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Escribir sobre educación desde América

Por: Juan Carlos Yáñez

Escribir es el privilegio de la posibilidad de pronunciarse y convocar al diálogo, sin el cual no hay educación. Es asumir posturas, expresar problemas, visibilizar territorios ignorados, afrontar riesgos, someterse al examen de los otros

Con esta colaboración concluye el ciclo anual propuesto por el editor de El Diario de la Educación, Pablo Gutiérrez. En total son 11 artículos los que escribí durante estos meses; la ocasión es propicia para reflexionar sobre el sentido y la necesidad de abordar temas educativos en la prensa impresa o digital.

Discúlpenme que escriba en primera persona en los párrafos siguientes, pero tengo necesidad de confesarme un poquito.

Mi andadura por estos parajes es larga. Inicia a principios de la década de 1990 y prácticamente no ha cesado en distintos medios mexicanos. No solo escribo de temas educativos, pero principalmente de las escuelas, los maestros, la relación escuela-sociedad, los retos de la pedagogía, la formación de maestros y las políticas educativas.

Luego de un periplo por el Cono sur, cuando creí que había agotado posibilidades expresivas en medios, una invitación del propio Pablo me reinyectó la vitalidad que necesitaba para encender la pasión con que debe analizarse la educación como objeto periodístico y buscar ángulos diferentes. En el empeño sigo.

Los años recientes, primero en el periódico Escuela y ahora en El Diario de la Educación, han sido un desafío permanente a la vigilancia temática y social, a la disciplina y el rigor, a la escritura desde un punto del mundo para lectores ubicado en otras coordenadas geográficas, institucionales y culturales. No sé cómo salgo librado en la valoración del medio y lectores, pero la apuesta es a la superación permanente.

En la ceremonia memorable en que Federico Mayor Zaragoza recibió el doctorado honoris causa en la Universidad de Colima (Colima, México), pronunció un discurso magistral del cual grabé un fragmento que repito porque vale la pena: “La educación no es un empleo, es una misión de transformación social, por tanto, no puede ser epidérmica”.

El educador es el primer sujeto de su transformación. Escribir es asumir posturas, expresar problemas, visibilizar territorios ignorados, afrontar riesgos, someterse al examen de los otros; es un ejercicio obligado, porque también aprendimos, con Paulo Freire, que la educación es sustancialmente política y accesoriamente pedagógica. No puede reducirse la acción de la escuela ni la obra del maestro a los muros escolares. Es una tarea social y política de hondas implicaciones y trascendencia. Escribir es el privilegio de la posibilidad de pronunciarse y convocar al diálogo, sin el cual no hay educación.

Un dilecto amigo y colega sevillano, Juan Miguel Batalloso, escribió hace tiempo un bello texto sobre el agradecimiento, del cual retomo algunos pasajes para agradecerle a El Diario de la Educación, a Pablo Gutiérrez y a los lectores, con la esperanza de reencontrarnos muy pronto.

En una sociedad en la que todo se ha mercantilizado, en la que todo se compra y se vende sometiéndose al imperio del valor fijado por la oferta y la demanda, gratuidad y gratitud no son cualidades extendidas. Hemos interiorizado que todo debe pagarse, que todo es un juego de ganancias y pérdidas.

El agradecimiento lo hemos convertido en el pago o retribución a que sometemos nuestra mal entendida generosidad siempre condicionada por expectativas de ser considerado bueno o virtuoso. Es como una feria de humillaciones y vanidades, que por un lado rebaja la dignidad y denigra al que recibe, al tiempo que ensalza a quien dona.

Pues no, no todo tiene un precio, las cosas y acciones que no tienen precio y no pueden reducirse a mercancía son las infinitamente valiosas, de las que recibimos los mayores bienes para nuestra salud, felicidad y vida.

Hacer simplemente una parada para visualizar todas aquellas cosas de las que disponemos, aquello que hemos recibido gratis; pensar y sentir muy cerca de nosotros a aquellas personas que nos han dado tanto o nos han amado incondicionalmente, es un excelente ejercicio para sentirnos contentos, alegres, serenos y en camino de conquistar una estable y profunda paz interior.

