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Simulación de una educación de la sanidad

Por: Eduardo Hernández de la Rosa

El proceso de confinamiento que hemos vivido como humanidad ha reflejado las desigualdades que existen en nuestro presente. Tal como se ha dicho por algunos autores, la posmodernidad ha llegado, pero no de la misma manera para todos (Fullat), este ejercicio de confinamiento nos ha mostrado  las diferentes realidades en las que el riesgo (Beck), se convierte solo en una opción psíquica, más que una realidad inminente.

Si bien, en los contextos periféricos (Wallerstein), la muerte aparece como un culto, como una forma de manifestarse ante las realidades opresoras (Maffesoli, Scot), también emerge como una circunstancia conocida, vivida y natural, que muestra aquellos dibujos que se hacían por los cines más críticos (Buñuel) donde aludían lo crudo de las realidades en las que se vive.

Mi razonamiento aparece del lado de las realidades con las que convivo, aquellas que mostraron desde el inicio la otra cara de la moneda, por un lado, la de la necesidad de confinamiento y por el otro la de posibilidad de confinamiento, claramente ambas con circunstancias distintas.

Así, las realidades latinoamericanas expresaron en lo cotidiano, zonas completas en las que la necesidad de alimentarse era la razón más urgente para no pensar en confinamiento, más que la necesidad de salvaguardar la integridad.

Del confinamiento, emergieron movimientos y transformaciones no deseadas, como resultado del empuje del dispositivo de control salubre en las sociedades. Del lado de la educación, aparecieron ejercicios que impulsaron la migración forzada hacia el proceso de sociodigitalización de las comunidades educativas, siendo esto, una analogía a una estampida, en donde los más veloces podrían mirar y tomar las decisiones del rumbo, por sus condiciones, pero los más lentos, tendrían a sufrir atraso y consecuencias difíciles en su andar.

De la misma manera, el proceso sociodigital cobró factura y expresó de manera constante las dificultades existentes en su desarrollo. Así, se introdujeron dentro del quehacer educativo muchas formas y propuestas de operar la formación cívico-técnica en los estudiantes, sin embargo, las resistencias aparecieron y las formas íntimas de vida se convirtieron en parte del entretenimiento de la construcción formativa, especialmente donde el streaming podía ver su lugar.

Ahora bien, no solo eso cambió, sino que la industria de la sanitización también tuvo un crecimiento, promoviendo un gran simulacro de guerra contra el enemigo invisible. El instrumental militar para hacer frente al enemigo cundió todos los espacios, tanto en público como en lo privado, tanto en lo visible como en lo íntimo; caretas, cubrebocas, googles, guantes, sanitizadores e incluso trajes sanitizantes de diferentes niveles de calidad, se convirtieron en las nuevas formas de negocio para muchos que pudieron ver en el riesgo del contagio un modo de vida, mediante la simulación de la prevención.

Derivado de la necesidad de estos equipamientos, aparecieron reportajes, sobre las funcionalidades de uno u otro aparato para alejar, evadir, prevenir, erradicar e incluso minimizar el virus. Al lado de dicho instrumental de “guerra” contra el SARS-CoV-19, aparecieron otros instrumentos, como lo fueron los “memes” cuyos mensajes aludían al virus desde el aspecto más sarcástico posible, así como dispositivos institucionales, como los semáforos epidemiológicos, cuyas métricas decidían si el confinamiento era menor o más riguroso.

Aún con esta biopolítica, en la vida real, todo podría ser distinto, las personas caminando sin las restricciones de los metros necesarios, hacían ver al enemigo invisible como un mito, como si pudiera prevenirse su asalto a través del aparato sensorial humano, siendo los indicadores bióticos para poder identificar la amenaza  “el estornudo, la tos, la temperatura”, tan pronto es identificado algo de ello, se estigmatiza y se genera un abandono social inmediato.

El gran simulacro, aparece sobretodo en épocas de elecciones, sabedores de que la pandemia no cambia de un momento a otro, que los procesos de contagio se mantienen, aparece la llegada de dosis, para el caso del continente americano, al menos, son evidentes la llegada de vacunas previas a las elecciones, de la mano de la esperanza prometedora de una realidad dosificada como preámbulo del fin del confinamiento.

Al concluir las elecciones, la euforia disminuye y sucede lo esperado, de nueva cuenta se reactivan los colores no deseados del dispositivo del estado: el semáforo epidemiológico, por lo que la esperanza se mantiene nuevamente en espera.

Las autoridades educativas institucionales si bien realizan todas las acciones posibles dentro de la comprensión de sus esfuerzos socioculturales y de las recomendaciones de sus asesores, a todas luces, se observa, que aún son insuficientes, pues ante realidades heterogéneas, donde la pandemia está dosificada, no solo por biología, sino también por condición social, las necesidades y los semáforos se vuelven solo aparatos de simulación institucional, frente a realidades de necesidad coyuntural.

