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 El rendimiento académico y la gestión de emociones ante los exámenes

Por: Antonio Crego

Realizar un examen es una de las situaciones potencialmente más estresantes en la vida académica. Además, experimentar estrés se asocia a un peor rendimiento en las evaluaciones, lo que se traduce en calificaciones más bajas. En una investigación reciente, analizamos cómo el uso de determinadas estrategias de afrontamiento puede ayudar a los estudiantes a gestionar esta situación, contribuyendo a reducir el estrés y a incrementar su sensación de eficacia a la hora de responder a los exámenes.

The emphasis is on coping
Can’t you see this in my face?

(Blur. “Coping”. Modern Life is Rubbish)

Según una conocida “leyenda académica”, en el examen final de una importante escuela de negocios británica se pidió a los estudiantes que definieran el concepto de “riesgo”. Un estudiante completó su hoja de respuestas con sólo una frase: “Riesgo es esto”. Le dieron la máxima calificación. Cuando nos enfrentamos a un examen, a veces la mera sensación de que estamos nerviosos ya anticipa que la cosa no va a ir bien. De hecho, una de las fuentes de información que usamos para evaluar la naturaleza de las situaciones en que nos vemos envueltos es nuestro propio cuerpo. Si éste nos envía señales como las que son típicas del estrés (inquietud, tensión, aceleración del ritmo cardíaco, problemas para conciliar el sueño…), deducimos no sólo que la situación puede entrañar algún tipo de amenza, sino también que posiblemente no vamos a ser muy eficaces a la hora de salir airosos de ella. Los procesos que relacionan estrés y eficacia personal son, en realidad, más complejos, pero hay algo claro, diversas investigaciones han puesto de manifiesto que existe una relación entre el estrés académico y el rendimiento de los estudiantes. En general, aquellos estudiantes que experimentan mayores niveles de estrés o que están más “quemados” -es decir, que presentan síntomas de burnout– tienden a recibir peores calificaciones y a presentar un menor nivel de logro académico.

En un estudio que ha aparecido recientemente en el Journal of Dental Education, hemos tratado de arrojar algo de luz sobre los mecanismos que llevan desde la percepción de estrés en estudiantes a la obtención de peores resultados en los exámenes.6 En esta dinámica, dos variables parecen desempeñar un papel central. Una son las estrategias que los estudiantes usan para enfrentarse al estrés; la otra, el grado en que éstos se perciben más o menos eficaces o competentes a la hora de realizar los exámenes.

En nuestra investigación empleamos un cuestionario que incluía medidas de las estrategias de afrontamiento utilizadas por los estudiantes, el nivel de estrés experimentado, su autoeficacia en relación con los exámenes, y el rendimiento académico al finalizar el período de evaluaciones semestrales. Participaron en la investigación 201 alumnos del Grado en Odontología de una universidad española, con edades en torno a los 21 años, de los cuales 138 eran mujeres y 63 hombres. Como dato a tener en cuenta, las mujeres manifestaron mayores niveles de estrés, una menor confianza en su capacidad para responder eficazmente a los exámenes y un mayor uso de estrategias de afrontamiento emocional, lo que nos llevó a considerar la necesidad de controlar esta variable en los análisis. También la edad del estudiante fue usada como variable de control, ya que como en todo, en el afrontamiento la “experiencia es un grado”.

Uno de los resultado más llamativos fue encontrar que las calificaciones que obtienen los estudiantes en la evaluación semestral se encontraban asociados al grado de estrés que experimentaban y a su nivel de autoeficacia, que son dos aspectos psicológicos. En concreto, el estrés reportado por los estudiantes durante el período de exámenes explicaba un 4 % de las variaciones en las calificaciones. Cuando también se consideraba el grado de autoeficacia de los participantes, se conseguía explicar un 5 % adicional de las notas obtenidas. En conjunto, puede parecer que un 9 % no es mucho, pero hay que situar el dato en su contexto. Lo esperable es que las calificaciones obtenidas sean una medida, en teoría y si el sistema de evaluación es “válido”, del nivel de conocimiento adquirido en las diferentes materias que son objeto de examen. No obstante, el 9 % de la variación de los resultados obtenidos por los estudiantes estaría asociado quizá no tanto lo que el alumno sabe, sino a su nivel de competencia para gestionar la situación emocional implícita en el hecho de hacer un examen.

Así las cosas, nos decidimos a analizar qué estrategias pueden resultar más beneficiosas a la hora de afrontar los exámenes. En concreto, en nuestro estudio comparamos dos tipos de afrontamiento. Uno, el uso de estrategias “racionales”, como enfocarse en la solución de problemas, tratar de ver las cosas desde una perspectiva más positiva o la búsqueda de apoyo social; el otro, el empleo de estrategias de tipo “emocional”, como “ventilar” o desahogarse descargando emociones, o enfocarse en uno mismo negativamente; de forma crítica, por ejemplo. Los resultados indicaron que el uso de estrategias racionales se asociaba a una reducción significativa en el nivel de estrés percibido por los estudiantes, mientras que el afrontamiento emocional tenía un efecto contrario, vinculándose a un grado mayor de estrés. Las estrategias de afrontamiento llegaron a explicar en conjunto hasta un 25 % de las variaciones en las puntuaciones de estrés de los participantes en el estudio.

El uso de estrategias de afrontamiento no sólo se relacionaba con el aumento o la disminución del estrés que los estudiantes experimentaban, sino también con sus autoevaluaciones sobre su propia capacidad para resolver los exámenes con éxito. Así, el afrontamiento racional apareció ligado a aumentos en los niveles de autoeficacia de los alumnos, y contrariamente, el empleo de estrategias emocionales resultó estar asociado a una disminución en la propia confianza para solventar los exámenes. En este caso, las estrategias de afrontamiento empleadas eran capaces de dar cuenta del 15 % de las variaciones en la autoeficacia de los estudiantes.

Obviamente, el estudio que hemos realizado tiene varias limitaciones, entre ellas las propias del uso de una muestra con unas características específicas -estudiantes universitarios de una carrera determinada-, donde aplicamos medidas basadas en el autoinforme, lo que puede conllevar el riesgo de sesgos en la respuesta. Por otra parte, el empleo de técnicas correlacionales de análisis de datos, que implican asociación entre variables, pero no relaciones causa-efecto necesariamente, también nos lleva a tomar las conclusiones con cautela. No obstante, este estudio apunta a la conveniencia de prestar una mayor atención a los aspectos emocionales implícitos en el rendimiento académico.

