Page 286 of 2580
1 284 285 286 287 288 2.580

La sal y pimienta de los libros de la @SEP_mx

Por: Anel Guadalupe Montero Díaz

En portugués, a los patrones de tejido se les dice “recetas”.

Sin embargo, las personas pueden tejer, coser, construir y cocinar sin necesidad de ambas, pues los patrones y las recetas son secundarios a las faenas o labores humanas ¿cómo aprendemos a hacer? Pues, justamente haciendo, como lo descubrió John Dewey con su propuesta “learning by doing”. También lo sabía mamá Pina, cuando nos decía a todas sus nietas mientras aprendíamos a cocinar: “ahí tantéenle. No estén atenidas a las medidas”, por lo que antes de saber de litros, onzas y medidas, aprendimos a establecer correlaciones con base en la proporción: “tantos” “pizcas”, “cuartillas” y probando la sal después del primer hervor y “corrigiendo” el sazón antes del último.

Como todo quehacer humano, lo más importante es hacerlo. Grandes tejedoras han hecho obras de arte con sus dedos como instrumento principal, sin técnicas y herramientas consideradas “indispensables” por el marketing y la vendimia hoy en día. Igual que Los Beatles, Kurt Cobain, Jimmy Hendrix o Michael Jackson reconocieron públicamente que no sabían leer música, su secreto era componer “de oído”. También Saramago acostumbraba escribir “de trenecito”, cuestión fácilmente arreglada por su secretaria y su corrector de estilo, porque lo importante era lo que tenía que decir, la profundidad de sus ideas y la relevancia de sus argumentos. 

En Educación Básica, desde el Plan 93´el énfasis está en las prácticas sociales del lenguaje. Es decir, primero está el saber hacer. El lenguaje o metalenguaje viene después y este planteamiento tenía una correlación exquisita con los libros de texto, icónicos y atemporales.

No fue cosa menor que docentes, alumnos y padres de familia nos apropiáramos de “los libros del perrito” e hiciéramos nuestra la desventura de “Paco el Chato”. No sucedió de la noche a la mañana, pero parece ser que nadie se ha tomado el tiempo de analizar las condiciones en las que se logró tal proeza.

Chepina Peralta, igual que los creadores del plan 93´, logró una hazaña tan memorable como la anterior: expertas y amateurs veían su programa para tomar nota de sus recetas, porque querían saber, aprender, otras formas de hacer, crear y alimentar a la familia. Mamá Pina nos pedía a sus nietas que escribiéramos todo para luego ponerlo en práctica. Fue la primera vez que vi a mi abu utilizar una báscula de cocina, tazas y cucharas medidoras y aventurarse a comprar ollas no convencionales. Algo tenía doña Chepina, porque una buena cocinera, siempre reconoce a otra, según abu.

El secreto está en el sazón

En la cocina, lo que diferencia a una cocinera de otra, es el sazón. Un plan de estudios con sus correspondientes programas se debería medir por la apropiación cultural que es capaz de lograr en alumnos, maestros y padres de familia, cuestión que desde el plan 93´ningún gobierno ha sido capaz de lograr y este parece no ser la excepción, salvo que el trabajo de elaborar un panfleto disfrazado de libro de texto lo quiere gratis, demeritando el esfuerzo de todos los participantes a costa de los sueldazos de la alta burocracia de los mismos de siempre.

La intuición que se despierta en la cocina (indisociable del sazón) cuando el cocinero sabe lo que hace a fuerza de haberlo hecho muchas veces, desarrollando su talento, tiene que pagarse al precio que vale lo que se aprecia como una inversión, más que un gasto o una insultante donación. Y es que cocinar, igual que diseñar libros de texto, es una forma de arte, pero no todos los funcionarios comprenden a los artistas ni respetan sus creaciones como una forma de trabajo tan serio y en forma como el de la burocracia que ellos representan.

Hoy, amén de que el Plan 2017 y los Programas derivados del mismo no se ajustan a la reforma al artículo tercero, cuyo mandato exige nuevas asignaturas y docentes acordes a ellas, seguimos trabajando con un desfase curricular entre los libros de texto que hoy se pretenden rediseñar sobre esta misma base y los programas de estudio.

¿Y la receta? ¿Qué plan con el Plan?

En cierta forma, un libro de texto es una receta de cocina que representa y da forma a una propuesta didáctica.

