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Francisco López Segrera : “El Banco Mundial y los anglosajones han sido los principales defensores de la privatización de la educación”

Por: Salvador López Arnal

Entrevista a Francisco López Segrera sobre Prospectiva de la educación superior en el mundo.
Tendencias mundiales, regionales y escenarios al 2030 (II)

El autor del libro es conocido en Colombia, Argentina y México, donde da frecuentemente conferencias e
imparte clases. Doctor en Estudios Latinoamericanos (París VIII, Sorbonne) y vicerrector del Instituto
Superior de Relaciones Internacionales de Cuba (1980-1989), fue funcionario de la UNESCO. Director de la
Revista de UNESCO Educación Superior y Sociedad (1998-2001), fue seleccionado por la UNESCO para
integrar el Grupo Internacional de Expertos del Foro UNESCO en educación superior. Asesor académico,
editor y autor en la UPC de los Informes de la Global University Network for Innovation, ha sido profesor
visitante y/o conferencista invitado en más de 140 universidades. Entre ellas: UNAM, Universidad de Sao
Paulo, Boston College, Binghamton, Berkeley, Stanford, Oxford, Riverside, Sorbonne, Instituto de
Barcelona de Estudios Internacionales, Universidad de Salamanca y Politécnica de Cataluña.
Nos habíamos quedado en este punto. Habla usted de tendencias, ¿qué es una tendencia?
Una tendencia implica la aparición nueva y recurrente de un mismo fenómeno en un determinado
periodo de tiempo en varios países. Cuando hablo de las tendencias de la educación superior -tema
sobre el que vengo publicando artículos y libros hace más de veinte años- me refiero a fenómenos
tales como: masificación, diversificación de la financiación, acreditación, investigación, educación
virtual, innovación, responsabilidad social de la universidad y otras muchas. Son procesos presentes
en casi todos los sistemas de educación superior a nivel mundial. Esta homogenización de
tendencias ha sido influida por las políticas de UNESCO y del Banco Mundial a nivel planetario,
pese a sus diferencias esenciales.
Pero la UNESCO y el Banco Mundial, salvo error por mi parte, son dos instituciones con finalidades
muy distintas cuando no antagónicas. Influyen, dice usted, pero ¿en qué sentido? ¿Qué concepción de
la educación superior hay en un caso y en el otro?
UNESCO impulso reformas de la educación superior en la región -y a nivel mundial- con
importantes diferencias respecto al Banco Mundial. En especial por su defensa de la igualdad de
oportunidades educativas y por su énfasis de que el Estado debía financiar la educación superior
pública.
Sin embargo, las recomendaciones y agenda de UNESCO para transformar la educación superior
latinoamericana iban en un sentido similar a la agenda del Banco Mundial: uso eficiente de los
recursos; fuentes de financiamiento alternativas a las estatales; perfeccionamiento de los procesos
de gestión; diversificación de los sistemas educativos; mejorar la calidad de los profesores;
actualizar los programas de estudio y los métodos de enseñanza; modernizar la infraestructura de las
instituciones; desarrollo de programas de investigación, extensión e internacionalización; y
articulación de la educación superior con los niveles previos de enseñanza y el desarrollo humano
sostenible.
Se coincidía en acciones e indicadores que hacía falta desarrollar para transformar la educación
superior, pero había una diferencia esencial por la defensa de UNESCO de la educación superior
pública.
Por otra parte, para comprender mejor, ¿cómo logra el Banco Mundial influir en las políticas
universitarias españolas por ejemplo? ¿Los gobiernos le son sumisos?
El Banco Mundial apenas tiene influencia en la educación superior española, pues no tiene
sometido a los gobiernos de España a préstamos como ocurría en América Latina y el Caribe,
gobiernos dependientes de préstamos del BM y del FMI. El impacto de las políticas neoliberales a
fines de los 80s y los 90s, aunado a una deuda externa colosal, hacia que las economías
latinoamericanas estuvieran en quiebra. Esto redujo la financiación de la educación superior en un
momento de expansión de la matrícula. El resultado es que los gobiernos dejaron florecer
universidades privadas de toda índole sin debido control. Se crearon muchas universidades de mala
calidad denominadas «universidades-garaje», «universidades-patito», universidades de «tizapizarra».
En España no se dieron estas circunstancias de influencia del Banco Mundial y de crisis profunda
del financiamiento de las universidades. En la UE triunfó el Estado de Bienestar que, pese a sus
limitaciones, no ha podido ser desmantelado en su totalidad por las políticas neoliberales en curso,
debido a la fuerte oposición de la ciudadanía. Europa es el único continente donde predomina la
educación superior pública de calidad y donde hay también un sistema de salud financiado por la
seguridad social, como ocurre en España. Algo así no existe en América Latina -ni tampoco en
EE.UU.-, salvo en países como Cuba y en otros con gobiernos de izquierda, hoy en difícil situación.
El libro está estructurado en dos capítulos, bibliografía y en anexos. Estos últimos: Tablas y Gráficos.
¿Las tablas y gráficos son de elaboración propia? ¿Por qué les da tanta importancia?
Las Tablas y Gráficos son importantes, pues nos ofrecen de forma cuantitativa algo que
complementa nuestro análisis teórico cualitativo. Salvo excepciones no son elaboración propia. Han
sido tomadas del Instituto de Estadísticas de UNESCO, que nos dice las tasas de matrícula a nivel
mundial. Así nos enteramos que no más del 8% de los africanos entre 18 y 23 años van a la
universidad y que más del 60% de los europeos con esas edades asisten a la universidad. También
del Banco Mundial; de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL); y de la OCDE,
entre otras fuentes.
Señala en el prólogo: “El objetivo de este libro es ofrecer una visión sintética del estado del arte en
educación superior comparada, a nivel mundial y regional, haciendo una crítica a las tendencias
mercantiles que predominan hoy en educación superior? ¿Una visión sintética del estado del arte? ¿A
qué se está refiriendo?
El estudio comparado de la educación superior a nivel mundial, regional y nacional, nos permite ver
las analogías y diferencias entre continentes y países y dentro de un mismo país. Vemos, por
ejemplo, cuales son las mejores universidades de acuerdo a los diversos rankings y a los indicadores
que utilizan; nos enteramos que una universidad como Harvard se da el lujo de no acreditarse, pues
piensa que las empresas donde trabajan sus graduados es la mejor acreditación, y que en América
Latina los procesos de acreditación y evaluación apenas tienen tres décadas. Nos informamos que
mientras los anglosajones designan a sus rectores, en Iberoamérica en las universidades públicas –
aunque no en las privadas- los elegimos democráticamente, aprendemos que son los estudiantes -o
sus padres- mediante préstamos estudiantiles los que financian la educación superior en los países
anglosajones, mientras en Iberoamérica en las universidades públicas es el Estado.
En cuanto al “estado del arte”
Cuando hablo del «estado del arte», es por el hecho de que mis investigaciones están actualizadas en
lo producido por la vanguardia del conocimiento en educación superior a nivel mundial, gracias al
trabajo con sus principales redes, la consulta con sus principales expertos y la lectura de las revistas
y libros más innovadores.
