Saltar al contenido principal
Page 127 of 378
1 125 126 127 128 129 378

¿De qué trata el manual sobre el derecho a la educación?

UNESCO/14 Febrero 2019

La educación es un derecho humano fundamental para cada mujer, hombre y niño. Sin embargo, cada día, millones de personas siguen privadas de oportunidades educativas, en muchos casos debido a factores sociales, culturales y económicos.

La UNESCO y la Iniciativa por el Derecho a la Educación(link is external) (RTE, por sus siglas en inglés) publicaron recientemente el Manual sobre el derecho a la educación (en inglés), una herramienta clave para aquellos que desean comprender y hacer avanzar este derecho. También se trata de una referencia importante para quienes trabajan para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, ya que proporciona directivas sobre cómo sacar provecho del compromiso jurídico contraído con respecto al derecho a la educación, como medio estratégico para alcanzar este objetivo.

¿Por qué este manual es importante?

Este manual tiene como finalidad que cada cual pueda ejercer su derecho a la educación. Su objetivo no es presentar el derecho a la educación como una noción abstracta, conceptual o puramente jurídica, sino más bien servir de guía para la acción. Asimismo, proporciona orientaciones prácticas para la aplicación y el seguimiento del derecho a la educación, junto a recomendaciones para superar los obstáculos que persisten. El manual trata de cumplir sus objetivos mediante:

  • el aumento de la concienciación y los conocimientos sobre el derecho a la educación. Este aspecto abarca un ángulo normativo del derecho a la educación, las obligaciones jurídicas de los Estados en términos de aplicación, cómo llevar a cabo el seguimiento y cómo reforzar la rendición de cuentas.
  • la presentación de una síntesis de los debates y los problemas actuales que atañen la educación y sobre lo estipulado por la legislación en materia de derechos humanos, incluido las cuestiones relativas a las migraciones forzadas, la educación en situaciones de emergencia, la privatización de la educación y la dificultad para llegar a los más marginados.
  • la presentación de una panorámica general de las Naciones Unidas y sus mecanismos, que incluye la comprensión clara del papel de la UNESCO y en un sentido más amplio de las Naciones Unidas, así como de todos los actores pertinentes del sector educativo, en particular de la sociedad civil.

¿Quiénes deben utilizar este manual?

El manual ha sido elaborado para ayudar a todos los actores llamados a desempeñar un papel crucial en la promoción e implementación del derecho a la educación, fundamentalmente:

  • Los funcionarios del Estado, con miras a garantizar que las políticas y las prácticas en el ámbito de la educación se ajusten a los derechos humanos.
  • Los funcionarios públicos, los responsables políticos, los ministros, el personal de los ministerios de Educación, los responsables en el seno de los ministerios y departamentos de Justicia, Desarrollo, Finanzas y Estadísticas, así como las instituciones nacionales que trabajan en el ámbito de los derechos humanos.
  • Los parlamentarios, sus equipos de investigación y miembros del personal encontrarán que este manual será útil en el momento de evaluar y preparar las leyes en materia de educación, derechos humanos y desarrollo, así como al plasmar en la legislación nacional los compromisos aprobados a nivel internacional en materia de derechos humanos.
  • Los jueces, magistrados, juristas, abogados y otros funcionarios jurídicos podrán apoyarse en el contenido del manual para explicar las obligaciones legales del Estado y los medios para aplicarlas.
  • La sociedad civil, fundamentalmente las ONG, las organizaciones para el desarrollo, los académicos, los investigadores, los docentes y los periodistas sacarán provecho de este manual que incluye consejos sobre cómo integrar el derecho a la educación en sus labores de programación, investigación y promoción.

Para las personas que trabajan en organizaciones intergubernamentales, fundamentalmente en los organismos principales de las Naciones Unidas, este manual les será de utilidad para el cumplimiento de las misiones de sus organizaciones. Los actores privados, los donantes multilaterales y bilaterales, así como los inversionistas podrán utilizarlo con miras a garantizar su participación en conformidad con los derechos humanos, así como para comprender y llevar a cabo sus responsabilidades específicas.

¿Cómo utilizar el manual?

El manual ha sido elaborado para ser accesible. Cada capítulo comienza con preguntas cruciales que luego son abordadas, y termina con una breve síntesis que retoma los puntos clave, así como con sugerencias de preguntas para que el lector reflexione más a fondo sobre los problemas que plantea el capítulo o para incitar a las personas a esforzarse en aprender más acerca de la situación en su propio país.

Desde hace más de 70 años, la UNESCO defiende y hace avanzar el derecho a la educación que constituye el núcleo de su misión global. La Organización ha lanzado recientemente una campaña digital sobre el #DerechoalaEducación en conmemoración del 70° aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Imagen tomada de: https://es.unesco.org/sites/default/files/styles/img_688x358/public/right_to_education_handbook.png?itok=3Iyf8r_S

Fuente: https://es.unesco.org/news/que-trata-manual-derecho-educacion

Comparte este contenido:

La valiente juventud que lucha por los derechos humanos en el Brasil de Bolsonaro

América del sur/Brasil/14 Febrero 2019/Fuente: Amnistía Internacional 

Después de que Jair Bolsonaro ganara las elecciones basándose en un programa abiertamente contrario a los derechos humanos, en Brasil impera un clima de temor. Sin embargo, la juventud se levanta para hacer oír su voz. Amnistía Internacional se reunió con siete activistas de derechos humanos que revelan cómo es la vida en Salvador, Brasil, y cómo hacen frente a la violencia contra las mujeres, el racismo y la homofobia.

“He vivido con miedo desde que era niña”, Lidiane, 33 años

Están aquí para protegerte, pero pueden hacerte daño en cualquier momento. Desde niña, esta es la imagen que he tenido de la policía. Mi infancia estuvo rodeada por el sonido de los disparos. Mientras crecía, no me daba cuenta de lo que eran, pero ahora sé lo mortales que son.

