Saltar al contenido principal
Page 94 of 431
1 92 93 94 95 96 431

Entrevista a Andrea Alliaud

Por: Andrea Alliaud.

Antes del lanzamiento del la 4ª edición de DECEDUCANDO, tuvimos las posibilidad de conversar con Andrea Alliaud acerca de las transformaciones en el oficio y la formación docente. 

Javier Lamónica: Tal vez uno de los conceptos pedagógicos más importantes en la obra de Kant, sea aquel que propone que el hombre es el único ser susceptible de educación, y que esa educación no puede ser recibida si no es a través de otros hombres. En este sentido, ¿cuál cree usted que es actualmente el sentido de educar?

Andrea Alliaud: Yo creo que tiene que ver fundamentalmente con una responsabilidad adulta que consiste en inscribir a las nuevas generaciones en una herencia y en un corpus cultural. Esta fue y es la tarea de educar y la de los educadores. Por otro lado, es una oportunidad que tenemos quienes educamos, y fundamentalmente quienes enseñamos, es decir, quienes lo hacemos de manera sistemática, de asegurar la formación de las nuevas generaciones. Esto quiere decir, abrir las múltiples e infinitas posibilidades para que los niños, los jóvenes y aún los adultos, se formen en un sentido trascendente respecto de sus orígenes, tanto familiares, como sociales y culturales. Esta tarea de trascendencia guarda para mí una importancia fundamental porque tiene una función emancipadora y liberadora. Así entendida, la tarea de educar tiene una doble responsabilidad, la de legar lo heredado para inscribir a los nuevos en la cultura y, a la vez, abrir la posibilidad para que las nuevas generaciones atraviesen este proceso formativo que implica, cuando acontece, una emancipación y liberación que permita hacer con lo heredado lo que uno decida.

J.L: ¿Y cuál cree que es la tarea de la escuela en estos dos procesos que describe?

A.A: En el caso de las escuelas estos procesos se dan de manera normada, sistemática y masiva. Si tomamos la primera de las dimensiones de las que hablamos antes, las escuela,  y los sistemas educativos en términos más amplios, decide qué porciones de la cultura transmitir de acuerdo a ciertas edades y ciclos de vida. No es lo que cada uno hace particularmente sino que la escuela tiene la pretensión de llegar a todos y todas a través de un legado “común”. En cuanto al carácter emancipador de la educación, creo que la escuela tiene mucho para aportar, porque si bien la formación y el aprendizaje dependen, en parte, de una decisión individual, no podemos dejar a los niños y a los jóvenes solos, sino que como adultos tenemos la responsabilidad de guiarlos e interesarlos, no sólo para que estén ahí, sino para que deseen tomar aquello que tenemos para ofrecerles. Creo que la enseñanza (nuestras enseñanzas) tendría que poder convocarlos, seducirlos y acompañarlos en este proceso de acceder a lo nuevo, que nunca es un recorrido fácil. Me parece que este es el desafío fundamental que tenemos como adultos.

J.L: En su investigación sobre las biografías escolares en el desempeño profesional de los docentes noveles (2004) plantea, entre otras cuestiones, que la tarea docente es percibida como una actividad que requiere grandeza y para la cual no se sienten suficientemente preparados. A pesar de ello, los docentes novatos parecen asumir individualmente la responsabilidad por la educación de los alumnos. Son ellos, desamparados por el Estado, quienes se harían cargo de este gran proyecto educativo, asumiendo como propios los éxitos y los fracasos. Oponiéndose al desinterés que atribuyen a los docentes más experimentados, los noveles docentes parecen dispuestos a aceptar el gran desafío. Trece años después de aquel estudio, ¿cree que los jóvenes docentes siguen aceptando este desafío?

A.A: Yo creo que en los noveles, esto que llamamos grandeza, se da de manera desproporcionada. La tarea de educar se asume como algo muy importante, aunque confían bastante poco en sí mismos y en las herramientas con las cuentan para hacerse cargo de ese mandato. Sobra responsabilidad a la vez que falta confianza, todo lo cual va en desmedro del sentido educador de su tarea. Intuyo que esto es algo que sigue ocurriendo. La tarea de educar, más allá del nivel y el sector sociodemográfico en donde uno se desempeñe, se presenta como una actividad compleja. Hoy tenemos que ver cómo hacemos para que los niños/as y jóvenes entren en un vínculo pedagógico mediado por los conocimientos y el saber. Cómo hago con todo ese saber disciplinar disponible para afrontar una situación de enseñanza. El desafío es pensar y desarrollar la educación teniendo como referencia es saber, pero ya no como se concebía antes, es decir, que yo voy a aplicar ese conocimiento que aprendí en mi formación dentro de la clase. A partir de eses saber, yo tengo que poder crear, experimentar, probar y volver a empezar. Hay todo un proceso de producción, que si bien siempre estuvo presente, hoy aparece como condición. Esta es la idea fundamental que trabajo en “Los artesanos de la enseñanza”. Ya no basta con formar al docente como aplicador de un método y de un conocimiento. Si yo quiero enseñar un contenido como me enseñaron que se enseñaba, es muy probable que en esa clase y con ese grupo no me pueda encontrar con esos otros. Ahí es en donde, por ejemplo, podemos tomar experiencias como las que se narran en la serie “Merlí”; porque este profesor vuelve a su saber filosófico con las preguntas que en ese momento están circulando entre ese grupo de adolescentes. Él hace una lectura del contenido disciplinar, va a la clase y lo desarrolla en función de los interrogantes de ese colectivo de estudiantes. En este sentido, la enseñanza se convierte en un acto creativo. El saber cobra protagonismo, no porque lo diga un plan de enseñanza, sino porque permite interpelar la realidad de esos sujetos que están aprendiendo. No es que ahora hay que hacer o dejar de hacer siguiendo a Merlí. El valor de ciertas figuras o representaciones está en que, a partir de ellas, podamos interpelar nuestra propia experiencia. Me parece que inspirarse y practicar formas alternativas que permitan enriquecer nuestra práctica es necesario, no solo para los docentes que recién se inician la docencia sino también para los más experimentados.

J.L: En el momento en que escribió su tesis de doctorado los docentes con más experiencia todavía podían dar cuenta de una escuela en la que Estado, y por tanto los docentes, cumplía un rol diferente. En este sentido, el relato sobre la escuela de antes, como un tiempo añorado y sin retorno, aparecía con fuerza en el encuentro con los docentes noveles, que debían enfrentarse a una nueva realidad. Hoy en día, “aquellos tiempos felices”, si es que en algún momento lo fueron, parecen haber quedado muy atrás, y tanto los docentes experimentados como los que recién comienzan su trayectoria profesional tuvieron y tiene que enfrentarse a problemas similares. Siguiendo este análisis, ¿cómo le parece que se da hoy ese encuentro?

