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Save the Children lanza “Alto a la guerra contra la niñez”, nueva campaña de concienciación

Por: almomento.

Save the Children lanza una campaña global en redes sociales el 16 de mayo para denunciar la realidad que cada día enfrenta la niñez en zonas de conflicto con el hashtag #StoptheWarOnChildren, #AltoALaGuerraContraLaniñez. En México se suman los embajadores de Save the Children Aida Cuevas, Benny Ibarra, Camila Sodi, Hash, Javier Poza, Lila Downs, Los Daniels, Natalia Lafourcade, Osvaldo Benavides, Pandora, Paola Longoria, Tiaré Scanda, Diana Bracho o Ingrid Coronado

«Todas las guerras son guerras contra la niñez». Estas palabras que pronunció la fundadora de Save the Children, Eglantyne Jebb, hace cien años, resuenan hoy más fuerte que nunca. En estos momentos, 1 de cada 5 niñas, niños y adolescentes en todo el mundo se encuentra atrapado en conflictos armados. Conflictos en los que a menu­do, y de manera intencional, se vulneran sus derechos fundamentales con total impunidad.

Los datos que presenta Save the Children son abrumadores:

  • 420 millones de niñas, niños y adolescentes, casi una quinta parte de la población in­fantil a nivel mundial, viven en zonas de conflicto[i].
  • El informe de Save the Children, Alto a La Guerra Contra La Niñez https://bit.ly/2JBEZtO revela que el número de violaciones graves de los derechos de la niñez en conflictos armados, constatadas y denunciadas por Naciones Unidas, se ha triplicado desde el año 2010.

“Nosotros no podemos obviar la durísima realidad en que viven millones de niñas, niños y adolescentes hoy, trabajamos con ellas y ellos a diario. Las consecuencias del conflicto y la violencia son devastadoras y ponen en serio peligro sus vidas y su desarrollo. Nos vemos en la obligación de denunciarlo y de pedirle a la sociedad que escuche sus voces. Atravesamos una crisis sin precedentes,etc.” comentó Maripina Menendez, CEO de Save The Children en México.

Según el reporte, la cifra de niños y niñas afec­tados directamente por casos verificados de violaciones graves en 2017 asciende a más de 25,000[ii], la más elevada que se haya registrado en la historia. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha identificado seis violaciones graves contra los derechos de los niños y las niñas en situaciones de conflicto armado: el asesinato y la mutilación; el reclutamiento y la utilización como soldados; la violencia sexual, especialmente contra las niñas; el secuestro; los ataques a centros educativos y o hospitales; y la denegación de acceso a la asistencia.

Las atrocidades perpetradas contra la niñez son una forma especialmente impactante de aterrorizar a la población y, por consiguiente, la táctica militar preferida de los grupos y fuerzas ar­madas de los conflictos actuales. En 2017 se registraron 1,432 ataques armados contra escuelas y hospitales[iii], el año más violento para niñas, niños y adolescentes hasta la fecha.

Además, les afectan significativamente las consecuencias indirectas de los con­flictos armados. Entre ellas se encuentran los desplazamientos. La falta de acceso a la alimentación, 4.5 millones de niñas, niños y adolescentes corren el peligro de morir de hambre. La interrupción de su educación[iv], 75 millones de niños y niñas no tiene acceso a la educación por culpa del conflicto[v]. O la falta de acceso a servicios públicos básicos como la sanidad o el agua y saneamiento.

Lamentablemente, la niñez en México no es ajena a las consecuencias de la violencia que experimentan niñas y niños en zonas de guerra. Aunque México no es un país en conflicto bélico, si ocupa el primer lugar de violencia entre los países que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Cada día mueren en el país más de tres niñas, niños o adolescentes a causa de la violencia[vi]. Las agresiones se repiten en la escuela, en la casa o en la comunidad, en forma de castigo físico y humillante, abuso sexual, omisión de atención y cuidados, u otras violaciones fruto del crimen organizado.

Una de las niñas atendidas por Save the Children explica: “Teníamos clase de computación y, de repente, se escucharon balazos en el área donde estábamos. Uno de mis compañeros resultó herido. En mi comunidad la gente piensa que la violencia es algo común y no debería ser así”.

La campaña es una de las acciones que Save the Children impulsará este año. Culminando en septiembre, con un plan detallado que permita garantizar la seguridad de la niñez en conflicto, en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El plan se centra en 3 pilares básicos; respeto al Derecho Internacional Humanitario y las leyes que regulan el uso de la violencia en conflicto; la rendición de cuentas de aquellos que las incumplan; y la garantía de inversión y dedicación para que la niñez pueda recuperarse de los daños sufridos.

A partir del 16 de mayo, Save the Children en México, con el apoyo de Aida Cuevas, Benny Ibarra, Camila Sodi, Hash, Javier Poza, Lila Downs, Los Daniels, Natalia Lafourcade, Osvaldo Benavides, Pandora, Paola Longoria, Tiaré Scanda, Diana Bracho o Ingrid Coronado entre otros, convoca a la sociedad a que se sume a este movimiento global y diga fuerte y claro #StoptheWarOnChildren, #AltoaLaGuerraContraLaNiñez. Además,invitan a firmar esta petición para legitimar el movimiento: apoyo.savethechildren.mx/sin-violencia

Acerca de Save the Children Save the Children es la organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en más de 120 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura. En México, trabaja desde 1973 con programas de salud y nutrición, educación, protección infantil y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas.

