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Las niñas también pueden jugar con los dinosaurios

Los voluntarios de Toys For Tots quieren romper los estereotipos de género

Por Virginia Alvino

A unas 10 millas al sur de Pittsburgh, enormes cajas de cartón con juguetes donados se encuentran dispersas en 20,000 pies cuadrados de espacio frío y donado del almacén West Mifflin.

«Se puede ver que es un área bastante grande, pero se llena bastante rápido. Una vez que distribuimos los juguetes, se vacían, pero luego se llenan nuevamente dentro de una semana o dos «, dijo el sargento primero Jason Polanco, que coordina el programa Toys for Tots de los marines estadounidenses en el sur del condado de Allegheny. El grupo donó casi 130,000 juguetes el año pasado.

«Espero que lo superemos este año, pero ya veremos», dijo Polanco.

El programa nacional Toys for Tots comenzó en 1947. Hoy en día, la mayoría de los juguetes son donados por individuos; algunos provienen de compañías de juguetes;y otros son comprados por la Fundación Toys for Tots.

Decenas de voluntarios de toda la región se unen a Polanco para ayudar a organizar las contribuciones locales.

«Tratamos de ordenar por edad, y luego por género también», dijo.

Pero algunos voluntarios, como Nicole Fitzpatrick de Mt. Líbano, es escéptico sobre el proceso y decidido a desafiar los estereotipos de género. Los voluntarios han estado discutiendo el problema entre ellos durante toda la mañana, dijo ella.

«¿Deberíamos dividirnos por sexo?» ella dijo. «[Los voluntarios] están metiendo a escondidas muchos automóviles y cosas que tradicionalmente son ‘muchachos’ en la pila de ‘niñas'».

Y ellos están haciendo lo opuesto, también. Incluso si el empaque no indica explícitamente el género, todos en el almacén parecen saber que los juguetes de «niños» y «niñas» casi siempre han significado dinosaurios y camiones versus muñecas y calcomanías.

Los juguetes donados se clasifican por edad y sexo
CRÉDITO VIRGINIA ALVINO YOUNG / 90.5 WESA

Para Carol Marchitello de Harrison City, la brecha de género tradicional sigue siendo su primer instinto. Ella recogió una estación de bomberos de juguete.

«Yo diría que es para un niño», dijo. «Pero creo que podría ser para cualquiera».

Dan Loschiavo de Brighton Heights puso una pelota de fútbol en la pila de los muchachos, pero dijo que no sabe exactamente por qué.

«Siempre ha sido más tradicional, con lo que creciste», explicó.

Loschiavo dijo que piensa que desafiar esas ideas es un fenómeno cultural bastante nuevo. Algunos de los voluntarios masculinos todavía están tratando de confundir el status quo. Algunos dijeron que jugaban con balones de fútbol y que sus hijos jugaban con balones de fútbol. Cuando eran niños, no les hubiera interesado obtener un horno Easy Bake.

«Cosas de Bob the Builder, es como ¿lo pongo en los chicos o las chicas? Es un dilema «, dijo un voluntario masculino.

Leigh Ann Libert de Friendship dijo que cree que la construcción de juguetes, instrumentos y máquinas de karaoke puede ir en cualquier montón.

Ella ha estado presionando a otros para que piensen más críticamente acerca de asumir una brecha de género. Y en este almacén, ella puede.

Cada capítulo de Toys for Tots tiene mucha autonomía a la hora de decidir cómo clasificar y distribuir juguetes, y Polanco brinda a los voluntarios total discreción. Él quiere que los montones de niños y niñas estén parejos, pero por lo demás, los voluntarios pueden usar su propio juicio.

A Libert le gusta que haya una pila unisex para niños de 2 años o menos, antes de que comience la segregación.

«¿Así que tus genitales determinan con qué juegas?», Dijo Libert. «Eso me parece injusto, porque sé lo que me gustaba jugar cuando era niño. Conozco niños pequeños que aman jugar lo que se llamaría las cosas femeninas «.

Ella dijo que estaba preocupada por algunos de los paquetes, como un Tech Deck en miniatura etiquetado como «monopatín de chicas», y cuestionó cuál sería la diferencia entre eso y una patineta común. Dijo que la gran división de sexo entre los juguetes es principalmente un problema industrial y cultural, no un problema de Toys for Tots, pero también ve puntos brillantes este año, como muchas figuras de acción de «La Guerra de las Galaxias» y de Wonder Woman.

Por ahora, este capítulo de Toys for Tots obtiene una lista de verificación de lo que cada niño quiere, y tratan de completar esos pedidos sin importar de qué contenedor deban extraer.

Fuente: http://wesa.fm/post/girls-can-play-dinosaurs-too-toys-tots-volunteers-aim-break-down-gender-stereotypes#stream/0

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El premio ‘harambee 2018’ reconoce de la nigeriana ebele okoye la superación de «la queja» con el emprendimiento

Nigeria/12 de Marzo de 2018/Ecodiario

La nigeriana Ebele Okoye, una de las impulsoras cambio que viven los derechos y la dignidad de las mujeres en África, ha sido la ganadora del ‘Premio Harambee 2018 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana’, que ha reconocido en esta licenciada en Farmacia su labor emprendedora.

