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Entrevista a Eduardo Halfon: “Nuestra identidad no es más que una colección de máscaras”

Por: Aloma Rodríguez

En ‘Canción’ Eduardo Halfon construye una novela en la que se mezclan episodios de la vida familiar pasada con el secuestro de su abuelo, pero también una intención de explicar Guatemala.

Canción (Libros del Asteroide) es la nueva entrega de esa especie de gran novela en marcha del escritor guatemalteco Eduardo Halfon (1971). Aquí los recuerdos de infancia y de un abuelo severo, de una prima que llega de Buenos Aires y cuya promesa de enseñarle las nalgas queda en suspenso se mezclan con el relato del secuestro de su abuelo por parte de la guerrilla. Halfon se cita con una de las secuestradoras en un bar, ella le ha hecho prometer que no escribirá nada. Y todo esto lo recuerda o lo cuenta a propósito de un congreso de escritores libaneses en Tokio, al que ha sido invitado porque su abuelo era libanés.

Canción es la historia del secuestro de tu abuelo, un judío libanés que prospera en Guatemala, y al que la guerrilla mantuvo secuestrado 35 días. Sin embargo, “Canción” es el sobrenombre del secuestrador con el que su abuelo parece que intimó más, ¿por qué?

Nunca supe por qué mi abuelo formó una especie de amistad con ese secuestrador en particular. Pero su amistad sigue el patrón clásico del síndrome de Estocolmo, ¿no?, en el cual una víctima de secuestro o retención desarrolla un fuerte vínculo afectivo con su captor. Sabemos que mi abuelo y Canción hablaban mucho, que jugaban dominó por las tardes, que cenaban juntos. Sabemos que mi abuelo no solo le compró medicinas durante el secuestro, sino que su captor lo visitó varias veces después, en su almacén de telas en el Portal del Comercio, para que mi abuelo le entregara más medicinas.

Lo que se cuenta en el libro es también qué fue de los secuestradores. El narrador se cruza por azar con uno de los guerrilleros que planificaron el secuestro y se da cita con otra guerrillera que estuvo implicada en el secuestro. ¿Por qué ese interés por saber qué fue de ellos?

Siempre supe del secuestro de mi abuelo, pero lo supe de una manera anecdótica, fragmentada, aun prohibida. Era una historia apenas comentada en la familia. Lo que finalmente me hizo interesarme por saber más —o sea, por escribir más— fue tropezarme con la historia de uno de sus secuestradores. Yo estaba en Guatemala de visita en 2019, cuando me puse a ojear un viejo ejemplar de Los años de la resistencia, de Miguel Ángel Sandoval. En un par de páginas, y en primera persona, Sandoval narraba los detalles del secuestro de mi abuelo por la guerrilla guatemalteca en enero de 1967, y especialmente la participación de uno de los guerrilleros, un tal Percy Amílcar Jacobs Fernández. Y como Percy trabajaba entonces en una carnicería, intentaba explicar Sandoval, sus compañeros lo apodaron Canción. Ese personaje, y su apodo tan extraño, me abrió la puerta a la historia de mi abuelo, y también a la historia reciente y tan violenta de mi país.

Contar la historia de ese secuestro es contar necesariamente la historia de Guatemala, que es una historia de violencia, de dictaduras y de intentos frustrados de llevar el país hacia una cierta igualdad y justicia, un camino fallido hacia la democracia.

Podríamos decir sin ningún titubeo que en Guatemala el intento revolucionario fracasó. Hoy existe aún más desigualdad, aún más violencia, aún más injusticia y corrupción, aún más pobreza extrema y analfabetismo y desnutrición infantil. Pero si uno se acerca un poco a la historia reciente del país, nada de esto sorprende. Guatemala es, como alguna vez escribió mi abuelo, un país surrealista.

Aparece la relación con ese abuelo, un señor de carácter; hay recuerdos de infancia, pero también visitas a bibliotecas en busca de documentación, ¿cómo se mezclan materiales tan diversos y de manera tan natural?