Contacto de prensa:

Yazmin García, Oficial de Comunicación y Relaciones con los Medios yazmin.garcia@savethechildren.org – Tel: (+52) 55 5554 3498

Nicole Barandiaran, Oficial de Comunicación y Contenidos nicole.barandiaran@savethechildren.org – Tel: (+52) 55 5554 3498

[i] El análisis emplea los datos que ha recopi­lado el Uppsala Conflict Data Programme (UCDP). PRIO comparó estos datos de conflictos con los datos de población más actualiza­dos de Gridded Population of the World y de Naciones Unidas para calcular la canti­dad de niños y niñas que viven cerca de los incidentes que causa la violencia armada en todo el mundo.

[ii] Datos de la ONU sobre violaciones graves de 2017.

[iii] Save the Children, 2018; La guerra contra la infancia

[iv] Los diez países afectados por conflictos armados que se incluyeron en el análisis fueron Siria, Afganistán, Somalia, Yemen, Nigeria, Sudán del Sur, Irak, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana. Save the Children, Reino Unido, 2018; Hunger – a Lethal Weapon of War: The impact of conflict-related hunger on children,

[v] ODI, 2016, Education Cannot Wait: Proposing a fund for education in emergencies.

[vi] Entre 2010 y 2017 ocurrieron 10,547 defunciones por homicidios de niños, niñas y adolescentes, y alrededor de 76% de los casos corresponden a niños u hombres adolescentes y 24% a niñas y mujeres adolescentes. Lo que equivale a 1.506 muertes anuales y 4,12 diarias en los últimos 7 años. http://unicef.org.mx/Informe2018/

Fuente de la reseña: https://almomento.mx/save-the-children-lanza-alto-a-la-guerra-contra-la-ninez-nueva-campana-de-concienciacion/

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Cien becas para que científicas de África impulsen el desarrollo de sus países

Redacción: 20 Minutos

La ONG Harambee pone en marcha un programa para ayudar a diez investigadoras al año durante una década.
Diez científicas africanas van a tener la oportunidad de salir de sus países el próximo curso para completar su formación y con ello poder contribuir después al desarrollo de sus regiones. Esto será posible gracias a las becas Guadalupe que la ONG Harambee acaba de poner en marcha. Una iniciativa que prevé tener continuidad a lo largo de una década hasta llegar a beneficiar a cien mujeres.

El programa financiará la movilidad de estas investigadoras fuera de su entorno y consistirá en estancias en otros centros que oscilarán entre el mes y el año. Los responsables de la organización aseguran que en España son muchos los equipos que ya se han mostrado dispuestos a firmar convenios con ellos y a acoger a estas jóvenes.

El plazo para presentarse a esta convocatoria estará abierto hasta el 30 de junio y para difundir la iniciativa entre las interesadas, Harambee se ha valido de la presencia que ya tiene en África. Cerrado el plazo, un comité científico, formado por investigadoras españolas, seleccionará a las candidatas y un comité de gestión elegirá los destinos, a los que se espera que empiecen a llegar a partir del mes de septiembre.

Apoyando y dando visibilidad a estas mujeres y promoviendo su liderazgo en la investigación, estas becas persiguen que logren abordar los grandes desafíos a los que se enfrenta su continente. «Sobre todo en las dos grandes áreas que tienen mayor impacto en las personas: la vida y la tierra», explica la ONG. «Dentro del área de la vida se incluirá la investigación en ciencias y fundamentalmente en Ciencias de la Salud, y en el área de la tierra, cuestiones que abarcan toda la investigación aplicada al desarrollo sostenible», agrega.

Harambee ha calculado que necesitará alrededor de 120.000 euros para sacar adelante las primeras diez becas y para empezar, va a poder contar con los donativos de la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri, un acto que tendrá lugar este sábado en Madrid. Presidido por el cardenal Becciu, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, los organizadores esperan la asistencia de unas 11.000 personas, 3.000 de ellas procedentes de hasta setenta países diferentes. La ONG es consciente no obstante de que las aportaciones para la beatificación no serán suficientes, por lo que ha iniciado una campaña de recaudación de fondos.

Profesora de Física y Química en los 40

Guadalupe Ortiz de Landázuri

Guadalupe Ortiz de Landázuri ha inspirado la creación de estas ayudas, de ahí que lleven su nombre. El programa pretende ser una continuidad del legado de esta madrileña, nacida en el barrio de Malasaña en 1916, y que pudo ser investigadora gracias a una beca que le concedió el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su trayectoria ha dado pie a una exposición sobre su vida y obra en el Colegio Tajamar de Vallecas.

