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Las mujeres dominan las universidades estadounidenses ¿qué les pasó a los hombres?

Por: Paulette Delgado

Actualmente las mujeres superan en número a los hombres en las universidades estadounidenses. Sólo el 40 % de los estudiantes universitarios en Estados Unidos son hombres.

Los expertos en educación en Estados Unidos se encuentran alarmados ya que la brecha de género en la educación superior va al alza. Según información del National Student Clearinghouse, un grupo de investigación sin fines de lucro, los hombres representan sólo el 40 % de los estudiantes universitarios en el periodo 2020-2021. Esto es algo que viene sucediendo desde años atrás. En los últimos cinco años, los hombres han representado más del 70 % de la disminución de estudiantes que entran a las universidades en Estados Unidos.

Esta brecha de género en la universidad atraviesa la etnia, la geografía y el entorno económico. Antes, los hombres blancos eran el grupo predominante en las instituciones americanas, sin embargo, ahora las tasas de matriculación de los hombres blancos pobres y de clase trabajadora son más bajas que las de los jóvenes negros, latinos y asiáticos de los mismos orígenes económicos, según un análisis de datos del censo realizado por el Pell Institute.

Conforme a información del Wall Street Journal, después de entrar a la educación superior en el 2012, el 65 % de las alumnas recibieron su título universitario en el 2018, en comparación con el 59 % de los hombres durante el mismo periodo. Esto es corroborado por el director del National Student Clearinghouse, Douglas Shapiro, “en los próximos años, dos mujeres obtendrán un título universitario por cada hombre, si la tendencia continúa”.

Antes, muchos de los empleos que realizaban las mujeres no requerían un título universitario. Sin embargo, a partir de los años 70, las mujeres empezaron a ingresar a trabajos que requerían más educación y algunas de las profesiones que antes no requerían estudios universitarios ahora lo hacen, lo que las empujó a entrar a la universidad. Pero ¿por qué 40 años después, hay más mujeres que hombres en las universidades?

En promedio, los niños tienen calificaciones (GPA) más bajas

Según la organización ACT, que se encarga de realizar exámenes estandarizados para conocer qué tan listos están los estudiantes para entrar a la universidad, los hombres suelen tener calificaciones más bajas, lo que termina perjudicándolos en el proceso de admisión. Hay dos razones principales por las cuales sucede esto; en primer lugar, el sistema educativo americano se enfoca en seguir las reglas y la organización sobre el aprendizaje activo; y segundo, hay una escasez de maestros y consejeros universitarios varones, especialmente que pertenezcan a alguna minoría. Aunque siempre han existido estos factores, se han visto agraviados por los cambios en el mercado laboral de las últimas décadas.

Asimismo, el promedio de calificaciones universitarias no se registra con regularidad pero, según los datos de 2009 recopilados por el Wall Street Journal, es de aproximadamente 3.10 de 4 para las mujeres, frente a 2.90 para los hombres. La brecha de género es particularmente grande en las materias de inglés, pero ellas también tienen calificaciones más altas en matemáticas, ciencias sociales y ciencias. Sin embargo, según ACT, esto no se refleja en sus pruebas ya que, aunque las mujeres siguen dominando en inglés y ciencias sociales, los hombres tienen mayores niveles de rendimiento en matemáticas y ciencias.

Aunque tanto las calificaciones como los puntajes de las pruebas miden el rendimiento académico, las primeras reflejan el desempeño diario del alumno en una disciplina académica, pero son afectadas por factores no cognitivos que no son medidas directas del aprendizaje académico. Por ejemplo, dar puntos por participación, reducir puntos por mal comportamiento, falta de atención o por entregar tareas atrasadas. Para los autores de la investigación, los alumnos masculinos obtienen calificaciones más bajas porque tienen más problemas de conducta. En contraste, los resultados de las pruebas ACT son una estimación más puntual del rendimiento académico.

La habilidad de seguir reglas

Para Jayanti Owens, profesora de sociología en la Universidad Brown, muchos niños enfrentan una desventaja en la escuela desde temprana edad, y cuando llegan a la preparatoria y aplican para entrar a la universidad, ese obstáculo es aún más grande. Un estudio del 2011 para la revista Social Science Research, encontró que las niñas empiezan su educación con habilidades sociales y de comportamiento más avanzadas, lo que les da ventaja durante los primeros seis años de escolaridad; mientras que los niños tienen problemas para prestar atención o quedarse quietos en clase.

Según describen los autores, los psicólogos clasifican muchas de estas habilidades en las categorías de autorregulación cognitiva, autodisciplina, control esforzado o función ejecutiva. Estas habilidades incluyen la planificación, el mantenimiento de la atención, el control esforzado de la atención o la acción, la perseverancia en la tarea y la inhibición de las respuestas impulsivas. Además, los psicólogos incluyen un segundo conjunto de habilidades, las de «autorregulación emocional» que se refiere a la capacidad de manejar la ira, la tristeza, la alegría y otras reacciones emocionales.

