón de la disputa política es nuestro cuerpo, ¿qué efectos tienen sobre ellos los movimientos? Efectos de resensibilización nos dice este libro, en la estela de Franco Berardi (Bifo) o de Rita Segato. ¿Qué quiere decir esto?

Un movimiento es lo que nos permite sanar nuestro cuerpo agrietado sin recurrir a prótesis estabilizadoras, sin anestesiarnos o borrarnos del mapa, sin entregarnos a la rabia reactiva que busca culpables de nuestro malestar. Sanar aquí es justamente lo contrario de reparar, de negar y parchear los agujeros. Es ganar en plasticidad. Es saber hacer con el no saber. Es hacer de la crisis una palanca para la transformación íntima y social.

Allí donde hay miedo, resentimiento o rabia reactiva, un movimiento puede injertar en el cuerpo individual y colectivo un gusto, un deseo, una apertura y una disponibilidad al encuentro, al movimiento, al pensamiento, a la creación. Allí donde el otro se nos presenta como aquello que amenaza nuestro cuerpo frágil y agrietado, un movimiento puede traer empatía, solidaridad, confianza en que la única salvación posible pasa justamente por el contacto, por entrar en contacto.

Leo este libro desde Europa que ahora mismo me aparece como un gran cuerpo agrietado. Que rechaza por ejemplo a los migrantes que podrían ser -y de hecho son ya, a muchos niveles- un factor de rejuvenecimiento, de enriquecimiento y de revitalización del cuerpo agrietado.

A izquierda y derecha, todos los discursos políticos interpelan al cuerpo-víctima, al cuerpo sufriente, al cuerpo agrietado que pide protección y seguridad. Con diferentes significados, todos los discursos políticos ofrecen prótesis y señalan a algún chivo expiatorio culpable de nuestros agujeros (los migrantes, la élite política, los dos). La derecha es muy eficaz en este discurso, cierta izquierda babea de envidia y coquetea incluso con el racismo y la xenofobia para parecerse a ella.

Los movimientos abren otros caminos, por fuera de esas alternativas infernales. Afirman y despliegan potencias que no son sólo de protección vertical y de tutela, sino de bifurcación cultural, existencial. No simplemente contener con parches la crisis civilizatoria, sino hacer palanca en ella para girarla hacia una mutación civilizatoria. No sólo volver a la normalidad, sino crear nuevas formas de vida. No sólo tapar los agujeros sino mirar, pensar y crear a partir de ellos. Ensanchar las grietas.

En estos movimientos encontramos alianzas entre cuerpos agrietados -que se desagrietan por el camino, pasando de víctimas a afectados- y cuerpos vagabundos a la búsqueda de otras formas de vida. Es mi percepción de los chalecos amarillos franceses por ejemplo. Pero no esperemos ninguna pureza o coherencia en estos movimientos, porque la materia con la que trabajan es el malestar y la energía que elaboran sale de sus heridas, no de la ideología, la conciencia, un programa o un modelo alternativo de de sociedad. ¿Cuanta impureza podemos sostener?

Son movimientos vagabundos ellos mismos porque no saben adónde van, adónde vamos, a diferencia seguramente de otros tiempos cuando existía, fuese contestado o no, una alternativa social como la ofrecida por la URSS. Politizaciones impuras en los que se trata principalmente de estar, implicado, en contacto, a la escucha, aprendiendo, transformándose. Y a cuya lenta construcción de otro vocabulario, de otras formas de acción y de otras imágenes de cambio quiere contribuir este pequeño gran libro de Diego Sztulwark.

Intervención en la presentación de La ofensiva sensible en la librería La casa del árbol de Buenos Aires el jueves 5 de diciembre junto con Diego Genoud, Lila Feldman y Diego Sztulwark.

(1) Sobre esta figura del cuerpo agrietado, puede leerse algo más en Introducción a la guerra civil de Tiqqun.

(2) Por ejemplo aquí: http://www.ihu.unisinos.br/159-noticias/entrevistas/583308-a-polarizacao-politica-as-paixoes-da-sociedade-e-a-disputa-pelos-rumos-do-neoliberalismo-entrevista-especial-com-alana-moraes

Fuente e imagen: http://lobosuelto.com/una-lectura-somatica-amador-fernandezsavater/

Comparte este contenido:

Las escuelas cerradas

Por: Manuel Gil Antón

Es cosa de ir a la farmacia en estos días y pasar al lado de una escuela. La que vi tiene cadena en la puerta y un candado. Está desierta. El letrero en que se informa el cese de las clases a partir del 23 de marzo ya parece viejo. México: en números redondos, 265 mil planteles educativos están cerrados, 32 millones de estudiantes, desde preescolar hasta posgrado, no asisten hace dos semanas a los salones. Vacíos. Han de tener ya mucho polvo. Y dos millones de docentes no se desplazan, cada día, a sus quehaceres. La escuela se detuvo.

