Revista (PDF): Tramas y Redes Nº 2. Revista del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Junio 2022

Reseña: CLACSO

*Disponible sólo en versión digital

Somos TRAMAS que como hilos en una tela enlazan la producción académica con los procesos de luchas y transformaciones que buscan una sociedad más justa para América Latina y el Caribe. Y somos REDES porque promovemos el encuentro de estudios sobre diferentes temas abordados desde diversas perspectivas para mantener un debate permanente sobre las numerosas amenazas y los complejos problemas que asedian a nuestras sociedades. TRAMAS y REDES que generan las condiciones para el diálogo entre académicos, responsables de políticas públicas y actores de movimientos y procesos sociales, para construir horizontes alternativos.

Autoras(es): Karina Batthyány [Directora]
Verónica Gago. Raquel Gutiérrez Aguilar. Soledad Álvarez Velasco. Amarela Varela-Huerta. Luna Follegati. Pierina Ferretti. Eduardo Enrique Aguilar. Sandra Rátiva Gaona. Ana Laura Cafaro Mango. Marco Antonio Bin. Antonio Romero Reyes. Francisco Pucci. Soledad Nión. Valentina Pereyra. Luisa Fernanda Tovar Cortés. Gisela Catanzaro. Mónica Bruckmann. Theotonio Dos Santos. José C. Valenzuela Feijóo. Orlando Caputo Leiva. Roberto Pizarro Hofer. Denih Monsiváis. Carlos Pástor Pazmino. María Muro. [Autoras y Autores de Artículo]

Editorial/Edición: CLACSO.

Año de publicación: 2022

País (es): Argentina.

ISNN: 2796-9096

Idioma: Español

Descarga: Tramas y Redes Nº 2. Revista del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Junio 2022

Fuente e Imagen: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=2494&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1651

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Colombia: Posesión popular y exigencia de vida digna hacia el nuevo gobierno

Por: Hernán Ouviña

 

A horas de la asunción oficial del gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez tras el triunfo logrado el pasado 19 de junio, organizaciones sociales, movimientos campesinos, comunidades afros y pueblos indígenas realizaron durante la mañana de este sábado 6 de agosto una Posesión Popular y Espiritual en el Parque Tercer Milenio, ubicado en el centro de la capital del país. “Nos hemos juntado en este escenario tan importante con el objetivo de abonar el terreno de construcción y constitución del Poder Popular, que permita el ejercicio práctico de una soberanía política, económica y cultural al alcance de todas y todos”, expresaron desde la organización conjunta del evento.

Con la presencia del presidente y vicepresidenta electos, en el acto se les entregó un Mandato de ocho puntos que incluye la exigencia de la garantía de condiciones de vida digna, la paz total y un cambio radical en la política contra las drogas en Colombia, con la firme convicción de que “el único camino posible para las verdaderas transformaciones en el país se dará con el trabajo articulado y respetuoso entre los poderes gubernamentales, las formas de gobierno propios, desde la autonomía y autodeterminación de los pueblos y comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas que hemos construido para lograr las condiciones del vivir sabroso en nuestros territorios”.

“Estamos exigiendo lo que sabemos es un compromiso claro de Gustavo Petro y Francia Márquez en su programa de gobierno: la defensa de la vida, el cumplimiento integral de los Acuerdos de Paz, la protección de las culturas, el ordenamiento del territorio en torno al agua y sacar de la Constitución Nacional el negocio”, afirmó Oscar Salazar, líder del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano, en la conferencia de prensa previa.

Johana Pinzón, vocera del Congreso de los Pueblos, agregó que es preciso que el nuevo gobierno asuma los problemas estructurales del país, tales como el derecho a la vida, a la labor social y comunitaria que realizan las organizaciones sociales, la defensa de los territorios y los bienes naturales, así como el cumplimiento de los acuerdos planteados por los movimientos populares, advirtiendo que seguirán “en ese ejercicio de movilización social dependiendo de cómo sean las condiciones para las comunidades en los territorios”.

Javier Peña, del Proceso de Comunidades Negras, resaltó la importancia de retomar el diálogo de paz con los grupos armados ponderando los derechos humanos: “no queremos ni un líder o lideresa más que pierda la vida por seguir reclamando derechos. Queremos que haya un cambio para que no aumenten los cultivos de uso ilícito, porque eso está causando que cada día asesinen más líderes y lideresas en nuestros territorios, ya que somos los grupos étnicos y campesinos los que estamos siempre expuestos al peligro”.

