Bajo el lema “Hacia un modelo educativo de calidad y transformador» del 8 al 11 de noviembre tendrá lugar el XII Encuentro Iberoamericano de Educación, en la Universidad de Alcalá. En este encuentro se presentarán ponencias, comunicaciones y poster alrededor de 6 ejes sobre los que rotan aspectos diversos y relevantes de la investigación y la acción en Educación, con miradas distintas y confluyentes del ámbito latinoamericano. Los ejes en torno a los que se desarrollará el encuentro son:Eje 1. Políticas Públicas en Educación y Gestión Educativa.
La configuración de los sistemas públicos educativos en sus marcos jurídicos, marcos normativos nacionales e internacionales. El eje pretende conocer estudios, análisis, resoluciones…y en qué medida se proponen opciones educativas. La Gestión Educativa pretende analizar la eficiencia y la adecuación de los servicios que permitan ofrecer soluciones en la mejora de los modelos incidiendo en la calidad de la propuesta educativa.
Eje 2. Educación Infantil, Básica y Media. Prácticas Docentes. Educación no Formal.
El Eje 2 abre la posibilidad de generar aportaciones desde distintas miradas en relación con la Educación tanto formal como aquella otra que teniendo intencionalidad educativa no certifica validez desde el punto de vista legal o normativo. Asimismo el eje incorpora un aspecto determinante en la formación inicial cuál es el de las prácticas escolares y la manera en que estas se incrustan en el acervo de competencias que un profesional debe adquirir.
Eje 3. Educación Superior. Vinculación con la Empresa.
La Educación Superior representa un eslabón imprescindible en el desarrollo social y económico de un país. Sus vinculaciones con la empresa como actor social en cuyo seno ha de desarrollarse todo lo aprendido en la formación, son imprescindibles para dotar de coherencia dicha formación con la responsabilidad social y profesional de la vida laboral.
Eje 4. Innovación en educación y TIC. Evaluación y calidad.
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación están contribuyendo al acceso universal a la Educación, son asimismo una fuente constante de propuestas de innovación que facilitan nuevos procesos en la enseñanza y consecuentemente en el aprendizaje, contribuyen como indicador en las evaluaciones de la calidad de la Educación. Tanto las TICs como las múltiples propuestas de innovación son, sin duda, garantías de procesos de calidad educativa.
Eje 5. Atención a la diversidad. Escuela Inclusiva. Educación Especial. Educación sexual y de género.
Se trata de un eje poliédrico y determinante ya que en torno a los modelos de educación inclusiva se entiende una educación para todos y todas que elimina las diferencias y ajusta las propuestas a la diversidad, otorgando a quienes están en sus procesos de aprender espacios nuevos, metodologías adecuadas y nuevos modelos de evaluación entendiendo el entorno y sus contextos como piezas clave al abordar los elementos de aprendizaje.
Eje 6. Internacionalización de la Educación Superior (Europa e Iberoamérica).
Globalizar supone aprovechar las oportunidades en la ES que ofrece una época incierta pero apasionante, hacer frente a los múltiples retos y problemas que aparecen en los distintos entornos, sus propuestas y la pertinencia de las soluciones aportadas en los distintos países y regiones.
Resumen: Con motivo del Día de la Educación suizo, los sindicatos de profesores exigieron que los empleadores hicieran esfuerzos para mejorar su protección de la salud, con el lema «Escuelas Saludables – Buenas Escuelas». Los esfuerzos individuales no son suficientes para mantener a los profesores sanos y motivados a largo plazo, pero necesitan mejoras sistémicas. Este fue el mensaje clave enviado el 31 de agosto por el Dachverband Lehrerinnen und Lehrer Schweiz (LCH) y el Syndicat des Enseignants Romands (SER), celebrado cada dos años. Los sindicatos de profesores presentaron demandas que obligarían al empleador a contribuir a mejorar la protección de la salud de los maestros.
On the occasion of the Swiss Education Day, teachers’ unions demanded that efforts be made by employers to improve their health protection, with the slogan “Healthy Schools – Good Schools.”
Individual efforts are not enough to keep teachers on the job healthy and motivated in the long term, but needs systemic improvements. This was the key message sent out by theDachverband Lehrerinnen und Lehrer Schweiz (LCH) and the Syndicat des Enseignants Romands (SER) on 31 August, Swiss Day of Education, celebrated every two years. The teachers’ unions presented demands which would oblige the employer to contribute to improved health protection for teachers.
