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Claudia Korol, activista por el socialismo «Me hice feminista para profundizar en la revolución, no para desviarme de ella»

La Tizza

 

“Lo que está en curso es una guerra contra los pueblos (…) contra las disidencias sexuales”

 

Dayron Roque (DR): Si tuviéramos que presentar a Claudia Korol a nuestras lectoras y lectores de La Tizza, ¿cómo lo haría?

Claudia Korol (CK): Me presentaría, en primer lugar, como una mujer que, desde jovencita, milita en distintos espacios de lucha política, en lo que aspiramos a que sea lucha revolucionaria por el socialismo. Soy también mamá de una hija que vive conmigo y todavía está creciendo, revolucionándose y revolucionándome. Hago el aporte a esa lucha desde la educación popular. Participo hace muchos años de un espacio que es el equipo de educación popular “Pañuelos en Rebeldía”. Soy feminista, integro Feministas de Abya Yala, una articulación de colectivas del feminismo popular, indígena, negro, campesino. Una red de organizaciones y compañeras de varios lugares del país y del continente. Hago radio en varios programas, y escribo en la medida que puedo.

DR: El momento actual es muy complicado en América Latina y el Caribe. Pasamos de la “época de cambios”, al “cambio de época” y ahora mismo no sabemos en dónde estamos. Todo eso en veinte años, más o menos. ¿Qué lectura hace del momento actual, de sus desafíos, complejidades?

CK: Creo que hubo un apresuramiento en hablar de “cambio de época”, al nombrar a los gobiernos llamados “progresistas”. No se advertía -con esa generalización- las diferencias que había en ese gran paraguas entre todos esos gobiernos. ¿Había cambios estructurales? ¿En qué se alteró la estructura del poder? No se veían los límites de muchos de esos proyectos, sus complejidades, contradicciones. Había un cierto triunfalismo que estimulaba un pensamiento acrítico, en el que las diferencias se estigmatizaban. Se creía que eran procesos irreversibles. Bajo ese nombre, “gobiernos progresistas”, había experiencias muy diferentes, desde la revolución bolivariana de Venezuela -con todas sus contradicciones- pasando por gobiernos capitalistas neodesarrollistas, con alguna propuesta distributiva asistencialista financiada por políticas extractivistas, como el de Kirchner o Lula, procesos con impronta descolonizadora, como el de Evo, y gobiernos fuertemente autoritarios como el de Ortega-Murillo.

Es lamentable esto que ha sucedido, porque todos, todas, hubiéramos querido un cambio de época. Ahora se ve con mucha crudeza que no fue así, cuando con procesos electorales caen algunos de estos gobiernos como castillos de naipes; o con procesos no electorales como intervención, fraudes, golpes de estado -como el caso de Brasil-; y donde la respuesta del movimiento popular muestra una debilidad muy grande. Una se pregunta ¿cuál fue el proceso de cambio? ¿Cuál fue el proceso de transformación, que fue tan débilmente defendido en algunos casos y en otros fue rechazado mediante procesos electorales?

Algunas compañeras nos preguntábamos, cuando asumían estos gobiernos, si lo que estaba sucediendo era resultado de la acumulación de fuerzas de los movimientos populares, o si no era sobre todo un voto castigo a las políticas neoliberales que tanto nos golpearon a los sectores populares, y pensábamos -incluso lo debatimos en otros encuentros de Paradigmas– que así como hubo un voto de castigo contra aquellos gobiernos neoliberales, podría haber luego un voto de castigo hacia los gobiernos “progresistas” que no cumplieran con las expectativas populares; sobre todo -esto es muy importante- si estos gobiernos enajenaban el protagonismo popular y el rol de las organizaciones sociales y políticas. Hay mucho para seguir pensando y aprendiendo entonces de estas experiencias, y es necesario apostarle siempre al pensamiento crítico, ese que permitió experiencias que resultaron tan profundas como la Revolución Cubana.

Yo creo que estamos viviendo un momento muy duro. Podemos caracterizar la etapa como de avance de la derecha conservadora, fascista en algunos casos. Se busca disciplinar a los movimientos populares a través de la represión, del militarismo, del control, del accionar ideológico de las iglesias fundamentalistas, y de un conjunto de medidas que tratan de hacer retroceder a los sectores populares más dinámicos: a las mujeres, a las disidencias sexuales, a los pueblos originarios, negros, afrodescendientes, a las y los migrantes, a movimientos campesinos, de la economía popular, y a quienes sostienen en general su capacidad de lucha, conciencia y movilización.

La actual situación genera una lógica donde las elecciones tienen cada vez menos sentido para la derecha, no así para las izquierdas. Las izquierdas en una gran parte creen en mecanismos de democracia, representación y de gobernabilidad, que las derechas enuncian pero en los que no creen, y utilizan a su antojo desde la hegemonía política del poder.

Lo que está en curso es una guerra contra los pueblos. Hay una guerra contra las comunidades, hay una guerra contra las mujeres, hay una guerra contra las disidencias sexuales.

Las nuevas políticas neoliberales le están arrebatando a los sectores populares organizados los derechos históricos de los trabajadores y trabajadoras, de los pobladores y pobladoras: el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda… hay un conjunto de derechos perdidos, muy rápidamente además. Hay un crecimiento de la pobreza, muy rápido también… Están avanzando sobre los cuerpos de las mujeres, a través de la violencia de género, de los feminicidios, del incremento de la violencia sexual como forma de control. Se pretende la subordinación y el control de los cuerpos y de las subjetividades a través de la violencia. Nos quieren aterrorizar y disciplinar.

Ese es el cuadro que veo en casi todos los países. Al mismo tiempo, hay espacios donde la gente está resistiendo. Lo vemos por ejemplo en Venezuela. Hoy la gente está en las calles defendiendo no a un gobierno, sino a su revolución. Eso es resistencia. Celebramos que haya resistencia, porque es lo que no hubo en otros procesos; vemos que en Bolivia se está resistiendo, y tenemos esta fuerza que es la Revolución Cubana, que sabemos que tiene dificultades, y complejidades, pero que es un aliento para los pueblos del continente.

Tenemos, sin embargo, que estar claras, claros, ya que estamos en una guerra, y nos encontramos en una situación muy difícil donde están en juego nuestras vidas, nuestros proyectos y nuestros sueños. Por esas razones, la tarea más importante en este momento creo yo, junto a la resistencia en los territorios y en las calles, es hacer una mirada autocrítica de las experiencias que hemos vivido. La otra tarea es sostener la esperanza, porque un pueblo sin esperanza deja de luchar -como nos dijo Paulo Freire-. Eso implica ejercer la crítica, la autocrítica, hablar de todos los problemas y dificultades que tenemos, y esclarecernos hasta donde podamos y sepamos, porque tampoco es que tengamos todas las respuestas; pero hacerlo con total honestidad, porque no puede producirse -y es un riesgo latente- que intentemos reglamentar el pensamiento crítico y lo que puede decirse y no decirse: tenemos que ser consecuentes con lo que los compañeros y compañeras nos enseñaron cuando inauguraron la revista Pensamiento Crítico: mostrar todas las realidades y los debates todos. Eso necesitamos ahora, porque si no vamos a llegar a nuevos procesos, con las mismas lógicas ideológicas, sin pasar revista de estos. Sería empezar siempre de nuevo.

Por ejemplo: se abre en México la opción política que significa el gobierno de AMLO. Muchos y muchas, incluso dentro de la intelectualidad de izquierda, lo miran con la misma ingenuidad o falta de crítica con que se miró el gobierno de Lula o Correa. Sin profundizar un análisis concreto de las lógicas del poder, las alianzas, las relaciones de fuerza, incluso de la voluntad personal de los liderazgos de abrir nuevos caminos para el pueblo o de cuidar de modo autorreferencial su gestión política. No se trata de desconocer las oportunidades que abren determinados gobiernos a la irrupción política de las experiencias acumuladas de poder popular. Pero necesitamos también advertir los riesgos que hay en estos procesos, su relación con los sujetos sociales y políticos organizados, los proyectos que están detrás. ¿Por qué privilegiar proyectos extractivistas, que en nombre del desarrollo, enfrentan a las comunidades indígenas y campesinas? ¿Por qué atacar los espacios territoriales organizados?

Si desde el activismo popular queremos sostener la esperanza, no lo podemos hacer si no es aprendiendo de las experiencias. Entendiendo que “esto es lo que nos estuvo pasando, estos son los problemas que tenemos, esto es lo que queda también como dificultad…”. Se pudiera mencionar, como ejemplo de las dificultades, de modo muy superficial y rápido: la cooptación, por parte del Estado, de una gran parte de las organizaciones sociales y sindicales. En el caso de Argentina, una gran parte de lo que fue el movimiento autónomo en el 2000, 2001, el movimiento piquetero, el movimiento de las asambleas barriales, las fábricas sin patrones. La cooptación de algunos de esos movimientos debilitaron al campo popular en los gobiernos kirchneristas. A través de los planes sociales, teníamos un modo de vida más aliviado, porque había recursos que se le daban a esas organizaciones, pero cuando había que pararse a luchar, con autonomía, dependías de esos recursos. Hoy hay que rehacer el debate sobre la autonomía.

En el debate ha sido castigada la idea de autonomía y ha avanzado la idea de una “revolución desde arriba”, desde el Estado. Yo pienso que donde hay un Estado que puede aportar recursos, debe hacerlo, pero sin condicionar la autonomía de los movimientos populares. Eso no puede implicar que el movimiento quede sujeto y subordinado a esa lógica y, mucho menos, las revoluciones. Sabemos que son Estados en tránsito, Estados burocráticos, Estados cooptados por sectores del poder, en fin, Estados en disputa. Tenemos que ser capaces de ser parte de esa disputa, pero sin quedar atrapados o subordinados a ellos y a sus lógicas de poder.

DR: En su presentación, colocaba como un asunto central la militancia feminista. También da la impresión de que en el momento actual el feminismo está en el centro de no pocas luchas en América Latina y el Caribe, y en el mundo en general. Creo que es válido preguntarle entonces cómo ve el movimiento feminista hoy, cuánto ha avanzado, en qué direcciones, qué deudas tiene pendientes.

CK: Yo empecé diciendo que mi vida está ligada al feminismo, pero al principio de mis luchas políticas no era feminista. En los años 70, las izquierdas y los feminismos por lo general caminaban desencontrados.

Si me hice feminista fue porque asumí que era imprescindible la dimensión feminista en la lucha revolucionaria. Todavía hoy, incluso aquí mismo -en espacios como Paradigmas-, hay voces que dicen: “el feminismo puede ser tomado por el enemigo”, o que “el feminismo puede actuar como distractor de las luchas populares, clasistas, revolucionarias”. ¡Claro que sí! pero es un riesgo que está en todos los movimientos revolucionarios. Que algunos movimientos pueden ser tomados por el enemigo es una historia que en América Latina y el Caribe la conocemos demasiado. Sin embargo ¿por qué poner la sospecha en el feminismo? Se está así generando desconfianza en uno de los movimientos más dinámicos en la transformación social en este siglo XXI, en el que el feminismo tiene una enorme vitalidad en la interpelación de la cultura patriarcal, sino capitalista y colonial que no la tienen otros movimientos. El feminismo es también una experiencia masiva, que integra la presencia de los cuerpos, de las comunidades y de los territorios en el desafío del poder.

Un ejemplo muy concreto: el primer paro general a Macri, en Argentina, lo hicimos las feministas. Mientras los sindicatos estaban discutiendo y no convocaban, nosotras hicimos un paro que fue internacional y paralizamos el país ese día… nos movilizamos y salimos a las calles, hicimos asambleas -porque somos un movimiento asambleario, con democracia de base- con debates y lucha territorial. En ese proceso reinventamos las herramientas de lucha como las asambleas, el paro, la huelga general. Hay compañeras que nos dicen -ahora que estamos preparando un nuevo paro internacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans para el próximo 8 de marzo-: “no podemos parar, porque somos desocupadas”. Lo escuchamos, y nos preguntamos colectivamente: “¿cómo para una desocupada?” y “¿qué es ser desocupada?”. Porque no eres desocupada en tu casa, por ejemplo. Debido a la división sexual del trabajo, trabajo tenemos siempre. Ser trabajadora no es tener empleo en el sistema formal -la mayoría no está en el sistema formal-. Nos hacíamos la pregunta “¿cómo paramos en el barrio?”, “¿cómo trabaja una mujer precarizada, que vive ella y su familia de lo que hace cada día?”. Ese fue un gran debate, muy interesante y necesario, que nos excedió y superó a todas las que habíamos pensado el feminismo en otros momentos y con otras mujeres. Tuvimos que hacer una dinámica de autoformación, diálogos, talleres, y debates enérgicos con los líderes de los sindicatos, y en algunos casos con las mujeres sindicalistas. Muchos dirigentes sindicales nos decían: “ustedes, las mujeres, no pueden convocar a un paro nacional o internacional, tienen que ser los sindicatos”. Nosotras les respondimos: “muy bien, convoquen, e incluyan nuestras demandas en sus convocatorias, pero si no lo hacen, lo hacemos nosotras”. Y se hizo un año, se hizo otro año, y vamos ya por el tercer año. Hicimos esos paros y al mismo tiempo debates teóricos, políticos, ideológicos, discusiones de todo tipo.

El aborto no fue legalizado, pero fue legitimado

La lucha por el aborto fue una movilización que no nació espontáneamente. Fue precedido por treinta y tres encuentros nacionales de mujeres, autoconvocados -y en eso discuto también con quienes piensan al feminismo y al movimiento de mujeres como una suma de ONGs-. El movimiento de mujeres en Argentina, es parte de movimientos populares mixtos en algunos casos, o son organizaciones de mujeres barriales, territoriales, autónomas. También hay ONGs, pero no es lo decisivo. El Encuentro que se hizo en la ciudad de Rosario, en 2016, reunió a ciento veinte mil mujeres. Cada año cambia la sede y cambia la Comisión Organizadora -que la integran el conjunto de las organizaciones de mujeres, de lesbianas, de trasvestis, de trans… de la provincia donde se hará el Encuentro-. Los talleres se autorregulan. Hay compañeras que para ir a esos encuentros hacen actividades para reunir el dinero durante todo el año, hay organizaciones que ocupan ministerios para exigir los autobuses. Esos días en la ciudad se utilizan todas las escuelas de la ciudad para los talleres y como alojamiento. Es un momento con una gran potencia histórica. En uno de esos encuentros se creó la Campaña por el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, hace ya más de quince años. Esa campaña ya presentó siete proyectos de ley. La movilización no comenzó el año pasado.

