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Entrevista a Emilio del Carril, escritor, docente e investigador.

“Quiero que mis historias denuncien, reclamen y establezcan puntos de convergencia para evaluar las llagas de nuestra sociedad”

Emilio del Carril (San Sebastián, Puerto Rico, 1959-), también conocido desde su origen como Ángel Emilio Soto González, es un escritor, docente e investigador graduado de doctor en Literatura Puertorriqueña y Caribeña del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (Ph.D., 2014). Realizó estudios avanzados en Creación Literaria en la Universidad del Sagrado Corazón (M.A, 2007), llegando a ser parte de su cuerpo docente. Ha ejercido la cátedra también en la Universidad de Puerto Rico. Es autor de entre otros trabajos creativos e investigativos, de Cinco minutos para ser infiel… y otras divagaciones testiculares (2007), En el Reino de la Garúa, Primera Jornada: Entre soles, lunas, amores y desamores (2016) y En el oscuro Reino de la Garúa, Segunda Jornada (2018). A partir de su primer conjunto de relatos, el hermano de Maribel, me ha dado la dicha de haberle entrevistado. Sus respuestas son también para todos vosotros.

– Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – Hace algún tiempo publicó Cinco minutos para ser infiel… y otras divagaciones testiculares (2007).¿De qué trató o tratas en dicha colección de relatos? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarles?

Emilio del Carril (EC, en adelante) – Ese libro fue un junte de los cuentos que había presentado en la maestría en Creación Literaria, del Sagrado Corazón. En especial, en la clase de la querida escritora Marta Aponte Alsina, quien es uno de mis modelos narrativos más preciados. En ese momento me percaté de que los protagonistas de mis cuentos eran varones y que estos tenían algún problema con la sexualidad. Hice una introspección y me percaté de que, quizás, hacía falta desvestir (literariamente) la coraza de “macho” que tanto ha afectado a los hombres y mujeres de nuestra sociedad, presentando personajes vulnerables que son víctimas de su sexualidad.

– WRS – ¿Qué relación tiene su trabajo creativo previo a Cinco minutos para ser infiel… y otras divagaciones testiculares y vuestro trabajo creativo posterior? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de puertorriqueño-caribeño y su memoria personal o no de/ con lo caribeño o no dentro de Puerto Rico y el Caribe?

EC – Antes de la literatura erótica solo había publicado cuentos infantiles, posteriormente, cambié mi enfoque. En 2013 comencé a escribir microficción. En el reino de Garúa se convirtió en un proyecto demasiado grande, que, en cierta forma, se ha convertido en un obstáculo para otros proyectos que tengo en agenda. Claro, con el paso de los años he reafirmado mi amor por Puerto Rico, e intento que mi literatura tenga mi visión de mundo caribeña. Ya hemos pasado la etapa de escribir para entretener, de hecho, siempre me ha parecido superfluo ese planteamiento. En mi caso, revisto de ficción mi forma de ver el mundo. Quiero que mis historias denuncien, reclamen y establezcan puntos de convergencia para evaluar las llagas de nuestra sociedad.

– WRS – Si comparas vuestro crecimiento y madurez como persona, docente-investigador y escritor con su época actual en Puerto Rico, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado?

EC – El proceso de evolución de la sociedad de la que soy parte ha adquirido una velocidad que me exige una constante introspección y análisis. No puedo quedarme con las conclusiones que sirvieron para establecer la rúbrica de lo que debía ser la vida, debo abrirme a otras posibilidades. En lo que a mí respecta, busco flancos desde los que pueda ser útil. Ahora que recién ingresé a la tercera edad quiero explorar al adulto mayor como protagonista de mis relatos. Me resulta insoportable el estereotipo que se presenta en los medios de comunicación con relación a este importante grupo de la sociedad.

– WRS – Emilio, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico? ¿Cómo ha integrado vuestro trabajo creativo a su quehacer de escritor y vuestro trabajo de docente-investigador?

EC – Impera cincelar una poética como escritor ante el género narrativo que trabaje (microcuento, cuento o novela corta). Los escritores que traspasamos las puertas de diversas generaciones debemos integrarnos a los movimientos creativos existentes, compartir nuestras ideas y asimilar el zumo de nuevas tendencias. La exposición a la mezcla de pensamientos “canónicos” y “emergentes” me permite utilizar nuevos canales para llevar la información y un porfolio de posibilidades para narrar.

– WRS – Ha logrado mantener una línea de creación enfocada en la narración en y desde Puerto Rico. ¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?

EC – En general, se recibe el insumo de aquellos a quienes les gusta tu trabajo. Por consecuencia, la recepción es buena. Anteriormente, me hubiera gustado teorizar más sobre algunos géneros como la microficción, pero me he percatado de que hay una carrera, que por momentos me parece desmedida, por plantar la bandera de la teoría para reclamar el planeta de la microficción. En muchos casos veo más predilección por la analogía ingeniosa, que por la integración o exclusión del microcuento en el género cuento.

– WRS – Sé que vos es de Puerto Rico. ¿Se considera un escritor puertorriqueño o no? O, más bien, un escritor, sea este puertorriqueño o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente vos?

