Túnez: “Hemos perdido nuestras ilusiones, nuestros sueños son realistas”

 febrero der 2016 / por Milena Rampoldi , Rim Ben Fraj

Rim Ben Fra

Rim Ben Fraj, 31 años, es tunecina, bloguera, traductora, editora, diplomada precaria, miembro de la red de traductores Tlaxcala; Trabaja como periodista independiente. Aceptó responder a nuestras preguntas.

Milena Rampoldi: ¿Cuáles son los principales problemas de la joven generación en Túnez?

Rim Ben Fraj: La marginalización económica, social y por lo tanto, política y cultural.

La juventud que ha hecho la revolución no tiene ninguna representación parlamentaria ni gubernamental, hay al menos 250 mil licenciados desempleados.

El desempleo afecta hasta el 80% de los jóvenes en algunas regiones.

La única alternativa que se presentaba -la inmigración clandestina -se hizo imposible por el muro electrónico de Frontex en el Mediterráneo.

Los jóvenes que se niegan a hacerse contratar por « Daesh » tan sólo les queda la revuelta como salida.

Pero hasta si se rebelan, el Estado no tiene la capacidad necesaria para satisfacer sus reivindicaciones: Una de las condiciones puestas por el Banco mundial para los créditos para Túnez es el bloqueo de nuevos contratos de trabajo en la administración pública.

Además el nivel de muchos diplomados desempleados es más bien bajo a causa de la política de Ben Ali, que facilitó el paso del liceo a la universidad para mejorar las cifras de Túnez del índice de desarrollo humano. La privatización por etapas de la enseñanza y la corrupción generalizada han empeorado todavía más la situación.

Dos sectores aprovechan esta situación: las empresas multinacionales, principalmente de origen europeo y las fundaciones occidentales, principalmente alemanas y USAmericanas.

Las primeras encuentran una mano de obra barata y cualificada para trabajar en fábricas próximas del mercado europeo, las segundas reclutan agentes tunecinos para poner en ejecución sus programas de influencia (en nombre de: derechos humanos, ciudadanía, empoderamiento de las mujeres, emprendimiento, medios de comunicación ciudadanos, etc.)

Prácticamente, esto quiere decir que si tienes 25 años, un nivel de bachillerato +3 y que buscas trabajo, tienes que elegir entre trabajar en un Call Center (Centro de llamadas) 6 días sobre 7 por 300 euros mensuales o para una asociación subvencionada, sin contrato ni cobertura social, por 400-500 euros al mes. Daesh paga aproximadamente los mismos salarios. Nuestros diputados acaban de aprobarse un aumento de salario, van a ganar 2 000 euros al mes.

La juventud marginalizada es constantemente acosada por la policía, las prácticas policiales de la era Ben Ali prácticamente no han cambiado: violencias, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos, en una palabra la HOGRA (desprecio por los pobres).

Un ejemplo: un joven de Kasserine, o de Gafsa o Jendouba (ciudades del Túnez profundo), se encuentra en la Avenida Bourguiba en el centro de la ciudad de Túnez, es interpelado por la policía y tan pronto ve en su tarjeta de identidad de donde proviene y que no es de la capital, en el mejor de los casos se limita a insultarlo y exigirle regresar « a su casa», pero a menudo pasará una noche en una celda. Como dice mi padre, «para desplazarse en este país se necesita un visado. ».

Segundo ejemplo: una mujer de 30 años de edad vuelve a su casa en taxi, sola o acompañada, a eso de la media noche: es detenida por los tombos que le preguntan: « ¿Por qué no estás en tu casa a esta hora? » y si viene de un bar los policías hacen el papel de guardianes de «buenas costumbres». El interrogatorio comienza: ¿Tus padres están al corriente de que bebes alcohol? ¿Quién es ese tipo que está contigo? ¿Lo llevas a tu casa? Dame el número del teléfono de tu padre, vamos a decirle que estás borracha, sabes que podemos clavarte una actividad de prostitución». Uno de ellos finge escribir para impresionar a la víctima. Ésta, si tiene, saca un billete de veinte dinares y ellos se van contentos. Si no tiene dinero, pasará una hora suplicándoles que la dejen marchar.