Hay una acumulación detrás de esa lucha y, la verdad, es que el último año fue maravilloso, porque se produjo una irrupción de una generación joven, incluyendo adolescentes. Venían a las asambleas y a las marchas las chicas del colegio secundario con su pañuelo verde, el símbolo de la campaña por el aborto, que como ellas dicen, se volvió parte del uniforme de la escuela.

Yo sé que tanto entusiasmo y optimismo puede generar escepticismo en algunos sectores, pero lo que vivimos fue maravilloso.

Estamos hablando de un millón de mujeres, lesbianas, trasvestis, trans, llenando las calles por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, enfrentándonos a los fundamentalismos religiosos, no en debates teóricos, sino en cada barrio, escuela, universidad, lugar de estudio o de trabajo.

Quiero rescatar el trabajo como feministas en los territorios. No solo fue contra los fundamentalismos religiosos. También hubo sectores de la iglesia de los pobres que salieron a hablar en contra, salieron a decir que las mujeres pobres no abortaban, o que no estaban de acuerdo con el derecho al aborto. Tuvimos que debatir fraternalmente con ellos. Sabemos que en muchas otras luchas vamos a coincidir, pero no estamos dispuestas por ello a silenciarnos, o a negociar nuestros cuerpos y nuestro derecho a decidir.

Este momento de la lucha por el aborto tuvo un golpe en la Cámara de Senadores, a donde había pasado la ley desde la Cámara de Diputados. Sin embargo persistimos. Ya hay un nuevo proyecto de ley para ser presentado otra vez al Congreso este año. No nos hemos desmovilizado. Y con la movilización, superamos lo que imaginábamos que podíamos alcanzar. Logramos que en los barrios populares se pueda hablar de manera abierta del aborto. No fue legalizado, pero fue legitimado. Además, las feministas ya hace año que estamos acompañando prácticas de aborto. Hay una red de socorristas y otra red de profesionales de la salud que hace abortos o los acompaña. Las mujeres que lo necesitan, tienen el acompañamiento de las feministas. Somos feministas compañeras.

El feminismo frente a sus desafíos

Hay una intensa disputa de sentidos en todos los espacios. En el último encuentro nacional de mujeres hubo un debate muy importante por dos temas. Se propuso cambiarle el nombre en dos aspectos: que no fuera más “encuentro nacional”, sino “plurinacional”. Esto lo propusieron las hermanas mapuches y de pueblos originarios que, si bien venían participando en los encuentros anteriores, como esta vez fue en la Patagonia, tuvieron mayor fuerza y presencia. También han profundizado sus debates sobre cómo afecta el patriarcado a las comunidades originarias. Son territorios donde no solo funciona el Estado-Nación.

Hay comunidades de pueblos y naciones que en algunos casos viven ancestralmente en esos territorios, y han resistido a una historia particular de colonización que tiene que ser asumida por el movimiento feminista, porque nos interpela. Nosotras dijimos: “es así, el encuentro tiene que ser plurinacional”, pero no se resolvió en ese encuentro, no se pudo saldar ese debate. Y el otro sentido es que no puede ser solo de mujeres, sino que tiene que ser también de lesbianas, travestis, transgénero; es decir, el Encuentro tiene que integrar también –aunque de hecho ya están participando– a las disidencias sexuales que están siendo parte de la lucha feminista, de la lucha antipatriarcal. Esperamos que en el próximo encuentro, que es este año en octubre, en La Plata, se pueda producir ese cambio de nombre. Esto significa fortalecer la dimensión anticolonial y antirracista del feminismo, sobre todo en Argentina -un país sumamente racista, donde el feminismo históricamente ha tenido una hegemonía blanca, y ha estado alejado de la vida de las comunidades indígenas y negras, así como de territorios de exclusión-. Es cierto que recién ahora comienzan a participar hermanas mapuches o negras que se identifican como feministas. Esto en sí mismo constituye una revolución. Pasa lo mismo con las feministas travestis, transgéneros. Yo creo que tenemos que profundizar el debate antirracista en el feminismo.

El internacionalismo es otro aspecto a profundizar. Si bien está fuerte en el discurso, tenemos que ver cómo rompemos los límites de las fronteras, más en un tiempo donde el tema migratorio es tan fuerte, y sin embargo, hay una adhesión en sectores populares al nacionalismo. El debate sobre el Estado-Nación lo tenemos que hacer, porque el impacto del populismo, muy ligado al Estado-Nación, ha sido fatal para estas personas, que son víctimas también de la creciente xenofobia.

Otra idea a profundizar es la del feminismo, no como una identidad biologicista -encarnada en el cuerpo de la mujer y sus genitales- sino como una ideología y una experiencia política. Hay feminismos que son construidos desde los cuerpos travestis, trans, desde el deseo lésbico Hay compañeras que nos abrieron el camino muy claramente, como Lohana Berkins, feminista, travesti, comunista, como Diana Sacayan, también como Lohana feminista travesti, que fue asesinada hace dos años en un violento crimen cuyo autor fue juzgado y condenado por la figura de travesticidio –un juicio histórico en ese sentido–.

Creo que hay otros desafíos de los feminismos populares, en esta etapa, para actuar en la vida cotidiana. Nos planteamos cómo enfrentarnos a los movimientos neoliberales que nos dejan sin salud, sin alimentos, sin educación. Así nació el feminismo popular en la última etapa en Argentina: eran los espacios de mujeres de los movimientos piqueteros, que eran las responsables de las ollas populares, de las huertas comunitarias, de los comedores. Hoy vamos a regresar a esas iniciativas, y sostener el acompañamiento en situaciones de violencia -porque cuando crece la violencia económica, crece también la violencia en la familia-.

También debemos incorporar en nuestras prácticas otras dimensiones. Decíamos: “haremos olla popular, sí, y ¿qué tiramos a la olla?”. Podemos pensar, por ejemplo, en no tirar alimentos contaminados con agrotóxicos, que nuestras huertas comunitarias produzcan de otro modo. Ello nos ha llevado a que realicemos intercambios con el movimiento campesino, que nos permiten discutir la soberanía alimentaria y no solo la sobrevivencia. Pensamos también en la soberanía energética, el cuidado de los ríos y, con ello, replanteamos nuestra mirada a la naturaleza, no desde una idea de dominación, sino desde la idea y el sentir que somos parte de ella, la cuidamos y la defendemos. Hay una enorme cantidad de temas que rozan problemáticas ecológicas, que los pueblos originarios lo han hecho siempre. ¿Cómo aprendemos a escuchar la historia de lucha por la defensa de los territorios y los cuerpos, los bienes comunes y la naturaleza, en la experiencia de esos pueblos? ¿Cómo enfrentamos la violencia que va desde el feminicidio hasta la violencia cotidiana en las casas y, en particular, la violencia sexual, que es un arma de guerra contra las mujeres?

Una de las grandes novedades que sucedieron en los últimos meses en el feminismo argentino fue decir “¡No nos callamos más!”. Hubo algunas situaciones que detonaron esto, por ejemplo: una actriz denunció haber sido abusada por un actor famoso; esa denuncia, la hizo acompañada del colectivo de actrices argentinas… de las cosas nuevas ¡el colectivo de actrices argentinas se asume feminista! Aquellas actrices que vemos en televisión todos los días, las que jamás una imagina que puedan participar en este movimiento, se pronuncian como feministas y acompañan esa denuncia. Denuncia que, además, se hace en Nicaragua -donde el presidente está acusado de la violación de la hija de su mujer, adoptada por él-.

A partir de eso hubo una ola de denuncias imparable. Se destapó una de las ollas en las que se cocinaba el dolor de miles de mujeres. Pero tenemos que preguntarnos ¿dónde nace la violencia sexual? y ¿cuánto de esa violencia sexual se generó durante la infancia, en las casas, y cuánto hay de acostumbramiento y naturalización a la no denuncia y al silencio? Porque por lo general los abusadores eran los padres, los hermanos, los tíos, los abuelos. Esta nueva realidad implica para nosotras romper todos los “pactos de silencio”, incluso los que puedan afectar a funcionarios, como el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

DR: Una de las cuestiones problemáticas para el movimiento revolucionario mundial ha sido el de las relaciones entre los distintos sectores que luchan contra el capitalismo. La dificultad para distinguir entre el diferente y el contrario, o para articularse con otros movimientos que estamos en el mismo lado de la confrontación contra el Capital parece ser el tema de nunca acabar. A propósito de su respuesta anterior, ¿qué valoración hace de las relaciones del feminismo con otros sectores o movimientos, algunos de ellos muy tradicionales como el de los sindicatos?

CK: Uno de los éxitos que hemos alcanzado las feministas es haber roto varias de las barreras que aparentemente separan a los revolucionarios y revolucionarias. Te pongo un caso por ejemplo: en el movimiento feminista y en la lucha por el aborto en Argentina, participaba gente de todos los partidos, de distintos sindicatos. El feminismo es transversal a una buena parte de esos movimientos. Otro ejemplo: hay espacios feministas en todas las centrales sindicales argentinas. Dicen que nosotras, las feministas, dividimos, pero la realidad es que las centrales sindicales están divididas y, sin embargo, nosotras tenemos compañeras que están actuando juntas, de manera articulada, y pertenecen a distintas centrales, que entre sí no coordinan luchas.

Lo que sí es cierto, es que el feminismo problematiza a determinados sectores sociales, sobre todo organizados, pero no lo hace porque seamos “otra lucha”. Nosotras defendemos a los obreros y obreras organizados en sindicatos, somos parte de los sindicatos, somos parte de los movimientos territoriales en los barrios, de los movimientos por la salud y la educación. ¿Cuál es el problema? Si en el sindicato hay un dirigente patriarcal, violento, misógino, o racista … nosotras lo vamos a señalar. ¿Es eso lo que divide? ¿o divide ese dirigente cuando está violentando a las compañeras?

Por otra parte, hemos aprendido a no irnos de los espacios y movimientos organizados de lucha. En otros tiempos, si en el partido, o en el sindicato nos maltrataban, nos marchábamos. ¿Por qué? Porque pensábamos que no podíamos sobrevivir ahí en esas condiciones, donde tenía tanta fuerza la cultura patriarcal, incluso en la organización sindical y política. Ahora, el cambio es que no nos vamos; o intentamos no hacerlo y fortalecernos entre nosotras. Nos quedamos a denunciar su actitud patriarcal y ellos se sienten amenazados, expuestos.

Creo que nosotras, como movimiento feminista, debemos interactuar cada vez más con diversos sectores populares. Es verdad que hay compañeras que no lo hacen. Es una de las razones por las que nos identificamos como feministas populares. ¿Por qué “populares”? Porque si fuéramos todas lo mismo, ya no tendríamos necesidad de ponerle apellido. Nosotras hemos enfrentado a sectores del feminismo que tenían solo una agenda de género y de esos temas no trascendían; o que asumieron posiciones, aun dentro del feminismo, que en nuestra opinión resultan muy funcionales al capitalismo, al neoliberalismo y al individualismo.

Es una polémica que hacemos dentro del feminismo, porque nos diferenciamos, pero también actuamos en unidad cuando se hace necesario.

Como feministas populares estamos organizadas de maneras diferentes. Somos campesinas, negras, indígenas, villeras, trabajadoras precarizadas, estudiantes. Las compañeras del feminismo villero, al principio se enfermaban cuando venían al encuentro de mujeres, porque no se sentían escuchadas por muchas otras; sin embargo, nos logramos articular. En la lucha por el aborto vamos todas. No pensamos “ésta no, porque es burguesa; ésta no, porque es esto otro”. Decimos “¿quieres venir? ¡vamos!”. Más que dividir, hemos logrado encuentros alrededor de determinadas temáticas que son transversales.

DR: Con el medio Desinformémonos quisiéramos preguntarle, ¿por qué no se dio en el kirchnerismo este auge de las luchas feministas? ¿Qué papel ocupa la calle?

CK: Hemos presentado siete veces el proyecto de ley sobre el aborto; sin embargo, durante el gobierno de Cristina Fernández, sus diputados no lo avalaron. Eso hay que recordarlo. Ahora, ella votó a favor del proyecto en el Senado, durante el gobierno de Macri, porque está en la oposición. Incluso hizo un discurso, en el que dijo qué le gustaría responder si su hija y sus nietas le preguntaran sobre ese proyecto de ley que se discutía en el Congreso, y ella decir que lo había apoyado. Pero también podríamos decirle: ¿qué sucede si tu hija y nieta te preguntan, además, por lo que hiciste en los anteriores diez años?” en que podía haber salido la ley, porque tenían mayoría en el Congreso. Hay que pensar no sólo en términos de oficialismo o de oposición. Podemos mirar las políticas concretas.

Y tenemos que decir que con Cristina como presidenta se puso una camisa de fuerza a la movilización por el derecho al aborto.

Quiero destacar, no obstante, que hubo compañeras kirchneristas que sí han estado participando en esta batalla, pero solo una parte. Otra gran parte del movimiento de mujeres kirchnerista dijo “si la jefa no… nosotras no”. Eso generaba un gran condicionante y ellas mismas, al modificarse la posición de Cristina, se sintieron liberadas de cualquier compromiso.

Otra condicionante para el aumento del movimiento, desde 2015, cuando llegó Macri, es la emergencia del movimiento a través del “Ni Una Menos”. Fue una irrupción de cansancio, por el aumento de los feminicidios.

DR: ¿Es que nos están matando más o nos están viendo más?

