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Chile: Educación sexista en Chile: ¿ser hombre o mujer no da lo mismo?

Chile / 03 de mayo de 2017 / Fuente: http://www.elmostrador.cl/

Romper con los estereotipos de género parece ser la tarea pendiente en el debate de la educación.

Recientemente fueron entregados los resultados de la prueba Simce 2016, que midió a los estudiantes de 4° y 6° Básico y 2° Medio en Comprensión de Lectura, Matemáticas e Historia y Ciencias. Según esos datos, existe casi una nula brecha que entre hombres y mujeres en Matemática, cuya diferencia fue sólo de uno, dos y tres puntos respectivamente.

Sin embargo, ellas se distancian más en la prueba de Comprensión Lectora, superando a los varones en más de 10 puntos en los tres cursos evaluados. ¿Por qué entonces se tiende a asociar las matemáticas como algo «masculino» y por qué en las postulaciones a la universidad serán ellos los que busquen carreras más exigentes?

Según los expertos, el sexismo en la educación empieza a definirse desde pequeños, cuando se orientan ciertas asignaturas como femeninas -Lenguaje y Comunicación y Artes Visuales- o masculinas -Matemáticas y Filosofía- que a la larga eliminan herramientas para que cada uno comprenda y se integre a la sociedad.

Esto se originaría desde cuando se les incentiva a los varones a jugar fútbol y ellas a practicar deportes como la gimnasia, o dedicarse a actividades artísticas y manuales. Como pasó recientemente en un colegio de Madrid, España, que está siendo investigado por las diferencias entre las actividades programáticas para sus estudiantes: a los hombres se les llevaba de paseo al estadio del Real Madrid y a las mujeres se les enseñaba a tejer a crochet.

O también tiene que ver con el uniforme y con la limitación que tiene para las niñas realizar algunas actividades por el solo hecho de usar jumper o falda, lo que no permite tanta movilidad como en el caso de los niños y las restringe a «sentarse» y «comportarse» como señoritas.

Lo cierto es que la desigualdad en la educación parece estar presente en varias aristas. Según un estudio realizado por la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres en el 2015, que analizó los textos de Historia, Lenguaje, Biología, de 1º Básico a 4º Medio, la representación de las mujeres «aparecen en actitudes pasivas o trabajos domésticos». Y agrega: «Cuando presentan a alguna mujer destacada, o no muestran su imagen o no agregan sus datos biográficos o no incluyen su nombre».

La misma organización realizó una investigación el 2016, y concluyó que muchas estudiantes mujeres se ven afectadas por una cierta “incapacidad aprendida”, es decir, «la creencia, consciente o inconsciente, implícita o explícita, de la imposibilidad de realizar una tarea, o asumir previa e infundadamente que no se tendrá un buen rendimiento en determinado asunto o área».

Esto se reflejaría, por ejemplo, en los puntajes nacionales obtenidos en la PSU. En el año 2015 el 89% de los puntajes nacionales fueron obtenidos por hombres y solo el 11% por mujeres según los resultados del DEMRE, siendo en matemática donde se presenta la brecha mayor.

Esto también se reflejaría en la elección de carreras universitarias, donde los hombres se matriculan mayormente en las áreas de Informática, Transportes, Ingeniería y profesiones afines e Industria y Producción. Las mujeres, en cambio, se matriculan en carreras de las áreas de Servicios Sociales, Servicios de Salud, Ciencias de la educación y Ciencias sociales y del comportamiento, es decir, profesiones vinculadas con el rol tradicional que se le ha asignado a la mujer, y que gozan de menor prestigio en el campo laboral.

El sexismo en la educación también es algo que preocupa a los académicos universitarios. Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chile que buscaba identificar las expectativas de los futuros profesores de enseñanza básica respecto a la formación de sus estudiantes, «vimos que los profesores tenían menos expectativas acerca del desempeño de las niñas que de los niños (…) Los profesores ya tienen ideas arraigadas que luego se reproducen en el aula», señaló en la oportunidad Salomé Martínez, académica del Departamento de Ingeniería Matemática e investigadora del Centro de Modelamiento Matemático.

Sexismo tradicional

Desde el comienzo de la historia, las mujeres han sido delegadas a labores menores. En Grecia incluso, la cuna de la civilización, la poca educación que recibían las mujeres, específicamente en Esparta, estaba destinada a crear madres fuertes que criaran niños sanos. Si se avanza varias décadas en la historia, en el inicio de la educación formal, también los privilegiados fueron los hombres, ya que eran ellos quienes podían acceder a escuelas y a las universidades.

Cuando en Chile, lentamente, las mujeres comenzaron a acceder a la educación, se les asignó establecimientos exclusivos liderados por religiosas. En 1812 José Miguel Carrera ordenó la creación de las primeras escuelas primarias en conventos. Recién con la Ley de Instrucción Primaria, en 1860, el número de niñas que estudiaban ascendió. Se democratizó en cierta medida el ingreso, pero no el tipo de educación que recibían.

Durante el gobierno liberal de Aníbal Pinto en 1877 se creó el Decreto de Amunátegui que permitió que las mujeres ingresaran a la universidad tras rendir exámenes, por lo que en la práctica sólo podían acceder quienes salían de liceo privados que preparaban el examen de Bachillerato y en 1891 emergieron los primeros liceos fiscales femeninos.

El mismo Ministerio de Educación (Mineduc) reconoce que, aunque se ha superado la desigualdad de ingreso a la educación entre mujeres y hombres, persisten patrones tradicionales de género dentro de la educación, lo que provoca inequidad entre los escolares según su género y, además, respalda la educación sexista que existe actualmente.

A pesar que la ley de Inclusión Escolar número 20.845, establece que no debe haber discriminación de ningún tipo, no incluye algún punto específico de discriminación de género. Es por eso que el Mineduc creó en el 2014 la Unidad de Equidad de Género (UEG) para incorporar políticas, planes y programas ministeriales desde una perspectiva de género. También, implementó el Plan para la Igualdad  de Género 2015-2018 que, además de sentar bases para trabajar en la materia, entregó cifras sobre la desigualdad de género en la educación.

