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Entrevista a Selma James: “Sin nosotras ¡nada!”

Por: Izquierda Diario

La feminista Selma James nació en 1930 y aún sigue activa al frente de la Huelga Mundial de Mujeres. En 1972, fue coautora —con la italiana Mariarosa Dalla Costa— de un ensayo que revolucionó la visión que existía sobre el papel del trabajo del hogar no remunerado, en el sistema capitalista. Más de medio siglo acompañando las luchas de las mujeres y otros sectores socialmente oprimidos.

Hacia mediados del siglo XV, Kentish Town era una próspera aldea. Para el siglo XIX, se había convertido en una localidad populosa, conectada con Londres por el transporte público. Actualmente, ya integrada como un barrio de la capital británica, está sufriendo los efectos de la gentrificación: se encarecen los alquileres; en la avenida principal hay cada vez más tiendas de productos orgánicos delicatessen y de cadenas internacionales de comidas, mientras los pequeños comercios se ven obligados a cerrar.

A pesar de los cambios, se adivina su pasado populoso, que hizo de Kentish Town el lugar elegido por Marx para establecerse con su familia en 1856. A su esposa Jenny von Westphalen, aquella casa de ocho habitaciones de la calle Grafton Terrace le parecía “una vivienda verdaderamente principesca comparada con los agujeros en los que solíamos vivir” [1]. Muy cerca de allí se encuentra la sede del Crossroads Women’s Centre fundado por Selma James, a quien había conocido más de una década atrás en Caracas [2].

“Estar politizado a los seis años era algo normal”

Apenas entramos, tomándome las manos, Selma me pidió que le hablara en castellano y preguntó por qué queríamos entrevistarla. Creo que tus trabajos sobre feminismo son muy conocidos en inglés. Pero, fundamentalmente, me interesa que nos cuentes de muchas otras cosas que has hecho en tu apasionante vida, que son bastante desconocidas. Sabemos que naciste en 1930, en Brooklyn, Nueva York, en el seno de una familia obrera judía…

Nací después del crack del ‘29, en la época de la Gran Depresión, en la que había un gran movimiento social. Yo no sabía que eso era un movimiento; creía que así era el mundo. Mi padre era camionero; él había emigrado siendo un adolescente, desde Polonia, su lengua era el ídische. Mi madre era norteamericana, tuvo que dejar la escuela a los doce años para ir a trabajar a una fábrica. Mi padre había fundado la seccional del sindicato de camioneros de Brooklyn y era simpatizante del Partido Comunista que, en ese entonces, luchaba por la libertad de los chicos de Scottsboro [3]. Pero mi verdadera experiencia, cuando me involucré en política, fue en 1936, durante la revolución española.

Pensé que había habido un error de traducción. ¡Pero en 1936 tenías seis años!, exclamé para ratificar que no había entendido mal.

Sí. Mi padre hacía repartos con su camión, llevaba cajas y les pedía a los jefes de los lugares donde hacía los repartos, que le regalaran juguetes, carteras y otros objetos que luego rifaba para juntar dinero que enviaba a los combatientes de la revolución española. A veces le daban muñecas y me decía “no son para ti, son para España”. Y yo entendía eso. En los ‘30 no tenías qué explicar qué significaba la palabra “clase”. Sabías quién era el enemigo y tenías que luchar contra ellos.
Con otros chicos, juntábamos el papel de aluminio de los paquetes de cigarrillos, con los que hacía bollitos que enviaríamos a España para que los revolucionarios fabricaran balas. Estar politizado a los seis años era algo normal en cualquier lugar del mundo. Pero lo es en todas las épocas en que hay luchas sociales. Mi marido C.L.R. James [4] vivió en Estados Unidos, donde lo conocí. Contaba que cuando viajó al sur de Estados Unidos, para apoyar una huelga de aparceros, el comisario bajó de su auto y preguntó a los niños que estaban en la calle dónde se encontraba Míster Johnson [el seudónimo de C.L.R. James, N. de R.] y chicos de cuatro y cinco años respondieron “No conocemos a ningún Míster Johnson”. Es una fantasía creer que se puede mantener a los niños fuera de la política.
Mi infancia fue durante la presidencia de Roosevelt. Un día, mi madre, mientras me tenía de un brazo, con la otra mano rompía el candado de una puerta porque habían desahuciado a una familia por no pagar la renta y habían puesto un candado para que no pudieran volver a entrar. Mi madre me dijo: “Rompo este candado y voy a ir a la oficina de Bienestar Social, porque estamos luchando por la gente que no tiene dinero”. La gente se organizaba, decía “no vamos a morir de hambre” y luchaba.

“¡Pero yo no sé nada de ‘la cuestión de la mujer’!”

Mientras Selma nos ofrecía té, galletitas y frutas, seguíamos conversando y admirando su prodigiosa memoria. Luego, siendo joven, trabajaste en fábricas…

Mi primer trabajo fue de camarera. Para todo el mundo en Nueva York, su primer trabajo era de camarera y cuidando niños. A los diecisiete años entré en una fábrica, en California. Trabajaba en la línea de montaje de radios, televisores, electrodomésticos. Me había anotado para estudiar en la universidad, pero después decidí no ir. Pensé que la universidad me iba a dañar la mente. A los catorce o quince años ya había conocido a un grupo socialista que me sorprendió: ellos hablaban de clases sociales y, dentro de este grupo, había una minoría en la que me interesé rápidamente.

Selma se refiere a la tendencia Johnson-Forest del Socialist Workers Party —un partido trotskista norteamericano— liderada por Raya Dunayevskaya y C.L.R. James, el dirigente marxista caribeño con quien, casi una década más tarde, contraería matrimonio. Antes de eso, Selma se casaría con un trabajador con quien tendría su único hijo, Sam Weinstein. Esa experiencia marcaría su interés por la opresión de las mujeres en la sociedad capitalista. Enseguida nos reímos nuevamente con otra de sus anécdotas, contadas con una simpatía y vitalidad contagiosas.

Fotografía: gentileza Selma James

Un día, unas mujeres me dijeron que debía hablar en un panel con otras mujeres, sobre ese tema. Les dije “¡pero yo no sé nada de la cuestión de la mujer!”. Y me respondieron “¡pero hablas de eso todo el tiempo!” Y dije “¿yo?” –Selma nos actúa la escena que ocurrió hace casi setenta años atrás, haciéndonos reír–. “Sí”, me respondieron. Y cuando me dijeron eso, empecé a entender de qué se trataba. Comprendí que yo hablaba todo el tiempo sobre trabajo del hogar, ser esposa, ser ama de casa, ser madre… todas las cosas que hace una mujer, pero no sabía que a eso se le llamaba “la cuestión de la mujer”.

Y, entonces, pensé que tenía que leer a Engels, su libro El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, que nunca lo había leído. ¡Y todavía no lo hice, pero quiero leerlo! Y cuando estuve allí, una mujer habló de Engels y yo hablé de las amas de casa. La gente salió riendo, porque hablé como estoy hablando contigo. Olvidé todo lo que había preparado y recordé solo una frase: que lo que vivía cualquier mujer era una carrera desenfrenada para sobrevivir. Y todo el mundo se rió, porque pudieron disfrutar de la charla política. Era política placentera. En general, en los debates políticos vas a escuchar a gente seria, que no habla de su propia experiencia, sino de libros… Pero yo dije “así es la vida”. Muchos militantes de la izquierda, particularmente hombres, era la primera vez que oían que alguien les hablara de la realidad.

