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Los motivos por los que los jóvenes de Benín alzan la voz

Redacción: El País

Diversos colectivos del país africano se reúnen por primera vez para luchar por la defensa de los derechos humanos y hacer oír sus reivindicaciones

“Hay que dejar claro que uno de los principales problemas que afrontamos los jóvenes en Benín es la falta de empleo. Nos esforzamos durante años en formarnos. Es un gran sacrificio económico para nosotros y para nuestras familias y al final no encontramos un empleo digno. Si optamos por emprender y montar nuestro propio negocio, se nos niega la financiación. Además, no se nos escucha, no hay plataformas donde hacer oír nuestra voz”, explica Arouna Karim Kpera, presidente de AJEG una organización de jóvenes que agrupa y ayuda a aquellos que no encuentran trabajo al finalizar la universidad.

Es uno de los muchos grupos creados en el norte de Benín para canalizar la voz de los jóvenes, las mujeres o los campesinos, entre otros colectivos. 30 de ellos se reunieron el pasado mes de febrero por primera vez en su historia en la ciudad de Nikki, en el norte del país, para compartir inquietudes y buscar líneas de trabajo en común con las que reivindicar sus derechos y crear una plataforma que permita canalizar sus demandas hasta las personas que toman las decisiones en el país. Un encuentro auspiciado y facilitado por la Fundación Salvador Soler y la ONG OAN International.

“La situación de los derechos humanos en este país es para reírse”, y de hecho Zouliatou Alidou Issaka suelta un par de carcajadas sonoras antes de continuar con su discurso. Ella pertenece a Groupement des Femmes, una asociación de mujeres jóvenes. “En Benín no tenemos eso. Son los que están en el poder, los políticos, los que escriben manuales sobre eso. Pero nosotros no tenemos ningún derecho, los derechos humanos no existen para los pobres. Somos los pequeños y, a pesar de eso, intentamos salir adelante”.

“En Benín las mujeres sufrimos mucho por la falta de medios”, continúa Issaka. “Los maridos no nos dan los medios para levantarnos, para llevar a los niños al colegio. Los padres no son capaces ni de dar el desayuno o la comida a sus hijos. Cada vez que el niño necesita algo, como una fotocopia para el colegio, somos nosotras las que nos ocupamos de ello”. Por eso desde Groupement des Femmes organizan actividades y promueven pequeños negocios para que “las mujeres podamos salir adelante y nos empoderemos. Queremos que se nos escuche y se nos haga caso”.

Nosotros no tenemos ningún derecho, los derechos humanos no existen para los pobres. Somos los pequeños y, a pesar de eso, intentamos salir adelante

“El desempleo juvenil es muy alto en Benín”, insiste Zoulkarnaïne Yinde, de la ONG Jedes Besen Sia. “El gobierno nos empuja a ser emprendedores, pero no pone los medios para que tengamos acceso a la financiación. Tienes que tener tu propio dinero para emprender. ¿Quién puede permitirse eso? Los de siempre. Tenemos formación, pero no tenemos los medios para ponerla en práctica”.

En Benín, el 70% de los jóvenes entre 15 y 35 años solo encuentran trabajo en el sector informal, como apunta el PNUD. Son personas con trabajos muy precarios. Estos datos darían a entender que en el país africano el problema del subempleo es más fuerte que el del desempleo, que alcanza al 30% de ese grupo de edad. Los trabajos del llamado sector informal facilitan solo la supervivencia diaria de las personas que los desempeñan y, prácticamente, no permiten el ascenso social, y relega a estos trabajadores a la pobreza de por vida.

La situación de las mujeres, sobre todo de las que no tienen estudios o solo han cursado estudios primarios, es todavía peor. Hay grandes diferencias en la alfabetización de la población: el 45,1% de los varones entre 15 y 24 años son analfabetos, mientras que entre las mujeres de la misma edad el porcentaje se eleva al 69,2%, según UNICEF. Además, el acceso a la educación es más difícil y deficitario en las zonas rurales. Igualmente, la mayoría de los servicios se concentran en las áreas urbanas mientras que los pueblos y aldeas se ven privados de hasta los más básicos. De ahí que la totalidad de las organizaciones reunidas en Nikki enfaticen “la necesidad de promover, como primera medida, el acceso a la educación de todos sin distinción”.

Ante la falta de oportunidades, a los jóvenes de las zonas rurales no les queda otro remedio que migrar hacia las grandes ciudades del país en busca de un trabajo que tampoco encuentran allí. De hecho, la población rural en Benín ha descendido del 91% que representaba en 1960 al 53% en 2017, afirma el Banco Mundial. Es por eso por lo que muchos de estos grupos piden, también, coordinar actividades e iniciativas para frenar el éxodo rural. Una de las propuestas que se presentó contempla la formación de los jóvenes agricultores para que opten por la agricultura bio.“Cavamos nuestra tumba con nuestros dientes”, afirma Kpera. “No sabemos lo que comemos. En el campo utilizamos todo tipo de productos tóxicos que nos imponen las multinacionales. Hay que buscar una alternativa a todo eso que promocione una agricultura de calidad y saludable”. Su ONG ha comenzado a formar en los pueblos grupos de jóvenes que optan por huertas bio. El siguiente paso será la creación de un centro para la comercialización de estos productos y un restaurante para su degustación.

