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La desvalorización de la asesoría pedagógica en la Nueva Escuela Mexicana

Por: Fernando David García Culebro

 

En los albores de un nuevo marco curricular en la educación básica del sistema educativo mexicano y ante el desafío de los/las docentes de una formación pedagógica basada en un paradigma diferente en el que la mayoría del magisterio fue formado, es lamentablemente incongruente en la Nueva Escuela Mexicana, la desvalorización evidente de la Asesoría Pedagógica.

Lo anterior, puede constatarse, en que ningún trabajador/a de la educación básica que se encuentre adscrito a una supervisión escolar con clave de docente o directivo en la función de asesoría pedagógica, puede participar en algún tipo de ascenso, ya sea vertical u horizontal y, también, se considera al nombramiento de forma temporal y sin clave.

¿No es esto acaso, una enorme incongruencia ante las necesidades formativas que presenta la nueva propuesta curricular de la SEP?, que si bien es cierto, estos espacios formativos, no deberán ser presentados en formato de capacitación, sino más bien, en diálogo de saberes que propicien una verdadera autonomía profesional e impulse hacia la autonomía escolar; la figura del o la asesora pedagógica es desde mi entender, trascendental, para el acompañamiento, seguimiento y fortalecimiento del trabajo docente.

En palabras de la propia SEP esta labor consiste en:

 Acompañar, apoyar, asesorar y recomendar a los colectivos docentes conforme a las necesidades de mejora de las prácticas educativas detectadas, a partir de las evidencias, observaciones, visitas y requerimientos expresados por estos colectivos, así como de los procesos y resultados de aprendizaje de los educandos y favorecer experiencias de aprendizaje. Además de formación que incidan en la transformación de las prácticas educativas con la finalidad de mejorar el aprendizaje y desarrollo integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en la escuela [1]. (SEP, 2020, P.9).

Por ende, existe una enorme necesidad de fortalecer las funciones de asesoría pedagógica, generando las condiciones para que lo mencionado por la SEP, citado en el párrafo anterior, se lleve a cabo como se sugiere.

En ese mismo sentido, en consideración de la  Consulta Nacional, realizada en agosto de 2018, por el equipo de transición del gobierno de AMLO, el 48 por ciento de las escuelas más pobres de nuestro país corresponde a la modalidad multigrado” y, por consiguiente, planteaba el entonces, secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán: “la necesidad de  elaborar un modelo para la educación en esa modalidad” [2].

¿A caso, no son los asesores pedagógicos de las zonas escolares que por su cercanía a los y las  docentes de escuelas con esas características, las personas más apropiadas para ser parte de esa estrategia nacional para Multigrado?, ¿Cuál es la estrategia nacional para fortalecer la función de asesoría pedagógica?

Aunque en el discurso se menciona reiteradamente la valorización docente y el valor de la asesoría pedagógica, en la práctica, se realiza lo contrario, con sobrecargas de actividades administrativas a quienes realizan esta función, con los recortes de personal adscrito a las supervisiones escolares y con la exclusión en  la participación para todo tipo de ascenso, vertical u horizontal.

En relación a ello, en la consulta nacional, mencionada en párrafos anteriores, la voz de los y las maestras pidió “reducir carga administrativa, pues consumen hasta el 50% del tiempo (sin precisar si es tiempo de vida, del día, de la jornada de trabajo, del mes, del año…) para responder solicitudes de información de terceros” [3].   Cuatro años después de dicha consulta, los avances en ese tema han sido mínimos. Y dicha carga, nuevamente, descansa sobre los hombros de Asesores Pedagógicos en las supervisiones escolares.

Por ello, considero que en las mesas y asambleas de análisis del nuevo marco curricular, debe estar presente este tema. No estoy a favor de un sistema meritocrático impulsado por la USICAMM, sino más bien, a favor de crear los entornos para potenciar dicha función en el sistema educativo mexicano  que garantice condiciones como: permanencia en el cargo y, una verdadera descarga administrativa.

El rol del/la asesor/a pedagógico está atravesado por una serie de actividades que no corresponden a la razón de ser de este nombramiento y merece ser revisado minuciosamente por la SEP y las asambleas de análisis.

Para ese análisis, es imprescindible considerar que si las supervisiones escolares no cuentan con personal suficiente dedicado a las labores de carácter administrativas, por ende, se tendrá como consecuencia, lo que sucede actualmente en la realización de actividades que no corresponden al nombramiento del asesor/a pedagógico.

Por su parte, la ausencia de garantías en la permanencia en la función, impide un vigorizado seguimiento de la praxis educativa de cada zona escolar. Situación que contradice a las necesidades formativas y de transformación educativa, planteadas en el nuevo marco curricular 2022.

 En suma, y citando a Joel Orozco: “la respuesta no es ofertar esta función con carácter temporal, sino darle el verdadero valor académico – pedagógico dentro de las estructuras educativas tanto estatales como federal, respetando sus derechos y mejorando sus garantías laborales”[4]. Así, como proveer las condiciones para que ésta se desarrolle de la mejor manera posible.

Finalmente, quiero hacer notar que omití la palabra Técnico, al mencionar el nombramiento en Asesoría Técnica Pedagógica, porque me parece, que es un concepto también incongruente con el nuevo modelo educativo, su epistemología y sus propuestas de cambio en lo formativo. Lo anterior, tomando en consideración que debemos sustituir la idea de capacitación, por algo más congruente a las Pedagogías Críticas y las Educaciones Populares.


Referencias bibliográficas:

[1] Joel  Orozco, https://profelandia.com/en-la-nueva-escuela-mexica-los-atps-pa-cuando/

[2] Lucía Rivera Ferreiro, Roberto González Villarreal, Marcelino Guerra Mendoza,     https://insurgenciamagisterial.com

[3] Lucía Rivera Ferreiro, Roberto González Villarreal, Marcelino Guerra Mendoza,          https://insurgenciamagisterial.com

[4] Joel  Orozco, https://profelandia.com/en-la-nueva-escuela-mexica-los-atps-pa-cuando/


 

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Resistir o no resistir, esa es la cuestión

Por: Abelardo Carro Nava

«Estamos a unos días de que comience el “piloteo o pilotaje” en 30 escuelas de los distintos estados…»

El texto que sigue a estas líneas, fue expuesto en la mesa de diálogo “Aciertos y desaciertos de la Nueva Escuela Mexicana vista desde los territorios de la resistencia” que, el colectivo ACOEO (Aprender en Comunalidad, Otra Educación en Oaxaca), organizó el pasado 10 de septiembre y en el que participaron Teresita Garduño, Mauro Jarquín, Lev Moujahid Velázquez y un servidor. Lo comparto con la finalidad de seguir reflexionando sobre distintos asuntos que nos ocupan en el ámbito educativo donde, un plan de estudios, no lo es todo. Desde luego, desde este espacio reitero mi agradecimiento a este grupo de maestras y maestros por la invitación para que intercambiara diferentes puntos de vista, por segunda ocasión, pero ahora, con otros queridos y apreciados colegas. Gracias.

En abril de este año, justo al cierre de una charla que también tuvimos en este mismo espacio, pero con otros apreciables colegas, planteé una pregunta: ¿Cuál es la prisa por implementar el Plan de Estudios 2022 para la educación básica en agosto de este año? Esto, porque los rumores corrían en diversos frentes y, al parecer, la Secretaría de Educación Pública (SEP) tenía en mente dicha implementación para este año.

Las semanas y meses pasaron y el 14 de agosto, también de este año, conocimos el Acuerdo 14/08/22, por el que se establece el Plan de estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria y del cual, al leerlo, tuve varias dudas, sin embargo, en este momento, me gustaría resaltar dos de ellas: ¿qué pasó con la educación inicial?, ¿cómo comprender entonces las fases contempladas en dicho documento y en donde aparece la educación inicial como una de ellas? De lo demás, estoy seguro que hablaremos un poco, sobre todo, por el posible “piloteo” y su puesta en marcha en el ciclo escolar 2023-2024 a un año de que culmine el gobierno lopezobradorista.

No cabe duda que estamos ante un proceso, por así decirlo, inédito en nuestro país, pues de enero a agosto pudimos conocer las distintas versiones que, desafortunada y lamentablemente se difundieron por las redes sociales pero no por los canales oficiales de la SEP. ¿Qué necesidad había de “filtrar” estos documentos por esas vías cuando la misma SEP pudo darlos a conocer pues, como se ha dicho hasta el hartazgo, tenía el propósito de exponer una visión educativa diferente que recogiera las propuestas, en lo sucesivo, de las maestras y maestros de México?

