Page 1391 of 6821
1 1.389 1.390 1.391 1.392 1.393 6.821

Uruguay invita a participar de una consulta pública: «Estrategia de Ciudadanía Digital para una Sociedad de la Información y el Conocimiento»

América del Sur/Uruguay/AikaEducacion

Se trata de una iniciativa del Estado Uruguayo para poder construir colectivamente el marco de referencia y primeras líneas de acción que permitan fortalecer las competencias digitales en su país. Pueden participar personas nacionales y extranjeras.

La República Oriental del Uruguay es referente de la cultura digital en su región y en el mundo, presidiendo el D9, grupo de países digitalmente más avanzados. Esto es gracias a las políticas públicas que adoptó tempranamente, entre ellas la creación de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic) en el año 2005 y el Plan Ceibal -un plan de inclusión e igualdad de oportunidades con el objetivo de apoyar la educación con tecnología- en el año 2007.

La idea de la presente consulta pública es permitir a toda la ciudadanía hacer sus aportes, comentarios y sugerencias, ya sea a título individual o en representación de organismos públicos, la sociedad civil, la academia y el sector privado. Al incluir diversos actores, su objeto es “contemplar variedad de perspectivas, realidades y abordajes”.

La elaboración de la “Estrategia de Ciudadanía digital” consta de cuatro etapas:

  • La primera fue la elaboración de un documento borrador.
  • La segunda, actual, es la CONSULTA PÚBLICA (entre el 15 de junio y el 20 de julio)
  • En un tercer momento, se sistematizarán los aportes y comentarios.
  • Por último, se redactará el documento final.

El documento borrador sobre el cual se basa la consulta pública fue elaborado en el marco del Grupo de Trabajo de Ciudadanía Digital (GTCD), convocado por Agesic y Unesco, y enriquecido a través de cinco mesas temáticas (“Primera infancia”, “Jóvenes”, “Personas mayores”, “Género” y “Rol de los medios”) en el marco de la Segunda Jornada de Ciudadanía Digital.

En la propuesta se establecen tres dimensiones para el abordaje de la construcción de Ciudadanía Digital, que refieren a la forma en que las personas utilizan las TIC: “Uso responsable y seguro”, “Uso crítico y reflexivo” y “Uso creativo y participativo”. Asimismo, se proponen 3 líneas de acción que guían el conjunto de acciones: Gobernanza de Ciudadanía DigitalDesarrollo de capacidades e Investigación.

Todas las personas pueden participar de esta consulta, no es necesario que sean uruguayas. Sólo se requiere crear un usuario. Según las bases de la convocatoria, “los aportes y comentarios pueden estar relacionados tanto con el marco teórico como con cada una de las propuestas de actividades a integrar en las diferentes líneas de acción”.

Se trata de una interesante oportunidad de sumar nuestro “granito de arena” a la creación de una ciudadanía digital que nos ayude a mejorar la calidad de vida de todos. Hay plazo hasta el 20 de Julio.

Para informarte más y participar de la consulta pública

Fuente: http://www.aikaeducacion.com/convocatorias/uruguay-invita-a-participar-de-una-consulta-publica-estrategia-de-ciudadania-digital-para-una-sociedad-de-la-informacion-y-el-conocimiento/

Comparte este contenido:

Shangai Sin electricidad, sin Internet, sin aprendizaje en línea: la historia de Lara

Asia/Shangai/https://teachertaskforce.org

Me desperté una mañana en las vacaciones del Año Nuevo Chino y descubrí que no íbamos a regresar a la escuela el 3 de febrero como se esperaba. En cambio, nos dijeron que nos preparáramos para enseñar en línea. A medida que la pandemia se extiende por todo el mundo, la educación debe reinventarse rápidamente. Los maestros de todo el mundo se han unido en las redes sociales para apoyarse mutuamente y compartir experiencias durante estos tiempos difíciles. Pero a medida que me familiarizo más con la enseñanza en línea, mi mente todavía no está a gusto. Soy uno de los privilegiados que tengo la suerte de tener acceso a una gran cantidad de recursos. ¿Pero qué hay de aquellos que no tienen tanta suerte? Mis pensamientos estaban con la gente de mi país de origen, Mozambique, y otros países en desarrollo donde la gran mayoría de la población no tiene acceso a la electricidad, y mucho menos el aprendizaje en línea.

Lara, una estudiante de octavo grado de 13 años, comienza su día ayudando a la familia con los quehaceres en la cabaña donde viven en lugar de ir a la escuela como solía hacer antes de la aterradora pandemia. Lara y su familia viven en Manhiça, en la provincia de Maputo, Mozambique. Ella asiste a la escuela Filipe Nyussi en Maluana. Ninguno de los padres de Lara ha completado la educación primaria. Su padre es el único proveedor de ingresos y gana alrededor de $ 45 por mes, que necesita administrar cuidadosamente entre alimentos para la familia y educación para Lara y sus siete hermanos y hermanas.

A pesar de las dificultades, el padre de Lara dice que su sueño es ver a su hija completar su educación. Él se enorgullece cuando describe a Lara como una estudiante inteligente, apasionada y dedicada. Lamentablemente, también expresa una gran preocupación por el futuro incierto.

Debido a la pandemia, las escuelas en Mozambique han cerrado. La rutina diaria de Lara ha cambiado dramáticamente. Ella debe quedarse en casa mientras su padre camina a la escuela para recoger las tareas escolares. Cuando llega a casa después del trabajo, Lara completa las tareas y luego las envía para que los maestros las revisen y califiquen. Ocasionalmente, su padre ha tenido que recoger tareas dos veces, pagando hasta 160 meticais (alrededor de USD 2,40).