Volviendo a su comentario anterior, ¿cuál sería la situación española desde su punto de vista? El
Estado financia pero también las familias aportan dinero, a veces con muchos sacrificios.
En España las universidades de calidad son mucho más baratas que en EE.UU. -las ivy league están
por encima de los 30.000 dólares- aunque cuestan un 20% más que en Alemania. El costo anual de
la media nacional oscila entre 821 y 1.302 euros anuales. Un grado de 4 años cuesta entre 5.000 y
8.000 euros, en dependencia de la universidad y en especial de la Comunidad Autónoma. Las
universidades catalanas, de Castilla y León y madrileñas son las más caras y las de Galicia y
Andalucía las más baratas.
En las privadas el coste medio anual es de 8 mil euros euros, e incluso puede ser más elevado. Por
ejemplo, estudiar biotecnología en la Universidad Europea de Madrid cuesta unos 9.000 € anuales y
medicina es aún más cara. El costo de los posgrados es elevado. Un MBA en Esade cuesta en total
62.000 euros y en IESE 77.000.
Cuando yo era profesor de la Politécnica de Cataluña, hubo muchas protestas en la década pasada
de los alumnos contra el Plan Bolonia, que a mí no me parecía mal. Los estudiantes en huelga me
explicaron que ya en ese momento algunos profesores solían dejar los conocimientos más
innovadores para ofrecer un máster y no los impartían en la carrera. Así, los profesores se
garantizaban un sobresueldo, pero a ellos les costaban casi tanto como la carrera. Temían que
Bolonia acentuara esta tendencia y que para tener una formación cotizada en el mercado de trabajo,
no les bastara con estudiar una carrera de precio módico, sino que tendrían que pagar un máster
costoso. Entonces comencé a revisar el arista neoliberal del Plan Bolonia.
Hizo muy bien en mi opinión. Esas tendencias mercantiles a las que alude, ¿qué objetivo tendrían?
¿Convertir la educación superior en un negocio accesible a pocos o a los más adinerados? ¿No lo han
conseguido en parte?
El Banco Mundial publicó un estudio en 1995 «Las lecciones de la experiencia» donde decía que
ellos no financiarían la educación superior pues esto era un mal negocio, pues era una inversión sin
retorno. Nosotros publicamos en UNESCO el «Documento de política para el cambio y el desarrollo
en la educación superior» (1995), que defendía el carácter público y gratuito de la educación
superior financiada por el Estado, y que sirvió de documento base para organizar las primeras
conferencias regionales de educación superior en 1996 y la Mundial de 1998. Luego,
conjuntamente, una «task force» de UNESCO y el Banco Mundial publicó un Informe «La
educación superior en los países en desarrollo: peligro y promesa» (2000), en que el Banco
reconsideró su posición de que el Estado no debía invertir en educación superior, pero esto no
implicó una modificación sustancial de sus políticas al respecto.
Esta privatización de la educación superior ha avanzado aceleradamente -con el triunfo del
neoliberalismo en los 90- en todas las regiones del mundo, aunque mucho menos en la Unión
Europea y en África. Los anglosajones son los que obtienen más altos dividendos de esta modalidad
utilitaria.
¿Le he oído bien? ¿El neoliberalismo ha triunfado menos en la Unión Europea que en otras regiones
del mundo? Parece raro sobre todo si pensamos que el neoliberalismo viene a ser la ideología oficial e
indiscutible de la UE realmente existente.
La ideología neoliberal ha triunfado en la UE como dices. Al derrumbarse la URSS, las burguesías
le perdieron el miedo a la clase obrera y a la alternativa socialista. Sin embargo, no han podido
desmantelar en forma total el Estado de Bienestar: aún sigue en pie la salud publica gratuita y la
educación pública gratuita. Es cierto que aparecen formas veladas de privatización, como las
escuelas concertadas en España -híbrido neoliberal de público y privado- y másteres de un costo
desmesurado. Sin embargo, no olvidemos que cuando el PP quiso privatizar la salud pública y la
educación en Madrid no pudo hacerlo.
No del todo. ¿Quiénes defienden o quiénes están detrás de esas tendencias mercantiles a las que alude?
El Banco Mundial y los anglosajones han sido los principales defensores de esta privatización. Pero
en las Declaraciones de las dos Conferencias Mundiales de Educación Superior de UNESCO -1998
y 2009- se ha aprobado la condición de la educación superior como un bien público y social y como
un derecho humano. Esto se ha logrado, en especial, por la defensa de este concepto por las
delegaciones latinoamericanas y algunas otras, con fuerte oposición de los anglosajones.
Una de las consecuencias negativas de la globalización económica es la propuesta de la OMC de
incluir la educación superior como un servicio sujeto a las regulaciones del GATS. Los países –
EE.UU., Nueva Zelanda, Australia, Japón- que obtienen importantes ganancias por concepto de
estudiantes extranjeros defienden con fuerza esta iniciativa. La Ronda Uruguay culminó con la
creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y del Acuerdo General de Comercio de
Servicios (AGCS) entre otros acuerdos. En septiembre de 1998, en un documento restringido, el
secretariado de la OMC planteó la idea de que en la medida que los gobiernos aceptasen la
existencia de proveedores privados en la educación, la misma podía ser tratada como un servicio
comercial, y regulada en el marco de la OMC. En 1999, dicho secretariado definió los servicios
regulados por el AGCS, y entre los mismos incluyó la educación. Desde esa fecha, la agenda
liberalizadora de la OMC convergió con las propuestas reformistas del Banco Mundial. La visión de
la OMC en relación a la Educación Superior es considerarla como un servicio transable y por ende
sujeto a las reglas del AGCS, sin considerar aspectos específicos vinculados al papel que cumple en
la sociedad y su consideración como un derecho social y humano. La creciente privatización de la
educación superior en ALC desde los 90s, ha hecho difícil mantener un pensamiento contrahegemónico que defienda la condición de la ES como bien público y social. Pese a esto, el liderazgo
de UNESCO-IESALC en la región y de sus líderes académicos, ha impedido el intento de convertir
a la educación superior en un servicio que debía suministrar la Organización Mundial de Comercio
(OMC) conforme al AGCS, y la tentativa de diseminar un nuevo concepto de la ES como “bien
público global”, para contraponerlo al concepto de derecho humano y bien público y social.
La inclusión de la ES en las negociaciones por parte de la OMC del AGCS fue criticada por
UNESCO y por las principales instancias y asociaciones de Universidades de ALC y por la gran
mayoría de sus académicos, expertos y rectores de universidades públicas. Al producirse la victoria
y auge de gobiernos posneoliberales en un importante grupo de países de la región latinoamericana
a partir de 1998, estas concepciones fueron criticadas y rechazadas en las políticas educacionales de
dichos países.
Tomemos otro descanso si le parece.
Me parece.
Fuente: El Viejo Topo, febrero de 2020.
(*) Primera parte: Entrevista a Francisco López Segrera sobre Prospectiva de la educación superior en el
mundo. Tendencias mundiales, regionales y escenarios al 2030 (I) “La prospectiva tiene como objetivo
identificar los futuros posibles o futuribles, con el fin de escoger el más conveniente y construirlo desde el
presente, desarrollando una adecuada estrategia”. https://rebelion.org/wp-content/uploads/2020/03/final1

