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¿Por qué “deben aprender” eso y no otra cosa? ¿Por qué así y no de otra manera?

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Debido a que en unos días se iniciará el ciclo escolar 2019-2020 para la Educación Básica en México (Preescolar, Primaria y Secundaria), que por cierto será el primer año lectivo en época de la llamada “Cuarta Transformación” de la vida pública del país; y a propósito del texto publicado la semana pasada en este espacio (“Pensamiento Matemático y Educación Preescolar”, SDP Noticias, 16 de agosto, 2019), en esta ocasión abordaré con una doble pregunta la afirmación que da título a esta columna: ¿Qué y cómo enseñar y aprender en la Educación Básica?

Dada la inminencia de este inicio de clases, es probable que algunas madres y padres de familia, y abuelitos, se pregunten o estén interesados en saber qué aprenden sus hijos e hijas (o nietos) en la escuela, sobre todo en la pública: ¿Por qué “deben aprender” eso y no otra cosa? ¿Por qué así y no de otra manera? Por todo ello, el tema exige acercarnos a los planteamientos generados por la investigación educativa reciente, puesto que implica identificar los criterios que las autoridades educativas establecen como relevantes y pertinentes para definir la selección de los contenidos y métodos educativos, dirigidos a los niños en edad escolar de la Educación Básica (entre los 3 y los 15 años, aproximadamente), a partir de los hallazgos generados por la investigación.

Justamente, uno de los comentarios que recibimos en relación con la columna mencionada y publicada gentilmente por SDP Noticias, específicamente respecto a los resultados obtenidos luego de una evaluación que aplicamos hace unas semanas a un grupo de educadoras, en el campo de formación “Pensamiento Matemático”, indicaba que el instrumento utilizado para llevar a cabo dicha evaluación docente incorporaba elementos de programas educativos no vigentes, aunque otros sí: “… algunos de los aspectos teóricos no se mencionan en el programa de preescolar, me parece que ese fue el motivo del desconocimiento de quienes participaron en la evaluación, sin embargo, hay otros que son la base desde la licenciatura que sí están inmersos.” (1) Otro comentario interesante, que nos enviaron por la red Twitter, de algún modo coincide con la opinión anterior; éste decía así: “Los maestros del nivel básico en general estamos obligados a observar el programa escolar vigente. Lo invito a revisar el campo formativo desarrollo del pensamiento matemático y analizar los aprendizajes esperados…”

Por supuesto que manejamos los planes y programas de la educación básica. De hecho, ésta fue la respuesta que dimos en la citada red social: “El instrumento de evaluación de docentes toma como referentes principales los Programas de Educación Preescolar (PEP) 1992, 2004 y 2011. El programa vigente, 2017, ha sido «aligerado» en comparación con los anteriores. Los docentes pueden, sin embargo, ir más allá de los «mínimos» marcados por el programa vigente.”

Podríamos decir entonces que la pregunta a debatir es: ¿Los docentes deben ser evaluados, para fines formativos, sólo con los contenidos y métodos que marca el programa vigente? ¿O este tipo de evaluación debe partir, en efecto, desde ese referente curricular y considerar además los elementos incorporados durante la práctica docente, a partir del dominio de los programas anteriores?

Un reporte del recientemente “reconvertido” (o legalmente desaparecido) Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, señala lo siguiente refiriéndose al “currículo” o “curriculum escolar”: “…éste va más allá del tratamiento de los contenidos y las formas de apropiarse de ellos. Implica tener claridad sobre las intenciones educativas y la necesidad de articular los saberes fundamentales y la metodología para alcanzarlos. La consideración a esta relación entre contenido y formas de enseñanza impacta necesariamente en otros elementos que recrean el trabajo didáctico, y lleva a tomar decisiones sobre qué conocimientos promueven la asimilación de información o cuáles son fundamentales para desarrollar el pensamiento del alumno. También implica la búsqueda sobre determinadas situaciones educativas que promuevan un tipo de aprendizaje a partir de la enseñanza que se recibe. Seleccionar determinados contenidos y formas de abordarlos lleva implícita una concepción sobre los sujetos de la educación y su intervención en el proceso, y en torno a la valoración sobre el producto o el proceso durante el trabajo pedagógico y el tipo de recursos y los materiales necesarios. Todos estos elementos curriculares adquieren significado en la interacción de los diferentes espacios de intervención educativa, principalmente en el aula, que es donde se establecen y toman sentido las prácticas educativas.” (2)