CK: Hay de las dos cosas. Por un lado se ve más. Hay una cantidad de periodistas feministas que lo comunican, antes no se comunicaba tanto… en ello ha influido que haya comunicadoras feministas en todos los medios, incluyendo en la televisión. El paro internacional de mujeres comenzó con las mujeres del noticiero adheridas al mismo anunciándolo por la TV y la radio.

DR: Algunas, incluso, salieron con sus hijos en la televisión.

CK: ¡Exacto! Son hechos muy impactantes. Pero la reacción patriarcal es violenta. Por eso digo que, también, nos están matando más. Nosotras tenemos debates, en nuestro movimiento, sobre cómo visibilizar el tema. ¿Cómo se comunica el feminicidio sin poner en riesgo la vida?

En cada feminicidio que se denuncia, por lo general hay una complicidad muy evidente de los poderes del Estado o de grupos del crimen organizado que están atravesados por relaciones con las fuerzas policiales. El año pasado, hicimos un proceso llamado “Juicio a la justicia patriarcal”, en el que procesamos más de ochenta denuncias de violencia, señalando cómo el sistema de justicia actuó para legitimar esa violencia; desde el feminicidio territorial de Berta Cáceres, el de Marielle Franco, hasta feminicidios de jóvenes y adolescentes. En todos, incluso en los que parece que no tiene nada que ver, está la justicia del Estado en complicidad. Eso significa que al denunciar corres riesgo de vida, porque nadie se mete con los amos. ¿Cuántas periodistas amenazadas, asesinadas o maltratadas hay? Y nos preguntamos ¿Qué redes tenemos que crear, para que no corra riesgo nuestra vida solo por denunciar estos crímenes? Sabemos que siempre hay riesgo.

Son muchos los temas a debatir. Qué hacer frente a la violencia patriarcal cotidiana. Porque no alcanza con miles de refugios. Hay políticas públicas que son miserables, porque no podemos encerrar a todas las mujeres amenazadas. La respuesta no puede ser solo el refugio, porque eso lleva al aislamiento de las mujeres violentadas, y eso refuerza su vulnerabilidad. ¿Cuál es la red poderosa que debemos crear desde el movimiento de mujeres? Sabemos que no es estatal, porque el Estado está detrás de esto.

Otras preguntas: ¿cómo apoyamos la revolución de las mujeres kurdas? que es nuestra revolución también. ¿Qué hacer si nos están matando gobiernos que gozan de la simpatía de nuestros gobiernos amigos acá en el continente? El gobierno de Turquía está masacrando al pueblo kurdo. Nosotras decimos “esa es nuestra lucha, porque es la revolución de las mujeres”, y es una revolución que interpela el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo… ¿Cómo hacemos para defenderla? ¿Cómo no quedarnos sólo en la réplica de políticas de Estado que nos llevan a callarnos frente a esas masacres que se siguen viviendo? ¿Qué hacemos en solidaridad con las mujeres zapatistas amenazadas en sus comunidades? ¿Cómo acompañamos a las mujeres del Movimiento Sin Tierra de Brasil, que ahora van a sufrir una ofensiva brutal desde el gobierno fascista? Habrá quien diga “no se trata solo de solidaridad con las mujeres, es con todo el movimiento, con todo el pueblo”, y por supuesto que sí, es así. Pero sabemos también que en esos momentos de violencia, hay formas específicas de violencia contra las mujeres que se acentúan. Por eso es que necesitamos crear esas redes, no solo locales y territoriales, sino en el mundo.

DR: Hemos conocido a la Claudia Korol que ejerce desde la militancia feminista. Esa militancia, intuimos, ha sido posible también gracias a su condición de educadora popular, tal y como se nos presentó al inicio. Desde esa condición, ¿qué lectura hace del estado actual de la Educación Popular en nuestra región como instrumento de la lucha revolucionaria?

CK: Creo que está en un buen momento, aunque parezca muy optimista esto que digo. En Argentina hay una multiplicación de experiencias de Educación Popular que abarcan a muchas organizaciones. Nosotras somos parte de una red de educadores y educadores populares de Latinoamérica, que es bastante potente, que no solo hace procesos de formación política, sino procesos de formación en salud, acompañamiento a luchas territoriales. Tenemos un área de trabajo para pensar en cómo enfrentar a la criminalización de los movimientos; también desde la educación popular promovemos la recuperación de la memoria histórica. Por ejemplo, dialogamos con las experiencias sobre temas que vuelven a ser fundamentales: ¿cómo resiste un preso político o una presa política en la cárcel? Estamos sistematizando esas temáticas y desde la memoria de lucha de nuestros pueblos; buscamos esos aprendizajes. De manera central, seguimos haciendo formación política.

Por otra parte, creo que se amplió mucho el movimiento de la Educación Popular y que tenemos un problema muy grande con eso. La ampliación ha sido buena y mala, porque al ampliarse tanto, al ganar bastante masividad, hay también que enfrentar algunos niveles de despolitización. La idea central de la Educación Popular, que es la construcción colectiva del conocimiento, tiene que ser más trabajada en esas experiencias y es ahí donde yo veo dificultades. En muchos casos, se nombra la experiencia como educación popular, pero termina siendo una clase “más simpática”… de educación bancaria. Tenemos retos de formación política, de formación pedagógica y metodológica.

DR: En Cuba, la Revolución acaba de cumplir 60 años de su triunfo; hecho que ha sido celebrado en este Paradigmas, y en general por muchas personas en el mundo. Claudia Korol desde su historia de vida, ¿cómo mira a la Revolución a esta altura? ¿Cuánto la sigue encantando y cuánto no?

CK: Lo primero es que miro a la Revolución cubana con mucho amor. Es algo generacional. La llamo la “hermanita Revolución”, porque yo nací en noviembre de 1958, tengo casi los años de la Revolución cubana. Eso me pone un lente especial, que la mejora mucho. Tenemos un compromiso especial con la Revolución cubana. Para mi generación, que crecimos con ella, es la convicción de que es posible hacer una revolución. Así como la amo, me duelen sus dolores. Hemos compartido muchos de sus momentos con compañeras y compañeros a lo largo de estos años y sé lo que ha significado -por ejemplo- el período especial, sé lo que ha significado la lucha de un pueblo. A mí lo que me maravilla, de verdad, es el pueblo cubano, lo quiero mucho.

Cuando murió Fidel, se me partió el alma. Todos sabíamos que tenía que partir algún día, pero ese día lloramos todos, todas. Nos preguntábamos como podía ser la Revolución sin Fidel. Volví después a Cuba, y pude ver la vitalidad de la Revolución cubana. Vi cómo Fidel se encarna en el pueblo. Eso me conmueve. Han habido otras experiencias y procesos de resistencia en América Latina y el Caribe que se le dieron nombres de revolución; pero revolución socialista que perdura, solo en Cuba; y eso a mí me dice mucho, sobre todo sabiendo lo que pueblo cubano ha pasado.

Te decía al inicio que me hice feminista para profundizar en la revolución, no para desviarme de ella, no para distraerme de ella.

El feminismo para mí fue profundizar la revolución. Por eso me emociona bastante ver que un tema difícil como fue abrir el camino al feminismo en la Revolución cubana, los temas de identidad de género y la diversidad sexual hoy se están abriendo paso en Cuba y eso es sumamente saludable. Una espera que la Revolución cubana dé todo y explique todo, pero eso es injusto. A veces nos preguntamos “¿Por qué la Revolución cubana no ha explicado tal cosa…?”, pero la parte de nuestra lucha internacionalista es aportarle también a ella, al marxismo de la Revolución cubana y que sea un marxismo abierto, no dogmático, que se pueda permitir dialogar con otras miradas como el feminismo, y creo que se está haciendo.

DR: Esto es una provocación, ¿hay un marxismo de la Revolución cubana?

CK: Yo tengo el privilegio de haber llegado siempre a la casa de Fernando Martínez Heredia, a quien considero mi hermano y amigo. Aprendí el marxismo de la Revolución cubana de Fernando. Sé que hay otras miradas. He visto espacios donde el dogmatismo es fuerte. Sé que hay un marxismo que ha tomado la matriz soviética y a la caída de la URSS se despegó de esa matriz un poco.

Tiene, sin embargo, la Revolución cubana la vitalidad de que en la práctica, en los hechos, sigue dando respuestas revolucionarias: es lo más importante. También hay amenazas de un pensamiento capitalista, un pensamiento neoliberal, que trata de ganar corazones y subjetividades en el pueblo cubano. Yo le tengo sin embargo, mucha confianza a la capacidad del pueblo revolucionario, de no dejar perder la Revolución, y de seguir revolucionándola.

Fuente: http://medium.com/la-tiza/me-hice-feminista-para-profundizar-en-la-revoluci%C3%B3n-no-para-desviarme-de-ella-d81f7a3d1add?fbclid=IwAR1V3rWnQDAs6xcUGV6Db6pGtlg89wjhDKGnFdYhaUmzvuQ_Ici2vVBsrPI

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EEUU: The Untold Story Behind the Atlanta School Cheating Scandal

Por  & ,

Reseña: A medida que las huelgas de docentes en Denver y Los Ángeles se unen a una ola de acciones laborales recientes que llaman la atención sobre la difícil situación del sistema de escuelas públicas de EE. UU. Observamos de nuevo uno de los escándalos de escuelas públicas más grandes en la historia de los Estados Unidos. Las escuelas públicas de Atlanta, Georgia, se lanzaron al caos en 2015 cuando 11 ex educadores fueron condenados en 2015 por cargos de extorsión y otros cargos por supuestamente facilitar una operación de trampa masiva en exámenes estandarizados. Los fiscales dijeron que los maestros se vieron obligados a modificar las respuestas incorrectas y que incluso se les permitió a los estudiantes corregir sus respuestas durante los exámenes. El caso ha alimentado las críticas sobre la dependencia del sistema educativo en las pruebas estandarizadas y suscitó llamamientos de racismo. Treinta y cuatro de los 35 educadores acusados ​​en el escándalo eran afroamericanos. Hablamos con Shani Robinson, uno de los 11 maestros condenados, que ha escrito un nuevo libro sobre el escándalo de la trampa con la periodista Anna Simonton. Se titula Ninguno de los anteriores: la historia no contada del escándalo de engaño de las escuelas públicas de Atlanta, la codicia corporativa y la criminalización de los educadores .


As teacher strikes in Denver and Los Angeles join a wave of recent labor actions bringing attention to the plight of the American public school system, we take a fresh look at one of the largest public school scandals in U.S. history. Public schools in Atlanta, Georgia, were thrown into chaos in 2015 when 11 former educators were convicted in 2015 of racketeering and other charges for allegedly facilitating a massive cheating operation on standardized tests. Prosecutors said the teachers were forced to modify incorrect answers and students were even allowed to fix their responses during exams. The case has fueled criticism of the education system’s reliance on standardized testing, and elicited calls of racism. Thirty-four of the 35 educators indicted in the scandal were African-American. We speak with Shani Robinson, one of the 11 convicted teachers, who has written a new book on the cheating scandal with journalist Anna Simonton. It’s titled None of the Above: The Untold Story of the Atlanta Public Schools Cheating Scandal, Corporate Greed, and the Criminalization of Educators.

AMY GOODMAN: This is Democracy Now!, democracynow.org, The War and Peace Report. I’m Amy Goodman, with Juan González.

JUAN GONZÁLEZ: Well, we turn now to the fight for public education, as the teachers’ strike in Denver heads into its third day. District and union negotiators worked late into the night Tuesday on a potential agreement, including a base salary of $45,800 a year for educators. That would be a $2,500 boost from their expected pay for 2019-’20 school year. But the Denver Classroom Teachers Association is still demanding the district rely less on bonuses and instead focus on financial security for educators.

Denver’s teachers are striking for the first time in a quarter of a century. Their walkout comes just weeks after an historic 6-day teachers’ strike in Los Angeles ended with victory for educators demanding smaller class sizes and higher wages. The actions are the latest in a wave of teachers’ strikes that began last year in Republican-controlled states like West Virginia, Oklahoma and Arizona. The strikes have brought renewed attention to the plight of the American public school system, which teachers say is under attack.

AMY GOODMAN: We’re now joined by a former educator who says the teachers’ strikes can help shed light on one of the largest public school scandals in U.S. history. Shani Robinson is a former first-grade teacher in Atlanta, Georgia, who was convicted for what prosecutors said was her role in the massive cheating scandal that roiled the school district and drew national attention in 2015. Robinson was one of 11 former educators convicted of racketeering and other charges. Prosecutors say teachers were forced to modify incorrect answers and students were even allowed to fix their responses during exams.

This is Judge Jerry Baxter, speaking after the verdict was handed down. He ordered most of the educators immediately behind bars, an unusual move for first-time offenders.

JUDGE JERRY BAXTER: I made myself plain, from early on. And they have made this decision, and they have — they have — they’ve not fared well. And I don’t like to send anybody to jail. It’s not one of the things I get a kick out of. But they have made their bed, and they’re going to have to lie in it. And it starts today.

JUAN GONZÁLEZ: Two of the convicted former educators turned themselves in, in October, to begin their prison sentences. Nine were sentenced to jail but rejected sentencing agreements in order to appeal. Twenty-one defendants avoided trial with plea deals. The case has fueled criticism of the education system’s reliance on standardized testing, and elicited calls of racism, because 34 of the 35 educators indicted in the scandal were African-American.

AMY GOODMAN: Shani Robinson has written a new book on the cheating scandal, with journalist Anna Simonton. It’s called None of the Above: The Untold Story of the Atlanta Public Schools Cheating Scandal, Corporate Greed, and the Criminalization of Educators. In the book, Shani Robinson writes, “[T]he dominant narrative that developed about the scandal rarely acknowledged the bigger picture: federal policies that encouraged school systems to reward and punish educators based on student test scores; a growing movement, driven by corporate interests, to privatize education by demonizing public schools; and land speculation — correlated to new charter schools springing up — that was gentrifying Black and brown neighborhoods across the country.”

