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Argentina: 173 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario ¿qué plan de lucha necesitamos para lograr su aplicación?

Ileana Celotto

Efectivamente van al momento de escribir esta nota 173 días desde que se incumple la Ley de Financiamiento Universitario, conquistada con planes de lucha desde 2024. Superando el veto presidencial y con fallos a favor, debería haber sido aplicada y los salarios de docentes y no docentes haber sido recompuestos de acuerdo a la pérdida con respecto a la inflación, lo mismo que un aumento sustancial en las becas estudiantiles. Hoy no sólo ni siquiera fue reglamentada sino que el gobierno envió hace un par de semanas un nuevo proyecto que en los hechos anula sus aspectos principales en cuanto a lo salarial y a las becas para los alumnos.

Si bien el gobierno presenta al nuevo proyecto como una “modificación” para adecuarlo a las exigencias de la política del déficit cero, es un paso más que da el gobierno en el vaciamiento de la educación superior, estatal, pública y gratuita.

Hoy un profesor universitario que trabaja las mismas horas que un maestro de grado  de jornada simple y hasta con 10 años de antigüedad, no llega a $500.000. Los preuniversitarios ganan un 30% menos que un docente de secundaria de Caba. De acuerdo a la ley conquistada, hoy el gobierno  debería pagar un aumento del 48.8% para docentes y no docentes y aumentar significativamente las becas estudiantiles. En cambio, el nuevo proyecto plantea pagar un 12,3% en tres cuotas, la última en setiembre. Y dispone el resto verlo en paritarias sin ningún compromiso de actualización como sí establece la ley, lo que significa que se compromete a seguir la misma política que ha tenido durante todos estos meses de gobierno: negativa de paritarias y con cada “aumento” decretado, mayor pérdida de nuestros bolsillos con respecto a la inflación.

El argumento de que la Ley de Financiamiento Universitario  es la destrucción del déficit cero es falso. Sólo implicaría un 0,23% del PBI, nada de nada. Como en muchas otras medidas antiobreras y contra la educación y la salud pública, Milei rechaza ese “gasto” mientras impone cambios, como el vaciamiento del Anses a favor de las patronales que quieran despedir trabajadores o las rebajas de impuestos a grandes capitales, que desfinancian al Estado.

O el aumento del 123% a los ministros, que se ve que no pueden competir con el avance patrimonial de Adorni, uno de los tantos escándalos de corrupción que repugnan a la población y golpean al gobierno.

Sin embargo, no es sólo Milei y su gabinete. Como ha trascendido en medios de prensa el nuevo proyecto fue consensuado con gran parte del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional, que agrupa a los rectores de las universidades públicas), tanto del ala radical como del PJ. No es casual que justamente lo único rescatable del nuevo proyecto es el artículo que determina que las universidades con hospitales (UBA, La Plata, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Rosario) recibirán $80.000 millones.

Con estos datos no llama la atención que en sus primeras declaraciones como presidente del CIN, el Dr. Bartolacci, ex rector de la UNR (Universidad Nacional de Rosario), haya llamado a mantener las aulas llenas y a buscar caminos de diálogo, lo que suena raro con alguien que  descalifica a la universidad pública desde que asumió. Igual actitud tomaron otros, entre ellos el rector y el vicerrector de la UBA, quienes, además, hacia fines de marzo emitieron un comunicado amenazando con realizar descuentos a todos aquellos docentes de las escuelas y colegios preuniversitarios que hicieran paro. ¿Será que la UBA pretende aplicar la esencialidad que la propia justicia decretó ilegal?  Lo que sí es seguro es que mientras el gobierno no cumple, las autoridades de la UBA, como las de la universidad de Mendoza, castigan a la docencia que pelea por lo que les corresponde.

Es ley y el gobierno debe cumplir

La Ley de Financiamiento Universitario pasó por la Cámara de Diputados y la de senadores. Fue aprobada en ambas. Luego vetada por el Poder Ejecutivo, vetos que fueron rechazados por los 2/3 en ambas cámaras. Así, el Congreso Nacional la votó cuatro veces. Pero además, en un intento de maniobra, el gobierno introdujo en el Presupuesto nacional un capítulo, el 11°, que anulaba la ley. También la Cámara de Diputados votó en contra de ese capítulo, quedando por fuera del presupuesto nacional. O sea: 5 veces ratificada.

La ley, además, ya cuenta con dos fallos, en primera y segunda instancia, de la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo, que han determinado que el gobierno debe aplicarla.

Por supuesto, en ambos casos, fue fundamental la presión en las calles y en las aulas para que el mismo Parlamento que acaba de entregar el agua de nuestro pueblo, o la misma Justicia que se acomoda a los requerimientos del poder, reafirmara de una manera u otra la justeza de nuestro reclamo.

A pesar de esto, siguen pasando los días, nuestros bolsillos vaciándose y la ley no se aplica. Por eso reclamamos que el CIN exija a la justicia que ejecute la aplicación. Y a las federaciones un plan de lucha decidido para ganar.