El sistema educativo frenó en seco. Si en nuestro país las cifras son tan grandes, imaginemos la cantidad de centros educativos vacíos en el mundo: millones, cientos o miles de millones de estudiantes, y lo equivalente a cientos, o más, llenos en el Estadio Azteca de maestras y profesores en casa. Ante el fuerte sonido de su ausencia, vale la pena pensar en el significado, sentido y función de los sistemas educativos en nuestras sociedades. Las escuelas abiertas no solo son espacios en que es posible la maravilla del aprendizaje; también son sitios en que, mientras están las criaturas haciendo letras, cuentas o leyendo cuentos, muchas personas están en el trabajo.

Y, dada la estructura patriarcal que prevalece, hace posible, para muchas mujeres, tener una actividad laboral adicional a las que, sin que sea reconocida, realizan en sus casas. Hoy, guarecidos los que podemos tener esa opción, advertimos la importancia de la escuela para aprender a ser nosotras, personas que se saben otras y a la vez unidas con quienes conviven, conversan, discuten, se enamoran o pelean. Son patios de recreo, espacios amplios para brincar, mucho más grandes que el pasillo que acaso hay en las moradas donde pasan, lentos, estos días de un gris que cala aunque haya luz.

Como dice la canción, sí, en ocasiones se puede, en los tiempos que compartimos, hacer que las nubes se vayan, pero el sol no regresa. Hace falta abrir la puerta y salir a caminar. Quietos ¿Cuántos pasajes del metro, metrobús, micro o cualquier otro medio de transporte se han 6/4/2020 Las escuelas cerradas dejado de gastar? ¿De qué viven quienes acabalan lo necesario para comer de la venta de quesadillas fuera de un colegio? ¿Cuántos cuadernos se han dejado de comprar, o sacapuntas, cartulinas, papel paspartú (si es que todavía se usa) y tijeras de punta roma?

Los uniformes, casi todos, están colgados. Los horarios se tuercen y a cualquier hora puede que sean las cuatro o las once, qué mas da. La tele harta, se acaban los juegos de mesa, o se terminan las ganas de seguir jugando a la lotería: el diablito, el valiente, el barril… Pasan cosas increíbles: es muy poco probable que todos, en un juego, caigan en la cárcel y ahí se queden, pero sucede.

Porque andamos encarcelados. Hay libros, series, roperos que arreglar… pero luego de un rato, el sillón se antoja buen espacio, y después de horas, el cuerpo se queja de tanto estar encajado. Y llega la fatiga, brota la violencia moderada de un ¡ya estate quieto! o la cruda: ¿por qué no te largas? Porque no puedo, pero me iría. Se aprende que el encuentro es maravilloso por la distancia entre dos cafés, y sin esa distancia, pegados, el encuentro es andar apelmazados, atiborrados de una presencia que separa más que un mar. Una cosa es que haya vacaciones, y otra es que se acaben las clases y los recreos hasta nuevo y lejano aviso. Cuando el padre le dice a su hijo que serán semanas las que pasaran antes de volver a ver a sus amigas y cuates de nuevo, llora. No entiende porque no se entiende.

La abuela, sabia a fuer de trancazos y piensos, luego de merendar dice: el infierno es que todos los días sean domingo. Cuánta razón, cómo hace falta un pupitre.

Fuente:  http://www.educacionfutura.org/las-escuelas-cerradas/

Imagen: https://www.shutterstock.com/image-photo/rusty-school-gate-chained-locked-114202537?irgwc=1&utm_medium=Affiliate&utm_campaign=Pixabay+GmbH&utm_source=44814&utm_term=https%3A%2F%2Fpixabay.com%2Fimages%2Fsearch%2Fescuela%2520cerrada%2F

Comparte este contenido:

Opinión: Una Libreta Para La Vida, Para Cambiar Nuestra Mirada Y La De Nuestros Alumnos

Por: Jonquera Arnó y Xavier Aragay

Escribir, una práctica sencilla pero profunda, es una herramienta poderosa que se hace imprescindible en estos momentos de incertidumbre.

Ya llevamos bastantes días confinados en casa observando cómo somos capaces de vivir sin hacer tantas cosas fuera de ella. Las escuelas están cerradas y todos los docentes y directivos, con un gran espíritu de generosidad y compromiso, hemos ido buscando maneras de asegurar el ritmo de aprendizaje de nuestros alumnos. Hemos querido trasladar la escuela que teníamos y vivíamos, a cada casa, con nuestros alumnos y sus familias. Está siendo un esfuerzo épico.

