Page 680 of 6820
1 678 679 680 681 682 6.820

Entrevista a Marina Garcés: «La educación es un conjunto de relaciones posibles que hacen posible acoger la existencia de todos»

Por: Anna María Iglesia

Conversamos acerca de educación y un necesario cambio de paradigma con la filósofa Marina Garcés a raíz de su último ensayo, ‘Escuela de aprendices’ (Galaxia Gutenberg)

Para qué aprendemos cuando no se puede imaginar el futuro, cuando éste se ha convertido en algo que solo unos pocos pueden disfrutar. Esta es una de las preguntas que se realiza la filósofa Marina Garcés en su último ensayo, Escuela de aprendices (Galaxia Gutenberg), una necesaria reflexión en torno a la educación, el aprendizaje y su sentido, sobre todo en unos tiempos marcados por la incertidumbre y por el desdibujamiento de todo horizonte.

¿Qué sentido tiene aprender cuando uno ya se sabe excluido? ¿Qué valor tiene el aprendizaje cuando en el horizonte solo se vislumbra la reiteración de códigos impuestos? El ensayo de Garcés nos plantea todas estas cuestiones y nos devuelve al estado de aprendices, recordándonos que el aprendizaje es un recorrido a lo largo de toda la existencia.

Quería comenzar preguntándole sobre cómo la experiencia de volver a ser alumna le hizo replantearse la pregunta sobre la educación desde la perspectiva de quien aprende.

La interrogación y la preocupación por la educación siempre ha estado presente en mi trabajo y en mi profesión, pero pude dar la vuelta a la pregunta e interrogarme desde otra perspectiva sobre el hecho educativo cuando, hace ya tres años, me puse en posición de aprender de cero algo para lo cual no había recibido ninguna formación sólida como es la música y, más en concreto, el piano. Esta posición de aprendiz, este acceso a un lenguaje completamente nuevo y este cuerpo a cuerpo frente a un instrumento y corpus de conocimiento nuevo me permitió elaborar las preguntas sobre la situación actual de la educación, así como sobre el propio hecho educativo desde la perspectiva del aprendiz y teniendo en cuentas las relaciones que el propio aprendizaje nos abre hacia los otros y hacia el mundo que compartimos.

La pregunta que da título al primer capítulo, Cómo queremos ser educados, nos convoca a todos, puesto que usted entiende la educación como un proceso continuo, no como una etapa vital que atañe a los niños o a los más jóvenes.

Este es precisamente el giro que propone el libro. Habitualmente, hemos reflexionado sobre la educación a partir de la pregunta sobre cómo educar. Esta es la cuestión que ha guiado y guía todas las reflexiones en torno a la educación desde la filosofía y la pedagogía hasta las políticas educativas más concretas. Esta pregunta implica que la reflexión siempre se realiza desde la perspectiva y la mirada de quien está en posición o piensa que está en posición de educar: maestros, padres, madres, legisladores, intelectuales, expertos en educación, revolucionarios… Esta pregunta es el reflejo de una mirada sobre los demás, sobre aquellos que están en posición de ser o tener que ser educados. Poner el foco en la figura del aprendiz obligar a girar la pregunta y situar la mirada en ese terreno donde no se trata de unos educando a otros y, por tanto, donde se trata de elaborar modelos, políticas y métodos educativos, sino donde lo relevante son las relaciones de aprendizaje que se establecen tanto en la institución formal como en la mutua convivencia. La educación es el fundamento de la convivencia, es el sustrato de las formas posibles de vida; es decir, es en el aprendizaje donde se ensayan las maneras en las que como sociedad estamos dispuestos a convivir.

Asimismo, la pregunta del primer capítulo es una contestación a una concepción jerárquica de la educación.

Para mí este punto de vista antijerárquico implica no delegar asiduamente la educación en manos de unos expertos que deben y pueden guiar nuestras trayectorias de vida, nuestros caminos y nuestros futuros. Se trata de todo lo contrario: es cuestión de entender que toda educación parte de una alianza y de una reciprocidad. Esto no quiere decir que todos seamos igualmente ignorantes o igualmente sabios. Por suerte, sabemos desigualmente acerca de muchas cosas, por experiencia vital, por conocimientos, por práctica, por oficio… De lo que se trata es de pensar la educación a partir de la igualdad desde la desigualdad de puntos de partida y de recorridos y no desde la jerarquía maestro-alumno, estudiante-padre, es decir, nunca concibiendo la educación como el lugar de reproducción de la autoridad.Marina Garcés: «La educación es un conjunto de relaciones posibles en torno al que hacen posible acoger la existencia de todos» 1

Imagen vía galaxia Gutenberg.

Además, la educación se ha convertido en un lugar de reproducción de las lógicas del mercado, donde se hace hincapié en la productividad del alumno.

Es obvio que la educación es un gran negocio. Lo ha sido siempre y, ahora, lo es todavía más. Se ha convertido en un negocio global en el que cada vez están implicadas más dimensiones tecnológicas. Hay, por tanto, toda una mercadotecnia en el mundo de la educación, convirtiéndolo en un espacio de competitividad y de negocio. Pero, más allá de todo esto, la educación es el espacio donde se construye la subjetividad que yo llamo “servidumbre adaptativa”: ahí se crea a ese individuo cada vez más entregado a hacer rendimiento de su propia flexibilidad. Cuanto más flexible, más rentable, con más capacidad de reinvención, de actualización y, en resumen, de ese aprendizaje reducido a una adaptación constante al cambio. En el libro, por tanto, no solo realizo una crítica a las viejas formas que concebían la educación como algo jerárquico y rígido, sino también a la alternativa promovida por el neoliberalismo: el entrenamiento constante a la flexibilidad, a la capacidad constante de cazar oportunidades y a pensarse a sí mismo como un potencial en constante aumento.

De hecho, cada junio se habla de las carreras con más futuro, es decir, de aquellas que “sirven al mercado”.

Hemos reducido el concepto de estudiar a tener un título. La pregunta “¿Has estudiado?” implica “¿Tienes un título?”, olvidando que la educación y la formación es una forma de relación con los otros. Los niños pequeños estudian el mundo, miran con atención de qué está hecho y cómo está compuesto. Nosotros, cuando estamos en una situación o en un contexto que desconocemos, también lo miramos con la misma atención de un niño, cuya actitud no es distinta a quien estudia por conocer y saber algo nuevo. Lo que sucede es que, por un lado, hemos reducido el deseo de aprendizaje en la simple obtención de resultados, títulos o distinciones, mientras que, por el otro lado, hemos convertido toda una serie de actividades propias del aprendizaje en hobbies y distracciones propias de un mercado del ocio y/o cultural o del simple consumo.

