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La política educativa y científica guiadas por el fanatismo y la ignorancia radical

Por: José Rangel

La elección de Donald Trump para presidente de los EE.UU. ha sacudido al mundo. Fundamentalmente, porque la decisión de la parte del electorado que votó por él (no mayoritaria), suficiente de acuerdo con su mecánica electoral, parece avalar un pensamiento contrario a la racionalidad contemporánea. Que se votara por él fue claro por los sondeos que se hacían a lo largo de la campaña y, finalmente, porque así lo demostraron los conteos finales de la elección.

El irracionalismo y otros elementos presentes en el discurso de Trump, que desvelan rasgos  no distantes al despotismo, el fanatismo y al fascismo (Eco, http://www.openculture.com/2016/11/umberto-eco-makes-a-list-of-the-14-common-features-of-fascism.html) es lo que asusta. Hay ahora un desatado representante de los menos educados dispuesto a disparar misiles contra la línea de flotación de las insignias de la cultura, la ciencia y la educación norteamericanas.

Es imposible exagerar el daño potencial que las Trumpadas de Donald pueden causar a la educación en los EE.UU. (y el resto del mundo). Peor aún, cuando esta elección se suma a la reciente decisión del Reino Unido de aislarse de la Unión Europea, la cual es vista como más dañina aún para la ciencia que el mismo Trump. (https://www.timeshighereducation.com/news/sir-fraser-stoddart-brexit-far-worse-for-science-than-donald-Trump).

De Trump y el Brexit queda claro que lo que el Mundo necesita es más educación para resolver los problemas que la civilización presenta, incluyendo los efectos de los avances tecnológicos, el desempleo y subemepleo concomitantes, la polarización del ingreso personal y regional, así como de las migraciones derivadas.

Solo la inmensa ignorancia de Trump puede permitir pensar que el aislamiento total de un mundo que presuntamente los acecha y amenaza es la solución a los problemas de la civilización.

Es muy difícil predecir los efectos que tendrán las medidas que Trump piensa instrumentar en los frentes de la educación, la ciencia y la cultura. Plantea un vuelco tan drástico que rompe con la tendencia histórica del mundo. ¿Tiene alguien derecho a hacerlo? sobre todo cuando quienes establecieron compromisos de largo plazo son simplemente deshonrados en el acuerdo.

Alarma cuál pueda ser el resultado esperado para la educación cuando un discurso educativo como el que maneja Trump tiene visos, si no de pleno oscurantismo, sí de vuelta a un pasado que incluso los EE.UU. no han conocido durante su historia educativa como país.

Aquí algunos botones:

  1. En primer término, considera que la educación en EE.UU. es, sin más, un fracaso. (https://www.facebook.com/DonaldTrump/videos/10156692264830725/)
  2. Está dispuesto a desmantelar la educación pública y volver a la educación localista, sectaria, confesional: School Choice. Éste será el objetivo nacional prioritario (http://thehill.com/blogs/ballot-box/presidential-races/295034-trump-to-earmark-20b-for-school-choice).
  3. Deshacerse del tronco de saberes comunes fundamentales (Common Core), uno de los logros más avanzados del sistema educativo estadounidense, desde preescolar hasta la educación media superior. (https://twitter.com/realDonaldTrump/status/697613947655086080)
  4. Su misión es desmantelar el monopolio educativo controlado por el Estado. Según Trump, ninguna de las políticas fallidas en ese país, está más urgida de un cambio radical que este monopolio estatal.
  5. De igual manera, buscará desmantelar la otra “gran barrera” hacia el progreso: los sindicatos de maestros. No habrá definitividad y se pagará solo con base en el mérito individual. Responsabiliza a los Demócratas de establecer una alianza con los sindicatos magisteriales. Los sindicatos canalizan toneladas de recursos al Partido, según Trump, y éste les garantiza poner una barrera que los mantenga libres de competencia con la School Choice. Así no hay competencia en la educación. El resultado de la operación de este mecanismo es que el proyecto de School Choice se mantiene marginado y los sindicatos garantizan un monopolio educativo sin competencia, comandado por el Estado (Trump dixit). Por supuesto, según el mismo personaje ahí se encuentra el verdadero fondo de la mala educación en los EUA.
  6. Es difícil encontrar una propuesta más acabada para volver al oscurantismo educativo, eliminar la educación pública y dejarla en manos de cualquier dogma o fanatismo. ¿Cual será la respuesta universitaria?
  7. Se abre así la puerta del infierno educativo. Veremos nuevamente la entronización del creacionismo. Las explicaciones fantásticas tendrán cabida. Será necesario, entonces, establecer un nuevo track educativo con estos fundamentos, desde la educación básica hasta la superior. Se abrirán no sé si laboratorios de investigación o de magia. Seguramente capillas de oración para iluminar al mundo.
  8. Más aún, está dispuesto a desaparecer el Departamento de Educación, conocido como ED. La misión de este Departamento, hoy día, no es más que impulsar la educación de excelencia y garantizar la igualdad de oportunidad educativa para todos.

Si la elección de Trump a la presidencia fue el resultado del apoyo de los menos educados, lejos del mundo de la academia y la educación superior, irónicamente, los espacios vinculados con la educación serán de los más seriamente afectados por las decisiones de reversión anunciadas ya por un largo rato.

La destrucción del Common Core

La destrucción del Common Core (saberes comunes fundamentales) y sus sustitución por saberes locales sin importar su fundamento es el obús más letal que puede golpear la línea de flotación de la educación norteamericana.

El logro establecido en los estándares del Common Core fue resultado de atestiguar un deterioro evidente en el progreso académico de los estudiantes de todo nivel, desde preescolar hasta el término del High School (media superior). Toda prueba comparativa internacional señalaba una pérdida de competitividad frente a los mismos estudiantes de otros países.

Entre las principales causas de esta situación se detectó la disparidad de estándares académicos de un estado a otro y un sensible desacuerdo sobre lo que los estudiantes debían ser capaces de conocer y hacer al final de cada ciclo escolar.

A partir de 2009, en un esfuerzo conjunto y masivo de profesores, directores, gestores y todo tipo de expertos, se llevó a cabo un enorme esfuerzo colectivo que culminó en lo que se conoce como Common Core State Standards (estándares estatales de los saberes fundamentales). Estos estándares definen el conocimiento y habilidades que los estudiantes de todos los estados de la Unión Americana deben manejar al concluir cada grado desde el año 1 hasta el 12. Al finalizar la educación media superior (año 12), los estudiantes deben estar capacitados en niveles de excelencia que les permita continuar de manera exitosa cualquier tipo de estudios de nivel terciario profesional, universitario o tecnológico.

Los estándares académicos de excelencia se enfocan a lo que llaman ELA (Inglés, Matemáticas y, Lengua y Artes). Al finalizar el año 12 (media superior), los estudiantes deben estar en las mejores condiciones para tener éxito en la vida, cualquiera que se la opción que escojan.

Para alcanzar los objetivos cada estado, cada escuela y cada profesor está en libertad de seleccionar los métodos que se consideren los más apropiados.

El Common Core (CC) es una iniciativa estatal, independiente de cualquier otro programa federal. Más aún el gobierno federal no desempeñó papel alguno en el diseño del CC, ni tampoco es obligatoria su implementación.

Fundamentalmente, el CC no es un curriculum, sino un conjunto de objetivos comunes y expectativas de lo que los alumnos deben alcanzar en términos de conocimiento y habilidades. De igual manera, tampoco hay un control central sobre sus logros y resultados. Ni tampoco se genera una base de datos de información de ningún tipo de aquellos que decidan adoptarlos. (http://www.corestandards.org/about-the-standards/myths-vs-facts/).

Queda claro que difícilmente puede pensarse en la conformación de un monopolio educativo bajo el control del estado.