Quienes tuvimos la oportunidad de leer y analizar las distintas versiones, fuimos testigos de los cambios que se fueron gestando. No es para menos observar que en el Anexo del Acuerdo 14/08/22, se perciban algunas modificaciones, por ejemplo, las relacionadas con la disminución del exceso de una crítica al neoliberalismo contenidas en la primera versión. Sin embargo, algunos otros quedaron en la misma tesitura, por ejemplo, el que no se detallen o brinden datos sobre el rezago educativo o el abandono escolar en el Sistema Educativo Mexicano (SEM).

Hace unos días, cuando me contactaron para hacerme la invitación para participar en esta mesa, me comentaban sobre el propósito de la misma y el necesario diálogo que tendría que generarse en razón de la emisión del Acuerdo que ya he señalado; recuerdo que, con quien conversaba, me expresaba su interés por reflexionar sobre algo que me llamó la atención y que les comparto: maestro, ya está el nuevo plan de estudios, ¿esto es lo que esperábamos? De momento me pareció, y me sigue pareciendo, bastante interesante este cuestionamiento y, desde luego, no me atrevería a establecer una aseveración que considerara el pensamiento de las maestras y maestros mexicanos porque, en su seno, en tal cuestionamiento, la subjetividad es manifiesta.

Pienso, como docente frente a grupo, con varios años de servicio en los hombros, y que ha tenido la maravillosa oportunidad de transitar por diferentes niveles y modalidades educativas, que la maestra o el maestro siempre ha estado ahí, sujeto a las disposiciones oficiales que desde los escritorios de la SEP emanan, considerando, desde luego, lo que los organismos internacionales han llegado a proponer y determinar como viable o factible en un momento determinado. ¿Qué diferencia puede existir entre lo que hace tiempo se hacía para implementar un plan de estudios y lo que hoy se está haciendo en nuestro país?, ¿es posible mirar un cambio sustantivo cuando desde la SEP emana lo que habrá de hacerse y, muy posiblemente, cómo habrá de hacerse?, ¿qué grado de autonomía puede tener la profesora o profesor frente a grupo cuando en nada ha cambiado la estructura, vertical y autoritaria, de una Secretaría que hoy impulsa una emancipación pero sin que de pauta a la libertad de decisión en las aulas escolares porque “o se aplica este plan de estudios o se aplica” de la forma en que ha sido concebido desde esta Secretaría?, ¿cómo comprender la profunda contradicción que genera esta propuesta con lo que viene realizando la Unidad para el Sistema de la Carrera de las Maestras y Maestros en sus distintos procesos generadores de brechas salariares y formas de discriminatorias de ingreso y promoción en una profesión tan golpeada y desvalorizada en los últimos años, ya no hablemos del anterior sexenio ni del irrisorio aumento salarial en este gobierno en pro de eso que se vocifera a diestra y siniestra denominada revalorización del magisterio?, ¿cómo comprender esta propuesta curricular a partir del diseño de una formación del profesorado mexicano que nada más no acaba de superar el esquema instrumental-remedial-carencial que poco o nada abona al proceso formativo que, como sabemos, implica la posibilidad de propiciar la comprensión de la construcción del sujeto y la conformación de su individualidad, además de la oportunidad para que logre realizar lo mejor de sí mismo donde quiera que se encuentre?

Entonces, no sé si este plan era lo que esperaban los maestros; lo que sí es que la educación en nuestro país requería de un cambio o transformación que considerara las grandes complejidades que el mundo actual, y particularmente, que el territorio mexicano enfrenta cotidianamente y, en el que las maestras y maestros, alumnas y alumnos, vaya en nuestras escuelas, se hacen manifiestas a cada instante.
Pienso, que el gran tema no pasa por los planes de estudio anteriores ni en el vigente. Repito, las maestras y los maestros han estado ahí, en todo momento: resolviendo, planeando, evaluando, preparando material didáctico, por ejemplo, para 30 o 40 alumnos en grupos con una infraestructura paupérrima, pero, además, conversando con colegas, padres de familia y directivos, impulsando proyectos alternativos en diferentes latitudes. En fin, una actividad que podría pensarse menor pero que, en el seno de las escuelas cobra singular importancia, sobre todo si consideramos que todo ello, contribuye al proceso de enseñanza y de aprendizaje que ocurre en el aula. ¿Cómo responder a los grandes problemas que viven los alumnos en sus comunidades?, ¿cómo resolver los miedos, temores o incertidumbres de las niñas o niños, o bien, impulsar sus sueños, anhelos, aspiraciones o deseos? Estas cuestiones también son parte del ambiente escolar que no necesariamente se resuelven con un currículo.

Hace algunas semanas atrás, dos alumnas que asisten a la escuela en la que me encuentro trabajando actualmente, estuvieron a punto de ser “levantadas” por algunos sujetos en un auto negro. Afortunadamente no lo lograron por la intervención del intendente. El “shock” y conmoción en toda la población escolar fue inminente. ¿Cómo resuelve un plan de estudios este hecho tan lamentable? Es cierto, en clases, en las sesiones, en los protocolos, en alguno de los contenidos se aborda el tema; sin embargo, pienso, éste se ve distante y/o alejado de las vidas de las personas que habitan determinado territorio y, aunque de unos años para acá en esta escuela se ha venido trabajando con el establecimiento de un programa de tutorías y en una unidad de prevención y erradicación de la violencia contra la mujer y equidad de género, nunca es suficiente.

Entonces, ¿con este plan de estudios se espera un cambio súbito, de la noche a la mañana como, posiblemente, desde las oficinas de la SEP o de la Dirección de Materiales Educativos se piensa?; mi respuesta es contundente: no, porque como sabemos, todo cambio, toda transformación implica un proceso, y este proceso es progresivo, paulatino, requiere su tiempo y tratamiento. En fin.

Desafortunadamente vivimos tiempos difíciles en materia educativa. La pandemia, generadora de múltiples estragos propició que buena parte de las alumnas y alumnos no adquieran y desarrollaran los aprendizajes que pudieron haber logrado, otros simplemente abandonaron la escuela porque el sistema nunca hizo algo para retenerlos o contenerlos. Y en medio de todo esto, a mitad del camino, se baja del barco una profesora que busca llegar a la gubernatura en el Estado de México, y llega otra pues, desde Palacio Nacional, el simbolismo es lo que cuenta mientras que, en la SEP, se dibuja y desdibuja un archipiélago de visiones, contradicciones y lucha de poderes como no se había visto. Pero cuidado, no te atrevas a cuestionar o criticar (con fundamento) algunas decisiones o el mismo documento que hoy dio pauta a esta conversación porque, ipso facto, serás calificado de amargado, conservador o neoliberal, y entonces, ¿por qué contemplar al pensamiento crítico como uno de los ejes articuladores en este plan, si nada más desde distintas oficinas de la SEP, no se acepta la crítica ni los argumentos?

Es cierto, ya lo he dicho en otros foros y espacios, hay que reconocer que el Plan de Estudios 2022 para la educación básica, tiene varios puntos importantes con los cuales he coincidido con varios colegas, por ejemplo: a) una postura epistemológica no empleada en anteriores planes; b) la integración de disciplinas e interdisciplinariedad como aspectos que pueden posibilitar el aprendizaje, colocando a la comunidad al centro; c) la integración de la educación inicial como parte de las 6 fases; d) el reconocimiento de lo diverso como punto de partida, y lo comunitario, como horizonte al que se pretende llegar a través de los ejes articuladores y campos formativos; f) el reconocimiento, en los ejes articuladores, del pensamiento crítico e interculturalidad crítica, g) el reconocimiento (social) hacia el docente y la labor que realiza en el aula (didáctica), entre otros.