Otro estudio también del 2011 de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBER por sus siglas en inglés), corrobora los resultados. Su evidencia sugiere que el déficit de estas habilidades en los niños podría ser un factor principal que les impide completar la universidad. Además, la mayor tendencia que tienen para presentar problemas de conducta se vuelven factores relevantes para su relativa ausencia. Incluso desde preescolar se ve la brecha de género ya que los niños tienen cuatro veces más probabilidad de ser expulsados, según el Centro Nacional de Salud y Bienestar en la Primera Infancia. El problema también es que, entre más suspensiones tiene su escuela, menor es la probabilidad de acceder a la universidad.

Por su parte, la profesora Owens realizó una investigación sobre el tema en el 2016 donde demuestra que los desafíos de comportamiento que se ven desde preescolar pueden ser predictores significativos de si los niños abandonan la escuela secundaria o decidirán no ir a la universidad. Aunado a esto, ella considera que los niños tienen problemas de conducta porque el sistema de educación temprana prioriza el autocontrol y apegarse a las reglas. «Realmente es necesario tener altos niveles de autorregulación y autocontrol para poder sentarse y prestar atención durante tanto tiempo», dijo Owens a Business Insider International. «Entonces, parte de esto es que las niñas son más capaces de hacer eso, en promedio, y esto hace que los maestros respondan a los niños que no lo hacen como alborotadores o traviesos. Eso puede llevar a una especie de autoprofecía cumplida, por la cual los niños que reciben este mensaje terminan actuando más, en parte porque no tienen las habilidades de atención, y en parte porque se rebelan contra la idea de que no son buenos en la escuela”.

Hay estudios que están de acuerdo con que los maestros a menudo clasifican a los niños como más problemáticos que las niñas. El estudio de NBER incluso menciona que las familias suelen leerles más a sus hijas que a sus hijos, y son más propensas a administrar castigos corporales en ellos que en ellas. Además, la manera en que son vistos los hombres ayuda a disuadirlos de buscar ayuda académica. Si los maestros se expresan negativamente de ellos y crecen creyendo que no son buenos estudiantes estos temen buscar ayuda. Y este miedo puede reflejarse desde el tercer grado de primaria.

Debido a que no tienen tan desarrolladas sus habilidades de autorregulación cognitiva y emocional, muchos niños son clasificados como “malos”, haciendo que los educadores y consejeros les tengan paciencia o los guíen, lo que resulta en que no sepan qué clases tomar o qué exámenes presentar para mejorar sus probabilidades de entrar a la universidad. Algunos descubren qué necesitan hasta el penúltimo o último año de preparatoria, cuando es demasiado tarde.

Los hombres se ven obligados a trabajar por problemas financieros

Además de enfrentarse a problemas de conducta y falta de habilidades, muchos jóvenes enfrentan la necesidad de mantenerse a ellos mismos o a su familia. Anteriormente, los hombres de bajos ingresos eran los menos propensos de cualquier grupo demográfico a inscribirse en la universidad, sin embargo, debido al COVID-19, las preocupaciones monetarias se han exacerbado.

Otro factor es el costo de la matrícula universitaria. Muchos alumnos ven la educación superior como un problema porque no tienen el dinero suficiente para pagar sus estudios, útiles, libros, y mantener su estilo de vida. Adrian Huerta, profesor asistente de educación en la Universidad del Sur de California, dijo a Business Insider que «las tensiones financieras hacen que los jóvenes digan: ‘la universidad es realmente cara. ¿Quién va a pagarla? ¿Quién va a pagar por mis libros? ¿Quién va a pagar por mi auto?'».

La profesora Owens añade que “si eres un niño que proviene de bajos ingresos, es posible que tengas modelos a seguir a tu alrededor que se hayan dedicado a los oficios o que se hayan dedicado a otras ocupaciones no profesionales. Ese es el ejemplo que tienes frente a ti». Para muchos jóvenes es más fácil seguir ese camino conocido que atreverse a hacer las cosas de otra forma.

¿Qué se puede hacer?

Debido a la pandemia, el sistema educativo estadounidense tiene acceso colectivo a miles de millones de dólares en fondos de ayuda COVID-19. Para Huerta, la mejor manera de usar ese dinero es poniendo dos o tres consejeros universitarios en las preparatorias, incluidos hombres de color. Actualmente hay uno por cada 424 estudiantes. Tener más acceso a recibir ayuda temprana puede ser una gran ventaja para los estudiantes varones.