Prepararse para un examen de cualquier tipo no es sólo cuestión de estudiar, comprender o memorizar unos contenidos, sino que también exige una cierta preparación psicológica, que por lo general cada estudiante hace de forma “autodidacta” y sin mayor orientación, muchas veces recurriendo al “ensayo y error”, cuando no a soluciones mágicas como llevar amuletos de cualquier índole al examen o realizar rituales que presuntamente atraen la buena suerte. Y no se extrañen de saber que muchos “aprendices de científicos” creen -paradójicamente- en ellos. Nadie les ha enseñado cómo gestionar los nervios, la incertidumbre, las dudas, la sensación de “falta de control”, o incluso la percepción de peligro, que se asocia a la expectativa de no ser capaz de superar un examen. Tampoco nadie les ha dicho, a pesar de sus muchos años de inmersión en el sistema educativo, cómo sentirse más eficaces a la hora de enfrentarse a un período de evaluaciones.

Ahora, aunque modestamente, sabemos algunas cosas más. Tal vez sea bueno entrenar a los estudiantes aafrontar las dificultades intrínsecas a los exámenes de una forma “racional”, tratando de solucionar los problemas que esta situación plantea en cuanto al método de estudio o la planificación del tiempo. La búsqueda de apoyo y orientación, por ejemplo, recurriendo a los docentes en caso de dudas sobre la materia o sobre cuál es la mejor forma de preparar el examen, son estrategias que pueden ayudar, al ser factores que incrementan la sensación de control sobre la situación. Contrariamente, algo que muchas veces hacemos en nuestra vida de estudiantes, como es el desahogar nuestras emociones negativas con otros o el tratar de espolearse a uno mismo con críticas o frases culpabilizadoras, parece no sólo no ayudar sino que crean más estrés ante los exámenes. Por último, es necesario un cierto trabajo de “reestructuración cognitiva” que oriente al estudiante a ver las evaluaciones desde un prisma más positivo, no como un evento potencialmente peligroso y definitivo, sino como un paso más en el proceso de aprendizaje. Como decía William James, el mejor arma que tenemos contra el estrés es la habilidad de elegir unos pensamientos en lugar de otros. Y tal vez también esa sea una de nuestras mejores herramientas para alcanzar un mayor rendimiento, al menos cuando se trata de superar un examen.

Referencias

  1. Struthers, C. W., Perry, R. P., & Menec, V. H. (2000). An examination of the relationship among academic stress, coping, motivation, and performance in college. Research in higher education, 41(5), 581-592.
  2. Schaufeli, W. B., Martinez, I. M., Pinto, A. M., Salanova, M., & Bakker, A. B. (2002). Burnout and engagement in university students a cross-national study. Journal of cross-cultural psychology, 33(5), 464-481.
  3. Trifoni, A., & Shahini, M. (2011). How does exam anxiety affect the performance of university students.Mediterranean Journal of Social Sciences, 2(2), 93-100.
  4. Stewart, S. M., Lam, T. H., Betson, C. L., Wong, C. M., & Wong, A. M. P. (1999). A prospective analysis of stress and academic performance in the first two years of medical school. Medical Education-Oxford, 33(4), 243-250.
  5. Silverstein, S. T., & Kritz-Silverstein, D. (2010). A longitudinal study of stress in first-year dental students. Journal of dental education, 74(8), 836-848.
  6. Crego, A., Carrillo-Diaz, M., Armfield, J. M., & Romero, M. (2016). Stress and Academic Performance in Dental Students: The Role of Coping Strategies and Examination-Related Self-Efficacy. Journal of dental education, 80(2), 165-172. [acceso al Abstract]

Fuente: Antonio Grego/ investigacionyciencia.es

http://www.redem.org/el-rendimiento-academico-y-la-gestion-de-emociones-ante-los-examenes/

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Brasil: “No hemos formado conciencia ciudadana, sino consumista”, aseguró Frei Betto

“La equivocación de gobiernos progresistas es no prestarle atención a Paulo Freire”, afirmó.

SOCIEDAD / 11/05/2016

Frei Betto, teólogo, fraile dominico y Premio Jabuti (1985 y 2005), el premio literario más importante de Brasil y elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores (1986) visitó nuestra provincia, con el propósito de disertar en el “Foro Internacional Horizontes de la Educación en Nuestra América”, organizado por la Cátedra Abierta “Pensar Nuestra América” y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).

Junto con el politólogo y sociólogo argentino Atilio Borón, se refirieron a esta construcción de la “nueva educación”, ante unas 2.000 personas que se dieron cita en el Fórum, Centro de Convenciones.

En este contexto, Betto afirmó que “una de las equivocaciones de los gobiernos progresistas es no prestar más atención a Paulo Freire, y no formar gente de base. No hemos formado en la Nación la conciencia ciudadana, hemos formado conciencia consumista”.

Según sus palabras, en estos últimos años “la gente ha mejorado de vida. Los pobres tuvieron acceso a bienes personales, como celulares, computadoras, hasta coches pero no tuvieron acceso a bienes sociales como educación, salud, vivienda digna, saneamiento, transporte… y ahí está el problema”. Indicó que “la gente se queja porque ahora con la crisis y la inflación hay 11 millones de personas desempleadas ya no se puede tener el mismo acceso, viajar y esas cosas. Por eso insisto en que ese es un detalle que tenemos que reflexionar, porque si un país tiene un gobierno progresista solo hay dos maneras de la gente de incorporarse, o por la educación o por la represión. Y no podemos celebrar las represiones del antiguo socialismo de Europa”.

Para Betto, es necesario y urgente “hacer un trabajo de reflexión, ya que no son (gobiernos) socialistas, pero son progresistas y sin educación política no podemos llegar a la igualdad que queremos”.

