Page 2 of 2
1 2

Recuperar la confianza en la educación

España / 23 de septiembre de 2018 / Autor: Salvador Rodríguez Ojaos / Fuente: El Blog de Salvaroj

«La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas las preguntas.» Earl Gray Stevens

Uno de los grandes problemas de la educación actual es la pérdida de confianza a todos los niveles. Es evidente que la educación está sufriendo un grave conflicto de identidad fruto del momento de cambio global en el que vivimos. La incapacidad de la institución escolar y de los sistemas educativos de adaptarse a las exigencias, demandas y necesidades de la sociedad de la información, ha provocado una gran pérdida de confianza en su función como garante, junto con la familia, de la educación de las nuevas generaciones. Y eso es muy grave, ya que sin confianza no se puede educar.

El funcionamiento de la educación actual parece estar inspirado en esta frase de Groucho Marx: «Estos son mis principios, sino le gustan tengo otros«. El mundo de la educación parece estar volviéndose loco.Con tantas reformas, con tantas indecisiones a la hora de establecer la metodología que mejor dé respuesta a las necesidades de aprendizaje de los alumnos… el sistema educativo vigente parece el camarote de la famosa película de los Hermanos Marx.

Todo esto ha tenido como resultado la pérdida de confianza. Si llevamos esta situación al extremo en unejercicio voluntario y pretendido de simplificación, podemos decir que la sociedad no confía que la escuela prepare adecuadamente a las nuevas generaciones, que la escuela no confía en la administración, que los docentes no confían en los alumnos, que los alumnos no confían en los docentes, que los docentes no confían en ellos mismos, que los alumnos han perdido la confianza en sus posibilidades, que las familias no confían en la escuela, que los docentes desconfían de las familias: ¡Nadie confía en nadie cuando se trata de educación!

Hay que recuperar la confianza cuanto antes. Cuando alguien está inmerso en un proceso de aprendizaje se siente vulnerable, ya que es consciente de que tiene debilidades que deben ser fortalecidas para poder desarrollarse como persona, y esa vulnerabilidad solo se supera con confianza.

La función de la educación formal es preparar a las personas para tener una vida plena y autónoma, esdecir, dotarlas de los conocimientos, las destrezas, las competencias y las habilidades necesarios para que puedan afrontar con garantías de éxito un futuro incierto. Para ello es necesario recuperar la confianza en las propias capacidades (tanto las de los docentes como las de los alumnos), en las de los demás y en las de la sociedad en general, así podremos construir un mundo en el que la tolerancia, el respeto a la diversidad y la equidad estén siempre presentes. Así la educación podrá dar respuestas efectivas a este mundo global y cambiante.

Fuente del Artículo:

https://www.salvarojeducacion.com/2016/06/recuperar-la-confianza-en-la-educacion.html

ove/mahv

Comparte este contenido:

México: Padres confían en educación pública: supervisor de zona

América del Norte/México/13 Mayo 2017/Fuente y Autor:El 5INCO

El supervisor de la zona escolar VI de secundarias generales en la región, dio a conocer que para este nuevo ciclo escolar 2017-2018, va en aumento en comparación al pasado, lo que indica existe una buena respuesta educativa por parte del alumnado y confianza en padres de familia de la entidad.

José Carlos Balboa Anaya, mencionó que se tiene un número por encima de los mil 500 alumnos en la zona que ingresan a primer grado, “Se está trabajando muy duro en cuanto a la calidad educativa en escuelas pública a nivel secundaría general, nuestros docentes, directores y personal administrativo, día con día se capacitan y se actualizan en los diferentes programas educativos de vanguardia para fortalecer los conocimientos académicos y sus competencias, esto ha dado resultado a que padres de familia confíen en nuestras instituciones, lejos de llevar a sus hijos a escuelas privadas”.

El funcionario, destacó que se está trabajando con directores de los diferentes planteles educativos para capacitar a los consejos escolares y con ello dar paso al nuevo ciclo escolar.