Para Owens, los fondos deben enfocarse en la educación temprana para que los estudiantes de preescolar tengan proyectos más activos y prácticos en lugar de pedirles quedarse quietos en sus sillas. Reclutar más maestros varones en ese nivel también es fundamental, agregó. Esto ayudaría a preparar a los niños con habilidades de autorregulación cognitiva y emocional.

El Wall Street Journal reportó que la solución de varias universidades para balancear la escala es enfocarse en aceptar solicitantes masculinos, pero para Pell Institution, el problema no está en limitar las admisiones de las instituciones sino en analizar los factores que hicieron que existiera en primer lugar.  ¿Cuál crees que podría ser una solución a esta brecha de género? ¿Consideras que el éxito de los jóvenes puede garantizarse desde el bachillerato o debe hacerse algo desde preescolar? Déjanos abajo tus comentarios.

Fuente de la información e imagen: https://observatorio.tec.mx

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NINIS. La brecha de género y la asimetría entre educación y mercado laboral

Por: Marcelo Trivelli

La Encuesta Nacional de Empleo del trimestre móvil julio – septiembre de 2021 que fue presentada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) nos entrega una interesante información respecto de jóvenes entre 15 y 24 años que no estudian y que no están ocupados.

Antes de analizar estas cifras, es moralmente necesario recordar que las estadísticas del mercado laboral, dan cuenta de personas que dejaron de estudiar por abandono o por fin de un ciclo y que no se han incorporado al mercado laboral. Son jóvenes vulnerados en su dignidad. Los llamados NINIS son 362.844 jóvenes de un total de más de 2.65 millones que componen ese rango etario.

Si bien esta cifra ha descendido desde el valor más alto alcanzado en 2020 producto de la pandemia, cuando los NINIS alcanzaron a ser uno de cada cinco jóvenes, es un grupo de la población al cual se le debe prestar atención ya que no se trata de desidia ni interés por jugar un rol en la sociedad, sino que han ido quedando rezagados social y económicamente.

La brecha de género es muy decidora de la estructura familiar y de la ausencia del Estado en labores de cuidado. Hay 42,752 mujeres jóvenes más que hombres que no estudian ni trabajan superando la barrera de las 200 mil. Al ser consultadas por la razón de esa condición, casi 4 de cada 10 mujeres señalan que tienen “responsabilidades familiares permanentes”, es decir trabajo doméstico no remunerado, mientras que la primera razón para los hombres es que están preparándose para continuar estudios.

Lamentablemente, el trabajo doméstico femenino está absolutamente normalizado en nuestra cultura y en nuestro sistema educacional. En Fundación Semilla podemos observar como los sueños y proyectos de futuro de las niñas son mucho más limitados que los de hombres de su misma edad. Por ello, para que la sociedad sea realmente paritaria, debemos hacer cambios profundos en la educación.

Esta situación no se da sólo en Chile, sino que en muchos países. En España y Grecia alcanza a 20%, por debajo de Italia en que los NINIS son uno de cada cuatro jóvenes. Y en Estados Unidos son 6 millones de jóvenes que no estudian ni están ocupados lo que equivale a un 15% de jóvenes entre 15 y 24 años.

Observando estas cifras en diferentes países, se puede plantear la hipótesis que la economía y el mercado laboral requiere cada día más de personas con capacidades y habilidades distintas de aquellas que están proporcionando los sistemas educacionales. No nos cansaremos de repetir que no basta con aprender las materias tradicionales que se enseñan en las escuelas, sino que es imprescindible enseñar a pensar, a desarrollar un pensamiento crítico, a cuestionar el entorno y a atreverse a buscar respuestas más allá de las fronteras de lo conocido.

La evolución en la cantidad de jóvenes que no estudian ni están ocupados es un buen termómetro de la capacidad de adaptación de los sistemas educacionales y las sociedades a los requerimientos del presente. NINIS no es solo una denominación, sino que es un grito de alerta para construir una sociedad integrada en la que nadie quede fuera.

Fuente de la información e imagen: https://www.pressenza.com

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Estudio: Perú, Chile y Colombia, los países donde hubo más pérdida de empleo para mujeres

En países latinoamericanos se estima que al menos 24 millones de empleos se perdieron a raíz de la pandemia y de esta cifra más de la mitad fue de personal femenino.

Con la llegada de la pandemia, la brecha existente entre hombres y mujeres en el ámbito laboral aumentó significativamente. Millones de mujeres perdieron su trabajo o tuvieron que dejarlo debido a la carga de tareas domésticas que trajo la pandemia. Conforme a la situación, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó recientemente un balance que evaluó la situación del desempleo de las mujeres en la región.

 

El informe asegura que hubo varias tendencias preocupantes en el mercado laboral para Latinoamérica, pues entre 2019 y 2020 el desempleo femenino aumentó 32%, frente a 31% en las cifras de hombres.