En Chile no existe una diferencia significativa en el acceso de niñas (51%) y niños (49%) a la educación parvularia, a excepción de la modalidad de educación especial (39,2% niñas y 60,8% niños). En cambio, en educación media técnico profesional existe una brecha más notoria respecto a la segregación por género según especialización, puesto que las mujeres abundan en las áreas técnica (80%), comercial (64%) y artística (53%) versus los hombres que predominan en las áreas industrial (83%), agrícola (66%) y marítima (65%), según datos del MIneduc.

Respecto a la deserción escolar, pese a que no existe gran desigualdad en cuanto a la cantidad de mujeres y hombres que dejan la educación, sí la existe en tanto a los motivos: las jóvenes, además de desertar por razones económicas, lo hacen por embarazo o maternidad, mientras que los varones lo hacen principalmente para ingresar al mundo laboral.

Segregación por género

Pero la preocupación por la igualdad de género en la educación no sólo es por parte del Estado, sino que también de los alumnos. Sobre todo en los colegios emblemáticos donde muchos de ellos son segregados por género.

El año pasado, Martina Ascencio se hizo conocida con once años tras escribir una carta a la presidenta Michelle Bachelet y autoridades del Instituto Nacional para solicitar su ingreso y recibir la educación que ella esperaba.

«El gran fin del Instituto es dar a la Patria ciudadanos que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor. Al ser de hombres el Instituto, este objetivo no se cumple porque solo la mitad de las personas tienen acceso a esa educación que nos permite cumplir el fin del Instituto Nacional», decía Marina en su texto, donde pedía además igualdad de oportunidades en educación.

El debate de la educación segregada y sexista no es algo que solo esté en Chile, si no que se da a nivel mundial. En 2014, la reconocida sicóloga norteamericana Diane Halpern, realizó un estudio con más de un millón de estudiantes de distintas partes del mundo y concluyó que no existe evidencia real de que las escuelas de un solo sexo logren ventajas educativas. De hecho para la especialista, estos establecimientos solo institucionalizan los estereotipos de género y el sexismo.

Mientras el debate de cómo eliminar la educación sexista crece, a partir del 2013, en Chile 253 colegios municipales y particular subvencionados han pasado a ser mixtos. Aún queda alrededor de un 4 por ciento de establecimientos educacionales que son sólo para hombres o para mujeres, incluyendo varios emblemáticos.

Es por eso que los estudiantes secundarios sumaron, durante el año pasado, entre sus demandas la existencia de una educación no sexista. Y no sólo por lo que pasa dentro de las aulas sino también fuera de ellas.

Un bullado caso fue cuando las alumnas del Liceo 1 Javiera Carrera realizaron una marcha hacia el Instituto Nacional Barros Arana exigiendo que los jóvenes de liceos de hombres dejaran de agredirlas verbalmente y una educación igualitaria.

Todo comenzó cuando hace un año cuando los alumnos del internado celebraban su aniversario en una marcha tradicional que, cuando pasó frente al establecimiento de mujeres gritó, entre otros cánticos, «que se asomen las maracas».

Las alumnas realizaron una marcharon entonces con un gran lienzo donde se leía “piden igualdad y calidad pero al momento de marchar gritan sin pensar“.

Sin embargo, la Secretaria de Género del Liceo Javiera Carrera, Ailen Ferreira, afirma que en más de una ocasión se han sentido discriminadas como estudiantes en relación a los hombres. La estudiante sostiene que la educación es sexista en el liceo y “en algunas ocasiones nos sentimos en desventaja porque vivimos en una sociedad machista, a los colegios de hombres se les da mayor reconocimiento”.

Fuente noticia: http://www.elmostrador.cl/braga/2017/05/02/educacion-sexista-en-chile-ser-hombre-o-mujer-no-da-lo-mismo/

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La mutación de la escuela

03 de mayo de 2017 / Fuente: http://compartirpalabramaestra.org

Por: Nancy Palacios Mena

Los estudiantes, docentes y padres de familia viven la transformación de la escuela como una crisis que cada uno enfrenta desde sus propias perspectivas.

Sin duda estamos ante una coyuntura de crisis y transformación de la institución escolar, un momento en el cual la escuela ya no cumple el papel de institución integradora que difunde principios y valores que son aceptados sin cuestionamientos por los individuos, valores como la libertad y la autonomía, proclamados por la misma escuela, han provocado que los estudiantes, docentes y padres de familia acepten y acaten algunas disposiciones de las instituciones educativas, rechacen otras y reacomoden algunas a sus necesidades e intereses.

Los estudiantes, docentes y padres de familia viven la transformación de la escuela como una crisis que cada uno enfrenta desde sus propias perspectivas, los maestros sienten que su labor ha perdido reconocimiento y valor social, y en contraste con lo anterior cada día tienen mayor cantidad de trabajo que los fatiga y agota sin recibir una justa recompensa; los estudiantes cuestionan la utilidad de los estudios, que ya no constituyen un factor de cohesión e integración de la vida escolar; los padres de familia añoran la escuela del pasado, recuerdan con nostalgia los tiempos en que sus hijos si aprendían los contenidos de las asignaturas y a comportarse bien tanto en la escuela como en la casa, e incluso en la calle.

En este panorama, estudiantes y docentes se culpan mutuamente por los problemas que surgen en la cotidianidad de los espacios escolares, de allí que la democratización de la vida escolar sea un intento por promover una cultura democrática donde haya participación de todos los actores escolares en la construcción de planes y programas que ayuden a lograr un mejor clima institucional, calidad en la enseñanza, estrategias para resolver conflictos y en general, a lograr una buena convivencia con calidad académica. De esta manera, la Ley general de Educación y sus decretos reglamentarios buscan modificar las formas tradicionales de organización y de dirección de las instituciones educativas caracterizadas por la centralización del poder, por la existencia de formas autoritarias de gestión, y por la escasa posibilidad de interacción de estudiantes y padres de familia en los asuntos de la institución. (Álvarez, 2002:p.12)

El gran reto de la democratización ha sido pasar de instituciones caracterizadas por formas de organización relativamente verticales, con un rol dominante de la figura del rector, y un estamento relativamente intocable como el docente, a una nueva forma de organización donde los actores excluidos como padres y estudiantes tuvieran voz y voto en la planeación y ejecución de actividades. El nuevo orden escolar que busca la democratización incluye la división relativa de poderes que descentraliza la toma de decisiones, le pone límites al poder de estos actores tradicionales e incluye sectores antes excluidos en su marcha y proyección.