El escenario donde suceden mis historias se va armado siempre así, con recuerdos de infancia como telón de fondo, con documentos y detalles históricos como mobiliario y accesorios. Pero el drama que se desarrolla en el escenario es ficción. Y para que esa ficción funcione el escenario debe ser verosímil, palpable, muy visual. El lector debe sentirse subido ahí en las tablas, mirando a los personajes, oliendo los aromas.

Canción se abre –y se cierra– en un congreso en Tokio dedicado a escritores libaneses. Cuando le invitan, el narrador descubre que esa es otra de sus identidades, la de libanés…

Mi abuelo libanés no era libanés. Es decir, cuando él salió de Beirut, en 1917, Beirut formaba parte del territorio sirio. Mi abuelo, legalmente, era sirio, pero siempre se llamó a sí mismo libanés. Y cuando de pronto me invitan a Tokio como un escritor libanés, primero pienso que es un error o una broma, pero luego empiezo a preguntarme qué significa ser libanés, algo que para mi abuelo ni siquiera estaba relacionado con un país. Nuestra identidad no es más que una colección de máscaras.

El congreso de Tokio y el discurso de inauguración en la Feria del Libro de Guatemala le permiten hacer un retrato, casi una foto, de en qué consiste el mundo literario. Pensaba en los libros más recientes de Rachel Cusk, donde también se asoma a la vida cotidiana del escritor.

Es que no es lo mismo escribir que ser escritor. Escribir es un oficio solitario, íntimo. Mientras que ser escritor es un oficio público y hasta histriónico, en el cual uno viaja a congresos y se viste de escritor y cuenta pequeñas historias con una voz entre graciosa y tierna. Pero en mis páginas, como quizás también en las de Rachel Cusk, escribir y ser escritor se mezclan. Mi narrador, ese otro Eduardo Halfon, no puede evitar escribir sobre su pose de escritor.

Esta novela forma parte de la exploración sobre su pasado, sus orígenes y su identidad, y en ese sentido se inscribe en un proyecto mayor, el que conforman sus novelas, una especie de libro por entregas…

Sí, es una especie de proyecto literario en marcha, pero uno que se ha ido formando muy espontáneamente ante mí, sin que yo lo supiera y sin ninguna planificación previa. Inició en 2008, con la publicación de El boxeador polaco: seis cuentos, escritos todos de una manera independiente pero narrados por un mismo personaje, un tal Eduardo Halfon. No soy yo, aunque se me parece. Fuma (yo no fumo). Viaja mucho. Es intrépido. Tiene su propio temperamento. Tiene su propia voz, en la cual nos cuenta seis episodios de su vida. Seis cuentos, y listo. Pero de pronto, en 2010, uno de esos cuentos empieza a crecer y se convierte en una novela corta titulada La pirueta. En 2013, otro de los cuentos originales se vuelve un capítulo de Monasterio. Le sigue Signor Hoffman en 2015, y Duelo en 2017, y este año Canción, todos narrados por ese mismo personaje. A veces él continua una historia anterior, otras veces revisita algún personaje. Pero siempre me sorprende. Entonces, sin yo planificarlo, y sin saber que esto iba a pasar, aquella primera edición de El boxeador polaco ha ido funcionando como una especie de libro gestor, o como libro madre, o como un sol, si se quiere, para todos los libros siguientes que circulan alrededor de él y que forman parte de un proyecto o quizás de un solo libro, escrito por entregas. Nunca sé cómo seguirá. Ni tampoco cuándo termina. Quizás sólo lo sabe ese otro Eduardo Halfon.

Fuente: https://www.letraslibres.com/espana-mexico/libros/entrevista-eduardo-halfon-nuestra-identidad-no-es-mas-que-una-coleccion-mascaras

 

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Ecuador: ¿El colegio puede obligar a mi hijo a ir a clases presenciales en marzo?

Ecuador registra 366 instituciones educativas rurales con planes piloto de retorno a clases presenciales. En estas hay menos riesgo, ha explicado Juan Zapata, presidente del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, ya que se aplica en comunidades con bajo nivel de contagio de covid-19 y los docentes y estudiantes viven en la misma zona.

Otros 85 centros, que han solicitado habilitar clases presenciales, están ubicados en zonas urbanas de Ecuador y esperan la luz verde del COE Nacional (sesionará este fin de semana) para empezar con el retorno progresivo a las aulas, dentro del plan piloto. En el país hay 15 945 centros públicos, particulares, fiscomisionales y municipales.