EC – Definitivamente, cada día abrazo mi puertorriqueñidad e intento irrigar mi trabajo con nuestra cultura y forma de ver al mundo. Si analizamos con mesura, nos percataremos que no solo la “fábula ingeniosa” hace una narración, también cómo la contamos. El balance fondo y forma es importante cuando se intenta mantener la esencia de lo que eres.

– WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y de género y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo y su formación en Puerto Rico?

EC – Para mí es importante saberme parte del entorno caribeño e hispanoamericano. Me gusta hablar de Puerto Rico y de nuestra forma particular de ver el mundo. Quiero contar desde mi masculinidad (atropellada y cambiante), desde lo que considero romántico o atroz y desde la plataforma que me da la esperanza y el pesimismo.

– WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo a su experiencia de vida como estudiante antes y después de su paso por la Universidad de Puerto Rico? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor en Puerto Rico hoy?

EC – Debo aclarar que solo estudié en el Colegio de Profesionales relacionados con la Salud, que si bien es cierto es parte del sistema de la UPR, carece del enfoque cultural y humanístico de la Universidad. No obstante, muchos de mis referentes como escritor están influenciados por profesores del sistema UPR de Río Piedras: Juan Gelpí, Luis Felipe Díaz, Ramón Luis Acevedo, Nívea de Lourdes Torres, Raúl Guadalupe y Félix Córdova Iturregui; Marie Ramos, Marta Aponte Alsina, Ángela López Borrero, Arturo Echavarría, las hermanas López Baralt; Miguel Ángel Fornerín (Cayey); Beatriz Navia y Orlando Planchart (Ponce); Alinaluz Santiago Torres, Amílcar Cintrón Aguilú, Zoé Jiménez Corretjer y Carlos Roberto Gómez (Humacao); Mario Cancel y Ángela Valentín (Mayagüez) y Alberto Martínez Márquez (Aguadilla). No puedo dejar de reconocer a Luis López Nieves, Zulma Ayes y Dinah Kortright por su apoyo.

– WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo y a la temática de este? ¿Cómo ha variado?

EC – Siempre digo que en la gran mesa del banquete llamado LITERATURA hay espacio para todo lo que se haga con honestidad y respeto. Por eso, es común encontrar nuevos lectores que aprecien mi trabajo y estudiosos que lo comenten. No soy una persona de exponerme en demasía en los medios, en realidad soy muy tímido. Solo llevo algunas redes sociales, y en estas solo expongo una pequeña parte de mi intimidad. Aunque mi vida como docente lleva dieciséis años a tiempo parcial; necesito completar mi presupuesto laborando como tecnólogo médico. Esta dualidad me confiere un balance entre lo subjetivo y lo objetivo, pero, me quita tiempo valiosos para gestar literatura.

– WRS – ¿Qué otros proyectos creativos tienes pendientes?

EC – Tengo tantos proyectos y tan poco tiempo para hacerlos realidad, que el sentido de urgencia se me transforma constantemente en ansiedad y, hasta, en ataques de pánico. Acabo de salir de una intervención quirúrgica y desde el accidente solo he pensado en todas las tareas pendientes:

Cantiga de los nombres perdido, novela corta

Manual imperfecto, para el cuentista perfecto, teoría de la Narrativa

Erotiqueños, antología del microcuento erótico y sexual, y LGBTQ+

En el virulento reino de la Garúa: jornada pandémica

Cuentos tristes para niños grandes, literatura juvenil

Sobre el suave efluvio de tu garúa: memorias de un cuentapasos, mininovela

Yo viví en Gomorra, poemas (creo)

Primera antología de literatura infantil de Puerto Rico

Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.

“Quiero que mis historias denuncien, reclamen y establezcan puntos de convergencia para evaluar las llagas de nuestra sociedad”

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Tesis sobre el relato: uno de educación

Por: Darío Balvidares*

El escritor, crítico y ensayista, Ricardo Piglia, nos ha dejado tantísimas ideas para pensar la literatura, pero una de esas ideas brillantes es su tesis sobre el cuento[1]  en la que desarrolla el desplazamiento  en la estructura del cuento en dos historias, la historia 1 o historia en primer plano y la historia 2 como la historia oculta que se cifra en la historia 1. Es decir, que no sólo se trata de qué se cuenta, sino de cómo se cuenta, lo que haya que contar.

Quien esté leyendo este breve artículo, en este momento, estará esperando la explicación sobre los renglones que acaba de leer, incluso más, el porqué del título.

Ahora bien, generar el suspenso es otra de las atribuciones de las que se precia un buen cuento; cita Piglia una de las notas que el célebre Antón Chéjov había dejado: “Un hombre en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a su casa, se suicida”, he ahí una historia para contar, pues – dice Piglia – va contra lo convencional (jugar-perder-suicidarse).

La historia 1, podría ser la del juego que enmascara la historia 2, la del suicidio que se devela al final, eso sucedería en el cuento clásico con final sorpresivo; pero en el cuento moderno, las dos historias se cuentan al mismo tiempo y se abandona el final sorpresivo, las dos historias entran en tensión pero no se resuelven nunca.