Casi sin quererlo, hemos creado una nueva vía para educar. Y junto a esa nueva manifestación de ser educador, mayoritariamente desconocida para muchos y muy poco entrenada, hay que gestionar el ritmo de la familia, la preocupación por los seres queridos, por la salud y por el futuro. Nadie nos avisó de este viaje. No estábamos preparados, ni como escuela, ni como educadores, ni como directivos. Creíamos que la escuela era casi inamovible, estática, siempre ha estado allí y justo ahora se para y no precisamente para irnos de vacaciones, sino para situarnos en otra perspectiva, en otra mirada, en la tesitura de rescatar lo esencial, acompañar, ayudar a crecer, ayudar a pensar y quizá menos a hacer o solamente a transmitir contenidos. La realidad nos ha obligado a frenar. Y sabemos que aunque tarde, volverá aquella escuela presencial que dejamos, volverá la “normalidad”. ¿Cómo anticipamos y nos preparamos desde ahora para que sea distinta? ¿Cómo aprovechamos este tiempo para transformarnos para transformar?

Para nosotros, una de las herramientas que nos puede ayudar es la Libreta del Itinerario Personal, que también podemos llamar, el cuaderno de la vida. En Reimagine Education Lab iniciamos todos los seminarios entregando un cuaderno para este cometido. Invitamos a directivos y docentes a incorporar esta poderosa herramienta a su vivir diario, como un aliado, un amigo…un confidente que nos acompaña a encontrarnos con nosotros mismos, con lo esencial, con la incertidumbre, con la gratitud, con la inspiración. Una herramienta que nos ayuda a tomar perspectiva de las situaciones que vivimos. En definitiva, como dice Otto Scharmer, para conectar con nuestra fuente interior y dejar fluir, sin ponernos freno alguno, como quien deja fluir la corriente de un río. Así de simple y así de complejo.

El proceso de cambio que estamos viviendo, tanto nosotros como nuestros alumnos y familias, pide caminar y adoptar maneras de hacer diferentes. Requiere tiempo, tiempo para transformar marcos mentales, para conocernos y para hacernos preguntas: ¿Qué deseo? ¿Qué persona quiero ser? ¿Qué educador? ¿Qué directivo? ¿Qué quiero dejar porque, en esta nueva realidad que está surgiendo, ya no me será útil? ¿Qué es aquello que voy a necesitar y quiero que nazca en mí? Cuando termine todo, ¿imagino y quiero la misma escuela?

Así pues, ahora que todo se ha parado (sí, ¡ahora!), te invito a que cojas una libreta, la que tú quieras, la personalices con colores, frases, imágenes y cuando ya te hayáis conocido, párate y piensa qué quieres compartir con ella. ¿Quizás aquellos aprendizajes sobre tu ser educador que estás haciendo estos días? ¿Quizás qué líder van a necesitar nuestros equipos y nuestra escuela? ¿Qué es lo que me da sentido como educador? ¿Cuál es a la semilla que quiero que nazca en mí cuando vuelva a la escuela? ¿Voy a ser igual? ¿Qué mirada quiero tener hacia mis compañeros y alumnos? Elige un camino, una recorrido, deja fluir y disfruta. Es en estos momentos donde se hace imprescindible MI LIBRETA, un lápiz y un espacio/tiempo para escribir cada día. El valor de escribir estriba en dejar fluir para anclar, vislumbrar, descubrir patrones, esquemas, agradecer, amarte, perdonarte y permanecer en tu esencia real, en aquello que eres y vives. Y esta práctica sencilla pero profunda, unida a un tiempo de meditación, se convierte en el anclaje más poderoso de nuestro ser.

Y esta herramienta también podemos utilizarla con nuestros alumnos, en nuestra tutoría. Tenemos una gran oportunidad de compartir esta acción-reflexión con ellos. Que escriban su diario del confinamiento. En casa. Escribiendo lo que piensan, lo que hacen, lo que sienten. Y después, lo compartimos, juntos.

El viaje hacia nuestro interior es una aventura a la vez arriesgada y apasionante para toda persona —educador, directivo, alumno— que quiera vivir a fondo su vida, su vocación en conexión consigo mismo, con el otro y con el universo. Esta es una experiencia que hacemos y practicamos y que deseamos compartir: un viaje en solitario al interior de uno mismo en barco de papel y pluma.

La vida va de caminos. Ahora tenemos uno por recorrer, pero esta vez es en solitario, a la profundidad de uno mismo. Necesitamos poco equipaje, simplemente una LIBRETA y un lápiz. ¡Atrevámonos! ¡Nuestros alumnos y la escuela lo necesitan!

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/cuaderno-de-vida-educacion-reflexion

Comparte este contenido:

Las extracurriculares en tiempos de pandemia: ¿Qué hacemos con las artes y el deporte?

Por: Sofía García-Bullé

¿Qué están haciendo las universidades para dar continuidad a las clases extracurriculares? Aquí presentamos algunos ejemplos.