Cómo lograrlo

El 2025 cerró con un claro balance en el activismo: las medidas aisladas y descoordinadas  nos debilitan, desorganizan y desmoralizan.

Por eso desde febrero de este año  la Naranja Nacional impulsó en todo el país la necesidad de un paro por tiempo indeterminado, con acciones junto a los estudiantes y una nueva gran marcha nacional. Cuando un gobierno te debe un aumento en tu salario del 50%, lo que equivale a haber trabajado desde diciembre de 2023 alrededor de 11 meses sin cobrar, la medida que se impone no puede ser la misma de siempre, que por otra parte demostró no lograr mover de su negativa al gobierno.

Con este balance y esta posición participamos en cada asamblea  tanto en Conadu como en Conadu Histórica, recogiendo en la mayoría de ellas el apoyo de amplios sectores. Así fue que en la UBA, se impuso en las asambleas de AGD UBA, por unanimidad, este planteo siendo hoy el único sindicato que lo viene desarrollando. Pero también tuvo masivo apoyo en preuniversitarios de Córdoba, en La Plata, en Luján,  en Salta, Jujuy, Comahue, Bahía Blanca y en muchas asambleas del conurbano que votaron mandatos de paro por tiempo indeterminado hacia los plenarios y congresos de la Conadu y Conaduh.

Esta posición choca con la parálisis del Frente de Gremios Universitarios que salvo alguna medida aislada no tomó ninguna iniciativa de conjunto.  Por el contrario, a pesar de todas las noticias respecto al apoyo que desde miembros del propio consejo de rectores se daba al proyecto del gobierno contra la Ley de Financiamiento Universitario, siguió a la rastra de las patronales universitarias. Así, continuaron con la misma política y acción de descomprimir que tuvieron durante todo el conflicto. Tampoco al día de hoy han sacado la convocatoria a una marcha nacional, reclamo unánime de la docencia.

La Conadu, que junto a la Histórica tiene la mayoría de la representación docente, intentó disimular su inmovilización con carpas blancas itinerantes, que tuvieron cero incidencia en todo el país.  Chocaron así con asambleas muy numerosas que, incluso en la de  la Jauretche, sindicato al que pertenece la secretaria general, habían resuelto medidas de continuidad del paro. A pesar de ellas, y de la respuesta en inmensas concentraciones en La Plata, numerosas asambleas con mandato de continuidad, el último plenario ratificó una medida recién para fines de abril. En la UBA su gremio de base, Feduba, ni siquiera cumplió las medidas aisladas que llamó la federación, alineándose claramente con los gremios afines al Rectorado Apuba y Aduba.

UTE/Ctera, con representación parcial solo en los colegios preuniversitarios de la UBA, actúan, al igual que Fedun en todo el país, como agentes de las patronales universitarias.

Fatun, federación no docente, convoca a un mísero paro por semana. En la UBA su gremio de base, Apuba, rompió con la federación y al igual que Aduba (Fedun), actúan como voceros y ejecutores de las decisiones del rector hacia docentes y no docentes.

En el caso de la Conadu Histórica, desde la conducción se siguió detrás del ritmo impuesto por el Frente de Gremios,  priorizando una unidad montada sobre la base de no dar una pelea decidida para conquistar lo que nos deben. Este fue el debate que, además de darse en asambleas de base, llegó a sus congresos donde 1/3 del mismo se pronunció por medidas de continuidad. En el último, finalmente, si bien perdió la moción de paro por tiempo indeterminado,  se convocó a parar en la semana del 13 de abril, además de la de fin de mes.

Una estrategia diferente

En AGD UBA, conducida por la Naranja, impulsamos en asambleas y reuniones de nuestros organismos, la línea que planteamos a nivel nacional, y que fue apoyada por toda la mesa ejecutiva, mayoría y minoría. También votamos proponer a la Conadu Histórica que se ponga a la cabeza del conflicto organizando la continuidad de la lucha frente a la defección del resto de las federaciones. Para eso propusimos que nuestra federación convoque a un plenario o encuentro a todos los sindicatos de cualquier federación, a todos los activistas y sectores dispuestos a impulsar un plan de lucha hasta ganar, que se aplique la ley  y nos paguen lo que corresponde. Nuestra propuesta fue rechazada; intentamos convocar desde nuestro sindicato pero al momento los sindicatos de base que coinciden con el planteo no nos han respondido.

Mientras, la bronca y  el hartazgo siguen. Lo mismo que las renuncias  – hoy más de 10.000 en total- y pedidos de licencia o de reducción de dedicación. Se están vaciando los equipos de docencias, investigación y extensión, produciendo un deterioro que será muy difícil recuperar.  Todo esto se manifestó en cada asamblea general o por unidad que convocamos desde AGD UBA, fundamentalmente en las facultades cuya docencia vive del trabajo universitario, como Exactas o Filo, o CBC y en las escuelas preuniversitarias. Con diferencias entre las distintas unidades académicas al día de hoy seguimos sin volver a las aulas y con anormalidad áulica, manteniendo también contacto con nuestros estudiantes que en su mayoría se han sumado a todas las actividades propuestas.