El COE suspendió en diciembre del 2021 las clases presenciales en los colegios que habían recibido autorización para los planes piloto, los cuales recibían en aulas a una pequeña parte del estudiantado. La educación ha continuado en modalidad virtual.

El COE ha señalado que la nueva fecha de retorno a clases presenciales en planes piloto dependerá de la situación epidemiológica por la pandemia del covid-19 en el país, la capacidad hospitalaria, la disponibilidad de camas en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), entre otros indicadores.

Este martes 23 de febrero del 2021, el Ministerio de Salud de Ecuador reportó 812 nuevos casos de personas contagiadas con covid-19 en 24 horas. Quito tiene un alto nivel de contagio: 89 370 enfermos con el virus desde el inicio de la pandemia. Guayaquil ha registrado 23 824 afectados desde el inicio de la emergencia.

¿Un colegio con plan piloto puede obligar a mi hijo a ir al aula? Aunque todos los planteles (escuelas y colegios) deben presentar sus Planes Institucionales de Continuidad Educativa (PICE), la ministra de Educación, Monserrat Creamer, recordó que el retorno a clases presenciales en medio de la pandemia es opcional y la decisión final la tiene la comunidad educativa, sobre todo los padres de familia. “Este es un proceso opcional.

En las (instituciones) particulares se pregunta a los padres y estos firman una autorización para que (sus hijos) vayan”. Además, los planteles deben garantizar a los estudiantes y a los padres de familia, el acceso a la educación, sea presencial o telemática.

El Ministerio, dijo su titular, dispuso que hasta este 26 de febrero del 2021 todas las instituciones envíen sus PICE. “En este momento se aprueban a nivel distrital con una mesa interinstitucional entre Educación y Salud”. Más allá de que después venga la autorización para la asistencia con alternancia, explicó Creamer, es una forma de que los directivos de cada unidad educativa, particular o fiscal, urbana o rural, se responsabilicen de su plantel y vean como está la situación de su infraestructura sanitaria, docentes, capacitaciones, acuerdos con la comunidad, entre otros aspectos.

Además, la Ministra de Educación recuerda que el COE Nacional ha permitido únicamente un aforo de 30% de alumnos matriculados acudiendo a clases presenciales. El Ministerio de Salud ha anunciado que los profesores serán vacunados hasta abril, pero en los colegios hay más personal: conserjes, guardias, psicólogos, etc. Algunos padres temen que algunas familias no se estén cuidando y lleven el virus al colegio.
Fuente: https://www.elcomercio.com/actualidad/obligatoriedad-retorno-clases-marzo-covid19.html

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Llegan primeras 190 mil dosis de vacunas Sinovac a Uruguay

El lote recibido este jueves en el Aeropuerto de Carrasco, tuvo como intermediario el aeropuerto de Santiago, donde llegó otro lote del inmunizador chino, sellando parte de un acuerdo con la farmacéutica Sinovac por el que el país recibirá otra tanda de más de 1,5 millones de dosis en marzo.

El gobierno de Uruguay anunció que comenzará su campaña de vacunación contra el coronavirus el próximo lunes, esto después de recibir las primeras 192.000 dosis del inmunizador Coronavac, desarrollado por la farmacéutica china Sinovac.

En un primer momento las autoridades uruguayas habían decidido aplicar la mitad de estas dosis y reservar el resto. Sin embargo, ahora darán inicio al plan de vacunación con la administración de al menos 150.000 unidades, mientras que el remanente se guardará, informa el medio local ‘El País’.

De manera especial, el personal sanitario encargado de la inoculación recibirá su dosis este sábado. Y desde el lunes empezará la campaña de manera oficial, con la administración a grupos prioritarios, entre los que se encuentran el personal educativo, bomberos, policías, militares o funcionarios del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay mayores de 60 años.