Lara está muy ansiosa por aprender. Está frustrada porque, aunque pasaría cuatro horas al día aprendiendo cuándo podría ir a la escuela, su rutina actual solo le permite estudiar durante una hora al día. La familia está de acuerdo en que el nivel de educación actual es extremadamente débil, pero desafortunadamente hay poco que puedan hacer. Se quejan de los costos adicionales para el material impreso.

Lara y su familia no tienen acceso a la electricidad y, en consecuencia, no tienen acceso a TV o Internet en el hogar. Este tipo de situación es muy común en todo el país. Por esta razón, las escuelas han recurrido a proporcionar material escrito preparado por los maestros para que los estudiantes estudien en casa. Muchos otros niños en áreas rurales, especialmente niñas, enfrentan desafíos similares. Si bien la escuela debe ser gratuita, muchos se han quejado de las tarifas del material impreso. Además, no ir a la escuela expone a chicas jóvenes como Lara a riesgos ocultos de matrimonios prematuros y / o embarazos.

Las escuelas privadas en las zonas urbanas están invirtiendo en la educación en línea para sus alumnos. Sin embargo, el nivel de inversión no está estandarizado y no es consistente entre las escuelas. Algunas escuelas privadas se están moviendo más rápido con plataformas en línea y clases en línea para satisfacer mejor las necesidades de sus estudiantes. Sin embargo, también dependen de la voluntad de los padres o la capacidad financiera para invertir en el acceso a la tecnología, como la conectividad a Internet, las computadoras y los dispositivos móviles.

Los estudios han demostrado que la calidad de la educación en Mozambique va a la zaga de la de sus países vecinos y el nivel de retención escolar de las niñas en el país sigue siendo un desafío. Además de eso, el país también lucha por proporcionar una capacitación adecuada a sus maestros.

La educación en línea no es una opción viable en un país donde la mayoría de las personas no tienen acceso a Internet. Si bien los docentes de todo el mundo se reúnen en las redes sociales para colaborar y dar un impulso a la educación, algunos docentes y escuelas en países menos privilegiados son olvidados.

Nadya Faquir

************************************************** ********

Esta pieza es parte de la campaña #TeachersVoices del Grupo de Trabajo de Maestros, creada para presentar las experiencias de los maestros que trabajan todos los días para garantizar que sus estudiantes continúen beneficiándose de una educación de calidad a pesar de la pandemia de COVID-19. Para participar,  vaya a nuestra página web dedicada .

Fuente: https://teachertaskforce.org/no-electricity-no-internet-no-online-learning-laras-story

Comparte este contenido:

Los incendios que la ONU busca apagar: Racismo, discriminación y discurso del odio

Un libreto que se repite una y otra vez: un acto de agresión policial en Estados Unidos contra un afroamericano que enardeció a todo un país y desencadenó múltiples protestas. Sucedió el 25 de mayo del 2020, cuando murió George Floyd; pero también pasó seis años antes, cuando el adolescente afroamericano Michael Brown murió en circunstancias similares; se repitió en el 2001 y otra vez en 1992; y así la lista continúa.

Curiosamente, Estados Unidos, junto a Reino Unido fueron los dos primeros países con más ataques racistas y xenófobos en el 2018, según el último reporte de crímenes del odio de OSCE Office for Democratic Institutions and Human Rights (ODIHR).

Aunque los reportes oficiales consideramos por OSCE, muestran que las agresiones racistas se desarrollan más en algunos lugares que otros, lo cierto es que es un problema mundial que azota a todo el planeta en diversas medidas, con violencia racista o episodios de microracismo; y desde varios frentes, en el mundo físico y online.

En ese sentido, amerita una respuesta global y la acción de organismos mundiales que fomenten una acción más efectiva de parte de las respectivas naciones. Vale, entonces, conocer de qué forma están enfrentado entidades como la Organización de Naciones Unidas (ONU) para combatir este flagelo.

La ONU, fundada en 1945 para fomentar la paz y seguridad entre las naciones, por medio del compromiso de sus 193 Estados Miembros, ha abordado el tema del racismo como parte de sus acciones matrices de derechos humanos, asuntos humanitarios y desarrollo desde 1948 en adelante.

A raíz del devenir tecnológico, según este organismo, la violencia racista registró un crecimiento que representaba nuevos retos para la comunidad internacional; por lo que se requerían acciones más fuertes en este ámbito. Así, en el 2001, la ONU organizó la “Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia” en Durban, Sudáfrica con la meta de coordinar un mecanismo de seguimiento de las políticas emprendidas por sus Estados miembros para erradicar todas las formas de racismo.

La ONU realizó en el 2011 la conmemoración de la primera década de esta iniciativa, manteniendo el mismo objetivo y alzando un mayor compromiso, de parte de los líderes mundiales de ese momento para prevenir el racismo y otras formas de discriminación, lo que se reflejó en el documento Declaración de Durban y Programa de Acción.

A partir de ese momento, se sentaron las bases de la declaratoria del “Decenio Internacional para los Afrodescendientes”, que inició en el 2015, enfocándose en la concreción de tres objetivos generales: promover el respeto, la protección y la realización de todos los derechos humanos y libertades de los afrodescendientes acorde la Declaración Universal de Derechos Humanos; impulsar el conocimiento y el respeto de la diversidad cultural de este grupo y su contribución a la sociedad; y el trabajo sobre los marcos jurídicos nacionales, regionales e internacionales a fin de incluir las políticas dictadas en sus programas precedentes, como la Declaración de Durban y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.

