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Llámalo como quieras, piropo o acoso callejero. En Holanda ya se están poniendo multas por ello

Europa/Holanda/24 Diciembre 2018/Fuente: Magnet

“Hola guapas, ¿a dónde vais?”. “Cariño, ¿ya te vas? ¡Quédate aquí conmigo!”. “Hmm, preciosa, qué buena estás”. Everon El F probablemente el año pasado, mientras le decía estas cosas a dos grupos distintos de mujeres en la vía pública, no sabía que se convertiría en el primer sancionado por ese acto que unos consideran piropo y otros acoso callejero.

Qué te lleva a ser sancionado por un «piropo»: un holandés siguió a dos grupos de mujeres, se sentó a su lado y les dijo los comentarios anteriores. Aunque ellas se movían metros más allá, él volvía a acercarse y hacía ruidos de besos. Según el acusado, era su forma de ligar, ya que está soltero, se siente solo, y, según su opinión, las chicas eran de muy buen ver. “No sabía que esto era punible, sólo intentaba lanzarles un cumplido”.

Consecuencias mínimas: se ha sancionado al sujeto a 200 euros de multa que, debido a sus problemas personales (tiene una ligera deficiencia mental) y económicos no tendrá que pagar siempre y cuando no reincida en dos años. Más que de otra cosa se trataba de una advertencia.

La normativa holandesa contra el acoso verbal: se trata de la primera sentencia de una norma que se implantó en algunas ciudades del país para luchar contra estos actos de ofensa u intimidación contra las mujeres. Según el actual alcalde de Rotterdam, “el hecho de que las mujeres de nuestra ciudad vean su libertad restringida y tengan que adaptar su ropa o sus trayectorias para evitar ciertas partes de la ciudad son inaceptables”. Las multas podrían ascender a 4.100 euros o incluso a tres meses de cárcel. Hasta ahora las reclamaciones puestas por mujeres habían sido desechadas, pero en este caso fue la fiscalía quien ya llevado el caso. Quieren advertir que la norma va en serio.

Libertad de expresión vs libertad sexual: el Código Penal holandés, como tantos otros, no tiene tipificada la intimidación sexual verbal, que por lo general queda protegida por la libertad de expresión de los individuos. De ahí que la interpretación del juez de imponer esta multa haya tenido en cuenta las acciones de seguimiento e intimidación del sujeto del piropeador. Mientras los jueces no vayan sentando otros precedentes, los hombres holandeses podrán “piropear” todo lo que quieran siempre que no se acerquen a las mujeres.

Liberales y democristianos de la oposición están conformes con la norma. Dentro del país se está estudiando ampliarla para sancionar a los que intimiden a gais, lesbianas y transexuales por el hecho de serlo. Francia también está estudiando incorporar esta norma a su sistema legal.

Le pasa al 84% de las mujeres: la norma no se impuso sin estudios previos. Según un estudio de la Universidad Erasmus de Róterdam a 1.200 mujeres de entre 18 y 45 años, el 84% dijeron haber sido objeto de intentos de acercamientos no deseados de tinte sexual. Los investigadores advierten, es una zona gris, donde alguien puede no estar acosando, pero el informe señalaba que el abanico de reacciones van del cumplido fuera de lugar o el comentario sobre el aspecto a las peticiones de sexo pasando por insultos (como “zorra” o “puta”), tocamientos e incluso asaltos.

Fuente: https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/llamalo-como-quieras-piropo-acoso-callejero-holanda-se-estan-poniendo-multas-ello

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“No es cierto que cuanto más empobrecimiento social, más empobrecimiento educativo”. Entrevista a Patricia Redondo. Pedagoga e investigadora argentina

Entrevista/24 Diciembre 2018/Autora: Meritxell Freixas Martorell

Los grandes temas de Patricia Redondo son la educación, la pedagogía, la pobreza y la infancia. Fue precisamente en los más pequeños donde quiso poner el foco de sus primeros trabajos e investigaciones, pero a medida que avanzó en sus estudios y los desplazó hacia zonas rurales y barrios más vulnerables, su itinerario se concentró en entender la relación entre educación y pobreza en la niñez.

Patricia Redondo es pedagoga, docente de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) e investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Nieta de españoles, habla de los barrios “desheredados de derechos” para referirse a los barrios que suelen calificarse comúnmente como “marginales” o “peligrosos”. Su interés por problematizar la relación de la educación con la desigualdad y la igualdad, y entender la trascendencia que se otorga a la pobreza, marginalidad y exclusión en el terreno educativo, en particular en su relación con las escuelas de sectores populares, la llevaron a investigar sobre propuestas pedagógicas que “tensionan las formas escolares, amplían las fronteras educativas y transforman el tiempo y el espacio escolar”. Así lo explica ella.

De su dilatada trayectoria, destaca su paso por la Dirección Provincial de Educación Inicial de la provincia de Buenos Aires en 2007. Además, forma parte de la red de profesionales a cargo de la revista Infancia Latinoamericana, vinculada a la Asociación de Maestros Rosa Sensat.

¿Qué diagnóstico hace de las políticas educativas y de infancia durante los tres años de gobierno del presidente Mauricio Macri?

Sobre las políticas de infancia, el diagnóstico es de un importante retroceso. En los años anteriores, más allá de las posiciones políticas, se logró superar una situación muy grave de la que veníamos. A principios de los 90, una de las investigadoras más importantes de las Ciencias Sociales de la Argentina, Ruth Sautu, escribía en la revista Oikos, que la mayoría de los pobres en Argentina eran niños y la mayoría de los niños eran pobres. Este proceso culmina en  2001 con un agravamiento brutal por la caída de millones de personas en situación de pobreza extrema. En 2003, eso se empieza a revertir en la controvertida década ganada (o perdida). Podemos confirmar que, en el caso de la infancia, 3,5 millones de niños tuvieron acceso a una asignación o ingreso universal. No se logró universalizar completamente, pero fue un ingreso no tutelado en términos políticos. Y, junto con otros recursos que llegaron a las madres y jefas de hogar, permitió mejorar mucho las condiciones de vida de la infancia. Hoy, por el contrario, esta mejora sustantiva se ha vuelto a agravar.