Humanismo

Consultado acerca del humanismo como la “estrella polar” de la educación, Betto sostuvo: “El humanismo no es solamente la solidaridad y la generosidad sino que se trata de estructuras que garantizan a la gente el acceso a los derechos humanos plenos, de la democracia y a la felicidad”. Y ahondó sobre esta idea: “No se trata de hacer consignas solamente. Hay que crear una institucionalidad en el país de manera que estén garantizados todos los derechos humanos fundamentales como pasa en Cuba. Allí por ejemplo, los tres derechos humanos fundamentales son la alimentación, la salud y la educación, en ese orden y está estructuralmente garantizado esto”.

“Por eso si queremos crear un humanismo, no basta —como pasó en la Revolución Francesa— una bandera con bellas palabras sino que hay que dar pasos concretos para crear estructuras que efectivamente garanticen la libertad, la igualdad y la solidaridad”.

Para Betto, el país que está más cerca de esto es Cuba “por eso a veces crea enemigos, porque ahí no hay millonarios, y miserables. Hay desigualdad pero todos tienen acceso a los mismos derechos fundamentales, por eso nunca hubo una reacción popular en contra del gobierno”.

Brasil

Betto también explicó la experiencia de Brasil, donde atravesaron 21 años de dictadura. Tras eso “hubo un fuerte trabajo de educación popular, y eso explica que un metalúrgico como Lula (Da Silva) haya llegado a la presidencia”. “Si me preguntan el nombre de una persona responsable del éxito de Lula como líder político, se llama Paulo Freire, sin él no habría un Lula”, remarcó.

Hacia el final de la jornada, el intelectual brasileño manifestó: “Me ha llamado la atención la interculturalidad. Han participado en el foro indígenas, campesinos, obreros, religiosos, gente de distintos sectores de la población y todos enfocados en los mismos temas. Temas de fe y política, de identidad cultural, de los medios de comunicación, de la educación. Me ha impresionado mucho cómo la gente quiere comprender mejor el sistema en que vivimos. El neoliberalismo, el capitalismo”.

“Las contradicciones, las causas de la desigualdad social, de la pobreza, de la miseria. Es muy interesante. Hay un sector de la juventud que no quiere saber nada. Son consumistas, tienen la cabeza hecha por el sistema capitalista. Pero felizmente es una minoría. La mayoría pasa por un despertar político y social, y la conciencia de un protagonismo social que es muy positivo”, concluyó.

Fuente: http://www.nuevodiarioweb.com.ar/noticias/2016/05/11/24179-no-hemos-formado-conciencia-ciudadana-sino-consumista-aseguro-frei-betto

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Puño y letra en el mundo digital

 Por: REDEM/ SINC

En 2015 se vendieron más de 1.900 millones de smartphones, tabletas y portátiles en todo el mundo. En una sociedad cada vez más digitalizada, el papel y el bolígrafo van perdiendo su espacio. ¿Se nos olvidará escribir a mano? Neurocientíficos, educadores y psicólogos confirman los beneficios de la escritura tradicional, especialmente para el aprendizaje infantil, y advierten del peligro de no enseñarse en las aulas.

Carlota sujeta fuerte el bolígrafo. Es consciente de que hoy ha pasado del lápiz al boli que usan los adultos y no pregunta por qué. Ella sabe que, a sus cuatro años, ya es mayor y se afana por mostrar a sus padres las letras que ha aprendido en el colegio. En un pequeño cuaderno va dibujando vocales, sin levantar el bolígrafo del papel, apretando con fuerza.

“Le encanta escribir. Se pasa el día escribiendo y pintando. En el cuarto de juegos tiene una pizarra y le gusta mucho. En cuanto aprende una letra se pasa horas haciéndola”, nos cuenta Paola, su madre. En casa también tienen una tableta electrónica, que la niña y su hermano Jon, de dos años, saben usar con soltura.

En el colegio de Carlota no utilizan estos dispositivos. Sus padres tuvieron que elegir entre matricularla en un centro con un programa educativo fuertemente digital, con 28-30 alumnos por clase –la ratio más alta–, o al que asiste ahora, donde se prima la escritura a mano y las aulas no están tan masificadas. “Lo que no puedes hacer es negarte a la evolución. Los niños tendrán que saber usar las tabletas”, reconoce Santiago, el padre. Por eso, Carlota y Jon juegan con ellas en casa siempre que quieren.

Las teclas han ganado terreno a la escritura a mano y la caligrafía en cursiva está abocada al olvido

El proceso de aprendizaje de escritura y el de lectura están fuertemente relacionados. Primero, los niños empiezan escribiendo las vocales en letra cursiva –los caracteres conservan todos sus ‘rabitos’ y se forman sin levantar el lápiz del papel–. Después, pasan a las consonantes y luego, comienzan a leer.

Un proceso que, en países como Finlandia, está cambiando. Desde agosto de este año, la escritura de tipo cursiva será optativa. Sí será obligatoria la manual de tipo imprenta, que son las letras tal y como aparecen en los teclados. Además, aprender a escribir con un dispositivo electrónico pasará a ser una asignatura obligatoria desde el primer año de colegio.

“La escritura a mano no debería excluirse de los planes de estudio, pero es cierto que la cursiva es una práctica bastante antigua y que hoy en día no se utiliza”, explica a Sinc Dieter Van Thienen, investigador del departamento de Informática de la Universidad Vrije de Bruselas (Bélgica). Desde su punto de vista, es una decisión acertada por parte de Finlandia sacar la enseñanza cursiva del plan obligatorio, siempre y cuando se mantengan las habilidades de escritura manual de los niños.

En Finlandia, aprender a escribir con las teclas de un dispositivo electrónico pasará a ser obligatorio y la escritura cursiva a mano, opcional. / Lucélia Ribeiro

En cuanto a enseñarles a teclear para reforzar sus destrezas digitales, Van Thienen se muestra completamente de acuerdo. “La comunicación escrita hoy en día se hace usando un teclado”, destaca. Y las cifras lo demuestran: el año pasado se vendieron más de 1.900 millones de smartphonestabletas y ordenadores portátiles en todo el mundo, según datos de la consultora IDC.

Distintas áreas cerebrales

Otros científicos muestran sus dudas ante esta medida de las autoridades finlandesas. Aunque la mayoría de los expertos consultados están de acuerdo en que enseñar a escribir con un dispositivo digital es algo positivo para los menores, algunos ven perjudicial que la cursiva sea optativa y pueda desaparecer.