Uno de los principales objetivos de democratizar la escuela es pues hacerla participativa, para ello se crean los órganos de gobierno escolar que aparecen como actores claves de una nueva institucionalidad que debe plantearse en todos los establecimientos educativos, dichos órganos fueron creados para garantizar la participación de todos los actores escolares, en la gestión y ejecución de planes y programas en la institución. Hoy el interrogante se centra en el alcance, sentido y la profundidad de estos procesos, y el grado en que han logrado los propósitos y la visión propuesta por la normatividad que los creó.

El escenario generado por la creación de espacios y escenarios para la participación, la discusión y el consenso dentro de las instituciones educativas, el momento en el cual se pone sobre el tapete la importancia de garantizar el respeto a la dignidad y la supremacía de los derechos humanos en la acción educativa, y el momento en que los hechos mostraron que las expresiones de los estudiantes estaban cambiando de la desobediencia y el mal comportamiento en el descanso o en el aula a la trasgresión de normas que comprometían la integridad física y emocional, hasta llegar incluso a expendio de drogas, robos y actos violentos, son el contexto en el cual se reaviva el debate sobre aspectos de la vida escolar como la norma y la disciplina, cuyo campo de discusión estaba restringido a los directivos y los docentes.

La disciplina es hoy un punto central en la vida de las instituciones educativas, lo que los maestros y directivos denominan “indisciplina” los enfrenta día a día con los estudiantes, según estos, porque los maestros quieren mantener un modelo disciplinario que no es acorde con el tiempo en el cual ellos viven, y según los maestros porque los estudiantes usan y abusan de los derechos que les ha otorgado la ley, para no acatar las normas y hacer su voluntad en las instituciones.

Si bien es innegable que el problema disciplinario y normativo que se vive en los establecimientos educativos tiene una fuerte influencia del mundo familiar y social donde viven los estudiantes, es pertinente hacer énfasis en la capacidad de la institución para abordar y tratar el problema con herramientas educativas, porque aspectos como la naturaleza de las reglas de la escuela, el sistema de sanciones y castigos que se utiliza, el cuidado del bienestar de los alumnos, los estilos de liderazgo adoptados por la dirección, los coordinadores y los maestros, la actitud hacia los problemas sociales y académicos de los estudiantes, así como la filosofía general y los valores de la escuela, desempeñan un papel importante en las relaciones que se establecen entre los actores escolares.

La indisciplina o falta de disciplina es un factor que crea conflicto en las escuelas y colegios; entendemos el conflicto disciplinario como las tensiones, desacuerdos y discrepancias que se presentan entre los estudiantes, docentes y directivos en torno al concepto y los mecanismos utilizados para lograr que haya disciplina en las Instituciones Educativas (Palacios, 2008:p. 43). Las situaciones que originan dicho conflicto son variadas, pero sobresale la exigencia del cumplimiento de los derechos que la ley ha dado a los estudiantes, la exigencia de libertad y autonomía, y muy especialmente un elemento nuevo en la relación entre docentes directivos y estudiantes, la exigencia de estos últimos de reciprocidad, igualdad y justicia en el cumplimiento de derechos y deberes dentro de la institución.

Los conflictos disciplinarios se dan de la mano con el hundimiento de valores tradicionales, una ética de la racionalidad, una fuerte tendencia al individualismo y una universalización de los derechos humanos promovida por los medios de comunicación de masas que han  aumentado la pluralización de distintas creencias y valores. Estos cambios que los jóvenes estudiantes tienen y que provocan choque con la institucionalidad de la escuela hacen parte de lo que Norbert Elías llama el equilibrio entre el nosotros y el yo, que puede ser interpretado como la relación entre las identidades colectivas y la formación de una identidad individual (Elías, 1999:p.20)

Un punto central en el conflicto disciplinario es el de las normas, el aparato normativo que regula el comportamiento de los miembros de las instituciones, las normas sirven como orientación de la manera de comportarse de cada miembro de determinado grupo, pero si bien cada institución crea dichas normas como medio para regular las relaciones de sus miembros esto no da seguridad que dichos miembros compartan estas normas y se acojan a ellas, en los colegios y escuelas de hoy se presenta precisamente esta situación. La existencia de las normas no asegura, ni que se aceptan, ni que se compartan y menos que se cumplan, dando lugar a que se presente el conflicto por la manera como son concebidas y aplicadas. En este estudio las normas se entienden como las reglas establecidas por los grupos para regular la conducta de sus miembros, tales reglas, pueden ser explícitas o implícitas, e indican a los miembros del grupo cómo comportarse y cómo no comportarse

Desde sus inicios la escuela ha creado normas cuyo objetivo es propiciar modelos para la formación de los individuos, durante mucho tiempo estas normas fueron captadas y aceptadas por la mayoría de los individuos sin cuestionamientos o exigencia de participación en su creación, situación que si es latente en la actualidad en la escuela. Los estudiantes de hoy se oponen fuertemente a las normas, les dirigen sus críticas por considerarlas excesivas, poco formativas y que coartan su autonomía y su libertad, pero también se oponen a lo que llaman el abuso en su aplicación por parte de los maestros y su uso arbitrario, el panorama es el de un conflicto latente donde unos intentan hacer cumplir las normas y otros las trasgreden de manera reiterativa.

Aspectos como la forma de vestir, los horarios, y el uso de espacios siguen siendo puntos sobre los que estudiantes y docentes no logran ponerse de acuerdo, por el contrario, generan tensión que en algunos casos llega a convertirse en rivalidades, la exigencia de aquello que es considerado como un derecho. “el libre desarrollo de la personalidad” ha invadido las instituciones educativas, en su nombre los estudiantes asumen diversidad de actitudes y ejecutan diversidad de acciones incluso delincuenciales que ponen en peligro su integridad y la de otras personas, situación ante la cual los docentes culpan al Estado por lo que consideran permisividad y flexibilidad en la normatividad establecida.