Mientras tanto, se sigue haciendo teoría de lo sociodigital, sin mirar las realidades, sin comprender que los procesos de confinamiento, provocan más que un resguardo al riesgo de nuestra biología, la urgencia de transformar  nuestras necesidades, se olvida que en un contexto desigual, las políticas homogéneas, generan desigualdad y que los cambios, no son ni serán en una sola medida.

El vivir cotidianamente nos expresa las realidades, la sociodigitalización, solo es una forma de enfrentar la pandemia, para intentar mantener el sistema en el que se vive, no obstante, las organizaciones deberán de atender de manera recurrente, que el ser humano no puede mantenerse bajo el síndrome multiscreen del homeoffice, la anomia que produce la adaptación del sistema al confinamiento y la búsqueda de posibilidades de interacción a través de la mediación tecnológica, emergerá de formas que poco sospechamos.

Mientras tanto, las instituciones proveerán de dispositivos de control biopolítico a sus comunidades cautivas, lo cual tendrá como consecuencia un conjunto de construcciones subjetivas en la interiorización de prácticas de la cotidianidad, por lo que se deberá poner especial atención al “simulacro de la sanitización, no solo en una institución, sino en las realidades que vivimos y operamos”.

Referencias

Fullat, O. (2011) Octavi Fullat, filósofo catalán – Posmodernidad e incertidumbre. CNN. recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=0bg7HjXBz1A

Maffesoli, M. (2005). La tajada del diablo. México: Siglo XXI.

Scott, J.(1990). Los dominados y el arte de la resistencia: discursos ocultos. México D.F., México: Ediciones Era.

Beck, U. (2002) La sociedad del riesgo. Madrid: Siglo XXI de España Editores

Wallerstein, I. (2005). Análisis del Sistema Mundo. Una introducción. México: Fondo de Cultura Económica.

Fuente: El autor escribe para OVE

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Consulta Popular y Formación Cívico Política

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Es un momento adecuado para proponer que las jornadas cívicas-políticas y democráticas, como la del 1 de agosto próximo, se conviertan en escenarios de aprendizaje…

En estos días se ha discutido en los medios públicos, especialmente en redes sociales digitales, acerca de las ventajas y desventajas de la consulta popular o pública que se llevará a cabo el próximo 1 de agosto, 2021, sobre si la ciudadanía está o no de acuerdo en iniciar procesos “esclarecedores” de los “actores políticos” del pasado.

Ésta es la pregunta que aparece en la convocatoria publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 28 de octubre de 2020:

“¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?” (1)

Como se puede apreciar, en la pregunta que se contestará durante la consulta popular o pública que viene (con un “Sí o No”), no se cuestiona acerca de la responsabilidad judicial, en apego con el marco constitucional y legal, de ex presidentes de la República, sino sólo, en términos genéricos, sobre “actores políticos”.

Un o una presidente municipal, una o un gobernador y un presidente de México son actores políticos.

¿Con qué figura e institución del Estado se vincularán los resultados de la consulta?

¿Se creará una comisión “esclarecedora” de hechos; una especie de comisión de la verdad? ¿Cuáles son los alcances legales, históricos, políticos y educativos de dicha consulta pública?

Una de las ventajas que tiene esta consulta es, sin embargo, de carácter educativo, pues la jornada cívico-política de agosto, tiene asociación directa con los procesos de formación cívica, ética y política de las niñas, los niños y jóvenes (NNyJ), quienes, sobre todo desde la educación básica, entran en contacto con este tipo de ejercicios y pueden recuperarlo de manera práctica, como una acción y un valor democráticos. Lo lamentable es que las y los estudiantes se encuentran, durante este periodo, de vacaciones.

Cabe recordar que a partir de 4º. Grado de Educación Primaria y durante la Secundaria, se abre la posibilidad de que nuestros NNyJ tengan acceso directo a los principios generales y a los procedimientos específicos de la convivencia social, cívica y política, en un marco de respeto, fraternidad y solidaridad entre mexicanos.

En lo formal, el plan y programas de la educación básica vigentes (2017), establecen que la formación cívica y ética: “Es el espacio curricular dedicado a formalizar saberes vinculados a la construcción de una ciudadanía democrática y el desarrollo de una ética sustentada en la dignidad y los derechos humanos.” (2)

Pregunta para estudiantes y docentes: ¿Qué diferencia hay entre una consulta pública, un referendo y una revocación de mandato? ¿Cuáles son los procesos vinculantes y cuáles no al término de una jornada cívica de esta naturaleza? ¿Nuestros NNyJ tienen claridad o certeza acerca de lo que se decidirá el 1 de agosto próximo?

“En la educación básica… la formación cívica y ética… favorece el respeto, la construcción y el cumplimiento de normas y leyes, considerando que son producto de los acuerdos establecidos entre los integrantes de la sociedad, las cuales señalan derechos y obligaciones para ciudadanos y responsabilidades para servidores públicos.”… “Asimismo, promueve la participación social y política de los estudiantes como acción fundamental para la construcción de ciudadanía.”