“Atendiendo las indicaciones de nuestras autoridades educativas en el estado, se está trabajando muy de cerca con nuestros maestros se combate con nuevas estrategias de estudio para que a su vez, el docente pueda emplearlas en las aulas, estas capacitaciones son de gran ayuda porque vemos resultados fortalecidos en los métodos de aprendizaje, lo que ha beneficiado y se refleja en las boletas del alumnado”.

Fuente de la noticia: http://elcinco.mx/noticias/2017/05/13/padres-confian-en-educacion-publica-supervisor-zona/

Fuente de la imagen: http://www.telemundo.com/sites/nbcutelemundo/files/5-mexico-bandera.jpg

 

Comparte este contenido:

La mejor forma de enseñarle a un bebé a caminar es… ¡No enseñarle!

Entrevista/26 de julio de 2016/Fuente: la nación

A veces las madres y padres nos ponemos ansiosos y morimos de ganas de ver a nuestros hijos pasar a la siguiente etapa o conquistar algún logro, cuando en realidad ellos no tienen ningún apuro. Cada bebé como individuo tiene sus propios tiempos y si no gatea o no camina todavía, no quiere decir que haya algo mal, simplemente que por ahora se siente bien descubriendo el mundo así y no está listo para pasar a lo siguiente. Pero pronto seguro lo logrará.

Sobre esto hablan Liliana Gruss y Francis Rosemberg, dos fonoaudiólogas y psicomotricistas que, inspiradas por el método del movimiento libre la pediatra húngara Emmi Pikler, escribieron el libro Bebés en movimiento, El desarrollo postural en imágenes. En él muestran fotos de las posturas y desplazamientos espontáneos de los bebés y las van analizando, demostrando la naturalidad y armonía con que los bebés van evolucionando hasta lograr ponerse de pie y caminar por sí mismos, sin necesidad de enseñanzas, ya que al ser respetados sus tiempos y valoradas sus iniciativas, crecen seguros, tranquilos y capaces para lograrlo.

Destaco a continuación algunas claves de mi entrevista a ambas expertas, acerca del desarrollo postural y el movimiento de los bebés para tener en cuenta:

Foto: Pixabay

– La intervención del adulto «estimulando» o provocando posturas que el bebé no domina, interfiere en la secuencia y entorpece las adquisiciones. El control del cuerpo en el espacio, el dominio del equilibrio, son vivencias muy íntimas; nadie desde el afuera puede determinar cuál es el momento para colocar al niño en tal o cual posición. María Montessori decía que toda ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo.

– Hay que partir desde un comienzo de la postura sobre la espalda, en la que está garantizada la mayor superficie de apoyo y, por lo tanto, el equilibrio y la seguridad corporal, y permitirle al bebé ejercitar todos sus movimientos con libertad, facilitará que cada niño construya por sí mismo la secuencia de posturas y desplazamientos que lo llevarán de la horizontalidad a la verticalidad.

– Dejarlos aprender solos influye positivamente en la confianza y autoestima de nuestros hijos. Esta vivencia de control del propio cuerpo, del equilibrio, del ejercicio de las propias iniciativas, tiene gran incidencia en el desarrollo emocional de los niños. El vínculo cálido y seguro con sus padres y con los adultos responsables de su cuidado, adultos que le permiten actuar, que disfrutan con lo que el bebé es capaz de hacer, con lo que sabe y puede en cada etapa por la que va transitando, permite que el niño se desarrolle seguro de sí mismo, con la seguridad emocional que le dan la contención y el respeto por sus logros.

– Todos los bebés atraviesan las mismas etapas pero a distintos tiempos: esto sucede en una secuencia que va desde la posición sobre la espalda a poder pararse y caminar. Hay niños más precoces y otros más tardíos. Lo importante no es cuándo los niños hacen lo que hacen, sino cómo lo hacen: con seguridad, confianza, dueños de su propio cuerpo, o dependiendo de que alguien lo ponga, lo saque, lo acomode… Los ritmos son diferentes: la marcha se da generalmente entre los nueve y los dieciocho meses. Los que caminan a los nueve, son los precoces; los que lo hacen a los dieciocho son los tardíos. El promedio de los niños suele comenzar a caminar alrededor de los dieciséis y no a los doce meses como indican muchas tablas de desarrollo.

