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De 8M a 8M: la mujer gana en derechos en África

Redacción:  La Vanguardia

Desde una mujer presidenta hasta un Nobel a la lucha contra la violencia sexual, cinco avances en igualdad de género en el continente africano

Hace un año de la gran movilización del 8M alrededor del mundo por el Día Internacional de la Mujer. Aupadas por el movimiento internacional del #MeToo, millones de mujeres se manifestaron contra la desigualdad de género. En África siguen por detrás en muchos derechos básicos, pero poco a poco se impulsan políticas feministas. A continuación, un repaso a cinco de los mayores avances en favor de la mujer en el último año y una puesta en perspectiva de la situación de desigualdad de género en el continente africano.

Etiopía eligió presidenta

El pasado 25 de octubre, el Parlamento de Etiopía eligió por primera vez como jefa de Estado a una mujer, Sahle-Work Zewde. La nueva presidenta del país comenzó su mandato con una consigna clara: “Si alguien piensa que hablo mucho sobre mujeres, que espere a escuchar todo lo que tengo que decir”. Zewde se convirtió así en la primera mujer presidenta en Etiopía y en la única actualmente en el continente. Aunque el Ejecutivo recae sobre el primer ministro, Abiy Ahmed, la elección tiene un alto valor representativo y muestra las intenciones feministas del nuevo Gobierno, que cuenta con un gabinete paritario en el que, además, una mujer dirige la históricamente masculina cartera de Defensa.

 

 

La elección de representantes políticas visibiliza a la mujer como líder en la toma de decisiones y da ejemplo a la sociedad para eliminar la brecha de género. En ese sentido, África está por delante de otras regiones del mundo. Ruanda, por ejemplo, es el país con más porcentaje de representación femenina en el Parlamento y el único que supera la barrera del 60%, con 49 diputadas en un hemiciclo de 80 personas. Un hecho que viene dado en parte por el genocidio de 1994, que dejó al país con más mujeres que hombres, e impulsó un liderazgo que va más allá de las fronteras del propio país. En total, de los veinte países con más mujeres en los parlamentos, seis son africanos: Ruanda, Namibia, Sudáfrica, Senegal, Mozambique y Etiopía.

Las mujeres salen a la calle

Muchas mujeres han dejado de callar los abusos y han pasado a la acción, liderando el cambio con manifestaciones por sus derechos y contra el poder. El caso más reciente ocurrió en la región de Puntland, en Somalia, donde cientos de mujeres y niñas protestaron por las violaciones a las mujeres tras el fallecimiento reciente de una niña de 13 años tras haber sido violada por cinco hombres. Contra la violencia sexual también marcharon mujeres en Senegal, bajo el lema #Nopiwouma, que en wolof significa “no me callaré”, y en Sudáfrica con la etiqueta #TotalShutdown.

 

 

Las mujeres siguen liderando protestas frente a medidas gubernamentales: en Sudán, las revueltas pacíficas contra el gobierno de Al Bashir las encabezan también cientos de mujeres hartas de sufrir abusos y de estar marginadas en una sociedad machista que las ignora.

Educar en el feminismo

En el colegio Safe School for Girls de Ruhango, en Ruanda, se educa en el feminismo. Durante el genocidio de 1994 más de 500.000 mujeres fueron violadas, un episodio que recuerdan ahora a los jóvenes para evitar que se repita. En total, más de 66.000 jóvenes aprenden día a día cómo lidiar con los retos a los que se enfrentan las mujeres en la actualidad. Mientras ellos aprenden a respetar a la mujer y a condenar la violencia y la brecha salarial, ellas aprenden a protegerse y reciben apoyo.

A pesar del gran avance en la escolarización de las niñas en África, sigue habiendo menos chicas que chicos en las aulas. Por cada 100 varones que no van al colegio en primaria hay 123 mujeres que tampoco lo hacen. Así pues, 9 millones de niñas no irán a la escuela por los 6 millones de niños, y más de un tercio de las mujeres dejan el colegio cuando son adolescentes. Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU se incluye, justamente, cerrar la brecha de género en materia educativa para 2030.

 

 

 

Nobel a la lucha contra la violencia sexual

Más que un avance en sí mismo, el Premio Nobel de Paz otorgado en octubre pasado a Denis Mukwege, ginecólogo y activista de la República Democrática del Congo, ha sido un impulso para la lucha contra la violencia sexual. El “doctor milagro”, como le llaman, recibió el galardón junto a Nadia Murad, activista iraquí, “por sus esfuerzos para acabar con el uso de la violencia sexual como arma en guerras y conflictos armados”, pues se dedica a hacer cirugías reconstructivas a mujeres para reparar el daño físico causado por las violaciones.

Mukwege, de 64 años y quien llega a hacer hasta diez operaciones al día, había recibido en 2014 el Premio Sajárov de parte del Parlamento Europeo por el mismo trabajo, al que se dedica de lleno desde hace más de dos décadas. Por esa labor ha sufrido amenazas y represalias en un país donde las mujeres han sido las víctimas principales de una guerra que, si bien terminó oficialmente en 2003, se sigue manifestando y ha dejado secuelas sistemáticas que continúan hasta hoy, dentro de las que se encuentra la violencia sexual contra las mujeres.

Frente a la mutilación genital femenina

 

 

El 25 de enero de este año, el Gobierno de Sierra Leona prohibió “con efecto inmediato” la mutilación genital femenina, que según la ONU sufren allí nueve de cada diez niñas, y que existe en casi una treintena de países, casi todos de África subsahariana. En la región, Chad, Liberia, Mali, Somalia y Sudán siguen sin penalizar la ablación del clítoris y, más allá de la legislación, la dificultad para combatirla pasa por su arraigo cultural, por ejemplo, en rituales de iniciación. No obstante, aunque queda mucho trabajo por hacer hasta erradicarla, esta práctica se ha reducido en las últimas décadas: de acuerdo con un artículo publicado en BMJ Global Health, entre 1995 y 2016, las niñas que sufrieron mutilación genital femenina pasaron del 75% al 25% en África occidental y del 71% al 8% en África oriental.