A esta altura, lectxr, estamos a punto de entrar en el relato de la presencialidad en la educación, aunque la “presencialidad”, casi se haya convertido en una cuestión autónoma, escindida de la educación. Un debate que parece no tener fin en un contexto que además de penoso, no tiene nada de ficción, la pandemia que produjo el covid-19 y sus consecuencias, no son parte de la imaginación literaria.

Sin embargo, alrededor del concepto de “presencialidad” se construye una verdadera narración polifónica, múltiples voces narradoras que producen sentido en el entrecruzamiento de dos sistemas, el lingüístico y el ideológico, lo que podríamos llamar, haciendo la analogía con lo propuesto por Ricardo Piglia, la historia 1.

En una breve síntesis, se produce la narrativa polifónica desde un decreto del ejecutivo nacional que suspende la presencialidad por 15 días en las escuelas en el área metropolitana (conurbano de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma); el ejecutivo de la Ciudad denuncia la inconstitucionalidad del decreto por “vulnerar la autonomía”; la Cámara de Apelaciones de la Ciudad falla a favor del ejecutivo de la Ciudad; un juez Federal, falla decidiendo la nulidad del fallo anterior y por lo tanto le da la razón al ejecutivo nacional, en el medio una jueza rechaza el amparo pedido por una supuesta organización de padres y se declara incompetente.

Finalizados los plazos de suspensión de presencialidad del decreto del ejecutivo nacional, es decir, con posterioridad a la fecha de caducidad, en un fallo extemporáneo de toda temporalidad, la Corte Suprema, de manera no presencial y a distancia para evitar posibles contagios del covid en sus cortesanas humanidades, resuelve sin argumentos “saludables”, a juzgar, incluso, por su propia conducta distante, darle la razón al ejecutivo de la Ciudad.

Hasta ahí, se narra la trama de la presencialidad jurídica, los poderes ejecutivos y judiciales generando discursos sobre un sustantivo abstracto, presencialidad.

La narración polifónica se va completando con las opiniones que va tejiendo el periodismo, que busca la foto “política” que muestre a la dirigencia capitalista unida contra el covid.

Todas esas voces gritan que la presencialidad es “indiscutible”, pero algunas acuerdan con un lado de la “supuesta” grieta y otras del otro.

Mientras tanto en el afuera de Macondo, – me permito usar ese punto geográfico inexistente del genial García Márquez para ilustrar el espacio narrativo del poder –  la realidad, que no es mágica, sigue su curso de contagios.

La presencialidad, la modalidad híbrida, las burbujas aúlicas, los protocolos (disparatados), son sólo descripciones ornamentales, estrategias sólo discursivas pero pobres como dispositivos reales porque el virus es sordo y ciego.

¿Por qué se abandonó el relato de la cuarentena estricta, fase 1, frente a la segunda ola?

Las nuevas cepas no saben de economía, como no lo sabe la cepa original.

¿Qué pasó con el “Quedate en casa”?

Con las contradicciones de uno de los personajes de este relato, el ministro Nicolás Trotta: “No van a volver a las clases con normalidad hasta que haya una vacuna contra el coronavirus[2]; unos meses después, el ministro asume el relato mundializado por la UNESCO y dice: “La vacuna no es condición indispensable para la presencialidad[3]

Ahora hay vacunas, pero no las suficientes y además, les docentes no están vacunados en su totalidad y mucho menos les estudiantes, también imprescindible vacunarlos, puesto que las cepas mutadas complican la salud de les jóvenes.

El otro personaje engrietado es la ministra de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, que tuvo y tiene momentos “brillantes” en cuanto al papel de odiadora serial de les docentes, la educación pública y los buenos presupuestos de educación. Pero una de sus mejores y desopilantes intervenciones fue cuando dijo: “Tenemos millones de papers científicos que confirman que los chicos no son un factor de transmisión masivo, que las escuelas abiertas, al revés de lo que se pensaba antes, son un espacio con protocolos, no solo necesarios, sino posibles”.[4]

Ni la mejor obra de teatro del absurdo, jamás escrita, podría llegar a imaginar tales ensayos de la idiotez frente al acecho permanente de la muerte anunciada.

El gremio docente levanta la palabra, son otra voz en el escenario polifónico, un corifeo que anuncia lo que no se debe: sostener la presencialidad en picos de pandemia. Son los que ponen el cuerpo por el designio de funcionarios, que se consideran dioses olímpicos, gobernando nuestros destinos, minorías que traman el destino de las mayorías.

No sólo no son escuchados, sino castigados por su lucha por la vida con descuentos irracionales o con el contagio viral o con la muerte anunciada.

Argentina supera los 70000 muertos y el funcionariato vernáculo debate la presencialidad escolar, judicializa sus propias miserabilidades y “escribe”, al mismo tiempo, la historia 2 de este relato, la historia oculta, la que nuestra que la única presencialidad administrada es la del covid 19.

Como en la tesis sobre el cuento, en las dos historias hay dos sistemas distintos de causalidad, “los mismos acontecimientos entran simultáneamente en dos lógicas narrativas antagónicas”, dice Piglia.

