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La negociación colectiva no ha existido en México: STPS

Redacción: El Pulso Laboral

Al menos tres de cada cuatro sindicatos en México han promovido contratos de protección. La negociación colectiva auténtica es un concepto que no se ha aplicado históricamente, por ello la importancia de la reforma laboral del 1 de mayo pasado, destacó el subsecretario del Trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo.

El subsecretario de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) reconoció que estos contratos de protección fueron producto del asedio que sufrían patrones por parte de líderes sindicales que ofrecían “protección” de los sindicatos auténticos. De lo contrario, dijo el funcionario, el empleador quedaba desprotegido y vulnerableporque llegaba una serie de demandas de emplazamientos a huelga por firma del nuevo contrato colectivo de trabajo.

Los contratos de protección fueron una práctica común.

“Esto demuestra que esta libertad sindical y esta contratación colectiva auténtica no ha existido por lo menos en la gran mayoría de los sindicatos en México y esto es precisamente lo que la reforma pretende atender y resolver a través de otorgarle hoy a los trabajadores esta libertad”, detalló Alfredo Donínguez Marrufo en el marco del webinar Libertad sindical y negociación colectiva auténtica, impartido este lunes.

La reforma laboral del 1 de mayo garantiza el derecho de los trabajadores al voto libre, personal, directo y secreto para la elección de las directivas sindicales y la aprobación de nuevos contratos colectivos de trabajo, incluyendo la modificación de los acuerdos existentes.

La negociación colectiva será auténtica porque la representación de los trabajadores será legítima a través de procesos democráticos, manifestó el funcionario de la STPS.

“La negociación colectiva auténtica tiene que ver con dos pilares: que las directivas sindicales, las comisiones que revisan los contratos colectivos de trabajo y que realizan estas negociaciones estén respaldados por los trabajadores.

«Es decir, que estos líderes tengan ese respaldo porque fueron electos por voto personal, libre, directo y secreto; pero la otra, una vez que estos liderazgos acuerdan con el patrón los términos de una negociación, el acuerdo tiene que pasar por la aprobación mayoritaria de los trabajadores por este mismo método”, explicó.

En ese sentido, Domínguez Marrufo expuso que ambos pilares garantizan que los trabajadores son quienes tienen el control de la negociación colectiva auténtica. “Es uno de los valores perdidos en nuestro México, en tres de cada cuatro sindicatos”, puntualizó.

Nuevas reglas sindicales

Los sindicatos, tanto nuevos como los que ya están constituidos en México, deben cumplir con un nuevo proceso para negociar un nuevo contrato colectivo de trabajo.

Tener la constancia de representatividad que expedirá el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL). Este documento acredita que los trabajadores respaldan al sindicato que hará la negociación, al menos el 30% de los agremiados.

En caso de que haya más de un sindicato demandado la firma de un nuevo contrato colectivo de trabajo, el (CFCRL) convocará a los trabajadores a una consulta para determinar cuál organización cuenta con el respaldo mayoritario.

Si ya existe el contrato y se está revisando, el acuerdo debe darse a conocer entre los trabajadores antes de firmarse y depositarse en el (CFCRL).

La reforma laboral prevé que el sindicato mayoritario tendrá la titularidad del contrato colectivo y la negociación; sin embargo, esto no significa que los trabajadores que pertenezcan al sindicato minoritario pierdan derechos.

El contrato colectivo será disfrutado por todos sin importar la afiliación sindical, enfatizó Alfredo Domínguez Marrufo.//Factor Humano

Fuente: https://elpulsolaboral.com.mx/sindicatos/21229/la-negociacion-colectiva-no-ha-existido-en-mexico-stps

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Construyendo la República

Por: Víctor Arrogante

Con la proclamación de la República el 14 de abril de 1931 y la posterior celebración de elecciones legislativas, se inició un proceso constituyente. El Estado republicano quedaba legitimado democráticamente por las elecciones del 28 de junio y por la Constitución del 9 de diciembre. Todo quedaba por hacer y no se lo permitieron.

La República fue recibida por la mayor parte de la población con gran entusiasmo. Se abría una oportunidad para abordar las reformas necesarias y modernizar las estructuras políticas, económicas y sociales. Tuvo enfrente los intereses creados de la derecha de toda la vida que lo impidieron con una dura oposición, con las contrarreformas del segundo bienio, con un golpe de estado, la guerra y la dictadura franquista interminable.