De hecho, según un estudio en el que trabajan investigadores de universidades estadounidenses e italianas, el origen en ambas costas de la mutilación genital femenina, o al menos parte de su proliferación inicial, estaría ligado al comercio y rutas de esclavos de hace siglos, más que a cuestiones relacionadas con la religión o las costumbres, que con el pasar del tiempo también se han asentado.

 

 

 

La desigualdad de género en el continente

En 2010, el Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) introdujo en su Informe de Desarrollo Humano el Índice de desigualdad de género, que se incluyó formalmente desde 2014. Este índice se calcula en 160 países con base en el grado de aplicación de políticas en favor de la igualdad entre mujeres y hombres en tres ámbitos: salud reproductiva, empoderamiento y situación económica y laboral. África, como otros continentes, es tierra de contrastes, pero también de patrones:

En medio de toda su complejidad y diversidad, África subsahariana está al final en el Índice de desigualdad de género, con una media de 0,569 en 2017 (el promedio mundial es de 0,441). Sigue de cerca a los países árabes, y más adelante están, de peor a mejor, el sur de Asia, Latinoamérica y el Caribe y el este de Asia y el Pacífico, bajo el liderazgo de Europa y Asia Central. Pero más allá de las posiciones, el PNUD recalca que, en general, hay una correlación entre el IDG y el Índice de desarrollo humano, con lo cual la igualdad de género no es solo cuestión de políticas en favor de las mujeres, sino de la necesidad de sus repercusiones para el conjunto de la sociedad. Y con muchos retos por delante, pero con cada vez más protagonismo de las mujeres en los parlamentos y en las calles, hay países africanos que empiezan a notarlo.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/internacional/20190308/46903839239/8m-mujer-gana-derechos-africa.html

 

 

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Día Mundial contra el Acoso Escolar: falsas creencias sobre el bullying que debes desterrar ya

02 Mayo 2019/Fuente: La vanguardia

Uno de cada cuatro niños admite haber humillado a otro compañero

Hoy, Día Mundial contra el acoso escolar, vale la pena recordar que los de bullying no son casos aislados ni un problema educativo residual. Más de la mitad de los niñosespañoles ha sufrido algún tipo de violencia o humillaciónen el colegio, la mayoría burlas, rumores o golpes. Y casi uno de cada cuatro admite haber participado en algún acto de violencia o humillación hacia otros compañeros. Estos son algunos de los datos del estudio Percepciones y vivencias del acoso escolar y el ciberacoso entre la población española de 10 a 17 años , publicado el pasado año por Save the Children.

El acoso escolar es un problema global que afecta a todos(familias, profesores y alumnos), pero que en muchas ocasiones no se percibe como tal, a pesar de que sus consecuencias pueden ser graves y permanentes. Según Irene Montiel, doctora en Psicología y profesora del grado de Criminología de la UOC, aún existen falsas creenciasque restan importancia a sus consecuencias y que impiden un abordamiento rápido y eficaz del problema. A continuación se recogen algunas de estas afirmaciones que a día de hoy aún están muy extendidas:

1. Sólo es bullying si existe violencia o agresiones físicas

El acoso escolar también puede ser verbal (insultos, desprecios…) o relacional (“A ti no te invito a mi cumpleaños, y al resto sí”, “Tú no te sientas con nosotros”) y su objetivo es el aislamiento social. El acoso con violenciaes más común en los varones. Según el informe de Save the Children, el 30 % de los niños admite que le han pegado, respecto al 14 % de las niñas. En cuanto a las edades, las agresiones se dan más en niños y niñas de 10 a 12 años (un 31 %) y van desapareciendo con la edad: un 22 % de los chicos y chicas de 13 a 15 años y un 10 % de 16 a 17 años dice haber sufrido agresiones físicas. El bullying sin violencia física suele ser más difícil de detectar porque es más sutil, apunta Irene Montiel, y sobre todo los adolescentes, llegan incluso a no considerarlo acoso, en parte por estas falsas creencias que todavía están muy extendidas en la sociedad.

2. Siempre ha existido, ¡son cosas de niños!

Ni son cosas de niños ni hay que aceptarlo, restarle importancia o pensar que desaparecerá si se deja pasar. La frase “esto ha ocurrido toda la vida” no lo legitima. Y afirmaciones como “los niños de ahora no aguantan nada” o “nadie se ha muerto de esto” no hacen sino esconder un problema real que debe abordarse correctamente.

Montiel advierte que opiniones de este tipo son “muy habituales entre los adultos» y se corre el riesgo de restar importancia a un problema gravísimo que puede llevar incluso al suicidio de la víctima. En España, tal y como registran los últimos datos del INE de 2017, el suicidio es la tercera causa de muerte juvenil.

3. Te hace más fuerte

Todo lo contrario. La mayoría de los niños, niñas y adolescentes son fuertes y resilientes, es decir, consiguen superar la experiencia. Pero en muchas ocasiones, la víctima acaba experimentando estrés crónico y se vuelve cada vezmás débil y vulnerable, no solo en esta fase infantil o juvenil. Diversas investigaciones científicas han demostrado que los niños que sufrieron acoso escolar son más proclivesa seguir siendo víctimas en su etapa adulta (violencia de pareja, agresiones, etcétera).

“De alguna forma aprenden o interiorizan que este es su papel y que la violencia es una forma natural de relacionarse”, explica Irene Montiel. Igual que ocurre con los pequeños que han sufrido abusos sexuales, que suelen verse abocados a relaciones donde se perpetúa el abuso o el desequilibrio de poder, en el caso de los niños acosados serán personas más expuestas y con mayor probabilidad de sufrir otras formas de violencia. Además, diversas investigaciones han demostrado que el bullying deja secuelas en la edad adulta como la depresión o la ansiedad social.