Así pues, en un contexto en el cual la escuela ya no es la institución formadora por excelencia y aquello que plantea el ideal de educación no necesariamente es lo que ocurre en los establecimientos educativos, la relación entre las concepciones y las formas de funcionamiento de la disciplina, la norma y la democracia son claves en la organización social de las instituciones, puesto que aquellas donde existe relativa coherencia entre el discurso y la práctica y claridad en los principios y planteamientos esenciales que fundamentan su funcionamiento, tienen mayor capacidad de resolver los conflictos que puedan surgir entre los actores que en su interior se relacionan.

Referencias

ALVARES, Adolfo (2002).  Dinámicas y Logros de los Gobiernos Escolares en Instituciones Educativas de Cali. Informe de Investigación COLCIENCIA. Universidad del Valle. Cali.

ELÍAS, Norbert. (1999). La Sociedad de los Individuos. Editorial Península. Barcelona.

PALACIOS, Nancy (2008). Disciplina, Norma y Democracia. Sus Concepciones y Funcionamientos en la Cotidianidad de la Escuela. Trabajo de grado con el cual se optó por el título de magister en sociología. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Universidad del Valle. Cali.

Fuente artículo: http://compartirpalabramaestra.org/columnas/la-mutacion-de-la-escuela

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La UNESCO publica una nueva guía de orientaciones dirigida a los encargados de formular políticas educativas con miras a la prevención del extremismo violento mediante la educación

03 de mayo de 2017 / Fuente: http://www.unesco.org/

La UNESCO publicó recientemente su nueva guía de orientaciones de prevención del extremismo violento mediante la educación dirigida a los encargados de formular políticas educativas en los ministerios de educación con el objetivo de ayudarles a priorizar, planificar e implementar acciones eficaces con miras a prevenir el extremismo violento mediante la educación, y contribuir a los esfuerzos en materia de prevención en el ámbito nacional.

Dicha guía, elaborada en el amplio marco de la labor realizada por la UNESCO en materia de Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM), responde a la decisión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO aprobada en su 197a reunión (197 EX/46), en la que los Estados Miembros reconocieron la importancia de prevenir el extremismo violento mediante la educación, y solicitaron el respaldo de la UNESCO en este esfuerzo. También destaca el empeño de la UNESCO en contribuir a la implementación del Plan de Acción del Secretario General de la ONU para Prevenir el Extremismo Violento.

“La educación de calidad inclusiva y equitativa es una de las herramientas más poderosas para hacer frente a la propagación de las ideologías extremistas violentas”, afirmó Irina Bokova, Directora General de la UNESCO. “Necesitamos establecer un tipo específico de educación para crear las condiciones que puedan desarrollar las resiliencias de los educandos en lo relativo a las expresiones de odio y fortalecer el compromiso de éstos con la no violencia y la paz. Este nuevo documento de la UNESCO ofrece orientaciones que ayudan a los Estados Miembros a proporcionar programas de educación que forjan la resiliencia de los jóvenes contra los mensajes extremistas y fomentan un sentido positivo de identidad y pertenencia”.

Conjuntamente con las A Teacher’s Guide on the Prevention of Violent Extremism [Directivas para Docentes en materia de Prevención del Extremismo Violento], esta Guía dirigida a los encargados de formular políticas educativas expone las medidas que pueden aplicarse a los sistemas educativos a fin de abordar los desafíos que acarrea el extremismo violento. A modo de ejemplo podemos citar, la elaboración de políticas educativas inclusivas y de contenidos educativos no discriminatorios; la promoción de entornos seguros de aprendizaje; la formación de docentes bien capacitados y seguros y, por último, la creación de alianzas sólidas. El documento presenta también modalidades de implementación e incluye las preguntas más frecuentes.

Próximamente, la guía será publicada en francés y en otras lenguas de las Naciones Unidas. Ambos documentos pedagógicos, A Teacher’s Guide on the Prevention of Violent Extremism y Preventing violent extremism through education: A guide for policy-makers, sirven de base a los talleres que realiza la UNESCO en aras de reforzar las capacidades en lo relativo a la prevención del extremismo violento mediante la educación.

Fuente noticia: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/unesco_publishes_new_guidance_tool_for_policy_makers_on_the/

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Perdiendo a los estudiantes rurales (II)

03 de mayo de 2017 / Fuente: http://compartirpalabramaestra.org

Por: Roosevelt Andrés Ramos Osuna

La ecología de forma aislada provoca muy pocos desvelos, pero la ecología política genera pensamientos epistémicos y acontecimientos.

Aprender no sólo de la ciencia en el salón de clase, sino de los saberes de los otros, porque existen muchas habitancias, vivencias sociales, políticas, económicas, tecnológicas y científicas, permite reflexionar acerca de la importancia de tener miradas del currículo como ese espacio de inclusión. La verdad es que pueden ser potentes todas las acciones que afectan la realidad vivencial, así como las relaciones interpersonales, intergeneracionales e interculturales, buscando a partir de allí la deconstrucción, reconstrucción y contextualización de éste; de su propia existencia vivencial y cómo se pueden construir sus realidades rurales libres de opresión. Mantener esos saberes que muchas veces son saberes incompletos es como se contribuye a mejorar la calidad de vida de los pobladores del campo, conservando el riesgo cultural, la incertidumbre y dudar a veces un poco de nosotros. Esta puede ser una salida esperanzadora en tanto se problematiza y se plantean estrategias de acción generando saberes locales, respetando la ecología rural y los saberes de nuestros antepasados campesinos, de tal forma que el currículo sea un acontecimiento que vincule y transfiera estas dimensiones para contribuir al legado de conocimientos y al patrimonio que esta generación debe dejar a la siguiente.