Al respecto de este interesante debate, retomo las ideas que escribió hace algunos años el psicólogo español César Coll, de la Universidad de Barcelona: “Por una parte, los contenidos reflejan y concretan las intenciones educativas y, a través de ellas, las finalidades de la educación básica y la función o funciones prioritarias que los grupos sociales dominantes o mayoritarios le atribuyen… Por otra parte, si bien es cierto que conviene distinguir cuidadosamente entre los contenidos incluidos en las propuestas curriculares –prescriptivas o no–, los contenidos enseñados y los contenidos que aprenden y se apropian los alumnos, no lo es menos que los primeros orientan, condicionan o determinan en mayor o menor medida, según los casos, lo que finalmente se enseña y se aprende en las aulas… No puede sorprender, en consecuencia, que los intentos de innovación, reforma o mejora de la educación escolar hayan estado siempre asociados, entre otros, a cambios más o menos profundos de los contenidos de enseñanza y aprendizaje. Y no puede sorprendernos que en un momento como el actual, en el que nuestras sociedades se enfrentan a nuevos retos y desafíos, surja otra vez la necesidad de volver a plantearnos estas preguntas sobre los contenidos escolares y revisar las respuestas que les hemos dado en el pasado. En suma, lejos de ser un aspecto secundario o simplemente subsidiario de otros, las decisiones sobre los contenidos escolares y los análisis, las reflexiones y los debates que a menudo les acompañan tienen una entidad propia y merecen una atención diferenciada.” (3)

Una primera conclusión a que nos conduce la exposición de estas ideas y el reinicio del debate, indica que una cosa son los programas educativos dados a conocer a la sociedad por parte de las autoridades educativas, que son generalmente producto de las propuestas que generan los equipos técnicos, junto con los grupos de funcionarios especializados en Educación Básica; que otra cosa es la práctica docente y pedagógica que se lleva a cabo en el aula y demás espacios escolares; y que una tercera cosa diferente es lo que los alumnos aprenden. Por lo tanto, un gran desafío es lograr que estas tres cosas se sintonicen.

Después de reflexionar sobre estos temas, una segunda conclusión es que los criterios normativos para evaluar a los docentes y su práctica (con intereses formativos), sobre todo en la escuela pública, no se agotan con la revisión, recuperación o planteamiento de las formalidades que están plasmadas en el documento vigente, llamado “Plan y Programas”, sino que dichos criterios deberán estar dados o definidos por la riqueza que está implicada en la labor profesional de la docencia, la dirección escolar o la asesoría técnica in situ, es decir, por todo lo que se da, “en movimiento”, en la escuela, tanto en forma individual como colectiva.

Por último, considero que este tipo de debates deja al descubierto algunos de los retos centrales o transversales que tiene frente a sí la normatividad educativa nacional, (que está por cierto en proceso de rediseño), con respecto a los procesos de evaluación formativa de las figuras educativas: docentes, directivos escolares y equipos de asesoría técnica (y que se establecerán, en breve, en la Ley del Sistema de Carrera de las Maestras y los Maestros); es decir, el reto principal estará dado en la definición acerca del qué y del cómo serán evaluadas dichas figuras. Definición que estará en la cancha de las y los legisladores, y de las autoridades educativas federales actuales.

Si las y los legisladores, así como las autoridades educativas federales, deciden que la evaluación formativa de docentes sólo será individual, y no social, es decir que seguirá sin considerar las capacidades y potencialidades del equipo o grupo educativo que trabaja en la escuela, entonces el problema de la parcialidad y la simplificación de las evaluaciones dirigidas a los profesionales de la educación, seguirá sin resolverse.

Fuentes consultadas:

(1) Comentario de la Mtra. María del Pilar Guevara (Educadora). Veracruz.

(2) INEE (2019). “Marco referencial y metodológico para la evaluación de contenidos y métodos educativos”. México.

(3) César Coll. (2006). “Lo básico en la educación básica. Reflexiones en torno a la revisión y actualización del currículo de la educación básica”. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 8 (1). Consultado el día de mes de año en: http://redie.uabc.mx/vol8no1/contenido-coll.html

Fuente: http://www.educacionfutura.org/por-que-deben-aprender-eso-y-no-otra-cosa-por-que-asi-y-no-de-otra-manera/

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Guía para formadores: Formación de educadores populares para el aprovechamiento de las tecnologías de la información y comunicación en su práctica docente

