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Guia de Articulación Escuela Comunidad: Hacia la construcción de Comunidades Educativas Ampliadas

Reseña: La comunidad educativa ampliada incluye tanto los estudiantes o educadores, los padres, madres y cuidadores, los directivos docentes y el personal administrativo, como las organizaciones de base y las instituciones que hacen parte del territorio, y tienen labores formativas en diversos grados, por lo cual generan unas redes sociales en las que también participan las escuelas.

Éste documento presenta el por qué y para qué de la comunidad educativa ampliada, precisa su definición, y algunas de sus características, propósitos, niveles de articulación, procesos que genera y sugerencias para su conformación

Descargar aqui: RedEAmerica_EscuelayComunidad_ESP

Fuente: http://www.redeamerica.org/PublicacionesOnLine/ArtMID/1392/ArticleID/1335/Articulaci243n-Escuela-Comunidad-Hacia-la-construcci243n-de-Comunidades-Educativas-Ampliadas

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Costa Rica: CIEM lanza campaña contra prácticas sexistas en la UCR

Caribe Insular/Costa Rica/semanariouniversidad.com

Para el año 2016, existió una brecha de género del 11% en nombramientos para puestos de docencia en la Universidad de Costa Rica (UCR). Ese año, la universidad contrató a 4.240 personas para desempeñarse como docentes. De estas, 2.355 fueron hombres y 1.885 mujeres.

Significa que para ese año, se contrataron a 470 hombres más que mujeres, en esos puestos, de acuerdo con el informe “Brecha de Género en Recursos Humanos en la UCR”, publicado en 2017.

Afiche de la campaña, suministrado por el CIEM

Este es uno de los datos que fundamentan el lanzamiento de la campaña “Visibilizar y transformar prácticas sexistas y discriminatorias en la Educación Superior”, impulsada por el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM) de la UCR.

“Esta campaña es un ejercicio pionero a nivel de universidades públicas en América Latina”, comentó María José Chaves Groh, investigadora del CIEM, quien dirigió esta campaña.

La iniciativa, que consta de un conjunto de productos gráficos, cuñas de radio y videos, explica cuáles son las conductas sexistas presentes dentro de la universidad, que muchas veces son obviadas o pasadas por alto. Esto a través de datos obtenidos de informes y testimonios de mujeres que estudian o trabajan en la UCR.

Afiche de la campaña, suministrado por el CIEM

Los mensajes de esta campaña surgen como resultado de un ejercicio de grupos focales que se realizaron en diversas sedes de la UCR, según la investigadora.

Chaves explicó que en estos grupos focales participaron funcionarias del área administrativa, funcionarias del área docente y estudiantes de distintas carreras. Entre las participantes, variaba la cantidad años que tienen de laborar (o estudiar) en la Universidad de Costa Rica.

Los grupos focales se centraron en conocer los puntos de vista de estas mujeres sobre qué estaban entendiendo por sexismo y qué estaba significando en su vida laboral y académica.

“En todos los grupos focales no hubo una sola participante que no tuviera nada que decir respecto al tema: todas habían enfrentado alguna forma de sexismo”, explicó Chaves.

La investigadora afirma que otra de las conclusiones que se puede sacar, a través de la información recabada en los grupos focales, es que la Universidad no es ajena a esta problemática.

“Lo que queremos es abrir una discusión sobre el sexismo, sobre las afectaciones que tiene en el crecimiento profesional y académico de las mujeres”, dijo.

María José Chaves Groh, investigadora del CIEM encargada de la campaña “Visibilizar y transformar prácticas sexistas y discriminatorias en la Educación Superior”. (Foto:Katya Alvarado)

Chaves explicó que, desde el segundo semestre del 2018, se empezaron a realizar los grupos focales. Durante el primer semestre de este año, se empezó con la elaboración de los materiales gráficos que conforman la campaña.

La investigadora dijo que la estrategia que van a implementar, para llevar esta campaña a las distintas sedes de la universidad, será por medio de conversatorios. “Vamos a estar realizando, en el mes de septiembre, conversatorios en distintas sedes de la U, con el objetivo de generar discusión y profundizar sobre el tema” explicó.

Testimonios

“El sexismo representa un techo en el crecimiento de las mujeres”. Esta es la conclusión más contundente a la que afirma haber llegado Chaves, a través de las investigaciones para la campaña, y en gran parte, a través de los testimonios de otras mujeres que se desempeñan en el ámbito universitario.