– Si el desarrollo autónomo es respetado y no se interfiere colocando al niño en posturas que aún no domina, todos los niños gatean, se sientan, se paran y caminan. Gatean sentados aquellos niños que fueron colocados en posición de sentado antes de adquirirla por sí mismos. Reptar es un desplazamiento correcto que se adquiere antes del gateo, antes de que las piernas y los brazos logren sostener el tronco alejado del piso. Es posible que en un principio el desplazamiento se produzca hacia atrás, ya que hay empuje desde los antebrazos antes de que el niño organice el punto de fuerza en los dedos de los pies. A partir de la experiencia, los niños irán organizando sus desplazamientos hasta lograr el reptado hacia adelante.

Foto: Pixabay

– Hablar de autonomía del niño pequeño, es reconocerlo como un ser de acción y no sólo de reacción desde las etapas más tempranas. Como un interlocutor válido en el vínculo adulto-niño. ¿Acaso no se transforma la casa, nuestras rutinas cotidianas y la vida entera cuando llega un bebé al hogar? ¿No nos ponemos felices si abre la boca alegremente para comer el puré que le ofrecemos y no nos angustiamos si la cierra y frunce el entrecejo o da vuelta la cara negándose a comer? Hablar de autonomía es considerarlo persona desde el nacimiento. Es poder observarlo y descubrir que sólo es torpe si le imponemos posturas a las que no ha llegado por su cuenta. Que es armonioso en sus movimientos cuando gira y pasa de estar panza arriba a panza abajo; que tiene iniciativas propias cuando explora los objetos tomándolos en sus manos, observándolos, cuando chupa, sacude, frota, tira y vuelve a tomar… Hablar de autonomía es tomar la decisión de respetarlo en sus tiempos y en sus ritmos, en sus deseos y necesidades, sin intentar imponer los nuestros.

– Si bien hay que dejar que los niños «hagan» por su cuenta, esto no quiere decir que el adulto se desentienda de él. Todo lo contrario. Conocerlo profundamente, saber cuáles son las necesidades de cada uno, tomar en serio la actividad de cada bebé, le permite al adulto referente organizar el espacio adecuado, un medio tranquilo, distendido y seguro, rico en elementos seleccionados en función de sus intereses y sus posibilidades, en cada etapa madurativa por la que va transitando.

Foto: Pixabay

– Hay puntos en común entre la filosofía de María Montessori y los principios de la Dra. Emmi Pikler. Ambas buscan organizar un lugar en el que los niños puedan hacer las cosas por sí mismos – vivir su propia vida – sin ayuda inmediata de los adultos. De esta manera, el niño se hace consciente de su propio poder, es decir de su poder hacer. También hay algunas diferencias, ya que Montessori se dedicó a la «educación» de los niños y a desarrollar planes de aprendizaje individualizado, pensando en las formas más naturales y espontáneas de adquisición de conocimientos, a partir de las edades de la escolarización. Emmi Pikler se dedicó a las etapas más tempranas del desarrollo infantil, desde el nacimiento hasta el ingreso en la etapa escolar. Es decir a la constitución subjetiva más temprana. Sus principios se asientan sobre la calidad de los cuidados cotidianos, y sobre la libertad del movimiento en los bebés, y no sobre los aprendizajes de índole escolar.