Para lo que nos ocupa, la historia 1 de la narración polifónica sobre la presencialidad escolar, es el relato del juego en la nota de Chéjov; en tanto que la historia 2, la muerte anunciada (por el covid), la que corresponde al suicidio.

Es hora de que haya una pausa en la narrativa delirante sobre la presencialidad o seguirán conspirando contra la vida e induciendo al suicidio desde la impunidad de sus cargos.

* Profesor y Licenciado en Letras (FFyL-UBA). Fue docente durante 30 años y Rector de la Escuela de Comercio 3, Hipólito Vieytes (CABA). Como investigador es autor de “La educación en la era corporativa, la trama de la desposesión”. Herramienta Ediciones y Contrahegeminía Web (2019) CABA.  Y del ensayo “La novela educativa o el relato de la alienación”  Redes Cultura (2005) CABA, con prólogo de Osvaldo Bayer. Además de decenas de trabajos y artículos publicados en Contrahegemonía Web; Rebelion.org  y Otras Voces en Educación. Durante 15 años fue productor periodístico y columnista del programa radial La Deuda Eterna.

[1] Ricardo Piglia. Crítica y Ficción. Ediciones Siglo Veinte. Buenos Aires. 1990

[2][2] https://www.treslineas.com.ar/trotta-volver-clases-normalidad-hasta-haya-vacuna-contra-coronavirus-n-1602170.html

[3] http://seguinforma.com.ar/trotta-la-vacuna-no-es-condicion-indispensable-para-la-presencialidad/

[4] https://www.treslineas.com.ar/medicos-refutan-soledad-acuna-solo-contagiamos-tambien-morimos-n-1633561.html

Fuente: El Autor escribe para OVE

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Casos en que los libros digitales perjudican el aprendizaje de los niños

Los niños de 1 a 8 años tienen menos probabilidades de entender los libros ilustrados cuando leen la versión digital, en comparación con la impresa.

Un metaanálisis exhaustivo de investigaciones anteriores ha encontrado que, en general, los niños de 1 a 8 años tienen menos probabilidades de entender los libros ilustrados cuando leen la versión digital, en comparación con la impresa. Sin embargo, cuando los libros de imágenes digitales contienen las mejoras adecuadas que refuerzan el contenido de la historia, superan a sus homólogos impresos, según publican en ‘Review of Educational Research’, una revista revisada por pares de la Asociación Americana de Investigación Educativa. Las autoras Natalia Kucirkova, de la Universidad de Stavanger (Noruega) y The Open University en Reino Unido, y May Irene Furenes y Adriana G. Bus, de la Universidad de Stavanger, analizaron los resultados de 39 estudios que incluyeron un total de 1.812 niños entre las edades de 1 y 8 años.

Para su análisis, los autores compararon la comprensión de cuentos de los niños y el aprendizaje de vocabulario cuando leían un libro en papel versus en la pantalla, y evaluaron los efectos de las mejoras relacionadas con la historia en libros digitales, la presencia de un diccionario y la función de apoyo de adultos. La mayor parte de los estudios se realizaron entre 2010 y 2019 y, en su mayor parte, en los últimos cuatro años de ese lapso de tiempo. «La amplia disponibilidad de opciones de lectura digital y la rica tradición de los libros impresos para niños plantean la pregunta de qué formato de lectura es más adecuado para el aprendizaje de los lectores jóvenes», explica Kucirkova, profesora de desarrollo de la primera infancia en la Universidad de Stavanger y The Open University.

«Descubrimos que cuando las versiones impresa y digital de un libro son prácticamente iguales y solo difieren en la voz en off o la impresión resaltada como características adicionales en el libro digital, la impresión supera a la digital», añade. Los autores encontraron que el dispositivo digital en sí y, a veces, las mejoras digitales que no están alineadas con el contenido de la historia, como un diccionario, interfieren con la comprensión de la historia de los niños.

Cuando las mejoras digitales se diseñan para aumentar la capacidad de los niños de entender la narración -por ejemplo, estimulando los conocimientos previos de los niños para entender la historia o proporcionando explicaciones adicionales de los acontecimientos de la historia- los libros digitales no sólo superan los efectos negativos del dispositivo digital, sino que también superan a los libros impresos en la comprensión de la historia por parte de los niños.

«Nuestros hallazgos generales pueden reflejar la calidad bastante baja de las mejoras en los libros digitales disponibles para los niños pequeños –destaca Kucirkova–. Muchas versiones digitalizadas de libros ilustrados son inferiores a la versión impresa, sin embargo, los niños pequeños las usan ampliamente». Con algunas excepciones, los libros digitales publicados comercialmente en los estudios no incluían técnicas de narración que los adultos brindan durante el intercambio de libros, por ejemplo, para atraer la atención de los niños hacia los elementos principales de la historia y centrar su atención en la cadena de eventos de la historia.

«Si queremos apoyar a todos los niños, debemos comprender el impacto de los libros digitales y hacerlos de mayor calidad -recomienda Kucirkova-. Los libros digitales son de bajo costo y, por lo tanto, están más disponibles para los estudiantes de entornos desfavorecidos. Además, podemos personalizar los libros digitales al nivel de aprendizaje de un niño al incluir funciones interactivas que respondan al niño».