“Creo que lo que se puede constatar una vez más, a través de los relatos que ellas comparten en las diferentes sedes, es que el sexismo representa un gran obstáculo en el desarrollo laboral o académico de estas mujeres”, explicó la investigadora.

Señaló también que hay un tema con la parte formal. Chaves afirma que si no hay una cuota establecida para mujeres dentro de un puesto, difícilmente se garantiza la participación mínima de mujeres.

En la sede Rodrigo Facio de la UCR, por cada profesora en Ingeniería hay cerca de cuatro hombres. En Ciencias Básicas, hay aproximadamente tres hombres docentes por cada mujer.

Esto de acuerdo con datos del informe “Tercer Balance del Estado de la Igualdad de Género de la Universidad de Costa Rica”, publicado en 2012.

“Aparte de esto, hay un tema también con lo no formal. A través de los relatos que plantean los grupos focales, descubrimos que estas mujeres no se sienten seguras de postularse por un puesto de representación estudiantil o de jefatura, porque sienten que el hecho de ser mujeres podría representar un obstáculo para que puedan ser elegidas, o incluso, ser tratadas con respeto dentro del mismo debate”, explicó Chaves.

Esto debido a que, en muchas ocasiones, los señalamientos que se le hacen a mujeres que optan por estos puestos ni siquiera van por la parte profesional, sino por la personal.

“Si yo me postulo para un puesto, obviamente me estoy exponiendo a que me cuestionen el trabajo que he hecho, y yo con eso no tengo ningún problema. Lo que creo es que no se me va a cuestionar por mi trabajo, se me va a cuestionar si realmente estoy en condiciones de poder hacer esto ahora que tengo una niña de dos años, si de verdad le voy dedicar tiempo al puesto por eso. Entonces, como yo creo que por donde me van a salir es por ahí, mejor no me presento.”, contó Chaves sobre el testimonio de una profesora.

La investigadora explicó que hay mujeres que muchas veces evitan postularse para estos puestos, no porque no exista una garantía administrativa de que tienen posibilidad de resultar electas, sino por evitar exponerse a estos señalamientos personales.

Concientizar para impulsar un cambio

Chaves señaló la importancia de que esta campaña no se quede únicamente en la difusión del material, y que sirva como herramienta no solo de concientización, sino que ayude a iniciar un proceso erradicación progresiva de estas prácticas sexistas.

“Hay una apuesta fuerte en el cambio cultural. En la medida en que las personas podamos identificar qué es lo que estamos haciendo para reproducir el sexismo, también podemos tomar cartas en el asunto para saber qué factores se pueden transformar desde las prácticas individuales, para ir rompiendo con esta lógica discriminatoria”, explicó la investigadora.

Esperan que más adelante exista la posibilidad de que la UCR pueda asumir acciones normativas en este sentido. No obstante, señaló que antes de pensar en un mecanismo de sanción, es fundamental trabajar primero en la parte cultural.

Chaves aclaró que los conversatorios están dirigidos a toda la comunidad universitaria, no solo a estudiantes.

“De hecho, la estrategia de difusión de los conversatorios, en cada Sede, es que estamos haciendo contacto con gente de Asociaciones de Estudiantes y con funcionarios y funcionarias, de manera que no sean solo estudiantes quienes lleguen a la actividad”, dijo.

La investigadora explicó que son conscientes de que este es un primer esfuerzo, así que su primera intención es empezar a mover los materiales de difusión, empezar a tocar el tema y que este vaya cobrando vida propia.

“Esto será efectivo en la medida en que más actores se apropien de la discusión y se sumen a generar esta transformación cultural”, añadió.

La campaña está dispuesta para extenderse por dos meses. Aún así, Chaves explicó que esperan que su alcance vaya más allá del tiempo que se mantenga en difusión.

“La idea cuando conceptualizamos los materiales es que puedan ser materiales pedagógicos, materiales de trabajo. Así estos quedan a disposición para utilizarlos en clases, en talleres y charlas que estén relacionadas con el tema de sexismo, en el ámbito universitario”, finalizó.