Lo paradójico es que hemos reducido el estudio a la obtención de títulos, cuando estos ya no sirven para proyectar un futuro mejor, como sucedía antes.

En esta cuestión, se observa ahora un cambio con respecto a momentos anteriores de las sociedades modernas. Se ha roto la idea de promesa, es decir, la idea de que estudiar y formarse es la base para un futuro mejor para el propio individuo y su familia, pero también un futuro mejor en términos de progreso para el conjunto de la sociedad. La experiencia del siglo XX con la quiebra de los imaginarios de progreso y, en tiempos más recientes, la acumulación de crisis económicas, de procesos de precarización y de pérdida de expectativas, incluso para las partes más ricas de las sociedades del mundo han puesto en cuestión la ecuación: estudio igual a progreso. Entonces, para qué estudiar si ya no es garantía de un futuro mejor ni para el que estudia ni para sus hijos. En esta situación, se abre un vacío de expectativas que se convierte, como señalo en el libro, en una disputa por los futuros: el futuro como algo mejor pasa a ser un bien escaso y solo una minoría podrán tener una expectativa de futuro. Por tanto, la disputa entre imaginarios posibles en torno a cómo querer vivir o cómo imaginamos una posible sociedad pasa a ser por el futuro, que solo algunos tendrán. En otras palabras, la pregunta es quién va a tener un tramo más de futuro en este mundo abocado al no futuro.

Al respecto, usted subraya la falacia del concepto de “meritocracia”.

Es un concepto sobre la que se ha escrito bastante en los últimos años y que Rendueles a partir de una larga tradición de crítica de dicho concepto y de la idea liberal que concibe el individuo como aquel que, a partir de un grado cero, de una igualdad formal de derechos y posibilidades, labra su futuro. Esta idea la hemos visto representada en los héroes de las películas clásicas, así como en la figura del hombre hecho a sí mismo y se sustenta en la ficción del grado cero, es decir, en esta ficción según la cual todos partimos desde la misma línea de salida y quien no llega es porque no ha aprovechado sus oportunidades o no ha gestionado sus potencialidades, sus emociones y sus expectativas. Esta es una ficción que condena al fracasado, que es considerado culpable de su propio fracaso, y encumbra al exitoso por supuestos méritos propios. Y digo supuestos porque, en realidad, de lo que se trata es de la reproducción de desigualdades que están desde el inicio y que se repiten hasta el punto de llegada y que en muy raras ocasiones se subvierten. Para subvertir de forma generalizada dichas desigualdades es necesario un proyecto colectivo que mire a la transformación de las condiciones que las producen y, evidentemente, la educación es una pieza clave de este proceso de transformación y no debe ser entendida como una carrera o como un mercado de oportunidades.

Este es, en el fondo, la herencia del Thatcherismo y de esa idea que todo individuo puede tener éxito y hacer que su país tenga éxito y que si no lo hace es por debilidad. 

Totalmente. Esta ficción liberal intensificada por el neoliberalismo se transforma y se perpetúa en un momento como es el actual en el que, incluso, las condiciones de éxito son muy poco estables. Tenemos este capitalismo de burbuja que produce grandes inflaciones de valor y de acumulación de riqueza bursátil, financiera, extractivista… en fracciones y conjuntos de población muy reducidas del planeta y, por tanto, no se distribuye la riqueza, más bien todo lo contrario: en esta humanidad vertedero, se deja en una condición residual a cada vez más gente y cada vez más tempranamente. Tenemos grandes masas de juventud en el mundo, de ahí esos flujos migratorios cada vez más intentos, que simplemente no tienen punto de partida y es que ya están residualizadas. La pregunta, entonces, que se plantea es en qué medida el sistema educativo más que paliar esta situación lo que hace es contener los conflictos que nacen de esta situación.

De ahí el concepto de “hospitalidad”. ¿Única forma de contrarrestar la idea de exclusión?

Para mí, la educación es un arte de la hospitalidad, no en el sentido idealista según el cual todo el mundo es bienvenido y ya está. Esta sería una mirada muy naif sobre la educación, mirada que a veces se tiene considerando la educación como un espacio donde todos tienen cabida y no hay conflictos. Y no es así. La educación es un sistema muchas veces duro, donde es difícil comparecer y estar con los demás de una forma acogedora. Por tanto, para mí la clave está en entender la educación como un conjunto de relaciones posibles en torno al saber y al aprendizaje que hacen posible acoger la existencia de cada cual con toda su carga de singularidad. No se trata de integrar a la singularidad dentro de un sistema, no se trata de pensar las personas como meras piezas, sino de componer un medio donde poder tomar ese riesgo tan difícil y necesario como es el de aprender juntos a vivir y el de aprender a vivir juntos.

Ahora que habla de comparecer y de aparecer, una reflexión clave de su ensayo gira en torno al sentimiento de vergüenza.

El hecho de que alguien te haga nacer es una imposición, puesto que nadie nos ha preguntado si queríamos vivir, cuándo y cómo. Es decir, se nace de forma impuesta y, a partir de aquí, se existe. Y existir es poder ser y poder comparecer junto a los otros. Este es el gran arte de la educación, que es la que hace posible que esas irrupciones que somos todos nosotros comparezcan y puedan llegar a presentarse y decir: “Estoy aquí”. En poder comparecer no viene dado, es fruto del trabajo de la vida social y de la educación. El problema es que, muchas veces, para poder llegar a decir “estoy aquí” o “así soy yo” se atraviesa un camino a lo largo del cual pasan muchas cosas, entre las cuales está la posibilidad de que el propio camino sea interrumpido por la mirada sancionadora de otro o de otros. Y llamo precisamente “vergüenza” a esa destrucción del vínculo que se produce cuando uno mismo quiere desaparecer por la mirada sancionadora de unos otros que te hacen sentir que no puedes estar donde estás o que no puedes ser visto ni siquiera por ti mismo. Es destructivo ese ejercicio de avergonzar al otro por ser diferente, por no saber determinadas cosas, por no tener un cuerpo normativo… La colección de escenas de la vergüenza es muy amplia y el repertorio es muy sutil. Para mí, era muy importante recordarlo, porque sino caemos en el error de pensar la educación solo en lo bueno que puede dar, sin darnos cuenta de que estamos atravesando siempre la posibilidad de caer en el pozo de la vergüenza o de hacer caer a otro en ese poso imposibilitándole ser como es junto a nosotros.

Al final, la educación es una herramienta de construcción de roles sociales y, como se ve en la historia de las mujeres, de censura de quien se sale de dichos roles.