– Algunos de los errores comunes que cometemos los papás: a veces los adultos caemos en la tentación de acelerar o querer saltear etapas. Cuando el bebé está madurativamente preparado para jugar boca arriba, mover libremente brazos y piernas, girar la cabeza, nosotros pensamos que es mejor ponerlo boca abajo (posición en la queda aplastado contra el colchón, sin poder mover su cuerpo ni elevar la cabeza, ya que ésta es muy pesada). Cuando está ejercitando este giro para ponerse boca abajo, consideremos necesario sentarlo. Entonces le colocamos almohadones para sostenerlo (pero igual se cae para un costado, ya que su columna no está madura para permanecer erguida). Y cuando comienza a sostenerse sentado, lo paramos. Y apenas él comienza a pararse por sí mismo, lo hacemos caminar. Siempre apurando sus tiempos. Como si lo que el bebé propone, no importara. Porque nuestras expectativas siempre están más allá de lo que él puede en el aquí y ahora. Así es muy difícil construir la autoestima, la confianza en sí mismo, la posibilidad de tener iniciativa…

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1920883-la-mejor-forma-de-ensenarle-a-un-bebe-a-caminar-es-no-ensenarle

Imagen: http://bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/23/ahora-entiendo-a-mi-mama-2239823w620.jpg

Comparte este contenido:

Aurelio envenenó la reforma educativa.

América del Norte/México/21.06.2016/Fuente:http://www.animalpolitico.com/

Alberto Serdán

Hay responsabilidades políticas de lo sucedido en Nochixtlán y recaen en el gobierno de Enrique Peña Nieto. En particular, existe una responsabilidad clara en el titular de la SEP, Aurelio Nuño, quien tomó la decisión de escalar su beligerancia contra la CNTE, con el pretexto de implementar la Reforma Educativa privilegiando la fuerza y no el convencimiento.

Los asesinatos de maestros y civiles ocurridos en Nochixtlán, Oaxaca, pudieron evitarse. Las responsabilidades penales relacionadas con el desastre de los servicios de inteligencia para identificar riesgos, la improvisación o franca saña de las fuerzas del orden para contener manifestantes, deben ir por el sendero de las investigaciones independientes y deben ser castigados de forma ejemplar.

Pero hay responsabilidades políticas de lo sucedido y recaen en el gobierno de Enrique Peña Nieto. En particular, existe una responsabilidad clara en el titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño, quien tomó la decisión de escalar su beligerancia contra la CNTE, con el pretexto de implementar la Reforma Educativa privilegiando la fuerza y no el convencimiento. Caricaturizado a la Coordinadora y sus seguidores como un enemigo a vencer o aniquilar, la consecuencia visible de tal medida salta a la vista en los sucesos de Oaxaca. Pero, por otro lado, la otra consecuencia es, y hay que decirlo, que el secretario Nuño envenenó la Reforma Educativa que dice defender.

El núcleo de la Reforma Educativa descansó en la promesa de que fueran las capacidades académicas y profesionales, y no las lealtades personales, políticas o sindicales, las que determinaran los procesos de ingreso, permanencia, promoción, estímulos y reconocimientos de los maestros. Así, el sistema giraría en torno a lo educativo y no en el control político del magisterio.

Lejos de ser guardián del cumplimiento de esta promesa, Aurelio Nuño cometió cuatro errores garrafales:

Primer error. Decidió que el éxito inmediato de la implementación de la reforma se midiera en función de la continuidad del calendario escolar y del sometimiento de los profesores a los procesos de evaluación. En ese contexto, Nuño consideró prioritario despedir a los profesores que no se evaluaran o que faltaran tres días seguidos o con tres ausencias en el lapso de un mes. No conforme, decidió anunciar el número de maestros despedidos como trofeo de guerra.

Este error trajo diversas consecuencias.

Por principio de cuentas, dio la razón a quienes señalaron que se trataba una reforma “punitiva” diseñada para castigar profesores y alejó el beneficio de la duda con el que había nacido la reforma tanto en la opinión pública como en el magisterio. Ello limitó el margen de legitimidad de la reforma y su aplicabilidad.

Era claro que las resistencias a la evaluación y las ausencias del salón de clases se debían a las protestas de los maestros inconformes con la reforma, por las razones que fueran. En este sentido, priorizar el despido de profesores no era sino una señal de exigencia de disciplina política o franca sumisión a los designios del gobierno, lo que naturalmente fue inaceptable para los docentes.