¿Puede poner un ejemplo?

Han vuelto los comedores escolares donde las ingestas no son nutritivas porque el cupo para cubrir la alimentación no alcanza por la carestía. La ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, que históricamente ha tenido un modelo de atención infantil en la franja de 0 a 2 años en las salas maternales de la ciudad, ahora sufre una restricción a este derecho, que ya estaba instalado en Argentina.

Mauricio Macri propuso en su Plan Nacional de Primera Infancia de 2016 construir 3.000 centros de primera infancia. ¿Se avanzó en esa línea?

No hay nada cumplido. Macri siempre asoció que el gasto que representa la línea Aerolíneas Argentinas implicaba la no construcción de jardines de infantes. El recorte del presupuesto afecta en un 68% a la primera infancia. En el ámbito de la educación temprana, regresamos décadas atrás.

¿Se ha sentido en Argentina un efecto rebote de la llegada de Jair Bolsonaro en Brasil?

Yo viajo mucho a Brasil y el ‘bolsonarismo’ tendrá efectos muy graves para la región porque suelta los lobos. Nosotros vivimos en democracias débiles, no son como las democracias europeas. Se lograron vencer las dictaduras de los 70, pero todos los aparatos represivos todavía no han sido desmontados totalmente, estaban inhibidos por las fuerzas democráticas porque éstas constituían una relación de fuerzas a favor de otros valores. Sin embargo, hoy hay un retroceso en la región donde prevalece el discurso xenófobo, provida… Donald Trump se ha reunido con gente de Uruguay y Argentina, porque hay elecciones el año que viene y está tratando de nuclear grupos que puedan ir en la dirección de Bolsonaro. Es un discurso bélico, que busca, por ejemplo, instalar bases militares en el Atlántico Sur de nuestro país. Están levantando todo el escenario político de la región.

La mirada igualitaria de la escuela

Usted ha investigado sobre educación en los contextos de pobreza y alta vulnerabilidad. ¿Cómo se pueden crear contextos de igualdad en espacios que están profundamente estigmatizados por la pobreza?

He trabajado muchos años en estos contextos. Hice una investigación de más de un año en una escuela del conurbano bonaerense que abrió sus puertas hace 15 años en absoluta precariedad. El proyecto partió de la nada misma e inició haciéndose preguntas: desde qué tipo de escuela hacer hasta si dejar la puerta abierta o no, o cómo tenían que distribuirse las aulas. Tenían que inventar una escuela, pero lo que era una adversidad se convirtió en una posibilidad. Yo me preguntaba cómo lo han podido realizar con esta enorme vitalidad en un escenario tan extremadamente pobre. Descubrí que los ojos de la escuela eran ojos igualitarios y yo llegué a mirar con estos ojos porque la escuela ignora los diagnósticos. Por ejemplo, no es el niño que va a la escuela, sino que la escuela va a la casa del niño, a escucharlo, le llevan libros, van a escuchar de dónde viene. Lo hacen al revés.

¿Con qué tipo de dinámicas?

Fue muy interesante conocer que todos los años hacen un ejercicio que consiste en dejarse llevar literalmente hasta la casa del niño. Tengo relatos de la investigación donde una maestra me cuenta que salió con uno de ellos. Cruzaron campos y ella se dejó llevar. Este niño era supuestamente discapacitado, es decir, incompetente para la sociedad. La maestra llegó a la casa, la madre del niño le ofreció un abrigo y ambas, alrededor de un brasero, comenzaron a hablar de la escuela. Es decir, hacer escuela no se hace siempre dentro de la escuela, sino en otras escenas y contextos donde la marca no es la pobreza y la exclusión de las familias, sino los sentidos pedagógicos de la escolarización de los niños. Estas experiencias dan cuenta de que, si en estas condiciones es posible construir un escenario de igualdad, muchas cosas serían posibles si gobiernos como el nuestro, que está despreciando las infancias populares, se ocuparan de sostener las políticas de reparto necesarias para las escuelas que atienden las infancias populares. No es cierto que cuanto más empobrecimiento social, más empobrecimiento educativo.

A veces desde el propio mundo educativo se justifica la imposibilidad de llevar a cabo estos proyectos por falta de recursos. ¿Es posible levantar iniciativas como esta al margen de la cantidad de profesores de un centro, por ejemplo?

Siempre es necesario que el Estado garantice el derecho a la educación con los recursos humanos que la escuela tiene que tener. Esta escuela es pública de la provincia de Buenos Aires y cuenta con los recursos de una escuela pública común de educación especial. Hay un desplazamiento de los modos de ver a los niños y su relación con sus condiciones de vida. Si uno interrumpe esa determinación que establece que a mayor empobrecimiento social, mayor empobrecimiento educativo, pude imaginar otro mundo para esos niños y producir otros repartos. El problema es cómo disputamos los sentidos de igualdad en el terreno de la educación, mientras tenemos que luchar para que el Estado garantice el derecho a la educación. Pero si nos clausuramos empobreciendo aún más las condiciones de nuestras enseñanzas, la desigualdad generará efectos muy negativos en las biografías de los niños de los barrios populares.

¿Hay margen para que este modelo y estas experiencias pueden tener recorrido e instalarse como otra forma de trabajar dentro del sistema educativo argentino?

