Trabajo y cuidado en el contexto de la situación país de Venezuela

Por: Rose Mary Hernández Román

En Venezuela, los últimos hechos de violencia y abuso sexual dados a conocer, ha conllevado a que, junto al listón verde se inicie una campaña de protesta en las redes sociales con la etiqueta #LosNiñosYNiñasNoSeTocan.

Según datos publicados por el Ministerio Público (Fiscalía), durante los primeros 8 meses del año en curso, se contabilizan 718 denuncias de abuso sexual a menores de edad (niñas, niños y adolescentes), lo que representa una cifra elevada en comparación a 102 víctimas de este delito publicado por la Organización Cecodap en primer semestre de 2021.

En una mirada crítica, la situación estructural del país pasa a ser un escenario que propicia comportamientos aberrantes, de prácticas milenarias, siendo este fenómeno un problema de salud pública nacional y mundial, mantenidas en el tiempo, generando secuelas nefastas para las instituciones y las familias. Uno de los indicadores de  los altos índices de violencia suele cruzarse con la situación de pobreza, donde la mujer se enfrenta a múltiples formas de discriminación.

El tema de las sanciones y bloqueo económico a Venezuela, impuesto países dominantes, así como por las incongruentes políticas públicas aplicadas desde el gobierno a la clase trabajadora, tal como la Resolución 2792 del año 2018 y el instructivo de la ONAPRE, de mayo 2022, que especifica de manera arbitraria e ilegal los criterios para aplicar el incremento salarial decretado en el primer trimestre de este año, además de violar los Derechos Colectivos, deterioran cada vez más la estabilidad laboral, precarizando la vida, en especial de las mujeres, quienes en su mayoría son las proveedoras principales de los hogares.

La opulencia en la que ahora vive la nueva élite que gobierna cava aún más las brechas sociales, las desigualdades y carencias golpean fuertemente a diario a las familias, quienes deben hacer maromas para sobrevivir, entre otras cosas, con un salario mínimo o pensión por vejez  de 130 bs, que se corresponde a la fecha con 0,5 dólares por día al mes, cifra considerada por el Banco Mundial como pobreza extrema dado el valor monetario que representa el rango de ingresos.

En el caso de las y los docentes, los pagos mensuales no superan 80 dólares, mientras, la canasta básica está calculada superior a 358$ para el mes de septiembre del año en curso según CENDAS FVM, que es el Centro de Documentación y Análisis para las y los Trabajadores, sin entender entonces, por qué países con menor ingreso per cápita como Haití y México, o, Cuba con bloqueo económico de muchos más años que Venezuela, tengan salarios mínimos mayores para sus trabajadores y pensionados/as.

A diario toca ver cómo las y los trabajadores en servicio y,  al jubilarse, no gozan de un salario digno, tampoco cuentan con seguridad social posterior, no tienen HCM, los hospitales se encuentran sin insumos y con infraestructuras no aptas por falta de mantenimiento, resulta imposible pagar esparcimientos fuera de las ciudades donde se reside, medicinas, costear sus alimentos, cubrir con sus necesidades básicas, y, en la mayoría de las viviendas no se cuenta con servicios estables como agua, luz, internet y gas doméstico.

Esta realidad, sentida y gris, ha conllevado a que se tengan que redoblar o triplicar los esfuerzos para poder paliar parte de los gastos de sustento, por lo que ahora, además de las jornadas diarias de trabajo, las personas se dedican a actividades extras, asumen otros puestos de trabajos, mantienen relación dentro de la economía informal o, en otros casos, abandonan los empleos y emigran a otras tierras en búsqueda de mejores pagas.

Trayendo a este contexto un estudio de la Universidad Católica Andrés Bello  en el 2021, el índice de abandono escolar para el 2021 fue de 1,2 millones de estudiantes y, de abandono de docentes a sus cargos se ubica en más del 40% ambos casos ha sido por condiciones de pobreza. Estos números se consideran discretos. Por parte del gobierno, existe una opacidad en datos e información desde los Ministerios de Educación. La última Consulta Nacional por la Calidad Educativa la realizó el gobierno en el año 2014.

El grueso de quienes siguen en puestos de trabajo en la Administración Pública tienen una sobrecarga laboral, con ello, el tema del cuidado y de los cuidados se complica. Las cantidades de horas que a diario los adultos progenitores o responsables de las crianzas o cuidos pasan fuera del hogar, son razones para que nuestras niñeces, infancias, juventudes y personas dependientes de cuidado, se encuentren sólxs e indefensxs y, por tanto, su integridad puede ser más fácil de vulnerar. Los casos de violencia doméstica, violencia sexual, desnutrición, desescolarización, prostitución, drogadicción, alcoholismo, trabajo infantil, desincorporación a las actividades escolares han incrementado.

Hoy día, Venezuela es el 2do país con mayor número de emigrantes en el mundo, hecho que incrementa el caos en el tema de la atención y cuidados a quienes dependen del mismo. La ausencia temporal de las personas adultas en sus hogares, facilitan el acecho y la transgresión a la vida por parte de quienes se aprovechan de la soledad en al que se pueden encontrar las personas indefensas. Muchos de los actos de violencia y abuso sexual, infanticidios y feminicidios, son cometidos por familiares o parientes cercanos a quienes se les confía en algún momento el resguardo de personas.

¿Cómo avanzar ante estos nudos críticos?

Se está frente un gigantesco problema que corta la esperanza de vida y desdibuja la sociedad del Siglo XXI. Es un entramado perturbador que amerita con urgencia la intervención del Estado no solo con implicancias legales para quienes cometen delito de violencia, sino también para con sinceras políticas económicas en la distribución equitativa de las riquezas entre toda la población y, políticas educativas  feministas que permitan la reconstrucción del tejido social en el marco de los Derechos Humanos y a una vida libre de violencias.

Vale decir que, la justicia social en la lucha por la igualdad de oportunidades para acceder a empleos, salarios justos y equitativos es un tema recurrente en las Ciencias Sociales. Constituye un principio de la vida en común. Como principio social, requerimos construcciones de contextos donde se potencien las voces, nuestras voces, esas voces que no callan ante la indiferencia de quienes oprimen y ponen en filo el buen vivir, borrando con ello la paz de las mujeres y del Pueblo.

Referencias:

1,2 millones de estudiantes abandonaron la escuela en los últimos años, revela la UCAB

https://cronica.uno/abuso-sexual-y-maltrato-infantil-los-hechos-violentos-mas-publicados-en-la-prensa-durante-primer-semestre-de-2021/

https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-abusos_venezuela-contabiliza-718-denuncias-de-abuso-sexual-a-menores-en-ocho-meses/47919590

Informe de Coyuntura OVE: Inversión, salarios y condiciones de trabajo de los y las docentes en América (pdf): https://otrasvoceseneducacion.org/archivos/381852

Memorandum 2792: https://lascomadrespurpuras.com/wp-content/uploads/2019/09/Memorando-oficial-2792-del-Ministerio-del-Trabajo.pdf

Violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes se incrementó entre 2019 y 2021

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Rose Mary Hernández Román

Venezolana, vivo en la ciudad de Calabozo. Docente de la Universidad "Rómulo Gallegos"-estado Guárico.

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