Peor, lo que significó una “aplicación estricta de la ley” no resultó más que una simulación por lo que a continuación se menciona.

Segundo error. Promovió una manipulación política de la ley al perseguir judicialmente únicamente a los dirigentes de la CNTE cuando los delitos que presuntamente cometieron en realidad eran similares a los que caracterizaron a dirigentes del SNTE (lavado de dinero, cobro de comisiones ilegales, desvío de recursos) sin que éstos fueran tocados con el pétalo de un citatorio más allá delquinazo al inicio del sexenio contra Elba Esther Gordillo.

Peor aún, el gobierno puerilmente decidió que el mejor momento para reactivar y cumplir las órdenes de aprehensión contra los dirigentes de la CNTE fue cuando anunciaron una alianza política entre esta organización y Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador, principal contendiente en la elección presidencial del 2018.

Este es un error, desde el punto de vista educativo, del que no aprenden los gobernantes: los procesos del sistema educativo no deben estar regidos por los ciclos electorales o las ambiciones presidenciales del titular de la SEP en turno. La promesa de que el Estado recuperaría la rectoría de la educación la rompió el propio Nuño al supeditar los cálculos electorales a la implementación exitosa de la reforma. También rompió la promesa de que las autoridades educativas no estarían capturadas por los intereses electorales de gobernantes, sindicatos y grupos de presión a grado tal que hiciera inoperable cualquier decisión educativa.

Tercer error. Nuño descuidó lo que verdaderamente haría exitosa a la reforma: generar confianza en los maestros sobre los nuevos procesos de ingreso, permanencia, promoción, estímulos y reconocimientos.

Ello exigía varias tareas. De entrada, diseñar un verdadero servicio profesional de carrera. Las prisas, por entendibles que fueran, para sacar adelante la legislación secundaria de la reforma constitucional en materia educativa, no eximían del gobierno de la creación de un horizonte de carrera profesional que resultara en un incentivo poderoso para los maestros. Así, la perspectiva de los docentes de incorporarse al nuevo sistema por las opciones profesionales que ofrecía en lugar del miedo, era el camino a seguir. Por el contrario, el mandato constitucional terminó en un remedo del programa Carrera Magisterial que simplemente no cumplió con las expectativas de un nuevo modelo de carrera y peor desnudó las pulsiones autoritarias del régimen al pretender imponer la reforma a la fuerza.

Asimismo, estaba la tarea fundamental de comunicar eficazmente los propósitos de la reforma y sus mecanismos de implementación sobre todo a los docentes pero también a la sociedad. La cerrazón de Nuño a cualquier diálogo con los disidentes de la reforma a cambio de su sumisión lo condenó a perder la oportunidad de rendir cuentas sobre la reforma y deliberar su razón de ser y sus mecanismos. Lejos de ello, inició una persecución verbal y judicial contra la CNTE y dejó en manos del propio SNTE la comunicación con los docentes. Este fue un craso error pues se multiplican las historias de cómo la dirigencia sindical no sólo se encargó de no comunicar sino de sembrar rumores, falsas informaciones y confusión entre los maestros. Mientras, el gobierno se desentendió y prefirió emplear una visión vertical en la implementación de la reforma.

Por su parte, era indispensable que las plazas se entregaran a quienes tenían las mejores capacidades para ejercer la función docente, ello implicaba varios aspectos que van desde el supremo cuidado en la definición consensuada de los perfiles, parámetros e indicadores docentes, su adecuada socialización, la cuidada revisión y aplicación de los instrumentos de evaluación, así como la transparencia total en las listas de prelación para la asignación de las vacantes y la verificación pública de que las plazas docentes se entregaban conforme a derecho. Sintomático de esta negligencia es que el gobierno fue incapaz de echar a andar un sistema que permitiera recibir denuncias de casos en los que no se cumpliera con los procedimientos planteados en el servicio profesional docente y actuar en consecuencia.