We’re joined now in our New York studio by Shani Robinson, who’s still awaiting an appeal in the case. Also with us, Anna Simonton, independent journalist, editor for Scalawag magazine, graduate of the Atlanta Public Schools, co-author, with Shani Robinson, of None of the Above.

We welcome you both to Democracy Now!

SHANI ROBINSON: Thank you for having us.

AMY GOODMAN: So, you are appealing these charges. I mean, you basically were charged under laws to get the mafia.

SHANI ROBINSON: Correct. I was facing 25 years in prison. I was charged with racketeering and false statements and writings.

AMY GOODMAN: So, explain — lay out the story. Go back to 2013. Tell us what happened.

SHANI ROBINSON: So, the APS cheating scandal was a period —

AMY GOODMAN: Atlanta Public Schools.

SHANI ROBINSON: The Atlanta Public Schools cheating scandal was a period of time in which educators were accused of changing their students’ answers from wrong to right on standardized tests. And so, I was actually a teacher for three years in Atlanta Public Schools. And my second year teaching, I was a first-grade teacher, and that later becomes the year in question.

ANNA SIMONTON: 2009, yeah.

SHANI ROBINSON: In 2009. And as a first-grade teacher, my test scores actually did not count toward the district targets, which were benchmarks imposed by the APSschool board and administration, or the federal standards, which was adequate yearly progress.

And so, in October of 2010, I get a phone call from a GBI agent, Georgia Bureau of Investigation, and he asked me to come in to, strangely, a mall parking lot, is where I met him. And he tells me that there’s been an erasure analysis done for the entire state of Georgia. Twenty percent of the schools over the entire state of Georgia were flagged for high erasures.

AMY GOODMAN: Explain erasures.

SHANI ROBINSON: So, the erasure analysis was basically looking at how many times a student — right, a student’s went from wrong to right.

AMY GOODMAN: Erases their answer.

SHANI ROBINSON: Right.

AMY GOODMAN: And makes it right.

SHANI ROBINSON: And goes from wrong to right, right. After a certain amount, it’s like statistically improbable, outside of human intervention. And so, the agent told me that in my class specifically, there were high levels of wrong-to-right erasures. And he asked me: Can I explain this? And I say, “No, I can’t explain this.” And then he asked me: Well, did any administrators or the principal ever place any pressure on me to cheat on my students’ test booklets? And I said, “No.”

And then he pulls out a prewritten, voluntary statement form, which was basically saying you don’t have any knowledge about cheating, you didn’t cheat. And he asked me to sign this form. Now, the thing about this form is that later it’s used against many educators who signed the form. They were charged with false statements and writings, which is a felony. And so, teachers were really put between a rock and a hard place, because here you have a GBI agent — and, mind you, there were no attorneys present. I didn’t have an attorney present. And when they went into the schools, teachers were pulled from their classrooms and interrogated, so there really were no attorneys present. And so you have this GBI agent asking you to sign a form, and if you don’t sign the form, you didn’t really want to become a target, you know, but if you did sign the form, you could potentially become a felon.

JUAN GONZÁLEZ: Now, let me ask you, the entire investigation, it was touched off, wasn’t it, by a series in The Atlanta Constitution that began questioning the percentage of erasures that they were uncovering in their investigation? What impact did that series have on the general Atlanta community? And obviously it touched off the law enforcement officials.

SHANI ROBINSON: Right. And there were — at that time, I believe there were about — it was over about — there were about five schools, across five districts. And so, that prompted the governor to do a statewide investigation. And so — and just to even go into as far as like the widespread cheating is concerned, over 40 states in this country have had evidence of cheating allegations. Fourteen of those states, it was considered to be widespread. In Washington, D.C., there were 103 schools that were flagged for high — suspiciously high erasures or test scores. So, this was actually something that was happening across the country. So, what we can’t figure out is why teachers in Atlanta were slapped with felony charges. Some of my co-defendants were facing prison sentences of up to 40 years.

JUAN GONZÁLEZ: And, Anna Simonton, I’d like to ask you in terms of the broader picture. Now, this happens — these indictments come down in the middle of the Obama administration. President Obama and Arne Duncan, his education secretary, were very much into performance-based measures of teachers and standardized testing as a way — as a key way to measure whether a student is doing a good job. Could you talk about the pressures that were put on educators, and not only on the educators, but their supervisors, their principals and their superintendents, during this period of time?

ANNA SIMONTON: Yeah. This was a long-running trend beginning in the early 1990s, when high-stakes testing began to be utilized in school districts, like Houston’s. But it was really codified in federal law in 2001 with No Child Left Behind, which was signed by George W. Bush. But Obama really continued the policies of No Child Left Behind in practice, if not in name.

And one interesting piece to this story is how our governor at the time, Sonny Perdue, used the same 2009 test scores to apply for a $400 million Race to the Top grant. So, Race to the Top was a grant under the Obama administration for states that could show that they were doing some of these education reforms that the federal government was pushing — so, expanding charters, increasing high-stakes testing — that they could get federal funding. And so, at the same time that Sonny Perdue sends in GBIagents to the schools of Atlanta because he suspects that the 2009 CRCTtest scores are fraudulent, he’s using those same test scores to say, “Hey, look, our test scores are going up.” And they did win that $400 million federal grant.

AMY GOODMAN: And, Anna, why did you get involved with Shani in writing this book, None of the Above? You, too, went to Atlanta Public Schools. Why was this so interesting to you?

ANNA SIMONTON: I did. I had to take these tests, and they were a drain on the actual education that I feel like students should be getting in the classroom. They’re, in my view, a waste of time.

But more important is that my middle school counselor was actually convicted in this case. I, like many people, watched the convictions handed down, not having really followed the trial. It was an 8-month trial, the longest criminal trial — excuse me — in Georgia history. And so it was hard for people to kind of understand what was happening as it dragged out. But when the convictions were handed down, it was like heartbreaking to see someone who I remembered being this like beacon in my own childhood, along with these other teachers. And so, when Shani reached out to me, it was just a wonderful opportunity to do something about it and try to tell another side of the story.

AMY GOODMAN: We’re going to break and then come back to this discussion. Our guests are Anna Simonton, independent reporter, editor for Scalawag, also joining us is Shani Robinson. She was the youngest of the teachers convicted in the Atlanta cheating scandal. She is appealing her conviction. Two teachers just recently went to jail. This is Democracy Now! Their  book is called None of the Above. We’ll talk more about it in a minute.

Fuente: https://truthout.org/video/corporate-greed-and-criminalizing-teachers-in-atlanta-school-cheating-scandal/

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Entrevista a Alicia de Blas: “En España tenemos una escuela mixta, no coeducativa, que educa para la igualdad pero no reconoce bien la diferencia”

Entrevista/14 Febrero 2019/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la Educación

Entrevista a Alicia de Blas. Maestra experta en género y licenciada en Ciencias Políticas

La falta de perspectiva de género afecta al modo en el que la coeducación todavía no ha conseguido ocupar el espacio necesario en la escuela. Esta es mixta, pero a veces obvia cuestiones relacionadas con el curriculum oculto, con la desigualdad de trato dentro del aula o con el uso que se hace de los espacios escolares.

“Educadora en muchos ámbitos, feminista, otra vocación importante y fuente de reflexión y aprendizaje y madre de dos niñas, también aprendo mucho en mi convivencia con ellas”. Así se autodescribe Alicia de Blas, licenciada en Ciencias Políticas y más tarde en Magisterio, autora del libro 71 propuestas para educar con perspectiva de género, editado por la Fundación Fuhem. Nació a partir de “una necesidad detectada” con la idea de ser un manual de referencia para ayudar a los profesores de sus propios colegios a reflexionar y encaminar sus clases hacia “una escuela más justa y libre de violencias sexistas”, pero De Blas cuenta que ha trascendido el ámbito para el que fue concebido.

¿Hacía falta un manual sobre esto?

Hacía mucha falta. Surge de una necesidad detectada en un grupo dentro de Fuhem. Hay un grupo en el que participan personas de todos los ámbitos de la fundación, incluso familias y alumnado, para reflexionar sobre cuestiones de género. Casi desde el inicio se detecta la necesidad de que haya una intervención que atraviese todo el proyecto educativo, que el profesorado sea capaz de modificar sus prácticas cotidianas y que en los centros haya intervenciones que sean coherentes con la equidad de género, hacia la igualdad, que tengan una perspectiva de género y ecofeminista, y vemos que hay dificultades para que eso suceda. Hay mucha sensibilidad, pero poca capacidad. La vocación que tiene es ayudar al profesorado, en principio de Fuhem, pero es para cualquiera, para cambiar su práctica cotidiana para educar hacia la igualdad de género, la justicia y la equidad. Está todo relacionado.

Es maestra. ¿Le falta esta perspectiva a la formación inicial en las universidades?

Sí creo que falta. Va por modas y ahora se está sintiendo la necesidad, pero en muchos años no ha habido formación específica, como mucho una asignatura de libre configuración. Pero tampoco hay una perspectiva que atraviese los programas de formación de manera generalizada. Hay cuestiones como si se atiende al lenguaje, si cuando hablamos de educación inclusiva se incluyen otras diferencias, pero la diferencia sexual no está demasiado presente. En e currículum no veo un cuestionamiento sobre qué temas se priorizan, qué figuras aparecen… Creo que es una carencia que tenemos como colectivo, aunque también percibo mucha sensibilidad y la gente se forma por su cuenta.

El libro arranca diciendo que en España no hay una escuela coeducativa sino mixta. ¿En qué se traduce esta diferencia?

Cuando se generaliza la escuela mixta y niñas y niños se escolarizan juntos, se generaliza la escuela masculina, en general. Muchos saberes que se impartían en la escuela femenina desaparecen. Por ejemplo, nosotras pensamos que es importante educar para la autonomía. Eso significa aprender a cocinar, coserse un botón, sanarse, cuestiones de expresión emocional. No sé si estaban dando en la escuela femenina desde una perspectiva de ética revolucionaria del cuidado o de interdependencia; igual sí estaban desde un punto de vista de una feminidad muy tradicional, pero estaban, y en la escuela mixta ya no. Recuperar y apreciar esos valores relacionados con la experiencia femenina de la historia tiene que ver con aprender a ser autónomo en la vida. Es lo que hacen en los países más punteros en educación, que tienen su aula de economía doméstica donde aprenden a cocinar, coser o cambiar una rueda. En las escuelas Montessori el alumnado limpia su aula. En nuestras clases el niño se va a su casa y aparece un ser invisible, precario y feminizado en general, y limpia su mesa. La separación tan clara que hay entre la emoción y la razón. Para gran parte del profesorado, lo que vamos a hacer a la escuela es un trabajo y las emociones personales no tienen tanta cabida, se dejan en casa. Para mí es un error: vamos a relacionarnos y eso hay que trabajarlo. La escuela mixta no es coeducativa. Educa para la igualdad, pero no reconoce bien la diferencia, no es demasiado equitativa. La perspectiva coeducativa es una oportunidad para defender la escuela mixta.

Es una escuela mixta y está en camino de la coeducación. Hay interés, pero está lejos en muchas cuestiones. Por ejemplo, cómo se trabaja la disrupción en el aula. No somos conscientes de que lo hacemos sobre estereotipos de género. La escuela coeducativa sería consciente de cómo el profesorado reproduce estos estereotipos sociales, porque se ha criado y educado en la misma sociedad y compartimos estereotipos. Llegamos al aula y, si no ponemos consciencia, los reproducimos.

El manual comenta que los varones ocupan más tiempo de intervención en clase, tanto ‘positivamente’ a la hora de intervenir como ‘negativamente’ a la hora de ser disruptivos. ¿Qué puede hacer el profesor para revertirlo?

Hay medidas muy concretas: dar la voz a personas en el aula de manera más consciente. Por ejemplo, que de cada tres personas que intervengan, una sea del sexo contrario a las otras dos. Que al empezar el día dando la palabra, entre las dos primeras intervenciones, por lo menos, una sea a una chica. Está comprobado que cuando llegas a un grupo, si las primeras intervenciones que permites son varones, las chicas tienden a inhibirse. Hay una investigadora llamada Beatriz Sevilla que explica que las chicas a partir de cierta edad tendemos a adoptar un rol de acciones secundarias, quedarnos en la retaguardia. Se arregla dándonos la palabra, porque, inconscientemente —y esto es muy inconsciente— no lo hacemos. O, con los chicos, cuando hacen intervenciones muy largas o interrumpen a sus compañeras, hacerles conscientes, muchas veces no lo son. A veces alentamos la disrupción con la cantidad de espacio que les otorgamos. A veces reprendemos la falta de responsabilidad de las chicas con mayor exigencia. Las niñas son muy autoexigentes en edades muy tempranas, a partir de 5º o 6º no se permiten un fallo, y yo creo que eso tiene que ver con que les permitimos menos margen de error.

¿Qué es el currículo oculto del que habla en el manual?

El currículo describe los aprendizajes que hay que conseguir, los medios por los que se va a conseguir, entendiendo que los medios enseñan mucho. El currículo oculto es lo que se enseña sin poner consciencia de lo que se está enseñando. Por ejemplo, a través del lenguaje o las imágenes que aparecen en el libro de texto. La idea es ser conscientes, hacer que no esté oculto e intentar visibilizarlo y deconstruirlo para que todo lo que enseñemos sea coherente. A veces queremos enseñar una cosa explícitamente, pero luego de manera oculta hacemos lo contrario.

Eso, respecto a lo menos evidente. ¿El currículum oficial también necesita una revisión con perspectiva feminista?