Fuente: https://semanariouniversidad.com/universitarias/ciem-lanza-campana-contra-practicas-sexistas-en-la-ucr/

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La ética de la violencia feminista

Ser hombre y pensar, escribir o articular un discurso cualquiera en torno del género, y sobre todo acerca del feminismo, suele ser difícil porque siempre (o por lo menos la mayoría de las veces) conlleva intrínseco el riesgo de apelar a cualquiera de las siguientes posiciones (todas ellas políticas, en el más extenso sentido de la palabra):
  1. Juzgar las formas y los contenidos de la lucha ajena partiendo de la total incomprensión de lo que significa, por ejemplo, que la sexualidad y el cuerpo de las mujeres se encuentren, en cada espacio de la cotidianidad, a todas horas, en disputa y en cuestión por la propia masculinidad; es decir, partiendo desde la invisibilización y el no-reconocimiento de la identidad en resistencia.
  2. Recentrar los ejes y las articulaciones de la resistencia femenina en rededor de los márgenes de acción de la masculinidad, sin importar qué tan progresista ésta última se autoafirme.
  3. Anular el ejercicio de la subjetividad femenina, desplazándola como el centro de gravedad del movimiento mismo, para vaciarla de sus contenidos concretos en simples abstracciones y tipos ideales.

Por supuesto, estos y otros tantos recursos se configuran y nutren, en principio, en el seno mismo de una posición de enunciación y de intervención en la vida pública y en los imaginarios colectivos compartidos que es a todas luces privilegiada respecto de aquellas identidades que históricamente han sido excluidas, dominadas y explotadas (cualquier otro adjetivo es derivado de estos tres) por las estructuras y los procesos sociales que históricamente surgieron —y se han mantenido vigentes hasta el presente— atravesadas por una lógica de género jerárquica en las que múltiples masculinidades subordinan a múltiples feminidades (y a otras masculinidades) para asegurar la reproducción sistemática y ampliada de sus condiciones de posibilidad y de su propia existencia en cuanto tal.

Hoy día, inclusive, reconocer ese privilegio praxeológico y discursivo es ya un espacio común, al que cada vez se recurre con mayor frecuencia por una diversidad de masculinidades, para intentar abstraerse de la lógica de operación del patriarcado y asumir una posición de exterioridad respecto de los ejercicios de poder y de las prácticas de violencia de las que aquel se vale para parasitar las relaciones intersubjetivas entre los géneros, tanto los binarios como los no-binarios.

Ello, en este sentido, da cuenta de que si bien los esfuerzos por pensar a la propia masculinidad desde el ser-hombre es algo que en efecto se está llevando a cabo (no solo para desmontar las lógicas patriarcales en todas sus contingencias, respecto de la falsa oposición hombre/mujer, sino también como una estrategia de supervivencia desde las coordenadas de otras formas de experimentar la masculinidad); es cierto, asimismo, que la tarea se encuentra aún muy lejos de ser capaz de fundar dinámicas de acompañamiento horizontales que no reifiquen a las feminidades y que no terminen, por lo demás, reproduciendo el sistema vigente bajo el velo de la corrección política y la infantilización de las agraviadas —con tal de no ser objeto de sus críticas y denuncias y exigencias.

Afirmarse, pues, como una identidad (o mejor: como una masculinidad) exterior a la tensión que la lucha feminista abre en su resistencia a las lógicas patriarcales de la sociedad moderna capitalista contemporánea no es, por ninguna razón, un acto menos atroz que el sojuzgar, el condenar y el criminalizar eventos como los ocurridos el pasado fin de semana en la Ciudad de México, con motivo de la digna rabia que despertó entre las mujeres el más reciente (y la expresión no es azarosa) caso de violación a una de ellas; esta vez, por una manada de Porkys adscrita a una de las instituciones policiales capitalinas.

Y es que, en efecto, lo primero significa cerrar el diálogo y el cuestionamiento tan necesarios que las compañeras ponen en juego, para el conjunto de la sociedad, cada vez que toman el espacio público y se manifiestan. Implica, por lo tanto, fundar unilateralmente un monólogo en el que se encapsula a la lucha feminista para mirarla (y no reconocerla ni aceptarla) sólo a la distancia, como algo a lo que se es ajeno y que, en consecuencia, no supone ninguna interpelación. Lo segundo, por su parte, no tiene otra cara que la del más profundo y reaccionario conservadurismo que, enquistado como está en su posición de poder, no hace más que responder con grados cada vez mayores de violencia, de dominación y de explotación ante aquello y aquellas que lo desnudan en toda su falsedad.

Y así lo demostraron, de hecho, las dos tendencias que dominaron la discusión (por lo menos en redes y medios similares y derivados, pero no sólo) que se desprendieron de las últimas protestas: la ampliación y la profundización del machismo y el falocentrismo, por un lado; y las exigencias (veladas o no) de una despolitización del feminismo, por el otro. Es decir, simultáneamente: la radicalización discursiva del imaginario y los sentidos comunes que en este país alimentan la desaparición, la violación y el feminicidio en escalas cada día más grandes y por medios crecientemente más sanguinarios; y la desarticulación del dolor, la rabia, el temor y la angustia que nutren a la resistencia colectiva e individual a través de la exigencia en pos de su institucionalización y pacificación.