Como modelo no lo pienso porque tendrían que conjugarse determinados elementos. Pero sí pienso que, por lo menos, permite decir que el discurso hegemónico sobre la educación, la pobreza y la desigualdad no se clausura porque existen otras experiencias que son parte del sistema público que interrumpen la lógica hegemónica sobre la educación en la desigualdad. Más que multiplicarse como modelo, podría ser una experiencia inspiradora para quienes cotidianamente enfrentan situaciones muy complejas y no encuentran una salida. Cuando algo acontece en términos simbólicos y no nos lleva a esa condición biológica de la deshumanización, este tipo de experiencias sirven para inspirar y ampliar las posibilidades, el horizonte de un porvenir distinto. No es un modelo, son hilos pedagógicos que a lo largo de la historia permiten otras intervenciones.

Uno de los nombres que usted cita es el de la investigadora Sandra Carli. Me llamó la atención una frase que ha replicado en varias ocasiones que dice que para saber cómo es una sociedad, sólo hay que mirar cómo es la infancia de esa sociedad. Según esto, ¿cómo observa a la sociedad argentina hoy? ¿Y la española?

La sociedad argentina tiene una enorme deuda con su infancia, y lo digo dolorosamente. Tenemos niños en la cárcel con madres procesadas, tenemos niños mapuche que han sido reprimidos… Tenemos niños con condiciones de vida altísimas que viven en countries, con opciones de mercado y consumo altísimas, pero la mayoría de las infancias populares no cubren los nutrientes suficientes para su desarrollo intelectual. A pesar de que en el país tenemos pioneros y pioneras de la defensa de la infancia, la situación es realmente crítica. Sobre España, no me autorizo a hablar, pero sí tenemos la preocupación desde aquí por la situación de los niños y niñas inmigrantes y del mar Mediterráneo. Estuve en un panel con [el psicopedagogo y dibujante italiano] Francesco Tonucci y la ministra de Innovación y Cultura del Gobierno de la Provincia de Santa Fe, Chiqui González, y la ministra preguntó por el mar Mediterráneo y dijo que si ese mar un día se convirtiera en desierto, cuántos cadáveres de niños encontraríamos. Sólo esa sola pregunta nos interroga, pero no me autorizaría a decir más porque sé que hay muchos educadores sociales que bregan por otras infancias en España.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/12/17/no-es-cierto-que-cuanto-mas-empobrecimiento-social-mas-empobrecimiento-educativo/

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Frente defensa educación pública Puerto Rico reiteran se defienda sus pensiones

Centro América/Puerto Rico/23 Diciembre 2018/Fuente: Hoy Los Ángeles

El Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (FADEP) de Puerto Rico emplazó al gobierno de la isla y a los presidentes de las cámaras legislativas a «asumir posición frente a lo que establece el Plan Fiscal certificado por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) para eliminar el derecho adquirido de los maestros activos de una pensión de 75% tras 30 años de servicio y con más de 50 años (…) el Plan Fiscal establece congelar este derecho».

«El Plan Fiscal, que funciona como la guía de la política pública a implantar por el Gobierno, indica que todos los maestros activos pasarían al sistema de aportaciones definidas, lo cual implica revertir la decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico de 2014 y derogar los artículos de la Ley 106 de 2017 que protegen los derechos de más de 25.000 maestros a los que se les reconoce el derecho adquirido de tener una pensión conforme a lo que establece la Ley 91 de 2004, bajo el concepto de beneficios definidos», indicaron en un comunicado.

«Las intenciones de la JSF de derogar el derecho adquirido de los maestros tendrían el efecto de reducir sustancialmente la pensión por la que los maestros llevan trabajando 15,20, 25 y 30 años de servicio. Por ejemplo, un maestro con 55 años y 30 años de servicio podría retirarse con una pensión de 2.000 mensuales, que no es suficiente», añadieron en un comunicado.

De implantarse lo que pretende el Plan Fiscal, la pensión de ese maestro podría reducirse a mil dólares mensuales, «lo cual se agrava con la propuesta reducción de 10 a 25% a los que actualmente reciben sus pensiones. Sería una pensión de indigencia total: sin plan médico, sin dinero para medicamentos, sin dinero para pagar su vivienda, entre otras situaciones de crisis humanitaria», concluyeron.

«Vamos a visitar las oficinas de los presidentes de las cámaras legislativas para presentar por escrito nuestro reclamo de que se garantice a todos los maestros activos los beneficios definidos como lo establece la Ley 91 de 2004 y que no se reduzca la pensiones de los maestros jubilados», advirtieron.

Fuente: https://www.hoylosangeles.com/efe-3848497-14957796-20181220-story.html

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La primera librería bogotana dedicada a la escritura femenina

América del sur/Colombia/23 Diciembre 2018/Fuente: Radionika

En el norte de la capital colombiana hay un pequeño espacio enfocado en saldar la deuda histórica que existe con las mujeres en el ámbito literario.

Hace algunos días hubo un gran revuelo en el mundo literario a causa de la aparente falta de espacios para visibilizar a las mujeres escritoras en el país. Bajo el intercambio cultural del año Colombia-Francia, el pasado 15 de noviembre se llevó a cabo en la Bibliothèque de l‘Arsenal de París la presentación de 12 escritores colombianos junto a sus obras. Los seleccionados fueron William Ospina, Juan Cárdenas, Sinar Alvarado, Pablo Montoya, Octavio Escobar Giraldo, Luis Noriega, Jorge Franco, José Zuleta Ortiz, Juan Álvarez Jorge Aristizábal Gáfaro.

Previo al evento, cuando apenas se conoció la selección de los representantes, la cual fue anunciada por el Ministerio de Cultura, se despertó cierto revuelo al considerarse excluyente con el género femenino. Las mujeres escritoras alzaron su voz para reflejar su estado de indignación por no encontrar ninguna representante femenina dentro del listado. Bajo el lema “Colombia tiene escritoras” se intentó hacer un llamado para mostrar que también hay obras relevantes y de calidad escritas por mujeres en el país, las cuales también merecen ser mostradas en el exterior.