Pero también tiene varias áreas de oportunidad, por ejemplo: a) un diagnóstico incompleto dado que no se integraron datos sobre el rezago o abandono escolar antes y durante la pandemia; b) el reconocimiento de la comunidad, pero que excluye a otros ámbitos educativos como el de las escuelas particulares o privadas, o los mismos contextos urbanos; c) el establecimiento de programas de español e inglés, pero no otras lenguas, lo cual hace suponer que todo se le encomendará al codiseño, sea lo que eso signifique para la SEP; d) la vinculación con otros niveles educativos que no es del todo definida o, si lo está, es ambigua y contradictoria; por tanto, mientras no sea explícita dicha vinculación quedará bajo la interpretación de las autoridades educativas de los estados y de los propios colectivos docentes; d) el sobre responsabilizar a la pedagogía, la función escolar y al docente en la implementación de este plan hecho que, obliga a preguntarse, si de una vez por todas se hará efectiva la tan anhelada descarga administrativa que abruma el quehacer docente; la evaluación porque, en lo que se ha visto y conocido, sigue siendo la parte más endeble de este documento.

Estamos a unos días de que comience el “piloteo o pilotaje” en 30 escuelas de los distintos estados y, si no me equivoco, de la SEP nadie ha dado a conocer algo tan básico como las razones por las que se determinó que fuera ese número y no otro, y bueno, si no han podido responder esto, supongo no responderán cuál será la metodología que se empleará para recuperar la información, procesarla y presentarla, tal vez en un informe para conocimiento público.

Termino esta intervención comentando que, de enero a la fecha, he estado asistiendo a jardines de niños, primarias y secundarias en diversos estados del país, para hablar un poco sobre este plan de estudios y sobre algunas metodologías activas para el aprendizaje, por ejemplo, el aprendizaje basado proyectos, centros de interés o el enfoque globalizador; en estas sesiones he podido identificar dudas e incertidumbres, pues como bien se dice, el cambio produce estas y otras cuestiones en los seres humanos, sin embargo, lo más valioso que he podido rescatar en este proceso, y por lo cual me siento eternamente agradecido porque he aprendido mucho de elloy de ellos, ha sido el reconocimiento que han podido realizar las maestras y maestros de aquello que han hecho, hacen y harán en lo sucesivo porque, independientemente del plan de estudio, han podido, como siempre lo han hecho, encontrar su sentido en la labor que realizan diariamente en las aulas y en las escuelas.

¿No tendría que ser este uno de los propósitos que tendría que perseguir la SEP?, es decir, ¿no tendría que aprender esta Secretaría de sus maestras y sus maestros?, ¿hasta cuándo dejarán de ser ignoradas e ignorados?

Resistir o no resistir, esa es la cuestión.

Fuente de la información:  https://profelandia.com

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Del Acuerdo Educativo Nacional al Plan de estudios 2022

Por: Lucía Rivera Ferreiro, Roberto González Villarreal, Marcelino Guerra Mendoza.

¿Qué es y de dónde viene la llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM)? ¿Cuándo y cómo aparece?, ¿cuáles son sus elementos sustantivos? ¿Cómo se relaciona con el Acuerdo Educativo Nacional y con el nuevo Plan de Estudios para la Educación básica publicado en agosto pasado? ¿Es realmente nueva? ¿Rompe con la reforma educativa anterior o disfraza de ruptura lo que en realidad es continuidad? Estas son las preguntas que pretendemos responder aquí.

Desde nuestra perspectiva analítica, el recientemente aprobado Plan de Estudios 2022 para la educación preescolar, primaria y secundaria, forma parte de un proceso, más aún, de un nuevo ciclo de reformas educativas de corte neoliberal. Para mostrarlo, identificamos diversos hechos aparentemente aislados, incluso olvidados, sobre todo entre quienes consideran a la NEM como una figura mítica, mera retórica o cascarón vacío.

Procederemos efectuando una sucinta cronología de las acciones, los discursos, las estrategias, las propuestas y acciones gubernamentales ocurridos entre el mes de agosto de 2018 y agosto de 2022, ubicándolos como parte de un proceso aún inacabado. Sobre esta base, examinamos las posibles conexiones, complementariedades, incongruencias y contradicciones.

Breve cronología.

1. En agosto de 2018, el equipo de transición del gobierno de AMLO, convocó a maestras, maestros, estudiantes, padres de familia, autoridades educativas, investigadores, organizaciones de la sociedad civil, especialistas y a todos los interesados en materia educativa, a participar en lo que se conoció como Consulta Nacional por un Acuerdo Nacional sobre la Educación, cuyo propósito era construir un Acuerdo Nacional para una Educación con Equidad y Calidad para el Bienestar de Todos los Mexicanos. Los mecanismos fueron: consulta digital con registro abierto de ponencias y contribuciones a través de una plataforma en internet, 32 foros de consulta estatal con recepción física de ponencias; diálogo social, a través de visitas realizadas por brigadistas voluntarios a hogares en todo el país; diálogo educativo con directores y maestros. Estas actividades se realizaron entre el 25 de agosto y el 29 de octubre de 2018.

2. A principios de diciembre de 2018, luego de un largo acto protocolario, saludos y agradecimientos a brigadistas y participantes en general, sin entrar en detalles metodológicos, de contenido, o tipo de preguntas, se presentaron de manera general los resultados, utilizando un video; luego intervino el secretario ya en funciones, Esteban Moctezuma Barragán, reiterando los hallazgos. Primero: el magisterio nacional está compuesto por maestros y maestras comprometidas, “son de primer nivel mundial”, por eso es necesario revalorar la función magisterial. Segundo: se demanda de una educación que no se limite a formar empleados eficientes sino, además, a personas comprometidas con su comunidad, conscientes del medio ambiente, mexicanos solidarios con su país, ciudadanos responsables y con valores. Tercero: reconocer la diversidad regional y cultural de nuestro país en los planes, programas, evaluaciones y acciones en el sector educativo, así como rescatar la educación indígena, las lenguas indígenas, la educación especial y otras propuestas alternativas de educación. Cuarto: elaborar un modelo para la educación multigrado, considerando que el 48 por ciento de las escuelas más pobres de nuestro país corresponde a esa modalidad. Quinto: existe la necesidad del acompañamiento y el compromiso de los padres familia en la educación de sus hijos, esto dicho por los docentes. Por ello, la escuela se abrirá a la sociedad y, en particular, a los padres de familia, de modo que la escuela sea un verdadero centro comunitario de aprendizaje. Sexto: los maestros no se oponen a la evaluación, ellos “son evaluadores”, por eso las nuevas evaluaciones docentes serán diagnósticas, nunca ligadas al tema laboral sino a la capacitación y a la formación continua. Séptimo: se demanda fortalecer el normalismo por ser la base de la formación magisterial, además cuenta con un amplio conocimiento y probada vocación. También se demanda fortalecer a la UPN, para lo cual se revisarán los métodos de enseñanza para garantizar la excelencia educativa. Octavo: maestros piden reducir carga administrativa, pues consumen hasta el 50% del tiempo (sin precisar si es tiempo de vida, del día, de la jornada de trabajo, del mes, del año…) para responder solicitudes de información de terceros. Noveno: una exigencia es contar con una educación integral, recuperar nuestras raíces, historia e identidad cultural y promover, desde la infancia, las artes, el deporte escolar y el civismo, como parte integrante del currículo. Décimo: “México reclama equidad en la educación, que no hay que confundir con igualdad. En la igualdad se dan recursos a todos por igual, sin importar su circunstancia, en la equidad se dan más recursos a quien más lo necesita. Por ello, se otorgará prioridad a los estados y las escuelas y comunidades marginadas”. Obviamente, la referencia a México es un desplazamiento de los resultados de una consulta a un imperativo oficial. Onceavo: hizo una clara referencia a la NEM, en ese entonces con minúsculas: “el magisterio propone la construcción de una nueva escuela mexicana. Aumentar las escuelas de Tiempo Completo; instrumentar un mecanismo en que se entregue de manera directa los recursos de la Secretaría de Educación Pública a las escuelas; contar con servicios de cocina, comedor y alimentación en las zonas más pobres, y ofrecer una infraestructura digna con energía eléctrica, agua potable, baños limpios, y conexión a internet. Como parte de la construcción de la nueva escuela mexicana, se señala la importancia de capacitar a directores, supervisores y ATPS.