El acoso debilita a los niños, los aísla y los hace más vulnerables a otras formas de violencia

El acoso debilita a los niños, los aísla y los hace más vulnerables a otras formas de violencia (mactrunk / Getty Images/iStockphoto)

Esto no significa que haya que evitar todas las adversidadesa los niños, ya que forman parte de la vida y han de aprender a afrontarlas y superarlas, pero en su justa medida. Montiel explica que existe un umbral que no debe sobrepasarse y que, una vez se cruza, no hay vuelta atrás. Así como un nivel de estrés mínimo es bueno y nos ayuda a estar alerta, un nivel de estrés crónico perjudica gravemente la salud, y lo mismo ocurre con los conflictos.

Una exposición moderada a conflictos relacionales ayuda a aprender a gestionarlos, pero dejar que el niño se enfrente a situaciones de violencia no solo es intolerable, sino que tiene también consecuencias “gravísimas”, y no podemos esperar a que sea capaz de manejarlas. Hay muchos casos de pequeños que han sufrido bullying que han sido capaces de enfrentarlo de manera resiliente, matiza la profesora, y han sabido convertirlo en una experiencia positiva al superarlo y al valerse de ese aprendizaje para, por ejemplo, ayudar con su experiencia a otros niños que lo están sufriendo. Pero eso no implica que no sufran. La capacidad de resiliencia no implica ausencia de daño, sino un afrontamiento positivo y exitoso de este.

4. Si es solo por internet, no es para tanto

El acoso por internet puede tener las mismas consecuencias psicológicas o incluso más graves. Pero, al igual que el bullying sin agresiones físicas, se tiende a restarle importancia, explica la profesora de la UOC. Y esto a pesar de que, en España, uno de cada cuatro casos de bullying se produce por medio de dispositivos tecnológicos, según la OMS, y que ocupamos el séptimo lugar en la clasificación de países con mayor ciberbullying en niños de trece años.

Además, en el caso del ciberacoso, los testigos o los agresores pueden llegar a ser miles. Un tuit o un comentario en Facebook que se repite por cientos de usuarios multiplica el número de agresores y las probabilidades de causar un daño a la víctima. Además, el ciberbullying también aumenta “la sensación de indefensión e imposibilidad de escapar” de la víctima, que está 24 horas al día expuesta a los ataques en línea.

El ciberacoso aumenta la sensación de indefensión y es más probable que la víctima piense en el suicidio

Esto puede derivar en un “estado de paranoia” que atormenta a la víctima permanentemente. La profesora de Criminología de la UOC explica que el ataque en internet puede perpetuarse en el tiempo y reaparecer en cualquier momento.

Por ende, el estrés puede cronificarse y es posible que la víctima acabe viendo el suicidio como la única escapatoria. Y es que, en el caso del ciberbullying, el impacto del suicidio es todavía mayor que en el acoso escolar tradicional. Las cibervíctimas tienen tres veces más riesgo de tener ideas suicidas, según el estudio Relación entre la victimización entre iguales, el ciberacoso y el suicidio en niños y adolescentes , publicado en Jama Pediatrics, revista médica de la Asociación Médica Americana.

5. Cualquier conflicto entre menores es bullying

No es cierto. Para que un conflicto entre menores sea considerado acoso escolar tienen que darse tres condiciones: la primera, que haya intención de hacer daño, de anular a la víctima; la segunda, que sea un comportamiento reiterado y sistemático a la misma persona, que no sea un ataque puntual; y, por último, que exista un desequilibrio de poder entre los agresores y su víctima.

6. Si supiera defenderse no sufriría acoso escolar

Esta falsa creencia está muy extendida, según explica Montiel. Incluso los padres llegan a culpar al niño con frases como: “Eres tonto porque no te defiendes”. Es cierto que hay niños con ciertas habilidades sociales que tienen menos probabilidades de sufrir acoso. Y también es cierto que hay que ayudar y dar herramientas a los pequeños parasaber enfrentarse a las adversidades. Pero ningún menor tiene por qué saber cómo hacer frente a una situación de violencia de este tipo, que incluso los adultos no sabríamos gestionar si la viviéramos, por ejemplo, en nuestro entorno laboral. Así que el papel del adulto ha de ser el de vigilar, proteger, ayudar y defender, y enseñar al niño que tiene derecho a no ser agredido nunca y a pedir ayuda y recibirla sin que se le considere por ello un “chivato”.

7. Los niños siempre avisan si sufren un acoso grave

Está comprobado que en muchísimos casos prima “la ley del silencio”. Las víctimas se van hundiendo, se sienten cada vez más aisladas y llegan a creer que ni sus familiares pueden ayudarlas, explica Irene Montiel. Además, temen que el acoso se recrudezca al ser tachadas de chivatas. Los niños más mayores también pueden callar para no preocupar a sus padres, advierte la profesora.

Y aún existe otro motivo más para silenciar el abuso: es muy habitual que los papeles se intercambien con el tiempo, y podría ser que la víctima de hoy fuera agresor en el pasado. En estos casos, muchos menores optan por no contar su problema, por miedo a no ser comprendidos o a que se les culpabilice de su situación y ello les arrebate el derecho a ser ayudados.

8. Es difícil que los padres y profesores se den cuenta

Es cierto que padres y profesores suelen tener dificultades para advertir el ciberbullying al no compartir redes sociales ni entornos virtuales con los menores. Pero cuando se trata de acoso tradicional, como explica la profesora de Criminología de la UOC, los profesores pueden darse cuenta con relativa facilidad, al menos de que algo en el grupo no funciona bien. Por su parte, los padres deben estar atentos a síntomas como bajada de rendimiento escolar, cambios de comportamiento, miedo de ir al cole… y ser muy accesibles emocionalmente con sus hijos e hijas, no avasallando a preguntas, pero sí dejando muy claro que están ahí dispuestos a escucharles, pase lo que pase, sin juzgarlos ni castigarlos, y, en caso necesario, buscar apoyo en el centro escolar o en profesionales de la psicología.