Además del paro, clases públicas, sentadas, abrazos, semaforazos, asambleas intergremiales, charlas temáticas, realizamos dos actividades centrales. Clases públicas en la casa de Adorni y una jornada universitaria en Plaza de Mayo, ésta junto a ATE Conicet Caba. Ambas con amplísima convocatoria que nos permitieron reinstalar el conflicto universitario como eje político, contrastando quienes defendemos a la universidad pública con el gobierno sostenido por corruptos.

Todas estas acciones demostraron que sigue vigente la unidad de docentes y estudiantes, quienes junto a los no docentes somos la garantía de defensa de una universidad abierta al conjunto de la población frente a un gobierno que pretende aniquilarla en función de intereses mercantilistas y privatistas. En esto enfrentamos a las burocracias sindicales y estudiantiles  y a las autoridades universitarias  que, o avalan, o dejan que el gobierno avance.

Más que nunca, ahora

Pero el gobierno está en su peor momento. Con un plan económico que se le hunde por todos lados y carcomido por las denuncias de corrupción. Tenemos que poner el pie en el acelerador para que su proyecto de modificación de la ley, que desconoce la deuda, no avance. La población puede apoyar  masivamente, como en 2024.

El hastío de las bases docentes y no docentes está llegando a oídos de las propias direcciones y autoridades. El CIN acaba de convocar para este miércoles una jornada de universidades abiertas 24 horas que más se parece a un paro a la japonesa o a la Noche de los Museos, una medida con la que intenta demostrar que algo hacen mientras siguen dando tiempo a Milei. Todo un contraste con la medida de paro que está convocando para esta misma semana AGD UBA y toda la Conadu Histórica. Más que nunca insistamos en medidas de lucha contundentes y acciones de visibilización junto a nuestros estudiantes. La tercera marcha universitaria es urgente,  no puede pasar de principios de mayo.

Llevemos estas posiciones y debates a cada asamblea para torcer el brazo a los que dilatan o traicionan. En defensa de la universidad pública y sus trabajadores y estudiantes.

Desde la agrupación nacional Naranja de docentes e investigadores impulsamos la necesidad de un plenario de delegados y activistas docentes que delibere cómo organizarnos para desenvolver el plan de lucha para que se aplique la ley.

https://prensaobrera.com/sindicales/173-dias-de-incumplimiento-de-la-ley-de-financiamiento-universitario-que-plan-de-lucha-necesitamos-para-lograr-su-aplicacion

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Perú: SUTEP convoca movilización nacional este 8 de abril para exigir más presupuesto y mejoras en educación

El gremio magisterial marchará hacia el Congreso y el Poder Ejecutivo para demandar financiamiento, pago de beneficios y pensiones dignas para docentes cesantes y jubilados.

El Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP) anunció una movilización nacional para este miércoles 8 de abril a las 3:30 p. m., en una jornada de protesta que busca poner en agenda pública la necesidad de incrementar el presupuesto del sector Educación y garantizar mejores condiciones laborales para el magisterio.

De acuerdo con la convocatoria difundida por el gremio, la concentración se realizará en jirón Camaná 550, en la sede del Sutep, desde donde partirán los docentes y dirigentes sindicales para hacer escuchar sus demandas ante el Congreso de la República y el Poder Ejecutivo.

Entre los principales reclamos figura la exigencia de un mayor presupuesto para educación, orientado no solo a mejorar la infraestructura y la calidad del servicio educativo, sino también a atender compromisos pendientes con miles de maestros en actividad, cesantes y jubilados.

Asimismo, el sindicato demanda la promulgación de la ley de pensiones dignas con presupuesto garantizado, a fin de evitar que esta iniciativa quede sin aplicación efectiva. El gremio considera prioritario asegurar recursos que permitan cumplir con los pagos a docentes retirados, en reconocimiento a sus años de servicio.

Otro de los puntos centrales de la protesta es la publicación del reglamento de la Ley 31495, norma que reconoce el pago del 30 % por preparación de clases y evaluación, un beneficio largamente esperado por el magisterio nacional.

La plataforma de lucha también incluye el pago de CTS, ATS y subsidios por luto y sepelio, además de la atención a más de 55 mil beneficiarios postergados, según señala la convocatoria sindical.

Finalmente, el SUTEP exige el abono del bono de S/ 487 correspondiente a la deuda 2025, uno de los compromisos económicos que, según el gremio, sigue pendiente de cumplimiento por parte del Estado.

Con esta jornada de protesta, el sindicato busca presionar a las autoridades para que prioricen la educación pública y atiendan las demandas históricas del sector docente, en un contexto marcado por reclamos de mayor inversión y mejores condiciones para garantizar la calidad educativa en el país.