Los cristales rotos en edificios públicos, las pintas en estaciones de transporte público (concesionado a privados con el capital y las capacidades técnicas y logísticas suficientes para echar a andar de nuevo esas estaciones seis horas después de suintervención política por parte de las feministas), y las consignas escritas en monumentos históricos, por supuesto coadyuvaron a que esas dos tendencias se magnificasen (con la ayuda de la narrativa particular de las cadenas televisivas y la prensa) en proporciones tales que, durante dos días, no sólo fueron los eventos protagonistas de las discusiones en el debate público nacional, sino que, además, llevaron al extremo de lo absurdo la necesidad de visibilizar y concientizar a la sociedad sobre el valor supremo de una vida humana frente a un mundo material superfluo, banal y venial: construido, en estrictos términos benjaminianos, como un vestigio de barbarie (y la barbarie también tiene género).

Las agresiones a periodistas (hombres y mujeres, por igual) se sumaron a la ecuación. Pero quizá habría que pensar, por lo menos como una problematización seria y legítima, que la similitud de la narrativa entre distintos medios que cubrieron los hechos ofrece mucho material para pensar en términos de lo que supondría una estrategia de comunicación que busca relegitimar el rol central de las corporaciones y los capitales privados en la definición de la agenda política en este país (luego de poco más de once meses de gobierno de una administración que no se cansa de acicatear a la prensa y a las televisoras por sus claras filias y fobias en las redes del poder político mexicano).

Pero más allá de eso (que en los márgenes de lo absurdo podría parecer una conspiración de los medios para victimizarse frente a la sociedad), un tema de mayor trascendencia es que esta sociedad sigue sin comprender el contenido profundamente ético que se encuentra en juego en la violencia que se desdobla en cada nueva manifestación feminista. Violencia que, para desgracia del conservadurismo nacional, no tiene punto de comparación con la violencia sexual, de género y feminicida que se vive como cotidianidad en el país. Porque, por más que se la quiera emparentar o asimilar con estas formas que tienen al país sumido en un abismo de desaparición y ahogado en cadáveres de mujeres mutiladas, ésta, es decir, la violencia de la protesta, se distancia cualitativamente de aquella en el reconocimiento que hace de la necesidad de resistir y enfrentar estructuras, relaciones y dinámicas sociales que se sostienen sobre la muerte y la desaparición: hechos que ni en este espacio-tiempo ni en ninguno otro son desmontables por la vía pacífica.

Por eso, quizá, la indignación colectiva frente a la intervención política del Ángel de la Independencia causa tanto desconcierto a cualquier criterio que tenga un respeto ético mínimo por la vida de hombres y mujeres por igual, como condición de existencia colectiva e individual. Porque no es sólo el absurdo de la incomprensión de que el espacio público está ahí para ser tomado y apropiado por la sociedad, para ser intervenido de manera que refleje, con la mayor fidelidad posible, los problemas que la aquejan y recobrar, así, por cuanto monumento, su función mnemotécnica. Es, también, la farsa que se halla de fondo en la propia indignación de amplios sectores de la sociedad que no tuvieron empacho en expresar su más hondo racismo, clasismo y sexismo; aunque esos mismos sectores sean objeto, ellos también, de las dinámicas contra las cuales se protestó el fin de semana.

Y es que, por supuesto, no faltaron quienes buscaron obtener dividendos políticos desde el momento en que se supo de la violación hasta que las manifestaciones terminaron (lo cual, de ninguna manera, excusa a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México por la serie de respuestas que ofreció: desarticuladas, expresadas más como reacciones tardías, descalificaciones y criminalizaciones que como proposiciones).

Lo más probable es que el resto del sexenio esa dinámica domine el debate y atraviese a toda protesta social que se genere porque en ello se juega la legitimidad de agendas que, si se quiere, se perfilan reformistas, pero que al final del día son alternativas a las dinámicas que han venido dominando el desarrollo de la convivencia colectiva en este país, los últimos años. Después de todo, a diferencia de lo que ocurre con la derecha en el gobierno, cuando es la izquierda (o algo que se pretende a sí mismo izquierda) la que gestiona la estructura estatal y el andamiaje gubernamental, todo está por disputarse, pues nada está, por principio de cuentas, definido de antemano —al menos no más allá de ciertas concesiones al capital que le permitan administrar el gobierno. Es la pugna por esos múltiples sentidos y direcciones políticas aún por definir lo que se está colando en cada movilización y descontento, aún si los eventos que atraviesa, en cuestión, en apariencia tienen poco o nada que ver con el programa de gobierno en turno.