Reseña: El presente documento es una propuesta para la formación de educadores populares en el marco del proceso de la integración de las tecnologías de información y comunicación a sus prácticas educativas. Las orientaciones expuestas surgen de la experiencia de formación que se ha desarrollado en escuelas pertenecientes a Fe y Alegría en países de Latinoamérica. El manual está dirigido a los entornos educativos que desarrollan los procesos de la capacitación inicial y permanente de educadores en informática educativa bajo una estrategia de formación en red con modalidades presenciales y a distancia en espacios virtuales.
El Programa de Informática de la Federación Internacional de Fe y Alegría, desde el año 2002 viene trabajando en la promoción del aprovechamiento de las tecnologías informáticas, para asegurar su correspondencia con los preceptos de la educación popular, con los principios de nuestro ideario, con las necesidades de la población que se atiende y con la realidad en que se desenvuelve nuestra acción.

Federación Internacional de Fe y Alegría
Depósito Legal: If60320070044058
ISBN: 978-980-7135-02-3
Caracas 2007

Fuente: http://www.feyalegria.org/sites/default/files/Formacion_Educadores.pdf

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India pone en marcha programa gigante de formación de docentes

Asia/India/22 Agosto 2019/Fuente: Prensa Latina

El Ministerio de Desarrollo de los Recursos Humanos de la India anunció que puso en marcha el programa de formación de docentes más grande del mundo, se divulgó hoy en esta capital.
Se trata de la Iniciativa Nacional para el Avance Integral de Directores de Escuela y Maestros, indicó el diario The Hindu.

‘Necesitamos apoyar a nuestros maestros para que puedan fomentar el pensamiento crítico entre los estudiantes en lugar del aprendizaje de memoria’, dijo la secretaria de Educación Escolar Rina Ray durante la inauguración del proyecto.

Más de 42 millones de maestros y directores de escuelas públicas de educación primaria de todo el país se someterán en los próximos meses a un programa de formación de cinco días de duración para aprender métodos de enseñanza innovadores, el uso del arte y la tecnología en el aula y técnicas básicas de asesoramiento.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=299921&SEO=india-pone-en-marcha-programa-gigante-de-formacion-de-docentes
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Poca calidad y mucha deserción: ¿crisis en la educación media?

Por: Juan Miguel Hernández/El Espectador

Un informe de seguimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Colombia analiza la cobertura, el nivel educativo de los docentes, los resultados de las pruebas Saber y las tasas de deserción en el sector rural. Revela, por ejemplo, que el 34 % de los jóvenes que dejan el colegio lo hacen por problemas económicos.

La educación de calidad es el cuarto de los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que buscan conciliar el progreso económico, el bienestar social y la sostenibilidad del planeta para 2030. Este objetivo particular, firmado en 2015 por Colombia y 173 países más, tiene como propósito “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos los ciudadanos”. Entre las metas concretas están el acceso a la educación primaria y secundaria, el acceso a servicios de atención y desarrollo en primera infancia y el acceso igualitario de hombres y mujeres a la educación superior.

Aunque es fundamental aumentar los recursos y los cupos universitarios, el Gobierno y los expertos en educación coinciden en que el primer paso para cumplir esta meta es fortalecer la educación media, que en la mayoría de colegios de Colombia incluye los grados décimo y once. Es ahí, en ese tiempo de toma de decisiones, cuando los estudiantes tienen entre 14 y 17 años, que muchos definen su futuro.

Por eso el Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE), de la Universidad de los Andes, y el curso Datos, Diseño y Comunicación, del Departamento de Diseño de la misma universidad, presentaron una investigación que recopiló información detallada sobre cómo va Colombia en el cumplimiento del objetivo de educación de calidad. Este informe muestra la participación del PIB de Colombia en educación con respecto a otros países de Latinoamérica y revela cómo está la educación media en cobertura, nivel educativo docente, calidad promedio de pruebas Saber y deserción.

De acuerdo con los investigadores, la importancia de este análisis radica en que “estos factores influencian el ingreso de los estudiantes a la educación superior y reconocen que la buena calidad en la educación media se puede reflejar en el crecimiento económico del país”.

Una gráfica muestra que la inversión promedio del PIB entre los años 2010-2014 en Colombia fue del 4,64 %, una de las más bajas de la región. Bolivia, Argentina y Brasil destinaron para educación 6,89, 5,29 y 5,80 % del PIB, respectivamente. En 2019 Colombia invirtió $41,3 billones, es decir, 4,3 % del PIB, cifra que muestra que, aunque este es el presupuesto más alto que ha asignado para la educación, en la práctica se reduce la participación de este sector en el PIB en comparación con años anteriores. Dinamarca es el país del mundo que más invierte en educación: 8 % del PIB.