Fuente: https://www.latercera.com/mundo/noticia/llegan-primeras-190-mil-dosis-de-vacunas-sinovac-a-uruguay/NXKBKHOGRNHYXOV4HRSLTM25BA/

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España: Cermi Mujeres reclama que las mujeres con discapacidad puedan tomar sus propias decisiones “con independencia y libertad”

La Fundación Cermi Mujeres (FCM) reclamó que las mujeres con discapacidad puedan tomar sus propias decisiones “con independencia y libertad” en igualdad de condiciones con las demás personas, como establece la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por España en 2008.

Así lo manifestó la entidad durante la celebración del XXVI webinario ‘No estás sola’, un ciclo de encuentros que tienen como objetivo el acompañamiento y la participación durante la pandemia de mujeres y niñas con discapacidad, así como de las madres y cuidadoras de familiares con discapacidad.

De esta manera, la entidad fundamentó este derecho vital en la Convención. Así, en su primer artículo, se proclama como propósito de la misma promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente.

En su artículo tercero, se establece, además, como principio fundamental el respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, incluida la libertad de tomar las propias decisiones, y la independencia de las personas.

Precisamente por esto, la Fundación Cermi Mujeres llevó a cabo este webinario, cuya temática se centró en el derecho a tomar las propias decisiones, un derecho que con frecuencia se vulnera en el caso de las mujeres con discapacidad como consecuencia de los estereotipos negativos por razón de sexo, discapacidad y otras condiciones sociales instalados en la familia, en la sociedad y hasta en las instituciones públicas, lo que provoca su discriminación.

EXPERIENCIAS PERSONALES DE MUJERES CON DISCAPACIDAD

Durante la jornada, mujeres con discapacidad compartieron sus testimonios, reflexiones y experiencias sobre el ejercicio del derecho a decidir y explicaron cómo han sido capaces de sobreponerse a ciertas limitaciones en su vida diaria.

Juani, mujer con discapacidad de una etnia minoritaria, tomó la decisión de irse a vivir sola a un piso de protección oficial con su hijo, pese a que los servicios sociales le recomendaban seguir viviendo con sus padres. “Los estereotipos que tiene la sociedad me complicaron las cosas, pero al final pude irme con mi hijo y supone una satisfacción poder tener mi casa, mi economía y poder tener la libertad de salir a la hora que quiero”, manifestó.

Aminah, joven con discapacidad procedente de Uganda, explicó que llegó a España siendo una niña y que su procedencia le ha condicionado para tomar sus propias decisiones. “En mi país las personas con discapacidad están mal vistas”, lamentó Aminah. Cuando llegó a España, también se encontró con dificultades. “En la escuela me decían que no estudiara bachillerato porque no iba a ser capaz, pero me di cuenta que tenía que cambiar la forma de ver las cosas y buscar mi propia felicidad”, recalcó.

En el ámbito educativo, Cristina explicó que la universidad pública no está preparada a día de hoy para aceptar a personas con discapacidad. “Durante mi proceso de doctorado presenté un modelo adaptado para mi discapacidad y aun así todas las propuestas fueron denegadas”, lamentó. Cristina quiere ser profesora de universidad y no está dispuesta a que nadie la frene en su decisión.

Maribel, una mujer con discapacidad intelectual, declaró que, gracias al apoyo de Plena inclusión Extremadura, y tras más de dos años intentando poder constituirla, se va a crear de manera inminente una organización de mujeres con discapacidad intelectual de Extremadura. “Existen barreras en la sociedad porque se piensa que no podemos decidir, pero ahora es momento de poder decidir por nosotras mismas y, gracias a la creación de esta organización, podremos estar presentes en los procesos de toma de decisiones y luchar para que las mujeres con discapacidad intelectual se sientan representadas”, manifestó.

Por su parte, Mamen, mujer con parálisis cerebral que lleva viviendo en una residencia de Aspace Navarra desde hace siete años, explicó que tuvo que irse a vivir a la ciudad porque ella procede del mundo rural y “tenía muy claro que debía buscar otras oportunidades”. “Durante estos siete años que llevo viviendo en la institución ha habido una evolución muy positiva por todo el apoyo que he recibido”, aseguró.