Alarming studies
A study commissioned by the LCH shows that seventy percent of German teachers work part-time, one third of them for health reasons. In the spring of 2017, a study commissioned by SER has revealed that almost 37 percent of teachers have reduced their teaching time in the past five years, mostly for health reasons or to reduce their workload.
A third study also demonstrated that normative injuries caused by inadequate room conditions, air and light quality as well as a constantly high interaction density can have a negative impact on the students’ well-being and performance. According to another study in Switzerland, the incidence of teachers for professional reasons amounts to 37.6 million Swiss francs (32,8 million euros) annually.
Joint union position paper
All these results prompted teachers’ associations to join forces for the health of teachers.
About 170 invited guests were invited to the Swiss Day of Education’s event in Berne, from education stake holders actors and leaders, to politics and health care representatives, to debate around teachers working, without damaging their health.
Through its health project, the LCH has already identified necessary improvements at the municipalities, cantons and federal level. Together with the SER, it clearly detailed four requirements in a position paper:
• Job mandate: It must be consistent with available resources.
• School buildings: They must meet health standards.
• Health management: schools must be provided with adequate resources, so as to implement health measures.
• Support offers: They should be available to teachers affected by health impairments.
Healthy teaching and learning environments mean better educational outcomes
“More than six in 10 teachers feel that their health has deteriorated over the last five years. This number is particularly disturbing and must prompt the responsible persons to take the necessary measures quickly to improve the health of the teachers,” SER President Samuel Rohrbach indicated, reporting on the investigation recently published by his trade union.
In his final statement, LCH President Beat W. Zemp emphasised that ultimately all education actors are on the same page: “Our common goal is to improve the quality of education. Healthy teachers in a healthy learning environment are proving to have better learning outcomes among their pupils than highly stressed teachers who have to teach in schoolrooms where statutory norms are not met or CO2 limits are exceeded by a large number.”
In addition to the position paper, a new guideline for schools, authorities and institutions for initial and in-service education and training showing why healthy teachers are prerequisite for good schools was presented on Education day.
Europa/España, 16 de septiembre de 2017. Fuente: www.oei.es
En la sede de la Secretaría General de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) ha tenido lugar, en el día de hoy, la presentación de ‘Campus América’, una iniciativa de la Universidad de la Laguna (ULL) que se desarrollará entre el 9 y el 20 de octubre en el centro universitario de La Laguna, en Tenerife.
El rector de la Universidad de La Laguna, Antonio Martinón, ha presentado junto al secretario general de la OEI, Paulo Speller este evento que pretende ser un referente de la vinculación entre las instituciones académicas de Europa y América. El acto ha contado con la presencia de Alejandro Tiana, rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en representación de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y del presidente del Consejo Social de la Universidad de La Laguna, Raimundo Baroja.
Durante dos semanas, en el marco de «Campus América’ se celebrarán seminarios simultáneos para abordar los temas principales esta edición: «Gobernanza, Democracia, Ciudades y Cultura». Diversos especialistas y personalidades de talla internacional serán los encargados de poner sobre la mesa sus expertos análisis sobre estos asuntos. De esta forma, ‘Campus América’ aspira a convertirse en un espacio internacional de investigación e intercambio entre profesionales de toda la región.
Colombia, como país invitado, contará con un papel destacado. Uno de los grupos de seminarios del congreso girará en torno al proceso de paz en el que se encuentra inmerso el país. Se prestará especial atención al desarrollo de las negociaciones de paz de Colombia, así como a la pacificación de conflictos y a la justicia transicional en general.
El rector de La Laguna ha afirmado que es el afán de internacionalización el que mueve ‘Campus América’. “Los canarios hemos estado muy presentes en la geografía latinoamericana desde hace cinco siglos”, ha manifestado el rector de la Universidad. Esta relación histórica es una de las razones que impulsa el proyecto, que busca consolidar el contacto institucional entre las universidades de América y Europa y debatir los actuales retos que se presentan en ambos lados del Atlántico.