Fuente: https://rebelion.org/wp-content/uploads/2020/03/final2.pdf

 

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Pandemia: la Casa Blanca y el FMI los primeros infectados

Por:  Atilio A. Boron

Guerras, crisis económicas, desastres naturales y pandemias son acontecimientos catastróficos que sacan lo peor y lo mejor de las personas –tanto de los dirigentes como del común de las gentes- y también de los actores e instituciones sociales. Es en esas circunstancias tan adversas como las bellas palabras se desvanecen en el aire y dan lugar a las acciones y comportamientos concretos.

Días pasados y apenas conteniendo las lágrimas el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, denunció ante las cámaras el gran engaño de la “solidaridad europea”. No existe tal cosa, dijo Vucic, es un cuento de niños, un papel mojado. Renglón seguido agradeció la colaboración de la República Popular China. Y tenía razón en su queja. Desde Latinoamérica advertimos hace mucho que la Unión Europea era un mezquino tinglado diseñado para beneficiar más que nada a Alemania a través de su control del Banco Central Europeo (BCE) y con el euro someter a los países de la Eurozona a los caprichos -o los intereses- de Berlín. La titubeante reacción inicial del BCE ante un pedido excepcional de ayuda de Italia para enfrentar la pandemia que está devastando la península mostró por unas horas lo mismo que había denunciado el líder serbio. Un escandaloso “sálvese quien pueda” que echa por tierra las edulcoradas retóricas sobre la “Europa de los ciudadanos”, la “Europa una y múltiple” y otras divagaciones por el estilo. Cuento de niños, como dijo Vucic.

Lo mismo y más todavía vale para la pandilla de hampones que se ha instalado en la Casa Blanca de la mano de Donald Trump quien ante un Irán fuertemente afectado por la pandemia lo único que se le ocurrió fue escalar las sanciones económicas en contra de Teherán. Tampoco dio muestras de reconsiderar su genocida política del bloqueo a Cuba y a Venezuela. Mientras Cuba, la solidaridad internacional hecha nación, auxilia a los viajeros británicos del crucero Braemar boyando en el Caribe, Washington envía 30.000 soldados a Europa y sus ciudadanos, alentados por el “capo” salen a enfrentar la epidemia ¡comprando armas de fuego! Nada más para argumentar.

Fiel a sus patronos el Fondo Monetario Internacional demostró por enésima vez que es uno de los focos de la podredumbre moral del planeta, que una vez que pase esta pandemia seguramente tendrá sus días contados. En una decisión que lo hunde en las cloacas de la historia rechazó una solicitud de 5.000 millones de dólares elevada por el gobierno de Nicolás Maduro apelando al Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) especialmente creado para socorrer a países afectados por el COVID19. La razón aludida para la denegación del pedido arrasa con cualquier atisbo de legalidad porque dice, textualmente, que «el compromiso del FMI con los países miembros se basa en el reconocimiento oficial del gobierno por parte de la comunidad internacional, como se refleja en la membresía del FMI. No hay claridad sobre el reconocimiento en ese momento».

Dos comentarios sobre este miserable exabrupto: primero, todavía hoy en el sitio web del FMI figura la República Bolivariana de Venezuela como país miembro. Por lo tanto la claridad “sobre el reconocimiento” es total, enceguecedora. Claro que no alcanza para ocultar el hecho de que la ayuda se le niega a Caracas por razones rastreramente políticas. Segundo, ¿desde cuándo el reconocimiento de un gobierno depende de la opinión amorfa de la comunidad internacional y no de los órganos que la institucionalizan, como el sistema de Naciones Unidas? Venezuela es miembro de la ONU, es uno de los 51 países que fundaron la organización en 1945 e integra varias de sus comisiones especializadas. La famosa “comunidad internacional” mencionada para hostilizar a Venezuela por personajuchos como Trump, Piñera, Duque, Lenín Moreno y otros de su calaña es una burda ficción, como Juan Guaidó, que no llega a sumar 50 países de los 193 que integran las Naciones Unidas.