En las áreas rurales del norte de Benín, la mayoría de estas organizaciones ven el regreso a la agricultura como una tabla de salvación para muchos jóvenes y piden más medios para el campo, como su mecanización, líneas de financiación y mejores condiciones de vida para las personas que optan por esta actividad. Igualmente, muestran su preocupación por la deforestación y, por eso diseñan proyectos destinados a frenar este fenómeno, como la formación de jóvenes en la protección y explotación de árboles endémicos de la zona. Entre estos destaca el karité (Vitellaria paradoxa) y el neré (Parkia biglobosa).

Los maridos no nos dan los medios para levantarnos, para llevar a los niños al colegio. Los padres no son capaces ni de dar el desayuno o la comida a sus hijos

De la explotación del primero viven unas 200.000 mujeres en Benín, según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca beninés. Pero es un sector que puede generar mayores ingresos si se desarrolla a fondo. El segundo está más amenazado. Tradicionalmente, sus frutos servían para condimentar los alimentos. Desde la introducción de los cubos de caldo su uso prácticamente ha desaparecido y por eso se corta. “Queremos promocionar el uso del neré que es mucho más sano que los compuestos industriales que ahora se usan y que tienen mucha sal y otros elementos que desconocemos. Podría ser una importante fuente de trabajo para muchos jóvenes, al mismo tiempo, permitiría conservar una especie en peligro de extinción, frenar el cambio climático y, además, ayudaría a mejorar la salud de la población”, explica Goounou Bashirou Sariki Imorow de la ONG Ajeced.

Otra de las grandes preocupaciones de los jóvenes reunidos en el Foro de Nikki es el de la degradación del medioambiente y la gestión de los residuos. “Las bolsas de plástico están por todas partes y la administración no hace nada para cambiar la situación. No hay concienciación, no hay servicio de recogida de basuras… ¿Qué hacen los políticos con nuestros impuestos?”, se pregunta Imorow. De hecho, antes de comenzar las sesiones del encuentro, la mayoría de las organizaciones participaron en un ejercicio de limpieza en la zona del mercado de la ciudad. Los sacos con la basura recogida fueron, luego, depositados delante de las puertas del Ayuntamiento de la ciudad para denunciar la inacción de las autoridades locales.

Una reivindicación no exenta de riesgos ya que todos los grupos insisten en que en los últimos años la libertad de expresión en Benín se ha visto reducida. “La crítica a la gestión administrativa no está permitida. Existen prisioneros políticos en el país, aunque nadie hable de ellos. Son personas que han criticado al Gobierno o a los ayuntamientos”, explica Imorow. “En cuanto a la libertad de expresión todavía queda mucho por hacer porque personas que han dicho la verdad están en prisión”, añade Kpera. El último informe de Reporteros Sin Fronteras avala estos datos y pone de manifiesto que en los últimos años ha habido un continuo retroceso de la libertad de expresión y de prensa en el país.

Esta situación no parece amedrentar a los jóvenes. Estos han creado una red de asociaciones civiles de la zona de Nikki que trabaja por la buena gobernanza y la transparencia. “Como ciudadanos vigilamos a la administración en temas como el de las infraestructuras o la rendición de cuentas y la transparencia. Los políticos tienen que rendir cuentas al pueblo. Igualmente trabajamos en la educación de los comportamientos de la población”, afirma Yinde.

El primer Foro de Nikki ha sido valorado por todos los participantes como una experiencia muy positiva, un medio para empezar a unir fuerzas y visiones y “trabajar todos juntos por la defensa de los derechos de los hombres y mujeres de Benín, especialmente de los jóvenes. Esta es una buena plataforma para que nuestra voz y nuestras reivindicaciones sean oídas. Solo así, unidos y sin miedo, conseguiremos un país mejor para todos”, afirma Kpera.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/07/09/planeta_futuro/1562665552_814180.html

 

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Africa: The role of research in boosting education

Africa/ 26.07.2019/ Source: www.newtimes.co.rw.

 

A group of six students from African Leadership University, during their first year at the campus, were challenged by their leaders to work on a business idea that will see them create job opportunities for other young people out there.

According to them, because of the skills, the ideas, resources and the time they had as students, they were going to make it, or so they thought.

Surprisingly, when they started working on the idea, which was using certain raw materials to produce papers, they ended up making more than six trials without coming up with the desired product.

This consumed their time, resources and energy.

Later, it came to their attention that they had less knowledge about how things were supposed to be done and at the same time hadn’t done enough research about what they were going to do.

Educators should ensure that learners are assisted in educational research. File.

“First of all, we didn’t have knowledge on how to develop a business plan, market our products and convince people to buy what we were to make,” says Kevin Shema, one of the students.

Although teachers cannot provide everything to learners when it comes to research, educators believe that students can’t handle everything by themselves either.

The question is, how should educators ensure that learners are assisted as far as doing educational research is concerned?

According to Aime Prince Lionel Murara, the deputy national coordinator in charge of operations and partnership in Education for Nations and Humanitarian Africa (ENHA), educators are one of the key elements in academic institutions, especially when it comes to effective teaching.

He notes that one of the major roles of educators is to help students learn how to solve new and emerging  problems, as well as be able to combine multiple perspectives to reach students’ goals.

“They should focus on finding and using information successfully, which is an essential skill for life and work to any learner inside and outside the school environment,” he says.

However, Murara says the good news is that in this 21st Century, students can be ahead of teachers in terms of discovering new things.