Exactamente. Esto es fruto de una construcción milimétrica de los gestos, de los comportamientos, de las miradas, de las formas de hablar, de las condiciones sociales que te legitiman o no. Es una microfísica de la vergüenza en la que ir sorteando cada una de estas trampas hace posible aparecer, comparecer o participar. Por ejemplo, no está de más preguntarse qué significa participar en clase, quién puede y quién no puede participar, con qué condiciones se participa, qué hace que participar implique comparecer y no sea un acto competitivo.

Asimismo, a partir de Primo Levi y Deleuze, usted redefine la vergüenza como herramienta de autocrítica y transformación colectiva.

Sí, la vergüenza es una emoción social y, por tanto, hace aparecer aquellos límites a partir de los cuales no podemos continuar siendo lo que somos. Cuando alguien es capaz de interrumpir entre sus compañeros una situación de bullying, por ejemplo, subrayando la vergüenza de la situación lo que está haciendo es mostrar que hay un límite a partir del cual la destrucción ya no es solo del otro, sino de todos los que componemos ese espacio y/o situación. Hay una larga historia de la vergüenza colectiva, entendida como aquello que, cuando aparece y se puede verbalizar, transforma la historia de los pueblos y comunidades donde se han producido atrocidades. En el momento en que ese límite es verbalizado, no solo como culpa o perdón, como vergüenza, como revulsivo es cuando se produce la transformación.

Asimismo, usted analiza críticamente la burocratización de la educación.

Se considera que uno de los problemas de la educación actual es la autoridad. Se subraya que el docente y los padres han perdido autoridad, pero ¿qué pasa cuando se desdibujan estas figuras? Creo que nos fijamos demasiado en este desdibujamiento y no vemos suficientemente que la autoridad se ha desplazado a otras instancias, como se observa en todos los procedimientos burocráticos, que tienen una parte empresarial, vinculada a la financiación del centro educativo, sea público como privado, y a los procedimientos de evaluación cualquier tipo de resultado y de índice en relación con cuestiones de calidad y cantidad en las tareas educativas. En este sistema burocrático, la evaluación y financiación son dos parámetros que pueden hundir una escuela, un proyecto, una línea educativa… Ha habido, por tanto, una transferencia de autoridad, que atraviesa a docentes y a alumnos, puesto que todos tenemos que colaborar para que nuestros resultados e indicadores sean los necesarios para los proyectos sigan existiendo. Se crea así una maquinaria muy servil y agobiante.

Esto que comenta me hace pensar en el ensayo de Sara Mesa, Silencio administrativo, donde se observa de qué manera la burocracia es un mecanismo de exclusión.

Efectivamente. Según tu capacidad, tus habilidades, tu paciencia o tu paquete de competencias acabarás cayendo antes o después. No se trata tanto que te digan que no, que te lo pueden decir, sino más bien que te caes tú antes de llegar, porque no rindes las cuentas que te exigen. Esto es lo trágico de este tipo de ejercicio de poder.

Y de esta manera, el poder se blinda.

El poder se blinda y se asegura que lo que funciona dentro de esos laberintos es la aceptación de sus códigos. No solo hay que obedecer, hay que funcionar y reproducir unos códigos muy precisos, tanto de comportamiento como de lenguaje y de uso del tiempo. Esta es la servidumbre adaptativa: eres tú la que te estás adaptando constantemente en lugar de estar recibiendo órdenes de forma pasiva.

A las puertas del 2021, cabe preguntarse hasta qué punto la pandemia, en lugar de hacernos mejores, lo que ha fomentado es la reiteración y reforzamiento de ciertos códigos.

Evidentemente hay mucho de nuevo y de desconocido en la vivencia colectiva de la pandemia, pero hay también mucho de producido y de reproducido. Y esta es una de las causas del gran desánimo de gran parte de la sociedad. Estamos haciendo un esfuerzo muy grande para adaptar nuestras vidas a la situación que nos viene impuesta por esta enfermedad, pero, al mismo tiempo, ni los cambios ni la posibilidad de realizarlos. Y tampoco vemos que se esté planteando otro camino que no sea el de subsistir para continuar con lo mismo. Por esto, la pregunta sobre el aprendizaje se hace más importante aún. ¿Qué hemos aprendido de la transformación práctica y concreta de aquello que consideramos esencial? ¿Qué hemos aprendido del hecho de haber tenido que interrumpir nuestras vidas de forma tan abrupta? ¿Qué hacemos con todo lo vivido? ¿Nos lo tragamos y ya está? Mucho del dolor está en los muertos y en los enfermos, pero también está en este no saber qué hacer con lo que hemos visto, con lo que hemos vivido.

Fuente de la información e imagen: https://insurgenciamagisterial.com

Comparte este contenido:

¿Cómo descolonizar la educación?

Por: elsoldemexico.com.mx

El departamento de estudios urbanos de la Universidad de Winnipeg tiene el objetivo de crear un espacio seguro y de apoyo para los estudiantes indígenas y otros estudiantes en desventaja estructural que de otra manera no asistirían a la universidad.

Esto, además de construir relaciones de confianza entre pueblos indígenas y no indígenas, lo que consideran fundamental para alcanzar lo que consideran “un enfoque descolonizador”.

Y es que, aunque el aprendizaje remoto fue necesario durante la pandemia, también interrumpió la capacidad de involucrar a los estudiantes en el tipo de diálogo significativo, a menudo incómodo, que es fundamental para pasar de la verdad a la reconciliación y la acción.

Esta institución, ubicada en el North End de Winnipeg, un vecindario mayoritariamente indígena que durante mucho tiempo ha luchado y resistido los efectos devastadores de las políticas coloniales, se encuentra en una esquina donde hay también un antiguo hotel vacío, el Merchants Hotel, reconvertido en un edificio de aprendizaje multigeneracional en respuesta a los deseos de la comunidad indígena local.

Así, han encontrado que dar la bienvenida a los estudiantes que desean aprender sobre los problemas del centro de la ciudad en un espacio con personas que experimentan pobreza, racismo y opresión es una parte importante de la reconciliación, en una ciudad que es infamemente conocida por su racismo anti-indígena y división geográfica entre el norte y el sur.

El barrio de North End ha sido el corazón del activismo indígena en la ciudad, como se puede ver en las historias de un libro de próxima aparición en el que colabora la activista indígena Kathy Mallett, quien comparte:

“Muchos pueblos indígenas han trabajado incansablemente, con pasión y compromiso, para resistir el racismo y la colonización sistémicos. Hemos avanzado, apoyándonos en los hombros de nuestros antepasados. El campus de North End en Merchants Corner es uno de los muchos desarrollos orgánicos en el centro de la ciudad de Winnipeg, defendido por la comunidad indígena durante muchas décadas”.

