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Alida Villanueva, toda una trayectoria educativa en defensa de la cultura popular

Autor .José Aquino.

     Todas las actividades que realizan los hombres cumplen mayormente un   beneficio social, con el fin de satisfacer sus necesidades  tanto materiales como espirituales a través del tiempo. Son fundamentales para la vida de los pueblos, a través de  esos conocimientos, creencias, actividades artísticas, costumbres u  otras habilidades  adquiridas  en la interacción  entre de los ciudadanos de una localidad, región, nación o el  mundo. Forman  parte de la cultura y, es fundamental  para el avance del anhelado bienestar en las sociedades .Principalmente si se   impulsa desde las comunidades, escenario más propicio para la compartir todas sus creaciones.

    Así nace, la cultura popular tan necesaria para  fomentar y  difundir todo ese conjunto de manifestaciones  artísticas y folklóricas, que emanan directamente del sistema de creencias, valores y tradiciones de los  pueblos ,en momentos  en que el modelo de globalización impuesto por los dueños del capital ,  quieren  impulsar mediante  la uniformidad   de   actividades a escala mundial o planetaria, con la única finalidad del beneficio  monetario para sus corporaciones , en detrimento de las creaciones realizadas por los habitantes de las comunidades y   las regiones , con el   interés máximo  de vender  masivamente sus productos ,tanto materiales como intelectuales  . Por tal motivo, los cultores son indispensables para preservar la identidad cultural de las comarcas .Una de esas personas que trabaja incansablemente por mantener las tradiciones es la licenciada Aída Villanueva.

    Esta destacada ciudadana, graduada en  Educación Mención Desarrollo Cultural,   en  la Universidad Simón Rodríguez,   nacida en Cazorla, población localizada al sur del Estado Guárico. Zona dedicada a la actividad ganadera con una particularidad artística formada desde la  ocupación española durante el periodo colonial.  Asumió el compromiso por vocación de trabajar en el área pedagógica, en   las que combina su   actividad docente, con la de  socialización e investigación en diferentes centros de enseñanza de  los niveles de Primaria y Secundaria de  la Villa de Todos Los Santos de Calabozo, en la modalidad de bailes típicos y demás artes escénicos. Desde su etapa de infante pudo demostrar sus aptitudes, lo que motivó a cursar sus estudios   relacionados  con  esta habilidad con el fin de perfeccionar y desarrollar su carrera profesional desde esta orientación.

    Es necesario señalar que esta excelente educadora, no  tiene solamente un gran dominio  de las distintas formas expresivas,  físicas, emocionales y de movimiento para los bailes tradicionales, sino que desde el punto de vista didáctico las sabe trasmitir  a su alumnos .Muchos de sus estudiantes han representado con éxito  en diferentes  festivales y  encuentros  , tanto local y regional para satisfacción  de esta docente en  el logro de los objetivos propuestos, la institución  escolar, así como también la comunidad  que se deleita con las representaciones artísticas . Esta digna pedagoga socializa su sapiencia   y  habilidades  en  foros , talleres o en  cualquier encuentro con el propósito de difundir y preservar   este  arte del zapateo  tradicional , en sus diferentes manifestaciones  en momentos en que otras danzas las quieren imponer para  sustituirlas por una  modalidad   descontextualizada de la región . Realiza también    investigaciones sobre las distintas  peculiaridades del Joropo en el Estado Guárico y otras regiones del país, con el fin de difundirlo  no solamente a sus educandos, sino también para que  los promotores culturales de la localidad  los conozcan y  ejerciten.

    Esta destacada emprendedora y promotora  cultural no solo   sobresale en la modalidad del baile tradicional, sino , también elabora  manualidades de larga  tradición ancestral, como el de  tejer hamacas  o Chinchorros ,en  los diferentes tipos de  hilos, tal como nuestros aborígenes los realizaran antes de la ocupación del territorio por parte de los españoles y posteriormente   los usaran los  llaneros , para descansar o para hospedarse en cualquier sitio  .Del mismo modo esta artista ,sobresale  en el arte de modelar distintas figuras y utensilios de arcilla ,demostrando alta capacidad para realizar dichos objetos por su excelente técnica en realizar esta expresión plástica.

     Esta laboriosa artista llanera, toma en cuenta  las tradiciones  heredadas por los antepasados, en la elaboración de productos  artesanales, como es el caso de la   del jabón de la tierra, para uso la  de higiene personal y el  lavado de determinados objetos. De esta manera, se  preserva una tradición que ha pasado de generación en generación de la cual esta destacada educadora, especialista en la rama cultural se interesa  en mantener y difundir tanto  para sus educandos, como  para  los diferentes centros educativos donde  ha laborado. De igual forma se han beneficiados  las   comunidades con los cursos y talleres  que imparte de manera desinteresada cuando a bien la soliciten.

    Esta guariqueña, es una prominente  cultora   del velorio de Cruz de Mayo ,una  de las festividades más  importantes    de la religiosidad popular  en Venezuela ,no solamente en la organización  de dicho acto ,que consiste en  la ornamentación del saltuario  ,sino también como participante en las diferentes actividades de la celebración,  reflejadas en juegos,  cantos, oraciones y alabanzas en honor al símbolo más representativo de  la religión Católica .

    Toda esta actividad realizada por esta educadora, en aras de resaltar las manifestaciones de la cultura de la región, de la misma manera de su preservación  y difusión en tiempos que las tendencias hegemónicas de la globalización o mundialización, quieren ejercer su dominio con una cultura única. Alida Villanueva, es una digna representante con su trabajo en defensa de la diversidad cultural y respeto por las tradiciones, irradiando de esta manera con sus actividades  la integración  entre los pueblos, como única vía para llegar a una sociedad más justa en que reine la paz y la solidaridad  global.

Fuente: El Autor escribe para el Portal Otras Voces en Educación

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PEDRO CONDE: «Nadie puede cerrar la puerta de una cultura popular»

Por: Santos y pecadores

Tal vez hubiese sido más placentero encontrarnos, micrófono mediante, para revalidar un diccionario no perdido; evocar, sin torpe nostalgia, pero sí con gratitud, canciones que acurrucan, pero Buenos Aires ya está lejos y quema en las pupilas las gotas que se incendian y reverdecen.

Sin embargo la lejanía, quizás, también sea una excusa.

Este presente ignora más de 10.000 kilómetros entre la capital de la Argentina y la provincia de Valencia, en España para conversar con el músico, el hombre, el que escribe y se desangra, el que grita y sueña.

Aquel que pudo levantar su guitarra con versos sencillos y comprometidos ante el horror militar en retirada y seguir hasta hoy, con una realidad muchas veces adversa; sin recursos, ni difusión, ni nada. Conde asume el lugar desde donde habla, pero no ha hecho de la auto adulación una manera de promocionarse. La canción social, o poético social, ha estado en sus trabajos siempre presente; sin embargo, a contra mano de muchos y muchas, no se ha aprovechado de la moda «protesta» que ha dado excelentes dividendos al elenco estable en diversas épocas.

El valor del músico, en todo caso, es que ha devuelto en letras y melodías su observancia popular de manera simple, con el destino de aquella flecha de la que hablaba Yupanqui y no para inaugurar mostradores «comprometidos según el favor del viento».