Los estándares establecen aquello que se espera de los alumnos en cuanto conocimiento al final de cada ciclo escolar. De forma que tanto padres como maestros sean capaces de comperender y apoyar su aprendizaje.

Las características fundamentales de los estándares son:

  1. Basados en evidencia e investigación.
  2. Claros, comprensibles y consistentes.
  3. Alineados con las expectativas de las universidades y las escuelas profesionales.
  4. Basados en un contenido riguroso y en la aplicación del conocimiento por medio de las mayores habilidades del pensamiento.
  5. Elaborados sobre la base del conocimimiento y los estádares vigentes.
  6. Formar en consonancia con los elementos educativos de otros países de alto desempeño, con el fin de preparar estudiantes en el contexto de una sociedad y economìa globales. (http://www.corestandards.org/read-the-standards/).

Las propuestas educativas de Trump, por lo visto, abandonan todo intento de, globalización, internacionalización, capacidad competitiva mundial, inserción en los estándares educativos mundiales y recula el progreso para reducirlo a un entorno provinciano.

A lo largo de la formación del primero al duodécimo año el CC apunta a dar al estudiante la capacidad de desarrollar pensamiento crítico, capaz de resolver problemas y proveerle las herramientas analíticas para dotarlo de los elementos que le permitan ser exitoso en cualquier camino que escoja en su futuro.

Las expectativas puestas en el CC no son menores, en tanto científicos, así como población en general consideran que ahora la educación recibida al concluir la media superior (K12) no es mundialmente competitiva y es, en gran medida, responsable de uno de los mayores problemas que enfrenta el desarrollo científico en EE.UU. 92% de los científicos estadounidenses consideran que los logros de la ciencia en ese país son mejores que los de cualquier otro país. Sin embargo, solo 16% de científicos del mismo grupo considera que la educación en el nivel K12 es mejor que la del resto del mundo.

Las preocupaciones en la educación superior y la ciencia

A diferencia de las desafortunadas manifestaciones públicas relacionadas con la educación básica y la ciencia, Trump ha sido menos vociferante en lo que respecta a la educación superior. No es claro qué intenciones puede tener. No ha hecho referencia a política alguna sobre el tema, ni sobre cuál puede ser su visión en general.

Sin embargo, es claro para el mundo de la academia que la construcción de muros y las políticas aislacionistas (hasta para combatir el Ébola), la amenaza de expulsión de mexicanos y centroamericanos, la prohibición al ingreso de musulmanes, el desconocimiento de acuerdos comerciales y el vuelco a la globalización de la economía mundial no augura buenos horizontes para la educación superior.

Lo anterior ha generado un ambiente de gran ansiedad en la academia. Para nadie es secreto que la excelencia científica y académica de los EE.UU. está construida con una buena dosis de elementos foráneos. Sin duda, estos cimientos se encuentran amenazados y con ellos el liderazgo científico de ese país.

De acuerdo con la National Science Foundation, más de 5 millones de inmigrantes se encuentran trabajando en los EUA como ingenieros o científicos.

Existe, sin embargo la esperanza, de acuerdo con las declaraciones de Trump de que su administración ofrecerá todas las oportunidades para que cualquier ciudadano alcance el tope de su potencial educativo. Ello, suponen, debiera garantizar mantener la preeminencia de la educación superior norteamericana en el mundo y el camino a una sociedad más igualitaria.

Las llamadas research universities públicas, ha sufrido recortes constantes durante más de 10 años. Los recortes prometidos en la gestión Trump pueden significar severos golpes adicionales. En particular se verán mayormente afectadas todas las universidades que no se encuentran en la cima de los listados de rankings. Las universidades privadas, aquellas que conforman los primeros lugares, tienen condiciones financieras que les permitirán capear el temporal. Sin embargo, los listados se verán seriamente alterados. Las universidades públicas tenderán a resabalar y el mercado de las privadas a flotar.

Por el contrario, a actividad científica se siente directamente amenazada, en tanto la miríada de declaraciones de Trump sobre la ciencia los hace sentirse más que preocupados.donald-trump

A continuación pueden disfrutar de una muestra de los horrores expresados por Trump y que tienen a los científicos del mundo con el alma en vilo.

  • En un twitt de 2012, el ahora presidente electo afirmó que el concepto de calentamiento global no era más que un invento chino, con el fin de restar competitividad a las manufacturas norteamericanas.
  • Contrario a toda evidencia científica, apoya la idea de que las vacunas MMR (triple viral, Sarampión, Paperas y Rubéola) causan Autismo[2].
  • Responsabiliza parcialmente a la eliminación de divisiones de asbesto, como retardante de fuego, del colapso del WTC en 2001, cuando nunca se empleó este material en su construcción.
  • Contrario a la opinión de médicos expertos en salud pública e infectología, propuso suspender totalmente los vuelos procedentes de países con Ebola. Esta medida no haría más que dificultar la ayuda y el monitoreo de posibles infectados. La London School of Hygiene and Tropical Medicine publicó un artículo para explicar que no hay riesgo de contagio aéreo. El Ebola se transmite por medio de fluidos corporales.
  • Contrario a la evidencia, sostiene que los focos ahorradores de energía causan cáncer, debido a las radiaciones UV que emiten (menores a las del Sol).
  • De la misma manera, sostiene que las granjas de energía eólica son dañinas para la salud, cuando avasalladora literatura científica lo refuta.

Muchos científicos respondieron a la enorme sarta de falsedades científicas diseminadas por Trump asegurando que, en efecto, desdeña y desconfía de la ciencia, por lo que sienten que sus intereses científicos pueden verse seriamente comprometidos.

No dudan que puede llegar a prohibirse cualquier tipo de cualquier investigación relacionada con el cambio climático. En el mejor de los casos, los fondos se congelarán. Qué se puede esperar si Trump ha repetido hasta la saciedad que eliminará y retirará los fondos de instituciones como la Environmental Protection Agency (EPA). En una entrevista con Fox News, la llamó “una desgracia” y aseguró que es mejor estar mejor sin ella (http://talkingpointsmemo.com/livewire/donald-trump-epa-dept-of-education). En consecuencia piensa retirar a los EE.UU. del acuerdo de Naciones Unidas sobre cambio climático. El recurso de estos programas lo destinará a ampliar la investigación espacial.

Todos estos elementos han hecho que sea considerado un presidente anticiencia. Más de 2 mil 300 cientistas norteamericanos, entre quienes se encuentran 22 recipiendarios Nobel en distintas disciplinas, publicaron una carta abierta dirigida al presidente electo Trump y al Congreso donde los exortan a respetar a la ciencia. (https://s3.amazonaws.com/ucs-documents/science-and-democracy/ucs-scientist-letter-to-trump-11-30-2016.pdf).

Entre muchos grupos, destaca la carta abierta publicada por un grupo de 500 mujeres, quienes se manifiestan como miembros de distintas minorías, raciales, étnicas y religiosas; como inmigrantes, personas con discapacidades, con multiplicidad de preferencias de género y como científicas. En ésta se manifiestan contra la retórica de odio mostrada por Trump durante la campaña presidencial y contra los intentos por desacreditar el papel de la ciencia en la sociedad. (https://500womenscientists.org/#our-pledge).

Las mujeres científicas manifiestan que la ciencia como pilar fundamental de la democracia y el progreso está con Trump bajo amenaza. (https://blogs.scientificamerican.com/voices/an-open-letter-from-and-to-female-scientists/).

Es claro, pues, por qué 85% de los científicos norteamericanos decidieron expersarse en la urnas a favor de la candidata demócrata Hillary Clinton. Pocas veces se ha visto a los científicos mantener una actividad política tan intensa como ahora. Es necesario que la academia y la investigación en México se sienten a valorar los efectos que en un futuro no distante tendrán estas políticas de horror.

