Page 5 of 1654
1 3 4 5 6 7 1.654

España: ¿Qué es el aprendizaje invertido y cómo reduce la violencia escolar?

¿Qué es el aprendizaje invertido y cómo reduce la violencia escolar?

José Luis Fernández

Una investigación explica cómo puede reducirse la violencia entre iguales por parte del alumnado en el ámbito escolar, con metodologías innovadoras como el aprendizaje invertido, la gamificación y la metodología online. La violencia puede presentarse tanto de forma tradicional como digital. En los últimos años se ha visto intensificada por el aumento del uso de dispositivos electrónicos entre adolescentes.

Pero, según recoge la investigación «Integración de la Metodología Online, Gamificación y Aprendizaje Invertido para mejorar el conocimiento y la percepción de los docentes sobre violencia entre iguales en contextos escolares» de Begoña Iranzo, investigadora y directora del Máster en Psicología en la Infancia y adolescencia de Universidad Internacional de Valencia (VIU), junto a las doctoras Sandra Gómez, directora del Máster Universitario en Dirección Sanitaria y Gestión Clínica y Laura Carrascosa, investigadora y coordinadora del Máster Universitario en Criminología: Delincuencia y Victimología, ambas de VIU, si el 84,5% del profesorado conoce casos reportados de violencia, sólo un 51,6% toma alguna acción al respecto.

Una de las causas expuestas en su investigación es la falta de preparación específica y formación para poder intervenir de manera efectiva ante el acoso escolar e implementar las medidas necesarias para frenar estos problemas.

«Existe una necesidad de formación especializada y apoyo que no solo sensibilicen, sino que también capaciten a los docentes para intervenir proactivamente y lograr respuestas más efectivas frente al bullying» advierte Begoña Iranzo, quien continúa explicando cómo, por ello, eligió como objetivo de su investigación «la mejora del conocimiento y competencias del profesorado en el manejo de la violencia entre iguales, a través de metodologías innovadoras como el aprendizaje invertido, la gamificación y la metodología online».

Laura Carrascosa también advierte de que, «a pesar de existir programas de intervención como Prev@cib, dónde se ha demostrado la reducción del bullying y cyberbullying en adolescentes, mediante un enfoque basado en un modelo ecológico, la teoría del empoderamiento y el modelo de responsabilidad personal y social, la formación docente sigue quedándose muy atrás del ideal. No resultando efectiva para solventar los problemas que se producen en las aulas».

La mejora de la formación docente ayuda al manejo de la violencia entre iguales

En su compromiso con esta necesaria formación docente, Begoña Iranzo realiza en esta investigación una nueva propuesta formativa, que ayuda a los docentes de infantil, primaria y secundaria «primero, a conocer y comprender el acoso y ciberacoso escolar y los efectos que provoca en el alumnado. Pero también a desarrollar competencias para que el profesorado pueda identificar y prevenir situaciones de violencia entre iguales» destaca.

Para ello, propone incluir en los planes de formación docente, el conocimiento en dos metodologías innovadoras: el aprendizaje invertido y la gamificación. «El aprendizaje invertido y la gamificación ofrecen un enfoque práctico que empodera a los docentes para actuar como agentes de cambio en la creación de ambientes educativos seguros y colaborativos», señala la investigadora de VIU.

Sobre el primero, Sandra Gómez explica cómo el aprendizaje invertido permite que los docentes asimilen contenidos de manera autónoma, antes de participar en sesiones prácticas, fomentando así la responsabilidad en su propio proceso de aprendizaje. «Esto facilita un ambiente formativo en el que el tiempo se dedica a la aplicación práctica y la reflexión. También, resulta eficaz para la adquisición de conocimientos y, a su vez para la aplicación en situaciones reales de violencia que puedan surgir en el aula» señala.

Además, la directora del Máster en Psicología en la Infancia y adolescencia de VIU alude a la necesidad de incorporación de elementos lúdicos, provenientes de la gamificación, para promover un aprendizaje más atractivo y dinámico y así fomentar la colaboración y el trabajo en equipo entre el cuerpo docente. «La gamificación ayuda a reforzar el compromiso y la motivación del profesorado, contribuyendo a generar un conocimiento más profundo sobre problemáticas como el acoso entre iguales», añade Iranzo.

Para ella, combinar el aprendizaje invertido y la gamificación funciona, porque, «al final, los docentes aprenden que utilizando herramientas digitales para crear contenido educativo consiguen contribuir a crear un ambiente educativo seguro. También, compartiendo estrategias efectivas, a través de iniciativas como un podcast interactivo o una campaña de concienciación en Instagram».

Empoderar a los docentes con nuevas herramientas para generar un cambio en las aulas

En conclusión, uno de los aspectos más relevantes que pone sobre la mesa esta propuesta es cómo con la incorporación de estas metodologías innovadoras en las formaciones del claustro docente, se refuerza el compromiso y la motivación del profesorado, lo que contribuye a tener un conocimiento mayor sobre problemáticas complejas como puede ser el acoso entre iguales.

También, «se maximiza la comprensión y se promueve un aprendizaje significativo y centrado en la práctica, mediante un método colaborativo». Lo que aporta un enfoque que mejora la confianza y la capacidad de los educadores. Empodera a los docentes para actuar como auténticos agentes del cambio en la creación de ambientes seguros y colaborativos en el contexto educativo» revela Begoña Iranzo, investigadora de VIU.

Y el empoderamiento de los docentes es clave para generar un cambio significativo en el contexto escolar. Por eso, integrar metodologías innovadoras en la formación docente puede ser un catalizador clave para reducir la violencia entre pares, mejorando tanto la percepción como las habilidades prácticas del profesorado para abordar estas problemáticas.

Fuente de la Información: https://exitoeducativo.net/que-es-el-aprendizaje-invertido-y-como-reduce-la-violencia-escolar/

Comparte este contenido:

Países Bajos: OTAN, a puro fusil y garrote

OTAN, a puro fusil y garrote

Soplan vientos militaristas de un tsunami unipolar que puede reducir el planeta a puros escombros. En muy pocos días en La Haya desenfundarán garrotes y afilarán cuchillos. La cita es el 24 y el 25 de junio, en el local del Foro Mundial de La Haya, Países Bajos, en una ciudad militarizada (todo un símbolo) y controlada por al menos 27 mil efectivos de distintas fuerzas y para la cual el gobierno destina 95 millones de euros. Los actores, los representantes de los 32 países que integran la Organización de la Alianza del Tratado del Norte (OTAN), así como una decena de sus “socios globales”. El objetivo, multiplicar los presupuestos militares de todos sus Estados miembros en una escalada bélica que la Alianza justifica mirando de frente a Rusia y de reojo a China.

Aunque para nada novedosa, ya que lo viene repitiendo desde hace meses, la ponencia más reciente de Mark Rutte, secretario general de la OTAN, el 9 de junio en el Chatham House de Londres, actualiza las perspectivas de esta organización y anticipa los objetivos de dicha Cumbre. Esencialmente, aprobar lo que Rutte define como el plan para transformar la Alianza y “construir una OTAN mejor… más fuerte, más justa y más letal. Para que podamos seguir manteniendo a nuestra gente a salvo y a nuestros adversarios a raya”, https://www.nato.int/cps/en/natohq/opinions_235867.htm

Rutte, líder del derechista Partido Popular por la Libertad y la Democracia de su país entre 2006 y 2023 y primer ministro durante catorce años (2010-2024), analiza de forma tan simplista como lineal la geopolítica mundial: “Debido a Rusia, la guerra ha regresado a Europa. También nos enfrentamos con la amenaza del terrorismo y una feroz competencia global”. Y acota que Rusia se ha aliado con China, Corea del Norte e Irán, y que todos ellos “están expandiendo sus fuerzas armadas y sus capacidades”. En términos de municiones, afirma, Rusia produce en tres meses lo que la OTAN produce en un año y se calcula que su base industrial para la defensa fabrique 1.500 tanques, 3.000 vehículos blindados y 200 misiles Iskander sólo en 2025. Según Rutte, “Rusia podría estar lista para usar la fuerza militar contra la OTAN dentro de cinco años”.