“La asignatura Formación Cívica y Ética brinda al estudiante oportunidades sistemáticas y organizadas para reflexionar y deliberar sobre la realidad de México y del mundo actual. Favorece que los estudiantes lleven a cabo acciones para mejorar su entorno, a nivel personal, escolar, comunitario, nacional y global, lo que contribuye a poner en práctica su capacidad para organizarse e intervenir en la solución de conflictos para el bien común.”

¿Qué tipo de prácticas o experiencias de aprendizaje se han llevado a cabo o se realizarán, desde la escuela, a partir de los ejercicios reales donde las y los mexicanos hacemos efectivos los derechos electorales y políticos?

¿Qué actividades escolares se realizaron, por ejemplo, el pasado 6 de junio durante la jornada electoral constitucional? ¿Qué tipo de reflexiones académicas están contempladas, en periodo de receso escolar, por parte de docentes y directivos escolares, como para recuperar los valores cívicos y democráticos que nos dejará la consulta?

Uno de los propósitos generales de la formación cívica y ética en México señala lo siguiente: Que los estudiantes valoren sus vínculos de pertenencia que le dan identidad con diferentes grupos sociales, (esto) con el fin de promover solidaridad, equidad, interculturalidad, valoración de la diversidad, pluralismo y rechazo a la discriminación.

También, el currículo escolar establece que las y los estudiantes participen en las “decisiones y acciones para modificar su entorno escolar, el de la localidad y el del municipio de manera organizada, responsable, informada, crítica y comprometida, en favor del bienestar colectivo y en defensa de la dignidad humana.”

La formación cívica, ética y política en la escuela: “…contribuye a la formación de ciudadanos interesados en los asuntos del lugar, país y mundo en que viven; capaces de colaborar y organizarse con otros para realizar acciones de beneficio común; que valoran la convivencia, la cultura política y la forma de gobierno democrática; y que emplean mecanismos y procesos democráticos para la deliberación, toma de decisiones y elección de representantes y autoridades.”

Es un momento adecuado para proponer que las jornadas cívicas-políticas y democráticas, como la del 1 de agosto próximo, se conviertan en escenarios de aprendizaje situados para NNyJ.

Ello implicará una modificación sustantiva al currículo escolar de la educación básica y media superior. ¿Existe la voluntad, de parte de las autoridades educativas federales y estatales, para realizar un proyecto de cambios a los contenidos de la enseñanza y los aprendizajes escolares? Aquí hay claramente una necesidad de modificaciones sustantivas.

Si a las autoridades electorales, así como a algunos medios de comunicación y a algun@s actores políticos no les ha interesado promover la consulta pública, pregunto ¿Cuál es la actitud de las autoridades educativas sobre esta clase de asuntos esenciales para la educación de las generaciones que vienen a nuestro relevo?

Fuentes consultadas:

(1) Decreto por el que se expide la Convocatoria de Consulta Popular. DOF, 28 de octubre, 2020.

(2) Acuerdo número 07/06/17 por el que se establece el Plan y los Programas de Estudio para la Educación Básica: Aprendizajes clave para la educación integral. DOF, 29 de junio, 2017.

jcmqro3@yahoo.com

Mi Twitter @jcma23


Publicado en SDPnoticias

Fuente: https://profelandia.com/consulta-popular-y-formacion-civico-politica/

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Perú: La Educación del Bicentenario: Retos por cumplir

América del Sur/Perú/23-07-2021/Autor(a) y Fuente: sutep.org

El próximo 28 de julio el Perú habrá llegado a los 200 años de vida republicana, efemérides que toma como referencia la jura de la independencia, aunque en lo real el proceso se consolidaría recién en enero de 1826, con la rendición de la última resistencia española en territorio peruano.

La fecha motiva a reflexionar sobre las tareas que el país tiene pendientes de resolver, en el afán de construir una sociedad con igualdad y un Estado eficiente, transparente y al servicio de todos.

Una de esas tareas es la mejora de la Educación, lucha en la que el SUTEP es pionero y el principal promotor en los últimos 49 años, siendo voz y representante legítimo del magisterio nacional.

Sin brechas ni ausencias 

La propuesta del SUTEP es que iniciada la nueva centuria el Estado debe promover especializaciones e incentivos para aquellos docentes que trabajan con población vulnerable o en situación de pobreza, así como promover las prácticas innovadoras y buen desempeño pedagógico.

No es posible concebir mejoras en el aspecto educativo sin considerar al maestro como el articulador, reconociendo sus capacidades y el esfuerzo permanente que supone enfrentar las carencias y limitaciones que la enseñanza tiene en la actualidad, muchas de ellas ajenas al trabajo del aula, pero que terminan afectando el proceso de aprendizaje, como la desnutrición crónica infantil, la falta de servicios básicos en el hogar y el machismo imperante en nuestra sociedad.

Tanto la pobreza como los dos últimos factores citados propician problemas educativos como la deserción y repitencia, frente a los que el Estado debe implementar programas eficientes de refuerzo, orientación y apoyo, esto con el concurso de maestros y la comunidad, pero además, resolver su ausencia en los pueblos más alejados, donde la desigualdad apremia.