De acuerdo con Jurgen Habermas (1989) “La identidad cultural se construye desde la tradición, pero tiene con ello una relación crítica. No se refiere únicamente al pasado, sino también al presente al futuro y a lo que se quiere ser”. Las familias o acompañantes de los y las estudiantes, tienen un rol trascendental en este campo educativo, porque pueden asumir horizontes de sentido y para que la información sociocultural del mundo de la vida sea asumida como posturas de trabajo que convoque gestas y posibilidades para un agenciamiento de la cultura rural hacia un relevo generacional de sus hijos en el campo; es decir, donde exista sentido al territorio rural generado por las significaciones posibles y potentes, que transforman al hombre rural y su validación. En otras palabras, que estando en zona rural los saberes deben de estar en resonancia con el tipo de población, campesinos y sus familias, que el conocimiento esté al alcance de todos sin distinción ninguna. Que las tecnologías de la información y la comunicación no se representen en un computador o una tableta electrónica como se quiere hacer creer, sino que también se vivencien los contenidos y formas para compartir la información a la población rural o indígena o afro-descendiente tomando en cuenta sus realidades, calidad de vida, edad, cultura, de esta forma se pueden implementar mecanismos de valoración individual y colectiva. En las instituciones educativas agropecuarias debe existir un comité agropecuario compuesto por padres de familia, estudiantes, egresados, docentes, personas del sector productivo y directivos, donde se direccionan los proyectos investigativos agropecuarios de la Institución y se implementan políticas que benefician al sector. El modelo capitalista de la modernidad procura por homogenizar a campesinos, campesinos indígenas, mestizos, afrocolombianos que viven el ámbito rural y trabajan la tierra. Escuchar la separación discriminatoria de los campesinos en Colombia es absurdo, son dos conceptos que la misma ideología y filosofía capitalista separan, provocada y promovida por los monocultivos, por eso urge re-dirigirse hacia lo educativo y multicultural.

El aprendizaje, por su parte es un proceso activo en el cual el significado se desarrolla en función de la experiencia vivencial. En las instituciones educativas se debe tender por la inteligencia emocional, porque la emoción puede incitar a la inteligencia, más aún en las áreas rurales donde se puede aprovechar ese contexto que vincula las posturas ambientales con la producción agropecuaria, para que la empatía tenga cabida con los aprendizajes de tipo holístico. De esta forma, no se va a saturar la información en las clases, ya que se habla de muchas cantidades de información en una sola jornada escolar, sin estimular la inteligencia emocional.

En los primeros años de infancia la intuición debe tenerse en cuenta en el aprendizaje de las instituciones educativas para que emerjan consecuentemente las capacidades de los estudiantes y que esa verdadera educación que habla de sacar afuera, sean fundamental para convocar el contacto con el medio ambiente, siendo el maestro un acompañante de procesos provocando los autoaprendizajes entre estudiantes y la intersubjetividad e intercambio de saberes. El mundo actual es un desorden absoluto a niveles emocionales, debido a que la originalidad se está perdiendo por los artefactos tecnológicos y porque los jóvenes prefieren la simulación de la realidad a la realidad pensante y vivencial objetivizada, lugar donde impera el adoctrinamiento y la cultura del ocio. Ahora las personas mayores son apartadas del mundo actual, mientras que en muchas culturas aún se les considera como las más experimentadas y pensantes, los jefes de la tribu, debido a su experiencia y madurez recorrida de toda una vida.

Dice Edgar Morin (1994) que “el proceso del pensamiento es un proceso dinámico solo crea el que construye” son los jóvenes quienes deben y tienen que tomar ese relevo, como quien entrega el testimonio en atletismo, para continuar con ese legado de saberes, ellos pueden hacer muchas cosas aun cuando o se les considere expertos. Es de esta manera cómo de forma holística se debe comprender a temprana edad la psicomotricidad, la fuerza física y la no imitación para percibir el mundo, el juego libre. Esto se puede lograr con un proceso de vinculación al contacto vivencial con los seres vivos y la naturaleza del contexto rural, donde lo inherente pasa desapercibido al tener un aprendizaje con el medio agropecuario que el reconoce y donde se desenvuelve, para finalmente facilitar que ese estudiante de la niñez tenga ese paso hacia la adolescencia entre ese claro oscuro entre gris, que no es negro, ni blanco, pero que se toman posturas de aprendizaje intelectual.

Nuestra sociedad debe ser integral y a la par como se construye el conocimiento se debe de construir la sociedad de acuerdo con las características de ésta, al perfil del sujeto y su integralidad, porque no es lo mismo hablar del sujeto colombiano y europeo del siglo XVIII y XIX, a referir al sujeto colombiano y europeo del siglo XXI. Antes se hablaba del sujeto de conocimiento, ahora se habla de sociedad de la información. ¿Qué quiere decir esto? se debe detallar que nuestros jóvenes y estudiantes en la actualidad no construyen conocimiento, se valen de toda la red de información y su globalización para emplearla de segunda mano, sin argumentar, ni proponer, ni mucho menos interpretar la información. Es decir, no tienen una estructura sólida para generar conocimiento porque creen muchas veces que todo está hecho o creado.

Se debe realizar un diagnóstico preliminar para luego buscar los senderos que salgan a los caminos más correctos desde sociedad. Así como quien realiza una propuesta de investigación en educación debe de realizar un proceso diagnóstico de la comunidad ubicada en la sociedad hasta generar salidas de sociedad. De allí, la necesidad para los maestros investigadores de generar una pedagogía que tenga como objetivo de referencia a la condición de humanidad, en la formación humana Se debe tener una base social muy marcada debido al proceso humano que arraiga o interesa, es así que cuando se habla de modernidad, referida a sujetos en colectivo encasillados de forma mitológica, esto porque la modernidad quiere la homogeneidad del pensamiento de las personas y los cuerpos sumisos debido a las influencias tan estrechas entre la tecnología, la globalización de la información y el encasillamiento en los paradigmas emergentes de las comunidades que integran al sujeto. Es decir que la formación humana que se hablaba en el párrafo anterior no interesa y lo que realmente importa es el adiestramiento humano y la parametrización humana para beneficio de unos pocos.