Las instituciones de educación superior enfrentan nuevos retos ante la presente contingencia de salud por el COVID-19, desde la necesidad de materiales y recursos educativos en línea hasta la creación de una estructura curricular completa habilitada por tecnología educativa. Tan solo en los últimos meses, hemos visto un enorme avance en la infraestructura de recursos que habilitan los programas académicos en línea. Las necesidades educativas primordiales de las universidades están siendo cubiertas, pero el aprendizaje valioso no solamente comprende la cobertura de las materias académicas.
Los programas extracurriculares, que incluyen la difusión cultural y la competencia deportiva, son indispensables para una formación integral y una vida en campus completa, ahora en línea. ¿Qué están haciendo las universidades para asegurar la continuidad de estos programas?
En términos generales
Ante el inminente cierre de escuelas e instituciones de educación superior, los gobiernos a nivel mundial ya han comenzado a implementar estrategias para la continuidad de las actividades educativas a distancia. China es uno de los ejemplos más sobresalientes en ese respecto. Desde mediados de febrero, el gobierno chino lanzó una Plataforma Nacional de Servicio Público para Recursos Educacionales, también conocido como “aula nacional en la nube”, que habilitó el regreso a clases de 200 millones de estudiantes.
Esto es relativamente más sencillo de llevar a cabo con materias académicas, las cuales llevan años implementando recursos de educación a distancia y sistemas de gestión del aprendizaje, como es el caso de Blackboard y Canvas, presentaciones de PowerPoint, grupos de Facebook, WhatsApp, etc. Sin embargo, las materias extracurriculares de arte y de deportes siempre han dependido más de la dinámica presencial, ya que requieren un enfoque más “hands-on”, equipamiento, instalaciones especiales, materiales para trabajo manual e idealmente, interacción directa.
La necesidad del arte
Zeng, una maestra de arte de escuela primaria en el nordeste de Qingdao, es una de los miles de docentes que usan plataformas en línea para mantenerse en contacto con sus alumnos. Zeng habla de su experiencia como neófita en DingTalk, uno de los recursos para realizar clases en línea.
“Es la primera vez que doy clases en línea (…) implica enfrentar a más de 200 estudiantes y padres de ocho clases en la pantalla, estaba nerviosa».
Zeng comentó cómo la clase de arte se vuelve un catalizador no sólo para registrar y procesar lo que está pasando, sino convertir esta crisis en algo positivo. La profesora explicó que sus alumnos vieron al personal médico como héroes y es lo que plasmaron en los dibujos que compartieron vía plataformas virtuales.
En México, instituciones de educación superior entienden no solo la necesidad de mantener a flote los programas de arte para beneficio de los estudiantes, sino cómo estos beneficios pueden extrapolarse y convertirse en un apoyo para la salud emocional del público en general.
“Ni un maestro ha parado y estamos con las pilas al 100, porque sabemos que estas actividades ayudan a aligerar la carga académica y el estrés que puede causar la contingencia”, comenta Eloísa Hernández, coordinadora del Departamento de Arte y Cultura del Tec de Monterrey, campus Monterrey. Hernández informó sobre el esfuerzo conjunto de la casa de estudios superiores para la continuidad de la educación en el arte. Todas las clases que se daban en forma presencial, han sido incluidas en las plataformas en línea, igual que las académicas. Además de esto, los grupos artísticos representativos: Raíces, Alegría Mexicana, Orquesta Sinfónica, Coro, Cheer, Dance Borregos y Alegría Mexicana de nivel preparatoria, continúan ensayos y prácticas desde sus casas, coordinándose con recursos tecnológicos como Zoom y grupos de WhatsApp. Se realizan también talleres y master classes virtuales, para mantener el nivel de estos grupos.
Recientemente se publicó en redes sociales un video realizado por la Orquesta Sinfónica del Tec de Monterrey, con el objetivo de ofrecer una instancia de práctica a los alumnos y un mensaje positivo al público en general.

“Sabemos que estas actividades ayudan a aligerar la carga académica y el estrés que puede causar la contingencia”.

Roberto Hernández Vivero, director de la orquesta, recalcó que la labor más importante de docentes y líderes es mantener la labor de los grupos artísticos, propósito para el cual ya se han elaborado agendas de contingencia que maestros y alumnos siguen al pie de la letra. “(…) aún siendo un experimento con los estudiantes, ha tenido tanto éxito en nuestra comunidad por el mensaje de amor y solidaridad que transmite en estos tiempos de angustias e incertidumbre”, comentó el director.