Finalmente, nunca hubo un interés real por resolver los casos de corrupción pasados en el uso de los recursos para la educación mediante procesos administrativos y judiciales. Lejos de castigar los abusos contra los maestros por parte de la dirigencia sindical, se les apapachó con el Programa de Refinanciamiento de Créditos de Nómina para los Trabajadores de la Educación que legitimó la usura y el control autoritario de los dineros de los maestros. Mucho menos se establecieron controles para terminar con el pago de aviadores y comisionados a partir del Censo ordenado por la propia reforma. En este sentido, la conciliación de la nómina fue una auténtica burla. Ya ni preguntemos sobre el impulso de la democratización sindical.

El cuarto error quizá no fue propiamente de Nuño, aunque sin duda debió preverlo: la falta de alternativas económicas para los potenciales excluidos de la reforma.

En el país, pero en particular en Oaxaca, la nómina magisterial se convirtió en una fuente de movilidad social y de ingresos con prestaciones sociales que otros empleos simplemente no ofrecen. La débil economía, pobreza y marginación de estados como Oaxaca hacen que pertenecer al magisterio sea una auténtica fortuna al no existir otras fuentes de ingreso dignas ni permanentes.

Más aún, por ejemplo en 2012, mientras que la SEP contabilizaba a 48 mil 622 maestros de educación básica en Oaxaca, en la nómina se le pagaba a 98 mil 432 personas diferentes, cifra menor a los 81 mil 300 maestros que la CNTE consideraba según su “plantilleo”. Si en realidad todas esas personas dieran clases, aulas en Oaxaca tendrían de entre 9 y 11 alumnos por maestro. Ello no es así, por supuesto, pero una reforma que, de aplicarse a rajatabla, dejaría en la calle a entre 50 y 19 mil personas sin opciones productivas dignas, ¿qué esperaban que hicieran todas esas personas y sus familias si no resistirse a la reforma como fuera?

De ahí que la ausencia de proyectos productivos que dieran salida a toda esa población ha sido escandalosa. Las Zonas Económicas Especiales no cumplirán con ese propósito porque, de entrada, no fue diseñado así y, de salida, es un desarrollo ajeno a las características demográficas y económicas de la región.

Por todo lo anterior, Nochixtlán, Oaxaca, no es más que la consecuencia de una cadena de errores de juicio por parte del gobierno, en general, y de Aurelio Nuño, en particular. No se sabe si existirá voluntad política para corregir el rumbo. La presión de la ciudadanía no le dejará muchas opciones a su alcance. Si persisten en privilegiar las ambiciones personales y de grupo, ninguna solución será posible porque estará de lleno en la contienda electoral dejando lo educativo en lo secundario. Lo peor será que la cerrazón del gobierno provoque que la única medida que fue razonablemente aceptada en el gobierno de Peña Nieto, la Reforma Educativa, termine simplemente en la ignominia envenenada.

Investigar Nochixtlán, castigar a los responsables y establecer un diálogo franco, áspero, público, pero honesto con los disidentes de la reforma, son apenas los primeros pasos para corregir el rumbo. El gobierno tiene la palabra.

Fuente: http://www.animalpolitico.com/blogueros-el-dato-checado/2016/06/20/aurelio-enveneno-la-reforma-educativa/

Imagen: http://az778189.vo.msecnd.net/media/fotos/g/de30ca7ccc56478d13caf37701c460b4.jpg

Comparte este contenido:

La confianza, la ansiedad y el amor

Por Emma Sánchez.