 

Cobertura en educación media

Según el Ministerio de Educación, la cobertura neta describe la relación entre los estudiantes matriculados en un nivel educativo y los que tienen la edad apropiada para cursarlo. De acuerdo con datos del DANE, las tasas más altas de cobertura de educación media están en Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Atlántico y Santander. En estos departamentos, entre 50 y 60 % de los jóvenes de 15, 16 y 17 años están cursando décimo y once en el colegio.

La tasa de cobertura más baja para esta misma población está en Guainía: en algunos municipios de este departamento la cobertura es del 1 % y en otros del 10 %. En Vaupés y Vichada la cobertura está entre 10 y 20 %. La Guajira, Guaviare, Chocó, Caquetá, Amazonas y Nariño tienen una cobertura que oscila entre 20 y 30 %. En Arauca, Putumayo, Cauca, Magdalena, Norte de Santander y San Andrés y Providencia la cobertura está entre el 30 y el 40 %. Huila, Valle del Cauca, Córdoba, Bolívar, Cesar, Antioquia, Caldas, Meta, Tolima, Sucre, Risaralda, Casanare y Quindío están entre 40 y 50 %.

El estudio confirma que los profesores son el componente escolar con mayor influencia en los procesos de aprendizaje de los estudiantes, más que la infraestructura o la tecnología. Para llegar a esta conclusión, los investigadores compararon la cantidad de docentes con nivel educativo de posgrado que dictan clases en educación media y el promedio de los resultados de las pruebas Saber presentadas en grado 11 por los estudiantes.

“Mejorar la calidad de los maestros eleva también los estándares del proceso educativo. Se estima que por cada punto porcentual que aumente el número de docentes con posgrado en un colegio, el desempeño académico de los alumnos aumentaría en promedio entre 0,08 y 0,31”. Un ejemplo que muestra esta relación es que Chocó, con 88 profesores con posgrado, obtuvo en promedio 209 puntos de 500 en las pruebas Saber. En cambio, Bogotá, con 3.825 profesores con posgrado, obtuvo en promedio 275 puntos, un incremento del 32 %.

 

Deserción en educación media

En entrevista con El Espectador, la ministra de Educación, María Victoria Angulo, reconoció que la deserción en educación media es muy alta y se agudiza en zonas rurales. Angulo hizo énfasis en la necesidad de garantizar las condiciones mínimas para que los adolescentes que llegan a noveno no dejen el colegio. “Vamos a lanzar un programa de reducción de deserción que integre los programas de alimentación, transporte e infraestructura a la educación rural”.

 
Fuente: https://www.elespectador.com/articulo-503
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Libro: Educación de las Sexualidades: los puntos de partida de la educación sexual

Título: Educación de las Sexualidades. Los puntos de partida de la Educación Sexual (87 pg.)

Autor: DE LA CRUZ MARTIN-ROMO, C.

Año: 2003

Publicación: Guía de Orientación, Cruz Roja Juventud, Madrid.

ISBN: 84-7899-178-6

El título de este libro quiere ser toda una declaración de intenciones, mucho más que un simple juego de palabras. Hablamos de Educación de las Sexualidades porque ese es nuestro objetivo: todas las sexualidades de todos los chicos y de todas las chicas.

Esta guía se enmarca dentro del Área de Promoción y Educación para la Salud de CRJ y complementa la Guía de Orientación sobre Promoción y Educación para la Salud cuya página web podéis visitar.

1. A modo de presentación1. A modo de presentación
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2. Nuestras posibilidades, entre lo real y lo ideal2. Nuestras posibilidades, entre lo real y lo ideal
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3. Educación sexual con sexología3. Educación sexual con sexología
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4. Educación sexual con pedagogía4. Educación sexual con pedagogía
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5. Las actitudes, herramienta y objetivo5. Las actitudes, herramienta y objetivo
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6. Sexualidades: de la infancia a la juventud6. Sexualidades: de la infancia a la juventud
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7. Compatibles y necesarios7. Compatibles y necesarios
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8. Los contenidos de la Educación Sexual8. Los contenidos de la Educación Sexual
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9. Cuestión de matices. Algunas claves para la intervención9. Cuestión de matices. Algunas claves para la intervención
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Guía completaGuía completa
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Descargar en: https://www.amaltea.org/wp-content/uploads/2015/09/libesex.pdf

Fuente: http://www.cruzroja.es/portal/page?_pageid=94,152531&_dad=portal30&_schema=PORTAL30

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“Saber escuchar a los estudiantes es vital para el avance educativo”

Por: Marta Moreno.