El deporte como actividad a distancia
La cuarentena es especialmente difícil para niños y jóvenes acostumbrados a un nivel de actividad física cotidiano. Este aspecto también es una cuestión de salud. En España, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social aconseja tres horas de actividad física al día, de cualquier tipo, para niños hasta los seis años de edad, y una hora de actividad de intensidad moderada o vigorosa para los que pasan de los seis y llegan a los 18 años.
En China, instructores de educación física introdujeron un miniprograma en WeChat que provee a los estudiantes de videos de entrenamiento profesional para que los vean desde casa. Los maestros también demuestran cómo se hacen diversos ejercicios y dan consejos sobre cómo realizarlos. Durante las clases en línea, los estudiantes siguen las instrucciones de los videos, se filman a sí mismos haciendo los ejercicios y envían los videos para revisión de los maestros.
La dificultad de establecer programas de preparación física de cualquier nivel es mayor que la de otras materias, como menciona Sigifredo Treviño, quien labora en el departamento Atlético y Deportivo Región Norte del Tec de Monterrey.
“Todos nuestros maestros envían un plan de entrenamiento de preparación física para poder realizar en casa. Se formó un grupo de WhatsApp para poder estar en continua comunicación y aclarar dudas, y se habilitó una sesión de Zoom el día y la hora de su clase para poder trabajar el programa”, declaró Treviño, agregando que se han designado actividades específicas para la conservación del nivel de los equipos representativos de la institución.
“Todos nuestros maestros envían un plan de entrenamiento de preparación física para poder realizar en casa”.
A todas las escuadras de los diversos deportes se les ha enviado un programa de preparación física dedicado para ayudarlos a mantener una buena forma. Esto se ha hecho a través de una plataforma llamada visual coaching en la que se les dan seguimientos puntuales del trabajo que están realizando, además de monitorear la fatiga, el descanso y cómo se van desarrollando en forma general. Treviño también comentó sobre la apertura de seis torneos intramuros de e-sports, con títulos como FIFA 20, Clash Royale, Call of Duty Mobile, y League of Legends.
Es importante entender la oferta educativa como un todo. Las materias académicas es lo que necesitamos seguir haciendo para asegurar la continuidad del aprendizaje, y las materias artísticas y deportivas con las que nos habilitan a tener esta continuidad del aprendizaje académico; ya que son las que ayudan a mantener una salud emocional y física estable.
¿Qué recursos utilizan en tu escuela o universidad para mantener vivos los programas de arte y deportes?

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/arte-deporte-covid-19

Comparte este contenido:

La “sana” distancia de la SEP con los maestros, alumnos y padres de familia

Por: Abelardo Carro Nava

Desde que inició la contingencia sanitaria en México por el Covid-19, la Secretaría de Educación Pública (SEP), al mando de Esteban Moctezuma, ha venido dando “palos de cielo”. Esto, ¿qué significa? Que antes y durante dicha contingencia, esta Dependencia, no supo ni ha sabido qué hacer ni cómo responder o atender las diferentes situaciones que ha generado esta crisis sanitaria. Me explico.

Como seguramente usted conoce, la Secretaría de Salud (SSA), desde los primeros días de marzo, con mayor frecuencia, informó de las medidas de prevención que todos tendríamos implementar porque, como era obvio, el virus había llegado a nuestro país. Si usted lo recuerda, el 12 de marzo, en plena rueda de prensa del Presidente, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, así lo informó; de hecho, hizo alusión a que el primer caso confirmado de Covid-19 en nuestro país se registró el 27 de febrero y hasta ese día (12 de marzo), se habían registrado 12 personas contagiadas por el virus (La Jornada, 12/03/2020).

Ni tarde ni perezoso, el 14 de marzo, el Secretario de Educación, se reunió con sus homólogos de todas las entidades del país (La Jornada, 14/03/2020); esto, según se dijo, para acordar una “propuesta educativa” que, bajo las recomendaciones que emitió la SSA, pudiera evitar contagios en todas las escuelas del territorio nacional; sin embargo, las cosas no resultaron como, supongo, las previó este funcionario porque, en conferencia de prensa, Moctezuma Barragán informó que se adelantarían las vacaciones de Semana Santa y por, ello el periodo vacacional sería del 20 de marzo al 20 de abril (Aristegui Noticias, 14/03/2020). Como era de esperarse, los medios de comunicación y las redes sociales circularon esta información y, obviamente, hubo una tremenda confusión entre la población y el magisterio porque, en primer lugar, se dijo que se adelantaban las vacaciones y, días después, se informó que no era vacaciones, sino que el trabajo escolar seguiría y, por ello, los profesores y alumnos “trabajarían” desde casa, en línea o virtualmente. El hecho es que comenzaba a asomarse una idea de una “educación a distancia”.

Sobre este acuerdo, el de “adelantar vacaciones”, diez estados del país no lo respetaron; quiero pensar que, ante la propagación rápida del virus y, pensando en el bienestar y salud de sus habitantes, tomaron la decisión de suspender las actividades académicas a partir del 17 de marzo. Las entidades a las que me refiero fueron Guanajuato, Jalisco, Yucatán, Michoacán, Tamaulipas, Sonora, Nuevo León, Tlaxcala, Colima y Veracruz (Expansión Política, 17/03/2020). Esto, desde mi perspectiva, fue importante y necesario, dado el incremento de contagios que podía darse en los próximos días de ese mismo mes de marzo. Sin embargo, debo decir que, con esta medida, tanto los profesores como los alumnos y padres de familia, se dejaron a su suerte.