9. Es mejor que lo solucionen entre ellos

No es cierto que sea mejor mantenerse al margen. Los adultos han de intervenir y dar herramientas tanto al acosador –“cuya actitud siempre esconde algún motivo”, matiza Montiel–, como a la víctima y a los testigos, figuras claves tanto para perpetuar el bullying como para eliminarlo.

El acoso y el aislamiento no existen si no hay espectadores que los toleran. Son ellos los que deben intervenir afeando la conducta o advirtiendo, pero para que esto ocurra los adultos primero tienen que dar ejemplo a los niños interviniendo cuando ven situaciones de insultos o vejaciones, añade la profesora. Y,además, deben tomar las medidas necesarias para atajar el problema cuando ya existe. No podemos exigir a los niños y niñas que actúen de forma valiente y responsable si nosotros no somos capaces de hacerlo. Además, su seguridad y bienestar es nuestra responsabilidad. Ellos ya tienen bastante con descubrir cómo funciona el mundo y cuál es su lugar en él. ¡Eso sí son cosas de niños!, enfatiza Montiel.

Los padres deben estar atentos a cambios de comportamiento o al miedo a ir al cole

Los padres deben estar atentos a cambios de comportamiento o al miedo a ir al cole (SolStock / Getty Images)

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vivo/mamas-y-papas/20190502/461933942564/dia-mundial-bullying-acoso-escolar-hoy-jueves-2-mayo-falsas-creencias-desterrar.html

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Sacar a los niños de la cantera

Por: Chema Caballero

Un proyecto español busca ayudar a los niños que trabajan en las minas de Benín y escolarizarlos, además de favorecer el acceso al agua limpia de la población

Tic, tic, tic, toc, tic, tic, tic, toc… Es la música de fondo que se escucha, desde antes de que salga el sol hasta su puesta, en Tchachegou, una ciudad en el centro de Benín, a unos 250 kilómetros al norte de Cotonú. El ruido procede de las canteras donde cientos de mujeres y niños, refugiados bajo la sombra que ofrecen los pocos árboles que allí quedan, rompen diariamente enormes piedras de granito hasta convertirlas en grava que luego, lejos de allí, será utilizada para hacer hormigón. ¿Y los hombres? Están arriba en la montaña, donde intentan desgajar las grandes rocas. Para ello aplican fuego y meten cuñas de madera entre las rendijas para hacer saltar trozos que puedan ser trasladados hasta donde se encuentra el resto de la familia. Es un trabajo peligroso, porque muchas veces las piedras saltan sin avisar hiriendo a los que están cerca.

La familia Madougou trabaja sin descanso bajo un grupo de mangos. El hijo mayor, de 15 años, y su hermana de 13 levantan pesadas mazas por encima de sus cabezas y las dejan caer, con gran precisión, sobre un montón de piedras contenido dentro de un viejo neumático de camión para evitar, dentro de lo posible, que salten lascas y puedan lastimar a algunos de los que allí se encuentran. De vez en cuando, para que descasen, alguno de los hermanos más pequeños les da el relevo. La madre y una tía transportan sobre sus cabezas capazos metálicos con la grava y la depositan cerca de alguno de los caminos por donde los camiones que vienen a comprarla acceden. Pagan el equivalente a 150 euros por 10.000 metros cúbicos de grava. Ninguna familia puede, por sí sola, llenar uno. Tres o cuatro familias, si son grandes como la de los Madougou, ponen en común el trabajo de todo un mes y se reparten la ganancia. También son muchas las mujeres solas, a veces ayudadas por niños de no más de siete u ocho años, con el hijo más pequeño atado a la espalda o acostado sobre unos trapos junto a ella, que sentadas en el suelo, con un martillo pequeño rompen las grandes piedras. Pasan todo un día de trabajo para conseguir uno o dos capazos de grava solamente.

Las personas que se mueven por esta cantera a cielo abierto están expuestas a diversas enfermedades. La más peligrosa es posiblemente la silicosis, afección pulmonar incurable causada por la inhalación de polvo que contiene sílice cristalino. A pesar de todos los esfuerzos de prevención de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la silicosis todavía afecta a decenas de millones de trabajadores y mata a miles de personas cada año en todo el mundo. Esta enfermedad, con su potencial de causar discapacidad física progresiva y permanente, todavía es una de las dolencias profesionales más importantes del planeta, según la OMS.

Suministro de agua limpia a las clases de la escuela de Tchatchegou.ver fotogalería
Suministro de agua limpia a las clases de la escuela de Tchatchegou. C. C.

Con el auge de la construcción que experimenta la inmensa mayoría de las ciudades africanas, la demanda de grava ha crecido y las minas a cielo abierto se multiplican por todos los países y, también, en Benín.

Las mujeres y los niños son los más afectados por este problema en este pequeño país, según un estudio llevado a cabo en 2014 y publicado en el Bulletin de la Recherche Agronomique du Bénin (BRAB). También especifica que la población que sufre este problema es relativamente joven, en torno a los 25 años. Estas personas son, en su mayoría, analfabetas o con muy bajo nivel de educación, que han encontrado en las canteras su único medio de subsistencia. Además, no utilizan ninguna medida de prevención laboral por lo que los accidentes son también muy frecuentes.

Cuidar a los más pequeños

Los niños son los que más sufren esta situación. Además de aquellos que desde muy jóvenes se ven forzados a trabajar en las canteras picando piedras para ayudar a sus familias, están los más pequeños, los bebés, muchos de ellos cuidados por hermanos un poco más mayores o atados a la espaldas de sus madres o que descansan cerca de ellas. Ellos también inhalan las partículas de sílice que surgen de la ruptura de las rocas y que llegan a sus pulmones, lo que provoca la muerte de muchos de ellos.

El centro de salud del pueblo no cuenta con estadísticas precisas, pero su encargado precisa que la mortalidad infantil por enfermedades relacionadas con las vías respiratorias y los pulmones es inmensamente más alta que en otras partes del país.