Hoy reconvertido en secretario de la Alianza, Mark Rutte argumenta que China también está modernizando y ampliando su ejército a un ritmo vertiginoso: “Ya cuenta con la armada más grande del mundo. Y se espera que su fuerza de combate aumente a 435 buques para 2030. Está reforzando su arsenal nuclear. Su objetivo es contar con más de 1.000 ojivas nucleares operativas hacia 2030”. Y advierte que “quienes se oponen a la libertad y la democracia se atrincheran. Se preparan para una confrontación a largo plazo. Y tratan de dominarnos y dividirnos”. La conclusión de Rutte es contundente: “Ya no hay Este ni Oeste: sólo existe la OTAN”.

Plan apocalíptico

Para el secretario general de la OTAN no hay duda de que “una OTAN más fuerte significa gastar mucho más en nuestra defensa”. Y asegura que hacia fines de 2025 todos los países miembros de su organización alcanzarán su objetivo inicial de destinar el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) para la defensa –objetivo que se ajusta a la promesa ya consensuada en 2014 durante la Cumbre de la Alianza en Newport, Gales. Aunque en esa ocasión dicho consenso no fue vinculante, es decir, de carácter obligatorio.

“Ahora tenemos un plan concreto para el futuro”, afirma Rutte, y agrega que “sabemos qué necesitamos y sabemos qué hacer”. Amplificando las nuevas exigencias del Gobierno Trump, Rutte espera que en la Cumbre de La Haya los líderes aliados acuerden destinar a mediano plazo el 5% del PIB de sus respectivos presupuestos nacionales a la defensa. “Será un compromiso de toda la OTAN y un momento decisivo para la Alianza”, anticipa Rutte.

Su plan consta de dos partes: un 3,5 % de esos aportes se destinará a lo que él considera necesidades militares básicas. El resto, a inversiones relacionadas con la defensa y la seguridad, incluyendo infraestructura y el desarrollo de la capacidad industrial. Este programa, con propuestas que Rutte considera ya como “decisiones”, se basa en los planes de batalla y los objetivos de capacidad de la Alianza, es decir, el volumen de fuerzas y capacidades que se espera de sus aliados. Rutte es contundente: “Los detalles exactos son confidenciales, pero necesitamos un aumento del 400% en la defensa aérea y antimisiles… Nuestros ejércitos también necesitan miles de vehículos blindados y tanques adicionales. Millones de proyectiles de artillería adicionales. Y debemos duplicar nuestras capacidades de apoyo, como la logística, el suministro, el transporte y el apoyo médico. Los aliados invertirán en más buques de guerra y aeronaves. Por ejemplo, adquirirán al menos 700 aviones de combate F-35 [de la multinacional de origen estadounidense Lockheed Martin]. También invertiremos en más drones y sistemas de misiles de largo alcance. Y aumentaremos nuestra inversión en capacidades espaciales y cibernéticas”.

La otra mirada

El movimiento pacifista mundial desde hace tiempo se opone muy críticamente a la OTAN, a la que define como una alianza militar que fundamenta su razón de ser en el uso (o la amenaza) de la violencia. Varios de sus principales organizaciones asociadas que conforman la Coalición de la Contracumbre por la Paz y la Justicia convocan en La Haya, el 21 y 22 de junio, a una iniciativa mixta de reflexión y movilización. Esta coalición, compuesta por organizaciones y activistas que se oponen a la militarización de Europa y del mundo, afirma que mientras “los líderes de la OTAN planean un mayor gasto en defensa, se escucha un contundente contramensaje: los miles de millones gastados en armas agravan la inseguridad, socavan la justicia social y aceleran la crisis climática”.

Como lo señala el Transnational Institute (TNI), con sede en Amsterdan, Holanda, uno de los promotores de esta iniciativa, “los días previos a la cumbre de la OTAN la coalición busca amplificar una voz crítica y alternativa”. Mediante mesas redondas, talleres y conferencias, este evento contestatario “explorará los riesgos del enfoque militarizado de la OTAN y promoverá vías hacia una paz sostenible y justa”. El evento culminará con una manifestación en las calles contra la cumbre de la Alianza, https://www.tni.org/en/article/nato-summit-2025-counter-summit-21-22-june-the-hague

El propio TNI acaba de publicar el documento STOP a la Cumbre de la Guerra de la OTAN, elaborado por tres organizaciones especializadas. El mismo analiza, entre otros temas, las diversas “formas como la OTAN contribuye concretamente a aumentar la inseguridad, obstaculizar una paz sostenible y mantener la injusticia”.

Entre sus argumentos, el TNI señala que la opción de la alianza militar por la violencia deja en un segundo plano “otros ángulos y vías, como la diplomacia, la prevención de conflictos y el diálogo”. Recuerda que la OTAN se centra en los intereses de sus Estados miembros, lo que “va más allá de la defensa colectiva del territorio común”. Y sostiene que busca mantener y ampliar la (poderosa) posición de los países de la OTAN a nivel mundial y la competencia con sus competidores geopolíticos (China y Rusia), así como garantizar el acceso a las materias primas (fósiles). En este sentido, señala el documento del TNI, la OTAN constituye “principalmente, el brazo militar del capitalismo occidental”.

El documento del TNIrecuerda que las guerras y otras operaciones militares en las que participa la OTAN “causan muchas muertes, heridas, traumas, destrucción y daños medioambientales” y que “países como Afganistán, Irak y Libia quedan en ruinas y son un coto de caza para las empresas occidentales en ámbitos como la reconstrucción, la explotación de materias primas y la seguridad”. Por otra parte, sostiene que la expansión y el escudo antimisiles aumentan las tensiones. Tras el final de la Guerra Fría, cuando muchos países del antiguo Pacto de Varsovia se unieron a la OTAN, Rusia percibió esa expansión hacia el oeste como una amenaza. La retirada de Estados Unidos del Tratado de Misiles Antibalísticos con Rusia y la construcción de un escudo antimisiles aumentaron las tensiones. La aceptación de Ucrania como candidato potencial a la OTAN es señalada como una de las causas de la invasión rusa.

El TNI sostiene que, en lugar de presionar por el desarme nuclear, “la posibilidad de desplegar armas nucleares constituye una parte central de la estrategia militar de la OTAN”, a sabiendas de que “las armas nucleares son las más destructivas del mundo”. A nivel climático, argumenta el documento publicado por el TNI, los efectos nocivos de dicha estrategia militarista son notables debido a que “el complejo militar-industrial contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero, con un 5,5% del total mundial”. Por otra parte, dicho complejo “está al margen de todos los acuerdos climáticos”. Con respecto a la expansión territorial de la OTAN, el TNI habla de “la militarización de las fronteras exteriores de Europa, en los mares Mediterráneo y Egeo” y alega que “esta vigilancia fronteriza contribuye a la violencia y a las violaciones de los derechos humanos contra los refugiados y les obliga a utilizar rutas más peligrosas y los servicios de los contrabandistas de personas”.

Por último, el TNI responsabiliza a la OTAN de despilfarrar dineros al sostener la industria armamentística, estimular el desarrollo de nuevas armas y tecnologías militares y promover la expansión de las capacidades de producción de armas. Y denuncia el apoyo de la OTAN a regímenes autoritarios, ya que, con el fin de promover sus intereses, coopera frecuentemente con otros países socios, pero sin prestarle demasiada atención a la naturaleza de algunos de esos gobiernos, tal es el caso de Egipto, Kazajstán, Pakistán, Tayikistán y los Emiratos Árabes Unidos, así como de Israel, un aliado importante, a pesar de años de violencia, ocupación y opresión israelí contra el pueblo palestino.