La Posesión Popular y Espiritual, a la que asistieron procesos organizativos y comunidades de diversas regiones de Colombia, se inició con una ceremonia de armonización coordinada por diferentes mayores/as y autoridades. María Jesús, del pueblo de los Pastos, explicó: “unimos energías y fortaleza, pero ante todo unimos palabra y ese gran tejido que dejamos de los pueblos originarios dentro del mandala como un mandato”. María Eugenia Solís, de Tumaco, santera afrocolombiana y perteneciente a la religión yoruba, coincidió en que “el pueblo fue el que se cansó y puso al presidente y vicepresidenta, y es quien debe ser reconocido. Nuestros ancestros están dando la batalla también desde lo espiritual. Nosotros tenemos unas fuerzas que nos acompañan, y esa fuerza es la misma que levantó al pueblo”. Consultada por el vivir sabroso, una consigna instalada con fuerza por Francia durante la campaña, María Eugenia nos compartió que “es estar tranquilos en los territorios nuestros que han sido azotados por la violencia, poder sembrar y que el glifosato no nos dañe, poder cultivar y alimentarnos de aquello que sembramos. Es jugar bajo la lluvia, disfrutar las noches de luna, correr por las quebradas, subir por los ríos, andar por las trochas y los caminos vecinales por los que hemos crecido”.

La flamante vicepresidenta Francia Márquez recibió el Mandato en medio de canticos de algarabía por parte las guardias indígenas, campesinas y cimarronas, que blandieron sus bastones de mando al compás del himno de la Guardia Indígena. También estuvieron presentes algunos integrantes de las Primeras Líneas, que al grito de “¡Libertad, libertad, a los presos por luchar!” reclamaron la liberación inmediata de los cientos de presos y presas que continúan tras las rejas. Sotu, identificado con la Primera Línea del Portal de la Resistencia en Bogotá, denunció la persistencia de la persecución contra quienes “salieron a luchar y a proteger a la población o por defender sus territorios. Nuestra posición del día de hoy es exigir su excarcelación y dejar en claro que vamos a seguir luchando hasta que todos los presos estén libres. No somos parte del gobierno sino del pueblo. La acción directa tiene que continuar, eso no nació con la Primera Línea, que no es un movimiento sino una expresión de lucha y resistencia. Vamos a continuar accionando porque el cambio real no se hace desde la displicencia ni sometiéndonos al Estado”.

Luego de escuchar con atención la lectura del Mandato por parte de Andrea Echeverri, cantante de la banda Aterciopelados, Francia Márquez recibió el documento y saludó “a todos los movimientos sociales en su diversidad”, así como a “todos los mayores y mayoras presentes, afrocolombianos, indígenas, palenqueras, raizales y rom” por poner la espiritualidad en el centro del ejercicio de gobierno. “Quiero saludar la memoria de tantos hombres y mujeres, lideres y lideresas, jóvenes y mujeres, en sus diversidades, que sembraron la semilla”. Este camino, reconoció, “no empezó en una campaña electoral, sino en la resistencia de los pueblos, resistencia que se ha mantenido por más de 500 años, que a muchos les ha costado la vida, el exilio, el silenciamiento de su voz, y que a muchas mujeres nos ha costado casi todo. La esperanza no es Gustavo Petro ni Francia Márquez: está y sigue estando en el pueblo colombiano”.

Francia aclaró también que, en tanto vicepresidenta, no cuenta propiamente con un mandato de gobierno constitucional, por lo que las tareas que pueda concretar van a depender de la iniciativa o delegación de funciones que realice el presidente Gustavo Petro. No obstante, reiteró que se debe “a los pueblos y a la lucha que hemos hecho como movimientos sociales”. Llegar a la presidencia y vicepresidencia no es el fin, ese solo es un medio para seguir apostándole a las transformaciones que requiere el país”. “No va a ser fácil el gobierno si no está acompañado de los movimientos sociales, del pueblo, de las mujeres, de las juventudes, de la comunidad diversa LGTBIQ+, de los raizales afrocolombianos, palenqueros, de los rom, de los pueblos indígenas, del campesinado que ha sufrido el despojo de la tierra. Una Reforma Agraria, que bien saben ustedes ha sido la razón por la cual han asesinado a miles de colombianos y colombianas, no se va a lograr si no estamos cogidos de la mano”. “Aquí tenemos la élite más peligrosa de la región. Una élite que se ha encargado de mantenernos en la violencia y la exclusión”. “Vamos de la resistencia al poder hasta que la dignidad se haga costumbre”, concluyó Francia ante la multitud que la escuchó atentamente en el Parque Tercer Milenio.