Agradecer es un acto de donación incondicional y reconocimiento de que no somos nada sin el otro que nos mira, nos escucha o nos acoge.

Gracias por el tiempo y la lectura. ¡Hasta pronto!

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/07/09/escribir-sobre-educacion-desde-america/

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Aumento de gastos no logra mejorar sistema educativo en Brasil según informe

América del sur/Brasil/12 Julio 2018/Fuente: Spanish.xinhua

El aumento del gasto anual de Brasil en la educación pública, que en la actualidad representa el 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), no ha logrado mejorar el sistema educativo nacional, según un informe divulgado hoy por el Gobierno.

El informe, realizado por la Secretaría del Tesoro Nacional del Ministerio de Hacienda y bajo el título «Aspectos Fiscales de la Educación en Brasil», resalta que el gasto de Brasil para la educación pública es ligeramente superior al 5,5 por ciento en promedio que tienen los países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

«Cerca del 80 por ciento de los países, incluyendo varios países desarrollados, gastan menos que Brasil en educación referente al PIB», asegura el informe que destaca que a pesar de ello, el país sudamericano ocupa las últimas posiciones en las evaluaciones internacionales de rendimiento escolar.

Según la Secretaría del Tesoro Nacional, el gasto en educación pública en Brasil creció un 91 por ciento entre 2008 a 2017, con una media del 7,4 por ciento anual, mientras que los ingresos del Estado en el mismo período fueron del 6,7 por ciento, o un 0,7 por ciento anual de media.

Pese al aumento de los recursos en la educación, bajo el Programa Internacional para la Evaluación de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, el mayor país de América Latina ocupó, en 2015, la 63ª posición en ciencias, la 59ª en lectura y la 66ª en matemáticas entre los 70 países analizados.

«Pese a la fuerte presión social para la elevación del gasto en el área de educación, hay evidencias de que la actual baja calidad no se debe a la falta de recursos. Tal observación no se refiere sólo a Brasil, considerando que en la literatura sobre el tema ya se establece la visión de que políticas basadas apenas en la ampliación de insumos educativos son, en general, ineficaces», asegura el estudio.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2018-07/07/c_137307572.htm

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La cortina de humo educativa: Un manifiesto en defensa de los chivos expiatorios de la escuela

Por: sinpermiso.info/ Andrés Lomeña Cantos/11-07-2018

Introducción polemológica Un manifiesto educativo corre el riesgo de levantar una cortina de humo que no deje ver la sociedad que posibilita y da forma a la escuela. El humo impide comprobar si la escuela alberga una chimenea para calentar a sus moradores o si está siendo pasto de las llamas. Añadir otro manifiesto sin perspectiva […]

Introducción polemológica Un manifiesto educativo corre el riesgo de levantar una cortina de humo que no deje ver la sociedad que posibilita y da forma a la escuela. El humo impide comprobar si la escuela alberga una chimenea para calentar a sus moradores o si está siendo pasto de las llamas. Añadir otro manifiesto sin perspectiva histórica a la última ley educativa sería como sepultar las viejas controversias reformistas bajo los cadáveres frescos de una guerra epistemológica empantanada. Por eso queremos reconocer, ya desde las primeras líneas, la insalvable dicotomía de la confrontación pedagógica en el vaivén de reprimir y liberar, el nudo gordiano que nadie conseguirá desatar sin cortarlo.

Las columnas de humo de la escuela actual se levantan en forma de “MIR educativo”, o mediante un aparatoso repertorio retórico de competencias clave, rúbricas y estándares de aprendizaje. Las volutas de humo distraen la atención con sus formas en espiral y establecen una agenda oculta de una escuela sin chimeneas, pero envuelta en llamas: los expertos educativos (un amasijo de pedagogos, inspectores, comisarios y gestores de toda laya), cual bomberos de Fahrenheit 451, prenden fuego y a la vez sofocan la conflagración de la cultura escolar. El autoproclamado Consejo de Sabios se pronuncia con vehemencia sobre el declive de la paideia mientras contribuye a deteriorarla aún más mediante su utopía de las normas (memorias, evaluaciones, informes y más informes) y su refranero popular del haz lo que yo diga y no lo que yo haga.

