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Darío Villanueva: “Si un profesor escribe con faltas se desautoriza”

España / 11 de noviembre de 2018 / Autor: Elisa Silió / Fuente: El País

Darío Villanueva, director de la RAE, no es partidario de memorizar sino de la lectura

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Programación del Portal Otras Voces en Educación del Domingo 11 de noviembre de 2018 hora tras hora (24×24)

OVE / 11 de noviembre de 2018 / Autor: Editores OVE 

Recomendamos la lectura del portal Otras Voces en Educación en su edición del día domingo 11 de noviembre de 2018. Esta selección y programación la realizan investigador@s del GT CLACSO «Reformas y Contrarreformas Educativas», la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa, organización miembro de la CLADE y el Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docentes (OIREPOD) registrado en el IESALC UNESCO.

 

00:00:00 – España: ¿Cómo se evalúa a los profesores en otros países?

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293777

 

01:00:00 – Niños indígenas terminan la primaria bilingüe sin aprender a hablar español | Animal Político (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293633

 

02:00:00 – Libro: 10 claves de la educación (Online)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293766

 

03:00:00 – ¿Cómo motivar a los estudiantes? 5 pasos simples para lograrlo (Artículo de Camila Londoño)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293646

 

04:00:00 – El acceso a la educación superior en Uruguay: ¿azar o mérito?

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293788

 

05:00:00 – Libro: El Autoaprendizaje en la Educación Anarquista (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293640

 

06:00:00 – Así funciona Corea del Norte: El sistema educativo

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293791

 

07:00:00 – Niños indígenas terminan la primaria bilingüe sin aprender a hablar español (Artículo de Andrea Vega)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293637

 

08:00:00 – Se pierden vidas en contradicciones de sistema educativo panameño (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293866

 

09:00:00 – Libro: Introducción a las Ciencias de la Educación (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293657

 

10:00:00 – Martí y Fidel: ejemplos e inspiración de la enseñanza en Cuba (+Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293869

 

11:00:00 – Profesora sí, tía no (Prefacio al libro de Paulo Freire) -Artículo de Rosa María Torres-

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293737

 

12:00:00 – México: ¿Son los profesores holográficos el futuro de la enseñanza?

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293881

 

13:00:00 – Darío Villanueva: “Si un profesor escribe con faltas se desautoriza”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293762

 

14:00:00 – Chile: Colegio de Profesores: “Se ha instalado la posverdad de que no queremos evaluarnos”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293887

 

15:00:00 – Las emociones en el aprendizaje (Artículo de Gilberto Guevara Niebla)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293781

 

16:00:00 – Las claves del éxito de Singapur: ¿Cómo pasó de ser un país subdesarrollado al más próspero de Asia?

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293884

 

17:00:00 – Eugenio Severin: “La escuela sigue y seguirá siendo un lugar central para prepararnos para la vida”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293643

 

18:00:00 – Dr. Eufrasio Pérez Navío: “El microvídeo mejora el proceso de enseñanza aprendizaje”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293875

 

19:00:00 – No Señor Secretario… (Artículo de Manuel Alberto Navarro Weckmann)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293654

 

20:00:00 – Las escuelas públicas de gestión privada triunfan en Reino Unido

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293872

 

21:00:00 – #EDUNOVATIC2018 – III Congreso Virtual Internacional de Educación, Innovación y TIC

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293649

 

22:00:00 – Nicaragua: 9 beneficios de incluir robótica educativa y tecnología en la educación

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293785

 

23:00:00 – Venezuela: Presidente Maduro: Sistema educativo es vital para el desarrollo integral de la nación

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/293878

 

En nuestro portal Otras Voces en Educación (OVE) encontrará noticias, artículos, libros, videos, entrevistas y más sobre el acontecer educativo mundial cada hora.

 

ove/mahv

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Andrea Verdú: «Creo que puedes trabajar más en la cárcel»

Andrea Verdú está detrás del proyecto Harmony 2 , una serie de conciertos de las cárceles gallegas que comenzaron en 2017 y que se han presentado este año.

Andrea Verdú (Alicante, 1988) llegó a Galicia durante diez años para terminar la carrera de Educación Social. En 2013, fundó, con tres compañeros, Andhrea & The Black Cats . En 2016, impartió un taller de esquina en el Centro Penitenciario de Monterroso (Lugo), en nombre de la ONG Aliad-Ultreia. Con ella lanzó Harmony 2 en 2017, una serie de conciertos de las cárceles gallegas, que ha retomado en 2018.

Usted impartió un taller en Monterroso, donde se llevó a cabo un Plan de Animación Sociocultural entre las Universidades de Santiago de Compostela y la ONG Aliad-Ultreia. Lo sabias
No conocía el programa, pero uno de mis profesores de la facultad, Carmen Morán, trabajó en él. El taller duró cuatro meses, un día por semana. Trabajé mucho tiempo como instructor independiente. Para mí lo principal es buscar la cohesión grupal. Trabajé mucho en eso, incluso hicimos juegos y actividades que realicé con los niños. El grupo era muy variado, había un pueblo camerunés de etnia gitana … pero logré crear esa cohesión. Fue la primera vez que fui a un centro, no sabía cómo funcionaría, pero era un grupo muy respetuoso, me trataron muy bien. Intenté hacer actividades para que se desinhibieran un poco. En una ocasión, para liberar los nervios, terminamos gritando. De repente apareció el subdirector con un oficial! No creía que pudiera hacer ninguna alarma. Nos reíamos, saltando. Al final hicimos una audición con el Coro de la prisión, como lo llamaban él, y mi banda. Te expliqué que era algo voluntario; Aceptaron y quedaron encantados.