Fue por sus ideas sobre la opresión de las mujeres que había llamado la atención de C.L.R. James, quien en una ocasión le preguntó qué opinaba sobre el asunto y escuchó atentamente a la joven, casi treinta años menor que él. Cuando Selma terminó su exposición, James le dijo “entonces, lo que acabo de escribir no es bueno. Nunca había oído algo como esto. Quizás había escuchado algunas de estas cosas, pero nunca las ideas tan bien presentadas de esta manera”. Se trataba de las ideas centrales de lo que, luego, fue su primer ensayo, El lugar de la mujer, publicado en 1952, cuando Selma tenía veintidós años.

Durante algunas semanas, le mostraba los borradores a mis vecinas, que no estaban en política; pero me hacían muchos comentarios. Yo no estaba de acuerdo con la mayoría de ellos; pero me servían para desarrollar mejores argumentos para responder a sus planteos. Ese intercambio me ayudó, además, a aclarar mucho más mis propias ideas. Esta se convirtió, desde entonces, en mi forma de trabajar y escribir, colectivamente.

En Sex, Race and Class, publicado en 2012, Selma comenta cómo fue esta experiencia: “Cuando el folleto estuvo publicado, lo llevé al trabajo y vendí algunas copias a las mujeres que conocía de la fábrica. Creo que también vendí un par de copias a las mismas vecinas que me habían hecho comentarios del borrador. […]. Era completamente nuevo, entonces, que las opiniones de una mujer de clase trabajadora, especialmente un ama de casa, fueran publicadas, incluso por una organización socialista. Era la clase trabajadora hablando por sí misma. […]. Se deben haber vendido solo mil o mil quinientos ejemplares; pero se agotó. Y creo que puede haber sido porque los hombres estaban casi tan interesados como las mujeres en descubrir qué se podía decir sobre la vida cotidiana desde el punto de vista de las mujeres. Y nadie me dijo jamás que eso no era ‘marxista’ o ‘políticamente correcto’ [5]”.

Recientemente, alguien me dijo que yo había sido muy valiente al escribir El lugar de la mujer. Pero yo le dije: “No fue una cuestión de coraje. Yo solo expliqué la vida tal como la conocía”. Algunas feministas opinan que hay que concientizar a las mujeres sobre la opresión masculina. Pero sobre eso no hay que concientizar, ¡es absurdo! Eso lo vivimos. Tenía una tía, a la que quería mucho, que cada vez que veía pasar un cortejo de boda, decía –Selma pone un tono de voz más severo y profundo para imitar a su tía–: “ahí va otra mujer a la que van a enterrar”. ¡Siempre decía eso! [risas].
Si tu punto de partida son las mujeres, todas las cosas se comprenden de otra manera. Si estás inmersa profundamente en la situación de las mujeres y la relación de las mujeres con la economía capitalista, con la sociedad en general y con el mundo del trabajo, todo lo demás también se ve diferente. Si te sitúas en el lugar de las mujeres, adquieres una visión enteramente diferente del mundo. No es el único lugar por dónde comenzar, puedes hacerlo por cualquier otra parte. Pero comenzamos por allí y desde allí sacamos conclusiones sobre todo lo demás.

Su reflexión me recordó aquella frase de León Trotsky, que dice que “si en realidad queremos transformar la vida, tenemos que aprender a mirarla a través de los ojos de las mujeres” [6]El lugar de la mujer trata, con un lenguaje sencillo, de la mujer soltera y la casada, de los chicos, la casa, de las mujeres trabajadoras y los sindicatos. Y termina con el siguiente párrafo: “Las mujeres pasan de estar casadas a divorciarse, de ser amas de casa a trabajar afuera, pero en ninguna parte encuentran el tipo de vida que desean para ellas y sus familias. Las mujeres están descubriendo cada vez más que no hay otra salida que una transformación total. Pero algo ya está claro: las cosas no pueden seguir como están. Cualquier mujer lo sabe” [7].

En este primer escrito ya se perfila su convicción de que los sectores explotados y oprimidos se abrirán paso, por sí mismos, en la lucha por su emancipación. Y esboza su temprana adhesión al autonomismo, que la tendrá como una de sus voces más destacadas en los ‘70, cuando participará en el lanzamiento de la Campaña Internacional por el Salario para el Trabajo del Hogar.

“¡Eso es maravilloso!”

Los años ‘50, durante la juventud de Selma, fueron el período en que EE. UU. se consolidó como la primera potencia mundial, mientras Europa y también Japón vieron elevarse sus tasas de crecimiento y se incrementó notablemente la desigualdad con los países del hemisferio sur. El resultado de la IIª Guerra Mundial había fortalecido a la burocracia estalinista en la Unión Soviética, extendiendo su dominio a nuevos países en Europa del Este y dando lugar a una dictadura bonapartista policial mucho más estable, para finales de los ‘40. Pero ese fortalecimiento también fue una de las razones por las que los Estados occidentales se vieron obligados a robustecer las políticas sociales, el llamado “Estado de bienestar”, para garantizar las condiciones de reproducción del sistema capitalista. Esta compleja situación presionó sobre las filas del marxismo revolucionario que se fragmentó en diversas corrientes y tendencias. Una de ellas –entre quienes se encontraban los fundadores de la tendencia Johnson-Forest– sostuvo que en la Unión Soviética había “capitalismo de Estado”, es decir, nada que defender frente al capitalismo occidental.

Sin embargo, más allá de las diferencias teóricas y políticas –incluyendo la de la necesidad de la construcción de un partido revolucionario–, compartimos con Selma el profundo desprecio por las organizaciones burocráticas que encorsetan las fuerzas y la energía revolucionaria de las masas. La estatización y el fortalecimiento de sus propias instituciones es uno de los elementos fundamentales para comprender el siglo XX. Los capitalistas vieron de cerca el peligro de la revolución proletaria y tomaron las medidas para salvaguardarse: desarrollar los mecanismos de consenso e integración al Estado y, más tarde, profundizar la fragmentación cada vez mayor de la clase trabajadora y entre esta y sus propios aliados en la lucha anticapitalista. La autoorganización es el camino más propicio para superar esa fractura. Pero, según nuestra visión, este no es un camino exento de obstáculos: hay que resolver cuestiones estructurales, superar diferencias culturales y, fundamentalmente, enfrentar a las burocracias de las organizaciones de masas, no solo de los sindicatos sino también las que se recrean en los movimientos sociales, como en la juventud estudiantil o el movimiento de mujeres. Mientras las direcciones de estas organizaciones y movimientos mantengan divididos a distintos sectores de la clase trabajadora entre efectivos y contratados, nativos e inmigrantes, hombres y mujeres, sindicalizados y precarizados, como también a la clase trabajadora respecto de otros movimientos sociales potencialmente aliados, la derecha cultiva esas grietas para hacer su política.