En concreto, con este galardón patrocinado por el laboratorio René Furterer, se subraya el empeño de Okoye «por superar la queja ante tanta injusticia y ponerse manos a la obra desde su mismo país contribuyendo con su grano de arena en un inmenso desierto de desigualdad y convirtiendo a mujeres cuyo único futuro era trabajar la tierra en emprendedoras capaces de sacar adelante

su propio negocio».

Coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, la ganadora visita estos días España para recordar el escenario en el que trabaja desde hace diez años y recaudar fondos. «Nigeria es la primera economía de África y su clase media aumenta cada día, sin embargo la situación de muchas mujeres sigue siendo dramática: violaciones, violencia en el seno de la pareja, niñas obligadas a casarse o marginación escolar. Sobre todo en el norte del país, muchas mujeres no pueden ni hablar, ni vestirse como quieren, ni viajar solas», explicó en un reciente encuentro con la prensa.

BRECHA DE GÉNERO

Okoye denuncia la verdadera brecha de género que padecen las mujeres nigerianas y a la que hace frente el Programa AMAD, de la ONG ‘Women’s Board’, en la que trabaja. Entre sus logros en una década destaca «la implicación de estudiantes universitarias en el futuro de su país y el fruto concreto de miles de personas ayudadas a salir de la marginalidad educativa y social con formación para la creación de empleo».

Okoye también destaca que «los informes internacionales indican que las mujeres y las niñas de mi país sufren una desventaja y una discriminación sistemáticas que se magnifican para quienes viven en los estados y los sectores más pobres de la sociedad» y ha puesto la nota de esperanza confirmando que hay mujeres africanas que están siendo motor de este cambio.

Harambee (que en ‘swahili’ significa «todos juntos») es un proyecto internacional de solidaridad con África subsahariana que colabora con proyectos educativos, sanitarios o asistenciales, impulsados y realizados por los mismos africanos en sus países. Todos sus voluntarios trabajan de forma solidaria, sin percibir remuneración alguna.

En 2018 Harambee desarrolla proyectos en Benín, Bwrundi, Congo, Camerún, Costa de Marfil, Kenia, Nigeria, Rwanda, Sudáfrica, Togo y Uganda.

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/sociedad/noticias/8995288/03/18/El-premio-harambee-2018-reconoce-de-la-nigeriana-ebele-okoye-la-superacion-de-la-queja-con-el-emprendimiento.html

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Acnur alerta sobre brecha de género en la educación de refugiados

08 Marzo 2018/ONU
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) advirtió hoy sobre las brechas de género que existen en el acceso a la educación entre niñas y niños refugiados.
Para las niñas es más difícil encontrar un lugar en el aula y mantenerlo, indicó un reporte de ese organismo de la ONU.

Según el informe titulado ‘El turno de ellas’, las niñas de nivel secundario de enseñanza tienen la mitad de posibilidades de matricular que sus compañeros varones.

A medida que crecen, las niñas refugiadas también enfrentan una mayor marginación y la brecha de género en las escuelas secundarias se hace más amplia, recalcó la Acnur.

Las niñas representan la mitad de la población refugiada en edad escolar y urge tomar cuanto antes medidas dirigidas a garantizar su acceso a la educación.

De acuerdo con Acnur, la permanencia de las niñas en las escuelas también reduce la vulnerabilidad a la explotación, la violencia sexual y de género, el embarazo adolescente y el matrimonio infantil.

Este informe es un llamado de atención para que la comunidad internacional proteja a las niñas refugiadas, añadió la agencia.

Si continuamos descuidando la educación de las niñas refugiadas, es evidente que las consecuencias se dejarán sentir durante generaciones, alertó el alto comisionado de la Acnur, Filippo Grandi.

Es hora de que la comunidad internacional reconozca la injusticia de negarles educación a las niñas y mujeres refugiadas, y hacer de su acceso a los estudios una prioridad, subrayó.

Según el reporte de la Acnur, las convenciones sociales y culturales a menudo resultan en la priorización de los niños sobre las niñas para asistir a la escuela y otras actividades.

Otros factores en contra resultan las condiciones de inseguridad para llegar a los centros de enseñanza, las instalaciones deficientes, la falta de baños apropiados y el alto costo de libros, uniformes y otros útiles.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=158235&SEO=acnur-alerta-sobre-brecha-de-genero-en-la-educacion-de-refugiados
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FEM: Tendrán que pasar 100 años para cerrar la brecha entre hombres y mujeres en aspectos de educación, política, economía y salud

06 noviembre 2017/Fuente: Paralelo 32

De acuerdo con el Informe global de brecha de género de 2017, estudio que publica el Foro Económico Mundial (FEM) desde el 2006, la desigualdad entre hombres y mujeres volvió a crecer este año, luego de una década de modestos avances.

La brecha económica, uno de los indicadores que mide el FEM, fue de 68% en este año. El organismo advierte que este es el aspecto que más retos plantea, seguido del indicador de salud. La desigualdad también se mide en los aspectos de empoderamiento político y educación.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, la brecha total tardará 100 años en cerrarse, según los resultados de este año. De acuerdo con el informe de 2016, la brecha se cerraría en 83 años. En cuanto a la diferencia salarial, tomará 217 años.