«Se trata de la beatificación de alguien con quien las mujeres de hoy se pueden sentir identificadas», señalan desde Harambee y ponen en valor la figura de quien en 1933 fue una de las cinco mujeres de una clase de setenta estudiantes en la Facultad de Químicas de la entonces Universidad Central y parte de aquel escaso 6% que representaban las chicas entre los alumnos de la universidad española. Doctora en Químicas con una tesis sobre Refractarios aislantes con cenizas de cascarilla de arroz, descubrió que dicho producto se podía utilizar como aislante térmico y sacarle el rendimiento oportuno, lo que la hizo merecedora en 1965 del Premio Juan de la Cierva de investigación.

Ortiz de Landázuri desarrolló su profesión en España, México e Italia. Se dedicó a la evangelización y la promoción social, especialmente enfocada en la mujer, tras ingresar en el Opus Dei en 1944. Enseñó Física y Química en varios centros de Madrid y llegó a dirigir la residencia universitaria Zurbarán. Falleció el 16 de julio de 1975 por una cardiopatía.

Las becas Guadalupe pasan a formar parte del amplio abanico de actividades que Harambee España lleva a cabo en el continente africano. Este proyecto internacional de solidaridad fue fundado en 2003 y desde entonces ha llevado a cabo más de un centenar de iniciativas en veintidós países. La delegación española fue creada tres años después, siempre bajo la premisa de ayudar a estas personas en origen para que tengan mejores condiciones de vida y un futuro en su tierra y no se vean obligadas emigrar, muchas veces arriesgando la vida.
Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/3639980/0/becas-guadalupe-jovenes-cientificas-africa/

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«Su casa era mi cárcel». Trabajadoras domésticas en situación de esclavitud

Redacción: Amnistía Internacional

Más de 250.000 personas, la mayoría mujeres, procedentes de países como Etiopía, Filipinas, Bangladesh, Sri Lanka o Ghana, entre otros, son esclavizadas como empleadas domésticas en Líbano. Solo pueden entrar al país si una familia libanesa las solicita, entonces el Ministerio de Trabajo les concederá un permiso de trabajo vinculado a sus empleadores. Estos las recogen en el aeropuerto y a partir de ahí controlarán todos sus movimientos.

¡Bienvenidas al infierno!, acaban de quedar atrapadas por el sistema Kafala, un régimen al margen de las leyes laborales libanesas que encubre la esclavitud de las personas que se dedican al trabajo doméstico. La renovación de este permiso, el cambio de trabajo e incluso el regresar a sus países dependerá única y exclusivamente de quienes las contrataron.

Amnistía Internacional ha entrevistado a 32 mujeres trabajadoras domésticas en Líbano para el informe Su casa es mi prisión. Y son ellas las que nos relatan cómo es su calvario.

1. Largas jornadas laborales, sin descanso.

«Trabajaba desde las 4 de la mañana hasta las 10 de la noche cada día, sin descanso y sin días libres. Un día, lavé 16 alfombras y estaba cansada y me senté un poco en el sofá. La mujer me dijo que me levantara que les iba a contagiar mis bacterias. Le dije: ‘cuando trabajo no tengo bacterias, si me siento sí las tengo. Si no está contenta, mándeme a mi país'». Cuenta Sebastian de Costa de Marfil. 19 de las 32 entrevistadas por Amnistía Internacional trabajaban más de 10 horas, y 14 de ellas no tenían días libres.

2. Impagos, reducciones salariales.

«No me pagaron los tres primeros meses. Cuando le pregunté por mi salario, me dijo: lo que quieres es irte». Bizu de Etiopía no cobró nada hasta seis meses después. Entonces descubrió que le habían reducido el sueldo para que asumiera los gastos por su llegada al país. Cinco de las entrevistadas señalaron que sus empleadores no les pagaron los primeros meses para recuperar los gastos necesarios para su llegada a Líbano.

3. Pasaporte confiscado.

«En los 22 años que pasé allí, nunca vi mi pasaporte», relata Sarah de Madagascar. Veinte de las 32 mujeres entrevistadas por Amnistía Internacional aseguraron que las autoridades libanesas entregaron directamente sus pasaportes a los empleadores una vez aterrizadas en el país.

4. Restricción de movimiento y comunicación.

«No me permitían hablar con nadie. Si abría la ventana y saludaba a otra filipina, mi empleadora me tiraba del pelo y me pegaba. Durante 3 años me encerró en la casa. Nunca salí a la calle», detalla Eva de Filipinas. «Cuando logré escapar, y estaba andando por la calle, sentí que volaba». Diez de las 32 entrevistadas tenían prohibido abandonar la casa en la que trabajaban.

5. Comida escasa.

«Cada 16 días, la señora me deba un paquete de pan de pita. Solo me permitía comer al día media pita. Contaba cuántas quedaban y si notaba que faltaban más de las que tenía permitidas, me gritaba. Tenía prohibido abrir el frigorífico», explica Tsega de Etiopía. Numerosas de las mujeres entrevistadas por Amnistía Internacional aseguraron no recibir suficiente comida.