Por eso, algunas lecciones que tendrían que quedar abiertas para trabajarlas en lo que sigue, por lo menos desde la trinchera de este privilegio genérico desde el cual se discurre, quizá tendrían que ver más con la necesidad de no renunciar a ser interpelados, siempre partiendo del imperativo de corresponder a esa interpelación con creatividad y desde una perspectiva de horizontalidad para no profundizar la barbarie en la que ya vive esta sociedad.

Lo primero, porque es claro que no basta con desmontar el patriarcado sólo dentro de las prácticas de convivencia entre mujeres: no es desde ahí desde donde se organiza la desaparición, las violaciones y los asesinatos. Y lo cierto es que, para hacer de esta lucha algo totalizante, no basta con invitar al universo de masculinidades a hacer conciencia de género, de raza y de clase por sí mismas, como un ejercicio autocrítico de su toxicidad. La lógica de ordenamiento de la vida cotidiana del machismo requiere de un tipo de cuestionamiento, de un tipo de violencia (ética) sistemática, que se le enfrente y sea capaz de penetrar a las capas más profundas de interiorización y normalización de la exclusión, la dominación y la explotación de la mujer.

Y lo segundo, por su parte, porque es un hecho que, ante el cuestionamiento femenino, la respuesta primordial del varón ha sido sostenidamente la misma: la negación de la sujetidad de las mujeres. Por eso no es casual que, ante el reclamo en torno del ejercicio de su sexualidad, hoy las mujeres estén experimentando un recrudecimiento, un incremento cualitativo y cuantitativo de la violencia feminicida justo en el momento en que ellas reclaman para sí la total soberanía de su cuerpo: la manera que tiene el machismo de demostrar que su cuerpo no les pertenece es desapareciéndolo, violándolo y asesinándolo. La respuesta de éste es proporcional a la resistencia de aquellas.

Desarticular dicha respuesta no es sencillo. Pero por ello es importante no desconocer que, para conseguir dicho objetivo, la lucha debe tener como su condición de posibilidad el ejercicio de la violencia feminista. Después de todo, nada cambió nunca, en la historia de la humanidad, sin que antes ciudades e imperios enteros fuesen llevados a las ruinas. Y este imperio, en particular, avasalla y satura la experiencia de la vida cotidiana.

– Ricardo Orozco, Consejero Ejecutivo del Centro Mexicano de Análisis de la Política Internacional, @r_zco

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/201750

Imagen tomada de: https://periodicotribuna.com.ar/17595-la-violencia-del-feminismo-llega-a-rosario.html

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Dinamarca: La Universidad de Copenhague alienta a los profesores a contribuir al entorno de educación inclusiva.

Europa/Dinamarca/cphpost.dk

KU aconseja a los profesores que escriban a los estudiantes para conocer sus preferencias sobre cómo deben ser abordados y referidos

 

Se ha aconsejado a los profesores de la Universidad de Copenhague (KU) que presten más atención al articular el género con los estudiantes en sus clases.

El consejo llegó antes del comienzo del nuevo semestre a través de un correo electrónico enviado por el Departamento de Artes y Ciencias Culturales el viernes pasado, informa TV2.

El departamento instó a la facultad a tener en cuenta que hay estudiantes que son transgénero o no binarios y pueden sentirse incómodos cuando se les asigna un binario de género al que no sienten que pertenecen.

Con el fin de fomentar un ambiente educativo inclusivo, la gerencia alienta a los profesores a evitar las designaciones de género de los estudiantes.

«Solo un consejo»
Sin embargo, la jefa del departamento, Mette Sandbye, ha aclarado a TV2 que el correo electrónico se envió como un consejo y «no debería parecer un conjunto de reglas».

«Esta es una situación nueva para nosotros, y no hay pautas generales sobre cómo abordarla, por lo que creemos que es bueno hablar con nuestros empleados», continuó Sandbye.

Sin embargo, la gerencia ha reunido algunas pautas no oficiales para ayudar al personal que podría tener dificultades para evitar designaciones de género.