Con respecto a los países más afectados, se estima que Perú, Chile y Colombia reportaron las cifras más altas de desocupación femenina, aunque Colombia fue el país que tuvo un mayor crecimiento en el desempleo de este género, pues registró una cifra de 24% y un aumento de 11%, con respecto a la cifra de hombres. Además, el estudio demostró que junio fue el mes con mayores perdidas en el mercado laboral femenino con más de 13 millones de empleos perdidos por la crisis sanitaria.

En el caso colombiano, según cifras del Dane, mientras que para 2017 cerca de 33% de mujeres participaban en trabajos remunerados el país, para 2021 la cifra cayó a 4,9%, registrando una participación de 28%. Con respecto a las horas laborales. En promedio, un hombre dedicó a diario siete horas para actividades de trabajo remunerado, a diferencia de las mujeres que emplean nueve horas de su tiempo, en promedio.

En cuanto a las actividades de trabajo no remunerado, las mujeres predominaron en las cifras, pues entre enero y abril de este año 94% de mujeres participó de estas actividades, mientras que los hombres solo participaron 59%. El grupo femenino destinó hasta 10 horas de su tiempo en cuidado del hogar, con dos horas en suministro de alimentos, a diferencia de los hombres que solo destinaron seis horas y una hora respectivamente.

En otros países de la región como Paraguay y México hubo cambios muy superiores entre el empleo masculino y femenino, pues la brecha apuntó a 19% y 10%, respectivamente. En países como Argentina y Ecuador también se registraron diferencias entre la participación de hombres y mujeres, aunque con diferencias menores de 5%.

Con respecto a las mujeres empresarias de firmas pequeñas y medianas, estas sufrieron los impactos de la crisis en mayor medida, pues sólo 29% de los negocios de los hombres fueron cerrados, a diferencia del 40% de cierres que hubo en las empresas lideradas por mujeres.

Según Natalia Suárez, consultora en The Bonding, paridad de género, la preferencia de las empresas en hombres se da debido a que las mujeres tienden a destinar mucho más tiempo al cuidado del hogar o de sus hijos, por lo que esto podría afectar la productividad de las corporaciones.

“Las compañías tienden a considerar que contratar mujeres a veces disminuye el tiempo de trabajo en el que están en la empresa, como por ejemplo, las licencias de maternidad, en las que no se cuenta con el tiempo de la empleada pero si se debe remunerar de la misma forma”, agregó

Con base en estos resultados que demuestran una brecha de genero laboral fuerte, sobre todo en países como Perú y Colombia, el BID plantea que se deben repensar los tratamientos tradicionales de las políticas e incluir la dimensión de género como un componente central en los planes de reactivación.

También, señala la importancia de implementar políticas acompañadas de mejores datos, para visibilizar las dificultades reales que enfrentan las mujeres en el mercado laboral.

Fuente: https://www.larepublica.co/globoeconomia/peru-chile-y-colombia-los-paises-donde-hubo-mas-perdida-de-empleo-para-mujeres-3206383

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África, protagonista de la peor crisis educativa por la Covid-19

En 2019, solo hubo un 21% de escolarización en el África Subsahariana y un 41% en el norte de África, datos que han empeorado por la pandemia.

Con motivo del Día de África, el pasado 25 de mayo, la Fundación ProFuturo, un programa de Educación digital impulsado por Fundación Telefónica y Fundación “La Caixa” para reducir la brecha educativa, organizó el evento híbrido El poder transformador de la E-ducación en África, una conversación sobre los retos y las oportunidades de la Educación en el continente africano, al que algunos se refieren como el continente “olvidado”, pero por el que muchos “apuestan”, según aseguró Magdalena Brier, directora general de Profuturo.

Javier Ruiz, director general de World Vision en España: «Cerrar el acceso a la escuela es cerrar el acceso a la alimentación y a la higiene de los niños»

El acto, coorganizado por Casa África, Acnur, Empieza Por Educar, Entreculturas, Save the Children, la ONG World Vision y los medios de comunicación Planeta Futuro, de El País, y Mundo Negro, tenía como objetivo “mostrar la cara positiva del continente y fortalecer el entendimiento entre los países africanos y España”, según explicó Juan Jaime Martínez, jefe de Cultura de Casa África.

Escolarización

Más de 32 millones de niños y niñas africanos se encontraban fuera de la Educación Primaria en el año 2019, cifra que ha aumentado con la Covid-19 por la falta de acceso a Educación digital y por el absentismo escolar.

En 2019, solo hubo un 21% de escolarización en el África Subsahariana y un 41% en el norte de África. Dos terceras partes de los países africanos con menos renta recortaron su presupuesto en Educación durante 2020 en torno a una media del 4%, según Firmin Edouard Matoko, subdirector general de Prioridad África y Relaciones Exteriores de la Unesco, que hizo hincapié en dos de los grandes problemas de la Educación en África, la falta de docentes y la brecha digital existente.