A.A: Es interesante pensar esta relación porque durante mucho tiempo se mantuvo un discurso nostálgico e idealizado sobre la escuela de antes que, como dice Dubet (2006), no es que fuera tan buena, sino que contaba con marcos institucionales sólidos que, de algún modo, respaldaban y legitimaban el quehacer de los docentes. Hoy por hoy, en marcos mucho menos regulados, la enseñanza y la acción pedagógica requiere de nuevas estrategias y capacidades. Esto significa que el hecho de ser docente ya no alcanza para desempeñar y legitimar la tarea. No hay algo prescripto que uno desarrolla, sino que hay una posición que uno va habitando y construyendo. En este recorrido, un elemento fundamental para mejorar lo que hacemos es la dimensión colectiva de nuestro oficio. En estos marcos debilitados, el docente individualmente posicionado ya no puede con la situación. El trabajo con otros aparece entonces como una respuesta posible para manejarnos en este terreno incierto y complejo en el que se desarrolla la enseñanza de hoy. Si pensamos que lo de antes era mejor que lo de ahora se obtura cualquier posibilidad de apertura. Sería interesante rastrear cómo conviven experiencias menos reguladas, que sabemos existen en muchas escuelas, con otras que tiene más que ver con la prevalencia y el predominio de lo que algunos autores llaman “la forma escolar”. Si yo pienso en una escuela en la que predominan este tipo de experiencias, pienso en un formato dividido en aulas, en donde se divide el saber y en donde cada docente está solo. Lo que necesitamos es pensar, reflexionar y experimentar no desde la individualidad sino desde el colectivo que se comparte con otros. Ahí es donde ocupa un lugar importantísimo y fundamental la dirección escolar.

J.L: Cree que la formación docente ha acompañado estos cambios que ha sufrido el oficio en las últimas décadas?

A.A: Creo que la formación docente se enriqueció con nuevos marcos conceptuales, no sólo en cuanto a los contenidos sino también en cuanto a la incorporación de nuevos abordajes vinculados a los cambios culturales y a la concepción de los sujetos, entre otros. Un segundo aspecto sobre el que se ha avanzado mucho es en la incorporación de las prácticas profesionales desde el comienzo de la formación, pero aún cuesta romper con la idea de que hay un lugar en donde se piensa y un lugar en donde se acciona. Para mí el oficio de enseñar tendría que estar atravesando la totalidad del proceso formativo, y todos los formadores, más allá del lugar que estén ocupando, tendrían que estar atravesados por los temas, interrogantes y situaciones propias del oficio de enseñar hoy. En una clase de filosofía o sociología de la educación, por ejemplo, es importante que un estudiante pueda pensar cómo las decisiones pedagógicas tienen que ver con temas como la igualdad y la justicia social, por señalar algunos. La formación tendría que permitirnos pensar la realidad del aula a partir esos marcos conceptuales aparentemente teóricos y abstractos. Si la formación no liga los distintos campos del saber con la práctica, se dificulta enormemente formar docentes que sepan y puedan enseñar hoy.

J.L: Retomando una pregunta que se hacen con Antelo en los gajes del oficio (2011), ¿qué podemos entender hoy por educación de calidad?

A.A: Desde la concepción de oficio defiendo y hasta propongo, cosa que en general no ocurre, que el trabajo docente contemple la práctica de la evaluación. El docente es el que tendría que poder dar cuenta de ese proceso de “constatación”. Hoy la fragilidad institucional hace que nosotros tengamos que mostrar y comunicar lo que hacemos como un medio de legitimar nuestro trabajo. Por eso me parece importante que la escuela, y de manera particular los docentes, puedan apropiarse de ese acto de “poner fuera” lo que hicieron como producto de su propio trabajo. Hay algo de esto que hoy requiere de cierta comunicación y publicidad como medio de legitimación, que si no se hace, se produce en otro lugar y termina deslegitimando lo que sucede dentro de las escuelas. Me parece que una vez más hay que posicionarse desde ese colectivo profesional. Si uno se asume como productor de la totalidad del proceso, también tiene que decidir lo que muestra y cómo lo muestra. Creo que es sumamente importante poder hacer visible cada uno de los pequeños logros y manifestaciones que ocurren en las escuelas, que son los verdaderos resultados del aprendizaje. Hay que estar alertas y atentos, primero para producir, y luego para captar esos productos y dar cuenta de lo que los docentes y la escuela son capaces de hacer, que en muchos casos queda invisibilizado detrás de resultados numéricos duros, impesonales, que suelen apuntar hacia el fracaso.

Bibliografía

Alliaud, A. (2004); La biografía escolar en el desempeño profesional de docentes noveles; Buenos Aires: Mimeo (Tesis de Doctorado en Educación. Facultad de Filosofía y Letras, UBA).

Alliaud, A. (2017); Los artesanos de la enseñanza. Acerca de la formación de maestros con oficio; Buenos Aires: Paidós.

Alliaud, A. y Antelo, E. (2011); Los gajes del oficio. Enseñanza, pedagogía y formación; Buenos Aires: Aique.

Dubet, F. (2006); El declive de la institución. Profesiones, sujetos e individuos en la modernidad; Barcelona: Gedisa.


(1) Andrea Alliaud es Doctora en Educación (UBA). Docente investigadora del Departamento de Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Autora de «Los artesanos de la enseñanza», editado por Paidós en 2017, entre otras publicaciones.

Comparte este contenido:

Pedro Mañas: “Si queremos fomentar la lectura, los libros no pueden ser un castigo”

Para que los estudiantes sientan que leer es una actividad atractiva, es necesario fomentar la lectura en casa y que vean que sus familias también disfrutan leyendo. Así opina Pedro Mañas, escritor de Literatura Infantil y Juvenil.

El escritor Pedro Mañas (Madrid, 1981) se ha hecho un hueco entre los autores más representativos de la Literatura Infantil y Juvenil de nuestro país. El público lo conoció en el año 2008 gracias a su obra ‘Klaus Nowak, limpiador de alcantarillas’, y desde entonces su trayectoria profesional ha sido reconocida con diferentes galardones por parte de la crítica; entre ellos se encuentra el XV Premio Anaya por su trabajo ‘Apestoso tío Muffin’.

Entrevista a Pedro Mañas

Reconoce que ya desde pequeño cogía lápiz y papel para dejar volar a la imaginación, pero que la idea de convertirse en escritor llegaría más tarde. “Según dicen mis padres, quería ser taxista o jardinero. Luego, hasta mi juventud, fantaseé con un buen número de profesiones como actor o actor de doblaje, periodista, profesor, médico… “, afirma. De hecho, realizó el primer curso de la carrera de Medicina hasta que se dio cuenta que aquello no era lo suyo. “Supongo que lo importante es que, aunque nunca me lo planteé como una profesión, durante todos esos años no dejé de inventar ni de escribir historias”, añade.

En su opinión, ¿cuál es el estado de la literatura infantil en nuestro país?

Hay magníficos autores e ilustradores en España que trabajan duramente para intentar vivir de esta profesión. También creo, por otro lado, que se publica tanto y a tal velocidad que habrá que esperar bastante para que el tiempo vaya poniendo cada cosa en su sitio. Lamentablemente, muchas de nuestras obras se olvidarán pronto, pero lo que importa es que la calidad sobreviva y permanezca para nuevas generaciones como ocurre con la literatura para adultos.

¿Cree que se fomentan lo suficiente los planes de lectura en los colegios?

Mi relación con la escuela es esporádica y en esas visitas ocasionales para charlar con los lectores me encuentro con panoramas muy diversos. En general, tengo la sensación de que hay buenas intenciones, pero para que un plan lector funcione debe haber un compromiso de todos los sectores implicados, desde la dirección del colegio a las editoriales, pasando por la familia y los profesores. A menudo falla la coordinación o el grado de implicación entre estas partes.