6. Alojamientos inadecuados y falta de intimidad.

«No tenía habitación. Dormía en el sofá en el salón. Dejaba mi ropa y mis pertenencias en mi maleta porque no tenía armario», refiere Nethmi de Sri Lanka. Solo 4 de las 32 mujeres entrevistadas tenían una habitación propia y 8 dormían en el salón, en la cocina, en la alacena o en el balcón, incluso una de ellas aseguró haber dormido en el baño hasta que se completaron las pruebas médicas exigidas por el Ministerio de Trabajo para permanecer en el país.

7. Abusos verbales y psíquicos.

«Deja tu plato y tu vaso separados de los de la familia. Cuando el señor llegue, permanece en la cocina. Y no te sientes en ningún sofá». La empleadora de Kanshena, de Sri Lanka, le cortó además el pelo en contra de su voluntad. Cuando se quejó, la pegó y la encerró. La mayoría de las mujeres entrevistadas por la organización habían sufrido algún tipo de trato humillante.

8. Restricciones al acceso a la salud.

«Una vez me puse enferma. Le pedí a mi empleadora que me llevara al doctor, pero se negó. Me dio una medicina inadecuada y empeoré. Empecé a vomitar. Solo entonces me llevó al médico, pero me advirtió que no le contara que me había dado medicamentos. Cuando el médico me preguntaba, contestaba ella. No me dejó hablar», cuenta Mary de Etiopía.

9. Impacto en la salud mental.

«Estuve encerrada durante un año. Lloraba todos los días. Intenté suicidarme tres veces. Su casa era mi cárcel. Desde entonces parte de mi mente se ha perdido, no me acuerdo de muchas cosas», relata Mary de Etiopía. Seis de las 32 mujeres entrevistadas habían intentado suicidarse.

10. Tráfico de personas.

«Durante seis meses, trabajé para tres familias. El dueño de la agencia de selección de personal me ofrecía como un regalo: una vez a la familia de la novia de su hijo, otra vez a su hija y a la familia de su marido», explica Banchi de Etiopía.

Ninguna de las mujeres entrevistadas denunció su situación, no confiaban en que las fueran a creer, tenían miedo a ser detenidas y deportadas, a no volver a encontrar un nuevo empleo, a que las acusasen falsamente de robo. Muchas de ellas siguen atrapadas en Líbano.

Los datos del informe de Amnistía Internacional son tremendos, pero los que manejan otros organismos confirman una situación mucho más grave. El nuevo ministro de trabajo libanés anunciaba recientemente que está elaborando un anteproyecto de ley para proteger a las trabajadoras domésticas que llegan al país. En Amnistía Internacional estaremos alertas para que así sea.

*Todos los nombres son ficticios por motivos de seguridad.

Fuente: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/su-casa-era-mi-carcel-trabajadoras-domesticas-en-situacion-de-esclavitud/

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La ‘manipulación’ de las niñas jóvenes prevalece en el sistema educativo de África Occidental

Redacción: Allafrica

El Comisionado de Educación, Ciencia y Cultura de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO), Leopoldo Amado, ha dicho que la «manipulación» de las niñas jóvenes prevalece en el sistema educativo de África Occidental.

El Sr. Amado dijo esto el miércoles en la reunión subregional de Transparencia Internacional en Abuja. En la reunión, también se presentaron documentos de políticas sobre «corrupción de la tierra» y «corrupción en los sistemas educativos en África occidental».

Según él, «los tres tipos principales de corrupción que prevalecen en el sistema educativo de la región son la manipulación de las niñas, el favoritismo cuando se trata de la admisión en instituciones superiores y el sexo por marcas».

El Sr. Amado dijo que las jóvenes a menudo son víctimas de los maestros, entre otros, «que hacen del sector educativo el más afectado por la corrupción».

Dijo que la comisión ha implementado algunos esquemas para prevenir la tendencia y fortalecer el terreno educativo.

Según él, para ayudar a las jóvenes vulnerables que pueden ser víctimas, se ha puesto en marcha un programa de becas.

En sus comentarios, el Director del Centro de Defensa Legislativa de la Sociedad Civil (CISLAC), Auwal Rafsanjani, dijo que aprender a leer y escribir es un derecho fundamental.

Un informe reciente de la UNESCO de 2017, mostró que el 38% de los adultos africanos eran analfabetos y dos tercios de ellos son mujeres.

Según él, tener un gran número de niñas fuera del sistema escolar formal, «por cualquier razón subyacente, trae desafíos de desarrollo tanto para las generaciones actuales como para las futuras».

«Hasta que un número igual de niñas y niños estén en la escuela, sería imposible desarrollar de manera saludable los conocimientos necesarios para erradicar la pobreza y el hambre, combatir las enfermedades y garantizar la sostenibilidad ambiental».

«Los casos de falsificación, la búsqueda de sobornos para la admisión en instituciones, la clonación de documentos de tierras, la asignación de tierras sin el debido proceso, el acaparamiento de tierras, el sexo para las marcas en las instituciones superiores, la discriminación contra las mujeres, entre otros, son cuestiones críticas que deben abordarse. A través de África «, dijo.

‘Corrupción a nivel básico’

Transparency International, asesor regional de África, Samuel Kaninda, dijo que el tema de la gobernabilidad debe ser abordado, «especialmente la corrupción, ya que afecta al desarrollo en un nivel muy básico».