“Muchos países africanos optaron por la Educación a distancia para salvar las barreras de los confinamientos, pero las familias encontraron obstáculos en los que no se había pensado, como la falta de electricidad y de internet“, explicó.

Efectos colaterales

“Cuando cerramos el acceso a la escuela cerramos el acceso de los niños a muchas más cosas, como la alimentación o la higiene”, comentó Javier Ruiz, director general de World Vision en España, que reflexionó sobre el poder transformador de la Educación a través de la historia de Isaac, un niño del norte de Uganda que “estudiaba para ser presidente y llevar la paz a su país”.

El impacto del cierre de colegios a corto plazo engloba la salud física y mental, la explotación laboral, embarazos no deseados, matrimonios forzosos y la desnutrición. “La comida que reciben en la escuela es para muchos la única que reciben a lo largo del día”, informó Luca Fabris, coordinador de Asia y África en Entreculturas.

Brecha de género

“Cada tres meses de cierre de colegios se provocan 15 millones de abusos y alrededor de dos millones de casos de mutilación genital“, analizó Andrés Conde, director general de Save the Children en España, que aseguró que las niñas tienen barreras de entrada a la escuela muy superiores a la de los varones.

“Antes de la Covid-19 nueve millones de niñas no podían acceder a la Educación frente a tres millones de varones”. En África central una de cada cinco niñas nunca llegarán a entrar en un aula, según datos de Unicef.

Andrés Conde, director general de Save the Children en España: «Cada tres meses de cierre de colegios se provocan 15 millones de abusos en África»

Colocar a las niñas en el foco de la acción y empoderarlas para que sean ellas las que realicen el cambio es imprescindible para cambiar su realidad, que va desde el matrimonio forzoso hasta un peor acceso a los recursos digitales, considerados por la sociedad como recursos no aptos para la mujer.

“Hay que invertir en las niñas, favorecer los espacios para que puedan ser libres y crear sus propios caminos”, sentencia Conde.

Fuente: https://www.magisnet.com/2021/06/africa-protagonista-de-la-peor-crisis-educativa-por-la-covid-19/

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Académicas proponen miradas feministas a los cuidados

Cinco académicas cubanas se acercan a los cuidados en Cuba desde una mirada feminista. Las investigaciones, reunidas en un libro, apuestan por una ruta de cuidados en clave de equidad.

«Cuando comenzamos a trabajar en este libro, en 2018, no se hablaba de este tema. Pero hace un año y medio ha habido una explosión de acercamientos a los cuidados. La covid-19 acentuó la crisis global de la cual ha estado dando cuenta el feminismo, pues no se puede pensar la sostenibilidad de la vida sin el cuidado de la vida humana y natural», dijo la filósofa Georgina Alfonso al presentar el volumen, el 20 de mayo en La Habana.

Alfonso es coautora del libro Los cuidados en la ruta hacia la equidad en Cuba, junto a la economista Teresa Lara Junco y las sociólogas Magela Romero Almodóvar, Dayma Echevarría León y Clotilde Proveyer Cervantes.

El volumen se publica sin fines comerciales y contó con el apoyo del Instituto de Filosofía y su Grupo de Investigación «América Latina: Filosofía Social y Axiología» (Galfisa); el Departamento de Sociología y el Centro de Estudios de la Economía Cubana, de la Universidad de La Habana; la Red de Estudios sobre Cuidados y Oxfam en Cuba.

Para las autoras, la pandemia causada por la covid-19, junto a la crisis económica global, la reforma económica gubernamental y el bloqueo económico y financiero del gobierno de Estados Unidos hacia la nación del Caribe marcan la respuesta a los cuidados en el país.

«El libro es una referencia para el desarrollo del trabajo, políticas e investigaciones en el país. Busca contribuir a una mirada más integradora, desde la sostenibilidad de la vida, para que de verdad logremos un desarrollo próspero y sostenible·, dijo Teresa Lara durante la presentación a la prensa.

Los cuatro capítulos del libro presentan, respectivamente, una mirada de los cuidados desde la economía feminista; el análisis de brechas asociadas al trabajo de cuidados y sus desafíos para el modelo social cubano desde evidencias cuantitativas; un acercamiento a las percepciones de personas decisoras sobre las políticas sociales que tributan a los cuidados en Cuba y una sistematización sobre los estudios realizados en el país sobre este tema.

Según los estudios que resume el material, la equidad y la justicia han sido principios rectores de la política social en la nación del Caribe, con una preponderancia del Estado en programas de cuidados y de políticas de apoyo con prestaciones en servicios, en especie y monetarias, principalmente.

Sin embargo, las autoras reconocen la persistencia de un enfoque «familista», «maternalista» y «patriarcal», que refuerza la creencia de que los cuidados son responsabilidad fundamental de las familias y en particular de las mujeres que las integran.