Para pocos es desconocido que la SEP, para esa fecha, no contaba con un plan educativo que permitiera darle continuidad al trabajo que venían realizando los maestros en las escuelas. De nada sirvió el referente mundial que, desde enero y febrero, pudimos conocer dada la propagación del virus en China, Italia, Francia, España, Estados Unidos y en otros países del orbe. No, nada de eso sirvió, simplemente se pensó, que todos los profesores podrían trabajar desde casa con sus alumnos, sin considerar que buena parte de éstos, no cuenta con las condiciones mínimas necesarias para acceder y conectarse en línea con sus profesores.

En este sentido, habría que recordar lo que el Censo que levantó el INEGI en el 2014, arrojó, y que el portal Educación Futura difundió en su momento: “Casi 40% de alumnos de educación básica, sin acceso a internet…del total de alumnos, 39.50 por ciento, es decir, 9 millones 307 mil 327, no tiene acceso a internet; 27.82 por ciento, 6 millones 554 mil 719, puede ingresar a la red desde su casa; 11.70 por ciento, 2 millones 756 mil 219, lo hace desde la escuela, y 18.79 por ciento, 4 millones 426 mil 547 accede desde otro lugar (cibercafé, casa de un amigo, etc.) (Educación Futura, 22/09/2014). Ciertamente alguien me dirá que estos son datos del 2014 y que, a la fecha, es muy probable que las condiciones de los alumnos ya no es la misma pero, ¿esto es así? Es decir, ¿en verdad habrán cambiado de manera significativa las cifras cuando sabemos que, en México, poco menos de la mitad de la población se haya en condiciones de pobreza y, desafortunadamente, más de 9 millones de personas se ubica en pobreza extrema? Voy un poco más allá, ¿por qué ya no se le dio seguimiento a este censo que, desde mi perspectiva, fue harto importante porque nos permitió conocer el estado que guardan las escuelas, profesores y alumnos de México? La respuesta se antoja obvia, no es ni sería viable para un gobierno “desnudar” las deficiencias que presenta un Sistema Educativo. En resumidas cuentas, estos datos (y con seguridad los actuales), nos hablan de una brecha de desigualdad importante.

Pasados algunos días de tal embrollo, y en pleno receso escolar (tal y como lo marca el calendario por la Semana Santa), la SEP dio a conocer algo que llamaron: Estrategia de educación a distancia: transformación e innovación para México. Propuesta integral frente al Covid-19. Google por education”. Sí, así como lo leyó usted, después de que por dos o tres semanas (del 17 de marzo al 3 de abril o, en otros casos, del 23 de marzo al mismo 3 de abril) en las que los profesores y algunos alumnos siguieron trabajando con sus propias herramientas y recursos, la SEP dio a conocer esta estrategia. Sí, les llevó poco más de 20 días armarla, pero bueno, tal parece que esta dependencia no aprendió nada de lo que ocasionó el virus de la influenza H1N1 en 2009. Ah, pero eso sí, durante esas dos o tres semanas, pudimos ser testigos de las instrucciones más absurdas y ridículas que hayamos conocido puesto que, muchos jefes de sector, supervisores o directores pidieron a los mentores, cuanta evidencia pudieran recabar del trabajo que estaban realizando con sus alumnos; esto, sin olvidar su respectivo plan de aprendizaje.

Creo, a muchas de estas autoridades educativas, se les olvidó el país en el que viven pero, lo más importante, olvidaron que el trabajo en línea, virtual o distancia, no sustituye las clases presenciales, ni lo que en el aula sucede. Me refiero pues, a lo que se genera en ese proceso educativo, mismo que por su naturaleza, transciende lo virtual, porque la pedagogía y la didáctica, va más allá de lo que se genera a través de una computadora o un móvil. En cualesquiera de los casos, esta estrategia nacional, considero, cumplirá las “expectativas” de la SEP, si gustan en términos estadísticos y/o numéricos; es decir, seguramente en unos días se darán a conocer cifras y datos sobre los usuarios de las plataformas que ahí se proponen. Sin embargo, no tengo duda que la brecha de desigualdad se mantendrá por lo que en líneas atrás argumentaba. Craso error de la SEP y las de los estados porque, trabajar “en línea” y “subir” evidencias, no necesariamente significa el logro de un aprendizaje y, viceversa. Deberíamos aprender de los miles de maestros y maestras que, desde que inició esta contingencia, han seguido trabajando con el propósito de que sus alumnos, en la medida de sus posibilidades, no dejen de aprender. Ahí está, desde mi perspectiva, un recurso valioso que las autoridades educativas debería considerar para futuras contingencias que, espero, no se presenten en nuestro país por el bien de todos.

Ahora bien, para cerrar estas líneas; permítanme brindar algunas propuestas y/o sugerencias que, desde mi perspectiva, podrían ser viables (no digo que sean las únicas) para cuando podamos regresar a clases.

Siguiendo cada una de las conferencias y/o comunicados que emite diariamente la SSA, parece posible que, en junio o julio, es muy probable que las actividades se vayan regularizando en México; creo, lo importante, está en considerar la salud de los millones de niños, jóvenes y maestros y maestras, trabajadores administrativos y del personal de apoyo o asistencia de la educación, que asisten a los centros educativos.