A menudo nos referimos a la importancia de que los estudiantes aprendan a escuchar activamente pero, ¿qué pasa con el docente? José Antonio Fernández Bravo, maestro y autor de ‘La sonrisa del conocimiento’ nos cuenta cuáles son los beneficios y por qué todos los profesores deberían escuchar al que aprende.

José Antonio Fernández Bravo es docente, investigador educativo y el autor de ‘La sonrisa del conocimiento’ en el que propone ‘CEMA’, un método de aprendizaje que describe los pasos que debe dar el que enseña para provocar saber en el que aprende. En la obra hace especial hincapié en la importancia de la escucha activa por parte del profesor y de saber escuchar a los estudiantes y describe diferentes beneficios y herramientas para poder llevarlo a cabo dentro del aula.

Pregunta: ¿Cómo puede conseguir un docente que el estudiante crea en sí mismo?

Respuesta: Haciéndole sentir que los demás creen en él, al tener en cuenta en todo momento lo que quiere expresar. El docente debe dirigirse al alumnado con una actitud de encuentro, de cercanía, de búsqueda conjunta: “¿Qué podríamos hacer para…?” “¿dónde podríamos encontrar?” “¿cómo podemos saber si es cierto o falso?”, “¿qué se te ocurre a ti?”, “¿qué pasaría si?” Son formas de actuar que llevan por mensaje implícito un “cuento contigo”. Un mensaje que anima a respetar todas las respuestas, por absurdas que puedan parecer, y provoca la necesidad -entre los estudiantes- de formular nuevas preguntas que les ayudarán a encontrar el conocimiento; sin negar o afirmar, con bien o mal.

Les reforzamos su creer en sí mismos, cuando les ponemos en situación de tomar decisiones propias y se les ayuda a responsabilizarse de las consecuencias que se derivan de las decisiones que toman. De estas ideas podemos deducir que las metodologías activas son imprescindibles en nuestras clases -a cualquier edad-, y que la información verbal de forma exclusiva, por parte del que enseña, debilita seriamente la autoestima, la confianza, la seguridad, la implicación… de los que aprenden; variables todas fundamentales para el desarrollo personal.

» La información verbal de forma exclusiva, por parte del que enseña, debilita seriamente la autoestima de los que aprenden «

Una persona empieza a creer en sí misma cuando lo intenta, y termina creyendo en sí misma cuando lo consigue. El profesor, maestro debe favorecer, patrocinar, sostener y acoger situaciones en las que nuestros alumnos pierdan el miedo a intentarlo, y a reintentarlo, hasta que consigan un éxito mayor que el estimado.

Pregunta: ¿En qué sentido es importante que un docente sepa escuchar a sus alumnos?

Respuesta: Los criterios y valores culturales de la sociedad actual son diferentes a los de otras épocas. Incluso, dentro de una misma sociedad hay diferentes perfiles de personas (varias culturas, costumbres locales diferentes,…) Si a esta premisa se le añade que cada persona es única, la escucha no puede ser una propuesta hipotética, sino una incorporación categórica y vital para cualquier avance educativa.

Si enseñar es ante todo producir aprendizaje, la brújula del docente debe señalar en todo momento a la manera de aprender. Son los alumnos los que marcan las tendencias educativas, y los buenos resultados de aprendizaje los que garantizan su actualidad. Es necesario saber escuchar para enseñar desde el cerebro del que aprende con la sonrisa del conocimiento.

» Son los alumnos los que marcan las tendencias educativas «

Pregunta: A menudo hablamos de los métodos para que los estudiantes aprendan a escuchar pero, ¿cómo aprende un docente?

Respuesta: Obteniendo respuesta a las preguntas: “¿Por qué hacen lo que hacen?”, “¿por qué dicen lo que dicen?”, “¿por qué sienten lo que sienten?”, “¿por qué reaccionan como reaccionan?”, “¿Por qué perciben lo que perciben?” Para ello hay que distinguir las necesidades del que aprende de los deseos del que enseña. Es fundamental creer en el que aprende, entendiendo que:

  • Nadie responde por azar a no ser que haya sido intimidado,
  • Nadie quiere responder de forma equivocada cuando conscientemente conoce la respuesta correcta.
  • Siempre hay un porqué para lo que hacemos, lo que sentimos, lo que percibimos, lo que sentimos…
  • Ni existe, ni existirá método de enseñanza superior a la capacidad de aprendizaje de la mente humana.
José Antonio Fernández Bravo

Pregunta: ¿Debería otorgarse más importancia a la escucha activa en la formación docente?