Voces antimilitaristas

Las críticas y las iniciativas disidentes contra la política oficial de Europa y la OTAN se multiplican. Por ejemplo, el Llamamiento unitario contra el rearme europeo y la continuidad de la OTAN, promovido por organizaciones ecologistas, de derechos humanos, pacifistas y de desarrollo, principalmente de España, aunque no solo de ese país, https://mundoobrero.es/2025/05/10/llamamiento-unitario-contra-el-rearme-europeo-y-la-continuidad-de-la-otan/

Esta iniciativa considera que la Alianza Atlántica forma parte de un sistema de seguridad “que ha contravenido de forma reiterada la Carta de las Naciones Unidas, generando más inseguridad en diversas zonas geográficas del mundo”. Se opone al “actual despliegue militar estadounidense de 750 bases en más de 80 países”. Expresa su preocupación por “la existencia de un arsenal de armas de destrucción masiva, especialmente nucleares, que pone en riesgo la existencia de la humanidad y de la vida en el planeta”. Se rebela contra las “guerras comerciales impuestas por las élites económicas en beneficio propio y en contra de los intereses de las mayorías sociales a escala global”. Y se pronuncia a favor de un sistema de seguridad basado en el fomento de la confianza y la cooperación entre países e interesado en dar respuesta a amenazas globales como el hambre, la desnutrición, la pobreza, la desigualdad, la enfermedad, el desempleo, la emergencia climática, las armas de destrucción masiva, el irrespeto por los derechos humanos y el incumplimiento sistemático del derecho internacional.

Otra iniciativa, , la Campaña Stop al rearme. Bienestar social en lugar de guerra, busca convertirse en un movimiento continental. Como lo afirman sus promotores, “nos oponemos a los planes de la Unión Europea de gastar 800.000 millones de euros adicionales en armas”. Y agrega: “Serán 800.000 millones de euros robados. Robados de los servicios sociales, la sanidad, la educación, el trabajo, la consolidación de la paz, la cooperación internacional, una transición justa y la justicia climática [y que] solo beneficiará a los fabricantes de armas de Europa, Estados Unidos y otros países”.

Concepto que ratifica Jordi Calvo, coordinador del Centro Delàs de Estudios por la Paz que tiene su sede central en Barcelona y presencia en otras ciudades del Estado Español y que es signatario del Llamamiento unitario y miembro de Stop al rearme. “El pretendido incremento que propone la OTAN al 5% busca aumentar el dinero disponible para la industria militar”, señala Calvo. E insiste en que “las armas que se comprarán con los aumentos propuestos serán sobre todo de EEUU, el principal impulsor y beneficiario”. Jordi Calvo define como prioridad del movimiento por la paz, desarrollar “una visión crítica de las propuestas militaristas de la OTAN que pueden haber sido determinantes para que la guerra volviera a Europa”.

Guerra o paz. OTAN o el freno a la militarización. Una Europa en ebullición (con decenas de actividades cuestionadoras como otra contracumbre a realizarse en Bruselas y una Conferencia por la Paz en Madrid) propone un debate de fondo de sociedad. El poder (gobiernos, la misma OTAN) buscan avanzar linealmente, sin consulta alguna, amurallando al Viejo Mundo y lanzándolo a la aventura bélica. Importantes sectores sociales levantan el tono, cuestionan, apuestan a otra construcción de la seguridad continental y, sobre todo, recuerdan los estragos y el alto precio que la Europa contemporánea ha tenido que pagar por sus propias guerras durante las últimas once décadas y a partir de un muy nefasto 28 de julio de 1914.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/otan-a-puro-fusil-y-garrote/
Comparte este contenido:

Educación en pie de guerra: crónica de la huelga que ha sacudido el final de curso en Asturias

Ismael Juarez – El Salto – OVE 12 de junio dde 2025

Recursos insuficientes, sobrecarga docente y reformas sin inversión han desatado una de las mayores huelgas educativas en Asturias, con implicaciones que van más allá del curso escolar.

La recta final del curso 2024/2025 en Asturias ha estado marcada por una de las mayores movilizaciones docentes de las últimas décadas. Miles de profesores y profesoras de todas las etapas no universitarias han protagonizado una huelga indefinida que no solo ha paralizado parte del sistema educativo, sino que ha destapado un malestar latente que venía gestándose desde hace años.

La protesta estalló formalmente a finales de mayo, pero su raíz es mucho más profunda. Al desgaste acumulado por la falta de recursos, la precariedad del profesorado interino, el envejecimiento de las plantillas o el exceso de carga burocrática, se sumó una medida concreta del Gobierno autonómico que funcionó como la chispa que prendió el polvorín: la supresión de la jornada reducida en junio y septiembre.

La respuesta del profesorado no se hizo esperar y, tras un primer ciclo de paros y movilizaciones, los cinco principales sindicatos del sector (CCOO, UGT, SUATEA, CSIF y ANPE) unieron fuerzas en una huelga indefinida que ha generado una auténtica crisis institucional, con la dimisión de la consejera de Educación Lydia Espina y la implicación directa del presidente Adrián Barbón en el intento de desescalar el conflicto.

El detonante: jornada reducida y comedor

En abril de 2025, la Consejería de Educación anunció la supresión de la jornada reducida en junio y septiembre para el alumnado de Infantil y Primaria, con el objetivo de extender el servicio de comedor escolar durante esos meses. Aunque la medida respondía a una demanda de muchas familias trabajadoras, su aplicación inmediata y sin recursos adicionales provocó una fuerte reacción en el profesorado.

Tradicionalmente, en esos meses las clases terminaban a las 13h, permitiendo a los docentes afrontar tareas burocráticas acumuladas. La propuesta gubernamental implicaba que el profesorado asumiera una hora más de atención diaria sin refuerzo de personal ni compensación, lo que fue interpretado como una sobrecarga laboral encubierta. Para el sindicato SUATEA, se trataba de una “imposición unilateral” que desvirtuaba una medida social legítima, mientras CCOO denunció que la Consejería pretendía “ahorrarse contratar personal” y trasladar el trabajo extra al profesorado “como horas no retribuidas”.

La supresión de la jornada reducida no fue el único foco de tensión. Los sindicatos ya venían reclamando desde el curso anterior una batería de mejoras

El intento de solventar la situación proponiendo actividades no lectivas en el patio o equipos administrativos de apoyo fue visto como una solución improvisada, especialmente en etapas como Infantil, donde un solo adulto no puede gestionar grandes grupos en exteriores.

Pero la supresión de la jornada reducida no fue el único foco de tensión. Los sindicatos ya venían reclamando desde el curso anterior una batería de mejoras: equiparación salarial con otras comunidades, más recursos para atender al alumnado con necesidades específicas, desburocratización del trabajo docente, estabilidad para el personal interino y reducción de la carga lectiva para mayores de 55 años.

La eliminación de la jornada reducida actuó, así, como catalizador de un malestar más profundo y extendido, que acabaría estallando en una de las huelgas más relevantes de la historia reciente del sistema educativo asturiano.

Educación Asturias - 5
Protestas por la educación pública en Asturias. Enrique Gallart

Las primeras movilizaciones y la ruptura

La respuesta del profesorado fue casi inmediata. En un ambiente de creciente tensión en los centros educativos, los sindicatos comenzaron a convocar paros parciales, concentraciones y movilizaciones simbólicas. Sin embargo, cada organización lo hizo por su cuenta, lo que reflejaba una estrategia todavía fragmentada.

CSIF abrió la vía de la huelga indefinida desde el 27 de mayo. CCOO, UGT y SUATEA, que representan alrededor del 60% de los docentes, impulsaron dos jornadas de paro (27 de mayo y 5 de junio) y ANPE optó por huelgas de una hora diaria entre el 9 y el 13 de junio, centradas en el cuerpo de maestros. También la CNT-AIT, sin representación en las mesas, expresó su apoyo.