Bus puntualiza que, «por razones que deben aclararse mediante investigaciones adicionales, el metanálisis muestra que es más probable que los niños de entornos socioeconómicos desfavorecidos se distraigan del contenido de la historia en los libros digitales por sus características interactivas y por los propios dispositivos de lectura. Como resultado, estos niños están experimentando la mayor dificultad para comprender los libros ilustrados digitales».

«Los creadores de libros digitales para niños deben tener cuidado con las mejoras que realizan, y los educadores y los padres deben elegir cuidadosamente qué libros digitales leen los niños pequeños -aconseja Kucirkova-. A nivel internacional, es importante promover la producción de prototipos ejemplares que incluyan texto en una variedad de idiomas y proporcionar incentivos a los editores, autores, diseñadores e ilustradores para cambiar el status quo».

Los autores encontraron que los libros digitales pueden ser más efectivos que los libros impresos para mejorar el vocabulario de los niños si los libros digitales usan un diccionario que define palabras y expresiones que se usan con poca frecuencia. Sin embargo, las características del diccionario digital dificultan la capacidad de los niños para comprender la historia que están leyendo, lo que indica que centrar la atención en los significados de las palabras distrae la atención de los niños del contenido de la historia.

«Esta es una prueba más de que los diseñadores de libros digitales deben tener cuidado con adiciones aparentemente pequeñas y populares que pueden ser útiles para resultados aislados como el aprendizaje de vocabulario, pero dificultan la sesión de lectura en general», concluye Kucirkova.

Fuente e imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-casos-libros-digitales-perjudican-aprendizaje-ninos-202104020123_noticia.html

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Rimas y cuentos: dos fórmulas efectivas para que tus hijos aprendan a leer y escribir

Las tres claves para que un aprendizaje sea significativo, es decir, que perdure en la memoria del niño, consisten en generar imágenes interiores (metáforas), emociones y movimiento. Todo esto permitirá que se cree un vínculo afectivo con cada letra.

¿Es posible que los cuentos y las rimas ayuden a que nuestros hijos aprendan a leer y escribir de manera efectiva? La respuesta es sí. el juego, el movimiento, la alegría y la creatividad ayudan a que los niños generen vínculos emocionales con cada letra. Así lo defiende Tamara Chubarovsky, experta en lenguaje y desarrollo infantil, quien aporta además tres sencillos consejos para que los más pequeños de la casa aprendan a escribir y leer a través de los cuentos y las rimas. Una alternativa a los métodos clásicos de aprendizaje que ya es empleada por miles de docentes en todo el mundo y que permite a los niños una transición, suave y adaptada a su estado de madurez, del mundo fantástico de los cuentos al mundo abstracto de las letras.

Por otra parte, Chubarovsky afirma que el aprendizaje «divertido y efectivo» también se puede lograr a través de dos herramientas como son los cuentos y las rimas con movimiento, las cuales aportan una serie de ventajas psicomotrices muy importantes.

La lectoescritura es la habilidad para leer y escribir. Se trata, en definitiva, de un proceso de aprendizaje que suele darse entre los 4 y 6 años de edad, momento en el que los niños empiezan a pulir un poco más sus capacidades motoras entre las que se encuentran las mencionadas lectura y escritura. Aunque la prisa de nuestra cultura para que los niños aprendan a leer y escribir a una edad cada vez más temprana es muy preocupante, y puede incidir seriamente desarrollo global del niño.

Dicho esto, lo que está más que demostrado es que el dominio satisfactorio de ambas capacidades permite que los más pequeños de la casa no solo puedan construir significados para ampliar sus conocimientos sino que también les permite descubrir nuevas vías de comunicación con sus compañeros de clase, familiares, amigos, etc.

Entonces, ¿qué papel pueden desempeñar en este proceso los cuentos y las rimas con movimiento? El juego libre, el movimiento, el ritmo, la imitación… todas ellas son actividades que el niño desarrolla en su día a día, pero que también estimulan su psicomotricidad fina y gruesa. Lo mismo sucede con las canciones, los trabalenguas y, cómo no, las rimas y los cuentos.

De hecho, el aprendizaje «divertido y efectivo» se logra a través de los cuentos y las rimas con movimiento como eje central para desplegar un cúmulo de actividades imaginativas, creativas y sensoriales. ¿Por qué? Porque a través de los cuentos, las rimas y las actividades complementarias, conseguimos implicar a los niños en el aprendizaje. Y, a su vez, desarrollar habilidades básicas a nivel corporal, emocional y mental, no solo útiles para el aprendizaje específico de las letras sino para el desarrollo general de los niños.

Con todo ello, Tamara Chibarovsky ha resumido las cinco principales ventajas que tanto rimas como cuentos aportan a la lectoescritura de los niños.

Cinco ventajas de las rimas con movimiento

1. Fomentan un lazo afectivo hacia cada letra. La emoción juega un papel fundamental en el proceso de aprendizaje. La clave está en que esa emoción se traduzca en un deseo de aprendizaje cada vez mayor por parte del niño.