No se trata de tornar el tema en una lucha en contra de los hombres, ni pasar a hablar de feminismo o machismo, NO. Se trata de entender el talento que existe en el país frente a la literatura o en general el mundo de las letras, que está lleno de matices y miradas diversas las cuales permiten entender la realidad desde distintos sujetos sin discriminar su género, pero es necesario decir que se deben visibilizar quizá en mayor medida esos talentos diversos para romper las barreras que han existido durante siglos frente a la igualdad de condiciones.

En el norte de Bogotá, exactamente en la Calle 56 # 6-33, hay una casa que resalta de las demás por su curiosa fachada muy al estilo inglés. En ella hay un pequeño espacio que se ha preocupado por la problemática de las mujeres en el ámbito de las letras: La librería de mujeres: El telar de las palabras, la cual funciona con la intención de visibilizar a las mujeres poetas, ensayistas, investigadoras, artistas y escritoras en general. María Isabel Martínez junto a otras mujeres decidieron fundar un espacio donde las mujeres pudieran encontrar y tejer sus propias palabras bajo el supuesto de que existe una deuda histórica con las mujeres en este campo.

“Históricamente las mujeres no eran reconocidas. En siglos anteriores a este, no existía un reconocimiento de las mujeres escritoras, los hombres eran los que ocupaban y tenían este oficio, que además era muy valorado. Se creaban espacios de análisis, reflexión y discusión entre ellos y eran muy pocas las mujeres que podían estar en el mundo literario. Muchas mujeres empezaron a escribir pero como no eran reconocidas para poder ser editadas y leídas debían publicar bajo seudónimos masculinos, tenían que usar ese método para tener realmente un lugar en la cultura”, afirma María Isabel Martínez.

Dentro de la librería se puede encontrar todo tipo de literatura, ensayos, poesía, cuentos y demás libros escritos por mujeres, la mayoría de ellas jóvenes y emergentes en el mundo literario. Con poco más de año y medio de creación, este espacio es el único en el país dedicado en específico a la visibilización de las mujeres y surge después de que María Isabel inició a leer libros escritos por mujeres y notó que dentro de las librerías tradicionales difícilmente estos ubican un papel relevante.

“La idea de la librería surge como producto de las varias lecturas que he hecho como feminista. Después de leer muchos autores comencé a leer autoras latinoamericanas, europeas y me empezó a fascinar la literatura, la poesía y los ensayos que hacían ellas, pero entonces me di cuenta que todas esas obras no estaban en primer plano en las librerías y allí vi la necesidad de resaltar eso, promocionar a las mujeres escritoras y de hacer el reconocimiento a las mismas”, expresa.

Aunque generalmente las librerías se dedican a la distribución de libros, El telar de las palabras adicionalmente ha abierto otro espacio para que se interactúe y se tejan las letras en círculo. Se trata de un grupo de lectoras que se desarrolla los viernes cada 15 días y allí los asistentes pueden discutir, analizar y meditar un libro en colectividad.

“A veces uno lee individualmente un libro y no tiene con quien dialogarlo, comentarlo, un libro te llena de preguntas y que te satisface cada vez que lo lees, entonces queda en el aire, el círculo de lectoras busca cumplir ese fin”, concluye Martínez.

Aunque actualmente sea difícil intentar mantener un proyecto como el de María Isabel, ya sea por la falta de apoyo, el costos de los libros, la falta de lectura y los libros virtuales, la librería se visualiza no solo como un espacio para adquirir libros sino también como un lugar para interactuar y conocer el mundo de las letras desde otros contextos y realidades.

Invitados a escaparse un día de la rutina y visitar La librería de mujeres: El telar de las palabras.

¿Cuál es su escritora colombiana favorita?

Fuente: https://www.radionica.rocks/comics-y-libros/la-primera-libreria-bogotana-dedicada-a-la-escritura-femenina?fbclid=IwAR35QQvIN49aUps292j1qO75-P4oVcCackeykKo1bRQo0I06lXZxpVr_I9A

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Un mapa con 11 historias para acabar con el estereotipo de niño pobre africano

África/23 Diciembre 2018/Fuente: El país

Lo primero que se nos ocurre al pensar en los asentamientos informales de Luanda, la capital de Angola, es lo peligroso que son y en el triste destino de los niños que viven allí, aunque probablemente nunca hayamos pisado sus calles. Cuando hablamos de los menores esclavos de Benín, Togo y Gabón, pensamos que no van a poder disfrutar nunca de una existencia digna. ¿Y hay opciones para los pequeños de República Centroafricana que no quieran ser soldados o están condenados? Recopilamos aquí 11 historias que desmontan estos estereotipos asociados a África con ejemplos de lucha, valor y superación. Viajamos desde Kenia para conocer a niñas que han huido de la mutilación genital femenina, hasta Mozambique, donde un sistema para detectar el VIH puede revolucionar el diagnóstico; desde Nigeria, que está experimentando lo útil que puede ser un botijo, a Senegal, que ha celebrado una conferencia para recaudar casi 2.000 millones de euros para educación; pasando por Zimbabue, Tanzania, Uganda y Sudán del Sur.