Se espera para el 2024, cuando acaba este período que la ONU evalúe los avances de los países en este ámbito, pero por ahora, el organismo ha adelantado algunos de los primeros resultados. Por ejemplo, los primeros países en implementar alguna medida legislativa para combatir cualquier tipo de discriminación racista o intolerante fueron: Bolivia, Chile, Ecuador, Grecia, Lituania, Serbia, Kazajstán, Uruguay, España, Argentina, Colombia, Irlanda, México y Sudáfrica, Inglaterra y Gales, Reino Unido y los Países Bajos.

A nivel de planes de acción u otras políticas encaminadas al mismo objetivo, la ONU registra a los países de Costa Rica, Honduras, Italia, México Perú, Serbia, Portugal; además de Argentina, Lituania, Uruguay, Kazajstán, Ecuador y Países Bajos que también trabajaron su marco legal.

Por su lado, otros países han desarrollado órganos de vigilancia y mecanismos de denuncia de actos racistas o discriminatorios: Australia (a través de la Comisión Australiana de Derechos Humanos), Sudáfrica, Estados Unidos de América, Bolivia, Grecia, Países Bajos, Lituania, Costa Rica, Portugal, Colombia y el Reino Unido. Esto, además de algunas acciones o campañas sobre este campo.

El negacionismo del Holocausto y la campaña para recordarlo

Además de este programa, paralelamente, la ONU ha implementado otros programas para combatir la discriminación, como el “Programa de divulgación del Holocausto de las Naciones Unidas”, a fin de luchar contra la corriente del negacionismo sobre este hecho histórico que ha empezado a circular desde hace algunos años.

A raíz de esto, el organismo mundial viene impulsando diversas actividades conmemorativas y de formación encaminadas a preservar en la memoria de los Estados Miembros la recordación del Holocausto con el objetivo de movilizar a la sociedad civil y prevenir futuros actos de genocidio.

Entre las principales destacan: la designación del 27 de enero (aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz) como “Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto” y la aprobación de la resolución 61/255, que condena toda negación de este evento y se invoca a todos los Estados Miembros a que rechacen cualquier acto de negación de este.

Una de las nuevas corrientes discriminatorias que no ha dejado de ser abordada por las Naciones Unidas es el discurso del odio. El denominado “incendio arrasador”, según palabras de Antonio Guterres, Secretario General del organismo, el que gracias al impacto de las nuevas tecnologías se ha esparcido a una velocidad inusitada y con un alcance nunca previsto.

El discurso del odio, la nueva brega

El racismo, la xenofobia y cualquier actitud intolerante, que se expresan en las redes sociales y se agravan con el poder de los algoritmos, está generando una ola discriminatoria orquestada por movimientos neonazis y a favor de la supremacía blanca. El análisis de la ONU reafirma que dichos grupos de poder emplean una retórica incendiaria enfocada en estigmatizar a las minorías o migrantes para capitalizar réditos políticos, ya sea en democracias liberales o sistemas autoritarios.

A fin de combatir este problema, en junio del 2019, el organismo lanzó la “Estrategia y el Plan de Acción contra el discurso del odio”, que parte de dos objetivos clave: 1) abordar las causas fundamentales de la incitación al odio, como la violencia, marginación, discriminación, pobreza, exclusión, desigualdad, falta de educación básica e instituciones estatales débiles; 2) la acción de las Naciones por medio de la convocatoria de individuos y grupos opuestos, el trabajo con plataformas de medios mainstream y redes sociales, la difusión y orientación comunicacional para combatir los movimientos y campañas de odio.

Al igual que en las demás acciones centradas en prevenir y luchar contra al racismo y la discriminación, emprendidos por la ONU, el plan de acción contra el discurso del odio se apoya en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en este caso, para evitar conflictos con otra conquista del hombre: la Libertad de Expresión.

De igual forma, el papel de la educación es uno de los factores importantes considerados para este plan, junto a la supervisión y acompañamiento de parte del organismo a los Estados Miembros en la implementación del mismo.

Fuente: http://www.aikaeducacion.com/actualidad/los-incendios-que-la-onu-busca-apagar-racismo-discriminacion-y-discurso-del-odio/

Comparte este contenido:

Venezuela’s Education Under Siege: A Conversation with Luis Bonilla-Molina

Por: https://venezuelanalysis.com

A professor and researcher who advised Chavez on education issues talks to VA about Venezuela’s pedagogical model.

Luis Bonilla-Molina is a researcher and prolific writer whose work takes a critical look at educational and pedagogical models. He coordinated President Chavez’s international advisors team from 2004 to 2006 and was director of the Miranda International Center (CIM), an internationalist research initiative in Caracas, from 2006 through 2019. Bonilla-Molina is also the former president of the Governing Council of UNESCO’s International Institute for Higher Education in Latin America and the Caribbean, and the current co-director of the Latin American Council for Social Sciences’ (CLACSO) International Investigation Center “Other Voices on Education.”

The essence of the Bolivarian Revolution was a process involving the radical expansion of democracy. Of course, in a process of substantive democratization, education plays a key role. What can you tell us about the educational reform that Hugo Chavez promoted and its relation to the wider democratization of society?

Education is an enabling right [“derecho habilitante”] to all other human rights and Chavez understood this. Broadening access to education opens the path towards the expansion of all other rights.