Si la pandemia es un parteaguas entre el mundo que consideramos “normal”, que contribuyó a la aparición de esta contingencia sanitaria global, entonces ni los contenidos, ni los maestros ni la escuela puede permanecer impasible ante este reto. Hace un año, el mundo era otro y las amenazas no pasaban de películas de ciencia ficción en un futuro post apocalíptico. Hoy, la frase de Bill Gates en la serie “explain” de Netflix cobra otro sentido: “Este es el inicio de muchas otras pandemias”.

Frente a esto, una receta puede ser no tener recetas. Los profesionales de la educación, como los buenos cocineros, músicos, tejedores o dibujantes, en teoría no las necesitan, pero si el Estado sigue considerándolo parte importante de su tarea, es el momento de aprovechar la coyuntura a favor de los más desprotegidos.

Por ejemplo, en el caso de niños migrantes, un dispositivo con conectividad sólo para tareas escolares y comunicación con sus maestros tendría el potencial de cambiar la vida de estos niños y de equilibrar el campo de juego en buena medida entre sus pares con condiciones socioeconómicas más favorables.

Por ende, un tema a debate urgente retomaría la pregunta: ¿Es hora de que el libro de texto se convierta en un dispositivo móvil? ¿Pueden las colecciones de los libros del Rincón, estar disponibles a través de ese dispositivo para que los padres de familia puedan también leer con y a sus hijos? ¿puede “el libro de texto” tener múltiples posibilidades a través de la conectividad que el Estado brindaría a cada estudiante? ¿qué papel jugaría la escuela y los maestros en esta propuesta?

Para pensarse, sin duda. Entre tanto, descanse en paz, Chepina Peralta. Una sabia cocinera, maestra de muchas más.

¿Usted qué opina, estimado lector?

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/la-sal-y-pimienta-de-los-libros-de-la-sep_mx/

Comparte este contenido:

Argentina: Vuelta a clases en la Industrial

América del Sur/Argentina/09-04-2021/Autor(a) y Fuente: www.diariodecuyo.com.ar

Ayer, más de 250 estudiantes de la escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, dependiente de la UNSJ, volvieron a las aulas. Se trata de estudiantes de primero, segundo y tercer año. También retornaron todas las especialidades pertenecientes al séptimo año.

Fuente e Imagen: https://www.diariodecuyo.com.ar/sanjuan/Vuelta-a-clases-en-la-Industrial-20210405-0079.html
Comparte este contenido:

La Cuarta Revolución Industrial: el gran reto de las universidades dominicanas

Por: Héctor Rodríguez Cruz

Ojalá que muy pronto podamos contar la historia de “conversión” a Universidad 4.0 de todas las universidades e IES del país.

Estamos frente a la Cuarta Revolución Industrial, una era que está borrando los límites entre las esferas físicas, digitales y biológicas, y transformando las relaciones productivas, económicas y comerciales, hasta modificar radicalmente nuestra forma de vivir, de trabajar, de estudiar  y de relacionarnos. ¡Afrontar los retos del futuro exige ver el mundo desde nuevas perspectivas!

En este escenario, el mayor reto de las más de 40 universidades e instituciones de educación superior del país consiste en ajustar/actualizar/convertir su visión y sus competencias institucionales de cara a la Cuarta Revolución Industrial (Revolución 4.0) como cambio disruptivo que trae desafíos para todos los sectores de la industria, del gobierno, de la educación y miembros de la sociedad.

El concepto de la Cuarta Revolución Industrial fue acuñado por  Klaus Schwab  en el contexto del Foro Económico Mundial del 2016, un acontecimiento que reúne anualmente en Davos, Suiza, un millar de personas capaces de influir en esas transformaciones como jefes de gobierno, empresarios, académicos,  científicos, líderes y emprendedores.

Schwab desarrolla su idea de la Cuarta Revolución Industrial en un libro con el mismo nombre y expresa así la dimensión de la misma: “Pensemos en la impresionante confluencia de avances tecnológicos que abarca amplios campos, como la inteligencia artificial (IA), la robótica, el internet de las cosas (IoT), los vehículos autónomos, la impresión 3D, la nanotecnología, la biotecnología, la ciencia de materiales, el almacenamiento de energía y la computación cuántica”.