ANGOLA: Mozart suena en los suburbios de Luanda

La escuela de música Kaposoka brinda la oportunidad a menores de los asentamientos informales de la capital angoleña de aprender solfeo, tocar un instrumento y alejarse de los peligros en la calle

BENÍN: Los niños que hallaron la puerta secreta para salir de la esclavitud

El nuevo proyecto documental de la fotógrafa Ana Palacios describe lo que ocurre con miles de menores vendidos y explotados de Benín, Togo y Gabón cuando consiguen escapar de una vida de trabajo forzado

REPÚBLICA CENTROAFRICANA: El refugio de los que no quieren ser soldados

La isla de Longo se ha convertido en escondite para los pescadores de Haute-Kotto, una región de República Centroafricana donde los secuestros y el enrolamiento forzoso son habituales

KENIA: La huida de una práctica que han sufrido 200 millones de niñas

Cuatro mujeres jóvenes cuentan cómo es la vida después de haber logrado escapar de la mutilación genital femenina

MOZAMBIQUE: 50 minutos para saber si tu bebé tiene VIH

Una herramienta revolucionaria que reduce el tiempo de diagnosis de semanas a menos de una hora demuestra ser eficaz en la contención de esta epidemia en Mozambique

NIGERIA: El botijo que permite que las niñas nigerianas vayan a la escuela

Una española ha estudiado el mecanismo de una vasija similar llamada ‘pot in pot’ que se utiliza en África para conservar las verduras. Incluso refrigera los viales de insulina

SENEGAL: Ni un solo niño fuera de la escuela

La Conferencia de la Educación en Dakar ha sido un éxito: 1.860 millones de euros recaudados para los próximos tres años. Por primera vez aportan dinero China, Emiratos Árabes y Senegal. España dona tras la crisis y 50 países en desarrollo elevan su gasto al 20%. El impulso de Senegal y Francia ha ayudado

ZIMBABUE: Esta escuela es una basura

Un programa de la Unión Europea para mejorar los hábitos de higiene y la gestión de residuos en Zimbabue convierte a este colegio de educación primaria de Nyanga en un ejemplo de buenas prácticas

TANZANIA: Frenar agresiones sexuales con una bicicleta

Un programa de préstamos de transporte a pedales en Tanzania se ha convertido en una herramienta eficaz para evitar el abandono escolar y prevenir los abusos

SUDÁN DEL SUR: Más de 200 niños soldado son liberados en Sudán del Sur

Ganiko y Jackson [nombres ficticios], de 12 y 13 años, son dos de los 207 niños soldado que el martes 17 de abril fueron puestos en libertad por grupos armados en Sudán del Sur. Se espera que, a lo largo de los próximos meses, otros 1.000 abandonen los grupos armados que los secuestraron

UGANDA: Salir de la calle es posible

Esta es la historia de Kimuli Isaac, que pasó de una infancia en la mendicidad a ayudar, durante la última década, a más de 200 menores de Kampala, capital de su país, Uganda

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/12/20/planeta_futuro/1545320405_490421.html

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“El ApS forma vínculos entre el alumnado y la realidad que la escuela tradicional no genera”. Entrevista a Nieves Tapia

Entrevista/23 Diciembre 2018/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la Educación

Nieves Tapia es un referente mundial de Aprendizaje-Servicio. Hablamos con ella en una entrevista a tres bandas con dos medios más, sobre los beneficios del ApS, que define como «la única reforma educativa que crece de abajo arriba».

Nieves Tapia, uno de los principales referentes en el mundo cuando se habla de Aprendizaje-Servicio (ApS), ha venido a España invitada por la Red Española de Aprendizaje Servicio, la fundación Educo y la Editorial edebé para participar en el XI Encuentro Estatal de ApS y en la entrega de los Premios ApS, que tendrán lugar este viernes en Coslada. Tapia atiende a El Diario de la Educación junto a otros dos medios.

Esta mujer polifacética ha visto la educación desde casi todos los ángulos. Fue docente, pasó por el Ministerio de Educación y es la actual directora del programa de ApS argentino. Tapia, entusiasta del ApS, va salpicando su discurso con ejemplos para ilustrar lo que cuenta, y se deshace en alabanzas para el ApS, al que apenas ve aspectos negativos. “Se aprende mucho más al servicio de los demás y haciendo cosas para los demás que sentados aburridos en un aula”, explica. Y le da una vuelta a un argumentario tradicional y universal para explicar por qué las escuelas deberían practicarlo. “Como padres siempre nos preocupamos de qué futuro le vamos a dejar a nuestros hijos. Pero también tenemos que preocuparnos de qué hijos les vamos a dejar al futuro de nuestros países, que van a enfrentar problemas que requerirán mucho conocimientos y muchas herramientas para solucionarlos”.

¿Cómo de distinto o similar es el ApS en España y Argentina?

Creo que son muy semejantes. Básicamente, España tomó inspiración de lo que se venía haciendo en Argentina y América Latina y lo adaptó a su contexto cultural, distinto. La historia educativa de nuestros países también es distinta, pero las prácticas de ApS son muy semejantes. Hay una diferencia que tiene que ver con los contextos. En América Latina hay una mayoría de proyectos ApS protagonizados por niños y adolescentes de contextos muy vulnerables que desde su propia pobreza y sus situaciones límite generan respuestas a la comunidad. Quizá en España sea más fácil que lo hagan niños con sus necesidades satisfechas, al menos las principales. Pero también hay experiencias de adolescentes con situaciones muy complejas. Nosotros optamos por enfatizar el aprendizaje servicio solidario, quizá porque cuando empezó este movimiento en Argentina y otros países de América Latina a finales de los años 90 había una necesidad de tomar distancia con el modelo service learning norteamericano, porque “servicio” en castellano no es lo mismo que “solidaridad”. Había una necesidad de enfatizar que no estábamos promoviendo las usuales beneficencias asimétricas y verticales contribuyentes al mantenimiento del status quo. Queríamos educar en una auténtica solidaridad de encuentro, de transformación, de búsqueda de una sociedad más justa.

Las autoridades argentinas, ¿se toman en serio y respaldan estas prácticas?

En Argentina había estas experiencias de ApS en algunas escuelas, aunque no supieran que los pedagogos las llamaban así. La iniciativa partió del Ministerio de Educación, con una recomendación de hacer proyectos de ApS que inició una línea de políticas de capacitación docente, formación, etc. En Argentina hay una larga tradición desde el estado federal, y muchas provincias tienen sus propios programas. Hay muchas universidades que, poniéndole distintos nombres, tienen ApS. Incluso la Universidad de Buenos Aires está empezando a implementar que sea obligatorio pasar por algún curso o proyecto antes de graduarse. Dicho esto, como sucede en política, ha habido altibajos. Cuando la crisis el Ministerio redujo sus presupuestos y no hubo. Pero uno de los logros importantes del ApS es que, siendo una política que empezó en 1996, ha tenido continuidad. No siempre es una política central, por tanto, pero es una política de Estado a estas alturas.