Learners have more information at their fingertips than before, which means the teacher can just come in to guide them, he says.

Depending on the age of the student, Diana Nawatti, the head teacher at Mother Mary Complex School in Kigali, believes that opting for an activity that involves all the students in class is important, adding that a teacher can decide on whether it will be teacher or student-centred learning.

She explains that this is important because it helps the teacher find out what is really needed for their students to work and come up with something meaningful.

She points out that teachers should understand that schooling students on research is paramount, and when the above is observed, it makes things easier on both sides.

Besides, Nawatti notes that it’s vital to create time for this particular activity.

This, according to her, helps and gives ample time for students to focus on analysing and synthesising information, rather than the mechanics of the research process.

Another point, the head teacher says, is that it’s also common to find out that most learners end up trusting everything they get from the internet, as most of them don’t take time to fully evaluate their sources.

When enough time is given with guidance from teachers, she says it’s easy for students to come up with relevant and well-researched ideas that will help not only at school but also when they face the real world.

She adds that depending on the age of a student, it’s the role of the teacher to make sure whatever the students are searching is secure and educative.

Freedom Kabera, a law student at University of Kigali, is of the view that educators should thrive to help learners by finding and getting them good and reliable sources for research.

When it comes to secondary research, he says it’s easy to find information that is not accurate and sometimes may not have the facts, and this is where an educator comes in to guide students.

Alternatively, he says, it’s important for institutions to subscribe to learning materials for their students and even have a well-equipped library that will see students succeed as far as educational research is concerned.

“Educators should learn how to be patient and resilient, keeping in mind that there are challenges when it comes to such assignments,” adds Kabera.

In order to achieve good teaching, Nawatti points out that the skilful use of well-chosen questions to engage and challenge learners, and to consolidate understanding, is an important feature, as is the effective use of assessment learning, especially when it comes to research.

Murara says Rwanda’s education is perfectly observed to be on a progressive advancement. Students in primary and secondary schools are able to carry out different research methodologies by the aid of computers, tablets, and libraries.

The main purpose of the research, he says, is to get deep into the topic so that something helpful can be churned out, which can be helpful for everybody and used in that particular niche sector.

Way forward

“Many students do not understand that research is an important aspect in their academic enrolment,” Murara says.

This is why teachers should try their best to build up a wall of inspirational encouragement to support students in their path of carrying out different research measures.

This, he says, can be done by providing periods meant for research, especially regarding various courses.

“Research is not only helpful to students because teachers are also able to easily understand the students’ views, which is, therefore, simultaneously beneficial,” he says.

Alphonse Uworwabayeho, a lecturer of mathematics at University of Rwanda, says teaching students with no idea regarding the topic is more complicated than having at least some knowledge on what is to be taught.

He says this is why teachers should, therefore, facilitate students in enhancing themselves towards various research methodologies with a firm enclosure.

Meanwhile, Murara notes that insufficiency of research materials is the first challenge that prohibits research from developing further.

In some schools, he says, there is low or no access to libraries as well as computer devices to support them with research.

Moreover, Uworwabayeho points out that accuracy is also a challenge due to the fact that the information, mainly on websites, is provided by people and there is no guarantee of relevance or accuracy.

“This is why analysis and critical thinking are both necessary in carrying out research,” he notes.

As far as research among students is concerned, the lecturer says inaccuracy and insufficiency of resources take the lead in gaps intended to restrict the efficiency of research.

On the other hand, Murara says teachers are also considered among the major beneficiaries of research.

He says this can be highlighted under the fact that there is a big difference between the yield of a teacher who does research and a teacher who doesn’t do research.

“Knowledge has no limitations; different sources can, therefore, be gathered to shape smart students, ready to stand against different challenges facing the world, under the surveillance of an educator,” adds Murara.

Source of the notice: https://www.newtimes.co.rw/lifestyle/role-research-boosting-education

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Liberan a 32 niños soldados en Sudán del Sur con apoyo de Unicef

África/Sudán del sur/25 Julio 2019/Fuente: Prensa Latina

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) confirmó hoy la liberación de 32 niños reclutados por grupos insurgentes en Sudán del Sur.
Según el organismo internacional, la puesta en libertad de los menores ocurrió la víspera en el condado de Leer, en el norte de esta nación africana.

El comunicado de Unicef precisó que ‘se trata de la primera liberación formal en el estado de Unidad, una de las áreas más duramente golpeadas por el conflicto’ interno en el transcurso de varios años.

Todos los rescatados son varones de 13 a 17 años de edad, informó la fuente, que recordó el carácter ilegal de la incorporación de menores a las agrupaciones bélicas.

El representante de Unicef en Sudán del Sur, Mohamed Ag Ayoya, subrayó que se trata de seres humanos privados de su infancia, quienes ‘han visto cosas que nunca deberían haber presenciado’. No obstante, agregó, estamos a tiempo de darles un futuro.

De acuerdo con el reporte, los recién liberados fueron inscritos en un programa de reinserción social que les brindará educación y capacitación profesional, con el respaldo de Naciones Unidas.

Hasta el momento, Unicef apoyó la liberación de tres mil 143 niños soldados en este territorio africano a partir del estallido de la guerra civil en 2013.