Además, explicó el proyecto ‘Ciudadanía activa’, puesto en marcha por Confederación Aspace, que “sirve de espacio donde poder tomar nuestras propias decisiones y compartir experiencias”. “Es un proyecto que nos ayuda mucho porque personas que antes no podían decidir ni qué ropa se ponían, ahora se dan cuenta de que tienen voz”, explicó.

Por último, intervino la coordinadora del Programa de ‘Ciudadanía Activa’ en Aspace Navarra, Adela García, quien aseguró que el principal objetivo de este programa es crear espacios de diálogo abiertos para personas con discapacidad, con grupos heterogéneos y voluntarios donde las personas se sientan libres y donde las relaciones se potencien y el respeto sea una herramienta esencial.

Fuente: https://www.servimedia.es/noticias/1646218

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Venezuela: Gremios: existe casi 70% de ausentismo laboral en el estado

Los bajos salarios, aunado a las dificultades para conseguir efectivo para la movilización, han influido para que gran parte de los trabajadores no puedan volver a sus puestos con normalidad durante la flexibilización de la cuarentena por Covid-19. Al menos así lo dieron a conocer representantes de varios sectores que hacen vida en la región.

De acuerdo con el presidente de la Federación de Trabajadores del estado Anzoátegui (Fetranzoátegui), Tito Barrero, esta situación ha llevado a muchos a reducir su asistencia a sus lugares de labores a tres días a la semana, en vez de cinco.

“En el sector público es donde se nota más el ausentismo, por la miseria de salario que perciben. Casi 70% aplica esta modalidad, porque no les da para ir más días. El problema es que no tienen recursos”.

Barrero calculó que si una persona paga un pasaje diario para ir a su trabajo y retornar, tiene que desembolsar un millón de bolívares, cuando percibe Bs 1.200.000 al mes, aunque el gobierno nunca ha publicado la gaceta oficial actualizando el salario mínimo a ese monto.

“Si no unificamos al sector sindical, entonces no vamos a poder lograr el beneficio de los trabajadores”, instó Barrero.

Según Giovanni Yaguaracuto, secretario ejecutivo del Sindicato de Trabajadores de la Salud (Sintrasalud) y directivo de la Federación de Trabajadores del estado Anzoátegui (Fetranzoátegui), de los 80 mil empleados afiliados y agrupados en 120 sindicatos, deben quedar como 30 mil.

“Solamente en el sector público, como lo es educación y salud, se ha ido la mitad y la Federación abarca al sector construcción y hasta a la economía informal. En el hospital de El Tigre se han ido casi todos”, mencionó.

Además de que algunos asalariados se han marchado del país, el dirigente sindical destacó que ha crecido la modalidad de trabajar a domicilio por el pago en dólares, como es el caso de las enfermeras.

“Lamentablemente en Anzoátegui, las autoridades, tanto el gobernador como los diputados, no quieren tomar cartas en el asunto”.

El secretario de reclamos del Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos del Sector Salud (Sunep-SAS) en el estado, Luis Reyes, apuntó que tras la circular que envió el ministerio, sobre la reincorporación a los puestos de trabajo, estas incomodidades fueron planteadas a los jefes de departamento.

“No les estamos diciendo a los trabajadores que no asistan, sino que nombremos una mesa de trabajo, tanto el patrón como los empleados, y lleguemos a un acuerdo para ver cómo podemos asistir y cubrir todos los puestos que están desocupados, porque hay una merma del personal”.

Estima que a nivel estadal, entre 2 y 3 mil empleados del sector se han marchado del país o abandonaron sus puestos por el “pírrico” sueldo que perciben actualmente.

Cuantificación
En el caso de educación, la presidenta regional del Sindicato Venezolano de Maestros (Sinvema), Maira Marín, manifestó que junto a la coalición sindical magisterial se encuentran cuantificando el impacto de la deserción laboral, y otros factores, que están incidiendo en la desmejora de la calidad de vida del educador.

“No solamente han dejado de ir a trabajar para ocuparse de otras labores. Tampoco van más a las escuelas, porque los salarios que devengan no alcanzan ni para pagar el transporte, mucho menos para cubrir otras necesidades”, dijo.

Marín recalcó que además de la falta de condiciones de bioseguridad y calidad de servicios que mencionó, son amenazados con despidos si no se reincorporan.