El Gobierno Provisional que se conformó tras la caída de la monarquía y la proclamación de la República, se mantuvo hasta la aprobación de la Constitución. El nuevo gobierno tuvo que hacer frente a las llamadas cuestión regional, cuestión religiosa, cuestión militar, cuestión agraria y cuestión social. Demasiadas cuestiones, que hoy siguen en nuestras vidas como viejos fantasmas. Todo en un ambiente influenciado por la depresión económica mundial tras el crack de la Bolsa de Nueva York en 1929. Creció el desempleo en las ciudades y se incrementó el subempleo en el campo, disminuyendo las expectativas de bienestar para todos. En estas circunstancias adversas se desarrolló el gobierno formado por la coalición republicano-socialista, en medio de una alta conflictividad política y social.

Las dificultades económicas tenían una raíz interna tradicional: el paro agrícola y desigualdad en el reparto de la tierra; descapitalización industrial con escasa competitividad internacional. Por otro lado se sumaron los problemas derivados de la escasa confianza de empresarios y propietarios agrícolas hacia el nuevo sistema republicano. Como siempre ocurre, mejorar las condiciones para la clase trabajadora, provocan descenso en las inversiones empresariales.

Uno de los problemas inmediatos al que tuvo que hacer frente el Gobierno Provisional, fue el de la proclamación de la República Catalana, impulsada por Francesc Macià de Esquerra Republicana de Catalunya. El Gobierno consiguió que ERC renunciara a la República Catalana, a cambio del compromiso de presentar en las Cortes un Estatuto de Autonomía. En el País Vasco, el PNV y los carlistas, aprobaron en 1931 el llamado Estatuto de Estella, al que se opusieron los republicanos de izquierda y los socialistas por su carácter confesional y poco democrático, incompatible con la Constitución. Se mantuvieron intensas negociaciones hasta que en octubre de 1936, iniciada ya la guerra, fue aprobado un estatuto vasco democrático, siendo elegido José Antonio Aguirre como Lehendakari. Desde antes y desde entonces, aquellos problemas lo siguen siendo, pese a la represión franquista en los territorios.

La agricultura jugaba un papel importantísimo en la economía española de la época, tanto por su contribución a la renta nacional como por la mano de obra que empleaba. La reforma agraria era imprescindible, si se quería acabar con el hambre y su histórico atraso. Los campesinos vivían en situación de esclavitud, sufriendo hambre e injusticias. Los trabajadores de la tierra no la poseían y padecían bajos jornales, malas condiciones de vida, escasa alimentación y jornadas de sol a sol. La Ley de Reforma Agraria puso de acuerdo a los latifundistas, caciques señoritos, opuestos a la modernización del campo, junto con algunos sectores del campesinado, frustrados por la falta de resultados y defraudados con las posibilidades de cambio social.

El ministro de Trabajo socialista Largo Caballero, promovió una reforma laboral, que otorgaba a los trabajadores, a través de sus sindicatos, mayor control sobre las empresas. Era un proyecto coherente con los principios marxistas del socialismo español, que no renunciaba a la transformación revolucionaria de la sociedad, pero pretendía alcanzarla por cauces pacíficos y democráticos. Se aprobó la ley de contratos de trabajo y de jurados mixtos; se estableció la jornada laboral de 40 horas; hubo aumento de salarios y se impulsaron los seguros sociales. Se amplió el Seguro obligatorio de Retiro Obrero, se estableció el Seguro de Maternidad y el Seguro de Accidentes de Trabajo. Las organizaciones patronales se opusieron a todas estas medidas. CNT fue crítica y continuó con la convocatoria de huelgas, al entender que las reformas iban en beneficio de la UGT.

Se reformó el sistema educativo, adaptándolo al modelo que la Constitución establecía. Se potenció la universalización de una educación laica, liberal, mixta, obligatoria y gratuita. El objetivo principal fue la educación primaria. Entre 1932 y 1933 se levantaron 6.570 escuelas y se crearon 7.000 plazas de maestros y maestras, con mejores salarios. El experimento más notable, fue la creación de las Misiones Pedagógicas, ligadas a la Institución Libre de Enseñanza, que llevó el aliento del progreso a los pueblos más aislados y atrasados de España. Se promovió la creación de Universidades Populares, con el objeto de extender la cultura −que era patrimonio de una minoría− al pueblo y promover la alfabetización, principalmente entre las mujeres.