Fue esta realidad de los niños forzados a trabajar en la cantera y la de aquellos más jóvenes obligados a respirar el polvo maligno, lo que movió a la ONG española Mensajeros de la Paz a desarrollar un programa integral en la zona que, en una primera fase, tiene que ver con la protección de los menores, su escolarización y el acceso a agua limpia.

Uno de sus mayores logros ha sido conseguir la escolarización de 280 niñas y niños en la escuela de Tchachegou. No están todos los que deberían, todavía muchos menores pican piedra. Por eso la sensibilización de las familias es muy importante. “Hay que hacerles entender que el lugar de los niños es la escuela y mostrarles los peligros a los que exponen a sus hijos al obligarles a trabajar en las canteras. Pero se requiere mucha paciencia y tiempo para que poco a poco cambie la mentalidad”, comenta Florent Rama Yao Koudoro, director de los proyectos en Benín. Es difícil determinar el porcentaje de niños no escolarizados en la zona, pero “es muy bajo, basta con ver que hay más niños en la cantera que en la escuela”, añade.

“Va a ser mucho más complicado convencer a las madres para que lleven a sus hijos a la guardería”, afirma Koudoro. No muy lejos de la escuela primaria un grupo de obreros trabaja en el nuevo edificio que acogerá a los más pequeños a partir del próximo septiembre. “La idea es que las madres dejen aquí a sus hijos para evitar la exposición al polvo de la cantera. Los niños estarán cuidados y, además comenzarán sus estudios”. Piensa Koudoro que va a ser una labor muy difícil conseguir este objetivo, pero no ceja en su intento de impedir que los menores respiren el silicio. “Hemos empezado la campaña de sensibilización para que cuando llegue septiembre las madres estén concienciadas. Tenemos muchas ilusiones puestas en este proyecto. Será un paso muy importante para mejorar la salud de los más pequeños”, explica el director del programas.

El otro problema al que hacer frente es el de la escasez de agua limpia en la zona debido a la degeneración medioambiental que significa la destrucción de la montaña y sus bosques por los canteros. Además, las aguas están contaminadas porque el polvo de silicio también llega hasta ellas, y no son aptas para el consumo humano. Muchas mujeres y niñas tenían que ir lejos en busca de la que se consumía en sus casas. Eso implicaba cruzar la carretera nacional por donde coches, camiones y motos circulan a gran velocidad. “Eran muchos los que morían atropellados cuando iban a buscar el agua”, comenta Mousa Akougbe jefe del pueblo.

Se han construido dos redes de distribución de agua con dos depósitos en altura, en las colinas. Hasta ellos se bombea el agua desde pozos limpios. Desde allí se envía a las diferentes fuentes distribuidas por las distintas localidades de la zona. Se han constituido unos comités de gestión, un grupo de personas que se encarga de su buen uso y mantenimiento. También abren y cierran las fuentes en horarios determinados, y las mantienen limpias. Además cobran la pequeña contribución monetaria que los ciudadanos hacen para el funcionamiento de todo el sistema. “Entre Tchachegou y la ciudad vecina de Sokponta, más los pueblos que dependen de ellas, el agua limpia llega a más de 15.000 personas”, asegura Koudoro.

Este año, gracias a la carrera solidaria organizada en los Colegios Valle de Madrid dentro de su Semana de la Solidaridad y con el apoyo de la Fundación Salvador Soler, la organización ha ampliado el proyecto para garantizar que la escuela de Tchatchegou se convierta en una escuela saludable con del acceso a agua limpia a través de fuentes y un saneamiento básico y digno mediante la construcción de unas letrinas en el propio recinto.

La cantera es una fuente de enfermedades y de deterioro del medioambiente, pero es la forma de subsistencia que han encontrado los habitantes de estos pueblos, por lo que la solución no pasa por cerrarla de golpe. “Habría que encontrar alternativas a ese trabajo para que las familias pudieran abandonarlo sin que sus ingresos desciendan, pero no es fácil por ahora. Así que nos centramos, en un primer momento, en la educación, la salud y el agua limpia. Luego, poco a poco, veremos qué otras programas podemos implementar para mejorar la vida de estas personas”, comenta Koudoro.

Imagen tomada de: https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2019/04/23/planeta_futuro/1556020053_492467_1556020696_noticia_normal.jpg

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/04/23/planeta_futuro/1556020053_492467.html

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Niñas y mujeres de Nigeria, convertidas en botín de guerra

Redacción: IPS

Una niña cuya familia huyó de los combatientes de Boko Haram, en la entrada de una improvisada tienda de campaña en un campamento para desplazados internos en Maiduguri, la capital del estado de Borno, en el noreste de Nigeria. El extremista grupo islamista ha secuestrado a miles de niñas y las ha convertido en esclavas sexuales y forzado a matrimonios no deseados, entre otros abusos.

“Nos sacaron a la fuerza y ​​nos mantuvieron como prisioneras”, dijo Lydia Musa, quien fue secuestrada por Boko Haram cuando tenía 14 años, durante un ataque en Gwoza, un municipio del estado nororiental de Borno, en Nigeria.

Musa y otras dos niñas menores de edad fueron apresadas y obligadas a casarse con combatientes de Boko Haram a pesar de sus protestas de que eran demasiado jóvenes para contraer matrimonio.

“Debes casarte, te guste o no, nos conminaron mientras nos apuntaban con sus  armas”, contó a IPS la ahora adolescente de 16 años, en Maiduguiri, la capital de Borno, donde reside ahora porque le asusta volver a su localidad y que termine capturada de nuevo.

La violación de Boko Haram de los derechos de las mujeres y las niñas es la parte más notoria de un panorama más amplio de trata de personas, matrimonios forzados y  esclavitud que existe en Nigeria.

Cuando el grupo extremista llega a su décimo año de insurgencia, sigue siendo lo suficientemente poderoso como para secuestrar a mujeres y niñas a voluntad, y continúa “atacando a mujeres y niñas como botín de guerra”, dijo en un comunicado Anietie Ewang, investigadora en Nigeria de Human Rights Watch.