La paridad política, de acuerdo con el FEM, se alcanzará en 99 años. Se trata de la brecha más amplia, pero también la que más rápido se cierra, gracias a los esfuerzos realizados en algunos países por alcanzar la paridad, por ejemplo, en los cargos ministeriales. En el caso de la educación, el estudio calcula que la brecha se cerrará en 13 años.

El informe hace un análisis de la desigualdad entre hombres y mujeres por regiones y por países. Al ritmo actual, la brecha en Europa occidental se cerrará en 61 años; en el sur de Asia en 62 años; en América Latina y el Caribe tardará 79 años; 102 en África subsahariana; 128 en Europa del este y Asia central; 157 años en Medio Oriente y el norte de África; 161 años en el este de Asia y el Pacífico y 168 años en Norteamérica.

En cuanto al resultado por países, el top 10 sigue siendo conformado por las mismas naciones que el año pasado: Islandia, Noruega, Finlandia, Ruanda, Suecia, Nicaragua Eslovenia, Irlanda, Nueva Zelanda y Filipinas. Francia subió en el ranking debido al incremento de mujeres que participan en política, incluyendo la paridad absoluta en el gabinete del Gobierno francés.

En contraposición, los 10 países en donde la desigualdad es mayor son: Jordania, Marruecos, Líbano, Arabia Saudita, Mali, Irán, Chad, Siria, Pakistán y Yemen.

Nicaragua y Bolivia, los países latinoamericanos que más avanzan en igualdad de género

Con una brecha promedio de 29,8%, la región de América Latina y el Caribe se encuentra en el rango medio a nivel global. En esta zona, se encuentran dos de los 10 países que avanzan más rápidamente desde el 2006: Nicaragua y Bolivia. Paraguay y Guatemala presentan avances más lentos.

Cinco de los 24 países de la región cerraron la brecha de educación y solo cuatro países tienen una brecha de más del 1% en este indicador. De este grupo, 18 países mostraron avances en comparación con el año pasado, mientras que seis sufrieron retrocesos.

Nicaragua es el país con mejor puntaje por sexto año consecutivo. Se ubica en el puesto seis a nivel mundial. Subió cuatro posiciones debido a una importante mejora en la paridad salarial y también en cuanto al empoderamiento político. Le siguen Bolivia, Barbados, Cuba y Bahamas. Argentina y Colombia siguen siendo los países con mayor igualdad de género entre las principales economías de la región.

Fuente: http://paralelo32.com.ar/tendran-que-pasar-100-anos-para-cerrar-la-brecha-entre-hombres-y-mujeres-en-aspectos-de-educacion-politica-economia-y-salud/

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¿Es la brecha salarial una cuestión de género?

Semana Educación

La investigadora Natalia Nollenbergen analizó los resultados de las pruebas Pisa en matemáticas, que en Colombia evidenciaron la desigualdad entre niños y niñas, circunstancia que impacta en el desarrollo. SEMANA habló con ella, en el IIX seminario de investigación sobre la calidad de la educación.

Cuando los resultados de las pruebas PISA 2012 fueron publicados, el desempeño de Colombia fue noticia. Pero no buena. Los puntajes estaban lejos de los primeros lugares y se evidenciaban los problemas del sistema educativo. 

Aquel año, las pruebas se concentraron en examinar el desempeño en matemáticas. Se aplicaron a cerca de 2.5 millones alumnos en 80 países del mundo. El resultado fue alarmante: Colombia es el país con mayor brecha entre niños y niñas en esta disciplina. 

La experta en economía aplicada, Natalia Nollenbergen, se dedicó a estudiar las causas. En el 2014 publicó su trabajo Understanding the Math Gender Gap in Latin American Countries, con en el que pretendió establecer el papel de diferentes factores sociales en dichos resultados.

Para Natalia la brecha en los resultados en matemáticas son el primer paso en la brecha de desigualdad de género que existe en el mundo profesional. “Entender por qué las niñas tienen un desempeño muy inferior a los niños en matemáticas puede explicar porqué eligen carreras profesionales que finalmente tienen un rango salarial inferior a la que eligen los niños”. 

Una niña que desde etapa escolar piensa que no podrá ser ingeniera enfocará sus esfuerzos en otras disciplinas más acordes a las carreras que cree están “a su alcance”. 

 Natalia advierte que no se puede explicar toda la brecha con los resultados de las pruebas, pero que estos sí dan claves sobre los factores sociales que influyen para que las diferencias se mantengan en determinados países. 

Una de las principales conclusiones es que “todo tiene que ver los roles”.  Natalia, quien también investigó los resultados en alumnos inmigrantes de segunda generación, explica que “la cultura de los padres parece influir en la percepción de futuro que tienen los niños”. Los niños con padres provenientes de países donde el índice de desigualdad es bajo tienden a mostrar una brecha menor que aquellos con padres originarios de países donde ese indicadores alto. 

En el caso especifico de latinoamérica “encontramos que aquellos países  con mayor igualdad de género, tanto en el acceso al mercado de trabajo como a la educación superior y un mayor desarrollo económico, la brecha de género en matemáticas es menor” dice Natalia en su investigación.