¿Armonía 2 de esta experiencia?
Mi banda y los internos disfrutaron del espectáculo y pensaron que otros también podrían hacerlo. Hablé con la ONG y les pareció muy bien. Valoramos una beca para pagar los viajes de los músicos. En la segunda edición pregunté a los centros que costaron al menos ese desplazamiento y los dos más grandes dijeron que no. Espero que para el año estén más involucrados. Creo que puede ser un ciclo para mostrar que se pueden hacer más cosas en las cárceles, para hacerlas más visibles. La gente siempre lo recibe de una manera muy positiva. Al final, son personas que cometieron un error, ¡pero a quien encuentres dentro, puedes descubrirlo! Siempre están muy felices, hablan con los músicos y aprecian su presencia. Los músicos al principio están un poco a la expectativa, ya que la audiencia se va, se les anima. Te animo a interceder, Que no solo hay música. Y a disfrutar.

A lo largo del proceso, ¿cómo cambia tu percepción de los centros penitenciarios? 
Veo que intentamos integrar a los internos, pero al final se trata de otro mundo. Tienen horarios muy apretados. Te preguntas hasta qué punto sirven para la reintegración. ¡Evidentemente es un castigo por algo que han hecho! No quería saber qué crímenes cometieron. Pensé que podría influir en mí y prefiero no saber por qué estaban allí. Muchos casos se deben al narcotráfico. Sí, has puesto muchas cosas. Creo que uno puede trabajar más en la cárcel, y que se están abriendo más a la posibilidad de hacer actividades. Tienen poco dinero, pero cada vez más puertas abiertas.

¿Ves continuidad al proyecto? 
A nivel personal me gustaría continuar. Los músicos terminan encantados y nunca se sabe, tal vez un recluso ve una salida en esa escena. Es una forma de superar, para ver que se puede trabajar en los centros. También pensé en llevar este ciclo a otros espacios, como hospitales o centros juveniles. Por que no Son ideas que tengo encima, pero poco a poco!

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/educacion/andrea-verdu-traballar-mais-dentro-carceres-

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Deanna Mason: “Si presionamos demasiado a un niño acaba perdiendo el deseo por aprender”

Por Tiching Blog

Usted fue pionera en el método “paternidad proactiva” ¿Nos podría explicar más acerca de esta técnica?
Este método consiste en dirigir y conducir a los padres para que sean capaces de obtener los resultados deseados en la educación de sus hijos,  mientras reconocen y respetan su naturaleza única e individual. Esto implica prevenir o limitar los problemas de conducta, a la vez que transmitir los valores éticos y morales de la familia.

¿Por qué resulta tan compleja la adolescencia?
La adolescencia se asemeja en cierta manera al primer año de vida de un bebé. Tendemos a pensar que cuando se ha llegado a esta etapa, los adolescentes ya están completamente desarrollados, pero se encuentran un período de transición a varios niveles: físico, mental, social, emocional, etc. Además, se hallan en una fase en que deben enfrentarse a grandes retos que acabarán determinando su vida adulta.

¿Cuáles son las principales dificultades o amenazas a las que se enfrenta un adolescente?
Los adolescentes están viviendo una gran antítesis social. Si bien es cierto que gozan de acceso a gran cantidad de información y una constante conexión con el mundo digital, tienen un claro déficit de relaciones humanas cercanas. Mis estudios han determinado que todos los niños y niñas necesitan la presencia de al menos un adulto que sirva como guía, y les enseñe y les transmita los valores necesarios, así como la manera de ponerlos en práctica.

¿Qué diferencia existen entre la generación Z con las anteriores generaciones de adolescentes?
Esta nueva generación, a diferencia de las anteriores, ha vivido toda su infancia de manera digital, y no conocen el mundo analógico. este es el motivo por el que entienden las relaciones sociales y la comunicación a través de las herramientas que tienen a su alcance. También hemos detectado que, al haber sufrido la crisis económica, muestran menor conexión con las cosas materiales y otorgan más valor a las experiencias vitales, como por ejemplo viajar.

¿Cómo pueden las escuelas afrontar las dificultades de la adolescencia?
Los profesores pueden adquirir el rol que comentaba anteriormente. Entablar buenas relaciones con sus alumnos puede ser una gran ayuda para afrontar esta etapa. Los adolescentes no quieren ser tratados como simples alumnos, quieren ser vistos como personas cuya vida resulta de nuestro interés. Está demostrado que cuando tienen la oportunidad de hablar de sí mismos, conectan con los adultos y están dispuestos a aprender de ellos.

¿Los profesores deben tener la potestad para marcar límites y disciplina dentro de su labor como educadores, o se trata de una tarea que debe recaer únicamente sobre los padres?
Los colegios están preparando a los niños para afrontar su futuro y, obviamente, hay que mostrarles los límites que se encontrarán en la vida. Siempre habrá alguien que tendrá más poder que ellos, ya sea la policía, sus jefes, Hacienda… Esto no es necesariamente malo, al fin y al cabo, se traduce en respeto por los demás. La tarea de los profesores es mostrar esta realidad, por lo que es importante poner límites y disciplina en clase. Si esta imposición está alineada con los valores de la escuela y los de las familias, resultará de gran ayuda y estará en consonancia con la educación que se realiza en casa.

Ante un alumno problemático, ¿cómo diferenciar si se trata de un problema de conducta o simplemente de un desarrollo complicado?
Si muestra el mismo comportamiento en cualquier ambiente, ya sea en el patio, en el comedor, fuera del colegio… se trata de un problema de desarrollo. Ante estos casos, generalmente nos encontramos ante un niño o niña que no tiene aún la capacidad de controlar sus emociones, de entender las relaciones sociales, etc. En cambio, si estas conductas son puntuales, especialmente cuanto se sienten cansados o estresados, se trata de un problema de conducta.

¿Considera que las nuevas tecnologías y las redes sociales han agudizado el acoso entre adolescentes?
El problema no está en la tecnología sino en cómo se utiliza. Muchos padres no comprenden cómo sus hijos están empleando estas herramientas ni los riesgos que suponen para los menores de 14 años. Es imprescindible marcar límites de uso, teniendo en cuenta que antes de esta edad no han desarrollado el entendimiento abstracto. Esto significa que no tienen la capacidad de anticipar las consecuencias de sus acciones y pueden llevar a cabo prácticas como el sexting, el ciberbullying, etc. sin ser capaces de prever los resultados.