SUTEP convoca movilización nacional este 8 de abril para exigir más presupuesto y mejoras en educación

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Docentes amazónicos dinamizan la educación intercultural en la triple frontera Colombia, Brasil y Venezuela

Entre el 30 de marzo y el 1 de abril, la comunidad de San Felipe, en el Vicariato Apostólico de Inírida (Colombia), fue sede de un taller que congregó a educadores de la triple frontera amazónica: Colombia, Brasil y Venezuela, con el objetivo de fortalecer la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) como respuesta a las realidades del territorio.

La iniciativa forma parte de un proceso articulado que se viene desarrollando desde el año pasado entre la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (Reiba), Fe y Alegría y el Equipo Itinerante. Esta alianza surgió ante la necesidad de acompañar más de cerca a las comunidades en sus procesos educativos, promoviendo propuestas pertinentes y contextualizadas.

Proceso construido desde el territorio

Previo al encuentro, las organizaciones impulsoras realizaron visitas a diversas comunidades amazónicas, donde dialogaron con docentes y pobladores locales para conocer de primera mano sus necesidades.

El recorrido permitió identificar desafíos como la urgencia de fortalecer la formación docente, mejorar el acompañamiento pedagógico y dignificar el rol del educador, además de atender limitaciones en infraestructura y acceso a materiales educativos.

A partir de estos insumos se elaboró un diagnóstico que dio origen al taller en San Felipe, concebido como un espacio para reflexionar colectivamente y avanzar en propuestas educativas que respondan a las particularidades culturales y lingüísticas de la región.

La EIB, clave para una educación con identidad

Durante el taller, la Educación Intercultural Bilingüe fue un eje fundamental para la región. Más allá de un enfoque pedagógico, se la entiende como una apuesta por reconocer la diversidad cultural y lingüística, promoviendo el aprendizaje en lenguas originarias y fortaleciendo la identidad de niños, niñas y jóvenes.

En contextos amazónicos, esta propuesta se presenta como una necesidad urgente y un derecho, que contribuye a reducir brechas históricas y a construir una educación más inclusiva. Además, permite que las nuevas generaciones crezcan con una identidad sólida, valorando sus raíces y desarrollando capacidades para interactuar en un mundo globalizado.

El uso de la lengua materna en los procesos educativos no solo mejora la comprensión, sino que también fortalece el vínculo entre la escuela y la comunidad, favoreciendo una educación más cercana y significativa.

Preservar culturas y construir futuro

Uno de los temas abordados fue la preservación de las culturas indígenas, incluyendo lenguas, tradiciones y cosmovisiones. La EIB promueve un diálogo entre saberes ancestrales y conocimientos científicos, reconociendo la diversidad de formas de aprender y comprender el mundo.

En un contexto donde muchas lenguas están en riesgo de desaparecer, esta propuesta educativa se posiciona como una herramienta clave para su revitalización y transmisión a las nuevas generaciones.

Este encuentro representa un paso importante en la consolidación de procesos educativos que nacen del territorio, responden a sus desafíos y proyectan un futuro con mayor equidad.

Participantes

El encuentro contó con la participación de representantes de distintas instituciones y territorios. Entre ellos, Sabrina Burgos, de Fe y Alegría Colombia; la hermana Lisette Escárate, Sandra Robilliard y Alfonso Franco, por Reiba; el padre Edison Quintero, SJ, párroco de Puerto Inírida; y Getulio Gómez junto al hermano João de Castro, SJ, del Equipo Itinerante.

Se resaltó la presencia de docentes indígenas como Brenda Landaeta, de nacionalidad Ñengatu, e Ignacio Cardoso, del pueblo Jivi, provenientes del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, Venezuela, quienes aportaron desde sus propias experiencias educativas.

La coordinación pedagógica tuvo un papel valioso, especialmente a través de la asesora de EIB de Reiba, Sandra Robilliard, quien contribuyó a generar un espacio participativo, adaptado a la realidad amazónica y orientado a la construcción de propuestas prácticas. La diversidad de participantes reflejó la riqueza cultural de la Amazonía: la mayoría de los docentes provenían de Venezuela, de niveles primario, secundario y agrícola, junto a educadores de comunidades colombianas cercanas y una delegación de Brasil integrada por una directora, dos profesoras y una religiosa de la comunidad de Cucuí.

Docentes amazónicos dinamizan la educación intercultural en la triple frontera Colombia, Brasil y Venezuela

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Colonialismo Digital en las Aulas Latinoamericanas

Por: Luz D Palomino M/CII-OVE

Las instituciones educativas de Nuestra América no están siendo «modernizadas»: están siendo ocupadas, bajo el relato luminoso de la revolución inteligente y el cierre de la brecha digital, el complejo industrial-tecnológico de Silicon Valley ha desplegado un nuevo ciclo de extractivismo. Analizamos cómo las corporaciones tecnológicas transmutan a estudiantes y docentes en yacimientos de datos, imponiendo una monocultura epistémica. A través de un diálogo entre la pedagogía crítica y la educación popular, desmontamos la pretendida neutralidad técnica para revelar una arquitectura de vigilancia que no busca educar, sino colonizar el porvenir. Frente a ello, no queda más que la organización, la ternura radical y la insurgencia pedagógica.