Otro de los puntos que ha remarcado Martinón es la voluntad de que ‘Campus América’ no sea un acto aislado, sino que se afiance en el tiempo. Desde la Universidad de La Laguna se espera que se convierta en un encuentro bianual, siguiendo los pasos de ‘Campus África’, que ya cuenta con dos ediciones.
Por su parte, Speller, ha querido resaltar la importancia de este tipo de encuentros que ponen de manifiesto que las instituciones universitarias «están vivas y trabajan en pro de objetivos comunes». Así, la OEI presta su apoyo a la Universidad de La Laguna y estará presente el 11 de octubre en el panel titulado «El papel de las universidades en el desarrollo futuro de las relaciones entre Europa y América»
Además, el secretario general de la OEI ha anunciado que las vías de colaboración con esta institución universitaria se ampliarán próximamente en ámbitos como la movilidad académica e investigadora.
Alejandro Tiana ha reafirmado el apoyo las universidades españolas para fortalecer los lazos con otros centros académicos latinoamericanos, que son una referencia. “La internacionalización ya no es una opción, es una exigencia para las universidades, aunque sea un desafío”.
Por último, Francisco Almeida, vicerrector de investigación, ha recordado que, en el marco de ‘Campus América’ también se van a celebrar otras actividades, como exposiciones, conciertos o jornadas gastronómicas. Dentro del programa también se incluye la celebración de la IV Edición de ‘Novagob’, un foro centrado en el análisis de las prácticas de gobiernos abiertos y transparentes, que fomenten la participación ciudadana.
Fuente de la noticia: http://www.oei.es/Oei/Noticia/la-universidad-de-la-laguna-ull-presenta-campus-america
Europa/España, 16 de septiembre de 2017. Fuente: www.huelvainformacion.es
Comienzan los centros educativos a abrir sus puertas y los alumnos llenan los pupitres. Ese vacío en las calles durante los meses estivales se acaba. Niñas, niños, jóvenes, caminan hacia un futuro. Este curso tendremos muchas novedades. 17 autonomías con 17 sistemas educativos diferentes. 17 decretos y diferentes libros de texto para una misma asignatura en cada comunidad autónoma. Ciencias Sociales de 4º de Primaria, tiene 25 ediciones diferentes por editorial. Matemáticas, que las matemáticas son aquí y allí similares, tiene hasta 19 manuales distintos para el mismo curso.
La consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Sonia Gaya, indicó hace unos días las novedades del curso que acaba de comenzar. Entre otros aspectos sacó pecho en los más de dos mil quinientos nuevos docentes y en la gratuidad de los libros de texto. Ojalá el éxito educativo y personal del alumnado no dependa de la falta de consenso educativo nacional, de la ausencia de un pacto educativo real, de poner, de una vez por todas, la educación donde siempre ha tenido que estar.
Y todo esto que decimos es de la enseñanza no universitaria. De la universitaria podemos indicar muchas cosas. Que la universidad española camina mal, o mejor, no camina. Fíjense, más del 90% por los profesores universitarios están más preocupados de la Aneca que de sus propios estudiantes. Y se preguntarán ustedes qué es eso de la Aneca. Pues es la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación. ¡Menudo nombre! Y qué hace la Aneca, pues es uno de los males de la universidad española. Por ejemplo, las comisiones de contratación de la universidad, para seleccionar a posibles docentes, valoran las publicaciones sin leerlas, sí, como escuchan. Tan solo valen los méritos, las publicaciones, el listado inmenso de títulos que no han leído previamente y que no han pasado por ningún filtro de calidad, aunque la entidad lo tenga en sus siglas. Y, lo más importante, a ese futuro docente no se le hace una entrevista personal. Tan solo se valora el puñado de publicaciones que acreditan erróneamente su valía.
Y eso es la universidad española: acreditaciones y acreditaciones sin más interés que la propia acreditación. ¿Dónde está el alumno, los alumnos? ¿Dónde están las calidades demostradas de los docentes? Caminamos hacia un pozo sin fondo donde publicar se valora mucho más que enseñar. Y educación es enseñanza. Una educación sin alumnos es un aula vacía
La medida formaría parte de las promesas de campaña del presidente francés, Emmanuel Macron.
El ministro de Educación de Francia, Jean-Michel Blanquer, propuso que se prohiban los teléfonos celulares en las escuelas de su país. En una entrevista con la revista L’Express, sugirió que se pida a los alumnos entregar sus teléfonos para que estos sean depositados en cajas seguras.