“Es importante para el desarrollo cognitivo”, afirma Donghee Shin, profesor en la Universidad Sungkyunkwan de Corea del Sur. Pero lo cierto es que no existen estudios científicos que demuestren los beneficios de este tipo de escritura frente a la de imprenta. Solo uno de 1929 donde se describe a la cursiva como “más legible para los negocios y las necesidades sociales”, algo obsoleto en el siglo XXI.

Los trabajos que comparan la escritura manual con la digital coinciden en que escribir a mano es importante desde el punto de vista neurológico

Sí son numerosos los trabajos que comparan la escritura manual con la digital, especialmente desde el punto de vista neurológico. Karin Harman James, investigadora del departamento de Ciencias Cerebrales y Psicológicas de la Universidad de Indiana (EE UU), es una de las mayores expertas en este ámbito. “Escribir a mano es importante para el aprendizaje temprano de las letras, así que espero que los sistemas educativos mantengan algún tipo de escritura de este tipo”, comenta a Sinc.

En uno de sus estudios analizó con imágenes de resonancia magnética funcionales qué regiones cerebrales se activaban en niños de cinco años al ver diferentes letras y formas que previamente habían memorizado por tres métodos distintos: escribiéndolas a mano, dibujándolas o con un teclado.

Los resultados revelaron que aquellos niños que las habían aprendido a mano empleaban más tres áreas del hemisferio izquierdo –el giro fusiforme izquierdo, el giro frontal inferior izquierdo y el córtex del cíngulo anterior– que los del teclado. En comparación con los dibujos, la escritura a mano requería también más actividad en el córtex parietal posterior y en el giro fusiforme izquierdo.

Todas estas regiones están involucradas en el proceso de aprendizaje de lectura y escritura. “Tras escribir a mano, el cerebro activa la red que usa para leer y escribir”, confirman los autores en el trabajo. Los resultados reflejaron que facilita la percepción de las letras y es importante para su procesamiento cerebral.

La escritura a mano con bolígrafos y lápices convive con el uso cada vez más extendido de las tabletas y los ordenadores. Entre estos dos tipos de escritura hay diferencias cognitivas y motoras. / Imagen: Jon Lim

Los ordenadores y el dolor muscular

Junto a las diferencias cognitivas están las motoras. “La escritura a mano requiere acciones motoras más complejas que teclear, puesto que cada letra se forma con una combinación de diferentes técnicas que conforman una secuencia única, mientras que con un teclado se produce simplemente apretando una tecla”, compara Robert Wiley, investigador del departamento de Ciencia Cognitiva de la Universidad Johns Hopkins (EE UU).

Los músculos que utilizamos en ambas acciones son muy diferentes. La escritura a mano está controlada principalmente por los músculos que activan la articulación de la muñeca, y también tienen peso los que controlan los dedos para sujetar el bolígrafo. Cuando tecleamos, la fuerza muscular de los dedos es mucho mayor.

“Se utilizan diferentes patrones de activación musculares, principalmente, porque la escritura con teclado es una actividad bilateral, de forma que ambas manos forman parte del proceso, frente a la actividad unilateral que supone escribir con un bolígrafo”, indica a Sinc Sigal Portnoy, directora del laboratorio de Rehabilitación y Función Motora de la Universidad de Tel-Aviv (Israel).

¿La hegemonía actual de las teclas frente al lápiz perjudicará de alguna forma al sistema muscular relacionado con la escritura? Portnoy admite que, de momento, no existen estudios al respecto. Sí que se ha asociado teclear con trastornos musculoesqueléticos, como el dolor en las articulaciones pero, en su opinión, se debe a las largas horas que pasamos delante de un ordenador en el entorno laboral.

“Grandes textos de la historia tendrán que convertirse a formatos de imprenta para que la gente pueda leerlos”, se lamenta Cain ante el declive de la cursiva

“Hoy encontramos, guardamos, analizamos y visualizamos todos los datos en el ordenador, de modo que el trabajo de oficina de hace solo unas décadas, que consistía en abrir cartas, tener carpetas físicas, armarios y otros útiles de oficina, se ha sustituido por un teclado y un ratón”, resume la experta. Utilizar siempre los mismos músculos relacionados con el ordenador provoca que estos no descansen y se resientan, sobre todo las articulaciones.

De las tablillas a las tabletas

Pero más allá de diferencias entre una y otra escritura, la gran pregunta que subyace en este contexto digital es si a base de teclear se nos va a olvidar cómo se escribe con un lápiz y un papel. La opinión de los expertos es unánime: dependerá de si lo seguimos practicando y, sobre todo, de si sigue enseñando en los colegios.

“Si no se enseña y no se utiliza en las escuelas, desaparecerá con el paso del tiempo”, pronostica Jeff Cain, director de Tecnología Educativa en la Escuela de Farmacia de la Universidad de Kentucky (EEUU). A su juicio, dentro de solo unas décadas, se olvidará la escritura cursiva tradicional, que ya está atravesando un profundo declive. Las consecuencias culturales que acarreará van más allá de perder un tipo de escritura. “Es triste pensar que muchos de los grandes textos de la historia tendrán que convertirse a formatos regulares (de imprenta) para que la gente pueda leerlos”, se lamenta.

Si la cursiva deja de enseñarse, quizá en el futuro no se entiendan los manuscritos antiguos, como este, digitalizado por la Biblioteca Nacional de España: Tratado de las enfermedades de mujeres por el doctor Pedro Castello, catedrático en el Real Colegio de Cirugía Médica de San Carlos de Madrid, 1817. / BNE

Desde que hace 6.000 años, en Mesopotamia, se desarrolló el sistema de escritura, el ser humano no ha parado de trazar grafías en cientos de alfabetos y soportes, como piedras, barro, hojas, láminas, tablillas de madera, pieles, papiros, pergaminos, lienzo y papel. ¿La llegada del ordenador terminará con esta evolución antropológica?