El humo, tornado en símbolo de ofuscación, remite a la falta de rendición de cuentas; la cortina de humo educativa es la gran pantalla que oculta las relaciones de poder. Los gobiernos se agazapan tras pantallas de plasma mientras los sistemas educativos se refugian en imperdonables tasas de abandono escolar o en informes de calidad que prescriben normas sin ser honestos respecto de la teleología de la educación (además, los teólogos de la perfectibilidad al servicio de la OCDE también tienen sus pústulas, como La inutilidad de PISA para las escuelas).

La selva pedagógica: leones y corderos en la educación

Los docentes conforman el desmoralizado batallón en defensa de la excelencia educativa. El profesorado ha abrazado la inseguridad y la falta de identidad ocupacional del precariado desde la comodidad del funcionariado: los “maestros” son profesores, enseñantes, guías, orientadores, motivadores, capacitadores, paramédicos, pupilos, alcahuetes y hasta bufones. Los profesores son maestros desprestigiados, enseñantes sin suficiente conocimiento, guías desnortados, orientadores sin brújula, capacitadores sin autoridad, paramédicos sin recursos, pupilos tutelados por una impersonal formación permanente, alcahuetes de alumnos enamoradizos a pesar de una escuela refractaria al amor spinoziano y bufones de aprendices que no conciben una enseñanza despojada temporalmente de diversión (el enseñar deleitando horaciano transformado en un superficial éxtasis lúdico, una algazara pedagógica inaudita excepto en los modelos idealistas más desaforados; puede que sea el momento de integrar la literatura española en la literatura universal e incorporar a los programas educativos la conferencia de graduación Elogio del aburrimiento de Joseph Brodsky).

El alumnado agita los brazos en señal de auxilio, pero la cortina de humo cercena cualquier posibilidad de comunicación con el exterior. Los estudiantes avezados aprenden a caminar sobre las brasas sin quemarse, las tropas regulares se tiran al suelo para obtener algo de oxígeno y los “incorregibles” (los mal adaptados) se queman a lo bonzo para evitar los autos de fe a cargo de los ingenieros sociales (políticos, educadores, formadores profesionales, etcétera). Las aulas están llenas de leones y de corderos, y hemos confundido a los últimos con los primeros.

En la selva pedagógica hay varias antinomias educativas que claman al cielo: segregación (diversificación) frente a escuela inclusiva, especialización prematura o tardía, formación profesional o educación postobligatoria, y así sucesivamente. Los dos principios incompatibles de la antinomia son igualmente defendibles en determinadas circunstancias, lo que aboca a un problema sin solución. Así, la única salida a este cul-de-sac es abrir vías o válvulas de escape para que las opciones elegidas o las decisiones impuestas dejen de ser callejones sin salida. Nunca máis a la separación vulgar entre Ciencias y Letras (los estudiantes reclaman más libertad a la hora de elegir asignaturas: ¡oigan su clamor!), a itinerarios de Bachillerato que no desembocan en la selectividad (LOGSE), a ciclos de formación profesional que cierran el acceso a la universidad y a otras celadas de la educación. Una buena “fontanería educativa” nos protegerá contra los Guardianes de las Fronteras Epistemológicas.

La previsible estafa del sistema educativo

Los docentes se doblegan ante pedagogos que iluminan el sinuoso sendero de la enseñanza, y esta relación de dominación gnoseológica inspira a su vez la figura del formador de formadores, que obedece las órdenes de sus superiores, quienes a su vez buscan al jefe de todo esto en una jerarquía barroca llena de trajes y corbatas, pero nunca de tizas ni pizarras. La inspección evalúa, controla, amenaza, pero rara vez cuida o asiste. El previsible fracaso de la reforma educativa de Sarason ya forma parte del inextricable bosque pedagógico que nos impide ver los árboles. La reforma educativa ya no es un fracaso vaticinado, sino una farsa consentida, una estafa que aún ensalza el lecho igualador de Procusto, una chirigota que no llega a ser tal cosa porque a la escuela, ya sea pública, concertada o privada, nunca llegó el cáliz de la secularización (la LOMCE no solo consagra la segregación por sexos; su mejora educativa consiste en que la calificación de Religión valga, a efectos académicos, tanto como la de cualquier asignatura laica). En el primer gran templo del saber educativo, toleramos que la doxa se equipare a la episteme, igualando la búsqueda colectiva del conocimiento científico con la comprensible ansiedad en busca de refugio metafísico.