«En nuestras reuniones del gabinete, dejamos guardado nuestros teléfonos en los armarios antes de sentarnos juntos, me parece que esto debería ser posible para cualquier grupo humano, incluyendo clases», dijo en la entrevista que fue publicada este martes.
«Imagínense una escuela secundaria con 600 alumnos, ¿pondrán todos sus teléfonos en una caja, cómo los guardarán y los devolverán al final?», dijo el presidente de la Peep, una de los grandes federaciones de padres de alumnos en los establecimientos escolares públicos.
Promesa de campaña. El ministro Blanquer explicó que esta medida es parte de los planes del presidente Emmanuel Macron. Si bien está prohibido el uso de estos móviles en horas de clase, muchos alumnos han confesado haber roto las normas.
Los docentes ven a los móviles como elementos distractores que generan indisciplinas, pues son utilizados como herramienta de acoso cibernético. Desde que Macron fue elegido en mayo, los alumnos de colegios de primaria y secundaria debían acatar la norma de no utilizar celulares.
Education at a Glance: OECD Indicators is the authoritative source for information on the state of education around the world. With more than 125 charts and 145 tables included in the publication and much more data available on the educational database, Education at a Glance 2017 provides key information on the output of educational institutions; the impact of learning across countries; the financial and human resources invested in education; access, participation and progression in education; and the learning environment and organisation of schools.
The 2017 edition presents a new focus on fields of study, investigating both trends in enrolment at upper secondary and tertiary level, student mobility, and labour market outcomes of the qualifications obtained in these fields. The publication also introduces for the first time a full chapter dedicated to the Sustainable Development Goals, providing an assessment of where OECD and partner countries stand on their way to meeting the SDG targets. Finally, two new indicators are developed and analysed in the context of participation and progress in education: an indicator on the completion rate of upper secondary students and an indicator on admission processes to higher education.
The report covers all 35 OECD countries and a number of partner countries (Argentina, Brazil, China, Colombia, Costa Rica, India, Indonesia, Lithuania, the Russian Federation, Saudi Arabia and South Africa).
Tras la publicación de los rankings universitarios es habitual la aparición de análisis que llaman al cambio del sistema. Pero no hay que creer en recetas mágicas, pues no existen. El cambio o es incremental o no lo será.
Fotografía: Andrew Tan / Pixabay
Hace un año publicaba un artículo en esta misma página, tras la aparición de las ediciones correspondientes a 2016 de los tresrankings universitarios más populares: Academic Ranking of World Universities (ranking de Sanghai), Times Higher Education World University Rankings y QS World University Rankings. Ahora acaba de publicarse la nueva edición del primero de ellos y han vuelto a reproducirse los debates, los lamentos, los reproches y las justificaciones habituales. Decía entonces que considero importante llevar a cabo un debate riguroso y crítico en torno a los rankings y que aquella no era más que una primera entrega. Así que ahora vuelvo sobre el tema, con el propósito de aportar algunas nuevas reflexiones.
La pregunta que en esta ocasión me inquieta es la que se refiere a qué podemos y debemos hacer una vez que tenemos publicados los rankings. Se supone que son instrumentos que nos aportan información fiable acerca de nuestras universidades, de los que deberíamos poder extraer lecciones y adoptar medidas de mejora. ¿Es así? Para dar respuesta a esta pregunta podemos adoptar una triple perspectiva: individual, institucional y sistémica. Vamos a ello.