En la viabilización de un conocimiento científico por lo regular al lado se puede encontrar el conocimiento tradicional, de ahí la necesidad de realizar un empoderamiento de las miradas sobre lo local y regional, evitando su burocratización a las zonas rurales han llegado sistemas de producción más complejos que alguna vez utilizaron los saberes campesinos, donde sólo importan las lógicas científicas que han marginado las geografías del conocimiento en una brecha que divide en raza, estrato, cultura, genero, etnia, religión lo que ha incidido sobre la territorialización de la educación y de las ciencias.

Se puede convocar la interculturalidad, donde se puedan rescatar el enriquecimiento mutuo que puede iniciarse desde posturas claras curriculares para facilitar una interrelación entre las familias rurales y sus jóvenes que los sucederán o reemplazarán siendo conscientes de su interdependencia, transfiriendo saberes pedagógicos hacia la comunidad y transfiriendo saberes campesinos hacia los maestros. Se puede en las jornadas de clase contar con las experiencias vivenciales de los integrantes de la comunidad educativa, es decir aprovechar las historias de los jóvenes rurales en cuanto a las actividades de compartir familiar en sus hogares, también las vivencias de los abuelos o integrantes mayores del núcleo familiar campesino mediante su experticia y trayectoria de vida agropecuaria, así como los padres complementar el compartir cultural dentro de las familias para que por supuesto el docente se haga participe de igual manera y desarrollar un proceso intercultural que aporte al currículo para la vida misma y la de los integrantes de su comunidad de influencia. Como se ha establecido que “Educar, por tanto, no se puede entender como “trabajo” sino como acción” (Arendt, 1993).

Es en esa etapa donde confluyen los procesos reales de trabajo vivencial con los jóvenes rurales teniendo la información cultural de sus vidas de desempeño de campo con sus familias, saber qué procesos desde lo productivo del agro, ha desarrollado para conformar el saber previo. De esta manera, se pueden establecer conexiones que permitan establecer qué hace falta por moldear de esos contenidos académicos. De igual forma, son los estudiantes quienes, de acuerdo con sus propias vivencias y ese avance en los procesos empíricos, pueden apoyar a los docentes en sus prácticas pedagógicas con el fin de nivelar y transferir esos procesos a sus compañeros de clases, siendo monitores académicos liderado esto desde su saber extra escolar.

Los jóvenes rurales se toman por sus familias hasta cierta edad como fuerza de trabajo rural, mientras que sus padres tienen las riendas del hogar; sin embargo, su imaginario es el de salir de sus parcelas de trabajo hacia las ciudades debido a sus grandes posibilidades, algunos tendrán éxito, pero serán prácticamente los cuerpos útiles del capitalismo, mientras que otros serán los cuerpos útiles de la delincuencia y de los problemas socioculturales del país. A su vez, los jóvenes rurales están con sus padres en zona rural son jóvenes desempleados, trabajan con poca o sin remuneración familiar, por lo que su proyecto de vida se entrecruza entre las opciones urbanas. De otro lado, existen familias que como imaginario quieren que sus hijos no sufran lo que ellos vivieron trabajando la tierra, entonces los llevan a las ciudades supuestamente a mejorar sus condiciones y calidad de vida, perdiendo esa transmisión de valores y saberes agropecuarios.

Hay que tener en cuenta que la propiedad de la tierra en el país siempre ha sido un factor de lucha de clases y la tierra que antes era productiva en grandes extensiones y ha sido muchas veces parcelada para ser repartida en casa-lotes a los herederos o las mejores tierras han pasado a grandes terratenientes con poderes económicos y políticos; por eso, cuando se refiere a las familias y jóvenes, se debe tener en cuenta los factores económicos, políticos, tecnológicos, sociales y ambientales. Esas casa-lotes que existen en la zona rural son improductivas desde lo agropecuario y no dejan de ser un problema social; muchas veces son vendidas a precios muy bajos para que allí construyan condominios campestres o chalets que hacen de tierras muy fértiles, las tierras del turismo y los problemas que ello conllevan como prostitución, drogadicción, contaminación ambiental entre otros.

Esas vivencias se relacionan de forma directa con el contexto rural, han cambiado ahora lo llaman paisaje cultural cafetero, patrimonio mundial, que se ha prestado para celebraciones y fiesta, pero que representa un reto enorme, pues tal denominación impuesta por la UNESCO demuestra que somos frágiles, lo que es un llamado sobre los riesgos existentes desde lo social, lo cultural, económico, tecnológico, arquitectónico y ambiental. De ahí la importancia de rescatar la alteridad, la justicia cognitiva, la razón activa y la mentalidad colectiva mestiza, sin olvidar la ancestralidad y el porvenir que facilitan la identificación de otros saberes y otras consideraciones porque no hacen parte de la mono-cultura del saber, el cual se toma como la única verdad y es básicamente la rigidez del conocimiento científico.

Fuente artículo: http://compartirpalabramaestra.org/columnas/perdiendo-los-estudiantes-rurales-ii

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La democratización de la oportunidad como un hecho necesario

03 de mayo de 2017 / Fuente: http://compartirpalabramaestra.org

Por: Germán Pilonieta

El fenómeno de la criminalidad adolescente es ya una terrible realidad. 

En el fondo, casi todas las personas no creemos que las cosas deban ser así como son, por el contrario, parece que nos sentimos un poco más cómodos y con regocijo reconocemos que es posible que otras sean las circunstancias y que otras sean las condiciones en que debamos vivir.

Parece que aquel viejo anhelo de la paz, que por lo demás nunca llega, es como lo que nos motiva para seguir viviendo. Pero… siempre nos quedamos esperando que llegue la paz. Que llegue la alegría al corazón. Que lleguen mejores tiempos y mejores oportunidades. Siempre esperamos ese que.

La democratización de la oportunidad

Nuestra condición de seres ”esperantes” nos hace ser bien particulares y asombrosamente pasivos y nada comprometidos, pues mientras esperamos, poco hacemos para que las cosas sean diferentes. Eso como que les corresponde a otros. Esa es, en esencia, el substrato de nuestra democracia y de todas las democracias, dadas las maneras y enfoques con que fuimos educados en el milenio pasado y bueno, en este también.