Esta tesis está abalada por el análisis de estadísticas públicas relacionadas con el uso del tiempo, la división sexual del trabajo y la ocupación de las mujeres. En esta ecuación de corresponsabilidad quedan fuera la comunidad y el sector privado.

Las expertas confieren mucha importancia a los datos, pues a decir de Lara, «lo que no se cuenta, no se caracteriza y no se identifica, queda invisibilizado».

La economista feminista hace un recorrido por diversas brechas de género que existen en la sociedad cubana relacionadas con los cuidados y su repercusión en el empleo, la igualdad salarial de las mujeres y, por tanto, su autonomía económica y el desarrollo del país. Se basa en datos oficiales publicados en encuestas nacionales, el Censo de Población y Vivienda de 2012los anuarios de salud pública, entre otras publicaciones.

Durante la presentación, Lara resaltó la importancia de asumir una perspectiva de género en la economía y también en las estadísticas nacionales.

Refiriéndose al Censo de 2012, explicó que las mujeres que se dedican a los quehaceres del hogar están codificadas como «amas de casa», una mirada que naturaliza los cuidados.

«Nosotras las llamamos trabajadoras no remuneradas, porque asumimos el concepto de trabajo aprobado por la OIT desde 2013, que reconoce que el trabajo es mucho más que empleo», explicó Lara.

La visión abarcadora no solo incluye el concepto de trabajo. Las investigaciones también conectan con otras brechas y desigualdades desde un enfoque interseccional.

«No es lo mismo cómo se viven los cuidados en diferentes contextos y realidades. Son las mujeres rurales, por ejemplo, las que hoy muestran una situación más compleja. Por ello, cuando pensamos en los cuidados, no puede ser desde una agenda fragmentada, porque también se conectan con otras problemáticas como las violencias machistas y esto es importante en el momento de pensar políticas públicas», reflexionó Yohanka Valdés, investigadora social y consultora de Oxfam en Cuba.

El tercer estudio que se incluye en la compilación -realizado por las investigadoras Magela Romero Almodóvar, Dayma Echevarría León y Clotilde Proveyer Cervantes- se acerca a los imaginarios de personas decisoras en relación con los cuidados.

«Este análisis nos permite valorar el modo en que estas percepciones están atravesadas por una cultura patriarcal que todavía concibe los cuidados desde una perspectiva familista, que atribuye la responsabilidad fundamentalmente a las mujeres, con percepciones muy marcadas por una cultura machista que nos permea como sociedad», dijo Romero Almodóvar a la prensa.

La última de las investigaciones ofrece un panorama de los estudios sobre cuidados en Cuba. Las autoras encontraron alrededor de 250 publicaciones sobre el cuidado realizadas por especialistas de distintas universidades y centros de investigación en el país.

Estos estudios marcan los antecedentes en el camino hacia un sistema nacional de cuidados, por el que apuesta un grupo de especialistas e instituciones. En 2019 se realizó el Primer taller de estudios sobre cuidados, que tuvo su segunda edición en abril de 2021. Fruto de estos esfuerzos se creó la Red cubana de estudios sobre cuidados, que integra a más de 110 especialistas de todo el país y 45 instituciones.

Para Georgina Alfonso, el libro se suma a estos esfuerzos aportando una visión feminista, entendida como un posicionamiento crítico y activismo comprometido con la emancipación de las mujeres.

La filósofa feminista opina que, entre los desafíos que quedan por delante, están comprender la importancia de esa visión política; articular a diversos actores para hacer; extender el análisis de las estadísticas desde una visión de género y feminista y construir desde los territorios las respuestas a las necesidades de cuidados.

Fuente: https://rebelion.org/academicas-proponen-miradas-feministas-a-los-cuidados/l

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Mundo: ‘Las carreras no tienen género’, conectan a las niñas con la tecnología, para un futuro más brillante ONU insta

Mundo/23-04-2021/Autor(a) y Fuente: news.un.org

A pesar de que la tecnología de la información y las comunicaciones desempeñó un papel tan importante durante la pandemia de COVID-19, el jefe de la ONU dijo que la mitad del mundo permanece desconectado, en su mensaje con motivo del Día Internacional de las Niñas en las TIC , el jueves, la mayoría de las cuales son mujeres y niñas en desarrollo países. 

Según los datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones ( UIT ), existe una brecha de género del 17% en el uso de Internet a nivel mundial, que es aún mayor en los países menos adelantados.  

En algunas regiones, esta brecha de género está aumentando, lo que refuerza las desigualdades de género al negar a las mujeres y las niñas oportunidades de acceder a la educación, encontrar trabajos mejor remunerados y comenzar nuevas empresas. 