Las pautas incluyen: escribir a los estudiantes individualmente para preguntarles si tienen alguna preferencia (pronombres, etc.), evitar reunir grupos usando términos de género (como niñas, etc.), y usar los nombres de los estudiantes en lugar de los pronombres.

«Solo tienen que ser conscientes del problema» y «ganar la manera de abordar mejor a los estudiantes», concluyó Sandbye.

Algunos piensan que es un progreso, otros piensan que es una ‘política de violación’.
A principios de este mes, el rector de la universidad, Bente Stallknecht, declaró: «La Universidad de Copenhague tiene una responsabilidad especial de garantizar un lugar de trabajo inclusivo y heterogéneo».

Pero a pesar del gesto de apoyo, los estudiantes de KU tienen opiniones diferentes.

“Muchos están en una posición vulnerable. Creo que es bueno echarles una mano ”, aplaudió Mike Gudbergsen, presidente del consejo estudiantil de KU.

Sin embargo, otro estudiante, Victor Kipp, dijo que pensaba que era «confuso» y que sería «una gran interferencia en la enseñanza».

«La idea de que el maestro sepa todos los nombres de 60-80 personas es demasiado», agregó Jonas Raabel Jensen, quien calificó el consejo como una «política de violación».

Sin embargo, la gestión del profesorado apoya la iniciativa.

“Especialmente entre las generaciones más jóvenes, algo está sucediendo en este momento. Tienen una mentalidad diferente ”, dijo el vicedecano Jens Erik Mogensen a Berlingske.

«Y dado que principalmente educamos a los jóvenes, tenemos que ingresar a esos discursos, y uno de ellos es el tema de lo binario y lo no binario».

Fuente: http://cphpost.dk/news/university-of-copenhagen-encourages-lecturers-to-contribute-to-inclusive-education-environment.html
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María Laura Torre desde Argentina: “Necesitamos volver a tener un Gobierno que cuide a los docentes y a la educación”

América del Sur/Argentina/elintransigente.com
María Laura Torre habló de los reclamos del Frente de Unidad Docente frente al Ministerio de Trabajo.

Argentina atraviesa por un delicado panorama económico que golpea a diferentes sectores de la sociedad. En las últimas horas, se produjeron diversas protestas en torno a la exigencia de la oposición para con el Gobierno nacional sobre la declaración de la emergencia alimentaria, en la cual solicitan que se reasignen partidas para las organizaciones sociales.

Sin embargo, este no es el único reclamo que se llevó adelante en la provincia de Buenos Aires. También los docentes tomaron medidas respecto a la falta de respuesta a los cuestionamientos expresados al Gobierno. En este sentido, la secretaria general adjunta de SUTEBA, María Laura Torre, habló de los reclamos del Frente de Unidad Docente frente al Ministerio de Trabajo.

“En el marco de exigirle al ministro de Trabajo de que respete la ley de paritarias que dice que cuando una de las partes solicita la convocatoria nos tienen que convocar. Ayer lo hicimos frente al Ministerio pero el ministro no estaba. Tampoco tenemos una respuesta concreta y lo que estamos diciendo es que necesitamos que se actualice la paritaria para no seguir perdiendo poder adquisitivo“, aseguró.

Al aire de Radio Caput, dijo también que en paralelo apoyan el resto de los reclamos sociales. “A su vez también, el resto de los puntos que solicitamos esque se actualicen las asignaciones familiares, la de los comedores y de la salud de las escuelas. La gobernadora está planteando un aumento que no dice desde donde parte y hacia donde llega. De $27 nos está aumentando a $29 para octubre y a $33 recién para noviembre“, aclaró.

La dirigente sindical expresó también que la falta alimenticia es grave en algunos sectores y reiteró su aval al proyecto del resto de los grupos partidarios en relación a este tema. “Lo más grave es que a los adolescentes no les llega nada, por eso estamos siendo parte también de la exigencia a una expansión de la ley de emergencia alimentaria. Tener que estar hablando de hambre en la provincia más rica del país es algo tan grave“, lamentó.

“Nuestro día nos encuentra en la calle peleando por una paritaria nacional que este Gobierno nos quitó, peleando por el hambre que se tiene que acabar en el país. Una Plaza de Mayo que para los docentes está vallada para los docentes. Necesitamos volver a tener un Estado que cuide a los docentes y que cuide a la educación. Un Gobierno que nos respete y nos valore a nosotros y a la escuela pública“, agregó.