La eliminación de la religión católica como asignatura y la prohibición del ejercicio de la enseñanza a las congregaciones religiosas, provocaron el rechazo de la iglesia y de la derecha católica. La iglesia se negó a cerrar sus escuelas y prohibió a los católicos que matricularan a sus hijos en las escuelas públicas del Estado.

La República trató de limitar la influencia de la Iglesia en la sociedad y en la política española y para ello procedió con la secularización del estado, declarándose la no confesionalidad oficial, la libertad de cultos y se suprimió el presupuesto para la Iglesia. Asimismo se legalizó el matrimonio civil y el divorcio y se secularizaron los cementerios. Se decretó la disolución de aquellas órdenes que tuvieran como cuarto voto la obediencia al Papa frente a cualquier otra autoridad. De este modo la orden de los jesuitas, que tenía una gran influencia en la educación, quedó disuelta en España, quedando sus bienes nacionalizados.

Todas estas medidas provocaron una polarización radical de la opinión pública. Del ámbito religioso surgieron importantes enemigos de la República. La mayor parte de la población de aquella época, como hoy, era católica, por lo que no le fue difícil a la jerarquía religiosa movilizar a importantes sectores en contra del sistema. El gobierno decidió expulsar de España a los religiosos especialmente activos y molestos para los planes de modernización de España.

Manuel Azaña, como ministro de la Guerra, pretendía constituir un ejército profesional defensor de la democracia, para lo que había que reducir la proporción de oficiales existente. Se promulgó la Ley de retiro de la oficialidad, que obligaba a jurar fidelidad a la República o, en caso contrario, a retirarse voluntariamente conservando el sueldo íntegro. Se cerró la Academia militar de Zaragoza, por considerar sus enseñanzas como anticuadas, se clausuraron los Consejos de Honor, el Consejo Supremo de Justicia Militar y se eliminó la prensa militar. La ley de reforma militar fue recibida por un sector del ejército como una agresión a la tradición militar, lo que provocó importantes tensiones, especialmente entre los africanistas. La prioridad dada por el gobierno a los gastos sociales, impidió mejorar la capacidad técnica y de armamento, como estaba previsto. Años después, los mandos militares sediciosos, se le cobraron con creces.

El gobierno radical-cedista entre 1933 y 1936, presidido por Lerroux, y sostenido por la derecha católica de la CEDA de Gil Robles, derogó la mayoría de las medidas anteriores. Aprobó la Ley para la Reforma de la Reforma Agraria; paralizó la reforma militar, amnistió a los golpistas de la sanjurjada y designó, para los puestos claves, a Franco, Goded y Mola; se concilió con la iglesia e inició la negociación con el Vaticano; paralizó el programa de construcciones escolares y anuló la enseñanza mixta.

Los republicanos de izquierda pretendían consolidar la democracia sin cambiar el sistema. Por el contrario, los socialistas, consideraban que el sistema democrático, era un paso intermedio hacia una sociedad nueva −de igualdad, justicia y libertad−, y daban prioridad a las reformas sociales. El enemigo político, mantenía sus posiciones de poder intactas y no permitió más reformas.

Algunos de los problemas sociales de aquella época siguen teniendo vigencia hoy, y los comportamientos de la derecha siguen siendo parecidos, pretendiendo ejercer el poder para beneficio propio, muy alejado de los intereses de la mayoría trabajadora.

Se pretendió modernizar el país y promover la justicia social y los estamentos sociales corporativos afectados lo impidieron. Tanto se opusieron algunos que dieron un golpe de Estado, que provocó una guerra, que ganaron, creando un estado totalitario, que sufrimos durante cuarenta años.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/construyendo-la-republica/

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Ucrania: los sindicatos intensifican sus acciones contra la reforma laboral

Europa/Ucrania/PrensaIE

Los sindicatos de Ucrania se oponen a una reforma de la legislación laboral que pone en grave riesgo derechos de los trabajadores tan básicos como la libertad sindical y la negociación colectiva. Estas disposiciones peligrosas afectan a los empleados y sus sindicatos, tanto de sectores públicos como privados.