Ha mencionado el ciberbullying, un problema con el que actualmente se encuentran muchas escuelas. ¿Cómo deben actuar los profesores ante estos casos?
Siempre es mejor prevenir que solucionar, pero es prácticamente imposible anticiparse a todos los casos. La mejor herramienta para afrontarlos, una vez se ha detectado, es hablar con los padres y de manera sutil hacerles entender que su hijo está implicado, ya sea como agresor o participante. Ofrecer información a los padres para que entiendan el entorno digital en el que se encuentran sus hijos y promover acuerdos entre ambas partes, también es una manera de controlar este tipo de situaciones.

Usted habla sobre la diferencia entre edad cronológica y edad de desarrollo, ¿considera que supone una dificultad para la educación en la escuela?
Por supuesto, cuando un alumno cuyo desarrollo cognitivo es inferior a la edad cronológica muestra ciertas dificultades, a medida que avanza la exigencia de la educación. Un ejemplo clásico son las matemáticas. En la ESO se introducen las ideas matemáticas con abstracción, por lo cual existen muchas posibilidades de que los alumnos con un nivel de desarrollo inferior no puedan seguir la materia porque no poseen la capacidad de pensamiento abstracto.

¿Y cómo pueden las escuelas afrontar esta diferencia?
Es conveniente trabajar con diferentes grupos para adaptarse a los distintos niveles de desarrollo con los que nos podemos encontrar. Si presionamos demasiado a un niño acaba perdiendo el deseo por aprender, cuando lo que realmente necesita es apoyo y algo más de tiempo que sus compañeros. La solución se encuentra en dotar a las escuelas de más profesores y dividir a los estudiantes de un mismo curso según los niveles de desarrollo cognitivo.

Entonces, ¿podemos considerar que una de las causas de la tasa de abandono y el fracaso escolar puede ser la no adaptación de la educación a los diferentes niveles de desarrollo?
En cierta manera entiendo que los alumnos decidan abandonar la escuela cuando no pueden seguir el ritmo de sus compañeros, ya que se sienten desmotivados. Ello no hace vislumbrar un gran futuro profesional para este tipo de estudiantes, ya que es necesaria una educación básica. Por tanto, separar a los alumnos según sus capacidades y trabajar a distintos niveles puede ayudar a reducir las tasas de abandono con que nos encontramos en las escuelas.

¿Existen algunas estrategias o recursos para ayudar a los adolescentes a afrontar la adolescencia?
Tras haber realizado múltiples estudios con jóvenes entre 12 y 22 años he extraído 12 estrategias que podemos utilizar los adultos para conectar con ellos. La primera de ellas consiste en crear un ambiente que favorezca el intercambio de ideas y de sentimientos. La segunda está enfocada a ayudarles a crear espacios de introspección. La siguiente es permitirles explorar su espiritualidad, o entender cuál es su lugar en la familia, la comunidad y el mundo. Otro recurso clave es preguntarles por sus pensamientos e ideas, fomentar interacciones con varios tipos de adultos y pedirles que describan su proceso de toma de decisiones.

¿Y las 6 restantes?
Estar disponibles para ellos y escuchar –de verdad- lo que tienen que decirnos. Por otra parte, reconocerles su proceso de maduración y hablar con ellos del tema. Asimismo, dialogar sobre lo que les hace únicos, así como descubrir qué es lo que quieren ser y porqué. Y las dos últimas están relacionadas con saber cómo sienten que están cambiando o madurando y conocer los momentos que han resultado cruciales en su vida.

Fuente: http://blog.tiching.com/deanna-mason/

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Susanna Tesconi: “La tecnología y la pedagogía crítica van de la mano”

La investigadora italiana es diseñadora de entornos educativos y parte del movimiento Edumaker, que apuesta al aprender haciendo.

Por ladiaria.com.uy

El aprender haciendo es la base de la cultura maker que en los últimos años se ha introducido en el campo de la educación y devino en el movimiento Edumaker, del que Susanna Tesconi es una entusiasta defensora. La docente italiana es investigadora en España, donde hizo sus estudios de doctorado basada en la premisa de que la cultura makinges una potencial herramienta en la formación docente. Estuvo en Uruguay esta semana para participar en el ciclo de charlas de Fundación Ceibal “Repensar la educación para un futuro en construcción” y se la presentó como una diseñadora de entornos educativos. Ella asegura que esos ambientes funcionan mucho mejor cuando surgen del codiseño de todas las partes e incluyen la horizontalidad, el respeto y la estimulación para adquirir conocimientos, documentarlos y compartirlos. Tesconi habló con la diaria de cómo la tecnología entró en la educación y encontró su mayor potencial en el mundo maker, sin perder de vista la concepción de un ciudadano crítico.

¿Qué herramientas propone el movimiento Edumaker para trabajar en clase?

Son herramientas en algunos casos físicas, como microcontroladores, máquinas de impresión 3D o varios programas de dibujo. Pero, sobre todo, lo que es interesante es la forma de trabajar de los makers. Es jugar con la tecnología para aprender sobre ella en un entorno donde se mezclan personas expertas y personas que acaban de empezar. Eso es lo que nos motiva más; no lo llamaría un modelo de aprendizaje, sino un contexto donde se aprende en base al interés, al intercambio con otros y a la mezcla de perfiles diferentes, ahí está la creatividad. Me gusta decir que el making no es impresión 3D, es construir con lo que tengas a mano, que pueden ser técnicas tradicionales, como las artesanías.

Dijiste en la charla que no es que los docentes tengan miedo a la tecnología, sino miedo a perder el control cuando ingresa la tecnología al aula. ¿Cómo se trabaja esa pérdida de control y el miedo que genera?