Se percibe cercano, como aquel joven con cara de niño que entonaba con toda su valentía la «Milonga de Plaza de Mayo», o nos interpelaba contándonos que su niñez se había ido a bordo de un barquito azul en «Para las cenizas de Serafín«.

Gracias querido «Anartista».

«Estoy seguro de llegar a vivir en el corazón de una palabra;
compartir este calor, esta fatalidad que quieta no sirve y se corrompe»

Francisco Urondo

Yesterday

Tu comienzo musical fue un bautismo de fuego, sin metáforas. ¿Cómo fue y en qué contexto?

En tiempo de la guerra de Malvinas, Jorge Pistocchi y Pierre Bayona me apadrinaron y en abril de 1983, me abrieron las puertas para cantar en escenarios de artistas muy convocantes.

El día de mi debut con Piero en el teatro de la fundación Astengo de Rosario coincidió con la fecha del hundimiento del ARA General Belgrano.
En el mismo momento en que ocurría una salvajada de guerra, podía cantar frente a miles de personas lo que sentía un argentino de veinte años que no había hecho la «colimba» (servicio militar) por haberse salvado por número bajo (318 y ese año fue a partir del 320)
Esa noche reclamé a ese gran público que en vez de mandar mantas y chocolates, mandaran pasajes de vuelta a todos los soldados.
La gente lo entendió y lo recibió con gran fervor.
A partir de ese momento pasé a formar parte de la agencia que integraban grandes figuras y algunos que empezábamos por esos años… Claudia Puyó, los hermanos Maccioco del dúo Fantasía, Alejandro Lerner, Miguel Mateos y artistas consagrados como Rubén Rada, Miguel Cantilo, Piero, Pedro y Pablo
Esta agencia llamada «La corporación» que luego, junto con Abraxas (Santaolalla, León Gieco)
se unirían para realizar una reedición del festival Barock 1982.

¿Pensás que estuvo bien, en el fragor nacionalista de Malvinas, prohibir la música extranjera?

Prohibir no está bien, pero no puedo evitar pensar que gracias a eso, se pudo difundir ese disco «Realidad», que de otro modo hubiera quedado aislado y sin difusión como sucedió con todos los discos que saqué luego en casi cuarenta años.
No está bien prohibir, pero estaría bien otro modo de competir con los tanques de las multinacionales, artistas que respeto y a veces admiro, pero que a lo largo de mi carrera profesional, vi crecer y prosperar mientras mi música adolecía de packaging y de igualdad para llegar al público.
Esa relación desigual es la que debe ser eliminada, la música no tiene la culpa, pero al mercadeo no le interesa la música sino los dividendos.
Es desigual en suma.

Muchos de nosotros, lectores de medios «subtes o alternativos» y oyentes de rock argentino, percibimos en tu primer disco «Realidad», un profundo acto poético de coraje y valentía, no solo por sus letras, sino porque eras desconocido y sin embargo, la dictadura en retirada….

Fue un resultado de la combinación entre audacia e ignorancia en medio de una dictadura que nos mandó a la guerra de golpe, sin preaviso, para tapar sus atrocidades.
«Realidad», salió en junio del 1983 y en ese caso, la fecha es crucial pues los milicos estaban quemando papeles en la huida, pero la gente, ya celebraba su nueva fuga y se preparaba para el renacimiento democrático.
Esa dictadura no se retiró, se metió en la gente distribuyendo su odio entre el pueblo. Eso vendría muy pronto en seis meses, con la llegada de la democracia.

(Argentina, 1983, presidente Alfonsín)

Pasiones

¿Seguís teniendo los mismos referentes que tenías a los veinte años?

A cuarenta años de los veinte, seguramente que no.

Pero a pesar del tiempo, Alejandro Del Prado, el flaco Spinetta, Charly de la primera hora sobreviven. A los veinte eran ellos por sobre todo lo demás y permanece la emoción que me provocaron cuando los descubrí a cada uno.

Ahora la cantidad de información musical no permitiría una comunión tan profunda con artistas que atestiguan su tiempo con originalidad, el rito del vinilo, el viaje por las tapas, cosas que hicieron a nuestra forma de vincularnos con la música. Hoy la aproximación es otra.


¿En qué momento sentiste que había que dar una vuelta de página en tu carrera y por qué?

Cuando vi la Ovation (1613 estéreo) girando en un espiedo.
Esa viola me la había traído Edelmiro Molinari desde Los Ángeles, nuevita, nadie le había puesto la mano encima excepto él, que también era un referente, pero en ese momento era mi productor y mi amigo.
Una guitarra que luego se usaría en el disco «Pintada» de Emilio del Guercio (quien me había prestado la suya cuando grababa en ION mi primer trabajo) y que me pedía Miguel Abuelo para tocar un set acústico en los recitales de los Abuelos de la Nada…
Y luego se usaría para grabar el disco «Viaje de Vida» de Mezo Bigarrena y muchísima gente que puso sus notas en ese cuerpo de plástico.
Esa guitarra es el símbolo de toda mi carrera artística. Y a la vez el último bastión de una forma de vida que no daba para comer y que muchas veces anduvo corto de medios, pero que no se terminó jamás… esa viola es mi vida musical.

A menudo te posicionás por fuera de circuitos diversos. ¿Es un mecanismo de defensa o te sentís excluido?

Tocar en Buenos Aires es demasiado caro.
Vengo de un tiempo en donde una compañía te bancaba discos en el mejor estudio y te pagaba con instrumentos que jamás hubieras soñado tener. Hace más o menos treinta años atrás, sobrevino otro mundo: el que te refriega en la cara que la única condición para tocar en los bares es garantizar la venta de todo el alcohol y la cerveza en existencia.
Para ese entonces tocábamos con Rodolfo García en el grupo «La Barraca» y ya con Juan en camino (mi primer hijo) debíamos sacar la banda a la cancha y generar dinero.
Allí supe la nueva modalidad, en donde el bolichero pasaría a ser la estrella de la noche y los músicos, simples animadores de su recaudación.
Eso no se modificó más y a eso se le suma la falta de difusión y además la competencia desleal de los que por componer melodías cantábiles en canchas y cumpleaños, obtienen el agrado de sponsors, productores, difusores y público deseoso de «alegría“ y no bajones.
Me gustaría tener más trabajo, pero con las clases de música y la ayuda de gente que cree en lo que hago, me arreglo para no correr detrás de la zanahoria del éxito ni vender la viola. Ahí sí sería la expulsión para siempre.


Estilos

De la música folk al afrocandombre, ¿Qué encontraste en los tambores?

La ruptura de la perspectiva exclusiva del baterista de rock.

Entendí que los tambores son un acuerdo entre personas y no un sólo músico resolviendo en todas las áreas del universo percusivo.
Ese acuerdo produce lenguajes y diálogos que no encuentro en la batería de rock; mi mano rítmica y mi voz deben moverse en un «bosque» percusivo que no siempre es el mismo y que obliga a tener cintura en cada interpretación

Tus composiciones hablan de un tiempo injusto, del loco o del marginado, pero también del amor: ¿pensás que se ha bastardeado en la Argentina la canción social?