El Gobierno hablaba de un seguimiento de la huelga del 30 %, pero las organizaciones lo situaban por encima del 90 % en Infantil y del 77 % en Secundaria

Pese a esa diversidad, pronto se impuso la necesidad de unificar fuerzas. El intento de la Consejería de Educación de reunirse por separado con los sindicatos el 26 de mayo fracasó: SUATEA, CCOO y UGT acudieron conjuntamente, y la reunión terminó con un rechazo rotundo a las propuestas del Gobierno.

El 28 de mayo, los sindicatos organizaron en Gijón la acción simbólica “Lydia Crucis” —en referencia a la consejera Lydia Espina—, un recorrido por once centros escolares que escenificaba el “calvario docente” con humor y rabia contenida. Ese mismo día, el presidente asturiano Adrián Barbón anunció la retirada de la medida sobre la jornada reducida. Pero el gesto no frenó la huelga: las demandas estructurales seguían sin respuesta.

Escalada del conflicto

El lunes 3 de junio, Lydia Espina presentó su dimisión irrevocable como consejera de Educación, alegando un desgaste personal derivado de ataques que, en sus palabras, “traspasaron los límites de lo racional y lo político, llegando a lo personal”.

La decisión llegó tras una histórica manifestación en Oviedo/Uviéu, que reunió a decenas de miles de personas —30.000 según los sindicatos, 19.000 según Delegación del Gobierno— y consolidó la huelga indefinida con el respaldo unánime de los cinco principales sindicatos.

Tras su salida, la interlocución quedó en manos de la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, y del consejero de Hacienda, Guillermo Peláez. Mientras tanto, se sucedían encierros sindicales en la sede de Hacienda y movilizaciones en varios centros educativos.

Los sindicatos denunciaron que los servicios mínimos establecidos desactivaban de facto la huelga, especialmente en Infantil y Primaria. El Gobierno hablaba de un seguimiento del 30 %, pero las organizaciones lo situaban por encima del 90 % en Infantil y del 77 % en Secundaria.

Educación Asturias - 1
Protestas por la educación pública en Asturias. Pablo Lorenzana

Avances, bloqueos y fractura final

El 5 de junio tuvo lugar una reunión de más de siete horas entre el comité de huelga y el Gobierno del Principado. Hubo avances significativos en cuestiones pedagógicas: refuerzo en atención a la diversidad, impulso a la especialidad de llingua asturiana, personal administrativo adicional para desburocratizar y compromiso con la reducción progresiva de ratios.

También se abordaron mejoras en Formación Profesional y la creación de nuevos departamentos en Secundaria. Pero el punto clave quedó sin resolver: los salarios.

El viernes 6 de junio, más de 50 direcciones escolares, principalmente de Primaria, presentaron su dimisión como acto de protesta

El Principado propuso una subida de 105 euros brutos mensuales, con un complemento de 65 euros para quienes no alcanzaran los seis años de antigüedad. La oferta fue calificada de insuficiente. Los sindicatos pedían equipararse con comunidades como Cantabria, donde los incrementos previstos superaban los 200 euros. La brecha, en algunos casos, podía alcanzar los 450 euros mensuales.

“En materia pedagógica hemos avanzado, pero no podemos aceptar una subida tan baja tras tantos días de huelga”, resumió Borja Llorente (CCOO). El Gobierno consideró su propuesta razonable y en línea con la media nacional, pero los sindicatos dieron por rota la negociación.

La tensión no hizo más que aumentar tras la ruptura. El viernes 6 de junio, más de 50 direcciones escolares —principalmente de Primaria— presentaron su dimisión como acto de protesta, en cumplimiento de la amenaza lanzada el día anterior en una carta firmada por 130 centros. La huelga indefinida continúa, y los sindicatos han anunciado una nueva movilización el domingo en 8 de junio en Oviedo/Uviéu, así como una radicalización de las protestas a partir del lunes, que podría incluir cortes de carretera, barricadas y encierros en centros educativos.

Comparte este contenido:

El sector educativo, el tercero más ciberatacado a nivel global

El sector educativo, el tercero más ciberatacado a nivel global

José Luis Fernández

El sector educativo se ha consolidado como uno de los principales blancos de la ciberdelincuencia: solo en el segundo trimestre de 2024 fue el tercero más atacado a nivel global. Escuelas, universidades y centros de formación concentran datos personales y científicos altamente sensibles, a menudo protegidos por infraestructuras limitadas, según un informe de la compañía de ciberseguridad ESET.

Según los investigadores de ESET, los grupos APT han intensificado sus ataques a este sector, atraídos por sus características particulares: entornos con múltiples dispositivos conectados, políticas de acceso abiertas y escasa inversión en ciberseguridad, entre otras.

«El sector educativo ha pasado a convertirse en un blanco prioritario para los ciberdelincuentes», advierte Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España. «La combinación de infraestructuras tecnológicas obsoletas, falta de personal especializado en ciberseguridad y una alta exposición al entorno digital hace que escuelas y universidades sean especialmente vulnerables».

El incremento de los ciberataques en el ámbito educativo responde a una combinación de distintos factores. ESET identifica las seis debilidades clave que explican por qué este sector es uno de los objetivos preferidos de los ciberdelincuentes. En primer lugar, presupuestos limitados, lo que equivale a riesgos elevados. Muchas instituciones educativas, tanto públicas como privadas, operan con recursos económicos y humanos limitados, lo que complica la contratación de especialistas en ciberseguridad y obliga a optimizar al máximo la inversión en soluciones de ciberseguridad.

Luego está el uso de dispositivos personales y redes abiertas. A menudo, estudiantes, docentes y personal acceden a plataformas institucionales a través de dispositivos propios, que habitualmente carecen de los controles adecuados, lo que conlleva una mayor exposición y multiplica los vectores de ataque, sin menospreciar una baja concienciación en ciberseguridad: La falta de formación específica en ciberseguridad convierte a los usuarios del entorno educativo en víctimas propicias para campañas de phishing y otros engaños basados en ingeniería social.

Además, la cultura abierta y descentralizada que favorece el intercambio de conocimiento también facilita el acceso no autorizado si no se aplican las medidas de seguridad adecuadas, en tanto que, en paralelo, el ritmo de digitalización supera al de actualización tecnológica. Muchas instituciones siguen operando con sistemas heredados, software sin soporte o dispositivos desactualizados. Además de gestionar datos personales y financieros, el sector gestiona información académica y científica que puede llegar a ser de alto valor comercial, ideológico o estratégico para estos actores.

Así operan los atacantes

Los métodos utilizados por los ciberdelincuentes para atacar las instituciones del sector educativo varían en función del objetivo perseguido y del tipo de amenaza. Por ejemplo, en uno de los casos analizados por los expertos de ESET, se observó como el actor malicioso intentaba eludir el software de seguridad, con EDR incluido, inyectando código malicioso en procesos legítimos mediante el uso de múltiples módulos diseñados para evitar su detección.

Entre las amenazas más persistentes en entornos académicos, especialmente en universidades, destaca el ransomware, seguido de las vulnerabilidades no parcheadas y campañas de phishing. Esta última modalidad ha aumentado en los últimos años, en parte por el uso de técnicas más sofisticadas impulsadas por la inteligencia artificial generativa.

Herramientas basadas en IA permiten crear mensajes falsos cada vez más creíbles y personalizados, y se combinan con otros métodos como los códigos QR maliciosos, que se distribuyen a través de correos electrónicos, folletos, pases de aparcamiento o formularios de ayuda financiera.

Ejemplos notorios de instituciones educativas ciberatacadas son la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), que en octubre de 2021 sufrió un ataque de ransomware que paralizó sus sistemas informáticos. Se vieron afectados los servicios de correo electrónico, campus virtual y bases de datos administrativas. La universidad tuvo que recurrir a soluciones temporales como correos alternativos y clases presenciales sin acceso digital.