Totalmente alineada con la Revolución 4.0, llegó  la Universidad 4.0. Nos encontramos, por tanto, frente a la “Revolución de las Competencias», que dará lugar a nuevas profesiones, a la modificación amplia de las existentes y la desaparición de muchas de ellas, así como a la formación de nuevas habilidades y competencias, determinantes en la empleabilidad de las personas.

En el marco de la Cuarta Revolución Industrial y de la Universidad 4.0,  las universidades e instituciones de educación superior deberán poner la mirada  en el  “Core work-related skills”, que presenta un perfil  de la mayoría de ocupaciones, consistente en una gama de combinaciones de 35 habilidades y competencias relevantes, además del conocimiento especializado específico de cada ocupación.

La Universidad 4.0 deberá reinventar la universidad tradicional y contemplar en sus programas otras competencias  que impactan de manera directa en la calidad del ejercicio de la profesión, tales como liderazgo, emprendimiento e innovación, curiosidad, pensamiento crítico, solución de problemas, ética, ciudadanía  y visión global.  Evitando definir los currículos en términos de competencias. Menos aún, si se especifican erróneamente mediante capacidades, ya que “una cosa es ser capaz y otra muy diferente es ser competente”.

La Revolución 4.0 ya entró en muchas universidades. ¡Y habrá de entrar en las universidades dominicanas!  Veamos algunas experiencias latinoamericanas. En Colombia, en el 2019 se dio una alianza entre el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA Antioquia, la Universidad de Antioquia, UdeA, y Amazon, para formar a 2000 estudiantes en programas relacionados con Cuarta Revolución Industrial.

La Universidad CES de Medellín  desarrolla  nuevos programas en modalidad virtual como Ganadería de Precisión, Gestión de Big Data en Salud y Nanotecnologías para la Salud. La universidad EAFIT ofrece la Maestría en Ciencias de los Datos y Analítica. En la Universidad EIA, también de Medellín, ofrece la Especialización en Big Data e Inteligencia de Negocios.

En México, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, ANUIES, que agrupa más de 200 universidades, en su Asamblea General del 2019 presentó el Modelo “ANUIES frente a la Cuarta Revolución Industrial”.

El Instituto Tecnológico de Monterrey a partir del 2019  estableció un currículo para todos los estudiantes, incluyendo los de primer ingreso, que incluye: Urbanismo Sostenible, Ciencia de Datos, Inteligencia de Negocios Vinculada a Big Data y Analytics, Transformación Pública, Innovación Educativa, Sistemas Digitales, y Nanotecnología. Carreras tradicionales como Contaduría o Arquitectura, integrarán materias de analítica de datos y tecnologías digitales.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en los últimos cinco años  ha creado más de 10 licenciaturas nuevas, como Neurociencias, Desarrollo Comunitario para el Envejecimiento, Física Biomédica, Materiales Sustentables, Negocios Internacionales, Ingeniería Ambiental, Tecnologías para la Información en Ciencias, Economía Industrial y Geociencias. Así como el “Centro de Ciencias de la Complejidad”, conocido como C3 y creado para  tender puentes entre las ciencias exactas, naturales, sociales y humanísticas.

En Chile, el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch) realiza esfuerzos para la adecuación de las universidades chilenas a la 4RI. En Centroamérica, el Consejo Superior de Rectores, en el 2019  celebró en Costa Rica el Diálogo Regional  Centroamérica Digital en la Cuarta Revolución Industrial: Ciencia, Tecnología e Innovación al Servicio de la Región.

Aquí, bajo de Modelo “Triple Hélice”, universidades-empresas-gobierno cargan con la responsabilidad de promover y realizar la Cuarta Revolución Industrial en la República Dominicana. Ojalá que muy pronto podamos contar la historia de “conversión” a Universidad 4.0 de todas las universidades e IES del país.

Mientras esto sucede, invitamos a las comunidades académicas d educación superior a leer y debatir el libro “La Cuarta Revolución Industrial” de Klaus Schwab. Y si se animan,  que lo asuman como libro texto en todas las carreras. ¡Eso esperamos”.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/la-cuarta-revolucion-industrial-el-gran-reto-de-las-universidades-dominicanas-8930680.html

Comparte este contenido:

La realidad de los atletas estudiantiles durante la pandemia

Por:

A más de un año desde que inició la pandemia, el futuro de miles de atletas estudiantiles sigue siendo incierto.