‘Manipulación’ de niñas jóvenes que prevalecen en el sistema educativo de África Occidental – Oficial de ECOWAS ‘Manipulación’ de niñas jóvenes que prevalecen en el sistema educativo de África Occidental – Oficial de ECOWAS

Dijo que la organización está tomando medidas para garantizar la implementación de políticas sobre educación y tierras. Aseguró que la política frenará la tendencia del sexo por marcas y se asegurará de que los maestros aprueben las calificaciones por mérito.

Al evento asistieron delegados de los capítulos de Transparencia Internacional de 10 países de África Occidental, la Unión Europea (UE), Alta Comisión Canadiense, Transparencia Internacional Reino Unido, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Nigeria y Dakar, Unidad Técnica sobre Gobernabilidad Y Reformas Anticorrupción (TUGAR) y la Fundación MacArthur.

Fuente: https://allafrica.com/stories/201905170205.html

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“¡Poder de las mujeres africanas. La nueva generación!”

Redacción: El País

La artista marfileña Manou Gallo acude con la fuerza de su voz, su bajo de cinco cuerdas y su ‘looper’ a la XXVII edición del Festival Internacional de Jazz de Saint Louis, en Senegal

Fuerza, potencia y ritmo. Hace suyo el espectáculo ataviada con un bajo de cinco cuerdas y un elegante traje de chaqueta de tela de wax azul fuerte con figuras naranjas. Lidera la banda, lidera el instrumento y lidera su voz, a veces rasgada otras brillante. La marfileña Manou Gallo abre uno de los conciertos oficiales del XXVII Festival Internacional de Jazz de Saint Louis, donde las mujeres han protagonizado la programación de este histórico encuentro que revoluciona la isla de la ciudad senegalesa. «Es un gran símbolo que las mujeres estén delante. Así poquito a poco la mentalidad cambia», dice satisfecha tras terminar el concierto en el que invitó a subir al escenario a la también bajista, de Senegal, Maah Keita. «Es mi hermana», le dice cómplice y emocionada durante la actuación en la que el dúo sacó a bailar a parte de los asistentes.

«¡Poder de las mujeres africanas. La nueva generación!», exclama al entregado público esta artista que nació en 1972 en la localidad marfileña de Divo, rodeada de la percusión y los tambores de su comunidad. Atiende amable después de dejar a la audiencia variedad de ritmos, armonías, acordes y energía que pasan por el jazz, el funk y el groove. Se sienta en la furgoneta aparcada tras el escenario dispuesta a descansar para volar al día siguiente a Burkina Faso, donde actuará en Ouagadougú. Se mueve por África, Europa o América con su último disco, titulado Afro Groove Queen, donde marca los tiempos, no solo musicales a cinco cuerdas, también de otra era. «La situación de la mujer africana está cambiando, hay una emancipación, una nueva generación. Gracias a las nuevas tecnologías, las mujeres ya no están tan aisladas, ni la juventud tampoco. Esto permite la apertura que África necesita», señala la artista.

«Gracias a las nuevas tecnologías, las mujeres ya no están tan aisladas, ni la juventud tampoco. Esto permite la apertura que África necesita»

«En mi época, como yo comencé en la música, no había Internet, no se conocían muchas mujeres bajista. Ahora, las jóvenes que he visto en Saint Louis tienen la posibilidad de ver vídeos en Internet… Ahora ellas proponen, componen, escriben. Todo esto es positivo para el mundo. Y es importante para el poder de las mujeres que sea en todos los dominios, en la medicina, donde sea. Deben tomar el lugar que se merece. Hace falta mostrar que cambian las cosas», señala la artista, que ahora, convertida en referente, considera un honor haber sido invitada al histórico festival «como marfileña, como africana y como ciudadana del mundo».

«Con nuestros instrumentos tenemos la oportunidad de participar en la evolución de la mujer africana y del mundo», dice la intérprete, convencida del cambio. Ella lidera la banda con el bajo y canta a la vez. Hace la base y la melodía al mismo tiempo, una tarea compleja que ha conseguido con la formación que desde pequeña recibió de la percusión, los tambores, y el ritmo de su Divo natal y después de estudiar durante ocho años sin descanso en Bruselas. «Empecé siendo percusionista, y mezclando los ritmos africanos con el jazz. Conocí lo de aquí y posteriormente incorporé los instrumentos de hoy. Así puedo desprender toda la energía. En esto no hay fronteras ni color, solo emoción y compartir», reflexiona.

Detalla que practicó la polirritmia para desarrollar sus destrezas. «Fueron muchos años, estudiando todos los días, trabajando la capacidad intelectual que se necesita para asimilar las cosas, con mucho tiempo», dice la artista, que culmina el espectáculo grabándose a sí misma en diferentes pistas en un lopper. Encuentra en la improvisación de su música una forma de expresión de libertad, como lo fue el jazz cuando se desprendió de la esclavitud. «La improvisación es libertad. Eres libre con esta música. En esto no se puede ser racista. La fuerza del mundo nos hace diferente y que nos encontremos cada uno con nuestra cultura es lo que da la riqueza».