Cuando la Fibra Óptica Teje una Nueva Colonialidad

Duele ver la escuela pública —ese territorio ganado con luchas, ese espacio de encuentro y rebeldía— siendo hackeada por la lógica mercantil. Duele porque la promesa era otra: la tecnología para liberarnos, para acortar distancias, para amplificar las voces de los de abajo. Pero la historia se repite con rostro de algoritmo. El despojo ya no es solo de tierras, minas o agua; ahora es de la subjetividad, de la atención, del rastro digital de nuestras infancias y juventudes. Como nos enseñó Catherine Walsh (2013), la matriz colonial de poder no desaparece, se reconfigura permanentemente. Y hoy se viste de aplicación educativa, de «asistente inteligente» y de promesa de eficiencia.

No estamos ante una simple actualización de herramientas. Asistimos a un cambio de paradigma en la gobernanza educativa, donde el derecho a la educación se subordina al mercado de datos. Y frente a eso, quien escribe no puede quedarse en la fría academia. Esto es un grito, un cuerpo que se sabe observado, una maestra que vio cómo ClassDojo convertía los abrazos en puntos y los silencios cómplices en alertas.

La narrativa hegemónica nos presenta a la Inteligencia Artificial como una entidad aséptica, casi divina. Mentira. El código es una construcción social, atravesada por los privilegios y cegueras de quienes lo escriben. Un informe de la UNESCO (2023) fue contundente: los datasets de entrenamiento reflejan, mayoritariamente, la cosmovisión de hombres blancos del Norte Global. Esto no es un error técnico, es una decisión política. Y perpetúa, en silencio, sesgos de género, raza y clase.

En nuestra región, esa «pureza matemática» se estrella contra la carne de la realidad. La CEPAL (2024) documentó algo que muchas estudiantes indígenas ya sabían: los sistemas de proctoring (vigilancia remota) como ProctorU interpretan como «sospechosa» la latencia causada por los cortes eléctricos en zonas rurales. Castigan la pobreza. También penalizan los patrones de habla de estudiantes bilingües (quechua-español, aimara-español), etiquetando como «anomalía» lo que es, simplemente, otra forma de habitar el lenguaje. ¿Casualidad? No. Es la hybris del punto cero, el ojo que todo lo ve pero que nunca se posiciona, que nunca se pregunta desde dónde mira.

Como nos recuerda Ricaurte (2024): «El colonialismo de datos no es solo extracción, sino la imposición de un orden epistémico que borra periferias, lenguas y resistencias». Google Classroom operando en Venezuela sin controles soberanos no es un vacío legal: es una decisión de poder. El informe de la ONG Acceso (2025) es escalofriante: la recolección de datos biométricos en planteles públicos no busca mejorar el aprendizaje, sino alimentar modelos de comportamiento para mercados predictivos. Nuestros niños y niñas, sin saberlo, están entrenando a quien los vigila.

Del Derecho a la Educación al Mercado de Datos

El aula ha dejado de ser, en muchos casos, un espacio de encuentro para convertirse en un campo de entrenamiento gratuito para la Big Tech. En naciones como Guatemala y Bolivia, la penetración de Microsoft Education ha desplazado la autonomía curricular. Ya no decide el magisterio organizado, sino el licenciamiento de software. Renata Ávila (2023) lo advirtió con claridad: estamos delegando la soberanía pedagógica a entidades cuyo fin último es el lucro, no la liberación. Y eso, desde una mirada feminista, es profundamente violento, porque despoja a las comunidades de su capacidad de decidir sobre sus propios cuerpos y sus propias historias.

El profesor Luis Bonilla-Molina (2025), desde la trinchera venezolana, identifica esto como el «apagón pedagógico global». La tecnología no llega para potenciar al docente, sino para desplazarlo hacia el rol de «facilitador de plataforma» o monitor de métricas. Herramientas de gestión conductual como ClassDojo transforman la disciplina en un sistema de puntos algorítmicos. Adiós al diálogo, adiós a la ternura, adiós a la pedagogía del oprimido. Hola al refuerzo positivo programado, a la vigilancia continua, a la producción de subjetividades dóciles.