[1] Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM. Correo: rangel@unam.mx

[2] https://www.statnews.com/2016/03/31/vaxxed-vaccine-autism-movie/

Fuente: http://www.educacionfutura.org/trumpadas-contra-la-educacion-la-ciencia-y-el-sentido-comun/

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Estados Unidos perderá más si sale del TLCAN, sentencia la OCDE

EEUU / www.elinformador.com.mx /7 de Diciembre de 2016

Sobre México pesa la incertidumbre y los riesgos por medidas proteccionistas que se pudieran implementar con la llegada del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, aunque será este país el que perderá más de renegociarse o salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aseveró el economista de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Julien P. Reynaud.

Dijo que una renegociación del TLCAN no será fácil porque deberán abrirse los 20 capítulos del tratado y prácticamente analizar producto por producto.

Reynaud señaló que la renegociación del TLCAN es un escenario, y hacia futuro pudiera pensarse en negociaciones bilaterales de tratados de libre comercio, un tema en el que los mexicanos tienen experiencia.

Sin embargo, dijo que ante un crecimiento lento, que en 2016 será de 2% a 2.2% y de 2.3% para 2017, México deberá de enfocarse a llevar a cabo las reformas estructurales en áreas que quedaron pendientes, abrir sectores cerrados a la inversión, reducir la informalidad e incorporar a un mayor número de mujeres a la actividad productiva.

Durante el 23 Congreso del Comercio Exterior Mexicano que organizó el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Reynaud explicó que actualmente se vislumbran “muchos riesgos”, pero todavía faltará ver si se convierten en cosas reales.

Agregó que “hay incertidumbre de lo que va a pasar en términos de comercio y hay que enfocarse en reformas estructurales, disminuir la informalidad e incorporar a las mujeres al sector productivo”.

Dijo que en estos momentos de falta de certidumbre es necesario que el Gobierno de México tenga cuidado en el destino del gasto público, sobre todo cuidar que se tenga un ejercicio eficiente de los recursos

Fuente: http://www.informador.com.mx/economia/2016/695144/6/estados-unidos-perdera-mas-si-sale-del-tlcan-sentencia-la-ocde.htm

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Estudiantes de EEUU siguen sacando peores calificaciones en ciencias y matemáticas que asiáticos y rusos

Estados Unidos/05 de Diciembre de 2016/

Estudiantes de países del este asiático como Singapur, Corea del Sur y Japón, además de los sistemas educativos de Hong Kong y Taiwán mantienen el liderazgo en estas materias desde hace 20 años.

Las calificaciones en matemáticas y ciencias de los estudiantes estadounidenses de cuarto y octavo grado mejoraron ligeramente durante los pasados cuatro años, pero los estudiantes de países asiáticos, con Singapur a la cabeza, son quienes más dominan estas materias, según los más recientes resultados de las pruebas internacionales Estudio de las Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS).

Los resultados indican que estudiantes de los países del este asiático como Singapur, Corea del Sur y Japón, además de los sistemas educativos de Hong Kong y Taiwán,mantienen el liderazgo en estas materias desde hace 20 años, mientras EEUU les sigue, según la categoría, en un octavo o undécimo lugar.

Los exámenes TIMSS son administrados cada cuatro años desde 1995 y en 2015 los tomaron 600,000 estudiantes de 49 países. Varios sistemas educativos, como los de Hong Kong, el estado norteamericano de Florida o las provincias canadienses de Quebec y Ontario son evaluados como si fuesen países.

Según el informe TIMSS 2015, los estudiantes estadounidenses de octavo grado mejoraron sus calificaciones de matemáticas en el examen global durante los últimos cuatro años, de 509 puntos (sobre 1,000) en 2011 a 518 puntos en 2015. Sin embargo, en ciencias las calificaciones no mostraron grandes diferencias, de 525 en 2011 a 530 en 2015.

Las calificaciones de los estudiantes de cuarto grado, por su parte, se quedaron sin cambios significativos durante los pasados cuatro años y solo aumentaron de 544 a 546 puntos en ciencias y bajaron de 541 a 539 puntos en matemática

Hay que destacar, sin embargo, que todas las puntuaciones indican una tendencia al alza durante los pasados 20 años desde que se comenzó a administrar la prueba.

“Los estudiantes de cuarto y octavo grado en un puñado de sistemas de educación, casi todos en Asia, siguen sacando puntuaciones más altas, en promedio, que los estudiantes en EEUU. Pero los estudiantes de cuarto y octavo grado en EEUU hanprogresado considerablemente en matemáticas desde mediados de los años 1990”, dijo Peggy G. Carr, comisionada interina del Centro Nacional de Estadísticas de la Educación.

Según el informe, los estudiantes de cuarto grado en 10 sistemas educativos sacaron mejores calificaciones en matemáticas que los estudiantes de EEUU, incluyendo los de los países asiáticos antes mencionados más Irlanda del Norte, Rusia, Noruega y la República de Irlanda.

En matemáticas de octavo grado los estudiantes de ocho sistemas educativos sacaron mejores calificaciones que los estadounidenses, entre ellos los rusos, los canadienses y los canadienses de la provincia de Quebec.

En ciencias de cuarto y octavo grado los estudiantes de siete países sacaron mejores calificaciones que los estadounidenses, entre ellos chicos de Finlandia, Rusia y Eslovenia.

Por otro lado, el informe TIMSS 2015 también indica que los niños que asistieron a programas preescolares o recibieron el apoyo de sus padres en actividades que estimulan la lectura y las matemáticas tuvieron mejor desempeño en ciencias y matemáticas que aquellos que no participaron en este tipo de programas.

 “Un inicio temprano en la educación tiene un efecto duradero hasta el cuarto grado”, indica el reporte.

“El alto desempeño está vinculado a estudiantes que asistieron a al menos tres años de programas preescolares y a aquellos cuyos padres se ocuparon de participar con ellos en actividades de alfabetización y aritmética temprana antes de comenzar la primaria”, agrega el reporte.

Fuente: http://www.univision.com/noticias/examenes/estudiantes-de-eeuu-siguen-sacando-peores-calificaciones-en-ciencias-y-matematicas-que-asiaticos-y-rusos

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La educación: con o sin pactos

Por: Mariano Jabonero Blanco

Hay que invertir más y mejor en aquellos aspectos que hacen que los centros educativos sean más eficaces y eficientes. La autonomía de gestión, la evaluación externa y la innovación pedagógica son elementos esenciales de mejora.

Cuando se produce una inundación, lo primero que falta es agua potable. Esta paradoja ilustra la situación vivida durante años por la educación española. Mientras se producía una inundación de declaraciones de principios, casi siempre excluyentes, y disquisiciones de similar calibre, la escuela y sus grandes protagonistas, profesores y alumnos, han sobrellevado su actividad cotidiana sin recibir la atención que se merecen.

 

Pasó el tiempo y se han perpetuado graves situaciones, tan conocidas como nunca resueltas: nuestra inversión en educación, el 4,3% del PIB, sigue estando lejos de la media de los países de la OCDE, que es de un 5,2%. Junto a ello, la distribución de la inversión nos enfrenta a una inercia reacia al cambio, que despierta otra preocupación cualitativa: tan importante es invertir más, como hacerlo mejor.

 

 Hoy sabemos que hay que invertir más en aquellos aspectos que hacen que los centros educativos sean más eficaces y eficientes, y sabemos, aunque no lo parezca, que eso solo se consigue si se trabaja a favor de la equidad, el desarrollo intelectual temprano, con la mejora de la formación, selección y evaluación del profesorado, fortaleciendo el liderazgo y la mejora de la dirección y gestión escolar, promocionando la enseñanza del inglés, mediante el desarrollo de nuevas competencias o apoyando la inversión en nuevas metodologías didácticas y en sistemas educativos digitales.