Con base en estos hallazgos, “estamos diseñando el Acuerdo Educativo Nacional que guiará el trabajo del sector educativo durante todo el gobierno”. En ese acto anunció el envío al Congreso de la Unión, de la iniciativa de reforma constitucional al artículo 3° por parte de AMLO, “con la finalidad de abrogar la Reforma 2013 y sentar las bases de una nueva escuela mexicana” (Presentación de resultados de la Consulta Nacional por una Educación de Calidad con Equidad)

3. El 15 de mayo de 2019 se aprueba la reforma constitucional al artículo 3°. En nuestro texto La Continuidad Neoliberal. La producción de la reforma constitucional en educación se expone con detalle cómo transcurrió el proceso legislativo, quiénes intervinieron, qué se aprobó, qué permaneció y por qué afirmamos que no hubo tal abrogación, cuestión que se confirma en esta descripción del surgimiento de la llamada NEM y su concreción en el nuevo Plan de Estudios para la Educación Básica.

4. También en el mes de mayo, circuló en el medio educativo un documento breve titulado Modelo Educativo: Nueva Escuela Mexicana en el que se exponen los principales problemas del plan y programas 2017; siete viñetas fueron suficientes para mencionarlos: sobrecarga de contenidos que impide formar capacidades de pensamiento y una formación integral; vacíos sustanciales sobre los grandes problemas educativos nacionales y globales; es único, homogéneo y ofrece un escaso margen para atender la diversidad; constriñe el concepto de autonomía a un solo espacio curricular sujeto a múltiples controles administrativos; utiliza un lenguaje plagado de tecnicismos que dificulta su comprensión; no toma en cuenta la organización escolar, provocando dificultades en la regulación laboral; se instrumentó con prisa y sin capacitación adecuada.

En este mismo documento se enlistan los compromisos de Guelatao hechos por AMLO durante su campaña, se resumen las directrices del artículo 3°, aludiendo a la NEM de esta manera: será democrática, nacional, humanista, equitativa, integral, inclusiva, intercultural y de excelencia. Además, promoverá en su plan y programas de estudio la perspectiva de género, el conocimiento de las matemáticas, la lectura y la escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado del medio ambiente. Se exponen los objetivos de la renovación curricular y se adelantan propuestas de distribución de la jornada escolar así como la ruta a seguir en el proceso de construcción del nuevo plan de estudios, los principios que orientarán la elaboración, evaluación y selección de materiales educativos así como el proceso editorial que seguirá la renovación de los libros de texto.

5. En agosto de 2019, la SEP puso en marcha varias acciones que, de facto, introdujeron en las escuelas acciones relacionadas con la puesta en marcha de la NEM, si bien de modo incipiente. Una de ellas fue la realización de un taller de capacitación al inicio del ciclo escolar 2019-2020. En la guía de trabajo entregada a los docentes, se incluye como anexo un texto titulado Hacia una Nueva Escuela Mexicana. Se trata quizá de la primera exposición formal de la NEM dirigida al magisterio para su discusión en las escuelas; en la presentación dice lo siguiente:

“Avanzar hacia una educación distinta, más integral y humanista, será un proceso que llevará tiempo, porque demanda del compromiso y el trabajo de todas las maestras y maestros de México. A las autoridades educativas, comenzando por la autoridad federal, le corresponde establecer una propuesta pedagógica viable y congruente con los nuevos postulados constitucionales para todos los niveles educativos, elaborar y poner en marcha un renovado programa de formación inicial y continua y especialmente, crear condiciones materiales, laborales e institucionales para que el trabajo educativo sea más efectivo, es decir, que se exprese en aprendizajes profundos y duraderos de todas las niñas, los niños y adolescentes…Con esta intención, se derogó la reforma 2013 (sic). El malestar, la desmotivación, la desmoralización y aun la zozobra, se establecieron en nuestras escuelas. En ese ambiente era difícil sostener un compromiso profesional para educar diariamente con alegría y entusiasmo, para apoyar a las niñas y los niños que más lo necesitan y, mucho menos, para realizar innovaciones creativas en el trabajo pedagógico cotidiano (p. 45). Por eso…. se abandona una estrategia basada en el control y la presión desde arriba y comenzamos a construir una estrategia basada en el mejoramiento continuo desde abajo, con la participación de los protagonistas del hecho educativo sistemático, las maestras y maestros….

Enseguida se enlistan las acciones llevadas a cabo para avanzar en esa construcción. Respecto al Plan y programas de estudio para el ciclo 2019-2020 se anuncia la suspensión de la aplicación del plan de estudios 2017, “para dar oportunidad de revisar a fondo, con la participación de maestros y maestras, una propuesta curricular” que ha sido materia de controversia, pero hay una excepción que “atiende al principio de que los niños, niñas, y adolescentes están al centro de cualquier decisión educativa”. Enseguida se especifica lo siguiente: “La aplicación del plan y los programas de estudio será de la siguiente manera, para el ciclo 2019-2020:

a) En primero, segundo y tercero de preescolar; primero y segundo de primaria; y primero y segundo de secundaria se aplicará el plan de estudios 2017.

b) En tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria; y en tercero de secundaria, se aplicará el plan de estudios 2011, y los componentes de “Autonomía Curricular” y “Desarrollo Personal y Social” del plan de estudios 2017.”

¿Qué sucedió aquí?, ¿por qué se dice que se abrogó la reforma 2013 y enseguida se anuncia que el plan 2017 continuará aplicándose en preescolar, primaria y secundaria?  Será materia de otro análisis responder estas interrogantes.

6. También en agosto de 2019, en la Guía de Consejo Técnico Escolar fase intensiva, se solicita a los colectivos docentes proponer acciones para echar a andar lo que la SEP define como primeros pasos hacia la NEM, y que son: ubicar a las niñas, niños y adolescentes al centro del quehacer de la escuela; no dejar a nadie atrás ni afuera del máximo logro de aprendizajes, con equidad, inclusión y excelencia en la escuela; vivir la honestidad, generosidad, empatía, colaboración, libertad y confianza en los planteles escolares, fortaleciendo la educación cívica en todos los grados; fortalecer la convivencia familiar, a fin de que las madres y padres participen activa y positivamente en la formación integral de los estudiantes; promover el arte y la actividad física como herramientas potentes para el desarrollo emocional, físico e intelectual de los estudiantes; impulsar la educación plurilingüe e intercultural. De igual manera, la Ruta de Mejora de la reforma 2017, es sustituida por el Programa Escolar de Mejora Continua (PEMC), un instrumento de planeación escolar aparentemente más flexible, también a diseñar en forma colegiada. Nótese que, de modo similar a lo ocurrido en la reforma 2013, todas estas acciones se pusieron marcha cuando aún no se aprobaba la LGE 2019.

7. El 30 de septiembre de 2019 se aprueba la Ley General de Educación. El Título Segundo De la nueva escuela mexicana, Capítulo I: De la función de la nueva escuela mexicana, dice: a través de la nueva escuela mexicana, se buscará la equidad, la excelencia y la mejora continua en la educación, para lo cual colocará al centro de la acción pública el máximo logro de aprendizaje de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Tendrá como objetivos el desarrollo humano integral del educando, reorientar el Sistema Educativo Nacional, incidir en la cultura educativa mediante la corresponsabilidad e impulsar transformaciones sociales dentro de la escuela y en la comunidad.

El Artículo 12 dice que en la prestación de los servicios educativos se impulsará el desarrollo humano integral para:

I. Contribuir a la formación del pensamiento crítico, a la transformación y al crecimiento solidario de la sociedad, enfatizando el trabajo en equipo y el aprendizaje colaborativo.

II. Propiciar un diálogo continuo entre las humanidades, las artes, la ciencia, la tecnología y la innovación como factores del bienestar y la transformación social;

III. Fortalecer el tejido social para evitar la corrupción, a través del fomento de la honestidad y la integridad, además de proteger la naturaleza, impulsar el desarrollo en lo social, ambiental, económico, así como favorecer la generación de capacidades productivas y fomentar una justa distribución del ingreso;

IV. Combatir las causas de discriminación y violencia en las diferentes regiones del país, especialmente la que se ejerce contra la niñez y las mujeres.

V. Alentar la construcción de relaciones sociales, económicas y culturales con base en el respeto de los derechos humanos.