“La cultura parece explicar que la brecha va más allá del sistema educativo o de factores biológicos” dice Natalia. “No es casualidad que las niñas que crecen en países donde el indice de desigualdad de género es alto tengan resultados inferiores a aquellas que crecen en un país con alto índice de igualdad” 

“La pregunta final termina siendo: ¿en qué medida las preferencias de las niñas son innatas o son creadas?” dice Natalia, y afirma que aunque todavía no se puede resolver por completo, “poner el tema en la agenda es un gran avance”.

Fuente del articulo: http://www.semana.com/educacion/articulo/es-la-brecha-de-genero-el-inicio-de-la-brecha-salarial/545966

Fuente de la imagen: https://static.iris.net.co/semana/upload/images/2017/11/3/546088

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Entrevista a Rita Laura Segato: El cuerpo de las mujeres es un lugar en el que se manifiesta el fracaso del Estado.»

Violencia y relaciones de poder
“El cuerpo de las mujeres es un lugar en el que se manifiesta el fracaso del Estado.»

 

Nuria Alabao
www.ctxt.es

 

Entrevista a Rita Laura Segato (Buenos Aires, 1951) es una antropóloga y feminista argentina, profesora de Antropología en la Universidad de Brasilia. Sus trabajos se centran en las nuevas formas de violencia contra las mujeres y las relaciones entre poder y colonialismo.

 

Esta obra parte de una constatación: la violencia contra las mujeres aumenta, se hace mucho más cruel y sistemática allí donde el Estado falla como en Ciudad Juárez –en México en general–, en los países de Centroamérica, u otros “Estados fallidos”. La hipótesis de partida es espectacular: estas nuevas formas de violencia machista son signo de una amplia transformación económica y política, que tiene que ver con el desarrollo de la economía informal y criminal y con la descomposición del Estado como monopolista de la violencia. En este marco, el cuerpo de la mujer se convierte en un soporte en el que se inscriben nuevas formas de dominio y de soberanía.
Se trata por ello de una violencia pública, sistemática, impersonal, en la que grupos criminales y corporaciones establecen una forma de control sobre el territorio que se expresa públicamente a través del sometimiento total del cuerpo de la mujer.
 
La violencia machista genera aquí cierta perplejidad, sobre todo porque rompe con el relato de progreso moral y social de Occidente, según el cual la historia es progresiva y Europa representa algo así como “la cuna de la civilización”. Esta violencia, además, parece aumentar, ¿qué nos dice de nuestras sociedades?
Lo que yo veo muchas veces en las audiencias españolas es que cuando pongo en duda el progreso que resulta de las instituciones del Estado, de la modernidad, la gente reacciona, le duele. Porque es como decir que la apuesta por este camino no ha dado resultados.
El cuerpo de las mujeres es un lugar por excelencia en el que se manifiesta el fracaso del Estado. Estoy leyendo diversos casos españoles para un trabajo que hago con la ONG Mugarik Gabe y me impresiona que son muy duros de aceptar; muertes de mujeres que podrían haber sido evitadas si el Estado hubiera cuidado; condenas a asesinos que deberían haber sido mayores si el Estado velase por la vida de las mujeres. En eso, España, o el mundo occidental, no son diferentes de otros lugares. También aquí las instituciones muestran su falencia para persuadir a los hombres de no violentar la vida de las mujeres. Además existe la situación de la trata de personas –o sea, la esclavitud sexual– que aquí es severa. Entonces, surge la pregunta sobre la forma que pensamos que tenía el progreso. Creo que el tema de género es adecuado para pensar si realmente el camino de la modernidad es el camino del bienestar de las personas, de la garantía de la protección de la vida, especialmente de las mujeres.
¿Entonces, si el Estado en estos casos no ha cuidado de las mujeres, cree que se debería poner el acento en la demanda de mejores soluciones penales? 
No tengo mucha fe en ese tipo de soluciones. El otro día fui a Sudáfrica a una reunión sobre feminismos anticarcelarios. No es algo muy escuchado, pero digamos que algunas feministas nos preocupamos también por la situación de las cárceles y como la cárcel escala la violencia, escala el resentimiento social. Entonces, ¿son las soluciones que el Estado puede dar el tipo de soluciones que necesitamos? ¿O deberíamos ser capaces –sin abandonar ese camino– de pensar en otras formas de transformar la sociedad y las relaciones entre las personas?
Pienso que estamos en tiempo ya de pensar en otros caminos de la propia sociedad. Caminos que tienen que ver con la reconstrucción de lazo allí donde existen jirones de comunidad –como todavía se da ciertamente en España–, reconstrucción de vida relacional, de una comunidad que cuida. Reforzar ese camino traerá soluciones mejores para la protección de las mujeres que las penas de cárcel, que las penas punitivas. Hay que reforzar un ojo vigilante que es el de la propia sociedad.
 
Respecto a los casos extremos de Ciudad Juárez, dice que la violencia contra las mujeres opera como un sistema de comunicación donde el acto violento es expresivo, un mensaje. ¿Qué nos dice ese mensaje?