Nina López cita un discurso de Selma James en el que, hace varias décadas, ya se refería a estas divisiones: “La única opción que se nos daba era elegir entre movimientos de liberación nacional, campesinos y estudiantiles por encima y en contra de la clase trabajadora tradicional. Nunca podría dar la espalda a los trabajadores asalariados. Mi padre era un sindicalista. Éramos una familia sindicalizada. Yo había trabajado en una fábrica, como también mi madre y mi hermana. Mi otra hermana era oficinista, algo que no es muy diferente. Pero yo también era una madre y mi hijo un estudiante tratando de escapar al servicio militar obligatorio. Necesitábamos de lo que está a un lado y otro de la división salarial; nosotras no podríamos prescindir de ninguno de estos” [8].

Markus Rediker señala en el prólogo al libro de Selma: “Una de las ideas principales encarnadas en los escritos de James es la que el difunto George Rawick –otro compañero cercano de C.L.R. James– llamó la auto-actividad de la clase trabajadora: esa cantidad de cosas, diversas y muchas veces invisibles, que la clase trabajadora –definida ampliamente– hace por sí misma en la búsqueda de la emancipación. El énfasis está en la acción, la agencia, los nuevos significados y las posibilidades generadas, a menudo de manera impredecible, a partir del movimiento social y el conflicto en el terreno. C.L.R. James siempre enfatizó la importancia de las nuevas formas de lucha que brotan constantemente desde abajo, a menudo junto a y otras veces en contra de las instituciones establecidas de la izquierda, como los sindicatos y los partidos políticos. […] Desde su primer folleto, que discutió con sus compañeras trabajadoras y vecinas, Selma James siempre confió no solo en la decencia de la gente común, sino también en su capacidad para pensar y actuar. “Cada cocinero puede gobernar”, escribió C.L.R. James en 1956. [Selma] James llevó ese mensaje optimista al mundo laboral de la mujer, la cocina, y al hacerlo profundizó y amplió su significado” [9].

Su interés en aquellas experiencias que contienen, en germen y en el presente, las formas sociales que se desarrollarán en la futura sociedad post-capitalista, se trasluce en el comentario que me hizo cuando intentaba halagarla. Le dije que había sido una joven de vanguardia: blanca, judía, casada con un hombre negro del Caribe, un socialista marxista con quien compartió luego la lucha anticolonial en Trinidad, la lucha antirracista en Gran Bretaña, que la doblaba en edad. Selma no comparte mi opinión.

No lo siento de esa manera. Creo que la gente que no está en política es la que siempre está a la vanguardia. Esa gente piensa en forma diferente a quienes están en política. Tienen muchas ideas muy atrasadas, mezcladas con otras ideas que son del futuro. Lo que tenemos que hacer, quienes queremos destruir el capitalismo, es descubrir el futuro en esas ideas y empezar a eliminar el pasado, la basura. Eso es, para mí, de lo que trata la política. Cuando la gente se rebela en una lucha, en una huelga, sale lo que estaba latente. Eso sucede todo el tiempo.

Eso me recuerda las experiencias que vivimos en Argentina, durante la crisis de diciembre de 2001. Le cuento a Selma sobre las obreras de la textil Brukman. Se interesa con la anécdota de una trabajadora hablando ante miles de personas y diciendo “si podemos manejar una fábrica, podemos manejar el país”. Encuentra allí una ratificación de sus convicciones. Le digo que ideas tan avanzadas convivían, como ella misma señalaba, con otras del pasado. Por ejemplo, que las trabajadoras eran una abrumadora mayoría en la fábrica y sin embargo se referían a sí mismas como “obreros de Brukman” hasta que les narré las historias de las obreras textiles de la huelga de Pan y Rosas en 1911 en EE. UU. o la de las que iniciaron la Revolución rusa de 1917, que yo conocía como feminista socialista revolucionaria. Cuando le dije a Selma que, a partir de entonces, hasta los dos activistas obreros que había en la fábrica se empezaron a referir a sí mismos en femenino, lanza una estruendosa carcajada y exclama entusiasmada:

¡Eso es maravilloso! Esa ha sido, siempre, también mi propia experiencia.

“En cada movimiento social, continúa la lucha de clases”

En 1972, Selma James lanza con otras feministas de distintos países, reunidas en Padua (Italia), la Campaña Internacional del Salario para el Trabajo del Hogar, entre las que se encontraba Silvia Federici quien lo recuerda en una publicación reciente: “Coincidíamos con otras feministas en la convicción de que el trabajo doméstico era la raíz de nuestra opresión como mujeres. A diferencia de otras feministas, creíamos que debía ser nuestro principal campo de batalla por esa misma razón y que la forma más eficaz de liberarnos de él era negarnos a hacerlo gratis. Pero pocas feministas de la época entendieron las motivaciones políticas de esta elección estratégica” [10].

La reunión de Padua tenía el objetivo de pensar en un feminismo marxista basado en la clase trabajadora, tomando la experiencia del operaísmo italiano, distinto al que defendían las organizaciones socialistas y el Partido Comunista. Su primera formulación se encuentra en las páginas de El poder de la mujer y la subversión de la comunidad, el ensayo de Mariarosa Dalla Costa y Selma James, que revolucionó el enfoque tradicional sobre el trabajo del hogar y se convirtió, hasta nuestros días, en un clásico en su tema. Allí sostienen la tesis de que la economía de mercado, basada en la explotación del trabajo productivo de la clase trabajadora, se basa en el trabajo no remunerado de las mujeres que reproducen esa fuerza de trabajo a través del trabajo del hogar y las tareas de cuidado.

En 1970, conocí a Mariarosa, que era docente en la Universidad de Padua y necesitaba un hospedaje en Londres durante un corto tiempo. Se quedó en mi casa y nos hicimos amigas. Al año siguiente la visité en Italia y allí hablamos mucho sobre feminismo. Ella me pidió que le explicara de qué se trataba el feminismo y, enseguida, escribió un artículo en base a lo que le dije. Más tarde, trabajamos juntas en el manuscrito y le dije que lo firmara con su nombre para que su publicación la protegiera de la persecución sexista que sufría en la universidad. Pero luego fue publicado en inglés, con la firma de ambas, en una edición que incluía también mi primer ensayo El lugar de la mujer.
En 1980, participé de la Segunda Conferencia Mundial en Copenhague. Debía hacerse en Irán, pero hubo una revolución y entonces tuvieron que cambiar la sede –Selma sabe que ha vivido grandes experiencias de luchas sociales, huelgas, guerras, revoluciones, un tesoro de recuerdos que ansiamos que nos comparta–; ¡la que iba a inaugurar la conferencia era la princesa que habían derrocado! [risas].
Allí en Copenhague, las Mujeres Negras por el Salario para el Trabajo del Hogar señalaron que había que incluir el trabajo no asalariado en el documento oficial, en el párrafo 1.0.3. Y cantábamos “paragraph one, o, three… all our work in the GNP” [“párrafo 1.0.3., todo nuestro trabajo al PBI”, N. de la A.]. Allí también salió la consigna que dice “Las mujeres cuentan. Cuenten el trabajo de las mujeres”. Pero entendimos que para que los gobiernos nos escucharan, teníamos que conseguir que lo tomaran las Naciones Unidas. Así que cuando habló una representante de la Organización Internacional del Trabajo, la interpelé. “Vengo de la Campaña por el Salario para el Trabajo del Hogar”, le dije. “Disculpe, ¿podría repetirme de dónde?” –vuelve a sonreír con picardía, mientras imita la parsimonia de la funcionaria– y yo se lo repetí.