Por consiguiente, las razones profundas de esta denegatoria nada  tienen que ver con lo que dijo el vocero del FMI y son las mismas que explican el absurdo préstamo de 56.000 millones de dólares concedidos al corrupto gobierno de Mauricio Macri y que fuera mayoritariamente utilizado para facilitar la fuga de capitales hacia las guaridas fiscales que Estados Unidos y sus socios europeos tienen diseminadas por todo el mundo. Espero fervientemente que la pandemia (que es económica también) y el desastre del préstamo a Macri se conviertan en los dos lóbregos sepultureros de una institución como el FMI que, desde su creación en 1944, sumió a centenares de millones de personas en el hambre, la pobreza, la enfermedad y la muerte con sus recomendaciones y condicionalidades. Razones profundas, decíamos, que en última instancia remiten a algo muy simple: el FMI no es otra cosa que un dócil instrumento de la Casa Blanca y hace lo que el inquilino de turno le ordena. Quiere asfixiar a Venezuela y el Fondo hace sus deberes.
No faltarán quienes me achaquen que esta interpretación es  producto de un alucinado antiimperialismo. Por eso he tomado la costumbre de apelar cada día más a lo que dicen mis adversarios para defender mis puntos de vista y desarmar a la derecha semianalfabeta y reaccionaria  que medra por estas latitudes. Leamos lo que escribió hace poco más de veinte años Zbigniew Brzezinski en un texto clásico y uno de mis libros de cabecera: “El Gran Tablero Mundial. La Supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos” en relación al FMI y al Banco Mundial. Hablando de las alianzas e instituciones internacionales que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial dijo que  “Además, también debe incluirse como parte del sistema estadounidense la red global de organizaciones especializadas, particularmente  las instituciones financieras internacionales. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se consideran representantes de los intereses “globales” y de circunscripción global. En realidad, empero, son instituciones fuertemente dominadas por los Estados Unidos y sus orígenes se remontan a iniciativas estadounidenses, particularmente la Conferencia de Bretton Woods de 1944.” (pp. 36-37)

¿Hace falta decir algo más?  Brzezinski fue un furioso anticomunista y antimarxista. Pero como gran estratega del imperio debía reconocer los datos de la realidad, de lo contrario sus consejos serían puras insensateces. Y lo que él dijo y escribió es inobjetable. Concluyo agregando mi confianza en que Cuba y Venezuela, sus pueblos y sus gobiernos, saldrán airosos de esta durísima prueba a la que se ven sometidos por la inmoralidad y prepotencia del dictador mundial, que se cree con derechos de decirle a todo el mundo lo que tiene que hacer, pensar y decir, en este caso a través del FMI. No habrá que esperar mucho para que la historia le propine una lección inolvidable, para él y sus lacayos regionales.

Fuente e imagen: https://rebelion.org/pandemia-la-casa-blanca-y-el-fmi-los-primeros-infectados/

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Banco Mundial llama a poner fin a la pobreza de aprendizaje

Redacción: Listín Diario

A inicio de este mes, el presidente del Banco Mundial, David Malpass, anunció una nueva meta mundial sobre educación para reducir la tasa de pobreza de aprendizajes al menos a la mitad para el 2030.

El organismo, mediante una publicación en su página web, expresa que la evidencia revela una crisis mundial del aprendizaje que amenaza los esfuerzos de los países para desarrollar capital humano, las habilidades y los conocimientos necesarios para los trabajos del futuro.

Señala que alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) también está en riesgo, incluido el objetivo de acabar con la pobreza extrema. La pobreza de aprendizaje es un nuevo concepto que introduce el Banco Mundial en base a datos mundiales elaborados con el Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y se determina cuando un niño o niña no puede leer y comprender un relato  simple a los diez años.  

Explica que los nuevos datos muestran que el 53% de niñas y niños de países de ingreso bajo y mediano se ven afectados por la pobreza de aprendizajes y que los avances en la reducción de la pobreza de aprendizajes son demasiado lentos para satisfacer las aspiraciones establecidas en el Objetivo de Desarrollo Sostenible #4, que manda a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

Detalla que al ritmo actual de mejora, en 2030 un 43% de infantes seguirá sin aprender lo suficiente. “Si los países disminuyen la pobreza de aprendizajes a tasas tan rápidas como las observadas hasta ahora en este siglo, la tasa mundial de pobreza de aprendizajes caería al 28%”, refiere el organismo en una publicación.

El BM señala que los países deberían definir su propio camino (y las metas intermedias) en términos del financiamiento y la implementación de reformas para garantizar que niños y niñas  tengan oportunidades en sus vidas. “el contrato social del país debe diseñarse de manera que todos, independientemente de su origen socioeconómico, raza o género, tengan acceso a una educación de buena calidad”.

Centrar la atención en la lectura
?El organismo pone especial énfasis en la necesidad de que niñas y niños sean bien alfabetizados y se les enseñe a leer correctamente.

«Cuando un niño sabe leer bien, puede tener acceso a los diversos conocimientos codificados en textos de todo tipo. Si el niño aprovecha esa habilidad dependerá de muchos factores, incluida la calidad del sistema escolar en los grados posteriores, pero no adquirir la competencia en lectura dificultaría claramente su capacidad de aprender a lo largo de su vida social y laboral», indica la publicación.

Refiere que la competencia en lectura sirve también como indicador del aprendizaje básico en otras materias, de la misma manera que la ausencia del retraso en el crecimiento infantil es un indicador del desarrollo saludable en la primera infancia. Apunta que los datos confirman que las tasas de competencia en lectura se correlacionan estrechamente con la competencia en otras asignaturas.

Fuente: https://listindiario.com/economia/2019/11/10/590803/banco-mundial-llama-a-poner-fin-a-la-pobreza-de-aprendizaje

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España: La violencia contra la mujer en el mundo

Europa/ España/ 25.11.2019/ Fuente: elpais.com.

Muchos países no cuentan con legislación específica para abordar la violencia de género

1. Legislación sobre violencia doméstica en el mundo

 

Grandes zonas del planeta no cuentan con legislación en violencia doméstica. La mayoría de los casos se concentran en África, pero también es un caso frecuente en Oriente Próximo. En el conjunto de países de la OCDE también hay ejemplos de estas lagunas: Bélgica, Estonia, Islandia, Países Bajos y Canadá no tienen leyes específicas para este tipo de violencia. Es el caso también de Rusia. Son ejemplos de que no siempre existe una correlación entre un nivel de ingresos altos y la existencia de coberturas legales, según los datos del Banco Mundial.

2. Países en los que los violadores quedan exentos de culpa si la violación se produce dentro el matrimonio

 

En India, Irán o Kenia y varios de sus países vecinos los violadores quedan libres de culpa si estaban casados con sus víctimas en el momento de la agresión. Los países de Europa y la práctica totalidad de los de América no permiten esta exención.