Es un signo de arbitrio, o sea, de dominio. Da un mensaje de jurisdicción, de control territorial. Quien puede matar mujeres, torturarlas hasta la muerte sabiendo que quedará impune, está pasando un mensaje de dominación a la sociedad, de dueñidad, en un mundo de dueños. Más que de desigualdad, hoy deberíamos hablar de dueñidad porque el grado de concentración de la riqueza es obsceno, el ritmo con que se va concentrando el número de personas que son propietarias de la riqueza es vertiginoso. Entonces, el uso del cuerpo de las mujeres por ejemplo en la trata, la impunidad en el uso del cuerpo de las mujeres es un termómetro de esta dueñidad. Es una manifestación, una expresión, un síntoma de un mundo de dueños.
¿Qué quiere decir con arbitrio?

Arbitrio quiere decir capricho, que a mí se me ocurra que esa persona se muera y se muere. Arbitrio es discrecionalidad en términos del derecho. O sea, tengo el poder de decidir sobre la vida y la muerte y este es uno de los síntomas de la época, que se manifiesta en lo que nos pasa a las mujeres.

¿Y por qué específicamente contra las mujeres? 

Hay muchas razones. Una vez en una reunión en Colombia me preguntaron cómo terminar con la extrema violencia hacia las mujeres que se da en ese territorio y yo dije: desmontando el mandato de masculinidad. El mandato de masculinidad es un mandato de violencia, de dominación, el sujeto masculino tiene que construir su potencia y espectacularizarla a los ojos de los otros. O sea, la estructura de la masculinidad, la estructura de género, la estructura del patriarcado son análogas a la estructura machista. Son como el guante a la mano. El mandato de masculinidad le dice al hombre que espectacularice su potencia ante los niños, ante los compañeros, ante los primos, ante los hermanos, delante de los ojos del padre, en sociedad. Eso pasa después a la guerra, pasa a las formas violentas que se están dispersando en la sociedad y que están creciendo, por ejemplo el bullying. Porque la expansión del bullying significa eso.
¿Cómo está relacionado ese código de la violencia con la masculinidad –por ejemplo en lugares que han sido abandonados por el Estado como los suburbios de distintos lugares del planeta–. ¿Cuál es la relación entre el mandato de masculinidad –y sus expresiones violentas– con la desigualdad y la pobreza? 

Lo que pasa es que el hombre más letal es el sujeto inseguro. El hombre tiene que probar su masculinidad todo el tiempo. Es una cuestión de prueba, de examen, de adquisición de un estatus que no es dado, que tiene que ser constantemente reproducido. Y es en las situaciones vulnerables donde ese estatus se adquiere por la vía de la fuerza, de la violencia. Yo hablo del hombre en nuestro continente, pero también del sujeto español. Es un sujeto bisagra que se emascula –castra– frente a otros más poderosos y emula la masculinidad de los vencedores y tiene que restaurar su masculinidad frente a su familia, a sus hijos y su mujer, que es una manera de restaurar su potencia. Pero la potencia lastimada se encuentra en otros lugares también, por ejemplo, con el paro, con la dificultad de posicionarse como proveedor, como tutor de los cuerpos de mujeres, debido a la vulnerabilidad económica o la vulnerabilidad del migrante. No olvidemos que el hombre español fue migrante, en algunos casos, sigue siéndolo. Todas estas formas de vulnerar la potencia masculina llevan a una violencia restauradora de la masculinidad con quien puede, que es la mujer que tiene al lado.El hombre tiene que probar su masculinidad todo el tiempo. Es una cuestión de prueba, de examen, de adquisición de un estatus que no es dado, que tiene que ser constantemente reproducido

 ¿Cuál es la diferencia entre la violencia que estos hombres ejercen contra las mujeres y la que ejercen entre sí?

Lo que pasa es que los hombres mueren mucho y matan mucho de muerte violenta y las mujeres mueren mucho más de lo que matan. O sea, es desproporcional el grado de asesinatos perpetrados por mujeres respecto al número de mujeres asesinas.

¿Por qué ejercen esa fascinación masculina personajes como Pablo Escobar, el narco colombiano?

Yo me he preguntado por qué la serie, por qué la onda ahora de filmar su vida. El otro día escuché una entrevista al hijo que vive en Argentina y confirmó lo que yo pensaba: porque no existen más dueños del crimen organizado con el perfil de Pablo Escobar. Pablo Escobar es un personaje del pasado porque hoy el crimen no se encuentra en relación antagónica con el Estado como lo estuvo él. Es como si fuera un banditismo prepolítico. El crimen organizado hoy es una de las caras de las figuras estatales.
 
¿Que son capaces de infiltrarse en el Estado?
 
  Hay un título en mi libro que es ‘La captura del Estado por el crimen’. Quien captura al crimen es el propio Estado y no al revés. Es el Estado el que se infiltra en el crimen.
¿La corrupción pertenecería a otra categoría distinta?
No, es lo mismo, entra en el crimen organizado, porque son formas que agreden la posibilidad de la democracia.
 