También. Por ejemplo: cuatro de primaria, Ciencias Sociales. La romanización de la Península Ibérica. Ámbitos de estudio: las infraestructuras, la legislación, la religión y otro aspecto que no recuerdo ahora mismo. Se estudian muy poco las relaciones familiares, la alimentación, las formas de relacionarse en pareja, las maneras de curarse, la medicina. Todas estas cosas que tienen que ver con el ámbito de la experiencia de la vida femenina. También se nombran muy pocas a mujeres. En el libro de Naturales de 5º de primaria de mi hija hay seis personas destacadas para ilustrar distintos temas y ninguna es una mujer, cuando en varios aspectos serían muy interesantes. Podríamos hacer un esfuerzo educativo consciente por meter más mujeres. Por ejemplo, María Sibylla descubrió la metamorfosis de algunos insectos. Como ella hay un montón. Otra manera de incorporar la perspectiva de género al currículo: ver en qué momentos de la historia las mujeres no han podido ejercer determinados derechos. Eso podría ser objeto de estudio desde una perspectiva crítica. La propia historia del feminismo debería tener más presencia. Los cuerpos de las mujeres, en el área de Ciencias, suelen estar subrepresentados respecto a los de los hombres, aunque esto depende mucho de los colegios. Un currículum coeducativo evita el androcentrismo.

Esta cuestión de la que hablamos en global, ¿está sobre la mesa o ni siquiera se habla de ella?

Depende de qué mesa hablemos. Yo la encuentro cada vez en más mesas. Este libro se está reeditando. No sé hasta dónde ha llegado, quizá debería estar en otras mesas donde se toman decisiones de impacto, pero creo que estamos en un momento muy bueno en ese sentido. Estamos siendo empujadas por la cuarta ola del feminismo y por muchos movimientos que se están dando. Hay grandes movimientos reaccionarios también, en parte po el impulso que estamos tomando, pero que también nos dan cierta legitimación. Respecto al currículum igual no está tanto, pero la sensibilidad está ahí.

Entre las cosas que se comentan en el manual, habláis de los espacios, que me da la sensación de que más allá del patio y el campo fútbol no se habla mucho de ello.

Los espacios parecían neutros, que no tenían una perspectiva de análisis de ningún tipo. Pero el análisis de género nos dice que los espacios tienen mucha enjundia para la perspectiva feminista. Le tenemos que prestar atención, porque según cómo se configura el espacio en el que convivimos se configuran nuestras relaciones. Y, en concreto, en el ámbito educativo, creo que no solo el patio, se están trabajando muchos los espacios. Pero quizá desde otras perspectivas como la diversidad funcional, trabas de acceso, que sean más estimulantes y permitan otras agrupaciones y metodologías, que sean espacios más abiertos. Fuhem tiene unas aulas donde ha tirado los muros para que todo el alumnado de tres grupos puedan ir rotando por diferentes actividades. Creo que sí están en la agenda los espacios educativos. Desde una perspectiva feminista, ocupar el espacio es algo que tradicionalmente ha sido un privilegio masculino. La representación gráfica es el patio con el campo de fútbol en el medio. Y el campo de fútbol no es solo el espacio con más metros cuadrados para varones frente a las chicas, sino que también es un espacio muy jerárquico porque no todos los varones juegan al fútbol y eso luego marca las relaciones. Son espacios, los patios, en los que no se favorecen otras actividades. Suelen faltar sombras o bancos para otros juegos, conversaciones. Los pasillos a veces son espacios de mucha violencia porque en ellos se corre, se empuja, se hace ruido. Tenemos que aprender a usarlos de manera más inclusiva. En el colegio donde yo trabajaba los baños eran mixtos, a mí me gustan, pero hay que aprender a usarlos. Los espacios tienen que servir por igual a todas las personas. Poner la atención en estas cuestiones también es coeducación.

¿Alguna vez le han reprochado tener un discurso excesivamente, digamos, sensible a estas cuestiones? Por ejemplo: el campo de fútbol está en el medio porque en una esquina no cabe.

Una de las cosas que hemos conseguido es que ahora mismo no sea demasiado políticamente correcto manifestarse en ese sentido. La igualdad, en concreto la que tiene que ver con la igualdad sexual, es una cosa asentada como un valor. Como mínimo te escuchan y la gente intenta entender. En concreto, respecto al fútbol, yo soy radical. Intentaría que no se jugara al fútbol en las escuelas. Creo que el fútbol ocupa un tiempo enorme en las escuelas y en nuestras vidas. Los niños pueden jugar al fútbol en el equipo de su barrio o los fines de semana. En los colegios no hay campo de voleibol, muchas veces ni de baloncesto. La educación es como la alimentación, cuanto más diversa, mejor. Es importante que los niños y niñas realicen actividades diferentes, tengan otros referentes. Todo el rato fútbol no es bueno para nadie, ni para los niños ni para las niñas a las que les guste.

Estuve en un colegio en el que el alumnado de 4º nos pidió que no le dejáramos jugar porque si podían lo hacían, pero les traía problemas de relaciones. Estuvieron un mes sin jugar y lo agradecieron. Es un proceso que va a ser doloroso porque te va a remover, pero tiene que ser gozoso. La coeducación y vivir de una manera más libre, porque esto va de libertad y de singularidad, que cada uno sea quien quiera y quien se sienta, hay que empezar a disfrutarlo pronto, porque también te va a hacer sentir mal por momentos. Cuando propones cambios en este sentido es difícil que alguien te los reproche.

Termino. ¿Toda esta labor no se puede quedar un poco coja si luego las familias no la completan?

De hecho el grupo de Fuhem que lo promueve está formado por familias. La idea es que los centros hagan actividades en las que todas las personas tienen un rol. No son muchas, pero en algunas propuestas se incorpora a las familias, como crear auditorías de género en los colegios en los que todo el mundo aporta, y ahí tienen un rol importante las familias. O las circulares que se envían a las familias, deben reflejar la diversidad. No puede poner: “Firma el padre y la madre”. En muchas familias hay dos padres, dos madres, el padre solo o la madre sola… Pero para que haya coherencia con las familias un colegio puede ser un espacio de educación y divulgación también hacia las familias. Crear espacios de escuelas de familias, de coeducación, de encuentro familiar, de reflexión. Apoyarse en las asociaciones de familias sería lo más coeducativo. Yo soy muy partidaria de que las familias entren al aula porque aprenden a la vez que aprenden sus hijos o hijas, pero tiene que haber coherencia, y si no hay trasvase de las familias a la escuela, pues que lo haya de las escuelas a las familias.

Fuente e imagen: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/02/14/en-espana-tenemos-una-escuela-mixta-no-coeducativa-que-educa-para-la-igualdad-pero-no-reconoce-bien-la-diferencia/

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Entrevista a “Hay que educar a los niños en el consumo ético y correcto, en lugar de comprar más y más”. Marie Czapska, Directora Artística de Playtime, y Sébastien de Hutten, Director de Playtime

Entrevista/14 Febrero 2019/Autor: Mar Domenech/Fuente: El país

Entrevista a Marie Czapska, Directora Artística de Playtime y Sébastien de Hutten, Director de Playtime, la feria internacional de marcas de niños y de maternidad, que se celebra dos veces al año en París, Nueva York, Tokio y ahora también en Shangai.

Pregunta. ¿Como nace la idea de hacer una feria de tendencias infantiles y maternidad? Y ¿como aparecieron las ediciones de Nueva York, Berlín y Tokio? ¿Y ahora Shangai?

RespuestaMarie Czapska: Hace 25 años, nuestra madre, Hortensia de Hutten, lanzó en París el primer salón de creadores de Moda femenina. En febrero de 2003, lanzó un nuevo evento, The Showroom, que en 2005 y 2006 vio aparecer entre sus expositores pequeñas colecciones para niños. ¡Los primeros creadores empezaban a tener hijos y querían vestirlos ellos mismos! Fue entonces cuando surgió la idea de lanzar una feria dedicada al mundo de la infancia y la paternidad, y así nació Playtime. La aparición de este mercado en otros países nos llevó a lanzar Playtime en otras ciudades. Tokio, debido a la bajada en la tasa de natalidad, ha visto una caída en sus expositores, pero sigue siendo la feria de moda infantil más grande de Japón y celebra esta temporada sus 10 años, es decir 20 ediciones. Por otro lado, Playtime New York, tras un difícil comienzo, continúa creciendo y ahora alberga 200 marcas estadounidenses e internacionales. En cambio, en Berlín la cosa no cuajó y después de 3 ediciones decidimos detener la feria. Y esto hizo que el volumen de visitantes alemanes en París aumentara. Y por supuesto, este verano veremos nacer Playtime Shanghai, que se lanza en este gran mercado que es China.

P. ¿Cómo han ido evolucionando las marcas que participaban al inicio con las que hay ahora? Alguna ha crecido con Playtime?

R.  Sébastien de Hutten: Cuando lanzamos Playtime hace 12 años, nos encontrábamos en los inicios de los diseñadores de moda para niños, así que la feria creció con sus expositores. Como, por ejemplo, la marca española Bobo Choses que este invierno celebró su décimo aniversario con nosotros sin perderse ninguna edición de Playtime Paris. Por eso, continuamos trabajando de la mano de estas marcas que siempre han sido leales a Playtime y, paralelamente, seguimos buscando como enriquecer la oferta de la feria con nuevas propuestas, sobre todo para encontrar diseñadores emergentes que irán cogiendo renombre en los próximos años.

P. ¿Cuáles son los ingredientes necesarios para que una marca infantil llegue a su público?

R. Sébastien de Hutten: Más que un boom, yo prefiero hablar de una tendencia en perpetua evolución. Hace 12 años experimentamos una primera revolución estilística en la moda infantil, abandonamos los tonos pastel para recurrir a marcas con propuestas estilísticas fuertes que no tenían nada que envidiar a la moda de mujer y de hombre. Esta tendencia, que fue expresada por primera vez por creadores independientes, rápidamente se empezó a expandir en la distribución convencional. Hoy, vamos más allá del estilo, buscamos marcas que respeten el medio ambiente y las personas. Por eso el consumidor recurre a soluciones sostenibles y, a menudo, empiezan con los productos que justamente compramos para nuestros hijos (ropa, cuidados, juguetes o comida). En muchos hogares, este cambio en los hábitos de compra coincide justo con la llegada de un hijo a la familia.

P. ¿Quiénes deciden los niños o los padres? ¿En qué momento un niño tiene gusto por lo estético, la moda, etc.?

R. Marie Czapska: En la Feria la mayoría de visitantes son adultos, así que ellos deciden aunque vayan acompañados de sus hijos. Pero es cierto que en casa y en las tiendas hay de todo un poco. Adultos que les gusta elegir la ropa para sus hijos y otros que les permiten expresar su personalidad a través de la prenda que escogen. Según mi punto de vista, hay algunos niños y niñas que están demasiado pendientes de cómo visten y de problemas estéticos. ¡Mi hija pequeña desde los 3 años elige su ropa cada día!

P.  ¿Los padres trendy son niños mayores? ¿A través de sus hijos viven de nuevo la infancia?

R. Marie Czapska: Algunos padres están convencidos de expresar su propio estilo y sus deseos de ir a la última moda a través de sus hijos. Pero llega un punto que se desvían y van solos en otras direcciones de estilo, algo que desespera a los hijos y a veces ¡también a padres. De todos modos es importante, creo, educar desde temprana edad a nuestros hijos en base a la estética, sin hundirnos obviamente en una dictadura del estilo. Por el contrario, se trata de aprender a observar la belleza que nos rodea, tanto en la naturaleza como en lo que el hombre hace, y conocerse bien para encontrar un lugar en nuestra sociedad y dentro de la propia ropa.

P. ¿Cómo creéis que evolucionará la tendencia de las mamas instagramers -influencers de varias marcas infantiles?

R. Sébastien de Hutten: Con la llegada de Instagram, hemos visto surgir a toda una generación completa de mamás instagramers que han conseguido generar grandes comunidades de seguidores alrededor del mundo. De hecho, hay algunas mamás que comparten un contenido digno de una revista de moda. Son sectores de la sociedad que encuentran en estos nuevos medios más espontaneidad y transparencia que en los propios blogs de moda. Pero es cierto que siempre hay el riesgo de perder la espontaneidad y poco a poco ser percibido como menos cercano y real por sus seguidores. Además, los nuevos algoritmos y el desarrollo de la publicidad en Instagram también han cambiado las reglas del juego. De hecho, las nuevas generaciones comienzan a abandonar esta red social, ya que buscan más realidad, verdad y personalización en otros lugares.

P. ¿Qué nuevas tendencias vienen para el sector infantil?

R. Marie Czapska: La moda infantil acaba incorporando muy rápidamente las tendencias observadas en la moda femenina. En las últimas colecciones presentadas en Playtime hemos visto como cada vez se usan más los materiales reciclados, la combinación de piezas nuevas y antiguas, o el renacimiento de algunos materiales muy de los años 90. Los estampados de animales siguen siendo un gran éxito en la moda para niñ@s, pero en un estilo más gráfico e ingenuo, inspirado en los dibujos que hacen los propios niños. En términos de comodidad, en esta última edición vimos un montón de pieles falsas de distintos colores, material acolchado, etc. Así la piezas exteriores se vuelven más destacadas con los materiales técnicos perfectos para la ropa todoterreno. Las prendas inspiradas en la ropa de trabajo para adultos también se encuentran en las colecciones, funcionales y coloridas, incluso diría que tienen más carácter en el mundo infantil.

P. ¿En qué países existen más marcas infantiles? ¿A qué se debe? ¿Hablamos de países más kids friendly?

R. Marie Czapska: ¡Hay que vestir a los niños de todo el mundo y, sin embargo, existen diferencias reales entre países! El nivel de vida de la población es lo que se tiene más en cuenta. Pero al final no es así, se trata especialmente de la importancia que la sociedad otorga a los niños y a la familia en general. Y, a menudo, los países que tienen más marcas para niños son también los países en los que encontramos más espacios kids friendly (restaurantes, teatros, actividades para hacer en familia, etc.).

P. ¿Vivimos en una sociedad donde los niños lo tienen todo? ¿Los padres los están convirtiendo en grandes consumistas?

R. Marie Czapska: Es cierto que consumimos demasiado, y es esencial enseñar a nuestros hijos a consumir de forma ética y correcta, en lugar de consumir más, más y más. Por ejemplo, hace 25 años no me resultaba nada complicado buscar regalos de Navidad o de cumpleaños para mis hijos. Hoy y desde hace algunos años, me parece mucho más complicado.En realidad, siento que tienen de todo, algo que no es cierto, pero me parece que el ‘demasiado’ (de cosas, posibilidades, información, etc.) que los rodea elimina poco a poco el deseo de nuestros hijos por las cosas… ¡y el deseo y el interés es primordial!