Vivo en una favela a la que la policía acude con frecuencia. Nunca dan información ni dicen a quién buscan, pero atacan a cualquiera que se cruce en su camino. En los últimos años, la situación ha ido en aumento, así que estamos estableciendo toques de queda y vigilamos constantemente lo que sucede.

He vivido con miedo desde que era niña. Eso es habitual en Salvador, Brasil. Este miedo ha alimentado mi pasión por luchar por la justicia. Cuando fui a la universidad quería estudiar Derecho. Era una manera de meterme en el sistema y representar las necesidades y los problemas de las personas de mi comunidad.

Sin embargo, en la lucha por la justicia me he encontrado obstáculos. Como mujer negra, mi acceso a determinadas oportunidades es limitado. Todos los días me enfrento a tres estereotipos: soy de la periferia, soy mujer, y soy negra.

El convertirme en parte de Amnistía Internacional marcó un punto de inflexión. Me he pasado la vida luchando por los derechos humanos y cuestionando la desigualdad de género. Cuando asistí a mi primera reunión, conocí a gente con historias similares a la mía. Querían seguir un camino diferente y transformar sus comunidades.

Como abogada en ejercicio, estoy trabajando en dos casos de mi comunidad, prestando apoyo a quienes no pueden permitírselo. Quiero demostrar a otras personas que tenemos derecho a soñar, y que es posible superar las barreras que nos encontramos. Quizá nos estemos dirigiendo hacia un Estado cada vez más dictatorial pero, si nos unimos, tengo la esperanza de que podemos formar un frente común, oponer resistencia y cambiar la dirección en la que se mueve este país.

“Mi madre recibió muchísimas palizas”, Nubia, 33 años

Mi padre era alcohólico. Toda la familia sufrió por su causa. Llegaba a casa del trabajo y nos golpeaba a mi madre, a mí y a mis hermanos y hermanas. A veces nos escapábamos de madrugada y buscábamos refugio en la casa de mi familia hasta que mi padre se marchaba al trabajo. Él tenía un rifle, y a mi madre le daba miedo lo que pudiera hacer con él.

Aprendí a vivir con ello; no tuve más remedio. Mi madre no tenía fuerzas para marcharse, así que yo, que era la mayor, era la que más se enfrentaba a mi padre. Me ponía en medio de la pelea para proteger a mi madre. No quería que le golpeara la cabeza contra la pared ni que le rompiera la espalda.

Mi padre dejó de beber hace unos cuatro años, pero siento que no he superado del todo lo que ocurrió. No he ido a ninguna terapia y, cuando hablo sobre lo que viví, me invade la misma oleada de emociones.

He encontrado esperanza defendiendo a otras mujeres que sufren violencia intrafamiliar. Muchas de mis amigas y vecinas han sufrido también violencia de género. Por eso mi causa es tan importante para mí, y quiero empoderar a las mujeres para que salgan de estas situaciones.

El pertenecer al Grupo de jóvenes de Amnistía Internacional en Salvador me hizo darme cuenta de que no estoy sola. Es importante formar parte de algo más grande, especialmente teniendo en cuenta el clima actual.

El presidente hace declaraciones que van contra los derechos humanos. No obstante, tengo esperanza en que la gente abra los ojos y vea que hay otra manera de vivir. Cuando trabajas en colaboración, conoces a gente que ha vivido las mismas realidades que tú, y ves que todo el mundo es bienvenido y está representado. Al trabajar en unión, nos damos voz.

“Voy a ser alguien”, Paulo, 29 años

Nací y crecí en un pueblo de la zona rural de Bahía, Brasil, donde el racismo formaba parte de la vida cotidiana.

Mis padres comprendían la importancia de la educación. A pesar de que teníamos poco dinero, me enviaron a una escuela privada. Yo era uno de los dos únicos estudiantes negros. Recibí muchos insultos, de alumnos y de profesores. Uno de los profesores me llamaba “negrito” y, en una ocasión, me amenazó con darme un puñetazo en la cara.

Comprendí que el profesor tenía prejuicios, así que decidí no prestarle atención. Me dije a mí mismo: “Voy a ser alguien”.

Estudié Teología en la universidad, y después hice un máster en Estudios de Género. Mientras estaba en la universidad me impliqué más en movimientos de jóvenes, entre ellos Amnistía Internacional, y aprendí sobre los derechos humanos.

Cosas del mi destino: ahora soy profesor en la misma escuela en la que sufrí discriminación y prejuicios. Actualmente trabajo en un proyecto para conseguir que la educación en derechos humanos sea un elemento clave del currículo escolar, y ya enseño derechos humanos en mis propias clases.

Pese a que vivimos tiempos difíciles, los movimientos sociales en Brasil están cobrando fuerza. La educación en derechos humanos es una semilla que puede transformar nuestra manera de ver el mundo. Mi esperanza es que todas las semillas que planto florezcan en algo bueno para el mundo.


“Mi madre fue asesinada por su ex marido”, Maira, 32 años

Cuando yo tenía 20 años, mi madre fue asesinada por su ex marido. Él no pudo aceptar el final de su relación.

La violencia contra las mujeres es generalizada en Brasil, y el caso de mi madre es uno entre muchos. Me pasé un año de luto. No conseguía encontrar las fuerzas para seguir adelante. Creí que nunca volvería a reír. Siempre habíamos sido sólo nosotras dos: mi madre y yo; era la persona más importante de mi vida.

Al principio me resultó difícil trabajar sobre cuestiones como la violencia de género y el feminismo, porque me tocaban muy de cerca. Hoy tengo más valor para hablar de estas cosas.

He sacado fuerzas de otras mujeres fuertes, como mis dos tías, una de las cuales es como una segunda madre. Sin ellas, no sería la mujer que soy hoy. Me han apoyado tanto, y me han dado una razón para seguir viviendo.