Nos hemos pasado toda la tarde escuchando anécdotas como esa, con Selma cambiando los tonos de voz, para representarnos a los personajes de los que nos hablaba. Su risa anticipaba los finales de estas historias de las que está hecha la suya propia, pero también una gran parte de la historia del feminismo. Paramos unos minutos, para tomar otro té y aproveché para regalarle un pañuelo verde de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, de Argentina. Alejandra le pregunta qué es lo que la mantiene tan joven.

¿Mantenerme tan joven? ¡Hablar así como lo estamos haciendo! ¡Estoy disfrutando mucho esta entrevista!

Ante de irnos, con un tono firme que busca transmitir sus ideas con convicción, pero también buscando palabras sencillas, para que su mensaje sea comprensible, Selma nos dice:

Creo firmemente que la lucha de las mujeres está mal entendida. Las mujeres reproducen toda la raza humana y el capital oculta el hecho de que ese es el trabajo central de la sociedad y, por lo tanto, de la economía. Quieren hacer que el mercado sea lo central; pero nosotras somos lo central. “Without us, nothing!” –dice enfáticamente–. Y luego lo repite en castellano: “Sin nosotras, ¡nada!”. Sobre nosotras recae el trabajo reproductivo gratuito porque hay explotación capitalista. Si no hubiera explotación capitalista, no haríamos ese trabajo de reproducción de la fuerza de trabajo de manera gratuita y no reconocida.
Es muy importante que el feminismo sea internacional, que no quede atrapado en un país o en un sector. Y hay un sector que ha monopolizado el feminismo. Eso significa que la mayoría de nosotras ha quedado afuera; porque las gerentes, las políticas, las CEO que administran el capital y se proclaman feministas, no son feministas del 99 %. Ellas nos quieren dirigir y nosotras nos negamos a que nos dirijan y eso va a ayudar a que los hombres nos apoyen. En cada movimiento social, continúa la lucha de clases.

Cuando Selma comenzó a organizar a las mujeres para luchar por el salario para el trabajo del hogar, la mayoría del movimiento feminista estaba centrado en las relaciones de poder entre los géneros, la sexualidad y la discriminación de las mujeres en el trabajo asalariado. Su preocupación porque el trabajo reproductivo de las mujeres fuera tenido en cuenta implicaba una lucha, también, contra las organizaciones sindicales y políticas que no consideraban que esas mujeres constituyeran una gran mayoría invisibilizada de la clase trabajadora. Sus ideas abrieron un inmenso campo de debates, que la nueva oleada internacional de movilizaciones feministas trae nuevamente a la escena y sobre los que hemos dado cuenta en otros artículos [11].

En las últimas décadas, bajo el látigo de la precarización y la flexibilización neoliberales, grandes sectores de masas que eran explotadas sin salario se incorporaron al mercado laboral transformando la fisonomía de la clase asalariada, pero también aumentando su peso social. Actualmente, millones de asalariados, pero también asalariadas, manejan el suministro de energía y las telecomunicaciones, conducen los medios de transporte que permiten la circulación de las mercancías y de la fuerza de trabajo, realizan la limpieza “invisible” de fábricas, empresas y oficinas diariamente. Pueden colapsar las grandes metrópolis, interrumpir el funcionamiento de la economía y afectar las ganancias capitalistas. Pueden también, prefigurar un nuevo orden social, controlando la producción y el abastecimiento al servicio de las grandes mayorías populares que son víctimas de la sed de ganancias de los capitalistas, de la carestía, la inflación, las altas tarifas para sobrevivir.

Por primera vez en la Historia, casi la mitad de esa clase mayoritaria son mujeres que, a su vez, garantizan la vida de millones de seres humanos sin recibir un salario por ello, reproducen gratuitamente la fuerza de trabajo en sus hogares –la suya, la de sus compañeros, la que se prepara para el futuro y la de los ancianos que ya han sido desechados por los capitalistas–. ¡En las movilizaciones, los reclamos, las organizaciones y los movimientos sociales, aparece dividido lo que no está dividido en las vidas de millones de mujeres!

Selma, que abrió sus ojos al mundo durante la revolución española, se acerca a sus noventa años al calor de las revueltas y resistencias que cruzan el planeta desde Chile, Ecuador y Haití, hasta Hong Kong, pasando por Catalunya, Puerto Rico, Irak, Honduras, Bolivia y su querido Caribe. El desafío que tienen las jóvenes generaciones que son protagonistas de este presente, donde el feminismo ha vuelto a emerger como un movimiento en las calles, es articular una política de carácter estratégico que pueda unir ese movimiento donde las mujeres participan individualmente, como “ciudadanas” –sin ejercer toda la fuerza cohesionada de su pertenencia a la clase social mayoritaria–, con la clase asalariada, donde por primera vez en la historia, las mujeres constituyen más del 40 %, para enfrentar al sistema capitalista patriarcal y transformarlo radicalmente. Porque únicamente socavando sus raíces, profundamente, es que podremos tomar el cielo por asalto y ganar, para toda la humanidad, el derecho al pan, pero también a las rosas.

 

NOTAS AL PIE
[1Carta de Jenny Marx citada en Rachel Holmes, Eleanor Marx: A Life, Bloomsbury Books, Londres, 2014, p. 10.
[2Agradecemos a Nina López, coordinadora de Huelga Mundial de Mujeres, por facilitarnos el encuentro con Selma y colaborar, también, con la traducción durante la entrevista y su posterior revisión.
[3Los chicos de Scottsboro fueron nueve adolescentes afroamericanos acusados sin pruebas, en 1931, de violar a dos mujeres blancas en Alabama (Estados Unidos), mientras viajaban en un tren de carga.
[4Cyril Lionel Robert James (1901-1989), más conocido como C.L.R. James, fue un historiador, periodista, teórico socialista y ensayista de Trinidad y Tobago. Fue una de las voces pioneras de la literatura poscolonial. Su obra más conocida, Los jacobinos negros, sobre la revolución de Haití, está considerada como un texto fundamental de la historia afrocaribeña. Siendo parte del Socialist Workers Party, lideró la tendencia Johnson-Forest con Raya Dunayevskaya –quien había sido la secretaria de idioma ruso de Trotsky en México–. Luego, sosteniendo que en la URSS se había desarrollado un capitalismo de Estado, abandonaron el movimiento trotskista. Finalmente, fundaron su propia organización, llamada Correspondencia. Para los años ‘40, C.L.R. James había estudiado a Marx y Hegel y había concluido que los partidos de vanguardia oprimían a sus integrantes trabajadores y los impulsos revolucionarios de la clase trabajadora, poniendo a los intelectuales a cargo de los trabajadores, y fundó una organización basada en el auto-activismo, en la cual los intelectuales aprendieran de los trabajadores, y un periódico escrito por los propios trabajadores, en el que Selma tuvo su propia columna quincenal.
[5Selma James, Sex, Race and Class. The Perspective of Winning, PM Press, London, 2012, p. 14. [T. de la A.].
[6León Trotsky, Problemas de la vida cotidiana, Edicions Internacionals Sedov, Valencia, 2015.
[7Selma James, ob. cit., p. 31.
[8Nina López, “A Winning Perspective”, en Selma James, op. cit., p. 9.
[9Marcus Rediker, “A Grateful Preface”, en Selma James, op. cit., pp. 1-2.
[10Silvia Federici, Salario para el Trabajo Doméstico. Comité de Nueva York 1972-1977. Historia, teoría y documentos, Traficantes de Sueños, Madrid, p. 23.
[11Ver Andrea D’Atri y Celeste Murillo, “Nosotras, el proletariado”; Ariane Díaz, “Economía política de la reproducción social: trabajo y capital”, Parte I y Parte II, y Paula Varela, “Sobre la relación entre género y clase. Entrevista a Tithi Bhattacharya” en revista Ideas de Izquierda.
*Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Selma-James-Sin-nosotras-nada
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French demonstrators & police CLASH as protests turn to riots (VIDEOS)