Es un tema de encontrarse en una situación que no conocemos. Como docentes estamos acostumbrados a controlar el aula y de repente, al tener diferentes tareas, los alumnos deciden mucho más y eso desmonta todo el sistema. Nosotros hemos trabajado de par a par, y al estar nos damos cuenta de que no pasa nada. Lo importante es que vean que ese supuesto caos no lo es, es aprendizaje, y sobre todo es involucrar a estudiantes que pueden estar desconectados. Los docentes tienen miedo al juicio, son los que tienen que salir con los resultados, tienen que garantizar los aprendizajes, tienen al director, a las familias, es perfectamente comprensible su ansiedad con respecto a tener que entregar un resultado visible. Pero también hay que entender que somos profesionales que a veces vemos el resultado de nuestras acciones 30 años después.

¿Un docente puede empezar a trabajar solo en esta metodología o es necesario un apoyo externo?

Hay docentes que están aislados en sus centros pero encuentran alianzas externas por medio de internet, en grupos de la comunidad online, y lo implementan. Muchos docentes que trabajan con alumnado problemático sienten que ya no les queda otra y se lanzan a activar solos estas dinámicas. Claro que si cuentan con un apoyo es más fácil y se garantiza que el proceso sea más constructivo, que pueda tener futuro; estar solos frente a un aula es duro, es muy duro.

Comentaste sobre la importancia de activar el interés de los estudiantes. Sin embargo, muchos profesores piensan que a los jóvenes “no les interesa nada”. ¿Qué les dirías?

Hay que buscar, preguntar y dejar espacios para que se puedan expresar. Es muy difícil captar el interés de un alumno si no lo observás en su contexto natural, que no es el aula. Creo que es muy importante movernos del aula, hay que tener unas dinámicas de relación diferente para que estas cosas sucedan. Para captar su atención hay que hablar con ellos, observarlos y trabajar con la cultura popular. Aunque a nosotros, los adultos, no nos gusten los videojuegos o ciertos estilos de música, realmente son una forma de abrir las puertas, que ellos puedan traer sus propios contenidos. Eso también es educación en humanidades; hay que estar dispuestos a rediscutir nuestros gustos para dejar que los contenidos salgan de ellos.

La propuesta de Edumaker está totalmente emparentada con el aprendizaje basado en proyectos. ¿Cómo evaluás la implementación de esta metodología?

El mundo del trabajo funciona de esa manera: muchas empresas pasan de los títulos universitarios, quieren saber si eres bueno para hacer algo. Por otro lado, está muy presente la necesidad de la originalidad: queremos cosas nuevas, ya no se puede estar en un contexto donde se aplica lo enseñado y nada más, hay que aportar algo original y el aprendizaje basado en proyectos, en problemas o en arte; en realidad, todo lo que es generación de conocimientos a partir de unas prácticas es muy bueno y da buenos resultados.

Los cambios se están imponiendo, pero las viejas formas de educar se mantienen. ¿Cómo ves el proceso de recambio?

Ha habido un cambio en la generación de conocimiento a nivel mundial, las comunidades son más abiertas, hay lugares que antes eran sólo para expertos y ahora están abiertos, pero el sistema escolar eso no lo ha recibido del todo. Se hablan dos lenguajes diferentes: por un lado, el mundo de la creación tecnológica con software libre; por otro, el mundo de la educación progresista y su lenguaje teórico. A veces dicen lo mismo, pero en un lenguaje diferente, entonces hay desconfianza, muchos educadores ven el tema tecnológico como el diablo porque las primeras implementaciones se han hecho desde una mentalidad industrial, desde una mentalidad de formación de trabajadores y no de personas. Hay que hacer encontrar estos perfiles, hacerlos dialogar y que se den cuenta de que muchas veces están hablando de lo mismo: la tecnología y la pedagogía crítica van de la mano.

La industrialización es una de las principales críticas que se le hacen al trabajo por competencias. Algunos teóricos afirman que generan personas competentes a un sistema. ¿Qué opinión tenés?

Estoy de acuerdo, yo lo encuentro muy peligroso. Es algo que me preocupa muchísimo, sobre todo en las primeras etapas formativas. Trabajar las competencias en primaria me parece peligroso, porque se trabaja un solo tipo de competencias y se dejan otras, además de que hay mucha confusión en torno a lo que es una competencia y cómo se evalúa. Tenemos que tener en mente que estamos formando ciudadanos, que serán trabajadores, pero el foco no será eso. Yo siento mucha responsabilidad, me da mucho miedo, sobre todo trabajando en el ámbito de la tecnología, producir ejércitos de esclavos a medida de las multinacionales. Trato de trabajarlo mucho con los docentes.

Sin embargo, hay muchos docentes que trabajan paralelamente los proyectos y las competencias. ¿Creés que en algún punto pueden mezclarse?

Creo que hay un nivel superficial y luego un conocimiento y una conformación del ser que es más profunda. En muchos casos da bastante igual cómo lo logres, lo que importa es más bien el objetivo que te pones. Hay mucha gente que ha salido de una educación por objetivos muy cuadriculada, pero con una gran capacidad de interpretación de la realidad en base a su experiencia personal. Lo que tenemos que hacer es discutir qué significa ser docente y qué estudiantes estamos formando.

El cambio está en los futuros docentes. Pero ¿qué pasa con los profesores de formación docente? A veces ellos tampoco saben trabajar por proyectos como para enseñarlo.

Es que no se sabe por dónde atacar. En España hay docentes universitarios que nunca pisaron un aula de lo que están enseñando. Yo creo que lo que nos queda ahora, tal como está la situación, es la estrategia del virus, ir activando espacios de entusiastas, de personas que se lo crean y trabajen también con investigadores que puedan ayudar a transferir estas experiencias, para que se puedan multiplicar. El encuentro es fundamental para correr la voz y generar espacios de discusión que activen la curiosidad.