Cálculos de la entidad señalan que unos 19 mil niños son utilizados actualmente por agrupaciones armadas en Sudán del Sur.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=293140&SEO=liberan-a-32-ninos-soldados-en-sudan-del-sur-con-apoyo-de-unicef
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UNESCO: Un proyecto de alimentación sostenible permite un nuevo comienzo para mujeres migrantes vulnerables

África/Nigeria/25 Julio 2019/UNESCO

Ayudar a las mujeres nigerianas migrantes vulnerables en Sicilia para que encuentren un trabajo de larga duración en el sector alimentario no es más que una de las tantas ideas innovadoras del programa “Design for Sustainability (DfS)” [Diseñar la sostenibilidad] de Gaia Education.

Gaia Education (link is external), una organización internacional establecida en Escocia (Reino Unido), que posee 14 años de experiencia en el ámbito de la Educación para el desarrollo sostenible (EDS), se encuentra activa en 54 países y seis continentes. Su programa DfS dirige programas presenciales y de aprendizaje basados en proyectos para proporcionar a los alumnos de todas las edades y de culturas diferentes los conocimientos, las competencias y los instrumentos de reflexión crítica necesarios para construir una sociedad que utilice de manera más eficaz la energía y los recursos, distribuya las riquezas equitativamente y se esfuerce en mejorar la calidad de vida.

Gaia Education es un asociado principal del Programa de acción mundial para la EDS (GAP) de la UNESCO y fue nominada por el Premio UNESCO-Japón para la EDS en su edición de 2018. La UNESCO se esfuerza en promover la EDS mediante el GAP, un programa que tiene como objetivo estimular e intensificar la acción con miras a acelerar los progresos en favor del desarrollo sostenible.

El Programa DfS de Gaia, que cuenta con más de 19.000 graduados y 11 organismos asociados, sigue un método basado en las cuatro dimensiones de la sostenibilidad: social, ecológica, económica y filosófica. Sus formaciones sacan provecho de la experiencia alcanzada por otros ejemplos en los barrios ecológicos más exitosos del mundo en aras de estimular la transformación personal. Los participantes vuelven a sus comunidades con planes viables y competencias prácticas para garantizar la transición hacia modos de vida sostenibles.

“Tenemos tres tipos de público diferentes – los agentes del cambio, los agentes de la “glocalización” y las personas facultadas – cada uno en un nivel de compromiso diferente”, explicó May East, la directora del programa. “Los agentes de la “glocalización”, de los que yo misma formo parte, han sido sensibilizados desde hace tiempo sobre lo que ocurre a escala local, pero también están en sintonía con las tendencias mundiales”.

“Esto supone que debemos disponer de los materiales pedagógicos y métodos más recientes, mientras pasamos rápidamente de un desarrollo sostenible a un desarrollo regenerativo. Debatimos acerca de cómo hacer que prosperen los lugares en que vivimos y trabajamos, yendo más allá del simple mantenimiento de un equilibrio precario.”

“Los agentes del cambio provienen del “Norte global” y de una sociedad de alto consumo, y han llegado a un punto en el que se dan cuenta de que deben reconsiderar sus modos de vida. Las personas facultadas provienen del “Sur global” y las ayudamos a pasar de la creación de un proyecto de ayuda al establecimiento de un proyecto centrado en los medios de subsistencia, que coloca a los productos en los mercados éticos y los da a conocer entre las empresas”, afirmó May.

El programa se examina con regularidad y el 92% de sus cursillos han recibido notas de “bueno” o “excelente”. Se solicita la participación de examinadores externos para que evalúen el aprendizaje basado en determinados proyectos.

“Nuestro éxito se debe al hecho de que hay mucha coherencia entre lo que enseñamos y lo que realmente somos. No enseñamos algo que sería como un espejismo en el desierto, sino que recopilamos informaciones sólidas sobre todas las tendencias que reconsideran la presencia humana en el planeta mediante la EDS”, afirmó May. “Evaluamos la aptitud para el cambio de cada uno de los participantes y proporcionamos un entorno de aprendizaje pertinente para la etapa siguiente, tanto para una pequeña como para una gran etapa.”

El programa DfS se inició en 2005, justo en el momento en que se presentó el Decenio de las Naciones Unidas para la EDS, y adquirió importancia en la medida en que fue siguiendo a este movimiento.

“Sabemos que hemos logrado lo que nos proponemos cuando creamos un entorno de aprendizaje que permite que los alumnos accedan a condiciones de vida y de trabajo más sostenibles”, afirmó May.

Courage Chocolate (link is external), un proyecto temático que se lleva a cabo actualmente en la isla de Sicilia (Italia), se dirige a las mujeres jóvenes migrantes, en su mayoría provenientes de Nigeria, que buscan allí una nueva manera de vivir, pero que, por el tráfico humano, son al mismo tiempo muy vulnerables.

“El programa tiene por objeto reforzar las capacidades de estas jóvenes, algunas de ellas víctimas de traumas y otras con niños pequeños que deben alimentar, en Iblei, una región que posee la mayor diversidad de plantas de Sicilia”, explicó May.

“Desarrollamos conjuntamente una trayectoria de EDS con ellas, comenzando por un componente de diseño social, enseñándoles a tomar decisiones y a comunicar, además del propósito ecológico. En esta fase, trabajamos en el terreno y les enseñamos las diferentes hierbas medicinales y aromáticas a partir de las cuales fabricarán cosméticos, o productos alimenticios, fundamentalmente chocolate”, dijo May.