Hablando de inversión, es obligado referirnos a un factor de inequidad que, quizás por crear incomodidad política, suele soslayarse por parte de algunos autoproclamados expertos. Al nacer un niño o niña en algunas de nuestras comunidades autónomas puede sentir helado su corazón, y no en el sentido machadiano sino en el educativo, si lo hace en aquellas que invierten por alumno casi la mitad de lo que hacen otras, en ocasiones vecinas. Pocas lideran ese esfuerzo inversor y son, en consecuencia, las que obtienen mejores resultados y menores tasas de desempleo juvenil, por hacerlo en lo que realmente importa y en la formación profesional.

La lotería que siempre ha supuesto nacer en uno u otro lugar de España, hoy tiene importantes efectos educativos y de bienestar futuro para las personas: en algunas comunidades es una ventaja, en otras es un hándicap, agravio que no solo tiene una dimensión presupuestaria, sino que representa un importante desafío político que apela por igual a la justicia, la igualdad y la cohesión interna.

El problema fundamental sigue siendo lo que saben nuestros alumnos y lo que saben hacer con lo que saben. De nuevo la realidad es terca: no obstante algunos avances, somos un país líder en Europa en abandono escolar temprano y en el maldito fenómeno de los “ninis”: jóvenes con edades entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan, categoría en la que destacamos con un 22,8% sobre el total de ese tramo de edad, lo que equivale a 1,6 millones de jóvenes en esa situación. Y según nos dice la OCDE, la insuficiencia u obsolescencia de las competencias de nuestros conciudadanos mayores de 16 años en relación con las necesidades del sistema productivo se encuentra entre los peores niveles de occidente.

España dedica a educación el 4,3% del PIB, cuando la media de la OCDE es del 5,2%

Un análisis con perspectiva nos lleva a conclusiones aún más preocupantes: nuestro alto nivel de desempleo, junto con la elevada tasa de abandono escolar temprano, han sido factores decisivos para que la brecha de la desigualdad existente en España entre ricos y pobres no haya dejado de crecer desde 2008. De acuerdo con un reciente informe del BBVA, tenemos un país con dos grandes grupos poblacionales: los insiders, es decir, los que tienen trabajos o pensiones indefinidas, y los outsiders, un numeroso y creciente colectivo de desempleados, con empleos precarios o temporales, que han pasado a ser parte de ese traumático colectivo, o pueden dejar de ser parte de él a través de la educación.

El próximo día 6 de diciembre se hará público el nuevo informe PISA que actualizará la ingente información que aporta esa evaluación externa. Seguro que de nuevo se despertarán fantasmas: por un lado, quienes sobrevaloran PISA con interpretaciones interesadas, sin olvidar que solo es, y no es poco, una evaluación de tres competencias básicas; y, por otro, los que, con gesto atávico, querrán romper un espejo que les devuelve una imagen negativa que les interpela y cuestiona. Se intentará matar al mensajero o utilizarlo en provecho propio, lo que no deja de ser lo mismo, aunque supongo que PISA nos dirá lo que ya sabemos: que hemos hecho avances, como venimos haciendo desde comienzos de la Transición, que tenemos un sistema inclusivo con graves desequilibrios internos, y que nos cuesta alcanzar el nivel educativo que este país necesita y merece.

Finalmente quiero referirme a dos cuestiones importantes para la mejora de nuestra educación. En primer lugar, la autonomía de los centros educativos, requisito que, junto con la evaluación externa, como demuestran Hannusek y Woskmann de la Universidad de Harvard, son decisivos para el éxito de una escuela, como la española, a veces reacia a la evaluación y con un frecuente intervencionismo por parte de sus titulares, públicos o privados.

El alto desempleo y la elevada tasa de abandono escolar temprano han aumentado la desigualdad

En segundo lugar, la importancia de la innovación educativa, especialmente la didáctica y metodológica: un factor cualitativo y diferenciador de mejora que hoy caracteriza a las escuelas de manera distinta a la tradicional clasificación en públicas o privadas: las que son inclusivas e innovadoras cuentan cada vez con mayor reputación y las que no innovan pierden reconocimiento y relevancia.

Una estrategia de mejora de la educación necesita un impulso político amplio que ayude a movilizar un sistema que durante un tiempo sufrió una cierta parálisis como consecuencia de los efectos de la crisis, la injustificada confianza en opciones tan excluyentes como supuestamente providenciales y, en ocasiones, distraído en cuestiones coyunturales o particulares que solo interesan a quienes las defienden.

Stiglitz dice que el aprendizaje nunca ha sido tan importante como ahora. Exigencia propia del momento que vivimos, que llega cuando la escuela está perdiendo su función histórica de ser transmisora de información y conocimientos, para tener que asumir el reto de dotar a sus alumnos de nuevas competencias necesarias para un futuro caracterizado por la incertidumbre.

En estos momentos un primer paso, como el dado en estos días, es muy importante: sirve por igual a objetivos a corto y largo plazo y ayuda a superar inundaciones y disponer del agua potable que realmente importa: más y mejor educación para todos, sin demoras.

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Un nuevo mapa de la desigualdad en la Unión Europea (EU)

Unión europea/05 de Diciembre de 2016/ El Nuevo País

Variables como la tolerancia, la inclusión y el desarrollo personal marcan el nuevo paradigma.

Los datos ayudan a comprender el mundo, pero interpretarlos puede ser tan complicado como caminar descalzo por un campo de cactus. El PIB per capita dice que, por ejemplo, un gallego (con 20.619 euros) está al mismo nivel que un valenciano (21.468 euros). Sin embargo, en la comunidad del botafumeiro la fortuna de un solo vecino, Amancio Ortega (fundador de Inditex), supera el PIB generado por el resto —2,7 millones de personas—. Del otro lado, el patrimonio que la revista Forbes asigna a Juan Roig, presidente de Mercadona, serviría para pagar las pensiones de los 8,5 millones de jubilados españoles durante un mes. Saltando el charco, un estadounidense puede sentirse afortunado por formar parte del 10% de la población más rica del planeta. Pero si así fuera, el Gobierno de la nación más poderosa no habría acabado en manos de una persona como Donald Trump.

¿Cómo hemos llegado al punto de no comprender lo que está pasando?, se preguntan muchos analistas ante fenómenos como el norteamericano o el Brexit en Europa. Quizá no baste con las clásicas variables económicas (renta, riqueza) para calibrar el descontento social, la frustración por la falta de empleo o la creciente intolerancia contra los inmigrantes. “Medir la desigualdad no es desde luego fácil, y aparte de las dificultades técnicas del propio cálculo están los temas relacionados con la calidad de la información en la que esos cálculos se basan”, reflexiona el profesor Francisco J. Beltrán Tapia, historiador económico de Magdalene College, de la Universidad de Cambridge.

Un nuevo mapa de la desigualdad en la UE
LUIS TINOCO

Recientemente la Comisión Europea, junto con el Instituto Vasco de Competitividad (Orkestra), ha aplicado el índice de progreso social ideado por la ONG norteamericana Social Progress Imperative a 272 regiones europeas. Este indicador, apadrinado por el economista Michael Porter, valora en cada territorio cientos de variables gracias a las bases de datospublicadas por la oficina estadística (Eurostat) y a centenares de encuestas. El resultado es elocuente: las regiones con un mayor PIB per capita no son las que mejor lo hacen en términos de progreso social. España, y por extensión los países del arco mediterráneo, cubre de manera muy eficaz las necesidades básicas de sus ciudadanos, pero no facilita oportunidades igualitarias en la medida en que sí lo hacen otros países con el mismo nivel de riqueza.