El Artículo 13 agrega otros elementos que hoy vemos presentes en el nuevo plan. Se fomentará en las personas una educación basada en:

I. La identidad, el sentido de pertenencia y el respeto desde la interculturalidad, para considerarse como parte de una nación pluricultural y plurilingüe con una historia que cimienta perspectivas del futuro, que promueva la convivencia armónica entre personas y comunidades para el respeto y reconocimiento de sus diferencias y derechos, en un marco de inclusión social;

II. La responsabilidad ciudadana, sustentada en valores como la honestidad, la justicia, la solidaridad, la reciprocidad, la lealtad, la libertad, entre otros;

III. La participación activa en la transformación de la sociedad, al emplear el pensamiento crítico a partir del análisis, la reflexión, el diálogo, la conciencia histórica, el humanismo y la argumentación para el mejoramiento de los ámbitos social, cultural y político, y

IV. El respeto y cuidado al medio ambiente, con la constante orientación hacia la sostenibilidad, con el fin de comprender y asimilar la interrelación con la naturaleza y de los temas sociales, ambientales y económicos, así como su responsabilidad para la ejecución de acciones que garanticen su preservación y promuevan estilos de vida sostenibles.

El Artículo 14 dice: Para el cumplimiento de los fines y criterios de la educación conforme a lo dispuesto en este Capítulo, la Secretaría promoverá un Acuerdo Educativo Nacional. Este detalle llama la atención, considerando que por la vía de los hechos ya había comenzado. De esta manera, las consultas presentes, pasadas y futuras, adquieren un respaldo legal.

7. El 2 de diciembre de 2019, la SEP publica el boletín 238 en el que  Esteban Moctezuma Barragán reitera nuevamente los principales hallazgos de la consulta efectuada entre agosto y diciembre del año anterior, y va aún más lejos en su justificación: “El Acuerdo Educativo Nacional es el alma de la NEM, se construye todos los días y es flexibleporque cuando alguien hace una reforma, como la que se hizo en el pasado y se impone, es casi imposible cambiarla porque nadie quiere decir que se equivocó….las modificaciones constitucionales en materia educativa son un acuerdo y no una reforma, porque se realizaron con base en la opinión de todos, mediante una consulta nacional, con la realización de 32 foros estatales, la recepción de más de 64 mil ponencias de maestras y maestros y el diálogo educativo sostenido con más de un millón de personas”. A confesión de parte, relevo de pruebas; lo cierto es que legitimidad no le ha faltado a este proceso, todo lo contrario.

8. Entre marzo del 2020 y agosto de 2021, las escuelas permanecieron cerradas, a fin de evitar el contagio del virus SarsCOV-2. La ruta para la construcción del nuevo plan tuvo que ser ajustada, sin embargo, la orientación y el contenido de la NEM estaba perfilado. La SEP, pese a todas las complicaciones y problemas sociales, económicos, de salud y por supuesto, educativos, evidenciados por la pandemia, se mantuvo fiel a la ruta trazada desde la consulta nacional a principios del sexenio.

9. A fines de enero de 2022, se difunde un documento de trabajo titulado Nuevo Marco Curricular, y se anuncia la realización de asambleas a lo largo y ancho del país, con docentes, directivos, especialistas y otros grupos, para discutirlo; en esa versión, la NEM estaba prácticamente ausente. Tres meses más tarde circuló otra de 217 páginas, en donde la NEM es el primer punto. De ahí en adelante esta presencia se mantuvo y se fue reafirmando, hasta llegar a la versión publicada en el DOF el Acuerdo número 14/08/22 por el que se establece el Plan

En síntesis:

La NEM aparece claramente perfilada desde el inicio del sexenio, en concordancia con el contenido del nuevo texto constitucional y la LGE. Lo que hoy conocemos como Nuevo Plan de Estudios 2022, contiene los aspectos sustantivos de lo que Esteban Moctezuma concibió como Nueva Escuela Mexicana, sin alardes, estridencias o rupturas, más bien como continuidades necesarias.

A reserva de un análisis detallado del perfil de egreso, fases, campos de conocimiento y ejes, es posible advertir que, comparando la primera versión que conocimos en enero del 2022 con la de agosto, la primera parecía enfilarse hacia una transformación radical, así nos lo pareció (Marco Curricular y Plan de Estudio 2022 de la Educación Básica Mexicana 2 ¿Qué problemas plantea resolver). Pero al parecer, pronto volvió al redil, ya pueden estar tranquilos los académicos puristas, los defensores a ultranza del conocimiento disciplinar, los acusadores del sesgo ideológico.

La SEP fijó su postura respecto al tipo de plan de estudios a construir, claramente alineado con los criterios establecidos en el Artículo 3° Constitucional, que expresa que la educación será democrática, nacional, humanista, equitativa, integral, inclusiva, intercultural y de excelencia. Desde ´principios del 2019 tenía contemplado realizar el proceso de cambio curricular para comenzar su aplicación en agosto de 2022, cuestión que se pospuso debido a la pandemia. Sin embargo, ya se habían iniciado acciones como grupos de enfoque con maestras y supervisores, también seis foros regionales a los que asistieron docentes de todas las entidades federativas para exponer su experiencia en la aplicación del plan y programas de estudio 2017.

Indiscutiblemente, su construcción es resultado de un amplio proceso de legitimación que hasta ahora ha funcionado como blindaje político a prueba de críticas y rechazos. Los cientos de ponencias y reuniones de las que se derivó el Acuerdo Nacional Educativo cumplió con creces esta función legitimadora, refrendada más tarde con las 32 asambleas realizadas entre febrero y abril de este año. Marx Arriaga no hizo sino transitar la ruta legitimadora inaugurada por Moctezuma Barragán, quizá con más estridencia, pero la misma, al fin y al cabo.

Esta amplia legitimidad se mantiene, pero eso no quita, como hemos visto hasta aquí, que la propuesta del proyecto educativo de la 4T se haya integrado sobre la base de engaños, medias verdades y faltantes.  Esteban Moctezuma aseguró que se abrogaba la reforma 2013, pero las evaluaciones de desempeño continúan; utilizando el eufemismo valoración, la USSICAM funciona bajo la misma lógica que la extinta Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD), utilizando pruebas con reactivos cerrados de cuyos resultados dependen las calificaciones. Las listas de prelación aún existen, su manejo es igual o quizá más opaco que en la reforma anterior. Por otra parte, se anuncia la suspensión del plan 2017, el de la reforma de EPN, pero al mismo tiempo se informa que se continuará aplicando junto con el plan 2011, ¡el aprobado en el sexenio de Calderón! De esta manera, a diferencia de otros procesos, el magisterio ha tenido que planear y someterse a evaluaciones considerando dos planes de estudio aparentemente distintos, pronto tendrá que hacerlo con tres, aunque eso habría que verlo con detenimiento, pues al fin y al cabo forman parte de las reformas neoliberales.

Ciertamente, en este proceso se han eliminado o modificado cuestiones operativas aprobadas por la administración anterior, como las normas de evaluación del aprendizaje mediante el Acuerdo secretarial 11/03/19) que plantea un formato simplificado para registrar calificaciones en escala numérica para primaria y secundaria, mientras que en preescolar se expresa mediante observaciones y sugerencias.

En cuanto a las medias verdades, los clubes, un punto polémico del modelo 2017, se dijo que era decisión del Consejo Técnico de cada escuela continuar o no con ellos. Se restableció la asignatura de tecnología en la educación secundaria (talleres), aunque las escuelas decidirían si utilizaban todo el tiempo disponible para los Talleres de tecnología, o lo combinaban con la impartición de los clubes. Si actualmente han desaparecido, cosa que no podemos afirmar, ha sido por decisión de los colectivos. Otro tema en el que se plantean medias verdades es el de la descarga administrativa. En el documento sobre la NEM utilizado en el taller de agosto de 2019, se dice que durante los últimos tres ciclos escolares la carga administrativa de maestras, maestros y personal directivo creció abruptamente debido a la evaluación del desempeño, los clubes y las exigencias de evaluación del aprendizaje, que implicaba la recolección de evidencias, tareas de cursos, registro en plataformas, etcétera. La cuestión es que todo esto continúa, no ha desaparecido, incluso podríamos decir que se ha agudizado, especialmente a partir de la pandemia; múltiples testimonios de maestras recogidos en investigaciones y reportajes, así lo atestiguan.

Fuente de la información:  https://insurgenciamagisterial.com

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La nueva escuela mexicana: modelo para armar

P

 

A estas alturas del sexenio, la “nueva escuela mexicana”, expresión que busca caracterizar a la política educativa del sexenio, no termina de describir una postura concreta, sino más bien nebulosa y abstracta.