Finalmente, Torre se mostró expectante a una señal del Gobierno y anunció una nueva marcha. “Esperemos que nos terminen dando una respuesta. Lo concreto es convocarnos y resolver que la paritaria salarial se vuelva a abrir en función de actualizar la cláusula gatillo. Por lo pronto, decidimos realizar un frente de lucha el próximo martes“, cerró.

Fuente: https://elintransigente.com/politica/2019/09/11/hay-muchas-probabilidades-de-que-manana-tenga-media-sancion-la-emergencia-alimentaria/

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Francisco Mora: “El cerebro sólo aprende si hay emoción”

Por EDUCACIÓN 3.0

Para Francisco Mora, docente, doctor en Medicina y Neurociencia, y catedrático de Fisiología, la clave no está en fomentar las emociones en el aula, sino en enseñar con emoción. Por eso, un “profesor excelente es capaz de convertir cualquier concepto, incluso de apariencia ‘sosa’, en algo siempre interesante”.

A lo largo de su trayectoria profesional, Francisco Mora ha alternado su labor como docente —es, además de doctor en Medicina y Neurociencia, catedrático de Fisiología en la Universidad Complutense de Madrid y profesor adscrito de Fisiología Molecular y Biofísica en la Universidad de Iowa, en Estados Unidos— con la de investigador (en España y Estados Unidos) y la de divulgador. Tanto en sus conferencias como en sus artículos y libros se centra sobre todo en el funcionamiento del cerebro, en cómo aprendemos y la influencia que tienen las emociones en este proceso. El objetivo: acercar los avances de la neurociencia al público.

Pregunta: ¿Cómo aprende el cerebro?

Respuesta: Aprender es un proceso que ya viene programado genéticamente en el cerebro de todos los organismos. Es la base de la supervivencia del individuo y de la especie, como lo puede ser comer, beber o la propia sexualidad. Aprender y memorizar en su esencia significa hacer asociaciones de eventos que producen cambios en las neuronas y sus contactos con otras neuronas en redes que se extienden a lo largo de muchas áreas del cerebro. Y, en su esencia, todos los cerebros usan los mismos mecanismos neurales de aprendizaje.

P: Y, en el caso concreto de un niño, ¿cómo aprende?

R: Un niño comienza a aprender desde el mismo momento del nacimiento, si no antes. Aprende en los primeros años a través de esos mecanismos básicos que son la imitación, la atención compartida y la empatía, como explico y pongo ejemplos en uno de mis últimos libros ‘Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama’.

P: ¿Qué papel juegan los padres y los docentes en el aprendizaje de un niño?

R: Un papel trascendente, sobre todo en el aprendizaje de valores y normas. Los padres, con su lenguaje, su conducta y, con ella, el respeto a ciertos valores y normas, moldean, cambian la estructura física y química del cerebro del niño de una forma casi definitiva y, por tanto, su futura conducta. El maestro, definitivamente, colabora en ese proceso de manera esencial.

P: Afirma que el cerebro es plástico. ¿Qué significado tiene este concepto? ¿Qué elementos lo hacen más eficiente?

R: Plástico significa modificable. Y eso es el cerebro, no sólo del niño, sino del ser humano a lo largo de casi todo su arco vital. El cerebro cambia en su conformación anatómica, bioquímica y fisiológica, lo que influye en la conducta, en el pensamiento y en el sentimiento del poseedor de ese cerebro. Esos cambios son el resultado de lo que se aprende y memoriza a lo largo de toda una vida. Sin duda, esos procesos son más eficientes en las primeras edades. La esencia y la eficiencia del aprendizaje y de la memoria que modifica el cerebro reside en esa energía cerebral que llamamos emoción.

P: ¿Qué aporta la neurociencia al proceso de enseñanza-aprendizaje?

R: La comprensión acerca de que ‘nada se puede aprender más que aquello que se ama’. Quiero decir, que muy poco se puede enseñar y aprender bien sino esta mediado por la emoción. Y esto se basa en nuestros conocimientos actuales acerca de cómo funciona el cerebro.

Muy poco se puede enseñar y aprender bien sino esta mediado por la emoción

P: También ha hablado sobre la figura del neuroeducador y que como tal no existe en la actualidad. ¿Cuál es su papel?

R: Se le podría considerar como un maestro de referencia en relación a los nuevos conocimientos que sobre el cerebro se avecinan y que influirán, cada vez más, en la docencia y la educación. Un maestro con un grado mucho más alto que aquél que se obtiene con el de Magisterio. Un maestro conocedor de conceptos básicos en materias como la neurociencia, la neuropsicología, neurología y medicina, además, por supuesto, de la educación y la docencia. ¿Haría falta, entonces, un nuevo grado para las Universidades? De todo ello hago un sucinto esbozo en el libro ‘Neuroeducación’.