La desinformación de los informes: más Coleman y menos McKinsey

Revertir la desinformación calculada en materia pedagógica requiere más imaginación sociológica y menos retórica de la excelencia, por decirlo con las palabras del filósofo Andrea Zhok. Si nadie va a dignificar el sibilino léxico pedagógico, conviene olvidar el vocabulario vacuo, estéril y redundante del “aprender a aprender” y del “aprendizaje significativo”. Al decir de Alfred North Whitehead, la educación ha estado infestada de ideas inertes (y de ideas vacías, tal y como las entiende Peter Unger). Del informe McKinsey se desprenden estos mantras: “Ningún sistema educativo puede ser mejor que sus profesores” o “un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes”. Se ignoran las conclusiones pertinentes de estudios con indicadores sobre el estatus socioeconómico, como en el informe Coleman, y se disparan sentencias insidiosas sacadas del informe McKinsey o de otras consultoras igualmente escépticas con la labor docente. Un único libro como Escuela o Barbarie contiene más claves interpretativas que el actual tsundoku educativo, la pasión irrefrenable por acumular manuales e informes pedagógicos que anuncian tautologías y pseudoevidencias a los cuatro vientos.

Colocar un ladrillo en Jericó antes de que caigan las murallas de la educación pública

Siete sacerdotes derribaron los muros de Jericó al son de sus trompetas para llegar a la Tierra Prometida. En nuestra exégesis educativa, este relato bíblico hace referencia a los gurús de la creatividad, a los productores de talento y a todos los santones de la vieja o la nueva escuela (¡Marina es el Sumo Sacerdote!). Libertadores o inquisidores, todos albergan una solución balsámica basada en el voluntarismo. Se saca un ladrillo de la pared y se confía en que las murallas no cedan. El actual arcano educativo es un ars magica a medida del paradigma volátil de los mercados financieros: tocar los contenidos y las metodologías sin tocar las partidas presupuestarias, hacer más atractiva la profesión docente deteriorando las condiciones de la enseñanza, o trastocar los contenidos y la legislación para justificar la fuerza regeneradora del cambio por el cambio. La alquimia de la matriz DAFO convierte las debilidades en fortalezas y el sistema educativo eleva la hipocresía a disciplina maquiavélica: se pide atención individualizada a la vez que aumenta el número de alumnos por clase y se exige autonomía a los estudiantes cuando su código deontológico casi se limita a estar sentados y en silencio durante seis horas diarias (incluso en ausencia del profesorado, como atestiguan las Guardias). Mejorar la educación a golpe de monoteísmos metodológicos y apelaciones pragmatistas solo agrava la sensación de podredumbre imaginativa en la escuela.

Si rasgamos esta larga cortina de humo, quizás veamos las intrincadas relaciones de poder más allá del velo de Maya. Un sistema educativo debe acoger a sus moradores en lugar de hacinarlos y ha de otorgar las libertades y los derechos democráticos conculcados por un Leviatán poco dialogante; siguiendo esta metáfora animal sobre el poder, los pingüinos simbolizan un nuevo ethos de cooperación que por sí mismo no traerá grandes satisfacciones, como ya ocurrió con ciertos fetiches pedagógicos como el de la interdisciplinariedad. La escuela pública nunca será un Jardín del Edén ni desea tener una espada ardiente que impida la entrada, pero puede y debe regar el árbol del conocimiento. Para ello, se precisan análisis sistémicos, mayor transparencia informativa y poder de decisión real en todos los órdenes: alumnado, claustros, consejos escolares, asociaciones de madres y padres, sindicatos y equipos educativos.