Fuente: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2018/10/susanna-tesconi-la-tecnologia-y-la-pedagogia-critica-van-de-la-mano/

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Amèlia Tey: “El adolescente se compromete por naturaleza”

Por Tiching Blog

¿Qué tres elementos cree que necesita un adolescente para sobrevivir emocionalmente a esta etapa?
Yo creo que hay tres elementos clave vinculados al exterior. El primero de ellos es la seguridad: la necesitan como el aire que respiran. Aunque nos parece que el adolescente manifiesta poca afectividad, o que es reactivo e intransigente, necesita una seguridad para su tranquilidad emocional que viene marcada por unos límites. Una reglas del juego que se marcan desde la familia y desde el colegio, y que le permiten saber qué puntos van a guiar sus actuaciones. Ofrecerles un marco de referencia les permite aceptar la autoridad del adulto pese a que también manifieste que la rechaza. Pero para que acepte estas normas necesita también un segundo elemento.

¿Cuál es este segundo elemento?
El afecto. El adolescente debe sentirse amado en lo más profundo de sí mismo. Debe saber que las personas que están con él tienen un vínculo afectivo que no desaparece pese a las reacciones que lleven a cabo. Cuando hablamos del profesorado, no creo que los docentes deban “amar” a sus alumnos, pero la afectividad se puede demostrar de muchas formas: un gesto, una mirada, una sonrisa… Debe transmitir la confianza que tienen en él, que apuesta por él. Esto está relacionado con la aceptación incondicional de la persona que para mí es el tercer elemento que da sustento al adolescente.

¿La aceptación incondicional por parte de los adultos?
Esto no significa que aceptemos incondicionalmente todo lo que hacen, obviamente. Si algo está mal hecho, está mal hecho, y más si hay unos límites marcados. Los adultos debemos intervenir sobre los hechos, no enjuiciando al adolescente. Lo que debemos hacer es valorar los hechos y así salvaguardar la autoestima de esa persona que se está construyendo. No es lo mismo decir “has hecho una tontería” que decir “eres tonto porque has hecho esto”. Es preferible cuestionar el comportamiento, porque de esta forma transformas un bloqueo en una oportunidad.

¿Qué cree que dificulta la relación entre adultos y adolescentes?
Muchas familias sienten que tenían un niño que era de una forma, y sabían “cómo llevarlo”. Pero, con la llegada de la adolescencia, se encuentran de hoy para mañana con una personita que cuestiona, que se niega. Los padres debemos cambiar el chip y ser conscientes de que delante tenemos una persona que está cambiando y se está construyendo y que la adolescencia es una etapa más. Cuando la familia o el profesorado se encuentra con esto, lo primero que intentan es volver a la situación anterior inmediatamente.

¿Y no es lo que se debe hacer?
No. Ni el adolescente volverá a ser el de antes ni el cambio hacia la madurez será inmediato. Nosotros tenemos que dedicar tiempo a gestionar estas reacciones. No podemos intentar que el cambio sea rápido, porque esto nos lleva al autoritarismo, a las coacciones, a las riñas.

¿Cómo es el adolescente?
Los adolescentes cuestionan los convencionalismos. Se mueven mucho desde los planteamientos de los ideales. Tienen muy claro lo que es, lo que podría ser y lo que les gustaría que fuera. Paralelamente, a nivel cognitivo han dado un salto y pueden pensar de forma mucho más abstracta. Yo animo a los padres a que participen en charlas y formaciones sobre lo que es la adolescencia, ya que la información les dará tranquilidad y herramientas para no personalizar las reacciones de su hijo contra ellos y entender que todos están en situaciones similares. Hay que desmitificar y relativizar las situaciones.

¿Existe un problema de comunicación entre adultos y adolescentes?
Yo creo que cualquier cambio generacional implica una mirada diferente de la vida. Enfocamos de forma distinta los retos, las oportunidades o las circunstancias. Actualmente, además, estamos viviendo cambios muy radicales. Puede generarse una mayor dificultad de comunicación sobre todo si las generaciones están muy alejadas, ya que la diferencia en estos casos es más notable. Pero las dificultades de comunicación siempre han existido. Los proyectos de vida de antes y ahora no tienen nada que ver.

¿Cómo actúa la familia?
La familia siente que tiene una doble función. Por un lado, dar herramientas al adolescente para adaptarse al medio y por otro lado siente que tiene la función de transmitir unos valores que para ellos son ideales. Cuando un hijo reacciona diferente a lo que la familia espera, suelen suceder una de las siguientes cosas. La primera, cerrarse en banda y optar por una posición autoritaria. La segunda es delegar y mandarlos al psicólogo o a cualquier otro profesional, pero sin cuestionar la relación padre-madre-hijo y la dinámica que se sigue en casa. Y por último, que los padres “dimitan” y adopten un rol de colega. Si hacemos esto, estamos faltando a la función que tenemos y que el adolescente espera de nosotros. Él ya tiene colegas.

¿La adolescencia es un momento clave para adquirir determinados valores?
La adolescencia es un período muy potente porque a nivel cognitivo pueden entender las cosas de una forma más completa. Es un momento en el que tienen un planteamiento muy idealista, y es la primera vez que se plantean qué pasa en la sociedad. La primera vez que ven que las leyes y las normas son cuestionables. Esto hay que redirigirlo para evitar que opten por hacer lo que les da la gana porque ellos consideran que es lo correcto. Todo esto se puede vincular hacia el compromiso, hacia la responsabilidad colectiva, hacia el bien común. El adolescente se compromete por naturaleza.

¿Cómo les podemos ayudar?
Es importante que los adultos les demos marcos de referencia, porque ellos consideran que tienen la verdad absoluta. Que vean que hay formas distintas de hacer las cosas. Es un buen momento para prácticas de APS, pero es muy importante trabajar la reflexividad de sus actuaciones. Los adolescentes son emoción pura y dura y viven en el presente y para el presente. Es importante que reflexionen sobre qué hacen, por qué lo hacen, qué consecuencias tiene sobre ellos mismos y en los otros…
Además, el adolescente debe sentir la familia de forma cercana porque cuando tenga un problema, si no encuentra cobijo en la familia, buscará a los amigos. Y, hoy en día, es hasta posible que la familia no sepa ni quiénes son.