Europe/France/08-12-2019/Author (a) and Source: www.rt.com

Riot police and demonstrators have clashed in France amid the ongoing general strike by labor unions against proposed pension reforms. Dozens have been arrested in Paris alone as over a million people marched across the country.

Footage from Paris shows protesters hurling objects at police, and riot-geared officers charging in response.

RT

@RT_com

Flares, clashes as protests turn into night riots

Video insertado

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As flares light up the night, stun grenades can be heard exploding. There is also what appears to be tear gas.

Benoit🔻📸🏳️‍🌈@deverly_b

Affrontements violents à nation après ceux de . Regardez le nombre d’explosions : les grenades de desencerclement semblent remplacer les lacrymogènes dans la doctrine du maintien de l’ordre.

Video insertado

247 personas están hablando de esto

Jonathan Moadab@MoadabJ

La police tente une charge mais est vite repoussée à Nation

Video insertado

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Reports from across France during the day spoke of sporadic violence on the sidelines of the protests, including the smashing of shop windows and security cameras and setting fire to bicycles and effigies.
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Huge crowds turned out on Thursday to protest against the proposal by President Emmanuel Macron’s government to reform the French pension system.

The CGT union said around 1.5 million people marched in support of the protest, while the interior ministry estimates spoke of 700,000. Either way, the protest easily dwarfed the weekly ‘Yellow Vests’ demonstrations that have been happening every Saturday for over a year now.

The widespread protest crippled public transportation services across the country, and is expected to continue until Monday. It is the largest general strike in France in decades.

Source: https://www.rt.com/news/475132-france-pension-protests-riot/

Image: Fajrul Falah en Pixabay

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Estudiantes chinos obtienen puntuación más alta en prueba educativa global de OCDE

Asia/China/08-12-2019/Autor(a) y Fuente: spanish.xinhuanet.com

Estudiantes de la parte continental china obtuvieron el nivel más alto en lectura, ciencia y matemáticas en la reciente prueba de educación global PISA realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con los resultados publicados este martes.

Les siguen estudiantes de Singapur y de dos regiones administrativas especiales de China: Macao y Hong Kong. Los primeros lugares de los países no asiáticos de la OCDE fueron Estonia, Canadá, Finlandia e Irlanda.

La prueba PISA de la OCDE 2018 examinó a unos 600.000 estudiantes de 15 años de edad en 79 países y economías en lectura, ciencia y matemáticas. El foco principal fue puesto en la lectura y la mayoría de los estudiantes realizaron la prueba en computadoras.

Los estudiantes de Beijing, Shanghai, las provincias de Jiangsu y Zhejiang, representaron a la parte continental china en esta prueba. En lectura, obtuvieron una puntuación significativamente más elevada que sus pares de otros países.

«La mayoría de los países, en particular en el mundo desarrollado, ha presenciado poca mejoría en su desempeño en la última década, a pesar de que el gasto en educación aumentó 15 por ciento en el mismo periodo», señaló la OCDE al publicar los resultados.

«Uno de cada cuatro estudiantes en los países de la OCDE son incapaces de completar las tareas de lectura aun más básicas, lo que significa que probablemente tendrán problemas para forjar su camino en la vida en un mundo cada vez más volátil y digital», agrega.

En ciencia y matemáticas, alrededor de uno de cada cuatro estudiantes en los países de la OCDE, en promedio, no lograron el nivel básico de ciencia (22 por ciento) o matemáticas (24 por ciento). Eso significa que no pueden, por ejemplo, convertir un precio en otra moneda distinta.

Alrededor de uno de cada seis estudiantes (16,5 por ciento) en Beijing, Shanghai, Jiangsu y Zhejiang de China, y uno de cada siete en Singapur (13,8 por ciento), tuvieron el mejor desempeño en matemáticas, en comparación con sólo 2,4 por ciento en los países de la OCDE.

Respecto a la equidad en la educación, los estudiantes tuvieron un mejor desempeño que el promedio de la OCDE en 11 países y economías, incluidos Australia, Canadá, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Japón, la República de Corea, Noruega y Reino Unido, mientras que la relación entre el desempeño de lectura y el estatus socioeconómico fue el más débil.

«Esto significa que estos países cuentan con los sistemas más equitativos en los que los estudiantes pueden prosperar, sin importar su origen», expresó la OCDE.

La prueba descubrió que las niñas superaron de manera significativa a los niños en lectura en promedio entre los países de la OCDE, en el equivalente a casi un año escolar.

En todo el mundo, las brechas más estrechas estuvieron en Argentina, la parte continental china, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá y Perú. Los niños se desempeñaron ligeramente mejor que las niñas en matemáticas, aunque un poco por debajo en ciencias.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2019-12/04/c_138603377.htm

Imagen: Michael Salinger en Pixabay

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Ana Sánchez Collazo: Desarrollar el pensamiento crítico para despertar las conciencias (Vídeo)

Redacción: CLACSO

Ana Sánchez Collazo, directora del Centro de Estudios Martianos, participó del Foro “Cuba en Revolución: 60 años de transformaciones”, el 21 de octubre de 2019 en La Habana. En ese marco, dialogó con CLACSO TV, resaltando la importancia de que, en tiempos de renovados ataques a su país de las derechas a nivel internacional, “los principios que dieron lugar al surgimiento de CLACSO se mantienen vivos” y aportan a “desarrollar el pensamiento crítico para despertar las conciencias de esa América Nuestra”.

Fuente: https://www.clacso.org/desarrollar-el-pensamiento-critico-para-despertar-las-conciencias/

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El sistema educativo panameño no evalúa las destrezas ni el pensamiento crítico

Redacción: La Estrella de Panamá

El método vigente data de 1928. Urge un modelo que permita medir las habilidades, actitudes y la capacidad analítica de los estudiantes. El Ministerio de Educación presenta una propuesta en fase proyecto.

¿Cuál es el fin de la evaluación educativa en el desarrollo y crecimiento del individuo? Es importante reflexionar sobre la connotación del término. Tradicionalmente ha estado ligada a procesos de calificación, clasificación y, “en algunas ocasiones, a castigo y exclusión. Estas experiencias han creado un rechazo o temor a toda actividad encaminada a la evaluación”, afirma Maritza Mosquera, escritora y catedrática de la Universidad de Panamá.