“Hacer que estas tecnologías estén disponibles para todos es una parte esencial para reconstruir comunidades y economías más fuertes y abordar muchos de los desafíos más urgentes del mundo”, dijo el Secretario General António Guterres en su declaración conmemorativa del día. 

Tras señalar que el Día de las Niñas en las TIC tiene como objetivo inspirar un movimiento global que aumente la representación de niñas y mujeres en la tecnología, instó a todos a «volver a comprometerse con el objetivo de igualdad de acceso para las mujeres jóvenes y las niñas a las oportunidades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas ”.   

Celebrando una década 

Si bien las niñas de todo el mundo tienden a superar a los niños en lectura y escritura, siguen estando infrarrepresentadas entre los mejores en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM).  

Para celebrar el décimo aniversario del día, el Secretario General de la UIT, Houlin Zhao, dio su apoyo a la iniciativa Los 10 momentos de las niñas en las TIC , un compromiso de un año con la próxima generación de mujeres jóvenes en la tecnología.  

Como defensor internacional de las cuestiones de género, se comprometió a ayudar a los países a crear conciencia y promover la participación activa de niñas y mujeres jóvenes en carreras relacionadas con las TIC. 

“Será clave para satisfacer la demanda de futuros empleos en igualdad de condiciones”, dijo . 

El jefe de la UIT también se comprometió a reforzar la capacidad de las naciones para recopilar y difundir datos desglosados ​​por género y edad sobre el acceso y el uso de las TIC y las habilidades de datos, y lo calificó como «un paso importante para informar, monitorear y rastrear nuestro progreso global hacia la igualdad de género». 

Con más apoyo a la educación y la formación profesional, la UIT espera animar a más niñas y mujeres jóvenes a seguir activamente carreras en STEM para cerrar la brecha digital de género. 

Formando el futuro 

Mientras tanto, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres , Phumzile Mlambo-Ngcuka, dijo que todas las niñas tienen derecho a estar conectadas y desempeñar su papel en “dar forma a un futuro más igualitario, ecológico e impulsado por la tecnología”.  

“Este es el mundo que estamos construyendo juntos a través de  Generation Equality , y específicamente, a través de nuestro trabajo colectivo en el plano de Tecnología e Innovación , que propone metas para lograr una transformación digital más equitativa y diversa”, dijo en un comunicado . 

Para cada niña, el objetivo debe ser una conectividad significativa, incluida la banda ancha que sea confiable, rápida y disponible regularmente, junto con el acceso a tecnologías digitales y alfabetización digital universal, según la Sra. Mlambo-Ngcuka. 

“Hoy, y todos los días, reconocemos que el poder digital debe estar en manos de las niñas”, precisó. “Tenemos una ventana y un impulso únicos ahora para asegurar compromisos audaces que garantizarán que las niñas estén conectadas y empoderadas para crear el futuro más brillante que el mundo necesita”. 

Las carreras no tienen género 

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ( UNESCO ) dijo que la educación de las niñas es «una de las inversiones más poderosas que podemos hacer para nuestro futuro colectivo». 

La agencia de la ONU también subrayó la importancia de las aplicaciones móviles, el liderazgo femenino y el espíritu empresarial femenino para el desarrollo sostenible, tuiteando: “Carreras. Tengo. No. Género ”.

Fuente e Imagen: https://news.un.org/en/story/2021/04/1090402

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España: Las niñas se consideran peores en Matemáticas desde la Educación Primaria

Por: https://www.eleconomista.es

  • A partir de los 6 años, algunas niñas empiezan a sentir que se les dan mal las Matemáticas

¿Las niñas son peores en Matemáticas y mejores en la asignatura de Lengua? En pleno siglo XXI todavía existe una brecha de género en torno a los estudios de matemáticas e ingeniería. Empieza a observarse desde los primeros años de colegio, en la Educación Primaria, y aumenta a medida que van creciendo. A ello se suma que el profesorado no percibe que sus alumnas se consideren peores en Matemáticas que sus alumnos.

Diez profesoras de la Universidad de Zaragoza e investigadoras del I3A (Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón) han elaborado un estudio que muestra que las niñas se consideran peores en Matemáticas que los niños y tienen mayor ansiedad a la hora de enfrentarse a un examen de esta asignatura.

Existe una relación sobre la preferencia entre Matemáticas y Lengua, eficacia autopercibida y preocupación:

– Tanto ellos como ellas se consideran mejores en la asignatura que prefieren, y se preocupan más por la otra: para las chicas gira en torno a Lengua, para los chicos en torno a Matemáticas.

– De las chicas, un 23.8% prefieren Matemáticas y un 37.2% Lengua; 22.8% se ve mejor en Matemáticas y 58.6% mejor en Lengua y el 18.5% se preocupa más por los exámenes de Matemáticas, con 14.2% preocupándose más por Lengua.