En el caso de España es muy interesante cómo empezó fortaleciéndose en las distintas comunidades autónomas y ha tenido historias distintas en cada una. Una fortaleza del caso español es que hay muchos municipios directamente involucrados. De hecho, en los inicios en el País Vasco fue Portugalete quien empezó. El apoyo ha sido muy fuerte en las comunidades. Que el secretario de Estado de Educación venga a la entrega de los premios me parece una señal interesante.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha sido criticada por rebajar la exigencia en su anteproyecto de reforma de la Lomce por permitir obtener la secundaria con un suspenso. Ella ha replicado que no hay nada peor que quebrar la autoestima de un chico y muchos se lo tomaron a broma. ¿El ApS ayuda con esto?

Cualquiera que sepa de pedagogía sabe que la autoestima es el elemento indispensable para que un niño se crea capaz de aprender, de tener un proyecto de vida con una escolaridad eficaz y que se sienta capaz de hacer cosas. Cualquiera que sepa de educación sabe que es importante. En el caso del ApS, si hay algo que quedó demostrado desde los primeros estudios que se hicieron, en los años 70, es que tiene impacto en todos los estudiantes, sean del nivel social que sean y tengan las condiciones que tengan. Obviamente, esto es más impactante en los niños y adolescentes en situaciones de mayor vulnerabilidad. Una de las primeras sorpresas que tuvimos en Argentina cuando se convocaba el Premio Presidencial es que se presentaban muchas escuelas especiales, que prestaban servicio a su comunidad. ¡El taller de panadería de un barrio abastecía de pan a la residencia de ancianos! Hay más ejemplos. Este cambio de rol, dejar de ser beneficiarios, acompañados, de recibir servicios de otros para pasar a darlos, da una dignidad enorme y fortalece enormemente la autoestima. Lo mismo pasa con los niños más pobres, que en general son vistos por las políticas educativas como beneficiarios. En cambio, en los proyectos ApS son protagonistas, y hay mucha investigación que muestra el impacto en la disminución del abandono, en un mayor compromiso con el aprendizaje, incluso en pensar en continuidad en estudios posteriores. En la experiencia de Argentina, Chile o Uruguay, donde se ha focalizado el ApS en poblaciones vulnerables, ha habido resultados muy positivos.

¿Especialmente interesante entonces para la última etapa de Secundaria, que es cuando se da más el abandono escolar?

La primera experiencia de Chile se centró en los institutos que tenían más abandono y tuvieron resultados muy significativos.

En España se habla mucho, se hizo sobre todo cuando se instauró la Lomce, de que la educación tiene una orientación muy economicista. ¿El ApS va en dirección contraria?

Una de las magias del ApS es que permite en el mismo proyecto abordar simultáneamente contenidos disciplinares, competencias para la ciudadanía y para el mundo del trabajo también. Antes hablábamos de bajar los listones… La realidad es que se necesita saber mucho más para cambiar un poco la realidad que para aprobar un examen. Todos tenemos la experiencia de los alumnos que estudian para aprobar. Y eso es una motivación muy débil que para muchos niños no tiene sentido. Pero cuando tienes que aprender a hacer algo porque eso tiene que servirle a otro y tiene que funcionar, el aprendizaje se convierte no solo en más motivante, sino en más exigente. Se hizo un estudio que decía que incluso en los test estandarizados los alumnos que han hecho ApS sacaban notas un 10% mejor que sus compañeros que no. No hay contradicción entre la legítima búsqueda de darles a los jóvenes herramientas para su inserción en el mundo laboral con que necesitamos gente que sepa usar sus servicios para el bien común. Que sepan ser buenos trabajadores, pero también buenos ciudadanos. El ApS da este plus en el que sí, aprendemos lo que dice el currículo, pero además formamos en valores y para la ciudadanía, formamos vínculos entre los estudiantes y la realidad que la escuela tradicional no genera. Incluso en las universidades los estudiantes se quejan de que las instituciones educativas son más teoría que práctica y que a la hora de aplicar los conocimientos en el mundo laboral puede ser complicado. Por eso una de las ventajas del ApS es este vínculo tan directo entre teoría y práctica.

¿El ApS es extrapolable a cualquier situación y/o alumno?

Es muy maleable el ApS y cumple funciones distintas según el contexto. A los adolescentes y jóvenes más privilegiados, como me dijeron unos alumnos de una escuela privada, el ApS les obliga a salir del tupper. A quien vive en una realidad aislada, que incluso se relacionan más de manera virtual que real, el ApS le es muy útil. Sea en los niveles sociales que sea, siempre funciona. En los sectores más vulnerables se apunta a fortalecer la autoestima y su capacidad de resiliencia frente a las dificultades y en los sectores más privilegiados se incide en que asuman responsabilidades de su condición de privilegio.

En cuanto a las asignaturas, no he encontrado ningún campo en el que no pueda aplicarse. En una universidad que visité tenían un proyecto en la asignaturas Pavimentos. Habían hecho un estudio muy interesante demostrando que la fórmula que había desarrollado la ciudad para pavimentar no era la más adecuada para ese clima y estaban desperdiciando dinero. Era un proyecto maravilloso.

Ha hablado de metodologías activas. ¿Cuál es el plus que ofrece el ApS frente a otras que están de moda ahora? ¿O queréis huir de la etiqueta, precisamente?