Pero, ¿cuál es el objetivo final de la evaluación en el universo educativo? ¿Ha evolucionado esta en Panamá o se mantiene con antiguos criterios?

Para el pedagogo Paulino Romero, según relata Mosquera, evaluar es juzgar los logros en términos de los objetivos que se persiguen. Mientras que Mosquera considera que la evaluación es una forma en que los individuos pueden prepararse para enfrentar los retos y desafíos que les depara una sociedad en cambio constante.

El modelo de calificaciones que se utiliza en el sistema educativo panameño data de 1928. “Son pequeños ajustes los que se han hecho. Por ejemplo, de una prueba de fin de curso anual se cambió a evaluaciones finales por periodos y las calificaciones, que iban desde 0.0 a 5.0 en la década del 50, se modificó. Ahora 1.0 es la calificación más baja y el 5.0 se mantiene como la más alta. Luego de esto, los cambios han sido minúsculos”, apunta Zahik Álvarez, de la Dirección Nacional de Evaluación Educativa del Ministerio de Educación (Meduca).

tarea”

En Panamá se aplican dos tipos de evaluación, la cualitativa y la cuantitativa; “sin embargo hay instituciones educativas donde se hace más énfasis en una que en la otra”, sostiene Mosquera.

Todo proceso educativo puede ser evaluado tanto cuantitativa como cualitativamente, pues existen los instrumentos adecuados para esta tarea. La evaluación tiene varias dimensiones, entre ellas el objetivo, finalidad, modelo, momento, evaluador, instrumento y el referente. Cada una de estas dimensiones pueden medirse ya se cuantitativa como cualitativamente. “No obstante, generamos un sesgo muy grande cuando solamente evaluamos conocimientos y dejamos de lado aptitudes y valores que llevan a un desarrollo integral, que es la esencia de la educación”, asevera la catedrática de la Universidad de Panamá.

La de los valores de 1.0 a 5.0 es una escala de calificación en la que se atribuyen valores numéricos al grado o nivel de calidad que cada estudiante evidencia en la ejecución de un criterio de evaluación. Mide lo que se precisa medir. No solamente debe ser utilizada una escala, existen otras formas para saber si se ha logrado el objetivo en el individuo. “Considero que la numeración no es lo más importante, hay que comprobar si los materiales de enseñanza son los apropiados, si los instrumentos de medición están diseñados para recabar los conocimientos necesarios, si son explicados en los tiempos adecuados, entre otros motivos”, estima Mosquera.

  • El sistema educativo panameño no evalúa las destrezas ni el pensamiento crítico
La educadora detalla que el sentido crítico de un ser humano se enseña en la niñez, cuando a los tres años el infante inicia con sus eternas interrogantes, y en vez de darles respuestas, los motivamos a que ellos nos la den a nosotros. “Por lo tanto, una escala numérica no puede generar ni garantizar un juicio crítico”.

Gina Garcés, directora de Evaluación Educativa del Meduca, manifiesta que no hay un modelo único que garantice el desarrollo del pensamiento crítico del estudiante. “Va más allá de ser excelente o bueno, de calificar de 1.0 a 5.0 o de 1 a 10 . Realmente son las estrategias que emplea el docente las que nos permiten desarrollar a un estudiante más crítico, no es la escala”.

Maureen Warner, doctora en Educación y Liderazgo, quien trabaja para Putnam County Charter Schools Systems y es coach de la Universidad de Cambridge, ve con preocupación que en la actualidad haya una pérdida importante de talentos por el empleo de los viejos esquemas de enseñanza.

“En Panamá no se cultiva el criterio analítico en las aulas, lo que vemos son mecanismos de memorización”, indica.

“¿Evolución de la educación en Panamá? No sé dónde está. Aún se hacen exámenes en cierto y falso, no se le da la oportunidad al estudiante de pensar, entonces ¿cómo vas a evaluar? Se está evaluando el plan del profesor, lo que él escribió, sus palabras, pues el estudiante nunca tuvo la oportunidad de expresar su opinión”, recalca Warner.

Proyecto del Meduca 

En el país se presentan dos situaciones en torno a las calificaciones.

En primaria, los estudiantes son promovidos con la suma total de sus calificaciones. El estudiante puede fracasar en español con 2.7, matemática, 2.8, pero en educación física y religión sacar mejores notas. La suma de estas notas da, por ejemplo, un promedio de 3.6; calificación con la que el niño de primer grado puede ser promovido a segundo, a pesar de que no domina las competencias.

En secundaria, en cambio, se evalúa por materia. Frente a esta realidad, entre otras, surge la necesidad de que se cambie de un modelo cuantitativo a cualitativo, el cual “nos permita evidenciar realmente las competencias de nuestros estudiantes, porque ni el 5.0 ni el excelente nos dicen si el estudiante tiene las herramientas para incorporarse a un mundo laboral”, sostiene Garcés.

En este sentido, el Meduca trabaja en una propuesta, la cual está en fase de proyecto.

En 2015 y 2016 se realizó una consulta en las regiones educativas del país. Unos 7,770 miembros de la comunidad educativa, entre directores de centros educativos, docentes, padres de familia y estudiantes, fueron consultados.

“La mayor crítica que recibimos fue que el sistema actual de primaria está promoviendo a los estudiantes de manera global, sin las competencias, en algunos casos las esenciales desarrolladas”, indica Garcés, y en el caso de premedia y media, lo que inquieta a los docentes, en el sistema de calificaciones, es que cuando el estudiante se queda en tres asignaturas, solo haciendo una prueba de reválida ya es promovido para el siguiente año. “Lo que aspiramos es a encontrar otra manera de promoverlo, yo diría no tanto promover, sino lograr que el estudiante realmente aprenda”, añade.

Lo que se pretende ahora es que la evaluación tenga un significado, no una numeración.

“Considero que la numeración no es lo más importante, hay que comprobar si los materiales de enseñanza son los apropiados,
si los instrumentos de medición están diseñados para recabar los conocimientos necesarios”,

MARITZA MOSQUERA
CATEDRÁTICA DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ

El sistema educativo panameño no evalúa las destrezas ni el pensamiento crítico

La propuesta está quedando que de preescolar hasta tercero sea un modelo cualitativo; de cuarto en adelante, se implemente la escala de 1 a 100, para que el estudiante no sufra con los diferentes modelos que tiene el país, pero “dentro de ese modelo algo que valoramos mucho es la parte de dar coach, seguimiento y monitoreo al estudiante para que desarrolle sus competencias”, indica Garcés.

La coach de la Universidad de Cambridge coincide con la directora de Evaluación Educativa del Meduca al señalar que la actual evaluación cuantitativa tiene que cambiar. “Se debe llevar al 100 porque de esa manera es más general”.

Entre los elementos que contiene todo sistema educativo moderno, la evaluación es el instrumento indispensable que al final del período demuestra a las partes (docentes y estudiantes), “cómo aprendí, cuánto enseñé”; sin embargo los profesionales coinciden en que “no queremos calificación, sino un modelo de evaluación que nos demuestra habilidades, destrezas, actitudes y, por su puesto, un pensamiento crítico en nuestros estudiantes”.