Desde la muerte de mi madre, las injusticias que veo me afectan muchísimo. Eso me impulsó a unirme al Grupo de jóvenes de Amnistía Internacional en Salvador. Me di cuenta del significado de la vida, de su riqueza y su valor. Es increíble formar parte de un grupo de personas que piensan igual. Apoyan mis ideas, y las hacemos realidad.

Los próximos años van a ser difíciles. No obstante, tenemos una fuerza interior que nos da poder y no vamos a quedarnos de brazos cruzados. Hay un movimiento de unidad en Brasil. No nos vamos a rendir.

“Mis derechos son atacados casi a diario”, Jamille, 26 años

Me he encontrado con tantas barreras sólo por ser una mujer negra… Mis derechos son atacados casi a diario. Estudio en la universidad en Salvador. Estoy aquí para llenar las cuotas de diversidad, así que hay gente que cree que no me merezco mi plaza en la universidad, cuando lo cierto es que tengo derecho a estar aquí.

Pero todavía tengo esperanza. Vivir en esta sociedad me inspira todos los días. Me enorgullece decir que soy una activista de derechos humanos. Es una forma de reafirmar ante la gente que los derechos humanos son para todas las personas, y que debemos defenderlos.

Habida cuenta del clima actual, me temo que nada va a cambiar, pero confío en que, unidos, creemos un mundo más abierto a la diversidad y menos desigual. Depende de nosotros crear juntos este mundo.

“Soy negro. Soy gay. Soy un educador de derechos humanos”, Israel, 28 años

Mi historia de activismo empieza conmigo, y con lo que he vivido. Soy negro, soy gay, soy un educador de derechos humanos.

Salvador es un lugar peligroso en el que crecer, especialmente si eres joven, pobre y negro. El color de tu piel te hace mucho más vulnerable a la violencia. Sin embargo, para mí, lo más difícil de crecer en esta sociedad fue saber que era gay. En mi familia son súper cristianos, y yo pensaba que iría al infierno si les contaba la verdad.

Cuando conocí a mi esposo, supe que tenía que decírselo a mis padres. Al principio dijeron que les parecía bien. Una semana después, mi madre me gritó que ‘los demonios de la homosexualidad’ tenían que marcharse de la casa. Llevo con mi esposo ocho años y hemos adoptado dos hijos, pero mi familia sigue sin querer saber nada de nosotros.

Me lancé de cabeza al activismo. Muchos hombres consideran que no está bien ser gay, pero quiero hacerles saber que sí lo está. Por eso dirijo un proyecto en escuelas públicas en el que enseño a niños y niñas sobre el acoso, la diversidad, el género, la sexualidad y los derechos humanos. También pertenezco al Grupo de jóvenes de Amnistía Internacional en Salvador. Todos los miembros del grupo son realmente valientes. Defienden a todo el mundo, independientemente de su raza, género, clase social o sexualidad, y luchan por la justicia.

Yo hago oír mi voz mediante la educación: es un elemento clave para los derechos humanos, y es una manera de terminar con la violencia. Mi trabajo me hace sentir miedo. La defensora de los derechos humanos Marielle Franco fue asesinada a tiros simplemente por defender los derechos de otras personas. A mí podría pasarme lo mismo, pero la lucha continúa.

“Encontrar gente que luche por los derechos humanos”, Blenda, 24 años

Salvador tiene la población negra más numerosa de Brasil, pero aún me encuentro con mucho racismo.

Cuando tenía 13 años, mis compañeros de escuela se reían de mi pelo. Me lanzaban bolas de papel y me pegaban chicle en el pelo. Aquello me hizo crecer con poca autoestima y con ansiedad, lo que me llevó a una depresión.

El trabajo benéfico me ha interesado desde que tenía 12 años, pero muchas de las organizaciones en las que estuve de voluntaria no abordaban nunca cuestiones raciales. Cuando Amnistía Internacional Brasil lanzó su campaña Jovem Negro Vivo en Salvador, estaba emocionadísima, porque nunca había visto otra ONG que trabajara sobre este tema.

Soy activista desde hace tres años. Uno de los elementos principales es la manera en que utilizamos el Quilombox para realizar nuestro trabajo. El Quilombox es una caja que contiene herramientas de movilización, y que también se puede utilizar como proyector. La caja de materiales te brinda la oportunidad de explicar los derechos humanos mediante la palabra hablada, el baile y el hip hop. Fue creada por diferentes activistas de derechos humanos de todo el país, con el apoyo de Amnistía Internacional. Es un recurso increíble, porque gracias a él podemos aprender de otras personas jóvenes de Brasil. Estas son el tipo de herramientas que necesitamos en Brasil. Los próximos años van a ser difíciles, especialmente para la juventud negra.

Es importante encontrar personas que luchen por lograr unas condiciones mejores para los derechos humanos. Estas personas son las que me han ayudado y me han hecho sentir que formo parte de algo más grande.

Imagen tomada de: https://aineupstrmediaprd.blob.core.windows.net/media/20049/258400.jpg?width=500&height=356.25

Fuente: https://www.amnesty.org/es/latest/news/2019/02/brave-young-people-fighting-for-human-rights-in-bolsonaros-brazil/

Comparte este contenido:

Educación, mecanismo idóneo para erradicar la pobreza y la desigualdad que impera en México: Reginaldo Sandoval

América del Norte/ 12.02.2019/ Fuente: www.cambiodemichoacan.com.mx.

La educación es el mecanismo idóneo para erradicar la pobreza, la desigualdad y las brechas de desarrollo social que imperan en nuestro país; lamentablemente hoy en día tiene un carácter elitista que sólo favorece a las clases privilegiadas y que mantiene en estado de exclusión a la gran mayoría de mexicanos en situación de marginación, aseguró el coordinador del PT, diputado Reginaldo Sandoval Flores.