Asimismo, se pueden marcar límites óptimos y directrices observables, comprobando la ambición de los legisladores en materia educativa. Sea esta una propuesta cándida y modificable a modo de ejemplo, sin ninguna pretensión normativa: un número máximo de grupos (cinco, como los dedos de una mano), de estudiantes por grupo (veinte, por el número de dedos de las extremidades), de horas lectivas (en la actualidad son treinta para los alumnos y diecinueve para los profesores, aunque antes eran dieciocho, se subió a veinte y recientemente se acordó una vuelta escalonada a las dieciocho), un número máximo de relaciones laborales, ya sean profesores o alumnos (ciento cincuenta, por la lógica antropológica del número de Dunbar), un número de horas semanales mínimo por asignatura (dos, que es el número más bajo que implica repetición), una distribución más equitativa de las responsabilidades con reducciones horarias (no más de dos cargos por persona), y así sucesivamente. Ni siquiera está en el debate que la educación pública se sostenga con libros de texto privados o que los profesores no tengan la oportunidad de impartir clase con otros profesores. Las grietas del sistema educativo no surgen por la falta de preparación del profesorado, pero si así fuera, no se entiende la utilidad de aumentar la formación obligatoria de cada especialidad si en la práctica cotidiana muchos profesores imparten “materias afines”. La falta de formación es otra cortina de humo, una pantalla de oscuridad detrás de otros velos de negrura que anulan la posibilidad de localizar la Estrella Polar del sentido común.

Si empedramos bien el camino hacia el reino ficticio de Oz (y desterramos, de una vez por todas, ciertas utopías tecnológicas al estilo de la Nueva Atlántida), el alumnado estará en condiciones de descubrir que el gran mago no era más que un pequeño farsante.

Conclusión asamblearia

Los chivos expiatorios de la escuela se transmutan en columnas de humo que escamotean el entendimiento de la complejidad educativa. Este manifiesto ha querido recordar el valor de la vieja divisa educativa, que sigue respondiendo al movimiento pendular de reprimir y liberar más que a las consignas de la Ilustración (movimiento que revela, a juicio de Carlos Lerena, la connivencia y las contradicciones de la educación con el poder establecido). El previsible fracaso de la reforma educativa es más evidente que nunca y la disyuntiva entre Escuela o Barbarie tiene que superarse con una reformulación de las relaciones de poder. No escudriñar esa posibilidad implica entregarse a una derrota que nos aguijonea con el veneno del nihilismo. Por lo demás, una escuela vagamente ilustrada y poco democrática que entona loas en torno a los principios del pluralismo, la libertad y la justicia se erige en su peor enemiga.

Tenemos muchas cortinas de humo que forman una atmósfera tóxica, demasiados chivos expiatorios exhaustos e inermes. Hay multitud de cantos de sirena y ningún vademécum. De haberlo, no será el fruto de un esfuerzo individual, sino una red de cortafuegos creada por testarudos retenes del conocimiento.

Andrés Lomeña Cantos es doctor en sociología, autor de Ficcionología, colaborador de Common Action Forum y ejerce como profesor de filosofía en un instituto público.

Fuente: www.sinpermiso.info, 8-7-18

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España: Los funcionarios piden jornadas más cortas en Educación

Por: lasprovincias.es/11-07-2018

CSIF insta a Educación a seguir las directrices del propio Ministerio de volver a las 18 horas lectivas y calcula que esa rebaja horaria podría generar alrededor de 3.000 nuevas plazas

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha pedido a Conselleria de Educación que «revierta el recorte de horas lectivas en enseñanzas medias y asigne jornadas de 18 horas lectivas a las plazas que adjudica a lo largo del mes de julio».

Según ha informado en un comunicado, insta a la Administración a aplicar acuerdos como los alcanzados en Andalucía o, en las últimas semanas, en Extremadura y La Rioja, para pasar de las 20 horas lectivas actuales a 18. También le anima a tomar nota de la decisión anticipada por el Gobierno de favorecer la rebaja a 18 horas lectivas.

El sindicato explica que este recorte «ya se alarga un lustro» y durante este tiempo ha provocado cada año «la pérdida de miles de puestos de trabajo y ha reducido las posibilidades de movilidad del personal».