Las investigaciones muestran que los estudiantes con desventajas estructurales prosperan en entornos de aprendizaje físico donde se sienten seguros para cuestionar abiertamente y desafiar activamente los sistemas y estructuras opresivas.

Para los estudiantes indígenas, los entornos de aprendizaje universitario con clases de gran tamaño y donde el racismo, la discriminación y la insensibilidad cultural siguen siendo una realidad, normalmente no funcionan bien.

Para ellos, el significado de ser un «aliado» comienza a convertirse en más que un concepto aprendido de un libro de texto.

Ellos han descrito el aprendizaje en el campus North End como una transformación de la forma en que entienden las divisiones sociales, económicas y raciales en su ciudad.

En sus respuestas a una encuesta, los estudiantes describieron barreras que incluyen el acceso inadecuado a la tecnología, la falta de cuidado infantil y espacios de vida abarrotados sin ningún lugar tranquilo para participar en cursos en línea sincrónicos. Pero la mayor preocupación notada por los estudiantes es perder la interacción con maestros y compañeros.

Los hallazgos preliminares dicen que el aprendizaje a distancia no es un espacio ideal para la reconciliación. No permite que los residentes ingresen a un espacio físico donde puedan concentrarse en sus estudios; no promueve el tipo de construcción de relaciones que sabemos que es importante para la reconciliación; no alienta a los estudiantes no indígenas a alejarse de sus zonas de comodidad física y estar presentes en los espacios indígenas, escuchando activamente, aprendiendo y escuchando las verdades duras de sus compañeros.

Tener conversaciones difíciles a través de plataformas en línea puede ser particularmente problemático para los estudiantes que se desencadenan de esas conversaciones y quieren hablar con sus compañeros, instructores y otras personas en las que han llegado a confiar.

A medida que regresamos al aprendizaje en clase, se ha hablado mucho sobre los beneficios del aprendizaje remoto. La reconciliación es un trabajo duro.

Las instituciones postsecundarias tienen la responsabilidad de crear espacios descolonizadores seguros para este trabajo. Estos son espacios donde se pueden compartir verdades dolorosas, se pueden desarrollar y nutrir relaciones y puede surgir un proceso de reconciliación genuina.

https://www.elsoldemexico.com.mx/mundo/como-descolonizar-la-educacion-7267774.html

Comparte este contenido:

Reseña del libro: Historia de la pedagogía. PDF

Por: Selene Kareli Zepeda Pioquinto

El texto Historia de la pedagogía fue escrito por Nicola Abbagnano y A. Visalberghi, mismo que fue editado por el Fondo de Cultura Económica. Cuenta con 709 páginas. ISBN 84-375-0005-2. Editado por primera vez en español en 1964 y ha sido reimpreso más de nueve veces.

En este sentido, en la Historia de la pedagogía los autores plasmaron su interés por abordar el problema educativo de manera coincidente con el planteamiento del problema histórico de la génesis del pensamiento occidental, esto, con el fin de articular relaciones entre lo cultural y lo social, las teorías filosóficas y pedagógicas y la praxis educativa de los diversos períodos considerados, mismos que dan estructura y cronología a los capítulos del texto.

De tal manera, el trabajo realizado por Nicola Abbagnano y A. Visalberghi se divide en cuatro partes, I) La cultura y la educación en la antigüedad; II) Del triunfo del cristianismo a la crisis de la escolástica; III) Del Renacimiento a Kant; y, IV) La época contemporánea. A su vez, cada uno de estos apartados presenta la historia de educación y la pedagogía a través de momentos históricos y de numerosos pensadores que se dedicaron a problematizar, cuestionar e innovar la cuestión pedagógica.

Así pues, los autores expresan que entre la filosofía y la pedagogía existe una conexión muy estrecha, y a primera vista parecerá que la diferencia que pudiera existir entre ellas es sólo cuestión de acento. Sin embargo, refieren que toda filosofía es necesaria e íntimamente, una filosofía de la educación, porque tiende a promover modalidades y formas de cultura de cierto tipo; asimismo, contempla un cierto ideal de formación humana, aunque no se le considera definitivo ni perfecto (N. Abbagnano y A. Visalberghi).

Siendo así, un texto que a traviesa pedagogía, filosofía e historia de la educación. Resultando un basto recorrido para adentrase en diversas concepciones pedagógicas.

Enlace para descargar el texto: https://drive.google.com/file/d/1uUp3W54TqpQHTQrcIPvNk9CTB_2KcAXN/view?usp=sharing

 

 

 

Comparte este contenido:

“Aborto libre y educación sexual”: un centenar de mujeres exigen en Madrid sus derechos sexuales y reproductivos

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha defendido el aborto como un derecho que además de estar reconocido se pueda ejercer y sea accesible.

Por: Lucía Foraster Garriga/El Pais

La directora del Instituto de las Mujeres, Antonia Morillas, ha lamentado que todavía hay mujeres que se ven obligadas a recorrer miles de kilómetros para abortar, que hay menores de 16 y 17 años que tienen que pedir permiso a sus progenitores para ejercer su derecho y que hay niños y niñas que no acceden a la educación sexual. “Tenemos que abordar los principales obstáculos que las mujeres tienen a la hora de acceder al derecho al aborto y tenemos que garantizar que la educación sexual sea obligatoria en todas las etapas”, ha señalado Morillas. También ha destacado la importancia de poner freno a violencias como la obstétrica y de extender el acceso a la anticoncepción.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha aprovechado la cita para explicar que el Gobierno ha abierto este martes una consulta pública para reformar la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, con los objetivos de “asegurar el acceso efectivo al derecho al aborto y garantizar la educación sexual y reproductiva para todos los niños y las niñas”. Objetivos que coinciden con las peticiones de las asistentes. Además, la ministra ha añadido que en diciembre habrá un primer borrador de la nueva norma. Sobre el registro de médicos objetores que Igualdad creará para garantizar el derecho al aborto en los hospitales públicos, Montero ha especificado que servirá para “armonizar” el derecho a la objeción con el derecho a decidir sobre los propios cuerpos.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, charla con una de las asistentes a la manifestación de este martes en Madrid.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, charla con una de las asistentes a la manifestación de este martes en Madrid. OLMO CALVO

Alrededor de las siete de la tarde, las participantes han empezado a gritar proclamas como “fuera los rosarios de nuestros ovarios” o “mi cuerpo, mi vida, mi forma de follar, no se arrodilla ante el sistema patriarcal”. En la boca, mascarillas violetas. En el torso, camisetas con eslóganes feministas. A su alrededor, tres grandes pancartas. La de la CGT rezaba “Aborto libre, práctico, gratuito. Yo decido. Saca tus rosarios de mis ovarios”. La de Feminismos Tetuán, “Maternidad libre y deseada”. Finalmente, la de la organización que ha convocado la concentración, el Movimiento Feminista de Madrid: “Ahora y siempre, aquí y allá. Educación sexual y aborto libre”.