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/05/02/africa_no_es_un_pais/1556799756_701563.html

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Cosmética con superpoderes a base de karité

Por: Chema Caballero

Un proyecto en Benín hace de la manteca de karité el elemento clave para el desarrollo de varios pueblos gracias a la comercialización de sus productos en España

“Esta es la crema. Probadla”. Unas mujeres, sentadas en un banco, hacen como se les dice. Cogen un poco del recipiente que se les muestra, lo huelen, cuchichean algo, se untan las manos, hacen signos de aprobación con la cabeza. “Y este es el cacao para los labios. Probadlo también”. La operación se repite. Ahora ríen, aplauden, comentan en voz alta, en definitiva, celebran. Lamotou Sero Mama Lafia y Abdel-Kader Modougou han llegado hasta la aldea de Sansi-Gando, en el distrito de Ouenou, comuna de Nikki, en el norte de Benín, muy cerca de la frontera con Nigeria, para mostrar a las mujeres los productos elaborados a partir de la manteca de karité que ellas fabrican año tras año.

Los envases de crema son el último eslabón de un proceso que comienza en esta aldea y otras dos vecinas: Monnon y Besan-Gourou. En ellas, las mujeres recogen el fruto del karité y lo transforman en manteca refinada que, luego, es exportada a España. Allí, en los laboratorios Naáy Botanicals de Valladolid es transformada en los productos que las vecinas de Sansi-Gando han visto ahora por primera vez y que se comercializan bajo la marca Nikarit.

Nikarit es un proyecto de la ONG española OAN International que intenta empoderar a las mujeres productoras de karité a través del fomento del comercio justo y sostenible de la manteca. En las zonas empobrecidas del Sahel, muchas mujeres buscan en la elaboración de este producto una fuente de ingresos que les permita ser económicamente independientes. El problema es la falta de medios para acceder a los mercados internacionales donde hay mayor demanda de este producto. Con este proyecto se ha conseguido conectar la demanda que había en España con la oferta de Benín. Ahora, esas mujeres venden los frutos de su trabajo a un precio justo.

“Hay tres productos: la manteca de karité, a la que solo se le añade vitamina E para que se conserve mejor, la crema de manos y el cacao de labios”, comenta Beatriz Vázquez de Miguel, coordinadora del Comité de política social de OAN y fundadora de Nikarit. Las fórmulas utilizadas fueron desarrolladas por dos voluntarias de la organización que estudiaron un máster en cosmética.

Este proyecto está muy vinculado a un hilo creado en la universidad. Comenzó con el trabajo fin de grado (TFG) de Vázquez, que estudió derecho y administración de empresas, y consistió en un plan de negocios. “Luego, fui a Nikki con José María Elola y Pablo Jordán y allí hicimos una investigación sobre el terreno que nos permitió conocer cómo funcionaba el mercado del karité. Más tarde, otro compañero hizo otro TFG con un nuevo plan de negocios que contenía la información actualizada. Luego otra estudiante presentó como trabajo fin de máster (TFM) un plan de evaluación de todo el proyecto. Le siguió otro voluntario con otro sobre las bases sostenibles del karité; ahora un alumno está realizando uno sobre cómo hacer un sello de comercio justo para este proyecto, y una voluntaria ha desarrollado un plan de marca…”.

El proyecto también ha conseguido un impacto indirecto, que en un primer momento no se buscaba, la protección de una planta que es un tesoro de la naturaleza y que se ve muy amenazada. El árbol de karité (Vitellaria paradoxa) llega a medir hasta 15 metros de altura. Puede vivir hasta tres siglos. Tarda entre 15 y 20 años en producir frutos: unas nueces carnosas. Tras cocerlas y triturarlas se obtiene una grasa vegetal conocida como manteca de karité; una sustancia comestible que tradicionalmente se utilizaba para cocinar. Sin embargo, desde hace años existe una gran demanda de este producto para la cosmética. Como tarda tanto tiempo en producir beneficios económicos, es normal que los campesinos lo corten o quemen para tener más tierra cultivable o lo sustituyan por cultivos más rentables, como el anacardo. El hecho de que ahora genere ingresos hace que empiece a estar protegido.

En pocos años, se ha conseguido que en Benín más de 200.000 mujeres vivan directamente de actividades relacionadas con el karité, según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca beninés. Desde hace tiempo, este organismo impulsa y promociona la mejora y exportación de estos productos. Tanto es así que se ha convertido en la tercera gran exportación del país después del algodón y el anacardo y, por tanto, constituye una importante fuente de divisas. Esto coloca a Benín como el cuarto productor mundial de karité, tras Malí, Burkina Faso y Nigeria, con un volumen de producción de alrededor de 30.000 toneladas de nueces secas. Pero son muchas las mujeres que se quejan de no poder vender la manteca que elaboran.

Normalmente, “las empresas cosméticas importan la nuez de karité, no el producto procesado. Se utiliza a África como materia prima y no se la incluye en los procesos productivos. El mensaje que nosotros queremos dar es el contrario”, comenta Daniel Alfaro Posada, presidente de OAN. La nuez de karité se compra a 80 céntimos de euro el kilo, mientras que la manteca cuesta 2.50 euros el kilo y además genera trabajo e ingresos mayores para muchas mujeres. En la actualidad, el proyecto compra 650 kilos de manteca al año.