Con la etiqueta Courage Chocolate, el proyecto creó recientemente seis tipos de chocolate aromatizado con hierbas, y fue recompensado (link is external) en el continente, por TuttoFood, en Milán, por su “responsabilidad inclusiva”.

“En nuestras actividades tenemos presente que la transición y el cambio deben llevarse a cabo que lo querramos o no. O nos hacemos cargo del cambio o nos convertiremos en víctimas”, afirmó May.

Fuente: https://es.unesco.org/news/proyecto-alimentacion-sostenible-permite-nuevo-comienzo-mujeres-migrantes-vulnerables

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Empoderar a los jóvenes de regiones rurales gracias a la formación profesional en Madagascar

África/Madagascar/25 Julio 2019/Fuente: El país

El programa de Desarrollo de Capacidades para la Educación (CapED) se esfuerza por combatir el desempleo y trabaja en favor del reforzamiento del sector de la educación y formación técnica y profesional (EFTP) en Madagascar desde 2010. También tiene por efecto la reducción de las migraciones urbanas y de la cantidad de trabajadores insuficientemente cualificados, en la medida en que empodera a las personas y les proporciona las competencias correspondientes a las necesidades del mercado local, algo que les permite conseguir un empleo in situ en vez de tener que migrar hacia las grandes ciudades para buscar trabajo.

Por ejemplo, a través del apoyo de los asociados locales tales como el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el PNUD, que contribuyen con el Programa con 1,75 millones de dólares estadounidenses, CapED ha reforzado 17 centros de formación profesional y proporcionado formaciones profesionales a los jóvenes no escolarizados del ámbito rural en cuatro regiones experimentales, en los ámbitos correspondientes a las necesidades del mercado laboral. De este modo, 2.918 jóvenes han sido formados desde 2014.

Asimismo, otros programas tienen por objeto mejorar la solvencia financiera de 750 locales, en particular de las mujeres que viven en la región de la reserva natural de Tsingy. El primero de estos, permite que las mujeres adquieran las competencias profesionales en agricultura, elaboración de productos artesanales, espíritu empresarial, contabilidad y alfabetización centrada en el empleo para vender los productos a los hoteles asociados de los alrededores. El segundo programa, forma y acredita lo mismo a mujeres que a hombres en los oficios vinculados con el turismo local sostenible, como por ejemplo, para convertirse en guías turísticos.

Además de contribuir al empoderamiento de las personas, CapED ayuda a que el país mejore de forma sistemática el suministro de EFTP en el plano nacional. Tras el éxito del programa CapED en Madagascar, el Presidente hizo un llamamiento para que se aplicara la primera Política Nacional para el empleo y la formación profesional con el objetivo de aumentar las oportunidades mediante el reforzamiento de la EFTP centrada en la demanda. En 2015, esta política, que fue elaborada gracias al apoyo del CapED, fue adoptada oficialmente, y se inició un Plan de Acción Operacional Quinquenal (2016-2021).

Basándose en estos logros, el CapED apoyó en 2018 la elaboración de un Marco Nacional de Cualificaciones (CNQ) en el país. El Programa ayudó también a establecer y dirigir un proceso de reconocimiento de las competencias anteriores en todo el país, algo que ayuda a que las personas documenten oficialmente sus capacidades y conocimientos adquiridos a lo largo de toda su vida con miras a facilitar el acceso a un empleo formal. En 2018, el proceso fue oficialmente legalizado en Madagascar y el CapED ha llevado a cabo una prueba experimental tras la cual 78% de los candidatos lograron obtener sus certificados.

En el futuro, el CNQ será perfeccionado y podrá facilitar la certificación de las capacidades adquiridas con anterioridad. El Programa también pretende seguir apoyando a los centros de formación profesional para llegar a una mayor cantidad de jóvenes no escolarizados de las regiones rurales y garantizar su formación.

Fuente: https://es.unesco.org/news/empoderar-jovenes-regiones-rurales-gracias-formacion-profesional-madagascar

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Camerún: Planchado de senos. Una tortura a las niñas para que no lleguen a mujeres

África/Camerún/25 Julio 2019/Fuente: El país

Es una práctica tradicional apenas investigada que se realiza a adolescentes de África occidental para evitar la atención masculina. ¿Soluciones? Camerún ha logrado un modo de reducir su incidencia

«Yo iba al colegio en aquel entonces. Una mañana mi madre me despertó y me pidió que fuera a su dormitorio. Me dijo que ahora que me habían empezado a crecer a los pechos había una práctica para evitar que fueran enormes. No sabía lo que me esperaba». Este es el testimonio de Bettina Codjie, de 25 años y nacida en Lomé, capital de Togo. Ella es estudiante por las mañanas y trabaja como encargada de redes sociales en una empresa de comunicación digital por las tardes. También fue una de las niñas que sufrió el planchado de pechos al inicio de su pubertad.

Múltiples son las violencias que sufren las mujeres a lo largo de su vida: violaciones, mutilación genital, matrimonios precoces, explotación sexual y asesinatos quizá sean las más mediáticas, las más denunciadas. Pero no las únicas. Uno de los maltratos invisibles es el planchado de senos. Según la definición de las Naciones Unidas, es «la práctica dolorosa de masajear o golpear los pechos de las niñas con objetos calientes para suprimir o revertir el crecimiento de estos». En algunos lugares se opta por los vendajes compresivos.