“En el estado hay personas que tienen hasta un año con el sueldo suspendido y nadie sabe por qué”, aseveró.

Fuente: https://eltiempo.com.ve/2021/02/25/gremios-existe-casi-70-de-ausentismo-laboral-en-el-estado/

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Jaime Barrios Carrillo: ¿Quién mata a los niños?. Guatemala

Los recientes hechos de extrema violencia, como la eliminación de una familia entera o el brutal asesinato de niños, confirman trágicamente la situación del país y sus precarias instancias policiales, ausencia de cohesión social y un espíritu de miedo que se generaliza.

Qué se dirá en el futuro sobre esta época bárbara, ahora que ser niño o joven resulta un delito, castigado con la pena de muerte por inanición o por enfermedad o el castigo del trabajo forzado en lugar de la escuela, el juego y la seguridad de un hogar.

La juventud y la infancia guatemalteca son explotadas y se les induce, directa o indirectamente, a la criminalidad. Se exportan niños, se envían a los coyotes en Tijuana, solos e indefensos y son miles. Se abusa sexualmente de los niños. Se roban niños. Se asesinan niños. El infanticidio prolifera entre la pobreza y la ignorancia. Y las drogas, la prostitución, el abandono y la violencia. ¿Qué puede esperarse del futuro si no se cambian las estructuras del infanticidio estructural?

Los problemas de fondo no pueden seguir abordándose por las ramas. Con inventivas graciosas a lo Jimmy o populismo agresivo a lo Giammattei, coyotes de la misma loma. A cualquier conciencia civilizada le horrorizan los asesinatos de niños y niñas y el grado de salvajismo y violencia en Guatemala. Pero también espanta escuchar que la solución sea matar a los que matan, que muchas veces son menores. No se trata de eliminar a unos cuantos asesinos sino ir a la raíz para superar las causas de la pobreza y la falta de educación. Es moralmente condenable eso de “limpiar a la sociedad” o “limpieza social” como si la sociedad estuviera limpia de pecado. ¿Existirá mayor escoria y ultraje que la corrupción? Mayor afrenta social que pagar bajísimos salarios y a la vez no pagar impuestos. No resulta difícil el razonamiento, y está clarísimo que la corrupción estructural del Estado no solo hace ricas a las mafias políticas sino empobrece más a los pobres, debido a la mala calidad del gasto público.

Ya cansa la cantaleta de que denunciar la injusticia es “castro chavismo” y es obra de los chairos. Repetir esto como un mantra solo es una muestra de la falta de argumentos y de escrúpulos para defender un sistema que produce pobres y la pobreza impide que Guatemala entre a la modernidad y se democratice.

El sistema no funciona o funciona solo para pocos. Por ejemplo, en educación el promedio de escolaridad es de 5.60 años en el ámbito urbano y más baja aún en el área rural, donde apenas llega a 3.84. Todas estas cifras nos ponen entre los últimos lugares del continente.

El presidente de Guatemala, doctor en Medicina Alejandro Giammattei, afirmaba en un derroche de irresponsabilidad retórica que la medicina contra el infanticidio en el país es la pena de muerte. Matar a los asesinos de niños y se acabó el problema, según el doctor Giammattei. Así de fácil. Al mandatario no le preocupan las causas estructurales que azotan a la infancia. No menciona la desnutrición que mata más niños, el maltrato, la drogadicción, la falta de educación, en una palabra, a Giammattei no le interesa cerrar la gran fábrica antiniños que es el sistema social que tenemos sino pedirle a sus aliados en el Congreso que reactiven la pena de muerte contra todas las convenciones que el país ha firmado. En otras palabras, se trata de una obvia y lamentable maniobra populista que no solucionará el problema del infanticidio estructural.

Pero ¿quién está matando a los niños en Guatemala? Para responderlo debemos hacer un acercamiento histórico. No es cosa de hace un mes o unos años sino décadas de violencia y pobreza.

La criminalidad y los homicidios no han disminuido en Guatemala. El país es considerado uno de los más violentos del mundo con más de 50 mil asesinatos en los últimos diez años. Es una problemática de décadas que ha hundido al país en el ámbito internacional y a nivel nacional ha producido la República del Miedo aunque lo niegue alguna personera del actual Ministerio Público que parece preguntar con arrogancia “¿quién dijo miedo?”, porque considera que en Guatemala no existe un problema de temor de la ciudadanía y que todo funciona a la maravilla.