El sindicato insta a Educación a seguir las directrices anticipadas por el propio Ministerio de volver a las 18 horas lectivas y calcula que esa rebaja horaria podría generar alrededor de 3.000 nuevas plazas.

El sindicato plantea que Conselleria aplique ya las 18 horas lectivas en los procesos de adjudicación de plazas que se llevan a cabo este mes, tanto en el listado definitivo de suprimidos y desplazados como en las comisiones de servicio, que se publicarán la próxima semana.

Del mismo modo, pide que las plazas vacantes que salgan para cubrir por personal interino, que se adjudicarán a final de mes, tengan esas 18 horas lectivas y no 20.

CSIF subraya que una rebaja de 20 a 18 horas lectivas semanales contribuiría a que cada profesional docente «pudiera dedicar esas dos horas de diferencia a más atención indirecta a alumnos, mejora de cualificación, adaptación de material o elaboración de actividades, de manera que, en la práctica, redundaría en un incremento de la calidad educativa para los estudiantes».

*Fuente: http://www.lasprovincias.es/comunitat/funcionarios-piden-jornadas-20180711004406-ntvo.html

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Colombia: Las aulas virtuales, estrategia clave para mejorar la educación

Para que la realidad virtual tenga una alta penetración en los colegios de Colombia, el camino por recorrer todavía es muy largo.

o de los sectores más beneficiados por la transformación digital hoy es la educación, gracias a las nuevas tecnologías que hacen posible que profesores y estudiantes tengan otras formas de aprendizajea través de la experiencia lo cual se facilita con la realidad aumentada y la realidad virtual.

Un ejemplo de educación experiencial basada en la tecnología son las aulas de realidad virtual, las cuales les permiten a los alumnos disfrutar de clases mucho más interactivas, haciendo posible que tengan un entorno de aprendizaje original.

Visitar monumentos, museos, sitios históricos e incluso ir al espacio sin salir del salón de clase, son algunas de las actividades a las que da acceso la tecnología para que los estudiantes sean protagonistas de las historias que normalmente leen, de manera que no solo se limiten a ser espectadores de libros e imágenes frías.

NEUROEDUCACIÓN

Los expertos actuales en neuroeducación coinciden en que las emociones son fundamentales en el aprendizaje, y la realidad virtual (RV) tiene la capacidad no solo de atrapar la atención de los estudiantes sino de conmover y enseñar de forma didáctica sin la preocupación ni el esfuerzo que implica hacer una salida de campo.

Además, las experiencias de inmersión consiguen alargar el tiempo de atención de los estudiantes y mejorar el trabajo en equipo, según el estudio “Realidad Virtual, el siguiente paso en el futuro de la educación” que fue elaborado por la Universidad de Gotemburgo. Asimismo, la tecnología ha encontrado en los programas de televisión y en los expertos ambientalistas un aliado para la generación de contenido de calidad que lleva a los alumnos a una experiencia de 360° como la de “Wild Immersion” de Jane Goodall, en la que es posible estar frente a frente con un león sin riesgos de ataque y ni dañar los ecosistemas.

Otros creadores de contenido como Google o National Geographic también han diseñado experiencias para las aulas virtuales que dan la oportunidad de viajar a través de los gadgets a lugares que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad como la Gran Barrera de Coral en Australia, las pirámides de Egipto o el recinto de Stonehenge, por nombrar algunos ejemplos conocidos.

En una entrevista del diario El País, Óscar Costa, profesor de primaria del Colegio concertado Trabenco de Madrid, señaló que la realidad virtual “hace que los chicos se enfoquen más y obtengan un mejor aprendizaje en menos tiempo”, porque los espacios en los que se entra por medio de la realidad virtual son envolventes.

De esta manera, el docente no tiene que preocuparse por captar la atención del estudiante, sino más bien lograr que los contenidos sean interiorizados.

CONCENTRACIÓN

Para conseguir una aprehensión del conocimiento, las herramientas tecnológicas virtuales también suponen un instrumento para controlar los contenidos a los que tienen acceso los estudiantes. Ya tenemos en el mercado una aplicación para instituciones educativas con la cual los docentes, entre otras cosas, pueden ver qué tienen abiertos los estudiantes en sus dispositivos y, de ser necesario, bloquear el acceso a otros temas que no están relacionados con la clase y que interrumpen su concentración de los demás.