Se practica fundamentalmente en Camerún, pero también en otros países africanos… y hasta a Europa ha llegado. A principios de 2019, el diario británico The Guardian descubrió varios casos en el Reino Unido y que unas mil niñas migrantes y de la diáspora se encontraban en riesgo, lo que obligó al Gobierno a emitir un comunicado recordando que se considera una violencia contra los menores ilegal y perseguida por la ley.

Naciones Unidas ha calificado el planchado de senos como una de las cinco violencias contra la mujer menos documentadas del mundo. Diversos informes mencionan que unos 3,8 millones de adolescentes africanas la han podido padecer y citan a la ONU como fuente de esta estimación, pero no existen datos contrastados. «Es probable que más de cuatro millones de niñas hayan sido sometidas a esta práctica. Actualmente resido en Togo, donde recopilamos datos con 3.045 madres en la región de Kara y al 12% de ellas se les había realizado. Sé que también se hace en Nigeria, Costa de Marfil, Burkina, Guinea Conakry o en Sudáfrica, pero [la incidencia] no se ha documentado con estudios», advierte el antropólogo Flavien Ndonko.

Bettina Codjie, estudiante y bloguera de Togo que sufrió el planchado de senos en su pubertad y hoy advierte a otras jóvenes de la peligrosidad de esta práctica.
Bettina Codjie, estudiante y bloguera de Togo que sufrió el planchado de senos en su pubertad y hoy advierte a otras jóvenes de la peligrosidad de esta práctica. INSTAGRAM DE BETTINA CODJIE

Ndonko fue uno de los autores del único recuento de casos realizado hasta la fecha. Tuvo lugar en Camerún en 2005 a iniciativa de la agencia de cooperación alemana (GIZ) y la Asociación Renata, una de las pocas en el mundo que ha investigado y ha trabajado en campañas de sensibilización. Ellas bautizaron esta práctica con el nombre por el que se conoce y aportaron unos resultados que revelaron que el 24% de las casi 6.000 niñas y mujeres encuestadas habían sido sometidas a ella y que otros 2,3 millones se encontraban en riesgo en este país. En algunas provincias la prevalencia ascendía al 53%.

Es un asunto tabú que se realiza en secreto en el hogar, relegado a la intimidad de la relación madre-hija. «La gente tiene dificultades para hablar de ello porque es como una cosa oculta que no deberíamos divulgar. Las personas que lo practican están en las aldeas. En mi caso, sé que no fue iniciativa de mi madre, sino de sus tías que están en el pueblo», indica la estudiante Codjie.

La razón de esta tortura es lograr que los pechos de las niñas no llamen la atención para evitar que los hombres se sientan atraídos por ellas, retrasar al máximo el inicio de la vida sexual de las chicas, prevenir el acoso, los embarazos no deseados… Aunque no se sostiene esta teoría: en Camerún, los últimos datos disponibles del Fondo de la Población de la ONU (UNFPA) revelan que el 30% de las mujeres se quedan embarazadas antes de los 18 años.

Betty Codjie no cree que haya relación entre el planchado de senos y la prevención de embarazos no deseados, tal y como sostiene la creencia popular. «Estos tienen que ver más con la falta de acceso a métodos anticonceptivos», afirma la chica. Las jóvenes como ella saben que deben conseguirlos si van a mantener relaciones sexuales, pero les echa para atrás porque el sexo está mal visto si se trata de una mujer soltera. De hecho, solo el 13% de las mujeres entre 15 y 49 años utiliza métodos anticonceptivos modernos, según la UNFPA. «Te preguntan si es que te vas a acostar con un tío… Todavía hay una cierta moral de que no debes tener relaciones sexuales. Para pedir las píldoras anticonceptivas aún necesitas mucho coraje, y las chicas al final se quedan embarazadas».

En la mayor parte de casos, el planchado lo realizan las madres y los objetos más utilizados son piedras lisas, espátulas, palos de escobas o similares, e incluso cinturones para atar alrededor del pecho. «Mi madre fue a buscar un bastón y me explicó que tenía que golpearme todas las mañanas, al amanecer. Me pareció un poco raro, no lo entendía. Cuando los pechos empiezan a crecer, duele. Así que cuando te golpean, es peor…», afirma la joven. Codjie fue advertida de niña de que cuando le empezaran a crecer los senos, los hombres la mirarían. Que su desarrollo era una manera de provocarlos.

Philomena, de 39 años, usó esta piedra calentada al horno para planchar los pechos de sus hijas. Imagen tomada en Yaundé, Camerún, en 2007.ampliar foto
Philomena, de 39 años, usó esta piedra calentada al horno para planchar los pechos de sus hijas. Imagen tomada en Yaundé, Camerún, en 2007. VERONIQUE DE VIGUERIE GETTY IMAGES

El martirio le duró a Codjie casi un mes con sesiones de 10 minutos cada mañana, pero acabó por rebelarse y dejó de acudir a su sesión matutina de golpes. No tuvo más problemas con su madre. «Ella se dio cuenta de que no me gustaba», reflexiona. Codjie piensa que en su caso no ha tenido consecuencias para su físico, pero en otros casos sí que se presentan problemas físicos y psicológicos a posteriori. Los primeros incluyen dolor, quistes, abscesos, cicatrices, daño permanente en los conductos de la leche, infecciones, fiebre severa, dolor intenso, quemaduras, deformación, reducción o agrandamiento del tamaño de los senos, caída prematura, e incluso la desaparición completa de uno o ambos.