El índice aporta datos sobre tres dimensiones: atención a necesidades humanas básicas —ahí la mayoría de las regiones europeas muestran buenos resultados—; fundamentos de bienestar, como acceso a conocimientos básicos, información o cuidados médicos esenciales y, en tercer lugar (y no menos importante), las oportunidades que ofrece cada territorio en la medida que permite a sus habitantes desarrollarse personal y profesionalmente, proteger sus derechos personales, su libertad para elegir o sus decisiones.

María Luisa Blázquez de la Hera, del Centro Internacional de Competitividad del IESE y colaboradora del proyecto, subraya que, si bien hay una correlación muy estrecha entre la medición de las necesidades básicas y el PIB per capita (cuanto más PIB, mejor cubiertas están), en el terreno de las oportunidades hay mucha más dispersión. “La riqueza no necesariamente se emplea en mejorar los derechos personales, la tolerancia, o en facilitar el acceso a la enseñanza superior”, señala. Con este análisis, resalta, han comenzado a bucear en un territorio inexplorado. “Este tipo de conceptos [por ejemplo, analizar la obesidad en una región o la tolerancia hacia los homosexuales] no se suelen incorporar y desde el ICC creímos que era una buena idea hacerlo, porque, recordemos, lo que no se mide, no existe”. El baremo utilizado en el estudio suma variables básicas —como acceso a la sanidad, alcantarillado, mortalidad infantil o calefacción en el hogar— junto a otras menos previsibles, como muertes por accidentes de tráfico, seguridad por la noche, confianza en el sistema político, penetración de la corrupción, acceso de la banda ancha en el hogar o contaminación del aire.

ÍNDICE DE GINI Y OCDE.

España sale mal parada en casi todos los estudios sobre la desigualdad. Uno de los últimos, de la OCDE, muestra cómo entre 2010 y 2014 los empleados españoles con los sueldos más bajos sufrieron el mayor recorte salarial de entre los 34 países que forman la organización, solo por detrás de Portugal. El índice de Gini, además, coloca al país en una de las peores posiciones de Europa.

Si el mundo fuera un país, obtendría 62 puntos en la escala marcada por el estudio (en un rango del 1 al 100). China, con niveles de progreso medios, e India, con registros bajos, influyen fuertemente en los resultados al combinar una población de 2.000 millones de personas. Rusia, Arabia Saudí y Venezuela, con ingresos relativamente altos, presentan bajos niveles de progreso social y, en Europa, las regiones nórdicas (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Suecia y Noruega) confirman que su modelo funciona pese a sus históricos talones de Aquiles, como las elevadas tasas de suicidios.

Con 85 puntos, España figura en el puesto número 17 entre los Estados con un mejor resultado en el índice de 133 países analizados. La clasificación la encabezan Finlandia, Canadá

—con su modelo multicultural— y Dinamarca; y la cierran la República Centroafricana, Afganistán y Chad. Pese a la buena posición global de España, acercando la lupa a las autonomías el estudio constata que a la hora de ofrecer mejores oportunidades a sus ciudadanos para progresar, ninguna de las 17 obtiene una mejor nota respecto a otras regiones del globo con niveles de riqueza similares. Un total de 11 presentan registros más bajos que la media. “Tenemos que conseguir, por ejemplo, mayores oportunidades de acceso a la enseñanza superior. Aunque tenemos muchas y buenas universidades, no es suficiente”, cree Blázquez.

Las oportunidades de los jóvenes españoles respecto a otros europeos son, de partida, inferiores. “España es un país que ofrece un sólido acceso a conocimientos básicos, aunque en alfabetización de sus adultos está en desventaja. Es un país con un buen sistema de salud y bienestar, pero con desventajas relativas en temas de tolerancia, por ejemplo, tolerancia religiosa”, apunta Blázquez. Susana Franco, investigadora de Orkestra, destaca que el país acarrea un gran déficit en educación por culpa de que gran parte de su fuerza laboral abandonó en su día la secundaria. “Otro de los indicadores que peores resultados ofrece tiene que ver con la poca confianza en las instituciones, en el sistema legal y político”, que enlaza con la sensación de hartazgo por los casos de corrupción.

Para conocer la realidad social de manera más precisa otros economistas ofrecen sus propias recetas. “No podemos basarnos en un solo indicador porque, por definición, son limitados, miden unas cosas y olvidan otras. Además, el crecimiento por sí solo no nos asegura el progreso social”, cree Raúl Flores, analista e investigador social de Cáritas. Habla de hasta cuatro referencias(índices Gini y 80/20, tasa Arope e informes de la OCDE) para aproximarse a la fotografía real, esa que puede explicar por qué una ola de extremismo hace que la ultraderecha esté tomando posiciones en países clave de Europa.

El poder es mío

Luis Molina, miembro de Economistas frente a la Crisis, recuerda en sus estudios publicados que, según el reparto del patrimonio, “el 1% de la población española posee el 27,2% de la riqueza conjunta”. Su diagnóstico sobre el futuro es muy sombrío. “Lo que está salvando la situación en España (como en Grecia, que registra una distribución de patrimonio muy parecida) es el hecho de que amplias capas de la población vienen compartiendo su modesto patrimonio familiar para paliar las consecuencias de las políticas de austeridad. Una solución de emergencia, porque comerse el patrimonio por carecer de rentas es pan para hoy y hambre para mañana”. Los recortes de derechos sociales y los desahucios corroboran, según él, el proceso de vaciamiento patrimonial de los que menos tienen. Y la reforma laboral vendría a dar la puntilla a un marco de relaciones laborales que permite “trabajar y seguir siendo pobre”, como lo demuestra el hecho de que casi seis millones de trabajadores ingresen el salario mínimo (o menos), sin “ensombrecer” las estadísticas.

En este punto se detiene la reflexión de otro economista, Luis Ayala, coordinador de dos informes sobre desigualdad (Los Libros de la Catarata, Fundación Alternativas, 2015). Ayala cree que los salarios bajos derivados del sistema productivo (centrado en la construcción y los servicios) hacen que estemos “peor que hace 15 o 20 años”. Es lo que Raúl Flores llama “la pérdida del espacio de seguridad”. Porque para muchas familias tener un trabajo ha dejado de ser una forma de satisfacer sus necesidades.

Pero ¿y si el problema no está en la desigualdad? El profesor de sociología de la Universidad Complutense Julio Carabaña desafía el aparentemente sólido consenso sobre el aumento de las diferencias sociales que trasladan economistas de Europa y EE UU, desde Thomas Piketty a Joseph Stiglitz o los investigadores de The Luxembourg Income Study (LIS), un centro apoyado por personas como Paul Krugman, Nobel de Economía. “La desigualdad social en el mundo está disminuyendo, lo dicen los datos. En España ha aumentado durante la crisis el equivalente a lo que disminuyó durante la época de bonanza”, cree Carabaña. “En la Europa de los 15 no ha aumentado en absoluto desde el año 1995, en el último ciclo económico, aunque sí lo ha hecho en EE UU”. ¿Por qué, según él, se exagera? “Porque hay un desplazamiento perverso de la atención, porque parece que el problema es que haya mucha gente rica, y no que haya pobres. Pero el aumento de las rentas en la parte alta de la tabla no es el problema”.

Alternativas

El índice del Social Progress Imperative y otros análisis económicos arrojan otra conclusión: hay margen para que los Gobiernos cambien las cosas porque es la política la que favorece o ataja esos desequilibrios. Francisco Beltrán pone como ejemplo las trayectorias de EE UU y Reino Unido, donde el porcentaje de riqueza en manos del 1% de la sociedad no ha dejado de crecer desde los años setenta (alcanza el 18% y 14%, respectivamente), frente al camino opuesto recorrido por países como Alemania o Dinamarca (que están por debajo del 10%). “Mientras la Europa continental ha logrado mantener relativamente controlada la desi­gualdad medida, los ricos en EE UU y Reino Unido han incrementado de forma sustancial la parte del pastel económico que acaba en sus manos”.