2. Potencian la conciencia fonológica y el lenguaje oral. Esta es fundamental para distinguir auditivamente cada fonema/sonido. En este sentido, Chubarovsky afirma que « la capacidad de distinguir los diferentes fonemas al escucharlos y de hablarlos correctamente es uno de los principales requisitos para que la escritura y la lectura funcionen».

3. Mejoran la motricidad de manos y ojos, así como el tono corporal. Las dos primeras son claves para que el niño pueda escribir y leer con soltura, mientras que la tonicidad corporal le ayudará a adquirir una buena postura cuando esté sentado.

4. Mayor atención, concentración y memoria. Las rimas con movimiento favorecen la capacidad de atención, concentración, memoria, así como la creación de imágenes mentales, que son aspectos transversales básicos para cualquier tipo de aprendizaje.

5. Mejoran la lateralidad y orientación espacial. Ambas capacidades son fundamentales para no confundir la orientación de las letras, así como para orientarse en la hoja y dentro del texto..

Más allá de estas cinco ventajas la especialista recuerda también que «las áreas cerebrales que se activan al hacer las rimas son las mismas que se necesitan para el proceso de la escritura y la lectura, de modo que suponen un entrenamiento neuronal que supera con mucho a la realización mecánica de fichas».

Cinco ventajas de los cuentos

1. Potencian su memoria visual y la capacidad de crear imágenes mentales interiores. Ambas capacidades son fundamentales para poder asociar el símbolo o letra con su sonido.

2. Facilitan la transición desde la imaginación a la abstracción. La anteriormente mencionada creación de imágenes mentales, despierta el interés del niño por plasmarlas en un papel mediante dibujos o letras.

3. Emociones. Al igual que ocurre con las rimas, los cuentos facilitan en este caso tanto lazo afectivo como ciertas emociones hacia cada letra. Todo ello dulcifica el aprendizaje del niño tanto de su capacidad de escribir como de leer.

4. Fomenta la escucha atenta y la concentración. Si el niño se encuentra disperso o desmotivado, el proceso de aprendizaje se verá ralentizado con el riesgo de que pueda derivar en otra serie de consecuencias que puedan afectar al desarrollo psicomotriz del niño.

5. Orientación espacio-temporal. Los cuentos y su contexto imaginario ayudan a que el niño trabaje la orientación espacio-temporal en su mente, como primer paso hacia procesos cognitivos más complejos y propios de edades más avanzadas.

En definitiva, las rimas con movimiento y los cuentos suponen ya una nueva alternativa de aprendizaje efectiva y atractiva para los niños.

Fuente e imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-rimas-y-cuentos-formulas-efectivas-para-hijos-aprendan-leer-y-escribir-202102200049_noticia.html

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Por qué escuchar audiolibros ayuda a tu hijo a desarrollar su lenguaje y ampliar vocabulario

Por: Carlota Fominaya

Se calcula que el tiempo que estuvieron los niños frente a una pantalla durante el confinamiento ha aumentado un 50% en comparación con la situación antes del aislamiento. Estos nuevos hábitos adquiridos como consecuencia de la pandemia tienen efectos nocivos en el desarrollo neurocognitivo de los menores, que afectan a su aprendizaje, a su vista, oído, al sueño e, incluso, a sus funciones metabólicas y cardiovasculares.

En este contexto, «pensamos que es más necesario que nunca considerar la adopción de soluciones que los mantengan ocupados con un componente interactivo saludable que no dificulte su desarrollo», apunta Mäelle Chassard, la fundadora de Mi Fábrica de Historias de Sikii. Este este pequeño dispositivo, similar a una radio, sin ondas ni pantallas, «es capaz de crear verdaderos cuentos de hadas a través de teclas multifunción que les permite participar en el desarrollo de la historia. El niño puede, de hecho, seleccionar el héroe que prefiere, el compañero y el lugar y el objeto, lo que sin duda estimula su imaginación, creatividad y lenguaje sin pantallas».

Para Mäelle Chassard, el hecho de permitir a los niños escuchar y crear sus propias historias convierte a «Mi fábrica de Historias» en una «alternativa estupenda a las pantallas y dispositivos móviles». «Es muy importante que los juguetes, además de ser una forma de entretenimiento para los niños, favorezcan también su desarrollo y aprendizaje… de una manera divertida».

Y sin duda, «es una forma muy entretenida de estimular el lenguaje de los niños. Una de las cosas que he aprendido a lo largo de los años, desde que nació Sikii, es que los recursos de audio son una excelente herramienta para apoyar y ampliar el aprendizaje de los niños. Son idóneas para fomentar la capacidad de imaginación y apoyar la exploración de los niños del mundo que les rodea porque tienen que evocar lo que oyen».

Mediante los audiolibros, explica, «el niño tiene la oportunidad de escuchar nuevas palabras, aprenderlas y ser capaz de comunicarlas y repetirlas correctamente. Si los niños escuchan las historias pueden aprender un modelo para para crear, estructurar y contar sus propias historias oralmente. De esta manera están sentando unas bases para la lectura y la escritura». Tanto es así que, asegura, «algunos colegios de Francia están utilizando “Mi Fábrica de Historias” para observar el efecto real que tiene en los niños, aunque aún no tenemos datos».