When Chavez came to power, in the midst of a profound social crisis, there were many problems to be addressed but he focused on educational inclusion. He understood that the democratization of society, which was the driving force for the Bolivarian Process, would only happen through educational inclusion.

From the early days of his presidency, Chavez promoted an inclusive model, but this model clashed with the Education, Culture, and Sports Ministry dynamics. In fact, he was clashing head-on with the existing institutional framework as a whole. That is why he developed the educational missions model: those, in fact, became the route to bypass institutional barriers, and they were tremendously efficient at reaching the people.

There were so many achievements in this period! In fact, I doubt that any other country in the world achieved such widespread educational inclusion in so brief a period. One of the goals was the end of illiteracy, from which about a million people suffered. UNESCO declared Venezuela “territory free of illiteracy” in 2005 [the literacy program was launched in 2003 with Cuban support].

After the literacy program, which came to be known as Mision Robinson, there was an effort to open the doors to those men and women who had wanted to go to college or high school or even primary school, and who had been expelled from the system. The Ribas [pre-university level schooling] and Sucre [university level] Missions worked to widen access.

I remember that I once visited a Mision Sucre education center in Tachira state, where I met a 70-year-old student. When I asked her why she was studying, she told me: “More than merely having a title, what I want is to know what it feels like to be a university student.” Her words evoke the profoundly human character of inclusion.

Robinson Mission classroom, 2013. (VTV)
Robinson Mission classroom, 2013. (VTV)

It is clear that there were huge advances in educational inclusion. Nonetheless, as a professor at the Bolivarian University, I’m aware that there are still many problems to be resolved. What are the pending tasks in the educational reform promoted by Chavez?

The problem for me lies in that we, the left, didn’t come up with an educational project beyond inclusion. Inclusion is fundamental to achieve all other political and social demands, but there wasn’t enough debate about the pedagogical model. Around 2008 we promoted a space to debate the model. We were concerned that much of the public discourse around education centered around the need to move toward the “Venezuelan pedagogical model”… but what does that really mean?

Talking about the “Venezuelan pedagogical model” was a profoundly depoliticized and problematic way to address the issue at hand. What do Simon Rodriguez and Cecilio Acosta [a 19th century liberal reformer] have in common? What connects Andres Bello and Luis Beltran Prieto Figueroa [*]? The history of the pedagogical movement has to do with the correlation of forces, which didn’t favor the popular classes for most of our history. In other words, in Venezuela, most of the pedagogical thought has been closer to [established] power than to the popular masses.

The euphemism “Venezuelan pedagogical thought” is profoundly empty. This becomes evident, for example, when Prieto Figueroa is referred to as a “theorist of socialist education.” Yet Prieto Figueroa’s educational project is a clear expression of the bourgeois education system that would emerge after the 1958 liberal democratic revolution. It is true that at the end of his life, in the 1970s, Prieto Figueroa embraced the socialist project, but his work in education goes hand in hand with bourgeois liberalism!

So, again, there was some debate in 2008 and 2009, but we ran into a bottleneck. The left does not seem to understand that debate is inherent in class struggle. We seem to think that a public debate hurts the revolution, when, on the contrary, it is silences and complacencies that hurt the revolution.

Those were years when there were many latent debates, with some becoming public but, at the same time, those debates were shunned. In fact, there was one debate in which Chavez participated, at the International Miranda Center… Years later, in 2011, Chavez publicly acknowledged that the debate had been useful.

But going back to the educational model itself: we are in a sort of limbo!

Mind you, I’m not talking about curricular reform. When Rodulfo Perez [2016] was minister, we had a debate about the issue of curricular reform. My position is that a curricular reform does not solve anything. Changing the curricula is not the solution because the contents are not the key problem. Changing the Koran for the Bible won’t bring about a real change. Instead, we must reconceptualize the educational model as a whole.

To give you an example, we advocate school autonomy to address both local and national needs, and to permit innovation. We are not talking about autonomy as is proposed by neoliberalism, so that every school becomes a corporation. We advocate autonomy so that communities can define priorities according to their conditions and needs. Needless to say, all that has to happen within the framework of a national educational project with input from teachers, students, and the nation as a whole. A new national debate from below is urgent.

Nobody, not even the Venezuelan right-wing, can deny the tremendous advances in inclusion in the first years of the Bolivarian Revolution, but there is a big deficit in the construction of a pedagogical project with a revolutionary horizon.

The lack of a pedagogic model led to other errors, such as the canaimitas. Chavez understood that computers and access to the internet should be democratized. However, there was a problem and I actually expressed my concern to him. Computers were given to students. Meanwhile neither teachers nor educational centers had computers. That was a defective strategy, and we are paying the consequences now. For a pedagogic strategy to be successful, it has to be lasting and incorporate both the teachers and the educational centers. Today, most teachers continue without computers, which is all the more serious in the context of the lockdown.

We have an additional problem not only among the government leadership but within the left as a whole. We talk about capitalism and imperialism, but we don’t study the phenomena and we end up reproducing its logic. The US is the big unknown for us in what relates to culture and the debates within US society. As it turns out, third-wave capitalism had already proposed that education in schools should be eliminated, that there should be a shift towards education at home. To give you an example, in 2015, the Interamerican Development Bank proposed that a model of education-at-home should be implemented in the continent.

This is what we call a “global pedagogic blackout,” and we warned about its danger in 2016 and 2017.