Los sindicatos de servicios públicos de Ucrania piden medidas en el sector contra el borrador de la ley laboral, un nuevo conjunto de normas que socavan el derecho a la negociación colectiva y el diálogo social de los trabajadores del sector público. Esta propuesta legislativa se negoció en secreto, sin consultar con los sindicatos ni las organizaciones de trabajadores. El Consejo de ministros de Ucrania envió el borrador al Parlamento el pasado mes de diciembre mediante un procedimiento que no cumple con la legislación nacional, ya que esta exige que este tipo de modificaciones solo se puedan llevar a cabo tras una consulta con los agentes sociales.
Reducción de derechos
Los nuevos textos legales suponen un ataque a los derechos fundamentales e ignoran los estándares internacionales. Según los sindicatos ucranianos, si esta ley se adoptara:
  • Permitiría el cese unilateral de un contrato de trabajo por parte del empleador, que podría despedir libremente a sus empleados sin indemnización alguna; además, supondría la discriminación e intimidación de activistas sindicales, miembros de sindicatos y otras personas.
  • Daría la opción a los empleadores de cambiar unilateralmente los contratos de trabajo y despedir a los trabajadores que se negaran a aceptar estas modificaciones.
  • Crecería el número de contratos de corta duración y de cero horas, sinónimo de un descenso en la seguridad laboral y la predictibilidad de las horas de trabajo.
  • Se reduciría la remuneración por horas extraordinarias de una prima del 100 por cien al 20 por ciento, una cifra que no cumple con el convenio n.º 1 sobre Horas de trabajo (que ya concedía en el año 1919 el pago de una prima de un 25 por ciento como mínimo).
  • Se abolirían varias garantías sociales y se limitaría la protección de las madres con niños pequeños.
  • Quedaría limitada la libertad sindical postulada por el Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación (n.º 87) de la OIT (ratificado por Ucrania en 1956).
  • Se limitaría el derecho a obtener información con fines de negociación colectiva.
Apoyo internacional
Los sindicatos mundiales, como la Internacional de la Educación, y otras organizaciones sectoriales así como la Confederación Sindical Internacional (CSI) han denunciado de manera conjunta con la Confederación Europea de Sindicatos (CES) los intentos del gobierno ucraniano por introducir medidas que debilitan los derechos de los trabajadores. Además, han exigido al gobierno que anule la validez del texto y apoye la movilización de los sindicatos ucranianos. Como muestra de apoyo a estas acciones, la CSI y la CES encabezarán una delegación a Ucrania del 25 al 27 de febrero.
David Edwards, Secretario General de la Internacional de la Educación, declaró lo siguiente: «Apoyamos a los sindicatos ucranianos. Las modificaciones propuestas suponen un ataque contra los derechos y protecciones de los trabajadores, y resultan inaceptables en cualquier lugar del mundo. Merman la democracia y la gobernanza. Además, infringen los compromisos que Ucrania firmó en el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea y el Tratado de libre comercio entre Canadá y Ucrania».

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/16636/ucrania-los-sindicatos-intensifican-sus-acciones-contra-la-reforma-laboral

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México: Opositores del STFRM repudian falta de democracia sindical

América del Norte/México/26-12-2019/Autor(a): Agencias/Fuente: www.jornada.com.mx

Por: Agencias

Opositores de sindicatos corporativos como el de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM) que encabeza Víctor Flores, rechazaron que estos implementen a cabalidad la reforma laboral.

Benito Bueno Rentería, del Sindicato Independiente de Trabajadores Ferrocarrileros y Asociados de México (Sitafam), expuso que Flores no ha transitado hacia la democracia sindical. “Hay hostigamiento laboral a los afiliados al Sitafam, incluso a mí me ha amenazado y mandado golpear”, aseveró.

La semana pasada, abundó, “me intentaron agredir, pero afortunadamente con otros compañeros nos pudimos reguardar en Palacio de Gobierno de San Luis Potosí”, dijo.

Agregó que 46 trabajadores han sido dados de baja “injustificadamente”. Indicó que el STFRM promovió ante diferentes empresas permisos para los ferrocarrileros sin que estos los solicitaran, por lo que no están laborando ni están recibiendo salario.

