A propósito de las recientes declaraciones del presidente Alberto Fernández, Wladimir Serrano opina desde Venezuela

A propósito de las recientes declaraciones del presidente A. Fernández en el marco del recibimiento al presidente del gobierno español en Buenos Aires, a saber, “Los mexicanos salieron de los indios, los brasileros de la selva, pero los argentinos de los barcos”, con la clara intención de mostrar la “cercanía” con la Europa, cobija, aun tras las disculpas públicas del mandatario horas después, un profundo racismo que se ha enquistado en el imaginario argentino. Un racismo que descansa en lo que algunos denominan “mito del crisol de razas europeas”, un poco a medio camino entre la negación a un continente, su cultura identitaria y sus potencialidades de integración; pero también en las raíces estructurales de la burguesía argentina y trasnacional.
Si bien la Argentina ha elogiado la fuerte migración europea de los siglos XIX y XX, no ha hecho lo mismo para con las migraciones desde otros países de América -por poner un ejemplo. En los noventa, se asoció la migración peruana, boliviana, etc. a la Argentina con el aumento del desempleo y la delincuencia. Tal como se hizo recientemente con la inoculada xenofobia a los venezolanos migrantes.
Hay escritores (como _Grimson_), dedicados al tema, que describen a la década que inicia en 1990 como de hiper-invisibilización de la etnicidad, paradójicamente, en paralelo con las iniciativas políticas (me refiero a documentos ley o constitucionales) en los que se apuntaba al reconocimiento de la diversidad o de la multi-culturalidad.
Aunque esto me recuerda los distintos significados teóricos y concretos de la “inter-culturalidad”.
En todo esto hay una verdad incuestionable. La burguesía necesita del racismo, y de tantos otros conceptos y prácticas, para su sostenimiento; las cuales, de tanto en tanto, quizás menos, se han hecho parte manifiesta de sus gobiernos progresistas. Recordemos que hasta el _peronismo_ fue acusado de estrechar lazos con la otrora burguesía agraria, entre otras.; tal como ha sucedido también en algunos otros gobiernos de la región.
La declaración de A. Fernández, no es, por lejos, ni inicio ni motivo de tesis racistas; es más bien un reflejo de una sociedad carcomida tanto estructuralmente como en su pensamiento de las tesis de la derecha.
_Serrano G., W._
Fuente: El Autor escribe para el Portal Otras Voces en Educación
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