A más de 100 mil millones de soles asciende la brecha de infraestructura educativa. 50% de colegios públicos no cuenta con agua y desagüe.

Nueva visión 

Nuestro sindicato postula la urgencia de imprimir al sistema educativo una visión moderna y que reconozca, eficazmente, las potencialidades que el trinomio maestro-alumno-familia tienen en su entorno más inmediato para generar conocimiento. De allí es que planteamos como reto del Bicentenario líneas de acción como la alfabetización tecnológica, para que ningún estudiante se quede fuera del uso de las Tecnologías de la Comunicación e Información – TIC, accediendo a la Internet y las fuentes de energía sin limitación, esto como derecho asegurado por el Estado.

Es importante que también se dé énfasis a la promoción de la ciencia y la investigación en los tres niveles de enseñanza dentro de la Educación Básica Regular, para lo cual se requiere infraestructura, equipamiento y material de trabajo.

Todo ello, respondiendo a un Proyecto Educativo Nacional – PEN, y a los Proyectos Educativos Regionales – PER, que rescaten el rol participativo de la comunidad en la educación, afiancen el enfoque de género, el respeto a la diversidad, el cuidado del patrimonio material e inmaterial de la Nación y del medioambiente.

El Proyecto Educativo Nacional tiene que estar coordinado con los Proyectos Educativos Regionales para contribuir al desarrollo del país.

Propuesta pedagógica

Nuestra propuesta pedagógica data del Segundo Congreso Pedagógico Nacional del SUTEP, llevado a cabo en el 2002. Esta propuesta se materializó en el Proyecto Educativo Nacional del SUTEP, lo que significó un hito en la modernización en temas educativos, inspirados en la reflexión, la crítica, y la creatividad.

Según expertos, como el gran pedagogo, Walter Peñaloza, quien sostuvo en una conferencia en Encinas 2000, que entre las propuestas educativas elaboradas por los técnicos del Ministerio de Educación, la del Foro Educativo y la del SUTEP, considera que esta última es la más acertada, con ciertas modificaciones por ser la que más se acerca a las necesidades nacionales.

Si quieres conocer más sobre la propuesta pedagógica del SUTEP puedes ver estos videos:

Finalmente, queremos señalar que estamos próximos a presentar un importante documento que contiene las políticas educativas planteadas por nuestro sindicato y que muy pronto anunciaremos el respectivo evento de lanzamiento.

¡Viva la educación pública, gratuita y de calidad!

¡Viva el magisterio peruano!

¡Viva el SUTEP!

Fuente e Imagen: https://sutep.org/articulos/la-educacion-del-bicentenario-retos-por-cumplir/

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El “aula taller” como metodología para descubrir la Pedagogía Cooperaria.

Por: Ana María Ramírez Zarza y José Yorg

“Mirar lejos es tan fácil que da vergüenza mirar. La cosa es mirar cerquita, ver y poder encontrar”. José Larralde

¿Qué método de análisis necesitamos para poder desentrañar y comprender la Pedagogía cooperaria?

“El método es el camino que sigue el pensamiento para conocer la realidad”, nos ilustra León Schujman. Ahora, cabe preguntarnos, en cuanto a nuestros pensamientos, nuestros hábitos, puntos de vista, etc., sabiendo que ellos están influenciados, mediados, por creencias varias ¿Qué tipo de pensamiento debemos poner en práctica para indagar y conocer la realidad?

Repetimos al unísono con Paúl Lambert desde su libro “La Doctrina Cooperativa” cuando señala que “La ciencia explica lo real, la doctrina juzga y propone diversos cambios para mejorar lo real”.

“Esta distinción entre ciencia y doctrina no implica preferencia hacia una u otra: ciencia y doctrina son complementarias y tienen una importancia similar para el destino  de los hombres”.

Así fue nuestra observación, nuestra indagación, conforme fuimos trabajando en muchas y variadas experiencias, diálogos, realización de dictados de cursos para docentes, debates sobre pedagogías en sus diversas corrientes, a la luz de la ciencia y de la doctrina. La Pedagogía cooperaria es fruto de ambas. Así seguimos el método de análisis que permitió descubrir la Pedagogía cooperaria.

Pero, como todos/as sabemos, existe un punto de inflexión, particularmente, antaño, a nosotros nos hacía “ruido” la práctica educativa cooperativa escolar con método aprendido en el Instituto de Formación Docente, es decir, con la pedagogía liberal y su didáctica, aplicada en el quehacer cooperativo.

El ámbito escolar, estructurado de una forma rígida, formal, burocrática, con pocos nichos de espacios para la innovación educativa, confrontan con el ideario cooperativo, sus valores, principios, su forma organizativa de lo teórico-práctico y el trabajo y estudio grupal.

Más allá de que es posible sortear todos esos obstáculos y se avance, esos elementos perturbadores, nos hicieron reflexionar sobre la contradicción, falta de coherencia, entre la Doctrina cooperativa y el método de enseñanza-aprendizaje cooperativo bajo el designio liberal.