“¿Evolución de la educación en Panamá? No sé dónde está. Aún se hacen exámenes en cierto y falso, no se le da la oportunidad al estudiante de pensar, entonces ¿cómo vas a evaluar?, …se está evaluando el plan del profesor…”,

MAUREEN WARNER
DOCTORA EN EDUCACIÓN Y LIDERAZGO

El sistema educativo panameño no evalúa las destrezas ni el pensamiento crítico

Fuente: https://www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/cultura/191204/191203-sistema-educativo-panameno-evalua

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Argentina: La herencia de Macri en Educación: problemas presupuestarios, mejoras en las estadísticas y pases de facturas

Redacción: a24

El análisis de la gestión educativa de Mauricio Macri precisa de consideraciones especiales y otras concretas para comprender la situación.

Por un lado, el nivel de inversión y gasto presupuestario en Educación decreció de manera sostenida en estos 4 años. En tanto, se generaron herramientas de medición de desempeño evaluativo (que antes eran esporádicas y poco confiables), que permitirán un mejor análisis a futuro si son sostenidas.

Según lo que se analiza en uno de los informes del Observatorio Argentinos por la Educación, la inversión en educación en Argentina en términos reales creció sostenidamente desde 2005 hasta 2011, para luego estabilizarse y, en los últimos años, disminuir.

En 2015 se generó el pico máximo del financiamiento en educación. En comparación con 2005, representó un 86% de aumento en términos reales. Este pico se da fundamentalmente por un aumento en el gasto provincial en educación.

De 2015 a 2016, se observa una caída del 7% en el gasto educativo total debido a una disminución en la inversión provincial. Según la ley de financiamiento educativo, se debe destinar un 6% del PBI a la financiación de educación, ciencia y tecnología. En los 4 años de Gobierno de Mauricio Macri no se cumplió.

Made with Flourish

¿Por qué? La razón política que se plantea, después de la consulta de distintas fuentes, se refleja directamente con el aumento del presupuesto en coparticipación. Es decir, el Estado Nacional incrementó el dinero que redistribuye entre las provincias, pero como la mayoría se destina a pagar sueldos queda poco para una real inversión educativa.

Teniendo en cuenta que el uso de ese dinero, hasta en materia educativa, es responsabilidad de cada una de las provincias, la discusión está enmarcada en ese punto. Según Nación, el dinero fue girado a las provincias –por caso lo ocurrido en Chubut con el paro docente que comenzó en agosto y terminó en noviembre de este año- mientras que, del otro lado, afirman que no cubren para el total necesario para cumplir con los montos de inversión.

El desafío de la evaluación

Uno de los aspectos en donde la gestión de Mauricio Macri realizó cambios en materia educativa fue en el impulso a las evaluaciones. Esteban Bullrich fue el primer ministro de Educación de la era Macri. En un trabajo que había iniciado en Ciudad de Buenos Aires, Bullrich volvió a darle hincapié a través, fundamentalmente, de las pruebas Aprender.

Este tipo de exámenes buscaban indagar los niveles educativos de los alumnos a nivel nacional. Comenzaron con la idea de que fueran anuales, así fue ese primer año 2016, pero ya en los últimos años se empezó a alternar anualmente entre primaria y secundaria.

Para realizar un correcto análisis de los datos de estos exámenes es necesario la contemplación de ciertas cuestiones. En primer lugar, al no poseer datos de exámenes semejantes realizados en periodos de tiempo constantes, no es posible una evaluación de trayectoria de los resultados.

Además, del modo en que está redactada y formulada la realización de este tipo de pruebas, el grado de participación no siempre es representativo para considerarla “censal”. Que haya indicadores de resultados positivos o negativos no implica que no exista una correcta política educativa sobre las temáticas evaluadas.

Los resultados de los estudiantes en pruebas estandarizadas de aprendizaje muestran que, en el nivel primario, 6 de cada 10 estudiantes se encuentran en el nivel satisfactorio o avanzado en Matemática, de acuerdo con los resultados de las evaluaciones Aprender.

En Lengua la proporción es 7 de cada 10. En el nivel secundario, sólo 3 de cada 10 estudiantes alcanzan los niveles satisfactorios en Matemática. En lengua son 6 de cada 10.

Made with Flourish

Los resultados en el nivel secundario son consistentes con lo registrado por las pruebas PISA de la OCDE, que evalúa a jóvenes de 15 años. En esa evaluación, 7 de cada 10 mostraron capacidades nulos o incipientes en matemática, mientras que en la lectura, ese número baja a 5 de cada 10.

Si bien los resultados no pueden ser considerados como determinantes por las condiciones antes explicadas, sí pueden ser tomados como una tendencia existente en la Argentina. En general, hay niveles bajos en Matemática, mientras que en Lengua se marca un mejor desempeño.

Alfabetización tecnológica

Con respecto al currículo de clase, la UNESCO se encargó de destacar en sucesivas oportunidades que la Argentina desarrolló avances en cuanto a la alfabetización tecnológica.

El organismo valoró el programa “Aprender conectados” impuesto en 2019 por el gobierno nacional y aprobado por el Consejo Federal de Educación, en donde se reúnen los 24 ministros de Educación de todas las provincias.

De esta manera, se busca cumplir con lo establecido en la Ley de Educación en lo que refiere a lineamientos de aprendizaje necesario para los estudiantes. Existieron capacitaciones a docentes y el plan tiene proyectado la instalación de aulas 3D con material informático avanzado en las Escuelas de todo el país.

Escolarización y repitencia

Respecto a las tasas de escolarización, Argentina mantiene un alto nivel que viene en crecimiento permanente desde 1996. La tasa de escolaridad asciende hasta el 89%.

Otro de los indicadores que se muestran en baja es la tasa de repitencia. En los últimos años, este indicador viene mostrando ciertos altibajos, pero con tendencia al descenso.

Desde 2011 hasta 2014, pasó de un 3,7% a 2%, mientras que para 2016 subió al 3,2%, siempre en nivel primario. En los últimos años, el índice mostró una leve baja. En tanto, en el sector secundario, los valores de repitencia se sostienen por encima del 10%.

Made with Flourish

Estos niveles se explican por varios factores pero principalmente por la intención de evitar que la repitencia se convierta en un castigo para los estudiantes.

La licenciada Irene Kit, presidenta de la Asociación Civil Educación para Todos, explica que la matrícula de educación secundaria es visiblemente menor a la de primaria: debieran ser iguales ya que en este análisis se agrupan seis grados de cada nivel.

Lo que también se observa con nitidez es que la matrícula secundaria crece en el período: pasa de 2,9 millones a 3,7 millones. El aumento porcentual es del 28%, y se compone de un crecimiento del 37% de la matrícula en edad teórica y un 14% de la matrícula en sobreedad.

Uno de los índices que más preocupan es el que marca que sólo 6 de cada 10 estudiantes que comienzan la secundaria logran terminarla. Es decir, hay un 40% de deserción escolar en la secundaria. Ese porcentaje, trasladado a alumnos, establece una problemática que se mantiene en la Argentina y que no ha podido ser revertida. A su vez, de esos 6 que logran finalizar el secundario, sólo 1 se recibe de una carrera universitaria.