” Para diseñar un plan lector, reduciría la presión o el número de libros que los niños deben leer e intentaría despertar su interés por otros medios “

¿Cómo diseñaría un plan lector? ¿Qué actividades y ejercicios sugeriría?

Sería pretencioso por mi parte intentar siquiera esbozar algo parecido a un plan lector, pues no tengo ni la formación ni la experiencia para ello. Cualquier cosa que dijera ya la habrían dicho antes y mejor muchos pedagogos. Como autor sí que puedo decir que seguiría fomentando los encuentros con escritores e ilustradores en el colegio, que son tremendamente productivos para ambas partes. Tal vez también reduciría la presión o el número de libros que los niños deben leer, e intentaría despertar su interés por otros medios.

He intentado responder muchas veces a esta pregunta y también a la cuestión de ‘¿qué se puede hacer para que un niño no lector se aficione a la lectura?’. Todas las respuestas que he dado han demostrado no ser válidas para todos los casos. Supongo que, de entrada y desde muy pequeños, nuestras aficiones se diversifican. Hay niños a los que, sencillamente, nunca les ha seducido leer, tal vez porque se les ha obligado a ello; porque conviven con un entorno en el que la lectura está desprestigiada; o porque tienen otras formas de ocio más inmediatas a su alcance. Lo importante es no rendirse y seguir intentándolo sin convertir nunca el fomento de la lectura en una guerra ni los libros en un castigo.

Pedro Mañas

¿Cómo fomentaría ese interés para que les resulte una actividad atractiva?

Ante todo, y hablo desde la experiencia con mis sobrinos (que son los únicos niños sobre los que me veo capaz de ejercer una influencia continuada), creo que todo comienza por ensalzar la lectura en casa. Para eso, deben vernos leer y disfrutar con los libros, que para eso somos sus principales referentes. Aunque en última instancia la lectura es solitaria, da pie a muchas actividades compartidas que podemos explorar: visitar juntos la biblioteca, hablar de lo que hemos leído cada uno, escuchar sus gustos, jugar a transformar las historias… Por último, debemos hacerles entender que la lectura es un premio y no un castigo. Por ejemplo, celebrando un día de fiesta acudiendo juntos a la librería.

Es difícil recordarlo, porque fui un lector bastante precoz y de algunas de las obras no tengo en mi memoria ni el título, solo algunas imágenes y esa sensación de haberse quedado prendado de la historia. Aunque hubo libros anteriores que me encantaron, por elegir alguno mencionaré ‘La leyenda de Boni Martín’ de José Luis Olaizola. Cuenta la aventura de un niño rico y caprichoso cuyos padres, fingiendo que se han arruinado, se mudan a un pueblo miserable en el que Boni tendrá que aprender a apañárselas sin dinero.

¿Dónde busca la inspiración al escribir?

” La inspiración funciona mejor cuando se recibe y no se busca “

Bueno, aunque se puede forzar un poco la inspiración, creo que en general funciona mejor cuando se recibe y no cuando se busca. Uno lee a otros autores, ve películas, ojea noticias, escucha historias o camina por la calle sin ninguna intención especial. Luego, de un modo casi mágico, la imaginación junta y revuelve para presentar una historia completamente nueva pero que bebe de todo aquello que ha conocido.

Por último, un pequeño test. ¿Qué le sugieren las siguientes palabras?

  • Literatura: Viaje.
  • Escritor: Regalo.
  • Imaginación: Juguete.
  • Libro: Puerta.

Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/pedro-manas-fomentar-lectura/93767.html

Comparte este contenido:

Bernice McCarthy: “Ser profesor exige adaptar la enseñanza a los cuatro tipos de alumnos que existen en un aula”

Así era…

Bernice McCarthy

Profesora de inglés, consultora, creadora de la metodología 4MAT.

Con apenas 6 años ya enseñaba a sus vecinos más pequeños a leer en una pequeña aula que montó por su propia cuenta en el sótano de su casa. Cuando mira hacia atrás, recuerda lo divertido que fue y lo orgullosa que se sentía de ella misma cuando los niños y niñas entendían el significado de un símbolo o aprendían a leer una palabra entera. Ese amor por aprender y por enseñar no le ha cesado nunca.

El modelo 4MAT define cuatro estilos de aprendizaje y los relaciona según el hemisferio cerebral al que pertenecen. El modelo es una réplica del ciclo de aprendizaje natural en el que intervienen cuatro cuadrantes; los parámetros de sentir y pensar y los de reflejar y actuar. Lo hemos desarrollado desde una perspectiva holística y está basado en diferencias humanas esenciales que tienen relación con cómo percibimos, procesamos, entendemos y transmitimos información.

¿Qué metodologías se pueden utilizar en cada uno de los cuatro estilos de aprendizaje propuestos?
Los estudiantes del primer cuadrante destacan en sentir y reflexionar, tienen muchas discusiones, intercambian conversaciones y comparan distintas percepciones. El segundo tipo de alumnos destacan en pensar y reflexionar, por lo que realizan tareas de lectura dirigidas por el maestro. Los del tercer cuadrante sobresalen en pensar y actuar, es por ello que su aprendizaje debe ser práctico y es necesario que realicen tareas experimentales. Por último, el sentir es una cualidad que resalta en el cuarto tipo de estudiantes, por lo que deben crear proyectos que sean beneficiosos para la comunidad.

¿Puede un estudiante pertenecer a más de un estilo?  
Durante el aprendizaje continuamente surgen situaciones que requieren tener habilidades en los cuatro cuadrantes. En general, todos los estudiantes que aprenden con 4MAT recorren de principio a fin todo el ciclo, desde sentir y experimentar hasta reflexionar, pensar, actuar y adaptar el aprendizaje a sus propias vidas. 

¿Qué similitudes tiene este modelo con las inteligencias múltiples que propone Gardner o la evaluación de competencias que se desarrolla en países como España?
El trabajo de Gardner se basa principalmente en las diferencias sensoriales y en las nueve inteligencias. 4MAT trata solamente el acto de aprendizaje y las posibles combinaciones de los cuatro estilos. No estoy familiarizada con la evaluación de competencias en España, pero comparto lo que defiende el movimiento “Common Core” americano, el cual promueve que las competencias se conviertan en el enfoque de toda escolarización.

¿Cuál ha sido el motor para realizar todas sus investigaciones?
El objetivo de nuestras investigaciones ha sido siempre avanzar y mejorar mediante el análisis de datos recopilados por nuestro propio equipo, que está compuesto por graduados en capacitación avanzada y por especialistas que ponen a prueba 4MAT dentro de sus organizaciones.

Hablando de alumnos… ¿Sufren discriminación por parte del sistema escolar actual?
Definitivamente sí. La mayoría de las aulas tienen cuatro tipos de alumnos, y existen investigaciones que confirman que algunos maestros tienden a enseñar el estilo que a ellos les parece más adecuado, olvidándose de cuál es el más conveniente para cada estudiante. Tal y como apuntaba Einstein, si juzgas a un pez por su capacidad de trepar árboles, pensaremos siempre que es un inútil…. Por desgracia, este juicio ocurre a menudo en la escolarización actual. Ser profesor exige adaptar la enseñanza a los cuatro tipos de alumnos que existen en un aula.