Imagen tomada de: https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2019/02/07/mamas_papas/1549553085_596756_1549624011_noticia_normal_recorte1.jpg

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/02/07/mamas_papas/1549553085_596756.html

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Entrevista a Javier Albares: “Los políticos entienden que tenemos un grave problema con la falta crónica de sueño de los escolares, pero dicen que ahora no toca”

Entrevista/14 Febrero 2019/Autor: Víctor Saura/Fuente: El diario la Educación

Hablamos con el doctor Javier Albares, neurofisiólogo especialista en sueño, director de la Unidad del Sueño del Centro Médico Teknon y uno de los impulsores de la Iniciativa por la Reforma Horaria, en la que se defiende, entre otras cosas, que en secundaria los alumnos coman en el instituto a las 13h, y que empiecen y acaben antes las extraescolares.

El 29 de enero hizo cinco años de la presentación en Cataluña de la Iniciativa por la Reforma Horaria, impulsada por un grupo de profesionales provenientes de disciplinas muy diversas, que entendían que los horarios peninsulares se tienen que aproximar a los europeos en todos los ámbitos (educación, trabajo, consumo, cultura, ocio) con el objetivo de hacer un uso más racional del tiempo y favorecer así el bienestar de los ciudadanos. El pacto nacía con el apoyo del Parlamento y el Gobierno catalanes, que se solemnizó todavía más cuando en julio de 2017 un total de 110 instituciones y organizaciones se comprometieron a alcanzar estos objetivos en 2025. Entre los cambios que se contemplan, en el ámbito educativo se pone en énfasis en el adelanto del inicio y finalización de las actividades extraescolares, así como la incorporación de la comida en el horario de los institutos. En el caso de la salud, la gran apuesta es el sueño. Avanzar la hora de ir a dormir. Y dormir más.

¿Cómo y cuánto tiempo tienen que dormir los niños?

Tienen que dormir una cantidad suficiente. Lo principal es que se dé al sueño la importancia que tiene, y eso, a día de hoy, no ocurre, porque venimos de más de un siglo de historia en el que se ha hecho creer que dormir es perder el tiempo, para que la gente estuviera más tiempo en el trabajo. Esto ya viene de la revolución industrial. Pero, evidentemente, dormir no es perder el tiempo, es una función fisiológica de nuestro organismo absolutamente necesaria para nuestra salud. Para nuestros sistemas cardiovascular, inmunitario, metabólico, cognitivo, para nuestra memoria, nuestra capacidad de atención y, también, para que los niños y adolescentes tengan un buen rendimiento escolar. Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer es hablar de lo importante que es dormir bien, y luego dar las facilidades para conseguir llegar a las horas que se necesitan.

¿Y cuántas se necesitan?

Varían con la edad. Los niños en edad escolar aproximadamente diez horas, los más pequeños más, y los adolescentes en torno a las nueve horas. En medicina hablamos de adolescencia desde los 12 años hasta los 20-21 años, porque es el momento en que el cerebro se está formando de una forma más espectacular. Antes se pensaba que hacia los 6-7 años el cerebro ya estaba formado, porque su tamaño ya es el normal y se creía que a partir de ahí no había cambios importantes, pero gracias a la neuroimagen se ha observado que el cerebro se está formando de manera muy importante durante la adolescencia, sobre todo el lóbulo frontal, que es la parte donde está la empatía, la creatividad, el juicio y, sobre todo, estas conexiones se forman mientras dormimos y, si no se duerme lo suficiente, no se forman esas conexiones para el resto de nuestra vida. Por tanto, hay que dar un tiempo para tener unas buenas autopistas cerebrales durante toda nuestra vida.

Pocos adolescentes deben dormir nueve horas…

La gran mayoría duerme siete. Eso implica que les estamos hurtando dos horas de sueño cada día; si eso ocurre durante cinco días a la semana son diez horas de sueño; es como si cada semana no durmieses durante un día y algo más. Eso tiene unas repercusiones importantísimas en su rendimiento escolar. Sabemos que un chaval que duerme siete horas tiene la mitad de capacidad de resolución matemática que otro que duerma nueve, sabemos que está ligado al fracaso escolar, a problemas como el bullying, o como el consumo de tóxicos, drogas , alcohol…

¿Qué tiene que ver con el bullying?

Cuando se duerme poco se es más irritable y más agresivo. Hay que hablar de todas esas cosas y ponerlas encima de la mesa para que la gente sepa que dormir es absolutamente necesario. No es un lujo, sino que es algo básico para nuestra salud. Nadie se plantea dejar de respirar durante una hora al día, porque la falta de oxígeno tendría consecuencias fatales; que nos falte sueño continuamente tiene también repercusiones. Por lo que el mensaje para los padres es que hay que tener claro que el sueño de los niños es importante desde bien pequeñitos y dar ejemplo, lo que significa cuidar el sueño.

¿Por lo que ve en su consulta los padres no damos mucho ejemplo?

Es que vivimos en una sociedad privada de sueño, en la que nos falta tiempo. Estamos como hamsters en la jaula dando vueltas para conseguir la zanahoria. No tenemos tiempo. La gente no entiende que es necesario aburrirse, y dedicar tiempo a no hacer nada. Estamos en un estado de supuesta productividad máxima para estar todo el día haciendo algo. Y si estoy todo el día haciendo, al final me faltan horas. Y como me faltan horas, vemos normal hoy en día dormir menos. ¿Le voy a quitar las horas al trabajo?, ¿se las voy a quitar a la familia? Pues no, se las quito al sueño, y eso es una auténtica barbaridad.

Esta entrevista me está empezando a crear un cierto cargo de conciencia…

Yo tengo que tener un discurso así de contundente. El sueño es algo por lo que tenemos que luchar. Sobre todo por nuestros jóvenes, tenemos que darles la oportunidad de que duerman lo que necesitan y no lo estamos haciendo.

Aparatos electrónicos, wifi… ¿esto se tiene que desconectar durante la noche?

Lo del wifi parece que sí, aunque no hay estudios concluyentes. Respecto a los aparatos digitales, está clarísimamente demostrado que ya hay un sobreuso durante el día, y que eso ya genera enfermedades como depresión o ansiedad e, incluso, cambios cerebrales; de hecho la Sociedad Norteamericana de Pediatría dice que antes de los dos años no hay ni que acercarse a un aparato digital ¡y cuántos niños vemos que para que no lloren les dan un móvil o una tablet! Hablo de bebés. Pero en relación a la repercusión que tiene sobre el sueño, se aconseja tener la mínima luz posible dos horas antes de dormir, porque tanto la luz ambiental como la que emiten los aparatos digitales engañan a nuestro cerebro, le hacen creer que es de día, y entonces se inhibe la segregación de melatonina, que es la neurohormona del sueño. Y como no empezamos a segregar esa hormona no tenemos sueño. Por tanto, aparatos digitales, móviles, tablets, televisión y todo eso, no hay que utilizarlos dos horas antes de dormir.

Uf, qué difícil…

Claro, ¿qué pasa? Que es la hora a la que lo usan los jóvenes y adolescentes, porque el resto del día los tenemos ocupados haciendo cosas. Y como estoy en la adolescencia y necesito mi espacio para estar con mi entorno, que es lo que me importa, porque todos los adultos me tenéis frito, porque no hacéis más que imponerme cosas, pues dejadme al menos este rato. Es un tema muy complejo y no sé cuál es la solución, pero sí que sabemos que afecta al sueño.

En las propuestas sobre la reforma horaria se pide avanzar las extraescolares, y también que los niños coman antes, y todo vaya antes. Pero eso querrá decir empezar también antes las clases, cuando hay otros expertos que consideran que ya empiezan demasiado pronto, y que el cerebro está al 100% hacia las 11h y no antes. ¿Cómo casa todo esto? No es sencillo. Aquí la reforma horaria todavía tiene que hacer una reflexión, pero bueno, está todavía tan en mantillas que, como mínimo, hay que pedir un cambio integrado en educación, trabajo, industria, ocio, etc. para intentar buscar una conexión entre todos. Que los niños salgan a las tres de la escuela, si los padres siguen saliendo a las ocho, no sirve de mucho. Veremos cómo se llevan a cabo esos pequeños encajes que faltan por decidir. Lo que está claro es que hoy en día no se está haciendo bien el tema escolar con los adolescentes, en ningún sitio de Cataluña o de España, ni en casi ningún sitio del mundo. El adolescente tiene un cambio en su ritmo biológico, y tiene una tendencia natural, por sus características cerebrales, a retrasar su horario de sueño. Se hace más búho: cada vez tiene el sueño más tarde, y se despierta más tarde. Si a eso le añades aparatos digitales todavía lo empujas más. Y, además, les estamos presionando con extraescolares que acaban a las 9 de la noche. ¿Cómo queremos que un chaval se vaya a dormir a las 10 si ha estado jugando a básquet hasta las 9 y aún no ha cenado e igual aún tiene que hacer deberes? Pero es cierto que biológicamente los adolescentes deberían empezar las clases más tarde, de ninguna manera más temprano. ¿Cómo encajamos esto en la reforma horaria? Tendremos que verlo. Queremos que salgan antes de la escuela y que empiecen más tarde, no sé cómo lo encajaremos, pero lo que se hace hoy día no es lo que se debería hacer. En Estados Unidos se ha visto que los adolescentes que empiezan el high school a las 9 en lugar de a las 8 tienen mejor rendimiento y hay menor fracaso escolar. Porque duermen más. Y dormir es una función básica para nuestras funciones cognitivas.

Aquí las quejas vienen porque en muchos institutos empiezan a las ocho de la mañana y acaban hacia las tres de la tarde, y llegan muy tarde a casa a comer.

Lo ideal sería que esos chavales comiesen a la una en el instituto y llegasen a casa a las tres y media ya comidos. Si a un chaval le pones a comer a las tres y media, ¿cómo va a cenar a las ocho de la tarde? Nosotros somos seres rítmicos, funcionamos por ritmos circadianos que se repiten cada 24 horas; el sueño, la temperatura corporal, nuestra fuerza, nuestro rendimiento en el trabajo, nuestra alimentación, nuestro sistema digestivo… funcionan por esos ritmos y se acostumbran a los horarios. Y tenemos que darles información externa coherente.

¿Qué receptividad están encontrando entre la clase política, empresarial y social en relación a las propuestas de reforma horaria?

Llevamos mucho tiempo intentando hacer ver la importancia de este tema a diferentes miembros de la clase política, haciéndoles ver el problema que tenemos con la falta crónica de sueño de nuestros escolares. Y lo entienden perfectamente, porque es lógico y fácil de entender. ¿Pero cómo puede ser que siendo tan lógico y fácil de entender la respuesta siempre sea “sí, pero ahora mismo no toca”? Siempre tocan otras cosas. Pero estamos perdiendo generaciones.

Es que es meterse en un jardín…

Efectivamente, es un jardín complicado, pero si no nos ponemos a sembrar ya seguiremos teniendo hierbajos; por lo menos pongámonos a tratar la tierra para que más adelante pueda crecer algo bonito. Porque si por el hecho de que es un jardín complicado lo que hago es dejar que siga creciendo la mala hierba tendremos problemas. Ya los tenemos.

¿La mayor parte de sus pacientes con problemas de sueño lo son a raíz de estos horarios?

Hay de todo. Tengo pacientes de todas las edades, entre ellos también bebés, niños y adolescentes. Y hay más de 100 trastornos del sueño diferentes. Me refiero a enfermedades, como lo es una gastritis para el tubo digestivo. Pero luego hay trastornos del sueño que vienen ocasionados por nuestra forma de vida. El problema de sueño más importante que tenemos no es ninguno de esos trastornos, es otro, es que la gente duerme menos de lo que necesita, es que el caballo blanco de Santiago es blanco. La gran mayoría de la población no tiene un trastorno del sueño, pero duerme menos de lo que necesitaría dormir, y eso tiene unas consecuencias para la salud.

Usted estuvo muchos años con el doctor Estevill…

Quince años.

¿Cómo está lo de su método? En mis tiempos de padre con niños pequeños había padres y madres que eran fans del método y otros que lo consideraban poco menos que una tortura medieval.

Lo que popularmente se conoce como método Estevill realmente no es un método que inventase el doctor Estevill, sino que es un método conductual para el insomnio infantil, que en su primera versión está escrita por un médico norteamericano. Lo que hizo Estevill es reflejar esos conocimientos en un libro, y eso se popularizó en España y en medio mundo. Pero se ha generado mucha confusión sobre el tema. Aquí no es lo que Estevill piensa y lo que los antiEstevill piensan. Aquí está la comunidad científica, la Sociedad Americana de Pediatría, la Sociedad Española de Pediatría, la Sociedad Española de Sueño, la Sociedad Americana de Sueño… cualquier sociedad científica dice que para el insomnio infantil –aquel por el cual un niño de más de un año tiene problemas para conciliar el sueño solo, o para volver a dormirse solo– el tratamiento que se recomienda es conductual, con extinción más o menos gradual.

Hay algunos que han adquirido mucha notoriedad, a pesar de que sus teorías no estén avaladas por ninguna sociedad científica. Es muy respetable que alguien crea que unos comentarios de un libro o de un blog de internet, pero yo creo que no se pueden poner al mismo nivel que lo que dicen las sociedades científicas.

Esto de la extinción debe ser cuando el padre o la madre desaparecen de escena y el niño se pone a berrear.