A más de un año que empezó la pandemia, miles de atletas universitarios y de bachillerato temen por su futuro. Les preocupa cómo el COVID-19 podría dañar sus posibilidades de avanzar de la universidad a los deportes profesionales o de la preparatoria al atletismo universitario.

Se han cancelado partidos, torneos, campamentos de entrenamiento y la asistencia médica a los atletas por más de un año debido al Coronavirus, esto ha puesto en riesgo el futuro de miles de deportistas estudiantiles.

La empresa de corredores TD Ameritrade realizó un estudio sobre el impacto del COVID en los deportes juveniles y descubrieron que el 47 % de los atletas creen que la cancelación de sus actividades pone en riesgo su beca universitaria. Son más de 180 mil alumnos cuyo futuro depende de las becas deportivas para ayudar a financiar su educación.

La Asociación Nacional de Atletismo Colegial (NCAA por sus siglas en inglés) detuvo el período de reclutamiento hasta Abril. Esto significa que los entrenadores universitarios no pueden tener contacto cara a cara con los deportistas que cursan la preparatoria o sus padres. Tampoco pueden verlos competir o visitar sus escuelas para evaluar su desempeño y decidir si les otorgan las becas para la universidad.

La pandemia también ha provocado recortes presupuestarios para el deporte en todo Estados Unidos. Según una encuesta realizada por Next College Student Athlete, el 30% de los deportistas estudiantiles les preocupa que las universidades recorten su disciplina deportiva. Es una preocupación genuina pues  decenas de instituciones han tenido que eliminar distintos programas deportivos.

Los departamentos atléticos individuales tendrán que responder cuestionamientos como ¿por qué lidiar con tantos deportes? ¿Por qué un deporte debería ser un deporte universitario en lugar de un deporte de club? Dijo a CNBC Richard Southall, director del College Sport Research Institute y profesor de gestión del deporte y entretenimiento en la Universidad de Carolina del Sur. «Las universidades tendrán que tomar decisiones sobre los presupuestos de viaje, los salarios y el equipo de entrenadores y todas estas inversiones de capital en nuevos edificios, etc.»

Dan Doyle, gerente de reclutamiento de entrenadores para los próximos atletas universitarios explicó que los programas deportivos que se vieron obligados a hacer estos recortes probablemente eliminen los deportes con menos jugadores en el equipo, como el remo, el tenis y el golf. Al final, los deportes con más personal, como el fútbol, el baloncesto y el béisbol son los que ofrecen más beneficios por el número de matrículas que producen.

El futuro sigue siendo incierto para los deportistas pero constantemente están buscando nuevas formas de hacerse notar. Algunos han optado por videoconferencias con los reclutadores universitarios, campamentos transmitidos en vivo o subir videos demostrando sus habilidades.

Aún así, muchos entrenadores motivan a los alumnos a enfocarse en lo académico o considerar programas universitarios que les permitan jugar para luego transferirse en uno o dos años que recuperen el nivel que tienen.

El bienestar físico y mental de los atletas

Por otro lado, la NCAA publicó los resultados de su estudio el “Bienestar de Estudiantes-Atletas” sobre el bienestar físico y mental de los deportistas. Cerca de 25.000 deportistas participaron en la encuesta.

En general, los estudiantes reportaron que, conforme avanzó la pandemia, tuvieron menos dificultad para dormir, así como niveles más bajos de soledad, pérdida, ira y tristeza a comparación del inicio de la cuarentena. Aún así, hubo un incremento en su ansiedad, desesperanza, agotamiento mental y sentimientos de depresión.

Entre las mayores preocupaciones de los atletas están: sus calificaciones (43%), no poder practicar su deporte (33%), la COVID (31%) y preocupaciones financieras (24%). Sobre el coronavirus, el 64 % de los encuestados confirmaron que siguen casi siempre las reglas de distanciamiento social (máscaras, distancia física, no asistir a grandes reuniones).

En el semestre de otoño, el 37 % de los participantes reportaron haberse aislado por síntomas del virus, por haberse expuesto a alguien contagiado o porque hubo un brote de casos en su universidad. El 51 % dijeron que algún familiar o amigo dieron positivo en ese tiempo y el 9 % tiene o tuvo a alguien cercano hospitalizado o que falleció.

Con toda esta situación, es difícil para ellos concentrarse en sus deportes y llegar a su rendimiento máximo. La ansiedad puede extenderse a problemas con el sueño, las relaciones o el rendimiento escolar.