De igual manera, al finalizar un tema el profesor puede hacer preguntas por medio de las plataformas y conocer inmediatamente si los temas tratados en clase fueron entendidos por la totalidad de las personas o si es necesario hacer un refuerzo en un punto específico.

A su vez, los dispositivos electrónicos de las aulas virtuales permiten hacer un monitoreo de pantalla con el que los profesores visualizan el avance de los proyectos y tareas de sus alumnos, convirtiéndose en una herramienta de ayuda que les permite aclarar dudas mientras investigan.

Estos instrumentos se presentan como una alternativa para que los colegios ahorren en procesos y recursos como el papel, por medio de las pantallas interactivas en las cuales se pueden presentar exámenes mientras el docente supervisa la actividad de los alumnos, habilita o desactiva el internet y califica en tiempo real.

El material que se usa para implantar la realidad virtual -smartphone para los alumnos, tableta o móvil para el profesor, red WiFi y gafas de realidad aumentada-también se ha vuelto más accesible porque antes el coste de los visores era de unos US$45 (cerca de $129.616), pero con la implementación de nuevos materiales se han abaratado los costos.

No osbtante, para que la realidad virtual tenga una alta penetración en los colegios el camino todavía es muy largo pues si bien las posibilidades de aprendizaje son enormes, las trabas se asemejan en dimensión.

LAS BARRERAS

Para Laura Morillas, consejera técnica en la Unidad de Apoyo a Dirección en el Intef del Ministerio de Educación Español, “los frenos para su implantación son, por un lado la democratización de la tecnología, es decir, que tengamos herramientas asequibles y de calidad de RV, segundo, la rigidez del sistema educativo y tercero, la formación del profesorado en este mundo tan complejo”.

El caso colombiano no dista del español o de cualquier otra parte del mundo pues aunque se ha identificado a la tecnología como una herramienta para lograr una mayor difusión de la educación, es necesario que haya más colegios dotados de este tipo de instrumentos.

La secretaria de Educación de Bogotá, María Victoria Angulo, sostiene que los dispositivos tecnológicos no pueden ser solo un elemento más en los salones, sino “un escenario de aprendizaje”.

Santiago Holguín
Gerente General de Lenovo Colombia

*Fuente: http://www.portafolio.co/innovacion/las-aulas-virtuales-estrategia-clave-para-mejorar-la-educacion-518946

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Venezuela: Maestros y profesores universitarios proponen Ley de Presupuesto para la Educación

Por: efectococuyo.com/11-07-2018

Apoyo institucional. Representantes del magisterio y profesores universitarios se reunieron este martes, 10 de julio, en la comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional (AN). En el encuentro denunciaron la violación del derecho a la educación en Venezuela y solicitaron declarar al sector en emergencia.

Los presentes también propusieron la creación de una Ley de Presupuesto para la Educación que garantice los recursos para el funcionamiento de las instituciones, sin que pueda influir en su aplicación “ningún Presidente”.

La presidente de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv), Lourdes Ramírez de Viloria, expuso el conflicto que atraviesan. Universidades desmanteladas, presupuestos insuficientes, salarios de hambre, el éxodo de docentes y estudiantes y limitaciones para hacer investigación.

Reiteró que el gremio se mantiene en la lucha por salarios dignos y que rechazan las tablas salariales que aprobó el Gobierno “entre gallos y medianoche” y que discutió “con un sindicato patronal“.

Raquel Figueroa, coordinadora de la Unidad Democrática del Sector Educativo, presentó los resultados de una consulta que realizaron a docentes en distintos estados del país y que les permitió definir los principales desafíos que sufre laeducación en el país.

Las problemáticas incluyen: el hambre en las escuelas, deserción, el desplome de los salarios, el déficit de infraestructura escolar, diáspora de docentes y diseños curriculares improvisados.

Figueroa también solicitó a la AN investigar la situación de los niños, niñas y adolescentes en la frontera para identificar si reciben educación.