¿Entonces se puede vincular la corrupción con la violencia contra la mujer?
Totalmente. Todo eso para mí es un conjunto de prácticas que están todas juntas en ese mismo espacio del control paraestatal de la vida. Es el sustrato oscuro donde la luminosidad de las leyes en las cuales confiamos, la luminosidad en las instituciones en las cuales confiamos, no actúa. Es la demostración de la falencia institucional, o la demostración de que, quién sabe, quizás las instituciones siempre fueron ficciones.
 
Antes nombró a los refugiados, también en los campos de refugiados, incluso en Europa, se han denunciado casos graves de violaciones sistemáticas a mujeres y niños ¿cuál es la relación entre la guerra y la violencia machista? 
Muchos autores dicen que la guerra hoy es feminizada. Una forma muy fácil de destruir una articulación comunitaria y la confianza en el edificio social, de disgregar una malla social, es atacando, vulnerando sexualmente a sus mujeres. Porque la vulneración sexual equivale al asesinato moral, no es solamente la eliminación, la destrucción moral se da de forma sexual.
 
Lo que se ha dado aquí han sido violaciones y agresiones en grupo en fiestas populares como en los últimos sanfermines en Pamplona. ¿Por qué en esos espacios?
Lo explico bastante en mi libro anterior que se llama Las estructuras elementales de la violencia. La violencia contra las mujeres no tiene solo un eje de relación entre el agresor y la agredida –para mí, ni siquiera es ese el eje fundamental– sino que es una relación entre hombres: expresa mandato de masculinidad. Es decir, un espectáculo ante los ojos de otros hombres. Por eso las peores violencias, las peores agresiones contra la mujer son realizadas por gangs –bandas– de jóvenes porque es donde algo tiene que ser probado, tiene que ser demostrado: la capacidad de crueldad ante los ojos de los otros, de los pares, de lo que llamo la “cofradía masculina”.
 
Por unos mensajes que se intercambiaron por móvil los agresores se traslucía que hablaban de algo que ni siquiera parece que considerasen una transgresión.
 
Claro, porque ahí hay una ley mayor que la ley del Estado que atraviesa al sujeto, que es la ley que te va a colocar en tu estatus masculino para llegar a ser humano. La humanidad del hombre está comprometida con una manera de entender la masculinidad. Los hombres que van a las manifestaciones como la del 8M o que afirman ser feministas no lo hacen por las mujeres. Hay que repetir hasta el cansancio que entiendan que no lo hacen por las mujeres, lo hacen por ellos mismos, para poder vivir libres del mandato de masculinidad.
¿Y cómo se termina con el mandato de masculinidad?
 
 Cuando los hombres se den cuenta de que son sus primeros esclavos, de que son sus primeras víctimas. Explicándoles a los hombres cómo de insoportable es su existencia por tener que supeditarse todo el tiempo a la ley “del hermano mayor”.
¿Cuál sería la relación entre esas formas extremas de violencia machista que usted ha estudiado –como la que puede darse en los asesinatos masivos de Ciudad Juárez– y las que se producen en Europa, donde un porcentaje alto se produce a manos de la pareja o expareja de la víctima?
En mi definición de femigenocidio –asesinatos de mujeres que no ocurren en la intimidad– Europa se puede incluir plenamente por la trata, porque la trata responde a una de las formas del genocidio que es la que se da en condiciones concentracionarias de vida. Las mujeres que son tratadas, cuyos pasaportes son secuestrados, que son drogadas y a las que se impide la libre circulación, viven en condiciones concentracionarias y esas condiciones se dan también en Europa y me permiten incluir, sin lugar a dudas, a Europa entre los continentes femigenocidas.
¿Qué quiere decir con femigenocidio?
Son los asesinatos de mujeres que no se producen por razones relacionales. Donde se captura a una mujer que no se conoce, con quien no existe ningún vínculo. La violencia no se produce porque sea contra una mujer, sino porque a través de ella se va a espectacularizar una capacidad de impunidad, un control territorial, una capacidad de arbitrio, de dominación, que exhibe la sujeción total de esa mujer.
 
¿Se refiere a situaciones como la de Ciudad Juárez?
Sí, pero también hablo de la trata. Porque en los hombres que van a los lugares donde existe esclavitud sexual hay un componente de crueldad. No se acude únicamente por el servicio sexual que esa mujer ofrece, sino que es un espectáculo de dominación.
¿Saben los clientes que esas mujeres son tratadas?
Seguro. Y si no lo saben es porque no les preocupa, y si no les preocupa es porque son crueles.
En su libro relaciona los asesinatos de mujeres con la retirada del Estado y también lo vincula con el neoliberalismo. En la trata ¿cuál es la relación que se produce con el Estado?
Hay muchos factores. Yo creo que en el mundo en el que estamos, en este momento hay una expansión de la esfera paraestatal del control de la vida. Nuestra fe cívica nos dice que normalmente es el Estado el que protege la vida y los bienes, protege la propiedad. Lo que se está dando ahora es una esfera paraestatal de protección de la propiedad. Hoy en día, caudales de capital de gran magnitud son producidos en un territorio oscuro, en lo que yo llamo “de segunda realidad”. La riqueza tiene un pie en lo lícito y un pie en lo ilícito. Toda la gran riqueza, la que circula hacia el norte, hacia los bancos de Estados Unidos, de Suiza, de los paraísos fiscales. Y hay modos de protección de esa riqueza que no son lícitos. Estos capitales tienen origen muchas veces en varias formas del crimen organizado, del control de las personas: el tráfico de drogas, el tráfico de armas y la trata de personas para esclavitud, para el trabajo y para esclavitud sexual también. Hay un caldo subterráneo al que he llamado “de segunda realidad”, porque tienen papeles de control social como los del Estado, pero están ocultos y están expandiendo esa esfera paraestatal de control de la vida y lo notamos en la vulnerabilidad creciente de las mujeres.