Es una forma, continúa Chassard, «de practicar jugando la capacidad de escucha, una herramienta muy importante y crucial para el desarrollo del lenguaje y la comunicación del niño, así como para la lectura y la interacción social. Las actividades auditivas ofrecen oportunidades para que los niños practiquen y consoliden estas habilidades y, además, añaden un elemento multisensorial a una actividad».

Su propia editorial, Les Éditions Lunii, ofrece un rico catálogo de historias para ayudar a desarrollar la memoria auditiva así como el vocabulario. Creemos que los niños se desarrollan a través del aprendizaje, la curiosidad y el acceso a contenidos diversos para desarrollar su propio pensamiento crítico.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-como-escuchar-audiolibros-ayuda-hijo-desarrollar-lenguaje-y-ampliar-vocabulario-202012040210_noticia.html

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Coronavirus: nos cuentan muchos cuentos

Por: Sabino Cuadra Lasarte

Buena parte de las medidas tomadas (aislamiento laboral y social, docencia virtual, teletrabajo masivo, atención digitalizada, telemedicina..), camina en una dirección muy favorable al interés de las grandes multinacionales tecnológicas y de disgregación y debilitamiento laboral, sindical y social.

No. Este escrito no va de creer, como dice Trump, que el coronavirus ha nacido en un laboratorio chino. Tampoco de que detrás de él se encuentre un poder oculto, tipo Spectra, el enemigo de James Bond, agente OO7 con licencia para matar. No. La cosa va de que en esta pandemia nos están contando muchos cuentos.

Lo dijo el poeta León Felipe: “Yo no sé muchas cosas, es verdad. / Digo tan solo lo que he visto. / Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos. / Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos. / Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos. / Que los huesos del hombre los entierran con cuentos, / y que el miedo del hombre ha inventado todos los cuentos. / Y sé todos los cuentos”. Y hoy como ayer, muchos de nuestros llantos y miedos, producto ahora del coronavirus, quieren ahogarlos también con cuentos.

Es cierto, sí, que el virus puede afectar a cualquier persona. Se trata así de un virus teóricamente democrático. Sin embargo, una vez empieza a circular, la democracia se acaba, pues no se desplaza con igual facilidad por las zonas residenciales y ajardinadas, que por las barriadas populares o las residencias de abueletes. Por otro lado, una vez que alguien ha sido infectado, poder acceder a una atención sanitaria de mayor o menor nivel de calidad tiene también que ver con su status social. En esa macabra lotería vírica, algunas personas cuentan con más boletos que otras a la hora de poder o no ser infectadas, o ser mejor o peor atendidas.

Por otro lado, el coronavirus no solo afecta a la salud física, sino también, y en gran medida, a la salud social. Según el Banco de España y el FMI, la tasa de paro va a pasar durante este año del 13,7% al 21,7%. Otros estudios dan cifras aún mayores. El desempleo ha aumentado en abril en 283.000 personas y se calcula que en todo el año crecerá en no menos de 1,5 millones de personas. La incidencia social de todo esto tampoco será nada igualitaria. En la gran crisis de 1929, pasear por Wall Strett, en Nueva York, era realmente peligroso, pues te podía caer encima un gran accionista en quiebra que se suicidaba arrojándose desde un rascacielos. Nada de esto ha pasado en el Estado español en la crisis de 2008, ni es previsible que suceda ahora. Ninguno de los jerifaltes del IBEX-35 pasará a dormir entre cartones en la calle, ni a hacer cola ante los comedores populares.

El Banco Santander ha ganado 1.991 millones de euros durante el primer trimestre de 2020. Por su lado, el BBVA e Iberdrola, han tenido unos beneficios de 1.258 y 968 millones, respectivamente. La otra cara de la moneda es que, a 30 de abril, hay 3,9 millones de personas paradas y los ERTE afectan a 3,4 millones mas. Lo anterior, además, no se ha hecho por sorteo, sino que afecta sobre todo a sectores muy concretos: trabajadores por cuenta propia y ajena, población precarizada, pequeños comerciantes y empresarios, migrantes…, y dentro de cada uno de ellos, las mujeres siempre en cabeza padeciendo las mayores agresiones.

En la anterior crisis de 2008, el mantra difundido por el sistema (gobiernos, patronal, grandes medios..), fue afirmar que “habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Pero fue la Banca la que financió aquel tsunami de cemento y ofertó a la gente todo tipo de créditos-trampa para que comprara pisos, cambiara de coche y viajase. Hasta que la burbuja hipotecaria reventó. Dijeron entonces que había que apretarse el cinturón (recortes salariales, de pensiones, de gasto social..), pero ellos siguieron usando holgados tirantes. Abrió brecha el PSOE de Zapatero, en 2010, con la primera reforma laboral, contra la que hubo una huelga general en todo el Estado. Luego, en 2011, vino la de las pensiones (UGT y CCOO la aprobaron) y la modificación del artículo 135 de la Constitución. Más tarde,  el PP de Rajoy entró por la vía abierta como elefante en cacharrería. Mientras, se regalaban a la Banca decenas de miles de millones para tapar sus rotos y descosidos financieros. Total, ellos salieron de rositas; nosotros escaldados.