“Trust comes walking,
but leaves on horseback”
(Proverbio alemán)

La relación entre la confianza y la salud física y emocional es enorme. Una confianza fuerte inhibe la depresión y la ansiedad, lo cual a su vez promueve una buena salud física. Confiar en los demás le ayuda a sentirse soportado, amado, tranquilo y feliz. Incluso se ha visto que se enferman menos las personas que se encuentran satisfechos con sus relaciones maritales, o en general que sostienen relaciones sanas, de confianza con los demás. Este es un tema que me ha interesado mucho desde hace varios años puesto que al trabajar con personas con una enfermedad crónica que los debilitaba o limitaba, -y por tanto ponía a prueba su necesidad de confiar en los otros- me di cuenta que muchos, en especial los adultos mayores de estratos socioeconómicos bajos, solían decirme que no tenían amigos, que no confiaban en los vecinos, ni en otras personas que no fueran su núcleo familiar más íntimo. En estas revelaciones siempre había un tono de amargura, decepción y prevención ante la posibilidad de que los demás pudieran hablar mal de ellos, o traicionarlos. Me parecía que ninguno se hacía la pregunta de “¿Y qué tal que no me traicione? ¿y qué tal que no hable mal de mi?”. No había la facilidad para imaginar buenas intenciones en el vecino (lo cual es un rasgo muy paranóico). Pero esto no solo lo he encontrado allí en el espacio hospitalario, sino que es el pan de cada día en mi consulta particular, en especial en lo que atañe a temas de parejas.

Las actitudes de confianza reflejan las expectativas positivas de las personas con respecto a la posibilidad de cuidado de los otros y de que estos sean responsivos a sus necesidades, ahora y en el futuro. De hecho, la confianza está relacionada con la adaptación y la vitalidad en las relaciones cercanas. La confianza es un elemento central en cómo y porqué los miembros de una relación exhiben motivos benévolos y comportamientos constructivos en sus relaciones. Sin embargo esto sólo puede saberse o verificarse en lo que podríamos llamar “situaciones diagnósticas”. Por ejemplo, es difícil discernir si una pareja es confiable en una situación interpersonal “fácil” o no-diagnóstica, ya que es una situación donde las necesidades del individuo en cuestión, son completamente compatibles con las necesidades de su pareja. Por ejemplo, Juan no tiene más planes o preferencias el jueves en la tarde, por tanto ir al cumpleaños de la tía de Diana no está mal para él. En cambio, la confianza solo puede ser discernida en una “situación diagnóstica”, por ejemplo, cuando Juan tiene otros planes para el jueves en la tarde.  Por esto, las situaciones diagnósticas son tests para saber si la pareja es digna de confianza: si Juan falla en dejar a un lado sus propios intereses y en cambio piensa primero en sí mismo (por ejemplo, si opta por jugar poker con sus amigos), para Diana será difícil desarrollar una sensación de confianza hacia él. Sin embargo, si Juan va más allá de sus propios intereses y responde a las necesidades de Diana (cancela el poker y asiste al cumpleaños de la tía de Diana), la confianza lentamente crece.

Los investigadores de este tema sugieren que cuando las personas entran en situaciones diagnósticas con expectativas de confianza, se sienten relativamente más seguros y relajados en la interacción. Cuando Diana sabe que puede confiar en que Juan va a ser responsivo a sus necesidades, ella puede sentirse más relajada en las conversaciones sobre sus planes, -no solo para el jueves en la noche, sino en sus planes de vida. En contraste, las expectativas de desconfianza están relacionadas al incremento de emociones de ansiedad.

Dado que personas en relaciones de baja confianza pueden tener expectativas negativas con respecto a los motivos “pro-relación” del otro y sus comportamientos, están de alguna manera más preocupados con la posibilidad de malos resultados. Por esto pueden, por ejemplo, pensar que su pareja no considerará sus necesidades, no entenderá sus sentimientos ni le ofrecerá soporte emocional. Algunos trabajos empíricos soportan esta idea; por ejemplo, la investigación ha mostrado que los empleados con baja confianza hacia sus empleadores se preocupan más sobre posibles resultados negativos. Además, las personas que tienen un estilo de apego “Ansioso-Evitativo” no solo exhiben más bajos niveles de confianza, sino que también entran en rutinas de rumiación de sus preocupaciones más a menudo que personas con un estilo de apego más seguro y confiado.