Su modelo no habla de calificaciones. ¿Qué método debería utilizarse para medir el aprendizaje y la inteligencia de un alumno?
Hay que medir el aprendizaje de los alumnos para que ellos mismos puedan ser conscientes de su progreso y para que los maestros puedan implementar las modificaciones oportunas para cada estudiante. Además, evaluar a un alumno implica también hacerlo con el maestro. Por otro lado, hay que olvidarse de cualquier método que mida la inteligencia del alumno, a menos que todos hayan tenido acceso a la misma buena educación. Hasta que esto no suceda, tales medidas son clasistas, racistas y sexistas.

¿Los docentes tienen las herramientas suficientes para responder a la diversidad de alumnos en el aula?
Los docentes no responden a la diversidad de los alumnos de su aula. A muchos ni siquiera se les ha enseñado cómo funciona realmente el aprendizaje de un alumno, así como la esencia de las disciplinas que se les pide que enseñen. Si no somos capaces de responder a estas necesidades, estamos contribuyendo al fracaso escolar, del cual somos culpables todos nosotros.

Si los actuales alumnos se siguen formando en un tipo  de educación totalmente “anticuado”, ¿qué aportaran a la educación de las futuras generaciones?
Los actuales estudiantes y futuros profesores tienen la obligación de saber cómo funciona el aprendizaje, para mejorarlo y potenciar a sus alumnos, y hacerles sentir cómodos en cualquiera de los cuatro estilos de nuestro modelo en el que se esté trabajando.

… ¿Y cómo pueden ayudar los padres?
Los padres son quienes mejor conocen a sus hijos y cuentan con un instinto natural.  Es conveniente que profundicen en conocer cómo funciona el aprendizaje, lo que les ayudará a desarrollar la mente, el corazón y las aptitudes de sus hijos.

¿Qué repercusiones puede tener para un adulto que se ha sentido inferior a otro durante toda su escolarización?
Dependerá de cómo se ayude a estas personas en el futuro. Lo más probable es que no sea suficiente para reparar los fallos de la etapa escolar. Además, tenemos que tener en cuenta  que el estado no tiene capacidad para rectificar los errores cometidos durante esta etapa.

Fuente: http://blog.tiching.com/bernice-mccarthy/

Comparte este contenido:

Entrevista a Silvia Álava y Ruth Castillo: «Si a los niños se les enseñan habilidades para gestionar correctamente sus emociones se pueden evitar problemas físicos y mentales de por vida»

Entrevista/07 Noviembre 2019/El diario la educación

Las emociones tienen un papel fundamental en nuestras vidas, pero muchas veces se lo negamos o lo ignoramos. Entrevistamos a Silvia Álava y Ruth Castillo sobre el papel que tienen y cómo familias y docentes pueden aprender de ellas para mejorar la inteligencia emocional de niñas y niños.

Hablamos con Silvia Álava, doctora en Psicología Clínica, y Ruth Castillo, doctora en Psicología de la Educación, sobre la importancia de las emociones en la vida de niñas y niños, de adultos también. Qué podemos aprender de ellas, cómo gestionarlas y mejorar nuestra relación con los demás. Ambas han colaborado con el proyecto Aprendemos juntos del BBVA en su reto ‘Hechos de emociones‘ que quiere dar herramientas y conocimiento a familias y profesorado sobre inteligencia emocional para que puedan desarrollarla junto a niñas y niños.

¿Vivimos en un mundo que prima lo racional, que castiga la vertiente emocional de las personas?

Silvia Álava: Vivimos en mundo en el que la formación ha ido dirigida a la parte racional, a generar contenidos y a memorizar datos. Desde pequeños en las escuelas a los niños se les enseña a leer y a escribir, pero las emociones tradicionalmente han quedado fuera de las aulas. Cuando llegamos al mundo adulto, tratamos a los trabajadores como si fueran máquinas, sin pararnos a valorar su parte emocional, sin percatarnos de que esta nos acompaña en cada día de nuestra vida, y que la mayor parte de los conflictos laborales suelen ocurrir por temas emocionales. Si no aprendemos a relacionarnos de forma sana con nuestras emociones, podemos enfermar e, incluso, perder el equilibrio físico y emocional. Por eso es importante que cada vez la educación emocional esté más presente en todas las esferas de la sociedad.

Ruth Castillo Gualda: Más que castigar el ámbito emocional, yo diría más bien que los adultos tenemos todavía muy arraigada la idea de que las emociones nos hacen vulnerables. ¿Cuántas veces nos han aconsejado que deben esconderse determinadas emociones para no mostrar debilidad? Esa mentalidad está compuesta por las pautas educativas, las ideas que nos han inculcado, nuestro autodiálogo a la hora de tomar decisiones, la sociedad o la cultura en la que hemos vivido. Todas estas ideas las llevamos grabadas a fuego muchos de los adultos (papás o maestros) que somos responsables actualmente de la educación emocional de los niños. Por eso, la educación emocional invita a romper esa creencia, a transformar la opinión que tenemos acerca de que las emociones como aspectos que pueden entorpecer o hacernos más vulnerables. En cambio, debemos verlas como mensajes, como una información más a la que debemos atender cuando queremos dar una respuesta efectiva. La inteligencia emocional nos ayuda a entender que mostrar las emociones puede ser un símbolo de valentía y de coraje y que escuchar las de los demás nos hace más efectivos y más empáticos.

Hoy día la neurociencia nos da algunas claves sobre la importancia de las emociones a la hora de, por ejemplo, guiar nuestro aprendizaje, cómo se fija el conocimiento que adquirimos…

Silvia Álava: Así es. Las emociones forman parte de nuestra vida, podemos utilizarlas a nuestro favor para facilitar el aprendizaje o ignorarlas y entorpecer los procesos de aprendizaje. Hoy en día tenemos ya superado el refrán “la letra con sangre entra”, de hecho, sabemos que cuando los alumnos sienten emociones desagradables como el miedo, su aprendizaje se ve afectado. El miedo no va a favorecer procesos claves del aprendizaje como son la atención a los que dice el profesor, el razonamiento lógico, la capacidad de memorización… Más bien todo lo contrario, nos bloquea y no nos deja pensar con claridad. Otro ejemplo con el que seguro que casi todos nos hemos visto reflejados es la ansiedad. Cuando los alumnos están muy estresados merma su capacidad de aprendizaje y fallan en los exámenes. Sin embargo, emociones como la curiosidad, favorecen el aprendizaje porque incitan a que al niño le apetezca aprender. Las emociones mantienen la curiosidad y favorecen el interés por descubrir lo nuevo.

Nadie nunca recibió demasiada información sobre cómo funcionan las emociones. Familias y docentes tampoco. Esto complica mucho romper con la sensación de que hay cosas que es mejor no sentir, ¿no?