¿Cómo afronta un padre o una madre el hecho de no conocer con quién se relaciona su hijo?
Es imposible no sentirse inquieto y nervioso cuando no sabes con quién se relaciona tu hijo. El adolescente permanentemente se siente ultrajado, pero si la familia ha establecido unas buenas bases de relación, sabrá que puede recurrir a sus padres ante momentos de vulnerabilidad. Pero no podemos pretender que nuestro hijo cuente con nosotros de repente, si antes no hemos mostrado interés por su vida, por sus aficiones, por sus amistades.
También es cierto que los hijos recurren a los padres en el momento en que tienen la duda y si en ese preciso instante el adulto no está disponible, perdemos esa oportunidad de comunicación y seguramente el adolescente resuelva su conflicto por otra parte. Además, es importante contenerse a la hora de responder ante estas situaciones. Si en el momento de vulnerabilidad juzgamos la situación o sus actuaciones, no nos volverán a contar nada.

¿Qué relación debe existir entre escuela y familia durante la adolescencia?
La relación entre familia y escuela siempre debe estar, y es imprescindible porque son los dos agentes educativos más potentes, es donde hay más oportunidades pedagógicas. Debe existir un interés común por el beneficio del adolescente., aunque también puede ser que tengan planteamientos educativos distintos y en estos casos es cuando más hay que reforzar la comunicación. Está bien que haya complementariedad, incluso divergencia, pero es importante conocer qué se dice en cada ámbito para no dar mensajes contradictorios.

Escuela y familia no siempre van por el mismo camino entonces…
A veces hablamos de las mismas palabras, pero no estamos hablando de lo mismo. Por ejemplo, no hay familia a la que no le parezca importantísimo el respeto. Pero a lo que a unos les parece una falta de respeto, a otros les puede parecer banal. Lo mismo con la responsabilidad, y así podríamos decir un valor tras otro. Cuanta más comunicación percibe el adolescente que hay entre escuela y familia, más consistencia se le da al planteamiento educativo.

¿Qué puede hacer la escuela para fortalecer esta consistencia?
Desde la escuela hay que potenciar la vinculación con las familias, que no quede en una entrevista anual. Durante la Secundaria cada profesor hace su materia y punto, y esto significa que están poco rato con un profesor de referencia. Los tutores en Secundaria no están tanto tiempo con los adolescentes como los estaban los tutores de Primaria.
Lo que creo que es clave es que a los tutores se les escoja por su excepcionalidad, no se valen las rotaciones. Deben ser personas con una mirada y bagaje concreto y una forma de ser determinada, y deben favorecer la comunicación. Cuando un tutor conecta con los adolescentes, se convierte en su referente pese que les ponga límites, o no les acepte ciertos comportamientos. Y si la relación con el adolescente es buena, con la familia es mucho más potente.

¿Qué atributos debe tener este tutor?
Debe ser una persona sensible, empática, respetuosa, con las ideas claras, que sepa escuchar, que tenga iniciativa, y que tenga habilidades sociales. Es importante que sepa transmitir aquello que quiere transmitir. Debe ser vocacional, que confíe en que quien tiene delante es capaz de dar mucho más. Creer que el otro se puede perfeccionar. Es una pieza clave: es alguien con carisma.

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“No se enseña a la gente a resolver problemas, se les enseñan rutinas de ejercicios y si te apartas de ellas es un desastre”. Entrevista a Francisco Marcellán. Presidente de la Real Sociedad Matemática Española.

Entrevista/08 Noviembre 2018/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la educación

Francisco Marcellán asegura que se ha devaluado el nivel de conocimientos de quienes llegan a la docencia tras su paso por la universidad. Aboga por más y mejor matemática, pero no repetitiva.

Se acaba la entrevista y Francisco Marcellán, catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad Carlos III de Madrid y presidente de la Real Sociedad Matemática Española, le hace el trabajo al periodista. “Básicamente, tenemos cuatro preocupaciones”, resume. “La forma en que se enseñan las matemáticas, el objetivo que tiene esa formación, la formación del profesorado y que los poderes públicos sean conscientes de que las ciencias necesitan unos procesos de aprendizaje no memorísticos, no rutinarios”, resume. De estos temas —y otros, como las oposiciones o la escasa presencia femenina en los estudios de ciencias en general y matemáticas en particular— charlamos con este profesor universitario y formador de ingenieros con varias décadas de experiencia a sus espaldas.

Empecemos por lo más básico. ¿Por qué es importante la educación en matemáticas?

Para despertar la curiosidad de los estudiantes ante problemas de la vida real y saber formalizar situaciones que pongan en contexto las respuestas matemáticas a sus problemas. Algo tan abstracto como decir qué tienen en común cinco bolsas de peras con cinco bolsas de manzanas ya en sí es un proceso de abstracción que va más allá de lo concreto para fijarse que hay elementos comunes, modelos, que rigen comportamientos en la vida cotidiana. En segundo lugar, las matemáticas son importantes en la medida que permiten buscar alternativas frente a respuestas unívocas. Una de las tareas matemáticas más importantes es la creatividad de respuestas, buscando no solo la originalidad sino la rapidez y la proyección a futuro en esas respuestas. El tercer elemento es que las matemáticas configuran un ámbito cultural en el sentido de que tienen conexiones con no solo las ciencias, sino también con humanidades, artes o ciencias sociales, en la medida, por ejemplo, en que las matemáticas están detrás de procesos de seguridad de datos, cuestiones relacionadas con riesgos financieros, etc. Están detrás de modelos que tienen que ver con la propagación de enfermedades, el control de la evolución de tumores, por ejemplo. Es relevante también que las matemáticas están vinculadas a la modelización de fenómenos naturales, que es un hecho que me parece que le da un valor especial.