Comparativa de Vulnerabilidad de Datos Educativos entre Europa y Latinoamérica

Región Marco Regulatorio (RGPD/Local) Uso de Datos por Terceros Riesgo Identificado
Europa Alto (Protección estricta con mecanismos de sanción) Restringido por defecto Privacidad individual (riesgo acotado)
Latinoamérica Débil, fragmentado o inexistente (salvo contadas excepciones) Hasta un 70% de las plataformas según Privacy International (2024) Perfilamiento político, comercial y discriminación estructural

La vulneración de la Ley de Protección de Datos Personales es sistemática. Pero ojo, no es solo un problema legal. El docente, abrumado por la precariedad laboral, la falta de conectividad real y la presión por «innovar», se ve forzado a utilizar herramientas privativas que monetizan la privación de sus estudiantes. Culparlo a él o a ella sería una crueldad. La responsabilidad es del modelo.

También es urgente hablar de lo que la «nube» esconde. Porque la nube no es vapor. Son cables submarinos que atraviesan nuestros océanos sin dejar regalías, son minas de litio en el Salar de Uyuni o el Triángulo del Litio, son centros de datos que, según la Agencia Internacional de la Energía (IEA, 2025), consumen volúmenes de energía superiores a países enteros. El almacenamiento de las tareas escolares de nuestros niños en servidores de Virginia (EE.UU.) o Dublín (Irlanda) implica un costo ambiental brutal que pagan comunidades del Sur Global mediante el extractivismo hídrico para enfriar esos mismos servidores. ¿Quién le devuelve el agua a la comunidad de Quillagua? ¿Quién repone el territorio arrasado por el coltán? Desde una ecología de saberes feminista, no podemos separar la opresión digital de la opresión territorial. Es un mismo sistema.

Frente a esta ofensiva digital, la respuesta no es la desconexión nostálgica (eso sería un luddismo romántico que no nos sirve), sino la apropiación crítica y colectiva. Siguiendo a Paulo Freire (1996), si la educación es un acto político, la tecnología también debe serlo. Y desde la comunicación popular, sabemos que no hay herramienta buena o mala en sí misma, sino que depende del uso organizado y consciente que le demos. Propongo, desde la escucha y la práctica, tres caminos:

  1. Validación de lo No-Computable: Reconocer con orgullo que los saberes ancestrales (el cultivo de la milpa, la medicina mapuche, las lógicas comunitarias de las comunas venezolanas) poseen una complejidad que el algoritmo no puede ni debe capturar. No todo es dato. No todo es medible. La ternura, el silencio compartido, la palabra dicha en círculo, son resistencia.
  2. Auditorías Sociales de Algoritmos con Sabor a Pueblo: Institucionalizar asambleas escolares donde la comunidad educativa —madres, padres, estudiantes, docentes, personal de servicio— decida qué datos se entregan, para qué y a quién. Exigir transparencia, como hace la valiente Fundación Datos Protegidos en Chile. No se trata de tener miedo, sino de tener poder para decidir.
  3. Soberanía Tecnológica desde Abajo: Fortalecer y replicar iniciativas para el desarrollo de software libre, modelos de IA entrenados con contextos situados y, sobre todo, redes comunitarias que no dependan de la gran corporación. La soberanía no se compra, se construye en el barrio, en la escuela, en la lucha.

El colonialismo digital es la cara contemporánea de la antigua ocupación. Cambiaron los barcos por fibra óptica, pero el objetivo es el mismo: el control de la riqueza (ahora los datos) y la domesticación de las mentes. Sin embargo, no todo está perdido. La verdadera innovación educativa en América Latina no vendrá de Silicon Valley, sino de la capacidad de nuestras aulas, patios, asambleas y radios populares para transformarse en trincheras de pensamiento crítico y soberanía intelectual. Porque, como diría el maestro Freire, nadie libera a nadie, nadie se libera solo, sino que nos liberamos juntos, en comunión, con la palabra y la acción. Y eso, ningún algoritmo lo va a poder nunca replicar.

Bibliografía Consultada

  • Acceso (2025).Datos Educativos en Venezuela: Vulnerabilidades Post-Pandemia y Resistencia Comunitaria. Informe de Derechos Digitales. Caracas.
  • Ávila, R. (2023).Manifiesto por la Soberanía Digital de los Pueblos. Ciudad de Guatemala: Editorial Al Margen.
  • Bonilla-Molina, L. (2025).El apagón pedagógico global y la ofensiva de las corporaciones tecnológicas. Buenos Aires: Editorial Cooperativa.
  • CEPAL (2024).Digitalización Educativa en América Latina: Riesgos, Oportunidades y Desafíos en la Era de la IA. Santiago de Chile: Naciones Unidas.
  • D’Ignazio, C., & Klein, L. F. (2020).Data Feminism. Cambridge: MIT Press. (Aporta a la crítica feminista de los datos).
  • Freire, P. (1996).Pedagogía de la Autonomía: Saberes necesarios para la práctica educativa. São Paulo: Paz e Terra.
  • IEA (International Energy Agency) (2025).Electricity 2025: Analysis and forecast to 2027. Paris: IEA Publications.
  • Noble, S. U. (2018).Algorithms of Oppression: How Search Engines Reinforce Racism. New York: NYU Press. (Clave para entender sesgos raciales en algoritmos).
  • Privacy International (2024).EdTech Surveillance in the Global South: A Critical Review of Policies and Practices. London: Privacy International.
  • Ricaurte, P. (2024).Epistemologías de datos y colonialidad del poder. México D.F.: Digital Future Society / Tec de Monterrey.
  • Simbürger, E., & Sandoval, J. (2024). Auditorías sociales de algoritmos: Experiencias desde el sur. EnRevista Latinoamericana de Comunicación y Derechos Digitales, 7(2), 45-67.
  • UNESCO (2023).Gender and AI in Education: Tackling the Bias and Building Inclusive Systems. Paris: UNESCO Publishing.
  • Walsh, C. (2013).Pedagogías decoloniales: Prácticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir. Quito: Ediciones Abya-Yala.