Silvia Álava: Es importante que tanto las familias como los docentes estén formados en inteligencia emocional. Lo primero, porque ellos serán el modelo que sus hijos y alumnos seguirán. Si no regulan bien sus emociones será complicado que pidan a los menores que lo hagan. Tenemos que perder el miedo a sentir, a sentir todas las emociones, tanto las agradables como las desagradables. Porque las emociones son información y nos dicen lo que nos está pasando. Cuando no escuchamos nuestras emociones no tomamos bien las decisiones. Y cuando las negamos, estas vuelven con más fuerza e, incluso, si lo hacemos durante un periodo largo de tiempo, puede desembocar en enfermedades somáticas. Es decir, el dolor es el mismo, pero la causa no es orgánica sino emocional. Por ejemplo, molestias gástricas que no están causadas por una intoxicación o un virus, sino por los nervios; al igual que los dolores de cabeza, las erupciones en la piel…

Ruth Castillo Gualda: El problema de esta idea es que nos encontramos con gente adulta que tiende a reprimir o negar sus emociones. Las emociones que se bloquean pueden conllevar a importantes problemas de salud mental, como la ansiedad o la depresión. Es precisamente esa discrepancia entre lo que se siente y lo que se muestra, la principal fuente de estrés y consumo de recursos en una persona. Además, esto no atañe solo a la población adulta. Según informes recientes realizados por la OMS, los trastornos emocionales como la depresión, están siendo la principal causa de discapacidad entre niños de 10 a 19 años. Por ello, la educación emocional se convierte en una herramientas preventiva en la que el centro educativo, los iguales y los adultos con los que se relaciona el niño, representan un elemento clave. Si a los niños, desde pequeños, se les enseñan habilidades para gestionar correctamente sus emociones se pueden evitar problemas físicos y mentales de por vida, y en psicología, como en otras disciplinas, prevenir siempre es más efectivo que solucionar.

Siempre se dice que hay emociones buenas y malas. ¿Cómo lo veis desde vuestro conocimiento?

Silvia Álava: No existen emociones buenas ni malas. Todas las emociones son buenas porque nos dan información. Sin embargo, hay emociones que llamamos agradables o positivas que a todos nos gusta experimentar, como puede ser la alegría, la calma, la tranquilidad… Y otras son emociones desagradables o negativas porque no nos gusta sentirlas, como puede ser el miedo, el enfado, el asco, la frustración… pero que son igualmente necesarias porque nos dan información sobre lo que nos ha pasado y podemos utilizarlas para resolver la situación. Por ejemplo, si me he enfadado por la conducta que un compañero de trabajo ha tenido conmigo, puedo utilizar la energía de la emoción del enfado para decirle de forma asertiva, que cuando hizo algo en concreto yo me sentí decepcionada, o enfadada porque no me ha gustado y me gustaría que para otra vez me pidiese o hiciese lo que en ese momento me hubiese gustado recibir.

Ruth Castillo Gualda: Una persona con inteligencia emocional no es aquella que vive en un mundo happy, entusiasmado o relajado todo el tiempo. Eso es una idea irreal y poco acertada desde de mi punto de vista. La paternidad no es lo que nos contaron, en la que todo sale como esperamos, en la que nos sentimos pacientes todo el tiempo. Tampoco los alumnos en clase están siempre dispuestos a aprender y motivados con las tareas. Pero en ambos casos, como educadores, sí podemos contagiar emociones, es más, las emociones son muy contagiosas y tanto en casa como en clase, estamos continuamenteo co-regulando emociones con los demás. Lo que yo haga y cómo lo haga va a influir en el comportamiento y las emociones del otro, y viceversa. Por ello, nuestra labor es fundamentalmente emocional. Y desde lo emocional podemos activar y despertar muchos procesos cognitivos complejos. Es decir, la educación emocional promueve las habilidades para gestionar o generar las emociones más útiles con el objetivo de dar una respuesta adecuada a la tarea que estamos realizando o al objetivo que perseguimos. Por eso, implica reconocer la utilidad de todas las emociones. La frustración, la decepción o la preocupación pueden ser experiencias muy acertadas en determinadas ocasiones.

¿Por qué las emociones negativas, las que nos resultan desagradables, son más fáciles de recordar?

Silvia Álava: Cuando sentimos una emoción se activa una parte del cerebro que se llama el sistema límbico o cerebro emocional, y los acontecimientos se fijan más en la memoria cuando esa parte está activada. Por eso decimos que el aprendizaje asociado a las emociones es más difícil de olvidar, sobre todo cuando se activa el hipocampo, que es donde se registra la memoria de lo percibido y aprendido. Tradicionalmente, por la forma en la que nos han educado y por nuestras vivencias, ponemos mucho más el foco en lo que nos pasa negativo que en lo positivo. Algunas investigaciones sugieren la activación o el choque de una emoción desagradable, la cual puede igualar o superar el de tres de emociones agradables. Por ello, sería conveniente esforzarnos en tener el triple de experiencias positivas que negativas, y lo ideal sería que las quintuplicasen.

¿Cómo pueden las familias y el profesorado atender a las emociones de niñas y niños?

Ruth Castillo Gualda: ¿Cuántas veces pedimos a nuestros hijos que manejen o controlen su rabia o sus celos, cuando ni siquiera saben que se sienten así, cuáles son sus pensamientos o qué detonantes han provocado esa emoción? Les pedimos “empezar la casa por el tejado”. Actualmente, existe mucha conciencia de la importancia de la educación emocional pero poca estructura sobre cómo trabajarlo. A través del reto ‘Hechos de emociones’ del programa educativo ‘Aprendemos juntos’ de BBVA, se proporciona organización sobre cómo abordar y trabajar cada una de las habilidades relacionadas con la inteligencia emocional. En primer lugar, proponemos y diseñamos ejercicios para trabajar la percepción e identificación de las emociones, posteriormente la comprensión y el vocabulario para describir las emociones, y por último, la regulación efectiva de las mismas. Todo esto tanto a nivel personal como a nivel social. Por tanto, con este reto ofrecemos pautas prácticas y estructuradas para trabajar con los niños de manera progresiva y/o adaptada a su nivel de desarrollo madurativo, desde la etapa de primaria hasta la adolescencia, y en dos ámbitos sumamente relevantes, como son eleducativo y el familiar.

¿Por qué es importante que chicas y chicos conozcan sus emociones, sepan identificarlas y gestionarlas?

Ruth Castillo Gualda: Mi carrera investigadora ha estado fundamentalmente centrada en demostrar la efectividad de la educación emocional. Cuando aplicamos programas de educación emocional estructurados y correctamente implementados, las resultados muestran que los alumnos tienen mayor salud mental, es decir, reportan menos problemas de estrés, ansiedad, somatizaciones o depresión. La calidad de las relaciones entre los alumnos mejora, la respuestas agresivas disminuyen y tienen más conductas empáticas, en comparación con clases que no reciben educación emocional. Además, el impacto de la educación emocional no se limita únicamente al alumnado, los adultos pueden beneficiarse de muchas maneras. Los profesores, tienen mayor capacidad para responder a las demandas del alumnado, saben cómo conectar con sus emociones, validarlas y atenderlas, siendo un buen modelo de gestión emocional. Los profesores que integran herramientas de educación emocional en su pedagogía para enseñar poseen mayores niveles de motivación, manejan mejor el estrés, así como mayor satisfacción y compromiso en su labor docente. En definitiva, la manera en que los educadores gestionen sus propias emociones, así como la forma en la que se relacionen con las emociones de los niños, será el elemento clave y diferenciador para promover en ellos un desarrollo óptimo y saludable.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/extraeducacion/2019/11/07/si-a-los-ninos-se-les-ensenan-habilidades-para-gestionar-correctamente-sus-emociones-se-pueden-evitar-problemas-fisicos-y-mentales-de-por-vida/

Comparte este contenido:

Mazotti: «La problemática de violencia de género, sexual y maltrato infantil es alarmante»

Por: Entrevista 930 en radio Monte Carlo.