“La máquina de escribir se creó en 1872 por el inventor norteamericano Christopher Soles, lo que significa que solo llevamos usando el teclado unos 140 años”, recuerda a Sinc Yuichi Higashiyama, investigador de la Escuela de Medicina de la Universidad Yokohama City (Japón). “Se supone que nuestro cerebro no puede evolucionar y cambiar drásticamente en un período tan corto de tiempo”, opina.

La mano, más rápida que las teclas

Tampoco las tecnologías son, hoy por hoy, tan perfectas como para que prefiramos siempre un teclado a un papel y un bolígrafo. Los expertos recuerdan que sigue siendo más rápido y más flexible escribir algo en un trozo de papel que con un teclado. “No puedo imaginarme que la escritura a mano deje de ser una opción, a menos que los medios digitales con los que introducimos datos sean mucho más fáciles de utilizar y preservar”, señala a Sinc Amanda Smith, codirectora del laboratorio Software Usability Research en la Universidad Estatal de Wichita (EE UU).

Un estudio que codirigió refleja las dificultades de escribir en un smartphone utilizando el dedo, tanto para adolescentes y jóvenes, como para gente mayor. Algo similar ocurre cuando nos piden que firmemos con el dedo al comprar con tarjeta de crédito: la firma suele parecerse muy poco a la original.

Sigue siendo más rápido escribir algo en un trozo de papel que con un teclado, y aún no nos hemos habituado a trazar letras con el dedo en dispositivos táctiles

En el estudio de Smith, el dispositivo no reconocía bien la escritura en pantalla porque confundía los trazos de unas letras con otras similares. El problema se agudizaba con los participantes cuyos dedos sudaban más de lo normal. Sin embargo, escribir de forma táctil puede resultar útil para quienes sufren un trastorno motor y no son capaces de sujetar un bolígrafo.

Aunque los beneficios de la era digital son innegables, olvidar la escritura a mano perjudicaría el aprendizaje infantil. “Sería negativo para los niños porque aprenderían peor el alfabeto, de forma más lenta y menos completa, y eso afectaría a su capacidad lectora”, advierte Wiley, que ve consecuencias a nivel cerebral para las nuevas generaciones.

Pero esa situación solo se daría si desaparecieran de los colegios los rotuladores, los lapiceros y los sacapuntas, algo que, a corto plazo, no parece que vaya a suceder. Los especialistas recalcan que la escritura tradicional y la digital no son excluyentes en ningún caso y que deben ir de la mano.

Ajena a este debate, Carlota ha conseguido trazar la “i” minúscula con su punto sin confundirse y la muestra con una sonrisa de satisfacción. A su lado, entre suspiros, su hermano de dos años juega con la tableta. Se le resiste el puzle de la ballena azul. Carlota deja el bolígrafo y le ayuda. Por algo es la mayor; ya sabe escribir con boli.

Fuente: http://www.redem.org/puno-y-letra-en-el-mundo-digital/

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En Chile: la UNAB celebra décimo aniversario de diplomado dirigido a jóvenes con discapacidad cognitiva

“Este programa es un motivo de profundo orgullo, porque queremos ser una universidad inclusiva, desde todo punto de vista, y este diploma es para nosotros el símbolo de la inclusión», dijo el rector de la casa de estudios, José Rodríguez

EL MOSTRADOR 12 mayo 2016

Hace pocos días la Universidad Nacional Andrés Bello celebró los 10 años de la creación de su Diploma en Habilidades Laborales (DHL) , un programa de formación socio-laboral dirigido a jóvenes con discapacidad cognitiva que suma más de 200 egresados y que cuenta en la actualidad con 150 estudiantes vigentes en las sedes de la casa de estudios en Santiago, Viña del Mar y Concepción.

“Estos 10 años de experiencia nos han permitido apreciar que estos jóvenes pueden realizar innumerables tareas en forma eficiente y ser un verdadero aporte en sus lugares de trabajo, si el entorno laboral es favorable y si existe la disposición a derribar barreras”, destacó la directora del programa,  María Theresa Von Furstenberg, durante un acto que se llevó a cabo el pasado 5 de mayo.

En esa oportunidad, el rector de la UNAB, José Rodríguez, manifestó que “este programa es un motivo de profundo orgullo, porque queremos ser una universidad inclusiva, desde todo punto de vista, y este diploma es para nosotros el símbolo de la inclusión. Este programa pionero en Chile, adaptado a las necesidades específicas de cada estudiante, ha permitido el acceso de estos jóvenes con discapacidad cognitiva a la vida universitaria, lo que aporta en su desarrollo personal y profesional, pero que también ha permitido que nuestra comunidad no entienda la igualdad como uniformidad sino como respeto a las diferencias”.

EL DHL se creó en 2006 al alero de la Facultad de Educación, un año después que un grupo de padres y familias de jóvenes con discapacidad cognitiva, egresados de enseñanza media con proyectos de integración escolar, se acercaron a la Universidad para pedir ayuda. El objetivo desde un comienzo fue prolongar la inclusión educacional en la educación superior y prepara a estos jóvenes para trabajar.Actualmente tiene una duración de tres años, divididos en seis semestres y se imparte en jornada diurna. Los requisitos de postulación son presentar necesidades educativas especiales (NEE) por discapacidad cognitiva, contar con licencia media o equivalente en educación especial, autonomía básica que posibilite su adaptación a un ambiente educacional abierto y ausencia de trastornos conductuales incompatibles con la inclusión educacional.

Durante su formación los jóvenes pueden optar por una mención en gastronomía, viveros y jardines, veterinaria, educación o administración. Muchos egresados hoy trabajan en diseño gráfico, restaurantes, hoteles, empresas periodísticas, supermercados, estudios jurídicos y jardines infantiles, incluso algunos han sido contratados por la universidad.

Dificultades

María Theresa Von Furstenberg resaltó que la conmemoración de los 10 años del programa se llevó a cabo una semana después de que la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de la ONU emitiera un informe sobre la realidad chilena en el que expresó su preocupación por el hecho de que en materia educacional “no existan esfuerzos de las autoridades gubernamentales para promover la educación inclusiva superior“. Por esta razón, el organismo internacional recomendó “asegurar la accesibilidad a las instituciones de educación superior, incluyendo mediante ajustes razonables en los procedimientos de admisión y todos los demás aspectos cubiertos por la educación superior“.