¿Le preocupa la escasa presencia femenina en los estudios de ciencias en general y de matemáticas dentro de ellas?

En las matemáticas es un problema comprobado: el número de catedráticas es infinitamente menor que el de otras áreas. Catedráticas de universidad en matemáticas hay como un 20%, mientras el promedio en general es de un 40%. Ese problema real viene motivado por tres hechos: primero, las pocas vocaciones matemáticas que se despiertan en los estudios no universitarios. Un dato objetivo: en las Olimpiadas Matemáticas el número de mujeres es mínimo. No solo el número de las que se presentan, sino que en la última olimpiada española no había mujeres entre las medallistas. Segundo, puede haber un incremento de mujeres que estudian matemáticas en la universidad, se calcula que es un 40% ahora. Tenemos que fomentar que las mujeres estudien matemáticas. Tenemos la palabra simbólica STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés), que constituye uno de los objetivos importantes que se han fijado las comunidades científicas y los responsables educativos de los países: atraer mujeres a este ámbito. Pero también hombres, es importante que haya una base social estudiando esas carreras. El tercer problema son las dificultades que tiene el desarrollo científico para matemáticas porque es una investigación compleja. Una persona cuando acaba la tesis tiene que hacer un periodo postdoctoral, casi siempre en el extranjero. Y las limitaciones que hay para las mujeres por problemas de conciliación familiar son mucho mayores que para los hombres. En síntesis: estudios no universitarios en los que habría que fomentar para las ciencias, no solo las mujeres. A nivel universitario, incrementar el número de mujeres que estudia matemáticas pensando en una orientación no solo de servicio (con dedicación a la docencia) sino también a la investigación y el trabajo en empresas. Conciliar la vida familiar con la actividad científica, que es realmente muy exigente.

Pero esto último se da en un estadio avanzado. Antes de eso, ¿cómo se puede atraer a las mujeres a estas áreas?

Pienso que atraer a mujeres a áreas científicas y tecnológicas tiene dos componentes. Por un lado, los profesores juegan un papel central para estimular que vengan estudiantes para realizar aprendizajes en aspectos científicos. Eso se traduce a su vez en que quieren estimular el aprendizaje, no se tienen que limitar a aprender rutinas, hay que hacer más cosas: fomentar la curiosidad, las actividades creativas, etc., que implican una acción mucho más dinámica por parte de los profesores que sencillamente enseñar. Tienen que enseñar a pensar. Las ciencias implican algo más que el aprendizaje de rutinas. Implican despertar curiosidad, la búsqueda de alternativas y, sobre todo, el contraste de hipótesis y opiniones.

Entiendo por lo que dice que esto no se hace ahora.

En absoluto. Hay un documento que debería tener una publicidad absoluta, que es el discurso que pronunció el presidente de la Real Academia de Ciencias Físicas y Naturales, que lleva por título Un pequeño elogio de la ciencia pequeña. La ciencia pequeña, aplicada a las matemáticas, son esas matemáticas que detrás de ellas llevan unas reglas, pero que si no se saben explotar se convierten en rutinas. Ponía un ejemplo muy sencillo: un grifo llena el depósito en dos horas, otro lo hace en tres. Si se abren a la vez, ¿cuánto tiempo tardarán en llenar el depósito? Es un ejercicio matemáticamente elemental, pero que exige pensar, no solo dar la regla para resolverlo. Hay que saber qué hay detrás del problema. Esto es uno de los inconvenientes fundamentales. En mi opinión los profesores forman a los alumnos para aprobar exámenes, y en el caso de las matemáticas es especialmente preocupante. Buena parte de la educación secundaria en matemáticas está orientada a que los alumnos realicen ejercicios que les permitan pasar las pruebas de acceso a la universidad. Me parece un error gravísimo. El hecho fundamental es que la gente aprenda y, como consecuencia de ello, pueda superar las pruebas de acceso a la universidad, no fijarse como objetivo introducir unas rutinas mecánicas para aprender los ejercicios que van a ser propuestos en las pruebas de acceso. Esto es un error completo.

¿Cuánta culpa de esta situación los currículos? Sé que es un tema que les preocupa.

Nos preocupa de una manera fundamental. A la hora de plantear estadios y objetivos de aprendizaje hay que contar con la gente que sabe de matemáticas, va más allá de criterios pedagógicos. Hay que combinar de manera razonable criterios pedagógicos con criterios de contenidos, y en mi opinión se han primado los primeros sobre los segundos. Quienes tienen que enseñar matemáticas son personas que deben reflejar lo que han experimentado aprendiendo matemáticas. Las dudas no solo en las respuestas sino en las preguntas. No solo rutinas que están tabuladas en forma de contenidos. Un ejemplo significativo: la RSME organiza las olimpiadas matemáticas. Están orientadas no desde la perspectiva de un aprendizaje para todos sino para detectar talento matemático. Esos aprendizajes se hacen fuera de los horarios académicos porque somos conscientes de que el contenido académico regular no facilita esa detección del talento y el desarrollo posterior. Creemos que se tiene que combinar un fenómeno de equidad con otro de saber quién tiene predisposición especial para las matemáticas. Todo ciudadano tiene derecho a conocer las matemáticas, pero hay que desarrollar el talento de aquellos que están predispuestos para atender las matemáticas de otra manera, para formularse problemas e ideas que no sean comunes.

Una de sus preocupaciones son las ratios alumno/clase. ¿Es imposible enseñar matemáticas bien con 30 alumnos en una clase?