Por su parte, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en febrero de 2023 fue víctima de un ataque informático que afectó a los sistemas de gestión académica y administrativa. Se interrumpieron servicios como la matrícula, el acceso a notas y la gestión de expedientes. La universidad confirmó que no se comprometieron datos personales, pero el incidente generó gran preocupación.

En agosto de 2024, a propósito de una prueba de opositores en RTVE, un ciberataque comprometió los datos personales de aspirantes. Aunque no fue una universidad, el incidente afectó a un proceso educativo y de selección pública. Se filtraron datos como nombres, DNI y direcciones, lo que generó críticas sobre la seguridad digital en organismos públicos

Con carácter general, un estudio reveló que el 85% de las universidades ha sufrido algún tipo de ciberataque en el último año. Los ataques más comunes incluyen phishing, ransomware y accesos no autorizados. Las universidades son especialmente vulnerables por la gran cantidad de datos que manejan y la diversidad de dispositivos conectados.

¿Qué hacer?

Entre las principales recomendaciones para proteger el sistema educativo que comparte esta compañía en su estudio destaca el uso de contraseñas fuertes, únicas y con verificación en dos pasos. Es importante combinar mayúsculas, minúsculas, números y símbolos, y reforzarlas con autenticación multifactor para impedir accesos no autorizados.

Por supuesto, hacer copias de seguridad con frecuencia y guardar la información crítica en ubicaciones seguras y actualízalas de forma regular para evitar pérdidas en caso de ataque o fallo del sistema. También preparar y probar un plan de respuesta ante incidentes. Contar con un protocolo claro y probado agiliza la actuación y minimiza el impacto en caso de sufrir un ciberataque.

Hay que formar a toda la comunidad educativa en prevención digital, ya que la ciberseguridad empieza con la concienciación: alumnado, profesorado y personal administrativo deben saber cómo detectar amenazas y actuar con cautela, y, al mismo tiempo, definir una política de uso de dispositivos y redes, estableciendo normas claras sobre cómo proteger los equipos y cómo actuar en caso de detectar comportamientos sospechosos.

Fuente de la Información: https://exitoeducativo.net/el-sector-educativo-el-tercero-mas-ciberatacado-a-nivel-global/

Comparte este contenido:

País Vasco: ¿Escribir a mano para aprender mejor a leer?

¿Escribir a mano para aprender mejor a leer?

Hoy en día es habitual la existencia de recursos digitales en las aulas infantiles y su utilización como herramienta para distintos procesos de aprendizaje. Por ejemplo, existen programas informáticos dirigidos a niños y niñas que están aprendiendo a leer y escribir. Como los ejercicios que proponen son para hacer en el ordenador, el alumnado pulsa los teclados y botones, dejando a un lado el lápiz y el papel. Para medir el impacto de estos métodos basados en la mecanografía, en un nuevo estudio se ha realizado una comparativa con el fin de analizar las consecuencias que tiene en las capacidades de los niños y niñas el hecho de practicar la escritura a mano, en comparación con hacerlo en el teclado.

El estudio lo han llevado a cabo Gorka Ibaibarriaga y Joana Acha, de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), así como Manuel Perea, de la Universidad de Valencia (UV), en España.

“Ya que los niños escriben cada vez menos a mano, queríamos investigar la influencia que eso tiene en las competencias alfabéticas y ortográficas. Es decir, queríamos ver si tanto la capacidad de aprender letras como la de interiorizar y recordar la estructura de las palabras se desarrolla de forma diferente a través de la práctica manual o del uso de teclados. Hemos llegado a la conclusión de que los niños y niñas que se han ejercitado a mano han obtenido los mejores resultados”, explica la investigadora Joana Acha.

Para llegar a esta conclusión se realizó un experimento con niños y niñas de 5 a 6 años. Se escogió esa edad porque es el momento más propicio del desarrollo. Es entonces cuando empiezan a adquirir la capacidad lectoescritora. Así, se enseñó a 50 niños y niñas con lectura básica 9 letras del alfabeto georgiano y armenio, así como 16 pseudopalabras inventadas por el personal investigador combinando esas letras.

“El objetivo fue utilizar letras y palabras totalmente novedosas para los niños y niñas, a fin de asegurarnos de que estaban aprendiendo desde cero. De hecho, las investigaciones realizadas hasta ahora han utilizado los alfabetos propios de la cultura de los niños y niñas y, por lo tanto, no es tan fácil saber hasta qué punto no conocían los símbolos presentados”, afirma Acha.

Así, a todos los estudiantes les enseñaron nuevas letras y palabras, pero no a todos de la misma manera: a la mitad les pidió que las copiasen a mano y a la otra mitad, que lo hicieran usando los teclados. De este modo, el estudio de la Universidad del País Vasco ha podido analizar la importancia de la grafomotricidad. Es decir, cómo influye el movimiento de la mano en el proceso de lectura y escritura. De hecho, cuando escribimos con los teclados no trazamos la forma de la letra, por lo que la influencia de la grafomotricidad es escasa a la hora de interiorizar las estructuras de las letras o de las palabras. En cambio, cuando escribimos a mano su influencia es grande.

“Una vez que se les enseñamos las letras y palabras nuevas y cada grupo practicó con un método, realizamos tres pruebas para evaluar los conocimientos adquiridos. Medimos la capacidad de identificar, escribir y pronunciar letras y pseudopalabras, y los resultados indican claramente que quienes practicaron a mano han desarrollado una mayor destreza. La diferencia se nota, sobre todo, en las pseudopalabras, ya que casi todos los que aprendieron con ordenadores han hecho mal los ejercicios relacionados con las secuencias de letras. Por lo tanto, nuestro trabajo reafirma que la grafomotricidad es fundamental para aprender de memoria las letras y las estructuras de las palabras”, explica Acha.

La variabilidad también influye

Pero no solo se han fijado en el impacto que tiene el grado de movimiento de la mano. Los grupos que trabajaban a mano y con los teclados se dividieron, desde el principio, en dos subgrupos. A la hora de enseñar letras y palabras, entre los que trabajaban con el lápiz, se pidió a algunos que siguieran las guías marcadas con un punto (técnica de baja variabilidad). Los otros practicaron sin ninguna referencia: copiando libremente en la hoja en blanco (variabilidad alta). Lo mismo se hizo con los que usaban ordenadores: algunos utilizaron siempre la misma tipografía para practicar (por ejemplo, Tahoma) y otros, más de una. Así, además de la grafomotricidad, se ha podido analizar la influencia del factor de variabilidad de la forma.

No solo se ha constatado que quienes practicaron a mano tienen mejor competencia que todos los que practicaron con los teclados, sino que también hay diferencias entre quienes practicaron con el lápiz y el papel. Los que practicaron de forma libre obtuvieron los mejores resultados. “Por lo tanto, lo que hemos deducido es que, aunque al principio tener un trazo para practicar sirve de gran ayuda, una vez que son capaces de hacer movimientos pequeños y concretos más o menos, es conveniente pasar a la escritura libre. Sin embargo, lo que está claro es que hay que priorizar la escritura a mano como práctica en los procesos de aprendizaje. Que aprenden mejor a través de los movimientos con la mano y que, por tanto, los dispositivos tecnológicos solo deberían ser utilizados como un complemento”, explica Acha.

Joana Acha es investigadora y profesora del departamento de Procesos Psicológicos Básicos y su desarrollo de la Facultad de Psicología. Imparte clases en el Grado en Psicología, Máster en Atención Temprana  y Máster en Neurociencia Cognitiva del Lenguaje. Forma parte del equipo de investigación HAEZI y sus principales temas de investigación son el desarrollo de la lectura y los métodos que se utilizan para fomentarla. Ha realizado el nuevo estudio con su doctorando Gorka Ibaibarriaga y con Manuel Perea de la Universidad de Valencia. Colabora habitualmente con este último y ambos dirigen la tesis de Ibaibarriaga.