Miguel Cantilo en su libro «Qué circo» (cincuenta años de rock nacional), propone un capítulo donde explica la inyección de guita que impulsó a la cumbia de bailanta y a otros estilos alejados de esa crítica social y más amables con lo establecido.
El género existía pero se puso mucha plata para lograr imponerlo y también imponer un nuevo exilio interno de quienes cultivamos la canción con mirada social y una estética propia
En mi caso, mi carrera estaba hundida y eso lo sé luego de treinta años de continuarla con proyectos que no fueron apoyados por ningún medio, a excepción de esas barras de amigos seguidores y gente que se sumaba a medida que los discos iban llegando por copias de copias y otras magias.
La Barraca (1992), Afrocandombe (1999), un nuevo disco solista llamado «En el barrio de La Boca» (2002 al estilo de «Realidad», solo con la viola y la voz), un trabajo instrumental grabado para vender en el subte llamado «Subterráneo» (2007), que fue mi disco más vendido y que, al fabricarlo en mi computadora, podía recibir el monto total de venta y no un dudoso 4% de las compañías discográficas y luego la nada, canciones sueltas con Afrocandombe o con otros artistas.
El año pasado grabé voces y produje percusión en casa para un tema de Jorge Durietz que se grabó en cuarentena… y donde muchos artistas de varias partes del mundo se prendieron e hicieron su parte.
Nunca dejé la música y nunca dejó la música que vendiera la guitarra.

Quienes te seguimos en las redes, notamos tus sarcasmos respecto de esa suerte de elenco estable cultural que cada tanto se apropia de escenarios como de escritorios….

Las redes son lo mismo que grabar discos para mí.
Esas frases sueltas, diarias, espontáneas me dan la misma sensación de largar ideas como con las canciones… es un nuevo modo de jugar con palabras y frases, gatillos poéticamente libres, usando mi amor, mi astucia, mi sinceridad y la síntesis al unísono, lo que produce pequeños big bangs en cada frase.
Algún día las juntaré y haré canciones pero por ahora son el modo de expresión más libre del que dispongo y me divierto y hasta me felicitan algunas personas porque, estén de acuerdo o no, presienten que detrás de cada boludez se oculta algo más.

Un vasco en Buenos Aires

¿Cómo conociste al vasco Mezo Bigarrena y cómo lo definirías hoy?

En el otoño de 1986 se organizó un festival solidario en la ciudad de Resistencia y allí coincidimos, aunque la primera vez que lo vi fue en una fiesta en el Centro Cósmico La Paternal, que era donde vivíamos los que seguimos junto a Pistocchi, luego del cierre de la revista Pan Caliente.

En Chaco tocamos a beneficio de los inundados y en el hotel me cantó su tema: “En este barrio“

La canción me movilizó hasta niveles nunca imaginados, me hablaba a mí, me había visto el alma y el alma de mi ciudad.

Ese fue el principio de un mar de casualidades, de otra forma de ver el mundo, la apertura a otros universos, la explosión de todos los horizontes posibles.
Con el vasco caminamos la ciudad un millón de veces y en el trayecto, tuve una clase magistral de sociología poética... algo que solamente él podía dictar.

El escritor uruguayo Eduardo Galeano se pregunta en un texto: «¿Quién no reproduce dentro de sí el mundo que lo genera?». ¿Qué cosas tenían en común el mundo de Mezo y el tuyo?

(Mezo Bigarrena)

La canción que impacta por lo que dice, por cómo lo dice, con el peso que lo dice, con la dulzura y la aspereza con que se debe decir, con la coincidencia de rostro e ideas… un rostro cruzado por un siete mal cosido en el medio de la cara y una poética que devolvía el tajo y yo un pibito con cara de niño y con menos calle que Venecia y con dos discos llenos de sueños que no alcanzaban para pagar un café.
Él iba hacia su meta y yo volvía apaleado… en esa encrucijada, la canción era la crema de dos galletitas descartadas del paquete. Él podía decir lo que yo no sabía expresar.
El vasco era la poesía cantada con clavos en la boca y yo un juglar amable.

Cuadros de una exposición

A casi cuarenta años de tu debut, ¿Qué cosa no volverías a hacer de la misma manera?

Las adicciones como ansiolíticos más que recreaciones. La ansiedad produjo una enfermedad, resultado de esos excesos… hoy tocaría más, para mí, para nadie, como ahora y bucearía en la comprensión de la música como me permito hacer en la actualidad, utilizando los recursos que tengo, que son los que descartan otros. Claro que para llegar aquí no podría dejar de hacer lo que debió hacerse.

Nombranos cinco referentes argentinos de la música y cinco de las letras.

Atahualpa Yupanqui, Piazzolla, Nebbia, Charly, Spinetta…
Borges, Gombrowicz, Oesterheld, Arlt ……

¿Qué significa para vos ser argentino?

Pendulear entre Shylock y Momo. Lo digo corto como en meme porque pienso de ese modo. Pendulear entre la libra de carne y el papel picado. Extremos estirados hasta el absurdo.
Eso para mí es ser argentino … estirado hasta el absurdo.

¿Existe hoy el rock argentino? y si no existe, ¿Quién cerró la puerta?

Adentro mío, sí. En la discoteca de mi corazón. Una máquina del tiempo que te estaciona en los momentos donde nuestra cultura nos iluminó para siempre. Existe en cada uno. Las puertas no se cerraron, se llenaron de carteles. El rock argentino existe y es propio de nosotros.
Nadie puede cerrar la puerta de una cultura popular, sólo se puede cobrar tickets y reservarse el derecho de admisión. La cultura viaja en otra compañía.

¿Cuál sería tu mayor cuestionamiento a esta realidad actual, argentina y latinoamericana?

Los medios de comunicación. La manipulación de la industria del consentimiento. La falta de espacios donde compartir en lugar de mostrar.
Me entretengo en una Argentina de ir a hacer las compras y conocer la economía desde ahí y lo poco que se puede percibir de la gente que vive atrincherada detrás de su barbijo
Latinoamérica…?, sigue esperando (aunque mientras tanto…)

¿Tuviste algún momento, sobre el escenario, en donde dijiste, es por aquí?, ¿Cuál fue?

Siempre, a pesar de las carencias técnicas y de la falta de difusión.
Cada música que hice era la correcta y estaba en contexto con la audiencia, muchas veces, distinta.
Hubo noches de fin de siglo donde tocaba música celta, rock y candombe en tres cuevas distintas en la misma madrugada.
En el libro “Qué circo“, Miguel Cantilo cuenta algo que me marcó… luego del enorme éxito de su carrera en los 80, los 90 alimentaron géneros que al fin dejaron sin efecto la canción de alto contenido y él debió tocar en bares del puerto con horarios durísimos y yendo en su autito.