El hecho real es que con democracia o con psuedodemocracias, el estado en que muchas personas, demasiadas tal vez, se encuentran,  es lamentable. Los fenómenos de violencia se agudizan, la muerte temprana hace rotar su guadaña en todos los rincones del mundo y los hombres, recién niños, aparecen como los autores de las más terribles matanzas. El fenómeno de la criminalidad adolescente es ya una terrible realidad.

La justicia, ubicada al final de la cloaca social, no hace más que innumerables malabarismos jurídicos para clasificar a quienes allí van apareciendo, fruto de las desventajas sociales, para ponerlos o confinarlos en los sitios, cada vez más abundantes y saturados de inhumanidad, para… aún no se sabe para qué, pero lo que después sale de allí, es absolutamente asombroso y aterrador.

Esta situación se extiende también a los más jóvenes y lo peor es que esto ya se le salió de las manos, hace mucho  tiempo, a los gobiernos, cuando de manera apresurada y olímpica, institucionalizaron el problema de los niños y los jóvenes y los convirtieron en una categoría social, la de los  menores, sean estos infractores y contraventores, es decir, casi criminales.

La prevalencia ahora está enclavada y enterrada en las famosas instituciones. La incompetencia hace que se diga que lo que se necesita son más centros para encerrar a más jóvenes, más cupos, más camas, más cárceles; parece que esa es la tendencia. La cobertura allí si se está dando con plena evidencia.

Si mal no recuerdo, hace más de treinta años el problema en América Latina ha sido el mismo, solo que ahora ha aumentado y con él, los funcionarios de las instituciones. “La miseria y la condición de los niños en desventaja y abandono, ha dado de comer y mucho más, a un sinnúmero de profesionales y funcionarios que poco o nada han hecho para resolver el problema”, el hecho es que este aún persiste con visos de crecimiento permanente.

Los círculos viciosos que se han generado a lo largo de los tiempos, hacen que definitivamente sea cuestionado, no solo el enfoque con que estos problemas han sido abordados, sino la misma estructura institucional que es responsable de solucionarlos. Mientras esto no ocurra, mientras los enfoques y las instituciones no sean replanteados y transformados radicalmente, las consecuencias seguirán siendo factor determinante de desventaja, miseria y muerte.

Este cuadro, digno de Dante o del mejor director de películas de terror, adornado con algunos hechos recientes de la vida nacional colombiana e internacional y enmarcado con los restos de millones de niños sacrificados por el orden y el modelo de desarrollo con sus políticas sociales y económicas alienantes, es como el material, o mejor, el entorno que debemos tomar para tratar de hablar sobre la utopía de la democratización de la oportunidad a través de la educación, en términos de procesos de formación para el milenio.

El permanente optimismo oficial de las cifras, los informes y las promesas de las administraciones, así hayan sido las más duraderas pero inocuas, ha sido como la nube que está por encima de las duras realidades de miles y miles de niños y jóvenes que no tuvieron la oportunidad de formarse y si solo fueron objeto de promociones dudosas, su camino se corta, pues el otro escalón es muy costoso, allí se vende educación cara y no es para ellos. Las soluciones remediales tampoco han sido las mejores y así, año tras año, se han venido perdiendo muchas generaciones.

De nuevo, la categoría de la oportunidad, como secuencia real de posibilidades formativas, es el reto de las generaciones presentes y venideras y no será en el marco de los enfoques y prácticas educativas del pasado y del presente que puedan ser resueltas. Son otras, las divergentes y disruptivas, las que podrán dar el salto necesario hacia la democratización de la oportunidad y por ende la salvación de muchos y el logro de los valores tan anhelados por todos.

Fuente artículo: http://compartirpalabramaestra.org/columnas/la-democratizacion-de-la-oportunidad-como-un-hecho-necesario

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Educación de calidad: ¿un lugar común?

03 de mayo de 2017 / Fuente: http://compartirpalabramaestra.org

Por: Rafael Orduz

El tema de la calidad de la educación suele ser tratado por los políticos de manera superficial. ¿A qué tipo de calidad nos referimos? ¿Con qué propósitos?

Hay retos importantes en la sociedad frente a los que algunos personajes reaccionan con fórmulas vacías, particularmente en las épocas cercanas a los debates electorales. Dos ejemplos de retos significativos para la sociedad, a los que se responde de esta manera, son los asociados al llamado pos-conflicto, por un lado, y el de la calidad en la educación, por otro. En el caso de candidatos a ocupar algún cargo en el Estado, sea en la rama ejecutiva o en organos normativos, la lógica parece ser la de incluir las fórmulas, so pena de estar desactualizados.

En particular, con excepciones, el tema de la calidad de la educación suele ser tratado de manera superficial. ¿A qué tipo de calidad nos referimos? ¿Con qué propósitos?

Algunas ideas al respecto:

Un país como Colombia requiere insertarse en el grupo de las sociedades del conocimiento. En forma sencilla, nos referimos a aquellas en las que sus miembros son respetuosos entre sí, democráticos, celosos del cuidado del medio ambiente, productivos, innovadores y creativos. Una sociedad en la que la creación de riqueza y el intertcambio con el mundo global se sustentan en la aplicación del conocimiento.

¿Podemos educar a nuestros niños en la pespectiva de convertir a Colombia en una sociedad del conocimiento?

Una forma de verlo se relaciona con el desarrollo de las llamadas competencias del siglo XXI. La literatura disponible distingue cuatro ámbitos alrededor de dichas competencias:

  1. Las maneras de pensar: la educación que reciban los niños debe desarrollar su sentido de innovación y creatividad, la permanente curiosidad, la habilidad de pensar críticamente y, muy importante en nuestra época, la capacidad de aprender por cuenta propia.
  2. Definitivamente no se puede continuar con el imaginario de los genios y los líderes individuales. A los grandes logros se accede mediante el trabajo en equipo.  Para que ello sea posible, la educación debe generar competencias de comunicación y colaboración.
  3. La revolución tecnológica digital actual, obliga a la adquisición de unos estándares mínimos de alfabetismo digital. Sin embargo, no se trata, simplemente, del manejo de tabletas, ordenadores y de la apropiación de un paquete determinado de software. La gestión de la información en el contexto de la revolución digital juega un papel crítico en el proceso de convertirnos en sociedad del conocimiento. Finalmente, las tecnologías de la información son simples herramientas. Plasmar una idea por escrito, diseñar un proyecto o plantearse preguntas sigue siendo crítico; sólo que, ante la explosión de información (por ejemplo, la suministrada por los buscadores tipo Google o Bing), la gestión de la información adquiere una dimensión inusitada dentro de las competencias requeridas hoy en día. Por otra parte, la comunicación y la colaboración están en la médula de la apropiación de las tecnologías digitales.
  4. Lo anterior sólo tiene sentido si se desarrolla en nuestra vida en sociedad. La conciencia de los deberes y derechos como ciudadanos locales y globales, el respeto por las diferencias, son críticos.