En la actual crisis del coronavirus, toda la responsabilidad se la echan al “bicho”. Ningún gobierno ni contubernio bancario o empresarial parece tener culpa alguna de ella. Nos aturden con cientos de datos, pero el Gobierno no ha explicado aún por qué el Estado español es, tras Bélgica, el segundo lugar del mundo en número de personas muertas por cien mil habitantes. Ni tampoco Urkullu ha dicho por qué ese mismo índice es mayor en la CAV que en el conjunto del Estado. Igualmente, nadie ha aclarado la razón por la que el porcentaje de personal sanitario contagiado en el Estado sea doble que en Italia y casi triple que en EEUU o China. Sí, quizás el bicho ha caído del cielo, pero en indudable que las políticas de ajuste impuestas en los últimos años le han preparado un aterrizaje inmejorable.

Gobiernos y patronales, estatales y autonómicos, han alabado la madurez, esfuerzo y responsabilidad ciudadana haciendo a la crisis. Toca madera. Desconfía. Quieren dorarnos la píldora y pillarnos con la guardia baja. El estado de emergencia ahora declarado, como ayer la aplicación del artículo 155 de la Constitución al proceso catalán, apunta hacia una mayor centralización y recorte de libertades. Junto a ello, buena parte de las medidas tomadas (aislamiento laboral y social, docencia virtual, teletrabajo masivo, atención digitalizada, telemedicina..), camina en una dirección muy favorable al interés de las grandes multinacionales tecnológicas y de disgregación y debilitamiento laboral, sindical y social. Lo último del paquete ya es conocido. Lo vimos en la anterior crisis del 2008. A no ser que cambiemos la fiscalidad actual, benévola para con el capital y las altas rentas, y ratera para con los de abajo, el costo volverá a caer sobre nuestras espaldas. Con todo esto, por supuesto, lo del TAV, es de juzgado de guardia. Y de lo de Zaldibar, mejor no hablar.

Hagamos caso a León Felipe: no creamos sus cuentos. No caigamos en sus trampas.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/coronavirus-nos-cuentan-muchos-cuentos/

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Perú: Cuento en 10 lenguas originarias es la primera entrega de la estrategia «Aprendo en casa»

América del Sur/Perú/22-03-2020/Autor(a) y Fuente: www.andina.pe

Disponible en awajún, ashaninka, aimara, shipibo-konibo, yanesha, wampis, shawi y quechua en sus 3 variantes.

Desde hoy, y como parte de la estrategia «Aprendo en casa», los escolares que hablan diversas lenguas originarias y asisten a escuelas interculturales bilingües pueden escuchar el cuento “Los niños contra el coronavirus”, a través del canal de Spotify del Ministerio de Educación. Y muy pronto a través de las ondas de Radio Nacional y emisoras de alcance regional.

El cuento, una adaptación del relato “Rosa contra el virus”, de la psicóloga española Mercedes Bermejo, ha sido grabado en 10 lenguas originarias por especialistas bilingües del Ministerio de Educación (Minedu) con el propósito de contribuir con el estado socioemocional de los niños y fomentar la reflexión acerca de los cuidados y acciones que deben seguirse para prevenir el contagio del Covid-19.
El texto ha sido grabado en las lenguas awajún, ashaninka, aimara, shipibo-konibo, yanesha, wampis, shawi y quechua, en sus variantes collao, chanka y central.
Educación intercultural bilingüe
Según el registro de instituciones educativas de educación intercultural bilingüe, hay más de 21,000 estudiantes pertenecientes al pueblo ashaninka, de los cuales 7,193 tienen entre 3 y 5 años, y 14,267 entre 6 y 11 años.
Asimismo, hay 328,322 estudiantes que hablan quechua en sus diferentes variantes, de los cuales 93,877 tienen entre 3 y 5 años, y 234,445 entre 6 y 11 años.
El pueblo aimara tiene cerca de 29,000 estudiantes; el awajún, más de 18,000; el pueblo shipibo-konibo cuenta con 10,111 estudiantes, y el shawi, con 6,467 alumnos.
En el país hay cerca de 27,000 instituciones educativas que ofrecen el servicio de educación intercultural bilingüe, según el Minedu.
El ministro de Educación, Martín Benavides, anunció el viernes 20 de marzo la puesta en marcha de la estrategia «Aprendo en casa», que busca brindar herramientas de aprendizaje a las familias durante el periodo de emergencia.
Esta estrategia de educación a distancia combinará la difusión de contenidos por medios digitales, televisión y radio para tener una mayor cobertura y tendrá carácter inclusivo, pues también se desarrollará en 10 lenguas originarias y el lenguaje de señas.
(FIN) NDP/LZD
Fuente e Imagen: https://www.andina.pe/agencia/noticia-cuento-10-lenguas-originarias-es-primera-entrega-de-estrategia-aprendo-casa-789424.aspx
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