Bajo la globalización capitalista, piensa Luis Molina, es difícil actuar: “Cualquier síntoma de irracionalidad colectiva se produce porque el sistema responde a una razón económica minoritaria, y por cierto irracional: la acumulación patrimonialista sin límite en un entorno de desigualdad extrema y creciente”. Para enfrentarlo propone que la mayoría social recupere la capacidad de hacer que el poder político represente sus intereses. “Se pueden mejorar las desigualdades de renta, destinar transferencias donde más se necesitan, potenciar los servicios públicos, organizar mejor la carga de la fiscalidad, subir el salario mínimo, acabar con las puertas giratorias …”. Otros economistas recetan más mecanismos de redistribución para corregir los fuertes déficits. “Tanto desde el punto de vista de impuestos como de prestaciones sociales. Gastamos menos que otros países con un PIB per capita más bajo”, recuerda Ayala.

“Tenemos que generar elementos propositivos, ir hacia adelante”, enfatiza Raúl Flores. “No podemos dejar que el ascensor social, ese que en los años de bonanza subía, no pare en las plantas más bajas”.

RADIOGRAFÍA DE LA FALTA DE OPORTUNIDADES

Yugoiztochen, la peor de la UE. Al sudeste de Bulgaria se encuentra Yugoiztochen, una región con poco más de un millón de habitantes, apenas 5.237 millones de PIB y una renta de 9.000 euros. Según el Social Progress Index, es la que menos oportunidades ofrece a los ciudadanos de toda la UE. Le sigue Severozapaden, en el mismo país, zona donde apenas hay universidades y que tiene la peor tasa de esperanza de vida.

La zona con más oportunidades. Rodeada por vastos paisajes, Övre Norrland, la región más septentrional de Suecia (forma parte de Sápmi, Laponia) encabeza el ránking regional de las zonas que ofrecen más oportunidades del continente. Más del 20% de su población tiene estudios superiores (las mujeres, en proporción, están mucho mejor formadas que los hombres). Es una gran exportadora de madera y minerales.

Madrid, la mejor situada de España. En el puesto número 92 entre 273 regiones del continente se sitúa Madrid dentro de la clasificación del índice que mide el progreso en Europa. A su favor, ofrece un buen acceso a servicios básicos y aceptables niveles de tolerancia. En su contra, la baja confianza de sus ciudadanos en el sistema político así como una alta percepción de la corrupción.

Londres, ¿una gran capital? Con un PIB per capita de 80.400 euros, el más alto de la UE, Londres ofrece, comparativamente con otras ciudades de su nivel, muy malos resultados en sanidad (mortalidad infantil y muertes antes de los 65 años altas), calidad del agua, sanidad básica y seguridad personal. También falla en aspectos como su alto número de jóvenes que ni estudian ni trabajan.

El débil corazón europeo. Bruselas es otro de esos ejemplos sorprendentes: ocupa el tercer puesto en la generación de riqueza pero queda relegada al 81 (de 272 regiones) en relación a lo que ofrece a sus ciudadanos. Un bajo nivel educativo, el alto coste de la vivienda (que comparte con Londres), una alta tasa de muertes por enfermedades cardíacas o una alta tasa de homicidios lastran su puntuación.

Poca potencia italiana. Cinco de las 10 regiones que menos oportunidades de desarrollo ofrecen a sus ciudadanos (en relación a su PIB) están en Italia. Se trata de Véneto, Liguria, Piamonte, el Valle de Aosta y Lombardía. Además, las regiones del sur del país registran las peores puntuaciones globales, entre otras cosas por la baja calidad de los servicios públicos y la escasa confianza en las instituciones.

Los grupos de la cabeza y la cola. Junto a la capital de España, las regiones más avanzadas del país son el País Vasco, Navarra, Cantabria y Castilla y León. El informe sitúa en la cola, por este orden, a Melilla, Ceuta, Andalucía, Baleares y Castilla La Mancha. Los autores del estudio destacan el gran desequilibrio que existe entre las autonomías españolas, mayor que el que se detecta en países de tamaños similares.

Educación. Baleares presenta la tasa de inscripción en educación secundaria más baja del país, seguida de Melilla, Ceuta y Canarias. En cambio, Ceuta, Extremadura y Andalucía son las tres regiones donde el abandono temprano de la escuela es mayor. Extremadura, Baleares y Castilla La Mancha tienen las peores puntuaciones en acceso a la educación superior. En el lado opuesto están País Vasco, Madrid y Navarra.

Sanidad. España sale muy bien parada en los parámetros que miden la salud y el bienestar, así como en el acceso a cuidados sanitarios básicos y nutrición. Y eso pese a que el presupuesto para sostener hospitales y centros de salud ha caído un 14% durante la crisis (más de 10.000 millones). Sin embargo, los indicadores de opinión de los ciudadanos y las listas de espera anticipan que esa situación puede terminar por revertirse.

Corrupción.La corrupción es un grave problema en un buen número de regiones de Italia, Bulgaria, Rumanía o Grecia. España se encuentra en posiciones intermedias en la tabla. La clasificación tiene en el lado opuesto la limpieza de los países nórdicos. En España a principios de este año había un millar de políticos con causas judiciales pendientes. Un 95% de ciudadanos están convencidos de que el sistema favorece la impunidad.

La pobreza de los salarios. Según un estudio de UGT, un total de 5,9 millones de personas, es decir, el 35% de los asalariados, cobra menos del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado en 655,20 euros para 2016. A eso se añade, según datos del INE, que en la última década los trabajadores con ingresos bajos, (en especial los trabajadores a tiempo parcial), han perdido un 11,4% de salario.

Jóvenes con la vida difícil. Solo el 20% de la población joven (entre 16 y 29 años) ha conseguido emanciparse de sus padres, según los datos del Consejo de Juventud español. El 92,5% de las contrataciones realizadas a personas menores de 30 años son de carácter temporal y la tasa de paro en ese colectivo se eleva al 34,4%. Un panorama desolador que marcará el futuro económico del país.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/12/02/actualidad/1480701723_042348.html

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Charlas y talleres sobre la realidad LGTB en un amplio encuentro educativo jesuita en Estados Unidos

Estados Unidos/05 de Diciembre de 2016/Dos Manzanas

Ya en alguna ocasión anterior hemos señalado la notable visibilidad LGTB en varias universidades jesuitas de Estados Unidos, algunas de ellas tan emblemáticas como la de Georgetown. Una nueva noticia que nos llega por el portal católico LGTB New Ways Ministry confirma esta apuesta de los centros de la Compañía en el país norteamericano. Se trata del encuentro Ignatian Family Teach-In for Justice2016, que tuvo lugar del 12 al 14 de noviembre pasado. En esta ocasión, la iniciativa ha incluido tanto a las universidades como a los centros de enseñanza preuniversitaria.

Promovidos por la Red Ignaciana de Solidaridad (Ignatian Solidarity Network), los Teach-In son encuentros que cada año reúnen a estudiantes y personal de los centros educativos jesuitas de Estados Unidos. Este año, el encuentro tuvo como tema “la misericordia en acción”, y entre los talleres y ponencias hubo varios de temática LGTB.

Hubo así una charla sobre cuestiones LGTB en los campus jesuitas impartida por Jack Raslowsky, presidente de la Xavier High School de Nueva York. Jane Bleasdale, del Instituto de Liderazgo Educativo en la Universidad de San Francisco, habló de las experiencias de los estudiantes negros, latinos y LGTB en las escuelas secundarias jesuitas, debatiendo acerca de cómo la educación católica podría avanzar desde la mera tolerancia hacia una inclusión real. Por su parte, Isaiah Blake y Erik Krebs, de The Spectrum, una organización para la justicia racial en la Xavier High School, llevaron a cabo una charla sobre raza, sexualidad y masculinidad, y lanzaron la siguiente pregunta: “Si Jesús no sintió la necesidad de ponerle adjetivos a su amor, ¿por qué debemos hacerlo nosotros?”.