El problema es que 30 alumnos en clase pueden tener diferentes predisposiciones a aprender y lo que se obtiene a consecuencia de ello es un programa de mínimos. Pero en modo alguno da significado a aquellos que tienen especial predisposición. En el momento en el que la clase se acaba, el profesor, la única posibilidad que tiene es estimular a aquellos que destacan y lo tiene que hacer al margen de la estructura académica. Esto es un problema realmente importante. Enseñar en la diversidad significa que no todo el mundo está en condiciones de avanzar en las matemáticas. Esto significa que cada uno pueda dar de sí según sus capacidades. El clásico ejemplo: una persona puede ser un buen corredor de fondo, pero difícilmente podrá ser buen corredor de velocidad. La tarea importante es distinguir unos y otros para estimular que en su capacidad sea el mejor posible. Ese es el problema que creo que hay en el sistema escolar: por intentar igualar estamos haciendo perder oportunidades para aquellos que creen que pueden mejorar y creen en ellos una sensación de frustración que puede ser importante.

Le he leído criticar la formación de los profesores. Ya ha comentado que le disgusta que se prime lo pedagógico sobre el conocimiento. ¿Qué más le preocupa?

La primera cuestión es que la apuesta por una mejora de la formación de los profesores de secundaria es un hecho fundamental de un sistema educativo. Aquí hablamos mucho de Finlandia, pero creo que en nuestro caso tenemos unos procesos en los que tenemos unos grados de educación primaria y luego unos másteres. Es fundamental que los másteres formen matemáticamente a los profesores que van a impartir la materia en Secundaria. Formar en matemáticas, no en dinámicas concretas. Esto significa conocer la base matemática, conocer cómo se generan problemas, cómo se pueden dar alternativas a los problemas, porque a medida que el profesor se forma en esas cuestiones las transmitirá a los estudiantes. Un profesor enseña lo que sabe, un profesor debe transmitir las dudas que experimentó él ante un conocimiento. Si se limita a reproducir métodos e ideas sin ningún tipo de posicionamiento, el alumno va a reproducir ese tipo. El tercer elemento que me parece fundamental es que el profesor no nace, se hace. Esto significa que la formación que tiene en el máster de Secundaria la tiene que contrastar, de manera que cuando se incorpore a un sistema educativo haya experimentado las dificultades que se vaya a encontrar a la realidad. Podríamos tener unos másteres de Secundaria maravillosos, pero si el profesor no ha practicado con los alumnos y se ha enfrentado a las dificultades que presenta el aprendizaje, me parece un suicidio que el profesor que ha sacado una brillante oposición cuando llegue a la realidad se enfrente con ella, con un coste durísimo para él, los alumnos y el sistema educativo. De ahí que el MIR educativo del que se habla, bien planteado, puede ser una buena herramienta. El médico se ha formado en una facultad de medicina, pero no es suficiente, tiene que tener un periodo práctico y durante ese periodo experimenta con las realidades que se va a enfrentar profesionalmente. Lo hace con unas garantías, un salario digno y sobre todo con una vocación de trabajo colectivo que va más allá del problema personal que puede significar enfrentarse a los alumnos.

Hemos mencionado las oposiciones. En Matemáticas es habitual que haya muchos suspensos. ¿Ve una explicación? ¿Qué solución tendría?

Tiene una explicación bastante lógica. Yo acabé la carrera en el año 73. Buena parte de mis colegas que querían dedicarse a la Secundaria estaban un año dando clase, preparaban las oposiciones y las aprobaban al año siguiente. Muchos eran catedráticos de instituto al año siguiente de licenciarse. Había un modelo de oposiciones que reflejaba muy bien los contenidos de lo que se enseñaba en la universidad. La situación actual es que buena parte de los matemáticos optan por la Secundaria en un 20%, aproximadamente, porque hay un nicho de trabajo. Eso no cubre la demanda de profesores. Está ocurriendo entonces que determinados sectores profesionales con altas cotas de paro (arquitectos, físicos, químicos, determinadas ingenierías) están optando a estas plazas. El problema es que la formación matemática de esa gente se ha reducido tras Bolonia [el espacio educativo superior europeo] en un 50%. No tienen la formación matemática necesaria para afrontar los contenidos matemáticos que hay en muchas oposiciones. De ahí que en algunas comunidades autónomas la tasa de fracaso sea preocupante, por ejemplo, en Madrid. En otras comunidades autónomas no se ha dado porque había un alto número de gente con formación matemática que se presentaba. Por tanto, dos opciones: una es destacar que ha disminuido de manera importante la formación matemática. Otra, que los matemáticos encuentran nichos de trabajo fuera del ámbito educativo.

No basta entonces con el nivel de una ingeniería para dar clase en Secundaria.

En mi opinión, en absoluto. Yo soy profesor de ingeniería industrial. Las matemáticas que dábamos en ingeniería industrial hace 40 años no tienen nada que ver con las de ahora. No solo en intensidad, se ha reducido. Esas personas que quieren optar a dar clase de matemáticas, ante unos exámenes que se plantean en las oposiciones, igual hace 30-40 años las podían afrontar tranquilamente; ahora no los pueden afrontar. No se enseña a la gente por ejemplo a resolver problemas. Se les enseñan rutinas de ejercicios y en el momento en el que te apartas de la rutina es un desastre.

Una duda tonta que leí el otro día en algún sitio. ¿Las matemáticas se inventaron o se descubrieron?

Surgieron de la realidad. Surgieron de problemas tan elementales como la astronomía, conocer la posición de los astros. Surgieron con problemas relacionados con el reparto de tierras, en relación con la herencia, surgieron por entender el mundo, en el fondo como la Filosofía. La idea era tratar de dar una explicación racional a efectos que se veían de manera natural en el ámbito cotidiano. En un momento determinado esas experiencias que surgen de lo natural necesitan una abstracción. Ahí surge la matemática, como la Filosofía, como un intento de superar lo concreto para intentar entender la realidad. Ver si esos modelos, ante nuevas situaciones, pueden dar respuestas. Si el modelo no da respuestas, automáticamente hay que revisarlo. Esa es la esencia de las matemáticas.

Fuente e imagen: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/11/08/no-se-ensena-a-la-gente-a-resolver-problemas-se-les-ensenan-rutinas-de-ejercicios-y-si-te-apartas-de-ellas-es-un-desastre/

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