“A nosotros nos gustaría que todo el proceso, de principio a fin, se realizara en Benín”, explica Vázquez. “El problema es que la importación de cosméticos a la Unión Europea tiene unos controles de calidad muy exigentes y en el país no hay laboratorios que puedan certificarlos. Pero trabajamos para que cada vez más parte del proceso se haga en terreno, incluso para que laboratorios españoles puedan compartir conocimientos con los benineses”.

El proyecto tiene un claro impacto social. “El que se hace con los beneficios”, explica Alfaro. “Somos una empresa social en los dos sentidos: el producto genera impacto y los beneficios generan impacto”. “Nuestra filosofía es que el impacto fuerte sea la compra de la manteca”, añade Vázquez. “Si mejoran su producción podrán vender a más gente, no solo a nosotros”.

Un porcentaje de lo que genera el proyecto se reinvierte en los tres pueblos. “El primer año decidimos devolver todo a las comunidades en dinero. En uno de los pueblos construyeron una escuela, una cabaña realmente, en los otros compraron semillas de soja. Pero nos dimos cuenta de que reinvertir directamente no era sostenible. Además, genera dependencia porque, al final, el beneficio es mayor que el que realmente corresponde, por lo que corríamos el peligro de que las mujeres no quisieran vender su producto a otras personas, ya que con nosotros conseguían más, por lo que nos convertíamos en imprescindibles. Nada más lejos de nuestro deseo”.

Por eso, este año la reinversión ha sido en la formación de las mujeres para mejorar sus técnicas de extracción del karité. Así se ha conseguido una manteca más refinada con la calidad suficiente para la exportación. Con esta mejora se ha conseguido que la Asociación de Karité de Benín (AKB) admita en su seno a los grupos de estos tres pueblos. Esta organización da apoyo a las distintas cooperativas de mujeres para promover el comercio económicamente viable de los productos del karité. Además, también facilita que los distintos miembros compartan buenas prácticas y experiencias. Una vez al año organiza una conferencia y así “las mujeres salen de sus aldeas y pueden ver lo que se hace en otros sitios lo que les da más conocimiento y mayor amplitud de miras”, explica la fundadora de Nikarit.

Otras de las reinversiones de este proyecto se materializa en la construcción de pozos en las aldeas de la zona para garantizar el acceso al agua limpia a toda la población. Tal es el caso del construido en un claro entre las casas de Sansi-Gando en el que se concentran mujeres y niños que por turno aprietan el pedal que hace brotar el agua que llena los recipientes depositados bajo el caño. En este caso concreto, OAN ha contado con la ayuda y financiación de AUARA y la Fundación Salvador Soler. Junto a Lamotou y Abdel-Kader han viajado hasta la aldea un mecánico y Daniel Alfaro. Van a inspeccionar si la bomba está en buenas condiciones. Miden el caudal de agua por minuto que sale por la tubería y ven que está por debajo de lo normal, lo que indica que la bomba tiene algún problema. La abren y observan que el pistón del pedal está desgastado. Hay que cambiarlo y así se lo explican a las mujeres.

OAN ha previsto que las bombas de los pozos no son eternas y necesitan mantenimiento. Por eso, ha formado a varios mecánicos y ha creado una tienda donde las comunidades pueden comprar los repuestos que necesitan. Gracias al dinero que las mujeres consiguen con la venta de la manteca de karité les es fácil asumir las reparaciones. El agua es cosa de ellas y por tanto están dispuestas a hacer cualquier sacrificio para facilitar al máximo esta tarea. Quedan con el mecánico para que traiga de Nikki las piezas necesarias y ajustan el pago de su trabajo.

La intervención abarca además un proyecto complementario en materia de salud y agua potable, que pretende reducir las altas tasas de diarrea y mortalidad infantil que prevalecen en la zona, debido a la mala calidad del agua. Para alcanzar ese objetivo, OAN diseñó unos filtros de bioarena que son fabricados por técnicos locales entrenados para ello. Se trata de unos recipientes altos de cemento en los que se vierte el agua. Esta pasa por distintas capas de arena y sale filtrada y apta para el consumo humano. Gracias a los beneficios generados por la venta de la manteca de karité, la mayoría de las familias ha adquirido uno y consume agua en buenas condiciones, lo que ha mejorado notablemente la salud de toda la población.

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UNESCO: Gobiernos recortan ayuda a la educación

16 Mayo 2019/UNESCO

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en su último Informe de Seguimiento de la Educación Global (Informe GEM), publicado este martes, cuestionó el compromiso global para lograr el objetivo de educación a nivel mundial aprobado por la ONU, en vista de que los gobiernos recortaron las ayudas financieras.

El informe indicó que las ayudas a la educación se han estancado, ya que solo han crecido un 1% al año desde 2009. Otros donantes no han cumplido su promesa a la ONU de mantener el 0,7% de su ingreso nacional bruto para la ayuda extranjera.