Asimismo, Jane Barry, graduada por la Facultad de Teología del Boston College, dirigió un taller acerca de cómo los católicos podrían ser mejores aliados de las personas LGTB. Por último, Glen Bradley y Robert Shine, de New Ways Ministry, dirigieron una sesión titulada “Amor valiente: respondiendo a la criminalización de las identidades LGBTQ”, poniendo el acento sobre los más de 70 países donde la homosexualidad sigue penada por ley.

Todo además resulta especialmente significativo tras la victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses de Donald Trump, como afirma Robert Shine: “estos tiempos inciertos nos han dejado a muchos con miedo y tratando de encontrarle un sentido a lo que está pasando. Pero estar con 1.800 estudiantes y otros católicos tan motivados para ‘prenderle fuego al mundo’ amando sin excusas a toda persona me convence de nuevo de que el amor vence siempre al odio”. La última frase, por cierto, en el original, hace un juego de palabras con el apellido del nuevo presidente de Estados Unidos, y se ha hecho popular en el país: “love always trumps hate”.

Aunque estos talleres y charlas ocurren también en otros encuentros, no debe pasarse por alto que en este caso ha sido promovido por una orden religiosa católica tan importante como la Compañía de Jesús. No está de más desear que cundiese el ejemplo en otras latitudes.

Fuente: http://www.dosmanzanas.com/2016/12/charlas-y-talleres-sobre-la-realidad-lgtb-en-un-amplio-encuentro-educativo-jesuita-en-estados-unidos.html

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“El objetivo de Trump es el mismo que el de Obama, cercar a China”

Entrevista a  Nazanín Armanian

No habrá cambios sustanciales en la política exterior de Donald Tramp respecto a la presidencia anterior. El objetivo principal, al igual que durante los mandatos de Obama, continuará siendo la contención de China, país que a día de hoy constituye la amenaza principal a la hegemonía estadounidense. Donde sí vaticina cambios la politóloga y analista Nazanín Armanian es en Oriente Medio. En el mapa de reconfiguración de la zona, Siria se podría dividir en varias regiones tras la caída de Bashar al-Assad; también podría producirse una “desintegración” territorial en Arabia Saudí y Turquía. “Nos parecía igualmente imposible en su día la caída de la Unión Soviética”, advierte la investigadora. Todo ello, mientras las bombas silenciadas de Arabia Saudí continúan devastando Yemen. Licenciada en Ciencias Políticas y profesora en la UNED entre 2009 y 2013, la analista y exiliada iraní reside en España desde hace más de 30 años. Colabora actualmente en el blog del diario digital Público “Punto y Seguido”. Especialista en geopolítica de Oriente Medio y el Mundo Islámico, es autora de 15 libros, entre otros, “El Islam sin velo”, “Irak, Afganistán e Irán. 40 respuestas al conflicto en Oriente Próximo”, “Los kurdos. Kurdistán: el país inexistente” e “Irán: la revolución constante”.


-El candidato republicano Donald Trump ganó con 62,2 millones de votos las elecciones presidenciales del pasado ocho de noviembre en Estados Unidos. Los periódicos han dedicado infinidad de páginas a pulsar reacciones internacionales y anticipar cambios. ¿Se producirá un viraje drástico en relación con la política exterior de Obama? ¿Hubo mucho en Trump de soflama electoral?

Nada más ganar las elecciones, Trump empezó a retirar gran parte de lo que había dicho. O sea, se trataba de un discurso para atraer votos. Pero Estados Unidos no va a cambiar su política exterior en líneas generales. Trump continuará con la “doctrina” Obama, es decir, cercar a China. De hecho, todas las bellas palabras que le lanza a Putin no son más que una estrategia para intentar separar a Rusia de China. Y de acercar a Rusia a la esfera estadounidense. Es algo que ya se hizo en la época de Yeltsin, en los años 90 del siglo pasado, cuando se llegó a una asociación entre Rusia y la OTAN. Pero hay gente que confunde a Rusia con la Unión Soviética; no lo es, ni Putin es Lenin: el actual mandatario representa el capitalismo ruso y Rusia es un país capitalista, con todas las de la ley. Lo que ocurre es que estamos encantados de que el mundo deje de ser “unilateral”; y de que la Rusia capitalista se levante y plante cara a los norteamericanos.

-Además del enemigo chino, ¿mantendrá abierto Trump el frente de Oriente Medio?

Irán, Siria o Yemen son más bien guerras a las que han arrastrado a Estados Unidos sus aliados, por ejemplo Israel. Cuando Israel presionaba diariamente a los norteamericanos para que bombardearan Irán, con la excusa del armamento atómico, el secretario de Estado John Kerry les respondió: “Ustedes dijeron lo mismo sobre Sadam Husein y las armas de destrucción masiva”. Estados Unidos cree que la potencia rival es China, y realmente lo es. Además, lo será más todavía en el futuro. China es imparable. Obama quería retirar las tropas de Irak y Afganistán pero no para llevarlas a casa, sino al Mar Oriental de China. Obama fue, además, el único presidente de los Estados Unidos que viajó dos veces a India, porque pretendía acercar a este gigante a su esfera. India puede fabricar todo tipo de productos “a cien”, es un país vecino de China y en los que los norteamericanos podrían instalar bases militares. Pero a pesar que el gobierno de India es de derechas, decidió que mejor llevarse bien con el gigante vecino que con otro que está a miles de kilómetros.

-¿Logró Obama avanzar en su objetivo de contener a China? ¿Lo conseguirá Trump? ¿Y en cuanto a la Unión Europea y América Latina?

Obama no ha podido porque sus aliados regionales –Turquía, Israel y Arabia Saudí- han retenido toda la potencia y la atención de Estados Unidos en Oriente Medio. Trump tiene el mismo objetivo –separar a Rusia de China- pero obviamente no lo va a conseguir. Lo podía hacer con Yeltsin, pero no con Putin. Después de todo lo que ha ocurrido en las relaciones de Estados Unidos con Ucrania, Chechenia o Georgia, hoy Rusia tiene unos sólidos acuerdos económicos, políticos, militares y energéticos con China. El petróleo y el gas que por el veto occidental tras el conflicto de Ucrania, Rusia no está vendiendo a Europa, lo está exportando a China.

Las dos potencias también están unidas en los BRICS, en el Tratado de Cooperación de Shanghai y en decenas de acuerdos bilaterales. Por otro lado Israel ha depositado muchas esperanzas en Trump, para que rompa el acuerdo nuclear con Irán (se dice que el primer viaje al extranjero del nuevo presidente será a Israel); pero no creo que vaya a hacerlo, porque es una ruptura que no beneficia al “establishment” de Estados Unidos. De hecho, están encantados con este acuerdo, porque les beneficia más que a Irán. En cuanto a la UE, sí que habrá cambios. Estados Unidos necesitaba a la UE durante la Guerra Fría como poder “blando”. Ahora ya no la necesita… Trump también se centrará en América Latina, en controlar su “patio trasero”. Por eso ha dicho ya que piensa romper el acuerdo con Cuba.

-Uno de los grandes frentes de la geopolítica actual es la guerra de Siria. En los medios de comunicación se informa, con un planteamiento maniqueo, del día a día de las batallas, los bombardeos y la ocupación de ciudades. ¿Cuáles con las claves del conflicto sirio hoy?