Ante este panorama, resaltó, es necesario avanzar en la desaparición del modelo educativo neoliberal que se ha impuesto en México y cuyo principal objetivo es hacer de la educación un negocio lucrativo y generar un “mercado” congruente con el pensamiento tecnócrata que individualiza, enfrenta y cosifica a la sociedad en su conjunto.

El líder parlamentario informó que para revertir la punitiva reforma educativa impulsada en el sexenio pasado, su bancada presentó una reforma constitucional de fondo en la materia, ya que es imperioso que el Poder Legislativo visualice un proyecto político de largo alcance, centrado en una estrategia imperativa de protección, que privilegie el respeto y garantía de los derechos humanos de la sociedad mexicana.

El coordinador del PT, diputado Reginaldo Sandoval Flores (Foto: Especial) “En este momento que atraviesa el país es necesario que la formación académica recupere los principios fundamentales, que son sustento importante del carácter democrático, laico, plural e incluyente de nuestra República; tenemos la oportunidad histórica de refundar la educación en México, por eso el PT presentó modificaciones a los artículos 3º y 73 de la Constitución Política”, detalló.

Precisó que la educación es la más alta función del Estado. “Es un deber ineludible e inexcusable, por lo tanto, le compete la obligación de garantizarla como un derecho humano fundamental y reafirmar mediante sus manifestaciones la dignidad intrínseca e intangible de todos, en igualdad de oportunidades y sin distinción alguna por motivos de raza, sexo, edad, origen étnico o cualquier otra circunstancia”.

El petista refirió que la ecduación en la Cuarta Transformación debe dirigirse a fortalecer las estructuras jurídicas, económicas, sociales, culturales, políticas e ideológicas que no discriminen, esclavicen o colonicen.

“Debe preparar ciudadanos solidarios y conscientes para vivir en comunidad y en armonía con la naturaleza. Se debe considerar una educación basada en las exigencias vitales de la pluralidad, la diversidad y la equidad, pero que al mismo tiempo contribuya a la unidad y al fortalecimiento nacional”, añadió.

Bajo estas circunstancias, continuó, nuestra propuesta de reforma busca atender las exigencias e inconformidades de la sociedad y de los propios actores que participan en la educación, quienes se manifestaron públicamente en una serie de diez foros temáticos de consulta a nivel nacional a favor de la refundación de la educación en México.

Sandoval Flores comunicó que en dichos foros se destacó que el Estado está obligado a proporcionar una educación que privilegie la dignidad humana; que sea integral, inclusiva, armónica, potencial, emancipadora, plena, trascendente, científica y transformadora.

“Al mismo tiempo, se demandó una educación científica, tecnológica, física, artística y formativa que permita desarrollar todas las facultades del ser humano desde su propio contexto cultural y de vida, en condiciones de equidad”, enfatizó.

Explicó que la educación de los menores debe ser integral; es decir, debe atender los ejes nutricional, cognitivo, intelectivo, estético y politécnico. “En un país con altos niveles de desnutrición y obesidad infantil, la alimentación debe convertirse en una de las prioridades del Estado, ya que de lo contrario es imposible obtener conocimiento o alcanzar un desarrollo físico óptimo y desarrollo neuronal pleno”.

Señaló que es imperativo decretar la obligatoriedad de la educación inicial y la educación especial, desde el enfoque inclusivo, así como fomentar la inclusión desde el nivel básico hasta el superior, con prácticas pedagógicas que hagan valer los derechos a la igualdad de oportunidades y la participación social.

El parlamentario destacó que un punto muy importante es el referente a la educación especial, debido al desmantelamiento de la infraestructura y la desprofesionalización de la plantilla integral y multidisciplinaria de personal para atender a la población con necesidades educativas específicas.

“Finalmente, es necesario que el gobierno mexicano reconozca la pluriculturalidad y plurinacionalidad existente en este país; por ejemplo, la educación indígena actualmente está transversalizada por una mirada excluyente, unidireccional, racista y discriminatoria”, manifestó. Por ello, subrayó que para eliminar estas barreras, es necesario crear una Subsecretaría de Educación para Pueblos Originarios, que otorgue autonomía para el diseño curricular y defina la misión de las escuelas indígenas, que preserve las lenguas de los pueblos originarios y el castellano sea considerado como la segunda lengua.

Fuente de la noticia: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/nota-n50719

Comparte este contenido:

En Uganda, Sylvia Yeko habla de la Mutilación genital femenina: “Por qué violé la ley para que me circuncidaran a los 26 años”

Redacción: BBC Mundo

La mutilación genital femenina es una práctica condenada por decenas de organizaciones de derechos humanos en todo el mundo, pero para esta joven, someterse a ella fue una forma de manifestar su frustración

Sylvia Yeko, de 26 años, decidió someterse a una mutilación genital hace unas tres semanas, pese a que el procedimiento, que usualmente se les practicaba a adolescentes, fue prohibido en Uganda en 2010.

La ceremonia de su circuncisión fue pública. Nos mostró un video que fue grabado ese día.

La filmación muestra una multitud alegre, animada, que la rodeaba a ella y a otra mujer. Ambas tienen los rostros manchados con una harina de color marrón blanquecina.

Se acuestan en el césped con sus piernas abiertas. Una mujer mayor se les acerca y les corta rápidamente el clítoris, a una primero y a la otra después.

Ninguna de las dos grita porque hacerlo sería una señal de debilidad y anularía lo que en esta comunidad en el este de Uganda se considera un rito por el que una mujer debe pasar antes de que se pueda casar.

“Ese día me sentí muy orgullosa, muy emocionada”, le dice Yeko a la BBC mientras ve la grabación.

“Antes de que me circuncidaran, me trataban como si fuera cualquier otra niña, pero ahora soy alguien respetado“.

Condenas de prisión

Yeko sabe que podría enfrentar una condena de hasta cinco años de prisión por haberse sometido a la circuncisión, pero insiste en que quiere ser identificada.