2. Países en los que los violadores quedan exentos de culpa si la violación se produce dentro el matrimonio

 

En India, Irán o Kenia y varios de sus países vecinos los violadores quedan libres de culpa si estaban casados con sus víctimas en el momento de la agresión. Los países de Europa y la práctica totalidad de los de América no permiten esta exención.

 


3. Países en los que los violadores quedan exentos de culpa si se casan con la víctima

 

En otros países, en cambio, es posible quedar libre de pena si el violador se casa con la víctima. En Europa, el único caso es el de Bulgaria. En África, países como Túnez, Libia, Eritrea, Camerún, Guinea Ecuatorial y Angola también lo permiten. Varios países árabes de Oriente Próximo recogen legislaciones similares.

Fuente de la noticia: https://elpais.com/internacional/2016/11/22/actualidad/1479813855_877756.html

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Poner fin a la pobreza de aprendizajes: Una meta para incentivar la alfabetización

© Mouslim Sidi Mohamed / Banco Mundial

En una escuela de Malawi, los estudiantes disfrutan jugando en el recreo. Desafortunadamente, a veces el recreo dura todo el día porque el maestro no va a trabajar.

En un salón de clases en Armenia, los alumnos son calificados por su capacidad de repetir textos memorizados, siendo los libros de texto los que dominan el proceso de aprendizaje en lugar de la instrucción del maestro y la innovación, lo que deja a los estudiantes que terminan la escuela mal preparados para un entorno laboral competitivo.

Y en Bangladesh, pese al mejoramiento de las tasas de matriculación, las niñas aún no aprenden tanto como los niños, y las tasas de deserción son altas. Los años perdidos de estudios se atribuyen al matrimonio infantil, las responsabilidades domésticas y otros factores.

Medir la pobreza de aprendizajes

La evidencia revela que estamos en medio de una crisis mundial del aprendizaje que amenaza los esfuerzos de los países para desarrollar capital humano —las habilidades y los conocimientos necesarios para los trabajos del futuro. Alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) también está en riesgo, incluido el objetivo de acabar con la pobreza extrema.

Para poner en primer plano esta crisis, el Banco Mundial introdujo el nuevo concepto de la pobreza de aprendizajes, a partir de nuevos datos mundiales elaborados conjuntamente con el Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La pobreza de aprendizajes significa no poder leer y comprender un relato simple a los 10 años. Este indicador integra indicadores de escolaridad y aprendizaje: comienza con el porcentaje de niños que no han logrado adquirir una competencia mínima en lectura (medido en las escuelas) y lo ajusta por el porcentaje de niños que no asisten a la escuela (y que se supone que no leen correctamente).

Los nuevos datos muestran que el 53 % de los niños de países de ingreso bajo y mediano se ven afectados por la pobreza de aprendizajes. Y los avances en la reducción de la pobreza de aprendizajes son demasiado lentos para satisfacer las aspiraciones establecidas en el ODS 4 —garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad. Al ritmo actual de mejora, en 2030 un 43 % de los niños seguirá sin aprender lo suficiente. Si los países disminuyen la pobreza de aprendizajes a tasas tan rápidas como las observadas hasta ahora en este siglo, la tasa mundial de pobreza de aprendizajes caería al 28 %.

Esta alta tasa de pobreza de aprendizajes y los lentos avances en los países de ingreso bajo y mediano son una señal de alerta temprana que indica que todas las metas descritas en el ODS 4 corren el riesgo de no cumplirse, incluido el objetivo de aumentar el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento.

Lanzamiento de la meta educativa

Para impulsar la acción hacia el cumplimiento de los objetivos de educación mundiales y abordar la crisis del aprendizaje en el mundo, el presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, anunció una nueva meta mundial operativa sobre educación para reducir la tasa de pobreza de aprendizajes al menos a la mitad para 2030. Simulaciones muestran que esta meta, aunque ambiciosa, se puede lograr si todos los países mejoran los niveles de aprendizaje tal como lo hicieron aquellos con mejor desempeño en el periodo de 2000 a 2015, lo que significa en promedio casi triplicar la tasa de avances mundiales.

Reducir la pobreza de aprendizajes a la mitad es en la práctica una meta intermedia. Los países deberían definir su propio camino (y las metas intermedias) en términos del financiamiento y la implementación de reformas para garantizar que todos los niños tengan oportunidades en sus vidas. En muchos países, alcanzar este objetivo de desarrollo puede llevar algún tiempo, pero el contrato social del país debe diseñarse de manera que todos, independientemente de su origen socioeconómico, raza o género, tengan acceso a una educación de buena calidad.

¿Por qué centrar la atención en la lectura?

En las sociedades alfabetizadas de todo el mundo, la lectura ha sido durante siglos el núcleo de la educación formal. Los padres y otras partes interesadas en todos los lugares concuerdan en que la primera tarea de una escuela es garantizar que los niños puedan leer correctamente.

Cuando un niño sabe leer bien, puede tener acceso a los diversos conocimientos codificados en textos de todo tipo. Si el niño aprovecha esa habilidad dependerá de muchos factores —incluida la calidad del sistema escolar en los grados posteriores—, pero no adquirir la competencia en lectura dificultaría claramente su capacidad de aprender a lo largo de su vida social y laboral.

La competencia en lectura sirve también como indicador del aprendizaje básico en otras materias, de la misma manera que la ausencia del retraso en el crecimiento infantil es un indicador del desarrollo saludable en la primera infancia. Es probable que los sistemas que garantizan que todos los niños sepan leer, los ayuden también a aprender otras materias. Los datos lo confirman: en todos los países y escuelas, las tasas de competencia en lectura se correlacionan estrechamente con la competencia en otras asignaturas.

Por ejemplo, como se explica en el nuevo informe del Banco, (PDF, en inglés) el puntaje en lectura y el puntaje en matemáticas de un país en el Estudio Internacional sobre el Progreso de la Competencia en Lectura (PIRLS), medidos por el Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS), se correlacionan casi totalmente, y las correlaciones entre asignaturas en otras evaluaciones también son fuertes. El desarrollo del lenguaje, que es reforzado por las habilidades de lectura, también se nutre con el desarrollo del autocontrol del niño, una habilidad socioemocional básica.

¿Qué se puede hacer para garantizar que los niños aprendan a leer?