Esta nación de África occidental tiene la mayor incidencia de tráfico de personas a través del desierto del Sahara y el mar Mediterráneo hacia Europa. En las zonas del norte y noreste del país donde opera Boko Haram existe una alta incidencia de matrimonios forzados, mientras que en todo el país son frecuentes los casos de niñas “comerciadas” como esclavas modernas.

Boko Haram, cuyo nombre significa “la educación occidental está prohibida”, tiene la reputación de estar entre los cinco grupos terroristas más mortíferos del mundo. Ha impulsado una violenta campaña para imponer un régimen de observancia estricta del Islam en el noreste de Nigeria y en zonas de los países vecinos de Camerún, Chad y Níger.

Se calcula que más de 20.000 personas han sido asesinadas por los extremistas desde que comenzaron su actividad rebelde en 2009.

El grupo también está involucrado en secuestros, tráfico, trata y esclavitud de niñas y mujeres. Cientos de mujeres y niñas han sido secuestradas durante sus 10 años de insurgencia. Pero el secuestro de más repercusión ocurrió en abril de 2014, cuando 276 mujeres fueron sacadas de su dormitorio en la estatal Escuela Secundaria de Chibok, en el estado de Borno.

Aquel masivo secuestro dio pie a una campaña mundial bajo la etiqueta de  #BringBackOurGirls  (devuelvan a nuestras niñas).

Unos meses después de que las niñas de Chibok fueran secuestradas, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, comunicó que las vendería.

“Soy quien capturó a todas esas chicas y las venderé”, dijo en un video distribuido por Internet, en el que justificaba la esclavitud humana. “La esclavitud está permitida en mi religión y capturaré a las personas y las convertiré en esclavas”, afirmó.

En consecuencia, ha habido otros secuestros masivos de niñas en la región desde el ocurrido en Chibok.

En marzo de 2015, los combatientes de Boko Haram secuestraron a más de 300 mujeres, niñas y niños en la estatal Escuela Primaria Zanna Mobarti en la ciudad de Damasak, mientras que en febrero de 2018 fueron secuestradas 116 estudiantes en el gubernamental Colegio Femenino de Ciencia y Tecnología de Dapchi, en el estado de Yobe, tras un ataque al centro educativo.

“La forma en que Boko Haram retiene a las mujeres y las niñas contra su voluntad es en sí misma una forma de esclavitud”, dijo Rotimi Olawale, del grupo Bring Back Our Girls (BBOG). El grupo participa en una gran campaña para la búsqueda y el rescate rápido y efectivo de las niñas de Chibok y otras mujeres y niñas secuestradas.

Olawale puntualizó en una entrevista con IPS que Boko Haram también está usando a las cautivas, como las chicas de Chibok, como “valiosas fichas de negociación”, para cobrar rescates y asegurar la liberación de sus combatientes presos en Nigeria.

Cinco años después de su secuestro, según informes, son 112 niñas secuestradas en la escuela de Chibok las que permanecen cautivas, mientras que las demás escaparon o fueron liberadas por Boko Haram por acuerdos alcanzados entre los extremistas y el gobierno nigeriano.

En lo que se considera una referencia implícita a Boko Haram, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha asegurado que desde 2012, los grupos armados ajenos al Estado que operan en el noreste de Nigeria han reclutado y utilizado a niños y niñas como combatientes y no combatientes, han violado a niñas y las han obligado a casarse, entre otros atentados graves a los derechos de la población infantil.

Las historias de quienes escaparon del cautiverio de Boko Haram lo confirman.

Ali Mohammed, un exprisionero de Boko Haram, contó a IPS que mientras estuvo cautivo vio a milicianos de Boko Haram usando a niñas cautivas como esclavas sexuales. “Por la noche, iban libremente al lugar donde las niñas estaban confinadas para tomarlas y obligarlas a tener relaciones sexuales”, explicó.

Otra excautiva de Boko Haram que pidió ser mencionada como Halima destacó que los niños varones nacidos como resultado de la esclavitud sexual se están convirtiendo en la nueva generación de combatientes de Boko Haram.

Halima misma, quien dio a luz a gemelos durante su cautiverio, un niño y una niña, dijo a IPS que los miembros de Boko Haram siempre celebran cuando un bebé nace en sus campamentos.

“Una vez que se den cuenta de que es un bebé varón, comienzan a disparar al aire y gritan con euforia que ha nacido un nuevo líder”, contó.

“Después de dar a luz a los bebés, cargaron al varón en señal de júbilo y conversaron con Allah Akbar, mientras que por el contrario no  mostraron alegría alguna con la niña, ni siquiera la tocaron”, rememoró sobre su propia experiencia.

El secuestro de jóvenes por de Boko Haram tiene como uno de sus objetivos el convertirlos en combatientes, confirman estudios sobre el grupo islamista radical.

Unicef asegura que entre 2013 y 2017 más de 3.500 niños, la mayoría de entre 13 y 17 años, fueron reclutados por grupos armados no estatales que los utilizaron en el conflicto armado en el noreste de Nigeria. El Fondo considera probable que las cifras reales sean superiores porque las suyas incluyen solo aquellos casos verificados.

Musa, la adolescente capturada en Gwoza, confirmó que mientras estuvo cautiva vio a niños secuestrados que eran entrenados para ser combatientes del grupo extremista islamista. “En las mañanas, habitualmente les enseñaban cómo disparar armas y perpetrar ataques”, dijo, antes de añadir que algunos de ellos tenían apenas 10 años.

También se sabe que Boko Haram entrena a niños para transformarlos en terroristas suicidas. Otro informe de Unicef, este de 2017, asegura que entre enero y agosto de ese año, 83 menores de edad, principalmente niñas, fueron utilizados por Boko Haram como terroristas suicidas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia destacó que esa cifra era cuatro veces más alta que en 2016.

Fracaso de leyes contra abusos infantiles

Mientras, los intentos legislar contra abusos como el matrimonio infantil, el abuso sexual, el tráfico, la trata y el secuestro han fracasado en el pasado en este país africano.