Eso me enseñó que aún en la “dura“, la música es un oficio y como tal tiene sus bajas y sus altas, por lo que pude romper el prejuicio de la caída y llegar al subte Línea C, estación San Martín y desde allí construir una economía propia, fabricando mis disquitos y vendiéndolos en los pasillos durante horas y tocando esas mismas horas hasta lograr acercarme al guitarrista de mis sueños.
De ese entonces guardo amistad con personas que conocí en esas circunstancias…
En mi página http://www.pedroconde.com.ar/ hay cuentos de esos días y son pequeñas aguafuertes de personajes que me brindaron una perspectiva nueva de la gente, más humana, más cercana a la realidad.
Como Séneca, un contador que tenía un sueño: dejarle un disco a sus hijas con sus canciones.
En casi veinte años ya hizo varios discos (hicimos) ya que nunca dejó de estudiar y producir desde la estación San Martín.

Foto de Laura Tenenbaum

Busco una sede

¿Cuáles son tus motivaciones actuales para componer?, ¿y qué género abordas?

La musa me dejó por otro.
Hace muchos años que estoy enredado con canciones que no terminan de ser... las grabo una y otra vez con instrumentos de la computadora, pero no logro conmoverme.
A veces pienso, como decía Roberto Arlt «se escribe mejor sobre cojines».
Un sostén económico, llámese manager, sponsor, benefactor o lo que sea, es imprescindible para conseguir las herramientas que produzcan el sonido adecuado, para enmarcar las canciones por las emociones que provocan, como una escenografía para un cuadro escénico.
El último género que abordé fue la canción, igual que el primero.

Allí no estoy obligado a honrar la forma.

(Jorge Pistocchi, periodista)

Dentro del contexto actual, ¿pensás que hay temáticas sobrevaloradas y otras sin explorar?

Es imposible descubrir los márgenes de todo lo que gira en una licuadora. Y lo que no gira, brilla por su ausencia…
Quizá habría que buscar ese brillo.

Aquel mundo deseado en tu tema «Busco una sede» sigue siendo una utopía; la violencia, las guerras, las etiquetas se han incrementado y multiplicado, ¿seguís soñando que es posible encontrar esa sede?

Vivo ahí, con los míos y cuido esa zona franca, sin perder el afán de derrumbar las fronteras políticas y las de la mente y probar andar con mis hijos sin miedo por Buenos Aires.

(Fotos de Pedro Conde tomadas por la reportera gráfica argentina Laura Tenenbaum: Instagram @lautenenbaum)

Néstor Alejandro Tenaglia

Fuente e imágenes: https://www.tercerainformacion.es/blog/16/03/2021/pedro-conde-ser-argentino-es-pendulear-entre-shylock-y-momo/

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Por la fuerza de la costumbre

Romper el cerco nos puede inducir a arriesgar la vida de otros.

No estamos programados para responder con inteligencia a los nuevos desafíos.

El ser humano es un animal de costumbres. Eso afirma la cultura popular y la dinámica de nuestro entorno lo ratifica. Nunca el planeta había experimentado una amenaza sanitaria de tanto poder como para transtornar de modo rotundo la vida cotidiana de la Humanidad en pleno. El Covid19 nos da una lección que aún no estamos preparados para aceptar y mucho menos para comprender. Hoy, nuestros hábitos tan profundamente arraigados nos impulsan, una y otra vez, a desafiar la lógica y romper el cerco impuesto por esta amenaza invisible y poderosa.

Las guerras y el hambre nos tienen habituados a abstraer la muerte y convertirla en cifras y estadísticas carentes de sentido. Preferimos observar la desgracia de otros desde nuestro pequeño rincón y asumir que la responsabilidad es ajena –no sabemos de quién ni cuánto- con el objetivo de no enturbiar nuestro pedazo de mundo y sufrir lo que no nos corresponde. Pero la ola nos está tocando de cerca y no solo por la fuerza de un cambio climático real y catastrófico, sino por habernos transformado en piezas independientes de un mecanismo social incapaz de funcionar como un todo.

En unos pocos días, una parte del mundo celebrará otra Navidad y otro fin de año, rodeado de la amenaza sanitaria más extrema a la cual nos hayamos enfrentado jamás. Sin embargo, henos aquí planificando cómo hacerle el quite a las restricciones e ignorando los consejos y advertencias de los expertos. Las reuniones de las próximas dos semanas –queramos aceptarlo o no- tendrán consecuencias importantes en letalidad y colapso de la infraestructura hospitalaria durante los próximos meses y esta amenaza, aun cuando nos parezca una exageración, en realidad se ha manifestado como un círculo vicioso de aperturas y restricciones desde el inicio de la pandemia.

Los países desarrollados ya cierran sus puertas una vez más ante el incremento sostenido de contagios y decesos. En los países en desarrollo, la vulnerabilidad institucional, política y económica ha puesto en grave riesgo a las grandes masas de ciudadanos privados de asistencia social, de alimentación, de vivienda y acceso a los servicios básicos. Ahí estamos nosotros, observando desde nuestro pequeño reducto doméstico cómo se desmorona lo poco que resta de seguridad y especulamos, sin mayor información, sobre el efecto milagroso de una vacuna que tardará meses en llegar a cubrir a toda la población y de la cual nada nos consta.

El impulso de reunirse con la familia en estos días quizá lleva el ingrediente –consciente o no- de celebrar lo que podría ser una última ocasión. En el fondo, sabemos que la amenaza es real, pero la fuerza de la costumbre es mucho más poderosa y nos llevará a desafiar al destino asumiendo tanto un riesgo personal como ajeno, ya que nuestros padres, abuelos, hijos y nietos serán expuestos por un exceso de sentimentalismo en una celebración que, por creer la última, con nuestra irresponsabilidad la convertiremos precisamente en eso.

Es imperativo entender el riesgo implícito en la ruptura del cerco. El único mecanismo comprobado hasta ahora para detener a un virus que se extiende como mancha de aceite, es evitar el contacto con otras personas, mantener un estricto protocolo de limpieza y desinfección, usar una mascarilla eficaz de la manera correcta y aceptar el hecho tan inquietante de que hemos perdido muchos de nuestros derechos y libertades por un fenómeno imposible de comprender en toda su magnitud. El mundo al cual estábamos acostumbrados ha cambiado y con ello también enfrentamos un escenario totalmente desconocido. Quedémonos en casa.

Fuente: https://rebelion.org/por-la-fuerza-de-la-costumbre/

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La matemática escondida en Los Simpsons

Colombia / 4 de noviembre de 2018 / Autor: Helena Cortés Gómez / Fuente: El Colombiano

Si le preguntan a un borracho qué número es mayor, 2/3 o 3/5, no será capaz de responder. Pero si replantea la pregunta, ¿qué es mejor, 2 botellas de vodka para 3 personas o 3 botellas de vodka para 5 personas, Dirá claramente que 2 botellas para 3 personas. Así reza un chiste matemático que grita: el problema no son las matemáticas sino la forma en que las enseñan.

Porque una pregunta común que se hace la gente es a qué se dedica un matemático o para qué sirve, lo que para muchos es un dolor de cabeza escolar.

Para algunos de los que se dedican a esta disciplina, ella no tendría por qué tener utilidad y según dijo el matemático español en una charla Ted Eduardo Sáenz de Cabezón, este porcentaje de profesionales piensa que “son un edificio bellísimo que tiene una lógica propia que se construye y que no hace falta que uno esté siempre mirando las posibles aplicaciones”.