Sylvia Yeko en su casa

BBC
Sylvia Yeko, afuera de su casa, quiere que las autoridades sepan que violó la ley.

La persona que le realizó el procedimiento podría ir a prisión por 10 años.

Desde diciembre, muchas de estas ceremonias de circuncisión públicas se han llevado a cabo en la región de Sebei, en el este del país. La mayoría de ellas en el distrito de Kween, fronterizo con Kenia.

Recientemente tres personas fueron condenadas por llevar a cabo procedimientos de mutilación genital femenina (MGF), incluyendo una adolescente de 15 años y una mujer. Otras 19 están detenidas a la espera de juicio.

La MGF puede llegar a ser potencialmente mortal. El riesgo más inmediato es que la mujer muera por una hemorragia.

Las infecciones son otro problema grave, no sólo tras la mutilación sino años después.

Niñas en Sebei, Uganda

BBC
Muchas familias en las áreas rurales de Uganda no tienen recursos para enviar a sus hijas a la escuela secundaria.

A las mujeres en el video también se les cubrió sus partes íntimas con harina y no está claro si la misma hojilla fue usada en otros procedimientos de ese tipo.

Las cicatrices se pueden convertir en queloides, que salen cuando el tejido de la piel, tras superar una lesión, crece en exceso.

En el caso de parto, éste también puede complicarse con efectos no sólo para la madre sino para el bebé.

Sin embargo, Yeko se ha convertido en una especie de celebridad en Sebei y cuando le preguntó si le preocupa que niñas y mujeres sigan su ejemplo y se sometan al procedimiento y, con ello, pongan sus vidas en peligro, me responde que no cree que la MGF sea perjudicial.

 

Mutilación genital femenina

  • Comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos.
  • Se practica en 30 países de África y en algunos de Asia y de Medio Oriente.
  • Se estima que alrededor de 3 millones de niñas y mujeres en todo el mundo están en riesgo cada año.
  • Usualmente se practica entre la infancia y los 15 años.
  • Existen varias motivaciones para hacerlo como creencias sobre lo que es considerado un comportamiento sexual apropiado, rito de transición a la vida adulta y previo al matrimonio y para garantizar la “pureza femenina”.
  • Los peligros incluyen hemorragias severas, problemas urinarios, infecciones, infertilidad y complicaciones durante el parto, que pueden llevar a la muerte de los recién nacidos.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

Para Yeko, la práctica no es sólo un rito cultural sino una forma de protesta por el fracaso del gobierno de cumplir sus promesas de ayudar a las jóvenes a acceder al sistema educativo y a tener mejores perspectivas de vida, una vez la circuncisión fuese prohibida.

La gente en estas áreas poco desarrolladas y pobres esperaba tener un mayor acceso a los servicios sociales y a infraestructura al abandonar la MGF.

Sylvia Yeko en la Universidad de Kampala

BBC
Sylvia Yeko desafió a su padre y se sometió a la circuncisión.

Para que entienda su argumento, Yeko me lleva a la escuela secundaria Kwosir, que también funciona como un internado para niñas. Allí hay una placa que dice: “Promesa presidencial para acabar con la MGF”.

Aunque, según me cuenta, la escuela fue construida en el marco de la prohibición de la circuncisión femenina y estaba destinada a que fuese gratuita para todas las niñas, los costos pueden ascender a US$90 por periodo escolar, una cantidad que para muchas familias es imposible de pagar.

“Es mejor que se lleven su escuela porque no nos estamos beneficiando de ella ni la estamos disfrutando”, manifiesta.

En términos educativos, Kween es una de las áreas con los peores niveles educativos del país.

Según estadísticas gubernamentales, en promedio, alrededor de 6.000 estudiantes se inscriben en la educación primaria, pero al final de la escuela secundaria sólo quedan 200 alumnos en las clases.

Un joven con dos burros de carga

BBC
Comunidades en Sebei enfrentan problemas económicos.

Yeko asegura que consiguió tener una educación, pero como muchos jóvenes en la nación del este de África, no consigue empleo.

Graduada de la universidad y con un hijo de cuatro años, su decisión de someterse a la circuncisión es su forma de manifestar que los líderes ugandeses la han decepcionado.

Antes del procedimiento, incluso escribió una carta a la policía informándole sobre la ceremonia. Quería que las autoridades supieran con antelación lo que sucedería.

“Nos tratan como niños”

Para otra mujer que compartió su experiencia con la BBC sobre su reciente circuncisión, el motivo fue más personal.

Mujeres caminando en Sebei, Uganda

BBC
La MGF es un rito secreto entre los habitantes de la comunidad de Sabiny.

Nos habló en condición de anonimato y nos contó que se sentía excluida porque como una mujer casada en la comunidad Sabiny, no se le dejaba hacer ciertas cosas por el solo hecho de no haberse sometido al procedimiento.

“Una mujer no puede ir al granero (comunal) o al corral a recoger estiércol de vaca”, se queja.

El estiércol de vaca con frecuencia es usado para emplastar las paredes de las casas, una tarea con frecuencia que hacen las mujeres.

“Un esposo se puede casar con otra mujer. Ella pudo haber sido circuncidada y por eso empezar a insultar a otras mujeres que no lo están. Eres puesta a la altura de tus niñas“, explica.

Sin embargo, esta madre de tres hijas no quiere someterlas a la circuncisión porque su esperanza es que puedan recibir educación y volverse menos sensibles a la intimidación de la comunidad.

“Rompió las puertas”

La primera presidenta del parlamento ugandés, Rebecca Kadaga, ha sido una activista clave en la campaña contra la MGF en los últimos 20 años.

Niñas en una colina

BBC
Aún existe mucha presión a realizarse la MGF en algunas partes de África.

Visita la región cada año y fue quien comisionó la escuela para niñas de Kwosir.

Kadaga sostiene que la decisión de prohibir esa práctica en Sebei fue una iniciativa de sus propios líderes, quienes en 2009 habían aprobado un reglamento local.