Es desde este análisis que proponemos instalar el “aula taller”, en tanto entendemos como la más propicia manera para abordar un trabajo grupal, de equipo casi, para ir avanzando paso a paso en nuestra labor investigadora. En ella organizamos la acción a partir de un “pensar y hacer grupal”. Ponemos  en juego una labor de lectura analítica y reflexiva, que encaja con lo teórico-práctico en la construcción de nuestras producciones.

Es un método de cotejo para seguir un camino que nos permita conocer la realidad a la luz de la historia y doctrina cooperativa. Sabemos que los Pioneros de Rochdale observaron tal y cual se le presentaba la vida , el trabajo y la sociedad, con una mirada de valores socialistas, y tal como nos ilustra Paúl Lambert, la conclusión a la que llegaron, al ver esa organización social y económica que representaba el capitalismo en su etapa industrial, fue una observación negativa para sus vidas. Allí pensaron en la cooperación organizada.

A través de la organización empresarial de la cooperativa, es decir, de sus órganos sociales, sus normas de conducta y de funcionamiento, sus aspiraciones, sus fines y objetivos, etc., podemos, en fin, comparar con la sociedades mercantiles capitalistas y darnos cuenta cuán diferentes son.

Llegado a este punto, preguntamos y respondernos: ¿La educación liberal contiene a esos elementos cooperativos que tenemos enfrente? Definitivamente, no. Necesitamos, entonces, de un espejo que nos devuelva-en términos educativos- la imagen de lo cooperativo para enseñar y aprender cooperativismo de la manera correcta, es decir, abrevando en una pedagogía cooperativa sui géneris, que le es propia, de sí misma, peculiar.

A esa imagen que nos devuelve el espejo de todo lo cooperativo debemos construirla en clave educativa, edificar lo técnico-pedagógico desde la esencia misma del pensamiento filosófico cooperativo cuyo punto central de objetivo es la acción transformadora. Es como nos dice Paulo Freire “La educación no puede cambiar el mundo, pero puede cambiar a las personas que pueden cambiar el mundo”. Pero, para que eso ocurra, para que el educando y el educador cambien, es imprescindible una experiencia educativa genuinamente pedagógica y didáctica cooperaria.

Rememoremos aquí, por oportuna, la frase de Albert Einstein que bien describe lo que intentamos demostrar, «Locura: hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes»

Muchas veces una anécdota ilustra mejor: Después de disertar sobre la temática en estudio enmarcada en una reunión con docentes de distintos niveles y modalidades, una profesora pidió mayor precisión que despeje sus dudas, a la respuesta, ella concluyó “entonces quiere decir que para entender y aplicar la pedagogía cooperaria deberemos dar vuelta nuestras cabezas”, y sí, definitivamente.

Ese “dar vuelta la cabeza” implica abandonar el criterio pedagógico liberal e ir en busca del criterio esencial de la cooperación en función educativa para dejar de replicar en las aulas una tarea que consolida el individualismo y la mezquindad. De eso se trata, de cambiar la lógica liberal del pensamiento por la lógica del pensamiento cooperativo.

Una reflexión para una conclusión abierta: Sabemos por Enrique Agilda que “Es muy grande el salto imaginario que habría que dar para trasladarnos desde esta sociedad, organizada sobre bases egoístas, a una sociedad asentada en la cooperación con firmes bases económicas, morales y espirituales”.

¡Saludos cooperativos!

Fuente: La autora y el autor escriben para OVE

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Un centenario para releer a Paulo Freire

Por: Dinorah García Romero 

Su compromiso con los más vulnerables y el redescubrimiento de la educación como una obra de arte para tiempos difíciles.  Freire está presente. Releerlo es tarea obligada.

El año 2021 no solo se ha vuelto célebre por la intensidad y letalidad de la COVID-19.

Este año adquiere relieve especial por la celebración del Centenario de Paulo Freire. La fiesta que celebramos en América Latina y el Caribe y en otros contextos geográficos mundiales marca nuevos desafíos sociales y educativos. El nombre y el centro de la festividad es Paulo Freire. El 19 de septiembre del año en curso conmemoramos cien años de su nacimiento. La gratitud se convierte en alegría y en celebración. Los hombres y las mujeres de este continente y de otras latitudes saludan con entusiasmo el recuerdo de un educador comprometido con la transformación del pensamiento y de la práctica educativa y ciudadana. Su legado se ha extendido más allá de las fronteras de la nación que lo vio nacer, Brasil. Por ello, instituciones, grupos y países reactivan sus ideas y propuestas a favor de la libertad y de la educación integral y transformadora de las personas y de las comunidades.  De sus esfuerzos por un mundo más inclusivo y una educación más audaz, podemos hablar sin fin. Hoy, su producción intelectual y su vivencia de la educación popular tienen una vigencia sin igual. Cada palabra, cada proposición, tiene fuerza propia y una direccionalidad clara: este mundo es para todos; prioridad, la constitución de sujetos con capacidad para analizar, interpretar y transformar la realidad.