Para apoyar los esfuerzos de los países por mejorar la alfabetización, el Banco introdujo un paquete de políticas de alfabetización conformado por intervenciones de nivel nacional y subnacional probadamente eficaces. Por ejemplo, en Egipto, el Gobierno está implementando un programa de reforma (i) para cambiar el plan de estudios y los sistemas de evaluación de manera que los estudiantes sean evaluados durante todo el año, con exámenes que se centren en la adquisición de habilidades y los maestros reciban credenciales de formación y aprendizaje entre pares. Un elemento clave de las reformas ha sido un cambio hacia el aprendizaje, no para obtener una credencial. Y en Brasil, en estados como Ceará, Espíritu Santo, Acre y Pernambuco, la calidad del servicio educativo mejora constantemente, lo que demuestra que el cambio es posible. Estos son solo algunos ejemplos; otros casos se describen en el nuevo documento titulado Ending Learning Poverty: What will it take?” (Poner fin a la pobreza de aprendizajes: ¿Qué hace falta?). (PDF, en inglés)

Los países que obtienen buenos resultados invierten en cambiar la mentalidad de todos los actores del sistema educativo para centrarse continuamente en el aprendizaje. Proporcionan a los maestros materiales de apoyo, como guías de enseñanza, que pueden facilitar su trabajo diario; brindan a los maestros formación y retroalimentación para mejorar sus prácticas en el aula; garantizan que todos los niños tengan material de lectura, y aseguran un programa de estudios simple y eficaz para guiar a los maestros.

En muchos países, enseñar en el idioma natal en los primeros años de la escuela primaria resulta ser esencial para mejorar el desempeño. Los sistemas con mayor capacidad institucional aumentan sus inversiones en educación de calidad para la primera infancia, implementan estructuras que permiten impartir la enseñanza en el nivel adecuado y fortalecen la carrera de los directores de las escuelas. En todos los casos, la tecnología puede ayudar a que la implementación de estas intervenciones sea más eficiente en función de los costos, y medir el aprendizaje es esencial para hacer seguimiento de los avances y orientar la mejora del sistema. Aunque el tipo de evaluación puede variar, es esencial que los sistemas de evaluación tengan maneras bien definidas de proporcionar la información sobre el desempeño de los estudiantes para orientar las decisiones. La mayoría de los sistemas escolares donde el 90 % de los niños aprende a leer tienen objetivos explícitos, concretos y con plazos determinados para los estudiantes de primer grado.

Para tener éxito y centrar la atención del sistema en el aprendizaje de los estudiantes, los países deberán avanzar en un enfoque doble: implementar estas reformas a corto plazo para mejorar la prestación de servicios para los estudiantes que asisten a la escuela ahora y, al mismo tiempo, introducir cambios para mejorar el funcionamiento del sistema educativo a largo plazo, tales como reformar la carrera de los maestros para atraer y retener a buenos profesionales, la formación antes de ejercer sus funciones y la estructura de gestión de todo el sistema, y ampliar la infraestructura, entre otras medidas.

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Las intervenciones en el sector educativo no son suficientes

La lucha contra la pobreza de aprendizajes requerirá un enfoque respaldado por acciones más allá del sector educativo. El agua y saneamiento, el transporte, los programas de transferencias en efectivo, la salud y nutrición, y las reformas de la administración pública son todas áreas esenciales para mejorar el aprendizaje. Con el Proyecto de Capital Humano del Grupo Banco Mundial se reconoce la necesidad de contar con un enfoque que abarca todo el Gobierno para fortalecer el capital humano. Para reducir las tasas de pobreza de aprendizajes también será necesario poner más atención en el papel de las familias y las comunidades en la generación de demanda de educación, la creación del entorno adecuado para el aprendizaje y la generación de demandas sociales en pro de reformas educativas adecuadas.

Para crear conciencia sobre lo que se necesita para poner fin a la crisis del aprendizaje, nuestra nueva campaña mundial, Literacy Makes Sense (La alfabetización tiene sentido), ofrece ideas claves a las partes interesadas de la comunidad educativa — padres, maestros, directores, funcionarios de educación y empleadores— sobre qué acciones pueden tomar para ser partícipe de este tema y ayudar a poner fin a la pobreza de aprendizajes.

¡Porque la alfabetización tiene sentido, únase a nosotros y sea parte del movimiento para poner fin a la #PobrezaDeAprendizajes! Todos tenemos un rol que desempeñar.

Fuente: https://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2019/11/06/a-learning-target-for-a-learning-revolution?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT&deliveryName=DM48859

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BM analiza brindar asistencia en el ámbito de la primera infancia en Paraguay

Redacción: La Nación

El ministro de Hacienda, Benigno López, recibió este jueves a una misión del Banco Mundial (BM) interesada en brindar asistencia técnica a nuestro Gobierno en temas relacionados a la protección social, específicamente a la primera infancia.

El encuentro tuvo lugar en la sede ministerial y fue acompañado por los ministros de la Unidad de Gestión de la Presidencia, Hugo Cáceres; y de la Niñez y la Adolescencia, Teresa Martínez.

Participaron además el viceministro de Economía, Humberto Colmán; la representante del Banco Mundial en el país, Matilde Bordón; la especialista senior en Protección Social del organismo multilateral, Verónica Villalobos, entre otros.

Al término del encuentro, la representante del BM, Matilde Bordón, explicó que esta misión consiste en identificar las necesidades de nuestro país para avanzar en materia de la primera infancia, que es una de las áreas prioritarias del Gobierno y que está muy relacionada al desarrollo del capital humano en Paraguay.

Respecto al compromiso del Ministerio de Hacienda en este ámbito, dijo que existe un acuerdo firmado entre ambas instituciones para impulsar una estrategia de trabajo, cuyo pilar principal es el desarrollo del capital humano en el país.

“Es por eso que vinimos a informarle al ministro López de las distintas conversaciones que tuvimos y de la asistencia técnica que estamos realizando en estos momentos. Nos acompañó una experta en la materia para compartir experiencias de programas exitosos en Latinoamérica, que es lo que funcionó en otros países en términos de políticas trasversales de primera infancia”, acotó la representante.

Finalmente, destacó que el ministro de Hacienda ha sido quien, desde un principio, ha liderado la importancia de trabajar en el desarrollo del capital humano en el país.

Fuente: https://www.lanacion.com.py/pais/2019/11/07/bm-analiza-brindar-asistencia-en-el-ambito-de-la-primera-infancia/

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«El SABER del Banco Mundial: ¿una fuente de conocimientos o un arma ideológica para impulsar reformas educativas neoliberales?»