“Sé que no están felices por un número de problemas que enfrentan. Pero pienso que lastimarte a ti misma porque no hay una calle, no está bien. Sé que nuestra tarea es asegurarnos de que estas comunidades tengan acceso a servicios”, indica.

La prohibición ha llevado a un descenso significativo en los casos de circuncisión en Uganda. En 2011, un 1,4% de las mujeres fueron sometidas a la circuncisión; para 2016 la cifra había caído al 0,3%.

Mapamundi con los porcentajes de casos donde se practica la MGF

BBC

Pero el padre de Yeko, Arapkwures Chemegich, quien rechaza la MGF, cree que la prohibición ha creado una especie de resistencia.

Él mismo intentó detener a su hija de continuar con su plan de ser circuncidada.

“Cuando tratamos de detenerla, peleó y rompió las puertas”, cuenta mientras me muestra dos puertas de su humilde casa. Estaban afuera de sus bisagras.

“Pienso que la MGF debería acabarse, pero ¿cómo? No debería ser a la fuerza“.

“Debería ser algo que se enseñe”, dice.

Fuente: https://laopinion.com/2019/02/07/mutilacion-genital-femenina-por-que-viole-la-ley-para-que-me-circuncidaran-a-los-26-anos/

Comparte este contenido:

Francia: La mujer que encarcela a quienes mutilan los genitales de las niñas

Entrevista/Francia/07 Febrero 2019/Fuente: El país

Mientras que en Europa los casos de ablación condenados en los tribunales son muy pocos, Francia ha tenido más de 40. El mérito es de la abogada Linda Weil-Curiel

Hawa Gréou era la maman (madre) más famosa de toda Île-de-France. Cientos de familias malienses, senegalesas, guineanas y marfileñas llamaban a la puerta de su piso de París pidiendo a la matrona de Mali que «preparase» a sus hijas con el rito que, para algunas etnias africanas, constituye el sello necesario de la pureza femenina: la mutilación genital. Hawa era hábil y rápida. Con su cuchillo, ninguna niña moría de hemorragia.

Un día, su vecina la denunció por alteración del orden público. Los gritos que se escapaban a través de su puerta eran estremecedores, pero no ocurrió nada. Para que fuese detenida fue necesario el valor de una de sus víctimas, una joven que quiso salvar a sus hermanas pequeñas del rito de sangre y explicó a un fiscal los horrores que sucedían en aquel lugar. Hizo falta la testarudez de una abogada para condenar a la maman a ocho años de cárcel, en un juicio histórico que sacudió Francia y abrió los ojos definitivamente a las ablaciones clandestinas. Este año se cumple el vigésimo aniversario de aquel proceso.

La letrada de la causa es Linda Weil-Curiel, presidenta de la Asociación Cams(Comisión para la Abolición de las Mutilaciones Sexuales), que desde la década de los ochenta ha defendido a las víctimas en otros 40 procesos y ha logrado condenar a más de 100 personas entre mutiladoras y padres de niñas mutiladas. Aunque Francia es el único de los países europeos con una fuerte presencia de inmigrantes africanos que no dispone de una ley específica contra la mutilación genital femenina, registra el mayor número de condenas en estos casos. En Italia, a partir de la promulgación de la ley de 2006, se ha dictado solo una; en España y en Suecia, dos; en Reino Unido se ha emitido una única sentencia de condena hace unos días, a pesar de que la ley existe desde 1985.

«Los Parlamentos de media Europa me invitan para que explique por qué en Francia funciona la justicia contra la ablación y en otros países no», dice sonriendo Weil-Curiel en su despacho de Saint-Germain-des-Prés, en pleno centro de París, «y siempre insisto en que una norma específica es inútil y, además, un error. Basta con el Código Penal, que en cualquier Estado castiga las lesiones permanentes. Además, una ley específica abre la puerta al relativismo cultural al clasificar las mutilaciones sexuales entre africanos como tradición y no simple y llanamente como un delito».

P: Según los datos del Ministerio de Sanidad de su país, entre 2007 y 2015 el número de mujeres residentes en Francia que han sido mutiladas ha pasado de 61.000 a 53.000. ¿Cree que hay que atribuir el mérito a su línea dura?

R: En parte sí. Sin duda, la sensibilización de las comunidades de inmigrantes es fundamental, pero también tienen que ser conscientes de que si mutilan a las niñas irán a la cárcel.

P: ¿Cómo empezó a apasionarse por este tema?

R: En 1982, una amiga feminista (Annie Sugier, cofundadora con Simone de Beauvoir de la Liga Internacional por los Derechos de las Mujeres) me trajo un artículo de un periódico que informaba de que un padre había mutilado a una niña de tres meses y que esta se había salvado por poco de la muerte. La niña se llamaba Bintou. Con mi asociación, me personé como actor civil en el proceso, y allí empezó mi primera batalla, consistente en que estos casos no se siguiesen dirimiendo en los tribunales ordinarios, sino en los órganos judiciales de máximo rango, es decir, en las Salas de lo Penal de los Tribunales Superiores de Justicia.

Los jueces, por su parte, le quitaban importancia, aduciendo que eran inmigrantes, personas que no hablaban francés, y que eran sus tradiciones. Yo les respondía preguntándoles si no pondrían el grito en el cielo si le amputasen los genitales a una niña blanca francesa, y clamando que la ley es igual para todas las personas que viven en Francia. Así fue como conseguimos que el delito se juzgase en el Tribunal de lo Penal. Luego, cuando muchas familias empezaron a mutilar a sus hijas llevándolas a sus países de origen para eludir la justicia francesa, conseguimos ampliar el Artículo 222 del Código Penal a las ablaciones llevadas a cabo en el extranjero por ciudadanos franceses o residentes en Francia. No obstante, los casos resultaron más complejos.

P: ¿Por qué?