La exhortación de Freire a los educadores para que asuman su rol como un acto político tiene fuerza mayor en esta época. El carácter político de la tarea educativa ha de ser reforzado para desterrar la indiferencia y el carácter intimista de la práctica educativa. Esta labor ha de comprometernos abiertamente con la construcción cotidiana de la democracia y de un tejido social cada vez menos excluyente y equitativo. Freire crea y sufre en su ejercicio como educador, para que sus pares opten por una educación radicalmente liberadora. Fuera toda atadura dirigida a minimizar capacidades y a establecer diferencias generadoras de desigualdades. Para Freire, la asunción de la educación como acto político pasa por una postura consciente y corresponsable de los educadores. Más que un llamado, este planteamiento de Freire se convierte en un grito. Los sistemas sociopolíticos que gobiernan el mundo secuestran diariamente el pensamiento libre y la práctica cambiante en el ámbito educativo.

Los planes de estudios del ámbito preuniversitario y de la educación superior han de estar alineados para posibilitar la construcción sistemática de la institucionalidad democrática, participativa y justa. Las propuestas académicas han de alejarse de la ambigüedad y de la racionalidad instrumental para que la constitución de sujetos pase del discurso a la realidad. Hemos de impregnar la educación y la sociedad de la sabiduría y de la orientación sociopolítica que Freire propone para ambos ámbitos.  Él nos plantea la política como ciencia y como construcción humana que tiene como lógica y horizonte el desarrollo integral de la persona y de la sociedad para la construcción de un mundo inclusivo e igualitario. La instrumentalización de la educación para que responda a intereses privatizantes y para que priorice la excelencia por encima de la dignidad de estudiantes y educadores no es tarea de ayer. Es una amenaza constante y sutil hoy. La educación como acción y proceso político demanda una actuación educativa y gerencial comprometida con la transformación personal y social en las aulas, en los centros educativos y en las instituciones de educación superior.

Con esta motivación, el Instituto Superior Especializado de Estudios Educativos Pedro Poveda celebra este año Cien días con Paulo Freire. Son actividades para potenciar la función de los educadores como intelectuales, su compromiso con los más vulnerables y el redescubrimiento de la educación como una obra de arte para tiempos difíciles.  Freire está presente. Releerlo es tarea obligada para todos los educadores interesados en una educación y un mundo más humano y justo.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/mercenarios-colombianos-en-santo-domingo-8966771.html:

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Marchas y contramarchas de la educación inclusiva en la Enseñanza Media: Evaluación del dispositivo Mandela. Uruguay

América del Sur/Uruguay/23-07-2021/Autor(a) y Fuente: oei.int

El documento se presentó a través de la plataforma Zoom

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) presentaron el Informe «Marchas y contramarchas de la educación inclusiva en la enseñanza media: Evaluación del dispositivo Mandela”, realizada por el Grupo de Estudios sobre Discapacidad (GEDIS) de la UdelaR, con el apoyo de la OEI. Este documento constituye un valioso aporte para continuar construyendo el camino de la educación inclusiva en los liceos del país.

La presentación estuvo dirigida a Inspectores, Directores y representantes de los centros educativos participantes de la investigación, así como a integrantes del equipo Mandela y de la Mesa de Educación Inclusiva del Consejo Directivo Central.

Durante la apertura, la directora general de Secundaria, licenciada Jenifer Cherro, destacó que “este tipo de actividades nos permiten reflexionar acerca de nuestras prácticas y también nos hacen ver, que el trabajo colaborativo y en equipo, es fundamental, y aquí se hace necesario reunir el esfuerzo conjunto y la mirada de todos, para aumentar la eficiencia cuyos destinatarios finales serán nuestros alumnos.

“Esta es una forma de empezar a soñar con una educación inclusiva de verdad, con todos y para todos. Transitemos por este camino hacia la justicia, para que haya una educación con todos y para todos”, resaltó.

Enmarcado en la política educativa de educación inclusiva de la Administración Nacional de Educación Pública, y en el paradigma social de la discapacidad, desde el año 2019 el dispositivo Mandela se desarrolla en algunos liceos de Secundaria, tales como el Liceo N° 1 de Artigas, Liceo N° 6 de Rivera, Liceo Fraile Muerto, Liceo Cebollatí, Liceo Shangrilá, Liceo Fray Marcos, Liceo N° 3 de Minas y Liceo N° 74 de Montevideo.

La evaluación tuvo como finalidad identificar los avances y las dificultades que quedan por resolver de este proceso, entre ellas la permanencia o no de las barreras que obturan la inclusión y sus consecuencias en la construcción de las trayectorias educativas de los estudiantes en situación de discapacidad.

Estos liceos trabajan a partir de la articulación formada por un equipo de seguimiento y apoyo desde la centralidad, conformado por la Inspección de asignatura, DPEE, DIE, CeR CERESO y Edytic; y de un equipo de trabajo en el territorio, integrado por la Inspección de Institutos, Dirección, tutores y equipo docente. Lo característico del dispositivo es proponer la reflexión colectiva del abordaje de los procesos de enseñanza y de aprendizaje en clave de educación inclusiva, a partir de la incorporación de la figura de un tutor con formación y experiencia en esta área.