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Bullying escolar: cuando el problema es del sistema

Bullying escolar: cuando el problema es del sistema

Durante años, el bullying se explicó como una dinámica interpersonal: un agresor, una víctima y, en el mejor de los casos, algún testigo incómodo. Hoy esa mirada resulta insuficiente.

La investigación educativa y psicológica viene mostrando algo más incómodo: el acoso escolar no es un episodio aislado, sino un fenómeno estructural que expresa fallas en la cultura institucional, en los vínculos y en la forma en que la escuela gestiona la convivencia.

Un fenómeno extendido (y subestimado)

Los datos son consistentes en distintos países y metodologías: el bullying es frecuente, persistente y, en muchos casos, invisibilizado.

  • Estudios epidemiológicos en adolescentes muestran prevalencias que rondan entre el 15% y el 20% en formas reiteradas de acoso.
  • Investigaciones en América Latina registran cifras aún más altas en ciertos contextos: hasta el 66% de los estudiantes reporta haber sufrido agresiones verbales o físicas en la escuela.
  • En análisis masivos, la exposición al bullying (aunque sea leve) se asocia con un aumento significativo del riesgo de problemas emocionales, ansiedad y depresión.

La clave no es solo la cantidad, sino la normalización: una proporción importante de estudiantes declara haber presenciado situaciones de acoso sin intervenir. Es decir, el bullying no ocurre en los márgenes, sino muchas veces a la vista de todos.

Efectos: más allá del “mal momento”

Reducir el bullying a un conflicto pasajero entre pares es un error conceptual con consecuencias prácticas graves.

La evidencia muestra impactos en al menos tres dimensiones:

1. Salud mental
Las víctimas presentan mayores tasas de ansiedad, depresión, trastornos del sueño y síntomas de estrés postraumático.
En casos prolongados, puede haber ideación suicida y conductas autolesivas.

2. Trayectoria escolar
El acoso no solo afecta el bienestar: también impacta en el aprendizaje.

  • Estudiantes que sufren bullying obtienen peores resultados académicos, incluso controlando variables socioeconómicas.
  • Se observan descensos en rendimiento lector y matemático, además de mayor ausentismo.

3. Desarrollo social
El bullying erosiona la confianza en los otros y en las instituciones.
A largo plazo, puede consolidar perfiles de retraimiento, agresividad o dificultades vinculares persistentes.

Un dato particularmente inquietante: investigaciones recientes sugieren que el estrés crónico asociado al acoso podría incluso afectar el desarrollo cerebral en adolescentes, especialmente en áreas vinculadas a la regulación emocional.

El error más común: pensar en “víctimas” y “agresores” como categorías fijas

Desde un enfoque pedagógico contemporáneo, el bullying no se explica por “chicos malos” y “chicos débiles”. Es una dinámica relacional que involucra al grupo completo.

  • El agresor suele buscar estatus, reconocimiento o pertenencia.
  • La víctima ocupa un lugar de vulnerabilidad que puede ser circunstancial (no esencial).
  • El grupo funciona como audiencia reguladora: legitima o desactiva la violencia.

Esto cambia completamente la intervención: no alcanza con sancionar individuos. Hay que trabajar sobre la cultura del aula.

¿Qué puede hacer la escuela? (y qué no)

Las intervenciones más eficaces comparten un rasgo: no son reactivas, sino preventivas y sistémicas.

Lo que sí funciona:

  • Normas claras y consistentes de convivencia, sostenidas por toda la institución.
  • Docentes formados en gestión de conflictos, no solo en contenidos.
  • Espacios estructurados de educación socioemocional (no como “taller aislado”).
  • Trabajo con el grupo: desarrollo de empatía, responsabilidad colectiva y rol del testigo.
  • Protocolos de intervención temprana: el bullying es un proceso que escala con el tiempo, no aparece de golpe.

Lo que no alcanza (aunque se siga haciendo):

  • Charlas ocasionales “contra el bullying”.
  • Enfoques exclusivamente punitivos.
  • Delegar el problema en orientación escolar sin involucrar al equipo docente.

Un punto incómodo pero necesario

El bullying prospera donde hay zonas grises: adultos que minimizan, instituciones que priorizan la imagen, grupos que naturalizan la exclusión.