 

Fuente de la información e imagen: https://desinformemonos.org
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España: CGT exige un reparto más justo de la riqueza que permita ganarse la vida a todas las personas

La Confederación General del Trabajo (CGT), participó este año en los actos por el 1º de Mayo que se celebraron en la ciudad autónoma de Ceuta.  En esta ocasión estuvieron presentes los secretarios generales de la CGT a nivel estatal, J. Manuel M. Póliz, a nivel territorial, Miguel Montenegro, y de la federación local de Ceuta, Reduan Mohamed, quienes al término de la manifestación convocada por la mañana por las calles de la ciudad, participaron en la lectura de un manifiesto unitario en conmemoración de este Día Internacional del Trabajo.


  • CGT participa en Ceuta en los actos organizados por el 1º de Mayo teniendo presente el impacto de la pandemia en aquellas personas y territorios más pobres y vulnerables.
  •  José Manuel M. Póliz“La presencia de CGT en Ceuta es una realidad pero hoy dejamos claro que vamos a ser más activos y combativos que nunca contra las desigualdades sociales”.

La Confederación General del Trabajo (CGT), participó este año en los actos por el 1º de Mayo que se celebraron en la ciudad autónoma de Ceuta.  En esta ocasión estuvieron presentes los secretarios generales de la CGT a nivel estatal, J. Manuel M. Póliz, a nivel territorial, Miguel Montenegro, y de la federación local de Ceuta, Reduan Mohamed, quienes al término de la manifestación convocada por la mañana por las calles de la ciudad, participaron en la lectura de un manifiesto unitario en conmemoración de este Día Internacional del Trabajo.

CGT exigió un reparto más justo del trabajo, para que todas las personas pueden ganarse dignamente la vida. Para la CGT, un reparto igualitario del trabajo conlleva también a una distribución de la riqueza entre quienes peor lo están pasando en estos momentos de crisis, derivada y agudizada tras la aparición del Covid en nuestra sociedad. No obstante, desde la CGT recalcaron que si bien es cierto que en los últimos meses la situación de las clases populares se ha agravado con la pandemia, también lo es que la realidad de la clase trabajadora viene siendo dramática desde hace muchos años, donde se ha vivido un retroceso muy importante en cuanto a derechos y libertades.

Los anarcosindicalistas plantean que la única salida para revertir el actual estado de la clase trabajadora pasa por movilizaciones contundentes contra los recortes, contra el desempleo, la precariedad, las leyes represivas, contra las Reformas Laborales, etc. que reviertan la desmotivación instalada tras largos meses de pandemia. Es por ello, que en la rueda de prensa previa a la salida de la manifestación, el secretario general de la CGT, José Manuel Muñoz Póliz, explicó que era necesario estar en este 1º de Mayo en las calles de Ceuta, porque desde la organización anarcosindicalista se entiende que existe una gran represión hacia los trabajadores y las trabajadoras, y una importante diferencia en los índices del paro con respecto a los de la península. Además, el secretario general de los anarcosindicalistas indicó que el paro juvenil es muy preocupante, estando en Ceuta en el 70%, igual que las enormes diferencias existentes en cuanto a la renta per cápita entre el barrio más rico y el más pobre de la ciudad.

Manifiesto CGT 1 de Mayo de 2021

Hay que exigir que se reparta el trabajo y la riqueza

El 1º de Mayo siempre ha de ser un día reivindicativo y de lucha como garantía de los derechosal trabajo digno; a una jornada laboral que posibilite conciliar el trabajo con la vida; a un salario y prestaciones sociales suficientes, bien cuando se tiene empleo y también cuando no se tiene, mediante una Renta Básica de las Iguales; a pensiones adecuadas para vivir con dignidad, para luchar contra las reformas laborales, los desahucios o las leyes mordaza.

El empobrecimiento material de millones de trabajadores y trabajadoras, a través de mecanismos como el recorte masivo de las rentas salariales, está generando una de las sociedades más desiguales del mundo. Según datos del Banco de España,  el 25% de la población del estado español vivía ya en riesgo de pobreza o exclusión social antes de la pandemia. La situación cuando esta termine puede ser catastrófica. Esto supone que 4,5 millones de hogares no pueden hacer frente a necesidades tan básicas como pagar un alquiler o una hipoteca, mantener calientes sus casas o sencillamente comer todos los días.