Cabe destacar que el enfoque de la educación inclusiva parte del reconocimiento de la diversidad y heterogeneidad humana como natural del contexto educativo. En los últimos años se ha desarrollado bajo el mandato de los postulados de la Educación para todos, y supone un cambio al respecto del enfoque del paradigma anterior.

Fuente e Imagen: https://oei.int/oficinas/uruguay/noticias/marchas-y-contramarchas-de-la-educacion-inclusiva-en-la-ensenanza-media-evaluacion-del-dispositivo-mandela

 

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Reseña: Prácticas y condiciones institucionales para el desarrollo de la docencia

Por: Carlos A. Reyes

De: Mario Rueda Beltrán [coordinador]

La obra Prácticas y condiciones institucionales para el desarrollo de la docencia, de Rueda Beltrán, puede definirse como una mirada comparada de la docencia universitaria a través de sus sujetos, procesos y contenidos. Desde “el pueblo va a la universidad” de Alfaro Siqueiros hasta los pasillos valencianos de la península ibérica, Rueda Beltrán nos exhorta en compañía de un colectivo de autores, a pensar el desarrollo de la docencia universitaria en seis alma mater´s iberoamericanas, iniciando por la nacional autónoma de México hasta la máxima casa universitaria valenciana en España.

Las contrastantes búsquedas de respuestas a las incógnitas que encierra el desempeño docente en la universidad, dirá Rueda Beltrán, representan los puntos de partida para el análisis que cada colaborador ensaya en esta obra, sumando algunas inquietudes referentes de la docencia como profesión y su estatus social. Así, el análisis ofrecido en la obra, tiene como punto estructural y organizacional una gama de indicadores, para dar cuenta de las prácticas y condiciones institucionales definidas en esta controversial labor: la docencia.

Acerca de la metodología

La propuesta metodológica de Rueda Beltrán y compañía, se sustenta en tres escenarios: macro, meso y micro. Cada uno de estos escenarios propone revisar de manera sistemática, directrices institucionales gobernables en cada universidad, que van desde las políticas artificies de lógicas institucionales hasta la caracterización de un perfil profesional docente, configurado por cada universidad. De esta manera, se pasa de un nivel macro a un nivel micro, sin dejar de considerar la articulación metodológica por la que cada política pasa para poder obtener en el capital humano universitario, el objetivo planteado.

Nivel Macro: Las políticas y su influencia en la universidad

La universidad y su relación con las políticas nacionales e internacionales que se implementan e inciden en el desarrollo profesional del docente, retratan el proceder que el Estado tiene con esta institución, muy a pesar de la autonomía con la que gozan y se definen gran parte del gremio universitario. En los últimos años, dirá Rueda Beltrán, las políticas aplicadas a la universidad, particularmente a la docencia, ha incidido en los sujetos edificadores: el docente universitario.

Para el caso de México, por ejemplo, la profesionalización docente ha sido pauta para determinar los escenarios laborales y de desarrollo profesional del docente universitario; en este sentido España y Argentina, son dos casos que comparten esta lógica de perfeccionamiento a través de programas nacionales, donde la evaluación ha sido un tema central de estos programas. Por el contrario, Venezuela responde a una lógica de masificación y adhesión ideológica a la cumbre de una docencia universitaria revolucionaria, lógica que ha sido sustancial para entender no solo la profesión docente, sino también, la labor de la universidad como un acto de resistencia en sociedad.

Las políticas de carácter nacional que define en parte, el andamiaje formativo y de desarrollo profesional del docente universitario, son también respuestas a los marcos globales, entendiendo que cada país articula de manera distinta ese fin global compartido. Sin embargo, a pesar de la multiculturalidad política que eso puede representar, las políticas globales compartidas por zonas muy similares como lo es el cono sur, dirá Rueda Beltrán, suelen ser partícipes de un mismo encuadre regional. Así, las políticas nacionales son respuestas a las políticas internacionales, adoptadas y adaptadas a cada país, a cada sistema educativo y cada idea del docente universitario.

Nivel meso: Los planes y programas

Si bien, las políticas implican pensar en un plano global y generalizado de la universidad, las políticas sufren una sujeción particularizada por y para cada universidad a través de los planes y programas universitarios. Los casos revisados precisan en planes rectorales caracterizados de la transversalidad, con lo que los programas pueden ser propios de cada universidad, pero compartidos con otras universidades para ser desarrollados de acuerdo a sus fines establecidos. En este sentido, para los casos revisados, uno de los programas de mayor sentido en las universidades de análisis, ha sido el de la formación docente.

Si bien, la universidad en cada sistema educativo representa ser educación superior, históricamente ha sido una institución donde su concepción formativa de sus docentes ha carecido de un anclaje pedagógico y didáctico de formación. Se puede advertir que a diferencia de la Escuela Normal como institución de educación superior, la universidad no ha sido una institución que ocupe su labor en la formación de docentes de manera especial, más bien, ha transitado sobre arquetipos de perfeccionamiento de profesionales que se han dedicado a la docencia.