La directora de Inmujeres Mariela Mazotti dijo que en Uruguay «nos tenemos que preocupar muchísimo» por los temas de violencia de género y sexual porque la problemática «es alarmante y no se mitiga comparándolo con otros países de América Latina».

«En Uruguay la problemática de violencia de género, doméstica, sexual y maltrato infantil es alarmante y no se mitiga comparándolo con otros países de América Latina. Nos tenemos que preocupar muchísimo, por eso queremos impulsar un plan de emergencia nacional. El mundo está pasando por un momento de extrema violencia social, que también es violencia de género, porque el uso del poder tiene connotaciones de autoritarismo que se asocia a la cultura patriarcal, y en la vida privada de las personas se expresa en la violencia contra niñas, niños, adolescentes, mujeres y personas mayores», dijo Mazotti.

Para la directora de Inmujeres «aumentar las penas, definir al femicidio como un homicidio especialmente agravado coloca e identifica el problema» y considera que no se puede renunciar al objetivo del «femicidio cero» aunque «sea una utopía».

Habló de llevar adelante una política integral que empiece por la prevención, que tiene que ver con la educación de mujeres y hombres, aunque consideró que la campaña educativa en estos temas «es un debe» a pesar de que se han hecho cosas, «pero todavía insuficientes».

«El fenómeno de la violencia sexual en niñas, niños y adolescentes es un secreto, una realidad oculta, porque justamente ocurre en el ámbito familiar, en personas muy cercanas a las víctimas. Hay situaciones de riesgo en la calle para las que también tenemos que prepararnos y actuar, pero el porcentaje altísimo de violencia, abuso y maltrato a la infancia y adolescencia está en vínculos cercanos, personas de confianza», dijo en Entrevista 930.

Mariela Mazotti comentó que «la sumatoria de femicidios que se dan en departamentos del interior y pequeñas localidades es un fenómeno que empieza a ser observado hace dos o tres años» y que tiene que ver con la no realización de denuncias y porque «en los lugares más alejados a las mujeres les da vergüenza, la violencia de género muchas veces genera culpa».

Fuente de la entrevista: https://www.radiomontecarlo.com.uy/2019/09/07/entrevista-930/mazotti-la-problematica-de-violencia-de-genero-sexual-y-maltrato-infantil-es-alarmante/

Comparte este contenido:

Mirjana Pović: “Quiero motivar a las niñas para que hagan ciencia en África”

Por: Enrique Sacristán.

Tras completar su formación en España, la astrofísica serbia Mirjana Pović se marchó al continente en el que siempre quiso trabajar: África. Desde el Instituto Etíope de Ciencia y Tecnología Espaciales compagina sus investigaciones sobre galaxias con la lucha para incorporar a la mujer a la ciencia, una labor reconocida con el premio Nature Research Award en la categoría de ‘ciencia inspiradora’.

l 30 de octubre se entregaron en Londres los galardones Nature Research Awards, promovidos por el grupo Naturey la compañía The Estée Lauder para apoyar la igualdad de género y mostrar el trabajo de las científicas.

En la nueva categoría de ‘ciencia inspiradora’, que premia los logros de jóvenes investigadoras y sus esfuerzos para que otras mujeres accedan al ámbito científico, especialmente en países empobrecidos, la primera ganadora ha sido Mirjana Pović (Pancevo-Serbia, 1981).

Esta luchadora conoció de niña la guerra en su país natal, pero logró salir adelante y graduarse en astrofísica. Después acabó de formarse en España y hoy es profesora del Instituto Etíope de Ciencia y Tecnología Espaciales, además de doctora vinculada al Instituto de Astrofísica de Andalucía.

¿Por qué se marcha una científica europea a Etiopía?

África siempre ha sido una de mis pasiones. Me fascina su diversidad y belleza, y me indigna que siga siendo un continente explotado. Siempre quise trabajar para promover la educación y la ciencia en este continente, como una forma de luchar contra la pobreza junto a mis compañeros africanos. Después de años de cooperar en distintos proyectos y países, en 2015 acepté la invitación para ayudar a crear el Instituto Etíope de Ciencia y Tecnología Espaciales (ESSTI, por sus siglas en inglés), el primero de este tipo en todo el este y centro de África.

“Siempre quise promover la educación y la ciencia para luchar contra la pobreza junto a mis compañeros africanos”

¿Cuál es objetivo de este instituto?

Lo fundó en 2016 el Ministerio Etíope de Innovación y Tecnología. Con los datos de los satélites y el desarrollo de la investigación y tecnología en este campo, el país espera mejorar muchos de sus retos actuales, como la educación y salud pública en zonas remotas y rurales, el acceso al agua y los recursos energéticos, la producción agrícola, el aumento de infraestructuras, etc. En cuanto a instalaciones astronómicas, de momento contamos con el pequeño observatorio Entoto, que dispone de dos telescopios de un metro, aunque está previsto disponer de otro de cuatro metros en el futuro.

¿Y cuáles son tus funciones?

Soy jefa del departamento de Astronomía y Astrofísica, investigadora y profesora en el ESSTI. Contribuyo al desarrollo institucional, científico y la formación del profesorado en universidades públicas de Etiopía y otros países de África. Llevo trabajando los últimos 13 años para mejorar la educación y el desarrollo científico en este continente.

¿Puedes comentar alguno de tus proyectos?

He dado clases en orfanatos y enseñado a niños de la calle en Tanzania, Sudáfrica y Ruanda. He formado a las primeras generaciones de estudiantes de máster y doctorado en astronomía en Etiopía, Tanzania, Ruanda y Uganda, colaborando en el desarrollo de la astronomía extragaláctica. Dentro del proyecto NASE (Network for Astronomy School Education) he preparado a maestros de escuelas secundarias en Kenia, Ghana y Etiopía; y en colaboración con la Sociedad de Mujeres Etíopes en Ciencia y Tecnología, he emprendido actividades con niñas de Secundaria para animarlas a trabajar en ciencia.

Entoto-Etiopia

Observatorio Entoto durante el curso de NASE organizado para los maestros de las escuelas secundarias. / ESSTI

¿Toda esta labor es la que te ha premiado el Nature Research Awardsciencia inspiradora’?

Este reconocimiento valora particularmente el trabajo que se hace en países empobrecidos, especialmente con niñas y mujeres. En mi caso, creo que ayudará a visibilizar los esfuerzos que se están haciendo en Etiopía y otros países africanos por el desarrollo científico. Este premio pertenece a todos mis compañeros que trabajan día a día para mejorar la educación y la ciencia, y a los que impulsan la astronomía y ciencias espaciales en África. También espero que sirva para motivar a los compañeros de países desarrollados a compartir su conocimiento y experiencia, así como a los niños –en particular a las niñas– para hacer ciencia en África.

¿A qué vas a destinar los 10.000 dólares del premio?

A dos proyectos: la creación de una red africana de mujeres dedicadas a la astronomía y las ciencias espaciales (African Network of Women in Astronomy and Space Science) para visibilizar, unir y empoderar a las mujeres en este campo; y a apoyar al mayor número de niñas posible en zonas rurales y remotas de Etiopía.

La imagen que se suele tener de Etiopía es la de un país conflictivo y con hambrunas. ¿Es esa la realidad?