Reino Unido ha reducido su ayuda a la educación en un 29%, del cual el 60% fue una disminución en la asignación a la educación básica. En 2016 Reino Unido era el segundo mayor donante al total de educación básica. Sin embargo, cayó al cuarto lugar en 2017.

De manera similar, en 2017 Estados Unidos eliminó una ayuda de USD 13.200 millones, que se redujo en un 2% en comparación con el 2016.

Alemania, el principal donante

Alemania ha estado a la cabeza de la lista de donantes para promover la educación, ya que desembolsó USD 2.000 millones en 2017, seguida por Estados Unidos, con USD 1.500 millones, y Francia, con USD 1.300 millones.

Francia incrementó su financiamiento por un monto de USD 207 millones en 2017, en comparación con el año anterior.

Pero la mayor parte de la ayuda educativa de Alemania y Francia está dirigida a becas y costos imputados para estudiantes de países en desarrollo para invitarlos a estudiar en sus instituciones educativas.

“Si se excluyen estos elementos, el resto de la ayuda a la educación es testigo de una disminución, en un 5%, lo que representa USD 534 millones, en comparación con el año 2016. La ayuda a la educación secundaria también ha disminuido en un 2% y la ayuda a la educación básica en un 8% entre 2016 y 2017”, subrayó un comunicado emitido por la Unesco.

Promesas que no se cumplen

La cuota que se destina a la educación cayó de un máximo del 10,7% al 7,1% en 2017, por lo que el informe de las Naciones Unidas señala que la educación se ha convertido en un tema al que los socios del desarrollo le deben dar prioridad.

De los 10 países principales desarrollados que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Reino Unido es el único país que reserva el 0,7% de su ingreso nacional bruto a la ayuda extranjera.

Manos Antoninis, director del Informe GEM, advirtió que esta tendencia es alarmante. “Los gobiernos de los países de bajos ingresos gastan un promedio del 16% de sus presupuestos en educación, mucho más que los países más ricos… Sin la acción de los donantes para apoyarlos, es menos probable que puedan mantener un objetivo educativo tan ambicioso”, sostuvo Antoninis.

“Se ha hablado mucho sobre las grandes ambiciones desde 2015, cuando se estableció nuestra nueva agenda educativa y, sin embargo, los donantes están cambiando el dinero, jugando con diferentes formas de gastar una suma fija, pero sin dar más”.

El papel de Turquía

Al elogiar los esfuerzos de Turquía por acoger una gran población migrante, especialmente de Siria, el informe de la Unesco estimó que se necesitaban 80.000 maestros adicionales para enseñar a todos los niños migrantes sirios.

El informe también señaló que menos países están identificando explícitamente el estatus de refugiado en los censos escolares, mientras que Turquía fue una excepción, ya que en ese país el 93% de los refugiados sirios viven fuera de los campamentos.

Desde 2018, Turquía alberga a 1 millón de niños refugiados en edad escolar.

“El gobierno complementó su sistema de información de gestión educativa en las escuelas públicas con un sistema paralelo para estudiantes extranjeros que supervisa los centros de educación temporal. Después de que se introdujo una política para incluir estos centros en el sistema educativo nacional, la tasa neta de matriculación primaria de estudiantes sirios aumentó de 25%, en 2014, a 83%, en 2017”, explicó el informe.

Papel de los filántropos y ONG

El informe identifica el papel de los filántropos, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las organizaciones religiosas que establecieron escuelas informales, con personal docente voluntario que ofrece instrucción en árabe mediante el uso del currículo sirio modificado. Pero mencionó que no estaban regulados, que operaban fuera del sistema nacional con un control de calidad y con una estandarización de certificación limitada.

De acuerdo con el reporte, el gobierno turco ordenó a todos los centros ofrecer 15 horas de instrucción en idioma turco por semana para preparar a los estudiantes para las escuelas turcas.

El proyecto recibió una financiación de EUR 300 millones como parte de los EUR 3.000 millones de la Unión Europea destinados para los refugiados en Turquía, utilizados para cubrir los costos de construcción de escuelas, impartir cursos de idioma árabe y turco, proporcionar transporte escolar gratuito y materiales educativos.

Inclusión de los refugiados en el sistema educativo nacional

“Turquía, que alberga el mayor número de refugiados del mundo, se ha comprometido a incluir a todos los refugiados sirios en su sistema educativo nacional para 2020 y ya los ha incluido en su sistema de protección social, asegurando que se beneficien de un programa de transferencia de dinero condicional que anteriormente estaba disponible solo para los nacionales”, señala el informe GEM.

Turquía, junto con Chad e Irán, también asume costos sustanciales para garantizar que los refugiados sudaneses, afganos, sirios, así como provenientes de otros países, asistan a la escuela junto con los estudiantes nacionales.

Para facilitar el proceso por medio del cual los migrantes podrían aprovechar las oportunidades de educación, el informe señaló que el gobierno turco ha aligerado los requisitos de documentación para los sirios que desean inscribirse en la educación superior.

El país también ha eliminado las restricciones que exigen que los niños sirios presenten un permiso de residencia turco antes de la inscripción.

Fuente: https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/05-2019-gobiernos-recortan-ayuda-la-educacion-unesco

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