En 2003, Nigeria adoptó la Ley de Derechos del Niño como un instrumento legal para proteger a los niños de estos abusos, y en ella se incluyó la edad mínima de 18 años para contraer matrimonio.

Pero la Constitución nigeriana no contempla una edad mínima para casarse y la ley fracasó en parte porque varios de los 36 estados en que se divide el país se negaron  fracasó en parte porque varios de los 36 estados de Nigeria se negaron a aplicarla.

“También fue un fracaso en los estados donde se adoptó porque solo existía en el papel y no se hizo cumplir”, dijo a IPS la activista a favor de los derechos de las mujeres y las niñas Betty Abah.

Además, en 2016, el Senado de Nigeria, dominado por varones, votó en contra de un proyecto de ley sobre género e igualdad de oportunidades. Ese proyecto penalizaba la trata, el abuso sexual y la explotación de mujeres y niñas y niños. El proyecto también prohibía el matrimonio forzado y establecía los 18 años como la edad legal mínima para contraer matrimonio.

Según Unicef,  43 por ciento de las niñas en Nigeria están casadas antes de cumplir los 18 años. Algunos de los legisladores que votaron en contra del proyecto de ley argumentaron motivos como que su religión permitía el matrimonio de menores de edad.

“Es una muy mala señal de que tenemos un largo camino por recorrer, si aquellos que deben realizar las leyes para proteger a las mujeres y los niños y niñas consideran que tales leyes no son necesarias”, dijo Abah.

Mientras tanto, Musa, puede haber huido del cautiverio de Boko Haram, pero está demasiado aterrorizada para regresar a su hogar. Ahora vive en Maiduguri,  a unos 130 kilómetros de Gwoza, donde fue capturada.

“Siempre rezo para que la crisis termine y pueda volver a mi casa, porque ahora no puedo retornar porque no quiero arriesgarme a que Boko Haram me capture de nuevo”, resumió a IPS sobre su vida actual, donde se la pasa prácticamente recluida en el lugar donde vive.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2019/04/ninas-mujeres-nigeria-convertidas-botin-guerra/

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Austria: Un proyecto educativo de Matumaini, premio de Buenas Prácticas

Redacción: La Voz del Trubia

La ONG radicada en Somiedo ha obtenido el galardón que otorga Medicus Mundi y la Facultad Padre Ossó por su iniciativa de arte y educación en zonas rurales de Asturias y Tanzania

La ONG Matumaini, junto a su colaboradora africana Mwema Children, han recibido el segundo premio del concurso Buenas Prácticas en la transferencia de Conocimientos, que organiza Medicus Mundi y la Facultad Padre Ossó en colaboración con la Agencia Asturiana de Cooperación. El premio les ha sido concedido por la iniciativa “Arte y educación transformadora en zonas rurales de Asturias, España y Arusha, Tanzania” y lo recibirán el sábado 27 de abril en el Aula Magna del edificio histórico de la Universidad de Oviedo, en el marco de las jornadas “Tendiendo puentes, construyendo realidades”, en las que se presentarán proyectos educativos innovadores e iniciativas de investigación social, con la participación de la Universidad Autónoma de Barcelona, la Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo, Fundación Agua de Coco y Medicus Mundi. A las 17,45, Matumaini presentará públicamente su proyecto.

Fuente: http://lavozdeltrubia.es/2019/04/24/un-proyecto-educativo-de-matumaini-premio-de-buenas-practicas/

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Sudáfrica: la Universidad Stellenbosch responde al estudio de riesgo «bajo cognitivo» de Furore Over Colored Women

Redacción: Allafrica

Los hallazgos, opiniones, conclusiones y recomendaciones de un artículo que afirmaba que las mujeres de color en Sudáfrica tienen un mayor riesgo de funcionamiento cognitivo bajo, debido a los bajos niveles de educación y los comportamientos de estilo de vida poco saludables, son los autores, dijo el miércoles la Universidad de Stellenbosch. .

El estudio altamente criticado, titulado Efectos relacionados con la edad y la educación sobre el funcionamiento cognitivo en mujeres sudafricanas de colores, ha sido calificado de racista y ofensivo desde que circuló en las redes sociales durante el fin de semana de Pascua.

Según el resumen, el estudio evaluó la función cognitiva y su asociación con la edad y la educación en una muestra de 60 mujeres sudafricanas de color entre 18 y 64 años.

Su función cognitiva se evaluó mediante la Evaluación cognitiva de Montreal y una prueba neurocognitiva computarizada, encontrando que «presentan una función cognitiva baja y que está significativamente influenciada por la educación».

El profesor Eugene Cloete, vicerrector de investigación, innovación y estudios de posgrado, dijo que la institución no aprueba ni evalúa las opiniones a las que sus estudiosos llegaron como participantes en este debate académico.

Aunque la universidad reconoció la importancia de la «discusión académica rigurosa y el debate crítico» que siguió a su publicación, estaba «preocupada por el dolor y la ira» que el artículo ha solicitado dentro de la comunidad académica y la sociedad en general, dijo Cloete.

«Como institución, nos oponemos al racismo, incluido el racismo intelectual o la atribución de capacidades cognitivas como la inteligencia en términos de raza».

‘No se trata de inteligencia’

Después de un proceso de limpieza ética, como lo hace con todos los proyectos de investigación sobre seres humanos, el comité relevante que revisó el proyecto del cual emana este artículo aprobó una propuesta de estudio más amplia sobre los factores de riesgo para enfermedades cardíacas, actividad física, condición física y hábitos alimenticios y funciones cognitivas de las mujeres de color en Stellenbosch.

El artículo informó sobre el efecto de los factores ambientales en el desarrollo cognitivo dentro de uno de los grupos más vulnerables del país que fue marginado durante el apartheid y permaneció así durante la era posterior al apartheid, dijo Cloete.