Este país se enfrenta a muchos retos nada fáciles de solucionar, pero al mismo tiempo hay muchísima esperanza y motivación entre la gente, que confía en que la situación va a mejorar en el futuro. El programa del ESSTI es uno entre varios, dentro de una visión general para garantizar las mejoras a largo plazo.

¿Has tenido algún problema por ser una mujer blanca que viene a enseñar a África?

En este continente he vivido muchas cosas y no siempre ha sido fácil. A lo largo de mi vida he aprendido a valorar las situaciones difíciles, que también sirven para aprender en la vida. Al enseñar en África nunca he recibido una crítica directa, posiblemente por estar siempre vinculada a proyectos iniciados por compañeros africanos. Siempre he tratado de apoyar a instituciones y asociaciones locales. Creo profundamente que los proyectos a largo plazo, para que sean eficaces, tienen que venir de dentro. Desde fuera lo que podemos hacer es colaborar con nuestro conocimiento y experiencia.

“Sin acceso a una educación pública y gratuita jamás podría haber llegado a donde estoy hoy”

¿Cómo fue tu formación en Europa?

Me pude graduar en Astrofísica porque el acceso a la universidad en Serbia es gratuito, y doctorar gracias a una beca del Instituto de Astrofísica de Canarias. Sin acceso a una educación pública y gratuita jamás podría haber llegado a donde estoy hoy. Además, durante todo ese tiempo ha sido fundamental el apoyo de mi familia y de la gente de mi alrededor. Antes de llegar al ESSTI, trabajé durante seis años en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, institución a la que sigo vinculada como doctora, manteniendo colaboraciones científicas con el grupo de actividad nuclear en galaxias.

¿Es esa tu línea de investigación?

Sí, principalmente las galaxias activas: estudiar la importancia de la actividad nuclear en la formación y evolución de galaxias. Recientemente, utilizando datos en el infrarrojo lejano, hemos encontrado una población de galaxias activas con tasas de formación estelar más altas de lo esperado. Ahora hemos conseguido tiempo de observación en el telescopio SALT de 11 metros, en Sudáfrica, actualmente el mayor telescopio óptico de la Tierra, y esperamos que sus datos espectroscópicos nos ayuden a entender mejor la física que está detrás de estos objetos.

¿Cómo se pueden romper las barreras del acceso de la mujer a la ciencia en África?

La pobreza es uno de los principales factores que limita la vida de la gente, afectando sobre todo a las mujeres y las niñas. Para resolver esto, la lucha tiene que ser a largo plazo, y estoy convencida que el desarrollo en educación y ciencia es la mejor herramienta. Además es fundamental ofrecer modelos de referencia a las niñas, las jóvenes y las mujeres, conectándolas con mujeres científicas.

En países como Etiopía, ¿no convendría invertir en aspectos como la sanidad y la educación antes que en ciencia o astronomía?

Es importante invertir en todo. Por supuesto en cosas de primera necesidad, como la alimentación, la salud, el acceso al agua potable o la luz eléctrica, la seguridad civil, la prevención de desastres naturales y las crisis humanitarias… Eso es obvio, pero también hay que invertir en el desarrollo educativo, científico, tecnológico e industrial. Esta segunda parte es necesaria para luchar contra la pobreza a largo plazo. Si no, el continente africano jamás saldrá de esa situación y de la explotación constante de sus recursos naturales y humanos, como lleva sucedido desde hace siglos y desgraciadamente continúa pasando hoy en día.

Lecturing_Rwanda2011

Desde hace más de una década Mirjana Pović trabaja para mejorar la educación y el desarrollo científico en África. / Pheneas Nkundabakura / Nature

Zona geográfica: Internacional
Fuente de la entrevista: https://www.agenciasinc.es/Entrevistas/Quiero-motivar-a-las-ninas-para-que-hagan-ciencia-en-Africa
Comparte este contenido:

«Niñas, sueñen con ser alcaldesas»: Claudia López

Por: La Opinión.

Claudia López no se considera feminista. Pero sus palabras resultan ser una especie de bálsamo para miles de mujeres y niñas, especialmente niñas: “Sueñen con ser Alcaldesas de Bogotá o de sus municipios, ojalá sueñen más grande, sueñen con ser presidentas de Colombia, con ser maestras, científicas, deportistas, artistas, médicas, periodistas, gerentes, gobernantes, que lo hagan tan alto como deseen y que tengan claro que ellas pueden”. Quizás lo que Claudia pretende ignorar es que no hay cosa más feminista que decirle a las niñas que pueden ser lo que quieran y que son tan solo ellas las dueñas de su destino.

López se convirtió el domingo pasado en la primera alcaldesa de Bogotá y en la que más votos ha obtenido en las elecciones para este cargo con 1,10 millones de votos, superando a Gustavo Petro (729.000) y Enrique Peñalosa (906.000).

Para ella el mayor reto de las mujeres es “el mismo que hemos tenido a lo largo de la pesada historia que llevamos en nuestros hombros: Romper los techos de cristal impuestos por la sociedad”.

En medio de su apretada agenda, la alcaldesa electa le habló a El País sobre su vida y lo que anhela para las niñas y mujeres colombianas.

– ¿Qué significa ser la primera alcaldesa de la ciudad más importante del país?

Es un gran honor y una enorme responsabilidad recibir la posta y la lucha de las mujeres a través de la historia, desde las sufragistas como Esmeralda Arboleda hasta lideresas increíbles como Ángela María Robledo. Mi triunfo, sin duda, hizo que el día fuera de las niñas, de los jóvenes, de las mujeres. Más allá de ganar, lo que importa es que con ello marcamos historia, Bogotá y Colombia llegaron al siglo XXI gracias a las elecciones de este año y no solo lo digo por mí, sino por los múltiples resultados alrededor del país, no hay duda que el mapa político cambió. Tengo claro que debo hacer la mejor Alcaldía en la historia de la ciudad. Lo que yo haga (al igual que con cualquier mujer) será medido con una vara distinta y más alta, así siempre nos ha tocado, por eso mi misión es ser la mejor ciudadana posible e inspirar a que todos sean los mejores ciudadanos, a la final mi resultado será el que podrá abrirle puertas a muchas otras mujeres, mi compromiso es total con todas ellas.

– Usted vivió en sectores muy populares de Bogotá, como Ciudad Bolívar, Puente Aranda, Engativá… ¿Qué recuerda de su vida allí?

Nací en La Candelaria, me crié entre Engativá y Puente Aranda y crecí en Ciudad Bolívar. Vengo de una familia como la de la mayoría de colombianos. De esos lugares tengo muchos recuerdos. Mi vida allí era la de la hija de una maestra que creció con padres separados, que vivía en los colegios donde mi madre trabajaba porque no teníamos casa propia, que caminaba las calles y tomaba busetas para llegar a la escuela.

Mi vida fue la de una adolescente en Ciudad Bolívar donde mi madre compró su primera casa con mucho esfuerzo, que le preocupaba poder entrar a la universidad pública porque no tenía recursos para pagar una privada, que estudió en la Universidad Distrital y luego sacó un crédito del Icetex para poder estudiar en el Externado, que salía de estudiar e iba a trabajar para poder cubrir los gastos. Sé que estoy aquí por el esfuerzo de mi madre, la suerte de nacer en una ciudad como Bogotá y mi propio mérito, disciplina y estudio. Si estoy en la política y he dedicado mi vida a prestar un servicio público es porque mi mayor sueño es revertir la desigualdad, para que el lugar donde nazcas y el origen étnico o nivel educativo de tus padres no sean lo que determinen tu vida.