Desde el punto de vista psicológico, se producen sentimientos de baja autoestima y la creencia entre las menores de que no deberían tener senos. «Todas las víctimas que hemos registrado padecían al menos un daño físico y/o psicológico», asevera Catherine Aba Fouda, portavoz de Renata. «Algunas han reportado tener dolores de cabeza, no pueden soportar que su pareja toque sus senos durante su intimidad y otras se han negado categóricamente a amamantar a sus bebés porque el simple contacto con el pecho les produce dolor». Coincide Codjie con esas sensaciones negativas: «No me gusta tocar mis senos o verlos. Simplemente no los encuentro bonitos».

Desde la ley hasta la educación sexual

En el año 2015, el Gobierno de Camerún desalentó la práctica al incluir una disposición en el nuevo Código Penal; en concreto el Artículo 277 establece que quien, de cualquier manera, interfiera con un órgano para inhibir su crecimiento normal, será castigado con prisión de seis meses a cinco años, multas de 100,000 a un millón de francos CFA (entre 170 y 1.700 dólares). «Pero aún no se ha aplicado, varias personas continúan ejerciendo libremente esta barbaridad sin ninguna preocupación», denuncia Aba Fouda.

«La solución es muy simple: abrir un diálogo sobre sexualidad y romper los tabúes al informar a los adolescentes sobre las manifestaciones y los cambios en la pubertad», propone Aba Fouda. Esto es, de hecho, la razón de ser de Renata. «Hicimos sensibilizaciones a través de charlas educativas en escuelas, iglesias, medios de comunicación, comunidad y asociaciones tradicionales interesadas; las estrategias de intervención varían según el entorno y el objetivo. Llevamos a cabo acciones de promoción ante los responsables de la toma de decisiones y esto produjo un resultado alentador».

Tras el escandaloso resultado de 2005, Renata y sus socios técnicos y financieros lanzaron una campaña de sensibilización internacional. Para ella se valieron de quienes llaman cariñosamente aunties, tías en inglés. Son en su mayoría las madres adolescentes que han sido víctimas del planchado a las que formaron para expandir su mensaje en contra de esta forma de violencia en los hogares, las iglesias y los medios de comunicación. Después de muchas intervenciones, realizaron otro estudio en 2012 y vieron que las cifras se habían reducido a un 12%.

Las noticias son bastante satisfactorias en los últimos tiempos porque las familias están comprendiendo la gravedad del fenómeno, y gradualmente abren el diálogo y la comunicación en torno a la sexualidad. «Esperamos continuar con nuestras acciones y deseamos realizar una nueva evaluación, pero carecemos de apoyo financiero», dice Aba Fouda. «Aproximadamente, 1,2 millones de niñas estaban en riesgo en 2013.  Pero desde entonces, esta cifra probablemente habrá disminuido dada la excelente campaña de sensibilización liderada por Renata», abunda el antropólogo Ndonko.

Codjie es también bloguera de moda y cosméticos, y se ha dado a conocer en la comunidad de Instagram de su país. Pero su labor de influencer no se queda solo en las compras. Ya más mayor, decidió compartir su experiencia después de leer en Facebook a una chica contando su caso y recuerda que hasta sus amigas se sorprendieron. «Es muy importante hablar abiertamente porque la mayoría de la gente no sabe de esto», indica. Su objetivo es evitar que otras jóvenes se dejen hacer lo mismo.

Y condena la práctica, desde luego. «No está bien. Como mujer, te van a empezar a crecer los senos y no veo la razón de detener ese proceso o de impedir que el desarrollo prosiga de forma natural; no podemos ir en contra de nuestra naturaleza y el hecho de que sea más por el placer de los hombres me molesta. Es machista, es una forma de opresión para la mujer. Es nuestro cuerpo».

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/07/09/planeta_futuro/1562676612_984314.html

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Egypt shifts education focus to improving quality

Africa/ Egypt/ 24.07.2019/ Source: www.al-monitor.com.

 

Malak Abdel Hakim, 15, was doing well at school before her parents forced her to drop out several months ago. The family lives in Mallawi, a city in the southern Egyptian governorate of Minya. Her father works in the Greater Cairo area as a doorman at a residential building in the Giza neighborhood of Mohandessin and barely earns enough money to support his family of nine. He turned a deaf ear to pleas from Malak’s teachers to let her finish her education, and decided it was time for her to stay home and help her mother with chores. Her older sisters had all dropped out of school at even younger ages to get married, and Malak, too, would have to «conform to social norms,» he insisted.

While the legal minimum age to get married is 18 in Egypt, child marriages are not uncommon in the poor marginalized southern communities, where girls are often married at early ages to alleviate their families’ financial burdens. Some families circumvent the law by postponing the registration of the marriages until the girls turn 18. A 2017 census by CAPMAS, Egypt’s national statistics agency, showed that 15% of Egyptian girls are married before they turn 16. But child marriage has been on the decline in recent years, largely due to awareness campaigns about the health implications of early marriage, including pregnancy and childbirth complications and higher risks of domestic violence.

Girls who marry early are also more likely to drop out of school. Yet in Egypt’s rural south, many girls drop out of school to earn daily wages for their families, many times working in agriculture, or staying home to look after siblings. Poor families often choose to invest in their sons’ educations with the hope they will grow up to become breadwinners.