El estudio se titula “The impact of handwriting and typing practice in children’s letter and word learning: Implications for literacy development”. Y se ha publicado en la revista académica Journal of Experimental Child Psychology. (Fuente: UPV/EHU)

Fuente: noticiasdelaciencia.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/escribir-a-mano-para-aprender-mejor-a-leer/

Comparte este contenido:

España: Óscar Espíritusanto (Cibervoluntarios): “Los centros y los docentes deben acompañar a sus alumnos en el uso positivo de las tecnologías”

Óscar Espíritusanto (Cibervoluntarios): “Los centros y los docentes deben acompañar a sus alumnos en el uso positivo de las tecnologías”

 José Luis Fernández

Óscar Espiritusanto es director del Departamento de Innovación Educativa e Investigación de la Fundación Cibervoluntarios, una ONG española de referencia internacional centrada en impulsar una transición digital inclusiva y eliminar la brecha digital. Pionera a nivel mundial en la creación y gestión de una red de voluntariado tecnológico, facilita formación gratuita en competencias digitales a miles de personas al año, y promueve la innovación social y el empoderamiento de la ciudadanía gracias al uso de la tecnología, por supuesto, también en el ámbito educativo. Sobre ello le preguntamos en esta entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO.

¿Cuál es la misión principal de su organización, Cibervoluntarios, en relación con la educación digital y desde cuándo trabajan formando competencias digitales en los colegios?

En Fundación Cibervoluntarios, llevamos más de veinte años trabajando para reducir la brecha digital. Ayudamos a que las personas adquieran competencias digitales necesarias en su día a día. Disponemos de una red de más de 4.500 personas cibervoluntarias en toda España que dedican parte de su tiempo a formar en competencias digitales a otras personas.

Para conseguir este objetivo desarrollamos programas formativos en los que promovemos el uso seguro y positivo de la tecnología en la infancia y la juventud. A lo largo de estos años, hemos desarrollado numerosos programas. Actualmente, tenemos Campamento Digital, un programa formativo de competencias digitales por su amplitud, DeMayorQuieroSer, para potenciar el talento científico y tecnológico en niños, niñas y adolescentes, y Reto Hacker, como formación específica en ciberseguridad y hacking ético.

El programa Campamento Digital es su herramienta de trabajo para alcanzar a los centros educativos ¿Cómo operan y en cuántos colegios y con cuántos alumnos han trabajado hasta ahora?

A los centros educativos llegamos con diferentes programas, a lo largo del 2024 hemos formado a más de 70.000 jóvenes, alrededor del 30% en zonas rurales. Esto ha sido posible gracias a la colaboración que llevamos a cabo con más de 800 centros educativos e instituciones.

Campamento Digital es una iniciativa ambiciosa. Nuestro objetivo es formar a 275.000 niños, niñas y jóvenes de entre 9 y 17 años en toda España, a través de actividades gratuitas de hasta 30 horas de formación presencial en competencias digitales.

¿Qué se entiende exactamente por “competencias digitales” en el entorno escolar y qué habilidades concretas se consideran clave hoy en día para que un alumno esté bien formado digitalmente?

Las competencias digitales son el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y estrategias que permiten al alumnado utilizar de manera crítica, creativa y segura las tecnologías de la información y la comunicación. En el marco escolar, esto implica cómo el alumnado conoce, implementa y utiliza medios tecnológicos para aplicarlos tanto en su proceso de aprendizaje como en su vida cotidiana.

Desde el equipo de Innovación Educativa de Fundación Cibervoluntarios, alineamos el desarrollo de nuestros contenidos con el Marco Competencial Europeo DigComp, lo que nos permite garantizar una progresión coherente y evaluable de las competencias digitales y ofrecer una perspectiva práctica sobre herramientas, procesos y recursos orientados a fomentar la autonomía y el empoderamiento ciudadano.

En cuanto a las habilidades clave que hoy en día debe tener un alumno o alumna para estar bien formado digitalmente, estas varían según su edad, contexto y nivel competencial. Aun así, hay algunas referencias comunes que consideramos fundamentales para lograr autonomía digital en el entorno actual, como son: saber buscar, seleccionar y evaluar información en internet de manera crítica; comunicarse y colaborar en entornos digitales de forma segura y efectiva; crear contenido digital utilizando diferentes formatos y herramientas; proteger la identidad digital y garantizar la privacidad en línea; usar la tecnología de forma ética y consciente, promoviendo valores como el respeto, la inclusión y el bienestar digital. En resumen, utilizar las tecnologías como herramienta de crecimiento.

¿Cómo se adaptan los programas formativos al nivel educativo y la edad de los estudiantes?

En Fundación Cibervoluntarios contamos con un Equipo de Innovación Educativa integrado por profesionales del ámbito educativo con amplia experiencia en el diseño, desarrollo de procesos formativos y en la aplicación de las metodologías adecuadas. Nos encargamos de crear, analizar y adaptar cada uno de los contenidos que forman parte de nuestros proyectos, asegurándonos siempre de que estén alineados con el nivel competencial y a las necesidades reales de las personas a las que nos dirigimos.

Como expertos en este ámbito, ¿qué beneficios han observado en los alumnos que reciben formación en competencias digitales desde edades tempranas?

Los beneficios de la formación en competencias digitales desde edades tempranas son evidentes y fundamentales en la sociedad actual. Los jóvenes aprenden a utilizar la tecnología de manera consciente, positiva y segura, lo que les permite desarrollar un pensamiento crítico frente al mundo digital, gestionar mejor su privacidad y hacer un uso responsable de los dispositivos.

Nuestra labor no solo consiste en enseñar herramientas digitales, sino en acompañar y guiar a las personas en su proceso de aprendizaje. En el estudio que realizamos desde la Fundación Cibervoluntarios: Mi realidad Conectada. Sí, también soy digital, que se puede descargar desde nuestra página web, pudimos observar que más del 90% de los jóvenes recibe su primer teléfono antes de los 16 años, este dispositivo se ha convertido en un elemento clave en su transición hacia la vida adulta. Además, este estudio nos demostraba que la realidad de nuestros y nuestras jóvenes es “figital”, lo físico y lo digital se unen en un mundo interconectado. Por lo que es importante el acompañamiento y tener una formación adecuada, para poder aprovechar esa independencia tecnológica de manera responsable. ¿Existe relación entre el desarrollo digital de los estudiantes y una mejora en otras áreas del currículo escolar? Al mismo tiempo, ¿han detectado mejoras en la autonomía y el pensamiento crítico de los alumnos tras formarse digitalmente?

Cuando el alumnado adquiere competencias digitales, no solo aprende a manejar herramientas tecnológicas, sino que también mejora su capacidad para acceder, organizar y analizar información, lo que impacta positivamente en su forma de aprender. Esta relación con la tecnología y la información hace que se fomente ese pensamiento crítico, tan necesario en el momento actual. Al aprender a buscar información, evaluar fuentes, resolver problemas con herramientas digitales o crear sus propios contenidos, los jóvenes ganan confianza y desarrollan su criterio propio en diversos temas.

Un asunto del mayor interés, y de preocupación en paralelo ¿Cómo trabajan aspectos como el uso seguro y responsable de la tecnología? ¿Incluyen formación sobre riesgos en internet, ciberseguridad y redes sociales?

En Fundación Cibervoluntarios desarrollamos acciones educativas específicas en torno a la prevención de los riesgos en Internet. Por ejemplo, ConTICgo es un programa que permite a los jóvenes aprender a detectar y prevenir el discurso del odio y la discriminación en Internet. El programa DesConecta sirve para que conozcan las herramientas digitales que les permitan mejorar su bienestar digital.

Este año hemos lanzado Reto Hacker, donde los adolescentes aprenden competencias relacionadas con el cifrado y la criptografía, el hacking ético o la protección de dispositivos frente a posibles ataques y amenazas. En todos los casos, consideramos que lo más importante es educar en el uso consciente, seguro, responsable y positivo de la tecnología.