La extinción es total cuando le dejo en su habitación y no aparezco, que no es como yo creo que se tenga que hacer. En la extinción gradual primero le explico al niño qué es lo que va a pasar. El método conductual para el insomnio no es dejar al niño llorando en su habitación, es enseñar al niño a dormir. Y ese método dice que cuando un niño, a partir de los 6 meses, no es capaz de dormir solo, tiene un problema y, por tanto, le tenemos que enseñar a dormir solo. ¿Y cómo lo hacemos? ¿Cogiéndole y dándole el pecho? No. ¿Cogiéndole y metiéndomelo en mi cama? No. Hay que enseñarle. Le llevo a su cuna, le hago su ambiente en su habitación, le explico que es donde él va a dormir. Lo que no hago es metérmelo en la cama porque llora y me molesta, pobrecito, que si no se va a traumatizar. Porque si el niño llora durante el día porque no quiere comerse la sopa, ¿los padres dejarán de darle la sopa? Si por el hecho de que el niño llora le vamos a dar lo que quiera, vaya educación le estamos dando. Lo que pasa es que a los padres no nos han educado sobre el sueño, y escuchamos a según quién y creemos que se nos va a traumatizar el niño.

Eso es fácil de decir ahora, pero difícil de hacer a las tres de la madrugada.

Ser padre tiene muchas gratificaciones, pero hay momentos que es durísimo. ¿Que se despierta por la noche y llora? Pues no pasa nada, que llore un poquito. Sigue despierto, ¿le dejo? No, voy, le calmo, pero no me lo meto en mi cama. ¿Y si se vuelve a despertar y vuelve a llorar, qué hago? Lo mismo. ¿Y si no llora pero se despierta porque ha tenido una pesadilla y se mete en la cama de los padres? Pues te toca levantarte y quedarte con él hasta que se calme, pero después te vas, no te quedas durmiendo en su cama ni lo metes en la tuya. A lo mejor me estoy un día o dos que el niño entiende que si llora hay una reacción directa de los padres, pero empieza a ver que esa reacción directa no es meterse en su cama ni que los papis se pasen el día conmigo, por tanto empieza a ver que su llanto deja de tener fuerza para conseguir sus objetivos y entonces, al final, acaba adquiriendo el hábito y la seguridad de dormir solo, que es lo que quiere el método conductual.

Hay grandes defensores del colecho…

Existen dos tipos de colecho. Existe el colecho cultural en muchos países del mundo, y eso evidentemente ninguna sociedad científica dice que no se deba hacer, porque es una decisión de los padres de tipo cultural, y solo faltaría que alguien se metiese en eso. Pero luego existe el colecho reactivo, que es cuando tengo un hijo, que va a ser maravilloso porque nadie me ha contado lo que es tener un hijo, y de repente no duerme bien, que es lo que ocurre en un 30% de casos. Y entonces decido que lo que voy a hacer para evitar que llore es metérmelo en la cama. Eso es un colecho reactivo, y cualquier sociedad médica te dice que no está recomendado, porque el colecho reactivo aumenta la prevalencia de insomnio e, incluso, aumenta el riesgo de muerte súbita en según qué circunstancias especiales, por ejemplo, con madres fumadoras o que consuman alcohol.

El problema es cuando están enfermos.

Un día es un día, y mi niño puede estar enfermo un día, y qué le vamos a hacer, y a mí también me ha pasado, pero ha sido un día solo. Al siguiente no, porque llevo muchos años viendo en la consulta lo que pasa cuando viene un segundo y un tercero y un cuarto. Yo he tenido en la consulta a una chica de 18 años que seguía haciendo colecho con sus padres y no sabían cómo pararlo.

¿Y compartir habitación?

Compartir habitación con el bebé se recomienda hasta un año, siempre que la madre le esté dando lactancia materna, porque la estimula. Pero compartir con una cuna al lado. Porque los niños hasta los seis meses no tienen un ritmo circadiano de 24 horas, sino que tienen un ritmo ultradiano, y cada 3-4 horas se despiertan y piden comer. Por tanto, es mucho más sencillo tenerlos en la habitación. Pero también hay que saber que a partir del año, incluso a partir de los 6-7 meses, ya no debe comer por la noche porque pasa a tener su ritmo circadiano, cuando se despierta el niño muchos papás le dan de comer para que se calle, pero eso no está recomendado por ningún pediatra.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/02/12/los-politicos-entienden-que-tenemos-un-grave-problema-con-la-falta-cronica-de-sueno-de-los-escolares-pero-dicen-que-ahora-no-toca/

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Entrevista: Bullying, “El acosador necesita más ayuda psicológica si cabe para crecer en empatía”

Por: Adrián Cordellat.

Montserrat Domènech es psicóloga y pedagoga. De su experiencia en consulta, en la que ha atendido a numerosos niños víctimas de acoso escolar, nace Bullying, ¿por qué a mí? (Libros Cúpula), en el que precisamente busca dar respuesta a esa “terrible pregunta” que se plantean todos los protagonistas del acoso escolar. Sin embargo, no rehúye en el libro otra pregunta, “¿Por qué yo?”, la que se hacen los acosadores, que en su opinión “necesitan más ayuda psicológica si cabe para mejorar su autoimagen y crecer en empatía”. Y empatía es, precisamente, la palabra clave para luchar desde el aula contra el drama social del acoso escolar.

PREGUNTA. Como explicas en el libro, el concepto de bullying surgió en 1974. Sin embargo, ¿piensas que en países como España no ha adquirido relevancia hasta hace relativamente poco y solo a través de casos que han acabado en tragedia?

RESPUESTA. Exactamente, ha tenido mucho que ver la irrupción de las redes sociales y otras tecnologías. Las noticias se expanden fácilmente y contagian los modelos sociales de manera muy negativa. Por mi experiencia, el bullying o acoso ha existido siempre, de un modo más leve, pero igual de importante. Cualquiera de nosotros podemos haber detectado algún caso cercano a lo largo de la etapa escolar.

P. Y pese a todos estos casos, cada vez más recurrentes, ¿crees que muchas veces se sigue minimizando el problema maquillándolo como “son cosas de niños”?

R. Es cierto, es un tema incómodo de tratar, tanto por parte de los colegios como por los propios acosados. Nadie tiene la fórmula para que esto no ocurra y es más fácil mirar hacia otro lado.

P. Los datos de bullying son cada vez más preocupantes (especialmente con el auge del ciberbullying), ¿crees que se están tomando las medidas necesarias para hacer frente a un problema de esta dimensión?

R. Afortunadamente, cada vez hay más información y más conciencia sobre este tema y más profesionales que trabajan en este ámbito, pero todavía es insuficiente. En cierta manera hemos llegado tarde a afrontarlo como un problema social importante.

El acoso conlleva unas consecuencias psicológicas a corto y largo plazo

P. Te lo pregunto porque mi sensación es que se van haciendo cosas puntuales (algunos profesores, algunos colegios…), pero no hay medidas a nivel estatal. ¿Ayudaría en España la implantación de un programa como el prestigioso Kiva finlandés?

R. Por supuesto, hay muchas experiencias puntuales que realmente están trabajando con mucho criterio y efectividad, pero no trascienden a nivel más general. El programa Kiva es un buen modelo que podría adaptarse y aplicarse en nuestro país perfectamente. Los países nórdicos nos llevan mucha delantera en el ámbito educativo y han creado modelos muy eficaces.

P. ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? Uno de los capítulos del libro tiene por título una pregunta que se harán todas las víctimas: “¿Por qué a mí?”. ¿Por qué a ellas? ¿Qué predispone a un niño a ser víctima de acoso escolar?

R. Hay muchos componentes que confieren un rol de víctima del bullying, relacionados mayormente en la inseguridad del sujeto, la falta de autoestima, la timidez, las características físicas…, pero es importante destacar que el acosado tiene que cruzarse con un/unos acosadores que lo señalen como víctima. Hay muchos niños que, con perfil de “acosado”, no van a vivir el acoso porque no se han encontrado con esta situación.

P. ¿Y qué consecuencias puede tener para la víctima ese acoso cuando se vuelve recurrente y diario?

R. El acoso conlleva unas consecuencias psicológicas a corto y largo plazo. Mientras ocurre de manera frecuente, el sufrimiento es muy profundo y, generalmente, el sujeto se esconde de esta situación por vergüenza, por miedo a la reacción de los acosadores. Se producen unos cambios muy evidentes: tristeza, bloqueo emocional, problemas de sueño, de alimentación, de relación con la familia, desmotivación por salir de casa… Afortunadamente, los padres, observan alarmados estos cambios y pueden pedir ayuda.

A largo plazo, hay muchos datos que indican que un adulto que ha sufrido bullying en edad escolar mantiene un comportamiento marcado por este trauma. Son más inseguros, susceptibles, desconfiados e insociables.

P. Dices que los padres observan alarmados estos cambios, pero ¿pueden llegar a pasar desapercibidos?

R. Los cambios que se producen en un hijo o hija no deberían pasar inadvertidos para los padres, porque son muy llamativos. Generalmente comentan que su hijo no es como antes: “lo han cambiado”. Deberían observar si está triste, menos comunicativo, más cerrado, si tiene problemas con la alimentación y el sueño, si deja de acudir a actividades, incluso si no quiere ir al colegio.

P. Muchas veces, como dices en el libro, “se olvida que este conflicto responde a una relación simétrica: el acosador es a su vez víctima de una serie de problemas psicológicos o discapacidades que lo conducen a la expresión de violencia”. ¿Cuesta más aceptar a los padres incluso que su hijo es un acosador? ¿Cómo afrontarlo?

R. Desde mi punto de vista es más grave aceptar la situación del acosador porqué arrastra unos rasgos de personalidad muy negativos, difíciles de corregir ya que no saben identificar el daño que hacen a la víctima. El acosador necesita más ayuda psicológica si cabe para mejorar su autoimagen y crecer en empatía.

P. La escuela es el epicentro de esta realidad que calificas de “incómoda”. Propones en el libro una serie de ejercicios contra el bullying para llevar a cabo en el aula. ¿Pasan muchos de estos ejercicios por trabajar precisamente esa empatía que mencionabas?

R. Exactamente. La mayoría se basan en reproducir situaciones para saber distinguir el lado del acosado y el lado del acosador y para proponer un trabajo de equipo y buscar soluciones. La labor de equipo en una clase es imprescindible, ya que se consigue que todos tomen partido de una manera u otra, nadie tiene que excluirse del problema.

P. Te hacía esta pregunta porque supongo que, en relación con trabajar el bullying, es importante implicar a los testigos, a los alumnos que ven el bullying, que en muchos casos (el 75% según datos que presentas en el libro) oscilan entre la pasividad o la intervención activa en el hostigamiento…

R. Es frecuente que en un grupo-clase, haya un gran numero de alumnos que tengan conocimiento de un caso de bullying y que no se quieran implicar por comodidad o porque en cierta manera apoyan la acción. Hay otros casos que, por no perder popularidad se apuntan a acosar la víctima por miedo a ser ellos acosados o a perder la relación con el acosador.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2018/11/05/mamas_papas/1541421364_527093.html

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“Falta televisión de niños y para niños en la que puedan identificarse, aprender e inspirarse”. Entrevista a Verónica Pastrana

Entrevista/13 de febrero 2019/Autor: Pablo Gutiérrez del Álamo/Fuente: El diario la Educación

Pastrana cree que faltan contenidos de imagen real, más diversos, en los que niños y niñas cuenten a sus iguales cómo ven el mundo.

Verónica Pastrana es, ante todo, una entusiasta de lo que hace. Es experta en contenidos audiovisuales para niñas, niños y adolescentes. Lo es, de alguna manera, por casualidad, pero no tanto. Comenzó estudiando arte dramático, esto le llevó a estudiar guión y acabó haciendo también trabajos de producción. Eso sí, siempre con la vista puesta en los contenidos de calidad para menores. Es cofundadora de la guía Yeeep!, sobre contenido audiovisual. Está trabajando en la producción de un programa infantil del que no puede desvelar nada aún y, además, participa en un curso diplomado para formación de profesionales del audiovisual que quieran dedicarse a un público menor de edad y que espera poder comenzar el próximo mes de febrero.

¿Qué es Yeeep!? ¿Cómo funciona?

Yeeep! es una guía y calificación de cine y televisión para niños de 2 a 13 años. Nace de un interés por compartir las producciones de alta calidad que existen en todo el mundo; fáciles de ver y que realmente aportan valor. Nace del deseo de acompañar a las familias para que encuentren producciones de calidad. Ni las familias ni los profesores tienen tiempo de buscar qué es adecuado para su edad o interés.

Yeeep! es un equipo internacional formado por expertos en educación, en audiovisual y en psicología y que desarrollamos una metodología que nos permite validar una producción según las fases de desarrollo de los niños. Esta metodología nos permite ver para qué edad es una producción, qué es lo que aporta y medir la calidad en cuanto a las historias; siempre un paso más allá del sistema de calificación actual. Nuestro objetivo es llegar a las familias y los profesores. Que encuentran audiovisuales adecuados e interesantes y que aprendan a mirar. Los niños también aprenden porque ven audiovisuales diferentes.

Somos una asociación y, para este año, queremos desarrollar un sello de calidad con unos parámetros que todo el mundo pueda consultar. Un sello con el que medir ciertas cuestiones. Hay muchos sellos de calidad pero no sabes por qué los dan. Queremos hacer un sello en el que las producciones con la máxima puntuación esté muy claro por qué la tienen. Y queremos hacer una guía impresa, alrededor del verano, sobre contenidos audiovisuales infantiles para los niños y para las familias.

¿Cómo hacéis el trabajo de seleccionar los contenidos en Yeeep!?

Es muchísimo trabajo. No tanto de búsqueda, porque cuando haces lo que te gusta estás todo el día recibiendo impactos, seleccionándolos… Tenemos muy claras las fuentes, los festivales que nos gustan, los contenidos interesantes de los que hablamos. También están los contenidos que la gente consume, que a lo mejor no nos gustan tanto pero de los que tenemos que hablar. Es fundamental. Hay que hablar de lo que la gente está consumiendo. Hablar de las producciones de cine que se estrenan y que sabes que la gente va a ver.

El contenido no es un problema. Pero cada vez que decidimos valorar una producción, hay que hacer el visionado, más el análisis, que lleva mucho tiempo, más la revisión de ese análisis que lo hace una segunda persona.
La metodología que utilizamos llevó mucho tiempo de investigación. La parte de atrás de lo que ves es un formulario de 70 preguntas que ayudan a chequear y evaluar las producción. ¿Te puedes equivocar? Seguro. ¿Las valoraciones pueden ser subjetivas? Más o menos, aunque creo que hemos conseguido que la metodología hace que el análisis sea estable.