Minutos más tarde, los escalones de la plaza se han transformado en un teatro al aire libre. Con una performance, varias mujeres han representado las trabas a las que se enfrentan las que deciden interrumpir voluntariamente su embarazo. “Aunque es un derecho, el Estado español sigue sin garantizar el acceso al aborto”, han explicado. En el manifiesto que han leído han criticado que a pesar de la ley del 2010, la objeción de conciencia es “del 100% en La Rioja y del 80% en Murcia”, que al personal sanitario “le falta formación” y que las diferencias territoriales obligan a las mujeres a desplazarse fuera de sus territorios. También han pedido que el aborto se elimine del código penal y se practique en la sanidad pública, de forma gratuita y sin burocracia, que se suprima el plazo de reflexión de tres días, y que se considere la capacidad de decisión de las menores adolescentes de 16 y 17 años sin necesidad de consentimiento materno o paterno. Por todo ello, han exigido que se reforme la ley del aborto: “Que incluya todos nuestros derechos y a todas nosotras”

https://elpais.com/sociedad/2021-09-28/aborto-libre-y-educacion-sexual-un-centenar-de-mujeres-exigen-en-madrid-sus-derechos-sexuales-y-reproductivos.html

Comparte este contenido:

Lo que los pupitres antiguos nos dicen sobre la historia de la educación

The Conversation 

La mayoría de nosotros nos hemos sentado frente a una pizarra. En nuestra aula había mesas, sillas, estanterías, libros y otros materiales. Los más mayores recuerdan los pupitres escolares, los tinteros, las plumillas para escribir, las fotos de Franco o los mapas colgados en las paredes.

Todos estos objetos son valiosos para el estudio del pasado de la educación y nos pueden dar información que difícilmente conoceremos si no recurrimos a ellos. De los pupitres colocados en filas de la escuela tradicional a las mesas móviles que permiten la agrupación para el trabajo en grupo, hay un cambio importante en las ideas educativas.

La actividad escolar se desarrolla en espacios que incluyen objetos. Las características de estos objetos, su colocación y el uso que se hace de ellos condiciona y determina la práctica educativa. Muchos métodos y sistemas pedagógicos han desarrollado materiales específicos para su aplicación en las escuelas.

Modelo de pupitre del Museo Pedagógico Nacional.

La historiografía educativa se fija en lo material

El interés por las fuentes materiales ha sido uno de los temas destacados de la investigación de la historia de la educación en las últimas décadas en España. Una mayor sensibilidad por la conservación del patrimonio en general ha hecho crecer el apoyo a la investigación histórica de la educación relacionada con la materialidad de la escuela.

Es el momento de pasar de la simple conservación de estos objetos a utilizarlos como fuentes. Estos testimonios pueden ser documentos para abordar nuevas o viejas temáticas en historia de la educación. Las fuentes materiales pueden mejorar nuestro conocimiento sobre aspectos muy diversos del pasado educativo.

El día a día del pasado

Como todas las fuentes históricas, han de ser adecuadamente situadas en su contexto, analizadas y sometidas a crítica. Por ejemplo, las fuentes materiales nos ayudan a conocer más la práctica escolar, el día a día de la escuela. Una cotidianidad de los centros escolares que es más difícil de estudiar a partir de fuentes más tradicionales.

Con la finalidad de dar nuevos valores a los aspectos materiales de la historia de la escuela cabe insistir en algo que ya recomendaban F. Herman; A Van Gorp, F. Simon y M. Depaede, en un artículo titulado The School Desk: from Concept to Object, publicado el 2011. Estos autores plantean la necesidad de estudiar más las circunstancias de diseño, producción, comercialización, distribución, consumo, y otras condiciones de la existencia de los objetos escolares. Un conjunto de factores a los que A. Viñao, un año más tarde, llamaba la biografía del objeto.

Otras dimensiones históricas

Para avanzar en una historia que preste atención y valore los objetos históricos de la educación es necesario también incluir otras orientaciones: su estudio desde distintas dimensiones históricas más allá de las estrictamente educativas. Los objetos educativos han sido producidos y comercializados, y estos procesos los han condicionado tanto como su finalidad educativa.

En este caso, como en otras facetas de la historia contemporánea, también se impone la aproximación a otras ciencias como la economía, la etnografía y la sociología. Igualmente, es preciso acercarse a otras ramas de la historia como la arqueología o la historia de la industria.

Dibujo hecho por Ramón Hernández Amigó a las 12 años, en 1937. En el dibujo se lee: ‘Mi compañero Durán y yo mirando el curso de las operaciones en un mapa de España, el señor maestro prepara los trabajos’ BNE – Biblioteca Digital Hispánica

Dialogar con otras fuentes

También debemos hacer dialogar a los objetos con otras fuentes para interrogarlas de forma más eficaz y para mejorar la información que obtenemos de ellas, abriendo nuevas perspectivas a la investigación de la historia.

La complementariedad de fuentes, objetos, textos, imágenes y testimonios personales puede enriquecer mucho nuestras interpretaciones del pasado. No debemos olvidar que la pretensión de la investigación histórica es conocer, explicar e interpretar el pasado de los hombres en su conjunto y de manera global. Las fuentes, las nuevas y las viejas, no son más que pistas, indicios, testimonios a los que podemos interrogar con la finalidad de mejorar nuestro conocimiento de aquello que ha acontecido.

Una historia pública de la educación

La importancia concedida a los elementos materiales ha propiciado también una fuerte expansión de actividades de historia pública relacionadas con los materiales escolares. La recopilación de objetos escolares ha dado lugar a exposiciones y a la creación de espacios museísticos. En las últimas décadas se ha creado un gran número de colecciones escolares y de museos que acogen, conservan, estudian y divulgan este patrimonio.

Los objetos y la materialidad de los procesos educativos, las fuentes audiovisuales junto a testimonios personales, dan una gran visibilidad a la historia de la educación. Este hecho tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Son fuentes que pueden ser muy susceptibles de ser utilizadas en relatos manipuladores para conformar opiniones e identidades al servicio de intereses del poder, pero al mismo tiempo esta divulgación facilita la comunicación de los científicos y especialistas con el gran público.