La directora aclaró que el diploma no es una carrera universitaria, sino que un programa de formación socio-laboral que se realiza en un ambiente universitario y que está dirigido a jóvenes que han terminado su enseñanza media en proyectos educativos especiales. Una experiencia que, según indicó, confirma que la inclusión de estos jóvenes en educación superior es posible y exitosa.“Pese a ello nuestros estudiantes no pueden acceder a beneficios públicos.

Después de mucho pelear logramos que accedieran de manera extraoficial al pase escolar. Pero no tienen acceso a financiamiento público, como el CAE o becas como las que otorga Senadis. No pretendemos ser una carrera universitaria, pero tal vez habría que flexibilizar la norma: si un alumno con discapacidad cognitiva se está formando en una casa de estudios universitaria, en un instituto profesional o en un centro de formación técnica debería ser sujeto de los mismos derechos que los otros estudiantes”, afirmó la directora.

Fuente:http://www.elmostrador.cl/vida-en-linea/2016/05/12/la-unab-celebra-decimo-aniversario-de-diplomado-dirigido-a-jovenes-con-discapacidad-cognitiva/

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Poor Wages Send a Third of US Manufacturing Workers to Welfare Lines in Order to Pay for Food, Healthcare, Data Show

América del Norte/EEUU/Mayo 2016/Autor: Angelo Young/ Fuente: International Business Times

Resumen: Empleos de manufactura, en los Estados Unidos, solían ser una vía para la clase media estadounidense, que no podían  sumergirse en la comodidad proporcionada por títulos de educación superior. Pero ahora para muchos expertos, los estadounidenses que trabajan necesitan algún tipo de asistencia pública, debido a que sus salarios no cubren sus gastos básicos.

U.S. manufacturing jobs used to be a path to the middle class for Americans who couldn’t or didn’t dive into the comfort provided by higher education degrees. But now many skilled, working Americans need some form of public assistance because their wages don’t pay for basic living expenses.

Just over 2 million supervised manufacturing workers, or about a third of the total, need food stamps, Medicaid, tax credits for the poor or other forms of publicly subsided assistance while they work on goods that can carry the tag “Made in the U.S.A.,” according to research of official government wage and welfare data relased Tuesday by the University of California, Berkeley.

The cost of these benefits to the U.S. taxpayer? From 2009 to 2013, federal and state governments subsidized the low manufacturing wages paid by the private sector to the tune of $10.2 million per year.

Oregon led the nation on the number of manufacturing workers – 1 in 4 – that needed food stamps during that period of time, while 1 in 5 factory workers in Mississippi and Illinois needed healthcare assistance for both adults (Medicaid) and children (CHIP). Taking into account all major social welfare, including the earned income tax credit and temporary assistance to needy families (TANF), Mississippi topped the list, followed by Georgia, California and Texas.

“In decades past, production workers employed in manufacturing earned wages significantly higher than the U.S. average, but by 2013 the typical manufacturing production worker made 7.7 percent below the median wage for all occupations,” said the paper by a team headed by Ken Jacobs, chair of the UC Berkeley Center for Labor Research and Education.

The research aimed to extend an already well-established national debate on wages paid in the service industry, which are often juxtaposed to the factory work that lifted millions of Americans out of poverty for much of the 20th century. The research comes as U.S. workers overall are experiencing one of the lowest paces of wage growth on record. Seven years after the U.S. government declared an end to the longest period of economic contraction since the Great Depression, workers have yet to experience the kind of wage-growth recovery that would be considered normal for the country.

The research, conducted by the National Employment Law Project, a non-profit labor-advocacy group that regularly monitors official government data for trends, found that the median wage for non-supervisory manufacturing jobs was $15.66 an hour in 2013, with a fourth of them making $11.91 an hour thanks to the massive rise of dependence on temporary workers, who cost less because they tend to not to receive the same benefits as their full-time, directly employed co-workers.

These jobs including cabinetmaking, drilling, metalworking and dozens of other non-supervisory manufacturing jobs that once played a role in growing the number of middle class consumers who earned enough to buy the goods they were making, leading to a virtuous cycle of supply and demand for nationally produced goods.

The research has a fairly low bar for counting a manufacturing worker, largely because the U.S. manufacturing industry has incorporated so many temporary non-full-time workers that in order to count all manufacturing workers the research had to include those working at least 10 hours a week because of lack of demand for their labor.

However, nearly a third of permanent factory workers and almost half of temp factory workers in the study worked at least 35 hours a week and 45 weeks out of the year also needed one or more of the public safety net programs. So for hundreds of thousands of America’s factory workers, even working at near full time isn’t enough.

Fuente de la noticia: http://readersupportednews.org/news-section2/318-66/36840-poor-wages-send-a-third-of-us-manufacturing-workers-to-welfare-lines-in-order-to-pay-for-food-healthcare-data-show

Fuente de la imagen: http://readersupportednews.org/images/stories/article_imgs20/021023-worker-051216.jpg

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Estados Unidos: La guerra contra la educación pública

 Por: David Brooks

educacion

En este país de guerras hay una que sí -más allá de la retórica oficial- determinará el futuro de esta democracia: la gran disputa nacional en torno a la educación pública.

La ofensiva de los auto proclamados reformadores de la educación está compuesta por algunas de las fuerzas más poderosas del país, entre ellos los hombres más ricos de Estados Unidos, el gobierno federal, el sector financiero, los grandes medios y cabilderos, quienes afirman que el problema central de un sistema de enseñanza público en descomposición son los maestros de baja calidad y sus sindicatos que defienden el statu quo.

La solución que proponen, financiada por miles de millones en fondos privados, es sujetar el sistema de educación a un modelo empresarial guiado por ejecutivos, donde se evalúa a los docentes exclusivamente en torno a exámenes estandarizados y se mide todo por esquemas de datos bajo normas que se aplican al sector privado. A la vez, se busca aplicar el “libre mercado” al sector educativo, con esfuerzos para privatizar algunos segmentos y contratar cada vez más servicios del sector privado en la enseñanza pública.

En esta “guerra”, el enemigo son los maestros y sus sindicatos, a quienes culpan de resistir el cambio, proteger sus intereses mezquinos, que ponen encima de los de sus estudiantes, y de culpar a factores socioeconómicos por sus deficiencias.