Así, dadas las condiciones bajo las que operan dichas escuelas y que ya he expuesto. Qué podríamos hacer:

Hasta donde sea posible, mantenernos informados, a partir de lo que digan los especialistas en esta materia. La información oficial, debe ser y es, una fuente indispensable para que tengamos el referente inmediato para actuar.

Dotar a las escuelas de los materiales necesarios para la sanitización de las diversas instituciones educativas. El Plan DN3 que ya se puso en marcha o, mejor dicho, la ayuda del ejército en este escenario, resultaría de gran valía para que, entre todos, se logre este propósito.

Considerar un regreso paulatino del personal directivo, docente y alumnado en general, es decir, darles los tiempos a los primeros actores (directivos y docentes), para que replanteen o reprogramen aquello que sea necesario replantear o reprogramar para asegurar los aprendizajes de los alumnos. El trabajo en colegiado o en academias, permitiría conocer qué se trabajó, cómo se trabajó y cuáles fueron los avances reales durante la contingencia.

Después del trabajo colegiado, ahora sí, el reingreso de los estudiantes, y sin atiborramiento de actividades y evaluaciones porque, si ya de por sí ya fue complicado trabajar “a distancia” con los alumnos por las razones que he expuesto, no se justificaría que se les llenara de una excesiva carga académica en las aulas. De hecho, al respecto considero dos cuestiones: 1) de manera inmediata al regreso, establecer una conversación con los alumnos sobre las experiencias que toda esta contingencia sanitaria les dejó, ¿qué hice?, ¿qué hicimos como familia? y ¿qué aprendimos de esto? Pudieran ser tres preguntas detonadoras que favorecerían una reflexión y aprendizajes compartidos; 2) no considero que este ciclo escolar esté perdido, debemos reconocer que hubo avances hasta el momento en que se suspendieron clases; lo que se haya avanzado en esta cuarentena (y lo que se pueda lograr después de ésta) resultaría suficiente para la promoción de grados y niveles educativos y, si me lo permiten, dada la continuidad que existe entre niveles, para el siguiente ciclo escolar, planear las actividades con el propósito de fortalecer los contenidos que no se hayan visto o trabajado a profundidad en este que se está cursando; intentando esa articulación de contenidos, a través del aprendizaje basado en proyectos, por ejemplo.

En suma, considero que, hoy por hoy, podemos aprender de quienes están en las aulas, ellos, son quienes tienen un conocimiento real de sus alumnos y de las condiciones de sus escuelas. Esperaría que la SEP redujera esa “sana” distancia, y pudiera buscar o establecer un mecanismo a través del cual, se escuchen y consideren sus propuestas pedagógicas y educativas. Esta es la segunda contingencia que vivimos por una pandemia, espero, podamos aprender de ello y se trabaje y trabajemos en ello.

Referencias:

Cruz, A. y Martínez, F. (12/03/2020) En 15 días, posible expansión comunitaria de Covid-19 en México. La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/03/12/en-15-dias-posible-expansion-comunitaria-de-covid-19-en-mexico-ssa-6021.html

Poy, L. (14/03/2020). Secretarios de Educación de todo el país se unen contra el Covid-19. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/03/14/secretarios-de-educacion-deciden-acciones-contra-coronavirus-563.html

Redacción Educación Futura. (14/09/2014). Casi 40% de alumnos de educación básica sin acceso a internet. Educación Futura. Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/casi-40-de-alumnos-de-educacion-basica-sin-acceso-a-internet/?fbclid=IwAR0EDALX23pVk3PA38IPCJZCN5VxttF2p6ad9v_LQU6BmQZsPwGDzdeGnV4

Redacción Aristegui Noticias. (14/03/2020). SEP adelanta vacaciones de semana santa por Covid-19; durarán 1 mes. Del 20 de marzo al 20 de abril Aristegui Noticias. Recuperado de: https://aristeguinoticias.com/1403/mexico/sep-adelanta-vacaciones-de-semana-santa-por-covid-19-duraran-1-mes-del-20-de-marzo-al-20-de-abril/

Redacción Expansión Política (17/03/2020). Por coronavirus, al menos 10 estados adelantan la suspensión de clases. Expansión Política. Recuperado de: https://politica.expansion.mx/estados/2020/03/17/estados-adelantan-suspension-de-clases

 

Fuente: https://profelandia.com/la-sana-distancia-de-la-sep-con-los-maestros-alumnos-y-padres-de-familia/

Imagen: https://pixabay.com/photos/pencil-sharpener-notebook-paper-918449/

Comparte este contenido:

Encuesta: UNEY. Postdoctorado en Políticas Públicas y Educación

Por: UNEY. Postdoctorado en Políticas Públicas y Educación.