Girls are also deprived of education due to gender-based violence. Parents worry their teenage daughters will be subjected to sexual harassment on their way to or from school, and some girls choose to drop out after experiencing abuse at the hands of their teachers.

An education program launched by CARE, an international humanitarian organization that has worked in Egypt since 1957, aims to change this grim picture and ensure safe education for all children, particularly girls.

«Thanks to a strong political will and donors’ contributions, there has been tremendous progress in recent years in closing the gender gap in education,» Hazem Fahmy, CARE’s country director, told Al-Monitor

In 2012, more than 95% of Egyptian children aged between 6 and 18 were enrolled in school, according to UNICEF. The quality of education, however, remained «a major challenge.» Last year, Egypt ranked 129th globally in terms of quality of education, according to the Spectator Index. Five years earlier, a report by the US Agency for International Development found that one in five third-graders in Egypt could not read a single word and 50% of students with five years of schooling were functionally illiterate.

Due to such statistics, the Egyptian government faces pressure to reform the education system. Overcrowding, poor teaching skills and violence in schools are among the problems the government is addressing as part of its plan to overhaul the system.

«The focus has now shifted from numbers to quality education,» Fahmy said. «We want to ensure that all students are benefiting from attending school and to prepare them for jobs and career opportunities.»

CARE has adopted a multifaceted approach to improve the learning environment and promote behavioral change in the Upper Egyptian governorates of Bani Sweif, Minya and Assiut. The program, launched in 2016, seeks to develop the infrastructure of schools, build the capacity of teachers and advance literacy in 32 targeted elementary schools. Engaging the local community in education is also part of the ambitious initiative.

Al Zeitoun Primary School in Bani Sweif, 145 kilometers (90 miles) south of Cairo, is one of 10 schools in the governorate that have undergone renovation financed by the Dubai-based philanthropic organization Dubai Cares, which works to improve children’s access to quality primary education in developing countries. The renovation has included upgrading the school’s electrical system, replacing windows and light fixtures, repairing water pipes and painting the walls and ceilings in bright colors. A fence has also been built around the school to curb truancy and protect students from trespassers.

«Something as basic as having bathroom doors fitted can make a huge difference, rendering the school student-friendly and a safe learning environment for the children, especially girls,» said Fahmy.

«We have also built small kitchens in some of the schools to ensure that the students get healthy meals,» he added.

Of the 1,100 students (half of them girls) at Al Zeitoun, 109 have been identified by teachers as having learning difficulties. They are attending an afterschool class to improve their reading and writing skills. The headquarters of the Community Development Association, a local nongovernmental organization, was chosen by the parents as the preferred venue to host the class due to its central location and proximity to the homes of many of the students. The class is part of a 36-session course that uses engaging reading material and fun activities to build the reading abilities of the students who are third- and fourth-graders. Each class is devoted to learning a single letter of the alphabet and to spelling words that begin or end with that letter.

Eleven-year-old Ne’ma Ali Omar shouts out the Arabic letter «Jeem» as she dribbles a basketball with one hand, getting ready to throw it into the hoop. When she misses, 10-year-old Rahma Farrag steps in and starts bouncing the ball while shouting out words that begin with the letter. She succeeds in throwing the ball through the hoop, much to the delight of the other children who cheer and clap.

«Activities of this kind help boost the children’s self-confidence and teach them team spirit while improving their reading skills. Some of the children were awfully shy and could hardly read or spell any words before attending these readability sessions. Now they come to the school library looking for new books to read,» Mohamed Abul Fadl, an Arabic-language teacher at the school, told Al-Monitor.

«Besides acquainting the teachers with the various methods and tools to improve children’s reading skills, we also gave them tips on how to develop their teaching skills,» Mona Kotb, field supervisor at CARE’s Education Program in Bani Sweif, told Al-Monitor.

«We advise them against using violence of any form to punish the students,» she said.

In remote southern communities where poverty is rampant, some teachers have been known to use violence and other excessive disciplinary measures, including beating children with canes, as a means of punishment. In one case, a teacher in Luxor cut the hair of two 12-year-old schoolgirls to punish them for not wearing a veil to school.

«The creation of school-based child protection committees has gone a long way in curbing bullying and other forms of violence in the targeted schools,» said Ali Khalaf, general manager of the Nasser Education Directorate in Bani Sweif. The directorate, a local branch of the Ministry of Education, has been partnering with CARE to implement the program.

The activation of student unions in some of the targeted schools is also helping change behavior by boosting students’ self-esteem.

«We have witnessed firsthand the impact the student unions have had on some of the students, giving them a voice and allowing them to communicate their needs to teachers and headmasters while helping develop their leadership skills,» said Khalaf.

Michelle Nunn, the president and CEO of CARE, is confident that Egypt’s education reforms will have far-reaching effects on the entire society.

«Girls’ education is part of the empowerment of women,» she told Al-Monitor after a recent inspection tour of some of CARE’s projects in Cairo, Minya and Assiut. «By accessing education, girls can potentially increase their family’s earnings by up to 20% annually. When women access education, they achieve greater productivity and well-being from a health perspective.»

«I hope that girls and women can realize their full potential and have the capacity to feel their own power in education, health and economic opportunities. There is so much potential still; if realized, it can be transformational for the entire society.»

Source of the notice: https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2019/07/care-tackles-girls-education-in-egypt.html

 

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