De vuelta al Presidente, ya en octubre pasado había negado que hubiera una ola creciente de asesinatos de niños y secuestros. Entonces dijo que se trataba de “una campaña bastante peligrosa con intereses más políticos”, Y se atrevió a desmentir estadísticas, informes y testimonios afirmando lo contrario: “Había una disminución”.

Las estadísticas de la muerte, la desnutrición y la falta de escolaridad resultan dolorosas y concretas comprobaciones que el sistema social y político de Guatemala hace rato ha colapsado. No es fácil ser niño en Guatemala ni mucho menos ser padre.

Los padres pobres ven con aflicción la enfermedad de sus hijos, la falta de medios para una infancia feliz, la falta de distracciones y juegos, la carencia de seguridad social. Agreguemos la mala salud relacionada con la desnutrición.

Las historias de infanticidio sobrepasan la literatura del horror. Hace 15 años, un pandillero de 18 años, apodado el Black, fue detenido por agentes de la Policía Nacional Civil, acusado de haber participado en la muerte de cuatro menores y la madre en San Miguel Petapa. El Black mismo había perdido la pierna izquierda a los 14 años, en una balacera con miembros de una mara rival. El pandillero confesó que había dado muerte “solo” a uno de los niños, sin precisar a quién. En estado de drogadicción afirmaba no sentir nada, aunque repetía como aduciendo una defensa: “Yo solo maté un niño no a los cuatro”. “Solamente maté a uno”, insistía.

El sicariato juvenil, incluso infantil, viene siendo una realidad tenebrosa en Guatemala. La actitud y perspectiva de matar a los criminales también ha venido opacando los análisis serios y balanceados que ven en el sistema social y político la esencia del problema. Asimismo preocupa la falta de cultura social y democrática cuando no se ve ni se considera que existe una relación entre pobreza, criminalidad e infancia en Guatemala.

Un país que no apuesta por la infancia y la mantiene en condiciones flagrantes de precariedad social, escolar y sanitaria no puede pretender llegar al desarrollo. No se llega pasando por encima de miles y miles de infantes que ven sus vidas frustradas, acabadas, maltratadas.

La imagen del país no cambiará nunca si no se cambia primero al país. No puede esperarse que a base de ponerse como el avestruz, con la cabeza metida en la arena, se solucionarán los graves problemas. Los partidos evaden la problemática porque a la clase política nacional le importa muy poco la infancia.

La infancia es un periodo corto que, sin embargo, afecta el resto de la vida. Un país de niños desgraciados se labra un futuro incierto. La infancia debe ser una etapa maravillosa de la vida. Para todos y no solo para una minoría que desconoce el significado de la solidaridad y la empatía.

En Guatemala, 25 de cada mil niños que nacen mueren antes de cumplir un año. La mayoría fallece por enfermedades curables y por la desnutrición que azota nuestros campos. Un porcentaje grande de los niños y niñas sufren de anemia. Muchos morirán antes de llegar a los 10 años y antes de llegar a la vida adulta. Y de los que lleguen a la vida adulta, si no cambian las cifras actuales, solo una minoría llegará a pisar una universidad.

A los niños guatemaltecos los está matando ese sistema que el Presidente y el Pacto de Corruptos defiende y utiliza para sus propios fines. Giammattei niega la realidad y se aboca al patíbulo. A castigar directamente a los autores materiales, unos cuantos asesinos. Pero los verdaderos asesinos son gente de camisa blanca y corbata, con maletín de ejecutivo, con grandes empresas, con automóviles blindados, con curules, con casas en Miami y lugares aledaños. ¿Quién les pide cuentas? La historia en todo caso no los absolverá. Ni a Giammattei que se queja de ser el presidente más criticado de la era democrática. Tiene razón, pero sus críticos también la tienen, y de sobra.

¿Qué habrá sido de la vida del Black? ¿Cuántos Black están naciendo cada día?