¿Aquí la trata está vinculada con el control de las migraciones?

Depende, porque decimos migraciones pero están los refugiados, la gente que está fluyendo en dirección hacia donde está el consumo… Hay varios tipos de migraciones que son muy diferentes entre sí y todos implican una gran vulnerabilidad de forma particular en las mujeres. Tenemos indicios de que la vulnerabilidad de las mujeres está aumentando. Yo en mi juventud podía hacer cosas que una joven hoy no puede hacer, quizás sí en Europa, pero no en mi continente. Mi hija no puede tener la libertad de circulación que yo tuve hace 40 años. La mujer se encuentra en una situación muy vulnerable al atravesar fronteras. Eso es mayor en nuestro continente, pero el destino de muchas capturas de mujeres es Europa y es España y Portugal. Por ejemplo, uno de los casos que han sido más conocidos en Argentina y que provocó una militancia intensa contra la trata es el caso de Marita Verón. Era una mujer de veinticuatro años casada y con una hija que desapareció y cuyo destino final parece que fue España. Yo creo que tenemos que hablar del mundo, porque si no, caemos en el gran peligro de la superioridad moral, y de que alguna gente se sienta del lado de la seguridad. Yo creo que hoy hay un proceso en expansión de la esfera paraestatal del control de la vida. Más allá de la época del franquismo aquí o de las dictaduras en nuestro continente donde se daba un control represivo: o sea, militares, por ejemplo, actuando paraestatalmente.

¿Quiere decir al margen de la ley? 

Algo muy común es que el Estado en situaciones de gobiernos autoritarios se desdoble, y actúe paraestatalmente. Sin ir muy lejos, las leyes antiterroristas que aquí se han aplicado –sobre todo en el País Vasco– como la ley que permite secuestrar a personas durante cinco días. O las leyes contra los musulmanes. Hay un libro de un argentino, Eugenio Raúl Zaffaroni, El Derecho Penal del enemigo, en el que explica cómo la denominación de “enemigo” –por ejemplo aplicada a los musulmanes en Alemania– permite o legitima un tratamiento particular al convertirlos en sospechosos. Esta legislación de excepción ejemplifica la paraestatalidad de un Estado de Derecho. También las formas que tienen que ver con la expansión del control mafioso, lo que pasó en México por ejemplo.

México con todos sus defectos, dentro del universo de América Latina, era un paradigma democrático que fue destruido en diez años por la mafialización, que es otro golpe a la democracia que viene por el lado militar, por el lado del autoritarismo de charreteras. En el fondo son todo formas de la expansión de esa forma paraestatal del control de la sociedad.


En ese libro que nombra, Zaffaroni habla de que el derecho penal del enemigo –o de autor– es el que se juzga en función de la categoría en la que se hace recaer a los acusados, y donde se juzga más la intencionalidad que los propios actos. Por ejemplo en el caso del terrorismo porque se va contra el Estado o contra el orden social. Por este motivo, el mismo autor está en contra del endurecimiento de las penas contra los culpables de violencia machista porque dice que se aplican figuras jurídicas similares.

Zaffaroni, que es un gran jurista, es crítico de las leyes que están basadas en categorías como por ejemplo nombrar el feminicio en la ley: porque supone juzgar la intencionalidad. Yo no estoy de acuerdo con él. Una dificultad de la gente del campo del derecho es que no piensan en el poder. Hacer una ley que ya presume la culpabilidad del musulmán inmigrante es una ley que presume la culpabilidad de aquel que es fundamentalmente débil. Pero hacer una ley que presume la culpabilidad del hombre supone hacer una ley para proteger al débil respecto a aquellos que tienen poder.

Pero las leyes son expresiones culturales y producen cultura. Entonces, cuando se pide desde el feminismo más represión ¿qué sociedad estamos prefigurando?

Lo que pasa es que la ley tiene dos finalidades: una es la eficacia material, se supone que aquel que mata será juzgado y será condenado, y habrá una sentencia. Eso pasa muy pocas veces en todos los continentes. El porcentaje de las acciones contra la vida que llegan a una sentencia es mucho menor del que pensamos que es –las cifras negras del derecho–. Pero la ley tiene otra eficacia mucho más importante que esta, que es nombrar lo que la sociedad desea. A partir de ese nombre, de esa nominación, en la que se establece que matar es un crimen, se va transformando la sensibilidad ética de una sociedad. Entonces, la ley solo tiene vigencia cuando persuade y cuando disuade. Si no persuade y no disuade, no tiene vigencia real, que es uno de los problemas para el feminismo. Volvemos a casa contentas a tomar champán cuando aprobamos una ley porque legislamos, pero a veces es simplemente para decir que se legisló sin que eso llegue a tener un impacto real en la vida de las mujeres. La ley por sí no es causa de comportamientos si no tiene una eficacia retórica persuasiva, si no va cambiando la manera en que las personas piensan.