P: ¿Qué es un neuromito?

R: Una falsa verdad y en este contexto del que hablamos ‘neuro’, una falsa verdad acerca de lo que enseña la Neurociencia. El neuromito más universal y que persiste insistentemente en el acervo cultural de todas las sociedades es aquél que dice que solo se utiliza un 10% de nuestro cerebro. Tal cosa es rematadamente falsa.

P: ¿Cómo convencería a un docente de la importancia de fomentar las emociones en el aula?

R: No se trata de fomentar las emociones en el aula, sino de enseñar con emoción, lo que quiere decir haciendo curioso lo que se enseña. La curiosidad despierta la atención en el que escucha y aprende de forma automática y con ello, es obvio, se aprende mejor. Nada se puede aprender sin una atención despierta, sostenida, consciente. Y nada despierta más la atención que aquello que se hace diferente y curioso. Un profesor monótono, aburrido o repetitivo es un claro ejemplo del valor de la emoción en el que enseña. Un profesor excelente es aquél capaz de convertir cualquier cosa o concepto, aun matemático, de apariencia ‘sosa’, en algo siempre interesante.

No se trata de fomentar las emociones en el aula, sino de enseñar con emoción

P: ¿Cómo influye Internet en el proceso de aprendizaje? Como se afirma, ¿afecta al proceso de atención que requiere el aprendizaje en los colegios?

R: Comenzamos a creer que sí; sobre todo, en el proceso de atención que requiere el estudio. Se habla de una atención corta y cambiante para Internet que afecta a la atención sostenida del estudio, lo que llamamos atención ejecutiva. Hoy día, se trata de un tema abierto a estudio y discusión.

P: ¿Cree que esa nueva revolución de una educación basada en el cerebro, Neuroeducación, se impondrá en las sociedades occidentales?

R: Creo que sí. La educación siempre ha estado basada en métodos y opiniones, es decir, el humanismo. Es ahora cuando se avecina una nueva cultura, aquélla del encuentro entre humanismo y ciencia. Y es de esta nueva cultura que se destilará esa necesidad de basar la educación en métodos como el científico, crítico y aceptado por casi todo el mundo frente a otros métodos u opiniones de tipo más personal.

Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/francisco-mora-el-cerebro-solo-aprende-si-hay-emocion/33224.html

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Libro: Educar la institución. Encuentro de educadorxs en torno a la mediación artística

Proyecto coordinado por el Área de Mediación del Centro Nacional de Arte Contemporáneo de Cerrillos y el Departamento
de Educación y Formación en Artes y Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (Caterina Forno Markusovic, Cristian Pizarro Vocar y Daniela Ricciardi Cáceres). Bajo la dirección y curatoría de María Acaso.

©Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio 2018.
ISBN (pdf): 978-956-352-312-6

Resumen:

Desde hace unos años, la mediación en museos ha dejado de ser un área profesional invisible y ha comenzado a ser una práctica que despierta expectación. Uno de los debates en este ámbito es la necesidad de terminar con la idea de la mediación como servicio, para entender el trabajo de lxs mediadorxs como producciones culturales autónomas generadoras de conocimiento, que han de situarse al mismo nivel que las de otrxs profesionales que operan en un museo.

Bajo la dirección y curatoría de María Acaso, el Departamento de Educación y Formación en Artes y Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio desarrolló el proyecto Educar la institución, mediante el cual congregó a educadorxs de espacios culturales de todo el país. Conceptualizado como una instalación artística, un proyecto curatorial y un programa educativo, todo a la vez, su meta fue alterar las ideas preconcebidas sobre qué es una exposición y un programa de mediación; quién es el(la) artista, el(la) curador(a), lxs educadorxs y lxs visitantes, reformulando todos estos roles y preguntándose sobre y a través de ellos mediante la participación de las voces de estos cuatro agentes.

Guiados por la pregunta, ¿qué debería hacer un edificio para convertirse en institución cultural?, y entendiendo la institución como una red de construcción colectiva y horizontal de conocimiento, Educar la institución invitó al colectivo chileno MICH y a los artistas catalanes Jordi Ferreiro y Aimar Pérez Galí para activar experiencias que incitasen a lxs educadorxs a responder dicha pregunta desde la performance, la danza y los procesos de arte colaborativos.

Descargar: https://www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2018/12/educar-la-institucion.pdf

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