Hoy parece que todos necesitamos hablar de innovación educativa. Si somos honestos intelectualmente, muchas de las grandes cosas que se presentan como innovación… El aprendizaje basado en proyectos está cumpliendo un siglo. Es innovador porque los sistemas educativos arrastran una inercia tremenda del SXIX. Pero de ahí a que sea nuevo… Hay una familia de innovaciones pedagógicas que ya tienen un siglo que estamos redescubriendo y readaptando a las condiciones del sistema educativo del SXXI porque vemos que funcionan y son útiles. En ese sentido ubicaría el ApS está emparentado con otras pedagogías. Comparto mucho una cosa que dice José Puig, de la Universidad de Barcelona, que dice que es una innovación que articula cosas muy familiares. La realidad es que las escuelas, las universidades, históricamente han desarrollado actividades vinculadas al entorno. Lo novedoso es cómo se articula lo que se hace dentro de la escuela y lo que se hace fuera. Lo que es innovador, original, que revoluciona muchas cosas es que la comunidad se vuelve espacio de aprendizaje, desafía lo que pasa en el aula y lo que pasa en el aula no se queda en el aula. En ese sentido, la diferencia del ApS no es solo lo que pasa en el aula, también pasa en el territorio. Y eso cambia muchas cosas: cambia su impacto en cuanto a la formación ciudadana, en cuanto a la formación en valores, pero también cambia su impacto educativo.

Hablamos mucho de las ventajas y aspectos positivos del ApS. ¿Tiene aspectos negativos?

Hay algunas prevenciones y algunos riesgos. El principal riesgo es que la sociedad vea estos proyectos como una forma de usar a los jóvenes como mano de obra barata. Pero para que sea ApS tienen que aprender haciendo la tarea. El otro riesgo que tiene es que si no hay una buena reflexión sobre la práctica, y toda la bibliografía sobre la cuestión recomienda mucho incorporar momentos de reflexión sobre el tema, se puede caer en un activismo ingenuo que lleve a encarar las problemáticas sociales de manera equivocada.

En cuanto a las prevenciones, diría que el ApS se puede hacer en ámbitos rurales o urbanos, escuelas ricas o pobres. Pero siempre se necesitan docentes convencidos. Es muy difícil imponer que se desarrolle un proyecto de ApS si los docentes no están convencidos. Se puede hacer ABP porque te lo manden, y mientras sigas las instrucciones probablemente funcione. Pero un proyecto solidario exige un acompañamiento personal del docente y transmitirlo, y eso no se puede hacer si no se cree en ello. Es una opción personal. Hay un autor que dice que el ApS es la única reforma educativa que siempre crece de abajo para arriba. Aunque sea importante el apoyo del estado, si no están los docentes dispuestos a abrazar esta propuesta y decir: “Me interesa formar ciudadanos”, no sucede. La buena noticia es que los docentes que se implican en estas cosas las encuentran muchos más enriquecedoras que la docencia tradicional.

¿Cómo casa esta no imposición con la obligatoriedad de la que hablaba antes?

En todos los casos en los que se impone, la obligatoriedad es para los alumnos, no para los docentes. Siempre hay margen. En Argentina, tras la nueva ley de educación de 2006, se abrió la opción de poner proyectos obligatorios para al menos un curso. Quién es el docente coordinador de esto es un acuerdo entre la dirección de la escuela y los docentes. Dicho esto, un factor crítico en el momento de establecer políticas de obligatoriedad es formar a los docentes y darles a conocer la pedagogía, darles herramientas. Cuando se acerca la propuesta y se muestran buenas prácticas, para los docentes es muy entusiasmante. Pocas cosas convencen tanto a un docente como ver que a otro docente le funcionó. En general el ApS se difunde no tanto a través de los grandes catedráticos como difundiendo las buenas prácticas. El Premio, por ejemplo, es una forma mucho más eficaz que todo lo que podamos escribir los especialistas porque un docente lo ve y puede pensar: “Esto lo puedo hacer en mi clase, con mis alumnos”. Pero es verdad que la obligatoriedad plantea desafíos, como mantener la motivación, y que no sea una tarea a hacer solo porque es obligatorio.

¿Cómo bajaría el ApS al aula?

A nivel internacional hay modelos muy distintos y depende mucho del sistema educativo. El ApS tiene que funcionar dentro de un sistema y de una institución. Si un centro educativo tiene mucha tradición de investigaciones científicas, el tránsito más lógico para el ApS sería ver cómo las investigaciones científicas pueden proponer soluciones concretas para problemas de la comunidad, y utilizar la misma infraestructura que usa para la investigación científica para ello. Somos muy reacios en general al modelo enlatado. Pero los modelos varían mucho. En EEUU el modelo habitual era, por el currículum flexible que tienen ellos, generar cursos de ApS. En sistemas más tradicionales o disciplinares, como en América Latina, el ApS entra dentro de una de las disciplinas, aunque entronque con otras.

Hablaba antes del no mantener el status quo. ¿Se crean redes entre centros o se da que un centro que pueda ser etiquetado de gueto, por ejemplo, pero con un buen proyecto de ApS atraiga otro tipo de alumnado?

El ApS puede ayudar a cambiar una cierta cultura. Doy un ejemplo muy argentino. Hay toda una tradición de la ciudad de Buenos Aires de apadrinar escuelas rurales. Es horriblemente paternalista. El ministerio desarrolló un programa llamado “Escuelas Hermanas”, en el que se hacía intercambio y se aprendía mutuamente del proyecto solidario del otro. Conocer otras circunstancias, este intercambio, fue muy beneficioso para ambas escuelas.
Nosotros llevamos haciendo el seguimiento de algunas escuelas que llevan 25 años haciendo ApS. Una de esas escuelas, en la provincia de Mendoza, estaba en la franja de escuelas en peor situación educativa de Argentina por su tasa de abandono, de rendimiento. Empezó a hacer ApS y lo más llamativo fue que bajaba el abandono. Después lo que empezó a pasar, y esto es un ciclo que hemos visto en muchos casos, empezó a aumentar la matrícula porque la comunidad empieza a ver que ir a esa escuela tiene sentido. También porque empieza a atraer estudiantes de familias que ven que es una buena escuela. Ahora mismo es una de las cinco mejores escuelas de su provincia y ha ganado varios premios. Pero no es un proceso que pase en 15 días, pero los resultados son significativos.