Tal vez la expresión mejor conocida de este argumento fue la película documental Esperando a Superman, de 2010, que presentó un sistema educativo compuesto de maestros mediocres y complacientes, casi como burócratas, padres de familia frustrados y sindicatos del magisterio con el solo interés de proteger a sus agremiados. Según la película, la única y mejor solución son las llamadas escuelas chárter, que reciben fodos públicos, pero son administradas de manera privada, exentas de varias regulaciones, entre ellas, la obligación de contratar sólo profesores sindicalizados, y algunas pueden ser operadas con fines de lucro (hay más de 4 mil chárters en 40 estados del país, y ahora suman 5 por ciento de las escuelas públicas). Los críticos acusan que son la punta de lanza de la privatización.

Ineficiencia y mediocridad

El argumento sobre la mediocridad e ineficiencia de la educación pública ha sido nutrido por informes de instituciones y personalidades muy destacadas, desde el secretario del rubro, Arne Duncan, a algunos de los medios más influyentes del país. Bill Gates se ha obsesionado con el hecho de que el sistema de enseñanza pública ya no produce la calidad de trabajadores de alta capacitación técnica que requiere el país para competir a nivel mundial, algo que Barack Obama ha reiterado al insistir en que los estudiantes estadunidenses no pueden competir con los coreanos. Un grupo de trabajo del prestigioso Consejo de Relaciones Exteriores, encabezado por la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice y el ex jefe de educación pública de la ciudad de Nueva York Joel Klein, dio la alarma de que el pobre desempeño educacional estadunidense en el contexto global representaba “una grave amenaza a la seguridad nacional”.

Noventa por ciento de los alumnos estadunidenses están en planteles públicos, alrededor de 50 millones actualmente. El gasto federal, estatal y municipal en enseñanza supera 600 mil millones dólares al año. Como afirma David Denby en The New Yorker, “el debate sobre el futuro de la educación es en parte sobre empleo, poder y dinero, y ahora es parte de la lucha ideológica entre el gobierno, como garante del bien comunitario, y la competencia del mercado como un creador potencial de excelencia”.

Por lo menos desde hace una década -algunos dicen que esta guerra empezó hace 20 años- este movimiento reformista ha sido financiado en gran parte por empresarios y sus fundaciones, la más sobresaliente la de Bill Gates (Microsoft), la familia Walton (de Walmart), Mark Zuckerberg (Facebook) y Eli Broad (su fortuna es de la aseguradora Sun Life) y Michael Bloomberg (de Bloomberg y actual alcalde de Nueva York). Estos han invertido miles de millones en programas de privatización de escuelas públicas (las llamadas escuelas chárter), en financiar think tanks, agrupaciones de cabildeo, centros de expertos, medios y periodistas, y en el apoyo y cabildeo de autoridades locales, estatales y federales, logrando imponer su agenda a escala nacional.

Ellos ya definen y determinan en gran medida el debate sobre las políticas en el sector en este país, y tienen entre sus filas a los jefes de educación de casi todas las principales ciudades del país, hasta el propio secretario del rubro, Arne Duncan, y su jefe, Barack Obama (como también a su antecesor, George W. Bush).

Privatización o escuelas chárter

Junto con ellos se ha integrado a este movimiento reformista un sector de nula experiencia y, anteriormente, ningún interés en la enseñanza pública: el financiero, que ahora también financia escuelas chárter, promueve reformas para establecer el modelo empresarial y condiciona sus contribuciones sustantivas a políticos en torno al apoyo a iniciativas favorecidas por los “reformadores”.

Desde 2002, la pieza central del movimiento reformista ha imperado sobre el panorama de la enseñanza pública, cuando el entonces presidente George W. Bush promulgó la ley No child left behind o NCLB (ningún niño dejado atrás), donde se establece el uso de los resultados de exámenes estandarizados estatales a estudiantes para medir el desempeño de maestros y escuelas, que en algunos casos puede llevar al despido de docentes y hasta la clausura de planteles. Por tanto, con cada año se obliga a que los maestros y administradores dediquen cada vez más tiempo, esfuerzo y atención a estos exámenes, ya que determinan, cada vez más, su futuro.

Al llegar Obama a la Casa Blanca, su secretario de educación formuló un programa, Race to the top o RTTT (Carrera a la cima), que promueve una competencia entre estados para ampliar el uso de estos exámenes, la elaboración de más medidas y programas para la evaluación estadística de estudiantes y maestros con base en los exámenes, y la creación de más escuelas chárter a cambio de fondos federales.

NCLB y RTTT son las coronas del movimiento reformista empresarial, y sus consecuencias se sienten a lo largo y ancho del país. Su argumento fundamental es que, con base en estas reformas, los maestros por fin serán evaluados objetividad, y con ello hay un proceso de rendición de cuentas en el sistema.

Mero negocio: antirreformistas

El problema, según los críticos de estas “reformas”, es que ni el diagnóstico de los reformadores, ni sus recetas están basadas en los hechos, lo cual ha llevado a críticos a considerar que las reformas tienen más que ver con negocios y una visión neoliberal que con la función y propósito de la educación pública. Citan numerosos estudios, investigaciones y datos que demuestran que las reformas no han generado los resultados prometidos, que el diagnóstico está viciado por graves errores en evaluación. Subrayan que el eje del modelo de reforma, los exámenes estandarizados, no puede ser usado para medir el desempeño de maestros y escuelas, según expertos nacionales y hasta directores de algunas de las empresas que se dedican a eso, incluyendo la Rand Corporation y la agencia de investigaciones sobre métodos de evaluación escolar de la Academia Nacional de Ciencias.

Por otro lado, en años recientes se ha revelado que en Nueva York, Houston, Chicago, Washington y otros lugares los políticos han inflado y manipulado los resultados de los exámenes que tanto señalan como pruebas del éxito de sus reformas.

“La educación pública está bajo ataque de las fuerzas de la privatización, por gente que hace promesas falsas”, declaró Diane Ravitch, profesora en la Universidad de Nueva York, quien hace una década fue una de las reformadoras más prominentes del país, ex secretaria asistente de educación en la presidencia de Bush padre, autora de 10 libros sobre políticas e historia de educación, entre otros logros destacados, quien ahora es tal vez la voz nacional más eminente en contra de los reformistas.