Respuesta: Escuchar es un procedimiento que nos lleva a un objetivo previsto para alcanzar un determinado fin. En la formación docente el fin no es escuchar, sino sacar adelante a nuestros alumnos: que quieran saber, que sepan bien, que apliquen correctamente lo que saben… buscando siempre el desarrollo integral de la persona. La escucha activa implica escuchar para actuar, con el propósito de obtener respuestas, canalizar propósitos, justificar satisfacciones, resolver problemas, modelar soluciones, descifrar los códigos de la disposición y el encuentro, etc.; para devolverles mejorado lo que nuestros alumnos nos han ofrecido.

Pregunta: ¿De qué manera está vinculada la creatividad con el saber escuchar?

Respuesta: No tiene sentido enseñar -por ejemplo- a restar a todos los niños de una clase de la misma manera, porque ellos tienen distintos procesos de pensamiento y distintas formas de aprender. La misma idea podríamos transferirla al aprendizaje de cualquier otro contenido, tema o concepto. Cuando un colegio enseña con el procedimiento ‘ABC’, difícilmente escuchará a los niños que necesiten del procedimiento que se identifique con una letra distinta a esa. Saber escuchar implica aceptación y respeto por lo que te dicen, para transformarlo en conocimiento, y esa transformación precisa mucho de la creatividad por el potencial de éxito que tiene la pluralidad de alternativas, frente a un único camino de difícil previsión meteorológica.

Pregunta: ¿Qué puede aprender un docente (o un padre/madre) de los niños?

Respuesta: Aprenderán a desvelar enigmas, generar ilusión por descubrir cosas y tener oportunidades para aplicarlas.

De los niños, un docente aprenderá a ser docente, una madre a ser madre y un padre a ser padre. Parece obvio, pero quizás no seamos conscientes de lo esencial. ¿Cómo puede un docente aprender a ser docente de niños sin los niños? ¿Cómo puede un padre o una madre aprender a ser padre o madre sin sus hijos? Cuando imaginamos el saber lo único que sabemos es que imaginamos. La única realidad que contiene el saber es conocer la realidad.

No todos los docentes, padres o madres aprenden de los niños, pero ninguno podrá hacerlo sin ellos; es decir, que no aprenderán los que de los niños no aprendan; y, que lo que aprendan estará siempre en función de su actitud.

Pregunta: ¿En qué consiste el método CEMA?

Respuesta: Describe los pasos que debe dar el que enseña para provocar saber en el que aprende. Es como la ingeniería del camino para la adquisición del conocimiento.

José Antonio Fernández Bravo

En los métodos tradicionales, el docente es el proveedor de los contenidos elaborados y el alumno los consume. Es difícil obtener conocimiento si el proceso que se sigue consiste en aceptar la información que se recibe, memorizar la información recibida y, por último, asistir a la conjetura de esperar que el alumno entienda lo que ha memorizado. INFORMAR, MEMORIZAR y ENTENDER (I-M-E)

Muy diferente es la ruta que establece el método CEMA:

  • Comprender, dar sentido propio al correcto significado.
  • Enunciar, informar con rigor y claridad. Necesariamente después de que se haya comprendido.
  • Memorizar-retener-reproducir. Es el tercer paso; guardar en el recuerdo cómo se llama lo que ya se sabe qué es.
  • Aplicar para fortalecer el aprendizaje y adquirir el saber. Paso final para el resurgir, acoplar y transferir.

COMPRENDER-ENUNCIAR-MEMORIZAR y APLICAR (C-E-M-A). Es un método ontológico-epistemológico. Por un lado, comprende al que aprende (tiene en cuenta a la persona, al ser en todas sus dimensiones, cree en esa persona, encuentra una explicación para sus actos, busca el entendimiento de su manifestación y conducta …); por otro lado, exige que comprenda el que aprende (alcanzar el significado, adquirir conocimiento, declarar sentimientos, entender comportamientos, …).

Pregunta: Para terminar, un pequeño test… ¿qué te sugieren las siguientes palabras?

  • Escuchar: generosidad
  • Escuela: los múltiplos de las condiciones
  • Educación: el porvenir del respeto
  • Infancia: el tesoro que más enriquece
  • Enseñanza: rompecabezas de un sueño

Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/jose-antonio-fernandez-bravo-escuchar-estudiantes/111192.html

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