Ha mencionado antes que el ApS es de abajo arriba y que por eso funciona muy bien. Ahora estamos en España con una reforma de arriba abajo con el cambio de ley. Usted ha trabajado en el Ministerio. ¿Qué impacto tienen las reformas desde arriba?

Antes del Ministerio fui docente. Pasaba en el autobús por delante del Ministerio y pensaba: “Si el Miniserio fuera mejor…”. Luego, cuando estuve en él, me di cuenta de que si las políticas no convencen a los docentes, muchas veces quedan en los papeles. Los funcionarios nos podemos hacer ilusiones de que hicimos grandes cosas, pero sin los docentes no tienen impacto. Mi experiencia como funcionaria fue que es muy importante aprender lo que pasa en las escuelas, y el Premio Presidencial y las buenas prácticas fue una manera de reconocer que muchos docentes hacían ApS antes de saber nada de los pedagogos norteamericanos. He aprendido mucho más de acompañar esas experiencias que de leer teorías. Cuando las políticas logran aunar lo que pasa desde abajo con lo que hay arriba, funcionan. Porque también he visto que lo de abajo, sin apoyo desde arriba, es endeble. Para el ApS son necesarias estas alianzas.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/12/14/el-aps-forma-vinculos-entre-el-alumnado-y-la-realidad-que-la-escuela-tradicional-no-genera/

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“Queremos vivir sin miedo”

Por: Cristina Vázquez.

Profesores y alumnos de la escuela universitaria de Valencia donde Laura Luelmo cursó el máster de profesora la recuerdan en un mural

El arte ha sido este miércoles el vehículo que profesores y estudiantes de la Escuela Universitaria de Magisterio de Valencia —donde Laura Luelmo cursó el máster para ser profesora de Dibujo— han utilizado para expresar su dolor por el asesinato de la joven zamorana. Y el resultado ha sido un mural con mensajes de decenas de jóvenes que han reivindicado vivir sin miedo y expresado, con vivos colores en una pared, su impotencia, rabia y repulsa por este nuevo caso de violencia machista.

«Era una mujer valiente», ha recordado Amparo Alonso, coordinadora en la especialidad de Dibujo del máster que cursó Luelmo. La conocía y esta mañana ha leído un escrito de la joven asesinada donde volcaba sus impresiones sobre una beca para viajar a Nápoles, Barcelona o México. Eligió la más arriesgada. «Llegué allí sola [a México], con ganas de vivir pero con el miedo inculcado por la gente que creía que sabía [de ese país]. Pero empecé a soltarme y me di cuenta de que la gente era maravillosa y siempre estaba dispuesta a ayudar», ha releído la profesora.

«Tenemos que velar por reconducir estas conductas», ha dicho Alonso dirigiéndose a los futuros educadores que se sentaban en el auditorio. «Sé que como futuros profesores lo vais a lograr pero es un papel especialmente depositado en nosotras, las mujeres. Una responsabilidad que nos toca a las mujeres del siglo XXI; debemos estar dispuestas a luchar por todas».

En la primera fila del salón de actos, la rectora de la Universidad de Valencia, Mavi Mestre, mostraba su apoyo a la familia de la escuela de Magisterio y condenaba con firmeza este nuevo caso de violencia machista. «Solamente desde la educación podremos erradicar cualquier tipo de violencia, especialmente la que se ejerce sobre las mujeres», ha resaltado. Emocionada, como el resto del auditorio, la rectora ha escuchado a Isabel Piqueras, de 30 años, compañera de máster de Laura, cantar a su antigua compañera.

Piqueras ha cantado con la voz medio estrangulada Imagine, la mítica canción de John Lennon, y Tenía tanto que darte de Nena Daconte.  «Era muy vital, muy positiva y tenía un talento brutal para pintar; de hecho había expuesto su obra en México. Era imposible no quererla”, ha explicado Ia compañera a la salida del acto. “No podemos vivir siempre con miedo e inquietud”, ha rechazado.

Adrià Calaforra fue el profesor de Dibujo que dirigió a Laura en su trabajo de fin de máster. «Era un encanto de alumna y persona», ha subrayado. «Vi la noticia de su desaparición pero no oí el nombre. Cuando me avisaron por whatsapp que era ella, me impactó. Lo mejor que podemos hacer por Laura es trabajar e investigar todo lo que podamos desde la Educación para evitar esta violencia», ha reivindicado.

Ana Rodrigo, alumna de segundo de Bachillerato Artístico en el Instituto de Secundaria Lluís Vives, de Valencia -allí fue donde Luelmo hizo las prácticas del máster-, ha señalado que el minuto de silencio que guardó el martes no le pareció suficiente y por eso ha decidido sumarse a la acción de hoy para «parar este escándalo».

Esta alumna ha escrito varios lemas en el mural. «Estamos hartas de no poder ir por la calle. Esta chica salió a correr y ahí ocurrió toda la tragedia; ya no podemos ni salir a correr ni ir a clase tranquilas ni volver a casa de fiesta ni nada de nada», ha lamentado, para recalcar «todo lo que por desgracia nos queda todavía para solucionarlo».

Para María y Esther Romero, alumnas de máster de 23 y 22 años, el asesinato de Laura es horrible. «Tenemos que ser libres, no víctimas», dice la primera. «MI familia me repite que tenga cuidado pero tenemos que tener la misma libertad que los hombres. Queremos vivir sin miedo». Y detrás de ambas, otro mensaje en el mural: «De camino a casa quiero ser libre, no valiente».

Fuente de la reseña: https://elpais.com/sociedad/2018/12/19/actualidad/1545221111_914605.html

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