Aloiya Earl, doctora que forma parte del equipo de medicina deportiva de Premier Orthopaedics de la Universidad de Dayton recomienda que los deportistas estén en contacto con algún médico o psicólogo deportivo que les de consejos y estrategias personalizadas para tratar su estrés y ansiedad.

Para aquellos cuyas temporadas siguen retrasadas o suspendidas indefinidamente algo que les ayudará a mejorar su salud mental es mantenerse conectado con sus compañeros de equipo ya que ayuda a normalizar la experiencia y a sentirse escuchados y apoyados ya que están pasando por lo mismo.

Por otro lado, la doctora Earl dice que, en su experiencia, los atletas han hecho un gran trabajo ejercitándose por su cuenta. Aún así, para aquellos que están fuera de forma se recomienda : para los corredores o atletas de resistencia, que comiencen despacio y aumentar el kilometraje o intensidad en un 10 % por semana para evitar lesiones. Para los que practican baloncesto o deportes que requieren ráfagas de energía deben concentrarse en aumentar gradualmente y prestar atención si presentan dolor muscular o es incomodidad ya que el segundo termina en lesión y no es normal. Consumir comidas nutritivas y mantenerse hidratado para apoyar su cuerpo y sistema inmunológico también es súper importante para recuperar su nivel.

Los deportistas y el COVID-19

Aunque la mayoría de los atletas son muy saludables y han presentado síntomas muy leves o han sido asintomáticos, según la doctora Earl, existen casos donde los alumnos han sufrido de miocarditis. Esto es la inflamación del músculo cardíaco como reacción a un virus, que puede ser gripe, no sólo coronavirus.

“Por lo general, se diagnostica porque alguien ha tenido un síntoma fuera de lo común, como falta de aire o dolor en el pecho después de estar enfermo. Si tienen estos síntomas cuando regresan a los deportes y están aumentando su frecuencia cardíaca y su presión arterial, nos indicaría que tal vez deberíamos hacer algunas pruebas cardíacas » explica la doctora Earl.

Por eso recomienda mínimo tomar diez días sin hacer ejercicio, aún si no presentaron síntomas para prevenir que suceda. “Es importante tomarse ese tiempo adicional para prevenir cualquier inflamación cardíaca”, aconseja. «Te recuperarás rápidamente siempre y cuando vuelvas a tu actividad de forma segura». Aún así, la Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda regresar por etapas con la autorización del médico del atleta.

Un estudio reciente publicado en Journals of the American College of Cardiology estudió a 54 atletas estudiantiles masculinos con una edad promedio de 19 años que habían dado positivo por COVID-19 en una universidad en West Virginia. Aunque la muestra fue pequeña, descubrieron que uno de cada tres presentó anomalías cardíacas como miocarditis, algunos sin siquiera presentar síntomas.

Es necesario realizar una investigación más profunda para conocer los verdaderos riesgos y conocer las implicaciones a largo plazo pero aún así es una preocupación seria y debería tomarse en cuenta a la hora de que los deportistas regresen a entrenar.

“Niños que practican deportes que realizan entrenamientos de alta intensidad son los niños con mayor riesgo ”, dijo el Dr. Gianmichel Corrado del departamento de medicina deportiva del Boston Children’s Hospital a Boston 25 News. “Un niño que tiene el corazón inflamado y lo enviaron de nuevo a jugar, eso aumenta el riesgo de muerte súbita. Y esos son los niños por los que estamos realmente preocupados. Da miedo. Y no sabemos mucho sobre este virus ”.

Otra enfermedad seria que se ha presentado en varios niños deportistas es el Síndrome inflamatorio multisistémico (MIS-C). Según AAP esto significa que los enfermos tendrán fiebre durante 24 horas o más, tienen inflamación en el cuerpo y problemas con muchos órganos, como los intestinos, el corazón, el cerebro, los pulmones, la piel y los riñones.

La Academia Americana de Pediatría recomienda que cualquier niño que presentó síntomas graves de COVID-19 o fueron diagnosticados con MIS-C, sean tratados como si tuvieran miocarditis y no competir durante tres a seis meses o hasta que un cardiólogo pediatra los dé de alta.

Tristemente, puede que la vida que miles de atletas estudiantiles estaban acostumbrados nunca vuelva a ser la misma después del COVID-19. Desde perder años de condición física por no poder entrenar o competir, hasta la manera en que universidades, bachilleratos y los deportes profesionales reclutan a los deportistas puede que sea diferente.