Para otros en cambio, esta disciplina explica el funcionamiento de casi todo y por eso es importante: la espiral de las semillas de girasol, la geometría del cuarzo, el flujo del tráfico en la autopista y hasta los caprichos del azar están cifrados en el lenguaje matemático. Hay ciencias que tocan esa aplicación con la mano, la oncología, por ejemplo. Y hay otras que miran desde lejos, como la astronomía, pero sabiendo que son parte de su soporte.

Recientemente el joven matemático Sebastián Hurtado Salazar resolvió un problema matemático que tenía 30 años sin solución: la conjetura de Zimmer, sobre los objetos geométricos y sus simetrías. Un ejemplo de lo que hace un matemático: resolver problemas a través de preguntas adecuadas para comprobar conjeturas (un planteamiento a partir de indicios supuestos).

En la cultura popular

El pasado jueves en el Parque Explora, Jorge Cossio, doctor en Matemáticas, profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia y miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn), dijo que estas son fascinantes no solamente por su belleza, sino también ordenan la información sobre el mundo y proporcionan herramientas que la trascienden (Ver Microhistoria).

El matemático francés Cedric Villanic, ganador de la medalla Fields, también llamada el nobel de matemáticas, aseguró que “la investigación matemática aporta la sexta parte de PIB de un país”.

Para Cossio esta se menosprecia porque muchos no la entienden debido a una falta de imaginación en la enseñanza básica “así que no es su culpa, sino de que se las enseñaron con un enfoque incorrecto”.

Uno de los planteamientos innovadores que se ha hecho en la pedagogía local, es el uso de productos de la cultura popular como la caricatura Los Simpsons paraincentivar habilidades matemáticas en los jóvenes. Eso sugirieron investigadores de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia en el II Encuentro Internacional de matemáticas en 2013.

En esta serie norteamericana, por ejemplo, escrita por un montón de nerds matemáticos como asegura Simon Singh, un físico entrenado en Cambridge, autor del libro Los Simpson y sus secretos matemáticos (2013), hay innumerables referencias matemáticas que pueden encontrarse, que van desde pi hasta el infinito.

Estas han sido cuidadosamente introducidas de contrabando en los guiones por un equipo de redacción que consta de varias personas con antecedentes en matemáticas, incluido un par de doctores de Harvard.

Si se las perdió, estas son tres de los guiños matemáticos que podrá encontrar en Los Simpsons.

El último teorema de Fermat

En el episodio, El mago de Evergreen Terrace (1998), Homero intenta resolver uno de los rompecabezas matemáticos más difíciles de todos: el último teorema de Fermat que dice que no existe un número entero positivo que mayor que 2 satisfaga la ecuación an+bn=cn. Allí aparece un contraejemplo del último teorema de Fermat. Porque, mientras parece triunfar, la solución de Homero es lo que los matemáticos llaman “una falla cercana”, una forma elegante de decir “¡D’oh!” No funciona del todo.

En la escena, que puede ver en la imagen que acompaña a este artículo, al hombre amarillo se le ve haciendo garabatos de ecuaciones en un tablero. La ecuación de arriba se relaciona con la masa del bosón de Higgs, y la de abajo refiere a la cosmología y la línea inferior explora la geometría de las donas.

El nombre del teatro es un gran número

La sala de cine Springfield se llama Googolplex , nombrada por el libretista Mike Reiss, quien fue pródigo matemático cuando era un adolescente. Un googolplex se refiere a un número extremadamente grande: 10 googol . ¿Qué es? Es 10 elevado a 100 (10^100). El motor de búsqueda Google lleva el nombre de este gran número, aunque con una ortografía ligeramente diferente, para indicar que ofrece a sus usuarios acceso a grandes cantidades de información.

Los preferidos: los números primos

Estos ocupan un lugar especial en los corazones de los matemáticos, razón por la cual el libretista Jeff Westbrook (un ex profesor de la Universidad de Yale) insertó los números 8,191, 8.208 y 8191 en la pantalla Jumbo-vision en el estadio de Springfield en “Marge, Homero y el deporte en pareja en España” (2006), en la que le piden a fanáticos del béisbol que adivinen la asistencia. Estos dígitos pueden parecer arbitrarios e inocuos, pero en realidad representan un número perfecto, un número narcisista y un primo de Mersenne. 8128, por ejemplo, no es un primo ordinario, es un perfecto, porque sus divisores se suman al número en sí. El número perfecto más pequeño es 6, porque 1, 2 y 3 no solo se dividen en 6, sino que también suman 6. El segundo número perfecto es 28, porque 1, 2, 4, 7 y 14 no solo se dividen en 28, pero también suman 28.

Fuente del Artículo:

http://www.elcolombiano.com/tendencias/los-simpsons-y-las-matematicas-ID9566794

ove/mahv

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Jamaica estimula educación para evitar consumo de marihuana

Centro América/24 Junio 2017/Fuente: Prensa Latina

Las autoridades de salud jamaiquinas estimulan la educación ante conceptos erróneos sobre el uso de drogas como la marihuana o cannabis, aseveró hoy el ministro de salud, Christopher Tufton.
La mayoría de los ciudadanos de este país asumen que el consumo de cannabis fue declarado libre tras su despenalización con fines medicinales, religiosos, científicos y terapéuticos, opinó Tufton.

El funcionario pidió a los ciudadanos enmendar el equívoco porque la flexibilización de la Ley Antidrogas no significa libertad de derechos, al intervenir en un seminario del Programa de Tratamiento de Drogas de los Niños que sesionó en un hotel capitalino.

Medios de prensa locales reconocieron que debido a las prácticas culturales y sociales jamaiquinas, será difícil disipar las percepciones ciudadanas relacionadas con la libertad de consumo de marihuana.

En la isla es aceptado culturalmente como una norma el consumo de ciertos tipos de sustancias, entre ellas el ‘ganja’, como se conoce popularmente en Jamaica a la mariguana.

El ‘ganja’ es casi parte de la cultura popular, por ello los términos de aceptación general y disponibilidad en las calles, refirió el diario Jamaica Observer.

Continuar con la educación, no cejar en el empeño, sobre todo con los niños continuará como una de las mayores prioridades del gobierno jamaiquino, según Tufton.

El ministro lamentó que bajo las regulaciones locales e internacionales existentes, no existe una clara distinción entre los que fuman marihuana por placer y los que buscan asistencia médica.

Tal preocupación la expresaron recientemente representantes sanitarios del país a la Organización Mundial de la Salud, que clasifica al ganja como un narcótico, recordó el titular de Seguridad Nacional, Pearnel Charles, al apostar también por la educación como factor decisivo en la lucha contra el consumo de marihuana.

Otro país latinoamericano, México, legalizó este martes el consumo de la referida droga.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=94717&SEO=jamaica-estimula-educacion-para-evitar-consumo-de-mariguana

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La reivindicación de los sujetos populares y la educación de jóvenes y adultos en América Latina

Por: Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia

Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el pronunciamiento público, impulsado por el campo estratégico en modelos y políticas educativas del Sistema Universitario Jesuita (SUJ). Su propósito consiste en la construcción de un espacio de análisis informado y de posicionamiento crítico de las políticas y las reformas educativas en México y América Latina, arraigado en la realidad social acerca de las injusticas del sistema educativo, y recupera temas coyunturales y estructurales con relación a la agenda educativa vigente.