To give you another example, for years prior to her appointment as US secretary of education, Betsy DeBos had been arguing for cutting back funding for schools and teacher formation because, according to her, virtual classrooms would allow a shift to an at-home system that would strengthen US values.

In other words, global capital’s intention to impose homeschooling is evident. We have been warning of this danger. Now, the COVID-19 pandemic made it a convenient imperative to shift away from schools. The virtual education-at-home agenda imposed itself and we are complying.

This is very dangerous since 99.9% of virtual educational contents are in private hands. Google Education, Pearson Education, and Discovery Education are knowledge transnationals that basically own the virtual education-at-home model. Countries in Latin America, including Venezuela, didn’t prepare for this. We can call this a global crisis of educational sovereignty, which is all the more dangerous in a country that proposes to transition to a new social model.

 

Hugo Chavez and two children who received the canaimita computer. (MinCI)
Hugo Chavez and two children who received the canaimita computer. (MinCI)

The blockade and sanctions affect all aspects of life, including the educational system. Further, there is a social debt with teachers in Venezuela, whose salaries often fail to cover the cost of the transportation to school. How can this be solved in a country that continues to be besieged, and in which we must seek creative and popular solutions to the problems we face?

The US’ criminal blockade affects not only the economy but also daily life for the population, including, of course, education. There are two ways to solve this problem. One is to make a pact with the bourgeoisie, and the other one is to rekindle the socialist project by pushing forward anti-capitalist measures. I advocate for the second option, and this is not an “ultra-leftist” attitude.

For example, 2018 World Bank data show the Venezuelan debt to be around 150% of its GDP. Two years later, international debt seems to be above 200%. Anti-capitalist solutions are not utopian proposals that might only be carried out without sanctions. For instance, we could refuse our external debt. It is not really possible to pay our debt unless we surrender our assets here in Venezuela as payment to capital. To say the obvious, that can be equated with giving up sovereignty and independence.

As I see it, the blockade gives us the opportunity to push socialist policies forward.

I visited Cuba during the special period, and one of the things that most impacted me was how the people in the government and party leadership lived. The leadership lived just as the common people lived. I think it is very important for us to highlight this in our current situation. We should learn from Cuba: when the blockade hit them hard, the leadership didn’t turn over the nation’s assets. Instead, they sacrificed themselves with the pueblo, and they channeled a great deal of their very limited resources to education.

Regarding teachers’ salaries, capitalism likes to present teachers as people with extraordinary vocations. That is how the system tries to justify overexploitation. Instead, we have always defended the idea that we are education workers, and as workers, we deserve a dignified salary in the working world.

A teacher’s salary today is outrageously low, but in fact, this is not new. We were already concerned about teachers’ wages having lost their purchasing power in 2009! Also, compensation should be holistic: teachers need computers… and internet connections… We cannot have one discourse for the outside world and one for the internal one. We support the teacher’s strike in Bolivia when they criticize the government because it is outsourcing the cost of computers and internet onto teachers. However, if we criticize the situation in Bolivia, we have to be coherent and be critical here too!

Even before the financial sanctions began in 2017, there was already a serious problem with student attrition. The sanctions seem to have accelerated the drop-out rate. Is there any good data about this?

No, there are no numbers available and that is a very serious problem. Like many others, I have been demanding that the state release data in general, and particularly regarding dropout rates. It is not possible to solve problems if we don’t understand the dimensions of the crisis we are facing. Recently the UCAB [Andres Bello Catholic University], hand-in-hand with the UN, produced a report with dramatic numbers. Are they correct or not? We can only guess…

The state stopped publishing school data around 2013. By now, nobody who has been near a school can have any doubts. Empirical evidence points to a dramatic dropout rate. There are many reasons for this, ranging from teachers abandoning their posts (due to their low wages and problems with transportation) to problems with electricity and general infrastructure. On top of that, there are important problems with the PAE [“Programa de Alimentacion Escolar,” school meal program]. For a while, almost 100% of public school children received their meals in school, but that has changed dramatically.

To address this situation, we first have to understand where we are. We need the data to be released. This is not a problem of faith or discourse. This is an education crisis, and we need access to the numbers so that we can look for solutions.

You have reflected on the students «disappeared» from education in the context of the COVID-19 lockdown. Internet access in Venezuelan households, as in much of our continent, is below 50 percent. How does the current emphasis on education-at-home affect the different social classes?

Indeed, some 50% of students around the world have technological barriers to access that cannot be overcome overnight. In April, the director of UNESCO Audrey Azoulay said that of the 1.37 billion children and teens out of school due to the pandemic, 800 million don’t have access to a computer, and 700 million don’t have access to the internet. This represents a global “educational blackout.”

All of this holds for Latin America. Ecuadorian teachers are demanding the destitution of the education minister because 70 percent of children are falling by the wayside. In Bolivia, there is a teachers’ hunger strike because more than 80 percent of the students don’t have access to the tools needed to study from home. The SENA [Colombia’s national education system] declared that of the more than 800,000 children in school in February, 528,000 have effectively dropped out. Venezuela is part of this whole picture. Our situation is critical, and anybody who is teaching in Venezuela can attest to this. We cannot be solidarious with teachers struggling in the continent while turning a blind eye toward our own problems.

In fact, these are not times for celebrating. Chavez taught us that our main concern should be for those who are left outside. With this in mind, let’s take a critical look at the concept of “school at home” and “university at home.” Neoliberalism coined these terms with its desire to transfer the responsibility of the state to families.