R: Los padres no revelaban los nombres de las mujeres que practicaban la ablación. En el seno de las comunidades africanas, las protegen. Las madres contaban que, en el autobús, una mujer las vio con su bebé en brazos, les preguntó si ya la habían operado y las invitó a su casa, pero que no saben cómo se llama. Cuentan historias inverosímiles.

P: Hasta que, en 1999, estalló el caso Gréou…

R: Una investigación que duró 18 meses y un gran juicio de 15 días. Después de que la chica presentase la denuncia, la policía puso bajo vigilancia la casa de Hawa Gréou, pero ella había tomado precauciones y practicaba las escisiones en otro sitio. Hasta que le intervinieron el teléfono, la verdad no salió a la luz. Gréou organizaba sesiones de mutilación en masa, normalmente en época de vacaciones, cuando había menos gente que lo pudiese oír. Se interrogó a todas las personas que aparecían en su agenda.

El fiscal pidió siete años de cárcel, y yo ocho. Gané yo.

P: Cuando Gréou salió de la cárcel, se hicieron amigas y escribieron conjuntamente el libro Exciseuse [mutiladora] (editorial City). ¿Cómo fue posible esta colaboración entre culpable y acusadora?

R: Durante el juicio, tuve siempre a Hawa enfrente de mí, y pude darme cuenta de su inteligencia. Me enteré de que el oficio de mutiladora se lo había impuesto su abuela. Las mujeres de su familia lo practicaban desde hacía generaciones y era un papel de prestigio en la comunidad porque daba dinero, telas valiosas, jabón… Hawa no tenía opción. Salió antes de la cárcel por buena conducta y me llamó por teléfono diciéndome: «Soy maman«. Estaba sola, su marido había tomado otras mujeres y quería mandarla a Mali. Ella iba de un lado a otro con un carrito de la compra lleno de ropa porque las otras mujeres le robaban todo, y con el carrito a cuestas, en zapatillas y cubierta con el velo vino a verme. Yo era la única persona con la que podía hablar francamente porque sabía que la entendía. Así nos fuimos acercando. Incluso llevé a su marido ante los tribunales y lo obligué a pagarle una pensión alimenticia.

P: Háblenos del último caso que ha llevado.

R: Actualmente tengo dos casos abiertos, pero el último fue el año pasado. Un caso muy triste. A la chica, nacida en Francia, le practicaron la ablación durante unas vacaciones en Guinea, y luego los padres la obligaron a casarse con un hombre mucho mayor que ella. Ella no quería y sus padres le pegaron brutalmente. La chica puso una denuncia, pero los jueces decidieron actuar solo por las palizas y no por la mutilación, y mi apelación fue rechazada por un defecto de forma. La chica me decía que ella era francesa y que no tenían derecho a hacerle eso. Francia no le ha hecho justicia.

P: ¿Por qué en otros países europeos que incluso han adoptado leyes específicas contra la mutilación genital femenina es tan difícil que se dicte una condena?

R: Es más eficaz seguir el Código Penal que crear normas nuevas que siempre resultan difíciles de aplicar. No hace falta una ley especial para establecer que cortar una oreja o una mano es un delito. ¿Por qué no debería pasar lo mismo con los genitales? En Reino Unido, por ejemplo, hay nada menos que tres leyes contra la mutilación genital femenina, la primera de 1985, pero están llenas de puntos débiles, como el hecho de que una asociación no pueda intervenir como actor civil. En Estados Unidos también es difícil aplicar la legislación federal, como ha demostrado el caso reciente de una clínica de Detroit donde una secta india practicaba ablaciones. El juez del Estado de Michigan rechazó la ley federal sobre la mutilación genital en nombre de la libertad religiosa y de otros argumentos que han puesto de manifiesto la fragilidad de la norma.

P: Se calcula que en Europa hay 500.000 mujeres inmigrantes que han sido sometidas a mutilación genital. Aparte de la vía judicial, ¿qué otras acciones piensa que son útiles para erradicar esta práctica?

R: Los pediatras tienen que controlar los genitales de las niñas que provienen de países en los que la ablación es una tradición, sobre todo cuando acaban de estar allí de vacaciones, e informar de la mutilación a los servicios sociales. Después hay que transferirles a estos la gestión de los subsidios estatales que recibe la familia. En Francia, un centro de protección a la infancia ha aplicado esta medida con buenos resultados. Las niñas tienen derecho a un desarrollo normal. La ley nos otorga los medios para protegerlas y no debemos tener miedo de utilizarlos.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/02/04/planeta_futuro/1549285616_641917.html

Comparte este contenido:

Polémica en Túnez por la aplicación de pruebas anales a menores

África/Túnez/07 Febrero 2019/Fuente: El país

Se sospecha que 42 niños podrían haber sufrido abusos en un escuela coránica

Comparte este contenido:

La OCDE analiza las tendencias globales que el sistema educativo debería tener en cuenta los próximos años

Por: La Diaria

Globalización, democracia, seguridad, envejecimiento y cambio de patrones culturales son abordados en un informe.

Cada dos o tres años, técnicos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elaboran un informe en el que analizan las principales tendencias de cambio a nivel social, político y económico que impactan en la educación. Pocos días atrás, el organismo publicó el informe de 2019, bajo la premisa de que “examinar el futuro de la educación a la luz de las tendencias globales es clave” para el “desarrollo pleno de los individuos como personas, ciudadanos y profesionales competentes”. El informe sostiene que en el mundo actual, “complejo y en rápida transformación”, estar atento a las tendencias globales “podría implicar actualizar” contenidos educativos y volver a “imaginar las formas de prestación del servicio, incluyendo la reorganización de los entornos de aprendizaje formal e informal”.