Más allá de juegos sin admiradores, desinfectar los lugares de entrenamiento y jugadores obligados a usar mascarillas en los entrenamientos, la realidad de regresar a la cancha después de la pandemia sigue siendo un tema incierto. Los deportistas que no han optado por otra carrera no les queda de otra que seguir esforzándose y esperar a ver qué les depara el futuro.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/la-realidad-de-los-atletas-durante-la-pandemia

Comparte este contenido:

El Salvador: Sin internet, sin agua… varios centros educativos no están listos para recibir alumnos

América Central/EL Salvador/09-04-2021/Autora; Susana Joma/Fuente: www.elsalvador.com

Representantes de instituciones consultadas explican que pospondrán la activación de clases semipresenciales algunas semanas.

A diferencia de otras instituciones que se reportan listas para el 6 de abril, otras no podrán retornar aún y lo harán en días posteriores. Entre ellas están el Centro Escolar República de Nicaragua, siempre de San Salvador; el Complejo Educativo Walter Soundy, de Santa Tecla, así como el Centro Escolar Profesor José Luis Ernesto Sánchez, de Lourdes, en La Libertad.

Francisco Zelada, director del C. E. República de Nicaragua, informó que este no reúne las condiciones para regresar a clases semipresenciales mañana, debido a que las instalaciones están en proceso de remodelación bajo un proyecto del MINED y FEPADE, no tienen servicio de internet, ni de agua potable.

videoconferencia, Glasswing, Marvin Jos? Monge Figueroa, Complejo educativo Walter Soundy.

Imagen de archivo en el Centro Educativo Walter Soundy. La institución no abrirá operaciones ni en semipresencial el 6 de abril. / Foto EDH Archivo

El Complejo Educativo Walter Soundy en este momento funciona como centro de acopio, desde donde el Gobierno está repartiendo insumos de bioseguridad a otros municipios, lo que les impide recibir estudiantes.

Paz Zetino Gutiérrez, subdirector de este centro, dijo que planean reabrir hasta el 12 de abril, cuando estiman que la escuela podría haber sido desalojada.

Consulta aquí el listado de centros educativos autorizados para reanudar clases semipresenciales el 6 de abril

Mientras, en el Centro Escolar Profesor José Luis Ernesto Sánchez aún no pueden dar el paso porque, según explicó David Rodríguez, su director, no lograron finalizar el proceso de acreditación de su protocolo de bioseguridad antes de Semana Santa, porque les faltaba anexar horarios.

Fuente e Imagen: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/educacion-centros-internet-agua-semipresencial/824123/2021/

Comparte este contenido:

INEGI: desenmascarando la fantasía educativa.

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz

El 23 de marzo de 2021 el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó los resultados de la Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación (ECOVID-ED), cuyo objetivo general se centra en el conocimiento del impacto por la cancelación provisional de clases presenciales, en la experiencia educativa de niños y jóvenes de 3 a 29 años de edad. Aunque ofrece una mirada general sobre el acontecer educativo durante la pandemia, centrándose en temas como la dinámica de la matrícula o el uso de tecnología, la información que arroja la consulta contrasta con la postura oficial, caracterizada por el optimismo y los resultados favorables.

De acuerdo con la encuesta, sólo 5.3% de la población objetivo manifestó emplear la televisión digital en sus actividades escolares o clases a distancia. Llama poderosamente la atención este dato al ser los programas televisivos uno de los componentes principales de la oferta oficial: se esperaría, después de que fueron destinados varios cientos de millones de pesos a televisoras privadas para ampliar la cobertura de las clases remotas, un mayor uso de este medio de comunicación. El dato podría motivar sospechas en cuanto a la calidad de las clases por televisión, su desestimación por alumnos y padres de familia e incluso un posible descarte, por parte de los docentes, de los procesos de enseñanza.