When the lockdown set in, I pointed out that hundreds of thousands of children would not have the tools to continue studying and this was taken as an attack… Again, this goes back to the left’s fear of debate. We shouldn’t unlearn what we learned from Chavez: we can have 99 children in school, but if one is missing, that one kid should be a concern to revolutionaries.

It is true that the work of teachers is extraordinary. They are sacrificing themselves in order to go on teaching. That should be recognized. Nonetheless, our main concern should be the thousands of children who are falling by the wayside.

Those of us who continue to teach, we know that at the very least half of our students are unable to keep up. I say that with the aim of awakening concern. I think, for instance, that Robinson, Ribas, and Sucre Missions should be going house by house, to figure out who has access to technology and who does not.

Again, teachers and university professors deserve recognition and dignified salaries. They have been bearing the brunt of the crisis on their shoulders. What they are doing is marvelous and it shows that they have energy and commitment. In many cases, teachers are doing what the state should be doing… Their self-sacrifice should be celebrated, but that is not enough.

The truth is revolutionary if we talk about problems and look for real solutions for the people. We have to understand how things really are, and we have to develop a plan to reach the people. We cannot be ostriches, sticking our heads in the ground to avoid seeing problems. We have to face reality as it is.

There are ways to solve our problems, but we need to have a debate. Unfortunately in the left we have a culture that interprets debate as giving ammunition to the enemy. Let’s remember Chavez, who was most concerned by those left behind by the system and also Che Guevara who said, “Truth is the most revolutionary act that we can engage in.”

 

Akaiz Zambrano receives her Sucre Mission university diploma. (YVKE)
Akaiz Zambrano receives her Sucre Mission university diploma. (YVKE)

Note

[*] Simon Rodriguez (1769-1854) was the teacher of Simon Bolivar and a creative independence era pedagogue. Andres Bello (1781-1865) was a linguist with a classist conception of the world. Cecilio Acosta (1818-1881) was a liberal reformer. Luis Beltran Prieto Figueroa (1902-1993) was an education reformer who implemented the technical education system in Venezuela.

*Fuente: https://venezuelanalysis.com/analysis/14946
Comparte este contenido:

Cómo la pandemia de COVID-19 está afectando a los docentes contratados en África subsahariana

Africa/Sudafrica/Gemreport

La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto sin precedentes en los sistemas educativos. En su apogeo, 194 países habían implementado cierres de escuelas en todo el país , afectando a 63 millones de maestros de primaria y secundaria . El África subsahariana no se ha salvado durante esta crisis, presenciando cierres en todo el país que afectan a unos 6.4 millones de docentes.

Para arrojar luz sobre los impactos de la crisis de COVID-19 en los docentes contratados en el África subsahariana, el Grupo de trabajo para docentes realizó investigaciones de escritorio y numerosas entrevistas con representantes de ministerios, sindicatos y comisiones nacionales de la UNESCO . La investigación se complementa con datos recopilados a través de la Encuesta conjunta UNESCO / UNICEF / Banco Mundial sobre las respuestas educativas nacionales a los cierres de escuelas de COVID-19.

 El Grupo de Trabajo de Maestros también está publicando una Revisión sobre el uso de maestros contratados en África subsahariana , que analiza más de cerca la situación de los maestros contratados en 23 países en África subsahariana.

Los cierres han tenido consecuencias para todos los maestros. Sin embargo, para los docentes contratados, los efectos negativos han sido mayores. Los maestros contratados son aquellos reclutados a través de vías alternativas y que trabajan fuera de los acuerdos de empleo tradicionales respaldados por un convenio colectivo de servicio civil.

Los maestros contratados reciben un salario por el trabajo que realizan, pero no reciben los beneficios que se aplican según las normas y estándares del sector público, como vacaciones anuales, pensiones o seguro médico. Como resultado de su estado, los maestros contratados generalmente reciben una remuneración más baja y tienen menos estabilidad laboral, ya que su empleo está sujeto a las fluctuaciones del presupuesto público, las presiones del mercado y la capacidad de pago de los proveedores de educación.

Debido a la escasez de docentes, los docentes contratados se han utilizado durante mucho tiempo para llenar los vacíos en las escuelas públicas, especialmente en África subsahariana, donde la población en edad escolar ha crecido más rápido que la capacidad de los países para capacitar a los docentes.

Comprender cómo la pandemia de COVID-19 ha afectado a los maestros contratados es esencial, ya que representan una alta proporción de la fuerza laboral docente en muchos países. Representaron el 71% de todos los maestros de preescolar a secundaria en Níger en 2017, según RESEN , mientras que el 64% de los maestros de primaria en Chad fueron maestros comunitarios contratados en 2014. Según el nuevo informe publicado por el Grupo de Trabajo de Maestros , contrato El porcentaje de docentes en educación primaria en Burkina Faso aumentó de ser insignificante en 2002 a 81% en 2015.

COVID-19 ha tenido diferentes impactos en el empleo y los salarios de los maestros contratados del sector público. La falta de pago de los salarios de los docentes no solo plantea un problema para el bienestar individual, familiar y comunitario, sino que también impide la entrega de una educación de calidad.

Una reciente encuesta conjunta de la UNESCO / UNICEF / Banco Mundial sobre las respuestas de los países a COVID-19 muestra que Burkina Faso y Guinea han suspendido los pagos a los maestros contratados, mientras que Ghana y Sierra Leona continuarán pagando salarios, pero después de aplicar las reducciones. En Uganda , los maestros contratados no han recibido pagos salariales regulares.