La preocupación puede ser entendida como “una cadena de pensamientos e imágenes, cargada negativamente de afecto y relativamente incontrolable; representa un intento por una resolución mental de los problemas con respecto a un tema, cuyo resultado es incierto pero contiene la posibilidad de uno o más resultados negativos”. Por consiguiente, la preocupación es un factor central en los trastornos de ansiedad y depresión. No solo se trata de que los individuos con estilos de apego evitativo y ansioso confíen menos en sus parejas, sino que son más vulnerables a sentimientos de miedo y ansiedad. Y lo que la ansiedad y la depresión hacen en la salud física es ya bien conocido por todos.

Un proverbio alemán dice que “la confianza viene caminando, pero se va a caballo”, que es más fácil destruir la confianza que construirla. Las personas que experimentan altos niveles de ansiedad y depresión pueden encontrar esto sumamente difícil -volver a incrementarla en vez de caer en una espiral descendente- al intentar sostener interacciones de confianza, relaciones donde el amor pueda prosperar.

Finalmente, coincido con los investigadores en que debemos continuar investigando en cómo la confianza puede construirse en las relaciones interpersonales. Sería interesante investigar si la confianza puede ser disparada por la autorrevelación, el apoyo en la comunicación emocional, y sentimientos de ser comprendido, que en últimas son los procesos que ayudamos a co-crear los psicoterapeutas. Si lo hacemos, quizás esta espiral descendente de deterioro de la confianza pueda ser rota y las parejas quebradas por el conflicto, puedan reconstruirla caminando.

Por Emma Sánchez  | Mg. Psicología Clínica

REFERENCIAS
SCHNEIDER, I.K, KONIJIN, E.A, RIGHETTI, F, & RUSBULT, C.(2011). A HEALTHY DOSE OF TRUST: THE RELATIONSHIP BETWEEN INTERPERSONAL TRUST AND HEALTH. PERSONAL RELATIONSHIPS, 18, 668-676.
PUGH, S. D., SKARLICKI, D. P., & PASSELL, B. S. (2003). AFTER THE FALL: LAYOFF VICTIMS’ TRUST AND CYNICISM IN RE-EMPLOYMENT. JOURNAL OF OCCUPATIONAL AND ORGANIZATIONAL PSYCHOLOGY, 76, 201–212.
COLLINS, N. L., & READ, S. J. (1990). ADULT ATTACHMENT,WORKING MODELS AND RELATIONSHIP QUALITY IN DATING COUPLES. JOURNAL OF PERSONALITY AND SOCIAL PSYCHOLOGY, 58, 644–663.
BORKOVEC, T. D., ROBINSON, E., PRUZINSKY, T., & DEPREE, J. A. (1983). PRELIMINARY EXPLORATION OF WORRY: SOME CHARACTERISTICS AND PROCESSES. BEHAVIOR RESEARCH AND THERAPY, 21, 9–16.
LARZELERE, R. E., & HUSTON, T. L. (1980). THE DYADICTRUST SCALE: TOWARD UNDERSTANDING INTERPERSONAL TRUST IN CLOSE RELATIONSHIPS. JOURNAL OF MARRIAGE AND THE FAMILY, 42, 595–604.
WEBER, K., JOHNSON, A., & CORRIGAN, M. (2004). COMMUNICATING EMOTIONAL SUPPORT AND ITS RELATIONSHIP TO FEELINGS OF BEING UNDERSTOOD, TRUST AND SELF-DISCLOSURE.COMMUNICATION RESEARCH REPORTS, 21, 316–323.

Fuente: https://emmasanchezblog.wordpress.com/2016/05/01/la-confianza-la-ansiedad-y-el-amor/

Imagen: http://www.comoquitarlaansiedad.com/wp-content/uploads/2012/11/Consejos-r%C3%A1pidos-para-ayudar-a-superar-la-ansiedad-social.jpg

Comparte este contenido:
Page 2 of 2
1 2