«La Universidad Stellenbosch está comprometida tanto con la libertad académica como con el debate científico abierto y crítico, del cual la investigación académica revisada por pares es la piedra angular. Todos los académicos son conscientes de que la producción científica tendrá que resistir el escrutinio de otros investigadores, no solo para determinar su idoneidad para publicación en revistas acreditadas, pero también en el dominio público «.

News24 se acercó a la profesora de medicina y ciencias de la salud Elmarie Terblanche para hacer comentarios. Esto se añadirá una vez recibido.

Ella le dijo a CapeTalk que era «desafortunado» que el informe haya sido criticado por actuar en los tropos racistas. Ella dijo que los grupos raciales fueron especificados, ya que pueden presentar diferentes problemas de salud.

Terblanche dijo que no estudiaron la inteligencia, sino funciones específicas superiores del cerebro.

Petición lanzada sobre estudio ‘intelectualmente deficiente’

Barbara Boswell, profesora asociada de inglés en la Universidad de Ciudad del Cabo, también ha creado una petición en línea para solicitar la retirada del artículo, debido a sus «fundamentos ideológicos racistas, metodología defectuosa y su reproducción de estereotipos dañinos de ‘Colored ‘ mujer».

«Los autores ignoran un gran cuerpo de teoría de la raza poscolonial y crítica que muestra que la idea de ‘raza’ es un conjunto de relaciones políticas articuladas y que las categorías raciales son altamente inestables, fluidas y provisionales», escribió en una carta abierta a El consejo editorial de la revista que publicó el estudio.

«En su lugar, usan acríticamente la denominación racial de apartheid ‘de color’. Su definición de comunidades así clasificadas no problematiza la idea de ‘raza mixta’; sugiere incorrectamente que estas comunidades son una clase homogénea; combina ‘raza’ y etnicidad; y sugiere lo que solo puede leerse como porcentajes de herencia biológica por «raza» y «clan». Este último es similar a la eugenesia. «Ella argumentó que el informe tenía fallas científica y fundamental, señalando que el título, el resumen y la introducción infieren los resultados Son aplicables a todas las «mujeres sudafricanas de color».

«Sin embargo, los autores reconocen que se basan en un tamaño de muestra pequeño; que los 60 participantes eran de una sola comunidad geográfica; y admiten que su metodología produjo un resultado que» probablemente no sea totalmente representativo de la población de SA de mayor color»

El artículo fue publicado como una investigación científica, pero «se basa en los estereotipos coloniales de las mujeres africanas, y de las mujeres sudafricanas ‘de color’ específicamente, como intelectualmente deficientes», acusó Boswell.

«Sus propios datos no apoyan sus afirmaciones. No hay nuevos hallazgos aquí; solo un paradigma Verwoerdian reenvasado», continuó Boswell.

El miércoles a las 17:00, más de 2 000 personas habían firmado su petición.

Fuente: https://allafrica.com/stories/201904250178.html

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Aprobados US $ 5 millones para ayudar a restaurar rápidamente la educación de los niños en Mozambique

Africa/Mozambique/reliefweb.int

23 de abril de 2019, Nueva York. Apenas cinco semanas después de que el ciclón Idai llegara a la costa del sur de África, Education Can’t Wait, un fondo mundial para la educación en emergencias, aprobó US $ 5 millones para ayuda inmediata en Mozambique para que los niños regresen a la escuela.

Según estimaciones recientes del Gobierno de Mozambique, en Mozambique se destruyeron o dañaron 3.504 aulas, lo que afectó la educación de más de 335.000 niñas y niños.

Trabajando con el Gobierno de Mozambique en una respuesta coordinada con ONG internacionales y nacionales, agencias de la ONU, sociedad civil y donantes, la inversión de ECW llegará a los niños más vulnerables de Mozambique y mantendrá a las niñas a salvo del riesgo mayor de violencia de género que con frecuencia Ocurre en emergencias.

La respuesta de ECW llegará a 75,000 niños, incluyendo 36,000 niñas. Más de 1,900 miembros del personal educativo recibirán capacitación especializada para garantizar que los niños tengan el apoyo psicosocial que necesitan para reanudar sus vidas y lidiar con el trauma de ver a los miembros de la familia morir, perder sus hogares en las inundaciones o ser desplazados, y vivir en condiciones peligrosas e inseguras en Albergues temporales.

La inversión de 12 meses en ECW será implementada por Save the Children https://www.savethechildren.org/us/what-we-do/where-we-work/africa/mozambique en asociación con CARE (donación de US $ 1.7 millones) , World Vision https://www.wvi.org/mozambique (subvención de US $ 1.2 millones), Food for the Hungry https://www.fh.org/our-work/countries/mozambique/ (subvención de US $ 550,00) , AVSI https://www.avsi.org/en/country/mozambique/29/ (subvención de US $ 700,000), y Plan International https://plan-international.org/mozambique (subvención de US $ 700,000).

Al hacer que los niños regresen a entornos de aprendizaje seguros, los socios implementadores establecerán espacios de aprendizaje temporales, proporcionarán techos para las aulas y proporcionarán a los niños y las comunidades información vital sobre la higiene para reducir la propagación de enfermedades.

ECW está trabajando con socios para preparar una inversión adicional en Mozambique, así como en los vecinos Malawi y Zimbabwe, donde el ciclón también causó graves daños.

La educación no puede esperar y sus socios han comprometido un total de US $ 14 millones a la respuesta educativa http://www.educationcannotwait.org/cyclone-idai/ en los tres países para llegar a aproximadamente medio millón de niños en total.

La rápida respuesta fue posible gracias al generoso apoyo de los socios donantes de ECW, incluidos el DFID, Dubai Cares y la Fundación Will y Jada Smith Family, quienes anunciaron un apoyo suplementario a la donación de US $ 7 millones de Education Cannot Wait al margen del Mundo Reunión de primavera Banco / FMI.

Fuente: https://reliefweb.int/report/mozambique/education-cannot-wait-approves-us5-million-quickly-help-restore-education-children

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