En la marcha del 8M vivimos un desborde, una prueba más de la importancia del feminismo, de la extensión de los temas feministas en la agenda pública ¿qué oportunidades y retos implica eso? 

Hay varios indicios de que estamos en un cambio de época, de que las políticas de Estado, las políticas de los hombres han fracasado, no han traído un bienestar mayor. El único bienestar que han traído en algunas circunstancias es la expansión del consumo, pero la expansión del consumo tampoco es un bienestar muy consistente, muy permanente, digamos. Entonces, las mujeres, de una manera sorda, casi no totalmente articulada, proponen otro tipo de política: una nueva era, una nueva forma de estar en la vida, donde hay otras formas de felicidad. Formas políticas que proponen nuevas formas de vinculación entre las personas.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232681&titular=%93el-cuerpo-de-las-mujeres-es-un-lugar-en-el-que-se-manifiesta-el-fracaso-
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Reducir a la mitad la brecha de género en la OCDE aumentaría un 2,5% el PIB en 2025

05 octubre 2017/Fuente: El Independiente

El camino hacia la igualdad de género es “cuesta arriba”. Así lo ha definido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su último informe sobre brecha de género en el que analiza las diferencias de género en sus 34 países miembros en el terreno de la educación, empleo, emprendimiento y representación pública.

Las desigualdades, sobre las que “se ha mejorado muy poco” desde el último informe en 2012, tienen un coste de oportunidad que la OCDE ha querido destacar en este informe: la reducción de la brecha de género la fuerza de trabajo de un 25% para 2025 (lo acordado por los líderes del G20) podría añadir un 1% de crecimiento al PIB en la OCDE durante el período 2013-2025 y ese aumento llegaría al 2,5% si brecha se redujera a la mitad para 2025.

Los países han avanzado “muy poco” desde 2012, critica la OCDE

El informe, cuyos datos pueden consultarse en el gráfico interactivo de abajo, analiza las cuestiones identificadas en la encuesta de 2012: la violencia contra las mujeres, “la persistente” disparidad salarial entre géneros y la distribución desigual del trabajo no remunerado. El documento constata que muchos países “están ahora dando prioridad a estas cuestiones” en sus políticas, y muchos de ellos están presionando para lograr que más mujeres participen en el liderazgo de los sectores público y privado.

Sin embargo, aunque se han realizado algunos progresos, la OCDE subraya que “persisten las diferencias entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida social y económica entre países, y el tamaño de esas brechas ha cambiado poco en los últimos años”.

Entre los progresos que destaca la OCDE destaca el refuerzo que a través de leyes o reglamentos se está haciendo contra el acoso laboral a través de leyes y reglamentos más estrictos. También subraya las medidas puestas en marcha para alentar a las niñas a cursar carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería o la fabricación, y a los niños en materias vinculadas a la salud y a la educación y que se están poniendo en marcha en países como Australia, Alemania, Italia, Japón, México o Reino Unido.

Las mujeres trabajan más a tiempo parcial, sufren más discriminación y ganan menos en toda la OCDE

El informe pone de relieve también que pese a los avances de los últimos años en materia laboral, en “todos los países de la OCDE las mujeres siguen teniendo menos probabilidades que los hombres de dedicarse al trabajo remunerado”.  “Cuando las mujeres trabajan, son más propensas a hacerlo a tiempo parcial, tienen menos probabilidades de escalar a puestos directivos, sufren más casos de discriminación y ganan menos que los hombres”. Así, las mujeres ganan de media casi un 15% menos que sus compañeros masculinos, una tasa que apenas ha cambiado desde 2010, según la OCDE.

El informe también refleja que las mujeres tienden a ser menos emprendedoras y sus negocios a ganar menos dinero que los de los hombres. Además, la brecha de género tiende a incrementarse con la edad, lo que refleja el rol crucial que tiene la maternidad y sus efectos negativos tanto en el empleo como el los salarios y el desarrollo profesional. Se puede ver también la falta de representación que tienen las mujeres en la vida pública, tanto a nivel político como en puestos empresariales de responsabilidad.

Algunos datos sobre España

En términos de fuerza laboral, España tiene una tasa de empleo 10,8 puntos menor en el caso de las mujeres. Una cifra que aumenta hasta el 11,5% si hablamos de diferencia salarial y que se sitúa en un 30,5% en cuanto a representación femenina en mandos intermedios. Unas cifras que no concuerdan con el porcentaje de mujeres graduadas, que en España es del 60,1%, aunque baja drásticamente al 35,4% si hablamos de egresadas en carreras STEM (ciencias, matemáticas y otras).

En cuanto a emprendimiento, las mujeres lanzan un 8% menos de negocios y ganan un 26,8% cuando recurren al autoempleo. Las mujeres son menos también en el Parlamento (un 39,1%) y un 29,1% en los puestos de gerencia en el Gobierno.

Fuente: https://www.elindependiente.com/vida-sana/2017/10/04/brecha-genero-ocde/

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