Desde tu experiencia ¿cómo ves tú los contenidos que se ven hoy?

Estamos es un momento excepcional con lo que está pasando con las plataformas que afectan al cine y a la televisión. Es un momento lleno de posibilidades para crear y distribuir contenidos. Un momento increíble.

A la televisión, en España, creo que le faltan producciones de imagen real para los niños, en donde sean el centro. Hay muchos dibujos animados en todos los canales: Clan, Disney, Panda, Boing, Netflix (que está haciendo una producción súper interesante para niños). Básicamente, lo que falta son contenidos como documentales donde los niños son el centro y donde pueden comunicar cómo es su vida a otros niños. Hay producciones protagonizadas por niños, como MasterChef o Canta; dos ejemplos que me generan dudas sobre si son para niños. Son formatos que fomentan la competitividad que creo que no son adecuados para los niños. Televisión con niños y para niños es lo que falta. Que los niños encuentren referentes en los medios de comunicación donde puedan identificarse, puedan aprender e inspirarse. Hay formatos así, por ejemplo, en TV3. O formatos como 2.4, informativos para jóvenes, del canal 24 horas de TVE.

No sé si por eso los niños migran a YouTube y buscan contenidos, vídeojuegos o tutoriales. Van porque hay contenido que les gustan pero, también, creo, porque encuentran a niños explicando cosas. Pero no lo tengo claro, no es algo que haya investigado.

Falta contenido más variado, más allá de los dibujos animados.Variedad y producciones audiovisuales con imagen real.

He visto que habías hecho un piloto de un programa que se llamaba Hazlo tú mismo, en el que una niña explicaba a otros como hacer una película de stop motion…

Ese piloto tiene cinco años. Esa es la televisión que a mí me parece interesante para los niños. Donde los niños explican el mundo a otros niños. Un espacio para compartir con los demás lo que saben. Puede comunicarse a sí mismos a los demás y esto produce una sensación de valor, de empoderamiento. Cuentas lo que tú eres y lo que tienes y, quien lo ve lo recibe de un igual, que es lo más importante, la comunicación de igual a igual.

¿Es difícil trabajar con niños?

¡Qué va! Para nada, es súper fácil. El año pasado colaboré con la Academia del Cine en los Premios de Cine Joven Europeo, unos premios maravillosos en los que los niños de 12 a 14 años, durante un día, ven tres películas europeas seleccionadas por un jurado previamente. Durante ese día debaten y, al final, deciden cuál es la ganadora.

Trabajar con un niño de 4 años no es lo mismo que con uno de 8 o de 10 años. Requiere de la capacidad de acompañarles, de escucharles y de adaptarte a ellos. Evidentemente, cuando vas a trabajar haciendo un cinefórum o un programa de televisión tienes que ir con un contenido y un esqueleto muy claros para acompañarles y guiarles, porque cuando trabajas con ellos perder el foco es muy fácil, porque se revolucionan o porque te enamoras de lo que hacen… Tener muy claro hacia dónde vas o qué quieres y acompañar con escucha activa, desde el amor por la infancia y el querer acompañarles y hacer el proceso juntos.

El año pasado hice un cineclub para niños de 7 a 11 años. Ellos me acompañaban en todo momento, desde la selección de la programación hasta la elaboración de las fichas de sala. A partir de ese acompañamiento, sin condicionar, sabiendo cómo son, ellos hacían las fichas que leían sus compañeros. Cuando haces un trabajo para niños creo que tienen que estar en el equipo desde el principio.

Tal vez sí está cambiando el prestar más atención a lo que quieren decir los niños, más que darles el contenido cerrado.

Esperemos que sí. A ver, con todos los youtubers claro que las marcas escuchan a los niños, pero con un interés comercial. Hablo de una mezcla de escuchar y acompañar. De esto los maestros saben muchísimo, de cómo hacerlo. Un acompañamiento en el que les das las herramientas justas para que ellos puedan comunicarse de forma libre.

Esto es dificilísimo. Yo siempre estoy aprendiendo. Unas veces me sale y otras no. Un acompañamiento guiado que me parece muy difícil, mucho más fácil es decirles lo que tienen que hacer. Pero es un aprendizaje que además se hace con ellos.

¿Se puede hablar de todo con una audiencia infantil?

Sí, pero hay que encontrar la manera. Hablamos de comunicación adaptada a la edad. ¿Puedes hablar del miedo? Un niño de dos años tiene miedo, puede que a la oscuridad o a una araña… Una persona de 40 años también tiene miedo. Creo que los temas son los mismos, son los del ser humano. El miedo, la amistad, el amor, el compartir… los niños lo que aprenden desde que nacen es a cómo relacionarse los unos con los otros. ¿Puedes hablar del abandono o de la muerte? Pues depende. Si tienes un niño de 4 años que ha sufrido una pérdida, probablemente sea el momento de hacerlo, pero como se habla a un niño de 4 años. A un adolescente se le habla de una forma diferente.

Acompañamos a los niños y cuantas más herramientas les demos será mejor para que sean adultos más sanos. Ese es el objetivo, crear espacios donde puedas hablar, comunicarte, reflejar… Estás en un colegio donde te tratan de una forma individual, donde tienes espacio para crecer, para el juego libre. Todo forma parte de un proceso, no solo el audiovisual. Es tu familia, es el colegio, el trabajo que se hace de acompañamiento.

Tras los atentados de Barcelona, entrevistamos a LaiaServera, presentadora del informativo de TV3, InfoK, para niños sobre los temas que se pueden hablar. Nos contaba que habían tenido dudas de si hacer o no un programa sobre los atentados. Había muchos niños que no sabían qué había pasado, Tenían miedo… Los temas de interés no son tan lejanos, pero sí hay que contarlos de otra manera para que lo entiendan….

Simplificar, hacer las cosas sencillas es lo más difícil del mundo. Comunicar algo de forma concreta y sencilla es un grandísimo logro. Significa que has entendido lo que ocurre y, además, puedes comunicarlo para distintas personas.
Los chavales saben lo que pasa en el mundo a través de informativos el de TV3 o como Logo u otros. Es importante sobre todo porque te contestan a preguntas que te estás haciendo. Si tienes unas preguntas y estás oyendo cosas, es mejor que te lo expliquen a que te lo imagines o crees una incertidumbre y que puedas generar mucho más miedo. Hablar con la seriedad con la que necesitan los niños, sin tonterías, ni colores chillones…

Efectivamente creemos que la infancia es colores por todas partes…

Es que es muy cultural. En otros lugares no sucede. Nuestra generación, que ha viajado más, que ha visto cosas en otras partes del mundo, está realmente haciendo para que cambien los espacios. Igual que existen colegios con otras pedagogías, escuelas alternativas, espacios de comida, culturales muy diferentes… está habiendo un cambio, pero queda mucho de esa comunicación de hablar con voz de pito y de colorines. Los niños ya tienen mucha energía, no necesitan esos colores ni esos ritmos que vemos, al contrario.

Ahora mismo las producciones audiovisuales tienen unos ritmos frenéticos, desde los más chiquititos a los más grandes, muchísima información, una gama de colores estresante y realmente no contribuyen al desarrollo de los niños, a que puedan asimilar la información. Contribuye a que cada vez haya más niños nerviosos, que se diagnostique más TDAH o TDA.

Veo a niños muy pequeños, que no tienen ni un año, con los móviles. Hay muchos estudios ya sobre la adicción a las pantallas. Es preocupante. Se utilizan para todo, la pantalla es una niñera.

Por eso nació Yeeep!. Ya que se está utilizando así el móvil, ya que no tenemos el poder de cambiar los hábitos, ¿por qué no ver contenidos adecuados para el niño? Una producción para un niño tiene un ritmo más lento, con una sola trama concreta, en donde se presenta el problema a su edad y se resuelve al final, con un resumen de lo que ha visto para que le quede claro. Tienes que saber dónde están las producciones interesantes para tu hijo y que te quedes tranquilo.

Yo también les pongo a la “niñera”, pero elijo yo, aunque se enfaden. Como padres tenemos la responsabilidad. Igual que elegimos el colegio o lo que comen, creo que no podemos dejarles elegir todo el rato las cosas que ven en la televisión o en los dispositivos móviles. Tenemos la responsabilidad de guiarles o de decirles en algunos momentos qué tienen que ver.

Si pongo Netflix, ya sé qué es lo que van a ver mis niños. Y Netflix tiene cosas que están muy bien. Pero si quiero que vean otras les pongo Filmin o Yeeep!, porque sé que ahí lo que van a elegir es otra cosa. No comes siempre chuches.

¿Por qué es importante esta variedad?

Si ofreces variedad desde el principio, tendrán una buena cantidad de referencias para elegir. Lo mismo con la literatura o con otras cosas. Cuantos más autores o ilustradores conozcan, más referencias tienen para crear su personalidad. Lo comparo con la comida. A un niño que no tiene dientes no le das un filete para que coma. No le des una producción que dura una hora y que va a toda velocidad. Y es verdad que no le pasa nada, pero es que ven muchas horas. ¿Por qué no dar calidad? Porque luego sí les condiciona la manera de ver las cosas.

Por cosas así hacemos las guías. Queríamos darle a las familias una guía con la que saber mirar las producciones. Poder trabajar desde la curación, el etiquetado, la programación de los contenidos. Es lo que a mí me gustaría hacer.
Estamos hablando de diversidad, de abrir la mente. Ven producciones con distintos acentos, aumentas la capacidad de abrirte al mundo, de ver la diversidad. Cuando les expones a diferentes producciones, idiomas, distintas maneras de ver el mundo…

Para hacer este contenido hay que saber de comunicación, infancia y de cómo comunicar para quién y qué. Estos ingredientes ¿dificultan la conformación de los equipos?

No, no, para nada. El equipo de Yeeep! tiene educadores, expertos en comunicación audiovisual infantil y creadores de contenidos. Es el equipo perfecto. Estamos haciendo un programa de televisión y para ello, el equipo tiene guionistas especializados en storytelling para niños, los guiones están supervisados por el equipo pedagógico con quienes discutimos los temas, para qué edad y cómo están planteados, y con psicólogos infantiles que evalúan y vigilan porque el contenido sea adecuado. Que es lo principal, el contenido, que tengas claro para qué rango de edad es y que la manera de contarlo sea exactamente para ellos. Un programa así no puede hacerse sin este equipo y sin seguir sus pasos. Tienen que estar los expertos en comunicación audiovisual, los expertos en formatos infantiles, psicólogos y el equipo pedagógico. Y los niños, que tienen que estar en el proceso.

Cada uno trabaja en un sector con la mirada en la infancia. ¿Sale de ahí la necesidad del curso de experto que estáis organizando?

Hace 3 años se hizo algo parecido en la Universidad de Huelva. Nace con el objetivo de formar a profesionales, también para estudiantes, que están interesados en trabajar la comunicación audiovisual infantil, en conocer cómo contar historias para niños, para elevar el estándar de calidad. Creemos que si hay profesionales formados y que conocen cómo es el niño, cómo se cuentan historias para ellos, creemos que puede cambiar algo. Hay que formar a la gente.

En el curso tenemos una parte en la que evaluamos la comunicación infantil y la juvenil. Lo compone mucha gente especializada y que lleva mucho tiempo aprendiendo por sí misma y que aportan un conocimiento enorme: expertos en storytelling como Aldana Duhalde, Jan-Willem Bult, Yamile Sandoval experta en comunicación infantil; expertos en transmedia, gente de Telekids que hace un trabajo espectacular en Sevilla con un proyecto premiado (talleres de audiovisuales para niños en donde narran historias); Víctor López, productor de Pocoyo; Nico Matji, de Tadeo Jones… Todo el mundo de la industria va a aportar… Hablaremos de realidad virtual… Skam España, una gente espectacular que en Noruega consiguió atraer de nuevo a los adolescentes a la televisión.

Todo el tema de no ficción lo abordaremos con el informativo 2.4 el canal de noticias del Canal 24 horas y otros medios como La Leche o Alumnos Radioactivos que trabajan con una seriedad y un respeto la comunicación infantil y juvenil espectacular .

Van a estar toda la gente que está haciendo un cambio. Que está creando espacios o haciendo contenidos, talleres, programando en televisiones de otros países. Gente que trabaja para que los niños tengan una televisión de calidad (contenidos que sean interesantes, que les diviertan pero con contenidos adecuados, con historias más variadas e interesantes).

¿Cuándo empieza?

Si todo va bien, en febrero (y hasta mayo). Si no, lo volveremos a programar. Porque me he encontrado con un apoyo enorme desde la industria, desde productores a YouTube Kids… o RTVE. Lo vamos a hacer seguro porque hace falta. Para provocar un cambio. Compartiendo la experiencia de cada uno, super cualificada, y todo el mundo en activo haciendo contenido para niños. A todos nos ha costado mucho tiempo ir afinando.

Sale por Yamile Sandoval, que ya había hecho el diplimado en la Universidad de Huelva y en Colombia hizo una parecida. Ella es una pedazo de mujer con la que nos hemos juntado para hacer esto. Y también otra pedazo de mujer, Patricia Núñez, directora de la cátedra de Comunicación infantil y juvenil de la Universidad Complutense

¿Es importante que los contenidos los presenten niños?

No necesariamente. Cuando hablo de producciones protagonizadas por niños voy más al género documental. Se corre el peligro de convertir a un niño en una estrella que no sé si es muy adecuado. No creo que haga falta que un informativo lo presente un niño. Creo que es mejor que lo haga un adulto amable y que sepa comunicarse con los niños. No quita para que alguna pieza informativa la hagan los niños.
Pero en el formato documental creo que sí que es interesante crear esos espacios y narraciones en las que los niños comparten su realidad o su opinión sobre su visión.

Fuente e imagen: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/01/08/falta-television-de-ninos-y-para-ninos-en-la-que-puedan-identificarse-aprender-e-inspirarse/

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