– En los chicos, sucede, al contrario: 40.3% prefieren Matemáticas y 30.3% Lengua, 45.0% se ven mejor en Matemáticas y 22.6% en Lengua y 16.1% se preocupan más por Matemáticas, con 26.3% de chicos preocupándose más por Lengua.

Se realizó el análisis entre ciencias Naturales y Ciencias Sociales y no se observan diferencias. La preferencia por las Matemáticas en los niños de Primaria en Aragón es 16 puntos porcentuales superior a las de las niñas.

Hay una diferencia de género del 16.6% que se incrementa hasta el 21.3% si sólo consideramos escolares de 8 a 12 años. Solo el 54.9% de las niñas encuestadas señaló ser buena en Matemáticas mientras ese porcentaje se eleva al 71.5% en el caso de los niños. Con esta percepción de las propias niñas de que las matemáticas no son para ellas casi en la mitad de las encuestadas, podría justificarse que muestren menos interés durante la adolescencia por las áreas denominadas STEM (siglas en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

En el trabajo de estas 10 profesoras e investigadoras, publicado en IEEE Transactions on Education, han participado más de 2.000 escolares de entre 6 y 12 años y 200 docentes de colegios de Aragón, tanto del medio rural (12.6%) como del urbano, incluyendo centros públicos (64.4%) y concertados, en representación de la realidad que hay en Aragón. Un estudio que han realizado a partir de la iniciativa «Una ingeniera en cada cole» que, desde hace cinco años, promueven desde la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de Aragón, a la que pertenecen todas ellas. En sus visitas a los colegios, detectaron que la falta de mujeres en estudios de Ingeniería pasaba desapercibida y otros estudios demuestran que, a partir de los 9 años, las niñas manifiestan menos interés por las Matemáticas y la Tecnología que los niños.

¿Cómo cambiar esta situación?

La propuesta de estas 10 investigadoras recoge tres puntos que consideran esenciales para cambiar esta situación. La primera, trabajar en la concienciación del profesorado para acabar con la falta de confianza de las niñas ante las Matemáticas; la segunda, llevar a cabo acciones, sobre todo con las alumnas, para fomentar la actitud positiva hacia esta asignatura y, por último, proponen facilitar mensajes directos sobre el valor de las Matemáticas en el contexto del mundo real.

En la encuesta realizada, al preguntar al alumnado si preferían las Matemáticas o la asignatura de Lengua Española, a partir de los 8 años, los niños respondieron que Matemáticas, mientras las niñas seleccionaron Lengua. En cambio, esta diferencia de género no se ve en las asignaturas de ciencias naturales y ciencias sociales.

Sobre la utilidad de las Matemáticas, el alumnado entre 6 y 8 años respondía que las consideraba muy útiles, en cambio en el tramo de edad entre 8 y 10 años, el número de niños que veía esa utilidad aumentaba frente al de las niñas.

El estudio marca una significativa brecha de género cuando se pregunta al alumnado si se consideran mejores en Matemáticas o en Lengua. De las alumnas que no tienen preferencia entre Matemáticas y Lengua, un 32.3% tienen mayor eficacia autopercibida contra un 20.2 % con mayor eficacia en Matemáticas. En los alumnos, un 17.1 % tienen mayor eficacia en lengua frente a un 37.8 % en Matemáticas. Los estereotipos se mantienen incluso en escolares sin preferencia entre Matemáticas y Lengua. Esta diferencia no se percibe en los resultados académicos del alumnado.

Sobre la ansiedad y preocupación por los exámenes, el género también influye en este caso. Ellas afirman tener ansiedad ante un examen en general y de Matemáticas en particular, sobre todo, a partir de los 10 años. En el caso de Lengua, solo el 14% de las niñas afirma sentir mayor preocupación por estos exámenes frente a un 26% de los niños.

El estudio de las investigadoras de la Universidad de Zaragoza analiza también la relación entre la percepción del profesorado y lo que creen sus estudiantes. Algo más del 50% del profesorado que ha participado en la encuesta cree que las niñas «nunca» se consideran peores que los niños en Matemáticas. Cuando la realidad es que solo el 54.9% de las niñas dicen que son buenas en esta asignatura, mientras el porcentaje en los niños se eleva al 71.5%. Este hecho, puede deberse a no encontrar diferencias en los resultados académicos.

Al menos un 50% cree que su alumnado entiende, siempre (9.93%) o casi siempre (41.13%), la utilidad de las Matemáticas. Sin embargo, hay un 56.7% de sus estudiantes que afirman entender siempre la importancia que tiene esta asignatura.

https://www.eleconomista.es/ecoaula/noticias/11170777/04/21/Las-ninas-se-consideran-peores-en-Matematicas-desde-la-Educacion-Primaria.html

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