En este contexto, ¿consideran que las familias están suficientemente informadas sobre los desafíos digitales de sus hijos?

Volviendo al Estudio que realizamos recientemente, ‘Mi realidad digital’. Sí, también soy digital, percibimos que para nosotros los adultos la tecnología es una herramienta y para los y las jóvenes es parte de su cultura y tiene sus propios códigos, Esta diferencia hace que la percepción ante la tecnología sea distinta. Sin duda, existe una diferencia generacional y los inmigrantes digitales (los adultos) debemos informarnos y formarnos en estas competencias digitales para poder llevar a cabo un acompañamiento adecuado de los jóvenes.

Desde la Fundación Cibervoluntarios tenemos formaciones para las familias, y la comunidad educativa, cursos accesibles, prácticos y gratuitos, que les permitan comprender el entorno digital, anticiparse a posibles riesgos y, sobre todo, conocer cómo pueden acompañar a sus hijos e hijas de forma activa y positiva en el uso de la tecnología. No se trata de controlar, sino de educar en el uso consciente, seguro y responsable de las herramientas digitales.

Háblenos del papel que juega el profesorado en el proceso de formación digital ¿Ofrecen formación también a los docentes para que puedan integrar mejor la tecnología en el aula? y, a su juicio, ¿cuáles son las principales dificultades que encuentran los profesores a la hora de incorporar competencias digitales?

Desde Fundación Cibervoluntarios consideramos esencial ofrecer formación al profesorado, para que pueda integrar mejor las competencias digitales en su práctica docente diaria y adaptarlas a las necesidades del alumnado.

En cuanto a las principales dificultades que detectamos, una de las más comunes es la falta de tiempo y recursos para formarse de manera continua. A esto se suma, en algunos casos, una cierta inseguridad o resistencia al cambio, especialmente cuando no se ha tenido una formación previa sólida en competencias digitales. También influye la rapidez con la que evoluciona el entorno digital, lo que genera una sensación de estar siempre intentando «ponerse al día».

Por ello, desde Fundación Cibervoluntarios ofrecemos programas de formación específicamente para educadores, como Yo Conecto y Para Piensa Conéctate, donde ofrecemos una oportunidad para que el personal docente saque todo el partido a las herramientas digitales para dinamizar contenidos en el aula, dar visibilidad a la actividad de su centro educativo y conozca cómo guiar a niños, niñas y adolescentes en el uso seguro, responsable y positivo de la tecnología.

Por último, ¿qué consejo daría a los colegios que aún no han apostado plenamente por la formación digital?

En el siglo XXI es imprescindible tener las competencias digitales necesarias para nuestro día a día y para empoderarnos como individuos dentro de la sociedad. Una parte fundamental de este acompañamiento en el mundo digital son los centros educativos y sus equipos docentes, ya que son quienes pueden enseñar a los y las más jóvenes a realizar un uso positivo de las tecnologías. Ahora tienen la oportunidad de transformar la experiencia de aprendizaje incorporando tecnologías que motiven, conecten con la realidad y potencien la creatividad, desde tener una aplicación que identifiquen árboles, plantas, etc. en una excursión del colegio hasta utilizar herramientas de Inteligencia Artificial que permitan hablar con personajes históricos después de haber impartido la clase sobre ese tema. Las posibilidades educativas de este tipo de herramientas son múltiples y consiste en adaptarlas a las necesidades de los colegios y de su alumnado.

 

Fuente de la Información: https://exitoeducativo.net/oscar-espiritusanto-cibervoluntarios-los-centros-y-los-docentes-deben-acompanar-a-sus-alumnos-en-el-uso-positivo-de-las-tecnologias/

 

 

Comparte este contenido:

Fomento de la lectura: un reto social

La escuela debe convertirse sin demora en el hogar de la lectura, protegiéndola y cuidándola con el esmero con que cuida a sus pupilos y pupilas. Debe volver a pensar su relación con la lectura y hacer frente de manera decidida a los desafíos que esta plantea hoy

Comienzo estas líneas compartiendo una paradoja: mientras seguimos defendiendo la necesidad de fomentar la lectura, basta un simple vistazo a las novedades editoriales de los últimos años para percibir, tras la miríada de libros que incluyen en su título las palabras “biblioteca” o “librería”, síntomas claros del prestigio de que sigue gozando la lectura en nuestros días.

Y, sin embargo, al contrario de lo que ocurre con ese otro gran invento que es la lavadora, seguimos necesitando publicitar y fomentar la lectura, particularmente la de los libros, recordando una y otra vez sus beneficios personales y sociales, las alegrías y maravillas que esperan a toda aquella persona que se decida a franquear sus páginas, o el peligro apocalíptico que amenaza a un mundo que sustituya los viejos libros por los nuevos cachivaches.

Por ello, una y otra vez, surgen formulaciones que vuelven a insistir en la razón de ser de la lectura o a intentar expresar la inefable complejidad de la experiencia lectora. En ese empeño, no es extraño que se recurra a metáforas de innegable fulgor y, solo a veces, cierta cursilería.

En su último libro, Esta cosa de tinieblas, Mar García Puig nos invita a reparar sobre la poca atención que prestamos a las metáforas que nos rodean y que, según la autora, nos ayudan a crear “colectivamente una compleja red de significados que tienen consecuencias directas en nuestra forma de vivir”.

“Leer es siempre una expedición a la verdad”, escribió Franz Kafka.

“Leemos para saber que no estamos solos”, sostiene C. S. Lewis en La experiencia de leer.

“Leer es protestar contra las insuficiencias de la vida”, pronunció el recientemente fallecido Mario Vargas Llosa, en el mismo discurso de recepción del premio Nobel en el que calificó el aprendizaje de la lectura como “la cosa más importante que me ha pasado en la vida”.

“Leer es siempre un traslado, un viaje, un irse para encontrarse”, afirma a su vez, Antonio Basanta en Leer contra la nada.

Por último, en un pequeño fragmento de Las ocasiones, reciente libro de Rubén Lardín, encontramos la siguiente reflexión: “La escucha y el diálogo que es la lectura ya había ido modulando mi percepción del mundo, en ocasiones me había ofrecido herramientas para comprenderlo -y para combatirlo- o en su lugar para aceptarlo de manera provisional, a la espera de soluciones”.

La lectura se convierte en instrumento esencial para dar forma al mapa de nuestra trayectoria

Estas metáforas y reflexiones, entre otras tantas, se superponen en un imaginario en el que la lectura se convierte en instrumento esencial para dar forma al mapa de nuestra trayectoria, de nuestro paso por el mundo (de nuevo una metáfora).

La escuela debe sumarse a este festín metafórico y convertirse sin demora en el hogar de la lectura, protegiéndola y cuidándola con el esmero con que cuida a sus pupilos y pupilas. Para ello, resulta imprescindible que vuelva a pensar su relación con la lectura y haga frente de manera decidida a los desafíos que esta plantea hoy.

El primer desafío tiene que ver con el concepto de lectura obligatoria. Y en este aspecto nos acogemos a la rotundidad de Borges: “Creo que la frase lectura obligatoria es un contrasentido; la lectura no debe ser obligatoria. ¿Debemos hablar de placer obligatorio? ¿Por qué? El placer no es obligatorio, el placer es algo buscado. ¡Felicidad obligatoria! La felicidad también la buscamos. (…) La lectura debe ser una de las formas de la felicidad, de modo que yo les aconsejaría que leyeran mucho, que no se dejaran asustar por la reputación de los autores, que sigan buscando una felicidad personal, un goce personal. Es el único modo de leer.”

De la otra infamia asociada a la lectura obligatoria: “los exámenes de lectura”, ni hablemos. No malgastaré caracteres en ello.