De todas formas, el texto señala que a la hora de pensar la educación en el largo plazo se debe tener en cuenta las tendencias actuales, “pero también pensar en las distintas formas en que estas pueden evolucionar en el futuro”. El informe de la OCDE se centra en tendencias a nivel “panorámico” del sistema educativo y no se concentra “en el nivel ‘micro’ de los individuos y las familias”. Al contrario de ediciones anteriores, en las que se dedicaba un capítulo exclusivo para hablar de las tendencias vinculadas al desarrollo tecnológico, esta vez aparecen transversalmente en todos los capítulos.

Según se sintetiza en el resumen ejecutivo de la publicación, en el primer capítulo se habla de un “desplazamiento” del “centro de gravedad global” hacia Asia, gracias a “economías gigantes emergentes” como China e India. En este sentido, se analiza que “la globalización facilita la aparición de redes y comercio transnacionales”, sumado a que “la movilidad transfronteriza ha aumentado” gracias a los avances en materia de transporte y comunicaciones. Por su parte, se señala que “el crecimiento económico ha permitido a muchas personas salir de la pobreza”, lo que resulta en “la expansión de la clase media global”. No obstante, se señala que “la globalización también presenta nuevos desafíos: niveles de consumo crecientes, uso insostenible de los recursos y, para algunos, un sentimiento de haberse quedado atrás”.

El informe afirma que “la educación tiene un papel importante que desempeñar en equipar a los estudiantes con las competencias necesarias para progresar en el futuro global”. En relación con los nuevos desafíos señalados, se sostiene que el sistema educativo “puede desempeñar un papel en la lucha contra el cambio climático y la desigualdad”, aunque se admite que “la educación sola no es suficiente”.

Otras áreas

En materia de ciudadanía y democracia, el informe advierte que indicadores como la participación electoral han caído en muchos países y que “la creciente desigualdad y la brecha entre áreas rurales y urbanas crean desequilibrios en términos de oportunidades de vida y acceso a los servicios básicos”. Más allá de que se afirma que la digitalización facilitó el acceso a la información, lo ha hecho “sin garantías sobre la calidad del contenido disponible online”. “De hecho, la ubicuidad de las redes sociales ha facilitado la difusión de inexactitudes y mentiras, y existe una creciente preocupación por los algoritmos y ‘burbujas’ digitales que sólo confirman nuestras creencias existentes”, cuestiona el documento. Según continúa, la combinación de estos elementos se conecta “con preocupaciones sobre la disminución de la confianza y el creciente malestar político y social”. Por lo tanto, afirma que la educación “es importante para fomentar la ciudadanía democrática y mejorar la participación cívica y social”.

El análisis también recuerda que “la seguridad” es un derecho humano y establece que, para garantizarlo, los países se enfrentan a desafíos cada vez más complejos. El cambio climático y las “redes terroristas” son señalados especialmente, al tiempo que se advierte sobre la ciberseguridad: “Una gran cantidad de datos confidenciales se almacenan en servidores de todo el mundo, y el robo de datos y las filtraciones tienen importantes consecuencias económicas, sociales y políticas. Quién controla qué datos (individuos, empresas o gobiernos) también es un tema de debate”. Pese a que se señala que hubo una disminución en las tasas de criminalidad, el informe indica que las personas perciben un mayor nivel de riesgos. En ese sentido, considera que la educación puede “ayudar a comprender, prevenir y mitigar los riesgos que amenazan la seguridad” y “a distinguir entre riesgos percibidos y riesgos reales”, además de “preparar mejor a los ciudadanos para resistir frente a la adversidad”.

En suma, en una sociedad cada vez más envejecida el informe de la OCDE señala que “las personas mayores y más sanas viven y trabajan durante más tiempo”, mientras que “tienden a ser relativamente más ricas, en promedio, creando nuevos mercados de productos y servicios dirigidos a sus necesidades específicas”. Entre los “riesgos” que trae el envejecimiento, se nombra el aumento de enfermedades crónicas como la diabetes y la demencia. Si bien se señala que “la digitalización puede ayudar a abordar muchos de los riesgos relacionados con una mayor fragilidad y dependencia”, se advierte que, al mismo tiempo, “facilita amenazas dirigidas específicamente a las personas mayores, como el fraude digital”. Por lo tanto, el texto sostiene que la educación, “a menudo considerada algo para los jóvenes, puede beneficiar a los adultos mayores” si se plantea preguntas como de qué forma “promover una cultura de aprendizaje a lo largo de toda la vida”.

Con respecto a los aspectos culturales del mundo actual, el informe niega que se esté viviendo en un mundo más individualista y establece que, por el contrario, el sentido de pertenencia a distintos grupos y organizaciones está cambiando, pero no desapareciendo. “Los patrones de trabajo y vida evolucionan a medida que disminuyen las tasas de matrimonio, más mujeres ingresan en el mercado laboral y más hombres desempeñan un papel activo en la crianza de los hijos. Los mercados digitales diluyen fronteras de espacio y tiempo, conectando más fácilmente a compradores y vendedores, pero transformando también nuestro modelo de consumo, donde cada vez más pagamos por el acceso a los bienes (por ejemplo, libros, música) en vez de obtenerlos en propiedad. También la sostenibilidad y las elecciones éticas tienen un peso progresivo en nuestros hábitos de consumo, por ejemplo, en el uso de vehículos eléctricos u otros intentos de reducir nuestro impacto sobre el planeta”, se analiza. En este contexto, se afirma que “la educación juega un papel crucial en equipar a las personas con las habilidades, los conocimientos y las actitudes necesarias para prosperar en sus vidas personal y profesional”. En suma, afirma que el sistema educativo debe “adaptarse” a la creciente digitalización y “evolucionar para aprovechar las herramientas y las fortalezas de las nuevas tecnologías”, además de abordar “posibles abusos como el fraude, el robo de identidad o el ciberacoso”.

Fuente: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2019/2/la-ocde-analiza-las-tendencias-globales-que-el-sistema-educativo-deberia-tener-en-cuenta-los-proximos-anos/
Comparte este contenido:
Page 127 of 378
1 125 126 127 128 129 378
OtrasVocesenEducacion.org