Bueno Rentería dijo también que Flores ha convocado a una convención “a modo” para modificar los estatutos del sindicato sin mayor difusión y sólo acompañado de delegados cercanos.

Por su parte, Luis Alberto Ramos, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Sistema Nacional de Salud, coincidió en que no se ha respetado la libertad y democracia sindical que establece la reforma laboral.

Destacó que en las secretarías de gobierno “siguen teniendo funcionarios que manejaron por muchos años los sindicatos charros. Cuando llegamos como agrupaciones democráticas a registrarnos, a presentarnos y pedir lo que nos toca por derecho como licencias, cuotas y a participar por los trabajadores que representamos, estos personajes no nos dejan”, afirmó.

Por su parte, el abogado laboral Ricardo Martínez destacó que el cambio que plantea la reforma laboral no se puede lograr de un día para otro y calificó como “exagerado” que legisladores estadunidenses intenten intervenir para evaluar el cumplimiento de ésta.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/ultimas/sociedad/2019/12/11/opositores-del-stfrm-repudian-falta-de-democracia-sindical-4701.html

Imagen: David Mark en Pixabay

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Colombia: Lo bueno, lo malo y lo feo que deja hasta ahora el paro nacional

Redacción: Alerta

Después de ver cómo las multitudes se tomaron las calles de países como Chile, Ecuador y Bolivia, el turno le llegó a Colombia, que este jueves completa 15 días de manifestaciones y actividades en apoyo al gran paro nacional.

La primera convocatoria se realizó el pasado 21 de noviembre. En esta movilización cerca de 210.000 personas pertenecientes a sindicatos, indígenas, estudiantes, organizaciones sociales o simplemente gente del común, salieron a las calles a protestar contra el Gobierno del presidente Iván Duque por el denominado ‘Paquetazo’, que hace referencia a una serie de reformas en materia laboral, pensional y educativa.

Pese a que el Gobierno militarizó algunas partes del país, acuarteló las Fuerzas Militares, cerró las fronteras y otorgó facultades extraordinarias a los mandatarios locales como ley seca o toque de queda, ese 21N pasó a la historia de Colombia como el día en el que los ciudadanos se unieron sin importar, color, religión o condición social y paralizaron al país pidiendo un cambio en las políticas anunciadas.

Así las cosas, a la jornada ya sin precedentes, se le sumó un masivo cacerolazo, en evento que se dio en horas de la noche cuando pareciera que las marchas se apaciguaban. En esta jornada, miles de personas salieron a las calles, ventanas y balcones de sus casas con olla y cuchara en mano para hacer sentir su descontento social.

Paro nacional del 4 de diciembre
Carrera Séptima. Un grupo de estudiantes conformó la llamada ‘primera línea’, un grupo que tiene como objetivo defender a manifestantes.
Inaldo Pérez-Sistema Integrado Digital

Lo feo vino después, y es que en medio de los disturbios se registraron cuatro muertos (tres en Cali uno en Bogotá) y múltiples heridos, sin contar los saqueos, vandalismo a los bienes públicos y el pánico colectivo que obligó a muchos ciudadanos a seguir de largo toda la noche para cuidar sus viviendas.

Una de las muertes que conmocionó al país fue la de Dilan Cruz, el joven que resultó herido el pasado sábado 23 de noviembre durante las manifestaciones en Bogotá por un artefacto lanzado por un agente del Esmad.

Cruz, de 18 años, se convirtió en el símbolo del malestar ciudadano contra la violencia durante estas protestas en Bogotá.

Ante estos hechos, el presidente Iván Duque convocó a un diálogo nacional para escuchar el descontento generalizado y buscar soluciones. Esta mesa se instaló desde el 23 de noviembre y a la fecha continúa, aunque sin acuerdos claros.

El comité promotor del paro entregó un pliego de 13 peticiones, entre las que se encuentra el retiro del proyecto de reforma tributaria, la disolución del Esmad y la depuración de la Policía, que no haya reforma laboral y que se cumplan los acuerdos con estudiantes, educadores y trabajadores, entre otros.

Homenaje al joven Dilan Cruz, muerto en Bogotá
Un estudiante sostiene una pancarta que representa a Dilan Cruz, el joven manifestante herido por un miembro del Escuadrón Antidisturbios Móviles (ESMAD) durante una protesta contra el gobierno colombiano y murió ayer, en Bogotá.
AFP

Los días avanzaron con pequeñas movilizaciones hasta este miércoles, día en el que se realizó otra masiva manifestación, pero sin el aforo del 21N.