La pandemia ha golpeado la matrícula: se estima que 1.8 millones de estudiantes, de entre quienes cursaron el ciclo 2019-2020, ya no se inscribieron al 2020-2021 tan solo por razones relacionadas con la pandemia o la falta de recursos. Tal cifra supera a los 1.1 millones que, para el ciclo escolar 2017-2018, abandonaron la escuela de primaria a media superior (MEJOREDU, 2020, p. 136). Es importante tener en cuenta que la encuesta fue realizada en diciembre de 2020, previo a la fase más aguda de la pandemia en México (enero), por lo que la cantidad de niños y jóvenes fuera de la escuela podría ser considerablemente mayor actualmente. Se ha insistido a los docentes que busquen por todos los medios posibles continuar la comunicación con sus alumnos, pero ¿qué estrategia ha realizado la autoridad para contener la avalancha de estudiantes expulsados? ¿A cuántos de esos alumnos se podrá recuperar?

Hace algunas semanas la SEP emitió un comunicado en el que señaló que, de acuerdo a un estudio, nueve de cada 10 estudiantes habían aprendido con la estrategia educativa a distancia. En su momento, Esteban Moctezuma, compareciendo ante el Senado, refirió que la pandemia no había afectado la calidad de los aprendizajes. La consulta del INEGI hace dudar de tales aseveraciones: entre quienes no concluyeron el ciclo escolar 2019-2020 por causas asociadas al COVID- 19 (435 mil estudiantes), 26.6% señaló a la poca funcionalidad para el aprendizaje de las clases a distancia como el motivo principal que los llevó a dejar la escuela.

Los elogios del discurso oficial a la labor del profesor, si bien merecidos en muchísimos casos, son peligrosos cuando pretenden transmitir una imagen de perfección y así soslayar oportunidades de mejora. En ese sentido, la consulta del INEGI complementa las expresiones favorables de las autoridades, haciendo alusión a desventajas que podrían estar relacionados directamente con la acción docente: 27.1% de los informantes de la encuesta ha señalado la falta de seguimiento al aprendizaje de los alumnos como una de las principales desventajas de las clases a distancia, mientras que 18.8% al exceso de carga académica y actividades escolares. Si bien la estrategia educativa a distancia se ha mantenido en pie, de manera general, gracias al ímpetu del profesorado, vale la pena también reconocer y trabajar sobre los yerros cometidos en esta empresa.

Como se observa, el resultado de la encuesta realizada por el INEGI dibuja un panorama mucho más complejo del que se reconoce en los discursos oficiales. Pone de manifiesto problemas para los que se esperarían acciones específicas por parte de toda la comunidad educativa, empezando por el abandono escolar. El golpe que la pandemia ha dado a las escuelas merece pues una bien pensada estrategia de recuperación. El regreso a clases, en el momento que se tenga que dar, debería estar precedido por una reflexión profunda en torno a los fines y medios de la reactivación escolar presencial.  Es de celebrarse que una consulta como ésta ponga sobre la mesa de debate la voz, muchas veces ignorada, de las familias mexicanas. Al igual que otros ejercicios realizados en sectores académicos, la encuesta efectuada por el INEGI brinda elementos para desenmascarar una postura que pretende minimizar los efectos de la pandemia y, mediante una escasa autocrítica, asumir que todo lo realizado va por buen camino.

*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Twitter: @proferoger85

Fuente e Imagen: http://proferogelio.blogspot.com/2021/03/inegi-desenmascarando-la-fantasia.html

Comparte este contenido:

Educación, vida, riesgos y libertad, a propósito del aborto y las tres causales

Por: Julio Leonardo Valeirón Ureña

Una educación que no nos educa en la capacidad de desarrollar y ejercer nuestra capacidad de ejercicio de la libertad, es una educación que, además de muy costosa, no sirve para nada.

Aprender a vivir con nuestras decisiones y la conciencia que ello supone, es una experiencia enlazada con el sentido que le damos a nuestra vida y existencia, y la capacidad de asumirlas en sus consecuencias.

Hace ya muchos años, era un adolescente entonces, leí un libro que en aquel tiempo marcó mi vida. Fue como una guía político – espiritual. Se trata de Riesgos y osadías del existirde Ignace Lepp. John Robert Lepp nació en Estonia en el 1909 y falleció en Francia en el 1966. Hijo de un capitán naval, nació a bordo de un barco en el Mar Báltico, y ahí vivió junto a su hermano y al cuidado de su madre. Siendo un joven adolescente de 15 años y luego de leer La Madre de Gorki, se unió al Partido Comunista francés. Muchos años más tarde y decepcionado del comunismo real y de las incongruencias de sus dirigentes se convierte al cristianismo. El punto de inflexión de este proceso fue la novela Quo Vadisdel polaco Henryk SienKiewicz y el contacto a través de ella de la forma de vida de las primeras comunidades cristianas. Esta historia está relatada en su libro De Marx a Cristo. Estudió teología, psicología y psicoanálisis. Fue ordenado como sacerdote en el 1941. Toda esta información aparece en el sitio web Wikipedia. Entre sus libros, además del referido, se encuentran La Moral Auténtica, Psicoanálisis el Amor, Psicoanálisis de la MuertePsicoanálisis de la Existencia, La Nueva Moral, Comunicación de la ExistenciaLos cambios de vida: observándonos a nosotros mismos en nuestra existencia total; entre otros.