Fuente: https://elperiodico.com.gt/noticias/domingo/2021/02/21/quien-mata-a-los-ninos/

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Entre esperanza y miedo, Hungría recibe vacuna china contra el coronavirus

«Deberíamos considerarnos afortunados por recibir alguna vacuna», afirma el jubilado Laszlo Cservak frente a un centro de vacunación de Budapest, despejando las dudas sobre el inmunizador contra el covid-19 del laboratorio chino Sinopharm, que se administra en Hungría desde el miércoles.

Ante la «lentitud» del proceso de Bruselas, el primer ministro soberanista Viktor Orban encargó millones de dosis de vacunas contra el coronavirus a Rusia y China, convirtiendo a Hungría en el único país de los 27 que desafía las normas de la Unión Europea.

Pero mientras los medios de comunicación afines al gobierno alaban los méritos de las vacunas chinas Sputnik V y Sinopharm, ambas son rechazadas por muchos húngaros, según los sondeos de opinión.

Prefieren las validadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), es decir, la de Pfizer-BioNTech, Moderna o AstraZeneca.

Para este jubilado de 75 años, que espera su turno junto a otros entusiastas candidatos, este escepticismo es totalmente injustificado. «La culpa es de ciertos medios de comunicación que siembran la incertidumbre y luego la gente duda en elegir las vacunas no occidentales», ironiza sobre los 10 millones de personas que se creen todos «expertos».

– Falta de datos –

Hasta ahora, Hungría recibió 550.000 dosis de Pekín, que se distribuyeron inmediatamente a los médicos de familia.

Se espera otro millón en marzo y abril, y otros 3,5 millones en mayo, según los datos facilitados por el gobierno.

Los diseñadores de Sinopharm afirman una eficacia del 79%, pero los datos en los que se basan no fueron publicados. Ante esta falta de información, algunos profesionales de la salud se muestran reacios a administrarla a sus pacientes, informó el jueves la prensa local.

La Asociación de Médicos MOK había estimado a principios de febrero «no poder, en conciencia, recomendar el uso de este producto a sus miembros», por falta de documentación suficiente.

Sin embargo, el Centro Nacional de Salud Pública (NNK) siguió adelante y dio su aprobación definitiva la semana pasada, sin responder a sus temores.

Por su parte, la doctora Emese Bone afirma haber recibido poco rechazo por parte de sus pacientes. «Alrededor del 70% de las 67 personas que tenía en mi lista aceptaron venir», explica a la AFP, y «sólo un puñado de ellas estaban preocupadas por la falta de aprobación de la EMA».

Entre los reticentes, «algunas personas mayores, preocupadas por los efectos secundarios, prefieren esperar, aunque piensan que cualquier cosa es mejor que contagiarse del covid-19».

– Cualquier vacuna –

Ilona Mester, de 59 años, está «deseando» recibir la segunda inyección dentro de un mes, explica saliendo del centro de vacunación. «He leído cosas buenas sobre la vacuna china, y no dudé mucho antes de aceptar. Para ser sincera, habría aceptado cualquier vacuna».

Todos los que estaban en la cola se habían preinscrito en el sitio web del gobierno, que cuenta con 2,5 millones de inscritos.

«Tal vez habrían preferido Pfizer o Moderna, pero quién sabe lo que estará disponible más adelante y, sobre todo, cuándo», comenta una enfermera del centro, Szilvi Eszes.

Hasta la fecha, casi medio millón de húngaros recibieron al menos una dosis, principalmente de Pfizer, pero la llegada de los lotes chinos debería permitir aumentar rápidamente el número, se congratulan las autoridades médicas del país.

Viktor Orban, que espera recibir las dosis de Sinopharm la semana próxima, subraya la urgencia de la campaña de vacunación, ya que el número de contaminaciones diarias aumenta considerablemente.

A Hungría le esperan «las dos semanas más difíciles» desde la aparición de la pandemia, advirtió el dirigente, al tiempo que anunció una prórroga hasta el 15 de marzo del confinamiento parcial vigente desde noviembre.

Fuente:  https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20210226-entre-esperanza-y-miedo-hungr%C3%ADa-recibe-vacuna-china-contra-el-coronavirus

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