Como recordaba hace un año, los rankings nacieron con la intención de proporcionar información a los estudiantes y a sus familias acerca de la calidad de las universidades, a fin de que pudiesen elegir plaza con conocimiento de causa. Pero, aunque esa haya sido su intención primigenia, el objetivo se ha cumplido solo parcialmente. En efecto, la lectura de los rankingsse detiene muchas veces en el nivel macroscópico, esto es, en las clasificaciones de las universidades consideradas en su conjunto. Sin embargo, cuando se desciende a la información menos consultada de los rankings, la relativa a las titulaciones que cada una de ellas imparte, se aprecia una notable dispersión de valoraciones. Mientras que algunas titulaciones de una determinada universidad ocupan posiciones destacadas entre sus pares, no sucede lo mismo con otras. La diversidad es la norma. Por lo tanto, la información que suele llegar al gran público (la relativa a las universidades en su conjunto) resulta insuficiente para poder decidir bien. Por otra parte, los indicadores habitualmente utilizados para clasificar a las universidades derivan mayoritariamente de su investigación, incluyendo aspectos como los Premios Nobel recibidos por sus profesores o estudiantes. Pero, ¿es cierto que dicha información sea concluyente? Por ejemplo, saber que determinados científicos fueron docentes o alumnos de determinada universidad, ¿de verdad resulta concluyente para que un estudiante elija estudiar allí? Y por si fuera poco, estos rankings no incluyen apenas indicadores de calidad docente, que es lo que más influye en la formación del alumnado. En suma, si un estudiante se fija en los rankings, lo que más puede determinar su elección es realmente el prestigio, la consideración social que tiene la universidad, lo que resulta ser una información limitada respecto de su calidad real.
Los responsables universitarios también tenemos complicado extraer conclusiones nítidas de la consulta de los rankings para mejorar nuestras universidades individualmente consideradas. En efecto, muchas de las condiciones que determinan nuestra actuación vienen fijadas por normativa externa, por marcos de acción prefijados, por tradiciones arraigadas. ¿Cómo puede, por ejemplo, decidir una universidad pública española contratar a un Premio Nobel como docente, si el sistema de acceso y las condiciones laborales vienen fijadas por normativas estrictas? Es evidente que tenemos margen de mejora, pero no tan amplio como para adoptar por nosotros mismos determinadas acciones, ya que muchas están condicionadas externamente. El margen real de autonomía de las universidades españolas es ciertamente reducido. Entiéndase que con ello no quiero evadir ninguna responsabilidad, pero tampoco asumir las culpas que muchas veces se nos echan encima.
Y en tercer lugar, los rankings son muchas veces considerados radiografías de los sistemas universitarios nacionales, que supuestamente pueden y deben orientar para la mejora colectiva. Este suele ser el enfoque más habitual en muchos comentarios y opiniones expresadas en los medios de comunicación y en las redes sociales. Este año, como en los anteriores, no han faltado análisis que hablan de una situación insostenible, una inercia insalvable, un sistema aquejado de una gangrena que requeriría una actuación quirúrgica. No voy a entrar a debatir sobre si situarse en estos rankings en la novena posición por número de universidades incluidas en el top-800 es un fracaso, cuando España ocupa la posición 14 entre las economías nacionales. Ni seré yo quien niegue la existencia de problemas en nuestras universidades que requieren tratamiento y solución. Se han hecho análisis rigurosos y concienzudos de aquellos y vamos sabiendo por dónde deberíamos avanzar. Y de hecho lo estamos haciendo.
Desgraciadamente, estos análisis precipitados, interesados y falsos, suelen ir acompañados de llamadas a la intervención radical con objeto de promover un cambio profundo e inmediato de modelo. Son cantos de sirena que pueden sonar bien a quienes no hayan reflexionado en profundidad sobre los problemas de la universidad y sus posibles soluciones, pero que inducen a llevar a cabo actuaciones milagrosas… y generalmente equivocadas, que pueden generar más problemas de los que resuelven. Demuestran un desconocimiento grave de las dinámicas de cambio en instituciones y sistemas, que suelen ser reacios al cambio instantáneo. Nos lo ha enseñado la historia de las reformas educativas y de sus fracasos.
Entonces, ¿no se puede hacer nada para mejorar nuestras universidades? Pues claro que se puede. Contamos con buenos diagnósticos, que nos pueden dar pautas sólidas de actuación. Conocemos la etiología de muchos de esos problemas e, incluso, hemos ensayado soluciones. Lo que nos hace falta es, por una parte, la voluntad de buscarles solución, cosa que, aunque algunos lo duden, no falta en nuestros medios universitarios, y por otra parte, aceptar que los cambios no se producen de la mañana a la noche, requieren tiempo, constancia y medios (no solo económicos). Cuando se trata de mejorar sistemas educativos o universitarios avanzados, como son los nuestros, no hay que creer en recetas mágicas, pues no existen. Todos intentamos mejorar a partir de la situación en que estamos. El cambio en este tipo de sistemas o es incremental o no lo será. Personalmente, me adhiero a quienes así piensan.
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