Esta puerta abierta a la historia pública debe ser atravesada sin recelos. No debemos dejar que el espacio que se puede cubrir con informaciones contrastadas y resultado de la investigación científica sea ocupado por otros con intenciones más frívolas o mal intencionadas. En este tema, la colaboración de los historiadores con especialistas en comunicación puede ser muy provechosa.

Aula presente en la exposición en Muro de materiales del Arxiu Museu de l’Educació de les Illes Balears en Inca.

Conservar el material

Por último, un ruego. No tire los objetos escolares antiguos que pueda tener por la casa. Antes consulte con algún especialista. Estos objetos pueden tener valor patrimonial y ser muy interesantes para los historiadores. La Sociedad Española para el Estudio del Patrimonio Histórico–Educativo (SEPHE) tiene en su página web un directorio con los centros que en España se dedican a la conservación del patrimonio histórico de la educación.

https://theconversation.com/lo-que-los-pupitres-antiguos-nos-dicen-sobre-la-historia-de-la-educacion-168544

Comparte este contenido:

Actos y pañuelazos en América Latina por el Día de Acción Global para el Acceso al Aborto Legal y Seguro

Pañuelazo y otras convocatorias por el 28S: el primero con aborto legal en Argentina

En el marco del Día de Acción Global por el acceso al aborto Legal en América Latina y el Caribe, que se conmemora cada 28 de septiembre, la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito de la Ciudad de Buenos Aires convocó a una “mesa y pañuelazo” frente al Congreso, en la emblemática esquina de la Confitería El Molino, en Callao y Rivadavia.

“Tiñamos la calle de verde, venite con barbijo”, llamaron desde la Campaña en la Ciudad que invita nuevamente a salir a las calles con los pañuelos verdes, después de un año y medio de pandemia.

 

Desde la Campaña a nivel nacional adelantaron que este martes lanzarán una declaración nacional por tratarse este 28 de septiembre del primer año con aborto legal en Argentina.

También desde la cuenta de Twitter CampAbortoLegal”>@CampAbortoLegal compartirán las convocatorias de actividades que se replicarán a lo largo y ancho de todo el país.

El histórico debate del 2018 mostró el inmenso poder de “la marea verde”, cuando cientos de miles de mujeres de todo el país se movilizaron frente al Congreso para apoyar el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que en ese momento no llegó a convertirse en ley.

Casi dos años más tarde, en diciembre del 2020, el Senado dio luz verde, esta vez sí, al proyecto que convertía en ley al aborto legal en Argentina.

Ley 27.610, de “Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), obligatoriedad de brindar cobertura integral y gratuita” entró en vigencia finalmente el 24 de enero de este año. Allí el Estado obliga a todas las obras sociales y empresas de medicina prepaga a garantizar la cobertura integral y gratuita de la interrupción voluntaria del embarazo en un plazo máximo de 10 días cuando sea solicitado.

Se espera que este año, el primero con aborto legal, desde la Campaña pongan el eje de las actividades en los obstáculos y dificultades que todavía persisten para el cumplimiento de la ley.

En el marco del 28S, desde Amnistía Internacional celebraron la importancia de que el país cuente con una ley pero denunciaron que todavía se encuentran muchas barreras en el acceso a este derecho.

“Uno de los principales obstáculos en el acceso se debe a la ausencia de campañas públicas de información. A ello se suma el colapso del 0800 de Salud Sexual, la línea de consulta sobre dónde y cómo acceder a la interrupción voluntaria (IVE) y legal (ILE) del embarazo”, denunciaron desde la organización.

Página 12


México | #28S: Marchas en CDMX y Edomex por el aborto legal

Feministas y mujeres en favor de los derechos sexuales y reproductivos marcharán el martes en el marco del Día de Acción Global para el Acceso al Aborto Legal y Seguro, fecha que se conmemora cada 28 de septiembre.

En algunos estados y municipios mexicanos, mujeres salieron a manifestarse desde el domingo.

Te contamos cuáles serán las manifestaciones en el centro del país:

Ciudad de México

En la capital del país, la colectiva Hijas del Maíz – Chocomecoatl y Mujeres de Milpa Alta convocan a una marcha pacífica que saldrá del Monumento a la Revolución.

La cita es a las 13:00 horas del martes. Piden llevar cubrebocas obligatorio.

 

Estado de México

Mujeres organizadas del Edomex convocaron a una movilización pacífica para “reivindicar la alegría, sin perder la indignación”.

Se llama a mujeres, infancias y personas gestantes a participar.

La cita es en el Monumento a las y los maestros en Toluca de Lerdo, a las 13:00 horas.

 

Otros estados

Hidalgo

Este año, Hidalgo se convirtió en uno de los cuatro estados que despenalizó el aborto en México.

Para el #28S, agrupaciones llaman a tapizar la Plaza Juárez, en Pachuga, con pañuelos verdes.

Habrá actividades desde las 15:00 horas; la marcha será a las 19:00 horas.

Puebla

En esta entidad se ha convocado a movilizaciones en los municipios de Acatlán de Osorio, Chietla, Izúcar de Matamoros y la capital.

 

El Financiero


Marcha por la Despenalización del Aborto en Venezuela este martes 28 de septiembre

Por Ana Maneiro

Una gran diversidad de grupos y colectivos feministas de Venezuela convocan a una marcha por la despenalización del aborto en Venezuela este 28 de septiembre, en la ciudad de Caracas. La Marcha es desde la Plaza Morelos (9 am) hasta la Asamblea Nacional.

Las organizaciones feministas sacaron el comunicado «Criminalización del Aborto: Problema de Salud Pública y Derechos Humanos», que esta siendo viral en las redes sociales en el que demandan la «derogación inmediata de los artículos 430, 431, 433 y 434 del Código Penal».

 

Mujeres de diferentes tendencias políticas, del campo y de la ciudad, manifiestan que, «No existen argumentos científicos ni jurídicos válidos que sustenten la criminalización del aborto, prácticamente sin excepción, aún vigente en Venezuela. Lo previsto en el Código Penal, sin modificaciones desde hace más de 100 años, no supera una interpretación  coherente del marco constitucional e internacional de los derechos humanos mantiene la norma jurídica nacional sobre estos derechos , dentro de las más atrasadas en Sudamérica».