Diagnóstico preciso

La diputada de la AN, Dinorah Figuera, propuso la consolidación de unobservatorio educativo que permita recabar cifras y datos para tener un“diagnóstico preciso” de la realidad del sector.

La parlamentaria Bolivia Suárez, quien dirigió el encuentro de la comisión, aseguró que próximamente continuarán las reuniones con los educadores y que promoverán que tengan un derecho de palabra en el Hemiciclo de sesiones.

Añadió que promoverá la creación de mesas de trabajo para analizar la crisis y determinar si se declara la emergencia educativa.

*Fuente: http://efectococuyo.com/la-humanidad/maestros-y-profesores-universitarios-proponen-ley-de-presupuesto-para-la-educacion/

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Argentina. Enfoques cooperativos, Hoy: ¿Incluir es igual a emanciparse?

Tenemos sobre nuestros hombros la hermosa tarea que implicó haber enseñado en escuelas rurales y en barrios marginales y en esos ámbitos aprendimos a enseñar la noble pedagogía cooperaria.

Por José Yorg, el cooperario.

 “En tiempos de incertidumbre y desesperanza, es imprescindible gestar proyectos colectivos desde donde planificar la esperanza junto a otros”. Enrique Pichon Riviére

Desde el principio de los tiempos fundacionales de TECNICOOP una preocupación centró la constante atención y ocupación: Desarrollar la genuina Pedagogía y Didáctica cooperativa escolar y universitaria y desde ese lugar ofrecer calidad educativa al pueblo.

Tal tarea demandó un esfuerzo extraordinario, dado las dificultades y estrechez económica que suelen azotar a los educadores populares, sin embargo, la labor de indagación se realizó y aún se avanza con resultados-aunque modestos- a nosotros nos estimula.

Tenemos sobre nuestros hombros la hermosa tarea que implicó haber enseñado en escuelas rurales y en barrios marginales y en esos ámbitos aprendimos a enseñar la noble pedagogía cooperaria.

Se alude oficialmente la consiga de “inclusión” por medio de la educación de vastos sectores marginados, cabe en este punto formular la inquietante interrogación: ¿Incluir es igual a emanciparse?

Detengámonos un momento sobre esta cuestión, de que la educación incluye, que está, por cierto, en tela de juicio ante el contexto atropellador del neoliberal capitalista. Nos ilustra el periodista y escritor uruguayo Raúl Zibechi en su artículo reciente “Medio siglo de educación popular”,   que “Un excelente trabajo de la socióloga brasileña María da Gloria Gohn, destaca que se produjo un profundo viraje que llevó a la profesionalización de los educadores populares, se debilita la horizontalidad y se consolidan relaciones de poder entre los que enseñan y los que aprenden. Los educadores populares van dejando de lado la relación militante con sus alumnos para vincularse con la población como grupos de beneficiarios”.

Claro está que sería una postura, cuanto menos, necia negar el papel de la educación para la inclusión, pero. ¿Es suficiente, y sobre todo, qué tipo de educación requieren estos sectores marginados? Este es el meollo del asunto.

Otro gran educador, el economista argentino José Luis Coraggio nos desafía con el título de su artículo, recientemente publicado: “¿Qué hacer desde la economía popular ante la situación actual?”.

Nos plantea Coraggio: “El pensamiento neoliberal, hoy hegemónico –porque no se limita a los economistas o a otros intelectuales del establishment, sino que ha logrado penetrar en el sentido común de las mayorías–, nos propone que la buena economía es una economía de mercado, en la que cada uno busca sacar la máxima utilidad del intercambio, compitiendo antes que solidarizándose con los otros, haciéndose responsable de su propia situación y olvidando la existencia de un sistema económico y político opresor”.

En tales circunstancia… ¿Es posible desarrollar programas de educación emancipadoras?

No sólo es posible sino que sobre toda dudas es imperativo y oportuno. Allí están los educandos, sedientes de saberes útiles y nobles que la Pedagogía cooperaria implica.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

Fuente: http://kaosenlared.net/argentina-enfoques-cooperativos-hoy-incluir-es-igual-a-emanciparse/

 

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