El estado de las sociedades latinoamericanas en el marco de un mundo cada vez más interconectado, pero a la vez más desigual es muestra del posicionamiento de la democracia como significante vacío al que diversos sectores recurren como fuente de legitimación de sus proyectos. Así, los movimientos políticos que han contado con un amplio apoyo popular muestran cadenas equivalenciales diversas coaligadas en torno a liderazgos de rasgos populistas. Así, las centrales obreras en Brasil llegaron a converger con el liderazgo de Luis Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores; las clases medias pauperizadas y los sectores de trabajadores del Estado, entre ellos los docentes se aglutinaron en torno a la propuesta de los Kirchner en Argentina. La larga tradición aymara de autogobierno ha sido la base de la refundación de Bolivia en clave plurinacional con la llegada al poder de Evo Morales.

Estas experiencias han sido representativas de los movimientos político-sociales surgidos como respuesta ante las crisis generadas por las políticas neoliberales de ajuste, así como del retorno de la democracia en los contextos postdictadura. Estos liderazgos populistas se entienden en el marco de la frontera política trazada entre el conjunto de la población agraviada por las crisis padecidas entre las décadas de 1990 y 2000 y las desprestigiadas clases políticas que impulsaron las políticas emanadas del Consenso de Washington. Sin embargo, la tensión sigue presente y la vulneración de la democracia como expresión de la voluntad popular se encuentra amenazada. La propia fragilidad de las experiencias neopopulistas, que basaron sus programas redistributivos en un repunte favorable que experimentaron las exportaciones en el mercado internacional, revelaron su vulnerabilidad a partir de la crisis financiera de 2008.

A partir de entonces, se han posicionado los llamados golpes blandos de Estado, que vulneran la democracia a través de mecanismos legales con los que se han destituido a gobiernos representativos, elegidos democráticamente. Tales son los casos recientes de Honduras en 2009, Paraguay en 2012 y de Brasil en 2016. La confluencia del predominio del capital financiero internacional con los intereses de las oligarquías nacionales conforma las condiciones de producción de este contexto de vulnerabilidad de los regímenes elegidos democráticamente y de las políticas redistributivas que se basaron en lógicas compensatorias.

Dicho contexto plantea la necesidad de radicalizar el vínculo democrático en las experiencias basadas en liderazgos populistas. La reivindicación de las luchas populares va más allá de demandar una efectiva representación. Por el contrario, debe apuntar a conducir un proyecto de nación incluyente, que retome las revolucionarias ideas de Simón Rodríguez en torno a fundar el proyecto de instrucción pública como medio de cohesión sobre la base de los actores subalternos. Este horizonte apunta a revertir la dicotomía civilización/barbarie instalada por la tradición sarmientina que creó dualidades jerárquicas como la de ciudad/campo, dualidades basadas en la imposición de una cultura occidental sobre las diversas culturas populares. El normalismo como dispositivo de formación de un sujeto destinado a ejercer una labor de disciplinamiento en la escuela también creó una tendencia a la homogeneización. Dicha tendencia se recicla en el presente con el énfasis otorgado a las pruebas estandarizadas nacionales e internacionales, que miden el logro de aprendizajes en función de indicadores, lo cual resulta en un reduccionismo del acto educativo.

La tensión que se produce entre el reconocimiento de las culturas populares y una educación enfocada en los requerimientos del mercado, repercute en la orientación que se imprime a los sectores subalternos del sistema educativo, como lo son los adultos en condición de rezago o analfabetismo. Su misma condición es evidencia de las desigualdades intrínsecas del sistema educativo. Asimismo, es muestra de la necesidad de ampliar los espacios de socialización por fuera de la escuela para llevarlos a los lugares en que estos sujetos se desempeñan, ya sea en sus distintos contextos laborales o en función de los requerimientos de desarrollo de sus referentes regionales. En ese sentido, se mantiene la disputa por el proyecto de educación pública, tras las reformas descentralizadoras de la década de 1990 que fragmentaron el sistema educativo en sus niveles locales, con consecuencias en el acceso equitativo a una educación gratuita y de calidad, ya que la descentralización administrativa no se tradujo en una descentralización de la dotación de recursos y en cambio afloraron las desigualdades regionales junto con las políticas de subvención a la oferta privada.[i]

En este marco, en América Latina hacia 2015 la tasa de alfabetización de las personas de 15 a 24 años fue de 98.2%, de 98.4% en mujeres y 98% en hombres.[ii] Sin embargo, esta disminución en el analfabetismo se ha debido más por la ampliación de la escolarización en el nivel primaria que por la acción de políticas exprofeso para la alfabetización de adultos.[iii] Este problema se relaciona con el hecho de que el sistema educativo “no elimina las desigualdades, sino que las recicla y traslada a otros momentos del proceso de escolarización”[iv]. En esa lógica se inscriben los programas gubernamentales enfocados a la reducción del analfabetismo en la población mayor de 15 años. Uno de los más sobresalientes es el Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de Personas Jóvenes y Adultas (PIA), cuyo objetivo es cubrir a un universo de 34 millones de adultos analfabetos. Otro es el programa cubano “Yo sí puedo” creado en 2003 y que opera en 12 países latinoamericanos, entre los que se encuentran Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Panamá y Venezuela. Mientras que en México el Modelo de Educación para la Vida y el Trabajo (MEVyT), dirigido a personas mayores de 15 años que no concluyeron sus estudios elementales, atiende cada año a 12,000 personas en sus 3 módulos básicos del nivel inicial.[v]

Sin embargo, en la mayoría de estos programas los alfabetizadores son voluntarios,[vi] lo cual indica que en América Latina la Educación para Jóvenes y Adultos (EPJA)  experimentó un reflujo hacia un enfoque compensatorio. Esto se relaciona con el hecho de que los programas que atienden a la EPJA se enmarcan en la política de discriminación positiva, que despliega distintos programas de acuerdo a las diferentes necesidades para obtener resultados equiparables en cuanto al logro de aprendizajes significativos. Estructuralmente, esta política genera una segregación que perpetúa las desigualdades generacionales y tiene su raíz en una escuela homogénea con respecto al servicio que los educandos reciben, que no reconoce la diversidad social y cultural. En este filtro del acceso a la escolarización influye la educabilidad, como factor que predispone a amoldarse al requerimiento de ser alumno. Este requerimiento tiene en mente a un alumno idealizado, con el consiguiente problema de demandar a los maestros la formación prescriptiva de ese sujeto que inevitablemente debe amoldarse a una cultura occidentalizada, ajena a su historicidad. A la vez, se genera una fragmentación en la diversidad de modalidades que integran el sistema educativo, creándose un archipiélago de circuitos educativos inconexos.[vii] En cambio, sigue siendo necesaria una concepción de escuela entendida como un espacio democrático que debe asociarse a la justicia social y a la igualdad de oportunidades.[viii]

A pesar del horizonte de equidad que se persigue a través de los distintos informes y encuentros internacionales, no se asume que la inequidad educacional en el caso de América Latina ha ido en aumento. Tal situación obedece a las políticas neoliberales que enfatizan el rendimiento de la inversión desvinculado del bienestar social y sólo comprometido con las ganancias. En consecuencia, los organismos internacionales pese a que plantean metas loables no asumen que las políticas neoliberales son parte de la causa del problema, siendo difícil avanzar en muchas materias educativas, si no se modifica la lógica neoliberal que se ha impuesto en las últimas décadas en la región.