La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, estimó en unas 40.000 las personas que participaron en las marchas en toda Colombia. Los organizadores reunidos en el Comité Nacional del Paro, sin embargo, aseguran que fueron muchos más.

La jornada transcurrió pacíficamente en su mayoría. Jóvenes, indígenas, campesinos, afrocolombianos y sindicatos se movilizaron en las principales ciudades del país bajo vigilancia policial y militar.

Por su parte, Fenalco reportó pérdidas superiores a un billón de pesos en todo el territorio nacional, lo que representa la reducción de la productividad en un 30 % solo en el sector comercial e industrial, es decir que diariamente las pérdidas ascienden a los $15.000 millones.

Este jueves sobre las 2 p.m., se programó una nueva jornada de la mesa de diálogo entre los voceros de Gobierno y el Comité promotor y se espera que antes de terminar el año se conjure este gran paro nacional que demuestra que Colombia ya no es el mismo país del pasado.

Para la próxima semana están previstas varias actividades hasta el próximo 10 de diciembre como un cacerolzao intercontinental, además de un encuentro nacional de organizaciones, el concierto Enciende tu voz: Un canto por Colombia y la conmemoración del Día Nacional de los Derechos Humanos.

Fuente: https://www.alertatolima.com/noticias/politica/lo-bueno-lo-malo-y-lo-feo-que-deja-hasta-ahora-el-paro-nacional

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Colombia: El Comité Ejecutivo de Fecode en unidad invita a sumarse al Paro Nacional del 21 de noviembre

América del Sur/Colombia/17-11-2019/Autor(a): Comité Ejecutivo de Fecode/Fuente: www.youtube.com

El Comité Ejecutivo de Fecode en unidad invita a sumarse al Paro Nacional del 21 de noviembre, contra la reforma pensional, reformal laboral, el holding financiero, por la defensa del derecho a la vida y el cumplimiento de los acuerdos firmados entre Fecode y el Gobierno Nacional.

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=qvfRaVvt4_I

Imagen: http://www.adebogota.org/index.php/actualidad/comunicados/6687-fecode-rechaza-atentado-y-cualquier-acto-de-violencia

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Ecuador: Clasismo y racismo: viejos conceptos de las élites.

Clasismo y racismo: viejos conceptos de las élites

 

En un artículo anterior (https://bit.ly/32xi6h8) me referí a la mentalidad de las elites dominantes del Ecuador, que ha sido poco investigada. Hay estudios y documentos que permiten comprenderla. Voy a referirme a tres de ellos.

El primero es el libro de Camilla Townsend “Tales of Two Cities: Race and Economic Culture in Early Republican North and South America” (2000). Se estudia la “cultura económica” de las elites de Guayaquil (Ecuador) y Baltimore (USA), entre 1820 y 1835. Las dos ciudades partían de condiciones comparables e incluso en Guayaquil había el deseo de encumbrar la manufactura, mientras en Baltimore existían posiciones contra las fábricas. Pero la gran diferencia entre ambas fue la actitud frente a los trabajadores y la población. En Guayaquil se defendía el trabajo coercitivo y los bajos salarios; en Baltimore, el trabajo libre, la educación a las masas, el interés por suprimir la informalidad y la criminalidad. En Guayaquil, la población pobre lucía como “una horda peligrosa” y la gente de negocios creía que su trabajo era creador, proyectaba un nuevo mundo, era demasiado costoso construir caminos y no eran necesarias las reformas sociales o construir escuelas. Townsend concluye que la diferente visión económica de las elites marcó el futuro de las dos ciudades: estancamiento o avance.

El segundo, es el “Informe sobre las Reformas de la Ley de Jornaleros” que presentara la Sociedad Nacional de Agricultura del Ecuador el 17 de agosto de 1918. Examina la “abolición del apremio personal” y el establecimiento del “desahucio libre de los contratos de arrendamiento de servicios de jornaleros”. Es decir, la abolición que se hizo, en ese año, de la “prisión por deudas”, que acompañó al sistema del concertaje en las tradicionales haciendas ecuatorianas, a fin de que los jornaleros tuvieran libertad para contratar su trabajo por un salario. Un hecho comparable a la “liberación” de los siervos de la gleba en el viejo feudalismo europeo.