En Riesgos y Osadías del Existir, Lepp nos plantea entre otras, cuatro ideas importantes:

  • El ser humano es quien ha de edificar su existencia por sí mismo y elegir su vocación, su profesión y su estadio de vida.
  • El riesgo aumenta en función de la autenticidad de la vida; es decir, cuanta más libertad ponga una persona en su conducta, mayor será el riesgo. La fuente del riesgo no está en el determinismo, sino en la libertad.
  • El riesgo es inherente a la vida y negarse por miedo a dar el salto hacia lo desconocido, nunca le permitirá llegar a lo que busca.
  • El riesgo debe estar solo subordinado a la autenticidad.

Si bien es cierto que la socialización es el proceso mediante el cual las personas, situadas en determinados contextos sociales y culturales, incorporan ideas, creencias, actitudes, comportamientos, estilos de vida, etc, etc, etc., ese mismo ser humano podrá desarrollar la capacidad de tomar decisiones. Es decir, ejercer su derecho a la libertad.

Aprender a vivir con nuestras decisiones y la conciencia que ello supone, es una experiencia enlazada con el sentido que le damos a nuestra vida y existencia, y la capacidad de asumirlas en sus consecuencias. Todo ello, podríamos decir, es un perpetuo juego entre libertad y responsabilidad.

La educación como práctica de la libertad, fue un eslogan e incluso, el título de un libro que fue una guía de lo que pretendía ser el camino de una oferta educativa en los años sesenta. Los seres humanos debemos ser educados justamente para enfrentar las decisiones que la vida nos deparara en el presente y el futuro. De ahí que aprender a comprender la realidad, en sus múltiples manifestaciones personales, sociales y naturales, y, a guiar nuestras decisiones por los valores fundamentales que sustentan nuestra propia vida como ser personal y social que somos, es una función fundamental de la educación. De la educación en todos sus órdenes y ámbitos: familiar, escolar y social.

Sin estos principios fundamentales podríamos tener todas las legislaciones que consideremos necesarias y pertinentes para conducir, y hasta penalizar nuestro comportamiento, y de seguro que las cosas no cambiarían. Seguiremos “pasándonos el semáforo en rojo”, o exponiendo nuestras vidas a prácticas “médicas o no médicas” insospechadas, para interrumpir un embarazo no deseado.

Hace muchos años coordiné un estudio sobre el aborto, con mujeres que se encontraban en ese proceso en la Maternidad de La Altagracia. Aunque en su mayoría afirmaban que el proceso se inició por una caída abrupta, otras admitieron situaciones muy complicadas: desde golpes en el vientre realizados por sus parejas, toma de algún té que alguien les recomendó, a ganchos de ropa insertados vía la vagina. Era una realidad vivida por ellas de manera muy dolorosa y con grandes cargas de conciencia, pero, sobre todo, sin instancias sociales que las acompañaran en su proceso de decisión, para luego penalizarlas.

Tengo dudas de si trata o no de contar con disposiciones legales y con ello, finalmente, “calmar nuestra conciencia personal y ciudadana”. Por supuesto, no niego la importancia de las regulaciones legales que organizan la vida personal y social. Mi mayor preocupación se centra en el ser humano que se ve ante la situación de algo que no desea, o no quiso, como incluso, en la de aquella persona que llevará a cabo los procesos necesarios que hagan posible la decisión del primero. Pero de igual manera, en la del ser cuya vida se verá interrumpida y que, por supuesto, nunca tendremos idea de que podría significar su vida para la vida de su familia, comunidad o sociedad. Ése ser queda sin voz.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/educacion-vida-riesgos-y-libertad-a-proposito-del-aborto-y-las-tres-causales-8925780.html

Comparte este contenido:
Page 286 of 2580
1 284 285 286 287 288 2.580