Tal como ocurre ante el texto clásico de Cortázar 62. Modelo para armar (Alfaguara, 1968), la interpretación de la “nueva escuela mexicana”, expresión que busca caracterizar a la política educativa del sexenio, enfrenta la dificultad de descifrar la secuencia y el sentido en que transcurren las acciones, las narrativas y el papel de los personajes.

La primera etapa hacia la definición de la política educativa del régimen encabezado por el presidente López Obrador fue la realización de una consulta en el periodo de transición (segundo semestre de 2018). El proceso fue anunciado, originalmente, como “Consulta Nacional por un Acuerdo Nacional de Educación”, aunque al momento de la convocatoria llevó el título de “Consulta Nacional por una Educación de Calidad con Equidad”. Desde el punto de vista del futuro secretario de educación, Esteban Moctezuma Barragán, la fórmula “calidad con equidad” representaba el objetivo central de la transformación educativa por venir. Dicho enunciado sintonizaba, además, con la sección educativa de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible aprobados por la ONU en 2015.

La consulta se llevó a cabo en los meses de agosto a octubre de 2018 con varios formatos e incluyó a docentes, directivos, especialistas y público en general. El 6 de diciembre, Moctezuma, ya investido secretario de Educación Pública, presentó sus resultados preliminares. En ese acto, el funcionario dijo “con base en ellos estamos diseñando el Acuerdo Educativo Nacional que guiará el trabajo de la SEP”.

El 12 de diciembre de 2018, el ejecutivo federal depositó en la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma a los artículos 3ro. 31 y 73 constitucionales. En la exposición de motivos se indica que la sola abrogación de la reforma educativa implementada en el sexenio previo sería una medida insuficiente si no se acompañara de “la presentación de un proyecto alterno, a través del cual se propone el diseño de un programa con visión de largo aliento, como los implementados en otras naciones que han alcanzado una consistente elevación de la calidad educativa”. El texto agrega el siguiente pronunciamiento: “Estoy plenamente convencido de que todos los legisladores federales y locales del país, independientemente de su afiliación partidista, comparten el propósito de elevar la calidad educativa y de asegurar que la educación se imparta con equidad”.

Los partidos de oposición (PAN, PRI, PRD y MC) optaron por responder a la iniciativa presidencial con un proyecto de reforma a los mismos artículos. Los partidos aliados al gobierno no contaban con la proporción de votos suficiente para aprobar el cambio constitucional proyectado por la presidencia; tampoco la oposición para hacer transitar el suyo. Ante un riesgo de veto mutuo, se optó por un esquema de negociación: se abrió una mesa de trabajo en la que participaron legisladores de los distintos partidos así como autoridades educativas. Demoró varios meses la puesta a punto de la reforma, hasta que, finalmente, fue decretada el 15 de mayo de 2019.

En el periodo de negociación, el magisterio agrupado en torno a la CNTE presionó al ejecutivo y al Congreso para evitar que se diera marcha atrás al propósito de cancelar los instrumentos para la evaluación con implicaciones de permanencia en la función docente. El presidente se hizo eco de esa demanda mediante la emisión de un memorándum fechado el 16 de abril de 2019. En ese documento se dispone, entre otras medidas, que “mientras el proceso de diálogo no culmine en un acuerdo, las otras instancias del Poder Ejecutivo Federal involucradas dejarán sin efecto todas las medidas en las que se haya traducido la aplicación de la llamada reforma educativa”.

Al cabo, la iniciativa presidencial fue sustancialmente modificada, salvo en los aspectos relacionados con la evaluación docente. Se canceló el INEE y se dispuso como reemplazo la creación de un Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación “coordinado por un organismo público descentralizado”. Además se eliminó toda referencia al concepto de “calidad educativa”, en cuyo lugar se dispuso el de “excelencia”, definido como “el mejoramiento integral constante que promueve el máximo logro de aprendizaje de los educandos, para el desarrollo de su pensamiento crítico y el fortalecimiento de los lazos entre escuela y comunidad”.

La “nueva escuela mexicana” y el “acuerdo educativo nacional” reaparecerían en la Ley General de Educación aprobada por el Congreso el 25 de septiembre de 2019. La norma incluyó un título específico al respecto. Ahí se indica que la nueva escuela mexicana impulsará el desarrollo humano integral y una formación basada en la identidad; el respeto desde la interculturalidad; la responsabilidad ciudadana; la participación en la transformación social, y el respeto y cuidado al medio ambiente (artículo 13). También, que la SEP promoverá un acuerdo educativo nacional para impulsar el derecho a la educación y los principios de la nueva escuela mexicana (artículo 14).

Quienes esperaban que el referido “acuerdo educativo nacional” se plasmara en un documento suscrito por las autoridades educativas y los agentes involucrados en la esfera educativa, se quedaron esperando. Bajo ese rótulo se expresó, más bien, la disposición de la autoridad federal de tomar en cuenta el punto de vista del magisterio, los estudiantes, las autoridades estatales y otros interesados en la formulación de las estrategias y programas de la administración educativa. No un acuerdo concreto, más bien un referente abstracto para legitimar las intervenciones gubernamentales en ese campo. Algo similar habría de ocurrir con la “nueva escuela mexicana”. En lo sucesivo, bajo esa denominación, serían cubiertos los programas y acciones de la SEP. ¿Cómo fue definida entonces la nueva escuela mexicana y cómo se ha transformado su enfoque? Lo revisaremos en la próxima columna.

Fuente de la información e imagen:  https://suplementocampus.com
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La Secretaria que no cambiaría nada

Por: Abelardo Carro Nava

«Funcionarios públicos han ido y venido en la SEP; de hecho, de 2006 a la fecha, han pisado la oficina de Vasconcelos ocho Secretarios de Educación (incluyendo a Delfina Gómez)»

“No vengo a cambiar nada”, fue una de las primeras declaraciones que expresó la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) al asumir el cargo que le fue conferido por el presidente de la República, y lo está cumpliendo.

Los días, semanas y meses pasan, y la Dependencia que la profesora Delfina Gómez dirige, no deja de ser un archipiélago en el que, cada pequeño territorio, toma decisiones a diestra y siniestra sin que en ello medie la posibilidad de fijar un rumbo y dirección que evidencie una política educativa que vaya en sintonía con eso que se ha llamado “Cuarta Transformación de México”: la evidente falta de revalorización del magisterio, la continuidad de una política de estímulos salariales de corte neoliberal impulsada por el priismo, la desaparición de las escuelas de tiempo completo o cuya “sustitución” es inverosímil, la indefinición de una Nueva Escuela Mexicana que no es nueva sino un vintage educativo, la construcción de un plan de estudios que se pondrá en marcha a un año de que culminé este sexenio, la elaboración de libros de texto sin que el plan de estudio referido no esté concluido, el evidente rezago educativo y abandono escolar que se agravó con la pandemia por la Covid-19, la incomprensible falta de aplicación de recursos para la educación especial, el calvario que padecen los profesores para recibir sus pagos de los Programas Nacional de Inglés y de los Centros de Atención para Personas con Discapacidad, la excesiva y absurda carga administrativa impuesta al magisterio, son algunas de las tantas cuestiones que, desde luego, podrían incrementarse derivado de lo que en cada región o contexto acontece.

Indudablemente, la llegada a la SEP de una profesora que se había desempeñado en un grupo y en una escuela, generó una expectativa importante. De hecho, como se recordará, el mismo presidente así lo señaló cuando anunció su designación, pues ninguna maestra de primaria había ocupado tan honroso cargo público. Pienso, que más allá del símbolo que tal nombramiento pudiera representar, la expectativa creció porque se esperaba que, conocedora de lo que una maestra o maestro “vive” cotidianamente en una escuela y aula, pudiera tomar una serie de decisiones, traducidas en acciones, que priorizaran el quehacer docente, me refiero a la diversidad de actividades, de corte pedagógico y didáctico, que el profesorado mexicano realiza con sus alumnos todos los días, en sus centros escolares.