Cuatro millones de personas en paro, a las que el estado les niega su derecho más esencial como clase trabajadora: el derecho a “ganarse la vida”. Tampoco les reconoce el estado el derecho a unas prestaciones sociales o a una Renta Básica de las Iguales suficiente para vivir dignamente.

Frente a ello, el año pasado se realizaron casi 25 millones de horas extraordinarias, de las que no se pagaron más de 11 millones. Y resulta especialmente demoledor el dato que en el caso de las mujeres más de la mitad de las horas extraordinarias no fueran retribuidas.

La pandemia, además, ha evidenciado otras vergüenzas del sistema. Se ha puesto el interés económico por encima de la vida de las personas; se han protegido intereses particulares por encima de las necesidades de la inmensa mayoría; algunas administraciones han mirado hacia otro lado cuando se incumplían sistemáticamente distintos preceptos legales; manga ancha con unos y ley del embudo para otras. El sistema sanitario, herido de muerte tras las continuas privatizaciones, se ha colapsado y, a tenor de los hechos -que son tozudos-, la sanidad privada ha demostrado su enorme incapacidad.

Vienen tiempos difíciles, tiempos convulsos, tiempos donde los intereses de las élites tratarán de imponerse nuevamente a la clase trabajadora. Sin embargo, no podemos permitir que la crisis la paguen, una vez más, los y las de siempre. Porque sería intolerable que permitiéramos, como sociedad, un nuevo rescate a las entidades financieras y mientras las condiciones de vida de la clase obrera se siguen degradando a velocidad de vértigo.

Este 1º de Mayo, tiene que seguir siendo el día en que millones y millones de trabajadores y trabajadoras, digamos basta y llenemos nuestras vidas cotidianas, no de sufrimiento ni desesperación, sino de Libertad, imponiendo a gobiernos, empresarios y poderosos, otro Orden Social, otro sistema, donde el reparto del trabajo y de la riqueza, haga que una vida digna para todas las personas sea posible aquí y ahora.

¡VIVA EL 1 DE MAYO!

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE TRABAJADORA!

Fuente e imagen: tercerainformacion

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Necesitamos una Educación centrada en una vida digna

Por: Yayo Herrero. El Diario de la Educación. 07/03/2018

Se dirime si educar para legitimar el modelo actual o educar para que las personas comprendan los grandes problemas que tenemos delante.

Si nos preguntamos por las grandes fracturas de nuestro tiempo, vemos que tienen un carácter ecosocial. El cambio climático, la superación de los límites de la naturaleza, la crisis de reproducción social, la profundización de las desigualdades y la pérdida de calidad y legitimidad democrática evidencian crisis multidimensionales, que se encuentran interconectadas y tienen raíces comunes.

Hemos construido una cultura que mira a la naturaleza y a las personas desde la exterioridad y la instrumentalidad, que esconde la vulnerabilidad de cada vida humana e invisibiliza las relaciones y trabajos necesarios para reproducir y sostener cotidianamente la vida. Nuestra civilización tiene un enorme problema: cree que progresa mientras se destruye a sí misma.

La vida económica se articula alrededor de la obtención del beneficio en el menor plazo posible de tiempo, utilizando ese planeta finito como un almacén de recursos y un vertedero que da síntomas de agotamiento. El dinero ha adquirido una dimensión sagrada. Creemos y sentimos que necesitamos dinero más que alimento, aire, limpio, agua o cuidados.

El resultado es que hoy habitamos un planeta esquilmado y degradado en el que la vida se ve cada vez más amenazada. El empobrecimiento y la expulsión de amplios sectores sociales se acrecientan; las violencias machistas son cada vez más visibles y generan una mayor resistencia; y la corrupción, la pérdida de calidad de la democracia y el aumento de la represión y pérdida de libertades adquieren ya formas escandalosas.

Urge un cambio de rumbo que reconozca los límites físicos de la Tierra y la vulnerabilidad de cada vida humana. Sólo desde la consciencia de que hay que sostener la vida, es posible recomponer los metabolismos económicos y reorientar la política de modo que la prioridad sea la supervivencia en condiciones dignas.