Cuando se hable de calidad en la educación, en consecuencia, hay que preguntarse para qué y a partir de allí darle contenido al propósito. Una visión al respecto es la de educar a nuestros niños y niñas en la perspectiva de insertarnos en la sociedad del conocimiento mediante las competencias asociadas a las dimensiones mencionadas.

Fuente artículo: http://compartirpalabramaestra.org/editorial/educacion-de-calidad-un-lugar-comun

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Panamá: Ministra de Educación admite fallas en el sector

Panamá / 03 de mayo de 2017 / Por: José Quintero De León / Fuente: http://laestrella.com.pa

En 2016, el Meduca pagó $12 millones en vigencias expiradas a docentes que esperaron se les cancelaran deudas  morosas por diez años

La ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez, admitió que en el sector educativo existen muchos problemas y que en cierta medida los gremios docentes tienen razón en manifestar sus preocupaciones, a través de marchas y protestas.
En declaraciones a medios televisivos, la titular de Educación dijo que los docentes luchan por mejorar las condiciones de sus planteles, un problema que afecta a muchas escuelas del país, pero estimó que así como exigen calidad educativa, igual deben comprender que se afecta el progreso de los estudiantes con la pérdida de clases.
Marcha vs pérdida de clases
Frente a la anunciada marcha docente del 19 de mayo, Paredes aclaró que su despacho siempre ha atendido a los gremios, y citó como muestra las conversaciones que mantienen, a través de una mesa bilateral, en la que actúa como mediadora la Defensoría del Pueblo. Así mismo, se mantiene otra mesa de diálogo con los educadores llamada «Compromiso por la Educación», en la que actúa como facilitador el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
Dos factores de protesta 
No obstante, ante los temas puntuales que generan protesta, como son la actual condición de las escuelas y el pago de salarios atrasados derivados de acuerdos de huelga, dejó claro que la burocracia afecta el deseo de su despacho de cumplir con todos los compromisos.
Detalló que para este año el Meduca adeuda $3 millones a los docentes, pago que prometió se va a cumplir. Prueba de su buena fe es que ya se han cancelado $12 millones a 9 mil educadores, correspondientes a 2016, lo cual se debía en calidad de vigencias expiradas (10 años de mora). Sin embargo, confesó que nuevamente se está acumulando una nueva deuda, de los docentes cuyos pagos están atrasados.
Justicia a mal pagados
La regente de la eduación nacional detalló que fuera de los compromisos salariales con los docentes, el Meduca también requiere hacer justicia a otros trabajadores cuyo sacrificio es vital para el proceso educativo. Un primer caso es el del Programa Madres Promotoras.
Estas son mil 100 mujeres que en las comunidades más alejadas recibían un bono de subsistencia, de $5’0 mensuales, por atender de 9 hasta 20 niños que requieren cuidado, porque sus padres deben laborar. Ahora, se les mejoró el salario y gana $200 mensuales y con derecho a seguridad social.
Otros a los que se les hizo justicia salarial fue a los instructores vocacionales de Telebásica. Estos no son docentes, ni concursan para una plaza educativa, explicó, por lo que solo ganaban $700 mensuales. Ahora, se les mejoró el salario en un rango entre $900 y $1,000. Estos funcionarios brindan clases gracias a módulos televisados, lo que facilita la enseñanza a niños de educación multigrado, en lugares sin planteles regulares y de difícil acceso.
A su vez, precisó que el Meduca mantiene en sus planillas a 9 mil trabajadores manuales que ganaban $400 al mes, un sueldo por debajo del salario mínimo. A ellos se les mejoró a $600 mensuales, en el ejercicio de una justicia salarial merecida.
Estas situaciones ocurren, dijo, porque en el Estado panameño el Meduca es el sector con mayor volumen de trabajadores, 65 mil.
Con escuela y sin escuela
Frente a las críticas de colegios con infraestructura deficitaria, falta de servicio eléctrico y otras deficiencias, señaló que en el caso de la Escuela El Japón, de La Locería, ya se ordenó derribar el muro que amenazaba con caer, pero las reparaciones están en licitación.
Paredes explicó que muchos de los problemas que reflejan los planteles pueden resolverse utilizando los recursos del Fondo de Equidad para Calidad en la Educación (Fece), pero el obstáculo radica en que los directores de colegios no lo saben manejar. Por ello, se acaba de capacitar a 480 directores de escuela, aunque admitió que aún faltan muchos por adiestrar.
Lamentó que se den casos más graves como el de la Escuela Miguel Alba, de Soná, Veraguas, la cual tiene ya dos años de haberse licitado y no ha logrado despegar, por la quiebra en que cayó la empresa que ejecutaba el proyecto.
Añadió que se trató de resolver el tema con apoyo de la Contraloría General, pero fue en vano, y ahora será la aseguradora la que deberá asumir las obras con la fianza de ley. Este mismo caso se está dando en el distrito de Los Pozos, Herrera.
En el caso de una escuela de la comarca Ngäbe Buglé que ya tiene meses de haberse construido y no se puede ocupar, la ministra aseguró que el Meduca no puede correrse riesgos, y mientras los inspectores no den el permiso de ocupación no se utilizará. La medida se toma para evitar riesgos y evitar que se repita lo de la Escuela El Japón.
Fuente noticia: http://laestrella.com.pa/panama/nacional/ministra-educacion-admite-fallas-sector/23999134
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