La guerra de Siria es un conflicto regional, principalmente entre Irán, Arabia Saudí e Israel. No es tanto una guerra internacional con la participación de Estados Unidos, Francia, Rusia y otros; esto viene después. No hay que menospreciar la capacidad de crear guerras y desorden por parte de las pequeñas dictaduras de la región; sean dictaduras dependientes de Estados Unidos, como la de Erdogan o independientes, como Irán. Creo que Irán prácticamente ha perdido esta guerra regional en Siria, porque Bashar al-Assad ya ha sido sacrificado. Hay un pacto medio secreto entre Obama y Putin para que se celebren elecciones en Siria. Bashar no se presentará. Habrá un nuevo régimen que será más parlamentario que presidencial. Rusia ha aceptado el pacto a cambio de que no se deshonre excesivamente a la familia al-Assad, que no se les dé muerte de una forma tan terrible como ocurrió con Sadam Husein; otra condición es que Rusia pueda mantener la base naval de Tartus, en Siria. Israel también está de acuerdo con el plan. Así, Netanyahu fue a Rusia para visitar a Putin por este acuerdo.

-¿Qué ocurrirá con la influencia iraní?

Una de las condiciones que Israel pondrá para el acuerdo es que Irán retire sus tropas de Siria. Pero tampoco Rusia quiere a Irán en Siria. Rusia e Irán no son aliados estratégicos, a pesar de lo que digan ellos y lo que afirme la prensa. Hay una batalla tremenda entre los dos países, ya que Irán, que es la primera reserva gasística del mundo, está entrando en los mercados occidentales, al tiempo que Rusia se está viendo excluida. Pero la potencia rusa continuará utilizando las bases militares iraníes para las misiones militares en Siria.

-¿Continuará Siria organizada territorialmente del mismo modo?

El país se dividirá en dos o tres partes. Esta idea se integra en el mapa de reconfiguración de Oriente Medio: convertir las grandes formaciones estatales en mini-estados, como Baréin o Catar, para controlarlos mejor. Es, por otro lado, lo que hicieron en Yugoslavia. La guerra de Siria se va a cerrar con el acuerdo Obama-Putin. Ya no se habla tanto del Estado Islámico, parece que no exista un conflicto en Siria. Como el país se está reduciendo a un montón de escombros, ya no representa una amenaza para nadie. La situación es muy compleja. Esta guerra la mantendrán para que las fuerzas de la OTAN puedan intervenir en la zona cuando quieran. Además, la estrategia militar de Obama respecto a Siria ha sido la mejor posible, desde el punto de vista de sus intereses y los de Israel.

-¿En qué sentido?

Muchos republicanos han calificado de “inútil” a Obama, por no tener coraje en la guerra de Siria. Pero Obama ha conseguido tener entretenidos en la guerra de Siria, durante cinco años, a todos sus enemigos. Los ha tenido allí desgastándose: Irán, Hezbolá, Hamás, el gobierno sirio, Rusia… Ha resultado una trampa magnífica. Si hubieran matado a Bashar al-Assad el primer año –obviamente, Estados Unidos podía haberlo hecho- se hubiera cerrado la guerra. Pero no les ha interesado. Ha ocurrido lo mismo que en 1991 con la guerra del Golfo y Sadam Husein: les interesó mantenerlo como “coco”, entre otros muchos motivos, para poder intervenir en la región cuando les interesara. 

-¿Qué ocurrirá con otra potencia de la región, Turquía? ¿Y en el Kurdistán? ¿Pronosticas avances en la configuración de un nuevo Estado kurdo?

Al igual que ocurre con Siria, la integridad territorial de Turquía está amenazada; y no porque de sus entrañas vaya a surgir un Estado kurdo, sino porque se está cociendo una guerra civil en el país por la influencia de Estados Unidos. Si Turquía decide escorarse hacia Rusia, la situación podría terminar en una guerra civil. Esto es algo que parece inimaginable, pero también lo fue la caída de la Unión Soviética. En cuanto al Kurdistán, hay quien pensaba en la izquierda en el modelo “anarquista” de Rojava. No ha ocurrido nada de esto. Rojava ha sido bombardeada con el permiso de Rusia y de Estados Unidos. Lamentablemente es así. Porque la “carta” kurda es utilizada en todos estos juegos estratégicos como carne de cañón en los intereses de las potencias. Los kurdos no tienen ninguna posibilidad de contar, no ya con un estado, sino siquiera con una autonomía. Aunque sea de derechas. Turquía e Irán están ahí para impedirlo. Se ha hablado de Rojava como Estado kurdo de izquierdas. Turquía, Irán, Estados Unidos e Israel nunca permitirán que esto ocurra. Mira lo que hacen con el PKK…

-¿Hay otros países en los que podría producirse esta inesperada “desintegración”?

También Arabia Saudí se halla bajo la amenaza de romperse en dos. El hecho de que republicanos estadounidenses acusen a Arabia Saudí de estar detrás de los atentados del 11-S no tiene precedentes. Y esto no es una casualidad. Obama ha intentado, en cierto modo, “democratizar”, es decir, que sean más presentables, algunas de las relaciones con estos reyes. Pero la monarquía saudí se ha negado rotundamente a separar su poder político de la ideología wahabista. Además, continuarán interviniendo en Yemen, Baréin o Siria a pesar de Estados Unidos. La conclusión a la que han llegado los norteamericanos es que se trata de un país muy grande para cuatro jeques, por lo que podrían partirlo en dos. El plan que tienen es provocar una guerra civil apoyándose en una parte de la familia real. El rey actual, Salmán bin Abdulaziz, de 80 años, quiere que al morir el poder pase a manos de su hijo, el actual ministro de Defensa, Mohammed bin Salman; éste ha llevado una política de intervención militar en Siria, Libia o Yemen. Sin embargo, la sucesión en la monarquía saudí se produce entre hermanos, no de padre a hijo, de ahí que los hermanos del actual rey rechacen sus intenciones. Estados Unidos pretende potenciar a una parte de la familia para desmontar este gobierno, cuyo control ha perdido. Sin duda, seremos testigos de grandes cambios en Arabia Saudí.

-Mientras, continúan las bombas y las muertes en Yemen. A primeros de septiembre, Naciones Unidas informaba de 10.000 muertos desde que la coalición liderada por Arabia Saudí inició los ataques. Además, cerca de 14 millones de yemeníes (sobre una población total de 26 millones) necesitarían ayuda alimentaria; y otros siete millones de personas, se hallarían en situación de emergencia.

La guerra de Yemen es una de las más silenciadas. Desde marzo de 2015 hasta hoy no han parado los bombardeos. De esto no se habla porque a ver quién menciona en la prensa española los crímenes de Arabia Saudí, cuando su monarca y nuestro rey son “hermanos”. O en el AVE de La Meca a Medina hemos realizado grandes inversiones; también Repsol trabaja en Arabia Saudí. Este país, con el apoyo de Estados Unidos, ha bombardeado en Yemen depósitos de agua y de alimentos, así como campos de refugiados. Pero no hay refugiados yemeníes. Primero, porque no tienen por dónde huir: una de las fronteras es con Arabia Saudí y la otra con el mar, donde Estados Unidos tiene una base militar (en el Golfo de Adén). Mucha gente, sobre todo niños, han muerto de hambre y sed. Incluso han regresado enfermedades que habían desaparecido, como el cólera. Sin embargo, como se trata de una guerra silenciada no hay ONG que vayan a ayudarles. Y no se trata de un conflicto entre un gobierno sunita y una milicia chiíta pro-iraní –los huzíes-, que tal vez sean 20.000 personas en un país de 26 millones de habitantes. Arabia Saudí busca en Yemen una salida al mar para exportar su petróleo, y Estados Unidos neutralizar la influencia de China. Si controla el Puerto de Adén, los norteamericanos pueden cerrar el Estrecho de Bab-el-Mandeb, por el que pasa la mayor parte del comercio de China a los países del Mar Rojo.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=219964

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