 

Explican que, «la criminalización del aborto es un problema de salud pública que ocasiona la muerte prevenible de mujeres, niñas y adolescentes. Por una parte, oficialmente es reconocido que el aborto inseguro es la tercera causa de la alta mortalidad materna en nuestro país; por otra parte, origina la morbilidad que incapacita a cientos de mujeres , adolescentes y niñas , que además deben vivir con el estigma de la ilegalidad».

Las organizadoras consideran que es importante resaltar que hay un subregistro de los abortos clandestinos.

Las Demandas

Los colectivos feministas exigen que se deroguen los «delitos sobre el aborto previstos en los artículos 430 (aborto procurado), 431 (aborto consentido), 433 (aborto agravado) y 434 (aborto por honor) del Código Penal».

También que se redacte, «con la participación de las organizaciones de defensoras de los derechos de mujeres, niñas y adolescentes, la legislación para garantizar el derecho de las mujeres al aborto seguro, de modo que sea discutida en la agenda legislativa 2021-2022».

Y, por último, que se promueva el «debate en torno al aborto, basado en los derechos humanos, en la ética y la evidencia científica, libre de consideraciones morales y religiosas como corresponde en n Estado laico».

Organizaciones firmantes de este comunicado son Asociación Civil Tinta Violeta, LaAraña Feminista (red de colectivos), Faldasr, Diversidad UBV, Calistenia Cultural, La 5ta Ola, Monitor de Femicidios de Utopix, entre muchas mas organizaciones e individualidades firmantes.

Apoyo en las redes sociales

En las redes sociales el apoyo a esta reivindicación de varias generaciones de mujeres venezolanas se ha hecho sentir.

 

 

El 28 de septiembre es el Día de Acción Global por el acceso al Aborto Legal y Seguro, conocido también como el Día por la Despenalización y Legalización del Aborto.

La iniciativa surgió en 1990en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe y la convocatoria se ha extendido a nivel internacional siendo asumida por redes internacionales y locales en numerosos países de Europa, África, Asia y Norteamérica.​

Según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas(UNFPA) el ocho por ciento de las muertes de mujeres en el mundo se deben a los abortos clandestinos e inseguros a los que recurren las niñas, jóvenes y mujeres en los países en los que no está despenalizado el aborto y, por consecuencia, no hay acceso a un aborto legal y seguro.

Correo del Orinoco


Colombia le falló a más de 30.000 mujeres al negarles un aborto en 2020

Por Helena Calle

Hoy se celebra el Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, y la defensa del derecho al aborto libre. En Colombia se tienen planteadas más de 15 actividades, entre marchas y conciertos, a lo largo del país, y mientras la jornada discurre, la Corte Constitucional seguirá estudiando la demanda que instauró Causa Justa (una unión de más de 90 organizaciones y colectivos feministas de todo el país) para sacar el aborto del Código Penal, logrando así que no se criminalice a ninguna mujer por abortar. En Argentina el movimiento de mujeres logró lo mismo el año pasado, y en México se hizo el anuncio hace unos cuantos meses. Muchas se preguntan si el siguiente país en dar este paso hacia los derechos de las mujeres será Colombia, el país con la “democracia más antigua de América Latina”.

Con ocasión de este día, Profamilia lanzó un informe sobre las barreras de acceso que enfrentaron mujeres y niñas a la hora de solicitar una interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en 2020, cuando todos los servicios de salud se enfocaron solo en coronavirus, dejando a miles de mujeres y niñas con embarazos no deseados desatendidas.

Los investigadores de Profamilia realizaron una encuesta a 1.500 mujeres, el 94 % de las cuales eran sexualmente activas y cerca del 80 % no desean tener un hijo y usaban anticonceptivos. A estos resultados se sumaron las cifras de las encuestas en demografía y salud que se hacen en Colombia desde 1986 y otras cifras del Ministerio de Salud, y las incluyeron en una matriz matemática llamada Impact 2, de la ONG Marié Stopes Internacional.

De acuerdo con sus cálculos, 71.702 embarazos no deseados no pudieron evitarse. De acuerdo con Marta Royo, directora general de Profamilia, en el acceso a la anticoncepción estuvo el mayor bloque de necesidades en la pandemia. “Nunca se tuvo en cuenta cómo la pandemia colapsó el sistema de salud, se enfocó en atender a la pandemia, y las otras patologías y necesidades suspéndalas y espérense que podemos atender la pandemia. El 40.6% de las mujeres no pudieron tener acceso a métodos anticonceptivos por distintas razones: porque los servicios se salud estaban atiborrados, cerca del 30% porque temían contagiarse al ir a centros de salud, o porque las filas eran muy largas”, explica.

Por su parte, según el Ministerio de Salud, se dejaron de atender a una de cada cinco personas que buscaban anticoncepción en 2020, y hay varias razones que impidieron el acceso de las mujeres a un método anticonceptivo en pandemia. Por ejemplo, para al menos dos de cada cinco mujeres no había disponibilidad de anticonceptivos. Para al menos tres de cada 10, las prestadoras de salud tenían barreras en la prestación de salud (largas filas en un 34,4 % y no disponibilidad de profesionales en salud en un 25,8 %).

Juan Carlos Vargas, asesor científico de Profamilia, explica que prácticamente la mitad de las mujeres que respondieron la Encuesta de Demografía y Salud de 2019, un 52 %, para ser más exactas, de los nacimientos en 2020 en el país fueron no deseados o no planeados. “Cuando les preguntaban si el último hijo que tuvo lo querían tener, la mitad dijo que no. De esas, la mitad decía que lo pensaba tener en dos o tres años en el futuro, y de la otra mitad, una cuarta parte decía que no quería haberlos tenido nunca. Estas fueron mujeres que no tuvieron acceso a IVE, aun estando en las causales. Tuvieron barreras de acceso a este derecho, y no son solo las particularidades de la pandemia. También temían ser estigmatizadas”, explica Vargas.

Por otro lado, 26.223 abortos inseguros no pudieron evitarse y 34.130 interrupciones voluntarias del embarazo dejaron de realizarse. Esto quiere decir que a más de treinta mil mujeres y personas con capacidad de gestar cuyo embarazo está amparado bajo la sentencia C-355 de 2006 no les fue garantizado el ejercicio de su derecho a un aborto humanizado, libre y seguro. Más de treinta mil veces fue negado este derecho fundamental.

Para al menos dos de cada cinco mujeres el acceso a la anticoncepción fue por razones económicas: no podían pagarlo. “Yo me pregunto, ¿por qué no es estable el acceso a los anticonceptivos? Mi teoría es que los insumos no llegan a tiempo, muchas veces se copan con enfermedades de alto costo, pero sobre todo sSiento que se asume que la anticoncepción es solo asunto de mujeres y que, por lo tanto, siempre tendremos una manera de procurar un método anticonceptivo. Que es natural a nosotras. Por eso no hay una preocupación tan sentida con los embarazos no deseados, especialmente en menores de edad”.