Dicho sin rodeos: cuando el acoso se vuelve crónico, no es porque “nadie se dio cuenta”, sino porque nadie intervino a tiempo o de forma adecuada.

Para cerrar

Hablar de bullying en serio implica correrse de la anécdota y asumir una incomodidad: la escuela no solo transmite conocimientos, también produce formas de convivencia.

Y cuando esa convivencia falla, el aprendizaje —académico y humano— también se deteriora.

La buena noticia es que no es un fenómeno inevitable. Pero sí exige algo más que buena voluntad: requiere criterio pedagógico, decisión institucional y adultos que no miren para otro lado.

Fuente de la Información: https://aptus.com.ar/bullying-escolar-cuando-el-problema-es-del-sistema/

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El aprendizaje en línea, cada vez más popular en la UE

El aprendizaje en línea, cada vez más popular en la UE

La formación online se ha consolidado en los últimos años como una de las principales vías de acceso al conocimiento, transformando profundamente la manera en que las personas aprenden y se desarrollan profesionalmente.

José Luis Fernández

Impulsada por los avances tecnológicos y la expansión de internet, esta modalidad educativa ha superado las barreras tradicionales de tiempo y espacio, permitiendo que millones de usuarios accedan a contenidos formativos desde cualquier lugar del mundo. En un contexto marcado por la digitalización, aprender en línea ya no es una alternativa, sino una pieza clave del ecosistema educativo.

Una de las grandes fortalezas de la formación online reside en su flexibilidad. Los estudiantes pueden adaptar el aprendizaje a sus propios ritmos, compatibilizándolo con responsabilidades laborales, personales o familiares.

Esta capacidad de personalización ha democratizado el acceso a la educación, facilitando que perfiles muy diversos —desde jóvenes en formación hasta profesionales en activo— puedan adquirir nuevas competencias sin necesidad de interrumpir su actividad diaria. Además, la amplia oferta de cursos y programas permite una especialización cada vez más ajustada a las demandas del mercado.

Otro aspecto relevante es la constante evolución de las herramientas y metodologías digitales. Plataformas interactivas, clases en directo, contenidos multimedia o sistemas de evaluación automatizados han mejorado significativamente la experiencia de aprendizaje.

Lejos de limitarse a replicar el modelo presencial, la formación online ha desarrollado sus propias dinámicas, centradas en la autonomía del alumno y en la adquisición práctica de conocimientos. Este enfoque favorece el aprendizaje continuo, una competencia cada vez más valorada en entornos profesionales cambiantes.

Sin embargo, la expansión de la formación online también plantea desafíos importantes. La calidad de los contenidos, la acreditación de los programas o la brecha digital son algunos de los aspectos que requieren atención. No todos los usuarios disponen de los mismos recursos tecnológicos ni de las habilidades necesarias para desenvolverse en entornos virtuales, lo que puede generar desigualdades.

Aun así, con una adecuada regulación y el desarrollo de políticas inclusivas, la educación online se perfila como una herramienta fundamental para afrontar los retos del presente y del futuro.

En cualquier caso, el sector crece. Especialmente, en España, país que ocupa la sexta posición en el ranking de países de la Unión Europea donde es mayor el índice de formación en este ámbito.

En 2025, el 34,8 % de los usuarios de internet de la UE declaró haber realizado un curso en línea o utilizado materiales de aprendizaje en línea, según datos de Eurostat. Esta cifra supone un aumento de 1,4 puntos porcentuales con respecto a 2024 (33,4 %) y un salto sustancial en comparación con 2019, cuando menos de una cuarta parte de los usuarios de internet (21,4 %) había utilizado estos recursos educativos.

Los Países Bajos registraron el mayor porcentaje de usuarios de internet que participaban en el aprendizaje en línea o utilizaban materiales de aprendizaje en línea (60,2 %), seguidos de Irlanda (59,7 %), Finlandia (50,7 %) y Suecia (50,6 %). Por el contrario, la educación en línea fue menos frecuente en Rumanía (11,8 %), Bulgaria (18,4 %) y Chipre (21,0 %).

Entre los métodos específicos de aprendizaje en línea, el 17,3 % de los usuarios de internet realizaron un curso en línea en 2025, con la mayor prevalencia en Irlanda (29,6 %), Finlandia (29,3 %) y los Países Bajos (28,5 %). Asimismo, el 30,5 % de los usuarios de internet utilizaron materiales de aprendizaje en línea, con la mayor proporción en los Países Bajos (55,1 %), Irlanda (50,4 %) y Hungría (46,4 %).

Fuente de la Información: https://exitoeducativo.net/actualidad-directiva/el-aprendizaje-en-linea-cada-vez-mas-popular-en-la-ue

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México: Brechas educativas en el sur del país responden a desigualdades estructurales: Centro INIDE y CEPAL por Educación Futura 12 marzo, 2026 en Actualidad 0 0

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