MR: ¿Cómo podría ser una verdadera revolución para Túnez? ¿Cómo cambiar este país?

RBF: ¡Esa es la pregunta de los 100.000 euros!

Antes de realizarse en las calles, la revolución se hace en la mente. Y pasa por la liberación de los cuerpos. Es un trabajo de largo alcance, la escuela nos formateó para convertirnos en « idiotas especializados», consumidores endeudados e individuos compartimentados. La sociedad nos encierra en jaulas.

El proyecto de Bourguiba – « transformaré esta nebulosa de individuos en una nación moderna »- fracasó. Un pueblo inteligente se encuentra oprimido por una casta de bastardos ignorantes.

Cada vez que se ha sublevado, fue aplastado por los de arriba y traicionado por quienes pretendían representarlo. Tenemos que resolver una contradicción: en nosotros coexisten un sentimiento libertario y un gran conservadurismo, debemos educarnos, reeducarnos, una y otra vez.

MR: ¿Cuáles son las mejores estrategias para hacer oír la voz de los oprimidos en el país?

RBF: Desarrollar proyectos cooperativos y horizontales para crear alternativas económicas viables, lo que permite a la gente vivir en autonomía. Comunicar ampliamente sobre los proyectos exitosos y las herramientas necesarias.

Muchos jóvenes periodistas ciudadanos de la nueva generación parecen más preocupados por su supervivencia material que por la difusión de informaciones, a los y las que realmente lo necesiten. Hay que desarrollar los medios de comunicación independientes y alternativos en «idioma tunecino», visto que el español y el inglés son difícilmente comprendidos por la mayoría de los tunecinos. Y no hay que permanecer encerrados en Facebook, hay que recobrar los modos de comunicación directa.

MR: ¿Cómo podemos referirnos al igualitarismo islámico para el combate?

RBF: La inmensa mayoría de los partidos que se presentan como islamistas, de Turquía a Marruecos, pasando por Túnez, no son más que agrupaciones heterogéneas dirigidas por una burguesía mercantilista que quieren tomar el sitio de las burguesías burocráticas y policiales en el poder. Sus referencias al islam no son sino máscaras para sus intereses de clase. El islam practicado naturalmente por las clases populares, sin blabla ideológico, es bastante igualitario.

Forma parte de reflejos naturales de los que no es necesario hablar para que actúen

MR: ¿Cómo se puede vincular la lucha marxista por la justicia social con la lucha islámica por la justicia social?

RBF: Las ideologías hicieron así bastantes muertos.

La lucha por la justicia social no debe detenerse en fronteras artificiales, debe construirse a partir de las necesidades comunes a todos y todas, y para la defensa de los bienes comunes.

MR: ¿Cuáles son los tres puntos fuertes de la juventud tunecina que le dan esperanza para continuar con su lucha por justicia, solidaridad, libertad, trabajo?

RBF: Optimismo a pesar de todo, pérdida de las ilusiones, sustituidas por sueños realistas, y « Sumud » (tenacidad).

Translated by María Piedad Ossaba

Ver en línea : http://www.tlaxcala-int.org/article…

Entrevistada

Rim Ben Fraj Rim Ben Fraj, 31 años, es tunecina, bloguera, traductora, editora, diplomada precaria, miembro de la red de traductores Tlaxcala; Trabaja como periodista independiente. Aceptó responder a nuestras preguntas.

Autora-Entrevistadora:

Milena Rampoldi La Dra. Milena Rampoldi es escritora, traductora y activista por los derechos humanos. Nació en Bolzano (Italia) en 1973. Procede de una familia bicultural y bilingüe en la que desde la infancia comprendió la importancia del multilingüismo, la música, el arte y el diálogo e intercambio interculturales. En 2014 fundó en Leverkusen (Alemania) ProMosaik, una asociación intercultural e interreligiosa en pro de la paz y los derechos humanos. En la actualidad vive en Estambul.

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