Sin embargo, esto no ocurrió, no ha ocurrido y, como parece obvio, no ocurrirá; los rumores sobre la salida de la profesora para participar en el proceso electoral rumbo a la gubernatura del Estado de México han crecido en las últimas semanas. Tema que ha llevado a mirar a esta Dependencia, como un trampolín para una posible “designación” o “candidatura”. Desde luego que, cualquier ciudadano que se desempeñe como funcionario público, tiene derecho a participar en los procesos electorales que así considere pertinentes; el tema pues, no pasa por un deseo o una decisión personal, sino más bien, por la aceptación de un cargo público que trae consigo una serie de responsabilidades que, indiscutiblemente, tienen que atenderse porque, en su ejercicio, subyace la responsabilidad con la ideología o régimen en turno, pero también, con lo que implica ser Secretario de Educación en un país tan complejo como el nuestro y en el que, como sabemos, se implementaron una serie de políticas en nombre de la tan llamada y mal lograda “calidad educativa”.

Muchas veces se espera que las autoridades educativas entiendan o comprendan, que el proceso de enseñanza y de aprendizaje no es un asunto sencillo; de alguna forma, tiene su base en el abordaje de contenidos, sin embargo, la labor docente no se limita única y exclusivamente a ello; ojalá así fuera.

Y es que ésta no solo tiene que ver con planificar actividades, contenidos, estrategias didácticas, materiales y recursos didácticos, contemplando una evaluación formativa y sumativa; no, no se trata solo de ingresar a un salón y salir de él como si todo hubiese quedado entendido; vaya, no solo es cumplir con una acción dentro de cuatro paredes. Este ejercicio es amplio, complejo y siempre cambiante, porque en él confluyen un número importante de situaciones o circunstancias individuales, colectivas, contextuales, nacionales y hasta internacionales, pero, además, lo que los estudiantes aprenden en casa, con los amigos, con sus conocidos.

¿Cuántas veces, en el México reciente, no hemos visto a través de los medios de comunicación, un enfrentamiento entre grupos armados cerca de una escuela?, ¿cuántas veces no hemos visto a los profesores y los alumnos acostados en el piso mientras el ruido de las armas retumba en sus oídos?, ¿cómo procesar y explicar este acontecimiento en los alumnos?, ¿de qué manera las políticas educativas que se han implementado en los últimos años abonan al quehacer educativo si tales hechos, desafortunadamente, se vienen incrementado? Desde luego que esta situación es un pequeño ejemplo de aquellas circunstancias que influyen en el proceso referido. El diálogo directo con los estudiantes permite comprender el cúmulo de cuestiones que las maestras y los maestros deben considerar para que, paulatinamente, se logre el propósito formativo. Proceso que, indiscutiblemente, no termina nunca.

Entonces, como tantas veces se ha referido, estamos ante dos realidades distintas: la que reina en las oficinas secretariales y la que las maestras y maestros frente a grupo viven cotidianamente. Funcionarios públicos han ido y venido en la SEP; de hecho, de 2006 a la fecha, han pisado la oficina de Vasconcelos ocho Secretarios de Educación (incluyendo a Delfina Gómez), y esas realidades, durante este tiempo, jamás se han aproximado. Un tema que pareciera ser obvio, pero ¿no podríamos cambiar o, al menos, propiciar un cambio en tal esquema? En fin.

¿Dejará las oficinas de la SEP la profesora Gómez? Con seguridad lo sabremos en los próximos días porque, mientras algunos funcionarios públicos ya se visualizan en plena campaña política para una gubernatura o presidencia del país, el magisterio seguirá trabajando en sus respectivas escuelas y salones de clase, aún y cuando las condiciones, muy similares a las de antaño y que hasta el hartazgo fueron criticadas por los que hoy gobiernan, no sean las mejores.

Ojalá llegara el día en que se pudiera elegir, al igual que se elige a un presidente, senador, diputado o gobernador, a quien pueda y deba dirigir una institución gubernamental tan importante para el desarrollo humano y de un país; por lo pronto, estoy seguro de que tal idea no sucederá y, por tanto, seguiremos viendo desfilar a funcionarios cuya preocupación estará en las próximas elecciones mientras su trabajo sea nulo y sombrío como el de ex candidata Delfina Gómez quien, por cierto, no la tendrá fácil si es que desea participar en la contienda electoral del Estado de México, y con ello no me refiero a un posible adversario que los partidos políticos contrarios al actual régimen puedan colocar en la mesa, en el senador Higinio Martínez tendrá el primero y más duro de ellos.

Al tiempo.

Fuente de la información: https://profelandia.com

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El replanteamiento del marco curricular 2022

Por: Sergio Martínez Dunstan

«En los planes y programas de estudio se busca lograr la integración curricular a partir de proyectos. Al parecer, el trabajo por proyectos se convertirá en la metodología didáctica fundamental.»

La Secretaría de Educación Pública (SEP) replantea la estrategia para la implementación del plan y los programas de estudio prevista originalmente para agosto próximo. La dependencia gubernamental informó, a través del Boletín Nº 127, que el modelo curricular entrará en vigor hasta el ciclo escolar 2023 – 2024. Delfina Gómez Álvarez también se los dio a conocer a sus homólogos de las entidades federativas en las Reuniones Regionales del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU). Asimismo, funcionarios de su equipo de trabajo precisaron cuestiones y proyectaron actividades. Analizarlas dadas sus implicaciones resulta por demás interesante. Resalto las más relevante, en mi parecer, en los párrafos subsecuentes tomando como referencia la información contenida en las diapositivas que usaron para la exposición. Al final, reaccionaré sobre los tópicos tratados.

1. Conceptualización del Marco Curricular, Plan y Programas de Estudios Aspectos

  • El piloteo de la transformación curricular
  • El codiseño de contenidos
  • La actualización a los maestros para la socialización, conocimiento y operación de la propuesta curricular mediante un proceso de formación continua

Estrategias nacionales

  • Para la enseñanza de lenguas y culturas indígenas
  • Para atención de la población con discapacidad
  • Para la modalidad multigrado
  • Para la atención a niñas. Niños y adolescentes en situaciones de migración
  • Para fortalecer el tejido comunitario

2. Política Nacional de Educación Inicial. Plan de Implementación. El propósito es generar condiciones para la provisión de servicios de calidad que fomenten el desarrollo integral de las niñas y los niños de cero a tres años como parte de la atención integral a la primera infancia. Se revisaron los documentos rectores tanto el Acuerdo Número 07/03/22 por el que se emite la Política Nacional de Educación Inicial como la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia y el plan de implementación.

3. Plan de Estudios de la Educación Básica enfatizando el Perfil de Egreso de las y los estudiantes.

  • Se reconocen ciudadanos
  • Viven, reconocen y valoran la diversidad
  • Valoran sus potencialidades cognitivas, física y emocionales
  • Desarrollan una forma de pensar propia
  • Se perciben a sí mismos como parte de la naturaleza
  • Interpretan fenómenos, hechos y situaciones históricas, culturales, naturales y sociales
  • Intercambian ideas, cosmovisiones y perspectivas mediante distintos lenguajes.

4. Programas de estudio 2022 de la educación básica. Desde las fases de aprendizaje hasta su estructura.

5. Innovación de los Libros de Texto Gratuitos. Se explicó que se diseñan los materiales educativos para tres escenarios: aula, escuela, comunidad y un material de contenido disciplinar.

  • Campo Formativo Lenguajes tomando como base el aprendizaje por proyectos comunitarios (Planeación, Acción, Intervención).
  • Campo Formativo Saberes y Pensamiento Científico mediante proyectos con enfoque STEM con Metodología de Aprendizaje por Indagación.
  • Campo Formativo Ética, Naturaleza y Sociedad a través del Aprendizaje Basado en Problemas (panorama general, recolecciones, formulación del del problema, vivamos la experiencia así como resultados y análisis).
  • Campo Formativo de lo Humano y lo Comunitario mediante Aprendizaje Servicio (Punto de partida; lo que sé y lo que quiero saber; organicemos las actividades; creatividad en marcha; compartimos y evaluamos lo aprendido).

6. Programa de Formación Continua para la Nueva Propuesta Curricular a partir de la reflexión colectiva (conocimiento y apropiación); resignificación y práctica contextualizada y bajo las siguientes consideraciones:

  • Nueva Escuela Mexicana
  • Vinculación entre la educación básica y la media superior.
  • Modificación de planes de estudio
  • Formación inicial y continua

Se proyecta la realización de un taller intensivo de formación continua para docente durante el ciclo Escolar 2022-2023.