El informe sostiene “que el apremio personal es muy apto para conseguir que el jornalero realice el derecho que el patrón tiene de que trabaje en las faenas a que se obligó”; añadiendo, además, que “el desahucio libre destruiría a la agricultura”; y se concluye: “No se debe suprimir el apremio personal”, y también “no es conveniente establecer el desahucio libre”.

La posición de la SNA fue reiterada en otros de sus documentos, como el titulado “La Agricultura Nacional y los desaciertos del Poder”, en el que se sostuvo que “Las reformas sancionadas por el Jefe del Ejecutivo consagran una enorme injusticia”; además: “Los propietarios han sido despojados por el ministerio de la ley de los cuantiosos anticipos hechos al obrero, ya que no les queda medio alguno para reclamarlos”; el “pueblo” será la víctima, decía el escrito, así como la “producción agraria”, que caerá, con la consiguiente alza de los precios. Algo similar se repitió en la “Solicitud de los Agricultores al Presidente de la República”, que, en definitiva, pedía no aprobar la ley que suprimía la prisión por deudas del concertaje; y lo mismo en sus “Comunicaciones de la Sociedad Nacional de Agricultura”.

No se logró detener ni revertir la supresión del “apremio personal”, pero las relaciones del concertaje (huasipungo, arrimazgo, sembraduría, peonía, etc.) continuaron por décadas, pue solo la Ley de Reforma Agraria de 1964 logró abolir el sistema hacienda, de tan larga vida en la economía nacional, pues sus orígenes se remontan al siglo XVII colonial. Por cierto, esa ley fue atacada de “comunista” por la clase terrateniente, que creía ver en ella un logro del “castrismo cubano”, pese a que esa misma ley fue dictada por la Junta Militar (1963-1966), absolutamente anticomunista y nacida de las acciones de la CIA norteamericana en Ecuador, según un famoso libro del exagente Philip Agee.

El tercer documento es el libro de Actas del Primer Congreso de Industriales del Ecuador, realizado en Ambato, en marzo de 1935. Hubo allí un Acuerdo que hizo una serie de considerandos, entre los que destaco: “1. Que el indio ecuatoriano continúa vegetando en lamentable atraso moral y material, no obstante el haber convivio por cuatro siglos con la raza conquistadora y criolla que se adaptaron ventajosamente a la moderna civilización…; 2. Que los más elementales sentimientos humanos imponen la necesidad ineludible de levantar el nivel cultural del indio, incorporándole a la civilización…; 3. Que la vida vegetativa que hoy lleva, no se compadece ni con los principios materiales que imponen las leyes biológicas, puesto que se abstiene de los medios alimenticios, del vestuario y la habitación impuestos por el progreso del bienestar humano y de las normas higiénicas más elementales…; 4. Que el indio, tal como vive actualmente, es un factor de desequilibrio en la economía nacional puesto que produce mucho y consume poco, sin cooperar a la tributación que ha menester el Estado…; 8. Que, así mismo, es indispensable inculcar en el corazón del indio los nobles sentimientos de amor patrio, preparándole para la defensa nacional…” Con todo ello de por medio, se pedía crear “granjas agrícolas militares” y obligatorias para los indios.

Comparativamente, en 1820 o en 1918 y también en 1935, la mentalidad de las elites económicas del Ecuador mantuvo el mismo espíritu conceptual, que fue el freno para el desarrollo nacional y para la promoción de algún bienestar para los trabajadores y la población.

Podría pensarse que son términos del pasado. El problema es que tienen una faz muy actual. Basta considerar las propuestas de reformas laborales planteadas por el alto empresariado, que no cree en esenciales derechos para los trabajadores; y observar, además, que durante el levantamiento indígena y popular de los primeros doce días de octubre de 2019, entre las más acomodadas cúpulas sociales y económicas del país, pero particularmente en Guayaquil, hubo expresas voces de clasismo y racismo, que veían una “horda peligrosa” que amenazaba sus propiedades, su paz y su democracia, así como a indígenas que lo que debían hacer es “regresar a sus páramos”.

Autor: Juan J. Paz-y-Miño Cepeda
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