Justamente el DANE publicó esta semana una cifra que debería alarmarnos: en el segundo trimestre de 2021 hubo un incremento del 22,2 % de los nacimientos en niñas menores de 14 años, en comparación con el mismo período de 2020. En otras cifras, eso quiere decir que mientras en ese período de 2020 hubo 946 nacimientos, este año hubo 1.156.

En el caso de las mujeres entre 14 y 19 años también hubo un aumento anual: fue del 6,3 %. En el segundo trimestre del año pasado hubo 24.849 nacimientos, mientras que en 2021 hubo 26.405. “Esto es muy grave. ¿Quién ve uno a los 12 o 13 años diciendo en la EPS que necesita una IVE? En la pandemia esto fue más grave, porque no había información, muchas niñas y mujeres quedaron encerradas en sus casas con sus abusadores, es de los peores efectos que ha dejado esta pandemia. Recordemos que el 90 % de los abusadores son personas cercanas. Y esto es porque no hay información sobre un acceso oportuno a anticonceptivos o a IVE. También son niñas, por lo general no tiene recursos económicos. Y de hecho nadie debería tener que pagar un aborto de su bolsillo”, dice Royo.

Si bien es cierto que un embarazo no deseado no necesariamente lleva a un aborto, la razón por las cuales las mujeres no accedieron a IVE incluyen las barreras a las que son sometidas, pero ningún caso se reportó de mujeres que no quisieran abortar. A enero de 2021, dos de cada 100 mujeres encuestadas necesitaron un aborto. Unas 33 de las encuestadas por Profamilia no pudieron acceder a la IVE porque los servicios fueron descontinuados (barreras en la disponibilidad del servicio), por falta de transporte (barreras de acceso) o por temor al contagio).

En la pandemia, Profamilia no cerró las puertas de las sedes durante la pandemia y activó un servicio de telemedicina y medicina domiciliaria para realizar abortos seguros en casa y así garantizar el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo. En 2021 (datos enero-agosto) el número de IVE en comparación con tiempos de pre pandemia (enero-agosto de 2019) en lugar de disminuir, creció en un 20,85 %. “El futuro de Colombia es la despenalización total del aborto. Que ninguna mujer sea judicializada por ejercer autonomía”, concluye Royo.

A este estudio sobre barreras a la anticoncepción y al aborto en pandemia se suman otros datos, como los que presentó la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres el mes pasado, que determinó que 400 mujeres son criminalizadas por abortar al año en Colombia. Las investigadoras pudieron determinar que, desde 1998, se han iniciado 5.500 investigaciones por el delito de aborto. Estos han llegado a conocimiento de estas entidades por denuncias ciudadanas, llamados a la Policía e informes de autoridades, especialmente defensores de familia y comisarios de familia. De esos, 4.754 casos están en etapa de indagación, 102 en etapa de juicio y en 450 ya hubo condena o se decretó medida de aseguramiento.

Si pensamos que hay 400 mujeres criminalizadas al año y 26 condenadas por año, parecen pocas, literalmente una de cada mil. Pero un acercamiento a las cifras demuestra que el sistema penal está más sesgado hacia el control de los cuerpos de las mujeres y que las más afectadas son las niñas rurales. Lo más curioso tal vez es que, a partir de 2006, cuando se despenalizó el aborto bajo tres causales, el número de casos que registra la Fiscalía sigue siendo de 400 criminalizadas por año. El número no cambia, y antes aumenta.

El Espectador

Comparte este contenido:

28 de septiembre: Día de Acción Global por un aborto legal y seguro.

Por: Otras Voces en Educación 

Hace 30 años, feministas de distintas partes de América Latina se reunieron para discutir y luchar por la legalización del aborto en la región.

Miles de mujeres feministas se juntaron en una pequeña ciudad costera argentina tres décadas atrás y lanzaron lo que sería más tarde el Día de Acción Global por el acceso al Aborto Legal y Seguro, que se conmemora cada 28 de septiembre.

“Fue como una catarsis de argumentos. Hubo consenso. Había muchos liderazgos latinoamericanos, mujeres de muchas partes. Nos llenó de energía”, agrega Matamala sobre el encuentro en San Bernardo, 340 kilómetros al sur de la capital argentina.

Ella fue una de las mujeres de toda la región que asistieron al V Encuentro Feminista de América Latina y El Caribe (EFLAC) –y que hablaron con openDemocracy sobre su significado y su legado.

“NO ESTÁBAMOS DISPUESTAS A SEGUIR SACRIFICANDO LA VIDA DE LAS MUJERES”

Más de 3 mil mujeres asistieron al encuentro, que incluyó un taller sobre aborto con unas 200 feministas de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Uruguay y también de Estados Unidos, Canadá y Holanda.

“San Bernardo fue la oportunidad de empezar a analizar la situación de las mujeres como consecuencia de los abortos clandestinos, de pensar la maternidad involuntaria como otra forma de esclavitud”, dice la partera uruguaya Elvira Lutz, de 85 años.

El derecho al aborto es un derecho fundamental, inherente al derecho a disponer libremente del propio cuerpo. Es esencial para lograr la igualdad de género y debe ejercerse en condiciones de seguridad, respeto y dignidad. El menosprecio de este derecho obliga a algunas mujeres a recurrir a los llamados abortos «clandestinos» realizados en condiciones sanitarias peligrosas. En algunas partes del mundo, se estima que estos abortos causan más del 10% de las muertes de gestantes.

En este día las mujeres de muchos países luchan por la Despenalización del Aborto y por su Legalización, así como por el derecho a elegir esta opción frente a los embarazos no deseados, bajo condiciones higiénicas, seguras y de manera gratuita, en los servicios de salud pública. El 28 de septiembre de cada año son convocadas actividades diversas y marchas por grupos de mujeres y por los movimientos feministas para levantar estas exigencias frente a los gobiernos y al conjunto de la sociedad, siendo uno de los objetivos de la legalización la reducción de las muertes por abortos clandestinos e inseguros. La iniciativa de realizar esta jornada mundial cada año surgió en 1990 en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, y la convocatoria se extendió a nivel internacional. En Venezuela los grupos feministas también asumen y agitan esta exigencia. Según datos recientes del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el ocho por ciento de las muertes de mujeres en el mundo se deben a los abortos practicados en condiciones inseguras e insanas.

Comparte este contenido:
Page 680 of 6820
1 678 679 680 681 682 6.820