En contraste, los maestros contratados del sector público en Camerún, Níger y Zambia no han sido suspendidos. Además, han recibido sus pagos de salario regularmente a pesar del cierre de escuelas.

El hecho de que no se pague a los docentes puede tener graves consecuencias a corto y largo plazo para la provisión de educación y puede debilitar los sistemas educativos, que ya sufren por la falta de docentes capacitados. A corto plazo, muchos maestros pueden necesitar recurrir a fuentes alternativas de trabajo para obtener ingresos y no podrán apoyar a los alumnos en el aprendizaje a distancia. A largo plazo, cuando las escuelas vuelven a abrir, algunas escuelas, particularmente en el sector privado, pueden enfrentar escasez de maestros debido a la deserción.

Los gobiernos pueden mostrar liderazgo al mitigar algunos de los impactos más severos. Senegal , por ejemplo, estableció un fondo de contingencia llamado Force COVID-19. Este fondo de respuesta de 1,000 billones de FCFA (USD 1,6 billones) garantiza los salarios, incluidos los de los funcionarios públicos y el personal contratado que trabajan en instituciones públicas, hasta que se reabran las clases.

Para el sector privado, los gobiernos pueden influir en los proveedores privados en el pago regular de los salarios. Los representantes de los docentes también pueden seguir desempeñando un papel importante. Esto incluye tanto los sindicatos de docentes del sector público como aquellos que representan los intereses y derechos de los docentes del sector privado .

Recomendaciones para mantener los contratos de los docentes y el pago de salarios.

Mantener y apoyar a toda la fuerza laboral docente, incluidos los docentes contratados, durante el cierre de las escuelas relacionadas con COVID-19 será fundamental para proteger los sistemas educativos en pleno funcionamiento y garantizar que se mantenga la calidad durante la reapertura de la escuela. Las recomendaciones incluyen:

  • Mejorar la provisión de educación a distancia: la difusión de la educación a distancia es vital para la continuación de la enseñanza y el aprendizaje durante el cierre de las escuelas; Como tal, también es vital mantener contratos docentes.
  • Desarrollar estrategias de financiación para cubrir los salarios de los docentes : La Alianza Mundial para la Educación (GPE) ha anunciado USD 500 millones adicionales para apoyar los sistemas educativos afectados por el cierre de escuelas de COVID-19. Por lo tanto, los gobiernos pueden tener un apalancamiento adicional para garantizar que todos los salarios de los docentes, públicos y privados, se paguen durante las crisis cortas.
  • Fortalecer las voces de los docentes a través de los sindicatos de docentes y la representación de la sociedad civil. Las relaciones entre los sindicatos de docentes también deben fortalecerse para mejorar el intercambio de información relacionada con COVID-19, su impacto y formas efectivas de mantener el aprendizaje.
  • Mejore la comunicación con los padres, cuidadores y comunidades sobre el cierre de escuelas y su impacto en la educación.
  • Mejorar los datos sobre los profesores no empleados públicos , incluidos sus salarios, formación, calificaciones y condiciones de empleo.

Para obtener más información, consulte el artículo completo en el sitio web de TTF y descargue la Revisión sobre el uso de maestros contratados en África subsahariana .

Fuente: https://gemreportunesco.wordpress.com/2020/07/09/how-the-covid-19-pandemic-is-affecting-contract-teachers-in-sub-saharan-africa/

Comparte este contenido:

Venezuela: Ponen en duda viabilidad de educación a distancia en nuevo año escolar

Mientras en Venezuela persiste la cuarentena radical y aumenta el número de contagiados por coronavirus, el mandatario en disputa, Nicolás Maduro, informó que el año escolar 2020-2021 se iniciará en septiembre con “modalidades tecnológicas”.

Estudiantes consultados por la VOA indican no saber cómo podrán culminar sus clases, debido a varios factores.

«Vamos a iniciar el año escolar el 16 de septiembre de este 2020, así que va a haber una temporada de vacaciones, en tiempos de pandemia. El 16 arranca el año escolar en la modalidad de cada familia una escuela, con distanciamiento social. Vamos a aplicar modalidades tecnológicas hasta nuevo aviso, para cuidar la salud”, indicó.

Tras el anuncio, varios sectores reaccionaron. La coordinadora nacional sindical por el sector educación, Griselda Sánchez, indicó que solo un 30 % de la población estudiantil pudo cumplir con los objetivos de la “educación a distancia”.

“Hoy nosotros rechazamos que se promueva a nuestros jóvenes, de un grado a otro, sin alcanzar las competencias mínimas”, afirmó la dirigente sindical.

Entre tanto, Erica Peña, madre de un joven de 13 años, que cursa el bachillerato, expresó la frustración de verse imposibilitada de ayudar a su hijo.

“No contamos con las herramientas necesarias o básicas para atender una educación a distancia como lo es una computadora, o una tablet, sin hablar de los servicios básicos como lo es la electricidad y el internet que es intermitente en todo momento”, explicó Peña a la Voz de América.

Maduro ha instado al jefe de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, a mejorar el servicio de internet en el país y, a los jóvenes, a usar más el canal de televisión educativo que puso a disposición durante el confinamiento por COVID-19.

Fuente: https://www.voanoticias.com/venezuela/dudas-viabilidad-educacion-virtual-venezuela

Comparte este contenido:

Organizaciones de la sociedad civil anuncian proceso de diálogo para reflexionar sobre la educación en Chile

Iniciativa, impulsada por más de 20 instituciones educativas, busca que los establecimientos y miles de personas autoconvocadas a nivel nacional, discutan y analicen los desafíos del sistema educacional.