En un discurso el año pasado, agregó que “la profesión magisterial está bajo ataque de aquellos que culpan a los maestros por condiciones más allá de su control. Desean quitarles su profesionalismo y convertirlos en técnicos de exámenes”. También advirtió que “si logran quitar a los maestros el derecho de negociar el contrato colectivo, silencian sus voces.

Con ello eliminan la única fuerza que puede detenerlos. Eso deja el camino abierto para recortar fondos; para entregar más escuelas públicas a las cadenas de escuelas chárter… y para implementar políticas que dañan a los niños y reducen la calidad educativa. No permitan que lo hagan”.

Ravitch, en un artículo en The Daily Beast, pronosticó que “en los próximos años, los alumnos estadunidenses serán sometidos a más y más exámenes, la industria de los exámenes engordará, y la calidad de educación sufriría.

Para rescatarse, los maestros enseñarán sólo en torno a los exámenes malos, los distritos escolares abandonarán las artes y reducirán el tiempo en materias como historia, geografía, civismo, ciencias e idiomas para tener más tiempo para los exámenes. Habrá más escándalos de trampas con las calificaciones de las evaluaciones, que determinarán las vidas y carreras de maestros y directores, y la sobrevivencia de sus escuelas”.

Más recientemente, señaló que las empresas con fines de lucro tienen el objetivo de “lograr ganancias, no buena educación. La manera en que generan ganancias es cortar costos, y lo hacen sustituyendo maestros con experiencia con maestros sin experiencia, y con tecnología. No preguntan si es bueno para los niños o si mejora la educación, sino si incrementa las ganancias sobre la inversión”.

La fuerza del mercado

De hecho, para algunos, las reformas han sido parte de un esfuerzo impulsado por fuerzas conservadoras y empresariales, que argumentan que la única manera de mejorar todo es aplicar las “fuerzas del mercado” al sector público. En 2008, la revista Time citó que Susan Neuman, profesora de educación quien había sido subsecretaria del sector del presidente George W. Bush y promotora de la ley NCLB, señaló que algunos de sus colegas en el gobierno veían esa ley como “un caballo de Troya” para promover su agenda de privatización, demostrar el “fracaso” de la educación pública y así “hacerla estallar un poco”.

Richard Rothstein, experto en políticas educativas del Instituto de Política Económica y autor de varias obras sobre el tema, ha sido un crítico feroz de las reformas implementadas, y recientemente comentó al New Yorker que “el movimiento de reforma está destruyendo el sistema de la enseñanza pública”.

Los reformistas acusan a sus críticos de usar la pobreza y otras condiciones socioeconómicas como justificación para detener las reformas, las cuales, dicen, son la mejor manera de ofrecer oportunidades a los sectores más vulnerables. Pero según investigaciones de varias universidades y expertos como Jonathan Kozol, son los reformistas los que niegan el impacto de la pobreza sobre los estudiantes. De hecho, la brecha en desempeño académico entre pobres y ricos se ha ampliado hasta un 50 por ciento desde 1980.

Rebelión

Hay cada vez más avisos de rebelión contra la visión tecnócrata y empresarial de la educación. En Texas, casi 80 por ciento de las juntas escolares del estado han aprobado una resolución rechazan los exámenes estandarizados como base de evaluación de maestros y escuelas. En la ciudad de Nueva York, encuestas registran que las mayorías reprueban las reformas educativas del alcalde Bloomberg.

El 10 de septiembre del año pasado, por primera vez en 25 años, el sindicato de maestros de Chicago estalló una huelga y no fue por la disputa sobre salarios, sino contra la demanda del alcalde Rahm Emanuel, ex jefe de equipo del presidente Barack Obama, de abrir más escuelas chárter, mayor evaluación y bonos de maestros con base en los resultados de estudiantes en exámenes estandarizados. Ocho días después, la huelga concluyó tras concesiones por ambos lados, pero para muchos maestros esta acción logró detener, por ahora, la imposición de la agenda empresarial, una batalla en una guerra que continúa.

Rothstein escribió que la huelga “fue la primera rebelión abierta de maestros a escala nacional por esfuerzos para evaluar, castigar y recompensarlos basados en las calificaciones de sus estudiantes en los exámenes estandarizados… El descontento de los maestros ha estado burbujeando ahora durante una década, pero se necesitó un sindicato bien organizado para dar expresión práctica a ese descontento”.

Chicago, dicen unos, sólo es una primera llamada.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2013/01/03/estados-unidos-la-guerra-contra-la-educacion-publica/#.VyQjYdThDIU

Imagen: https://www.google.com/search?q=La+guerra+contra+la+educaci%C3%B3n+p%C3%BAblica&espv=2&biw=1366&bih=667&site=webhp&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiWuYmLvLXMAhUKlR4KHdTlC-cQ_AUIBigB#imgrc=4qt2zsHr-SqtpM%3A

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Venezuela: Niños de Zaraza se encuentran en la ciencia y la tecnología

Venezuela/ 13 de Mayo de 2016/El Tubazo Digital

Niños de Zaraza se encuentran en la ciencia y la tecnología

Como parte de las actividades programadas para innovar en el área educativa en el municipio Pedro Zaraza, se realizó en las Instalaciones de la cancha techada en la Escuela Francisco Salías, el XIV Encuentro Municipal Infantil de Ciencia, Tecnología y Educación Ambiental, el cual agrupa la fase de educación Inicial.

Rubiray Manzano de Machuca, directora del Jardín de Infancia Francisco Salías recalcó que están aplicando técnicas innovadoras en el tema del cuidado del ambiente. “Tenemos más de 50 niños participando en representación de 22 instituciones’’

Igualmente Manzano informó que se le están aplicando los cuidados necesarios a la apicultura con el objetivo de obtener y consumir miel. La actividad culminó con un encuentro científico entre docentes y estudiantes.

Esta actividad busca innovar en el área

Esta actividad busca innovar en el área

Fuente: http://www.eltubazodigital.com/noticias-de-venezuela/ninos-de-zaraza-se-encuentran-en-la-ciencia-y-la-tecnologia/

 

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