Como “programa salvacionista” a los de formación docente, se han desarrollado programas de evaluación, que han sido programas reduccionista a prácticas pedagógicas y didácticas, orientados a la lógica administrativa del docente universitario. Para el caso español como mexicano, estos programas han sido programas de desarrollo laboral para el docente, perdiendo su densidad evaluativa por un mecanismo de inclusión y exclusión según los indicadores de evaluación docente. Adicionalmente a estos programas, Rueda Beltrán señala los programas de tutorías y orientación vocacional, como procesos complementarios a la función docente universitario.

Ante este escenario los planes y programas, figuran como escenarios de realización de las políticas internacionales y nacionales. Aunque estos escenarios definen contenidos y no condiciones de realización de esos contenidos; las condiciones de relación laboral, la academia, el clima institucional, la infraestructura y el perfil profesional, son sustanciales para entender el éxito o fracaso de estas políticas. Las universidades retomadas, muy a pesar de su comparación y diferenciación, comparten gran parte de esta realidad.

Nivel micro: hablando entre docentes.

En la revisión de los casos universitarios, los docentes, vistos por sí mismos y por los otros (estudiantes), representa un espacio y tiempo de (re)conocimiento. Para Rueda Beltrán, conocer al docente universitario desde su perspectiva, es la mejor forma de conocer el proceder de la política educativa y de cada plan y programa aplicado en su devenir profesional. El análisis desarrollo, considera el perfil profesional como el primer determinante para definir el estatus social del docente. Al mismo tiempo, esto implica pensar en la ausencia de una idea formativa del docente universitario.

La ausencia de una idea formativa universitaria, conlleva a situar otras cuestiones de segundo orden, pero que son esenciales para comprender e interpretar al docente universitario de los casos universitarios. Aquí, los autores expresan la opinión de los sujetos que rodean la figura del docente universitario; las opiniones expresadas, son fuente de reflexiones acerca del docente universitario y de la idea de docencia de éste. La evaluación, por ejemplo, es un mecanismo determinante para el docente universitario, pues determina entre cosas, la forma en que es mirado por sus pares, pero también por los dicentes a su cargo, expresado la pluralidad de condiciones a las que el docente universitario se enfrenta.

El docente universitario: una lectura comparativa.

Los pocos pero necesarios análisis acerca de la docencia universitaria, dirá Rueda Beltrán, ayuda a conocer un campo minado del contraste profesional de la docencia, pues hablamos de un educador formador del profesional de la sociedad, que injustamente mira al docente universitario. Sin embargo, es necesario este tipo de revisionismo para trazar los caminos de la profesión docente universitaria. Considerar los múltiples elementos constituyentes de la docencia universitaria, conlleva a determinar las condiciones de este profesional.

De acuerdo con Rueda Beltrán, la diversidad de las universidades estudiadas, los contextos nacionales de cada una de ellas y sus características particulares, así como la variedad de estrategias y recursos empelados para su escrutinio, dificultan la formulación de conclusiones para cada una de las universidades en estudio. Aunque una cosa es clara y que no se debe de perder de vista, es el estatus profesional del docente universitario; en cada una de estas universidades, la imagen del docente se ve determinado por las condiciones espaciales y temporales de su actuar institucional y de las condiciones que definen su labor.

Los retos y desafíos institucionales que las universidades iberoamericanas enfrentan día a día en función de la docencia, es un tema permanente en las agendas rectorales. No obstante, el desarrollo de una idea formativa con el anclaje identitario y un modelo universitario, aun es distante. Los intentos de sistematización de las políticas de orden nacional o internacional, citan los autores, siguen siendo en un plano discursivo, sin que tales contenidos tengan una aplicación directa en los escenarios. Los planes y programas siguen siendo instrumentos de réplicas políticas, orientadas a la simplificación de la labor docente. Lo anterior, deriva en la percepción del docente universitario y su desarrollo profesional.

Finalmente, la docencia universitaria es un campo de diseminación emergente, donde sus procesos y por ende los sujetos productos de tales, están en una directriz poco innovadora, haciendo de la docencia una labor que requiere la transformación institucional. El actor de esta labor, es, igualmente un sujeto que responde a una lógica institucional conservadora y alineada a prácticas donde la inmediatez y la improvisación es parte de la cotidianeidad. Así, la universidad como institución, deberá asegurar los objetivos de sus artificies de una de sus funciones sustanciales: la docencia; de lo contrario, la docencia será una tarea en declive, que requería la restauración de sus valores, significados y sentido institucional.

Ficha técnica:

Autor(a): Mario Rueda Beltrán [coordinador].

Año: 2016.

Título: Prácticas y condiciones institucionales para el desarrollo de la docencia.

País: México.

Editorial: IISUE UNAM.

Enlace de acceso: https://www.iisue.unam.mx/publicaciones/libros/practicas-y-condiciones-institucionales-para-el-desarrollo-de-la-docencia

Fuente: El autor escribe para OVE

Imagen: https://www.iisue.unam.mx/publicaciones/libros/practicas-y-condiciones-institucionales-para-el-desarrollo-de-la-docencia

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