Por Mark Ginsburg y Steven Klees /Internacional de la Educación

Las siglas de Systems Approach for Better Education Results (Enfoque sistémico para lograr mejores resultados en la educación, en inglés SABER) dejan entrever dos significados. El primero, si acentuamos la «e», nos lleva al verbo saber y al conocimiento. El segundo, al acentuar la «a», a los angloparlantes nos evoca un arma o sable (también saber en inglés). Aunque reconocemos que muchos de los documentos y recursos producidos por el SABER suponen una fuente de conocimientos, nos gustaría llamar su atención sobre cómo los «datos» y las «recomendaciones» provenientes del SABER son información que ha pasado por el filtro ideológico neoliberal del Banco Mundial.

Consideramos que es importante proceder a un análisis crítico de esta gran iniciativa del Banco Mundial (SABER) que, al contrario que el Informe sobre el desarrollo mundial de 2018 sobre la educación, objeto de críticas en su momento (consultar, p. ej., la serie de documentos de la Internacional de la Educación de 2018), parece haber esquivado los radares y estudios críticos.
En esta entrada del blog, basada en un documento que se publicará próximamente en Comparative Education Review (Klees et al., 2020), presentamos nuestra crítica general al SABER. El presente documento es el resultado de un curso que organizamos sobre el SABER. En próximas entradas, nuestros colegas de la universidad de Maryland examinarán de manera crítica tres de las trece áreas del SABER (docentes, autonomía y rendición de cuentas de las escuelas y participación del sector privado). Explicarán cómo el SABER promueve ideas neoliberales como el pago por desempeño, la desprofesionalización de los docentes, unas evaluaciones limitadas de los resultados del aprendizaje, una contabilidad tipo consumidor-productor, una reducción del papel del gobierno central y la privatización de la enseñanza.
Hemos organizado nuestra crítica al SABER alrededor de las nociones de Gita Steiner-Khamsi (2013) sobre los tres problemas fundamentales o «fachadas» para lograr las mejores prácticas en educación. Se trata de las fachadas de la universalidad, la precisión y la racionalidad. Sin embargo, antes de debatir estas fachadas y su papel en el análisis del SABER, necesitamos explicar por qué consideramos que el SABER constituye una iniciativa importante que merece ser objeto de análisis y crítica.
Descripción del SABER 
El SABER fue lanzado por el Banco Mundial en 2011 para ayudar a poner en marcha su Estrategia de Educación 2020: Aprendizaje para todos. Supuestamente, la estrategia había sido concebida para recopilar «las mejores observaciones y conocimiento acerca de qué funciona en la educación» con vistas a «comparar el progreso de los sistemas educativos con las mejores prácticas internacionales».
El SABER abarca 13 aspectos o «áreas»: Desarrollo en la primera infancia, sistemas de información para la gestión educativa, enfoques de resiliencia educativa, participación del sector privado, equidad e inclusión, tecnologías de la información y la comunicación, autonomía y rendición de cuenta de las escuelas, finanzas de las escuelas, salud y alimentación en la escuela, evaluación de alumnos, educación terciaria de los docentes y desarrollo del personal.
A nivel operativo, en cada una de estas áreas, el personal del Banco o consultores redactan un documento con el marco de «lo más importante», en el que se revisan y evalúan algunos estudios relevantes de esa área para determinar las mejores políticas, características sistémicas y prácticas (en adelante, simplemente «prácticas»).  A continuación, el equipo principal del SABER del Banco desarrolla una rúbrica para la mayoría de las áreas.  Esta rúbrica consiste en una tabla que suele incluir decenas de «indicadores» (el SABER ya cuenta con 16 000 indicadores enumerados en las filas de las rúbricas); en las cuatro columnas se indican las prácticas que ellos consideran que representan los diferentes niveles de madurez:  latente, emergente, establecido o avanzado.
Para poder aplicar el marco y la rúbrica, el Banco suele contratar a un consultor, que pasa un par de semanas en un país estudiando los documentos y realizando entrevistas para recopilar datos sobre políticas educativas, características del sistema y prácticas.  Como resultado de este proceso de recopilación de datos, el país recibe una puntuación para todos los indicadores correspondientes de la escala de «madurez» de ese país.  La puntuación se obtiene mediante un proceso que incluye al consultor, al equipo principal del SABER y una reunión con las partes interesadas del país; el equipo principal desempeña un papel clave.
El hecho de que el SABER sea una iniciativa significativa queda constatado por haber recibido más de 400 solicitudes hasta 2018, que resultaron en más de 190 informes nacionales de más de 130 países. Además, más de 500 trabajadores del Banco Mundial y más de 800 participantes externos han recibido formación sobre el SABER. Más aún, los informes del SABER se vienen utilizando en diálogos políticos con el personal del Ministerio de Educación y como fuente de información en los préstamos y becas del Banco.
Crítica a las tres fachadas del SABER 
La primera fachada que observamos en el SABER es la de la universalidad, es decir, la idea de que lo que podría considerarse como mejor práctica en un contexto puede y debe extenderse al resto de los contextos. La idea de que una práctica pueda aplicarse de manera universal contradice la necesidad de tener en cuenta el contexto. Harold Noah (1984) identifica la descontextualización en la interpretación y generalización de resultados como uno de los «abusos» de la educación comparativa.
Creemos que uno de los problemas esenciales del SABER es la universalidad de sus recomendaciones.  El Banco ha sido tradicionalmente criticado por su enfoque único, y esa universalidad sigue presente en la escala de «latente» a «avanzado» de los diversos indicadores de las prácticas.  En el SABER se presupone que todos los países deberían esforzarse por lograr unas prácticas «avanzadas».  Este ránking universal y descontextualizado de, literalmente, miles de prácticas es tan problemático que solo por ello podría invalidarse el enfoque en su totalidad.
La segunda fachada que refleja el SABER es la de la precisión, es decir, la cosificación de las «cifras como autoridad absoluta». El SABER depende en gran medida de tres fuentes de datos:  los ensayos controlados aleatorizados, los análisis regresivos y las prácticas de los sistemas educativos que obtienen buenos resultados en las pruebas internacionales del rendimiento (Vegas et al., 2013).  Cada una de estas fuentes conlleva problemas significativos; sus resultados no suelen ser sólidos y las pruebas empíricas resultan controvertidas.  Más aún, la base probatoria del SABER es problemática porque casi todos los estudios que la respaldan se basan en si ciertas prácticas promueven, o no, el desempeño cognitivo y, más concretamente, la alfabetización y las competencias matemáticas.  Como todos sabemos, la educación tiene muchos otros resultados de valor.  Elegir una «mejor práctica» simplemente porque incrementa los resultados de alfabetización y matemáticas en las pruebas no tiene mucho sentido; aunque estuviésemos de acuerdo con ello (que no es el caso), es muy probable que las prácticas que alcanzasen estos resultados tuvieran repercusiones negativas en otros parámetros.
La tercera fachada que hemos apreciado en el SABER es la de la racionalidad.  No es que las recomendaciones sean irracionales, pero el pretexto de «racionalidad científica» se está utilizando para enmascarar hasta qué punto las recomendaciones de «mejores prácticas» se basan en ideologías, no hechos. Consideramos que centrarse en la fachada de la racionalidad plantea cuestiones fundamentales sobre la credibilidad del SABER o, más bien, sobre la credibilidad del Banco Mundial como árbitro objetivo de las «mejores prácticas» educativas.  Desde hace tiempo, muchos consideran que los análisis, estrategias y recomendaciones del Banco se basan en ideologías, no hechos.  En lo relativo a la educación, el Banco lleva mucho tiempo impulsando una ideología neoliberal encarnada en lo que Pasi Sahlberg ha denominado GERM (Movimiento mundial por una reforma educativa) que privilegia una serie de reformas educativas muy particulares y controvertidas que incluyen la privatización, un especial hincapié en las pruebas y versiones limitadas de la rendición de cuentas (Sahlberg 2015).  SABER está contribuyendo a que el GERM se extienda por todo el mundo en lugar de una valoración de mejores prácticas objetiva, acordada y basada en hechos.
Conclusión 
SABER se ha difundido ampliamente y se ha utilizado para dar consejos en todo el mundo; sin embargo, ha esquivado radares y estudios críticos.  En este blog hemos defendido que el SABER es erróneo desde su base y también en la práctica:  el enfoque toma lo que podrían ser (o no) buenas prácticas y favorece su universalización, como si el contexto no importara; recurre a un análisis controvertido de los datos para respaldar sus recomendaciones; y selecciona numerosas prácticas o políticas (así como los «datos» sobre los que en teoría se basan) porque encajan con la ideología imperante en el Banco.
Es evidente que aprender de las buenas prácticas y políticas de otros puede ser beneficioso. Sin embargo, tal y como esgrime parte de la literatura sobre préstamo de políticas, las interacciones norte-sur suelen ser más imposiciones que préstamos, sobre todo cuando estas reformas vienen respaldadas por agencias internacionales dispuestas a ofrecer financiación (quizá solo para estas reformas). Mientras que el Banco (y otros organismos humanitarios) siempre hablan de la «autonomía de los países», estos últimos necesitan préstamos y becas, lo que convierte las «recomendaciones» del SABER en órdenes. De este modo, se está transformando una fuente de conocimientos en un arma ideológica para impulsar reformas educativas neoliberales.  En su lugar, en vez de intentar encontrar y promover soluciones universales, deben hacerse esfuerzos por comprender, tomar prestadas y adaptar las mejores prácticas educativas, siempre desde procesos participativos de evaluación, toma de decisiones y gestión.
El Enfoque sistémico para lograr mejores resultados en la educación (SABER) compara los sistemas educativos con las «mejores prácticas internacionales», catalogando los países como latentes, emergentes, establecidos o avanzados según su madurez política. Aunque el SABER existe desde 2011, aún no ha sido objeto de un verdadero escrutinio. Esta serie de cuatro entradas de blog realiza un análisis del SABER, destacando sus principales errores de concepción y aplicación.