Se puede llevar a cabo un análisis de situación a partir de los datos de las tasas de abandono y repitencia en la educación secundaria.

Tomando como inicio comparativo el año 2011, la tasa de abandono escolar ha tenido una leve tendencia a la baja, pasando de un 11,7% a un 9,5% para 2018.

En tanto, el indicador de repitencia comenzó en un 10,9%, tuvo una caída hacia 2014, pero revirtió la tendencia para alcanzar un 10,8% en 2018. Es posible, no definitorio, que las políticas sociales hayan tenido cierto impacto en el descenso de las tasas de abandono escolar, aunque no ha tenido un reflejo en el desempeño escolar.

El indicador de promoción anual se mantiene constante en un 79%, mientras que sumados los porcentajes de repitencia y abandono, también se mantiene es un 19%.

En declaraciones recientes, el ministro de Educación Alejandro Finocchiaro, refirió como uno de los logros de su gestión al cambio de “inercia de un sistema educativo que estaba absolutamente inmovilizado”.

Finocchiaro hizo referencia a la falta de implementación de contenidos tecnológicos en las escuelas públicas. En tanto, valoró las Pruebas Aprender y se refirió al programa “Escuelas Faro”. Este sistema buscaba el acompañamiento a escuelas que precisaban de un fortalecimiento en aprendizajes no sólo de lengua o matemática, sino al sostenimiento de trayectorias escolares continuas y completas.

Fueron unas 3.500 las instituciones seleccionadas, pero no hay datos compartidos sobre el impacto de este acompañamiento en resultados concretos en estas escuelas.

En contrapartida, Daniel Filmus, ex ministro de Educación, apuntó a la gestión de Mauricio Macri y aseguró que: “La Nación dejó sobre las espaldas de las provincias la responsabilidad de la educación y las provincias no estaban en condiciones de hacerse cargo”. Esta afirmación entraña una situación que acompañó los 4 años: Nación dio libertad de implementación presupuestaria en Educación a las provincias.

Uno de los problemas básicos se encuentra directamente en la forma en la que está estructurada la Educación. Es necesaria una redefinición del concepto y las responsabilidades que atañen al Ministerio.

Como ente en sí mismo, el Ministerio no tiene escuelas a cargo, sino que las mismas son de dependencia provincial. Es decir, el Ministerio de Educación de la Nación no tiene injerencia directa sobre las instituciones educativas. Sí lo tiene sobre las Universidades Nacionales, pero el punto está en que son autónomas. Por lo que la pregunta que surge es: ¿Cuál es el real alcance del Ministerio de Educación de la Nación?

A modo de conclusión, queda en evidencia que la falta de estadísticas confiables en los años anteriores dificultan un análisis correcto de la situación actual.

Si se tomase una fotografía momentánea, hay indicadores de niveles de aprendizaje preocupantes así como problemas de financiamiento que no han sido correctos para el desarrollo educativo.

En tanto, en marzo del próximo año, ya el gobierno de Alberto Fernández, debiera publicar los últimos resultados de las Pruebas Aprender. Esos indicadores serían complementarios para un mejor análisis de la gestión de Mauricio Macri en educación.

Fuente: https://www.a24.com/politica/balance-gestion-macri-educacion-pruebas-aprender-incumplimiento-pautas-presupuestarias-12052019_Syd0mQmpB
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Grupo Puebla pide a Ecuador frenar represión contra opositores

Redacción: TeleSUR

En un documento, el Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia pide a Ecuador respetar los derechos humanos y políticos de sus opositores y actuar de forma imparcial.

El Grupo Puebla exhortó al Gobierno del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, evitar la utilización del sistema judicial para perseguir al adversario político/electoral, luego de las movilizaciones sociales que paralización al país suramericano.

El Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia (CLAJUD) expresó su preocupación ante las detenciones, encarcelamiento y apertura de procesos contra funcionarios públicos, líderes y militantes de movimientos políticos y sociales no afines al gobierno, que se han sucedido desde el final del paro nacional de octubre.

En un comunicado, el CLAJUD -Consejo Asesor para temas jurídicos del Grupo de Puebla conformado por reconocidos juristas internacionales- indicó que el gobierno del Ecuador mantiene la dinámica represiva y la persecución política aumenta en el país desde el fin de las movilizaciones.

La situación de prisión provisional de la Prefecta de Pichincha, Paola Pabón, de líderes políticos y sociales, los allanamientos en domicilios de personas señaladas de la izquierda político-social, las detenciones y denuncias a líderes de distintos movimientos están poniendo en grave riesgo los derechos humanos, la democracia y el pluralismo político en Ecuador, indicó CLAJUD.

En el documento, el Consejo advierte que esta situación estaba presente incluso antes del paro nacional en Ecuador, con varias acciones que emprendió la administración de Moreno contra sus opositores políticos.

La organización recordó la persecusión contra el expresidente Rafael Correa, el encarcelamiento del exvicepresidente Jorge Glas, que cumple 25 meses en la cárcel, o la orden de detención contra uno de los líderes de la Revolución Ciudadana, Ricardo Patiño.

Esta persecución se agravó durante el Paro Nacional al imputarse al llamado “correísmo” la falsa acusación de orquestar un golpe de Estado, precisó.

La dinámica de persecución se ha extendido a los medios de comunicación no alienados con el discurso del gobierno, en concreto, la Radio Pichincha Universal (radio pública de la Prefectura de Pichincha), sostuvo el grupo de juristas.

La emisora fue suspendida de sus actividades tras un informe del Ministerio de Defensa, suspensión que ha sido considerada atentatoria contra los derechos fundamentales en una reciente sentencia en el marco de una acción de protección constitucional.

El consejo solicita al Gobierno ecuatoriano evitar la utilización del sistema judicial para perseguir al adversario político-electoral, respetar y asegurar la independencia de la Función Judicial.

En una serie de exhortaciones, el CLAJUD pide el Estado de Ecuador el cumplimiento con su obligación de respeto y garantía de los derechos humanos y evitar la difusión de discursos estigmatizantes y criminalizadores de la protesta y la disidencia política.

Además, de cumplir con su obligación de promoción de los derechos humanos tal y como están recogidos en la normativa nacional y supranacional y en este sentido garanticen los derechos políticos activos y pasivos.

Solicita al Gobierno ecuatoriano cumplir con su obligación de garantizar los derechos humanos y aseguren el cumplimiento del debido proceso, muy en particular respecto de casos en los que la acusación ponga en riesgo el pluralismo político y la democracia en el país.

El documentoe está firmado por:

Adoración Guamán Hernández, Baltasar Garzón Real,  Damián Miguel Loret, Caroline Proner, Elizabeth Gómez Alcota, Emilio Camacho Paredes, Enrique Santiago, Gisele Ribocom,  Gisele Guimaraes, Juárez, Tavares, Juan Martín Mena, Larissa Ramina, AMINA, María José Fariñas Dulce, Oswaldo Ruiz Chiriboga, Pedro Estevan Alves Pinto Serrano, y Roberto Manuel Carlés.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/ecuador-grupo-puebla-demanda-frenar-persecucion-opositores-20191203-0021.html

 

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