Compañers feliz dia. Me gustaria pedirles un favor. Me encuentro realizando en ls UNEY un postdoctorado en Politicas Publicas y educación y se nos ha pedido que hagamos un ejercicio a través de un cuestionario (que ya elaboró el facilitador de este seminario). Pueden apoyarme con las respuestas? Es breve y esta en google con este enlace

Fuente de la encuesta: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeZxhprhUwbtcOE-qrtgI-mceUkDATWuzbGN1V_Tedtha1rKw/viewform

Comparte este contenido:

Suspender la evaluación para preservar el derecho a la educación

Por: Lidón Gasull. 

El 12 de marzo, el ‘conseller’ de Educació, Josep Bargalló, anunció el cierre de los centros educativos por el covid-19. Debemos reconocer que estamos ante una situación muy compleja de la que no tenemos referente y, tanto el Departament de Educació como el resto de la comunidad educativa, están trabajando contrarreloj para ofrecer soluciones. Quizá es esta prisa para tomar decisiones la que hace que nos desviamos del objetivo principal: garantizar el derecho a la educación bajo los principios de igualdad, equidad y no discriminación.

La obligación jurídica de garantizar este derecho bajo estos principios no queda suspendida durante el estado de alarma y, por tanto, es responsabilidad del Departament desplegar tantas medidas como sea necesario para garantizar las mismas oportunidades al conjunto del su alumnado, también –y especialmente– en momentos de excepcionalidad como la actual.

En este sentido, debemos recordar que la garantía del derecho a la educación no se mide por los contenidos académicos que un sistema educativo es capaz de ofrecer a un determinado tipo de alumnado, al contrario, se mide por la capacidad que tiene de hacer que todo el alumnado disfrute de las mismas oportunidades para desarrollarse.

Los medios telemáticos

Sabemos, sin embargo, que tal y como reconoce el propio ‘conseller’, actualmente no se puede garantizar que todo el alumnado tenga las condiciones materiales –y emocionales– para seguir la actividad académica por medios telemáticos, así como tampoco se pueden garantizar las competencias digitales y pedagógicas del conjunto del profesorado para afrontar este reto.

Parece evidente, pues, que el Departament debería suspender la tercera evaluación en todos aquellos niveles educativos en los que no pueda garantizar la accesibilidad de todo el alumnado. Pero también deber prohibir a todos los centros educativos (públicos y privados concertados) que sigan impartiendo materias curriculares a su alumnado. La Conselleria debe velar por que no se aproveche este momento de crisis de salud pública para algunos tomen ventaja, ya que permitiéndolo está convirtiendo el derecho fundamental a la educación en un privilegio para aquellos que disfrutan de las mejores condiciones en el marco de la crisis actual.

Es momento que el Departament demuestre a la ciudadanía que la educación privada concertada, financiada con los fondos públicos, no goza de privilegios frente la educación pública, y prohíba que su profesorado, pagado directamente por la Conselleria, siga impartiendo materias curriculares al alumnado a través de plataformas educativas. Por otra parte, se debe prohibir que sigan haciendo publicidad y promoción de sus centros educativos para hacer campaña de preinscripción cuando, desde el Departament, se ha suspendido el proceso hasta nuevo aviso.

Ahora bien, el hecho de que no se hayan de impartir y evaluar materias curriculares no significa que se tenga que romper el vínculo entre el alumnado, la familia y la escuela, todo lo contrario. El papel de los tutores es esencial, porque conocen tanto las necesidades de su alumnado como su contexto familiar y pueden ser la correa que transmita información entre la administración educativa, servicios sociales y las familias para cubrir necesidades materiales y, en la medida de lo posible, emocionales.

La urgencia de unas directrices claras

Es urgente, sin embargo, que el Departament saque directrices claras destinadas al profesorado, familias y alumnado. El profesorado debe saber cómo proceder a partir de este martes en cada nivel educativo, y también hay que trabajar con los equipos directivos para hacer las adaptaciones curriculares necesarias para que el alumnado recupere los contenidos académicos el próximo curso.

Las declaraciones ambiguas del ‘conseller’ acerca de las actividades evaluables ponen mucha presión sobre las familias, que se ven incapaces de ofrecer el apoyo educativo necesario a sus hijas e hijos y, a la vez, se sienten responsables del impacto que esto puede tener en su currículum académico.

También el alumnado debe tener claro bajo qué condiciones se hará el paso de 4º de ESO hacia Bachillerato o la FP; y aquellos que los días 7, 8 y 9 de julio se someterán a la selectividad se les debe garantizar que el acceso a los estudios universitarios no dependerá del centro educativo donde han estudiado o de su contexto socioeconómico.

Ahora, más que nunca, es necesario que los principios de igualdad, equidad y no discriminación sean la base de cualquier decisión que se tome, porque sólo así evitaremos que el derecho a la educación se convierta en un privilegio.

Fuente del artículo: https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200413/articulo-lidon-gasull-suspender-la-evaluacion-para-preservar-el-derecho-a-la-educacion-7926803

Comparte este contenido:
Page 791 of 2713
1 789 790 791 792 793 2.713