En el caso del campo de la EPJA convive la necesidad de matizar los índices de escolaridad, que ocultan importantes rezagos al interior, con un desplazamiento en el sentido economicista que se le ha otorgado a la EPJA, así también se advierte la importancia de recuperar su sentido más integral de formación a lo largo de la vida. Esta recuperación  emergente es una oportunidad para revitalizar el sentido inicial de la EPJA en el marco del derecho a la educación, que consiste en promover y preservar el acervo cultural que representa el patrimonio intangible que se encuentra en los “saberes, hábitos comunitarios, herencias artísticas y técnicas”.[ix] Dicho patrimonio se refiere a una comunidad en movimiento de la que son parte los sujetos de la EPJA, como portadores de tal acervo que, al formar parte de la tradición oral quedan invisibilizados para la ciudad letrada[x] en tanto que el analfabetismo persiste como una barrera que separa ambas culturas. El acercamiento entre las esferas orales y letradas se sitúa como un itinerario más en el campo de la EPJA.

i] Stubrin, F. (2006). “Protesta magisterial y reformas educativas en América Latina” en Cadernos de Sociologia e Política. V. 9, p. 112.

[ii] CEPALSTAT (2016). América Latina y el Caribe: perfil socio regional demográfico. Consultado en: < http://estadisticas.cepal.org/cepalstat/Perfil_Regional_Social.html?idioma=spanish>

[iii] UNESCO (2015). América Latina y el Caribe Revisión Regional 2015 de la Educación para Todos. Santiago. pp. 200

[iv] Blanco, E. (2012) “El reciclaje de la desigualdad: exclusiones educativas en América Latina”. En Puchet, Martín; Rojas, Mariano; Salazar, Rodrigo; Valenti, Giovanna; Valdés Ugalde, Francisco (Coords.) América Latina en los albores del siglo XXI. 2. Aspectos políticos y sociales. México, FLACSO.

[v] CEPAL (2010). Panorama social de América Latina 2010. Capítulo 2: “La educación frente a la reproducción inter-generacional de la desigualdad y la exclusión, situación y desafíos en América Latina”.

[vi] Infante, M., Letelier, M. (2013). La alfabetización de personas jóvenes y adultas

en América Latina y el Caribe: análisis de los principales programas. Santiago, CEPAL. Pp. 38

[vii] Blanco, “El reciclaje…” Op. Cit.

[viii] Rivero, J. (2000). “Reforma y desigualdad educativa en América Latina”. Revista Iberoamericana de Educación Número 23 ¿Equidad en la Educación? mayo – agosto.

[ix] Rojas, M. (2009). “La responsabilidad cultural de la universidad pública” en Latinoamérica. Revista de Estudios Latinoamericanos, UNAM, México, núm. 48, enero-junio, pp. 9-27.

[x] Rama, A. (1998). La Ciudad Letrada. Montevideo, Arca.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-reivindicacion-de-los-sujetos-populares-y-la-educacion-de-jovenes-y-adultos-en-america-latina/

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La reivindicación de los sujetos populares y la educación de jóvenes y adultos en América Latina

Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia

El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el pronunciamiento público, impulsado por el campo estratégico en modelos y políticas educativas del Sistema Universitario Jesuita (SUJ). Su propósito consiste en la construcción de un espacio de análisis informado y de posicionamiento crítico de las políticas y las reformas educativas en México y América Latina, arraigado en la realidad social acerca de las injusticas del sistema educativo, y recupera temas coyunturales y estructurales con relación a la agenda educativa vigente.

El estado de las sociedades latinoamericanas en el marco de un mundo cada vez más interconectado, pero a la vez más desigual es muestra del posicionamiento de la democracia como significante vacío al que diversos sectores recurren como fuente de legitimación de sus proyectos. Así, los movimientos políticos que han contado con un amplio apoyo popular muestran cadenas equivalenciales diversas coaligadas en torno a liderazgos de rasgos populistas. Así, las centrales obreras en Brasil llegaron a converger con el liderazgo de Luis Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores; las clases medias pauperizadas y los sectores de trabajadores del Estado, entre ellos los docentes se aglutinaron en torno a la propuesta de los Kirchner en Argentina. La larga tradición aymara de autogobierno ha sido la base de la refundación de Bolivia en clave plurinacional con la llegada al poder de Evo Morales.

Estas experiencias han sido representativas de los movimientos político-sociales surgidos como respuesta ante las crisis generadas por las políticas neoliberales de ajuste, así como del retorno de la democracia en los contextos postdictadura. Estos liderazgos populistas se entienden en el marco de la frontera política trazada entre el conjunto de la población agraviada por las crisis padecidas entre las décadas de 1990 y 2000 y las desprestigiadas clases políticas que impulsaron las políticas emanadas del Consenso de Washington. Sin embargo, la tensión sigue presente y la vulneración de la democracia como expresión de la voluntad popular se encuentra amenazada. La propia fragilidad de las experiencias neopopulistas, que basaron sus programas redistributivos en un repunte favorable que experimentaron las exportaciones en el mercado internacional, revelaron su vulnerabilidad a partir de la crisis financiera de 2008.

A partir de entonces, se han posicionado los llamados golpes blandos de Estado, que vulneran la democracia a través de mecanismos legales con los que se han destituido a gobiernos representativos, elegidos democráticamente. Tales son los casos recientes de Honduras en 2009, Paraguay en 2012 y de Brasil en 2016. La confluencia del predominio del capital financiero internacional con los intereses de las oligarquías nacionales conforma las condiciones de producción de este contexto de vulnerabilidad de los regímenes elegidos democráticamente y de las políticas redistributivas que se basaron en lógicas compensatorias.

Dicho contexto plantea la necesidad de radicalizar el vínculo democrático en las experiencias basadas en liderazgos populistas. La reivindicación de las luchas populares va más allá de demandar una efectiva representación. Por el contrario, debe apuntar a conducir un proyecto de nación incluyente, que retome las revolucionarias ideas de Simón Rodríguez en torno a fundar el proyecto de instrucción pública como medio de cohesión sobre la base de los actores subalternos. Este horizonte apunta a revertir la dicotomía civilización/barbarie instalada por la tradición sarmientina que creó dualidades jerárquicas como la de ciudad/campo, dualidades basadas en la imposición de una cultura occidental sobre las diversas culturas populares. El normalismo como dispositivo de formación de un sujeto destinado a ejercer una labor de disciplinamiento en la escuela también creó una tendencia a la homogeneización. Dicha tendencia se recicla en el presente con el énfasis otorgado a las pruebas estandarizadas nacionales e internacionales, que miden el logro de aprendizajes en función de indicadores, lo cual resulta en un reduccionismo del acto educativo.