América del Sur/Chile/Elmostrador.cl

Con el apoyo transversal de autoridades, organizaciones de la sociedad civil y líderes de opinión, este lunes se dio el puntapié inicial de “Tenemos que Hablar de Educación”, un espacio de diálogo y encuentro que busca posicionar a la educación como una temática relevante dentro de la agenda país y generar una hoja de ruta para el diseño de futuras políticas públicas.

El espacio es impulsado por Acción Colectiva, una alianza entre más de 20 organizaciones de la sociedad civil –comprometidas con una educación de calidad, equitativa e inclusiva–, y cuenta además con el apoyo de Fundación Mustakis y el respaldo de Unicef. Este proceso se enmarca dentro del proceso de diálogo “Tenemos que Hablar de Chile”, una plataforma de encuentro colaborativo de incidencia ciudadana impulsado por la Pontificia Universidad Católica y la Universidad de Chile.

“Nos encontramos en un periodo inédito a nivel mundial. En este contexto la educación juega un rol central. Hoy más que nunca es pertinente preguntarnos por el sentido y el tipo de educación que como sociedad estamos entregando a las presentes y futuras generaciones. A través de este proyecto buscamos que cientos de establecimientos educativos –representativos de todo el país– y miles de personas autoconvocadas puedan analizar y discutir los grandes desafíos en materia educacional”, destacó el director ejecutivo de Elige Educar, Joaquín Walker.

En la misma línea, la directora ejecutiva de la Fundación Educación 2020, Alejandra Arratia, relevó que “desde Acción Colectiva vemos que uno de los principales desafíos en materia de educación es articular esfuerzos desde los distintos sectores para promover una agenda de largo plazo, con mirada sistémica, que aborde los grandes desafíos que tenemos y así fortalecer la experiencia formativa y los aprendizajes de los y las estudiantes. En esto, creemos que la forma de hacerlo es con mayor colaboración, sumando esfuerzos colectivos, para lo cual espacios de diálogo y participación como el proceso Tenemos que hablar de Educación son fundamentales”.

Metodologías de participación

El proceso contempla distintas etapas de participación que se desarrollarán durante 2020 y 2021. La primera, se realizará a través de la Consulta Ciudadana disponible para todos y todas quienes estén interesados en participar en el sitio web de Tenemos que Hablar de Chile.

Por otro lado, los establecimientos educativos de todo el país podrán generar sus propios espacios de diálogo y reflexión, en sus establecimientos, a través de un kit de participación que podrán descargar desde el sitio web de Tenemos que Hablar de Educación. “Con este proceso buscamos levantar la voz de los protagonistas de la educación en Chile, las comunidades escolares. Son ellos quienes mejor conocen sus necesidades y oportunidades. Escuchando sus voces podremos pensar en la educación del mañana desde distintas realidades y contextos pedagógicos, lo que sumado a los contextos nacional, global e histórico, logra una mirada sistémica a los desafíos en educación”, puntualizó el director ejecutivo de Enseña Chile, Tomás Recart.

Respecto a la sistematización y análisis de los resultados de ambos procesos, la investigadora del CIAE de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Educación, Beatrice Ávalos explicó que “este proceso de diálogo, nos permite evaluar lo que está sucediendo y a partir de allí diseñar la nueva enseñanza para todos y todas que recoja diferencias, promueva capacidades y ayude a superar las dificultades”.

Apoyo transversal

Respecto al proyecto, el rector de la Pontificia Universidad Católica, Ignacio Sánchez, recalcó la importancia de impulsar procesos de diálogo en materia educativa.

“Es a través de la educación que vamos a poder generar un nuevo encuentro y realidad social en nuestro país, por lo que a través de una amplia conversación se debe entender, analizar y ver el tipo de educación que queremos para las futuras generaciones. Una educación en la cual es clave la interacción entre la familia y los profesores, esta es una alianza que se debe fortalecer, a través del diálogo, el conocimiento y la interacción permanente”, expuso Ignacio Sánchez.

Por su parte, Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile afirmó que “el estallido social y la pandemia han hecho ineludible la necesidad de hacernos cargo de la desigualdad que existe en nuestro país. Es algo que Chile debe enfrentar de manera colectiva y todos tienen que ser invitados a sentirse parte del problema y de la solución. La educación, y sobre todo la educación pública, es la instancia clave para lograr esa cohesión social y ese sentimiento de ser parte de un proyecto compartido”.

Este proceso de diálogo y reflexión concluirá con una sistematización de las respuestas a cargo de la Universidad de Chile, generando los lineamientos para el diseño de futuras políticas públicas educativas.

Acción Colectiva por la Educación es una alianza entre organizaciones de la sociedad civil comprometidas con una educación de calidad, equitativa e inclusiva. Esta organización busca promover un esfuerzo colectivo capaz de generar una agenda educativa a largo plazo, trabajando con el Estado, independiente del gobierno de turno, desde el conocimiento y la experiencia en terreno, para generar un cambio educativo a gran escala.

Fuente: https://www.elmostrador.cl/agenda-pais/2020/07/13/organizaciones-de-la-sociedad-civil-anuncian-proceso-de-dialogo-para-reflexionar-sobre-la-educacion-en-chile/

Comparte este contenido:
Page 1391 of 6821
1 1.389 1.390 1.391 1.392 1.393 6.821