Otro desafío, ya longevo, pero lento en su desarrollo, es el de la configuración de un nuevo canon de lectura escolar, que definitivamente renuncie a las pretensiones enciclopédicas y los efluvios decimonónicos de la historia literaria entendida como fundadora de la identidad nacional, para dar cabida, por fin sin complejos, a la literatura juvenil, a la literatura universal, a las lecturas vernáculas, a los subgéneros literarios, a los clásicos de la oralidad y tantas otras fuentes de las que puede beber un canon que quiera acercarse a las expectativas reales de nuestro alumnado.

Para tratar otro de los desafíos, el papel de los clásicos dentro de ese canon escolar, nos apoyaremos en la siguiente declaración de Ortega y Gasset: “No hay más que una manera de salvar al clásico: usando de él sin miramientos para nuestra salvación –es decir, prescindiendo de su clasicismo, trayéndolo hacia nosotros, inyectándole pulso nuevo con la sangre de nuestras venas”.

Puede que sea el momento de iniciar en la escuela un proceso de desacralización de la literatura

Las palabras de Ortega nos dan pie para reflexionar sobre la pertinencia de afrontar el fomento de la lectura, no poniendo el foco principal en el prestigio de las obras leídas, sino centrándonos en la relación significativa que el lector establece con cada una de ellas, que es la verdadera razón de ser de la didáctica de la Lengua y la Literatura, a diferencia de la de la Filología -que se interesa principalmente por el texto en sí, que siendo esencial, no puede convertirse en el fin último de la educación literaria de la enseñanza obligatoria.

Por todo ello, puede que sea el momento de iniciar en la escuela un proceso de desacralización de la literatura, esforzarnos para que deje de ostentar tanta autoridad moral y de infundir tanto respeto: acabar con el prosacentrismo; seducir a todas las áreas y materias para que nos muestren la belleza de sus textos; practicar el mestizaje; mezclarnos con otros géneros y medios, con lo popular, con lo multimodal…; abandonar esa jerarquía que pone a la literatura por encima del teatro, del cómic, del cine, de la danza, manifestaciones artísticas y medios de expresión que a menudo se han entendido desde las materias lingüísticas como meros recursos de apoyo; reivindicar una generosa mirada cultural e integradora que sitúe los textos literarios en pie de igualdad con otros textos, otras formas de expresión y otros lenguajes. Lejos de considerar que ello banaliza los contenidos literarios, creo firmemente que la revelación de los vasos comunicantes que relacionan entre sí formas de expresión diferentes contribuye con eficacia a ese gran objetivo de recrear los clásicos, suministrándoles la “sangre nueva” de la que hablaba Ortega.

Es ahí donde emerge la dimensión interpretativa de la lectura, esa que permite que los textos clásicos se transformen en modernos, porque los leemos desde nuevos contextos receptivos, filtrándolos a través de nuestras preguntas y obsesiones.

Mediación frente a animación lectora

Todos estos retos, y más, deben ser confrontados por la escuela bajo el paraguas de la denominada “mediación lectora”, un concepto que reúne una heterogénea suma de estrategias y recursos llamados a reforzar la competencia lectora de nuestro alumnado, ofreciéndole andamios lingüísticos y de comprensión lectora, prácticas que facilitan la conversación y la construcción colectiva del sentido de los textos o reuniendo textos diversos en marcos conceptuales que favorecen su relación con las ideas y preocupaciones de la sociedad contemporánea.

La mediación lectora muestra una vocación de permanencia que se apoya, en mi opinión, en dos herramientas principales: la conversación lectora y los itinerarios de lectura

Felipe Munita, en Yo mediador, explica con claridad la deriva entre los conceptos de animación y mediación lectora: “La idea de animación ha sido poco a poco superada a partir de la constatación de sus limitaciones, entre las cuales podrían destacarse lo efímero de sus actuaciones, cierto carácter homogeneizador de sus prácticas, y una tendencia a poner en juego formas de espectacularización de la lectura que no necesariamente llevan a establecer relaciones duraderas y profundas con los textos”.

Frente a esa animación puntual, la mediación lectora muestra una vocación de permanencia que se apoya, en mi opinión, en dos herramientas principales: la conversación lectora y los itinerarios de lectura. Ambas se sustentan en la idea común de que no podremos lograr una mejora sustancial de los procesos de lectura si esta no es adecuadamente mediada por estrategias que acompañen y enseñen a leer al alumnado.

La idea de conversación lectora surge de uno de los referentes fundamentales en el ámbito de la mediación lectora: Aidan Chambers y su libro Dime, que trata de cómo ayudar a los niños a hablar sobre libros a través de preguntas que les invitan con gentileza no solo a comentar lo que han leído sino también a escuchar bien lo que otras personas dicen sobre lo que han leído. Con este libro mítico, se funda toda una tradición consagrada al arte de hacer preguntas.

Por su parte, el itinerario lector es una estrategia didáctica para la formación de lectores, que permite la planificación de rutas de lecturas, por medio de la selección mediada de diferentes tipos de textos que logran relacionarse entre sí, a partir de criterios específicos o en torno a un eje temático que los vincula. A través de esta estrategia, las y los estudiantes tendrán la posibilidad de apropiarse de los diversos tipos de textos y de establecer relaciones concretas que les permitan reflexionar sobre cómo sus propias experiencias cobran nuevo sentido al confrontarse con los textos propuestos.

Llegados a este punto, se trata, en definitiva, de ir a la raíz y preguntarnos ¿por qué debemos seguir fomentando la competencia lectora y la educación literaria en la escuela? La respuesta, a mi modo de ver, apunta, más allá del innegable beneficio que supone para el éxito del sistema educativo cualquier mejora en la competencia lectora del alumnado, a dos retos de calado más trascendente y social.

En primer lugar, el sistema educativo está obligado a garantizar que todo el alumnado disponga al menos una vez en su vida de la oportunidad de acceder a los infinitos mundos que nos abre la lectura y la literatura, independientemente de que hayan tenido o no la suerte de nacer en un hogar con referentes lectores.

El segundo reto es el de entender que, como afirma Vicente Luis Mora, “la lectura tiene su propia gramática. Y esa gramática se aprende, como todo lenguaje, en comunidad.” En ese sentido, los centros educativos deben apostar decididamente por la lectura colectiva, entendida esta como un acto revolucionario que se opone a las imposiciones del individualismo.

En esa misma línea se ha pronunciado recientemente Irene Vallejo: “Los clubs de lectura son una reacción al pragmatismo imperante. En un mundo donde todo se mide por el resultado, hay grupos de personas que se reúnen a hablar de libros. Eso me parece una forma de resistencia”.

Una de las formas más efectiva de profundizar en la comprensión de un texto es a través de la suma de las comprensiones de nuestros iguales

Porque, como sabe todo lector, la lectura no solo no nos aísla de los demás, sino que nos aproxima a ellos. C. S. Lewis supo decirlo con brillantez: “La experiencia literaria cura la herida de la individualidad, sin socavar sus privilegios (…) me trasciendo a mí mismo y en ninguna otra actividad logro ser más yo.”

La escuela no puede dar la espalda a esta realidad y es preciso que adopte la experiencia de los clubs de lectura para integrarla en la práctica docente, no en vano, en ellos se demuestra que una de las formas más efectiva de profundizar en la comprensión de un texto es a través de la suma de las comprensiones de nuestros iguales.

Mi modesta proposición es que para incrementar el atractivo de la lectura entre nuestro alumnado, quizás nos convenga vincularla a esa idea de resistencia, aunque para ello tengamos que convertirnos en posibilitadores, stalkers, agentes encubiertos y conocedores de que, como señala Antonio Basanta, “leer es sabernos parte de la larga secuencia de la humanidad. Que ni somos los primeros ni somos únicos”.

Fuente de la información e imagen:  https://eldiariodelaeducacion.com/

Comparte este contenido:
Page 5 of 1654
1 3 4 5 6 7 1.654