– ¿Alguna anécdota que la haya marcado como para seguir su carrera política?

Sobre alguna anécdota de esta campaña le puedo decir que la que me marcó la vida era ver cómo cuando yo estaba repartiendo los periódicos de mi propuesta en los semáforos de Bogotá algunos papás u hombres que iban al volante me subían la ventana del carro y ni me miraban, mientras la mujer que iba al lado o las niñas y jóvenes que iban atrás bajaban la ventana y me decían: “A mí sí, alcaldesa, yo sí quiero recibir su propuesta”. Eso se quedará por siempre en mi mente. Eso demuestra que la igualdad y el cambio son imparables.

– ¿Se considera feminista?

Creo profundamente en la lucha de las mujeres por la equidad y la igualdad, como mujer creo en cada causa feminista, pero como dijo la gran Florence Thomas “Claudia no es feminista… ¡nadie es perfecto!”, tal vez porque como ciudadana y como académica me he centrado en otros temas y causas. En mi vida me he rodeado de mujeres feministas que han llevado las luchas con grandeza y valentía como la misma Florence Thomas o Ángela María Robledo.

– ¿Qué piensa del movimiento actual de mujeres?

Creo en la lucha de las mujeres por la equidad y la igualdad, y como mujer creo en cada causa feminista, a ellas les agradezco por tomarse esto en serio, por dar su vida para que la vida de otras mujeres sea más fácil, de ellas he aprendido y espero seguir aprendiendo porque estoy convencida de que unidas podemos construir una mejor sociedad para Colombia.

– Usted es un referente feminista para muchas mujeres colombianas. ¿Qué piensa de eso?

Por eso me llena de emoción ser la alcaldesa de la generación que nacerá durante mi Alcaldía. Espero que cuando Bogotá cumpla 500 años en el 2038, las niñas y niños que nacerán durante los próximos 4 años crezcan en un país libre de clasismo, de machismo, de racismo, homofobia y xenofobia; será la generación que nació con una mujer en el poder, que creció con los derechos de primera infancia completos, en una ciudad con cultura ciudadana del siglo XXI, con movilidad sostenible, seguridad que protege la vida y el bien privado, en una ciudad de libertades y 24 horas, en la que tendrán educación gratuita y de calidad desde la primera infancia hasta educación superior y con oportunidades de empleo digno.

– ¿Tuvo una infancia feliz?

Tuve una infancia feliz, pero atravesada por el dolor de la muerte trágica de mi hermanita menor. Mi madre siempre estuvo para mí, juntas superamos etapas complejas y juntas hemos salido adelante. No hay nada que me llene más de orgullo que haber vivido para darle a mi madre este logro y felicidad. A ella le debo todo, por ella estoy donde estoy.

– ¿Qué recuerdos tiene más presentes al lado de su hermana Martha?

Éramos muy niñas cuando ella murió, yo apenas tenía 4 añitos, mi recuerdo está ligado a las risas, al juego, a la compañía. El dolor de su pérdida me ha acompañado toda la vida.

– ¿Cómo es su relación con sus hermanos?

Los adoro, son la luz de mis ojos. Dios te quita y a la vez te da, es mi mayor bendición tener 6 hermanos y poder compartir mi vida con ellos.

– ¿Qué faceta aún no conocen los colombianos de usted?

Muchas, no suelo mezclar mi vida personal con la vida política y pública, aunque debo decir que entre más pasan los años en la política electoral, más expuesta ha sido mi vida pública y más me han conocido los colombianos. Saben que soy una amante a los libros, una estudiante incansable, una mujer verraca, hecha a pulso pero también muy alegre, me fascina cocinar, bailar, estar con mi familia; una mujer que escucha, que se deja convencer de mejores argumentos y que debe aprender más el don de la paciencia.

– Medios nacionales e internacionales han titulado cosas como: ‘La nueva alcaldesa de Bogotá es lesbiana’. ¿Qué piensa que se haga tanta mención sobre su orientación sexual?

Me siento orgullosa de ser quien soy: mujer, diversa, hija de una maestra, la mayor de 6 hermanos y la primera alcaldesa electa de Bogotá, eso es lo que la ciudadanía eligió en las urnas, una mujer con una historia de vida como la de ellos, con una madre como la de ellos, con una familia como la de ellos. Bienvenidos al siglo XXI.

– ¿Cómo ve la representatividad femenina colombiana?

Excelente, hemos avanzado mucho, yo soy de las que prefiere ver el vaso medio lleno, reconocer todos los logros que alcanzamos y saber que debemos seguir trabajando, y muy fuerte, para conquistar más esferas de poder en múltiples sectores, no solo el político.

– ¿Emocionalmente cuánto le ha costado denunciar la parapolítica y liderar sendos debates en el Senado?

No es nada fácil saber que están a punto de matarte, esto tiene un costo emocional muy alto. Pero aproveché para dedicarme al estudio y pasar horas felices, leyendo en la biblioteca de la Universidad. Nunca me ha faltado carácter para decir en voz alta lo que pienso, para denunciar lo que está mal, callar es más costoso emocionalmente que denunciar.

– Por esas denuncias debió salir del país. ¿Cómo vivió el exilio?

Fue difícil tener que salir de Colombia para salvar mi vida porque no era una decisión que tomaba por gusto sino por protección. Pero como todo en la vida tienes dos posibilidades, te quedas con lo negativo o conviertes cada adversidad en una oportunidad, y fue allí cuando gané mi beca para hacer el doctorado (en Ciencia Política).

– Antes usted intentó seguir la carrera de medicina, hasta ganó una beca en Polonia, pero tras la caída del Muro de Berlín no pudo viajar y hacerla efectiva. ¿Siente que las cosas pasan por algo? ¿Sueña aún con ser médica?

(Risas) Sin duda. La vida me tenía preparada otra ruta para mi destino. Ya no sueño con ser médica, me he preparado mucho para servir desde la administración pública, este es el camino que construí y en el que estoy caminando, segura de hacer lo correcto.

– ¿Cómo la marcó hacer parte de la Séptima Papeleta?

Muchísimo, fue la primera vez que aporté a la sociedad para un cambio político, y conseguimos la Constitución de 1991. Desde ese momento aprendí la fuerza de la ciudadanía en la política y gané amigos entrañables que son como mis otros hermanos.

– ¿Qué mensaje les quisiera dar a las niñas que sueñan con ser políticas?

Que si lo que las hace felices es servir a la ciudadanía, lo hagan sin dudarlo, que hemos avanzado y seguiremos haciéndolo por ellas y para que a ellas les toque un poco más fácil, que sepan que hay muchas mujeres que nos hemos esforzado para abrir el camino a su crecimiento. Tengo una enorme esperanza en que las niñas de hoy y las que vienen vivan en un mundo diferente, en que no tengamos que pelear por el cumplimiento de cuotas de género sino que seamos mayoría en la política como somos en la población.

– ¿Sueña con ser Presidenta?

Sueño con ser la Mejor Alcaldesa en la historia de Bogotá.

Comparte este contenido:
Page 94 of 431
1 92 93 94 95 96 431
OtrasVocesenEducacion.org