Este cambio es, obviamente, estructural. Obliga a transformar los modelos productivos poniendo en el centro las necesidades humanas, las de todas las personas, y produciendo aquello necesario para satisfacerlas. La clave es hacerlo, además, situando la justicia y el cuidado como principios organizadores de la política. Nos referimos a un necesario reparto de la riqueza y de las obligaciones que se derivan de la reproducción social, entre otras el trabajo de cuidados, que no es una obligación de las mujeres, sino un requisito “civilizatorio” que debe ser compartido entre hombres, mujeres e instituciones.

Sería ingenuo pensar que se puede conseguir esta transformación sin la movilización de mayorías sociales y sin conflicto.

La educación no es ajena a estas tensiones y fracturas. Las escuelas y los institutos, lo que se estudia en ellos y el modo de hacerlo, son también un campo de batalla. Se dirime si educar para legitimar el modelo actual y posicionarse en él de la forma más ventajosa posible, o educar para que las personas comprendan los grandes problemas que ya tenemos delante y adquieran valores, habilidades y conocimientos que les permitan desenvolverse ante ellos.

Una educación enfocada a la resolución de los problemas sociales, económicos y ecológicos, una educación que se vuelque en la consecución del bienestar para todos y todas, en la transformación de personas capaces de percibirse como ecodependientes y que sean conscientes de las profundas interdependencias que nos permiten estar vivas, puede jugar un papel fundamental en el cambio de paradigma civilizatorio que cada vez es más urgente.

Nos referimos a una educación construida sobre los pilares que permiten sostener la vida. Una educación que sitúe la vida en el centro de la reflexión y de la experiencia, que permita vincularse al territorio próximo y a la comunidad, que desenmascare y denuncie el actual modelo de desarrollo y permita imaginar, construir y experimentar alternativas.

Será importante reconocer el sol como motor de la vida, la fotosíntesis como la tecnología natural que permite captar la luz solar y comenzar las cadenas tróficas. Entender que en gran parte somos agua y que ésta juega un papel central en la creación de comunidades humanas, en la geopolítica o en la economía. Estudiar el aire, conocer las partículas tóxicas que contiene en las ciudades y las consecuencias de esta contaminación, que afecta a nuestra salud.

Una educación que ponga la vida en el centro, ayudará a establecer vínculos afectivos con el resto del mundo vivo. Permitirá aprender el respeto a los animales no humanos, a reconocernos parecidos y diferentes a estos compañeros de vida planetaria y a denunciar la violencia contra ellos.

Será importante aprender que la verdadera riqueza es aquella que surge de la interacción del trabajo humano con la naturaleza para obtener los bienes y servicios que necesitamos para mantener la vida. Y que el trabajo también es necesario para cuidar de cada vida vulnerable, sobre todo en algunos momentos del ciclo vital como son el de la crianza, vejez o la enfermedad. Deberemos saber discriminar cuáles son los trabajos socialmente necesarios, y cuáles son dañinos y deberán ser reorientados a partir de transiciones justas.

Otorgar sentido educativo y político a los cuidados básicos es una práctica central en la sostenibilidad. Desde la práctica de cuidar a seres vivos, mediar en un conflicto, ayudar a mantener limpia el aula, descubrir los trabajos invisibles que se hacen en el espacio doméstico, en la escuela o en el comedor. Son formas de aprender a corresponsabilizarse en el sostenimiento de la vida.

La educación también puede ayudar a comprender y experimentar que la justicia y la equidad son elementos centrales para construcción de comunidades resilientes y armónicas. Debe proporcionar criterios para que las personas sean capaces de denunciar la explotación, la desigualdad y la injusticia, capaces de denunciar que hay personas –hombres adultos en su mayoría- que detraen de otras –generalmente mujeres- tiempo que les permite escaquearse del cuidado de las personas que dependen de ellos e incluso de su propio autocuidado. Se trata de ser capaces de exigir que todas las personas puedan satisfacer sus necesidades de forma suficiente y el reparto equitativo y solidario de la riqueza y de las obligaciones.

Educar en la justicia e igualdad requiere respetar también la singularidad. La escuela debe situar la diversidad como lo que es, un verdadero seguro de vida para la propia vida. Nos referimos a la diversidad en formas de aprender, de los tipos de familia, de caminar, de comunicarse, de amar o desear.

Trabajar la centralidad de la vida es apostar por lo que llama Vandana Shiva la democracia de lo viviente. Un sistema de gobierno de la Tierra en el que el interés de todos los seres vivos (plantas y animales incluidos), cuente a la hora de construir el presente y el futuro.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/02/12/necesitamos-una-educacion-centrada-una-vida-digna/

Fotografía: FUHEM

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