La tensión que se produce entre el reconocimiento de las culturas populares y una educación enfocada en los requerimientos del mercado, repercute en la orientación que se imprime a los sectores subalternos del sistema educativo, como lo son los adultos en condición de rezago o analfabetismo. Su misma condición es evidencia de las desigualdades intrínsecas del sistema educativo. Asimismo, es muestra de la necesidad de ampliar los espacios de socialización por fuera de la escuela para llevarlos a los lugares en que estos sujetos se desempeñan, ya sea en sus distintos contextos laborales o en función de los requerimientos de desarrollo de sus referentes regionales. En ese sentido, se mantiene la disputa por el proyecto de educación pública, tras las reformas descentralizadoras de la década de 1990 que fragmentaron el sistema educativo en sus niveles locales, con consecuencias en el acceso equitativo a una educación gratuita y de calidad, ya que la descentralización administrativa no se tradujo en una descentralización de la dotación de recursos y en cambio afloraron las desigualdades regionales junto con las políticas de subvención a la oferta privada.[i]

En este marco, en América Latina hacia 2015 la tasa de alfabetización de las personas de 15 a 24 años fue de 98.2%, de 98.4% en mujeres y 98% en hombres.[ii] Sin embargo, esta disminución en el analfabetismo se ha debido más por la ampliación de la escolarización en el nivel primaria que por la acción de políticas exprofeso para la alfabetización de adultos.[iii] Este problema se relaciona con el hecho de que el sistema educativo “no elimina las desigualdades, sino que las recicla y traslada a otros momentos del proceso de escolarización”[iv]. En esa lógica se inscriben los programas gubernamentales enfocados a la reducción del analfabetismo en la población mayor de 15 años. Uno de los más sobresalientes es el Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de Personas Jóvenes y Adultas (PIA), cuyo objetivo es cubrir a un universo de 34 millones de adultos analfabetos. Otro es el programa cubano “Yo sí puedo” creado en 2003 y que opera en 12 países latinoamericanos, entre los que se encuentran Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Panamá y Venezuela. Mientras que en México el Modelo de Educación para la Vida y el Trabajo (MEVyT), dirigido a personas mayores de 15 años que no concluyeron sus estudios elementales, atiende cada año a 12,000 personas en sus 3 módulos básicos del nivel inicial.[v]

Sin embargo, en la mayoría de estos programas los alfabetizadores son voluntarios,[vi] lo cual indica que en América Latina la Educación para Jóvenes y Adultos (EPJA)  experimentó un reflujo hacia un enfoque compensatorio. Esto se relaciona con el hecho de que los programas que atienden a la EPJA se enmarcan en la política de discriminación positiva, que despliega distintos programas de acuerdo a las diferentes necesidades para obtener resultados equiparables en cuanto al logro de aprendizajes significativos. Estructuralmente, esta política genera una segregación que perpetúa las desigualdades generacionales y tiene su raíz en una escuela homogénea con respecto al servicio que los educandos reciben, que no reconoce la diversidad social y cultural. En este filtro del acceso a la escolarización influye la educabilidad, como factor que predispone a amoldarse al requerimiento de ser alumno. Este requerimiento tiene en mente a un alumno idealizado, con el consiguiente problema de demandar a los maestros la formación prescriptiva de ese sujeto que inevitablemente debe amoldarse a una cultura occidentalizada, ajena a su historicidad. A la vez, se genera una fragmentación en la diversidad de modalidades que integran el sistema educativo, creándose un archipiélago de circuitos educativos inconexos.[vii] En cambio, sigue siendo necesaria una concepción de escuela entendida como un espacio democrático que debe asociarse a la justicia social y a la igualdad de oportunidades.[viii]

A pesar del horizonte de equidad que se persigue a través de los distintos informes y encuentros internacionales, no se asume que la inequidad educacional en el caso de América Latina ha ido en aumento. Tal situación obedece a las políticas neoliberales que enfatizan el rendimiento de la inversión desvinculado del bienestar social y sólo comprometido con las ganancias. En consecuencia, los organismos internacionales pese a que plantean metas loables no asumen que las políticas neoliberales son parte de la causa del problema, siendo difícil avanzar en muchas materias educativas, si no se modifica la lógica neoliberal que se ha impuesto en las últimas décadas en la región.

En el caso del campo de la EPJA convive la necesidad de matizar los índices de escolaridad, que ocultan importantes rezagos al interior, con un desplazamiento en el sentido economicista que se le ha otorgado a la EPJA, así también se advierte la importancia de recuperar su sentido más integral de formación a lo largo de la vida. Esta recuperación  emergente es una oportunidad para revitalizar el sentido inicial de la EPJA en el marco del derecho a la educación, que consiste en promover y preservar el acervo cultural que representa el patrimonio intangible que se encuentra en los “saberes, hábitos comunitarios, herencias artísticas y técnicas”.[ix] Dicho patrimonio se refiere a una comunidad en movimiento de la que son parte los sujetos de la EPJA, como portadores de tal acervo que, al formar parte de la tradición oral quedan invisibilizados para la ciudad letrada[x] en tanto que el analfabetismo persiste como una barrera que separa ambas culturas. El acercamiento entre las esferas orales y letradas se sitúa como un itinerario más en el campo de la EPJA.

[i] Stubrin, F. (2006). “Protesta magisterial y reformas educativas en América Latina” en Cadernos de Sociologia e Política. V. 9, p. 112.

[ii] CEPALSTAT (2016). América Latina y el Caribe: perfil socio regional demográfico. Consultado en: < http://estadisticas.cepal.org/cepalstat/Perfil_Regional_Social.html?idioma=spanish>

[iii] UNESCO (2015). América Latina y el Caribe Revisión Regional 2015 de la Educación para Todos. Santiago. pp. 200

[iv] Blanco, E. (2012) “El reciclaje de la desigualdad: exclusiones educativas en América Latina”. En Puchet, Martín; Rojas, Mariano; Salazar, Rodrigo; Valenti, Giovanna; Valdés Ugalde, Francisco (Coords.) América Latina en los albores del siglo XXI. 2. Aspectos políticos y sociales. México, FLACSO.

[v] CEPAL (2010). Panorama social de América Latina 2010. Capítulo 2: “La educación frente a la reproducción inter-generacional de la desigualdad y la exclusión, situación y desafíos en América Latina”.

[vi] Infante, M., Letelier, M. (2013). La alfabetización de personas jóvenes y adultas

en América Latina y el Caribe: análisis de los principales programas. Santiago, CEPAL. Pp. 38

[vii] Blanco, “El reciclaje…” Op. Cit.

[viii] Rivero, J. (2000). “Reforma y desigualdad educativa en América Latina”. Revista Iberoamericana de Educación Número 23 ¿Equidad en la Educación? mayo – agosto.

[ix] Rojas, M. (2009). “La responsabilidad cultural de la universidad pública” en Latinoamérica. Revista de Estudios Latinoamericanos, UNAM, México, núm. 48, enero-junio, pp. 9-27.

[x] Rama, A. (1998). La Ciudad Letrada. Montevideo, Arca.

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/la-reivindicacion-de-los-sujetos-populares-y-la-educacion-de-jovenes-y-adultos-en-america-latina/

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