Mark Ginsburg se jubiló en 2016 de la FHI360. Es profesor visitante en la Universidad de Maryland (EE. UU.) y en la Universidad de Ciencias Pedagógicas (Cuba) y ha sido profesor en las siguientes universidades: Aston (Inglaterra), Houston, Pittsburgh y Columbia (EE. UU.), así como profesor visitante en la Universidad George Washington (EE. UU.) y la Universidad de Kobe (Japan). Fue Presidente de la Sociedad Internacional de Educación Comparada (1991) y coeditor de Comparative Education Review (2003-2013), además de Presidente del sindicato United Faculty de la Universidad de Pittsburgh (afiliado a la AAUP y a la AFT, 1992-2004).
Steven J. Klees (sklees@umd.edu) es profesor de Sociedad Internacional de Educación Comparada en R. W. Benjamin, Universidad de Maryland. Realizó su doctorado en la Universidad de Stanford y ha enseñado en la Universidad de Cornell, la Universidad de Stanford, la Universidad Florida State y la Universidad Federal de Rio Grande do Norte, en Brasil.
En su obra, el Prof. Klee estudia la economía política de la educación y el desarrollo, con especial interés en la globalización, el neoliberalismo y la educación; el papel de los organismos humanitarios; la educación, los derechos humanos y la justicia social; la educación de pueblos desfavorecidos; el papel de la clase, el género y la raza a la hora de reproducir y enfrentarse a la desigualdad educativa y social; y los enfoques alternativos a la educación y el desarrollo.
Referencias
Internacional de la Educación. 2018. Reality Check: The Bank’s 2018 World Development Report on Education. Bruselas: Internacional de la Educación. https://issuu.com/educationinternational/docs/2018_ei_wdr_realitycheck_publication. ;
Klees, S., Ginsburg, M., Anwar, H., Baker Robbins, M., Bloom, H., Busacca, C., Corwith, A., DeCoster, B., Fiore, A., Gasior, S., Le, H., Primo, L. & Reedy, T. 2020, previsto. The World Bank’s SABER: A Critical Analysis. Comparative Education Review 64 (1).
Noah, H. 1984. The Uses and Abuses of Comparative Education. Comparative Education Review 28 (4): 550-562.
Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a los autores antes mencionados  y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.
Fuente: https://worldsofeducation.org/spa/woe_homepage/woe_detail/16508/%C2%ABel-saber-del-banco-mundial-%C2%BFuna-fuente-de-conocimientos-o-un-arma-ideol%C3%B3gica-para-impulsar-reformas-educativas-neoliberales%C2%BB-por-mark-ginsburg-y-steven-klees
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