  • Momento 1. Fase Intensiva del Consejo Técnico Escolar (agosto 2022), Conocimiento y un primer acercamiento a la pospuesta.
  • Momento 2. 1ª semana de enero, 2ª de junio 2023 profundización en el estudio de la propuesta y durante las sesiones del consejo Técnico Escolar.
  • Momento 3. 1ª y 2ª semana de julio 2023 poner en práctica en su comunidad territorio
  • Momento 4. Finales de julio 2023. Reflexión y resignificación de la experiencias.

Modalidades:

  • Presencial con acompañamiento;
  • A distancia con acompañamiento y/o autogestiva;
  • Mixta con acompañamiento y/o autogestiva.

7. Proyectos estratégicos. Subsecretaría de Educación Media Superior. Revisión del Marco Curricular Común. Fundamento: Modelo educativo para la transformación social.

Resulta destacable el replanteamiento del marco curricular, en mi opinión. Es mejor que transiten por vías alternas a insistir en algunos puntos sumamente cuestionados. Aunque tampoco asegura el éxito al menos subsanan las deficiencias detectadas. Merece reconocerse la voluntad de adecuar y modificar lo necesario en función de los resultados de las asambleas, las opiniones de actores e instancias y demás fuentes de consulta que se han allegado. En la nueva versión del marco curricular incluyeron algunas expresiones recogidas en las asambleas. De igual manera, recién le incorporaron un capítulo sobre la Nueva Escuela Mexicana el cual estaba ausente de manera explícita. En lo particular, tal vacío me pareció un despropósito como lo destaqué en colaboraciones anteriores[1] y [2]. En realidad, faltaba este apartado porque representa la política educativa actual. Para subsanar este vacío se venía utilizando, incluso en educación básica, un documento titulado “La Nueva Escuela Mexicana: principios y orientaciones pedagógicas” pero se quedaba corto porque su alcance se reducía a la educación media superior. A propósito de este nivel, en las reuniones regionales del CONAEDU poco se informa sobre la modificación de los planes de estudio y se deja sin aclarar la manera en cómo se logrará la vinculación, al menos curricularmente, con la educación básica. Y, en este nivel, considero un acierto incorporar la política de educación inicial.

Con respecto a la innovación en la elaboración de los libros de texto gratuitos  resalto la necesidad de aclarar la relación entre la metodología para una nueva generación de materiales educativos y la didáctica. En los planes y programas de estudio se busca lograr la integración curricular a partir de proyectos. Al parecer, el trabajo por proyectos se convertirá en la metodología didáctica fundamental. Pero poco explica sobre su instrumentación. Mientras que, en el diseño de los libros de texto gratuitos, según lo expuesto, se considerará el aprendizaje por proyectos comunitarios; los proyectos con enfoque STEM con metodología de aprendizaje por indagación; el aprendizaje basado en problemas; y el aprendizaje servicio. Parece que los libros de texto condicionan la metodología de enseñanza y aprendizaje en lugar de que suceda al revés. Resultaría conveniente una mejor coordinación entre las áreas administrativas al interior de la SEP. Es un aspecto crítico, en mi parecer, que debiera atenderse antes de echar a andar la actualización del magisterio. De lo contrario generarían confusiones. Y eso, por supuesto, es lo menos conveniente.

Al respecto, tan es loable proveer la formación continua de los docentes para apropiarse del marco curricular como reprochable la ausencia de una estrategia para la formación inicial. Se echa de menos la participación de la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio. ¿O todo será reformado menos los planes y programas de estudio de las escuela normales?

Facebook: SergioDunstan

Twitter: @SergioDunstan

Blog: http://www.sergiodunstan.net

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/el-replanteamiento-del-marco-curricular-2022/

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El reloj de la Nueva Escuela Mexicana

POR: ROGELIO JAVIER ALONSO RUIZ

«Aún no queda claro cómo se acoplará el horario, ya en la realidad escolar, a la organización por campos formativos o a las situaciones generales de aprendizaje mediante abordajes interdisciplinares.»

Un elemento importante en la revisión del proyecto de marco curricular de educación básica que actualmente se discute tiene que ver con la dosificación del tiempo escolar. En algunos casos es difícil equiparar los campos formativos en los que se organiza la propuesta curricular, con las asignaturas en la que se estructura el horario del plan vigente (pues algunas de ellas podrían tener cabida en dos campos), pero se observan elementos de continuidad y de cambio en el manejo del tiempo en educación secundaria y los últimos tres grados de educación primaria.

Destaca en primaria y secundaria la desaparición del componente autonomía curricular, liberando 100 y 160 horas, respectivamente, en la carga horaria. En realidad, aunque oficialmente el plan vigente conservaba la cuota de horas, desde inicios de la presente administración federal fueron realizados ajustes que borraban a tal espacio curricular de la boleta de los alumnos, para, posteriormente, repartir el tiempo que se le otorgaban. De este modo, la disponibilidad de esos periodos lectivos representa la oportunidad para otorgar formalmente a asignaturas como Tecnología, en secundaria, un espacio en el horario escolar o el crecimiento de otras áreas del currículo.

Un aspecto de la organización del tiempo tiene que ver con su flexibilidad. En educación primaria, se establecen cuotas mínimas y máximas a considerar en los horarios para cada campo formativo. La propuesta parece equilibrada: los cuatro campos contarán con un mínimo de cinco horas semanales y un máximo de 6.5, es decir, se podrá fortalecer hasta en 30% el tiempo destinado a cada uno. Aparentemente, quedará en la autonomía de cada centro escolar la posibilidad de enfatizar en alguno, de acuerdo a sus necesidades propias.

En primaria, el campo “Ética, naturaleza y sociedad” tendría un aumento sustancial en la carga horaria: crecería más del doble, al pasar de recibir 120 horas anuales (entre Geografía, Historia y Formación Cívica, en el plan 2018) a 250 en el nuevo marco curricular, si se le otorga la cuota máxima permitida de cuarto a sexto grados. Mientras tanto, el campo formativo “De lo humano y lo comunitario”, podría crecer, si en esos mismos grados recibe la carga horaria máxima, a más del doble: de 100 horas anuales (40 de Educación Física, 20 de Socioemocional y probablemente 40 de Ciencias Naturales) en el plan anterior, podría llegar a recibir 250 en el próximo. Evidentemente, los campos formativos no podrán gozar, de manera simultánea, de las máximas cargas horarias.

En educación secundaria la situación es semejante: los campos formativos que más crecerían son “Ética, naturaleza y sociedad” y “De lo humano y lo comunitario”, cuyo incremento en relación al total de horas anuales a lo largo de los tres grados del nivel representa 20% y 33%, respectivamente, en comparación al plan de estudios anterior.

A diferencia de la distribución horaria en secundaria del plan anterior en el área de ciencias, las asignaturas Biología, Física y Química tienen presencia a lo largo de los tres grados escolares, cuando anteriormente estaban presentes sólo en uno cada una. En este ajuste resultó favorecida Biología, al pasar de abordarse cuatro horas semanales en primer grado, a abordarse dos horas semanales, pero en los tres grados del nivel, en dos campos formativos diferentes. Quizá el abordaje interdisciplinar que sugiere el marco curricular sea motivo para que las tres asignaturas se aborden simultáneamente.

Contrario a lo que podría pensarse, el crecimiento del área ética, social y humana del horario escolar no fue en detrimento de asignaturas que pudieran asociarse con una de las críticas más marcadas de la fundamentación curricular: su énfasis, en el pasado, en los propósitos laborales y económicos. Asignaturas como Matemáticas e Inglés conservan su carga horaria en el tablero de educación secundaria: 600 y 360 horas anuales, respectivamente, en total en todo el nivel.

Aún no queda claro cómo se acoplará el horario, ya en la realidad escolar, a la organización por campos formativos o a las situaciones generales de aprendizaje mediante abordajes interdisciplinares. Lo que se sugieren en el proyecto curricular requiere no sólo configurar de cierta manera el tablero de horarios, sino que implica un proceso de reajuste de la práctica pedagógica misma, situación vinculada a la metodología docente pero, más profundamente, a la cultura escolar. Superar el hecho de que, al sonido del  timbre a cierta hora del día se guarde el cuaderno de una asignatura y se saque el de otra, va más allá de la presentación de un horario escolar diferente. ¿Qué se requiere para hacerlo realidad?


Fuente de la información e imagen:  http://proferogelio.blogspot.com/

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